#1 mkmm r ^ ÉMÉMtrfMtaM-AilÉ ■I C^rj^ ^c y /?^2/:^ ^j /o de PadüJa, Alférez Real de esta viÜa imperial ^Petosí , y Alcalde Ordinario de tila , y Don Aa- drés de Sarioval y Bcmaído de Ureñs , como Dipu- tados qae somos át\ grcu^ío de los szogueros de tlía ; hemos visio por órder. dtl señor Don Juao de L^z^ tan , del Consejo de sa Msgesiad . y so Píesidente de la Rea! Audiencia de la Plata , el Tratado o Arte dt leneficio de los metales , que escribió el Licenciado Alvaia Alonso Baiba, cera de la parroqma de San Ber- cardo de esia dicha villa , y la juzgeos por obra que cotrcsponde muy bren á la sairsfsccion qae de su per- sona se ha teoido de mochos años á esia paue en estas provincias , por servido de los de masiroportancia , qafi pudierao hacerse á su Majestad y y pet bensfició ^ sia igual recompensa á todos sus vasallos de estos rey nos. Éecoooccmos en el Bjcdo de discüirir en csias nsateria^ los Qiuchos anos de aieoia experiencia que tiene de eiíasr y de los daños qae hemos experteer^iado en las pérdi- das de Azogue , j en no haber sacad© roda la ley á to$ faciales , vensos las causas y sus remedios señaladas coa tan ccccluyeatcs razones , que aanqtae nsuchos pariicU'- tares no se han podido hasta hoy e^cpeiisjeatar por ma- yor p©r 1# brevedad del tiempo, no dadanaos de sa ceritdttinbre , coayoTn^tnte inieíviolendo el non^í^re def Batt^r^ en qne nbguno de los que le conocen porríri duda» Es trabijo digno de tamo m^yor premio quanio sin esperar convención de ninguno 1© publica , demás de l€s conocidos méritos que en su persona concurren ^ para que su Magostad le haga eerced. ¥ asi lo sentinaos , y firmamos en Pctosi en 15 de Marao de 1637 años« Diego Padilla. !>• jíndrí* de Sandoval. Bernarda dt Ureña* f te 'JPROBAClON'ük'B. PMrWBABpmÉLET.^ D^ orden de V. A. he visto este libro , i^^tfidaJo 5 Jqrte de los Metales^ cofiípuesio pof el Licenciado Alvaro AIobs® Baiba :y juzgo por r^uy óii! y piove- cboso que se ioipnffia. Maddd , y Sepriletobie^^ a^ ■50' PROLOGO, m AL LECTOR. VO'J ji^sctor mío : nunca roas prcpílaftiemé jaz^ J'^^"!'; teio, pücs no te ofrezco ©bra , es? que ta idolstíiai ,ir Su censura hags «iio alguno ; perqué sf la hicieses con- tra su autor , ya manó , y no puede resppndejte í con- 1,3 roí no halfó «osa, paes por la beoeficio b. dOjr é !a tsútnps , que por andar ta« ' «éíssa , y ' ver quf •un el oto "O poldia hacer qoé-se cOnsiguteje . care-^ dendo mucfeos cunosos dd íibro , p<.r ^l^^^"';^ precia cen que !a caiestía le foe subiíndo , «^y « le Bresemo vísúdo suívsmenie con er-Ti^iad'f «Maj; niioss de España, psra qus -sr cóWzca qoe ereíroí^^ dVfs poca esperiefs£-A de los mineros que las bemfa..,ff,, «(.« li^ne peüoadidcs i que es incierio», q«í nueírra Bipafia las.en^í, ó que m fiU-.o es tan corto que no alcanza al mi! del -be^tñáo : si ic pareía b ^o . ^ aET»déan,elo : si mal. no í«' ImJ q«e P«» '«J» ,T.es lice«da, pues ta- p<í. m curi«s5.ÍKHe cOtnprav Y yo IQi 9^ g^^** '^ estaffSip*!, VALH^ LIBUO PRIMERO DEL ARTE DE LOS METALES , EN QUE SE TRATA DEL MODO CONQUE se engendran ^ y cosas que los acompañan. CAPITULO PRIMERO. DE LAS COSAS QUE CON LOS METALES SE crian ^ y primeramente de ia tierra y íus colores. etaVes , piedras , tierras , y los que Harrias xugos » Ton quatro géneros de mixtos , á que se reducen todos los desnas inanimados que la tierra produce en sus entrañas : críalos niezcl.^dos y juntos la naturaleza , y porque la Arte del beneficio de los metales no pue- de practicarse sin el conocimiento de los otros tres géneros , como se verá en fus preceptos , trataré bre- vemente de ellos. No entiendo aquí por tierra aque- lla simpücísima , uno de los quatro ckmertos , que la ccmun escuela de filósofos dice componerse todos Jos mixtos sublunares ; ni tampoco á la q^e es tan compuesta, que participa de metal, caparrosa, sa- litre , ú otros xugos ; sirvo á la que careciendo de to- do esto , ni se derrite , ni deshace en fuego ó agua como lo xugos , ó metales; ni está única y dura como las piedras. Atribuyen algores á Aii tótcies el decir, que la tierra pura elementar no tiene color al- guno. Straton Lsmpsaceno afirmó , que debe ser blan- ca , por verse este color en la ceniza ; pero bien pue- de eí que trata de metales vivir seguro de que per i í ttBRO í. DEt ARTE mas profunJamenta que ahande la labor de sus mi- nis /nunca encontrará con este género de tierra pura V sincera, qu: 1í obügas á pru^bai y experiíftcias nuevas: pues no la hay en el muniopor la grande V continua mixtión que siempre han tenido y tie- nen los elementos. Ei color de la mas simple , o me- nos* alterada que se^ halla , quiere Cardona que se^ el pardo may oscuro , ó semeíante a e. : en las de- más se ve toda la diversidad de colores con que se varía y hermasea la naturaleza , causados en diferen- tes tierras, Ó por las exhalaciones que las tienen, co- mo ' quiere , Teofrastro , ó por las diferencia del color que las recuece , como siente Aristóteles , opiniones ambas verdaderas ; pues quando debaxo de la tierra , que no tiene su natural y propio color, se hallan metales . cierto indicio es, que las exhalaciones da ellos la causaron: y si faltan, a la acción del color solo se deberá atribuir aqueste efecto. Demás de que los colores , que las exhalaciones causan tienen un ge- nero de lustre, y como casi resplandor ; y los que o en todas las cosas que lo tienen ) y mezclada con la primera agua , exhala y evapora con el calor apacible, que todos expeiimentsmos. En qual y qual barro , se halla también aqueste privilegio , como en el de EstremoE en Portugal , y en el de Nata en Pa- namá ; y aun en estas tan apartadas regiones, les dan nombre y estimación. En Malaca , Ciudad fa- mosa de la India Oriental , dicen , es común un gé- nero de barro olorosísimo , de que se hacen los or- dinarios vasos , á que quita el valor la demasiada abun- dancia. En las minas también, donde se sacan los metales^ ha habido algunos exempl os de aquesta prer- rogativa , aunque el oler mas es en ellas lo mas co- mún y mas experimentado. Bailándose presente En- ijco, príncipe de Saxonia , en Maricburg, como re- fiere el Agrícola^ salió tan suave olor de la mina que llamaba San Sebastian , que dixo con ^ admira- ción el príncipe que le parecía éstíiba en Calivct, tier- ra tan famosa de la India, por sus bueFiOS olores ,> y otras excelencias, que muchos de no poca autori- dad la juzgaban por el verdadero sitio , en que crió y tiene Dios hoy el paraíso terrenal. Apacible olor es el que cchm de sí las minas de los metales, que llaman Pacos, si otros medios m.ineraks no los acom- pañan é iníicionan ; y este olor bueno no espeque- ña señal de la riqueza que tienen sus piedras , ó tier- ras que llaman Lbmpos: ordinaria cofa es esta en las vetas que crian anco , ó plomería ; y experiencia co- mún entre mineros , que también , como con la vista hacen prueba con el olfato del metal que aun no conocen. Los dem.ás genacs de metales huelen pos h m^yor paite n^al , ó por su natuial destemplanza i wmm Mil £ £TBX6 I. DBt ARTB Ó por !a mízcli da azufre , caparrosa , ó otros xa-» EOS qu; casi siimpra tienen. Pensó aUuno qu^ «ie- más de esto, q'-i2 tambisn c-ii las entrañas de la tier- ra hay cosas'muy abominables y IieíionJas , quecoc- resoonden en su mjJa á los eitiércoles ds ios anima- les.' Lo cierto es , que hjy tierras y parages que ins- tantatiíamíntí matan con su olor pestilencial ; y de- xanjo exemolos antiguos y modernos de otras partes, diré dos en que me he hallado presente. R-cien des- cubierto el rico aúento de Sari Cristóbal clslps Li- pes fui yo á aquella provincia. En este tiempo , en un hermoso alto , y muy capaz cerro , que con otras lomas rodea el sitio en que se poblaron ios mine- ros, descubrieron dos, de nación Gallegos, una ve- ta que al principio se llamó d?. su nombre , y des- pués hasta hoy la hedionda por sus efectos. Cornen- zóse á sacar metal muy rico , Tacana entre GaUchal blanco, y á poco que se ahondó, no se pudo pa^ sar aklante; porque el mal olor que de el a saiía Id impidió , con muerte de algunos indios de los que en ella trabajaban. Dexóse por mas de quatro o cmco años , al cabo de los quales , estando también yo pre- senté, intentó otro minero proseguir en la labor , por la riqueza del metal , y parecerle que en tanto tiem- po ya se hsbria desabahado y evaporado el mal olor; pero costóle la prueba dos indios que se le murieron lueiio , con que se dexó hasta hoy. No me fT,arav,ib tanto esto , como el ver con mis o)os en el mismo cerro , quejándose una cata en otra veta algo apar- tada de lo que he dicho , habiéndose ahondado age- ñas una veta, no se pudo proseguir por la hediondez Q„e de la tierra salia ; y volviendo yo por al.i al cabo de pocos dias . vi en el pozuelo muertos a gu- nos paxariilos y otras sabandijas , entog.cados del ve. neno'^, que de su olor exhalaba. Por la otri. banda de €ste ptohibiio y reservado c:rro , pwa íUiertij-o que Bs tos' imKtté. ^ ^ f la* divina providencia tiene señalado , se hicieron unas casas y ingenio de piedra para moler metales de plata, junto á una ciénega , que de él se principia? , y de quaíquiera p^rte que en él se sacaba para señalar los breves cimientos , salla el misaio maí olor que queda dicho. Era semeiante a! quí tiene una bodega llena de m -ísto , quanJo está hirbienio , grave y pesaio, qu3 aun 3 los que gozábamos del ayre libre nos ofendió. En el mineral de Y.lüMgP_sla de Parages, fa* moso por haber tenido indios de céJula para la laboí de sus min;i« , aun antes que Potón , y que las ri- quezas de sus metales no le hiciera inferior á ninguno, si el as^^ en que lu^go dan su5 vetas no estorbara el ahondarlas. E^ el cerro que se llama de Santa Jua* na . seouia un Minero una labor ds p'ata muy abun- dante y rica; quiso por descubrir mas , dar un bar- reno i i^m de las caxas , con esperanza de encontrar con otra veta: diligencia ordinaria de lo^ que se ocu-^ pan en este exercicio. Acomodó dos indios en el lu- gar que le pareció, y á oocos golpes que con ía barreta dieron , se descubrió un vacío de que salió tan pestilencial olor , que instantáneamente murieron los dos indios. Otros que estaban mas apsrtados , salieron apriesa á a'^isar al amo ; quiso entrar á ver lo que era , y favorecerlos ; pero mucho antes de llegar á ellos áe queió también muerto , atravesado en los Callapos, ó escalera por dond? se baxaba á la mina , y hasta mi tiempo se quedó alií su cuerpo, sin hiber habi- do quien se atreviese á intentar sacarlo para darl^ Sepultura. En otro socabon del mismo cerro se descubrió estan-lo yo en las niguas, un pequeño agajero en lo mas honio de él , de que sa^ia con un modo de rui- do que atemorizaba, otra exhalación ó vapor irpfi- cionado y grueso, bastante á quitar la vida á quien en él se detuviese 5 apagábase ia veU encendida , que ^ ^ 6 ITBRÓ f* B^r, ARTE junto á él se ponía: staal cierta del mal que he dicho, y que los mineros experimentados y cucr« dos observan , y todos deben advertir. CAPÍTULO m. Dd conocimiento de hs tierras por el saior. E' q«e profesa et arte de los metales , no juzgue por excusada diligencia ninguna que pueda ocasioriaíle 6U mayor conocimiento. No da menor noticia de la pureza ó mezcla de la tierra la experiencia del gus- to , que t\ sentido del olfato. La tierra pura no tie- ne sabor ninguno, y tienelo de ordinario malo la que está mezclada con cosas minerales 5 porque apenas hay atgiing que se libre de adustion , y todas son secas; y el fundamento de la duizura ó buen sabor, con- giste en la humedad. Y pues la tierra que tuviere esta mixtioo , esta muy dispuesta á tenerla también de co- sas metálicas, no dexe el minero ciuicso de hacer sus pruebas , teniendo por principio asentado y cierto, co- mo lo es,, que np se cria menos el oro y la plata» y demás meíííles debsxo de forma de tierras , que lia- rnan pcmpos , que en las piedras ó corpeúa , en el fnodo de hablar entre mineros de este reyno. Impri- Iliense fáeilmente los s;sbores de las tierras en el agua pura , si eíi álgun vaso se detienen juntas , y mas si ^e les ayuda con el calor del fuego, dándoles uno o dos hervores; y probandola después , juzgara el gusto Ja mezcla ó xugo oue contiene: y quien quhiere ade- lantar esta e^^periencia , podrá dividirlo y sacarlo a par^ te visible y palpablemente, cerno se dirá en su lu- gar , tratando 4,e la preparación de los metales , pa. 13 beneficiarlos,» VE tOt METAIESé CAPITULO IV, Ve los nomhres y usos de al§u^.as tierras. JTamosas son en los libres de Medicina algunos fuef* tes di tierras por los efectos que hicen en la dsl cuer- po hamano , y no es fuera de propósito , que teng^ et minero de ellas algún género de noticia , para que hallándolas en la caba de sus minas , ó otras seme- jintes , I2S conozca y conuinique. Es coioraJííima la tierra Lemnia , llamada así de la isla de Lemno , donde se saca, es muy pare* cída al almagre; pero diíerencianse en que esta tiñs luego la mano si la toca, y k tierra L^mnia no: véndese á peso de oro , que tanto precio le da la es- timación y común concepto de ser rara en el mun- do. Ayuda á esto el cav^arse solo un dia cnelaíio, que es á seis de Agosto t y no sin superstición, por estar persuadiios, que solamente tiene vírtuJ la qu2 se saca este dia. Es antidoto admirable conlra qual- quigr gé lero de veneno y peste. El que llaman comunmente Bolármeníco^ por ser opinión que se trae de la Armenia , es semejante á la tierra de Lemnia dicha 5 desiice su color dero- xo en amarillo ; haylo muy bueno y en grandísima abundancia en los minerales de este reyno , y en par- ticular en el cerro rico de Potosí , y en los de Oí uro. Usase en remedios constrictivos , y para restañar Ja sangre. Es este Bol común á lo que sienten muchos, }a rubrica Sinópica de Dioscórides , y €l Bohtmtno oriental , la verdadera tierra Lemnia. Dos maneras hay de tierra Eritria , blanquí- sima la una y la otra de color de ceniza , y esta es la mejor ; conócese en que rcfregando'a sobre cobre limpio 5 dexa en él una s^ñal violada j tieat virtuJ ..•^ittgjgyL.^;- ' m m g tTTJKO I. EBI. ARTB de restrañar , y enTsiar , y consolida ¡as heridas frescas. Es blanca y ligera la tierra Samia , y se pe- na 3 la Iptinua si con ella se toes ; es xugosa, y que- bradiza. Oua especie suya q«c es costrosa, y firme coir.o piedra , se llama Astér ; tienen ambas las ♦ir- tudes de la Eritria ; y bebidas con agua , defienden de los vcnsnos , y mordeduras de las serpientes. ^ ■ La tierra Chía es blanca , y qué tira aigo a ceniza, semejante á la Simia ; tiene demás desús pro- priedades facultad de desarrugar el rostro, y dañe iriiv buen color y lustre. . _ ,. . , ' El mismo efecto hace la Seuniisia , es la me- ior la qu« resplandece mucho , blanca , frangible , y que presto se deshace , si se echa en agua. En ia tierra CímoÜa blanca , aunque hay otra Que tira á purpirrea , es la mejor la naturairnente gra- sa V que se siente fria quando se toca. Resuelven las' postemas , y pequeñas hi^cha^ones la una y la otra , y no dexan levantar vexigas en las quctnadu- rss del fuego; . i i ' i« La Pnigite es cesl semejante en el color a la Eritria; pero hallase en pedazos mayores ; refresca la mano que la toca ; pegase mucho á la Ungua -tiene Ss virtudes mismas de laCimo ,.. Parecese mucho n el color ceniciento la tierra Meiíaala Entna : es as- pera al tacto . y entre los dedos hace ruido , corj.o la piedra Pómez: tiene virtud alummosa , aunque dé- bil '^como se conoce al gusto ; porque deseca la lengua tinto quarto purifica el cuerpo, causa buen color y cura la sarna. . ' ... La mqor de las tierras que llaman Ampelite», « la neora, mcÜda y mezclada con aze y te , se des- hace f"c5me;tc ; tiene' .irtud de enfriar y resolver y también se usa para teñirlos cabellos. Es toda bi- tuminosa , como ei azabache. r„^orn <.n m. De otra tieira Iwce mención Caidano en su- v.l u DE LdS METATES, 9 sutilezas , que imitando el modo de los antiguos llama Británica , por la región en que se sacaba : cavábase de pozos muy profundos: era blanca y después de sacarle la plata que tenia , se estercolaban con ella los campos , dexándolos con una vez de este beneficio fértiles parra cien años. Semejante efecto á esta hace la quesesacade unas islas Kjue están en este nuestro mar del Sur , no muy lejos del puerto de la ciudad de Arica : lla- man á esta tierra Guano , que quiere decir estier- iqpl^ no por serio de páxaros, como muchos han pen* sado í sino por su admirable virtud en fcrtíüzar los sembrados. Es liviana y esponjosa ; y la que se trac 4t la isla de Iqueyque ^ de color pardo obscuro, muy parecido al tabaco ínolido, aunque de otras isletas que tstíñ muy cercanas á Arica ^ se saca de color blanqueció no que tita á amarillo: tiñe luego el agua en que se «cha, como si fuera fortísima íegía ; es su olor pesado y sus calidades y virtudes con las de otros muchos sim- ples maravillosos de este mundo nuevo , darán dila- tado campo á filosóficos discursos, quando los agu- dos ingenios que en él se crian , se ocupan mas en el conocimiento de las verdaderas ciencias , qu¿ en las trazas de sacar y gozar sus incamparables riquezas^ CAPITULO V. Ve les xvgos y primeramente del alumbre. Xjos mixtos que la naturaleza produce en las en- trañas de la tierra , ó se derriten ó nó: si no se der- riten , ó son duros y se llaman piedras ^ ó blandos y que fácilmente se desmenuzan en pequenísimis par- tes y se Ibman tierras; y si se derriten , ó vultos á su primera forma quedan duros y aptos á estirarse 10 tTBRO T. DEt ARTE con el golpe del martillo, y estos son metales ; o no quedan con la dureza y aptitud dicha , y estos son bs qus se llaman xugos. Resultan de la mixtión de aquestos ^uatro primeros géneros otras diferenaas de compuestos, que quien supiere contarlas bien, hallara que pueden ser once y no nras. Los xugos cuya hu- medad quaaó el frió , se derriten con el eaiot como el azufre ; tseto los que el calor endureció se desatan con el frío y agua, como el alumbre, caparrosa, sal y otros: daráse ds todos alguna noticia breve. Varios son los géneros de alumbres, de que bacea mención los que tratan de medicameotos simples; pe- ro el que es verdaderamente sago de los que vamos tritando, es el alumbre que llaman de roca ; haylo blanco, transnarente como el vidrio, y otro que de- dina 3 roxo, y este es el mas fuerte ; tiene valero- sísima virtud de constreñir, y por esto le llaman los ciieaos Estipteria. Según la cfocttina de Galeno en su qua?to libro de la facultad de los simples , ha de s« de calidad frta, porque todas las cosas constrmgentes lo son, y por tal en segundo grado lo poneRüpect- sa , para infundir en la quinta esenaa de Rayrnun- do; pero otros muchos con Dioscondes lo notan por muy caliente, también por sus efectos t no es acues- te lugar de examinar sus razones. El alumbre que llama« de Escayola , no es xugo dno la tierra Samia , que llamaban Áster los antiguos. Tampoco es xugo el alumbreseysile o deplu- ,«a que se tiene por tal en '=>' botica'' j^^^, 'So dra ?ue llaman Amianto ; porque "' « '^«'f ' ^ ';° al Gusto ni se quema en el fuego, aunque se deten- ga 'mucho en él : propriedad particular ber saca-^ do de las piedras ó tierras en q^e se crian las legias de que se han de quaxar , se les mezcle estandc) co. ciendo cantidad de orines , y con ello se dividirá la caparrasa^ abaxo , quedándose el aUimbre encima, hs mordicante al gmto , áspera y constrictiva , por don- de le atribuyen muchos , que tiene las pTopnedaues de azufre, de yerro y d^ cobre, la, operación del alumbre, la agudeza del salitre, y la sequedad de la sal. Dan amagos algunos Alquimistas , de que se con :¡enca en ella los osultos misterios di su piedras y sü iie u ^ 12 LTBRO n mt ARTfí nombre latino que es vitriolum , lo interpretan de este modo , formando de cada una de sus letras una palabra : Visitabls Interiora Terra , Rectificando Inveniens OccuJtuní Lapidem y, Veram Medkkam ; Raymundo dice que tiene muchi vecindad con el oro, y que ámba§ tienen un origen y principio , y este quizá es el fun- damento de lo que sfi^man algunos , que es señal donde se haHa de minerales de oro, á que no cor- responde la experiencia en muchas partes de aquestas provincias. Acompaia de ordinario al cobre y así se halla en tanta abundancia con los metales negrillos, que participaa de él mucho ^ y de este material se c^usa el mal olor que de crdinario tienen sus labo- res. Las que llaman Copaquiras , son finídma capar- rosa : y la mas pura y de mayor efecto es la qu« llaman piedra LipiE , poT la mina que de ella hay en su provincia , aunque también en Atacama se dcs« cubrió pocos años ha otra muy copiosa. Es algo ver- dosa aquesta y muy azul la de los Lipas. Hay tam- bién caparrosa blaDquiííma ó amarilla , que es !a con que se hace la tinta ; los varios colores le han dado diferentes nombres : y son especies suyas las que lla- man Misi , Sori , Calchifis y Melanteria. Acerca del temperamento de su caUdad , no falta quien da- de como en la del alumbre; pues no contentándose algunos con darle el grado tercero de calor , quie- ren que llegue al quarto y otros al contrario, con Juanes de Rupecisa , que quizá siguen á Ray mundo h notan por fría en el tercero grado. Es admirable su efecto en la operación del agua fuerte, en que como si fucrín sal, se derriten y convierten en agua lo?i metales. Es ocular desengaño y prueba de la po- sibilidad de la transmutación de unos en otros : pues, con ella deshecha en agua, sin mas artificio se con- vierte en cobre fino , no solo el yerro sino también el plomo y el estaño ; y aun á la plata hace descae- m. DÉ IOS MSTAIB?, tj ctt de sus quilates V y la reduce á cobre , con poca ayuda de otro inctil muy común. Sácase de la ca- parrosa , con íuerza de violentísimo fuego , el azcy te que llaman de vítrioio , de maravillosas virtudes; ha- cense con áftiiíció dos géneros de caparrosa , azul y verde, del yerro y cobre quemados con azufre. Adelante ^e dirá el modo , y s« declararán los daños que esto ha causado e^ beneficio de ios metales, auri'* qué hasta ahojra no se han conocido. - CAPITULO VIL BE LA SAL. JNlo es menos conocida que necesaria la sal en el mundo/Tiene 1^ misma \iftud ía nrineraU ^^f ^^ %üe se quaja de sgua salada del mar , de lagos ó de fuentes-; pero difercncianse en que la s'ubstancia de )a sal de la mina es inas densa y apretada , de ddn:f de le procede é. ser también mas constrictiva y no derretirse tan fácilmente efi el agua como la ma- rioa ó qua^ada. Son muy abundantísimas de sa] to- das aquestas provinciis , al psso que también lo son de metales; y no €s la menor maravilla de aqueste nuevo mundo ei pedazo de mar quajado en sal cristalina qué hay en ios Lipes , y las salinas que lla- man de Garci-Mendozá : doy le este nombre por su grandeza; pues por doiide es mas corta su travesía ^ tiene diez y seis^ leguas de ancho y quaxcnta ó mas de largo; y porque ha sucedido algunas veces áts-. cubrirse unes como pozos profundísimos enmedio de este dilatado espacio V q«e no han podido sondearse, y vistose muy grandes y criados peces. Pásase con grande riesgo esta distancia , así de la vista poique los mas ciegan por el gran resplanáior que la re* ■ 3 . . mi íexian áe los ray<^s del so! causa ea aquella llanura de cristal, si no es que se prevengan tapando los ojos eon toquillas negras , como también con peligra de la vida > pues ha sucedido y^ hundirse ^1 cami* nante y su cabalgadura, sin parecer jamás señal ni rastro de ellos, QuatrQ leguas de las minas de San Cristóbal (k Achocí^Ha en los Upes, está una lagyna peqtjeña sobre un cerrillo » en un pirage que llaman Turna- quifa : hierbe en medio de ella el agua, levantándose ya poco, ya mucho, con grande y espantoso rui- do. Llevóme la curiosidad á verla ^ y verdaderamente da pavor aquel perpetuo tumufta y movimiento , y son pocos los que se atreven á llegará su orilla. Es-. tí tan turbia que mas parece barro que 9gua ; tiene un desaguadero pequeño , y la que ^r él sale se con^ vierte en sal colorada , en un guayco ó quebrado por donde corre. Es fortísimo género de sal este , y hace doblado efecto que la demás común en el beneficia de los metales : experimentando se ha también ser muy eficaz remedio para la disenteria; puede ser tenga al- guna mezcla de alumbre roxo , que le comunique cotí d color mas viveza. Pasa por junto á esta laguna un^ vit^ác piedra Judayca , y en los alrededores hay mucho mineral de cobre. . / Legua y media de YuHoma en la provmciai de Pacages hay muchos manantiales de agua tan sa- lada , que sin recogerla se quaja en blanquísima sal, y crece todo el año mientras las lluvias delinvicrnq no la desbaratan y roban. Junto á Caquingora, pue- blo de la misma proviricia , hay otras salmos como aquestas , y otras muchas en diferentes partes. La sai de mina que llaman Gerana ó de piedra , que pa- rece cris.tal puro, según es de maciza y transparente, se saca en menor abundancia en estos par^^ges; ti^ne Yulloraa muy copiosas v^tas de ella. Ea Cur aguara i/ ds Carangas se saca de muchos ancs á esta parte , con aprovechamiento de his naturales , que se ocu- pan en esta grangería. También junto á la ribera de liangacoHo se descubrieron ??ocos anos ha otras ve- tas; pero las nainas de sal Yocalla , que puso Dios tan cerca de este riquísimo cerro y villa de Potosí para que no le faltare nacía para el logro de sus ms- íalcs , han dado y dan tanta , que casi parece su nú- mero increíble. G.ístanse por lo menos mil y qui- nientos quintales cada día > y ba muchos anos que dura este consumo. Demás del. uso y efectos de la sal que saben todos, dice Arnalio de Villanova en su tratado de la conservación de la Juventud , que es sobre todos los medicamentos para esto la sal Gemoa ó de mi- na. Llámala Elixir mineral , y manda que se prepare con cosas que no estranen ó destruyan su natura- leza ^ y no dice con quales , n¡ en qné modo, Juan Beguino en su tirocinio chimico , enseña á sacar acey- te de ella , á que atribuye poderosísimas virtudes. IM- ce mas, que lo que con este licor se binare, queda- rá por muchos siglos preservado de corrupción , y cree que con él se conservó el cuerpo de squella fiermosa doncella , que refiere Rafael Volatefrano, se fialló en tiempo dsl Papa Alejandro VL en un an- tiquísimo sepulcro , tan frezco como si entonces aca- bara de espirar, habiendo mas d^ mil y quinientos anos que estaba ent^^rrado , como constaba por el epitafio^ CAPITULO vm. Deí almcjatre v sd ámmonUco y otras saJes, Jintre Iss sales que sin artificio produce lá natura- leza , es. la mas rara ^ pero la de mayor virtud y füsir^a la que Uaíiian aloíiojatrc ó¿alammoniacQ. Ar? i 16 ITBRO T. ryÉL ^RTÍE riioniaco le llama el vulgo tomando e! nombre por fnndsmsato para creer se traía de Armenia : pero no diré sino Ammoniaco , que es lo mismo que cal de arena (que e¿to significa Ammos en ía lengua grie- ga ) hállase quajado en pedazos dehaxo de ella, y con su sequedad y ardores continuos del sol , se re- cuece da m^ns-a , que se fiace amarguísima sobre to- das ías sales; usgse mas entre píateros que entre mé- dicos. Es uí^o de los quatro que llaman espíritus, por vohr ét\ fuego todo en humo, como ei azo- gue , el az^ufre y el salitre ; tiene proprledad partí- .€uíí5r para limpiar y dar coter al oro» y entra en las ccmposidcncs de las ajgtías fuertes que lo d<ís* fiarán* , j > Poca ríoticia tenemos del nitro verdadero, qng antigyameiite se quajaba de "las aguas del Nilo; yunque Áifaerto Magno dice , que también en Gose- íagia fjabía un ceiro muy abundante de metal de co- bre , de criji^^s raices salía agua que se secaba en ü¡- tro. Tamjic.co es conocido de Alfíonitro , que es cq- mo Si dijéramos su espuria. La ChrisocDla que Hama^^n Atincar ó Borrax^ «s especie del nitro artificial i hacese de orines mo- fleados jgV calor del $ol en almirez de cobre, cotí piano de lo mismo, tota que se espesa y quaja OToque otros lo componen de almojatíc y alnmbre. Es el nitro mas amargo que la sal ; pero me- nos salado e^á en ci medio" de ambos el salitre ; comía de partes ^e;qiVssimas y muy sutiles ; criase en cirt?ientos de casas viejas y en partes donde se sue- len recoger y encerrar ganados; crpce en la tierra de qiif: iHnz vez se í-acó , ii se amontona y guarda,, o á f^oí^toncs de ordinaria tierra se riegan con agua sa^ litroía , dnden á cabo de tiempo muy grandts au- mentos, po ínfeiiores á los frutos de las semillas que íQ sie.mbrap, QpnQÚig ct s^ wso m la composicioa > - M LOS METATES* *JJ de la f ólvóra y aguas fuertes ; ayada también á Id fandkioo de los metales como se dífá después» V CAPITULO IX. De otros xugos que se llaman letüneL _ na de las cosas que mas daño hacen á los nietas les ^ mayorisente quaodo se funden, es d betún ; por-i- que los quetsa y convierte en escoria , si ames de ponerlos en facgo redo no se les qtrfia* Hay doce géneros de él , aunque son muy pocos ios que se hallan de ellos icczclados con los unciales , son Asphalto , f íssasphalío , Napta ^ fa piedra Gagaie , Azabache , Am-^ peíites , Maliha , Piedra Tracía , Caibcnes de mina , ^oibar V q^e llaman de Cuentas , Ámbar olorosa ^ y Alcanfor. Son todos los betuoes untuosidad ó grasa de la tierra, y aunque algunos piensan que el AI-? canfor es lágrltna ó goma de un arí>ol , que se llania Capar , ^^ ^^ Isfa da Zebaí , y el Ámbar ó Succino de. otra yctba senicjaote al Poleo , con que de ordlna- fio se halla íümo; y al otro oloroso U dan principió' en la mar de un ptz grande de casia de ballenas ; por semejanzas qtje eniíe estas cosas iialían, no repugnan, que ou^s jcomo ellss manen y suden de la tierra , y sean betunes, cerno queda dícht). Gógrse el Asphalto en ellsgo Sodomeo ó Mar Mueno de Judéi , en que enrra el rio Jordán, tres kguas de la ciudad de Jericó , t)o es otra cosa sipo cierta gt^sx, que n^da sobre fl sgua de aqueste dicho lago, y llevada del viamo y de las ondas á la orilla , Sj5 coridensa y endurece. Es semq^nte á la Pez ; pero mas duro y t»ejof color. Antes que Dios castígase aquellas nefandas ciudades Sodoroa , G< morra , Ada- ©a y Stboití , abundaba todo aquel /eni'isimo vaífc CU que ellas estaban de poicos de este beiuu , como '•ít^m^ *mm '^ i-8 ¿TERO I-.' BEt ARTE conssa di la sagrada historíj eo el Génesis cap. 14. HáUise también en otras rouchis -panes y provincias , y eo algunas s2 apsovechan de é! en !ugu de aceyte para ios caodries. Y aunque en esie reyno , como 00 se ha tratado en él hasta ahora , sino de buscar ri- quezas de oro y pt»!», *io S5 ha reparado «uchoeOi estí ú otras curiosidades , con todo s; han dadt> * conocer por su mucha copfa , los matinales que de este betún hay en la cordilhra ds los Chu!gU3naes , en la froniera á". Lomina , aunque no muy comanica- dos, por estar eoWe Sos Indios ¿«guerra. Es el Pbissasphaíío ms como trezcia natut ai der Asphaho V Pez, Y as5 b muestra so olor^, y i faltt del" vetdadero , se contrahice con etla. La ^^3pia es m licnr biiuasinoso blanco , y aíganas veces se í^ji'a «.r ero. es el qne Hsnian O^eo Petreola , de. adajlrabla virtud p»ra curar dolores antiguos , píoc^dtdos decau- sis frías. Atrae el fuago á si , como la Piidca Itnati-. ai Marro , con tanta foefza , que aun estatsdo leps de él se^ encieodi. Cünfírtaó esto h miserable cxpíriencia, qu^ el conde Hércules de Ycontrarij Fcrranease vio , ¿sndwdrí aderszir un pozo que en sas tierras lenia^i en que iantatneote con eí agua maoabí abundancu de Petreolo , y por algutjas henéidotas se la P^'^*^ !^^' cíio Pidió el oficial desde absxo tíoa iua encsndida-, C ra ver mem lo qne hacia: des:olgáron$ela en uo» íanter',;, y por los pequeno!^ agujeros ds ella atrasa á sí a N^pta al fuego , encendiénd-ase eo «o tnstante Jodñ y con «^«^ "'«'^' violencia , que si tuera una m' V pí la refiere en su*DloscóriJes. ^ " DTtHtese al fuego el Aspbal.o Y/jf«f^f,J- como cera ó pez , y en «'° « ^f"^"'^""!. m ioa aio Gagate ó Azabacííe . y é8 los^ catbones ff"^*;^^ itStt y S3 coasatacn como b tea « m» le»», «tj tea- ^ ¿ S?E tos METAEES. ^9 go hjsta ahora ms? noticia dá qii5 en esias provincas* 1» hiya ds esíos, ú de los damss faeíanes , aunque me persuado que no falta eo elbs sino sa obsíivKíoa y^ conocimiemo» CAPITULO X. p€Í Azufre y Antimonio, XÍ5 el Azufre ua mineral conocidísimo : enge^ndrass de UQa substancia lerresfte ontaosa y oiuy calients , en tant^ g^ado , qtse es tenido por la cosa ma§ pare- cida qu2 hay etitie las compusscas , 3.1 elimínio dd faegor jUáínialo los q^je tratan^ de h fiic^soííi secreta dó ios íiieíales , semilla tnasculifia y prirner ag^rsie de la naturaleza en su genef ación : y dicei^, que la diferencia que entre aaos y otros hay; proviene d^ su varía purincacion y xnlKiuta con el Azogae ; y ya hi sucedido , q^eriando un boiscario hacer Cfi>a- bílo , que sa compone de sofes éstos dos marcíiales , hallarlos acaso convenidos eti um- plancha de fiaísím^ plata. Teopluasto Paracelso rx) acaba , des^pu^s de oiii^ chas exágeíaciones , de ponderar !a5 maravillas , que^ &i el Azufre se encierran ; y dice que por provi^ dencía parikulw de Dios no san públicos sas miste- rios , y gije es confusión de lo^s que icniéndose pof filósofos niegan la transmutación de los metales , pues con él se hace y enseña un modo de aceyíe , qu5 llama Epiíka Sulfuri? , con que k plata se convierte cu oro: y el autor de la Dís^^aiskion HíliaBa enseñs lo proprío para probar su posibilidad , aunque en can- tidii pequeña , con Azufre crudo. Con su humo se ayuda i qmxnt el szogae , y conyeiiir en plata, de jqu¿ hiy rórjtbas tesíigos da vista en aquesta pro vía- cía: y del míscno , recopilo en una caupana de ti^ drio , destila el poJarostsiiuo aeeyte da $u nao>bre » de admírabk* virtuJ , entre osras machas , para sacar te nWqxm del moiba gálico , igrojaJis en bsblda. T-^^ i 20 írBRO r. vnt artb conveníenie , tres ó quatro gotas cada d!a , por espa- cio de uoa semana : es btieao pan la dificqlíad de la orina, para los dolores de lagora, y otras cosas que se podían ver en Diodoro Hcuchknte y ouos muchos. Hay gtaodiblma abuíidaocia de Azufre et> la provin- cia de los Lipes , y en los confines de Pacages con la puna que llaman de Tacora , ó altos de Arica, y Ciras tJ- ochas partes , demás del que se halla cnezclado con los roesaks en muchos de los micetaks lieos dé este'^reydo. El Antimonio ó Estibio , que algunos tuineros conocen por nombre Alcohol , y otros , particulaimenie en Oruro^ Ilsman Mazacote, es, un tniDeral muy pa- lecído al Sorocha, ó metalde plonio ojoso , resplan- deciente y quebíldízo t haylo ttmbien ahebrado ^ 7 Ciro mis blanquecino y oenudaiaente granado , co- mo se n:üestia el Acero quarido se quiebra. Es com- puesto de panes muy imperas ^ y mú irezcladss de Azogue y Azufre v y psiece aborto de la natutaleza, que habiendo de ser metal, se quedó en ia lajpropcr- tion que vemos; Sácase de ¿I con snlMo un géqerp de Az¿ gue que Hámsn Regulo , aigo pfoicoso ^y i>o de tan vivo moviíssiento como el común : enseñan el modo foria, Veguino y Oíros. El Azufre um bien, de que se coiDpuso , íe aparta de él con agua fuerte, en su propifa forma de color verde , y que arde co- tr.o el ordinario. Basilio Valentino, en su carro triun- fal del Antia;onit>, entreoirás rnuchas excelencias que áe él dice , enseíia á hacer de él la piedra que llama de fuego , con que se convierten en oro los metales. Paiaceiso esczibió también no poco en esta razón , y ctrcs akiiiírisias dicen y no acaban de un aceyte qoe de él se saca para este efecto ; pero con mas cier- ta , y mas necesaiia experiencia, alaba Maiiolo el suyo para curar úlceías amiguas , y oir^s cosas medicinales.. Tíere el Estibio virtud de secar y constreñir , V^ ^^ ptcpaiado que llaman Hiacitiiino la licne potenúsima IDS t05 METAIBS* 2T l^ára Ijacer purgar , y provocar el vómito. Sácase muy de ordinario el AIcchol mezclado con los metales de piara, y particularmente con los que llaman Negíillos cd todo aqueste reyno , aunque rarobisn ea n:uch3s partes se ciia y halla solo. Háceles mucho daño co- «lo el beiun y tt azufre, y así es necesaiio quicáx- 5eie I como se diri después. CAPITULO XL De la margarita^ oropi mente j^ sandáraca. Xi'aman á la Margarita Py rites , que es lo mismo que piídra út forgo 4 porque aunque otras lo despiden , heridas ron el eslabón , ningufia en tama abundancl« corro aqueste mineral. Qüieien algunos que se en- gendre de vapores ¡odigestos : pUGs dicen q: M tos METAtE5, ^3 lejos que lo probaban , y qjizá era de cstQ género una veta, que be sabido de pcísonas fidedignas hiy en la provincia ^de Conchucos del arzobispado de Lhm , de que los naturales usaban para quiíar la vüa á qokn mal qaeriaa : hízola cerrar y tapar el s9,mo Aizohls-^ po de los Reyss D, Toribío Alfonso Mogwy^o^ CAPITULO XII, De la generación de las piedras, JNo puede ponerse duda en que haya a^grina vlrruj activa , que engendre y haga las piedras , como la hay para todas las demás cosas generales y coirupubl^s del ^universo; pero esta es dificuItosísfíBa de conocer, por no tener lugar deierniinado su generación , pues en el ayrs , en las nubes ^e.a la iieira , en el agua y en los cuerpos de los aniraales vemos , que se engeodraíx pie- dras. Es sú mzxtú^ píóxima , como sitme A vicenal y Alverio, una ti?ez:la de tierra y sgus , que si lie* fifi mas agua que tierra se liama xugo ; y s! mas dsrra que agua, lo llamamos Iodo: ha dá ser viséaso % y lensz el lado que hubiese de servir en la generacíom de las piedras , como lo es el de que se haceti los ladrillos , ollas y oíros vasos ; poiqoe á fna serlo ^ evaporada la humedad con el calor, no quadarg uni- da, sino hecha polvo y li^rra la mstena. Es lamblea necesaiia cosa , que el xogo que se ha de conve?ilr en piedra sea viscoso , como se exp£rio3enia en nuestros cuerpos ; pues es sentencia común ertre los iBédicos, que se engendra la piedra en los rlñongs y vexiga , de humores viscoso y tenaces , y cocidos del calor In-» teríor Llena csiá sin duda de aquesie xugo petrífico aquel agua tan nombrada en este reyno , que corre cerca de Guancavelica , y se recoge ea moldes de !a grandeza y fama que se quiere, y á pocoá días' que fil calor dei sol la labra y^^ convicue y qua^a ef| ^■1 24 tlBRO t. DEt AUTO piedra , de qae sa fabrican los edificios. Muereo tos am- niales que h bebe a , y no es dificultoso el conocí- «liento de su causa. En un cerro que llaman Pacoca- U , una legua de las mínss de Vereguela de Pacages, «stán unos oíansmiales de sgus , llena también de «que'Tte xugo , que como va corriendo , se va condes-, sando en piedra muy pesada y dura de difercmes tor- que rira a amariílo. líuc- ^a de esto , qualquier maieria porosa qoc pueda tecibií :cn sí aqueste xugo petrífico , es spia par® convenirse «D piedra , y m se han visto en varías paites aseó- les enteros , paites y huesos de aniraales , convenidos en durísirao pedernal. Algunos pedazos de palo yiyo jtxi la ciudad de la Plata , traidcs del caudalosísimo fio de esíe nombre , que toda la parte E tos WETÁlfES»: 25 CAPITULO XIII, De las diferencias que hay de piedras, JSl cinco géneros puede Tedüclrse toda la diversidad que hay de piedlas; poique sí son pequeñas^ rares, duras , y que líenen resplandor y íusire , son lasque se llaman preciosas : y si son grandes , aunque stBn raras y su lustre mucho , se reducen á mái moles : si quebrándose se hacen astillas ó como escamas , á pe- dernales : s¡ esián roeníidamenie granadas , á guipTios : y^ las que no tienen las señales diihas , á ptñss ó piedras ordíoarlas. Pero los mineros para el conccl'- inietíto y distinción de las piedras sobre que arman, ó se crian les metales, tienen sus nombíes de que usan entre sí ordinariamente. Llaman Quijos á las piedras de casta de guijarros , que participan de oro ó plata , ú otro tneía! qtiaíquiera , y son de mayor dutacion y fundamento las vetas , que sobre aquesto aiman. Cachi , es un género como de Alabastro blunco costroso y fácil de quebrar, quiere decir 5al m la lengua gene^ fal de aqueste reync ^ y llámaníe así per lo. que se le parece ; críiSe en él en vetas de metales pacos mu- cho piorno , que este es el nombre entre mineros de la plata bruta. El Champí , llamado así per el color pardo , es piedra de casta de Esroefil , con paftfctpaclon de hierro , brilla a^go obscuramente , y ts díficohosQ su beneficio pcf lo mucho que resiste ú fuego. Há- llase con metales regrilíos y fcsiclorts en Potosí, Chocsya y otras partes. Lamacrtidíia es ía que está muy apretada y sólida , y qutbíándcla no muestra grano ni profundidad ninguna ; es su color desde amarillo cl^ro hasta rerínjo. Almadaneta lisrosn á ciro género de pltdía por su dureza y peso; es sclidísi- g)a, de color obscuro, hállase en con ceñía de mételes 6 r 1 j y Hi i' 26 tTSKO I. T>TSt ARTE lieos , qu2 53 criam en eUa quanJa Hegl á maJarar 6 podiir, cooio también los Q-iijos. Críase sobrs pader- nalís tneal d« oro. Muchos también ha visto en estas provincias de cobr& puro , y otros coa pUta en este modo de terruño. AojolaJíra es Ij piedra ordinaria, QU3 por el' uso de su nombre conocen todos. Hay metaíes muy ticas sobre ellas llenos de anco aplome- ría y á los que mas otdinariafnenie acompaña, son los ' cobrizos. Raros y de poca estabilidad son I05 metates di pla'a que ss cúm en pizarras, aunque es mas proprio Hiraño para ora. Giques llaman a las otras piedras quj nacen con los metales o a sus lados que tambteo se dicen caras; sotí toscas , y t>o tnuy duras ni macizas; no participan de metal de ordina- f ¡o , aunqus en alguaos mtnerales y vetas f icas tacn^ bien se Íes pega algo de su vecindad. Famosos han sido V son los Vilaciques ds este riquísimo cerro de Potosí, por la mucha plata que de ellos se ba sacado, y no es esta la menor prueba , ó alabanza de su prospe- iiJad sin igual. Vik significa sangre , o cosa colo- íadi en la lengua natural de esta provincia, y pot onas píiitas ó s nales pequeñas que tienen de este eo-- lor , Jlaman aquestas piedras Vilaciques, GAFITULO Xl¥. - BE LAS PIEDRAS PRECIOSAS. T,« piedras preciosas , ó son transparetites como el Diamante, ó opacas como el Ónix , o mezcladas de ano y oiro, como el Sandonix o el Jaspe; es el agua h causa principal de la Hansparencra , come la ttetra lo es de !a opacidad t y así la razón porque uoas piedras son de mejof lustre y mas transparentes que ?„as , es la variedad de los humores d;f = " ^J»- «rosa , por ser los unos mas puros y «as c¿"«' q¿« los oitoi. Eogcí)dfíns« pues las piedras blíncís de M ¿05 METATÍ5. 5^7 un xugo seroejarie al agua , y así esi«s son hs ri58S lraDspare«i€S y claras , como lo es el Cristal y tí Iris, «amado ssí par la semqenza qu^ repiesenta del Cíelo, opussio á los rayos del Sol, El Diamante s^ engerí-, dra de xugo menos claro, y asi es más obscuro qua el Crisía! 6 el M? i es^a misma vsiícdai sí ve ea todas ks demás piedras preciosas de qaalquier color que stzn ^ 6 ya cotjsien di xugos verdes, como la Eí- merslda y la l^rasma : 6 de azaíes como el Zafiro , el Ciano y alganas especies de pspe : ó de rejos coma el Rubí : 6 de purpúreos» como los Jacintos y Ama- tistas : de calor de oro , como los CtisóHios y Topsi- GÍos:*ó de mezclados co©o tos Ópalos. Y así se puede con rszon entender , que el res-* to de las otras piedras que no son transparentes , S3 engendran de mezcla de xagos negros, y no pmos .como vemos , que el agua aunque esté muy limpra y clara , pierde su transparencia , si se le mezcla algati poco de tinta ^ ú otro licor setrsejante . sunqae no píer- de el lustre de ssr suptitick. ProcéJeles é los xogos dichos la diferencia de colores de la diversidad de mix- tura de ios dos extremos , blanco y negro ^ er^ la ma- res , xuges parificadísiíi?os , traspasados y calados pot durísimas piedras , en lo cóncavo de ellas se crian y quaxan Jas preciosas, qoe en el valor y esiimacion cor- tespondcn proporcionalmentc á sus principios > al Oro el Rubí ; el Diamante á la Plata ; y la Esmeralda al Cobre , y así las demás. En el Compendio de la Traas- muiaeioo^ que dedicó á Roberto Rey de Inglaterra ^ enseña muy en patticular á baccr por arte las piedras preciosas tan finas y de tanta virtud , como las que lá Daturaleza produce con varias mezclas de aguas de ms- lales ; ciencia, que sobre las demás que tuvo este ad- Báubk SH^n , parece a«dc á la capaciJai hiiaian^ r ^ !', mi 28 XifBRO T« fyEt AKTE Algo acrediti aqueste modo da ssnur el uso de hacer escoaltes d*i colores varios , sega n las cosas minerales con que se derrite y isezcla el vidiio , y las piedras falsas que de la misma magera se componen. Hállanse sus fallasen las piedras preciosas trans- parentes, que por serlo se echan mas de ver en ellas que en las comunes , como las manchas en lamas rica seda ó ñno paño, y son raras las que no tienen algún lunar ó defecto, corno pelo, nube , sombra, sal, ó como cesas todas que en clias se engendran , por no ser el xügo de que se compusieron todo de un color teísmo. La sombra se engendra de haber sido en aquella parte el xiigo mss obsc|iro. La nube , por haberle allí n?as blarco. Los pelos de que se hallan mas ofendí- dos los Zafiícs; la Sal , que panicularmente ofusca i -los Opslos , y el Plomt) á las Esmeraldas , son im- pedimeofos de otros colores diferentes del proprio dfi las piedlas en que se hsllan. CAPITULO XV- s Si hay piedras preciosas en aqueste reyno. ^o\o la pbta ha sido el cuidado principal de los qa€ hasta ahora hao residido en -aquesta previncía , y así no se ha reparada en buscar sus piedias pretiosas para f\ adorno de la corona da sus riquezas , aunqus no hay pequeños indicios de que no le falta aquesta *prerrog3UV3 á aqueste prosperísimo reyno. Fama cons- tante hay , y yo ío oí muchas vaes erj la provincia de Ibs- Lipes , que en la AiaciJonJi su vecina , había afinísimos Diamantes , y que por un poco de Coca que tíO valia dos Tcaíes , había dado una Iv^dia vieja un puñado de ellos brutos , que valieran en España mu- chos ducados. Es tierra feítilísima , de muy heimosas y vistosas piedrss , y nú será sin fundamento el CiéJilO ique á su liqutza se dkre en esta maieria. V Amatistas hay muchas eo el cerro de su ncni'- bré que está junio el asiento de njinas de Esirerucq, y en el rico de Santa Isabel del nuevo roiosí se sa^ «aban entre süsmetales de pleta ríquísircás V y "'"y maduras piedras de este género ; háyiss taxnbkn acia el Paraguay y Buenos Ayres , ctíanse en s\)s pampas ó llanadas debsxd de tierra ,á uno ó dos esssdcs dentro de unos que llaosan cocos , que son ccmo bolas , tan grfindes como una cabeza de durislnia y pesadísima piedla de casta de pedernal V de dos dedos de giueso ú la redonda , huecos por de dentro , y quaxados por todas paTies de puntas labradas tnaravillossnienie por ta naturaleza d$ estas piedras , mas ó menos duras, según la disposición en que se estaban quando leben-- ló el Coco , causase quando «sto sucede , no nicnor ruido que el que hace tifia pieza de artillería quando se dispara , y tiembla la tierra per muy grande espa- cio , y en la supeifície se resquebraja , y abre señales que lo son , para que los que lo oyeren caven allí , y «aquén el Coco hecho dos ó tres pedaycs , la cosa que mas apetecen ks Chifíguanaes dü guerra , y, el roas esiimadode los i^escaiesqusse les lleva», . . Cíknse tsmblen peiks de U cosí^de AtacaiD% y en fos Mexülones ^. que sacados de sus conchas se men á vender á estas prov^incias r es muy ordinario hallarlas quaodo se hvan para guisar 6 se cernen» ^ ^ De las provincias de abaso no íengo- noiicfi eier:a en esu materia , por iraiarsa poco ó nada de elhs en esios reynos : demás de qtse mi. principal latenio no ha sido sino darla á V. Señork de las minerales, de las provincias sucias á su gobierno , y que yo per- son3!men?€ be visto, aunqtie al principro d^ la con- quista de esta iLirra se hillaxon entre bs Indijs muy grandes preciosas esmeraldas , como de sus hisiorias CAPITULO XVI. p Dt los otros generas de piedras. acó iiflpona á los mia«os , en coy» gtacU príod- •-i BE tos M.ETALES. 