nnu BMMMtoMMMMBMM EL AMIGO SOCIAL , Y VERDADERO CIUDADANO. Exvrgat Deus , et dissipentur inimici ejus , et fagiunt qui udérunt eum á fácie ejus. David psalm> 6 i. v. 1. Levántese Dios , y sean disipados sus enemigos, * y desaparescan de m presencia todos los que le aborrecen. David salmo 67. v. í; -•— #- PREFACIO. JL odo hombre reunido en sociedad debe indispensablemente vincularse con las inmu- tables leyes de la recta razón. Esta es la única maestra que sabiamente modifica la ambición y orgullo de los mortales , y re- frena el torrente y desorden de sus cor- rompidas pasiones : por cuyo medio se alcan- za el objeto de la misma sociedad , que no es otro , sino solo la felicidad de cada indi- viduo establecido en ella. La recíproca unión y mutuo comercio á que , según su insti- tución , obliga á todos sus moradores , acu- mulan en su favor un complexo de circuns- tancias, que los hace dichosos en su estado 5 y brillantes entre los demás hombres que no gozan de este beneficio : porque de este modo cultiva sus entendimientos, transmitiendo las luces de unos á otros , y las cíe otros á aque- llos mismos; de suerte que con este mutuo comercio los colma de principios ciertos,* así ea lo físico como moral , y los ilustra 2 en conocimientos práctico» He lo^ -JVersog entes que componen la armovíi de* inundo: la combinación de estos principios produce por un consiguiente nectario dis u sos su- blimes que la ensalzan , establecimientos úti- les y honestos en toda ciase de ciencias y artes > que la enriquecen , y proporcionan to- das aquellas ventajas de que es susceptible para su mejor co no lidad y provecho. Sin embargo 9 como por desgracia siem- pre experimenta el hombre la reveiion de las pasiones , y estas le obscurecen la luz de la recta ra^on , e impiden regularse por ella; en todos tiempos ha sido de absoluta necesi- dad 9 que la sociedad , para conservar los altos fines de su institución , sostenga con ex*' plendor y pureza la verdadera Religión : por- que esta solamente tiene virtud y eficacia pa- ra reprimir y moderar lo interior y exterior del hombre 5 y para evitar sus operaciones públicas y privadas en cuanto se oponen á la ley ; que es la que proporciona el orden á aquella , y la felicidad á sus moradores : y también porque la Religión es el único medio para dar el debido culto á Dios, presentar- le nuestras oblasiones y sacrificios , y para demostrar nuestra obediencia y respeto á su Suprema Magestad , como principio y fin de todas las cosas visibles ó invisibles : y por úl- timo, para que mediante ella gocen los hom- bres de quietud y felicidad mientras viven , y después sean trasladados á la sociedad de los Santos , en donde serán dichosos y bienaven- turados para siempre. Por estos motivos 9 si alguno de los miembros que constituyen el 3 cuerpo social se aparta ele los fines prescrip* tos, dejando de ser útil , y de consiente haciéndose pernicioso , debe ser castigado se- veramente, y segregado del común de lo. oíros tnien bros ; pues según S. Agustín : Tur- pis est pars quee suo universo non congrmt. RECONVENCIONES AMOROSAS A LOS CIUDADANOS DEL ESTADO DE CHILE. Compatriotas muy amados : bajo los só- lidos é innegables principios de que he hecho mérito , me ^ tomo la satisfacción de hablaros en esta ocasión , y de haceros las siguientes reconvenciones de amor ( como - tan deseoso de vuestro verdadero bien) solo con el fin de exitar el pernicioso letargo en que yacéis, v que tan manifiestamente se os nota portas personas de juicio y virtud en los negocio, mas interesantes al hombre, y que desiden vuestra suerte , é igualmente la de Jas gene- raciones venideras : como son la Rehgtcn vete. Jada, el culto de Dios , y las buenas costum- bres ; que es lo que constituye nuestra verda- dera felicidad, RECONVENCIÓN 1. a Chilenos : si sois tan amantes del bien, como todo hombre lo es : si le buscáis por todos caminos con tanto esmero , que por el exponéis vuestras vidas muchas veces : y si to- do io que pensáis, habláis, y obráis no tie- ne otro objeto que el bien y utilidad propia, ;por qué sois ordinariamente tan poco refle- xivos en la ciencia de buscarle ? ¿ Por le conceda vivir siempre: pues ai que no se ? le da vivir siempre, qué le aprovecha vivir ^ b'.en ? Ni se puede decir que vive bien ^a¡uelque ignora el fin de su bien vivir, ?