&k ÉL DIRECTOR SUPREMO DEL MATADO BE €MIIM. Hago saber á los Pueblos del Estado Chileño que francisco d*é Paula Prieto ha reunido por seducción de veinte á treinta hombres, eon quiénes anda erante por los bosques de Talca y ultra-Maule* esparciendo especies subversivas contra el actual orden , disponien- do los ánimos á un trastorno eti su administración, teniendo el arrojo de dirigir al general en gefe del Egército del Sud, un oficio con diversas proclamas , reglamentos y bandos en que desenrolla sus ideas, locas á la verdad, pero que pueden aluci- nar á los incautos y facciosos, sin mas fruto que el de ser sacrificados a su temeridad 6 imprudencia. Para evitar unos ma- les, cuya previsión sola conmueve mi sensibilidad , mando a todos los vecinos , estantes y habitantes de los pueblos de este Estado sin excepción de clase ó condición alguna, persigan con el ma- ¡yor empeño al citado Francisco de Paula Prieto y a todos sus secuaces hasta conseguir sil captura, y entregarlos con toda se- guridad á las justicias mas inmediatas al lugar donde fuesen aprehendidos , para que estas los remitan á disposición de este Su- premo Gobierno. El que fuese omiso en el cumplimiento de esta orden, será castigado con proporción á la clase y circunstancias de su negligencia: los que auxiliasen directa , ó indirectamente á los citados facciosos , los hospedasen en sus casas , los alimen- tasen , ó proveyesen de armas , serán irremisiblemente condenados á pena capital. Al contrario, tolo individuo que como verdade- ro Chileno amante de la felicidad y del orden de su País , obre" con interés y esfuerzo para destruir esa gavilla de facinerosos , sera premiado con concepto á su aptitud, y demás cualidades , hacién- dose al mismo tiempo digno del aprecio de todo buen ciudadano, Los Jueces políticos y militares de todo el Estado aplicaran sus mayores esfusrao» á fin de aprehender á los expresados perturba- dores del orden , usando dé su autoridad respectiva para juntar las gentes armadas de su territorio , y auxiliándose mutuamente, hasta tomarlos vivos, ó muertos, si hacen resistencia. Entendién- dose que estas operaciones no deben perjudicar la comisión _qué temro dada al Ayudante mayor de la Escolta Directorial D. Fer- nando Baquedano^ para la persecución de los mismos criminales, porque el comisionado y Jueces, por cuyo territorio transitare deben conducirse de común acuerdo y auxiliándose reciproca- mente. Imprimase, y circúlese. Palacio Directorial de Santiago de Chile veinte y nueve de Enero de 1819. Bernardo O'ffiggins* / _ , Joaquín Echevema* tfüZ/m '¿&r> ■y &u* /2 ¿o*/?/? kBB / Ws M *?v? • ^ ^ £a^A¿> ¿T-rr" ¿/#>5*4 vkWc Scfayf/J^ J Ém <^