3^ |>almcme füt raandado da V. Señoiíá se esciibg este tratado el disca?so mas paiiicülar dt hs d^ro^s pie- dras, aunque ias comunes , por serlo no hiy quien las canozca ; y quando en las cabás de sus minas se en- contrare con a!gao8 , poc sa color y tianspareacia rara, ella niisiua se grangsára la esnmicion y apíecío , si la codicia dtl OTO y de h plaia qu^ se busca ,. no cegara los ojos y el discurso , dz manera q^Q no da lugar a fiue en ella se repare. Fero^ porque junigmeoie se ha dado noúcia de hs cosas mujer aks qae en esias pro- vincias hay , y las piedras que se reducen á género de roárnioles^ soív después de las preciosas , las de soayor esíimacion ; riO es ]mto pasar en silencio bs que en^ aquesta tierra conoceiDOS , pues por su abun- dancia y hefraosíua pu2d:n , no scib corspcilr , sina exceder i los- mas. fomosos dn Iá& Histoilas. TcDga el primer lugar la píOviíicia de Atacama , digna por ías i?3ucha5 laaiavillas de rodo género dé minerales y piedras de precio que. en ella sa hallaa, de ser muy esíudri- nada , y visia con panicular cuidado de personas, muy prácticas en estas materias* Frndiicebs de iodos cofores » con^ tan vistosos manzes y hermoso lustre , que sola su abundancia y graíideza , es causa de que no se tengan y cusnien entre las ©ay preciosas* Lleno esú todo ef reyno de cariosas arss he* chas di estas piedras , y á Europa se han líevádo no pocas: no se han liasta ahora ocupado en otros osos, ó por ftha de quien las Ubre, ó porque el ánimo de volyeise á España llenos de riquezas es coíoon en toa- dos fos que en esiaf partes vivimos , y no d^ lagar á que haya quien quiera por acá perpetu?r su memoria coa soberbios edificios , qae con aquestas pwdras pu- dieran h'rmoscaTse. Quiodo se escribe aquesto bap una en esta Im- perial Villa , d-gna por si» variiJad, lustre y gran- deza , de llegar á los ojos y s:rvicÍQ de su Magistad I ú 1 i 32 tlBRÓ T. DEt ÁRTfi el Rey nuestro S^ñor : tiene de largo seis palmoí y seis dedos ^ un palmo menos de ancho , y dos dedos de graeso , en forma de tablón ó mesa muy capaz: está toda llena de muy hermosos celages , que la mez- cla de sus colores causaa : háyío rojo , encendido y claro : otro mas obscuro , como negro , amarillo , ver- doso y blanco. Sobré la mancha mas obscura que la piedra tiene , parece que cayó nfeve ó se vertió lechci según es la blancura que entre sus sombras campea. Oíanse también una legua de las minas de Verénguela de Pacages orras piedras , no inferiores en la ncbleza de su substancia y íusrre alas de Atacaroa, sunque no tan variadas de colores: son blancas como ¿labasiro y líansparanies , y ^1 serlo por unas par- tes roas que por otras, causa unas como nubes, que las hermosea y hace muy vistosjs : no emfceben hu- inor ninguno, por ser de composición nn sólida, qu« farecen de naturaleza de cristal. La pifa buansmal del f ueblo de Yüllama , con ser bien capaz, es toda de una fiedra de esjas , y aunque tiene mas de seis dedos de grueso , se ve por defuera la luz de una vela que dentro de ella se enciende. En el cokgio de la Com- pañía de Jesús de la ciudad- de la Paz hay una her-' mosa pila de pie de aquesta piedla, por cuyo medio se vela sabir el agua ala taza , .como si fuera por un^ vidrio ir aiis párente y claro. CAPITULO XVÍL De algunos accidentes de las piedras^ y sus causas. X/-más dt! rcsptancíor y transparencia, que como se ha dicho , se ve en algunas piedlas y en las mas or-^ dir.aiias ne , se hallan tambic:n otros accldeoies que hs acompañan , cerno son dureza en unas y blandura ea Ollas. Es en tamo grado propria de las preciosas la dul-» M tos MFTAltES. ^ 33 ^ ^ .^ra, que no se tienen portales las que la lima í^cíia'a. Si la njitetia co la composición de las piedras es te- Dáz, y el calor que las deseca grande , y que sesudve de ella la humedad, se causa ia dmeza, pe? que se «prieta y condensa en sí coisma la raareiia ; y si sk- de poco ó nada de la tenacidlad dicha , coosúmese con el calor lo húmedo fácümeme, qüéíp??se la ekira , y queda la piedra blanda y quebradiza. Tanríblen el f»io, cerrando y condensando la materia , €s causa de la da-» reza que se halla en las piedras que con el sa qaáxae, y estas son las que se derriten al fuego , poique coa él se desata y corre el hurixor ^oe dentro de etías es- taba congelado. Las piedras que no tienen en si humor b:s- laute paja conservar ia parte terrestre de qug tan^bien se componen , faltan y se hacen pedazos en el fcego, y las que abundsín mucbo de sequedad^ se resuelven en él , en polvo ó cal. Son porosas algunas piedras, y muy macizas, y bien amasadas etras: proviene lo piimero de no ha- berse mezclado ígualmenie , y bien la parte tón^eda cofi la terrestre en su composición; y así exhalando después foo el, calor ti agua en las partes que no tenían mez- cla de tierra bástame á defenderlas de su violencia , quedan aqoellcs vacíos ó poros , que^ hacen á las pie- dras esponjosas , como por la causa opucsw sucede fo contrsí lo en las macizas. Hálianse varias figuras muchas veces en las pie- dra, y no es de las cosas quemónos admiracicoxats- san en fa naturaleza. Puede suceder acaso de la varía mezcla ; colotes ó veras de las piedras, como en las nubcs ó celages parece se representan torres, ovtjís , Ui otios aniíníles y figuras, y en el plcmo deneiido sobre. 3gU3 süek suced^^r lo mismo. Muy cékbre es cmre CiCiííores el Achaits del Rey Pino, que lan pcepriameriie Itprtsentaba á Apolo y las nue^e musas, VI 34 T^TMO n Bir. aute como padlífa dlbojarUs el Piaior mas ptlmorüSO. Otr4 ^vo Cardaao , que era retíalo verdadero del Era pe ra« dbr Galbai Di ce a, q>ue ea Co^nstamtnopla , en la qaé ilamarí Cassde !t Sabidiirb, esti enun género de niar- mo! dibujada conh^ ytms át Is piedra , tan al vivd h Imágea ck San Ja,^n Baailsta , con sa vestidura d€ camello , qt3« no íe fallará nada a! arte en sus deünesciG- m$\ si el uno de Jos pits estuviera mas expreso^ Se&al es de no sef scsso , sino con parricuTár conato , y no sí a sBisteria' de-la nsmraíe^a , quanda ea BÍgttda espacie d¿ pkdras; se ballaii-de^ Qrdinaiio las^ mismas seSalás y figatas , como ías qu$ leSese lee» Bautista., hallarse en el campo de Vercn^^ en que st: ^e proprhíinamem^ pintada la mag^n del sello dt; Sa- lomón r y ot^3 piedra? negra, '.que quebrada* pot unii punsa, se hall6 en ©Ilt muy a! vi'í^ dtUneada ursa ser^ plenie , y tensa viiiud d^ atraerlas á s§, y eíque se f^ presentó á Alberto Magno, le sfirmó hábex vísio sobr«; tll4am0ntün&das mas de quinientas cukbrasv filando se hallan pkdras q^^ lepresemaa auf^ makíJ, 4. sus panes, ó pedazos de plañías , ti oirás, cosas eorporalfTiente por relieve p oo por áibuyo solo^, puede ser k causa la que ya queda: dkhá del xogo petdfeo ^ qtie embebiéndose et^ sus poros lo convir- líó todo en piedra ; y así fo siente Ávkena.Fero autí* que a?gfina3 veces ss pueda airibtír é^sio ^ no parece que se puede hacer saenapre con fandamemo bastante*. Hálhn'se á ías ñkhs de- Im caorjtes Misnenses ,Jjnio á la ligana de Als^da , ©n la saperfide de hs piedras^ Sguras 'relevadas de tanas, y do peces de cobre fioo^ 3^ son tan ordinenas y lan propjhs , como ignorada^ la csirsa. L?ámab3n aniígus^mente Conchires 1 un gé- neto de piedra , que n>uy ál vivo- representaba eo sus deüneaciorms las conchan de la oiar 2 pensaban que estas^ con el tieaipo higo, cotupañía de pkdras y< dd xogo^ que las cria, se habían convenido eo ellas , y haciaa fiíguai^nto de que en ilíSipos pasados hubiese baii:jda DS tos METAtESf. gj íú war el terrítotlo de la cludaJ de Wagara , donde j solamente se hallaban : pero hoy no tiene lugar e«r« modo de pensar, sirviendo de desengaño la maraví- Hosa veta y ó suene de piedra parda aherruíribrada y en pines aojanlla,. que esiá en el camino , que de esta ^Uií va al valle de Oroíiesta , qaando ya se quiere baxar á/ él Hállanse en elh itaiable variedad úq figu- ras, impresas con ispeo primor , qi^e á otro que al Autor de la^ namrakzi le foera i nposible el estampar- las. A.ígunas^ lengo en tm poder ,. eo que se ven Gon«« chas mayores , medianas^ 7 mas pequeñas i^píesasunas por su pane cóncava, y otrasr por la cotjvsxa , coa perfcctísiíD^ deisneacioo de fas- mm iDÍnií»as de .sus- señales. Fsto^ en e! corasion de !a iierra firme, y mas doblada^ y sscmuosa d^ csiis rey no ; y fuera locura- pensar ^ que hubiese la rasr en sjgen liempa inimá^úo esta piovinciis^ , y dejado sus- conchas en aquesta soía veta; Háüansa lambieQ- en ellls coa Inde- cible pexfecclos^, íigütas de sspos, tuauposas y oirías mas e^raordlnarias , que por seiIo- tanto y no escan- dalizar con sa íjo^edad , no ías lefieto , aunque las he oído de personas fidedignas. Corresponde 3 este pedazo de mysieíiüsa tierra por !a erra psise del valle de Orón- cota su famoso Pueára, que en Ja lengua de ésta pro- vincia quiere decit Fortaleza, Es por loaturaíeza el mas defendido lugar que se conoce ct^ el mundo ; es tniiy etnineníe,y liesie sieie leguas da circuiro , cercadas to- das de aliidmas é ¡nacesibíes pems v por una partt sola hjy una pequeña entrada , despa.;s de muy d.íicuhosa iubida» Hn el espacioso sillo de arriba hay muchos arroyos de agua, icñi , pastos , quebradas y detrás ái propósito para ks usos huíiiaaos* eAPITÜLOXVIITv Di la geni rabión de los melales^, JNo es jaaravillaj que acerca de la ©ateiU de que $e 1 ■ ^s IJiáO n DEL AME engendran los metales , haya habido tanta diversiáad it opiniones entre personas que puedan autorizarlas ; pues parece qae con parucular providencia , quiso ocultarlas coa ellos el Autor de la naturaleza en h obscura pro- fundidad en que los eria^ y dureza de peñas en qae los encierra .para poner algún estorbo á la ambición humana. Los que se han alzado coa el nooabre de fi- íósofls , por entender en el conocimiento de las caá» sas , dexacdo la «aateíia prima por principio remotisi- mo de los metales , como lo es de todas las demás cosas corporales del mundo , señalan otra, aunque tam- bién rf mota , que es cieiia exhalación húmeda ytia- 1Í00S3 por una parte, y por otra una porción de iierta viscosa y crasa, de cuya jama resulta una materia, ^quc no solólo es de los metales, sino también délas ^piedras 4 porque si la sequedad pievalcce , «e engendran piedras ; y si tiene mas de humedad pingüe , se con- tiene en metaí. Asi lo sismen Platón , Aristóteles ^y sus sequaces. De la abundancia de esta humedad pura, f esplandeciente y ióüda , procede t\ lustre de los me- ^Í9ks^ en que entre los demás elementos conocidamen- 'le predomina é del agua , y ^^'^ corren y se derriten fil fuágo. Del vario tempéramenio y pureza de la ma- teria dicha, se origina la diversidad de rneules , de que es el mas puro fin át todos , y el principalmente Inieotado de la niturakza eí Oro. -"^>^ Miichos con el vo%o , por ahorrar de dífi- tultosos discursos, dicen, qu^' desde Jel principio del inundo enó Dios los meiales de ía manera que esrín lioy y se hal'an eh sus vetas. Agravio hacen á h na^ füíaleza , negándole sin fundamento en es^o la virtud prodüciiva que tiene en las dernas cosas sublunares. Demás de que la experiencia en muchas panes ha con- vencido lo comrario : y por exemplo y píu.ba, baste lo que á' vista de todos pasa en Yitia^ isla que está junto á la Toscara , fertiüsiroa de hierro, cuyas vetas -cavadas en loda la profundidad que se puede , se yuíelí- DB ros METAIES. ^ '^JJ Ten á llenar de la tierra y desmontes circunvecinos 4 y en espacio no mas largo que de diez ó qülrace años quando mucho, se trabajan otra vez áe nuevo abun- daoiísimas de metal , qoe en los desmontes y licira se conviríieroD. Lo proprio juzgan muchos que suceda eo este rico cerro de Potosí , y por lo minos vemos todos , que las piedras que años ames se dexabao den- tro de las minas porque no tenían plata , se sacaba» después con ella , tan continua y abundantemente , que no se puede «nibulr sino al perpetuo engendíaise de la olata los Alquimistas (odioso nombre por la mu!- thud de ignorantes que con sus embustes ío hsn des- acreditado ) coa mas profunda y práctica filosüfia ^ ha- ciendo anatomía de los mixtos de naturaleza , redocién- dolos á sus ptimeros principios, discurren eo la ma- teria de les metales de esta manera. Ei sol, dicen, y lodos ios demás astros con su luz, é propia ópres-- tada^ rodeando cominuamcnie ta tierra , ía caHentan y penetran por sus venas con la sutileza de sbs rayos. Quemada así por largo tiempo , se convicite en otra substancia también terrea, como vemos que la leiia y^ piedras «e convierten en ceniza y cal Esta tierra así quemada, mezclada y codda con el agua , se trans- muta en otra cierta especk , que coniiene en si algo de la substancia de la ¿al y Aluiübre, Cada dia eicpe- rimentamos semejantes efectos en las leglas de^ cal é de ceniza , en el sudor y oiiná , que del cocimiento adquiere saber de sal. Esta piimera materia, ó funda- mento de la generación de los metales es el Vitriolo. Facilita el creerlo ssi el ver , que todos ellos pueden por aiie volver á convertirse en él : el modo de hacerlo en algunos se dirá adeíanre. Esre Vuiiolo, por la calor del fuego subterrá- neo y airaccioadel celeste , echa dos huiLOs ó vapores, 9 •/! 'I) I i 3S XSm,^ ti BSt AWfE el «no lerrefio sari! ,^ y untuoso y algo digestor qtó los filósofos ilaman szufre , porque en las calidades s« le parece? el oíío bamedo sqüeo, viscoso y mezcla- do de terreo sinil , q«i3 es la matáiia pióxiona del Azogue, Estas dos vaporosas exhiiacio^es se iiaUan cji la íierra libre y anchoíosa siHda , levantadas ala reglón del ayre , se convierten en conistas , nubes , nieves ^ granizos , rayos , y dema^ cosas que ea ella se engendiaa y aparecera. Pero si eí fugar fuere angosto y tan apretado, que / las dichss dos exhalaciones humosas no tengan salida., buscándola por eníie los resqukfos ^ y hendiduías de las peñas ó ¡tigar tBineral , se engruesan y convíerieni €0 les que W^m^n asedies minerales. Si peneiraíido estos humos los penceos no ha- Han eierio género de Azufre lavado y rcspíandeclenw como plata , que es como Margarita , sin el qual no s« pueden engendrar metaks ^ ae inanchan las peñas de diversos colores. Si Subiendo estos vapores se fes opone aíguna piedra ta» dura, Q^e no pueden peneriaíla , se con- vierten eo perpetúes inansistiales de agua ^ al modo que %t crperfíiienta en las ordinarias destilaciones. Pero si traspasando Us peñas halíaa estos á^s xugos la Mar- garira , ó Azufre lavado cas! íko , que se dixo poco ha i deshacenlo , oiezcléndose con é! , y por cocituien- 10 succesivo se espesa en la mina , se eodar ece y hace iDetaK.lste discurso es del Bracesco ^ en la explicacioQ de ios Libícs de Getro. los caas afirman ser ia raa-i teth inmediata de los metales el Azogue y Azufre ,y que de la variedad de proporcloíi eo su mezcla, y de $u mayor ó menor puriücacion y cxinjieato, resulte Id difer^iidi que en los rnetales se ve* •'k -* >í-i- DE IOS MBTALBS. CAPITULO XIX. Defiéndese la opinión de ¡os que dicen , qu? el Aza^ gue y Azufre son la materia de ¡os natales . jl^os que no jazgan po? factible , sino lo que íes parece serlo á la capacidad de sus disctirsos ( píesun- eion ¡ndigi>a de hombres "decios , y que á muchos que son tenidos por laks , ks dtbiera minorar elcíédho) niegan al Arte la posibiiidad de transmutar uaos rae- tales en otros , con razones que no solo no convenceo ; pero ni aun aprietan» No es de esi^a lugar el referir- ías niel examinarlas, aanque por la conexión qiiQ de- lien con el conociaiienio á^ meiaks dá qu^ se trata ^ strá fuerza tocar algunas , y dar á ensender claramente la flaqueza de sas fandamenjos. dcen qae los Alquimistas ignoran gl moéd con que la naiuíaleza cria y perfecciona los laetales^ y que yerran en decir se componen da Azogue y Aza- íre ; porque á ser esto así , inachos rastros y señales se hallaran de ambas cosas en las minas de oro y plata» y de les demás metales, constando por la experiencia lo contrarlo.^ Foco Importa ío primero ^ pues ccnvencferi qaindo icucho , que de ordinaiio proctdTan naecánf- camcme, y no con principios científicos los qus hi- dcion estas transmutaciones ; psro f20 por eso se quita- ba la posibilidad y verdad de ellas. En lo segando se conoce iRan!fiesíamense h tctceridad con que se arrojan á afirmar lo que no sa^ ben^ No hay cesa mni esperi mentada centre los que tratan de ineíaks , que la oiezcla ordinaria qse tienen de Azufre , y su abundancia en los minerales bo es pequeña señal de su mayor riqueza. Baste por exem- ¿lo d Rusklér del famosQ c^no 4^ §m\^ htbú dú f 40 / LIBRO I. DSL ARTI cuevo Potosí, en la rica provincia de los Llpes\ que casi todo era plata, Cíiado entre lanta sbandanda di Azufre , que las caxas ó peñas entre que se cria c! me- lal , ardían en llegándoles las veías encendidas. Todos los que llaman Soroches, Mulatos y Negrillos , y los que tocan en Antimonio y Margarita , abundan de Azu- fre coDOcidamenie , como se dirá adelante. En el Azogue pasa lo propio , aunque tnénosi advertido, por ser cosa que en los^ meiafes crudos no está tan sujeta á la vista , n¡ perdiéndose en huoio en los que se queman, se dexa conocer al olfato como el Azufre; pero bieo expeiitnentsdos son süs eftctos en los que con poco recato asisten á los huc»os de las fundiciones, y de pocos añosa esia parte ha servido de claro desengaño el inincrai de Ch&llsíirí , qpe está quatro leguas de ésie , el ti^as celebrado y rico del mtindo, cerro del Potosí; pues sus metaíes fundiéndose por de plata como lo son , dexaban en eJ horno su plancha , y Juntamente cnucfaa abundancia de Azogue, que se cogía entre lo róenos caliente de las cenizas. Su copíalo manifestó á la vista ; y después apTovechán- dolo mejor por su beneficio ordinaiio , rendía tanto Azogae como las piedras roas' ricas de Guancavelica , donde también podiia ser se hallasen ir>uchas reliquias de plata en la g'an suma de metales, que hasia^ hoy se- han quíimado : no sé si ha hecho acaso la experiencia BÍgun curioso. Qjando lo dicho no bastara para desengaño , era de ninguna fuerza para probar que los metales no se copnpqnÍMí dt Azogues y Azufre , el decir , que; careciart de ello sus mi 055 ; pues como partes compo- nentes habrían pasado ya á 0!ra naturaleza del todo, que de ellas se hizo, dexando sus pioprias formas. Pero desmenuzando tnas esios secretos de la naturaleza , sacati los sabios ( no los vulgares) de todos los metales otra vez el Azogue , deque dicen, cooponerse palpable y vísiblcmemc; no escribo d modo, por no ocasional á fttpéiíenclaí químicas, llenas dt eiasiínccnvenientes que provechos. También ti Azogoe común se convietie cu plata fina, cierta prueba de la pcsíbifídsd y verdad dicha^, de que hay tantos testigos de visca en aquesras provincias , qae fuera temerario arrcjatnienio eí desmen- tirlos á todos. CAPITULO XX, De tas tausas eficiente y formd ie U$ metales^ JLlemas de los cfelos , que como causa nniversal con- curren á h generación de todas las cosas , y lo son de , la de los meiales , es necesario la eficiencia dq oira causa próxima , que con vlnud impresa de cílos los obre en su prcpria cafería ; porque las cslidsdes de k)s elementos^ por si solas no son bastantes , rá están determinadas i h producción de cieno géneio de mixto, sano en quanio son diffgidas de otra panicular vinud, como se ve mas tsanlfiesiamente en la de los sn1ír¡3!es. Esta pues próxima causa ó virtud ixilneral , usa como de instrumentos de les calidades elementares , y espe- cialmente del calor y frío eo 1.1 generación de ios me- tales :^ con el cafür mcEcIs uniformemente id terreo coa lo 'húmedo , qua es h maíeriá de que se componen: cuécelo, y b digiere y espesa, y con el frlcr fo en- durece y quaxa , en forma de ti^ct&l, ttit% ó menos per- fecto, según ís m^yor ó menor purtsa q^fs hdíó en 1^ disposición presente de ía materia. En esto se íondíi a opinión de Cgíisibenes , de Alberto Magno , y de otros que dken hay sola una especie de meisl perfecta que es el oro, y que ios derats metaks, son sds in- coaciones ó prifícFpios , de donde k$ viene ¡a facili- dad de reducirse á su peifeccion y poder conveirifse en oro ícdos. los que niegan la posiblíidad de la uansmutscion de los metales , ponen ccutho ihincQ 1' 42 3LTBR6 !• DEt ÁKlt jcn píobar que son de especies completamente dfe-» lifíras, y que así es imposible el tránsito de ufios á otros; paro ni con\íerKea lo primero coa eficacia] , ni da eilo , quanJo S2 las coaceda, sa sií>ua lo segundo;. pu2S vemos que seme¡aníes ó aias dificalíosas irans- nimadoües se hicen por arte y nafuraleza. El arte pro- desee abi§p3S y escarabajos dei estiércol de los anima» les, y de la albahica hace salir efjcorpiones^ puesta ea d líjí^^ar y modo que conviene. Y «amblen es cosa muy sé^lát, Qü^^tí Bscocia de ío^s pedazos de madero da los cavias, y de fíüta da los árboles que C8ttieii.lt usar se eogersdiaa.. Ánades-, habf-si^d». ísia comparadoa itiayor distancia de vivieoies á losqae no lo san, que d2 unos maíales á otros. Y demss de airas cosas ma- chas que pudisrsn traerse á esie proposito , ya qaedi d!cho,como!os palos se convierten en piedras ew Bgua de algunos ríos, y en el sosiamo ó nutucion dfi: todos los vivientes es e§!t transmutacioa commua ; y en los meóles h.5ce su posibilidad, evídeiiic^ la piedra. tipls ó Caparrosa , azul ó verde ;. p^^^s^ como quedan áicho, con eUt deshecha en agua, sin mas aruficio se contienen- en cobf« puro el plomo- y estaño y el. hierro : y aunque pueda defenderse coa mucha pro- babilidad , que se distinguen en especie ios «seta.es , por convenir su difinicioa, no menos alas demás que bI oro, por las piopiedades particulares que acadaunO;^* de ellos íes competen , y por la permanencia que. eti todos vemos , sia oue la naturaleza muestre conato a pasa^ adelanie, datóles la úhima perfección de oro , ^ y por otras razones que pata esto se^ acumulan. ft$ también muy probable la opion Gomrana de LaUsiüe- n¿s y Alberto, pues no es aígumento concluyente, psra que do; cosas se distingan ea especie , que una difínidon les quadre 4 ambas , sino se muestra la de- ferencia esencial con que se constituyen en tal ser Cor^^^^^ no se infiere ser el hombre y el Icoa de ¿¡^^^««««f especies, porque se púdica de ellos el sei amaaakss ©1 IOS mstaitEs., 43 porque á esta cuerna , Pedro y Pablo futun ua)bieft distiacos en especie , sino por las diferencias de fecional ó ¡rracioaal , qae esí2 género Umitan. Y an aunque la difinicion de meial ¡ le competa a la písta y^ po- mo como al ero, no se ¡nfiere de aquí su disuocioíi específícn ; pues pueden ser , coTino lo son perfecto cl oro émpttkcios los demás , deniro de h fBisma es- pecie de nieí3l, como la es el niño respecto de! ya- lojí peifecío, que aiM^que tfeoe ía misma dihnicioa esencfal, se puede peíficionar el niño y participa! la me- for. Las propri^d^des dlferenies que en los meiaíes se venv tampoco estol ban , pues son accidentes que acom- pañan ai estado de su imperfecciaD , y se ¡es pueden quitar. Y la permanencia que pai ete tienen eo su ser , ó procede de h I3?danzi con que se crían y van mejorando, que no depende de la humana observan- cia, pues aun á los árboles y yervas no^ les vemos crecer , aunque las. conocemos crecidas ; ó de la co- dicia humana ,que á,itss de liempa los arrancan de sm veías*, " CAPITULO XXh Varios accidentes de los metales. El jLil derretirse y volverse á quaxar , es uno de los accidentes de los metales ; y aunque en otras cosas se halla, tiene algo de pariicular en e!los. Es causa de esto la humedad de que se componen , qoe como la endureció el frió , el calor del futga las dertite , y se- gún la varia proporción , y fuerte ó débil mixtora que tiene por la pane terrea , es mayor ó menor la d^íi- cuitad que tienen en derretirse: tiene mucho de hume* do el estaño , y muy mal mezclado con lo férreo, y de esto segando le previene el estridor que causa quan- do se muerde entre los dientes; y de ambas cosas la dificultad con que se derrite ames que todos los me- tales, Pesfues de él se denite con mergos fuego el jp'ifrrí^' f . i XHRO r, mt ARTE pToma : !ueg(5 la plaia lo ha menester mayof , por fá fuerte míxüon con que sus panes terrea y huijiedacs- taa unidas , aunque la humedad excede sigo. Et oro por ser su mixtura mejor , y tener en su compa- sicioa el azufre fíxo, é parte terrea puriñcadíslma , larda rnas en derretirse que la plata. En ei hierro ex« cede lo terrestre Impuro y tsal mezclado , y así s^ quensa y consume cada vez que se caldea al fuego ^ y no se funde por sí ea él , sino es con grandísíme violencia* Es el cobre, cotno algunos quieren , luetal iBuy vecino ai hierro , aunque coa roas humedad , tar- da en derretirse por su compuesto de terreo mu/ sddsto. Casi el misaa© fundamento tiene el tetre qtw se haila en ^cdos los tnetaíes, pues qoanio su parte es isas sutil y mas pera , tanto mas resplandor 'tienen estando igualados , Ksos ó bruiiidos. Sobrepuja en esto coíbo en otras excefencf as e! oro a lodos los demás, y !t plata después de él á los restantes. Es co- lor blanco común á niuchcs metales J, aunque qi la píata se billa mss perfecto ; no sé con que ojos h oiró Cardano, qaanJo le pareció negra. Causase de U humedad terminada de lo seco terrestre, sutil y d¡- j|esio , porque si este fuere lodoso , iojpuío ó com- busto , $1 produce el color obscuro , 6 negro y con- forme Is him\ , que en estos se halla , son m*s ó niénOs blancos los metales. Es d oro amarillo ó rt^ bio, color procedido de la decocción fortísima con q^e su azixfíe purifica Jo tiene al azogue ó humedad de que se compone , conjo en hs legías , orines , y otras co- sas se ejíperimenta esusárseles este color rubio en lo huinedo de lo que parece de lo seco terrestre , que tiene o^e^cL^do por la fuetza del calor. El ^coior del cobre tiene eí mismo principio , aunque por la ¡Uípu- ridad y ccmbusuoa de sus pifies , y mala mixtión de ellas , desdice dú colur del oro , y muQho mas de stt no- bleza y quilates. t: h. No tienen buen oler , ni buen sabor geíjera!- isénte los metales por la sulfuíiedad que á todos acom- paña , aunque el oro huele y sabe bien , por su ck- ccfcnfísimo teroperamemo , ó por b nsénos no ssbe til huele mal. De lo roismo les procede el manchar las Chanos ó cosas que los tocan, en que lambien lieue «xcepcion la pureza sin igual del oro, Is dücdbilidad , <> poder afargarse á golpe de fuartillo , es asimismo propiedad délos metales. Es sui causa la humedad que está encerrada en la sequedad que muestran , que se rinde y cede su logar qcando Jos baten, de que se sigue el alargarse. Es el mas dó- cil para aquesto el ^ro, luego la plata , después de €Í!a el cobre refinado , el hierro , el estaño y plomo. jQuénsanse y se consattieii los metales en el fuego, por e! azufre untuoso y terr^ísire de qae se componen; domo al conírafio^ ios defiende de él h paite que tienen de humedad ó szogue. En el o?^ pri- i&ero , y después de él en la plaia , esián estas dos cosas tan purfficadas y fuer témeme anidas , que ui la humedad pueda evaporar , defendida de lo terrestfe que la ampara, ni ío terfesite se quema amparado de la Iiüro»5dsd que !o dcíi<:0de , y por esto peissversn ea d fuego, sin disminuirse ri «rouoisíperse : consámense los demás por faharles la puti£cadon y qdíoo dicha de fU5 partes^ CAPITULO XXIL Del número de los metales ^j/ lugares en ^U€ se crUn* os qu€ no sin nota de v^ma curiosidad atribuyen á las estuiíos y planetas paiucular ídíIuxo , ó dominio sobre aígunás cosas, demás del general de los cfelos, sobre todas las sublunares, apropian á ías esirellas fixas la suf^tictendecicia en la ptcduccion de lis piedras pre^ II 4$ IIBRO !• BEL ARTE cíósas , que parece las imitao , no solo en el tésplan- dor y lustre con que brillan , sino mas ptincfpalíuente eo !a fineza y peraianencia de su sef'; como al con-t trario , por la insíabilídad y po:a constancia qae eaj é! parece ifeofin !os? metales , estando d^baxo de variás^^- formas , ya derretidos , ya quaxados ^ les señalan es-^; pícial sujícion á los planetas , que por la vaciedad que sepresenian en sus^ r^ovimienios lla-aan estrellas errá^ licas» Atribúyenles su nú ñero , nombren y colores ^ llamando Sol a! oto ; á !a pima luna ; Veniis al cc^5 fere ; Mane al hierro ; Saturno^ al ptomo >> lépittt al estaño ; y al 82<)gai Mercurio í aunque por no ser me* tal , aqueste úttimo cüenBi* otros en s^ fugar al Elec- tro , mezcíi natural dth ora y plata , en cierta pro-k^ potcion , q^ue fué en un tiempo tenida? por mas pre-^ ctoso que todos. Pero ni esta subordinacian é aplica- ción es cierta ^ ni tampoco la es que los metales no* $¿an mas de siete í ames se piaede presumir probable- rntnie , que baya en lo inierioff de la tierra mas dh' ferencias de ellos, qjue las qu2 de ord 241a rio conoce- mos* Pocos años ha que ea ios Montes Sadnos de Bohemia, se hailó el qoe llaman Bhamuta, metal que es cotno medio entpe el estaña y el plomo ^ sin ser i^inguno de los dos , ni conocido sino de muy» pocos, coíTío podrá ser haya otros muchos. Ni el ser soiamente siete los planetas (quando queramos airi^ i fauir algo á la Subordinación , y concordancia que en- í re ellos y los metale se imagina) es cosa cierta hoy^ pae5 con los instrumentos visorios,, ó de larga vista se «bservan otros mas. VéiS2 el traiaJo de Gaíiléo de Gjlíieis ^ de los Sitélites de Júpiter , y S2 hallará et tiúmero y movicaiemos de aqaestos planetas nuevos y advenidos con observaciones muy cuiiosas. ta experiencia ha enseñado , y la razón lo per- suade , que el lugir mas proprlo de la generación de los metales , son las venas de la tierra , que discurren pof sú gran cuerpo 5 comoiecepiáculos piincipales de M LOS MÍTAtES, '47 ^ stf hameJaJ permanenie , proporcioriada á su solikz y dureza, como lo e^la sangre á bs cuerpos de los animales. Las peñas e^iire quJ se críaü de ordinario. Jos metales que lla'HimDS caxas,^ sirven de conducto^ por d'dnde se caoiína ^ y une la viriud del ca lor sub- lerraiieo y el de los astros, medíame el qaal se exci- tan los vapores , se dispone mezcla y purifica la raa- «erra de que se crian , sin dar lugar á 4"« se divier-» la y desvanezca por diferentes partes, ko que entre c^xa y caxa va, se líatna vets ; hiylas de iodos gene-? ros y suertes de meiales, y de lo que d^ sus tarelk)- f)8s ba desgajado el tiempo ó robado las lluvias , se^ feallan esparcidos en cerros y quebradas , los que lía^ maii Siieítos ó rodados, q^e son piedras de tuetal El mismo ptincipio ifcne, seg^n los que mejor sienten, eí oro qtje se tolla ersire las a/enas de algunos rios qu« no se criden ellos, como ^es parece á muchos ^Ino en vetas , de q^je rodó con el agua^ á los arroyos* Aunque csío sea , como laes , I© mas natural y or- diñaría, suefe suceder á veces, que en algunos par ages ó pedazos de tierra , se hallan los que llaman criade^ ros, donde se engendran metales fuera de las vetas ^ pof la disposición de la materia y pujanza de viiiud laíneral que alii concurrieron* CAPiTülO XXIII. Zkl moia €on, que se hallan las vetas de los metales. JL/^scubren las vetas de metales , ó el arte ó la for» ma. Roban los arroyes con la violencia de sus aveni- das, lo superficial ó primera capa de la tierra, yde- xan descubierta y limpia la veta , si !a hay acaso en el lugar por donde el agua corre. Arrancan de quixo al- gunas veces el ímpem de los ayres los árboles coíi sus íáíjes , y entre ellas saleo y se d¿xi3 v^r jpieJi« 48 nBKO f. DISl' ARTB día meísíes , sobra cuya? veías $e habíao crlaío y cre-J cído. H¿cen el efccto mismo peñiscos ó pedazos de cerros qae se derrumban , ó batidos de rayos , ó arrui- nados 5 ó deshechos por falmrl^s ios dnifentos y es- tribos con que se sussenraban, por habérselos qoltada las corrfeares de los ríos. Machas veces con los arados se hao descübíerio veías ricss , cottio las que refiere Justino se hallaron de oro en España, Va qaarto de legua de Chuquísaca desciíbií yo una de Soroches en una hacienda o^ia i, haciendo barbechar una lotnd ; y füeda ser que en oí r&s muchas partes de estas pro-» vincias, pues son rodas tan fértiles de €»inerafes, haya ofrecido h íoriuns mucha riqueza á los labradores ea« Ire los terTones , y q^e por na conocerla se hayan qtsedado sm íograr s« dicha. El pegarse fuego en ios inonress ó de propósito ó acaso,, como tsciibe La^ Cf ecio con eíeg^íiúsimos versos , no sofo dló noticia al itruiído de los t^eisles , reduciéndolos á forma en que fuesen conocidos apartados de las piedras ea que es- isbaü ccuííos, sino ramblentha sido y puede ser causa del descuferioi^nío da sus vetos , conio sucedió en cl^ incendio de los Monies Fyrineos , según afirman las . Iiistotias de España. Y aun rnenores violencias que ías , dichas bststan , quando se muestra la fortuna favorable^, para hacer dueños de muy gnndes tesofcs. Con la pe- queña fuerza que tin cábaílo hszo pisando ^ se descu- brió con h urta en Goslana , una abundantísima mina^ cómo refiere el Agiicola. ArrarKacdo unas ceatas de tola , Icñii ordinasia en esta tierra , sacó con la pequeña laiz un Indio que me sei vía , una piedra rica de me-^.^f ral con pbta bíanca oschacada , caedia kgua de las minas de San Cíisioval de Achocalla en los lipes: Uáxoajeb , oíescubrí h vet^ y rosnifesié el cerro. En el «Iquísimo n^^íneral de Tuno , en la provincia de Carangas^ se Juniarcm al principio^ á la f^ma de sus riquezas muchos soldados; b&Háionse algunos pobres, á qnlenes no había cabido pane en Us vetas descubi^i- DB IOS WETAtBS. ^ 49 tas ; y confiíiendo acaso enire sí el órde» que dirían en buscar su vida, díxo el ono : Si esiá de D¡os,8qui encontraremos con que lemcdíarnos iodos ; dio , dicien- do esto , con la punta del pie en el suelo , y apar- tada la poca tierra que con tan leve golpe pudo des- viar, se les cufano á h vista un pedazo de plata blanco, que sacado con indecible admiración y gozo , les reme- dió Sin trabajo su necesidad presente ; porque era del grandor de una botijuela , y después dió muchas riquezas i ellos y i otros luucíios la veía de macha- cado que defasxo de esta piedra ó por me|or decir pura plaia estaba. Llamóse la mina de los pobres, y fué !a mas rica de quantas tuvo aquel famoso esiemo. Acasa lambien se descubrió el de San Ciisióbal de los Lipes; Sbundaban ms peñascos de viscachas , animalejos del color de liebres , caza ordinaria y d« buen manteni- miemo en esras punas : cayó de un arcsbuzazo untr^ bailóla el que la maió atravesada sobre un riquísimo fareHon ds metal de plata ; puso por nombre á esta veía descubridoia Nuestra Señora de la Candelaria- Re- gisííáfonse otras muchas después , que dieron mereci- da faíca á aquel asiento; pues por su riqueza y con- curso de españoles , fué enne icdos los que hubo hasta su descubrimiento, el lejccro de csie rey no , después d^ Potosí y Ofuio. CAPITULO XXIV, Como se lascan las vetas de metales» X)«rnas de las velas dehmeíales que se descubren , y con que se encuentra acaso cerno queda dicho , halla ouas la diligencia humana ayudada con el ane. Dan los colores de Jos cerros indicio no pequeño de si üc- mn ó no mircrales en sus enirsñss , cerno se ¿ixo en ú priora cajíibio de este tratado, y se txiciiiLeraa 12 rf 50 LIBRO í. BEL AKTB en qa^atos íiiy hoy minas descubiertas efi eseerey?io, qoe soíi dj muy dífiíreníe pareoír de los damas, aun á h vhta de los que de esta ínaceria entienden menos, JSío hay regía infalible y cierja , para por el co- lor solo de la tierra hacer arg imento de la especie de íBetal en particular que en elh se cría , sm que hs cxperlencm ó ensayes lo raariífigsien. Y así , sunqae el término mas ordiflatío en que S2 cría \t\ oro , es colorado ó amarillo retiñió ,• como e! ladrillo moy co« cido ^ también se hallan sus vetas entre csHchales ¡blsn- cos , coíQO en Oruro y Chayanta. Son rublos de color de trigo los luas de los minerales ó cerro? de plata de estas provincias , á imitación del primer exemplar de los del Mundo , Potosí: y eí mismo color tiene Sea- p! , el de Pcfeyra y otros en los Lipes , que produ- cen cobre » aunque es pardisco , verdoso y colorado á veces , su tsas común panizo : en el plomo y los demás pasa lo proprio * De suerte , que el verdadero desengaño consiste en el ensaye de las vetas. Estas se bailan , ó descubiertas en los faiellones que crian so- bre la tierra , que quebradas sus piedras las conoce el minero 5 por la diferencia que tieoen délas ordinarias; ensáyalas ' y trabaja en la mica , 5I es de provecho ó da esperanza de serlo ; pero si corren las vetas encu- biertas que llaman Encapadas , se buscan de esta ma- cera. Por las quiebras que los cerros hacen, por don- de el agua corre quando llueve , ó por otra parte de sos falda Vi s- sube poco á poco con el mariilío que llaman Cateador en la mano , que tiene punta por la i|na parte , calzado de acero para cabar si fuere ne-^ cesarlo, y por la otra boca para quebrar las piedras; sdviértense con diligencia en las diferencias que se en- cuentran de ellas, y quebrando lis que conocidamen- te no parecen de las ordinarias, se encuentran con aU gunas ya medianas, ya muy pequeñas de metal : con- sidérase según el sitio , el lugar de donde pudieron caer Qus es necesátio csic mas alto sícmpte. Llaman Ro«* íados á estas pieiras de meTai , qua sd se halbn Sí- guénhs el cerro Jiríiba , mientras dví ellis se va rasira, y en no pareciendo mas , es señal cieña de qus por allí cerca va la veta. Descúbrese con ur)3 zarjja , sirvien- do de segara gala los saeiios de taeíal que ea el cavar I is se cncueritraD. Los OJOS ó mananriales de agua que se ven en los cerros , no son pequeños iodiciiis de la cercaníj de las veías , pues corre por estas el agua que por aqaíllos sale. Suelen ser señales de vetas árboláS , {a3iOíí3!.^s 6 yerbas, que siendo de un géaero se ven como plan- tajas á ía hila, hachndo rouistra de la fiília qjede* baxo de ellas corre. No crecen santo , ni tienen el co- lor tan vivo cOiBO las dsnsas plantas que se crhn so- bre vetas de fíjetaíes; pórqné Í3s exhalaciones que de ellos salen las destaedran y enflaquecen ; consúoaeseles por esta caasa mas apriesa el rocío de la mañana q*ie sobre elUs cae, y aun la nieve se derrite píimeiota los cerros que Henen minas, que en los circunvecinos tjue carecens de ellas , y en el lugaf por dande las vtus corren , antes que en los ouos que no las tienen» CAPITULO XXV. De la diferencia que hay de vetas y su conocimiento. unqae qualquier fugar en que los metales Se criad se llama veía, esiá ya IntroJüciJo en el co en un uso de los mineros llamar solamente así á h profunda , que es !i q'je de la superficie de la liern entia acia lo hon- do ó derecha , ó con algalia dáCaíJa , qus es lo mas or- dinario. A diferencia de esta llaman ma^uo á la que se entiende y alarga acia los laJo5 , sin decaída considera- ble acia el centro de la lieria. Muy conociJos soi es- los dos géneros de vetas, aunque las tnas comanes, 1 ^ 52 tTBRO I. DBt. ARrTB y trabajsds? son hs profundas. Son m$s raros los que llarDifi sombraros ó mina amontonada , que son ciía- dtífo de metal , en donde se luila junia , en mas ó tr?¿nos castidad y disiancia , sííj que deseienda jsbaxo ni ■st dilate por los lados. Los rurrbos que de las vetas profundas corren , han sido muy advenidos enfre los niñeros de Europa^ leoíéndoíos por señaks cierras de su mayor ó menor tlqueza y abundancia. Daban el piin^er lugar de, ex- ceíeacla s las qoe correo de Lesie á Oesíe , que es da O bate 3 Poíikme, ó «o muy úhtam^ de este rum- bo , por la paue del ceiro que ísiírsba ai Norre. Ea eí segundo lag^ir de bondad ponían las que corren el .coDUaii.) rumbo de Poniente á Órlense , por h parte dd c^íio que se inclinaba al Norre. Daban el tercer J'jgsf á las ve!as^ que cüstnn d^sáe el Nene áda d Sur, por la pacte del cerro que mm acia el Cierne, y poco ó nada da bondad i hs dú iun.bo corurario^ 'CQñéctQQ si h veía corre desde Oriente acia fonlente, é desde M Ponieme ida Oriente ^ y asi de los áeoBW íjambcí^ ea ios Isquls , que así líamsn los mineros de jeste reyoe Ji te divisiones que se ven en las juntaras 4e |2s peñas é cixas de las mlnss:; porque cotren estas ¿esde Is pane ¿da donde salen , ó .^esp^nian mas ía- xiítsenie 'los Laquís , cosa fácil de observar enfarello- nts d^ pt:á3sc;0s que se ven sofaís -la tmt^ ., para le- 0eír cor/odnalemo de b que debaso de ella pasa- Otras ^emqames ad^verteocias pomn para eí corjociraienio de Jos íJíioyos ó íios que llevan oro , aunque el funda- memo es e58S diblS , pjes no se cria en dios , sina ^n 435 yetas deque eS neofípo y las sguas lo robaron. Pjrt2S ,^ si fa .íso se dice , que ral vcz^ virtudes vencen spiaíes, y qye no carecen de ex<:epcion esta , qomiíüi las.déaas reglas.; aunque si, da licencia pM hacerlas nuevas d diferente FoJo , y opuesto cihua í!¿ «sie mundo nuevo , tomando por exemplar al mas fa- moso y rico inineral de aoibos cerros de Poiosi., da* fia yo el primer logar de abundancia y ríqueí'.a de fnc- tales , á las vetas que corren Noite Sur , por ía pane del cerro que mira al Norte , rumbo que con jequena declinación acia el Poniente siguen las quatro princi- pales de él. La de Centeno que fué la dcscubi^dora , la rica , la de estaño y la de Mendieía. El segundo lugar diera á las que van del Sur al Norte , por ia parte del cerro que mira al Sur , rumbo que cor/en U$ demás, nombre del segundo roinef al de aqueste rey no^ á que da nombre ía Insigne villa de Ssn FeBpe de Austria de Oruro , que en riqueza de Sus vetss , o^üI- titud y caudal de ellas , abundarjciá de metales , íun-' dimento y prcfündídad de sus minas , é ¡lustre con-i' curso de sus habitadores , ha competido dignamenie coií h grandiosidad de Potosí. De Ust& á O.^sts corren es diferentes asienios , otras muchas vetas ricas , y las hay fiambren en varias panes én muy diversos lumbosi' Y así la regla gíneral roas cierta en aquesta msteria , es seguir el m ^al donde se descurbiere , que si es coa provecho ó por lo méoos sin périida , claro está que sin arriesgar nadase aventtiíaá g^nar muchísimo. Y ^' la veta f>efe caudalosa , y eoseña algunas muestras de oro y plata , aunque no den desde iuego los me- tales para el gasto, se siga y ahonde animosameníe|^ pues de pocos empleos se deben tener tan grandes y Ciertas esperanzas de crecidos Icgros Notorias son Us erperrencfas de esto en los asientos de níioas de mas fandaroento de estas provincias, y para nuevo desen- gaño basia , dtKaodo otros exempíos, el rico mineral de Chocaya, en qoe p?^ra cr.scñínza y aliento de mi- neros , desp ^^' ^ i M LOS iMETAIHsr. 5^ rfo que llaman Grande , se h3llaíi pepuls cime so? arenas ; y en el lío de Tinqulpa^a , siete leguas de ^e Potosí , se han hallado lambkn. ^ . Junto á la dudad de Chuquisaca , en los con- fines de -Paccha , Chtíquithuqui y Presto , hay fr?a- chos socaboncs , de coy os desmontes se íisn sacado al- conas muestras de Oío. Háylo también en el lio d€ 5opjch^y arriba acia los Chiríguanaes , entre los qua- les también se tiene por cierto hay ricos minerales de ello , que los Kvistnos Indios ofrecieton descubrÍT aqueste año pasado* El río de San Juan , que corre S fas espaldas de U provincia de los Chichas v por donde confina coa los Qlcíiagoyfs, es muy abundante de Oro: en E^- mi>iAcaí yíMlko de la mivCraa provincia, están pa- tentes las labores antiguas. En la de les Lipes rambíera lo hay en uno de los cenes que esian junto á Col- fha^ Hay «n socabon tres leguas de tsie pueblo", en parpga que llaman Abhanis, que en ler^ua Lipe quie- re decir mina de Oro7 W ía provincia de Ajacama tengo por cier lísimo lo hay , por la abundancia de may fiiJO j^^íjJEÍslfizuiique f^oduce^ en que el Oío se cria. CAPITULO XXVII. DE LA PLATA Y SUS MINERALES. JD5 después tíel-Oro el mas peífjcto de !cfS metales la Plata , y sitiíbtlíza con ¿1 ismo< que los que cdss con- tradicen el^ arte de -sus trancmuiaclones , no jerga esía por imposible; pees sclariíente le fa ftad cokr y peso pata ser Oro : cosas , que con calcinaciones y coci- n^ientcs al fuego , r^o son díñcakosés de akansar , cc- mo ío erístfían n>uchcs y practican algunos. Al grada de buena mezcla de sus partes y purificación de elías, se s'gue Id persevtirancía en el fuego y sin cssi tvaf o- * 5 xiBRO r J}V^ aktf rarse ol consjüiirse nadi , y Í3 ñ m.^za y tenüiJaíd íe sj substancia , con que se saina al marsílfo , y se per- iiiiíe extcndir ea hilo? y hojis sunlísitnis. Pareciera im- posibíe de creer , sino fuera un experímeaiado y co- «saa emre los qv:e tratan de esto , que se saque de ÚDé O0Z3 2400 varas de hilo de Phta , aunque mas debe alaisrac , qué se cubra 10 lo aquesío por todas parres coa solo sds granos , ó taedío lomin de Oro: de manera que con serlo tamo la Placa , es cinco veces mas duc* tibie y tenue el Oro que ella , y así batido en panes se dliaid-iamo , que con ana on^a se pueden cubrir diez anegadas ó isas de tierra. Críase la Plata algunas veces blanca y pura en las minas, atravesada como hilos en las piedras qtfe llaman metal machacado , coma el que se ha sa«* csdo y saca en e! mineral de Torco , de h proviii'* cía de Caranga?. En Choquepiña, kbor de los llngas, dos leguas de B5rengue!a de ¡a provincia de Pacages' En el cerro que yo^ descubrí y registré , media le-* gua del asiento de San Cristóbal , en la ? provincia dt los Lipes. En Yaco de la de ios Charcas ^ que de en* medio de su meta! rico cobrizo se sacó este año pa^ sado una guia de Plaia blanca ^ sobre metal casi leo- nado. Y en el riquísimo asiento de Cbocaya , de la provincia de los Chichas se ha sacado mucho macha- cado entre las mas ricas piedras de sus rBCcales : y ea casi todos los asientos de minas de estas provincias se sacan de quando en quando piedras de ^le género pa^ sad(is todas de hilos y clavos de Plata blanca : pero en r.in¿>un otro mineral he visto hasta ahora lo que cb- &rivé en Ortiro e» los metales que se sacaban de una vett del cerro de San Cristóbal , que ademas de las hojue- las de Plata blanca y pura que se veían ca sus piedras ó corpas M estaba también la tierta menuda ó llampoí Jiena de Piaia en polvo sutilísimo, que sin roas ar«» ilfi:io que lavatla , pudiera recogeré coiao Oro: pero le mas grdioaiio e:) lodos bs mineíolcs , es el ciiaisa la Plata hinu IncorporaJa en las piedras ; de suerre , que no se ve ni dexi cooocer , sino dé foí muy ex- perimentados. De la diferancia que hiv d^ meiales se dirá después, quando se u^ie de su beneficio La abundancia de minerales de Plata qu« h3y en la juílsdiccion d: lá R^sl Audiencia de los Char- cas es tar> grande , q^ie sin que hubiera otros en el inundo , eran bastan ses á ilsoarlo todo de liquezas, Enmedío de ellos está el oiinca dignamente encarecida y idasirado ceno de Poiosí , de cuyos tesoros hm ; pariicipado pródigaínenie todas las naciones del Orbe. Merecen sos grandazas, y las de la imperial vHIa , á quien díó nombíe y siii6 ser eier niza^Jas coo particu- lar historia , por las rBayores át ^mbos mundos. Está 'Cercado por todas partes de iBUchss y nnoy licas mi- nas. Las de Pbrco , faíTiOSo tnioeral de los Ingas, y el priíBero de que los españolas sacaron Plata. Las de Aodácaba , cuyas labores también annguas ^admiran coa sir profundidad , disposición y reparos á los raas ex- perimentados íiiineros , y con só mahitud y abundar!- cía , aseguran por isiuchós siglos meiales de Plata , en caya saca puedan ocuparse sodo los Ir>dios de la mftoi de esie reyno. Las de Tabaco Ñuño , donde está la famosa Laguna de su noinbre, una de i¿s asaravlllosa^ y costosas máquinas, en cuya fábrica de esta liberaíí- síma república , ha. gastado iRUcha parte de sus tesoros. Recógese en ella agua bastante para hacer correr un río todo un año entero ,con que muelen de dia y de noche iDas de cien ingenios , ó molinos de Pista de su ri- bera Tiene mas en su contorno las minas de Guarí-? gU3fi , Caricari , Piquifa , I9 Vera Cruz , Sfporo y óixz% roüchas. En los Lipes ^on asientos de mas fama Santíl Isabel del nuevo Potosí , que en la hermosura dal cerro, y riqueza de sus metales se le parece como en el nom- bre. La Triaidad , mineral tiquísimo. Esmororco , el Bontte que llaman ; poique los picos del cerro lo re- ipieseaidn. Xanqu^gua. El Nuevo lAm^Q q. 63 ^ sobre la tierra muesuan algum , suelen ser nruy nas «n lo hondo, como van panicpando de hufredad rr a- yor. La mina de Oslloque eo los lipes , fue ce Ccbr« quasi puro, en la superficie y a^ paso que se ahonda^ ba , crecía en ley de Piara , basn qu^ vino a serlo purj, eo 'los pocos estados que la machi aguí que tenia , díó lu^ar á sacar parte d^ su liquezi ; ssiíal es lo dicho de la cercanía que hay entre la marerfa de squestos metales , y q«e su mayor ó meuor purificación es causa de la diferencia que se ve entre ellos. Machos mioerales de Cobre hay en todas esus provincias, y la cepa ó fundamento de todas las mU ms de Plata, conforme lo ha mostrado la experiencia, es metal abundantísimo de él , que pof el color se llama negrillo; de suerte, que quantas veras hay de Plata, otras lamas hay de que pueda sacarse Cobrí. Críasa además de esto en sus mineras propri^s ^ que desde laí superficie de la tierra lo producen. Rodean á Poto^ lomas , en que hay muchas de estas minas , aunque lo mas que sq ha gasisdo , y gasta en el beneficio da los metales de esta villa , se ha sacado del asiento d^ ,Ias Laganillas , y hoy se saca del de lura. En los Lipes hay una grandiosa hbor antigua en el cerro de Scapi , dos leguas deCbuyca. Otra^cti que la hay machacado , csiá una legua de Sabalcha , en el camina real de Colcha ;y aunque se cria en otras muchas panes de esta provincia , en tiinguna con tang- ía prosperidad , como en el cerro que llaman de P^icyra, y sus contornos acia Goiiatondc.