• o por sobervia le desprecia. Ninguno pue- „ . . tener es i )et ' a »za verdadera y cierta de * vivir siempre , sino conoce á la misma vida, que es Jesu Cristo. „ 2» O queréis seguir Ja verdad, 6 la des- preciáis. Si la despreciáis , en vano es habla- ros de ella : mas si deseáis encontrarla , y ser sabios con su conocimiento, ¿cómo no estu- diáis primero el modo de conocerla , para no ser alucinados con sus apariencias? Nues- tro Señor Jesu Cristo dice : yo soy el camina, ■>■> ••" s la verdad , y la vida. Pues , si la misma Verdad por esencia nos asegura, que Cristo es el camino recto que conduce á la vida eterna : ¿ l'or qué os empanáis en buscar la verdad en la lectura de Voftaire , Rousseau, Montesquieu, y otros filósofos Atristas y Den- tas , que son enemigos declarados de la Igle- sia de Jesu-Cristo ; cuyas obras juntamente con sus Autores son burladas y despreciadas por todo hombre sensato, y anatematizadas como impías hasta las llamas , corno sucedió á Rousseau con su Emilio y cartas de la Mon- taña? ¿Cómo queréis encontrar la verdad en unos libros, que no solo atacan á la Keli rioo, sino también á las buenas costumbres: y en los cuales se descubre claramente el genio fuerte, orgulloso y corrompido de sus Autores, el espíritu de partido y licenciosidad que Jos' regia, y la implicancia y contradicción que se nota en varios lugares de sus obras? Es- to prueba evidentemente el poco juicio de su pluma , y la falsedad de su doctrina. Yed , y atended un poco como se contradicen á sí mismos. El famoso protoimpío Vollaire comien- za su Metafísica Newtoniana con estas notables palabras : " Neivlon , dice , estaba íntimamen- '' te persuadido de la existencia de un Dios • ^ entendiendo por esta voz , no solamente un ente infinito, omnipotente, eterno, y cria- ^'dor, sino también un Soberano Señor, que " tubo á bien poner una relación entre sí mis- " mo y sus criaturas. Sin esta relación seria ^ estéril la idea de aquel conocimiento ; por- que dejaría al género humano sin virtud. u "-y sin moral. „ Beapues el mismo Vol taire adopta esto mismo en el escrutinio de la fi- losofía de aquel famoso Anglicano ; y añade en otro lugar : " que la Filosofía nos muestra "claramente que hay un Dios ; si bien ella " no alcanza á enseñarnos como es , como "obra, y porque obra: para saber esto es " menester ser el mismo Dios. 5 , Juan Jacobo Rousseau, igual á Vol taire en la impiedad , aunque desigual en el genio y elocuencia, di- ce así :" ignoramos lo que es la Esencia Di- 99 vina \ pero sabemos que existe , y esto nos " basta: porque disputar metafísicamente sobre 39 ella, es perder el tiempo que debemos em- n plear en adorarla. Todo existe porque * Dios existe. Dá término á la justicia, fun« v clámente á la virtud, y precio a nuestra cor- * ta vida empleada en agradarle. Es el ver- m dadero modelo de todas las perfecciones 9 de "las que lia puesto una imagen en nosotros * mismos ; la que tratan de desfigurar nues- " tras pasiones .