^ En Atacama hay muy caudalosas vetas , y sí- gunas dtscabezan en la mar , en fjrciloncs grandes de este metal maciza En los Chichas , lo que no ocupan los de Piara , esiá lleno de minerales de Cobre , y na lejos de Esmoraca se saca machacado. Háylo lambien muy lico en Oroncoia : y en los shos di Tarabuco se ven mochos pozos y tibores antíguss. Háliisi en IQdo lo restante de los Chucas , y parücalaiment^ ea I ! ' mM.. H 64 tXBRO U DEt ARTB los confírics d? Maoha, GopoSía y C&aygnw. Sácástt taaibleo de Psría , junco á Oruro* Y eD Id proviada de Csrangss les cerros que acompañan al de Tarco^ ^n abundanusimcs de Cobre. Junío a Coroguara do Pacsges hay labores aisiiguss de ios Indios de que se ssca fijütiio machacado. Ho el camino que de este pae-» blo va á Yullofna, se ven oirás mochas vetas. Atra- vlésarse sígunas muy caudalosas , una legua de Calía- ps , en el camino que va i ¡a Paz: No lejos de C^- qulrgoia h¿y ctiss scbesbks labores , y ^ucho Cobre rnschscsdo sobre c^h'chal bitnco. Méoos de tnedia le- gua de Yullcfna , junto a! camino que va á Calacoío, en uros cerrilos sequísimos de barro , descubrí uoos rsmos ó vetss muy angostas de Cobre puro , corad fino OfD , de que fccogí caniídad de 4o rodado y es- I)arcido^ scífars la tiena. Haylo machacado en Choque- piña , fumo á Veienguela de Pacages, y labores y otras veisr Vírgenes en el camino , que de Calacoip va á este asíenro , legua y media antes de llegar i el , y en todQ Ib lesfante de cstaprovincia* CAPITULO XXX DEL IIIERRO. XÍi5 el Hierro , si no el mas precioso , el mas necesa-* lio de todos ios metales para los usos humanos , aun- que pudiera dudarle si s^on iguales , ó exceden en el fcundo sus daños i sus provechos. Hízolo la oaiura- leza dutísiíTO por el exceso de la parte terrea , ó Azu- fre íixo de que íp compuso , aunque con la porción fcas?anic de humedad ó As^cgoe ; de -manera que ni se derrite oi fufgo , sino es con mucha violer^da , por lo primero, y por lo segundo no se quiebra y desme- ruza como Iss mss duras piedras con el golpe del mar- tillo , ánres se esúende con él y se düaia. Es metal ííío y ícco , m?s poieso qtjc los demás, y así pesti telttdS ^ac fllc'S , de squí es et criar orio", y corrom- perse fácilmente en la humedad , y mas síes de^gua salada , con que su peneiracio» es mayor* Gásisse también ti fuego cada vez que se caMea , coiivfriiéndbse eñ es- corla, por ser tan terrtsife,y fefíarfe ía % 1 í 2 \ \ l ? 66 ITBftf) n BFl^ ál^TH de que me desengañé con mticbas txp^tltncht, Qjf^r seguían los Indios 8lguna& ramos át m-etal preciosa que enire ellas iban ^ de que feqa ahora no tenemos noiícia. Q pues na cofffcron el Hierro , sacaban estos > meiales para acoraodap sus piedras i SQS armas en liSi hondas y libes , pues en h dureza^y peso no les cede» nuestras balas. Usaban de ellas en sus guert as y Ilaaabati las Hfguayas. 2í ^ En Omro, funiO á U ?eia de Ssws Brígiit, esta en ei guayco , ó quebrada una vettde Hierro, H!-. ciéronse de su metal algunos clavos^ no mas de por curiosidad y tnuestra^ estando yo en aquella villa Los metales que Itaman Chumbis , de este cef ro de Potosí^ fniaeral de Ctiocayí y otros , tienen tsucba Hierro ^ y en otras partes ío iiay sin duda ec abundancia , aun-* que ni se busca ^ úl se repara en el, nrhisia boy Ibr tDineros tratan de mas canoct^nienio que de los ne^ tales de Plata por sus ensayes d pruebas ordinarias» CAPITULO XXXI. BEL PLOMO^ •tal tnuy ordínarfo y conocida es el Pfoitio, f- 8fénas bdy rolnerat de Plata donde no se halle, y cs «i5uy raro el que no tiene alguna mezcía de ella^Ciió- lo la naturaleza trüy sobrado de hamedsd para que Iti comanique y preste á los metales de Oí o y Plata «. que con su oyuda se derriien y aprovechan , como sin ; ella se queman y cor^sumen ónt?s de llegar i so per- fección. Es por esta causa facilísimo de evaporar al fue-^ ^0 • gásiase en el , y lleva tras sí todo lo qae no es Oro ó Plata, con que es so refioadon mas ficii Pa- jécese en el peso al Oro ^ y en el col^r áli Pina; mézclase con ambns , y demís d; puTÍíl:arlos comj oufda dicho ^ los aparta también del Cobre , da ritiéd* dose iácümente , y ileváaiolos consiga ^ quedáuiosc el ■ BB IOS MWAtES, 67 Cobre entero , como eo su lugar s_e diiá ; y asi es el mis neeesa.io de iodos er> el uso del ane de los me- tales Tesi-fi:a su bhnduia la abundancia de humedad ó Abogue impuro de que se compone , y por va.iüs caminos y no dificultosos , se lo sacar, y af '?» ';^« Alquimistas. No se corrompe , ni disminuye al ayre 6 agua como el Hierro, ante st Bumerl. y crece en «mldad y peso, coa,o lo afirman graves "utores y son dicen haberse ocasionado de esto teínas de edifi- cios , que coo planchas de plomo esiabatJ cubiertos. Hállase mezclado á vec« con Oro ; peto lo mas or- dinario es con Pian , y suele tatiibien acompañar ti Cobre, llaman comonmente Soroches a los metales eci cae se cía el Ploiao , los mas so".,"8'°*:/°'"^r so» y lekcieroes , otros biy que llaman Muerto-r , pofque t)o fatilíao, ojosos otios Oques , qtie en lengua ¿Tn^ral deestatkri» quiete decir P^ylescos , porienet esta coror. No hay deseubUito míoeta» de Plata en este íeyno , en que no se halle también meta! de Piorno, y así es escosaJo el lepetk los logares en que se cu», íunque fas mas de las labores de los Chichas han sido ea este Béneio de metales , y por esto tan usadas las tun- dUones en aquella ptcviocia. En lo reistco aiman las de Andacaba, y por no ser aptorósito para Azogue, y fallar leñ» bastante para fundirlos, s* esia sin dar hasta ahora mucho fruto. Este es uno de los mas •btiodanies y ricos minerales . en mí opinión d« aqueste reyno Abaxo del ceno de Potosí, acia el soiBbuo, en el paiaeí que llaman 5ibicos , hay muchas vtus de Plomo con poquísima PUta , y lo mismo hsy ea «I sombrío de Sai» Cilsióbal de Otuto. CAPITÜLQ XXXIt DEL ESTAÑO. Píoao bTaoc© Hsowa machos á lo que ncsoiros Es- V. n 68 LIBRO t »Bi: ÁYCtJt ño , y esr« ocmbre ueeie entre los qus spartan !á Pia- la del Cobre , e! Plomo que sale dt los panes mcz- clído con ella , como se diiá en su lugar, por lo quri S8 le parece en la bbocura y en el estridor ^ qoe s« síerue quando se mutráe ó quiebra. Engéndi ase el Es- talo ccrrun de ios ir.ismcs fiinclplcs que el Plomo: pero nías poiificsdcs y linipios, de dosde le proce- de cJ ser tDss bisrico y roas duro , sunqtie por la iRala mÍKuan desús pastas se Hacia baibücknte , y cau- sa e! csiridor que se ha dicho* Es veneno de los me- diales , y iodos los que con él se mt-zclan , se voelvco quebradizos; porque con so compañía tQ pervierte la íf^aal EDhiurs que teriian de antes , y se Impide su duc^ tlblüdad^ que es diíasarse á golpe de tnsnilío. So!p ai PíGiDO no se le pega aqueste íocoi^veniente , porque coa su detnaslsda humedííd y blandura, se penetia y conilnu? con fas parces mal mezcladas del Hsisño , y quedan d^jcubles ambos. No son ordbatios donde quier ra ks Cifneraíes de Estaño, pao no se ec4i2n oénos en aquestas riquíúmzs piovincks. Fafncso es el asiento de CcIIqüiíino, l^jos de la Coy Ha de San Felipe de i^usiTÍa de Oruro^ per el níuciio y truy bueno que de sus nsínas he sacado y se s^c^ para todo aques- te reyno , entre cuyos metales, como ya q'^ueda advcr* lido , se hallan á veces ricas bolsas de tr^eial de Píaia. Junto á Cbayania en l#s Chsrcas, h?.y otro fBineial de Estaño, de que se saca en aburjdancia de tños i esta paite. No lejos ¿^ Carabuco , uno de ios puebles que cercan la oriíh de la grandiosa laguna de Chucuy- to, ácia la varsda da ía provincia de Xarecaxa , hay también labores de este met^l , qu« los Indios traba- jaron en tiempo de sus Ingas, y después han picse- guído les ecpañoíes. Son las vetas caudalosas , y ricos les metales tn su géneio : sacánse taiTibien entre ellos algunos de trucha Flata , y todcs participan de algún Cobre, fcr cuya mczch es este Estaño n\zs vistoso y doio. La íatBa -de la iiqatza de estas vetas mt llevó 8 verTd^^ demás de la cuiicsidad que he terjido en ver y expeiimentar los minerales de todas estas provincias. En el cerro de Pie de Gallo de Oiuro , hay mucho Esiaao , aim» que lo conocen pocos , y por no hallarse la Plats que to* dos buscan, le echan por ai. Una de las quairo vetas prin* cipales y ricas , que merecieron este iROíTibre entre la md- liiud tan grande que de ellas tiene este sm igusl cerro de Potosí, es la que llaman deí Estaño, por el mu- cho que ía superficie de fa tierra tuvo, y en lo pro-t; lando se convirtió en PIa?a , por la mejor dlsposicioní que se halló en la materia, Y en ei paiage de esia parroquia de San Bernardo , que al presente sirvo , y «n quatío de legua ó poco mas de ella, hay vetas de iDuy rico metal de Estaño , que V. Señoníi fué en persona á ver , por la noiicia que di de ellas , alemán- ÚQ con esta como con otras machas acciones , ios áok icos de les que se ocupan en la labor -de ias minas , de que tanto aumento se le sigue á la Keal Hacienda de Sü Mdgesiad y bien á ms vasallos. CAPITULO XXXIII. DEL JZOGUE. JCíS el Azogue^ cooocfdisimo minera! y un cuerpo li-t- qyldo y que corie ccma^ agua , compuéSfo por la na- turaleza de subscanda viscosa y niDy smil^ abundan- lísiíTia de htiojedad , d- donde k precede eí ser muy pesado , muy b espía? d-idei, te y iiuy íno , cgihü sien- ten los roas , aunque no falss qu^^ú afirme ser de ca

e de naturaleza na- deroa tales ^ sufre íos exáíiienes del fuego y del raar* tillo. Machos modos easeila Ray T>u?)do para convertírl^ en Oro ó en Pliiaí Uíio eauy fácH líí^y en la disqui* ^sicion Eliana, para hacer de él verdadero Plomo; 7 quando se suspend:a el crédiío que debe dars2 á escrí- l^í>s que quizá na se eDiieni^n , son samos los iesiig3S manos y auiK^ue con mcd?ci«* ^a dada de otros , qae no hi dexido lugar de dud&- en la po^iibllídad de ^i tr &nssíuiacw3i^, Rira era el uso , y cono el cott«umO que dM Azogise húm ánies decsre tnisvo sigíode Fiata ; pues se gastaba soknnerne en SoJinaán , Cinabria ó Bcrme- íhn , y polvos q^e se bacian de! precipitad® , que son los que llaman los Juanes de Vigo , géneros da que sobraba mucho, aunque bubksc muy poco de ellos en el aiüado, Pero después que por su medio se apar* la de Í83 pkúns de metal tíioHdas ef> saiil harioa , It Flata que fseoeo , invencíoii ds que en la> anilgüedai bubo muy pequeño rastra y cojísimo ^ exercicio , es Increíble la suma, que en estos beneficios se consu- S5e. Porque si la que se ha sacado de Plaia en est^- xeyvo , ha Mercado de riquezas y de adnñrocion á todos iW dtf üulvaso; WQ wa^ es por lo meaos lo 9»? M IOS M1TAT1 Potosí el b^neírc'n d2 Azogj? el aai de 1574 , y pasan boy de doscienia; y quitro mil y se- tecíenios Jos qüioiales que se han traído á las Csxss Reales de aquesta impeiial villa por cuenta de su Ma- gesead 9 sin oira grandísima suma que se hi cotssumlda de lo qiu ha entrado extraviado* Proveyó Dios para un estcesívo gasto áe! íbün- daniíslmo mineral de Gaancevslica , y en estas pro* tinci35 sujetas á la de los Charcas, de cuyo» minera- les he querido dar tn pafticular noticia á V. Señoría» no falca este entre su abundancia de cítos. Hay tainas de Azogue en ChaHarftl , qnuio leguas de aquesta villa imperial Háylas también jjnio á la Guaiitis , en la provinciia de Omasuyo ; y so léps de Moroiaoro^ pü-^blo de indias, que esté siete leguas de la ciüdsdl de Chuqi:5s5C3 , se trsxeron pocos arios h# na^jy ricas piedras de metal de Azogue, aanqae con la roaeíie apresurada, y no sin sospechas de violenta, que tuvo cí trataba de descubrif h mina » se ha quedada ocuha feastahov. CUPITULO XXXIV. JDi tos mttaUs y co^as metálicas arUJtqialef. T _ íene tatrbien el arte s^s metales , y en la vaHeJad y muchedumbie de cosas meiáüos que fabrica, irrita Id hermosura de la natursUzí. De mezcla de Estaño y Cobre , ss hace el bronce de campanas , piezxs de «nillerfa y otras cosas. Echase una libra de "Esuño ^, |k5de quauo i ocho de CobíS 5 segua la díyersidí^d d§ i 1 1. i; 'I \H i! ii K i /. 72 untó t. BEt írtb la ftira. Tuvieren noiida los Indios de esta mezcla, y les servia pata li fortaleza de sus instrumentos y ar- mes , como nosoirQS el acero ó hierro tecDplado, que ellos no alcanzaron. El Alatoíi se hace de pedazos de Ccbre peque- ios f uestes en crisoles capaces ; cúbrese cofs polvo de Jaíafnif3a vqí^e es un roedio mineral aíDajillo : háylo no lejos de Turco, en la provincia de Carangas , y tannbien jur.ío á Fitsntora en los Charcas. Sobre el polvo de Jaísmina se echa mecho vidiio rooiido , pata que Ja cubra y no dcxe rcspíiar ; dásele fuego , y con él fQuda color el Cobre, y crece á razón de ocho por ciento. Para espejos se hacen varias mezclas , aunque lé mejor es de dos partes de Plata , y una ^ de Plumo,. Hicense demás de esto. con artificio el Cinabrio , So- llenan, Precipitado, Fsoíico , Estuaite , Escoria, Dia- phríges , Cadmía, Ponjphuüx , Spodos fior de Cobre, su escama , CardeDÜIo , Vertüicular , Síoomoma , Her- füc?:bre 8zul , Alba;^alde , Saodix , Ochia , Greta , Pur- fuiína y Vidrio. Hácesc el Cinabrio de una parte de Azufre y dos de Azogue , céecese y se subUrca iodo junto ea vasos d« tidriQ ú ollas vidriadas. Ei Solioíán se hace también de Azogue mezcla- do con orra larua Caparrosa , y molido basia que de Dinguna nisnera se dexe vef, rociáadoio , para que me- íor se incorpore , con un poco de vinagre fucne , is^^ blímase en vasos de vidrio , hácesc (aoibíen con Aluriibre, y suele mezclársele Sal. Eq agua fuerte se deshice el Azogue , evapora- se á fuego leijío e! 8gU3 , y queda el Azogue duro co-. nbo picdía : riDuélese sutílmufiíe, vuélvese á poner al (mgo sobíc un crisol , ó vaso de Cobre si lo hubiere: meréíscj hssta que se porga ccloisdísimo , de color i^iuy vivo , y esre es el precipiíado. Consta il Pscrico de dos partes de CalchFcis y unfi de Greta ) muélense , y tXiézckns^ ccn i^^ pO(;p 1 DE IOS MBTAI.E5. 75 de vínagtc fuerte ; ponénse ef> estiércol pof quarenta días í sácase , y sobre un tiesto de olla üueva, se tuesta, ti fuego , hasta que se ponga nsuy cclurado. El mejor Estnahc se* hace de Alumbre , Caparrosa y Sal de piedra : dásele todos los colores como al vidripi^i Escoria es lo que se despide del m^tal quaado sq, funde, y nada sobre él derretido cotuo grasa. ^ í Lo que queda en el fondo de ia hornilla quañda se funde y refina el Cobre ,esel Díapfeiges, Es Cadmía (aunque Ja hay natural también ) lo que se pega á las paredes de los hornor en que se» funde , principalroefóie Cobre ; llámese Bodsite la que €$ secDtjante á las Cobas ó Siraciía , la q44e parece á ios liesios , y Placite la que es como corteza. ^ /, É$ la Poizipholix U2sa substancia harinosa y jun- ta como lana ^ que en locándola con las m^nos se dísbace;: pégase á las paredes qusndo se fúndenlos metales rlláma-^ I^ el vulgo At@ua« Hay entre la PompboÜK , y el Spodo muy poca difcfeséia ^ este mas iropuío , hállase en las paredes donde ,se refina. • ■.-. A r Mácese la flpr del C^obre quatsá© ?cbr€ stjs plan- chas calientes al sacarlas de la bornllla en que se fundieron, se echa agua fria ; despidense con ella unos granitos muy soaiks , que levanta el humo, y se recogen sobre unas pa- las de fiierxa......>í .^c i., . , ^ !> c. . .-]j. -^j ■ ' ■ , La cscsiaa del Cobre es \m que se despide de. él quando se tDartilIa y bate ; y lo que sala del hierro ilsiijaa aJgunos Stontaoisa , aunque este nombre Griego mas propriameme significa Acero* Críase el Cardenillo del Cobre , si con tapaderas de este meiai se cierran vasos ea qué hsya vinagre fuerte <» recógese al cabo de diez ó doce dl^s. Si en lugar del Cobre dicho se pone la tapadera de hierro , se cria y junta la que lla^o Heriumbre. Muy pai celda es al Carder^iUo la que llaman i8 rf Vermícülsr. Tomare ana pane de vinagre blanco , y dos de Oíuies podridos, echáasg sobre ün tvüso ó al* fslíez da cobre ^ y con mmo út lo misrao se aietsea Insí^ qae se espese , aiiáiesele luígo di Sal , y Alum- bre la veinte y qa3?ta parte, pói3se 24 Sol hssia qae se qasx:? y seca ; redácsse ea foírna da g];r53nl{!os , de que lomó el nombic, » lí Azaí se hice ponfeñdo en esiiercol calienie sobre i^n vaso de vioagre fuerte , en que se halla de- satado na poco del AlmopUQ , plsachis suiHrs dt pfan- I3da820gad3s, liemsds aguj-^jíos, Ráese el Azal elcab©' de veinte dí3S. . » Sí sobre el vinagre se pone Pteíno,se cthiel ;ÍD2Va1de. Pófígá§¿ el Albayilde ew tí0a coehara o vaso de Iikfra sobre bíásaseRcefKlfdas , y cceoéese hasu que, sr- poriga coToFadisiírí® j y esto es el Sasdíx, Is !a O chra assarilla , hácess ds Piocao quemado^ feísia qm tos ^ sz^^^ en«e;aíS2 da qu2 sea fo que tn la caba ds ^m minas cRconiraren , ísduciíé á colores , como á gkiytx^s roas conocidos , icda !a diversidad de ralnarales. Son áz color bUaco algon^s especies de Greda ^ e! AluiDbre \. el A^i^nio , ia Piedra Arábica , la Yudayca ^ la Meflia , la Galatlig ú de Le- che , cl Alabastro , el Cílsíal , c! Diarnsnie , ia Platar^ el Azogue, el Estalo y e! Mumol. Da color negra soñ l8 tierra IsFaiie , el Azabache ,e! Soify la Melao- teria. De cenicienco la tíerra Ereiiiá y !a Múh. Da szul el 23firo, el Chna, la Turquesa, cl lapislázu- lo , el Cibairo De verde ía Esmeralda, U PíaSSJ3,fa Chfeocola ó Aiiücar , algona Guda y el VíííiqIq ó Ca- parrosa. De smsiílío el ©íO , la Ockra , el Crisopa- cio, el Crisólito y el Oroplmcnre, De roxo él Rubí, el Gfaoaie , el Salas, la Cornerina, la Sandarsca , el Coral , la Piedra ScUile , la Hemanre á Piedra de^ saniv gre» el Cobre, el M\ni^ ó Bermellón , ía tierra lem- nia y la AI?B3gre» De Piarpurco el Jacmío y la Ama- tfsia De ezül claro cl Jaspe , Ha^naáo Eorea, D* azüI verdoso el Gardenilío y la Piedra Ármenla , é Cibaíro de C5ie color , y así los Pintores si color que de elíai se hace ilansan verde azul. De blanco que lira á rcxo, es la Afrodisiaca. De rcs0 , q^s blanquea el Xarjío. Be cegio eniie roxo la Britrachije. De negro ^ae thi á purpureo cl Alabar^dico. B^ bisnco , que amarilíe^, el Topado, Hablarse en otros difs remes colores de ptc ^í> cgjng hs Ágatas 3 gu^ las bay h^m^^s y Rcgras, I , 1 ^6 LIBRO 1, mt Awrn y de o:roi colores mezclados El Ap<o ifene venís roxas , esparcidas sobre el campo negro s y al conita- 110, csíá teñido de veoas negras sobie stt canipo icxd el NosomcDÍte. Tiene la Hdiüiropia en su verde bellb venas de finisinsa sangre. Y en los Sáfííos , y en el lapisUzuíí se ven K^i^y resplandeciente Oro. Dos venas, Ufia blanca y otra rtxa , discDiren pareleías per la Egi- lilla. Es de quasro colores el Eiipataio , de azul, de encendido, de teimtllon y de caaücsa. Pe otros unios se Sütle hallar la Oiea , roxa , .verde blaisca y negra. CAPITULO XXXI, Vi las facultades i virtudes de la cosas minerales. iré fin á e?te tratado con üf5a relación breve it taT viíiures , que las cosas mingírales tienen , en ¿rden á la medicina ¿el cuerpo hunsano , den^ias de las qoc quedan dichas , psia que los que las ttsanejan sepan aprovecharse en las ocasiones de ellas. Obran algunas por propriedad ocüka de 5u esencia , ó por su for- ma específica: y otras hacen efecto , mediante las cua- lidades elemeciares que llenen, coniiarias á los tetji- peramenios de Iss enfermedades. De las ^ primeras se oponen unas á los venenos , y otras á diferentes ma- les; y etnie Sss que son remedio contra el veneno, unas curan la peste , como la EscDcralda , la licrra lemnia y la Aríiienia : otras son contra un veneno sofo , como lo es la ^Sáfira bebida, contraías tuorde- duras de Escorpiones, El Azufre , el Nitro y la Ca- parrosa , conua las Cíiliaisípas ó Hongos venenosos. La Sal puesta por emplastro , contra las mordeduras de Iss Viveras y Escorpiones, y bebida conua el veneno tíel Opio. y de los Hcngci;. De las que con la dicha ocuha viuüd coran las triíertnedades , algunas restra^ ñan la sargre de quálqüier Vane del cuerpo , cotao M tos MFT Att^ 7^ fisce la Hematftc, Oirás coTroboran y foi lalecen el es- tómago , quando pendientes dei,]cüelío se traen sobre él , como lo hace el Jaspe verdadero. Oirás íigidas al brazo Izquierdo prohiben los abonos , como lo hace la piedkfr del Águila 5 que los Gíiegüs llaman Atii- fes :^y si se ata al muslo izquierdo causa el efecto con- trario , como también lo hace el Jaspe. Otros purgan los humores gruesos, como lo hace la piedra Imln». Otras la melancolía \ como la Piedra Atmenia ó 'eí Clbairo. Oíros provocan el vómito , como lo hace la misma Armenia , la Chrrsccala ó Alinear , h Csparrcsa y el Precipitado. Entre las que obran con calidades manifiestas de los Elementos ( aunque son generalmen- te desecativa todas las cosas minerales ) algunas .callsn-í éiQ el cuerpo , como lo hace el Alumbre, íaCaparf o- sa , el Ca!chi^is, el Misi , el :Sori , k Mebnrerta y el Cardenillo. Otras lo enfrian , como lo bncQ la lietra Erettia,, «1 Estibio ó Antimonio, el Albayaide , y la Greta ó Liihargirlo. Otras con las segunda^ calidades que poseen ablandan las durezas ^ cbmo lo hace la ágata", por ti mucho betún de qae participa. Otras ai contisrio endu- fccen las panes blandas , con la piedra di^l Plomo y el Es- tibio. Unas sbren las porosidades de la piel , cerno id bace'el Nitro y sti esptjma. Otras la cierran , como lo ha- ce la llena Sámia, y qualqmeracira viscosa y teniz. Des*' Bacen; algunas los ííudos y lübanillos , y gomas ronden^ stdas éa Tos cuerpos , como lo hace h Piedra Molar y It M^irg%ítaVXD!rss CTcátnzan las úlctras ^ccmo lo hace el Calchitis , el Mí^i y el Alumbre. Otras comen la carne , como 16 hace la flor de la Piedra Asia , h Capairosa y cí Cardenillo! Pfidreri otras Is carne , cerro lo hsce h Cal ifiva, el Ofopí mente, l3 Sandáraca y la Chrisocoia. Son vcneric el óolimán, el Oropimcníe , la Sandáraca y Cal viva , porque corroen y podren las enfrañís. Sonlo tam- bién el Yeso , el Albayalde , y el Talco caícinad® , por- que certaoda las vías á los espíritus , ahogan, i ¿^ *-i ^*' 19 m 7» í,-**i « » "', » n \\ y s LIBRO SEGUNDO • , • • ■■■ -Vi ( /í • -.-.►tr. J DEL ARTE DE LOS METALES EN QUE SB EMSENA EL MODO GOMUN DB htsizümt ios de Plan por Azogue, con nusvas ad«f^ venencias paca ello» capítulo i. pjte él beneficio de los metales no lo use sino quien lo entienda s y con licencia y exá-wf: men de la justicia. JLii abuníancla áe todo géa«ro de mfnersJcs con qoe eniíqa^ció Dios casi todas hs províocias de este noevo Mundo , h^cíéadolo por este racdio sass apieciable pau oires ñcics mas altos de sa divina Providencia , ha sido tiüit- j y h íef nlidad de sus vetas tan copiosa ^ que su mlstna grandeza pone en con «' f 4 si* •■ CAPITULO Ilr .;?' *«rt (I ^*«>7 ^tf;2/ ífe^í? ser , j^ ^í/e A¿i de saher el Beneficiadéní CjjravísimÉ^-es la confianza que de los Beneficiadores $c hice, pues toda la riqueza que esia prosperísima tierra produce ^ se íes entrega sin íszod i^í cuenta díj lo que de el ía hsn de volver : Su crédito; solo asegura ra'la verdad de lo que los oieíaies f iodleron , sin /ó-í» pilca Ki'síptJsciof! de su sentencié , seguro fofusimor para que la violencia del inreres incite á hacer de Jas soyas. Mucho ha tsenesfer tener de honra chíisilant el que %^t% de estas ocasiones continuas , andando siemí pre con las manos , cotao dicen , en la tuasa , para qtie 00 se le pegué sigo ; y con mucha advertencia se ht de iclrar á quien se encarga esíe oficio , pues no hay. maleza que tamo esiorve á dat ía ley á los mctaleSi ti\ consumo ó pérdida de Azogue , que tantos y tan ciertos daüos ocasione , cocno un Bcneficiadot de maJí^ conclencig. «, . No basra tampoco el examen y aprobación de buenas costuro!: íes, $! le faha t\ conocimienio ¡nece- sario del arte que ha de exerciíafi Sepa conocer lo$ metales , sus caíjdadfs y dlíereocias , quites ^sori, maí- p?>prios para Azogué , y quales para tfondií:ioñ , ^ hubiere cocTionidadi para ella : conczca bs malezas que* los acomi'ana , y no ignore el modo de quitárselas ,í los accidenícs del Azogue , y estilo ordinario de ber^i fieficiar por menor y p^r mayor; y en tcdóí c^so.^f no se admita por BcncfícíaJor i nirigund »j¡ que ndi sepa hacer bien por \) menos lin. f nsíiyct ajet^QC. p.of 5 fuego . de u da harina , anees de inccrporar el caxoa para enterarse de la Plata que tiene, y saber con cer- tidutr.bre , y r^o acaso lo que debe sacarle , sin dexar de hacer diligencias basra que !a consiga* Mucha suioa tt tos unkttSé^ Mt^ de dacacfos hi coscado en este reyno U ignorancia de este aviso , y aun hoy ^ctüalrawiu se cstaa «xpeiiíneü* lando sus daños. Referiré dos casos , que han pasado '4)ot mis manos, para qoc se fcaga mayor esdmation de so importancia. Poces años antes , que yo t-jese á la provincia de los Lipes , había irabajado en ella en ,un parage qac llaman Xauquegua, cierto miflero en una veta , de qac sacó cantidad de metal nqoísi# sii ¡u^tííiiai iíi V»t' >tH ro^soíjb I' 3[>ihe¿ñocimíento dt^ios- metates ^yJiftrsnclai fue 4s ' eltas Áa^^ ^ ñctjimso ser falmentar dar regias poi esciito Dai|B el conocí alienta ?3 ¿la iiasia dallos fuetaksr v á: iJes -qcre l^uryca ¡os tea' fíití^ofeado : dtmas ,.d^^ su diversi* líacJ es taoia 5. qua ^péi^s bty piedra de una veta , que %e j>irezca a la de otrr^^y esto no sob en diferentes roi- neralís , sino en uno rrismo r con iodo esio , i ires suertes , 6 diferencias ge nei ales los redacen los miiie^ feos , 4"^ llamaD Pacos , M^^síos y Negnüos. Paco'^ én lá lengua general de e^ta derra, quiere decfr ber-^ iDejo , color qoc feo as ó méms- encendido es el ordfi- Raíio de fas piedras , que llaman] rDCtal Paco , aunque íambJen á rneíaíes verdes eobn:^os Hama^ efi V;ercaa- guíla de Pacages Facos^ ; y ea estas provincias :á los He qüelquier color, á diferencia de ios acerados y es-* pe jados , y oíros que llaman NxgriJlü5» Meisl Mulato es nú medio en í re Pacos y Negrillos, y así lo cifé la nattjrale^a enrre los dos : tiene el color bsxo , y dé ordinario- le acorapaña alguna Margariía ]: hay tóenos de esto 'que- de los otros dos géaeros t al Negrillo da el nóí^bre y corioclmlemo sa coló? , aunque no todo^ los "rae tales negros ^se cotnprebenden d:b3xo de nom* bré de Negrillos. La Tacana, metal tico , de ordlna- lío negro , annque también la hay pard? y cenicienis,' qüijí llaman tHpta , se reduce á los Pacos, coiao taoa- ¿ien el Plomo, qae así lo llaman siendo Píaiá brutas Síjela ser negro , pardo , cenicieoío , verde , blanco y naranjado, que llaman suco ; y eo este cerro de Po- icsí se sacó este año pasado de fl ifidísí r.o y vivísimo color de Cínabao , ó bermellón muy fino , cosa que en otro ningún mineral be visio. Los Soroches pu- dieran consumir quauo ó/den de por sí; pero com- "% « tO^ METÁI-E5t 85 prebendólos con oíros , qu« así ío'sienten , debúo Jel nombre de Negrillos A qüese.rtdoce nmbíen el re- sidir el mt^s lico metal, que la naturaleza cria, debaxt tde. apariencia' de piedra res relociucieoie y. quebradizo, da color de fioísinta sangra su polvo d^soaeíiuzadü de qaalqaiera cosí dura que Ij quebrante: es muy pa- recido al Cinabrio 6 Bíímdlon , que se hace di Azd- ^e y Azufre; y qpe da . que pensar no poco sf- creíos mayores. £1 Cochizo es css¡ de csia casía*^ ^eial riqüisimo , maeiso ^ RO taa quebradizo y Jiojjso como el Koskléi , es mas plomoso, no da tati fácil y perfecto color de sangre como él Diferen- ■ciasc de esia manera el. Sorocbí , Tacana, Polvorilla, Jlüsiclér , Cochizo y Negrillo Es ei Soroche negro ó cenicienio , resplandecienie y sin viveza , que Uainaíi luasrio metal de plomo , y sjele tenei Plaia. La Ta- cana es Plata, debaxo ds aq'iel color negro amasado, 'Sin resplandor ninguno. La Palvorilla es Tacana y no qc3ixada ni empedernida, muy lica en siieíales^ Pacos en Negrillos no tamo , por la mezcla que tiene de Cobre. El Rosicler y Cochizo es Plata ^ con aquel barniz que oculta su proprlo color y le da el lustre, con que se diferencia de la Tacaos» Lo qn^ en el Ne- grillo prindpaímente prevalece es el Cobre ,^ ó actual 6 virtual en la Caparrosa , de que abunda, tiene raas y isiénos Pl3ta, acompáñala muy de ordinario Marga- rita El meial negro, que es plomoso y liso, y que hace unas como hops ó plumas , tkn^ rouchisim^ AH cohol ó Antimonio, que llaman er^ algunas panes Ma- zacote, y poca Plata. El roas espif do y acerado ,qu;8 llaman asi por sa seoicjanza en el lustre al Esp jo ó Acero acicilido , es ©as lico por lo que va accíeáa- dc^se al Rosiwiér y Cc^bizo. 1 I m CAPITULO IV. on { c T>el pallar 6 escoger los metates , y moio proprh qué a cadd suerte de ellos conviene en su benejicio. El buen acierto para sacar la ley á los metales co- mienza á zanjarse quando se pallan ó escogen. Cos« es , que ha dañado macho , y en que se ha repara- do muy poco, h falta de cuiiosídad que ha habido en •paitar 5 i50 solo el meia! de las piedíss que no lo son, %\no también los hretaks mismos unos de otros ,^ segim sus diferencias ó suertes, Ei menor daño ha sido en los beneficios de Azogue haber perdido las baxas , mo- liendas y oíros gastos con el lieropo , en lo que no era meta! ; mayor es á los que eran no habsiles sa- cado la ley , pues ¡untos y por un modo se bao be- ficficiado muchas veces los qp^ requerían difereníes dis- posiciones y tiecnpcs. Dar cl Azogue el metal que re- quiere faego,es peiderlo t echar en el horno lo que no es rrta fundir, es estorbar , Mm y no hacer nada ; y aun dentro de los límites de ser psra Azo- gue , ó fuego hay sus dlfeícnclas , y grados fáciles de beneficio , si los metales concuerdan en el modo dcsa medicina, y pelígrcscs si h htn menester diversa. Los meíalcs Pacos , qoc no tienen cosa que resplandezca o briHe'.son los propilcs para Azogue : la lacana también enua en csia cuenta, aunque por ser meial tan lico, porcu.^no se desperdicie, ni quede nada tn los relabesi ei xl^^x fundirla sobre sobre baño de Plomo. El que llaman Plomo en ios metales de Pista , si es dcmasiadacnenrc grueso, n? se mude bien , m lo abra- za fácilm^nie d Azogue : ha de apartarse para fundir con la Tacana, ti beneficio pioprio del fl^;3chacado es el Tinrm. De les Soroches es el fuego. El Kisoclet y Cochiza? , Se debe fundir como la Tacana. Los We- M ios METAttíi tf; grillos fotí también mas para fundición que p&ra Azo*. gue , «anque todos con fuego se prepran pora dar por Azogue la Piala, quemados ó cocidos > co!r>o se dirá adelante! CAPITULO V. Owo se comcerántf quitarán las m^Uzas que ticnm ios metales. ^ arias , y de calidades muy diferentes sori Us cosas que juntamente con los metales cna la mimúcza eá sus venas , ó ya sean como aboitcs que la codicia humana ccasicna , sacando ames dtl debido tiempo de hs entrenas de la rierra lo que sazonándose en ellas Viniera á ser metal peifecro, ó ya supeiflüídadcs tx- crememiciss de la geríeracion de toda soeiie^ de me- tales: medios minerEÍes se llaman de ordinario; csros son, Sales, AIuíBbres, Caparrosas, Adufre , Oropi- meníe , Ssndaranca , Anrimonio ó Alccbol , Biíuíiicn, que llamsn Grasa ^ blanco ó ricgio , y rtlsngrgiía. Peces ireíales se sacan que no psiiicjpan de t'gúno á afganos de estos esíoibos , y todos son daneses para sacarles la ley , ó sea por A:zcgue ó por fuego. í.as Opsnosas , óe cuya casia son hs que llsííjan Cope^oirs^s , son moitales enemigos del Azogoe, y lo desboíSisn y consumen, y mayormefíie se fc^íva su ttjaleza si se les mt:zda Sal , con que es n^as violenra, y presta s« penerraclon. Esra nstural sniipaua conoció muy bien , y á , y segu- ro el Asiogue Ae tso recibir daño por esta partea. El Azufre, Bstua » y Anumonio , aunque mu- chís veces se descubren á la visia , su lusjor prueba es el cloí que den quemados al fuegp, pero para. u^ayor saiisfaccioi5 se conocerán, y apañalan ds esta ínar^era. , » ■ Quebrantando algo grtsessttsente e! rBeial , se ponga en una o!la de b^ríO por viJñir , quejen- g2 en el fondo muchos y ^uy pequefíos agujeros» sapada la boca ^e acomode di su-ne , que concuna sguayra á ía redonda, como quien dósa-zoga plms ,. %Q le ¿é fuego , dcbaxo este oiro vaso con agua ^ en que tope» y se lecoja el hamo que saliere poi los agujsfos del foado , y aíli se verá quaxadc, «a- ra LOS :?.ietalEs., ^ ^7 dando s^bra el agua el Azufre , Anu^on^^ , ó B,^^ tun . cada uno en su propna forma. El no sahr mas hximo szú h 5cñú cierta d^ quedar d metal sin es- tos impediremos, qoc aunque no se epone.i derecha- mente al Azoí^^aa en ios muíales crudos , csioib^als cor' aquel bsrnk qus causam , ^p^ra que n^ paeda unir- S3 coa h Plata, ni recogerla, y coa h viveza , co- H30 de v-idíio que üeneo fos metales , qu2 d^ esto parUGipaa, canso, y discneauzm el Az.agtie ea lis blanca, qaando sz up?sin. aisoesur es quemar tsm suerte de metslas , suoqje se h^yan ds fbndir ames de echarlos en ü fuego rscio del horno; porquísm esta preparación S2 conviene en escoria h ?rm. la I^.largar!ta ella por sí sí da á conocer de- f33si3dQ á la vista en^ los mti^ks que la tieneo. Coa -sa peso , y vidria- ayada á dcsmeauzaí ti Azoff^^m ios repasos t quitase su gra^edid , y viveza con e! faego , qaetísandola testa qm ple?de. el resplandor qm ileni , á qétn mas estorbará es i los metáies que se fundía, por !a fibatidancia da Adufre impuio^de que s« compone, y tela que S3 cria en la fundicioa con que sz eotsapa el biño, CAPITÜXO VI- DEL MOLER LOS METALES. tf El ixioler les rueíaTes es prepiraclofi p?eds5f:ieste cho poco caso h grosedad d^ esta tlatra , hi sido el hacer la harina graesa , 6 dexu muchos relaves , que asi la llaman , á d'fsíenda de lo smll de elh , que Hiaian X^ísas. No es nasnest^r cajcho para que qual- /^ \ .. quiera se persuada , que el Azogue itrae c ificor- f'Ora en $í soh Plata que inmediatamente toca , f^^ ía qae estuviere en lo interior del cuerpo del relave, se quedaiá asi, con tanto mayor, ó menor pérdi* da , quanto el metal fuere mas rico . y la harina roas ó méuos gruesa. Varías experiencias he hecho , remo- liendo estos relavas, y quando laénos he hallado ^ que queda en ellos tanto como la sexta parte de 16 que se sacó del caxon , que es suma grandísima lo que importa en csda un año, é increíble lo que ha-» bra ido á decir en tantos , en tan grande número , y fiqugza de metales. Jorge Agrícola, d-espues de hi^* ber enseñado el modo de moler y cerner los mz^ tales que hoy se piactican en los ingenios, poneór» den , cofíio reducirlos á sutilísima harina , en unas co- líio Atahonas , con piedras como las de los molinos» Ko Ic pareció escusada esta diligencia , sínodo su fin SQoy diferente del beneficio que hoy osamos, en el qual es clara y precisamente necesaria: yo sé de a!* guno á quien la vaciló mochos ducados el aprovechar- se de csia advencocia , rcmoíiemto caníidad de rela- ves , aunque no hs sacó todi U Písia que lenfao, con /tabelles SKado muchas porque los volvió ¡a mo- ler en ingenio de los ordinanios , donde los almada- netas no pueden suiiiiznrlos , como convendjia; poi- que, ó huyea t\ golpe , ó uros cod otrcs se defien- den por no tener sageco , ó tomo bastante en que su cxecucion haga efecto. Tener buenos cedazos , y cuidado con Icvanjailos iíT?poría macho ^ aunque no lo remedia ifdo. Después de lavado el -caxon, cáa-' yotmente si fae de mtidl rico, acertará' el que teco* gíere y lecDOÍiere los reLvcs ; ú los quema sacara roas háíiVa , porque la une se ablafída con el faigo, lo o^ro , se esponjan, y tienen trías cuetpo en que obre el golpe de la almadanei^o Yo uso de ouo ruó- do para el bentficio por conocimiento , de que se ti3- lará adelante ^ y es lo que mas conviene para todos DE IOS IWSTATfe. J^^ ^9 . ééheficlosáe Azogue. El metai roolído Y ceiniddíe echa en una lina dé tcano , cerno si esiuvíeía ya con A¿cgue dada la ley: y para lavarse, echsseU ?gua fcásianie ^ menease con el molinete iruy bkn , lodb lo suiil sube arriba, ío mas grueso, ó mal molida ú apatía abaxo , sacase la lama con bateas, cclj3$e «n íos-fondés, y se cáese , cV relave gtucso se re- muele , ^ eo Aiahooa , ó de otra suerte^ hésia que ie c<)nvicne en haríra todo ; si de h lama se qul*. *fSere hacer csxones al modo de beneficiar crdinc^io^ií 'áteles mezcle arena ílmpia para que espofgen^ Jr cesen los inconvenientes de los metales lamosos. capitulo' VII- DE LA QUEMA DE IOS METALEW. ■ XArí dos efectos es de impoí tanda el quemar \oi ineiaks , ó para que sé nruelao mas facilmenie , iS para disponerlos d¿ stierte , que el Azcgbe abraca y s:c iócórpore ron le Plata que tienen. Clara isla lazort del primer efecto , y coman la íxpcnencm del segundo, después qtie por este medio se^ bentfidati Negrillos; pero ignorado generalmente su fündamen- 10 , y asi no iaay en esta mstetia cosa en que raer i liento, tan acaso, y sin ciencia se haya prcceáido* Dicen los Berieficiadoifé que se queman í.s meta- les para quitai les las malezas qiae tienen ,' y no ad- vierten , que si esto fuera asi , con mas furgo se Kmpiaran y purificaran y y expérlmeman lo contra- rio ; pues .al paso que dura mas la quema, se au- menta y aviva la maUza^ y crece la necesidad de mÍ2s^rti3téfÍ3l, para- resistirle , pena de ro s^arles á los mera!^','Xi> Plata , ni iisiogue. Solo lin enemi- go cpuesto por naioiakza que lo dcssroye y cor- lompe tiene el Azcguc , como ya queda dicho, que 22 ,íJ 9?> LlBRa tu iXfet ARTB es la Caparrosa. Esia^ no solo no U qiáta- el fuegj en los raciales que han fi^^n^ster qaen^ , antes ia muluplica y aa asenta ; y acaso. , que sin tenerla cas- traran tn el Loroo »^ coo el fuego se prodace^, y tBj gendra t cosa íá di dj ver y expgcixRfntar ; pues que oiarevüla^ que quao^ los Negrillas se qaenaan , aa* mentándose roas y raas^ este enecniga rootial del At^o^ giie , sea necesada tuayar fusrzi de tnatenaí par j^ reparar sus daSos^ , afinque si \o hubierat^ emendldo^ pudi¿rá0 bacerlo coa mas ücHld^d y o^értos costa^ lavando el asesa! ^ como ya dke , ^sts^ que saliese h Caparrosa^ ioda¿ la falta de^ esie coaodmisnto hf ocasionada tiíuch^s péididas y gíjstos» las detDae malezss no ákñm por si al A20- gáe ^ soló pon£f> íiapedicnemo dí parte de la ?hm con equeJ vidrio*, 4 barnis: que- la -dati ,. paraqaení»- se síííiarpore, y baga pella. ¥ asi h regla por csyr psf te mz^- cserta^ ec3 h cantidad de la qiiema , es guando el metal much color , y se^ le qüits^ aquel respIancfoT y b^ifiar que antes tenia. ¥ para el co- nociffi^leoii) de l^s metales , qtie ílenea precisa nece^ sidad de eíb> si han de beneficis^^s por A20g»e^ es el lastre^ y resplandor dicho. A los F¿cos 110^ fes daña; y si tienen alguna mezcfa ¿^ los de ai- liba 9 es £]et2:a tambieti qaemarlos. GAPlTüXa VWL Mi* los danos ^u residían dk la^itema dé los metalen \U y- ;;■■ » ■•, pQmo se ha procedido &3Sía fioy acasa, y sin co- nQciíjoknt: chao dá la Plata q^e tienen los iMna- fes; faasf /u;:g(jdo por mtpt Beneficiador el- que íes ha sacada ¿uas á las de una labor y suerte , qne- ílaado sfsmpte escrupulosa duda de si tenían , 6 no roas ^tac dar. Eía los NegjrUlgs, y metales qas lie- 1 oen üeeesidld de quenaas,aan ha sido esio mas sos-, pechos V por hab^r habido menos fixez:» , ea que uíI grande la bar) meiiesier , expsrírneQiandosí , por no de menor frwronveaíeme , pecar en ella por cana de n?énos V como dkeo , como por carta de mss , á co>. ya' causa este modo de pieparacion no se hi leniJo por de meaos peligro qae provecho. Morbos mila- gros de naaaraleza observará ea la quema ckfos me* wles ú qae supiere corj curiosidad advertirlo?. La psríe q\iz tienen de Kerro queraaJa con la di Azu- fre t que latnbíen de ordinario los acofapafía , sa convier?e er> Vmiolo^ó Caparrosa verde; esta des- pués se f^ansiama tn Cobie fino, Eí Cobce también queasado de lo^ m\sm^ suerte @í> el hof no , st calci- na , y disuelve como sai en agua^ , qae coisda, y evaparada á foego kma^, se qi^sna ea erro Vhííor lo, 6 Caparrosa azui , como la qt^e Maman ^ Piedra lipis, de adrrnrsble fuerza para convenir casi todos Jos mtHks en Cobre. A ta cjísma Ffe^a no h de- fiende !a partsa de sus quilates de semeíanies roeta- tnorfosis ^ pues si los niélales paiiícipan de Aíut»bre, ó Caparrosa,)? SaHire, 4 ii^rra^ nííros#, la csldnan lairibieíj , de suerte ^ que cebada en egoa se deshace, y convierte en ella^,. quedando Itpposibiliiada á que el Azogue h abrace sin artificio nuevo ;^ y aun la sal sola, é nacida con tos roeíaíes, ó mtzzhd^ con ellos tn la qiieraa, es sufeieme á hacer el mismo efecto , romo constará todo por ftvldendas^ practicas ea las tigijieeus experiencias. CAPITULO IX, experiencias fue prueban los danos de la qmma ie los metaUs , ü no s€ cerneen y remedian, iVlUélase un poco de metal qoe terga Ccbre 6 Hierro 5 y poi el modo del C^ixüh ¿^ de este Tía- ■.^ 4| r 1 gá ;.tIBRO tí. DFt AÉTt ^_ , : fád<>V exáfiífiese' si ríene -Caparrosas, y quiteséTe^HJéfilái' cío piinio, lavándolo. Después de secóse guetóeliíiif bien , ^aeívWe á ccíiar ea.egúá, 7''^^' ^^^f mbchi Caparrosa , producida de nuevo con él fuego Cada di| se toca esfo con las manos^^ sutique no se hé Tep** fWo W elÍG ; y aunque éáia espériendáf basta ^^p^ri sitisfacer á qualqoiera <, para mayor coitij^tobatíon^^^d^^ csie sfcr€co, baiase el Cobre V ó Hieiiov'y iundidd éo punchas Sutiles , muélase Azufre, .Y en uo ciisoli, ó olla por vidriar, póngase un lecho de csie pOlvcj; y liíega otro de las plaochuelas > .y ppr^esta órdeii sé dispongan fes que huviere , ó la capacidad del va- io pudiere recibir , úpese , y cítódirese lá boca di iééiñ que no respire , y ^tspufes désccost fmgé entre bíasas encendidas, de suene q$3C le rodeen , y fio le loquen; después de en ratov 4*^^ ,^^^^ Y]! ®* crisol bastantemente calienie , ^e le acercará mas elfue** ga,; y uliióiamente se le dará mas feclo; pero né tarito , q^e las planchuelas se fundan * saqúense , es ¿ taran negras y quebradizas , muélanse sutilmente raaa- d seícs h quarra parte de su peso de Azufre molido^ póngase en un tiesto de olla , ó' callana descubiená ifobfc brasa?, quémese como quien quema^ algún en*- $í ye de meta! negrillo , meneándolo cominuamente ^ hasta que el Azufie acabe de humear, y mientras ts(o mas veces se repiuere, será mejor. Uítimamente, 52 eche en agua muy bien molido y caliente, é el agua lo esté, y al cabo de poco rato se cnelé el agua; y si metido un hierro limpio en ella roma color de Cobre, se evapore á fuego lento , hasta que se comience á criar una cerno tela por encima : de- hese enfnar , y se qusxara en hermosísima y traps; píirenie Cspniosa verde, sí las planciiuelas fueron de Hierro, ó Azul si fueron de Cobre. . Deshecha esta Caparrosa, ó Piedia Lipis etl agua, S! en e!)a se echa A¿€ro , ó Hierro, se va con- valiendo en fidsirco Cobre , suabe , y blando coma Of5 despaes de fucdido» Si el Plomo , ó Estaño se derrite, y en graníOa sniil se va vada^do sobre esia . 8gua, toda la superficie se convisne lambieo tn Co^ bre , y ftAtmíBs nsas veces esto se reiterare , mzs pai- te del Plomo se irasmuiari , hasta converiiíle íodc> E! Escaño may presto se convierte en Bronce, Yo fui el primero que en la Provincia da Lipes hiWé y publfqaé estos secretos. También á ta Plata la cao- vierte en Cobre, si la halla deraasiadameafe suiíl, y con tr.ucha sal : experiencia que debe ser poco oiéiios estimada de los Beneficiadores ^ de loque fuera la coa- frar{a« Ordinaria cosa es el agaa fuerte , y é no sfisr tan común, se tuviera su foei^a por milagrosa; con- vierte la Plata en agua , y la csídna , hacese da Ca* parrosi , ¿ Alumbre y Salitre. Los espiríitrs que de estos materfsíes salen guando se queman en eliíoino, los metales que los tiecen hacen los mismos efectos. ^ Con ladrillo molido y sal , espedalmenie de l Mina , se hace el que llaman Cimiento , con que se aparte la Plata del Oro; atracDla á ú estas des cosss, y ia cafclnaa solo con la violeocla úd fue.go : en la quema de los «ocíales causan lo mismo , calcinada la Plata en qualquiera de hs rsancr-as dkhas ; si la echan to sgua se dtsliace cotro s^l en ^Ua , blaoqueíise el igua como kche , y mancha ias tinas, y manos si la toca^ señales proprlas del ag^a fueiíe con Plata, y en que deben reparsx aducho los Beneficiadores psra no perdería Estos incotjvcniemes iieiic el quemar los me- leles, s%Q Gifo que se dirá luego; y aunque para e vi-» tarlos es sa pioprío beneficio tundirlos, aprovechan- do , no solo el meiai pecioso , sino «amblen el vil que tuvieron , como se csciibirá eo su fogsr ; pero porque ci en todrs paites hay comodidad para fun- diciones , ni rodos los metales tienen ley que puedan 9u(tU ta c^sta 4e eihs , se cemediaráa les daños di-- r cTios quaoUo sucedlcret? , con fas advarfancfas qiw ft pondrán adelante» atiaqas no es posible al preparar los metales, para qaa sin quema din la Piaia qu« tuvieren por Abogue, como se dirá ea el Tratadd del beneficio por codmienía<^ CAPITULO X. SI se ha de fuemxr el mzUl en piedra^ éeu hmná. _jN piedra^ d en harina se soeíerj qneroar los me- tales , coa mas conocimiento del punto que tienetj cti haíioa , pues teniendo cuidado con revolverla en el horr no con Jgíjaldad , sacando una poca ^ y echándole Aza« gae y Sal, se conoce en breve rato, en la disposi- ción de! Azogue, !a que el meial tiene , si comienza á aplomar 6 no, si es grueso ó süííI el Plomo, y la necesidad de peco 6 macho material , y de prór seguir ó parar en la quema, conforme á la expe- riencia que cada Beneficiador ha hacho de cotuo le sucede mejor. En el metal que se quema en la pie- dra, no puede haüarse esta igualdad , por no paitl- ciparse con ella la fuerza del fuego, conforme la dí^ versidad del sitio y del grandor de las corpas ó pií^ dras que se queman i pues es claro que las mas pt'^ quenas se pasan en breve del fuego, que las mayo- res, y las que están en el medio y centró del ca-^ íor, ptifiero qus las de los lados; pero es meaos su* feto á daños este modo de quema , demás del pro- vecho de facilitar la molienda. j. ^ ^ J Mucho yerra quien el metal hecho harina ló quema por íevcrveracion , porque como es tan rccid- el fuego, arde el Azufre ó betún que* tiene, yiro^ se despide poco á poco, antes se mezcla con la Pla- ta, y todo se convierte en escoria : demás., de que la fuerza de la Ilima levantólo sutil de U Plata quan-? I. 3o e! metalsé nienea, y envu^íha enl bueno la echa fuera del hamo. Qncroar por losradillo es lo cnss sef curo par» el roeíai moliJ^ , y en el modo del hoír no que se dirá adehnte : y porque suele hicerse pe- loitlfas, y quando esto no suceda;, se esponja y en- gruesa la harina con el fuego, es eonvenienie rerjjo- Jerla arjtes de inGSfpoirííla. Lo mas acertado fuera que- mar tn piedra el metal , pues se facilitHá , como que- ría dicho , y ahorrará en parte !a íDolieoda , y cesa- ba el inconveniente de que la Plata sutil volase con. el homo ^ y convendrá se Usga así en iretaks qu4- xos duros , que han mengster quemarse , y son roe- nos jugosos. Los otros no se debeo quers^ar solos, y asi se habrán de quemar to htilm , con la tuezclt que se dirá , según Iss calid^es de que pecaren, CAPITULO XI, Í)e las cúsas^ cm que se han de mzclar los meta* les para quemarseé t l!: J I \ .l.V ', ,ií ' río es coe. Esta c%si^. de ítie^al des- pués de. bien molido debi osezchíse con Ázuhe , o lo que nj^or es ^ con metales qae lo tengan, o Aa- timooio molidos, «arobien en U proporción que ía ibundáis-da del lüetro requiera, y mezcUdo ^e que- me por tosiaiilto ,; h^sta un^o que sacando un poco de harina V y ensiyandola, coínp se usa , se wl^el \ J** ^ 9S tlBRO n. DEtAOTB tne!al bien dlspaesto. Es el Azufre ía dcstrcccfon de los cneíaies , sola la perfección del Oro tsú t$tm^ de sus daños. AI Estaño ofende meaos que á los ds« mas , y aV Hierro f233s que i todos : esta es U causoí por que en los hornos en que se qoema ó foade, baisUándo estos des contrarios, Azufre y Hierro, se destruyen el ono 3I otro , y dcxan Itfcre á ía Plata. De la misma suerte se curan los rce^aJes , que tie- nen Azufre, ó Antimonio , roezclandolos, y ^jueisan- tlofos con meta! , ó escorias de Hierro» Los que den en Oropi fuente , ó Sandáraca ^ se quetaeií too Soroches, tsetsíes de Fiomo y Azufre, Los que tienen betún negro ó blanco , se qtiemen coa escoria de Hierro , y iiarsna de picdiss blancas^ de que sé hace is cal. Derass del modo puesto arriba , se conocerá ?a fcezcla que !os metales tlgnen, pu«sro un poco grue- samente cuotido sobre una plsncba de Hierro bítn en- cendida , por d fiumo que de él saliere ; porque ú fuere bíanco ¿ negro pamcipará -ét betunes de este color : si íatm araariHo , tiene Óropimeme % s\ roxo, Sandáracas si en el csedio es amaiillo, y en los er- treiBOs verde, 4Íene Azufre, aunque taffirbien las tieir« tas minerales , que se sacan con les metales , 3 vc«* ees despiden eo el hamo set»e|sntes colores. CAPITULO XH. X* qui ka d€ nacer el Benejíciador ^nfcs (k incorporar ti Mt ÁMH ■ doe es quandd el Azogue , perdiendo el coíor viví Que lieoc, $e cubre d« ouo ; aploroado , na menes* M material qoe lo, limpiev ?»