„ Estoy mucho mas dicen los Proceres de la Filosofía , ( y Apóstoles- del infierno , según el renombre que les da cierto apologista, del día , ) sobre la demos- tración palpable de la existencia de Dios, ¿Quien creería ? que quien de intento se po- ne á destruir la Religión ; á gastar una elo- cuencia fina para hacer igual ai hombre con las bestias , por los medios mas persuasivos de Física y Metafísica : este mismo haya de confesar la existencia de un Dios del modo mas expresivo ; no obstante que esta confesión sea un principio físico y metafíaieo incom- patible con todos lo¿ esfuerzos de iucreduli- 1 dad? Ello es así, á pesar de la contradic- ción que en rea i hd tiene : y ti n nsn es prue- ba invencibie de que la Filosofía introduce la verdad dentro del Ai ma; pero la razón per- vertida por el libertinage, ó por la ciega va- nidad de lueir , la destierra , [poniendo en sa lugar la sofistería y la -blasfemia. Amados hermanos : si queréis hallar la verdad , buscadla en Nuestro Señor Jesu*- Cristo p y en su Doctrina contenida en el fcvan^éiio Sagrado ; en ¡os Concilios y auto- ridad de ía Iglesia Romana , que según San Pablo es columna y firmamento de la verdad: y no Ja busquéis ( porque no la enconteareis ) en ios libros de fataa Filosofía 5 cuya leí tu- ra tan sin piedad recomienda el P. Camilo. Estad entendidos , que semejantes libros con- tienen doctrinas llenas de falsedad , y una Falsedad que aparenta verdad ; porque sus Au- tores se han esmerado maliciosamente en ador- nar sus sofismas con tal elocuencia , y un es- tilo tan metafíisico y dulce á las pasines, que fácilmente atrae á los incautos. Por eso es, que la Iglesia justamente anathematiza con censura reservada al Papa á todos aquellos Cristianos, que inobedientes á sus saludables preceptos > leen, imprimen , venden , 6 tie- nen en su poder los tales iibros heréticos «, impíos y sacrilegos. 3. a La ciencia es útil al hombre porque le ilumina ; aunque también es peligrosa por- que le ensoberveee. Si vosotros , hermanos mios , deseáis tanto la ilustración , y sois tan solícitos en buscarla y procurarla por los medios mas análogos á &u acquisicion , ¿ por mmrn 8 qué investigáis tan poco cual es la verdade- ra ciencia, y cual la falza ? ¿Por qué os fatigáis tanto para encontrarla en los filósofos fuertes del dia, Atheistas , Deistas y Mate- rialistas : sin distinguir tal vez la variedad de sus sectas , conducidos solo por un espíritu de orgullo, rareza y novedad? Advertid, que esos Materialistas son sabios según la ciencia del inundo , ilustrados entre obscuras tinieblas de ignorancia ; que no conocen aun la exis- tencia misma de su propio ser , ni menos los altos fines para que fué sacado de la nada: son hombres corrompidos y libertinos , sin mas ley que su gusto , ni mas Dios que su vientre, como los define S. Pablo. Los Atheis- las , de igual condición con los Materialistas, no quieren confesar á un Dios; porque si le confiesan , lian de confesar igualmente que es remunerador : mas como ellos , reconociendo tal Dios, no pueden esperar premio, sino un eterno castigo ; porque no quieren agradarle y sino solo dejarse arrastrar de sus brutales ape- titos ; de aqui es, que no se conforman con su existencia : y si confiesan que existe , es con los Deistas modernos, un Dios fatuo é insensible , que no hace caso de nosotros , ni cuida de nuestro bien, Los Deistas antiguos , aunque negaban la Religión , confesaban á un Dios , su providencia , y su justicia , con la cual premiaba la virtud, y castigaba los vi- cios : pero los del dia de hoy niegan aun esto, y dan libertad al hombre para que obre co* mo quiera; asegurándole , que Dios no está pensando en castigar unas obras qae son tan agradables /y connaturales ul género humano. 9 l Cuanto puede la corrupción del corazón hu- mano, que deslumhra aun aquellos mismos que.se precian de ilustrados! Chilenos, ¿es dable 5 que os dejéis seducir de esta clase de sabios? ¿No cono- céis por ventura que su sabiduría os envilece, en lugar de ensalzaros? Ella os hace de igual condición con las bestias; os niega la amorosa providencia de Dios , y por tanto vuestra dicha y felicidad. Vedlo demostrado ; en el concepto común , en tanto se precia una persona de si misma, en cuanto recibe ma- yores distinciones : en tanto se dicen mayores estas, en cuanto proceden del sujeto mas no- ble. Siendo pues Dios , como nadie lo niega^ el ente mas noble, y el único que existe por si mismo , como causa de que proceden t®dos los demás ; su aprecio , su amor , y su distin- ción deben ser lo que mas nos ensalza ; y por el contrario su desprecio, lo que mas nos envilece. Luego si la sabiduría de las obras de Voltaire, Rousseau, Montesquieu, y demás filósofos que hoy se aprecian, os envilece y condena delante de Dios , ( como no lo po- déis negar,) ¿no debe ser para vosotros de boy en adelante objeto de odio y detestación? En verdad. Y á los Autores de ella , como también á sus fautores , y satélites debéis re- conocer con la nota de "impíos, y enemigos de la humanidad ; de sizana , que llena de ma- leza el trigo limpio de los pueblos ; y de ta- les , cuya ilustración ataca al orden y feli- cidad de la sociedad. 4. a El Espíritu Santo nos dice por boca del Real Profeta i el principio de la ea~ • 2 10 biduríá es el iérhor de Dios. O tenéis tetWnr dé Dios 5 ó no le tenéis. Sino le tenéis V ea vano son mis reconvenciones : m is si lé tenéis, decidme , ¿cuáles son las demostra -iones que hacéis de este temor? El que temé á Dios recibe su doctrina , y por consiguiente tam- bién le ama 5 porque el temor de Dios és prin* cipio de su ariior ; y 16 contrario serm peca- minoso , si alguno temiera el castigo de suer- te que sino hubiera este \ le ofendiera. Bféftí si amáis sabiamente á Dios , ¿calles son las obras con que comprobáis este amor? El que ama á Dios precisamente zeta su hon- ra , y procura su gloria : prefiere ésta á to- dos los bienes criados , aun á su propia vida. Para honrar y servir á Dios no atiende á los respetos humanos , ni teme las amenazas dfc los Príncipes , ni menos hts erijeláardés de ida tiranos ; porqué sabe , y el mismo Sehor le di- ce en su Evangelio : '" qué no debe temer ú * los hombres , pues ellos ho pueden quitar * s mas que la vida del cuerpo ; sino que tema " mas bien á Dios \ que puede quitar la vida, " y condenar al cuerpo juntórirente con él Wf ®}m¿ á los tormentos eternos i ha gehmñam itf- "nte:„ y asi lleno de eonfimza, dice con él Profeta : non limebo mala , quantum tu fnecum es. /Oh, cuan distinto es lo que notan los hombre* de juicio y virtud eh Wuestr'o Ühiie! Si es en el pueblo ; notan cierta apa- tía y desinterés en los negocios cte Dios , y explendor de su Religión í y ti ¡ffl ttiutfios ( lo que es peor ) notan un empéíro éticas , dftéé- to ó indirecto , oculto y manifiesto en des- truirla ; porque tió les pérttrife sü licendk&i- II dítd , y poiqué segitn sus leyes há de s£ir castigada so abominable vida. Si nuestra Re- ligión favoreciese la licencia , y se desenten- diese de la libiand&d humana; todo libertino 5 por «ralo que fuese ¡ se acomodaría > frustra vigilat qui custodié eam. Si es en el estado Eclesiástico ; notan también, que hay algunos, desnaturalizados 9 que con su vida corrompida afligen á la Ma- mm 13 dre Iglesia, y son el descrédito y confusión del honorable Clero Secular y Recular, Ks- tos hijos espurios de la Iglesia son los que mas .escandalizan al pueblo cristiano , y ha- cen mayor guerra á nuestra Religión. Es un dolor, que una persona consagrada al Altí« simo , y cuyos labios deben conservar la ver- dadera sabiduría ; se empleé en una vida es- candalosa y sacrilega, y en diseminar doctri- nas contrarias á su profesión ; causando de es- te modo la ruina y perdición á tantas al mas 5 á quienes debía edificar y salvar. Vae,vcB.illi Sacerdúti per quem scándalum venit. <5- a La gloria y honra de Dios 9 \ es tam- bién la nuestra ; asi como en lo terreno \ la honra del padre, es también del hijo % y vice versa. Luego si la gloria de Dios es la nues- tra , y su deshoma cede también en .deshon- ra nuestra ; ¿ por qué constituís toda vuestra fe- licidad en k propia conservación, y en las riquezas que os proporcionan el regalo y pla- ceres de esta vida; y no en el cuidado de agradar , y servir á Dios , que es