?» q"« "^J^^: ^brwse y recoja la Plata. Los qye tiene» esta vwiud son el Hier- ro desheeho , Plomo ó Estaño , y Cal viva , y Ja ce- niza por alguna semejanza que le tiene. Qoalquiet metal se beneñcl* con qualqaisra de estos mateiU- Ids. aunque por rszon de la natural convenleocU y concordia , es mié á propósito el que mas simbolU 2a con ¡a mezda que el msial tiene. Si la 11$ y co- lor del Azogue es rooy obscura que tira ■ negra, le es á propósito el Hierro: á la lauy aplomada tel Plomo • a la mas ciara el Esssño : al Azogue algo dbra^ ' V que tiene ct i metal Gobrc, que tausa este color la Cal. Muy poco á poco, con cuenia-y tire* dida se le vaya edisndo el taaierlal que eonvlnlwe^í hasta que el Azogue vaya limpio, y «"g««d'>; '» Plaia, V echa la cuenta, sabrá lo que se ha deíchat en el caxon por taayor , según los quintales qae tuviere. Si el Aíogue va deshecho en »s bianca,^stno lo remolió cl repasarlo demasiad© , procede del pes» V solidez del méial , propiíos accidentes de los So- loches y Margaritas, y los otros metales que bu* Han V han menester quema , como ya se aixo rie- dras duras sin ley causan lo mismo jn el AíOgue* V asi en viéndolo deshecho ín Ifs blatica, si no tie- ne Negiillo crudo ó Margarita , no tiene Plata el qo« se cosavó por metal , ni hay que hacer caso de el. "si el Azogoe en el ensaye menor esta claro y -a , , eritébvv va recogiendo Plata , no tiene necesidad de •t ' ■ ; Sar nioguno. \odos los ensayes « bagan con 1 po " Azcgfc . par. que pueda añadírseles quwdo w». íenga ó sin é!; si pudieren mas, qoe an es el be- 3ío mas seguro y «"« ^"*«' ^°™° " ^'" ^' "ame- V no dtxa el Beneficiador cosa por Intentar r hSa-qíetí «nsay* menoi qüe-hlcíere. pw Azog^ t >: BS 10< MÍTAMS, 5f corresponda al que hizo por füodkion , y proctda r«s., pectivaoeme en el beneficio por mayor de lof caxanei, ' CAPITULO XIII, Prosiguen las advertencias del cap'fulo pítsaáq , paré con metales ¡¡ue se queman. Si el meta! tuviere neccsíJad de qneína , conforms S lo dicho arriba , hechos los ensayes por fundición, y cerúficado el Beneficiador de is Plata ^ que deoe» k» quemará , guardando las adverienciss dichas en la mezcla que ha ds echatles , confsrme la grandeza que tuvieren , y comodidíd que hubiere pa?8 hacerlo. No se queaien los meialís con Sal , porque demás d« que ayuda á calcinar la Plata, da roas fuerte pene- tración 8 los malos hamos que del metal salcí), pai» que la dañen. , . - . j i. „_ ; No pueda darse termino senilado en la ctn« lídad de horas que se les ha de dar foego^ á los metales que se queman, aunque la regla cierta es estar baswintememc dispuesto . el metal , qnsndo ensa- yando on poco de la hartoa quemada , esta el Azo- eue entero y claro, y se escarcha de Plata, Vcrase s!a luda este efecto perseverando el fuego , si se quema- e1 metal too la mezcla , y cantidad que ¡c conviene, de que como en los Pacos se hsian ensayes roeno-; res , para saber con quanto material ha de entrar ca-' da quintal en el iiorno ; pero porque pocas veces s« ijusMfá esto como convendría , se guardaian las ad- vertencias siguientes* , , En dexando de echar mal olor en la quema los metales que tienen Amimonio o Azufre , es íenal nae va lo hati despedido. . Los que por abundar de betún echaban al ptln- *\¡^ de la q«iea>» el hamo espeso y negro , en adel» ^ Wa UBKO n. I5EL ARTE gafándose, y blanqueandd, da muestras dcqtie hacc«J Sido esce locoavrenience* ^ El inudar Color el m^ul , perdiendo el brillar qie ántes^ tenía ^ volviéndose de Negrillo en Paco, es It ssfiíl mas cierta de que está bien dispaesto para Cl Azogue, aonque h^y en esto htliad graodísima. Los metales qise tieoen Caparrosa , si hubíerea de quemarse, se limpien de ella primero , laváadolos eo bar!na , como queda dicho ; les que sia quitarse-^ la entran eo el horno , se quedan muy coíoredos en quecaándolos , y qoiets quemare la Caparrosa sola , V«rá esta mudanza eo breve con sos ojos. Quando ensayando un poco de la harioa que« ttieda cosaiensía i aplomarse el Azogue , es seña! qttc con el fuego el Ccbte , ó Hierro que itnfa el merat, con la mezcfa de Azafre^ que también lo tiene el An« tlmoDÍo ó Margarita se va coovírtiendo enCaparro*» sa , que scia mss mientras durare roas la quema* ^ Sacada la harina del horno , se aparta una II-» bra, ó lo que se quisiere, y así caliente se eche agua, qiiC la sobrepuje tres ó quairo dedos, menéese un po- co, y déxesc «seníar futgo ; si el rgua se puso blaa-. 1^ , ó ttñi las uñas, ó da otro colora! cabete de ung cinta que se mete en ella , es seña! de que se calciné h Plata , y se deshace y convierte como sal en el agua, tecópse csía sgua en alguna vasija vid?Í3da , y écíie- se otra en el metal dos ó eres veces , ó las que fue- re necesario , hasta que no blanquee , y salga toda la Plata que estuviere calcinada, saqúese ó evapóre- se á fuego lento, y la Plata toda se asentará en el íbado , fundida se aproveche. Si el agua en que el tT5eial cah'ente se echó no da muestras de tener Plati calcinada 5 méiase ea ella un poco de Hierro limpio, y si toma color de Cobre, tiene mucha Caparrosa, lávase eí mctsl como esíá dicho , hasta que se le qoiie, y el Hierro tio se tíña mas, y recójanse las aguas, que para el beneficio no son de poco provecto ett L I«5 tos METALES. TOT metales que Iss haa menester ; y si sacaren y fcjn» dieren lo que queda en el asicm^ , se sarita fino Cobic, ó con dlguna Piau, si se iiubiejc calcinBio Ensáyese c! caeial así dispucsio por nie? or , con Azogue, como se dixo del Paco ,^ hasta alcanzar por las experiencias que se hicieren el modo con que se ha de beneficiar por nsayor , de .sueyrc que se ie ^aqne la Plata qoe se supo lenía por los ensayes dé fuego. No juzgue nadie per escosadas y proli^íts cu- •dosídades estas , pues no hay en estas maisíias cosa de roas importancia y provecho , ni mas IgoofadaciG- fsuomente , y á pocos días de cuidado y trabajo co«» cocerá el Beneficiador las suertes y calidades de los metales que mane|a , y sobre como ha de proceder ea ellos, sin reiterar los enfados de lantos ensayes. Pero con todo lo dicho nunca llega el metal á estar peifectamenie dispuesto mientras la Píaia poca ó mucha que tuviere, no se purifica y blanquea en la barloa , antes de cubarle el Azogue. No es posible ponerlo en este estado ; pues cDeíaks pcc^íS de ph^ iHería se puede reducir á él solamenie con quemaf- los ; y !ós Negrillos y otros con cuyos humos de Azufre se liñc y mancha h Plaia también , aunque es su queíDS para llegar á esio mas pi olisca , y los unos y los otros ron cocimienics y repasos , con cosas, que limpian y blanquean la Plata, como es el Millo ó Alumbre , {a Sal y otras. Estando en essa disposi- ción el meial, no dene el Azogue necesidad de ma- terial ninguno, y no tardará qustro días en lecoger !a Plata toda, ni habrá casi consumo, pues la bre- vedad del tiempo, faltas de mezclas, y pocos repa- sos no lo remolerán ó desbaí acaran en lis , que es la trsusa principal de lo que se pierde, tomo se itii l^oco después. 2$ ^m^m loa U3K0 H. DBL A^TE CAPITULO XIV. De la naturaleza dd Azogue i xJixmio para otra ocasioa (que quizá la ofreccfácl tiempo) el trstar mas de propósiio del Azogue y de alguoas expeííenclas suyas , de ne nsénos cu- tiosidad que píovecho , solo digo para el presente in- aenio , coa el fenls de las ciencias Kayroundo ^ en Sü srt3 laselectiva , á quko siguen los dsmas que traían cíe la ccaha filosofía ác los mtitik^ ^ que cri4 h n3tur3kz3 este taerpo , de substancia tan unifor^ me y p3ites tan perfectamente anidas, que ni aun el fuego, su rmyor contraíia ( á !o qne vulgarmenies© mng\ñ^), es poderoso,; dividiéndolas á coiiompeilo y desiruirlo , eoriso hace ^mbkmzmt é los ro^iaíes y étimm cuerpos del mundo, filara dá! Oto y la Píata'«- Gon loda su substancia persevera e! Azogue en el fue- ga , si ss llegs á d^r la disposición siecesaiía para ella ( qUs no pocos han alcanzado , y yo he conocido algu- ©os ) ó con leda eíla> htjye en especie á^ vapor , qiae encoütranda cuerpo- en qje se refícsque , se vuelve ¿ eondeasaí ea su set primero , sin qa^ se disminuya ni una ptrís niíoima d^ sa amiguo peso. Tarapoco- corrompaíi al Azogue las nsslezas qa« arriba se díxo^. que acompañan de ordinario á los raeiaks en las vetas en que se crlan^, y caxones en que se bsnsfivian ;, porque aunque la^ caparrosas le deslucen de suene que parece le consumen,, y subíicaado en ella y sal co-- íBUi , se a!?era d« fuanera conviniéndose con lo que IfamanTOS Solimán , que pudiera juzgaise babeise destruí"- do toialíDsnie , y converíidoss en otra especie ; «so pasa fiSi , ren?e la causa de las que llaman Lises^y de sus ¿i^. fer encías. El Azogue deshecho y divi ¿ido. ea subtilíslmas par- tes , Ilatnao comuncnente los beneficiadores Lis ; dcs- cúbrass como ona cep en la puiuna qüaodo el mmX se ensaya, y de ella tomaa los expeiimeoiados índi- caciati de la caücbd deí metal , y estado de los caxo-- nes ; causanla los repasos ( cosa ioescusable en cl be- fiefícíd ordinario ) aunque los oietaícs 00 icíigan ma- leza ningaaa, y de estas la Caparrosa remuele c! Azo- gue , como se ba dicho eo muy grande extremo, Qaan- do no ba recibido cl Azogue nloguna peregtina Síxipre* sion en sí, y está deshecho en Lh blanca , se llama ¿ís de Azogue. Lis del material llaman á !a que hace ^on el Estaño y Plomos y Lis de Plata á la que se C8USS de te muy menuda y suiil que cl metal úc\ t toctda ya eon Asogae ; peso no pinta aun ^ ni iirJd« en cuerpo q^ac llaman Pelhí. Varios colorea recibe en sí el Azogue , y ss «nuestran tn las Lises , según la diferí ncía de las cosas que acompañan á las cnetaíes da Plata en que se echas ireducense á tres como géneros , y d^bsio de eiks se coiaprehenden oxxm espedes ^ esíos son cIbío ^ aplo- mado y locado. Claro se muestra el Azogoe , ó quan- úo ti meral no tiene Plata , ó qusndo la que tiene es purísima sin liga ni mezcla de oír© mclil vil que la acompañe , qtie en esie caso la recoge y escarcha úa perder la vivezi de s^ color. Quando la muda se Ha- ma por la seis pnza aplomado , y slimpre da mucs- iras de tener cl metal sfgqoa Plata , sino es que el Plomo sea ( m lo llaman ) falso , sus principios y tausa cienes iletie csio , aunque la-mpceo adveriiJas cen ks demás cgs&s dtl bencñ^b ^ en que has;a hoy soU- ^^■^FÜP I 104 XIBRO n. DEt ARTB wems se ha procedido acaso. La Caparrosa sola , ene- miga capital del Azogue^ le da el color que Ilaniaa Plomo falso, como á les demás metales lus llene en Gcbre. Los oíros Flotnos son cierta señal de Plata 5 poique como de ordinario se cria en fes tuetales bru- ta y mezclada con otros viles , atrayendo á sí el Azo- gue , la lle^á con la mezcla que la acompaña, y causa al Azogue aquel color estraño. Este es el fundaroenid de lo que en el capítulo la de este tratado se diuo , y la razón con que se conoce qm la Lis ó coior dd Azcgiie obscora y que tita i negra , precede de qu« el metal tiene mezcla de Hierro. SI es muy splomadaí tiene en su compañía Piorno. Si es algo mas clara, Es* laño ; y si tira á dorada , Cobre. Si la lis es de Azo- gue , de maietial ó 4e Plata , se conoce fácilmente $ Muéstrase la lis de Azogoe mny sutil blanca , sin vi- veza , y al bsxar el relabe con el agua de la p^wña^ I30 corre , antes se va quedando como pegada al suelo «s y si con el dedo se refriega, se junta en granos de />zogue vivo. La de Flaia brilla , como limaduras , gruesa ó sutil , conforme la riqueza del metal corr€^ como lodaodo por el saelo de la puroña tras el re- labe, y rtfítgada con el dedo se convierte en pella. la de material sea coiao medio entre estas dos , y tedacrda i ctserpo coa reffegarla , se junta con Azogue" locado. CAPITULO XVL Si se hi de echar al principio todo el Azogue | f material Junto ó no. J.^!spuesto el metal , y enterado el beneficiador por fas adveitencias que quedan dadas de fa Pbta qüa el caxonr lícne , y caüJad y canudad del material y Azogue que ha metester • para qaando venga á lavaise tenga tres parns de pella y una de Azogue, que es la pro-* pcrclon 0)as acomodada : pudura dudar sí iodo tí M 105 MSTATB5, 10 5 Asj^gue y material dicho se ha cíe echar 6 no Jamo el incorporo. Opinión es y d» algunos , qae convie- ne echarse a! ptincipío todo Junto, y los mas ó todos la seguían hasta de veinte aáos é esta pane , quey^ foí á la provincia délos Lipes, y asé y persuadí lo contrario , advertido de seíBejantes epilaciones de Ray- nuodo Lulio , que claraniente coocaerdan con lis dis- posiciones ordinarias de la nsíaratezs* Peco i poco sua- ve y no repcniina , ni viólenla crecen y se peifcc- tíonan todas hs cosas. Bastarse es pequeño fuego á abrasar todo el izando , si la inaeria c^mbasnble se le aplica poco á poco , srgan la píopoíclora d^ su fuerza , y si al principio se le carga loda á tsnocna funta, !o ahoga y apaga. £i cafcr namral tú los anl- ccales está sugtio al r^lsmo iríconTeniente , y propor- cionalciiente pasa en ios cgsones de oeial to propifo. Fuera de que accidetjialmeníe enfria y deiiene ú bene- Scio , como al eeotrssio quí^lqrier calor lo spíesoia» Desras de esto, si por zo haberse aceitado bien con lo que los ir^eraks háihñ msmstet , el .-csxon drspa- t€ y se deíhsce el Azogue, isas fácil rettíídio tendrá mfeotras tuviere inérjos soelio : y si se ha de rtparaí QQO Estaño ó Ptcoio , pi^es estes cDaíetiBks ^m Azo- gue no poeden aplicarse, se le aiadírá con rré nos ries- go, íguai ó mayor dilacioía y d:ño se sigue d^ es- qedtf en la cí-niidad del materia!, eo los metales qnt h km menester, p*-ies de saene entorpece al A2 guc, que no recoge Plaía ningona , y apenas piíedereducsí se. »! estado q«e e^ ^eneiter , áespu¿s de nüüy en breve . ¿rus de ocíbar de gastarse ei mn- tciifil 5 que llaaisn ap lonisr , con que se escusiiá el daño- í ? ia U Pbt3 seca q^e eocresprla nada sobre el rélabe, ocasiodjndrma-his pérdidas Prosígase , como el caxotí lo fíiére pidiinJo , el echarle Azogue y maienal , áis^ mmuyMaáo shmptt hs cantidades propofeiooal mente . d'^» suerte qáá vaya seco y no bafudo^qae asi no hay ocasión para raüchi {Is , y !a mkoaa pdia sirva di medicifia para recoger U á-tmn PUia , con que^ei be-^ n-ñio es más segaro y mas breve. Si habiereds be- npficisrse con Cal , no^coiis It regla^ dicha ea^ la dd iBaterial Echsse s! piinciplo loda Jania ^ y con ella se repasé muy bien el caxon , dos 6^ tfes días antes de echaííe eí Ázogae , teniendo muy g?ande adv¿itenci» ea qu^ no se exceda ea este mmmi r poique e$; el toque ó estorvo, que caus^ en el Azogue para nú re^ger Fbia sTsayof y mas diicil de lecoget , qm -el ds los denjas matenaíes.* .(1 De los repasos ^ SUS efeciüs. | jrj\ ñn primero y prlocspal de los repasos es repar- tir ú Azoo^ue y mezclarlo con el metal, pata quede todas pirtes d-é! Kccji la Plata , caliéntase también coB el movia^knio^con qae dispone mep^r : y u^u- wnmmit, con aquella frlcscloií se puiffica y hmpia !t^ Piáis , qae es lo que llatBan gastar el maienal : nece- S3IÍ3S é impofiantísiíiias cosas todas pora el beneficio v qbé át oidinaio se usa , aunque de ella s. sigae na aá^Jfi^ícus^ble que ha causado valor de tsuchos mt- r.^oes da rendida en laque llaman asi , y consumo del Ází^Q\ poes hxn stdo y son los repasos el fijndi- .BeriH> ^'cmsx principal de aqaeste inconvent¿me 2 tóídue cotí élíos , apretándose el Azogue entre lo sutil- j de ti hanná y ichbes. se ái^ik en laa m.nuhs par- ^ r.s.(-.l^ ^oe llaman lis) que qu^da.^do casi sin wr- iO ai -it'^ü, auando se lavfii) ios cexünes, no baxa al frtn<ín ^e li liM s én'es s^ic guació y irczdíúo ccn 1 lL-< se" ale V va con ellas. Este dañosees.or- '' ' T;,:nn4.e /oh dos .dvertercias.Xa prin^oa, que íaeípo de Pla.a , es.á mas ..Fto ,a smú^u,t dem ja- do La ^eouncfa , que como se díxo arnba , sa lleve Smp e el beneficia secd y ncj bañado da A.ogua, añad&olo peco á poco ^- ,f «^ .^ viva e« prl menester : de suerte , que quando ««"^.^^^v y^Y^ J« F^^ corcion de una parte de Az. gue y dos de peüa. M Fe eógilf nadie Son pensar que auoque el caxon vaya "¿di de Azogue, si tlaoe m«eíia1 bastante ira_s.g«- ¿0 de este inconveniente ; porque ánres e..a stjjeio a .nsYor réfdidr hsciendo lis , cotto es forzoso ,^con los r.pasÓs^si sucede , como puede , por «'§«" =>, f Jf¿ ^ ! .1 r«,.o.5^1 ou^dando la que tía Us c3e el consumirse el matetiai , qu>oJ'J"^ '" "^^ ,íoKi-r!í en lis d- Azogue ; porque es fueiza quede doblada- roer £ nías sul y desee ha', pues cobsideraodo en_ un. par Ja ma de iis , que el mate.ial tan=,b1en ..ene allr su ce-i eno se funda el provecho que hsiCQ el Cobre molido echado en los casonas, para ^sit mls^ mo imcmo ; y de aqui eavi^blín es, qoe no todos los metales da Cobre , aunque se*n ricos de i! , son s pro- pésuo psra dislocar, ó hicer spíomar m d beneficia, sino solos aquellos qti« sbuodan de CardeoUfo ó Ca- parrosa. Este fulsmo fundamento tiene h vireod qué se experimeriía en íos qne If^tnan Magistrales, d;2 que se US5 pan e^re efecto dz calmear y aplonaar los clá- xones, que es par la X.*3p3ííOsa quee^i su quemase' prodoce , ccoao q^táa áUho , y se vt-rá en el modo de las cotsposíciones de alguoos qae aqui se pondrán pO| satisfacer á quien deseare ssbíífa j Q.émase metal de Cobre, y despees da molido se fiKOtpoia y aruasa con otra tanta Sal , hácensc pa- nes y vuelven á qucfuars^^ ^ Otról ^ á dos partes de Cobre tcban una de Sal tío mas , con qtie se amasa y qusnoa , y á un quintal lie estos polvos añaden un marco de limaduras de Alüioa. i Otro Magisiral se hace de lamas , lelaves y sal , pot lerdas partes muy bien quemadas. Hacese oiro de Cobre , reUf es y sal, por tercias partes todo quemado. , . ¿» í^? k. Otro del mismo metal ,q»e se ha de benetjciaf de relaves y de sal lambien, por iguales parres. Giro se puede hacer de meíal da Cobre , re- laves^ harina del metal que se beneficia ,y da esco- ria de Hierro y sal, partes iguale , amasado todo y quemado en panes. Giro se hace de tres partes de lamas quff^adas y ana de sal, y cada uno invenía seme|3nies mezclas y proporciones i su modo , como mejoi se halla , sien- do , como queda dicho , ^^ f<^"^^^^"^° ^® todos los Magistrales la Caparrosa , que coa la quema se pro- duce de ellos , como la podía ver y sacar quien qui- siere , por fas advertencias dichas ; con que parece se confifma lo que dixo Plioio , tratando del Cobfe,que se criaba de las piedras quemadas, üssráse de estos Ma- gistrales con el tienfo que de los mateiiales se áho , antes de Sncorrorar el eaxon haciendo ensayes meno- res ^ para saber lo qoc proporcianalmeoie se hsbr^.d^ echar á un caxon , segoíi ks quintales que ruvkie , porque si se excede en esto , se da en otfoiacoOTeDieme peligrosOique esel que se sigííe CAPITULO XIX. A Prosigúese la materia dei capítulo pasado. a ..ccidení^ ójljoesto al dicho eo el capítulo pasado , y ocasión de grandes pérdidas de Azogue es el estar apio-. mftáo ,qi2e^sí lo Uaoiao guando no tiene material nio- ? 170 XIBRO 1T. DWLA^tB güno, y es daño mayor si el color del Plomo Jd «usa la Caparrosa , y hay osacho Azogas suehó. está el Azoejue expriaiido de la pella ,^ rnuy redondo y vivo. No se prolonga^ si se díviJe , ames román figura esférica sas panes todas , aunque muy pequeras. Rtr iscdiise este dsño con los materiales conrraílos , qac corno queda dicho , tocan el Azogue , aunque con par^r ricuíar vrrtad , atracción y simpada natural', es nías apropósíío el Hierro para feur/ir , y volver i cuerpo él Azogue deshecho y casi corrompido, y mudado en otra substancia para h Caparrosa , coaso mzs largajaetiie se dirá adelante , traiatido del lavar de los casones. No puede darse regia cierta acerca de la can^ tidad dei fDasedai que ba de echarse, p»?a reparar los eaxones que han disparado , porque nr los daños , iij las causas sctin siempre iguales ; pero en gensíal se advierta , que no se repase el caxon basta que por en- sayes menores que se saquen de él , tenga el benefi- ciador nodcia de lo que será necesario. Apártese lue- go ía tercia ó qusrta parte dkl caxon , y en ella sola se eche todo e! material y se repase , hasta que se re- parta é incorpore cauy bien ^ y luego esta pane se icezcle y repase con las demás, que de esia suerte se repartirá Gisfar y con tsas igualdad , mayor ribete si hubiere de ser en cantidad pequeña el material , que huhiere de añadirse. Guárdese el medio que convenga, para no á^r en el Incon^sreniente píinseío de que se toque deajasisdamente el Azogue, y remedíele con to- da ¡a brevedad posible el dsño de este segundo : por- que de ts! suene la Caparrosa ahcra el Azogue , que pa- rece se lo cotrie y cünsuírse. Quando ensayándose el caxon se ve en h po- ruña el Azogue hecho pelodllas , dividido en granos y que no se funíá , es «suesira de no h el beneficio lim- pio , y aquel coiito erlzamiento ó encrespo que rod^a eí Azogue , no le ¿ft Ipgw á «Rirse.- L» falta de naa- teíul $ztk cssiüar isia , y la sobss d« b mezcla ó lig^i >. "11 M L05 METALES^ m «ue Jumamente con h Plata brü;3 aifae asi e! Azogoe, Repasos V reUbiilos, quemsdo con su aspereza ayudan i limpiaría : algunos ,chan ceniza ; pero e legitimo y Daiural remedio es sal , y el que llaman Mi lo o Alam- bre con qaa se bhnquea la Plaa , cosa de ^que hay t)tdíoa/Í3 abundancia ea n^laerales ,y ea esíe de Potosí nq falta en el Goyco .que Ihmm de Saniiago , donde con-, IWüamente corre üíi a/roy o de esta agaa alumiaosa. Orando ros caxones no se lepssan sgaaímente^ 6 el Azogue no sá añide quando es íriencsta , o «3 se bnia en alguna pane coa el que ames lenia F a-* la/se causa la qoe iía^^a^ Fiara seca: veese^en los ensayes nadar encrespada sobre el relave , y si no se íecoge y remedia á.^ies que s: lav^ el csxon , se sobren a^ua^y sale con laslarnas , con mucba pérdida del duenó del meul. Sr seca el Azogoe teniendo lodarla íE3ienaf| no es el dañd ninguno; porqaeasi se lumso unas par«* tes con otras mas fkilmeote , ó gastada la parte qua ©1 aiaierial ocupaba, quedan las otras mas hii:i5edas coa el Azogue , pa^a unirse con el cuerpo de ía demás peilá. la Plata seca sin TBaieaial , no es seguro traiar ds neccgeíla con Ázcgue suelto , hasta que esté ya el caxof> piralavarse. Es remedio muy á propósito pella de Flaia no rouy exprlrcida para recogerla , si se repasa el caxoa con ella , abraza lambien U roayóc pane de la lis quft hubiere* ^^^^ CAPITULO XX, Com se conocerá sí está yi el caxon pura lavar. N> hay término seSalado , dentro del qoal se biyaii de Isvar los cax^ones . apresuran sa msdurez los repa- sos demasiados, el calor exterior del remple óiiempo, y el iQietior del Cobre ó Caparrosa , y demás cosas eue patiicipan de sus vlrtaJ^s , y lasque limpian y purifican la Plata ^ en que emr a también eomacaas» ttüi pílnsipsli la quems di bs wáú^^^ Al conuaii9 IPPPF «f proíóngi' y dilata el beneíicio , si isSS menos Id* fcpasos ; ú el íierhpo é$ de híélps ; si et taion sé ir ca demasiado, ó nd va í i 05 pió eV Azogue, llégase finélmenie, pasados estos y ouos accldánies , ál lérmi- bo de^3car iá Plata limpia rtse¿chda con el Abogué, •pariéndola de lo que es liérra , que llatnaá íaVar No se requiere pequcno conocimiento para este pUntO 2 pues si no se llega á él se pierde la Flaia , que ¿un i)0 fea recogido el Azogue , y si se repasa sé muele; y quando este cese , se piefái por lo meaos el tiem- po y la Píaia eo los repasos , deroas de oíros riesgos. Sujetas á muy grandes yerids han sido las re- glas que hasta ahora se han guardado p^ra cchóc€C i¡ esíá ó no el csxon para lavar , corxjo son el no pai- ht adelante rn demandat roas Azogue habiendo ido, t estado ú parecer bien dispuesto ; haberse fcccgido y acabado la 11$ de Plata , y cof^enzado á hacer la de azogue ; estar el cuerpo del Azogue y Phta lírBpio , y de color que tira tanto quaníO á dorado , y otras que todas ro se cscusan de falencias , porque pueden causatlas otros accidentes, la regla inüüble y cieriá es iDirar , si tiene ya el Azogue recogida la P»3ia 10- áa , que por el ei^saye ínenor de fuego que se hizo al principio se supo tenía él csxon ; y si no l^«bler« llegado á esto , aunque cbas iKUestras *db las sobredi- chas , tenga no se leve. Seqúense. ensayes menotes del caxon , y con experiencias que se hagan , se conocerá lo que tiene ó lo que faha ^ para que. con ello se re- fr;edié y Hegue a su pumo; y estando en el , habien- 40 ido el beneficio secp en. la propcrcion dicha de azogue y pella; se le eche slgun Azogue sueho , y con él se lepase dos ó tie^ veces blandamente ,^ac fuerte, qte Vaya á h tina mas bañado en ptóporciort de tres partes de pella y dos de Azogue , ó por lo tDéncs de U-Ó3 de Azogue y dos de pella : recógese con esto alguna deJa Hs qué hay , y ala Plata seca , y « iodo el cuerpo de la pella se le damas pes6 ^ gai» ¿B ros MCTAm. tT^ ^ qae bax3 mtpr al fondo de la linír , y se levante y pierda rcénos. Echase Azogue suelto también en la lina, quí llaman baño quando se comienzj á lavar , incorpórase con él el que el cason teofa ., ayuda á «ecoger, y miéairss cuas fuere, ínécos conchos «e falsaria. CAPITULO XXL Que en el lavar de los caxonss se cama la f alia ó pérdida del Az&gue» Xodos los danos qtie se Tian experiFaentado y se ex- Í)critiient3n hoy en el gasto y filta del Azegue ^ ó ía lamen pérdida ó consumo , ^c causan en el lavar los caxones : hasta este pumo no hay nsda perdido , y se tngaña la vista si ja«ga lo contrario , aan en ocasío- íKS que haw sucedido afganas veces , y pueden suce- étt de no sacar Azogue , ni pella del meral incorpo-- rado. Ko solo alteran accidentes ^ como queda dicho , de suerte que se coríampa,y píeidasu subsísncia. Eti d cexon se está, aunque mus ó tnénos di^pues^o , para s»iiíse casi impcrcepriblefaente con el agua, ysoalas lamas. La cansa tnmedisia de este daño , es el estar tadi demasiadamente sutilizado , y casi sin cueipo ni peso, que no lo tiene para baxarse 0I fondo de la tina, antes con el movidjienío del SDolieme, al !¿^yarse anda %tñit las lamas y agua v y con ellas se sale , y falca después de lo que se echó en el caxon , isas ó meaos conforose fué mayor ó trsenor su remofimic'nso y shunt* dancia de lis. Groseramente hsn ertado los que se h ais persuadido , que en el beneficio de los tr^etales se con- sume verdadeíaiüeníe el Arogue , teniendo por prueba fcastanie, y por razón é so parecer foujsÍTna , la sx- peiiencia d^ tsntos años qut ha se befítficia en estes leyoes , cor/sui»iendo eí mas diestro beneficiador por lo i£¿nos I cuo tacto. Azrgue como saca de Plata* ^ .V r >7» IT4' tmKri 1t B1!L ARTE Paro poco aJvlerte el qae á esto se persuadí el dasen- eaño que con las manos toca ; pues en las lamas f relaves se ha quedado el Azogue , que ea los benefi- cios falta , tm tfeno de Phia, como después sinnefon coq $0 daño los dueños de los aietaks , y experimentaron y expefi(ner4sn c&da día con su provecho los que las coospran y beneficianr , da cuyos exemplos están llenas estas provincias. Otros , hsb'snda mas á lo filósofo , Biribüyen el coDsaoiO á lo que lel Azogoe se debilitafá| reparecísndo miemtas se ocupa en airaher la Plata , como sucede en hs demás causas naturales. Dixerai| algo si janism^nte mostraran la contrariedad de calida- des , que para esta reaccioa era necesaria entre el Azo- gue , y la Plata y deesas meiates con quienes ames llene concordancia ; pues es pTinclpiade todos, y quan- do no á elloi , sino á los medios míneíalas que de or- dlnatio los. acompañ^an , se tes quiera atribuir esta opo- siciQi) de calidades para destruir el Azogue, ni prueban la causa, ni es verdadero el efecto que suponen del cansarlo del Azogue ocasionado de ella , pues no lo ha y, antes consta lo conirsrio por experiencias ciertas ; y del Kjas perdido y desbatado caxon se puede sacar y recu-» perat todo , pot el modo que se dirá adelante. CAPITULO XXIL éausu de la perdida del Azogue ^3/ sus rmedhu L ,os repasos son la causa mas remota dé las pérdida? da Azogue ; porque lo aprietan y dividen en las partea sutilísimas que llaman lis. Y aonque en qualquier me- tal , tierra ó arena en que se eche y repase el Azogue se ve lo dicho , mayormente se experimenta en los bo- foches y KSargantas y Azeiados , que con $0 peso y vidrio ( digáraoslo asi ) corwn y dcshicco mas íacilínen'^ u d Azpgtie. DE IOS METATES. ^ ^^ 1 1 5 la Capatrosa causa con tJDas violtocia tsic re- inonmiemo en el Azogas por sü naiuralcza , como varias veces qacda dicho , y hsi causado.la tnayoí patie de las pérdidas grandes que hs h.bido. Ayudan á las causas dichas oirás que las acora- pafian, una da ellas es Sal , con que se bmtñchn y Lvan ios C3x>nes; porque como sabea iodos , ecgmesa el agua , con qae no solo la lis que tan poco tomo liene , sino aun cosas dé rúas peso se susienian , y ao desciende!! al fondo. ^ « i Las tamas que god el agua se mezcUn , y la ea- turWan en U tina , aumenian su grosedad , y suspenden mas fácilmente el Azogue , y se sale y pierde con ellas. Y áhlmamenie , el moviss^ieoío del njolinete quando se lave , impide también á qae la lis no bQXs^ condensaado mas la fuerzi de ks causas dichas , y le- vaniándola i lo alto, cosas eerdslmas y paienies todas. Los repasos ordinarios eaesie bantficío no pue- dan excusarse ; pero si se guardan las advertencias ya dichas, serán menos dañosos. También queda ensaña- do el modo de quitar la Caparros! á los iDeialcs,ycI peso y vidrio á las Margaricas , Soroches y Azeisdos. La Sal se les puede quiíar á los caxones con des provechos de menos ocasión de pérdida y ahorro de esta maierial , en que se gastan mBchísimos ducados al año. iSenefiése en CBxoncs cercados por todas quatro partes, como machas vecjes se usa. Est^o ajgo pendientes , ^o mas de lo que fuere necesario , pars que el agua corra acia la una parte ;cn que estará hecho un sgujeio por donde salga á su tiempo, y cerrado de ordinsiío. Es- tando para lavar el metal se le echa agua en sbondan-- da , y se abre coa el azadón por muchas partes para que mejor lo penetre, y al cabo de rato que esté así, se abra el agujero y dé salida al agua , que llevará consigo DO pequtña parte de la Sal que el caxon te-. |)ia: recójase en cocha á propósito , donde ó se vol* ti¡iá á qiiaxiff ) ó podi^ servir a$i fSia quqs Q%%mí | V ,'i t/l6 ITBRO Tf. BM. ÁVíTS dos Ó tres \wce5 se haga esto , hasta que el agua qae saliere «o ieRg3 sabor desa!. Slelctxon S2 había de lavar entres tinadas, se lare en seis , con que estará doblado ©as filara, y meaos grue- sa y limosa el agua. í I Molinete m> se ^rayga sfecnpre é una wano^ porque así las panes menudas del Azogue ó Flata se- ca , anden siempre por círculos p&^raklos , con igual distancia sin encontrarse , ni peder anhrse nnas coa ©tras, psia hscer mss cuerpo y baxar a! fondo , á cada quaíro ó seis baeliss , se traiga orras tantas al conírario; y porque esto n@ puede ejecutarse en ios ordinsiios lavaderos de sgisa , se meta en la tina una €oa¡o pala ancha , que opuesta al curso qtse el movi- miento del Molinete causa , perturbe el orden , que Ja lis y Plata seca flecan ^ y los ocasione á encontrar- se y unirse el Moüneie y toda la lina , excepta fa par- te del fondo, que RO trene fieceslisd , por el baña cjue ha de tener , se cubran de planchas de Cobre ó Hierro a^ogedo , p^rs que á qüaíqulera parte que la lis se llegue , se pegue y detenga. Lavado el csxon , se fcrogerá fáciímenfe , jufsiándola con «n pedazo dc 9uela I ñdiíQ ó pa^o« CAPITULO XXIII. Del hacer las finas y i^sazog^trlas^ J^icado el As^ogue y Phta áe I3 tina , se CTtprIme por tíos lienzos fuertes , ti^prdüs y rn- jsdos , para que lo csiérí roas: ayódase cotí golpe de niacetas á qae se aparte de la Píata tv)do el mas Azogae que se pudie- re. Hácense ds la peiia ■%tz'^ en moldes qae h^y pata ello , las que líassiamos pinas , par lo que se les pa- recen en la figura piíamídDl : scuáe al qoi^^io ís^ ra- zonabU mecftr exprinjída ; de suerte , que de cien libras ¿c pella se sscan quarenta marcos de Plata. La de \o% %ÍJ I©? MÍTAt«. tij IfiétaTef ricos «code á menos que la do los pobres ^ por sei la Plata de estos roas sutil , y roas esponjosa la de aquellos. Pasánse con el Azogm , auique ross cuidado se tenga , qaando se txpnme algaras panes smilisimss de Plata , y mientras mas bsñada e^tá la pella se pasa roas. Bo el agua roe^clada con barro se ve una cosa seroejante á esto , que aunque eco mas diligencia se cuele , no pasa ti agaa clara y pura , si- gjo turbia por la tnezda de lansa qut Ikva , y mien- tras fuere roas el agua , se pasará con ella roas tierra. Asiéntase con el reposo, y reducida á roas cuerpo se aparta del agua y aclara En las caxas ó bif ques en que se guarda el Azogue con que se ha beneficiado y sacado pinas , se cxpcriroentará lo roisroo , que a! cabo de diss se va asenrando y uniendo cantidad de pella dé Plata; y yo vi «o el ingenio de Santa Catalina y en los Lipes, sacar «na buena pina de lo que seha*- bia asentado y recogido en el fondo de un birquc , tñ que se guardaba el Azogue. SI el Azogue esi^ caliente se sutiliza , y pn^ mas la Plata al exprimirla , y así quando se expri«ie la pella sacada por cocimiento , aunque se ponga mu- cho cuidado , se' pasa con el Azogue mas^ Plata ; y si el día siguiente, estando ya asentado y fiio, se Vuelva á tkprin^if-» «e sacará mas pella. ^ ^ Grsdísima ha sido y sio desquite tsinguno^ it perdida que se ha causado era la dtsizogadera , pues Roy con estar tan baxo el bcoeficlo de los metsks ea esta imperial villa , importa solamente en ella , el año que menos roas de treinta mil pesos , por donde se j3odfá conjeturar la suma que se habrá perdido en tan* tos y tan abundantes , que se han béPtficisdo por Ázo- éúe leií este , y los deroas mlüeíales de este rey no. Ha "procé^dido y procede aqueste dsno del poco cuidado, que se ha tenido en la materia de que se feaen los cañones y capeiczas , que así se llauiao ios vasos cu que se desazoga , y d^ la pac^ cuííosHai de (aparToi por donde se jijnian, El buío^ di qu^ conaüíimeoiese hacen es cauy es^onpso y Ikno dd peros , pues aun cI agíJ3 se traspasa y sa Ja por elks; y a6Í no es ma- ravllia-, que eí Azogue convórüJp en vapor apretado^ y smiHzado coa h violencia ád fuegí , qae también syuda i dilatar los poros , traspase los dichos vasos , y se exbaíe y pierda ; que c! decir se corrompe alga- ba parte suya coa la faersa del cal^r ^ es l'-naginaciora de qulea llene paca eoíio^lmietua d^ h uniforoaidaJ de «u substancia , como c^ueda dkbo arriba, Hág^ansa Ids Gfperuzas y cañones áz\ barro d^ que Sá baceo los cri- soles f cesirá el inconvenuaia dicho , y se tendrá uaa obra pífpssaa , por lo rou-cho que SQ condeasa y re- siste ú faego ; ú algaa golpe recio par des^uldj no la qdebra. Eíi íj insigíie villa de San Fdipe de Aiis- Hi dt Orara , famosa por los íBioerales de fioísiasa O;o y Píala qm k enriqjecea , hay uia^ vetada tierra blanca en ua pequeña cerifülo qae esíá sobre la iglesia ¿e la Raocherí-i, de ftj-e se hace ai barro taa apreta- do y á^nsQ.^ que despci:s de cocido m- U hace v«- !2¡s el mas Emo de k Chma. Ya ex-perimeoíé y pu-- blíqm: su «aso para crkoles , con no pequeño beneficio de los qae los hm mencscei ; y aíj^que hasta ahora > por el poco tia^^ípo y tnuchas ocasiones- qu^ he tQ^ «ido @a esta ^Ok > so hi encontrado coa semefaaie tierra, no diaJo que k haya: pc^es en este abundatjíí^ sim^ ds Pos^Síí ^ de ¡as ríquezjs de la naturaleza no ha falmio cosa , que por aígaa caoiiao pctieraezca al sacar á íus el respía^idor y lustre de sus metales» Pero guando y doííd^ falte, mézclese rl bario^coejor deque §< hacsa estos Viases, con escama ó escoria de Hjerraj múMm-^^mm^ molida, púdrale , háganse ^y cuezanse después tquy&len , y servnin con raéíios daño que las que se tisan. Imporsará qae tos^caaoijes se vfdílen por de* dentro ,,k^caparu2:3S no , porque cotí la violencia dtl fu^« go que sussf man sá dumhí f ^mi^ih el vidrio. »E LOS IvlHTALHS. 119 CAPITULO XXÍV. Oiros modos m¿$ seguros dt desazogar las pinas* De Hierra ó Cobre bsnJo, de v.o ms? csnío que el de un real de á ocho o menos algo , son los mcjofes vasos para d:sazcgar , y para scguiidád mayor y qaa dureri mas ¿! fuego , se les c!é sobíe este jaste una capa de buen barro á hs capeuizas por defasra. No ha Ria- chos años-, qus algunos coraenzarcn á usar esios vafts de bronce vachdos , y con xzton se injerrompré sn uso t hzbhn oído algo sreyca de csio , y erraron eo la execucion por f^^ha dd conocimiento de fós puncíp'as^ como lambkn les siiceiié á los qym ^^cfaron fondos de este cieial m h provlocia d@ los Chichas psra ber- fjeficlar cois ellos, por la q^e iBUchcs Yieron y oíros oyeron , que estaba hukndé yo en la da los lipes su vecina. En el iiataáo si^uienie se mosiriii la cíosa dt «st9S ye?r©% El nupT ^ R38S Breve y mas segmo mod© de desazogar , es el que se slgtie. Hágasa con fandb da Hierro mayor ó u^enor , que fes biiquldllos en qua se suele sacar t\ A^ogm y Pkta de la Hna , confor-^ fjie h csmidad de !§ pella , que de Bnt-wtt qufsie^' desazogarse: s^a mss sacho áz arir^ que de abaxo : 3sléí3tes3 sobre unas trébedes de^ barro faer?e , á di Hierro etribarrado , tn un hornillo^ de bcstarífe capa^ diad , para que sf h pueda dar fbego d'a hm ó cat'. bon , conforme la comodidad hubiere , por u£sa boca qtie ha de ümt para csio : lo d«mas t©da por abaxíi, STíiba y los lados, hi de esiar cerrada, excepi® un agujero , qii2 para respi?stion ó btjmeto se dexsíá en h paríe , que conforme á^ si3 suio csiuvisre fijas á pro- pósito. Quedará este fondo disfuesio como si fuír.i el %UQ lUmm cañan ^en la desagradara | d^ suirii que ss 12© HXaO Me DFI ARTE levante un dedo lafgo , u dos sob< ' 1 '23 LIBUQ TERCERO DEL ARTE DE LOS METALES , EN QUE SE TRATA DEL BENEFICIO DE LOS de Oío, Fiaia y Cobre , por cocimiemo. CAPITULO PRIMERO DE LJ MANERA CON QUE SE DESCUBRIÓ tite mod» de bentjicio. Xi! 3«a it 1690 resiJIendo yo en TTarabuco, pueblci dtí I3 p?ovincia de ios Chifcss , ocho kgoas ds li ciudad de la Plaia su C3be23 , qu^íiendo expírlme^rar ono enue otras modos , quá habla UJo para quairar el Azogoe , qas hibia de haceyss en cüa ó vaso ih hituís^ ínieníé á falia saya hacerlo en üs8 perolho de los or- dlasfies da Cobíe ^ y ^o teniendo efecto !o qoe espe- raba , smdile lent^Ddo algunos ns^teiiales, y entre ellos ineíal da Flaia molido sutilmente , parecléndooie que las fcliqoías de semllfa y viriad mioersl , qi^e en estas pitfdras habría , con el calor y humedad de! cocfroíen-i to , podrk ser ái iajporiancia para m\ preiensí n Saq é al fiíi es breve canñdid de pella y Plata ,qiiTí al^prin- cipio , como á poco experiiíjeniado , me alteró no poco ; pero dw^sengañéoie presio , advhnendo que cía la Plata que el roeial tenia la que el Azoga í habla recogí jo , y no otra en que se hubiese en pane tras ñutido, Qje- ét muy contento con el noevo y breve icodo , que ÍC3S0 hallé de beneficiar metales : y desde cniónces cori discursos y expeficncias cominoss lo avenisjé en mu-* chos años , osáodalo y ccmunÍGársdolo publicaroenre ^ sin hacer misterio de reservar para idí solo esie , ni €iiQs 5ecietQ5> Exeichélo con ms cgmcdijid d^sdf el sao de aú\ ácscienros quince^ Vigndo cura CRTlsgwt- naco de h próvirici'á de Pacsges , y con «^ abunda n- Gia , y provechd daiáe el diez y síeie ea la ds Icft Upes. Ew e! discurso de tanto tiempo bcn^cerído al- gunos ganar gracias , atribuyéndose meatos -^gencs ; p\áUr,áo 2ve:íií43dcs premios en dífereoits parces , pof invénteles de este beneficio iiuevo : peto Wíft bao ares- Irado no haberlo sida , ni saberlo con fundamenio sus proprlos yecros , y desengañes &gei^cs Yo^sq de mi de ckno. que na lo aptcndí dz nadie m lo supe , Sino con la acmoú dicha , aunque J50r ser imúúm- do el mundo , en edades y regiones , no se ^f en ti- cuna se ha us5do imts da aharai , suoqae no. tiacea K^enioria de él r.Ir^guno de los aurores antiguos ol mr.énnos.^ cae traían esta fnawia. I'rcvisíon se tne concedió for ^a Real Audiencia de U Píaia , P^^a q«« fj3d!e 510 Hcenda mía üssse este i«od<^ de beptfíciQ de ípeules , y sin ímeres rringüno lo he pertni sido a to- dos , aoinque tes^rvando país mí slgunas patticüUrjS, que en los capííülos qae se siguen se iián manitesiando, ^ CATITÜLO If • De U antipathy simpatía que hay ^ enUe ^^^ Jo- ules s cosas minerales, como entre los demos de su naturaleza^ M arhjs son las vlrtadc? y ^.WT;mái¿t5 ocülm qs! tito Dios sD tcdcs los géneíos cié cosas naiurales , cuyos efectos son íar.ío mas mata^iücsos , quanto tntó ?pnoí3d3s las csas« de e!1cs, y en vano se bab.a csnsado» V^ csnsati'co i^v.sñgsilss ci fiiósofo n)as siu.i , coa ^¡EcatSGS ee sú ír.erofeieMo , roes para ^f^,^^' eesiad-de la nsimaít^a las escondió e actor d* elísea la cbscu.idcd de sa secreto . y peta í,.m.¡iw ■ amb.*« la almtz de ia {«su «don humaos , q«« "° í""rf : do á sattr lo que eco las aanos toca , y ve coo ios 1 ojos, cada día Intenta levantarse sobre los dclos , y abarcar coo su cortedad la incnensliad de hs disposi- ciones divinas. Llenos están los libros , y conocidí- simas son las experiencias de estas maravillas , que con- fiesan los qne mas saben proceder de causas ccülias ^ que tienen so- principio de las formas , y acompañan i las especies de las cosas , y ninguno pasa de aquí, señalando «n particular quales sean, Aniipatia y sim- pada , que es como discordancia , ó conveniencia de unas cosas con otras , ihoaan al fundamemo de es- ios maravillosos efectos, y es gastosísimo espectácalo el que la naturaleza propuso en las perpetuas paces, é Inviolable concordia que algunas entre si guirdan, y el odio capital y enemistad coa que otras parece se persiguen y aborrecen , causa que puso Ejipédocl^s por oiígen y seminario universal de todas las g^^n^^ tacloncs y corrupciones del roüodo , y que no sü!« se hallan en los elemencos, por las qoalidades en que coBcueídan y se difeíencian , sino en todas las di^mas cosas ; y aun hasta los mismos cielos las han subido los astrólogos , con las anrtistades y enemistades que fingen entre los planetas ^ que con elegsnies versos cantó Manilio , y todos enseñan en los priíaeros ru^ dimeofos de la Juricicirl*. Milagros son de h natura- leza los que en esia razón se experimentan cada díi «ntre animsies y plantas , de que pudieran llenarse no pocas hojas , que excuso por no hacef á mi propósi- to. Entre ias piedras y roeíaies no se (observan me- nores maravillas i pues deben cofítarse por las mayores eotre las humanas , los efectos de la imán con el Hiíírro^ los que híce el agua que llaman Fuene , sa- cada de medios minerales , en qa€ como si fuera sal, sf deshace y conviefie en agua la Plata , quedándose el Oro entero -, sin sentir ningan efecto de su violen- cía. El contrario que hace ía misma agua , si tn elía se deshace ua poco de sal coisus u otra qualquiera , 3* : 'U i ; f^ ^ ■ 12.6 DE ILOS METALA, qae coíivlsrte en sg¡u wbh al Oí o fííio , dfxinJ^ en^í teta y sla Icsfon la Piara , y ©iras muchas cosas qu2 d^ Ofdiaaíio experimentan los qae se exercúaa en estas maierias. En? re los meitaltíS mismos se balía la amistad y eni^místad qua entre las d^inas cosas : salo dd Piomo es amigo el Ésiaño . á los á^mn destruye y aborrece. Con pariicular vinui recoge y, junta el Hiarío a! PIo-« tno , y revivifica ai Azogue, ya casi muerio y des- íruido. La Innán de la Pk-u es el Cobre , que con j'jsia admiración de ios que la vea , suae i sí la qu« esiaba hecha aguí , y la reduce á, cuerpo : expeiiencU anrigua en el asando, y que pudleía rsucho ames de ehora haber abierto fos ojos á los que haa tratado da füetales , para por su inedia sacarles mas seguio y fácil*-* luente, la Fku qae tuvieran.. CAPITULO IIL ^ue las aguas atraen á si las calidades it las cosas con que se juntan. _,oa5im!can a ías sguas sus ealldades y virtudes laí cosas porque pasan ó que las coniknen , de este piia- cipio se oiigiisan los sabores, olores y colores tan di- ferentes , que se vea en las de varios manantiales y arroyos , la diversidad de baños naturaks , y las mu- chas vlriadí^s raedicinales , que en ellos se expeiimcn- tan. Andrés Baccio Elpidiana, escribió un largo , doc- to y carioso/ traiado, que Imhuló Th^rmis, de tut sugeío, no métios á propósito para fílósofos que para médicos, en q'je hallará el que leyere no pocas cosa^ períenecienies á mecales. Coínursicaa estos también sus calidades las sgaas , y aunque parece que la solidez ha- bla de ser ¡mpedioiento para ello, no lo es , tsayor- mente ayudando el color , con que en breve el agua fitrae , y recibe ent sí unos como espíritus sutilísiíDOS áú iijeial coa qae se ¡unw , €on que s: hace f arii-* 1 LIBRÓ IH. DBt ARTB I217 clpante de sus ciliJaJes. Sibidj y a^aJoe; da los íiié- dicos lo q le sus d©s lumbreras entre ios Árabes Aví- cena y Rasss escílbei dll aguí dd Acero que rai^n- firas mas veces cnceniiJa sa apaga ea ella, mis viriudí medidial ie co nunica. En el scXio libro dd Elpiiia- no ákhi , t?erá el curiosa efecios admirabUs , que las sc^aas década uno de ios metales obían en la cura dd cuerpo ha?B3ao , conñr-naij con la auioi Idad dtíl an^- tiquísiroa Scribonío Largo , Diascorides y G deno , con su experiencia prapria , y ía coaian^de los médicos fae hoy las üsaa. Elpsíudio en su cielo fílosófico tes-, tífica lo ailsa>o , con ocro desengaño de fácil prueba. Derretido (dice) Plomo y echado en agua , si luego en ella se apaga hierro enceodiJo ú ouo^ metal duro, S8 hice mas dócil y blando, y a! contrarío, si se echa algunas veces el Plomo derreiiJo ea agua en que ss haya apagado Hierro, Oro , Cobre , ú otro metal du-r ro , se endurece. Senil cierta de hs calidades que los unos y los asios coíTíunicaná las aguas , y leciben da ellas medíaníe el calor. En esco se faa Jó Matsilio Fici- ao para decir lo qm dexó encargado callasen los sa- bios dtíbaxo de tantos secretos y íaisíerioSy del Org potable, de la virtud qu€ tamos dicen , aígcános crecn^ y rsdisicnos babrin experimentado. En esto ss funda lacsbiem el presto y fácil beneficio por Az gue de los metales de Oro y Plata , por coclmignía en vasos da Cobre; porque en barro ú otros meiaks es proU-i xo , y no se hace nada. L^ viriud , qtsí el C>bre co- raunica al agua que en él se ca^ce , aviva al Azogué y Hsapia ala Pi^ia, con que fáciinienie la e.tibeb¿ á incorpora en si. La que se calienta en hierro lo toca, entorpece y amorugua ; y asi , aunque no está apro-^ pósho para recoger la IPiata , coroa de hecho no la re-* coge , abraza y atrae , por la contrariedad de calidades al Cobre y la reduce á pella, coma mas en panUuhc ss diiá en Iqs capítulos qus se sigueíi. : til f, tlt «f ros l4BTAtl?« CAPITULO ir. I>e la materia de que se han de hacer tos foni^t fara beneficiar metales de Oro 6 Plata , y la /arma que han de tener. X)á solo , poro y may bien refiaado Cobre se áebeii hicer Sos vasos y fondos para 'beneficiar los roeíales por Azogue: porque si tiene alguna rae zch de Hierro ó de Crudío, deesas de otres inconveríientes , estaré qusbradizo , y no ss podrá labrará mar iiHo como con- viene ; y si tiene liga de Plomo , Estaña , FSataiiOro, cosas con qae fácilmente e! Azogue se incorpora f Igs deshace, en breve se pasará y agujerear á d fond^. Vaciado el tex3 de que ba de hacerse ^ ss quite con la hachtiela iodo lo qise estuvsefe esponjado , y de lo inacizo solo se bata. Poeden hacerse de la capacidaJ qae cada uno qaisiere , según la cantidad de cietal , que mas cómedameiiíe setubicre de bentfiJar de una Vez. El suelo ha de ser de la forma de sartén , inas angosto de abaxo que de arriba , llano y de ana pie- xa , hasta seis ó ocho dedos en alto por lo trems, y de medio dedo de grueso. Sobre este fondo se le- vantan á la redo oda paños ó planchas de Cobre, mas anchas por arriba, q-ie por abc^so , de la mitad del grosor def fondo é sigo minos que bastará , con la qual proporción se podrá subir al tamaño , y canti- dad que se quisiere. Cláveose esios paños con el fon- do y unos con ocros con clavos de Cobre bjea apretados ; y en no habiendo de crecer mas , se le pon- drá por arriba un cerco ét Cobre ó Hierro , como es costumbre entre los cnl Jereros , y dos asas fuertes y derechas , en qse ,co(no lue^gó se dirá , se ha de po- ner la puente del taolíncie. Pna o^as segUíiJad , por las jamuras , por la banda de afuera , se le da ua beiü» Je cal viva, o ceeiza amasada con sangre de loro, con qae »« se saldrá el agoa ni la lama dé m^aU que el Azogue no ha de llegar á ninguna de las jar.iu- ras dichas. «11 * ^ ^^ Hácese «n moliente como íois de Jas. tsfyas pr^^ diñarías , aunque no de cadera lan gruesa , por la n-e- nos füCíza que ha menesicr ^ por la ayuda dd-heívor del ftceo , sutileza de la haiina , y n-ucha agua que ha de uner el mtxnh Ha de ser de bicnce el óbó^ «übíe^ue se tha de Bscver este moVitmt , y se ctixa sobre una vara de Ccbré de dos dedos de ar.cho y oedio de gfueso , tan krgo cvmo el diáíBeiro dd ten- do , sobre qot lia de asentarse ajustada me nte , y cora afe'sR arr^mio , p^ra qm no se menee. Los dientes del lEolinete no han de ser Iguales , sino mayores ios ^ue están mas cerca del ccniro, y n^enpres los cerca- ros á la circurferencia , ccitoo b ja^sia la visia^ s^- jíun U pioporcion con que creciere la tnchuía de la «íders. Afísase con mtís por aniba h puente en la^ dos 8^as. La sef;umüela se chenca con un liierro que entra en e!Í3 de forma de sortija , clavado en vn palo ^ calbpo algo lai^o , ccn que se ©lene a desde aíuera; y aunque la beca de la csídera sea snclnsima , y ci calor del lietvir el ?gua muy grande, no se causa ni^- cun iaccnvenlente. En lo dtmas es el moliente y su fábrica , sef3se)3Rte en tcdo á los de las tinas tn que coíronmenie fe la^an los metaks. * • A. Fondo deura fi^za. B. Caldera de fJtziS. C. Asss. D. Molíncve. E Una de sus qnatio sspj^s . con dientes desiguales F. Parlo de que se hacen las cal- deras. G Vara de Ctbre , cen d dado «bie que anda el Moíihtte H. El dedo 1 La pcerte ÍC Aguíercspara las SS8S. L. Agujere por donde entre el McUnete, M, 61- güiñuela. N. Anillo d& Hierro. O. Su cabo de palo. ¿2 /■^SMkaÑMWMipai^^ »J« BE IOS METAUS. m CAFITÜLO V. ^r mefaks son mu ^propósito para hneficiarse pof cecimienfQ* J^unqae con las advertencias q©« se díráti luego , se podrá beneficiar en foado d« Cobre loda suárre de roc- íales, los que mas breve j fácilcnenie rinden la hy que llenen , son I^s que líaman Pacos, las Tacanas, Plomos y Plaia blanca. Estos tales no tienen necesidad de maieiial , ni preparación oinguna , aunque el qac- lijarlos los limpíj y purifica , principalmenie á los qa€ tienen mucha anqueria, que es la que llamín Ploma, para que salgí roejor la Piara. Las cuas d¡f¿rencias de ISíegnllos, sunqrae como queda dicho , es e! faego el bcndicio mas acomadadí) á sa naturaleza , y caso quo IIBBO in. DIL ARTE T3I M se fuúda cCDvendria queínarlüs , hista que tóuJasací color, y perdksen el brillar para cocerlos loego. Con iodo eso $e pued.-n beneficiar ciüdos , aunque con al- guna dilación mayor que los demás rneíales^ porque el codroknio en q¿ue se han de echar Copaquiras o Caparrosa , MHlo ó Alumbre, Sal ó cosa que la con- llenen , com© son orines ó Itgias fuertes , hace el efecio que el fuego eo el horno , que es quitarles el resplan- dor y vidrio qoe lienco, é itapide el Azcgqe el reco- ger la Piara, Pero porque esros materiales diches , por su fcTialcza , gastan con mas brevedad y se coí»en el Cobre de los fondos siao s« reparan , como se dhá ade- lante , y el repararlos no carece tampocq de íricon- vecknte : el que quisiere ben^fi íar los Negrillos cru- dos , incorpórelGS desrpues de bien molidos con abua* dancia de las cosas dichas y mucha sal , y con el agua bastante se repasen fuertemente , hasta que se vea que modan color , como lo harán si el calor del tiempo y los muchos repasos ayudaren. Tetase esto mas eo bre- ve, y con méos riesgo de los repasos , sise echa el metal molido y les materiales dicbos en ur9 tina, y ella se bate fuertemente con el riiOÜneie , hasta que se Vea la st&l dicha , de que mude color. Quítesele des- pués la Caparrosa y Sal , de ta manera que queda dicho^ 5 se podrán seguramente beneficiar en el c0cimienio. eAPITUXO VL Del modo que se han ie di sp mer Igs fondos en qiis se kan de beneficiar los metales ^e qi3a!q«!er suerte que á los fondos se les défse- go. de manera que hierva el agua que en ellos ha de haber, se conseguirá el efecto quá se pretende , que es sacarles la ley á los m rales con brevedad , y sin I éidida ul consumo de Azogue. Peto por acusar pa:í« 5 «2 M t05 MSTAimS. de g5stfs, y prevenir iíiconveniíoies qu2 puedan suceder, sedispondíáade este modo. Hágase on horno de adobes y barro tuerte ^ amasado de greda , arena y estiércol , mn ^s^gua sala- da á abanera de baui, dd anchor que las caberas ha- bleren de leaer por !ss bocas , stgo mas , y «sn largo como hubiere de ser el mwao de las dichas caíderas, á Que por uüa beca á la par se les Imbkxc de dar fu^ro /y bastará sesn qoaiio; y habiendo de ser así seía ti horno qnmo ?€ces y media rr^as largo que ancho. En la mitad de estt espacio se levanta? an des 'pequeñas paredes , distante la una de la otrs media vara, ■ V en habiendo subido casi unn , se pondrá de vu jas de iierro , de adobes ú de ladrillos , !a qae llaman saba- lera en los íiornos de reverberación , que es una como ' f exa , sobre que se et^dende el fuego qtse .-nsieora a leña y brasas, y da l^gar á q-^e se spaite y caígala ceniza. Enmedio de €Si3 lexa se dejarán dos veniaoss, á cada lado ^3 suya , por donde el caler y la Uama se comunique á los dos hornos , cuyo suelo na úe ^quedar un palmo ir.ss aleo que la sabalera ^/^^^'^^ sobre tamos arcos , y rsn grandes como hubieran de ser los fondos y su anchuia . de soerte que a caaa caldera corresponda el suyo. En la bóveda de arriba se dexa sbleria capacidad bastante en que emten los fondos ^ y á los dos la Jos opue-stos de los hornos ul- tiiDOS dos venianas , ó chimeneas per donde ^sfga el humo y rccpire el fuego. El suelo que corresponde a los fordos se hará algo cóncavo. en proporción , q«e d- codas partes h&oa dícaida acia el t^edio , en el qIú teadrá un 8,^,ujero redondo de ires ó q astro dedos de diámetro , qae p3^e ai suelo infíTÍor , que laíivbien rebata ccncsvo y basjsníeroente capaz Dispüe<;:os los hornos en la iriSsera dicha , se e^ccü^a n.as de la mmd dd gasto de la leña en los cocimktucs. Ptédcse afaonar tarabieo iDUcha de la qas se Iisbb de consumir en h quema de meíales , pu^s podían á h par quemarse ers piedra puestos en lo hueco de los harnos , en que se acomocisran y saca- fán fácilraetue por dos ventanas , una enfreoie de oirs, que tendía cada uno , y se destaparán ó lapaíso cotí adobes quando conviniere: y si acaso con el iiempo sucediere por descuido rompeise algún fondo estatuó aciaalmenie beneficiando , al mismo punto que el A^zo- jsue se saliere ( que es lo qm corre riesgo con d fue- go ) por e! eguieíO que está en el suelo de aínb3 cor- ferá al de sbaxo donde no llega el calor , y se recogerá sin pérdida considersble ó ninguna, A. Arcos sobre que se futida el suelo ad horno. B, Puerta por donde se da fuego. CPuería por donde se sacan las cénisas, D. Sabalera^ E. Dos pareáis coa ventanas por donde se cotí^onique el fuego á ambas f sr- tes.- B. 'Suelo del Her 00;- primeramente del romperse ios fondos. J .0 que á la efímera vista , y consan sentir del voTgé htc^ que el uso de este modo da ben e ficto parezca no ser de importancia ni provecho , es la facilidad coa que á lo que eniÍeF¡den tooipe el Azogúelos fondos, ¿on liesgo maríifiesiode que se pierda iodo , «Jemas fie cuas castas y la tlsta d«l sneíah lecelo se ««»"- f\ VI40 '^ ©E tos WETAT'EÍ. |;tíri fundaí»ento , por haberle sucrdido 8si afíos fta «n la provincia de los Chichas , estando yo en la de los lipes su vecina , á defio dueño de ingenio , que sa^ tiendo que yo cacaba de ordióarlo pinas poi esie mo- iflo-f quiso sio tn3S conoclínieato , ^xecuiailo por ma- j^or. Macho tiempo pueden duraf los fondos , s! se hacen como deben , y queda advertido en el capíiulo quario de este irstad^ , y coido expeiimentado icsti*- fico , que tin pcroTsUo binen delgado tce slívió cinco 3110S cooURUOS eo los Lipes , cu este minísierio ski lotBperse. Eta jíimsnieme fundidor de cempaots el que f R su ingenio quiso beRefíciar por fondos ; fundiólos como clfas en moldes , con su ©rdinatía h'gi de Es-^ taño, y cntjy gruesos eríores siubcs ., de quien sola** menie al vDeío ^corno dices % tenia noticia de esca obra^ y de qtie necesarfam^nie se había de seguir su perdi- ción ; pues la humedad del 5gua y del Azogue , no pudieron dcfcnde? d€ la violencia del fuego la pane del fondo , que por su grosedad esíaba de ella taü distante , y así fué faeisa el deneíitse , y por la parte que el Azcgue lo tocaba , también lo habla de peaeirar, y pa^ar fácilmente por !a mezcla del Estaño. El d«irar poco las calderas ^ ó peroles ordina- lics con el Azogue es , ó por tener algunas soldadu- ras , ó por haberse baddo de Cobre , no macizo sino esponjado » de que se cansan suiílisimas hojas, que coa facilidad ise rrsspassn. Eí mayor daño que los fondos redfeen , es eo U circunferencia qu« señala la superficie del Azogue, causado por el baúr continuo de los heivores , y la júfiía del n^eial y agua. Esto se remedia con un cerco de Cobre del canto de un real át ú ocho ^ ó poco mas de grueso, y tres ó quítro dedos de alto , que sobre el suelo de! fondo se ajusta á las paredes de los lados: fecibe los golpes este cerco , y quando con el útm^ po se gasta , se pone otro á poca costa , haWcado pa- «ada por Plata todo el Cobie qu5 de -él se hubiere consumido. . ^ i r « u^ f ? PuéJeseles dar también un barniz a los tosdos Bor la parce que el Azogoe los ha de íocar, que lo- pedfezuelas lisas de airoyos , ... .4 todo, é incorporado con claias de huevos bien bandas ó con aceyte; líí^ piase pricBeío el Ccbre , y KÍnegase con aceyíe , y luego se , le pone barniz ó betún ; y si con él se lefaran todas las calderas , doiaiáo ma- chísimo sin daño: pero impedíaseles la viriUíIqoe el Cobre ccrounica al sgua , y ai aieíal qee con el se lefíia; y así sobacnie sz debeiá usar de este remedio tn la parte no luas del fundo que el Asogus ha de ocupar , ni serán dificulicsos de experimentar paisesiq piros repares, censo Esmaltes ó Vidrios , huoios de Azufre , huevos que se queinen en Im foi^dos , y otras cosas que dan ccloir negio al Cobre , y sil ven coíbo ^ bírníz , que le iirpidtn el uniíse con el Azogue. Y cuando finafcr.ente con el tiempo qee iodo !o coosaoie, se gue daño, no pt - , , , dei horao que se dixo €o el capiulo quima CAPITULO XI. £i se podrá usar ó no ypot mpyor ^aqiiisU Itnrfcixi, ,■'■! £> ! t ■ U ^ fia de las cosas en que fnss co!®os5nieme he visto et^ar en estas materias, aun á personas qae presDinení; mmho en eíks , es perifüadiise que algunas suceden bkrü por ersoyes suenurcs , y que poT mayor no pceden ptaciksíse , y es eíeito cue no acienan á haceite S5^ r SfSVl ¿fafa /i^ qíie píccederi acsso, y no con hni^ memo ea \q que hacen , qus á tenedo , supieran guar- dar la proporción necesaria , y obrar coíi e!la en fo mucho , respecto ds b qm esperlmentan en^ lo poca. No €S flbenor mconv^níemé el que algjnos halhn en este modo dé beneficio, eí parecerltis , que autiqae poí i»enor es im bueno como expéntneata^n'os todiS;no se podrá «ssr por cmyK. Hngino miniíiesro, s!se}az* ga por fmposibfe ^ mirando a la naiuraíeza de hs cosas^^ aunque accide^iiaiajente en algunas panes ^ a cc4sioa«s ijosea pracutablev ' " v' " ^'^' La míjiéífa de que se haceti las caríeras , qa« es el Cobra, no solo falsa en estos reynos , sino antes es en ellos abundaoíisirBO este géoera de raineraL Sa fábrica fádl , pU2S solo el fondo en que ha de esiar el AzDgue ^ es de una plez^a y no glande, lo de ñas S3 añade con paños ^ hssia e! grandor qae se q^aísíere , como qiií la dichiJ, en qtie no hiy dificultad ninguna-, fpríaíeciédJoío á h redonda con cal y ladíiÜa , para mayor íifasízi. Qae en un vaso da eitos quepan cla- cuenía ó chn boiijas de agaa , y q?i8 en el'os se ca--; íiente y hierva es ordinario en ías alnüonts de Xíbon, é ingenios d^ Azogue. A los hervores ád Azogoe se sigue n^cesarii jieoíe repasarse h hmm ¿ti metal , que esíüvlers en ella , que en tama cantidad no será poeo á que ta.í>bkn ayuia el movimiemo del tnollnetc : y de esto se consigan necesaiíamente el recogar el Azo- gae coa brevedad ¡a Plata ^ sin la que Ihmai péídiit ó consumo , por la ayuda del calor , estar unido en an cuerpo, virtad natufat d«il Cobre , y dkppsld>n que causa en el funsL Da suelte, que el qui; ¡cizgHc pot íiriposibla hsc^r que hierva michV agía pnta en vasíis ele Cobre capaces da ella, ó fonaJos con phnchas de esté tn.nal , es: solo tuviera fundínaeno pira nsgac Fa posibilidad de usarlo por mayor ; pero blio se ví en qnan fá!?o principio se f ifídará. Y si con U Imi- glaaucia se íoioiare algar* mineral ) ámit ni $« hilla LIBRO m . B5t A^TE ^ 1 4<3 Cobre, f5i quien sepa labiaile ni leña, ú oiu jnates- lia suficiente psfa sasteniar el fuego , seria esro acaso y no quiíaria h ceitidumbíc , ni Í3 posibilidad al ajiei como ni á ouas qus sin fucg) no pueden praaicaise. CAPITULO XII. DEL GASTO BE LA LENA. El gasto inexcnsable de li leña es ía cosa que coa mas apaceme color pudiera causar algún desciédlío á esta fDodo de sacar la ley á los metales , por ser necesaria ^faodíSima copia de ella, en que se ^m d^ con su míe forzossmeoí^ muchos ducados. Pao el asombro que esto causa af i rcirado por raa^yor, desechará fáciimeii- t« qualquiera qu3 en p^ardeulár hiclerg cusma de los gastas y ahorros necesarios ea el uno y otro rrOf úo de beneñcio. Y aunqoe por la nxpeTfencii que ten- go d« los muchos sslenios de miiiss en que he esta- do , en Iss provincias de Chichas , lipes , Chircas , Paria, Caraogas , Pacsg-^s y Omasuyo , casi iodos son abundantes d^ leña ; y en las^ mas lígafosas y casi inhabitables punas^^ proveyó la naiuíakza de la que llaman Yareta en grandisiasa copla, rcstfíia mas apta- pósito para d fuego, que ía Uña ofdíBSíi^ , por ser tan üiifuosa y llena de resina ; pero para qU3 t:ias clara- laenie se vea el desengafio , haré la cueriía de loqua hoy en esta Imperial ^Hia dv Potosí coesta el benefi- cio de un csxon por el modo ordinario^ y lo m%% que pedía cosfar per el ccciíDiemo , por ser t^xt el lugsr mas falto y caro de Uña , qu3 se coácca de icdcs los mineíaks de este reyno. Gásianse en los repasos de un caxo.i , aunque en su niifnero no hay caciídad cierta , porqpe unos rardaa mas y oíros ícenos, diez pesos en ydimdías, dos de material , dos de sal teas qce en el cocimienío, que \^ wuesí^r muy poca, tres ca Uvac ^y si %%Mmk s 144 M t.05 MEfAtB?. de'S cinquanta libias de psiia , ó veinte tHarcos' áe Plata, diez libras de Azogas del que llamara consu- elo , y otras rrcs de pérdida , que á peso la libra son irece pesos ^ y con los diáz y sietí de gasto mónita treinta. Efi un horno de los roas espacio que qnsiro dedos: échase aquí el Azogue suficiente, y el metal macha- cado hecho pedazos , y con un» barreta de Hierra , redondo el cabo , como roano de mortero , se va mo- liendo , y con la fuerte agitación se incorpora el AzOr goe con el Oto ó Pbta. La lama sutil se sale con el agua , que por un caño angosto emra por lo alto tn la dicha levadora de la pedra coniinuamcme , y sale por otro. Recógense estas lamas en su Cocha | y se benefician después por Azogue como queda di- cho, y rinden muy considerable provecho : porque el Rosicler , la Tacana y Poívoriíia , y otra quaU quier suerte de metales » aunque sean muy ricos ( que a veces acompiñan al machacado ) mientras están de- baxo de especie de piedra , y cómo tal se^ muelen , y convierten ea polvo , se salen dtl Tintín sin dar fa ley. , /, Poca será la cantidad de metal que podra cómodamente bencñdarse poi aqueste modo ; y para /I ; 152 DE I®S SíETAtE¿. que su U50 , como de tanta importancia , sé cxiicn* ■ da á maquinas mayores , se hará ei instrumento en h forma que se sigue : advfrtíeodo primero , que no solo e! mschacado que la naturaleza cria en ias tiiims , debe bereficiarse así , siró también el que facítísimsiucfite se hace quemsndo los metales en piedra , con que grant>|an co Oro ó Píaia , mayor- iDcnie los que tienen Anco , ó Plotscrta roas ó me- cos , coiifcrme su riqu&za , cíjiade que resultan muchos $horíQS y provechos. En les asientos de minas de estas piovincfas, donde ó ía falta del agua ^ ú del dinero necesario para su fábrica , ioiposlbiiüa á hacer los que itamaa Ií)genios para moler les metales ^ son muy sabi- dos y üssdos des !m)dos de reducirlos á hacerlos barios con piedras , llaman al uno Trapiche, y Ala- rsy al erro. Consta qualquiera de ellos de des pie- dras grandes y duras , llana la de abaso , que Ha- tean Solera , asentada á nivel sobre el plan de (a tierra , en forma de rueda , ó queso entero la de arriba ^ en tes Trapiches que mueven cavalgadnras , como en l^ Atahonas , ó Molinos de Aceyíonas, la de los Marayes es como media luna , mas an- cha por !a parte circular de abexo , que por la llana de arriba, á que csiá arado íüeriemeaia un palo de Suficiente largueza, para que dos trabafadoíes asidos á sus extremos de una vanda y otra , la alcen y ba- xen acia los lados sin srocha fatiga , y con so peso, y gclf^ ío desmenuza el metal, fáciles y sabidas son sus fábricas , y así no me detengo en describiilas : solo digo , que pfiía el presente interno no han^ de ser las soleras lianas sino cóncavas , con capacidad bsstanee , p^ra que las voladeras de arriba puedan an- ckr sin estctbo. Eníre agua por un csrrecho caño , poi lo tücs s!ro de la soleta , en lo baxo estará «1 Azc- ♦ gyc Cfeccsaiio I y se tiá ediando el metal que hubic*'. IIBRO ni DÍL AKI-B I r3 re it molerse. Lo machacado se t»es:cufá con t:\ Azi^- gue : to demás convenido en sutil laroa ^ SuJdjá por otro caño con el agua , y se tecogciá y bsoefldaiá ^ conio queda d¡cho« A. Tfniín. B, Barreta^ €• Agoa que €n??3, la lanía que sslc con el agua. E, Cccs^a , ó bga? en que se recogen. F. Suelo del Trapiche , ó ^a?ay qaa- di&do. G. 6oleta redonda, H. Voladera del Trapiche. I. Vcladcia de Maray. K- íalo largo con qu^ sí2 ir of ^^^ j;4 1 ii LIBRO QUARTO DEL ARTB DE LOS METALES , EN QUE SE TRATA DEL BENEFICIO DE TO- dos por fundición. CAPITULO PRIMERO DEL USO Y NECESIDAD DE LA FUNDÍ- "if- '>.^ L moiío mm genera! ,lbll'ÍtSp?í<^vy f^^ con- foF á la oatüralez* de4osl|níei^$ , ^ra adiadas de la-ttíTfa y fts|rís ^fue^^b j|fi|i|^ redaos a pureza y perfecdan, ?iiie'|-ci^1|aa ^ les «^ según su -€^ecie , es mcdiaíMe el fü^go ín los ho*)S, que para esíe efecto se llatHin áe'fundicbfi Practicóse esío en el tnündlo desde qae^t^Javoi piriocípía,;^í>^'Mpí'<>cfx|ea- l^r^..tttí>yb5a3gu!es^Ílsta q^e. eo^tesse- niieva^sigto y níiinidiiaevíífW estClímas (^mm'fik^^^ ambos^ villa iroperfaliJe- Potosí, se descuMé- y paíso en prac- tica ct beneficio de Azogue para los metales de su no raerlos nombrado que rico cerro , que le dio su nom- bre Y auo^ua , como queda dicho en los tratados antes fl de este , todos tos metales de Oro y Plata se pueden beneficiar par Azogue , todavía para muchos de ellos C5 necesaria la fuadicion, y para los muy neos masa propóslío: y así nunca se ha InteríumpiJo su uso en esta viili , ni demás minerales de este reyno. Los otros metales viles forzosamente se bsnefician por fuego , y con él se petfeccionan todos ; y en vano presumirá el diestro en el arta de metales , aunque no trate sino de solos los de Plau por Azogue y el qae no supic- DE tes METALES... Í55 fe fundirlos y refinarlos , á lócenos por menor , como ya queda advenido, paia que de cierto y no acaso, conuzv» la ley que tkaen y les debí sacar. CAPITULO II, De la materia de fue, se han de hacer los hemos par» fundir ^ y otros efectos. e piedras , ó «dobes y barro se fabrican los hor- nos en que los raetaks se fuaden , y desde la eleccio* de esios taatenaics es fiícesario coíiíieace el conoció» miento del fundidor , si no quiere peí d^t el tiempo y uabaiJ. No saa3-pr<>p6sHo para esi3 obra las piedras mavr duras y que «cíiea venas, porque con la fuerza del fi^o sílcio V y se hacen pedazos. Las que se con- víeiual en cal tampoco sirven,, pof qm se deshiiceti eQ polvo , y no tiefreo coásisiendá. Las^ pfedras blandas^ y qiác no tienen , son las que resisten mas al fuego , y entre estas son las roc}ofes hs que Ilamaíi amoladeras. ¡'' La tierra deque se ha de hacer el barro oíos ' adobes ytn sea arenisca ni saladi , porf tie ■ qi^lqtiiera d« estas. mtzdas hace qíte cotí la violencia det fuego se derrifa^ por coya causa do se hacen los hornos de la- drillos : sía limoía de qualqoler mgo , Caparrosa , Alum- hre . Salín e , &c. áeass y smil ; y si hubiere en abun- dancia de la que es buena para cnsoíes ,^- hará oiji obr? muy du rabie ,6 por lo meóos se dé con elu la capa co» que se embauan , y enlacen los hornos por dedecítto después de acabados. De la misosa dispuesta COiDO cm viene , se asíeoíen los Mazacotes , que son loS ^oclü^ ó f mdos de los hornos , y los receptáculos en Que se r^ccge el meial fundida , aunque estes hacen algunas de mezcla de tierra y de carbón molido , eii iguales paties , y la llamin caíbonilla: Para los hornos de tcvetberacion se haga adobera á ptopósiio ^ea íi- U V ) Ijg tlBRÓ IV. DEI APvTB gura de porción de círcalo V roas farga y gruesa por !a psrie exuíior , que por la de adentro ^ con qaesc fsciiíiárá y abreviará su fábiica. CAPITULO III. De las diferencias que hay de hornos^ y primera^ mente de aludios en que se quématelos metales €n harina^ J_/4 varias y diferentes formas son los horno?, que los qee practican e! arte de ios metales han Invemaáa para disponerlos y perfeccionarlos. En unos se prcparaa quemado les que de esto tienen necesidad : en oirofi se calcen ios q«i por Azogue han de dac la ley , fun- j^ense ea otros : y finJmente ,eo unes se apartan y di- viden los preciosos de íos viles , y se reinan ea orros. Quémanse los roeíales , ó en piedra ó en h;ír!oa: s! en harln» , ó por reyetberadon ó por losíadiilo. Del sue- lo del feorno arriba es una miscna fa fábrica que hoy $e usa , en que se reveiberaó luesia el meial molido^ tevántes^ e! suelo de los hornos d?^ reverberación á al- tura de poco 0335 de vara en circunferencia , de h ca-* pacfdad y grandeza que se hubiere de hacer , es ma- cizo y peifcctamenie llano , énirclc llama por ventana» que tendrá erimedio de las dos puetias , que luego se difáo , con su sabalera y buííron , donde ardí la kñr, y caen y se recogen la cenizas. H! suelo de los bor- laos de tostadillo es fondado sobre arcos , los dos prin- cipales , que como dlacneiiros ío cíuxan , son de tres quar- tas de ancho , y poco mas de vara de aho: tod'^is los demás son peqarños , hevhos de adobes ang -stos , y no gruesos como ladííUus , y de uno á otro hay la distancia que ba^^te para que con oíros , hechos del mis- ino barro faene , de una tercia ó algo mas de lajgí en quadro . y de ires dedos de alto , se aj iste y llene lo que hubiere de arco á arco , de suene , que por ea. DE 105 MTÍTALES. 157 cíffiS qaede el saelo muy parejo y Üsno.^a ti hueco de los arcos grand:s se encitod-? t\ fuego per una boca , tapadas hs onas , y de sllí se con^.uníc.n por bs concavidades de los ctíos pequeños , y se csHenia y enciende todo el sudo del ííorro , y se lüesia eí rretal que sobre él está h^cho hsrína. Levántase sobre esros suelos la capilla ó bóveda aiquesda • no con tanto bue- lo , que consíituya semicírculo ; porque no sea wtnoí el calor dilaisdo eo larío espacio , ni eco un poco , que no de Ing-sr psra que el oficia! sen i&do pueda em- barrar y enlucir «I horno por de dentro , dt-spues de igualado el stnrlo. En lo n>gs aho de la bóveda , que corresponde i la miad del horno , se dexa una puertí, ó agujero redorKlo de una qtagría de diácDcuo , por dori- de se ha de echar en el horno el mejal oiclido ; á '^os lados nwbkn se deican oíros dos zgDJeros en forma da chimeneas, por donde salga el humo, asi de ¡a kñs con que se da fuego , como el que despiden <:on él íes metales que se querasn. Désansa larxiblen dos puenas d-e laedia vara eo quadro , que comienzan desde el plan del suelo del horno , opuesta !a nns á ia oíra por diámetro , per donde se menea la harina con todillcs de hierro , y se mira si está bssisntemeDíe qiiemadg ; y úliima mente s^ saca qo^ndo ya esiá para ello. Esío es lo que basta ahora se usa cofK un mente ; pero ccnfotme lo que yo píaciico , mucho se ahorrará de gasto de Ie«3 y lier^po , si en lugar de tos adobes , de que se hsce el suelo en que los metales se tuestan , se pu- sieren planchas de hierro del grosor dobísdode un real de 2 echo , y del largor que se pudiere , con que se ex- cusarán laiTibien algunos arcos ^ y pueden txcusarsc • todos, levantando de sdob^^ una pared que describa un circulo redondo, hasta la shura que hubiere de tener el suelo del horno , y sobre ella se atraviesen barretas de hierro , largas ó cortas, según lo fuere la di^fancla en que se süsienien hs planchas dichas ; y para que 39 158 ttBRO IV. DEL ARTB ab'a .dada? can. d fuego na sí rkiiáti las barretas al peso dói mitaBv $2 le* ayüiná can algjnos pilares de barra sobre qa; esííibe, que ocopia poco, y se pon^» giD doíiJí h dkrancla ia^í^ mucha. D-éxísa ca la par- te cnas cónoJ:^: puícti por d >nie st dé fuega^ y en la opuesta ana chlrmeíiea por daní^ í^alga el hunno. Mas acamoiaia y dd fábrica mas fáci! será este harno , no hacié ida^o redonda , si;i3 quadtado , la mi- tad mas largo. que arícho. H;chu Í3S parcdfs en esta proporcioa^saa IgJiles todas las bar raías: ó veréis de hierro , q^uí sobre elhs se bi« da po^er , para que sus- lemea las platiclus sobre qui sí hi d^ qaemar el me- tal : eamedia de una de las paredes mñs cortas se de- xuá pti¿r(a por doíiie se dé fuego , como en los bar-, nos dÁjñie se qaeíB^m Iirgas ; y en h opuesta de la banda de arriba , ciámta^^ para qas salga el hmoao : é las barreras y p^lanchjs^ de hierro ^ se les dirá un» capí de birro delgada por abaxo , para que les dañe niéfios^ el fuíígvi, y otr^ por artiba , para qae si en la quema se derritHre algua Azafre ú otra cosa, no Ile- g^ue ni haga isal al hierro. Esréo escos hornos del todo descubiertos pot ^riba V sia qae á la redonda rengan par^d roas alia « qu3 media vara o menos, para qoe la harina deí me- tal se detenga , porque así se evapora : y sale ims apriesa q^alquier maleza que rengan los metales : y en la cumbre di los hornos tapados ^ que son los que al piíncipío se dis^ron y se fcísaí? , se vuelve á condensar , y caer sobre h hit I na coa mas viveza , para hacer daño en el bcoe-v. fi:io. Tín2;an sus piseriss. por donde: en siendo tiempo se saquí la hirina con rodillos. A. Suelo del horno de reverberación, B- S^iefd sobre arcon de! hdrno di I tosiadillo. C. Puertas por don- de se da f jego^^, y saca Is ceniza. D. Verjas de hierro. E. Su-!o del horno reiondo* E. Suelo de! horno quadradog í* Hüino redondo» G. Horao quadrado. H Chimenea.. i" w^rjt-: i2í^ DE LOS METAtES, 359 CAPITULO lY. De los hornos , ¿^ «zoioí íf^ quema?* los metales en piedra. > vluéfiíanse en piedra ios metales, ó para fa Hitar sur lu .ícTida , apa^a quiíailes algunas malezas que los acom- pañan , é impiden á su beneficio , asi por fundición « como pot Azogue , como qaeda dicho Poédenss que-^ mar en hornos de reverbsracion , semejaoies en todo á los que peco d^sfues se diiá sliveo en las fundid cienes* w 160 tlB^O m* DFt ARTB También se qu¿:man en hornos quadrados , «135 largos qu3 anchos ^ como en los que se cuece ti la- drillo , Henos por todas psíies de venianillas , para que Se encienda el fuego , y icrga el ayre enrraia. ¿siéntanse fiíaiero scbre d suelo itozcs de kñá grue- sa , si íá hty , aira^^essdos üncs sobre oíros, en toriKa de pauílh ,y kiego menuda encima , y sobre aquesta el meiai , ías corpas mas gruesas primero , luego las pe- queñas , y sobíC squesie el llampo. Donde no hay Je- ña se hace con yareta , y estiércol de carneros de la tierra , ó pedazos grandes del que se ssca de los cor- rales en que los ganedos se encierran , y algunas capas de bicho , para que mas fáciimcme se ccmunique el fuegOé Oíros con !a küa , ó yaieía dicha queman los metales en un Ipgar quadrado , rsayor ó osenor , se- gún la cantidad de lo que hubiere de quemarse. Car- case por' las tres partes de adóbese tierra, sin venta- tiílla nlnguna^^ la otra parte está descabíerta ; sobre la Itña se pone ei luetal , en forma de montón ó pirá- BaiJe. Hácese de los llampos con agua uno ccmo barro^ con que el mcisl se tapa , dexando dos ó ti es agu- jeros para que respire el fuego , como quando se hac€ carbón. Si el cHetaí que htábkr« de quemarse fuere sc^ roche , se dísporga el suelo a!go pendierue , para que la materia qne de él se deríiiicre y corriere á maneta de escoria . salga luego fuera del fuego y ád horno. Quémanse también ios metalss en ollas de barro grsn^es ^ fgijeresdas por truchas partes dtl fondo , a«^en- ledas sobie otxis en qoe baga sgua , como ya se dixa quando se trató del beneficio de Azogue. Con que se les saca y recoge el AzuGe, ó btuuj que tienen. Tenibien se pueden quetnar en los horno? en que por cocimiento se saca á los ti>eiales la ley que Tienen , tn el copítulo del tercer libro queda decíarstla su forma , y así no se repiíe en este. Y adviértase, que si hubieren de quemarse metales que tengai: Ca- PE tos MITAIÍS. 16 1 p«rrosa 6 Alotrbre , ante icdas cosas se les qum ?á- vándolos en el modo que i&abkn queda dicho snibf, en el segundo libíO del bentíício por Azogue, CAPITULO V. De los hornos en que se funden lo^ metales, p^ pri- meramente de aquellos en que se funde cx>n liña. F -ándense los f»eía!cs ó con leña ó con ca;bon ; varíase esto en quairo modos , á que se aplican Oiías tantas diferencfas de hornos. Si se funden con Uama sola de leña , se hace en hornos de reveiberacton ; si no, solamenie con la llama , sino tao^bien con las brasas que de la mateiia de la leña se encienden , se hace ea hoyos Si con el calor solo dd carbón crceodido , en muflas ó locochimbos Y finalmente , si se hace la^íun- dicion pssando el metal por el cuerpo dd carbón htcho brasas , en los hornos que liarían Castellanos. En lagar abrigado, y lo símenos sujeto á syres que se pueda escoger , segon donde convifjiere atmarse ía fundición , se levanten del suelo basta cinco qoartas en alio quairo paredes en quadfo de adobes ,, que terga cada una por lado dos vsrss y rr.edia , ó tres de lar- go,ó njéros , según la giándtza de que se huoicre de fabricar el hcino de leveibeiecion. Descríbase^ en el suelo un círculo que tcque á todas quaao paredes , y lo que entre él y las esquinas qoedaie , se i'ene hasia arriba de pedazos de adt bes y de barro ; \o qm qutda V2CÍ0 enmtdio . se Hene de buena tierra , elg^ hurreda, bien apretada con pisones, hasta las tres quartas de airo, y sobre esto se asíenie el que llaman rrazote ta!- so , de la íBáteria que se dixo en el capiíulo 2 de este libro, rociada con sgua en tal propoicion .^ que spreíada con las manos se jume como pella de me?e , 40 r í iIp'i.' leí riBEO W. Mt AKTE sin que por estar muy seca se divida y dasmenace , n? por estar demfsiadameote búntada s« convieira ea bírro, Echise de uací vez ja^ia tadi b neira que fuese necesaria, y acomédáse primero C03 las manos por rodo el suelo áúl horno, de manera qae se haga udo €0.110 vaso ó pila cóncijva, apriétese laagí coo piso- ms , ó pleuras grandes faeneojenie 9, y e^n ona^ re- dondas se empareíe y spste, p^a ftre de todas partes , tengiQ Igual dsícaiii á ío mas hondo del medio , pos doade á^spm^ de bien apreíado lendrá este mazacote^ por ío menos qMtro ó cmco dedos di gruáso i-a ca- pilla ó hóveia se hace redonda , cocsio en los^ hornos, ©rdinari^s de cocer parj , aunque no las aha , á an ladd llene sti baitroi:^ y sablera, en que la lefÍ3 arde y se recoge la cenlzi, y ventana por dandt la ílat»a entra en tod© seinepntes á lo que en^ el capítulo 5 d^l be- neficio por cocimknio qaeda estrilo.^ Enfrente de esta veoiao^s , en el lado opuesto por diámetro , dexan ei3 a-gsnss pactes otra por Aande s^lgí eí humo , y para ©tros efectos que á veces la tapan y destapan con uti . adobe , á poco mas 6 meaos sin barro , ca^o iisaneti las fundkione^ de las provir^cias de bs Lipes y Chichas, In Truro fabrkan sobre elb una chiísnenea qqadrada, que sobíepu}a mas de una vara á la mzs aleo del bor- fio , por donde sale el humo con menos daño de los que as'mcn ai fundir. A los otros dos l3de:^s se le de- xm otras dos ventanas opuestas, en form# de trián- gulos , cuyas bísas estin sobre el suelo del horno da üria qiííría ó poco r«as de largo , y los otros dos la- dos de medís vara acia lo alio , en la una de estas sft a ifota el íuerie , quando se quiere con él ayudar la fundición ,y abatir h llama al baño , ó quando se re- Sia el O;o ó la Plata , que se hjce en este modo de hornos, aunque menores. Por la otra ventana se vela áísposidon del metal , se menea quando es necesario ^ st saca la escoria qixando está cocida ^ se ceba quando t>E 1.0$ METALES. 1^3 se falda d^ sobre b3ñ;> : y final noente , se desgreta quando se refina, y se .^ca la Plata ii 0;o en bollos ó pl sachas La cumbre del hoMo no ss cierra , déxase una veí)?8üa ledouds , basiante á que un hombre pue- da «otrar por ella sia aprieto á poner en el otro roa- zacoiet sobre que se ha d<; fundir , acomodar ^los me- lóles Vassoíar la cendrada , ó lo mas , que Gonviokre ha- cerse. ■ ' T-W:-x ' '-,ji^i '■"■V"'f teodeé? isíábien con hm en hoyos : cáv^anié^T en reáóndo ^^ cDayores ó «neoores , como de los hornos se dixo: fóf mansa en el suela 'urios como moldes , ó receptáculos en qu: el metal fundida se di/iJa , y ngr se higa todo una pl&ncha ; asiéoiase abaxo sobre bi- cho y paíp la leñ^a mss gruesa , póiese sobre esia mrt tanta de tnenücjá, y asi se va ahemando hisia arrib?^ dexando skoipre ei» el osedio una concsvsdaá, ó hue- co por donde se pueda echar kcribi® cucendída , paia que se emprenda fuego desde lo ba^o ád kotüo So- bre ía leña se pone el mtiú que ha dc_ fundirse ; y si hay comodidad paro ca^af estos hoyos pnio- a alg^ms barranca , se tece un sgufáro por lo baxo , con que mas fáciloscnre se enciende el fuego , y se k pmáe dar salida al metal camo se fuere d*rílu2ndo. E^ usada en los Chichas esie modo át fntdir , p^ra sscar da ios soroches Plomo t sirve nmhim pare qucjiíar los metales de Hierro , en las panes donde se beneficia este meral. A, V'aTí:áts sobre que se funda el horno. B. Suela del horno. C Sabalera , ó rexa de adobes. D. Ventana por donde tmt^ U líaoia. E Puerta de! h>rno, F. Püeria per donde se da fuego. G. Pueíta por dond^ enira ayre» H Pwerta por donde se saca la ceoiza. I. Chime- neas K. Oira veniaiia ^1 horno. L. fmm xedotida &n b aUo del botao^ «I**---- CAPITULO VI. Di los hornos en que se funde con carhon. claman en este reyno Hornos CaMcllanos á los que eo las otras ues primeras pnies del munJo hio sida usados y comunes p.ra la fundición de «oda suerte de metales.^ De eüos solos .rata el Agncuia para es-e efe - ^ y es una la fábrica de «odas , y r,o difieren en m, que en ser mayores ó menores y «ener la boca poí donde el metal fundido s,le, ".^^'''"/'^"P'V, "as rada á ratos , coiao se dirá adelante. Levaatanse estos fes 10$ MlTAtE^. 165 fjQrtios á perpendículo , en forma de un püai qoadfsdo, sigo roas largos que anchos por lo hueco. Tienen de aUo algunos una vara , otros casi dos, y otros menos^ según (a grandeza de los fuelles con que hubieie de fundirse , y la facilidad ó dureza de los meiales re- quiere. Por la parte de airas en una venianilja , que para esto se dexa en la pared , algo kvaniada dd sueío, se afixa el alchrebiz en que han de estar los canotiés del fuelle , puesto coo advertencia de que no asome , ó psse i lo hueco del horno ; porque las escenas que sobre él cayeren , helándose con el ayre del sop.o no lo tapen ó impidan. El suelo dd horno se hace de dos parirs de carbón raoJido , y una de iieira buena , bien apretado coíi psson, Asiéntase pendiente scsa la pane deUmera, donde tsndrá un agujero per donde corra el meiaí fundido , y salgan las escorias a una hor- nilla , que iunto á él estará bien cslk^nie , con car- bones encéulídos con la Ifsma 4^1 horno , y jsyre del íuelle , qae ssle por el dicho sguláío, Oircs hacen esios hórncs redondos^ mssancnos de arriba ¿ije de abaxo, y son menores paralo que se ia boca del akhteblz, y la lapen^ . ^ los naturales de esia tierra , cotno no alcan- zaron el uso de nuesircs fuelles , usaron para su^ íun- diciones tos hornos , que llacnan Ouayras , y hoy iCS üs^n todavía en esta villa imperial , y. oirás pactes* Son serx^qsrtes^ á les Castellanos dichos /^difefei>cí3Pse en que per todas panes están llepos de sgüjeros, per don- de ccira e! ayrequando el víemo sopla , liestipo en que so!o pueden fundir. Salen , por la per te de sb^so de cada uno de esícs agu¡efC5 , \)ms cocbo crtjas peq^tñ^s, en que se iusiema ccn cpiboo poi la banda de staeía, 41 i6S rjBRO m. dbi. artb pan que entre el ayce caJienie. Póneasc en lugares al «« tos , y donde corra viento de ordináfio, LíáíDsnse en eiia provincia Tócochimpos unos hornos seanejantes á los que los Plateros IIatx>aQ Ma« flis^ y á ios en que se hócenlos eosayes delasbar^^ ras. Fúidese en ellos por cebillo metal rrco , en poca ciniidad , y los Indios las usaban para reñnar sola- mente ; es su fábrici de este modo : Hácese un hor- no r«ídondo , como los de reverberación; pero apenas de vara de diánetro* Tiene dos puertas ^ la una pe- quena , á donde se puede acomodar el fuelle ^, si S8 quiere, para abreviar la obra : grande la otra ^ en- frente de esta, capaz á que por ella se pueda poner dentro del horno la Mufia , que es como una media olla grande ^ partida desde la boca de alto abaxp , llena to« da de agujeros por donde el fuego del catbon se co« snunica. El circulo, que describe lo redondo de esta Muña , ha de tener ocho ó diez dedos de diámeuo mQíios^ que lo hueco del horno , para que en el es- pacio que por todas partes sobra \ haya lujgar para el carbón. El cuello de la Muña llegue ajustadamente á err^pafcjir con la puerta g^^ande dd Tocochimpo, y si se hubiere de usar de fuelle , ha de tener la dicha Muña dos cuellos , que lleguen por la una y otra parte, á las dos puertas Por lo alto de la bóveda de ar) iba se dcxi un agujero redondo, por donde se añadirá el carbón necesario, como se fuere gastando , y luego Si cerrará con un tapón de barro cocido , que se pon- drá y quhafá para este efecto. En el suelo del horno se asienta, ó mazicoie ó cendrada , según se quisiere obrar, luego se acomoda la Muflí ; y áhimamemc ^ con una como tabla Ibna de buen barro bíeu cocido ^ se tapa lo qoe quedó descubierto , desde el cuello de la Muña , hasta lo restante de la puerta por donde sa emfi , y se embarra y ajjsia bien. Y á lo hueco del cuello se acomoda oira pocitczuela de barro , qcic se K BE tos M8TAtB5. l6j qoTta y pone p^ra cebar el roctai , ver el baño y lim^ piarte , y lo demás que convenga. A Horno Ca^ielUna quaJradío B. Horrjo Cns^ lellano redondo. C, Guayra de los Indios D T ca- chimbo. E. Su puefta grande por donde enna li Muflí. F. Mufla. G Paeria de barro con que se tapa la del To- cochímbo, H Puerta pequeña. I. Tapón con que se en- cierra el Tocochimbí por gnlbi , por donde se echa ti caiboa. igS ttBRO IV. Mt AR'TB CAPITULO VIL Be los hornos tn mt se uparían hs metales , y ett que se refinan ^ 1/ otros empuesias. P Jf 3r« apartar e! Cobre de la í^'f» «P^^^^'^^íf ^ •''.^?e; t necesaáo modo patíícuUr dehoino: los demás jiles « aparta» en donde se refinan las f ?f' °^°^:,Íf "" .ase ea losss ó adobes uno como ¡echo o cama an- Eo«a , mas a!i3 por la cabecera que por los p es , de fae te cae tenga decaída bastante , p«a que el mtiú Que s= f'^náierl coria ¡aego afuera per ««^,"f K"« iTndrá en medio , corno Us que llaman ma^tr^s en los Sos. ioslados este, i.-bien penjher^^de^m^e- «nál^^ánLe d sudaron qsay^fisn ^^^^,^1 ÍS , íprcrido:ifaer,er.aífe^c^« pfca^^^ «¡aSf ' I a¿ ÍL la Machino -^uoX^t^^^ f^^lSÍe tense par .ees pw^u^us» ^^^ , ^.^^f^nri aá« se qua.ro ladSs.v P^? ^"^V^'^'^^'l 'll ¿S? ^Sido h.íhiere d'i echar á su tiítnpo , y e» «"5 .í ?•, i. Hubiere ts^- c.na r ^^^ u h.o*tSill3 , que por la canas ssie , sa le^-uji c» »"' aue al fia de et!a se Isaiá. !,„,«„,, Ctf- ^t para ípanai ú Ctbíe por reveibeiecÍGn. ■' 4» tVRMXV.piBL Afn r De ios instrumentos que ím de iemr el /miidar^e \Jtspms deí faego y los hornos .^ san los faelíes ^ Insirar^enta mas osccsaría en las fundiciones : fiáceni^ (¿c varías n^soeras, y diferentes grandezis , aunqac lo^ Boas ordinarios son de los coninues qae se qsao ^ |¿s herrerías. En ías provincias de los Chicbas y Uf pes , donde se han exeTciíado mas hs fandídones ,^ át%it ju pííncipfo soio usan de los fuelles para refin^r la Plata, porqtie siempre fu nd;n en hornos de revcif jberacioft. jLos Cascellaoos hs^n sijo méfiO'S asados ^ yr p0r euf caasa se han prtciícaio menos los que llansaii jbif qoines ^ ^ otras í^uetles grandes que se traen cocí luedas de' agua ii otros insirunafnios ^ aunque en Co1I« quiti V mineral fatnoso de Estaño ea la provinciadc ftim jumo á QiuiQ % están eo usg« I V DE LO? METALE5;. I^r Haya en cada fundición muy fiel roTia la pn% pesar el metal que se recib? , y siber la caatijji M que se funde , y el Piorno ú démjs cosas qaa se h hubieren de aBidlr. Haya taíiiblen peso de biíanxas , para pesar la Plata : y en todo caso no falte ano pequeño , muy puntual para los ensiyes menores , co- mo soo con los que s: ensayan hs^ barras. A su fán- yor pesa , que será acia mé ios át una onza ^ s; le pan-^ dfá número de 24 : á h segunda , qaa será su mit^i Ja esca , I j : á la tercera 6: á ¡^ quana 3.: a la quinta 2 c y á la sexta 1 : la miiad de esta úítími se sernlafá otra vez can niiíasro ds i2 : á í a ocia va 6: á la eana 5; á la áédmt 2: á la undécr na i : y !a duodécima esta seiul O Haráisi esras pesas qasiíadas , y pu sj ór- -dea se pondfáu encijxadas ea ana^ caxha , dona: tioi- -bfea se pneia acomodar el peso y unas pínsas , y por excusar de hacer cuantas en cada ensiye , ss pondrá dea- tro de elía ía siguiente tabla. El prlo-fero niiiiero sig- nifica el de las pesas. El segundo , los a>3r3vedis¿s de ley , que se usan en los ensayes de las barras , aun- qiíe fa mayor qtje íes ponáo es át 20380. El teree- ío, ^I valor de la plaia , por ef Oídiriaífo que acá tiene, que es á cincasnia reales n^arco por quintar: tn unw üí en círa no se toce caema de snedlos. 1^2 Uy^M IV. DEL ARTE Plata. Oro. ^ r Valoí por Qui- Gra- Valor por Pesas. Ley. quintal/ iaíes. nos. quintal. 1 ..24.. 211400.. 1 92:50. PS.24...0.. 22y500.ps. de 2..Í2.. jy2oo.. yó25. I2...0..My250 ;^.. ó., yóüo.. y3i2. 5.. 2.W y2oo. 6.. í.. yioo. 7.a 2.. yo^o, 8.. ó.. yo2S«. BOI3 10.* 2.» yoo 51,. I.. ^004.. yoo2. yio4. y 026. 8., 1^004. o».."¡ ó... o.. 5yó25. ^ 5...0.. 2y8i2. *^ iy874. t)P37- y4ÓB. y 234. yii7. ^078. Ü039- yo 1 9, 1 «««Oa* Oet*2** Ote* ^ •« 0...Í. 3 O P- a W2 0»l« 6 pía n o o en Tenga tícnbien el maestro de la fa"d!-5pa puB- I9S de Ote y Plais , sin otea Hga , qae comleozsn de Phts para , y scsbja en puío Oto de 24 quilates , su- biendo cada punta d suyo , con qoa serán 05 , oiias íeípa deCtbre y Píaia . qae coGnenEsndo de so!o Lo- bre^scafacn en I'lata psúsiína. Aveniáiase cada una^ ea tnedío dinero de los doce á que se reduce^ la peuec- doo de l3 riaia , con que qtszdaráa Oífas Vfinte y cinco pamas como ¡as áú Oto, Fáciles son de hacer a qual- quí:r cxerciísdo en esias materias ; y el fundidor qae de sá desconfiare, encoo-.iende sb cbra a un cuiioso plater© , qus con ei peso y pesas suúks. , qae acá- DB LOS MF.TAt.E5.. ^ I70 bamos de áedr, le será fácil su sjasiamíet^io. La frl- mera punta seta de Plata pura . que se sepa lo es por ensayes de cor€na y agua fueac. Tara la seguida se fundan junias veinte y lies paites de Plata y uxi^ de Oro , apartado por agua fuerte , fara que no hsys duda en'iSii fineza , y saUíá esta tussa de un <\oihi^' Para laítcicefa se echarán veinte y dos par?es de FU- ; ta y dds deOro , y ^^tá ^^ ^^^ quilates ; y ssí se harán tas deoias , pesando entre Oro y Plata v veinte y qustro partes , y tendrá tantos quiiaies quintas foe- rcn fas partes dd pro. Smílar se han en cada punta, y de la cjistsa ménerá se hagan ;- Ten^^ derlas de esto otia cachsf a grande de feíerro , con el csbo de lo mismo ,de uiía yafa , é qu^ se ansda 0t|O de palo de vira y media , peía cebar coíi ella el metsí scíjie baáa , quar^do hubiéfede liscerse. Un garabaio psra jlisápíár {as escorias ^ de tres d^dos de alto y casi uno de anch^, con m cabo fergo de hierro y palo. Oira como bstrcta ^ de des varssy media de largo, y dos dedcs de giuíso, qu« por h una parte noi^i^ ^n puma, que se cakará de sceroi per íá ctra en filo, de tres dedos de largo. Ti&ihbkn lengskqsí Ilataan hachiiela , por io q>?>€ en -^1 í turne se le parecí?, con su cabo de hierro y palo , psra les efecics que se dirán despQts Tenazas grandes para asir las planchas^ tesrnüos y slnceles , para sacudíiias de ia tieira, y cor- tarlas : rouelles para accmcdar los carbones en los en- s*íyes , y sacar las callanas ó crisoles : c^níidsd de esíos vasos ^ y de cendradas pequeñís : moldes para hgcerUs , y pisones y píedias llanas y redondas pata apartar los mazacotes y cendradas en ios hornos. A. Romana. B Peso grande. C Peso pequeño D. Cuchara E. Tcnszss. F Hítrro largo. G Hachuela. !!• Puntas. I. Martillo. K. Crisol L. Muelles. MaGsiabaio. M. Táxadera. 43 171 tlSRO ir. DEL ARTB I CAPITULO IX. De com se han ie preparar los metates que huhiereft de fundirse^ Xif pallar é escoger con cuiJado los metales , es prevcocion aun de mayor icnponsocia en los que hu- bieren de fundirse : porque lo que se derrhe y cae sobre lo que ro es metal, se susieoia y dr:iiene allí , sin podar baxar al baño á unirse con lo demás , y á veces se quema. Si le falta la ligí necesaria ó se /nez- cla y eoirapa de manera con la tierra , que no des- as ¿idose de ella, se sale con las cscoriis , en puntas «nenudi^lfwas de Píara, que bt visto no pocas veces en I^ de varias fundUiones^i V ©B 105 MBTALESi 1^2 ta quema es prcpatacioa necesaria en uietales que tienen Azafíe ó AmicBonío ó beiuaes , s? se haü de fundir en hornos Castellanos con carbón y soplo de fuelle: porque con !a violencia dsl fuego se derri- ten abites que esias malezas se evaporen , y mezcUJi cofj ellas la Pista , se sale en forma de escoria. Pero si sef funden en honia da reverberación , no corren tamo riesg> ; porque como se va calentando poco á poco , van lamblea gsstánrlose y evaporando estos malos humores^ antes que se deriíta el metal , can que re- cibe de ellos naénos daño» Él inoíer él metal que hubiere de fundirse en hornos Castelíanos , será de ifTJporrancía icd^ las veces que con comodidad , y poca cosía pudiere hacerse: penétralo asi mas fácilmente e! fuego , y se fuma mei- fof trun h liga , ó ayuda que le echan para que s« funda ^ qoe también há de sé$ molsdá , y para que la Jla*- ma'ao la levante se nrczcls codo con agua. Muy dilaiadaasente enseña el Agrkofa á lavar los meiales antes de fundirlos j poco se una en tstoM reynos, si^o es en metales de Estaños, y qualó qaal h asa en las üerras ó granzas de Ploma, para quitara les la íasaa que tuvieren f pero en los iBerales de Flau- ta no ha dado lugar á esta cuíiosidad algo p?oíixi ta máquina d^l beneficio por Azogue , y el recelo de que no se pierda nada en las lamas que se Ikv^re el agua Pero acerTtrit el que á metales que de su na- turaleza súñ mejOífíS para ÍUDdlelon, y no son macizos^ sino mezclados con piedifas , ú oíros metales de Azo- gue , los moliese y lavase en tinas , y recogiese ¡as lanías pa?a beneficiarlas por Azogue, y loque quedase abaxo que será lo que había de íundícíon , por ser mas l^sádo , se beagñciase por fuego. ^n m EIERO IV. Mt AWS CAPITULO X, D£ la liga en qué se funden, los metales de Plata. C ríase la Plaia efltre los meules que ía tleocn tsa a^míañada de ottas cosas de conírartas Y op"«»s calidades á sa wturaí.za , que s! «» la fund.ctoo no «e añade q^^ien las lecoia y defienda, la destruyen y consSmen. Fonda por sí olo q«re« ^"'^'««^f fj'jf^,; ta.lo , un poco de roslcléf roas ««o^^ Y s» ^o,*?" * In 5 ViKgo^, afínas sacará maestra de Kata. sieodolo las tes iart s de sa peso, coroo la sacara may bían- i" y pu.?" que io fundiere cor» flo^o. Aunque ratn- fcfej Sdkra deckse , y yo mt «chao mas a ello, que .To son .x^alezas'qíe eJ a,eral comenga Jas^^ue ca«, %juw jjy ? -i akun E^nero de co- san csie deno . sino la laua ov ^igw*' ^^^ ^ ^ ?';^„1°3„^¿"¡ sena en varias parres de 5us f ='''f \^f ^„,^^ f^°„e el Azogue con algores roed^mas de hs q«J=_^el pone por rneLres , queda de suene , que sobre b,no de I K. í,o en cendrada se convierta todo en f ^' y/'"^'^, ayuda se consume en hutno , «fecros que no debemos anibuir á malezas que se ie l«P^f '^^^''J^ ' /¿lía n„te.5a con q«a se qu.xó no l^s ' 'va , smo 3 Ja »"? de las ÚUimas disposiciones , que la «usa «g^^^^ ' « no pudo , ó no «ovo tíerspo necísauo P"> .^"P"™^- 1a^ en el B5S0. Y para desengsfio de esto d.cs U mis- las en ei p»so. a v ^ filósofos o roe- reo amor , que lo que la P''^ .^/^, ' " „„j. - j,or_ 1 aÍ -.t A-jfoíie la reifeccion uliima de uro o janes y Uccrpo del loundo , que ía riaia Ud crisol, debax) dá moñj, vicíese d^§po de provecho las Mar- gantes , los panes ó crüdit)s que^e sacao^ de ellas, ef Vfdvio, y sus espumas 6 supeifl'uidades , ¡^ Sú , ef Hierro y sus limadoras , la Caparrosa , y la arena de phdras qut se derriten fácilmente, eir^bebenesias cosas t\ metal, y lo d fi^ndi¿n del faego. C^ras composí-- cfenes^ pone eli^gíí:oia en e^ libro séptimo tfe sa arte, sllá las pod?á ver el que quisi^rre , aunqu* ya seiá poco é n^da necesario su usj ; pues daspuís Óz as ¿nía Jo el beneficio por Azogue , solameni^ se fanden los tx>€tales^^ ^e soo tjjsy dóJles para elio, CAPITULO rir: Como se ka di hacer la: prueba ¿ensaye de los metales fot fuego. '^, uy á riesgo e^íá de no saber gozar de la buena sut'iie que se le vinicr¿ á las manos , el que tratan- do ea metall^s no sopiere ensaya; las por fuego para enterarse con certidumbre de la ley qtie tienen : ya ^laeJa advenido atiá^, que !o hagan así los beneñcia- íi***' ) l-jj tlBRO IV. DEI ARTB dores , y aqoí lo encargo á todos los «íneros que lo sepan , mayormeme los que Uítuan Cat«adotes , que se ocopan en buscar y descubúr minerales nuevos. No se fi-:n del ensaye de Azogue, que es muy engsntso, l)i se persuadan á lo que por la vista sola jt,zgar_en , cues muchas veces el raeial que parece de plomo , tiene ínutha Plata , y el que se piensa qoe es Cobre, en- cietia eraKde tiquíza , y las piedias que en un romeral son ricas , en cito no iiet;en ley las que se les ps- fecen , y al contraiio. . Los tneíales de Plata, q»* son los q«ie mas se skuen y practican en este reyno , y el fin principal de esfe tratado , se ensayen sú , y lo mismo se haga eo les de Oto. SI estuvieren en harina , para beneiiciat por AzoRue después de bien mezclados, se cejan de to- das partes , como tres ó quauo libras , mézclense estas nuevamente muy bien , y saqúese de ello lo qoe pe- sare la pesa mayor del peso pequeño , que F^fa " = efecto queda dicho se ha de tener , mézclesele otra tanta Greta , ó Almattaga bien molida y cernida , humedézca- se con un poco de agua , de suelte que se una apre- tado con los dedos. Estése calentando , mientras esio se aperciba una callana ó tiesto de olla algo honda , V donde no la hubiere , un pequeño hoyo , que se ca- ve en un adobe ó en el suelo , con su mazacote apre- tado de buena tierra, á la redonda del qual se ponen cedazos de adcbe ó piedras , que no saltan al tuego , para que detengan los carbones. Estando bieti calunte la callana , que es quando parece bianca y hedía asqu», se pocgí sobre caibones pfquenos enceiididos el metal preparado , coso qü«da á^dio en dos o mas veces, scgua fuere su canudad , cúbtase con oiios carbones , V désele avada con el fuelíe , der.