el único que os puede hacer felices aqui y en la eter- nidad ? ¿Por qué para conservar este regalo y placer , no reparáis muchas veces en ofen- der á Dios ; prefiriendo asi vuestra utilidad á su gloria? Muchos intentan ahora directa- mente la destrucción de los Ordenes Regula- res , con el objeto de aprovecharse de sus temporalidades ; sin atender á que esos bienes son destinados por la piedad de los fieles al sosten del culto de Dios , y sus Ministros; y que por tanto no se pueden destinar á usos profanos sin injuria del mismo Dios. No es - ^— — 14 este un enorme desacato del hombre vil gu- sano dé la tierra 9 contra lá Excelsa Mages* tad de un Dios Criador y conservador dé to- do ? Los que hicieren semejante atentado^ dé preferir sil comodidad al culto del Altísi- mo , deben esperar muy luego la recompensa; oyendo aquélla terrible sentencia : quantum aló* rifícavil se \hl va deUciis fiíñ , tántum adié illi tarméntutn. ¿ Qué importa \ pues 5 os di- go con el Evangelio ^ que consigáis todos los bienes del mündó , si por último perdéis vues- tras almas para siempre? Chilenos \ si queréis ser amigos de Dios 9 y que el Señor os bendiga y haga felice^ en tiempo y eternidad ; cumplid exactamente sus Santos Mandamientos : zelad míicho su mayor honra y gloria : reépétad y ovedeced humilde- mente á la Santa Iglesia Romanu ., que es la única verdadera; y que fundó el misiito Jé- sú Cristo á costa dé su propia sangre, y con- firmó con la inision de su Divino Espíritu Con- solador y Vivificador : y finalmente cuidad de conservar esta Religión bajada del Cielo con el explendor y pureza posible. Be este mo- do el misino Señor cuidará también de voso- tros / os librará de cualesquiera enemigos qué quisieren invadir vuestras posesiones : Os engran- decerá , y hará temer vuestro nombre entré todas las Naciones : os conservará en paiz , y pleno goce de vuestros derechos : y últrríiámen- te exterideVá sus misericordias *á vuestras ge- neraciones venideras ¡haciendo ver al mundo todo, que él és nuestro Í)¡0s, y nosotros áü amado pueblo. 15 r Es un axioma común, que el qtie pra- tense %ñ ñh , #ébé poner los medios i>(tie con- ducen á él. Luego si nosotros deseamos cotf- gégé$r< fcurrtá; WcftttPy felicidad , debernos, en cuanto está de nuestfa parte /poner los me- dios necesarios para alcanzarla: en primer lu- gar, debe el Gobierno empeñar toda la Su- prema Autoridad ( como el primer deber de su cargo ) en tornar^ providencias mas efi- caces y análogas al In de desterrar, y ex- tinguir si es posible , de la sociedad Chilena á todos los filósofos fuertes del dia : los cuales con su materialismo son tan perjudiciales á la Religión , como dañosos y degradantes á la Nación. Debe igualmente usar de todo ar- tificio á fin de evitar la lectura de tantos li- bros impíos > heréticos,, y obcenos, que im- punemente se venden, |gj corren públicamente en manos de todos. . ÉSélfe asimismo hacer observar el capitulo €tífco título 2 de la Cons- titución Provisoria del Estado ; castigando á todo individuo , natural ó extrangero , que in- curra en algún delito 6 insulto contra la Re- ligión y el culto , sea en público ó en privado. Debe últimamente, corno Patrón y Protector de la Iglesia , auxiliar francamente á los Prelados Eclesiásticos para que puedan usar del completo de sus facultades , y proceder li- bremente contra cualquiera persona que sea delincuente en materia de su jurisdicción. Y en segundo lugar ¿ debe también el pueblo ccmtfytitear %, -*éüe íhi ; exetfriitMgando de m sociedad á semejantes filósofos sacrilegos ,' O y divulgándolos como tales para que todos ñ&l&S los conoscan , y se guarden de ellos : y para que, si es posible, ni los saluden, ni los re- ciban en su casa , como dice en su Epístola 2 el Apóstol S. Juan. Recibid los votos, que como hermano os dirijo con el mas cordial afecto. :i. •§* $$$($$$ ^ Santiago de Chile t IMPRENTA NACIONAL.