í.ese <=" "7* '' drera, y abrcza y lleva consigo la í'j^'-'' ' ^'^^.h " . bre , que ti metal tuvieie ; y en estando bieo tundido, qoe se conoce quando la escolia esta muy deueiiaa , «B tos IWETAIESé 17$ y liquida como aceyte , y bien cocido el baño , cuy! seña! es comenzar á gastarse el Plumo yácriai Greta % ^e aparta la callana y enfiía; sáqoese el panecito , y en una cendrada pequeña , que tanibieo estará ya ca-? líente para el efecto, se icfine hasta que dé la que 11a- naao vuelta , que es haberse gastado tcdo el Píoaio : conócese en que anas pintss ,ó como godÜas de acey- te , que andan sobre ei o.eial derretido, y llegando a la cendtada se consumen en ella , 00 parecen mas , antes se tBuestfsn colotes diferentes , que por ía seroe- fanza llaman dat^ascos les fundidores. Si es Oro ó Pia- la^ lo que quedó en la cendrada rtfíngdo , queda re-r donde, Isvaniado y claro , cocdo si fuera limpísimo i^zogue; si liene Cobí« ú otra mezcla ,15 i queda le- vantado , ni ciato. Saqúese después dá quaxado , y áa- tes que se enfrie lo que quedó eo la cendrada , por- que después DO se despega fácilmcnie , ni sale coa buen suelo ; y si hubiere quedado con Cobre , vea con las puncas la pane que de él tiene, ó prosiga que será R}€|or, sin sacarlo de la cendrada , ecísándole poco á p©€o Plomo pobre , hasta que ei Cobre se gaste , y quede el Oro ó Fíata qoa tuviere, Pésese lo qis se sacate , sacudiéndolo Ó liropíándolo primero , si acaso tuviere pegado algo de la certdísda , y por la labljf del capííüfo octavo de este libro , sabrá lo que iien« cada quintal de esta n^aneía. Si con una pesa de la^ doce se ajusta el grano ó knttja que st sacó, el nú- ft>ero que esrá efífteníe de ella en la dicha tabla , donde dice valor, es lo que se busra: como si se ajustó coa la pesa 9, que es ía que tier^e señalado 3 , del según* do orden , lo que le corresponde es 6 peíos y 4 rea?» les , y ese valor tiene de Píata en cof tiente cada quin- lal. SI pesa tanto como él 3 di piifi^cr óiden, ^n^ drá 156 peses y 2 reales, y así es de los deTj^s.Pero sí no se sjnsicre sino con dos , ó tres ó mas pesas ^tl valor de tedas eÜas juntas será lo que cada quima! jien<^ 45 i 79 ITBROTV» BBt ARTB drá , como s! faera con la qubia la déc?ma y con la oncena ^ á que corresponden 104 , a , 4 , 2 , 2, t , montará todo ito pesos 4 reales , y esto váldráloqas de f lau lieoe cida quíntai. CAPITULO XIIL 'jilgunas adverlencias acerca de lo dicho , del ensaye i de ios metales en poca cantidad. { N j,^ O fe haga sote un ensaye sino ám , da m metal mismo, y saliendo igsisks ámbossequsdará con entera s^lijfaccion de b ley que lieiíc. 1. » De propósho se paso el modo ¿c ensayar dicho» y no el que se hace en liornílles , como en los que se ensayan barras en crisoles , y debaxo de me ñas ; por- que no siempre puede haber comodidai , ni espacio para hacerlos, y detenerse en caleaiar el horno , ma- yormente los qoe poff los míaerales de estas pfovm- cÍ3S andan de ordinano en descubíimlentos nuevos, y de !a manera que aquí se ha esciito , en quslquir lugar y tiet»po puede hacerse ^ y sale muy punmal ^ y ea veiníc años que ha que lo practico ^ en difeíenies par- les en que he estado , nunca me he engajado, ensa-. y ando siempre pequeña cantidad en paní Jas de metal que se vendían y eompraban en mucho precio. SI el metal que ha de ensayarse está en piedra, y no en harina y fuere mucho , apartei^se diez ó doce libras de todos géneros, hágale granza muy menuda, y muélase áts^vits de bien mezclada , una ó dos libras de ella , y de esto se hagan las pruebas que quedan dichas. No puse tampoco sajes , ni otras ayudas de las que se escribieron en el capicula doce de este libro , qne súekn serlo , para que los meiales se derritan mas fácilmente , porque molidos y bien mezclados con la Greta , ella lo hace todo , y quando mucho , si el metal fuere demasiadara&nie seco , s« le añada oira , ú oiíw dos ^ bB LOS WETAtES. 1 8 O partes mas de Greta , coa qje sm falta se hs sicsrá lo que taviere, y bastará qaa eí mtnero tangí aperci- bido siempre aqueste roaieíial , que es ©ay coríun , que los Oíros , ni toJos, ni en todas oc3s1í?d?s sabrá», ó podrán hacerlos , ó si el metal fuere demasi ida atien- te rebelde, se íes añaJa un poce de sal común, «say bien quemada antes , con que ss facilkatá la fandieion , y despedirá mejor la escona. la Greta que se snca de refína:!ones , en C05 ía Pista y Cobre , no es segura psra ensayir, porque con la espuma del Cobre sale lambíáíi alguua Plata ^ y se va con ella : léng^si pues roolüa y cer- niJa para el efecto, y ensáyese por sí sola ; y sitia- viere alguna Pbta, esta se le quitará ds ia que de.spi*e« saliere en las pruebas ^6 ensayes de! meta!. Si el mefal que se ensaya fuere rosicler pn que se hable rert de !i3cer esin experiencias r porque do ssliríti ^ieria^ $1 tiene ©íguoa Plata y y quítese la que tavieíe d¿ la cuentt del ensaye. Giurdese lo mismo qaanJo se erjiaya alguna plancha ó-bjrra, para saber ia ley que íieie , que sé hace de esta manera. Sácase uri bocada de h barrí ó plancha ^ y de él se toma lanto como h m^vOf pesf^ qfue por la isbla del capítulo ociavo vale ij;í4«o , ca« Iféitase una ceniraia capaz , y esfándolo yí , co no conviene, se fe echi otro i^nto Plomo pobre , y ^9 «sundo cíaío y sonvenz^idg á qu^r^r gastar ^si k ecíti í m\ uní, i \ l$t tIBRÍ) IV. r>5t A11T« h Piara , g3St« , y ^ace sus aguas hasta dar h vuelié con las stñíks dichas en el capíiulo pasado ; sácase é! lejueia limpio, y vuélvese á pesar , y el mmeto ,ó númeícs que tnomareo las pesas coa que se ajusió , senaiasán los rB3íavedises que tiene de Uy , por la djcha labls del csphuío octavo debaxo de sü sííoIo. La mayor ley que se pene en las barias, es de í/[^¿8o : los oíros veinte que fahan , para los 2^400 con que enrrp la Plata 3I ensaye , se dan de lesguaido para lo que pudo consütuiíse en él con el fuego ó cendra- da , en que si está deinasiadaicente caíieme , se suefe etTíbtfcer alguna Plata con el Plomo. Señáíanse !os nú- imeros de la ley de diez en ditz , y las unidades que sobre ellos hay ,. se redocen á la decena mas cercana ; y asi en el eosaye que se hallsn 70 71. 7-^. 73; 74* TiO se ponen en la barra wzs de 70 ; pero si soa 75' 7^' 77- 7^* 7^ ^^ le señala ley de 80, y ú Iqs decBSS, ■■ CAPITULO XíVv De las prueba. as b ensayes por menor de los otros meé ales. j^ ,0 se hacen con ayuda de Plomo los ensayes del Cobre, poique lo gasta , y haceque se v^ya en humo^ soto se qíieíua cBoy bien en ía caHana despuis de pe- sado , y <^^«^ ^3 ^^^^2^ ^^^ ^^^^^^ ' ^^ ^^ ^^^^^ ^^ "^^ ' despide á ia priroera vez en un tejuelo el Cobre ¡que líen^' , y pesándoío. se conoceíá ia parte que de ej hay en cada qülrtai ; ^ao si la vena 10 es tan abundanie, degpms de bien qoef^ado se muele, y lava con nenio en üíia choa , ccn^o quien ¡r.iía ensjjyes de Azcgue. Sálese lo mz9 liviano , que es la lierra sin oeial , lo demás se saca y se le roma á dar fuego , y esto se hace una ó de;; veces , ó ks que fueteo necesarias hasta que se iurita lo que hübiers en m panedto , qüc coo ayada de Saflue y vldcio , se íaciíiís y abrevia* También á la piimera vez que se quema , sc njuelc y lava , se le puede echar oiro tanto de sb\ que- mada , f asaras calcinadas , y espuma de vidiio, y fuo- dírse iodo junto co on crisol, qüc es mejor para es- tos ensayes , ó si no sea la callaba hcnda , y se ha- llará en el focado el pan de Cobre. No st detenga mu- cho al fuego , después de bien fundido , porque sc con- somé y quema, y no saldrá el ensaye puntual. Si se quisiere saber si tiene Plata ú Oro , de- nsas del indicio que darán las pumas en la piedra qua toque ^ se aparará en cendrada , corno Plomo pobre , en el modo qü« queda advertido , que para gastar ün% pane del Cobr« , son menester onre de Plomo. De los Soroches ó metales d€ Plomo , «e hacen también Its pruebas en la manera dicha. Dáseles fuego por sí solos en la callana , sobre carbones encendidos^ y si no ikncn mucha mezcla de piedra ó tierra , fácil- roenie se junta en él fondo el Plomo derretido , y sia dar lugar á que lo disminuya el fuego , se enfria , se seca y pesa ; menester es tener conocimiento para no sacarle erodio , que es quaodo sale quebradizo y bron- co , procede esto de no haber aun consumido el fue- go la mezcla de Azufre » ó Aniimonlo ó Margarita que el metal tiene : ccRÓcese en que el baño^ parece tjegro, no gasta, y hace por encima unos ojuelos o ploras, como las suele bicer en la tefinaclon , quando da muestras de Plata. Prosígase con e! fuego hasta que cesen estas senales , se blanquee , y comíerce a gastar. El que fuere dificultoso de fundir , se mezcle con es- coria de Hierro, que lo calentarán , y ayudarán á qoe isas fácilmente se derrita ySt ¡unte y «parte de la escoria. Si quisiere saberse si tiene Plata ó no el Plomo, y en que cantidad, refínese ed cendrada, y hágase la cuen- ta délo que saliere. El Estaño sc ensaya de la roai?era que el Plomo, wnque es bien quemar el metal , molerlo y lavarlo , y 46 mm Wmtm 1 íSj tTM(3 m DEL ARTB después de muy bien seco fuDdirlo. Pan saber si tie- ne Plata S2 echa en cendrada , sobre baña ds Plosio pobre , que cscé Meo catieme y hierva : h left cocres- pada , qus crÍ3 encima , se aparte coa tiempo á los la- dos V c^^n í^ pusta de un palo, hasíaqueacíare ; pro^ sígase con e! fuego , hasta que quede la Flaca si la iia« biere , ó se Goosuma todo. Dásele c! fuego mas recto que se puede al me* tal de Hierro , mualese después de muy Wen quemada, Ícon una Piedra Imán se aparta , y divide de la tierrs úntase rodo la que la Imái airasso » y mezclado con sali- lie , se funde y hace un panecillo. Muélese el metal de Azogue , y pénese en una como orinal de barro, y encima su $apadera ,. con und jiiariz larga, 4 manera de Alambique , qoe^fnire ea •Igun vaso de agua fría, désele fuego en un hornillo ^ y el Azogue conveniJo en butno se ^kvantará » la alto , huyendo del fjega , y refrescado volvejá á lo-» inar cuerpo ^ y correrá al vaso dicho , ó ensáyese en. capsruz3S y capillas , de la manera que se queman hs bmas« CAPITULO XV. Del moda de fundir por mafor en tos hornos de reverberación* X oco o nada se ha usado hasta nuestros tfecnpos , en» tre los que han tratado de metales , ¡el fundirlos en hornos de reverberadon , y tanque antes de ahora se tuvo DOiicia de ellos, no fué con ia perfección que hoy se usan , ni para este efecto , sino para rcfinar so- lamente. Biste para prueba de es?o que Jorge Agrko- | la , que tan dnatadamente trató de todo lo perteiseclen- te al arte de los metales , no hace de eiios nseftcio» para este efecto. Es entre los moJos de fundir el loas « ooblc, y mas á propósho pafa los metales de Ojro y " flau^ laayQXí&eau si so» muy ricos > cQoía tacanas ^ m LOSMüTALES. 1S4 rosiclere? \ cochizos , cspejiJos y plofnerís. Estas ^ncJa- les se funden por baño en esta manera, Sobre el mazacote falso , que dexamas puesto ea el capítulo qainio da la fábrica de esios hornos, s« asien- ta otro roazícote de la tierra q'.ii allí se díxo , ó ía quí llsTjan Carbonilla , qje e; unta mezcla de das par- tes de carbón molido y una de tierra , todo se tiuma- dece y revuelve , hasta que estén en la proporción que en otrns ocasiones se ha dicho, que apretada con laí manos se jume co.-no pella áñ nieve , échese de una vez todo el materia! que fue/e necesario , repáfíasg y acomódese por todo el horno cori las «lanos , de mi- nera que quede en forma de cha a , ó píaio con decaí- da bástame , é igual de todas partes de la circunfíjreíi- cia , al medio del suelo , ó mizacoie : apricíese muy fuertemente con pisones ó piedras grandes, y con otras menores redondas, ó con ¡asirumemo de hierco seah'se y ajuste , tápese luego con adobes y, barro la puerta redonda de arriba , y á las de los laJ'os se íes arrimeíi también adobes; pero notara a]USí3dos , que no citxea por dondi el fuego respire, y salga el huno. Encica* dése leña, y sin cesar irá añadiendo como se fuer* quemando 5 de tal modo que ni por ser demasiada st ahogue la llama en el buluoi , y no tendía lugir di irder librememe , nt por ser poca «o dé el calor bás- tame para que el harno se caldee. Dísele de es;a ma- nera de fuígo el tiempo necesario , h^sía q^Q se pone blanco por de dentro , que es señal que está ya hecho ascua. Pónense luego las planchas de Plomo en la ven- tatia , que esíá enfrente de la sabalera , por donde la llatja emra , y esío dv^rretído es do que ílarijao bañoi será mas ó menos confirme la capacidid d.íl horno y y ia caniíiid de meial q^jie hubiere de: fu id! r se , y sa riqueza : lo ordinaria es echu dos qulntsbs de bafij para fundir , uno de maial tko , aunque yo en CHi- capa , de Ja provincia di los Chichis ^ sihiba funtff^ de upa V4£ ea cada horno sesenta anotas de Plgojo \; m il íí «ara fundir veítie y quairo de metal íIcO del cerro da la Tnridsd de k)S üpes- Si el horno esta bastante- nieníe caliente , iucgo al punto como se v» derritien- do y cayendo sobre el Riszacoie el Plomo , s« pcn€ claro y linnplo coroo Azogue, y comienza á gastar ; échanseie encima una ú dos, cucharadas del rr>etal , que ya e«faii dispuesio para fundií se , sin roas pioporcion, Le tenerlo hecho granza. No se eche lan poco me- ra! qug dccc de cnbiiise todo el baño , ni tamo que se síííüntore tJno sobre otro , aunque es menor inconve- ftitntc el dlhiarse la cbra , y dorar roa& el trabajo en lo rr^osefo, qiü el qü^n^arse el csisial en lo segun- do , corro sucederá muchas veces eo los que lieoen traleza. Menefsc innnediatanienfe el baño con un palo farpa ccq^o fcurgcnero , para qoe por lod^s partes le leque al metal el Plomo , y prosígase siempre coo el íüf^o , hasta que se funda bien , que se conocerá en la escolla, si está igualmeme derretida como5gua(dc la irJscna r^anera se funditá en Tocochimpos , aunque es par3 poca cantidad , y con fuego de carbón ) éche- le luego mas metal , de la manera que al principio , revuélvase con el hurgonero , dése lugar i que se fun- da , y de cgic modo se proseguirá, hasta que se acabe 8^ cbr3a ^ ^ ^^,,^ CAPÍTULO XVh Prosigue el modo de fundir por baño , y ponenst algunas advertencias acerca de él. T^oca escoria hace el fíietal muy rico , y el que na ¡5 es tanto hace mas , si hubiere mucha en el horno quando se va fundiendo , se de%e cocer y subiilizar 7puy Htn , sin sñadifle ma^ meial , y luego con la bachuela se abra poco á poco la boca, o ¡;üQm que fc:tín erfrerMe de !a otra en que se suele poner el fiiélic , y se dé lügn i qoe por un cañi«o muy sutil tr^'Í>'3 síUendo. Si ss hallare atgo á la salida se quite, . M L05 W1STAL1B5« 3S6 cp^tñ que no Impida y deienga á Us demás. Ténganse apercibidas unas bolas de barro y ceniza húmedas para iBfzt esta sangradera quando converga ; perqué sude robar la escoria algo del uiazaccte , y salhse sucpe- lladamente , y algún Plcnio y Plata con ella. Saqúese de esta muerte la que se pudiere : y no impona que qncdí el baño totalmenie li tupio de ella ; poique que- dando poca , no solo no daña , antes ayuda y aprove- cha á ía fundición del iseíal. Esto se hajá. Jas veces que fuere necesario , hasta que se acabe. Si ti Plomo del baño e5iá ya muy cargado de Plata^ 130 abraza á la que tiene el metal que se le sña.- de , <:or3 la presteza y facilidad qte antes : paraexáaif- J3ar esto 53 saque con la cuchsís un poco , córtese de ello canio como la pesa niayor del crssye, y en cen- dradí pequeña se rcfine , y se verá quanias paites de Plomo , y quamas de Piara son Jas que hay en el baño: y en no siendo doblado mas el Plorro que fa Plaia, stfi menester que se Je añada aíguno, Haráse esia prueba también las veces que pareciere convenieotev Acabado de cebar y fundir bien todo el me- tal, se saca la mas escoria que se puede. En las fun- diciones de ios Chichas , con la punta del hierro largo se hace un sgujcio , que comienza asedia vara mas abaxo de la puerta del horno , y se encamina acia arriba, de suerte que vays á salir á la miíad del roa- zacoíe. Sale por él todo Plodso y Plata que en el bor- 150 hay ^ y corre por una como acequia , que está se- ñalada en el suelo con alguna atenida , y en ella se cjUíia, se quíebia en pedazos , y se rec ge y guarda para rcfjnor después. Suele ccrrer este tio de Plata cin- cuenta pasos y mas ; y para que no sal prque dando el caño de- metal dcrreudo en el suelo, se pcrie can^ tidad de hicho , ó pa[a , ó hñs menuda , en qof pri- mero dé el golpe . y lo mismo hacen quando fundtn sus í«>niadas de Soroches , y hay ir, u(;ho baño, .47 ' -^ . . . ■ It \i Feró en las fuíidiclones de Oíuro , en éstaocto ícibáda la obr», descapaa lodas las pugnas dé horno, j y sacan la brasa del buitrón, y cndurcdéodláse la es- coria que qaeJó sobre el baño , Sá abre también h puerta de arriba para que mas apriesa se enfrie el bar- no. En dando el calor lagar se entra en él , y con ilfi trianillo se sacude la escoria da encima , qae se quie- t)ra fádfmeme , y se divide de la plancha que esfá de- baxo: córlase este lu?go con slnceíes en pedazos, y se guarda. Bien se pudiera sacar la mayor parte del ba5« i cucharadas, y echarlo en moldes donde se eafíiáse, coft que se excusaba el desperdicio del qae corre por el suelo en los Chichas , y la mayor parte del trab^o en el ■cortar las planchas dentro de los hornos en Oruro, Hágase ensaye de un poco del Plomo qoe st sacare , y se veía la Plata que en él hay , canfortne sus Ícsos. Pero el que siguiendo el 0ií>do de vaciar el orno quisiere saber la cantidad de Plata que lieníf^ conforme la que hubiere de Plomo, saque aure lodtHs T0S3S una cucharada del bafk), y de esia baga su en- I5ayc,y le saldrá póniuat , porque si lo quiere hacet délas planchas que del soelo se recogieren > no birl fjada ; porque todas son desiguales en la ley , y las qué se enfrian primero , mas cercanas al horno ^ tienea tsas Plata , y menos las que están mas lejos. CAPITULO XVIL C^mo se funden los Soroches solos y 6 mezclados em ellos Giros metales por reverberación. Ijos metales Soroches , que juntamente con tener Plátá lienen también bástame Plomo para fundirse por si solos, sin otra mezcla ó liga , aunque en la ley no sean muy aventajados, dexan mucho provecho á sus dueños , pof jfis ahorros y bievedaJ q«€ hay en sacársela, m U ^ f tOt?ff<:iá á« las Chichas ha Síd3 mss comurí este gé- nero de minerales , y mas usaJa la fandiclon en el toodo que ahora se dirá, aaiqae tambiea ha habida y hiy Ingenios en que raaelen y benefician por Az3- gue los meiales pacos. Asentado el mazacore se carga el hoffio en esta manera. Si en el metal hay pedazos^ é corpts grandes , se quiebran y reducen al tamsño de oneces, ó poco mayores. La cantidad que ha de fjn- 'dirse, qae suela ser de quarenta á ciaquenta quinta- les de cada vez, se acomoda arrimando el metal una ^sobre otro a las partes de pared que hay entre Us tjuatro ventanas que el horno tiene , de sfíeite qua tjuedeo desembarazadas, para que no se estorbe la en- trada de la llama , respiración del fuego , y salida del humo. Qjede también desocupada buena parte del s üe,'- lo ó mazacote , para que como el metal se fuere derri^ tiendo , tenga lugar adonde corra y se recoja. Pero si'^tl Soroche fuere muy seco , y no tu- viere el Plomo necesario para que por sí solo corra y haga ba6o , mézclese con otro mas xugoso en las cbcí- lidades qu^ se dexan al discurso y experiencia del fun- didor , según su mayor ó rnenar sequedad demandare. Les métales negrillos espejados , se l^jnden tant* bien por este modo , mezclados co Soroches , aunque es menester conocimfenio para escoger les que serán i propósito , según la fariíidad ó diíicuhad que luvierefli en derretirse. Con ocho quintales de iicgrüío , se echaa de ordinario treinta de Soroches, en esta forma. Pó- »ese un lecho de metal negrillo en los quairo lugares dichos , y sobre él se pone otro de Soroches , sobre estos otra vcz negrillos, y así se ahernan hasta que el rrie- tal se acabe ; pero con advertencia , que por lo alio ss ha de terminar en buena cantidad de Soroches. No es este seguro modo de fundir para métales pacos aunque sean ticos , porqí5e la tierra que tienen y no puede fundirse bien , corre peiígfo la Piaia de íterdeisc ó no recogerse bien , quedándose sutilísima ■ * 189 tIBRO. IV, BBL ARTB entre las escorias; pero s¡ la falca de Azogue u otras congruencias cfaiigaren á eÚo i, rauélasee! metal paco, y los Soicches itézclense en la propoicíon dicha^ amá- sense con agU3 cotDun , aunque si la hubiera saliirosa, será iras ayuda para la íundícíon, Hágafise panes ó bollos^ y después de secos, se acomoden en el hoinO| y se fundirá con mér^silcsgo, Dispuesios los meíales €H h foiroa dicha , se ispará y embarrara !a puerta de arriba , y las orras se dcc:>mcdarán de la suerte que se dlKO en la fundicloit per bmo i daiá^c fuego al horno hasia que el metal se denlia ; y poique á veces suele correr antes que je! suela ó mazacote esté bien calieoce , y aljí se lorna 'é endurecer , es necesario lencr cuidado de menear de quando en quanda el baño con un hurgonero ; y si iiübfere sigo asentado en el suelo ^ levantarlo. Cuec¿ el metal hasta que por la suiíLza de la escoria , y pof ia correa que hace ^ s5 cen algún hierroó palo se saca una poca, esiendiendose sfn quebrarse en hilos delga- dos , como si fueta meicccha , se conoce es liempo de desescodar ei horno. Ábrese con la hac huela la san- gradera^ como queda dicho , y por elía va saliendo poco 3 poco toda la esccria , que por estar en la su- perficie , y participar mas de la violencia del fuego, está mas cocida , y en íícgando á la que no io está tanto, ie isps con barro, y se da lugar á que la demás se cueza. lliztSQ^ esto dos ó trcs veces , y en lo demás se prosigue como se dÍ5¿o en el modo de la fundición por baño. Muy ordídSfía cosa es en fundiciones de negri- llos , ü Oíros cobrizos quedar sobre la plancha de Plomói y debajo de las. escorlas otra plancha de cjudios , CB'j$iáo5 de Iss Margaritas y mucho Cobre que las acom- pañan , y en los Soroches suele suceder lo mismo por h trii:z:h de Azufre- Si son en cantidad notablü ,^se vi^^ivBñé reccger s y si pocos , se.ccfjen en la rcfinacioa spbrc el bunOi »B r.05 METAT,H5. 1 90 :■*■■ Para dar roas fuerza al fuego » ponen tn algu- nis pattes ( aonque eo otr^ no sa usa ) fuelle en es- tos hornos quando se funde en ellos. Disróneníos de suerte que su soplo abata la llioca si baño , y de qual- qasera marera ayuda rouchísiroo ; perqué es el ayre el alma , y quien da fortaleza y mayor aciividsd a¡ fuego. Para qualqoíera obra que se haga en hemos de tcvcibeíation se advierta que esié la llama clara ; por- que co andardo obscura y ahumado el horno , no fun-* de ni tiene fueiza. Precede estojó de no ftner les- piradon bss!ante por las ventanas para que salga el hunio, y se remedía con destaparlas mas , ó de qii^ el bui- iron donde cae la ceniza está lleno basta la sabalera, y no hsy lugar para que e! ayre avive y aclare d fuego ; saqúese h ceniza , y cesaiá aquesie inconveoieme* ^ CAPITULO XVIIL Del modo de\ fundir ¡^poi^. hornos. Castellanos^ i jlénetise de caí boa los hornos Casielíanos algunss horas antes que haya de dar príncio á la fijndlciün , poniendo prinsero abaxo algunas b.asas* ó roetiéndoias después por el akhr¿biz en que eniran los cañones de los fuelles. ÁyúJsse con el &Qplo á que se encienda iodo , y añádese mas carbón si facie necesririo , hsita que se calienten de macera qoe^ estén hechos un as- cua por de dentro, ténganse ñp^rcibidas algunas esco- lias hechas g^anzss , y si las bubfeíe de bs que sskn CB horno de reveíberacion , serán mej res poique tie- nen mas xugo ; comiéncese h fandkion poi tlks en este modo. Acomódcínse con un hierro ios ceibones que están en lo alto d^i horno , de suerte quq es- tén ¡untos , para que lo que se echaie á fondir so- bre ellos se pueda tener, sin que por las concsbidédes que emre unos y otros hubiere , se caiga luego ¿baxo 48 .i m Sin estar derretido. Échense u ia ó dos cadnráda!; de las escofias dichas , segaa la grandeza del horno , ea el medio de él , y encima de eiias carbón ; soplen co« faerzi y sin cesar los fuelles , derrítcnse las cscoiia«j^ y sdelia^ ú metal , si aui tieasn algjno , corren y se juntan en la hornilla qie esfi á la boca del horno ,«« y también ha d« estar caliente y llena de c8íbo«cs encendidos Añádese otra vez escorias y tnego caibofi»' y por este modo se proseguiíá; lüígo, echando el oje- s&! que habiere de fundirse. Saqúense las^ escolias d«^ h harnüla con on garabato de Weíró , y se echa enq ella bmo de Plomo pebre , si el metal que se funde M requiere. Comiénzase esta obra por la fjndicion de las- escofias, para dar con ellas and cOmp uidrío á las pa--' rcd¿s y suelo del horno, y panerto con su^ hamei-^ dad resbaladiza,, para que el metal nO se le pegue, sino ánies coív mas facilidad descienda al catino á recepta- cub en qne se [anta ; y porque aunque b dicho e$ común áiodís los metales , requieren liónos: anas , y mros ouas especiales circunstancias , sí discurtlíá por todos ^ comeRzmdo por k:^ de Pista y Oro» ^ . Los metales que tuvieran Oro ó Plaia .y jun^^ lamente Ptomo bástame , para que puedan fundirse pot:? . si selos , se ecben asi hechos graneas eo el horno ,^ y; . si^ por ser demasiadamente fáciles en derretirse cortie-i ren luego, y salieren crtídíos á la hornilla , tápese- It^^ boca del horno con nm bolahíchade buró y ca bOft^* molido, y prosígase en la fundición un bjen rato^ y erj él se Irá acabando de cocer el biñi Abrase lúe- g) la b^ca que. altes se cerró , y saldan el Plomo y cs-oriis á la hornnia. Vuélvase á cerrar díspu^s; sa- ^ quense las escoíla^ y comiaúíse asi , hasta qae sebiya d<6 ' cesar eus^e! lí^b'^jo. - ' . \ ' ' , " j.í ■ Si h f^ciUlad álclví en derretirse les procede a- los meiaks Je Bb.mdandadí Azufre ó dj An^a:iomOv' 1JorM^*e :con mwirs que panicii>en dir Hrírró, comO' son lus^qie Ih^nm Champrc., y sí serviíáa de m:- dlcina los ooos á los ouos , y a ubos darán con mas segarid^d lo que tuvieren. Pero si fasren secos, ó tu- vUítn Oropimente, añiJns^íes otros roas xigosos, y que abunden d« Plotno , aiiaqu3 sean pob res de metal precioso. ^ . La plomería gruesa , y pacos ricos mepr se tun- dea por reverberación sobre bafi^; pero quien en hor- no Casiellano quisiere funJiíbs , muélalos y muela lafn- bien soroches que tengan macho Plocno 6 grita, y| á una pane de harina de rnatal mezcle dos di liga ^ amásílo muy bien con algi'ia aguí, y así m<>jado lo ponga en el hroroo sobre carbones menudos 6 sobre bicho, y prosiga en lo demas^ con elóíd:a qne queda > ' JLos metales qne tienen Pina y roucno Cobre, como son los^ negfiíios y los qa^ se llaman cobiiísos^ qne eh color de cardenillo qae maastran , se fundan tam- bién Gon k ligi dicha ; p^ro es necesirio que en U h imilla se ccb^ antes de comenzar á tundir bastante caníicfed de Plomo, pobre , que sirva de bailo. Chupa CMe y embebe en sí la mayor pane de la Piara que^ el meta! tiene, y en estando la hornilla llena se sacan, de ella con un garabato de hhrro , prlrDeramenie las cscorhs que están enci^i , y de^uo de ellas está lo oas del Cobre, en forma diciuií); sácansa también y ponen aparte cada cosa La caniidaJ del Plomo y Píaa que en la hornilla hubiste dirá sí contendrá sa- carlo, ó toio ó parte ; sicarsi hi con la cachara de hierro, y se podrán en tsoldes para hacer pases. Muélense los rosicleres , cochizos y espejaios ricos , si hjbicren de fundirse por Castellanos (aunque por baño es lomas seguro ) amásense con greta, por- que son facilíslnos en dírrerirse ; ciérrese á ratos la b':>ca ád horno , y en el suelo ái él haya baño de Plomo pobre , qoe recojí y cueza el metal que se fue- te fanJjendo : ó hág s^ h hornilla de manera , que fa CBÍtad de ella esté deiUio del horno, y la oua mitad «I ^ lili igX tlBRO IV. BIBL ARTE fuera. He hese el Plomo necesario psra baño, yprosí*- gase COCIÓ en ios oíros esiá advertido, CAPITULO XIX» Como se f un Jen los demás metales en hornos Castellanos^ Jí ay entre los tnmks d* Cobre , p&cos y negiUIos , á su ráodo ílaroo pacos, aanque sean verdes , azules, nsranjsdos ó de qoalquicí ciro color ,á iodos los que no füéien aceradcs ó esptj^dos, que á estos llamo ne- grillos. FúodeíSá pues los paces hechos granza , sm liga de rtseisl que rerg:i Plomo , en horno que lengl siempre h beca sbierta ; ayúdesele con caezcla de cru- jios de Cobre ó de sus negriiics , ó de un géneio de arena ó tierra , de unas piedras blancas que se derri- ten al fuego fácilmente* Sale a la horDÜla el Cobre puro de este género de nicial , aunque á veces no hace mu- cho baño , y se mezcla la granalla con las escorias , rncélanse y spsttcse el Cobre, y lo derlas vuélvase a echar al horno, y á fundir has^a que no tenga nada*- de meta! , cuya síñal en este y en todos los deroas , seiá que no echen de sí o!or ninguco las escolias quando se derriten* • r j --.t^^"^ Para fes negrillos de Cobre si se fao den solos»/ es nccesauo que la boca del horno esté cerrada á ratos; porque se derriben estes meiaíes luego , y bsxan y sí- len cíudics, si no se detienen aígo en el fuego hasta que se cin-Zán. Qusndo el horno se abíierc , y sahef« lo que csiá derretido á la hornilla, se aparta lo ciudio sobre lo demás , q^íiese y vuélvase al horno. En hornos menores que los demás se fundea los metales de que se saca el Plomo ; porque de otra manera se ccnsunJría é tría en humo. El suelo d.l horno^ y el catino ü hcrr/slla , se hngan de tierra con mez-» cía de cscansa ó de oiia de hierro , y sus escorias es DE tG5 METALES, I94 la ©ayor ayuda pata fundir y juntar este treul , por propidad natural que para ello tiene. Esté siempre la boca del horno abierta , y sobfe el Plomo que cayc- fe €0 la hornilla haya carbones menudos que lo cu- bran , y no dco kgar á que se gaste , y al respecto de lo que fueren los metales , loas ó rcénos fáciles ea derretirse, deben ser también los hornos , masó iT.é- nos largos. La greta es lo que mas apriesa se detriie^ y para aprovechar todo el Piorno que tiene , sio que st pierda nada en huico , conviene fuodiila en hofíii- lio de QO mas de una tercia d^ alto redondo, y reas angosto de aba^o que de arriba ^ con su hornilla ^ como los dcmss Fúndese el metal de Estaño en hornos trenos res que los que siiven en la fundición de Piaia , y otros metales , y no se sopla tan fuertemente con los fuelles ; porque con fuego moderado despiden las pie- dras el estaño que tienen , y con violento se calcinaar y convierten en ceniza: sea el suelo de esios horncsde qná piedra arenisca ó amoladera , y si las paredes se hicieren de k> mismo , durarán mas. Pállese el metal lo mefor que se p<3diere , y lávese para quiíaile la tierra ó lama : el carbón también vaya limpio , porque las pcdrezuelas ó tierra qoe suele tener emiBp^n ^ y ha- cen mocho daño á esta fdíidicion. En la Plata donde el Estsño se recoge, quitadas bs escolias, se eche caí bota molido qoe cubra todo ei baño para que no se gaste. CAPITULO XX. 'advertencia acerca de lo dicho en el modo de fundir for Castellano» JN o se echen cartones grandes en los hornos Caste- llanos, porque por la pane donde está el fuelle im-- |}dei3 el soplo ) y por arriba se encampanan , y hacen 49 ■ ■I I i 195 LIBRO I\r Dlt^ ARTE puente unos con otros , bíxando los pequeño? come se van gastando, y quedan aíganas partes vacías y s-jíi carbón , y desciende por ellas el metal sin fandirsei quiébrense pues bs roa y ore? , y aun después de esil prevención es necesario de quaado en quando, antes dé echsr el roen! ^ qua con un espetón de hierro , en-^ iránialo dos ó< tres veces de alto abaxo por las brasas» se higi que se junten ^ y si hubiere alguna concavidad se liene* ' ^ ^. Téflgise mucho cmJado en que ía boca, del akhrebiz , por donde sale el sopio de los ftieUes nd se tape 6 embarace con las escorias que sobre él ci-- yeren; porque faltándole coa esto la fuerzi al fuego ¿ se baxa sin fundir el metal ^ y se amonioíia y endurece «n el fuego del horno , y no se puede hacer nada tBÍenirat no se remedia , y aun a veces es necesario parar «ti clíirabap, y con ona barreta de hierro quitar aqoesitf estorbo ^ y así se mirará á menudo si se enfnan algunas escorias á la boca dil fuelle , y con el p»nzon de hierro se quitarán, y pira prevenir que aquesto no suceda V no Sé echará él njcta! arrimado a la pared en que esi4 e\ akhrebi^ , sino en el medio del hornu , y se incline mas á los otros lados. Si sucediere engrasarse el horno , que asi llaman quanJo, como queda dicho, se endurece y amontona en cl suelo, el metal se limpie lo mas que pudiere por la ventana del alchrebiz , y por la pacria del horoo con h punta del punzón ó hierro largo , y suspéndase el añidir ronil , y en su lugu se echen escorias a fundir, que derritiéndose humedecen y ablandan lo que estaba endurecido , y lo hscen que corra fuera , y quede el horno limpio, prosígase en estando la fuadicion del oetaL , En uno de los otros doy lados del horno, oft poco mas alio que el suelo de él, acostumbro yo a' dexar un agujero redondo , por donde cabe una mano : ^ «siáceuadods ordinaiio con un tapón de bario » X ^ k DI tos METALES. Ú^% y qaando se ofrece el engrasarse el hotni , lo ü.stapo y limpio por aquí , que es mejor que por el alchrebiz. Rocíense á menudo con agua suficienie los car- bones que están en lo alio del horno , como lo suelen hacer los herreros en sus fraguas: sirve esto, de mas de que resisten y detienen mas el fueg^ , de que se peguen y detengan en ellos las partes mas sutiles del metal , que con la llama vuelan y se salen , y pierden fuera de los hornos , y por esto en algunas pries se hacen chimeneas sobre ellos altas y capaces , á cuyas paredes se pega la Plata que levanta la viJencia del fuego, y al cabo de tiempo se recoge con provecho. En las fundiciones del rico asiento y mineral de Porco se usó , desde que se descubrió esta tierra, este modo de fundir por Casíellanos , d^baxo de chimeneas , el ri- quísimo metal cochizo y rosicler , de que abundaban sus minas. Estuve yo en sus fundiciones muchas veces, por ser por allí el camino real de esta imperial villa á ía provincia di los Lipes, en que residí siete años, y supe que de estas antiguas chineneas había o sacado afgtt« »0$ provecho^onsiderable. Acabada la fundición antes que se alce de obra, !fe eche alguna Greta encima , que deiridéndose lleve iras sí Jas reliquias del metal de Oro ó Plata , que en*i. ire los carbones , ó en las paredes del boina se bti;4> tncí^n quedado ; y para limpiarlos de los otros me- tales, se remate con fundir algunas escorias , y como e! carbón fuere baxanJo, íntes que los hornos se en- frien se vayan limpiando las paredes de las cadmiasf u otras cosas que se les pegan% y sobresalen ^ con el hierro largo como barreta , que por la una parte acaba en corte , como queda dicho , de iies ó quaiio dedos de bo €8. 196 \ il LIBRO IV, DEt ARTB CAPITULO XXL Del modo de fundir el meíal de Hierro. j ja resistencia qae hace el «j^ial de Hierro al fuego sobre iodos los demás metales , ha obligado á los que se ocupan en este ministerio á osar de mas violen- cia y fuerza para rendirlo, y sujetarlo de suerte, que quede apio para que se acomode en los osos^ huma- tios , para que es mas necesario que el Oío ni la Pla- ta; y aunque por mayor no he practicado su fundi- ción , ni quisiera tratar de ella , por no escribir cosa que muchas veces no haya experimentado , pues c» quanias he dicho y diré , se exct?p!Üa sola aquesta. Poa- dré el modo con que estoy informado de personas prác- ticas , se hace hoy en las provincias no menos cono- cidas en el mundo , por la abundancia que reparten de este necesarísimo metal, que ilustres por la nobleza y valentía de sus natucales , atendiendo á que en estos teynos hay mucha abundancia de metal de Hierro , y pudiera ser necesaria la ciencia de su beneficio. ¿as corpas , ó pedazo? grandes del metal de Hierro se quiebran y reducen á menores, del tamsño de nueces ó manzanas , para que d fuego las traspa- se y quctue mas fácilmente. Hacese un hoyo sem^e- ¡ame al que se describió en el capítulo 5, de este li- bro; acomódase en él leña y caibon, y encima se le eaezcla y amontona el metal de Hierro, discíe fuego^ sácase después de frió ya á medio fundir , y que pare- ce escoria ; preparado de esta suerte , se echa en un horno aho una vara , y mas de vara ancho y largü : en el medio se asienta su suelo 6 mazacote , de me- dia vara de diá(r)eiro , y una tercia de hondo , n>as o jjDénos conforme lo que hubiere de fundirse ; llenase fste catino ó recepiáiulo de carbón , sobre él se pone f&etal , luego caí ton otra vez, y mas metal encima , con M t05 METAtB?, 197 qoa se forma uo cdobioh , dásele fiícgo muy recio con barquines grandes , que menean ruedas que rrae el •goa; ciénese cuidado quando se añade metal, eri que se ponga junto á ¡a pared del horno , que esa en- frente de los fuciles ; porque no se impida su soplo. Ablándase el metal como masa » y se junta en un gran- de pan ; sácanse las escorias por boca que para ello «iene el horno ^ y acabada la fundición y frío el Hierro, se saca afuera con unas levas ó alzaprimas : sacúdese de ia escoria que tiene , córtase con tajaderas en pe- dazos , que vuelios á caldear con un grao roaniilo que sambien trac el agua , los cxuendcn y acomodan en bergajoncs ó planchas. Jorge Agrícola dice , que el metal de Hierro se muela muy bien , y se mezcle con cal viva, y así se funda en el horno dicho , sin la pre- paración de quemarlo ánics en el hoyo ; pero lo usado es lo leferido ariiba. CAPITULO XXII. Del modo de sacar el Azogue» jEn ningún tiempo , ni parte del mundo ha sido tan frecuentado el uso del Az giie , como en este nuestro 5Íg]o y provincia de las Indias , desde que en el mas rico de Potosí de sus tesoros , cetro famoso de U mas nombrada en c) universo villa de Potosí , se pu- so en execucion el beneficio que con éí se hace para sus metales de Plata. No es menos fértil de este mi- neral , que de todos los otros aquesta prospeií^ima tierra. Sácase de varios modos , aunque es uno el fun- damento y principio de todos , que es su natural huir del fuego convertido en vapor , que enconrrán- dose en cosadtnsí qtie lo detenga y lesfrcsque | toma sn ptopriá forma en que to vemos. 50 r m X 298 ^ tIBRÓ. IV* DEt ARTB Hotíérrense en el suelo muchas ollss granJet.^ unas junto á otras ^ el sitio que ocuparen que seii quadrado , se cerque con una pequeña pared de ado-> bes , para que detengan la leña con que se: ha de dar el fuego; otras á manera de orinales ^ mas aochasdíí abaxo que de arriba , se Teñen de metal de Azogue hecho granza: tápense ajusiadameate c©n uno como plaiülo de barro, cobre ó hierro, todo lleno de 8gu« feros menudos, y boca abaxo se encaxen en las otras oUas que esián enterradas en el suelo, dáseles fuego por arriba , y huyendo del Azogue pasa por los agu* jeros dichos y se rehace y junta en lo hondo délas ollas de que se saca después, , Puédese también bencfi:Í3r en bornes , como en los que se qiaeman lamas en todos los minerales da qste reyno : son de bóveda, mas largos que anchos<| llenos iodos por arriba y por los lados de aguferQS grandes redondos , en que entran los vasos de barro que liaman Caperuzas , en que se pone el metal mo* lído , y encima dos dedos de ceniza bien apreíada : lápanse estos con otros que llaman Capillos y embár- rense las junturas , dásele fuego de llama por una sola boca ó puerta que tiene , y en lo alto de la parte opuesta tiene una como chimenea pequeña por donde sale el humo. Pégase el Azogue á lo alto del capi- llo, del qual se junta y recoge ; y si por ser mu*- cho afgano se cayó sobre la ceniza , se saca de ella layándolo. Timhkn es excelente modo para esto el qoe se puso para desazogar las pinas con los alambiques vidriados , sobre vasos de Hierro. En todas estas obias se ponga siempre el que á ellas asistiere á barlovcn* 10 de lüs hornos, por el riesgo de que quebrándose slgun vaso, ó penetrándose por él , no cause el hu- tiio del Aíiogae los daños que suele , que son muy grandes, y por cno y su mayor duración , serian mas DE IOS MÍSTALES. tt99 apropósuo de hierro ó cobre bacid j los vasos , ó capules de arriba. A. Qaadrado dentro del qual se entierran tas ollas. B. Olías. C. Oíioal, D. Plaíillo lleno de aguje- ros. E, Caperuza, F. Capillo. G Horno de lamas« H. Puerta por donde ss le da el fuegOc I. Chimenea. K Fondo de HieiiG. L. Alambique. S I ? f^ mm^ 200 LIBRO QUIISÍTO JíCil DEL ARTE DE LOS METALES , EN QUE SE ENSEÑA EL MODO DE REFINAR' Io$, y apartailos anos de otros* CAPITULO PRIMERO. ii: t>E COMO SE HA PE HACER LA CEN- drada para refinar etrQrá:v ¡a Pia^ S»fen el Oto f la Plata de tgí ;fóndfaair'%fB>P«r iiidos con P'ran ipartW de Plomo, ífiemo sehavi^ea el modo de fundillos , y á veces también Itf están coa Olios meiales y es necesario que se les quiten todos, pata que queden cop los quilates y fineza , q°e co"- íorme sus espéciesiíe les deb^h. Con solo ?! Plomo $& consumen y gistan los dediís -^esijsi su^audad no es notable , para que se ápart^ny y . apro^chen^ del modo que esto úhirao se habrá de hacer ,. se dira después. Para !a afinación del Plomo se dispotie prt, meto la que llaman cendfáds , de este modo, rresie-t nese cantidad de ceniza, y qusíquíet» es buena siiesta limpij de tierra , psiás ó ¿albonciHos , qoe se nsce tchjndola en agua en una tinaja ó borque , y meneán- dola bien , con que todo lo liviano se sube arriba , y se limpia y apaita , y con uo breve descanso la tietra o pedtezuelas se asientan en el fondo ; la demás agua turbia , con lo sutil de lo ceniza , se recoge en parte daude se dsxa asentar , se le quita el agua , y se se- ca ; peto la mejor de todas es la de huesos quemados por ser sequísima , aunque no hay siempre ni la conio- didad , ni la abundancia necesaria , para iisar de lo di- cho ; y así lo que se piaaica mas entre faodidotes es DE t©S METALES. 201 fiacer las cendradas de ceniza de yarcta ó d¿ cüfdores, es cambien muy ba?na la de moile, ó de otro qual** quier árbol ó matorral que esiá iodo el año verde , quécaess la materia de que se hace con cuidado , en parte limpia , donde no se le mczcíe ninguna nerra , y ciérnase para qoíiaih lo que no estuviere bieíi hecho ceniza: algunos mezclan con ella parte de polvo d¿ ladrillo molido , con que se embebe menos Plomo en la cendrada , y sale roas greta. Un gén€fO de lieífa blanca hallé yo en Oruro «n el cerro que llaman de la Tetilla , que me aiiorró de cuidado de jamar y preparar cet^izas ; porque s« bacian de elía cendradas exceleniislmas pata las lefina- clones , y así gastaban y embebían el Plomo , como las que se tienen por tuejores. Échense uno ó des costa-* les de ceniza , segon la grandeza del horno, y la caní- tidad que hubiere de itfinarse , scbreel suelo bfer íim- pío y duro , ó lo mtjor es scbre algunas mamas ; vá-t sefe echando agua , y refregándose con las mmos ^ hastt -que íguaímenie se ^ humedezca teda ; de tx^anera que como en oirás ocasiones se ha dicho de la ikíríscoíi que se hace el tDazacote, se junte apretada como pciJa de nieve, limpiase y siiójsse tacrbicn el suelo d ^momona^ r 204 tÍBRÓ V. ML Antít dos unos sobre otros. Derííiese , y va cayendo á lo cóncavo de h cendrada , y luego comienza á gastar , en habiendo coriido todo lo que ha de refinsise , se cierra esta ventana : si hay alguna escoria se limpia , estando bien cocida en el modo que se dixo en lo de la fundición , y no siendo roncha se le echa car- bón molido encima, y con un hurgonero de palo se menta , para que por todas partes se le pegu'e , y con el garavaío de hierio se trae á la puerta del horeo , y se saca de él , quedando limpió el baño despide mu- cho homo , y can e! soplo del fuelle se aneja afuera, Vasc consumiendo el Plomo , poique pane se embebe en la cendrada ^ y parte se convieitaeu greta , que es la que llaman almártaga. Es como grasa ó sceyíe, qua se da muy bien a conocer á la visca v diferenciándose del resto del baño scbre que nada. Rempújaia el ayre c3e los fuelles acia la puerta del horno que está enfítnie de ellos , y habiendo <:aniidad ¡unta se abre con mu- cho liento €00 la hachuela un camino ó sangradera wuy Süttl por donde vaya saliendo , iiáse ahondando al paso, que por iíse apocando el Plomo fuere bax«nda el baño. Si en la masa que se refina hay mucho Cobre, por haberlo tenido los metáks que se fundieron , como lo tienen codos los Negrliios , se cria por encima otra como grasa , aunque de color mas obscuro que la gre- ta , que lo roas es Cobre mezclado con algún Plomo, saqúese de la misma manera que ía greta , y póngase ,J| ó parce , porque suele llevar conmigo mucha Plata, fcíi las fundiciones de Oruro siempre se echaba esto por .ahí, hasia que yo fui á aqudla villa , y compré en poco precio estos deshechos ó escoíias , de que saqué .no pocos millaies de peses de Plata: pero ya hoy con -tiil exempío se saben aptovecbar de todo. Lsién siem- pre apercibidos á los lados de la sangiadeta dos peda- zos como Mieces de cendrada bien caíicnies , parata- paila si se s¿licre algún Plomo líco con la gicta : cosa ©1 tCSMBTALES^ 2t)5; qnt fácilmente conoceré qualqoieía , aunque no sea muy. expefimcflfado , pof el cotor vivo como de i^zogue que el baño tiene , y ser el de la greta eomo colorada , quan- do va corriendo fuera del horno. El criarse poca ó macha greta consiste en el fuego recio ó moderado con que se hace esta obra : porque el demasiadamente violento, no solo da lugar á que se quaxe , sino antes derrite y vuelve á conver«» tír en Plomo la que estaba ya criada, Esia sdveríercía bastará para que el que no tuviere rnucha íxperíer cía pueda por sí solo la&trear el temple que debe dar al horno. Acábase finalmeníe el Piorno , y da el Oro o Pla- ta la que llaman vuelta, cubriéndose de una como leía colorada , uniforme , sin parecer ^ ni verse mss hs mo- tas ó pinras de grasa que sobre el metal andaban. Cé- sese en. añadir mas ítña , y con el calor de la que queda y el horno llene , se va suíilizando squsíla capa colorada^ aclárase, y hace unos vises azules y torna- soles; y últíman^^nre se yela clara como Alegue , y se quaxa la plancha. Antes que se enfrie se despega de h cendrada ^ levaotindcla por los iados c€n h puDia ancha del espeion ó hierro largo. Abrense para eí^io y psra qu2 se enirie ma^ apaesa , las ventanas : iraes€ acia la punía con los í^ierros y garab^^ios de la ftm- dícioo/y con ayuda de unas tenadas g?and€s se hace y saca ád hcino. En tocccblmpcs se ítfina de ía iinisms suene , aunque en rnenor cantldsd. CAllTULO IIL jidvenUncias úcerca de lo dicho de la r€jinadcndcí Ora y de la Plata, O i estando U cendrada y horno bien caliente no, es- luvi^íte cUro c! bsilo , sír;o antes máS obscuro y en- 5^ crespido, es señal qcie líene mezcla de Estañ-) , y ¿f^í' desesperada cosa agiiardar á qis^ se límpfe á fjefza de faego ,. cjHjítense con \xn púa largo las tebs que aia pof en:i OT IOS MBTAtBJ. CAPITULO V. tJktl C^ma se ha de apartar la Plata dgLjCakrJli^ apr&^ vechándolo íod^p OfTiní'-f :) n m s í el Cobre qt*e está mezdada con !a Plata es eo cats- lidad considerable , será necesario apartarlo , no soíd para aprovcebarse de él, sino tarobíen p^ra excusar el excesiva gasto de Ploma en coijstimif io , para sacar la Phta pura , pues para gisiar en la refinación] un qu¡n<« tal de Cobre, san naeoesier por lo méoos OBce de Plomo; y aunque entra también en esta obra , es muy poca b que en ella se consume, ¿Fáadese cobre que tiene Plata ^ y añádesele Pío?na en tal proporción % que á cada libra de Cobre se le mezcleo tres de Pio- rna* Háganse imanes de esta n^asa ^ redondos conio que« sos > y di tres ó quitro dedos de gruesa , en moldes que para ello habrá , y aunque pueden hacerse det tamaño que se quisiere, ya skmpre los he hecho dé quintal ^ 6 poco mas » por manc^rss mejor. Ponéoste levamados en el hori»o que hay propria para este efec- to ^ cuya fábrica se descubría en el capitulo 7. del tratado quaito , sobre dos qutdraáos de^ hierro , ó pe-* dazos de ladrillos altos tres dedos á cada lado el suya, del canal que va por meáh ^ para qae por DÍíigona parte toquen en el <^uelo á lados de él. Acooiódaasc así los qje caben, dexando entre uno y otra espacio de cinco ó seis dedos , en qoe se echa carbón , repártese por todas panes alguno encendida ^ y sobre este se eche del otra , bastía que se cubren ios panes , y á breve f ato coma se va comunicanda el fuego , comienza á destilar eí Ploma , que lleva consiga la Plata que tie- nen, quedándose por derretir el Cobre, Corre por la canal que está en medio del horno y por ella sale focra^ y se Junta y recoge en la hornilla de donde se saca á SH$baiadas ^y se echa ea moldes , y guarda ea paotf ífi- tIBRO. V. Bit ARTI « planchis , par» refiaar después en fT modo que yÉ queda dictio , y leducido á greta y molibdena , se vuelve áacrovecbír Jo mas del Plomo. Ateán poco dé Ct^3te se va «oMJieB mezcUíJO coo el Plomo ; perojunto á la puerta del horno don- de el calor es trenos , se quaxa y etjdarece algo, llámase esto esfiinas entre apartadores , y es necesa- rio de quando en qaando levantailas con un punzón de hierro para s¿ío quando esré derretido , ó mcoeánd^^lo hasra qoe se ci 1 vlena todo en tierra , ó ya poniéndolo hecho plancha;, dcígdas ó gfanslla , en uns olla de barro , ó tandas , ó leches , con Azufre molido , y tapada h beca , dándole fuego., hasta que el Azufre lo pereiíe todo • y quíd.n ías pianchíichs quebradizas , y que se muelan fácilratnte. Si w esta h3íir.a se echase Azogue , abraza y leccjc to- 54 í:'i ' 2t4 ITERÓ V. tet Atn do t\ Oro ; repasándolo como se asi en los «fljayei ordinanos. También se fiínim en esto lis otras maneras que hiy de apañar el Oío dú Cobre , por el fuego y la fuerza , que para e^ia lieae eo paruciihr la sal , qud llaman attiSaosa , hácese d^ partes iguales, de caparro^ SBy salitre, alutnbre y azufre , qme no haya probada cl fuego ^ una libra de cada uno , y media de alrao- |3tfe ó sal amaoiaco. Estas cosas después de bien mo- lidis , se c'ieceíi en legía faena ^ hecha de uua^ pane de lUpsa , ó ceniza de linioteros , otra de cal ^iva , y oirás quaiTO de ceniga comatj , hasta que se seque muy bien. Vuelve ise después i raoler , y rocsdaseles una libra de greta molida ó Plomo calciaádo y y sobre cada libra de Cobre que tiene Oro , estando derretido en el crisol , se leva echando poco á poco una onzj y me- ¿Ka de csiQS polvos ^ y se !e menea mucho y apriesa con un hilo de hierro ^ déxase enfriar el crisol , quié- brase y en cl fondo se halla el paneciio de Ofo , el Cobre se queda arriba, en figura de crudio : Volve- rase á reducir á su ser , del modo que en su logat se dixa é. • • .♦ Fácil sera á quien estuviere en et principio di- cho hillar otras composiciones pata aqueste efecto ; pori que el Azufre es el todo ,con alguna roszcla de Pío-* mo , para alterar el Cobre , sin que reciba detrimenia el Oro ^ y asi excuso el escribir otros modos que usaii aigaaos ^ de que los dichos no solo son suficientes sino loi ínss generales y ír/ejoTCs. Aígufvos escfíben que también se putde apartar el Oro d¿l Cobre , como se aparta la Plata con tiiez* cía de Plomo, haciendo panes en la proporción dicha co el capííulo pasado, y exprimiéodobs de la manera que allí 5e dixo. Piensa que oo lo cxpsrimentaron : Yo dudé siempre su verdad, por la dificultad con que el Or;) se derrite • pues la causí de apañarse la Plata d¿I Cubre > con la ayuda dál Plomo, es por U uzU M 105 WliTAL15S. " ^1^ Hdsá c60 qoe se derriten annbcs metales , con trenos fuego que el que ha menester para correr el Cobre lo ^udl cesa en el Oro. Y no me engañó mucho mi discuiso ÉocXpeilencias que hice. Si se quisiere quitar el Oro del Cobre que es- tuviere dorado , se hatá de esta manera. Mójise !a pie- za y póngase al foego, en que se callente muy bien , en estacdo hecha asqua se spaga en aguí fm , y con una escobilla de hilos delgados de alambre $e limpie ^^ y áe caerá el Oío> CAPITULO VIL Del aguafuerte con ^ue se aparta el Oro de la Tlataé Jil Oro que , á la naturaleza d el artificio , irezclá con la Plaia , se apaña de elia con el sgua que Ila- min fuerie. Es su actividad admirable, y emre las ex- perieQcias humanas Uí38 de ks m^s cuitosas , y su no- ticia y uso mty recesaiios en csie reyno , pues el mas propio exercicio de él ,es el traro de metales de Pia- la , en cuya compañía se cria el o^^ ^^y ^"^ ordi- nario y apartarlo , ni hay que fiarse de Ja vista en negocio de tama importancia, pues oo se podrá dis- cernir con ella la mezcla , si la hay ó no , de es?os preciosos mctaks , si la parte dal Oro no fuere mu- cha, y aunque no sea tanta puede ser de grandísimo in- terés si se apartare» Los simples que tienen virtud na?UTsl , para que destilada de ellos agua se desbaga eo ella la Plaia, soo . caparrosa, dumbre , saliere y voloarmeno , oropimen- le , y cinabrio. Hácense de ellos composiciones varias para aqueste efecto, pero la que Comunmente íe usa es vale lísima de partes iguaks de alumbre y de sali- tre , © de dos parifes de alumbie . y de salitre una , ó A% caparrosa y saliiie i en las proporciones dichas > á t . '.1 y ki \i\ 2t6 tTBKO V. Mt AWft Uíis libra de silíite y otra de caparrosa , se le, puedetl echar de cinco á seis onzas de sgua de la ordiaaiia que ss bebe , y sale muy bufina, y esia es de la que yo ha usado di ordinario , para que tuviesen los vasos cotí que hüKiedeccfse, ya que eo ellos se hubiera de embeber slgiina^ por no iiaber tefíido siempre copia de los necesarias de vidrios en que desilíarlo. Prepáranse primeto de esta suene los luatenaíes dichos. Póaesg al fuego la caparrosa en una olla vi- ' dríada , y en ella se derrite con el calor , menéase coa m hilo de alambre grueso , sácase , er)fr!3se y mezclase smilmetife. El salitre «amtko sé denite coq la fuetzaí del fuego, y fuego se enfila y hace polvo. El aluíBbifi S8 prepara con&a la ca panosa , aunque algunos 4o que-» man sobre un% plancha de hierro , y así lo muelen. El vaso de vidrio m que esios meiafes se echan, que per li^esiejanza llaman orinal , se embarca prkaero, desde el suelo hasta ¡a mitad por lo menos -, de esia liierie ; háccse barro Mqoído como mazamona, de bue- na greda amasada si la hay , ccv^) barro d« paáos , quaodo se tundeo ^ y en- su falta de lana , é pelos cor* tados coa tííceta , y can mezcla de aiguna sai iqueroá- da , para que do se abra ó hienda ; dásele al vidáo una capa de este barro ^ no mas gruesa qac el canto, de un rea! set^ciüo , y seca csia se le da , y otras por €l mismo orden , hasta que tcrga un dedo de grueso. Si en el homo en que se ha de sacar el agua fuerte no ha de ponerse mas qoe en lin alambique se hará de adobes, de una tercia en quadro par lo huíco ;, y en fa paite q\it hubiere de estar por delante , se dcxará en ti iBedio de abaxo una puertezucla de seis ú ocho dedos de ancho , píopürcíonalmcnte larga por donde emre el ayie , y se saq^jeo las cenizas. A [a ahora ce una tercia d«l suelo se pondrá una como refi cífc hhiio s ó i;bicita en plancha , ó hecha de bcjjss su- tiles , scbrt que esún los caíbenes encendidos ^ y ten- ga la ceniza por donde poder cser. Dwsc sobre esti M 105 MlTAtE5, 2^7.. tefa Otra paerta por dondá se eche y zndmáa tí caí- bon ó leña , súbacse las paiedes casi cira tsicia de alio» y tápese el horno por arriba con orra plancha de h-erro^ que por el medio estribe sobre dos barrctoncillos ád mis- mo metal, que tsitú de pared á pared. Tenga esta plancha i las quatto esquinas ouos «antos agiíj^fros re- dondos , por donde el fuego respire , y en el media uno grande , en que eotie un vaso de barro , capaz á lecibif en sí el orinal de vidiio, y alguna arena ó ceiiiza , que lo ha de rodear por sbaxo y por los hdos. r Molidos y mezclados los polvos de que se ha de hacer el agua fuerte, según las proporciones dkhas, se echarán en la vacía , á orinal los que cupieren has- ta el tercio , y quando mucho la mitad de él , y no ipas I póngasele el capelo ó alambique bien sjusiaió , y para qí^e por las jumaras no respire , se sapeo con Cjuidado con unas tiras de lieozo empapadas enclav rss da huevos muy batidas coo flar ds hsfina de tri- go. El pico del alambique emre en el que llaman re- cipiente , que es una Tedoma grsode en que se reco*- ge el agua que destila, y tápese también de suene que mo respire Enciéndase fuego tn el horno , y sea 0I pilncipio Icoio , hasta que comience á destilar , y S4 poogan los vidrios cotos ados^ auíBéoiese elfuego ;, pe- ro coa cuidado dequeennee! cser á^. una gota á otra haya quaodo menos cinco minufos de relox , ó e! es- pacio en qae ái dúco golpes de campana , y quaeda mas diez , porque si caen mas apriesa , corren peli- gro los vasos díí queb. aríse, y si mas á espacio ,, se d¡- Isía esta obra mas de lo que convieoe. Kemédisse lo primero con qottsr de el horno con las muelles algu- nas brasas ; y lo segundo con aumentar el fuego ha-* ciéndolo de líans^s , con algunos palillos de leña seca , y cerrando, si conviniere , los agujeros poi donde res-: pita. Seíi hka qui al recipieme se le porgan unos pa- 55.. r 21 umúl Wrkt Árcr^ ño5 mojiios con ag*j3 (rh , parí» q je se reb«5tati loefaé Iqs esoi^'í'is ^ ó batios ds qp^ está llena. Qmando It parte a?t3 dil oriné co ni^nzí á bljaqaear , es s«ñal que VI hm daJa los msierhies el bamor que lenian*. Apriétase por un rato e! fa^gi. hasti que tota Imf me na goree , y déxiciss dt^spaes eaCrur los vasos , s^acandü^ dsl faorao los caíbooes eisceadidos» eAPITüLO Vlíf. ¡ Prosigue ta materia del capitulo pasado , con algunm adverisncias acerca ds ella* En lugir de fos vasas , ü críbales de vfdfíb en que sa echa la müíciia de qcie se ha de dessibr el agui> faen-e , se poed:e mu de oíros de,^ sb forma-, hechos- d^e muy: bueno y foeííe barra y vidriados , y se barí- Hiuy biin ; y bast^íá qoe el capelo y recipiente sea»- d'^ viddo. PoduSass poner mu cbos de- estos alsffibíques^ á li par en uo horno hecho de adobas é íadnHos , lar- go á- nsaneja- de bao! , cottso- en los qiie se- qaeínarí^ lamas , y s€ les dsrá á iodos fuego par una boca ^ coo que se sacará abundancia de agua íaeíte , donde de propódío se hubiere de tffaux ds apartar elG/ode la Plata. Es ds lanía ímportanda el saber s! la Piara tfc* nt Oro ó na , mayormenie á los que rrabí^pa en mi-- jscrales nuev s ., y disíames de lo p bíado , que ^sun- (que del íodo fahen vidíi-os para capelos , ó recipientes de ios síambtqoes , convendrá sepan sacar , ó saquen en ocasiones- algana^ agua fjeríe-, aunque sea- poca , parí^ p'obar fa Plata de sus ecsayes , pues ios maierfales para eUa los hay ea todas panes: basiará pa?» esto, que el recipiente sea de barro vidriado, como botijue- la, caoMtillo ó nrí>eta , quanJo 00 lo sea el vaso ea qcje los materiaks s^ ponea ^ jadíense esios dos boca^ c@n boca , cwbárurjse y lápcnse woy bieo , q^e eüñ^ que por embeberse se pierde muclu sgua , saie alguna bastante para ensayar , y saber lo que se preier^de. Asi lo usé yo en !os Lipes aí principio , quando por esiac poco poblada de tspañoíes aquella provinua , sobsaba en ella ludo géaero de incomodidades. Déxiss entre el recipiente y el otro vaso qnt en él entrare, un agujero pequeño , del tamaño de uoa jigpjj gruesa de hiena, que se tape eoD uoa clavijuela de rna^dera , de saerie que se pueda quitar quando se quisiere , y coav^nd á h3cerío quando se levantaten en demasía los humos poteotísncos de las coco posiciones que se desiüsn, para que se refresque el syíeque Qs\i encerrado , y se conder^ssn en agua mts apriesa , y coa ©coor riesg 3 de los vasos» Después de sacada el 3gua fuerte se ec&s uns poca en una redoma , y en ella un gdarme de Plata ^ para qae se desbagan, en que si est^^ba turKa $e pon- d^i cUiB , é. hcse esta agua sobre la damas , en breve sato se aclarará toda^, aseniándese en el fondo linas heces blaic^s, aparíesed^ ellas 5-7 guárdese en otro frasca i, ó li neta ble» ceyrad?» Fríos ios V3S0S se saqtte del fondo de ios orl- oales , ó de donde lo5 mareríales se pusUioa , la tierra q^j^tuaia y dnxugo, quz d^ la des rii a clon quedó, y sí estuviere dura, para excusar el riesgo de quebrarlos, se les echa agua común , y dé un heívor con elía , coíj que se deshará y saldrá mss fácilmeFií^. ^ ün géoero de vaso inventé' yo p«fa sacar agua fuerte 5 que^^p^r s^t á propósiio íc he ;us3do , y co- iBU'icado i mh asíígos. ios masaconsodsdos para esí3S drsillaciones son fas cornamasss de vidiio ^ porque ea eíl.s tienen crénos que subir los espíritus pesados, q^e de los maietrales se levantan ; pero tienen de in- conv^^nieute la dificultad con que S5Í5S ^cfean y sacan, por s§i largas y angosiis de tuella. Hágalas i su imíracion , de muy buen barro , jf en !a mmá de la parte di arriba , ánies que el barro $e seque , se les abre á compás uní boca redonda , del graodjr de una coiooa , por donde holgadimeme pue- da entrar la mano , añádansele quarro como botones de barro, que sobresalen en igual distancia, á la re- donda de su circunferencia. Cuécese y vidríase , asi la cornamusa, como ci bocado que día se sacó , pa- ya que le vuelva después á servir de tapadera: échan- st por aquí los materiales , tápase con lo que se ha dicho, y con un hilo de alambre, que cruza debo- ion á botón S2 aprieta ,y a|usta de manera que la faer- síi de los vapores no puedeo levantarla ; embárrense las ¡unturas como se usa , de suerte que no respire ^ róoescle su rcdpi^ote , y acabada la dcsülacion se sa-^ can con miyor füclíidad los BJatciiales por >quesw boca. , , - A, Horno. B. Faena por donde se da lluego, C Puerta por donde se sacan las cenizas. D. Agejero ¿rsnde en la placba de hierro, coo que S2^ tapa el horno. E. Agoieros pequeños por donde respira el tu<;- go. F. Rexa de hiaro sobre que se enciende el jcaibon. G, Orinal de vidrio ó barro. H. Capelo del alambi- que 1. Coínamusa de bairo vidriado. K. Agujero en la pgne alta , dt\ tamaño de una corsita, L. Tapa- das de ua agujoso. mm n ttl IfETAliS^ ait E OD Ó r ,, .1 1 1 M X/w .^U iX'^y CAPITUIO IX. ICbwd se hck ie msayar la Flata para saier si tiem Aunque por el toque con las pumas de Oro y Plaw, hechas con diligencia ^ se dlcanzt alguna noticia de la cantidad de la mrzcíla de estos dos Hiérales , ni es puntus! cofTso cor.viene , tii tan fácil de ebseivar fa díféíencía con fa vista , q«e se deba fiar de ella en ne- gocio tan importante: si íiene la Plata medio quilata, 6 des granos de Oío , ap^:i7as b^brá c;os que la dis* 56 r \. W'KII tingan de la que no tiene ninguno, y van § decir eü veinre y quatro pifias de á quirema marcos como se usaa, dkz libras de puro OíO , qoe valen lo que sa- bsOTOS iodos , y así es preclsamínte necesario el ensa- ye por 3gu3 fuene , para que se sepa puntoalmeme s! bay mezcla de Oxo 6 no , y en qae cantidad , para ssbersi puede apartarse con provecho ; hecha la agua fuerte , es lo átmz^ ñú\ : óbrase de esta roanere. Pásese por copella con Piorno la, Pbi» que s^ quiere ensayar , pa^a que sí tuviere alguna mezcla de Cobreóoira cosa se !a quite , y quede puta, de suerte que no haya ea ella cosa extraña úao es el Oro , si acaso lo tuviere; llénese spercíbido ^^ vaso de viáíío si lo íiay , ó una escadiUe psqacña de 1j CKna , ó !o qu« es tneior y ba años que ya uso , de Oto de 24 qui- lates , porque dura sietapre , y ni el fuego , ni e! agua fuerte ordinaria íe hacen daSo , y se puede poner siti cüfJado sobre las misínss brasss, y el vidfio no , smo sobre cenizas. Bátese en láminas suiües la PlaJa dKha^ córlase en pedazos como ana üííi , dóblase en fornaa de cañutíllos , y bien Hcnpia se pesa !a camidíd que hi ds ensayarse , coa el peso saúl de los ensayes , igual 3 su mayor pesa. PóqíS2 en el vaso dkho , y echase encima agua faene que la cabra , ssiéniase cíi el fuígo , y con cáior medorado Imrye el agua , y si fuere necesido mientras se cuece se le añada mas caliente, si se trabajafe en vidrio , y si en Oro , 00 es naenes- ter este cuidado. Mientras hay Plata en que el agua fuerte í)bfe , salen de ella unos como humos ó botba-^ llanes, qu2 causan el hervor dicho ^ en cesando se «par- ia del fuegos Si hay Oro se queda , y ve en el fondo en polvo de color negro, ó corno raspaclara^ de ladri- llo ; évhjíeh el 3gtja en otro vaso , y con eíia va fa Plata: lávese el Oío que quedó con iresó quatrosguas dulces callentes , y guárdense también , porque todas He- v^ algjna TLita. Esta se hace has^a qf el agua coa QUi sa iava , no ss pongü blanca , e¿ixú¿is: luígo , / tfi eoa escudillej^ de Plata se recuece al fuego , sácase de él , y frió se pesa, y sabe la pane queda O^o de- De la Pl3i3 , según la labla del capítulo 8 d«l libro 3^ y el valor del Oro qus cadi quintal de Plau úttis suene y que fua< Quifates.Pesos.Tomines, ^4' •.••3. «•»»«0 32. i&. 17. i 6. «5 • • • • « • » • • • • .«• •- • • t. » • • t. . . . * • • • • 1* <• » • I* V • • l-« • • * O. • • • 1/jft • • » k 0« • • • 13* • • • • o. • t .^ 12. < 9 I t o .6 .4 . 2 . I • o •7 .6 «»••»• dido iodo f jnto el peso de Oro 1 1. • • • • é« • • • « • 3 d<^ 20 qüibt&s , se habrá conver- 10. . • . é o. . • • • . a tiid en dos pesos y medid de 8 9« • • • . o. • • ♦ • • 1 qeilaíes , y así de los denass. 8. ... é o. .... * o Paro porque suele suceder ^ que Oró de mas íey se haya de reducir á 8 quilates ^ con Plata que teoga algunos de Oro , se hará la cuenta de ^a maoc- ta que se verá en el exesnplo que se s?gue. Quiero re- ducir Gío de 20 quilates á S ^ con Plata que tiene dos quilates de Oro , pongo los referidos números por sa «Disráa ordena 20 , 8 ^ 2 ^ía dífsrencia que hay de 20 á 8 son doce, póngolos encima I-a que hay de 8 á % son 6 9 éscribolos endma también^ y queda esiaügura» 20. t. 2. Parto siempre 1i primara diferencft por !a seganda , que son í2 por 6 ^rabales á dos , y tantos son los pesos de Plata é Oro de dos quilaies-, que se han de añadir á cada peso de 20 quiSai^s para bsxatla á 8 , y si al contrario quiero subir Oro de dos quilates á ocho « coe Oro subido de 20 quilates ^ pongo foreste mismo orden tosnumeros 2. B. ^0, sa- co las diferencias , paño la priojera por la segunda, cá- bale 7. que es decir , que á cada peso de Oro de dos qüiíaies se le añade medid peso de 20 quilates , !o que de esta mezcla resulta será Oro de % quilates , y asi de los demás. CAPITULO X. A Cútno se aparta el Oro de la Plata. pártase el Oro de la Piarada la misma maricra que Tn^Ql capímio pasado se djxo , qjc se ensayaba : solo está la diferencia en que para hacerlo por mayor , hati ¿e ser los vascs mayares , y iodo lo demás propor-- dúnalmeute. Obrase en vidrios | aunque quien pudiere ©K íes KtlAttiv ^ Í2? tener les vasos de Oro f5no ahoi laiS trucllo : á mimé obligó á haceilo pra csic efecto , la falla , caicsiía y ticsgo de h$ vidrios , que poT ser i$n rigOTosos loí! fííos de esíos niine?a1« , se qoUbran iruy á menudo ^ aunque se ceoga con ellos nsss cuidado-, la Plata mezclad* con Oío en la proporción dicha, «e haca n>uy nie«-- Í5üda granalla , y n?ieniras Ciéncs redcrda fuére, será m%s á propésito paia squesie intcni© , ó se baie en plancha sutil, que después se coira en pedazos pequen ños , y se recuece y hace cañmillos , échasele agua- fuerte encima , que le sobrepuje dos ó ires dedos , hiciba hasta que se haya deshecho la Plata loda, que s« conocerá con la señaiqUe se dixo , tratando dd eo- saye ; añádasele si fuere menester suas agua. Uhinía— mente, la que tuviere en sí deshecha la Plaia, ó se eche en un perol de Cobre , con otra tama agua dtslce, y la Plata se le pegará luego , ó en rinaja ú otra va** sija de barro vidriado /en que se pongon algunos rie^^ tés át\ Cobre, á que tarr.bien se Ikgaiá la Plata , y seré señal de haberse reccgido toda en los des iDodos di*» chos , si 00 cDuda color fotiiéüdose o^gío , ó pardis*- €K) el cabete de cinta que en ella se metiere * ó fínal- mente se mezcle con agua , en que se haya deshecha^ caniídad de sal común, con que luego schará la Platííi'- y se asentará en el fondo. De quaíquiera deestos iro-*' dos se recobrará la Plata , sáqoese y seqúese RíBybfeii^ antes de fandlrla , es señal de t«ínei aun alguna hü-í- medad, quartdo lasupe ificie negiíguea , y si se fande asf^ se quema , y pierde alguna Plata. Pero porque de qualquiera manera de estas cí agua fiierte se pierde , qtiieii quisiere aprovecharíais eche la que estuviere cargada de Plata en un alamM- q«e, póügafe su letipieote , y dele fuígo, destílala éi^ agua toda con aventtjadas fatrzasfara stivir otras ven- ces , y la P?ara seca se quedará en ú foíído > y se ft¿6ditj^'' COA la «dveuiBcia díeba. " '*" 67 r mm m íkü i ar« que saiga dulce , coojo \a usad los plateros. Lis aguas coa que se labó se guarden, porque también llevaa Plata ; será bien desfilar la , la que primero sale esa propósito para volver á labajt Ofo^ y la que gatea después que lasvasos colorean es fuerte , y podrá servir para apartar» CAPITULO XI. De otros modas con que se aparta el Oro de h Plata* JVunque el mas puatuaT^y cierto modo de apañar el Oro de la Plata es mediante el agua fuerte ^ como qu^- da dicho, ni iodos se aplicarán á su destilación , t\\ en todas ocasiones fiabrá comodidad para exjíciraíla por mayor , aunque se facilité su obra íanto en ios capí- tulos pasados, y será en iodo caso necesario su oso^ por lo menos para ensayar b Plata , y saber si tiene algún Oto , como también queda advenida. HmsQ por esto iavcntada varios modos para el mismo efeeso^fuji- dados en la eseacian del Oro, cuya nobleza y lustre apenas hay cosa que altere ó inficione ^ viéadose la coairario en los demás metales , hasta eo la Plata mas pura, que el Azufre le ennegrece y coniarnlna ^ re- daciénioja á un ser laa obsauro y quebíadízo , que apsnas la s^ui diferenciar de tas escorias el que na taviaee cooocimieato , y experiencia muy grande de aquestas materias. Hace lo mismo el A mi moni o ^ porque como en su lugar se dixa, abunda en su compo- sitíou de Azafre. Con estos dos materiales se apart» de la Plata el Oro , en la manera que sig;ue, Héwese graaiUa la PI^üí ^^^^ mi^ti Oío , y poi; 4 M r.05 METAIHS.' 2^J «ada'doce ©nz3S de ella se touan dos Ofszss y quarra de Azafre , qae no haya proba Jo fuígo , miiéiase «as y bien V y niezcisdo coa la g^a^ialla dicha , se po?ie todo ca una olía nusva da barro , lápess y embirre^c la boca, dásele fuego á la redonda alga sparjado , p)ara que coa el calor solo el Az/íre se mtzzU cod Í0 PU^ U sin que arda , sacase la Flaca negra de la oriai ^ apercíbese de granalla dé Cobre ires onzas y media por ceda doce onzas de las que pesaba la Flaia , ánres de mezclada con el Azufre, La niiiad de esie Cobrs se echa con la Plaia al principio en el crisoí ^ tápa- sele la boca , dásele fuego hisia que se átxtm , y tn estárídob se destapa el crisol, échaseie üoa cuchuada de gramlh de Cobre, y otra de una composición ^ds cjue se hqíce de igüsks panes de greta , gra^alfi de tlooso ,. $z\ quemado y espuma de vlclrro , cúbrase el aisoí^ y en estando derretido aquesio , se le tiíads pot el orden dicho ío que resfa át h gra alia de Cof^^re ,> y composición dicha hasta qufi se acabe. Baxas^gr cjíi aquesto eí Oro aJ fondo, y fa Pista se qneds arriba ^ mezclada con el Plomo y Cobre, y huro®! áú\Az^^ fíQ y en forma d¿l que líaman niel , ó d^ l«s crudios 6 confrusiaños de las fa adiciones de Cobre y Plaia ^ d^; que se trató arriba» Pira siber que tan gra^saes el panecillo de Oro que está en eí saslo del crisol ^ se meterá en él un hÜO' á^ hierra enharrado, sáq'ie- se luego , y lo que saísere blanco es lo ^ue tiene ds grosor el Oxo , saíe lo demás negro de ía compo- sición que nada encima. En estando batían tef^^enre cj- cido se vacie en rSíil ó logar limpio . y se spaiiará el 0r® de la composición que s^ qui^b?^ fácilmente, Ames de quitar eí crisol ád foego s? S3C|ue mi poco de Is mmm$- d? arriba , y coi^ Piorno^ ^obie cen- dfada se reñne , y 1^ Piaia que saliere se d^shaga^ aí punto e» agua íuerie, y se verá si esíá ó- no basrafo- lemameapaíiado d Oío, prosigues^ e» el fuego ^ si 09 Ja esmvlcre^ , ^■■ÜP 22? tlBRO V. B^t ARtí La Plaia y Cobce se apartan y apiovechan despucsf Ct3 el rncdo que arfsba queda dicho. También el Azufre soío aparta el Oro de li Píala, günqae ia pyepaíaciün que paia esio ha déte- Kéí es algo prolija , lómase legía faene en qae se sus- tente un huevo de squella cod se dixo se hsce la sal arijiiciosa ; íüécese el Azufre en eüa , hecho sutil has- ta lento que puesío un poco sobíe carbón encendidoi se ceníia cotr;o cera sin arde?. Echado este Azufie sobié la Plata qije uíTíC Oiü dentuda lo apsna de elli. CAPITULO XII. Como se úpíitfa el Oro de l¿s Píúta con AntimcmiBl y de otras composiciones para ello. E ^jiñ un ciísol de barro á cada ocho onzas de Antltno- nio Sí mezc'a cnedia onzs de Cobre : perqué sin élrc- cibíría detrimento el Oro al aparrario , y en estando derretido en su crisol se le eche encima un poco de Anümonlo dicho , que en fundiendo se andará en cerco á ia redonda^ échcsde luego otro poco mas, y des- pués que taí?ib¡en haga sus ceicos , se le eche jünio toda el Aniomonio dicho resiante , de que debieren prevenirse tres partes para cada una de Oro ; cúbrase d cíisüí luego, y déxese cocer la mixtura al tiempo Cíí que se podrán andar treinta y cinco , ó quarenta pasos ; téngase entre tanto caliente y untado de cebo, un cissül de hierro angosto por absxo , y anclio por arriba pue$to sobre un tronco , ó pie de hierro o palo , vachsfi en él la mixiura , sacúdase el pie ó tronco di- cho , paia que baxe mcpr el Oro al fondo , saqúese en estando fiio , y repítase esta obra hasta que que- de totalmente fino , aunque á las úhimas veces no seta ríjccesario cocexlo con wn(o Antimonio como la prime- ra. ÍUfiaese úidmamerite en cendrada de ceniza el OrO| y á la mhima de AnúflQOoio se le añada casi oitr* DB IOS BáFTAIESé 229 tinfo día rssDtas^ y h ul^á de ellas de c?poma de vi- drio. Denitase en una Hsa , ó crisc«l de bario dos ó tfes veces, y toda se asentóla en el fondo otio pane- dlío ó lenteja de Oto , que se fundJtá y refíoará coa lo pritrero, Kiczciese al fin Vfomo ccn la mlxiura de Andmonio , en qtse está la Pla^a , refinese en cendra- da , y se spiovechaiá la que hubiere ; y s¡ ánies d« Uegar á hacer esto no se cuece con ins rasuras y es- puma de vidrio, como se ha dicho , censtime el An- limonio psfie de la Plaia , y cccDe y roba la cendrada. Hácense también cuas coáuposiciones de Azufre, Antimonio y euas cosas , para apartar el Oro de la Plata , prepárase el Azufre que en ellas ha de entrar, de esta manera^ Molido muy bien se cuece en vinagre berte por cspaeio de seis horas, seqúese y echado esa un vaso, se bba con agua caliente. £a primera com- posición sea la que se hace de uija libra dtl Azufre di- cho, y dos de sal mtíy bien purificada. Hácese cira de doce orizas de Azofre , seis de la Sal anificicsa , tres de Alíiíojaire , y una de Azarcón Otra de media pnza de Caparrosa , muy bien seca al fuego , dos onzas de Sal ariificiosa , quaiío de Antimonio , y sds de Azufre, quatro adarmes de Vidiio , otros quairo de Salitre , y dos adarmes de Alrr cj@ire. La quaria de Sal íriifiíiosa , de Azufre pre|: ajado j rrspt as , doce orzas de cada cosa, y seis de Alinear. Ova se hace de par- tes iguívies dtl Azufre dicho, de Almcjaire , de Salitre y Cardenillo. Sobre doce onzas de Piara que tiene el Oro , estando bien der tenca, se echan dos cnzas de qual- guíera de les dichos pe Ivcs , oerésst mty bien , y echase todo en otro crisol c&ííente y onisdo ccn sebo, sacúdese para que el Oro baxe itítjor ú fondo ^ y tn lo deiLSS se procede como queda dicho. Apártase el Oro de las pitz?s de la Flaia do- lada, sin su dettio^emo de cus hiaui^. JDe u^a {ari«' ..^- .... , , . 58. ... , ■.■ „. . ¿i AliHüjitre y mzí'u de Azjfe, se hacen póWo?^* únusQ Í3 píezj cofí aceyte , poívoréjss coa los polvos dichos , póaese con uias macllcs sobre carbaaes en--, ceodidos , y bien ciiienie se sácale sobre un iibiilU dó agua C3e en ei Ora , de doa J*^ se recage y aprovechi» Con Azogae caliente se pu^de conseguir el mh^ IDO efecto, meiiaiido en él la ptezi doral* h^sta que se azogue ^ y íjego en agja f^íi ^ ea quesa c^^rá el Oía ftjezciadla cofi el Azogiis, Repízase ias veces qu? fusre necesario, hasia qU2 na se vei eola píezi señaí de Oro» FxDííaese y desazaguese ea el ooda oidinaiio de la Plaia. CAPITULO Xllf. Del m^ Jo de apartar del Oro I2 Phia, o ftf¿t^^tdera mezcla que tenga por el qji^ lUnun cimienta^ iíw x3^ños de grandisímt ímportancr» , y sTñ remedia h35t3 hoy ha causado la eficacia del que Ilamaü cU mieno; cosa emre oirás, que se tocan eo mitería de ineuies marsviüosa ^ que atgaoos saben, y crique nin- guno ha reparado para el beneficia de los de Plaia vde que se ha perdida muy grars suma y por h ignorancia di $0 conocifnienia y reparo, como queda advenido Cfí los capíiulos 8 y f , del segundo libro. Es el cicoiefjta ana quema de m átales ya reJtt^ cldo á cuerpo coa mezcla de algunas, que á iodos los dernss atrasa á sí y loscnlcinaa^ quedaTáo di su Pjer- za salamífiíe aseatala ta nobleza sin igual del O/o. Varios son los fisaie?iales que ea aquesia composición cntraa, y las proporcines di eilos , segualas expsrien* cias, que púa afinar el Ora feñcrea diferentes auío^ tes; pero tolos soa míaerales 1^ y que de oiJloaria acocnpaftja á los metales que se qjeaaa para benefi- Pililos por Az>gae , par doade se convence ti ver^ ^4J do h pcrJiJi é iucaaveaiMtcs dichas ; pJis cal- V M ros a^ETALEí?, 2'¿t cínada Ifi Plata 52 convierte fácilmente tn a^ua , y co- mo 00 se iccoge ^ lo auibuyea los beieñ:iíuore5 á haberse quemado en ¡os hornos, qci« dicen pa-^ars-de punío el jueial Ea el cjsía fiiosódco de Uíphsfíilo , y en el Agrícola y oíros » se hjibn composiciones va- lías para dqaesie ¡atenio , déxalas por no necísarias ; pues basta h mu ordinaria , y fácil quí se hace de polvo de la i rulo molido y sal comai , aunqtie es ms- joi la qae llaoian de compás ó rnioa, en esia forma. Con oucve onzas de patvo de hJflllo molido , y cer- nido se mezclan tres de sal , y en esta porporcion se hará para mayor ó oienor cantidad , ^8^*^ '^ fuereis áil O/o que hubiere de ciraentarsi. Bues? en pfin- cboefas deígados conao escuJos , ornas susi!¿s. Rocíase la mixtura dicha con on poco de vlaagie fuerfe , en qjc se haya deshecho media onza de AlísojaifC , ó Sal ©mojíaco; y en una olla de b^r ro nueva se joie en cí fondo un lecho de los polvos dichos , y stbre él Oíro de planchuelas de Oío, de suerte qu^e no se to- quen ^ ni Q3\gin unas sobre otras ; síganse scbre el Oro mas polvos , y así se conumie aiiernando , basta que la- oUa se llene , ó se scaben las planchadas , que también se sucíenf poner mopias en vinígre, que ten - gao Almojiíre desheclu ; tápese y embá ?íse ntny b\si§ h olla ; acoÉTiódese en un bofrjiíío rtdoodo 6 quadrs- do * que por h parie h^x^ tenga un apaña aú,^.íto en donde caigan las ceniza? por oa» rexa d^ hv^fo , so- bre que se encenderá el f-íego r en unas ireveJs . ó sobre barretones de hierro que atraviesan di pa?ed á pared » se asientan en debida distancia ia olía , íí ollas tn que esiá el Oro Jlénase todj de caí bon , y encién- dese ; esién la^ ollas siempre b^ch.s as ]U3 par todas psiies , como fo está^ las caperuzas qaaido s* disaz)- ;gm las pina?. Corjtifiíicse con ig-ialJaí íq^e^re fuego el tieonpo que fuere nícesario , s^gun la míz:la que tviviere el Oro. AsentaJo esiá enue plaíe?C5> , qu? eíi cada doce bous se subs ua quiiaie ; peía no es aquesto ZQZ riBRO. V* DEL ARTB fíifalibic , ni sisnupre se requiere tanto tiempo. Síciséi" y déiase enífiar la olla quando pareciera estafa ya para cilo ; tócase y ctsáyase el Oío , y si no estuviere to- lalmeme fino ^ó de los quilates en que se quisiere poner- ío , se vuelva per el óidtn nsissno i cfcncftíar otra vez. Ja Plsia que teriia el Oro la ir&seíon así los waieiia- l^s ó polvos ; sac$iBSQ de clfcs en el modo qae SQ dixo 60 el beneficio de los metales por Á2®gue» capítulo XIV. ptf las aguas fuertes que deshacen ^ y convierten en agua al Oro. Xi^s simples , qtie resuehcs en agua por desinaclotí ticoen vUíud para deshacer el Oro, son cl Variólo, SaJitre , Almüfatre , Antimonio y Solimap ,hác€nsedc ellos cosnposjcioíies v8iÍ3S. La piimera de des libras de Viiiiulo y otras taeías de Almojaire , dcsiílanse por el modo de !as á^nu agüss fütrtes s tómese una libra de sgua fueae^en que se baya deshecho Plata ; édaensele ues onzhs de Aloicjaire , y después que se coíJ^vieiia en sgas, se destile por Alasubique de vidrio , y co- mai el Oro ; é de una libra de Saliue , ó de Anu- roinlo 0212; ó d* panes iguales de Salitre y Sal de eriaa^ó de Almcfaue. Rayisundo deshace el Oro eti la quinii esencia dd vino, surosmcnie rectificada roa 8yuda de la Sal hecha de lo tKssnjo , para ía coiupo- Sicfora de su Oro poiabíe , y piedra tan celebrada da ios filósofos ; pero e! tnas fácil modo , y que yo hclíé acaso para corivettír d Oío en agua , es echar cti la soeiíe oidínana, ur^a encade sal de la cotnun, q«e usa- SDOS ea lü5 mismos manjares bitn molida f, para qt e se dssbags fí)8S apriesa á cada qusiro ^ ó cinco onzas de le dicha sgua con que se pierde toialtneiíte la fuerza qus ames lerJa para dtshscer la Flata i y la adquiei V DB LOS METALFS, ^ 235 violentísima para converár en agua rubia a! Or j con-» ira quien prioícro no tenia eficacia , con justa admi- ración de los que mas Cf nstderaíen el fundamento de 13(1 coBiraiios efectos He usado de muchos ancs á esta parte de va^os de finísimo Oro para apariario di la Plata , por la falta y riesgo de los vidrios , como tr% sa lügíir dixe ; y teniendo en una ocasión menos fuer- za el agoa fuerte con que estaba haciendo un ensaye, para deshacer la Plata de la que yo quisiera , te eché, estando hirviendo, en poco de sal, que acaso hallé á 012Q0 , paíeciéodoroe le da^ia mayor penetración y ayu- da^ no se deshizo mas Plata ninguna , y el agué fué tomando uo color amarillo ; reparé en la novedad ♦ pensando lo que fué cierto , que se iba deshaciendo d Oro. Helo usado machas veces después en vasos d« vidrio, y es cosa f»uy ctiríosa y fácil. Conviértese en hermostsiraa agua todo el Oro ; y si la Plata que tenia era poca , se asienta en el fondo del vaso , hecha iruy suti! polvo: y si mucha , se queda en la forma de planchuelas , ó cañondílos en que st edió esporja- da y quebradiza. Apártase el agua , y en ella va el 0.0 ; lávase la Pina tres ó qaatro veces con agc-a ca- liente » hasta qae no aítranlíee y guárdense , porque to- dos llevan Oro. Fúndese después la Plata , estando bien seca Destílase per Alambique d agua en que csíá el Oro , si s^ quiere aprovecharla , y si no se evapora é fuego lento , hasta que se seque moy bien : queda en el fondo el Oro mezcbdo con Sal , dás^^le fuego re- do en crisol hasta que se lunda , ó tom« pot lo níénos cuerpo con que se aparta de día. Pero «na de Ifis experiencias proprias o^ias, y de que ení?e otras muchás no ht hecho menor es?i- rcaciün, por los secretos mayores quede ella pueden rastrearse , es el aparíar el Oro de la Sal con que está nirzclada en la mañero que se sigue. La masa amarilla de Oro y Sal que en el asiento queda , se mtielc ea 59 ■?li 234 XlBRO V. D^t ARTE estando bien seca, scbre una piedra suíilhimsmeme ; pónense en un vaso de viJiio sqaesjos polvos ; écha- se sobre ella agua de la vlds , tan bser? rectificada , que no tenga hu^Judad a'guna , eo cantidad que sobrepufí dos dedos á los polvos , y en muy breve rato auae á sí todo el Oro esi^ qokia esencia plomando su co- lor smariílo, f dejando ía sal blanca , sin tuezclarse «n ningún moáo con ella. Pénese en vaso aparte aques- ía sgua , y échese oira una ó dos veces sobre sal ^ hasia que quede^ corno la nieve blanca , y el agua no reciba cofor alguno, ^ucda austera al gusto essaquín- U mtnch c©n Oro , por los csf faiius de ia Caparro- sa , de que se hizo el «gua fuerte que con él airaxo. Es Sügeiomuy á propósiío pai a operaciones Chíroicas, que con cuidado no escribo : y eo otras ocasiones que antes de esta se haa ofrecido , también ha pasado ea silencio, por 00 gasar á ocupación y estudio dearte^ que aunque posible y cierta , ha causado y causa gran- dísimos daños^ eo los que de ordinario la exercitan s?t3 fundamenío , siendo ratísimos en e! mundo los que de din 56 sabe baya» leriido algún provecho. FIN. Ul TRATADO CURIOSO. DESCRIPCIÓN BREVE DE LAS ANTIGUAS MINAS DEESPAFA, QUE ESCRIBIÓ D. ALONSO CARRILLO LASO ^ dtl fíábho de Santiago, CabaFlerizo ds Córdova* CAPITULO PRIMERO DE LA DISPOSICIÓN QUE TIENE ESPAÑA pura criar metales, £« lAJ ^4lli el martillador de la laguna EspansU , sacude los peñascos Deshechos , con el palo reludentfm Algunos erucrden d T^j> per esta lagaña, y el pe-» ^asco deshecho con el falo letoclenic , el Oro expen- dido en hcps, ó en láminas. Pero el Padre Radero el lino, que en los campos íagünesos de Espaiía, co- uio en Seiaba hoy Xativa nacía. Y por el palo el mo- do de hacer el lino, porque tiene por incon veniente, qoe siendo el Ofo mnduio se hbrase con palo; pero é^ayor ioconvemeí5te es inietprefar el peñasco rnuiido por Hno , y así se ha de declarar como los primeros, bien qae lo cieno es , que este lugar tiene alguna par- ticiilaildad de España vQi^^ no akarizamos , pudo lla^mar íaguoa el lio ,como otros poetas estanques , y tíaudíanG tü el Panegyrico de Theodoro el Ta^jo. Hónrente los caballos , el que alBeéis Resonar hace con relincho altivo , El que del Tajo los estanques de Oro Bebe , ^ las clines con su grano esparce. Sí no es que se entic-ñde del faerojellon , cui/a *véna ócllada se traía á R&ma de España , como dice Pu- nió , lifa. 33. cap; 7. y ailí se quemaba, y lavaba y sacudía. IV. DE LOS PFRINEOS. J^sto he dkho generaímerw de España , queda ahora hablar de sus piuvindas. los Pyíineos en la cabeza de España, así per el Mar Occeano de Vizcaya cctbo por el Mediterráneo de Caiaitña , quan léj s de la vista , y hor/dos cenados con stívas , están llenos de roste- lia de Cubre , Piaia y Oro. ios Giiegos dd fuego que ctiriitó su dunza , paíticülajmtníe tos nombraron. Aun- que íirgieton tsto aismo en otras psr.íes de España, liicdoio ciice , que entres días se sácala de Fl&taun JlímAS DE bspana. 24 t Talento Euhoycó^ que vale cchocíeoiosducsdoí, , por- que jtiene con el Aúco proporcioü sesquiíercia , de uno y un tercio. La riqueza át\ suelo UáWuh^ el trabajo ^á quien se conteotsba de las primicias de la naturaleza, pero contra los leúdales que eetre las ca- vernas anchaineoíe , y con espantoso raido se despe- ñaban , fué iDcnester ta oíáquina , que ee Egyso in^ venté el rarísimo Alchimedes ^ para desaguar las minas. En latín Codea ó Pompa ^ de la qqal escribe Vicra- vio^ lib. 10. cap. * i> Tanto costaba el Oro y PIa?3 , que solo en las fábulas se gustó de su facüldad. Pe los trofeos de Pompeyo , casi en los úliimos Fynneos por los Gcrundenses se adelsmao las escalas de Aníbal^ mas tbaxo del Promontorio que hasta hoy coosciva t\ apellido de la Luna , de aquellas y del moDíe de Júpiter , hoy Judayco , mas cargido de metal de Ber- n>eIÍOR , que de aguas, se apresura ía Mar Rubíicsío , hcy Lobregai Por los lodfglies y laleníaoos , hoy Barceloneses, Mas creíble es, que así la ciudad Rabri* cata, á la orilla del rio Mediterrinea , Ccmo e! íbís- mp rio se ÍlanR?se dí^lBermellon , tu^ o color >nn la- tín , como escribe Plinio , lib. 33» cap 7. se dice Ru- hrica Les Romanos que con santo juicio ponían noíxi» bres á los lagares , no nombraren esta OGiosan^enie , y si cUros por I© Plata en los Pompelonenses, hoy Patnploíss, varíameos- H conocidos , y dilatados hasta e! Ebto , rico en Claa- diano , lih 4 mas torf^arj al afediodia , y no meaos erecídos, bkn qas cercados dt; campos fénitcs , descaft^ san un^^^poco eo las faenies dá Daero ^ dá donde pts* s^guíificaos con EKnio , lib. 4. cag. ao«, CAPKÜLO ¥^ JS^í CasíiliSy Gilicta, Porlugal, Asturias jnscayoi y de los Komanos:. IBiL río Duera, de los mayores de España , nace en los P'ilendones , y se desliza por Numancia . de allí á los Arevacos y Vaceos. Aparta de las Asturias los Betones, y dt Lusitanm tos Gallegos , y de los Turdulos los B'acaros. Toda es^a dicha región desde el Pt/rinea esta It^na de metales de Ora ^ Fíala , Werro . Plomo negro yf blanca. Los Pelendonas son Ibs pueblo? , qoe ahora ÚQtim sus asientos en Agnilar^ ^cMeda y Veíiaoga f Numan.h es Soiii , o^ allí cerc» mts de ¡egü3 y media aciiba á la puenta^ ^%^^'^ ? población , que pc^ blasón d« sns hazañas ^^V^erico Unco Stmptoñio Ptoconsal , vencedor de los i^tUiüt^ ros, íondó ces^a de la fae^te de Díí;o, Parece^q^Jfi SMo y lib. 33. cap. 3, dito por esia oacion ; Gar^ VI \ ^ MINAS DE ISPANA* 2^% ^untiUas, o brazaletes de Oro Célticos^ se llaman los que otro tiempo Celtibéricos, Celiibetos son los puebios que pusimos ariiba , aunque s^ cxiendian tan- to por esta pane de España , y íambien por la otía , que hay mxoi que. los pone en entrambos ír.ares , peíO proptlameme son los que priraero arriba dixa. Los CeU ticos esísbaa derraíiiidas por Espsñi , unos co Pona- fia! , y oifcs en eS Aiídalucia , segim PtotoiDeo , otros eo el Promontorio Céltico , eotRO Plinfo , que conoce unos Ncrías , y otros Pressmcrcos , y así esisr^do esparcidos Io$ Célticos , ía gala de las mugeres Celutéffcas pasó el coiabrc de las Cdiicas. Como U hm^ , y mas m esus cosas es mudabíe ^ los Arebscos se pusícíon nombre del río Areba, abora Etesma ^ sus lugires soyes prin- cipales bay en Plinto , Sagünda , Sígucnza , Uxama^ Osa3§, les qustes nombres tenían ottos lugsrcs , Se- govfa , Nueva Augusta , hoy desconocida. Termes, núes- ira Señor» de Tetcnes, Aldea , y la insígoe Gíunia, tsno de ios siete nibiinales qo^e ocupaba h paite de Españt Tarraconense , abara !a Curuña de los Condes, los Bat- éeos son los Castellaoos Viejos, que fobitan las ri- beras de Duero r les Vetones son de su nómero , de la otra pane del \\o, de esia los Asturianos , qtie en- tonces filas se esiesdian ,. ahora cercados de los mon- tes y del Océano, olvidada su noble ^.a de Aagustaoos, solameoie transmonianos , de^an !a que perdkron al reyno de León , y trucho á Portuga^^, Los G:?ll gos lampoco t«can boyal Dueía Lushania es Pbnog J , flue ahora por esta pane se alarga de esis del Dutro^ y estrecha y disminuye á Galicia. Los Turdulos so» los Ponugüesíís ,4?^^ Fomponio UzU iUma vMp^ ^ distinción de íos otros que poblaron el Ándala ía , y sin data eran de la sangre de los Lusuanos. Los Bca:-- caros se encierran en este lietspo en Portogs! , cuya memoria dura en B?&gi , eograndecídí aniiguamer.e con título del Imperio Romano y celebrada Augusta j Ausonio en las ciudades» í tJi.^i «44 ANTIGÜEDADES BF tA§ Y la que se ennoblece con el seno Del mar hondoso Bracara la rica» Hjse de entender de los metalas ^ según este logar de PíiiJo , que vamos declarando. De esta parte y de Id oira del Duero periefieciaíi la mar \us Bracsros , y y Tufdulos , hoy debaso de unas leyes, y ana mis- «na nación de ía corona de Fariugaí. De suene , que todas esías panes que he conformado con eí prescote rooocimicBfo , afirma Plfnio , que esián llenas de Oro, Piara ^ Plomo negro y bisoco y Hierro. La ciudad Argenteofa , jiioio á Fravia en los Asiufianos , puede ser de a'goü fsstro quizá perqué la palabra Roroana tuvo cfusi verdadera , como para nosotros en ei Ferá en las Charcas la ciudad de la Plata ,p«es como se verá por esta cb iia los nombres de los mefsles, como ¿n Ciras paites de Europa, taísbleo pusieron en Es- paña á los íugsres de la tierra , donde ios había. Se- gún los grados de longitud y latitud , que tierje encías labias de Ptoloaneo , ó es Fravia ó cerca de ella : llé- gase á esto que se descubren hoy en su derra escorias Boílgüas. A les Asfuriaoos viiuperabaa los poetas la- linos , Hamándolos amarillos , porque vivian en ila$ fábricas de los moates cavados , perdida la color natu- »á!, por el exceso del trabajo, y hedor da los meia- lés: i tanco fu rzi la corieía , qae uoos hacen escla- vos á otros, por el iostru nsoio de ella , y orros se hacen esclavos á sí mlsiiíos , por hurtar su deojasia á su Dilsmo suKrr Jnsüf'.ible/ Marcial lib.i. n^'-/:- Recibe lo que caha el Asturiano Mn los campos dichosos de Gallero* Dicho coo ingenio , porque teniendo que trabajar fn su casa , siendo ían rico , iba á los vecinos : a^ímis- mo los \hm^ix\ avarimtos ^ por no haber tenido roaf gruesas ni mas oidloaria ane, qu3 esta de las riquezas anificiales , disiinia de las namraks. Silio Iiaüco, lib. \o* epist. 10/ csnta de estas regiones» MINA? DB E5FAPÍA» 24; jtff üf todo metal , de aqui la vena. Del Lxton , amarilla de Oro y Plata : De doblada simiente se congeli. l^la tierra produce hs atroces Partos del Hierro , y del rigor de MarU. Pero Dios escondió de las maldades La materia en el centro de la tierra^ MI Asturiano i:üdícÍQSo dentro De las entrantes hondas despedaza La tierra ^ y dsl calor , ei desdichada Del Vro , -^uél^e la figura humana, jiquiel Duero ^y él Tajo en la riqueza Igualan al Pactólo y sus arenas , í' el que por Jas murallas de ios Gr avies El nombre corrompida d^ los Griegos , Del famoso Diomedes gefíie altiva , • Los lucientes pedazos arrebata Lathes , que representa á las naciones Déla muerte eléviáo y del infierno. El Iceies de los lasli^os Líauíal, hoy conserva sa wwbre en I© üídmo ds Fonegal ^ oiire Brega y el CAPITULO VI. ' X DE LOS ROMANOS. xi ngañase quien cn^psndo el poder Romatio , piensa que traxo i España este iraio, Extíckio hé propn'o ya de los Españoles , como de los AquUams ^ hoy franceses de Gulanna , dice Cfssr , i* 3. de BflLGalL que por el uso de sacar cobre antiguo , se zalían con^ tra las fortificaciones Rematas de las- minas , habien- do después sprerdido el srse \m\hM de íüs Rcmanos , fbeía de Iss rrinas^, ínvíCcico qrje «fesptrró en s^a In- genio la píiniera nattísif/a de sirpaiiia. los pim^ercs que eí/scñ8i€n á les Esjañolcs á criUr/der hs s^ro&s, 62, ^mmm IfJi! 246 ANTI6EDADES I>E LAS fueron los Phenl^es , las quaks en la fama de las Grie- go? ó en sus fábulas , fabíicafon palacios por los La- berintos españoles , debsxa de fa tierra i su EHos de las riquezas , y aquí h adorarojt , y se enfiqueciefon in creíble menie. <, como gente asfutsa y codiciosa.: y • quien Días, Ezech ay, por repEeKeasídn y vergüen- za de sus pecados , Hami Mercaderes \^ y amenaza ís mu^rtf. De Gadmo Phenrz á\ct- Plinío , I. 7 cap. 56. ^ue fué eí primero^ que halló metales de Oro . y el modo de samrlo. Pero nosotíos , que con el conocl- raiento de l^s s?grada<í letras , rccibinaos laverdíid, st-^ bemis que Tübal Cam fué el primera que conocii el uso del Hiemo y det Cobre. Los libios de Hcdgc ^ GttiQS. 5 elidios por Tetfuliaaaen^qt^el lugar . aña- den , q/ie i^mhltn del Oro y de la Plat« v aunque na tienen áut^rEdái , co esio luerecea cfcdiio ; porque lo •firma Phibn en el li&\¿ ti de las inugüiídades de It Escriiura , y lo sigile Jaseph3 lib^. t. An. Jud cap* 3. que en uni palabrt dice, que intxentó el arte de hs metdes , como áé Cynñr a en CUipre dice -PB- lalo. Bien, que G?nebrarda üb, t^Chxoti. atribuye es^ ia invención í Cain , lo que es cieno por razón s- y mo por escrifuri. Porque A Jtn, tííot^naí^poí 'srg^^- cÍ3 de Dios, no solo de Its costs divinas , pirreífin Sübfenaiííral del hombre , sino del conocimiento de las féuinanss ^ eatrtflabos b!ene$ para salud delalnia , y u&o del cuerpo , comunicó á sus bifos : los quales , segua SCO Inclinación y capacidad , aprendieroR , y con el amor dé padrc$> enseñaron también á los suyos. Y^ así Tubal Cafa , fépílnio en la generación de los Cainitas, exá'» minó mrs lo que había oMo , y segun^ era ya la rou- chedu Tibie de hombres lo^ traió , y se sirvió de otros. De suerte, que raas como aficiónalo, y continuo en este trabají , mereciese nombre de loveriior , que como el primero, ó solo en su tiempo. Acabad» 1« dcscenden- cii de Caín con el Diluvio, en U tercera edad de AbxahiQ , se divulgó iodo el ingenio de conocer , iti- I^IKAS DEESFAÑA. \ HT m y asar de los mejales. La qual Irt vención bien la atribuyó Pliftió á Cadmo , por lo que tenia de Oriema?, püés dtsJe la prímtr memoiia dd Diluvio gozaba el Oriente ya de las artes , que tan tardé Jos Griegos y laiinos, dándose por bárb^iros , se jíciabsti de hsber lasado y conocido ; de suerte, que el año de^ mi! y quacrocienios y noventa del Mando ; del Diluvio ñes- cientos y noventa y tres ^ que fué quizá quando ios Fénlces apollaron á España , generalroenie en el mun- do se usaba de meiales; Los Fenicef no se contentaron' dé llevar el Oro de España al Asia , sino convidados de li gloaneia pobfaroo \ y con csit comodidad por los gta- dos que sube la malidt, intentaron el Señorío. De tan esirecba y laiga conversación salieron maestros de ml- iaas bs Españoles ; de saene, qíie como dice Fliníi^^ lib. 33. cap, 12. en las partes Mediterratíea^ de Es^ yana^ cqrramptn la Plata can aguas curadas. Mas presto los Carihígineses, linage dé los Fénices , no i«- flríores en sagacidtdv y superiores en fuerzas ^ y roar pesados con I* vecíttdad, y sufiidosvcon la viveza A fí I- cana solts co^tno ly ranos cuíif varón las' mirlas, y des-* cnvolvieron^ los montes > encendida la sobérvlá de tBan- dár \ y ligor de las artais con la insolencia del Ora, porqoe pensíndo con soldados forasteros pagados sin fá costa de su sangre, á fuerza de dineros asohf el íoperio Romano y sujetar é Europa , rvo perdonan-*» do á lo roas desierto, y arenosa de la libii ; después de cneehos trabajos qae traxeron aí flíundo, csidosde lé vana confianza del Oro , «^"«í'íos los soldados ex- trangfros, perdieron sus ciudadanos , y piesio so Re- púbíicaw Eitraroo en su tugar los Romanos, los qua- Jes^aí primipio sedientos de glbíia poco esirmaron otroS bienesr después el vició rodo lo coTifuiidió , muchos Italianos se dieron ¿buscar Oro maí íngeníosacDente que todos los pasados ; pero el Senado Romano siempre nnosud en esie cuidado maravíHosa lemplarzi ; pera gezaien de las riquezas que hs fhenices comUmca- ^ ^4? ilJTIGUffBABfiS Dé IA$ ion y tuvieron en España , y de lo que caUmS Ii co^ ákh Carthsgínés ^ y con el ristnpo los Españoles ya erperiKieatados , haWao juoiido , y así los triunfos pros* pcrísimameme florecieron. Marco Hervio Pfeeor,^Lí- Viüs , lifa. 34. entró en Roma vencedor de España a caballo , qm líamaronOvadon, que es lo mjsme qua me- nor triunfo , y metió en Erarlo Romano , de platas!» n^arco catorce mil sereclenias y treinta y das libras ^ á& sellada cotí cono de un carro de dos caballos dleis y siete mil y veinte y tres: y de Plata de Gaesca denlo y veinte lüií y quatrodeofss y tielnia y ocho. y Q. Mí nució sm succesor dio al Erario de Ffata trein- ta y quatro mil ochocientas libras , de das caballa» setenta y ©dio cnil , y piara Guesca doscientos seten- ta y ocho laU ; pero este número es muy sospechoso^ porque crece demasiado» M, Catón Consol iríunfó de España , y trsKo en el írlunfo de plata sin marco veín- ta y cinco lüi! libras , de dos caballos ciento veinte y ties trJ! , de Güesca quinientas quarenta ; de oro cjíI y quarroclenus libras De los despojos dividió á les solda- dos de á vk doscienras y setenta libras de cobre , á los de á caballo tees dabbJo. Todo esto creerá fácilmente^ qjue sia irabajir los Españoles en ías minas , tomaron por despojo los Romanos , quien sz acordare de lo que escribe Esuabén , que los CathAgineses ,qoccoa Amil- car Barcas , padre de Aníbal , hicieron la jornada de España ,^ vi¿ron que los Andaluces usaban de pesebres de Plata y tinajas, A esta propoícíon , los instru- mentos mas iiobi¿s de la casa dcbltííon ser da oro: a ¡a roistia proporción es creíble, que sola la victoria sin cuidado de minas diesa tamos dcspo}c5S de metales. Y aun runcho antes los meicaderes^ después de cargados los navios ds pfati , por no perder qualquier modo de lUvaiia , foTJirban las áncoras de ella Tanta carestía te- tiian ios Españoles de otras cosas , ó tanta era la hsmbre de los F;:nic(ss , que lo que sobraba, aunque tan estimado, CU «iet3€i uso i lo aveniui aban. Á y , _______ CAPITULO VIL PROSIGUE DE LOS ROMJNOSi En «aotas historias de Griegos tan doctos y Ubres, y cnejülgos de la gloiia Latina , en algunos historia- dores Romanos de buenas cosiutiibres , que no per- donaron á su patíh , eo la justa teprehension de los pecados , con zelo de la enmienda ; no se hallara una palabra de Ley ó Decrtlo , ú del Senado u ^ei Prin- cipe , que muestre ansia de oro. Bián , que prudenta- mente se Váiieíon mucho dd Español ; porque el fcs- píñiu Ssmo, en los libros délos Macabros , llb. a. cap. 8. brevtmenie, pero con la roayor honra , que Jaraas hojBbres akaRzaicn , habla tsn particolarmente de la grandeza Romana, que dicelo mucho que hizo en España, y hs metales de oro y plata ^ que tenr* Rervios valeoasieBOS ^ que se añadieron á la invencjbl© Magestsd ; pero si hubfeían comeildo viiaráas por el Ofo\ no les alabara umo como hace , pregonando de jellos que conservaban sus amigos , que erso sabios en el Consejo, y que hscian lo que se les pedia jusio: todas vlíiudes contrarías á los vicios de los que se enloquecen con la rabia del ínseies y dd Oro. De aqud monstruo Nerón dixo Petrot:]io Saryíico , que si alguna tierra enviaba Oro \ era su enemiga ; cero Tíajsno, bobísimo Pííñdpe en Dada Med'uerra- D€3 y Tíansalpin*, hoy Transfiyania y Moldavia , mny ricas de Oro , vencido el Rey Decavalo , y hecha pro- vlncia ; no se cu? ó mss de ías minas de lo que pedia Mnt prudencia no desprecisdors de esta , ni de oirás mei- cedfs del cielo. Adrino , haciendo rcniper ía pueme deí Danubio , !2S despreció de codo pusMO , dexaodo ías ©aci.is á los báibsros , Y poniendo el Danubio por st^o del Imperio R^jiDano ; ío qtial alierado porotíos 6$ :3^ Í5<> ANTIGtTEDADBS DE LAS Emperadores, volvió á hacer Aurellano , vsTeníísliwó en ías arfuss; y pasaJos muchos pbeblos de esta pane del Danubio , hlzd una nueva provincia Dacía , des- amparadas ías otras. Tan lejos estuvieron los Romanos de dessruir a España con las mloas ¿jue vedaron Cen-^ sores a las arreníadores el trabajar las minas , con todos los hombres que quisiesen ^ determinado el nü^- mero , de qm\ ley se acuerda FlIoio , lib. 3. cap. 4. 1/ del Entredicho antiguo del Senada^ por elqual se perdor.ó a Italia , r¿o habiendo en el mundo tierra mas fértil de metales , como tampoco de las demás cosas, E\ mismo Senado, eof^o dice livi©, üb. 45, ^uitó el pecha de metal Macedónico , que era gran^ disimo ^ porque no se podií susieniar sin arrenda'- dor , y donde lo Áay . ó el derecho es *vanQ , ó los vasallos no tienen 'Utertad ; ni tampoco convenía , que los mismos Macedones arrendasen , porque donde hay interés , nunca faltan causas de alborotos y ¿e-¿ pendencias. Ni tarup^^có á los vefícidos pusieron tríbu- lo d: Oro sino de Plaia ; y después comunicado cl Imperio , casi todos los hechos pedían en especies » que son vituallas para los exérciros ^ como se ve pof las leyes de los mismos Emperadores. Y esto no lo hideron porque faltase Oío que sacar , sino por la maa- scdumbie. CAPITULO VIIL Ma^ de Galicia^ Portugal ^ Asturias^ ^e Vizcaya '^'y de las antiguas riquezas de Castilla , y otras partes^ V-'Umplida csfa diversión necesoiia , volvamos mai spreíaiamente á nuesiro propósiio Josiíno escribe rie Galicia: Una parte se llamiin Amphilocos ^ferii— líslma de cobre y de plomo y de bermellón ^ el qual a su rió vecino dio nombre , riquísima de oro tanto^ que con el arado romeen los terrones de éU Dentro j J! km ífí /¿I raya de esta nación hay utt moft^> sagrado . el qual es sacrilegio tocar xon hierro ; pero si alguna vez con los rayos que s pn /'muy o'^ diñar ios en esta tier" ra , se rompe y cae ^ se permite coger el oro ^ como merced de Dios. Este moniQ sagrado , parece que a^u- de al 'moníe que llaraan Frr^do , conserva las Sfña- ks délas minas La tierra arada de ora , qaizá Vál- diorres , seis 1 gu as ds Valdeqíáiroga al m^dio dia , en tsctimtzsémigQ^s Valle de oro. Bl bermelloo s: dice eo lau'n Minium i y $ú es conovlda e^?a paríe de Ga* Ikía por su claio lio Miño, que dio U hon?a de sus riquezas á Aoiia , Orense hoy en sü orilh. Jaüíamen- te se signlíica , q^is tiO''*^^^ habb tanto beríisellon h^bía azngue . pbia y plomo, Dica Estrabon iib ^^3. cap, 3, f/ estaño , no como ¡os historiadores publicaron ^ se halla en el buz de la tierra sino se cava. Nuce en tos Mrbar^í qui están sobre Xusitania. E^ios son k>sr que pone en í^ Jams iMCzmst^h^y Lugo en Ga- licia . Pllnio , ni los llama rafes por los vicios^ sino dicé': I)e desconocidos y dé bárbaro nombre , pero libres ciento y sesenta y seis mil. También dice de estos Mela , qt4e apenas -se podían pronunciar sus puebht coH boca Romana. En otras cosas eran humanos. ¿iiiO| dicelíb. 2. \ ''' ^n Con el Oro Gallego variadas Las uesiiduras de ^Matronas nohles'é En esta región de Galicia poogo i>is gerítes Cha- libes , basra d Occe^no , qóe como dice Justino , jdcl Ríe Chali be se apellidaron : qo^ú sea esíc río no se S^he acerca de Ijs autoies; pero á mi me parece que es Sn , por los rastros de las hztttiin ar-t^guas, que se ven hoy^ y por lo que del íerriíono dá ía gente se conjeiura ; porque Siüo Itálico cscnbe , que estos fueron los artífices de las 8rT>as de Anibal ; y es cisro, que un poeta docto r>o pudo íingk e"í arníiio eo h nación que no lo tenia , y m^s ip^xd aríuas ele tan glo?isO cepita?}, que psdiaa muy fcxcsUnusarsieros Süio, pjís , lib a. r ^.í 252 AKTÍCUEDADE5 ITS LAS ^Láí gentes del Occeano llevaban - £7 esc ¡4 do de ardor resplandeciente :-^ Del ingenio Galhgo . t/ de la tierra ^ Obra gloriosa ^ al General de Lyhia^ El morrión brillaba con los rayos , De Ins crestas y plumas , que temMando ^ ^l aj/re t^remolaban su blancura^ Una espada s p la lanza rigurosa A mil miliares de enemigos muerte. Demás de estotexida con sus nudos ^ Y con tres lazoí de oro la loriga ; . Impenetrable al was valiente hierro» Todo perfecto con aeeroy oró . Y riquezas del Tajo rico .y claro. Que füsse est3 arte de fos Gallegos , cocsia , potqoe este Rombre ds Ghalíbes fué comua á lodo^ ks que fündkton iDCíales, como Virgilio Ub» 10. diC€, hablando de la is!a Elva de la Toscans. Generosa en metales de Chai i bes. saya sp ane. ^« ,..^^ _,.-^._-_ r. que a todos aventajaban en el hierro , y qu^. el zg^% del Rio Chalibe, era m»s vsokrict que el hierfO^.^por- qae con su leonpie se hscís ti^as rigurosa. Compiuaon sus espadas con hs de Biibllis , y enusnbas de fgaal reputadon , dkron la que fuvo España de sus espadas^ sobre la memona de toJss las oa-í^oes ^ asi en el ace-r fo, conoo en e! modo. Piinlo , lib. 33 <^^'P 4 «"^^f* irss iTJGdcs de sacsr oro, ó entre las avenas de los ríos y en granos ó con pocos , ó minando los montes. Ene! segundo dice , que algunos escribieron , que ^se aventajaron tanto Asturias . Galicia y Lmitania , que dúron cada año Veinte mil pondos ,, libras invarKi- bies, pcfque la libra «uvo vsíit^dsd en ks onzas ,. y to en el fondo : pe: o mas que ninguna A^mhs , tueía A qvc se úrcnos^ it Italia, venció coa li fsitiliJ^d del oro á las demás provincias id mundo. Con razón Claodif'no : Ni acabar a tos mentes'^ mar illa , Ricos , el Asturiano , ■purgue siempre La vena el oro en su principio arroja. Pllnlo , disputando del Plomo negro y blanco , l|ue es el estaño dsce : Este agora cierto es cria en Portugal \ y en Galicia en U haz de la tierra de color negro , por el pesa sdamente se conoce , tiene unas piedre^uelas menudas, pritici" pálmente en los arroyos de Rapiña^ quando se sa- can , lavanse las arenas , lo que se asienta cuecen , no se hace en Galicia negro \ abundando de éste la 'Vecina Cantabria ^ qac rodea á Vizcaya coa pana de Casulla , áua Logroño , s^ocj^e propffaroense coge el Occeano del Narre , GuSpozcoa ,. Encanaclones de Viz- caya y Abba. F^r la Camabiia drxo Plinio ♦ lib. 34. cap* 17. Del plomo negro usamos para láminas y ar-» caduees : sácase trabajosamente en España, To^íé por ]a parte de Canrabiia á coda Espaüa : y hablando de la piídra imán , lib. 34 cap. 14. dice: Esta piedra na- ce en Cantahriu s no aquella verdadera piedra imatt en peñasco continuo ^ sino esparcida , llaman Bula^ tion , no sé si para fundir el vidrio tan provechosa , hasta agora no se ha experimentado. At^ae el hierro como la piedra imán Con esta misma piedra Dino^ crates , arquitecto de Alexaniria , había comenzad^ á cubrir el templo de Arsinoe , para que una esta^ tua de hierro sut/a , pareciese qut se tenia en el ayre \ impidióla su muerte ^y la de Ptolomeo , que quise hacer esto por su hermana, JDe fédos les metales la mas larga vena es la del hierro En la pñrte de Cantabria que baña el mar , ha^ un monte asptrisimamente al* to : todo de est maateria , c&sa increíble España Ul- terior era B€t?ca y Lusitatifa : ío dema^ desde los fines Vírgítanos ^, hoy Veía ef) el leyno de Gidcada , era n '% U^U^, /htTFG'ÜEbADES ÜE I.AS sGfterior : de esu faemos puesto !a par!e m«s TÍca , y en genera! diremos !o quede su oro y pla^a, se en- triega á la memofií de ías hisíorías. Claudio Empera- dor el Piifnero ^ uiunfando de Inglatería, emie las co- ronas de oro ■> íüivo una de sieie libras de las de los poi>di)s , Cft^c ís conüiBuyó España Citerior. Rcynando Claudio ^ esia misma bestia , uo esclavo suyo DrusiHa- no por ooeibfs Redondo , Procurador de España Cl* liífior , tuvo uíj fJsio graoda de quinientas libras de phia^ para ctsyt fábrica se hizo primero una Tieeda: y ocho compgñ.ros suyos hicieron ouos platos de 50 libras , Llvius , 39. 40; y 41, Gayo Calpburnio Pretor triunfó de los Cchibeíos , y de !( s Lusitanos , y enrió en el Erario coronas de ero óchenla y tres , dore i^JI libras de pfa^a Después de pocos diss Lucio Quinero Crispirlo , tnur/fó de los miscBOS lusiianos y Ceiiibc- tos, y Híevó en el triunfa otro tamo oro y píala Q. Fülvio Flaco, tí Janfó d^ los Celtiberas, y iraxo en p1 triunfo ciento y veíase y qunro caronas de oro , mas treima y una libres de oro sellado y de Guesca ; ámcíos ciento setenta y tres mil y doscientos Este logir está corrompido , y el riáijero es muy sospecha- so. A los soldados repanid qtJinleutos dioeros , do- blatsdo á los capitanes de cien hombres , tres doblada é la cebalicría , otro tanto á los compañeros del nom- bre Lstioo , y á todos doblada paga. Piimero Seoi- pronio Graco de los Celtiberos ,y de sus compañeros, el día siguiente Ludo Posturoio de los Lusitanos , y de ©Hos Españoles de aqueUa región triunfaran , quarents núl libras de plata pasó al Erario Tiberio G a:o , vein- te m\\ A bino , á los soldados fcpaníeron dineros veía le y cinco , doblada paga ú capitán de cien hjmbíts» y á h caballeíia tres dobbdo ; entrambos di ;roa tan- ad/de phmo ^ y no lo contradice. Y en otra pane escíibe , lib. 7 cap. 56. de la Isla Cassiteridt el primero de todos ^ Midacrito traxo plomo, Ttmhka afiríma.v^^^ se dixo de ellas , que eran ías Afonuca- das, pensólo a^í ^ y las situó enfrente del Proooniorió Ctlíico ó Nerío , acerca de otros Anabro » cabo d« FjbIs Teínas Pero así en pensar , que fue roo las A for- nadas \ yerra Plinio , coído en c) lug^r dorada las pone, Jumamente con Estrabon. Mejor hs conoció Piolomao^ que escribe : En el Occeano Occidental ha^ ditz islas llamadas Cassiterides, Estas son hs de los Azores , pero son nueve solanDente. P, Craso pssó las ai mas Ro-» manas á tstas Islas ^ y haró metales carados. CAPITULO X. Q DE OTRA PARTE DE CASTILLA. ^ u€d.iQos el ctro lado de España , que ciña e! Oro?* ftáú , cerca de su principio : entre CastiUa y Navarra, esiá Trido , que Picloisieo iboja Metallo . en los flero- fiCS) que es Ib Ricja^ diferenciase esu Tticio con sa ■mmmm ^ *'Í «I . \ M tfqoeza de otro de los Bardólos .hey GoIpuzCdi , tít^-i icado Toboüco. Si ofros lugares llamaron los Romsncs Mctaílos en Europa , por las minas; j par qué consiaB- do ds h geasíai rique258 de esia provincia , qm cía de los Celtiberos , no diremos que este sobreoosobre era disíinelon de su propriá ssíorakza ? Vaelven los men- tes de Oíospeda cmtQ Czsuíh y Aragón , y con tres iCoiDO «talayas muy esperas, 5e entre íaccen emre To- tlason y Bilbilis. Ds estas ciudades bibía PIícjIo , fib. 34, csp. 14 Estos y otros lugares inn&bUcii lamat provechosa gloria ieí hierro i como á BilbíHsen Mspa^ fia^ y í Turiason, Esta enrre Nüiuaíicia y Ifaro, hoy Tatezona. BllbilíS 00 es Calaiayud , está cerca de allí 43n qaano de legua, conio ia celebra su potia Mar- cial , üb, 10. 103. en un moiite , qae boy se llaiaa Bamfeola: corre Salóa por su pie , shora Xalóo , que es BilbilíS , éú nombre de sa ciudad , como otios mochos logares y ríos se piestso ios «ombres. De sus aguas tuvieron psne de su fama las espadas Esfañolas^ añade 'Mareial^nb. la. tS. Af i patria amada Bilhili s^ierhta Ccn el &rQ precioso y con el hierro, Xos montes se ensanchan por hs laderas de CastiHa , que se e^^cumbrao por el rcyno de Valencia, y se qokbrsa tfisíbien altos, P^t los Contéstanos ^ boy Coccniayos , parren al Ferrado Proonoaioilo , y alií pelean coo las olas. Ferrario suena quizá so proprie- dad , por fa grandísloa abundancia , que tuvo siáíupie Espma No parezca deaissía notar ts{^% menudóncíss , porque el eícíibfr de cosa tan grande, envucíia en las medias tinieblas del olvido , pasada la ruina ds les Ro- roanos , la destrucción de fos Godos ; lis perpetuas guerras de les Moros, eo» la péfd?dj át unios auto, res, y las fskas que en bs qae tenemos se han mc- lldo ; asi como rvos llene solícitos en Iq qae paieco nías clsío^ iafr;p©cor!0 nos desconfia de corijtuíasde ¿e nofltibrts, y itiSs ssbkndo é la prudencia Roaana^ ; im MINA^ DV. ESPAÑA. .,^ r asi eícnblcndb xsíá di^ig^nrei/Vfcs arrevetTfosCcíer- IOS que las panes montuosa? d? nuesua pairís'sobfarod dé'mtiaies. Los montes que qiiedin en Cssílílí , di'e Srrabon, que metalosQs. Sin duJa nqm'simos por los exifcmos de Cehibtria , qas fS Cssiiíls U Virji , prin- cipalraeote en en las sierras de Cuenca. p¿ adonde sale Tajj insigne coq nofobre de Rey de España, y K^y de ^üs Ríos , fomentado con tamas venas de Oro pre- dosísiíBO , compitiendo con el Pó de Itaíia , y G^ngíS de la India; gozan de la misma merced del ci^Io las üiiiis que hscen soatbra á los Ceínberos mas sdenuo, que san ios Mancbv^gos , y se alzan para enderezáis^', cogiendo por el cosiado Jos montes Carpetanos , hoy disíiiio de Toledo. Aqaí cerca de las riberas de TaJ3 liay vcíssde plata y oro , indicios para buscar los cuer- %QS atesorados de la tíaiairaleza. Esios Indicios , dice írcgbon , que se llamabao Mef afleos , de tan grsnde cosa fio senaú pankubfidad alguna que guie I ni th oiréf ihay nsemóiia. Este parece que es el rio Thecdoro de Anstóieíes, por el O o que de él celebra , ¡o que fhmpre que algún rio de EspañiSó sin ouo nombre, ^ COR alguno, como este de Thecdoro descoRociJo , es alabado pút el oro , se ha de entender Tajt) , por la ventaja que á iodos claiamente hacia. También Stfabda en la enuada del Tajo en la mar , se conforma con 1© que del lio Theodpro A^^i no poeta canta. , En una anche: ¡uguna se derrama Allí T he adoro ^ bien que ntaravilh^ ,/ No debe ser , que en bárbaras naciones ¿sobrenombre de Grecia tenga el Rio ; En los lugares , que primero un tíaiipo , LosTw'ioily SiJ ionios habitaron. Quizá es'tsra t'a js'guna de aquel lug^ir dTfícü!- tcso de Marcial , que iraximos" escribiendo groeralmen- te'de E?psnaf, c^si en el principio , por lo aiénos la líquuá del lio neioria, íl nombre de la í^^uüs usado .1 \,\ ,-'* "■»«p tijgr I *l 25$ AtmGÜEDAOES DB LAS ,, ^ j^^ ^ de ouo poeía y hs poblaciones Griegas, que él ném«í bie del fio eD su lengua conservaron» , persuaden que de aquí , por aígan anificia de aquella ¡rginiosa ca- cian, asi en 01 ras. cosas co.mo en fundiciones , se nom- brasen los artífices, y J3 bguns de un fio famoso para áai nombre á q^uatquteía cosí. Los montes de aquí cometen los OíCísnos , y reuyeB de Portugal , lanzán- dose por Beturia CeUíca , psrie hoy de E^rtremadura ^ que cnira á Poriagal , y se preció de la junta de Se- villa. A sus espalJas , y á los lados señoreábalos cam- pos sequísimos de Arla, segiiti Siisbon , preñados de meiales. Ari* en Pllnlo ^ y Antonino Arumi ^ daia por los momes Arianos de Plrnia en los contornos dt Cazaíla ^ aanque en Piolocneo se ven Arucci y Arun" da, Aruccí en la ribera de Guadiana : Arurida alga apartada essá rass Orienta!, no léfos de Oliven za, ca- ire sí poco disismes, poi dondo blandícoente se sus-- penden los montes Oretanos , se mu?&nia cora átguna fiDeiced de llsnuia , puena á la ribtra de Guadiana, yt lenacido , MetaJllna 4 Metalüncnse, según Piinio Me- dcliin, c^ue á su vecindad áspera, y en la aniígíiedá^ r>o!oríani.cme rica,, pide b konra d^ saaotnbre y de sii CAPITULO XI. D£t Cariagen¿^^ Granada y otras part^4u \Ji tro coVÍQé3 se endmt^ del Orospeda que dixínioi y^ se dividía cTíUÍiipíkaodo los amenísimos taontes Ma- irianos» á tiíano derecha y á la I2qu5eida » siguiendo é re^no de Muicla , y tocando en Cáfisgena la Nue- ,?a, ó Espartarla , á dlGrenclí de la Vieja , que dura fin Aragón con vilísimo noiabre. Ceica de vtinie esta- .diüi de esta Cartagena están los famosísimos pozos de Aníbal , ytinw tstadios apenas son una kgua , la le- dondés de los poxos de estadios qoairocitínios , masjdc diex y sih kgms. Cada p^za luvo ooxiibíc da sa io- vstammmi'^mm ventor ; eí días aveniajado se llamó E^bdo, y dió cada di3 á los Cariaglneses irescieníos pondos , que son las libras que drximos. Después habiiaron co este mis- ma lugar quairocicntos hofobies , que cada día al pue- blo Romano daban veinte y cinco mil adartueSi qua Importan <^u3tro takoios y un sexta , qm son dc& mil ducados , duraba eo tiempo de Flínio, ya por mil y quinientos pasos cebado el Monte; por cí qual es- pacio los Aquitanos d- día y de noche , sacaban las figois. La corou» natoralezi de estos pozos era , qo« ballásdosc ana veta , no léjo^s de allí se descubriese otra. Viniendo da la cosca á la tieria de los^ montes que sobrepujan at Andalucía , y abrazan á Calpe , $9 quedan algunos , que se derraman por brezos, y en- coben la íDar á los pueblos Eti estos dice Stábron § I/au unos como lomos de las minies de ¡as Batista'^ nos^y Oretanos juntamente ^ que llev:in iodos los mf-^ tales^ Oreca^ cefca de Al naagro , cabeza de los Oreía- nos y Batistania , hoy B^za délos BjsiüIos. Los con- fines át entrambos se encontraban de la otra parte del Guadalquivir Plinio declara en fygar d^ Srrabon con tsras palabras , en eí lib, 3. cap. ^. Los Afentesams ^ gue son Oí et anos , y íos Aíeniesanos . qu€ sen también JBastulos, CoD lo qual es claro , que las tx)ims eran de los Moniesanos , que tercian entrambas nombres , y en parircuJsr la voz de sa patria Lo quaí dcxó pasar St^abron conren?o con h no?k!a general ; Filmo nos la diadisiinta Mentes^nos de Menresj ^ acercí' de unos Jaén, acerca de oíros lUíturgl ^ Andoj^r cl vi-p , ó en ti mome Sebastiano , Junio é Casíulón , hoy Cazlona la vieja Ó Sam^sieban. De esios inonie? de Jaén síí en- lazan íos que entran en el reyno de Granada , antes fáciles > peio qnando tomnn este nombre shas , nevados y arperos , ceica de Gíbh^ó^ muy ricos , como óicñ Rísís. * Ccronf^isa Moto: É hat/ 'Venero de oro\ i'de plata , é de plomo , é df fierro , é en su termino hay " ún tugar que llaman SahmbínQ^ t hj^ alli el venena ^yjijPij jP .. j;j^JJjpi jgf r i 2^0 ANTfQüEDAmS? DB lA? ie Aiuths aquella á que líamm Albucets , é el W^ ñero á nmbre Patene viva. Y en otra pirte : £ p^^f medio de la ziiU de Granad.! va un rio ,que kahia nombre Salón ^ e ahora es llamado Cuada^enlí, E na* ce de vn monte: que ha en i er mino de Elibera que ha nombre Dayna, É en este rio cogen las ¿imada- ras de ero /fto. Saiombíina es Salobieñ^ y donde dice GsDil , S2 ha de poner Dairo, así porque Gemlconí un poto apsítado de la ciudad, como porque Darro, corifcfn5e á su ncmbre , es solo r'uo , y así eiíaronj ó el Impresor ó eí Moro. ^ CAPITULO XIL De Cérdova y las demás ^arUs de Andalucía, D -^ iremos ahora de los roonies de mano derecha , rauy dicbasos por el Píoobo , nombrándolos Sierra de Alca- ráz de adonde cotre el Bais , janio á coyos manaa- tiaks está la anilgea Cas?aan . hoy Vilíanueva de Al- catáz. Donde estiba una psftkalar mi 15 de » lomo ^ inezGlsdi eon peq^esia par-.á de Plata , no prüvecln- sfi oara purgada: aveniajaba tod¿s hs nquezas el mon- te , padre dtl Gaaralquivk , Haiiiado de Plata , y labra- do coa minís de ella. Los tssonces ó lomas que siguen el lio, que corre entre OccidsRíe y Mc^díodn , quan- 10 mas al Norte roas sobrados de metal , no en uíia pane sino en mitchas , paíiícularn eate en los montes que esiáa al Norie de Córdova en su comarca. MUO de Cóidcva Jibro 3. , , , , Ni tampoco ceso la gloria antigua Córdova , de su tierra de oro puro. ^ Lo qual se ha de cfitender por bs minss , nO rorcl lio, dd qual no be Iddo , ni oido qoe ten^ ^a Oro. Aun no erft necesario deciilo , si no hubicia quien vanataeme. cazara qualquieía palabra » por raai .1 mm MINA? 1>B ESPAÑA, , , ^^^ , éntenJlda qae sea . par» fi^R^r nuevas ^^'^^'''^^^ ,isí i los qufi saben, y á ios igooísmcs de qo.ma ptesnndon pretenden que esios ^versos F^?^^^^^^' de Guadalquivir, lisonja á su ingenio y a la faina, Efi /¿7^ fíVr¿2í Tartesias es sabida . X¿2 c^ía donde Córdova á su rio Mi Betis ama .y al ganado Hesperio , Af^yta con metales , y hojas vivas ^ Bel color amarillo de sus rayos* Quiso áich , que los p2S?os, y Í3S sgoss erarj «usa de! color , que se parecía al sueíal % que de cs?o se siga hubiese raciales , es shsurdo ; perqué los ^t^eona en todas parres per aquella x^zqví. También eniieoaea f»al estos versos , lib. 12. too. Betis^ que con cor<^n.i de diva Ciñes tus cienes , tj al hdlon dorada Tines con elcrístal resplandeciente* ^ Cristal resplaadcdenie , 00 por el oro , siao por h trarspareniia y la luz , no hsy duda , úm que ce- lebrara claramente el Oro si lo bebiera ^ no por las lanas con fmpropiiedsd, siüO por «I n:ismo como de Tajo y de otros ; porque de ks poetas faunos qoan- do alaban alguna cosa Eatufsl , se deb« liacer mucha caso, porque^ cOíT^o fueron n:uy estudiosos , conociaa la naturaíeza y la imitaban. Y así no se halhta que Iiayao alabado rio por rico, que no llevase Oro j3ro- piiamenre. Esto he dicfeo , porque las potsias se bscen ya de oro y plata , sin discreción , perdida la repu- lacioo d€ las letras , P^r la var^idad de las palabrss. Hablando del Cobre dice Plinío , líb. 34. cap. 'i- Ha- cese también de otra piedra , que llaman Chakites (que es vHííol Roiuano ó Caparrosa ) en Chipre , adon^ de se halló primero el cohe , después habiéndose ha^ . liado mejor eh oirás tierras se cogió del mayor pro - 'Vicho , principalmente conocido el LñUn , el ¡ual 66 262 ■ ANTIGÜEDADES f>F t AS ffiucko ti&mpo tuvo principal búndaci y aimirasíon i ■ ni se- fia ¡la mas en Chipre , es.t ando muchos anos h^ estéril 'la tierra. Cerca^na áeste fué ei Salustíano en Ichs^ Ce nerones en las Alpes , tampaca de- mucha dura^ cion : succedíóle el LA vi. iri.y en Francia , entramhot ¿lamidos de los Señores de suí mehites ; aquel de un amigo de Augusto , este- de su muger , que se acabé presto. Hálluse también mua;; paro el Liviano, -Agora toda la reputacian tiens' el Mariana, , que llaman Cordovés Este cwne mucho- al Liviano la Cadmía^ e imita la bondad del Latan en las sesíercias. Cada uno tenia dos librasi RoíBanasí, ^rfamnai. Cadmía es una * mateas de' la tjaál'se 'k^cc cobre. El mismo Píínía;,: Vib. 34, np I. y to. T£aces£ tamMeric el cobre m una piedra^- cobriza^ que ilamín Chdmia^ 1í en oim parre : Li piedra' de h quM -se hme cobre , se lia- ma CadmJa .f seg?ifi. esta es/ m/idía íiim,e.f.:a!. Aunque i la ciüdaJ de Ofiag^^? clararne^re ía pon? eo Celtiberia Flaiarco c-o k vidia dci Glpion"» Cara todo, eso Sígulfé á PÍKHí>, q¿}e parece ao Sü pado olvidar da cíud id tan Insigne , bkn que h llamó Oiirrge. Fado engnñit á FluiarcOí U bstarbl!id;íd de ios téfoiloQs de las previa-^* CÍ3S.. P^inio \út pon^ en el AadslUíCÍa cerca de ObaJ-^ Cüía , feoy Pí)ícu^a. Dt LhÍQ sí pado confnarsr, que ¡a pons en la misirsa pnrta , ó cerca de Jaén , aunque la llacni como Ptearco Oringe ^ ^ñz\t en los Jinesds ios Mekses ,. qoe son obscurísimo?. í*ero sígun el ca- Tíiino qi2.e ccmtra Asdrubil tosjó Cipíofí , es f>ece?arí(l . que esien ecr el And]ilt)d.5 , p-^rt5 no deoíro , ames alM píifKipio , por q^ae Asdr \ibú , d ítí ?ndo su*ñar de la cam • p.^ñi á Cípion le obligó-, retlí-ado en una provincia 2n^^g^ á a^e^iJ-rar kí {¿spaldíis , P^f3 poder slnar las ciudades, dilatando é ñn de ía, gaerra , ú1i;''nQ arte die 3os pradeTítes csphanes , qae s-i conocen inferíoTes, Los habitadores de Oringe , corn.o dice "Livio , lib** uS: cavaban plata i ÚQ cs;o quehf dicho se concia^. ^c , que Oiingí no posde -Sfr Uíg^3 , que lambíea sfi llamó Castráis JuliacB de la jaois G:dha»a .porque csr tiba en los úliimos Andaluces. Taoubieb d ido mticho ,\ qtie pufdi ser ü íq da Piolo caeo ca los And3luces , qae acerca de Suabon Oía , por no poderse laa claiaícemí Juzgar , que da los Celtiberos sí entrase en estas par- tes dd Andalücíi , Gomq lo hizo Ciplon , siguiendo su eQgfc'go. Pone Sirsbon en Id Turdetania , q«e es el Andalucía , tres lugares poí lis minas celebrados , f//- pa, Sisapona y Cotinas. Hipa , ó es el monte Ilípu- ia , que segan buenos saiores ^ pase jat2to á Grasada, ó según el Obispo de Girona la mhfna Granada \ ó según Ambrosio de Morales, la que Plioio llama J//-^ pula Itálica^ es la tpisrna que Pcolotueo líaGna !?//?« -; la granda.y hoy Peñ^ñ )r » en la Kiirad del camiao eíi- 14^ Sevilbiy Cóí-dc^va O sea esie lugir ó Granada í en •enuarubas parles {i^bo mefales ; y se haíiañ hoy, f^ilP Granada ,.se avüniaja , eximo lo rcuesira eo las are-*, nn 4^ s\i rio., .A Sisapoaa la pone Píolomeo en \q$ Q.^eíanos , q'^s lianaa Gír oíanos Plloia, moraron entre loí^ íDQ/ites Marianos de Sierra Morena , y enrrs !o¿' mont€$. Car petano^s ,de Toledov Diók& nambre Oreio^ q|ie cuerea de Alaj^aigrahiimildemeRie conserva su nom- bre ,aígtiT)o dice. , que esta Sisa pona de ios OreiaBOS UÚeMr4 Oreto y Caslulon. ^ cabeza un lie mpo de una' parte jde España. Pcífo porque no es esia la que Sira- bon norobxa por curiosldaá , ó por diferenciar estos la- gares de ua mismo nombre , basíe csio. Gira Sisapo- m había en el Andalucía, de la qual hablaMios ; di- ferenciáronse la 00a , y la oíra por vieja , y por nue- va , 13535 clara diferencia fuera la ds los Orejanos y Turdulos , por lo inénos parece que la del Andalucía fué mas noble, porque según Sirabon , j/V^j^r^ ^^ «o/«- hro de una misma manera Hay quien dice que As^» tapa , hoy? Estepa , es Sisapona , ún íenfr argunacnto. Siendo ánícs increíble , que u^ ]ugu ¡iusire enlíshis» lorias Rofpaoas como Estepa , tuviese otro nombre, por el quai claramente no fuese conocido, PiiDipatmeA-*- f II a64 Airhsüf»AB5 bb tX# ., te qoe el mUroo autor, qut las difitenc'ó Con noavt ó viíj». reciíBie eotónces la noikia , dixera' a'go de Esiej'a Oito dnda si es Xeitz de la Biormis. T»da' esio han pensada vanamente algunos, poiqoí Pumo , lib. 3. cap 3 lo contradice , y ts daásiffio. No tiene pot ciudad á Sisapcna , sipo por región da la junta Cordovess ; y asi pone dos Rmiias, que es lo tnis- mo que hsce en otro luga» , dividiendo la Bnam cB dos panes, Beteria es la pane de Exireraadara » q"? está entre Guadiana y Guadalquivir , lisbiiárenla dos naciones Cehiros y Tuidules. tos Célticos tocabín a Portugal , y eran de la junta de SevUla. lesTurduIos habitaban en Poitugal , y en la Tauaconesse, tjos es la pane de Extretcadaiá , que confina con Casiiüa^y Andalucía , esios eran da la junta Cütdofssa. Esta Be- luria pues, d« ¡os Turdalos , tenia dos tegiones ,!auna óeclias era Sisjpona , tan grande , qoe por ella dixo Plini® , ¡ib. 3. cap. 3. El Anddvda abunda de fíf- mdkn.Y tío lo pudo decir por osia pa.te de «»« . sino por Sísspona. Por eso en ©na psite dice l».5. 33« «p. 7. De ninguna parte sino dt Esp<^ra sttrat para nosotros el bermethn; muy celebrad» is ti de lar— Sion Sisaponense en el Andalucía, pechero del put'- %lo Romano, en nirguna cosa mas diUgenl* que en esto. No es licito pcrfecdonarh allí , ni cocerlo . U •vena sellad:^ se trae á Roma casi duz >ml pondos fque soa libras > cada ar.o. Según lo que »«bt«os escrito arriba, !a rcgiotí Sisaponeoses es Alcudia y Fe- drcchís. Añade Stíaboii, que asi ks m.nas de lipa, como de Siíapona , eran riquísimas de \^A\ Coimas tienen a!gi:na cbridad por Cotinusa los Espinóles mas emipuosT como dice Abiet>o poca '.Llamaron a ta- cfiz^'Qotinusa^los Tirios Tarteso oS Cartagineses Gadir, qoe qü'cre decir ceicado. Eí rojr,D_e de las n,in3S Coti.as co. servan algo de lo ><^»V^''^^f^ U Isla , de la qual frublecieme se llamaron Co"nas. Los Romanes «ct gietcn el de Taaeso , y «i apdh- daren h Isls, Oirás juBiameista se llamaron asi , en las qnales reynaroa los Gdilcones La priacipsi de elii Cádiz , ocra de Juno , hoy ana roca dc^hsbhadi , qiw > lla(aan San P^dro: díxose tarabien líyikia , y sn ella kttbo Oro , que só ssc^ba fav^ndo la úerra Oiia Isla es- tiba en la boca de Guadalquivir , y atio debiera de babef toas, porque Jusiiao , lib. 44 íhma á esia par- te de España 5 Xíi ^«tf se compone de islas. Y FIlDÍa, lib 3, cap. I. dice de Cádiz: ^i^j? está entre islas ^ t|ae sofi las que hesaos contado. Por rsia rssoa ea plural Gades, A qaien siipieie la grandeza amigua de Cádiz, en quamo la esHínaroFi los Tyrtes y los C^r-* laglneses ^ que la tuvieron por feria de sus liquczps , ; y Alcázar de sus armas , y después los Romanos que la hoDíaren cosj^e Aogüsta, será mas creíble que Us pinas con la Mqoeza , ia engrandeciesen á tama re pa- lacios, qae se adviene solacoesie fti la semeíanza de las vocablos. £a Cesta Córense \hm BWmo A$^q\sz c^á contrjaiiá i CáJiz , riude un poco á QQÚmSy^^la^ ^ de lambieti Jos Careces , que sop ; los Tai tesoa. Tam^ \ jbieq Igs pueblos Cunees de Apiano,? fn-fa^ cosas ¿^ ; Ibatia, cuya ciudad prindpa:! Camsiorgi eq ^üs Apda-| f luces Cehicos, quizá Miíobriga de- FUí3lQ^,*jgercai diS pueme Ovejuna;-, dos fegms ;átí Afuaga,.-.Ja3n .Fe;-rÍ3y-| da Fíanc© , que veió ^eo ía srjilgasídad , ta un.Aib^ fuyo escrito de maso , amo esctuo Cpuy}39,tJL^;e ^ern ca de M©ron , ef3 la Peña Icráíií, si» otro argumen^ . lo, solo por I3 alusión, después de ranf os ^s^ os muda- das tamas veces las lenguas y los lügare$vi «^e parece incertisicro , y tnas no hallándüsc Cote cm T)frguD li*- bro ni aun de aiedíana^nirgued?íd , valga ^ para qoitae .toda escrúpulo de ias sos pe chas úqIo anilgiio para ios aficionados , que para otros aon el proponerla parecer- • lá auevimkmo. Les Coimas dieron oro y cobre juftto; : .pero ia Cádi;: quisleroí) ?os Romaíscs Ihrr^íh Tarteso^ ' poique eta cabeza de h parte de la Andalucía) que «ti $si el íí j Tarteso Gaawlalqaivir , como de Csrteya i qa« ttmbiep Tarreso ;, cerca de Tatifi , como deJjRfy Tkar4is\ s\ es aquel de quien se escribe ea el GeQC- JHS , cap. 10 tomó nombre. A los Tárieslos celebraroa |?or bieoaveotufados los Griegos, Quízi por la hermo- sura y fíquezi de ía fierra fiíigieron , qae eosoberbe- cÍQ lanto á los Thanes , que sá atrevieron á pelear cotí ^Jos Dioses. Algüiiososao qae esta sea Tharsis y é li itjtral navegó la armfda de Siloinóii, 2. Paral. 8. qué de ^ssiongaver del Mar Bermeja en ta tierra dt Edotiy se hada i h vela, increíble cosa ,-q"^ P^ tanfo^ rodeo , y mar peligroso tsavegasen á España iol qos la teoiati casi en las cni^rios por eí Mcdherranéo ^ j? ño so*3>tieme increíble , sifia absurdo , qae IliraB Úey de Tyra^ ayudase á SalorBÓíi , j Reg. ib. i fca- ccí en rre« mm ^ pot peregilnos roaics , lo que cÉ los case? os^^ pot decirlo^ ssí brevememe , se podía bacct*^ Kíisstros '^htriesfts no hm menester mendigadas li- qatEas de narttia gloria , habiiaron sobre Gaadalqul- ríf ^ á^ét la bocí det úq Ibtto Qjcidental de Espi- na, hoy tfd Tinto, htsti el Escrecho y^campordel fiatoso Rey Argiatafiinos , boy Tarift, rica nadon df iíer» ^>#lH»iid»sa de met«ks y frutos Eu esta cnismt regloí pone al rio Chfyso Avíeoo , que suena Ora| tiombre que los Giieg íS habitadoies de esta uliíoia par-^ U del Jtttdifucta á este rio pusieron : á\ct pues Avieoo t Aquí el Rio Cryso en el mar entra , D^ ¡auna íf atraparte es abatido De fttatro pueblos bravos en la guerra , Lt/hios , Fkenices y los Ma^ienos , Lqs reynQS SeiBisinor y Tartesos Polibio pone á Mustia pueblo de los Cartagí^ neses^ cerca de las Columnas de Hércules , quizá de aquí Mancaos: de los dcmss no se alcanza sino tsio de Avleno. D¿ suerte que el shio de estas naciones nó es rré 'cs obscuro por falta de la meíToria , que pot el ¿eswOíiüwimiwFiia del iio. Aunque se piensa queei Gaacklate, s!n argumento alguno: $1 CB la opinión de nocsifos presentes corre en csia parte algún rio, que muestre oro , será este , aunque h^ parecido que toma- se nombré de ^Ckfisaor , paJi'C de los Geríones ^ ÍQ qual á mí no me agrada, no tamo por la lisonja de4 oro y de m\ mareria ,' q&anio por ía significación del O. lego , qu« sin duda meíece mejor lugar que las fá* bulas En estos icisfáos Tartesos pone Esiéfano á Ybih^ ^Üe gozaba de minas de ¿tq y de plata. H^y quien piensa, que csía Ybiia es Sevilla, y que por esta iBodañza Yinto a! nombre que ftoy ilem. Parece qué rfe Hispalls Roiftano , los Godos I» corroB^píero» pose HíSpilt , y desp'jss fácilmente Sevilla Pero i cono pudo Estéfano, quando eo c! verdor del poder , y durscloa ilotoana guardgfaa su claiísíoío no^bfe HJ^pjíis , xoa* fundir lo con Ybi^ , pues el oorabre de Se^ílta muchos siglos después fué oido? Mc^or Abrahao Ortefio dkc a Qíie quizk por Ylipra puso Esté/año Ybila : y mas que tos loeíales de Yüpa , bacea cast de todo punid Cfdble esta opfni^mCoin. Tac I. 6 dt los Anales^ dice de Tiberio: Después de estos Sexia A/érh\ ri^ fuísimo en las Españas , delatado de haber corrom^ pido su hija ^ fué arrojado del peñasco Tarpej^9 : y para fue no se dudase que su dinero y mimis de oré to hahian destruido^ después de confiscadas . aunque s€ vendían publicamente , las quis& y tomó para sh Por ser rao incierto el lugar ds estas min^s , las he puesto aquí ; p^ro porque Tácito dice Aur arias , en CasteUatK) mioas de Oto , aunque no podemos decir con Dingon fndicio quales fuesen , con todo eso parece gue Autu , Orense hoy , se dixo y abrevió dt Aur aria ^ y qnfí se podían síimT estas minas en aqucíla tierra, prlo* ciialmente habiendo sido , como dixifaos , tan largt de oro. *f--» iv" .«:-•' tez C4PITUIO XIII. L^ qtte ss h& ie juagar de h dick». «ííBf i^^^e todo lo que kabassaos dicfeo se sasa , qae donde kofeo rolnas aniíguaffietne , las puede isab&r aboia; fOfqwe la B3Ísma disposición iieoe k tierra ^ü« las prodüxo entonces v^«^ ahora. Qbq ts ía que Mcibi^? en fl punió ds su forroacios , dadp qu$ se fsalia unia SDisena dbpesick}fl v^ ^8^^^ semtpntísiffia obra, poff lís causas isníveisales del moTimisoio y de la iü2&. Paes rcdbiéndos® la kflaencia , según el ir©do ét lo que recibe ^ siempre se engendrará oro , donde bpbf catara! dfsfoslcion parsqae iriif aducida la foima 4e ícR? Sociales, el Sol eí>geüdfe« Asi en las citCDJísiancias d^ le que hace, coiaso de ío que padeces, previméodoks y ^ 20Dánd©!as, ííunca está ociosa la oaímalesa ,: ^^^59 de las €©ss5, y tío solamente en llagares ^níigüQS!,^rxb en oueves habrá mn^s,. iQmm puede abra^a^ cpq c| «niendimlenco los ÍD:finuos tesoros de ia sabidefia 4^ Dios, así en las aluzas de los cielos^ como en Iq| abismos de la tierra 5 Aunque no se pese la fuerza ^fi las estrellas V obliga á confiar faocho el juMo, d| los gfecios ¿d cielo. Y así con isaon se dirá, q^? aO salo doride les hubo , conio c^ esjótnsgo ctí,t>oc|do,y cieno, COCIÓ la naiur^ileza y digeíirá los raeíaks , sino que pasó lauvbien donde no los h^bo, obrando en unas partes con mas dificukad que tv\ ©?tr3S , mostrándose ciertos layGS en vista y pw^^íQ dessrroinado , ó .vol- yknda estos mismos pfapicios parxT los efcctp^ , sun*- fíue s^a despties da «ruchas arks. También si el cislo ImpJreo. futía de las leyrs del priwr movidiiento , y de los del sol, es catiss» , «^8^ ^^ sabiduría de Dios que sú3vefíien?e dispone tedas las cosas , proJacirá cotí ei tritSKJO tenor , perqué la suavidad consisto en la tDUcbedün-brü dü bcruftcics , que á veces trae cltíem- po. Este , «1 será breve , porque Is ¡«clíniícíon ás Í3«: cosas nataifiles , como €S oniforf®€ , segtm dicen !cs.f filósofos , obra poco á poco , lepsiiidsmeme cüo ski* virtud^ ni muy jerdo , por lanu fuerza y ayuda dsr pfiocipfos i que se ftsDtan á- hssey üsi ^ismo pnno da co$»s. El Sol de fas ca¥efn3S de l©3 ii^oaigs abssndosog' de agua, qae Dios para h babhacioo Im^sna ftsotm. las alburas , «t'rae -vapores , y. ds ia stqu^dgá g:%l:alacÍG-^ mt , ceaso dices !o$ • filósofos , h um-^ y .la- ous mate--' fía de todo mecal , y «o Esptm csipiosádrüas eo el grado qac son menester , .para, qys íáciliríefHe prcdo-».- niiae esi !a «ierra !a varía calidad de srienles , porque^ no es I8g{^i3©£a cit húmeda, cgísi© al í^@Jíe , ^^i' s*-^ y^ «re-ooss , c^síio África. Y »5Í parece ','q-52eí tu n-tücs- rieropo ei calor de! So! , por h saas fáCibíe dispcskiGa del tef reno , ío rntzclirá en st5s panos , oüs son los? meiales- De les Godos no he leído qas tísbapsea^ luinfis ^üfiqíse 3%üoos qmeíen prefear que sbüfsdss^n, de HíLcho ero , y que po-r esta nzüíi sü.-kbrasee lo-: davh^ como en deiupo de -tos Eettí^OGS ©ráísigsia-^,- Bjem'e »:mas. , fandgn scí- intcnro en fas kyes-del Ft^eiO; Juzgo , que hablan de sueldos d^ora^ ssí en el texfo latino , cofDO ea el cssiellaso. Lo qusl por el jdkío de Cov^ftíhias ,- íib 2. iii. t* I. 17. lib. 8. ili. 4 L t6. iib. 9. ik. 5 I 8v Ccvarr. c. 6. que les tienei por füs de Justiniano Efr^peraáor ^ es scírefsofe i ver**, d«d ; peto que de esto se í«)cgirjeo fTÍr?3s , es tf^uy exquisito y casi var^o ptrisstíikrsto. Porque las leyes del Ftieio Juzgo , se rfsslada^rc n de ^^s Rom^n&s , Iss pruales no m'^hran itspttú á y aume^sda dd esta suene por tftofc Bien qtie la paz Jesp'jes abltnJi bs án}m3s , y á qual- quiera arte los incWnó: prfncipaifBente alas que per- sisidin las proTinpias c6?j los doaes p3rtkd*res de Dlofi Ta^nbiesi aquellas penas ©siáa escritas cootra los nobltSí los qaafes no hacen sla cl pasbío sbiif^dancia. Presat- poicn otros laconveniesjtcs» ó que pee asea de mansc* duitbre tos hombíC? , pues ÍúÍ necesario castigarlos cti la cepia, 6 qus el tensar de pagar la peoa en kiOí* nada escasa los refrenass , q«« ^^^ mejor razoa pata el iLfghUáot , pero iaconvenient» patt bl que tisaeit esii oplnioTi. Pudo ser quizá rigor de las leyes , aas que posibilidad dt los vasallos v como los Godos , a«- gua la coadiciM de l©s Septemilonates , fueron seve- ros cosítít ios pecados, -aunque Covattobbs pkoss bien , que eraa sueldos de oro , c«n raxon s« podlt ¡uzí>tr , q»e n^ tuviesen ménot lag^f en ellos la plat» t eTcobrc t f tnas , que en el texto casiclíano , raras jecjf se aiide al sueldo de oro , ordiRariamf me se habla dt él, siíi otra diferencia. De los Moros icerci de «alnas» to qae élxo el Moro Ras!» , que arriba pusimos ct poco Los Romanos que quedaron «on los Godos , perdieron los bríos ^ para osar de este genero de il- quezas. Nuestros Reyes vcndcroa mas coa la templan- sa d£ la vida , y devodoa y exercicio de la gaerri ^ q>Uw* con OTO. Bien, que San Bernardo ,qu« vim en ^empo del Rey Don Alfonso el Vi H. o Imperador. Y e\ Rey Alonso el Primero de Portugal, Alaba ei dt Ei6>^H4va'^í por fino, como por abundante. Y asi d R-y Dsín Juan el Pnitiero en Brjbi^sca comenzA squéUa ley : Por quanté Nos somos informados , mí uíos' nuestros^ nyms^son abasiado,$ yricot de mtj^ aemv Con toda es© iuesiros Reyes en cl luido W \ hs trmss no sioueicn , coaio pedia su r>9cesidad , «I Ing^oio de estis riquezas , que los hubierii aliviado CQo cxtriordinaria dicha ,. porque la impcsibiUdaJ dt susteotar ordinaríamemc un exércho en campsña , di- lati por liaros siglos la peifecta victoria. Tantos años ba que España está envuelca en hs dificultades de sus netales , obscurecidas sus honderas , y solamence quizá Cási estéril ^ por U tnaravllla del Nuevo Mundo , y con- Cflirso de la opiototí Si en algún tiempo se pudo es- perar el dáscubrlmiatsio de la nsaieila vieja restaurada, y de otra «ucba do tocada , es quando se ofrece é tsto un cabulero , zeloso del servicio de su Msges* lad f de usacha voluntad part la diligencia « enten«> dido para abreviar y seguir ios catnincs y rastros di la naturaleza , y quaxar sus riquezas » dichoso para tsperarlas ^ per la prosperidad que ba tenido en su proprio negocio ^ y porque trata este ahora , oo ins^ tigado de la necesidad ^ que fácil neote despeña , tana-* blsn á otros en su cdfnpañía^ ni de la codicia, pues sDtre las primeras cosal que pona , es el desprecia é% su costa* JC JL JL^ I f*miem»irr>.¡,=..^*,. -^ TABLA DE LOS CAPÍTULOS QUE SE CON ^ Henea en los cinco Libros del Arte de ios Metales, LIBRO PRIMERO. c Af, I. De las CÍSS8S qua con los meeaíes fse cílin ^ y pnmctnmeñiQ de la íferra y sas cafres, fel. i . Cap. 2. Oe los olores de las tierfas ^ y sus cstisis. fol. 2« Cap. g. Ddlconsídmicoto de las derrss -per el sabor; f; 6, Cape 4. De ios nombres y usos dealgoéss sierras, fol. 7«' Cap. 5. De los jc-gos, y pñcsiQum^m^áú Alambre, f. 9^ Csp. ^. Da ía caparrosa, fol. ftt. Csp. 7. Be b sal foL 13. ^« - ' Csp. 8. Daí sltBcpire^ó salacseniacoy otrks sales, f. 15* Cip» 9. De otros jugos qijie se llat^sn bemaes. fol. tj» Cip, 10. De! azufre ó aouasoma fa!. 1^. C«p. ti. D$ la marganta , OToplmeste y s^joáttsea. f, ar» Cap. 12. Da íf geaetadsn délas piedlas fol. 23. Cap. 13. De las dífereBcias qee hay de piedras, foL ^5. Cap. 14. De Iss piedras preciosas fdl.aÓ. Cap. 45, Si ísay piedía^ preciosas en aqüeste rcyoo.f. a8« Cap. 16. Díí íes etfGS gavieros de piedras» fo!; 3®* Cap £7 Da algunos accIJeiius de las piedras , y su$ causas, fo!. g^. Cap. t8. De Is getíeracíoii de los. i^eíales. fo!. 35* Cap. tg. Defiéndese í a api a ion da los que dfcen , qae el azogue y azufre , son la máieíla de ios oíeisles fo! 39» Cap. 20. De ¡as causis eíicleoíe y forssal de los meia- Ks foK 41. Csp. 21. Vaaos scc?d:rites de los metales, foí. 43* Cap. a'i\ Del núsncro di los oaeiafes , y lagares en que se críari. fol. 45. Cap. «3 Del modo con qíi¿ se fealSao las vetas de los cneíales f )l. 47 Cap. 5-4 Como se buscan las vens de meteícis fo!. 49. Cap. íi5 De la diferencia que faay de vetas , y su co- aociffiiemo. fcL 5£. *eK av* » . T i t» -«^ ' ■ Cap. í^. De Tw mfiaTc$ ilo patilcüTar , y prlmeranKií^ te del lío f^.l 54. C«p. 37. De !a pl3ta , y s«s mlneriles. ígI. 57. Cap. ab. Prosigue h maitiia dtl (asado de k$ miae^ fafes de plaia. íuJ. 6o, Cap. 39. Dtl cobre y sus toinerales^ foL £2» Cap. 30. Del hiél ru íol 64, Cap. 31, Dtl plomo, fcl 66. Cap4 33. Del estaño. f(^l 67. Csp-, 33. Diilaz gua.fd 69^ Cap. 34 De los metales , y eesss ®eiálicas an!ñci8?e^« <^' íbi, 71. .; Cap* 35. Deles ccloresde todcs les roinsí aifs gsneral- fli^iíic. ful. 75. Cap 3^ De las facoltadesvó virtudes de las cosas eii^ acrales, fol. 76 LIBRO SEGUNDO. ^^j^. AP. f .que el beneficio de los tneíales RO le use sfflO ^ulta lo entitoda , y con licencia y examen de la jus-í» ticía. fo!. 78 Cap¿ i2 . Qusl debe ser , y que ha de saber el bes^€ficiadar« fol, 8q. Cap. 3 De! conocirRienm délos 8setaIeS| y di&reBciis el qtiehay de tjks, fo! 8i. Cap. 4 Di pallar , ó escoger los ireíaics , y fiiod® pro- prio « q t á c¿dá siitiscde eilos ccirivUte en ¿u beae« fivio fol 84. Cap» 5. Cf/f»i Sé conocei áfi, y quiurán las finalizas que til» OtrB I0S f^cisitS. fói. S5 Cip. 6. Del I* pler ksiíí €í»ks f ti, 87. > Csf^.f *7» De la qi«ea?a de los o-eíales. fol. 89. Cap* S. Dt ks daños que resultan de ia qucica de los . mciaícs. fcJ. 90, Cap. 9. FxpcrícRciíis qoeprcfban lísdsñcs defaquesja ^ ds ks jücistes ,si no ¿e cci^oceQ y tto^cuiaf). íqI. $í« ' a w Tt; JJtV f ^ Cap. fy.M fe h$ Je qiiewr el loetsl ea píedífa , 6 iíH Cap 1 1 Oá Us x:os3S 0OJ1 qje se hia de m^zcbr los me^ » tales pa 3 quemaíse. fol 95. Cap 4 2. Lo qae ha de haceí d bíafScltJor áates de ía- corporar el caxon f 4 5S. Cap. tS- Pfosfgieii las ad^ertendas del capítulo pasado pata €05 metales qtia se quefioan. fol. 99. Cap, 14 Da ja otuaraleza del azogue fol. ioi. Cap t5 Ditacaíssadi las que llama» its«s , jfd« s«© difcrcncks. fyl 103. J Cap. 16. Si se ha de ccfer af principia loi^ |8i azogue » f - material , jumo 6 nó. foi 104. Cap. 17 Dé los repasos y sus defectof. fol. 106^. ^ Cap. 18. Acciieores qite st ofcecen e» el bcacñcio » y sus remedios, fol» í9j. . r i Cap. 19 Prosigue la mweift del capííuí^paf sao. fol. 109, Cap. 20. pomo sfc cotioceri si está ya el caxan paca lavar, fot. un , --;^ Cap. 21. Que en cT favar da íor carones ^ causa la falta d pérdida del azogue, foi. iij. Cap. 21. Ctusasde las pérdidas del azogue , ly «^-*e|f^ d!©s fol. 184. t r 1 .¿ Cap. «1 Dal hicet las piSiS y d2«2íW^I««- '^^'/•% ^ Cap. 2t Otros modos mass^utos de desazogar las piftaSt - feU 119. i^iBRO TERCERa C\?. I. Dclatnatteraconfíieseíescobtl^estemodi de beneficio, fof. taj Cap* a. De la amipatít y simpatía qae liay e»trc los i»e* la s y C0S3S minerales^ coai» aftif c las ieaias de fu oa- * tuidíezi. fol. 124. ., • . j t«. «A Cii?. J Qje »« «««"s •«'«•» * " >we.nitii' V^AP. T. Dfíüsay nFecesidad déla ftrndlclofr fo! 154* Cap a. De la iBatCíía de que se fiar» «k hacer los fear- nos para fundir ^ y ortos efectos, fol. 155, Cap. 3. De tes diferencias íqa^ hay de hornos ,y pilcBe- laisenie de aqtiellos; eo que se queman los Hiérales so harina fol 156. Cap. 4. De les hornos, y «rodo de quemar fos metales ee I ledra fol. tS9 Cap, 5.PrfoÍiliotiios,€0 que se &iidsn los aieialf5 • h. ^ r i>í y pttmetsmems de ^qnélhs én qm it fanáe con Cap 6. I3e los kor nos m quQ se fúnáe cüii r«rbno. f, tS^d Cap. 7.: De. tes hofr^cs t;ri qu€ «e..íp8fsa5 los «netak-s y .en =í^0^e.Vs$ ftíif^an , y ■ *?rie5 ciafX'fst* estos, fbl 168. ; Csp 8, De los I|isüüm€fiios^^ ^^^^^^ út itnef d La-' dídcr. fo!. 170 Cap 9. i^e ten o se íssn de f Teparar tos «stafes que hiilic fií ée fcdifst. foi 171. Cap i o Dü k liga, eü que se f&ifiden fes üaetates d^" f.latg. foL. 17^:-.. " ^ ■ '^ ^ - ^■^'■ Csp- I*. £>e las co?s$. que syudan á la füiidicioa i& Ic.s sr.€tsks., ful. 174. ^ .VJ Cap, 43 Q>m0 se ha de hacer h prutba , ó essayeds ios íBCiaks p-oí íutgo (oh ilS, . :„ • .. ^-^ .. - CspV 43. Algunas, ri^ ^cítemelas, aíerca de; te ékko .2 fundir por bañil ,iyrpO- mm^ aígoass sdv'eftentl3S.8.C€rc,adí^ él ful' vSj* '•r'l . 17... Como S2 funden Im gor ds íündir por, casi^l-i^fí-Q. JoíiJí94 ., íibííü^ ;ij\;S'; aoíU -' Cá-p. '^i.-I>^l'mt3do de foncli fermnalie feiw^ ; - Cap. 4 D¿ la refinación dá los demss metates fol, aoS. Cap. 5 Como se hi de apartar la plata del cobre, apro^ Techándola todo ful. 2it. Cap. €. Como Se hade apañar el oro delcobre, fo!. 213, Cap. 7 De la agwa fueeie cpo que se aparta el oro de ^ 4a piata, fbl»- otíg- ''^:. ^^ i ^^ ^^ ^'i ^i^y ^J , - Cap. 8. Prosigue fa materia de! capifoío psssdci €iSS algunas adveitencias acerca de clSa, fo! 25S. Cap. 9. Como se ha de easayai la plata para ssbtr s! llene oro. fo!. 221^ Cap, 10. Como se aparta c! oro de ia platSv fo!. 224* ^ Cap* i I . De otros nsodcs con que se aparta el oro i^ la pista, fol. 2^6. Cap. X2, CoíBO S2 aparta el oro de la plais con atíif- nionio , y de otr^s coiapcsicioDes pera ello. fol. 228^ Cap. í3 Del «nodo de apaftar deloro la plata , ó qtsal- qoicra mezcla que tenga por el que llaman cimieaío» foL 330. Cap. 14. De las aguas faertes que deshacen , y conviene» en sgu3 al oro. fol. 232. DESCRIPCIÓN DE L4S ANTIGUAS MINAS DE España. C^AF* i. De I2 disposición qae thnt España para criar mtnks foL 235. Cap. 2. De ios montes de España fol 7¿6. Cap, 3 De h abüodaocia a^iiígaa de los metales, fo!. 238. Cap. 4 De los Pyrineos. fol. 24a. Cap. 5 D^ Castilla . Gatida, Pouüga! , Asiuiias e Viz- caya 1 y de los Rocinos, fol. 24 ¿, 70 '¿^'«^ / 5-^ ^! Ció T Pfosicoe de los Romanos fol '49- Caá! 8. Mas d'^GíUcia. Portugal, A^tu'íií» de Vizieay», y.d? las tt»t'ga3S^Mqafií>^d?..C9S!>lí».,;y o«8S fW* Cao. 9. De las islas Tef petas , ó íe los .Azotes. U i¡&' C.p. to. Deotrs pane de CasiiUa fol, 255. Cip 1 1 . He Canagena .Granada y otras panes, toí. 35». f^»p..t2. Di .Cóf^ova, ¥ las aeaiís fmei,n4» ^^*' '.; lucía •Íbl.v.a6#.« - ■.'^V ■ .' i"-j.l„''rJ ofiS' C»p. li Xa qas «« ha d« ¡J^a" di Ip dicho. foL a6f . FIN. ;ia,K au^utímBmmmmm r vi^-^ i 1 f 1 1 2 I / %^<^ a¡> I ^ i ^