25237 que no lia^nn caw de mU dichos, sino déf Mi iifss tención , y íina voluntad de propender a q-ne re- tí edieíiíos lo que por parte nuestra sea reuiediubie para que no acabeíiio.^' de acabarnos. Tratado fedf ral , slslema , y plan de federación la mas jiña. Un ^allo muy maduro , Pe edad provecta , uuios espolones Parifiro , y seg uro < í'übre uii yi büi oía Ia55 razones De un sovTf) muy oorlés , y niui atento, JVIcts elocjiteiite CMnoto mas hanibritulo, íier'nano le decia Ya Pesó eutie n^^sctros ur.a «;uerra , - Que cruel repartía í-'angre , y plumas al viento , y á la tierra y Baja y daríi para perpetuo sello Mis Jedcra/fS hr a'íos á tu cuello. Hermano de mi íJma , Responde el g-alSo ¡ que placer inmenso En deliciosa calma Deja esta vt z n i espíritu suspenso/ Yo i/a soy ff'dcral , y corro ancioso ^ gozar en tu seno mi reposo. Pero aguarda un ins-tante Por que vienen ligeros como el viento , Y ya están adelante Dos federóles que Ufg'an a! momento Que serán los o-arantes muy fieles Y son sewuH la traza dos lebreles. A Dios , á Dios , amigo, ^ Dijo el Sí-rro , que estoy muy ocupado ; I u. go hrb'are con tiso Para fiiializar est( tratado: El gallo se quedó lleno de gloria Cautando en est i letra la vi< t«tria. Si/ mj]re trahn'yi en su daño ' , •■ it/ uslufo e¡i^;" íi-^' JiiíLjiytPIlENTÁ DE LA InOEÍ*ENDENDIA. Numero 1**, DEt DESENGAÑADOR GAUCHPPOLITICO, Federi'fnontonero ^ Chacuaco-oriental^ Cho- ii'protector^ y Puti-republicador de iodos Jos hombres de bien , que viven y mueren ■ ' descuidados en el siglo diez y nueve de nuestra era cristiana. Eií Buenos- Ayrés hay dos piiéblos rfiferénte^, los cuales, si por desgiracia se confunden , viv¡ré-f MIOS siempre en confusión , en revolución , y en anarquía : el uno pues de estos dos pueblos es lo que entendeuios cuando decimos el gran pueblo^ de Buenos-A ¿res ; el otro es Jo que , sin saber que decimos , solemos á boca aliena llamar A^roi- co pueblo de MuenosrAyres. : i El gran pueblo de Buenos Ayres siempre quiere lo mejor , y si llega á hacer algún dispara- te es por que lo seducen , y !o engañan, Al contrarid el heroico pnebl o es maldito , es pésimo , y quizá el mas infame de cuantos pue- blan hoy la faz de la tierra ; y para que mis lec- tores no digan que yo soy ponderativo , é hip^rbo* lico voy á explicarme con toda la franqueza que es propia de mi carácter. El pueblo heroico de ftuenos- Ayres se reduce é seis, ó siete, y cuando mas a dit^z, ó doce indi- bidúos, que en las i>oches langas de hibierno cal- culan transtornar la administración salga lo que «^liere , isinv escrupulizar en la decencia , ó inde^ cer?na fíe los medios ; sí el pfoyerto }e% sale h\en nos a ^atarrao qniiu e dias ron el heroico pueblo ; prosrri!)eD, destierr^ii, y m-Ahm U cuantos no son íle su fiiccioii , o k cuantos «ion de un rnénto so- bresaliente ; pf*ro proenran qne el ^azetmo vni*- nuflee en todas las pfit»inas al heroico pueblo ; si la empresa les sale ai)ortacla entonces piden perdón sin tratar de la enmienda, ó si los castigan levan- tan el ^rito hasta el cielo ponderamlo su inocen- cia . y juntándose /k/í?ra///ie/?íe^'on los mal con- tentos aguardando mejor ocasión para repetir la jornada. Los ciudadano-^ pues del pueblo heroico son ur\o%hmííhcesfedifragos en todo sentido, y según toda la extensión del significado ; hombres tan dispuestos á sacrificarlo todo por la vanidad de ser expectables por ocho dias^ que el vender á su pa-» tria , y venderse á si mismos no les liace f^altar la fíaftgW del corazón á la mexilia ; por eso es que nieuilo fedffrag f>s se hacen j^derales , kermmioa^ y amiooff de cuantos' aborrecen el orden ; y asi como U>s ciudadanos át\ rebuzno Jevantaroa pen-* don, y pudieron por blasón efíta letra. No rebuznaron en Vaide íit*i> «iv El nuo , y el otro alcalde ; ' / *f^tií ' - Asi también ellos gravan en el es^cudo de sus armas el mote í\e\ü federación, que es el ^siguiente. -j' ■> Gon los' hermanos no . Se debe pelear; • «í' rdi\ii _ ♦ • E^te mote so/Lstico , f fedifragtf^ fue aquel eqmvoco venenoso que desarmó ád inocente Abel para que se presiéntase desarmado ante el que no €m s.a beimuüoV «iíio. arUes bieiv. un fedyt'mgs 8 federado con lof tigres , ,y hermano de las fie*-- ras inhumanas. Este equivoco venenoso es el crimen padre de todos los crímenes , que se han perpetrado para que la gran ,B^iejios-A^res cayese no en manos de los españoles, que eso es poco, no en manos de los moros que eso es to!eraMe > sino en manos de Vos federales ^ como quien dice en po- der de los demonios y 6 de ios montoneros qu^ aun es mucho peor» ^ , Buenos- Ay res acostumbrada á ser madre de sus pueblos veisí en Ja bandera el epígrafe fatal , y por no ser menos generosa á todo se presta ; ade- mas como si ella sola hubiese sido culpable en las pasadas diferencias , se dispone a dar satisfacción sin reparar en sacrificios. ¡ Gauchí- políticos! ¡fe- deri montoneros I ¡ chacuaco-orientales t no seáis escasos en pedir ^ queréis seguir saqueando bajo de armisticio todas nuestras estancias sea en lio- rabuena. Queréis que en un momento caduquen todas las autoridades desde el congreso basta el cabildo ! ya está hecho. 4 Queréis que eu lugar de las autoridades de|)uestas se coloquen todos los que desde Buenos- Ay res mantenían correspon- dencias secretas , y traidoras con vosotros! conce- dido. I, Queréis armas, queréis vestuarios, que- réis plata para remediar vuestras necesidades, y que un gazetero adulón os colme de elogios des- medidos 1 todo está acordado en obsequio ele la paz. ^ Que mas os pide el cuerpo í Ea! andad con IMos ¡que esperanzas! el saqueo de la capital es lo que os falta para que os igualéis vosotros con nosoírgs i eso es lo uaico que falta para que 4 Siid-AmeAcá Vnelva' á 'ser nna' Pam|f)á una A)>R pona , una Charrúa , una montonera de chotos^ éhacuacos , y chimangoS como sois vosotros. Genio , carácter , empresas , y trhfnfos de lo» gefes hebdomadarios , que por el espacio de tres meses nos han gobernado en virtud de la Jilantropia de nuestros hernianos los federales Los manifiestos tan eleirantes romo enérgicos de los Funes , Zañartus , Pueyrredones , y An- chorenas nada nos han dí^jado que desear en orden al genio, carácter, emprfesás , y triunfos de todos ios que yendo áe\ Pilar , y viniendo ó e\ Pilar, ya interrumpian , ya continuaban la heb- dómada soñando altas traiciones , interponiendo vetos, pidiendo auxilio de armas , y armando á los hermanos (:on quienes no debemos pelear , co'-teandoles la vuelta para que peleasen con no- sotros y despojándonos de nuestras armas para perpetuarse en la hebdómada con la guarnición federal , qne roncandonos desde Santa-Fé no« 'haria temblar como á los nifios cuando el niae.^tro les óive alia roí con la palmeta. Pero la lastima es , que á federales les im- porta un bletan prontisimos para desñicer cual- quier deshaguisado , ó entuerto que se haga en la capital, Y siempre que se les acabe lo que les den- nuestros bobines^ han de veníir á protegernos co- mo quisieron pn>teí¿;er á Soler contra a Alvear, in illo tempore , y ahora á Alvear contra Soler. Este es el gran asunto del dia; este es el motivo de la actual visita, y del saqueo horroroso en que^ nuestros hermanos, con quienes no debemos pelear están entretenidos , y ocupados ; dicen que Soler es nn picaro , que líos ha quitado la libertad , y que ellos vienen empeñados en que hemos de ser libres por tuerza , y protegidos por fuerza ya que somos federales por la gracia de Dios , é in- trigas de ios bobines; pero el caso es que nues- tros /¿í»rmflf/io.? vienen mal informados, y no saben que Soler ahora y siempre les ha hecho hi olla gorda bajo la expresa , y solemne garantia de una hija , que por mal de nuestros pecados tiene en Buenos- Ayres. Vienen mal informados porque Soler, como dice el gazetero de los JVIiercoles y es un joven americano que no hay hasta cuando deje de ser ambicioso de dar glorias á los montoneros humi« liando á los que pusieron en sus manos la suma de Vaf^ cosas , y engatusándolos con una hija que es todo su querer; vienen mal informados porque Soler asalta á Buenos-Ayres , y le pone la ley mejor que Ramirez, mejor que López, mejor que Carrera , y que cuanto montonero ha nacido de gaucha por e*^as pampas de Dios. En efecto : el señor brigadier Du. Miguel Estanislado Soler habia renunciado siete veces el cargo de general con el fin de retirarse a bien vivir por esos puertos extrangeros ; la honorable junta de representantes , .y el gobierno mismo en atención á su mérito habia accedido ya á sus repe- tidas iti«?tnnn cmi mucha confianza en Dios: triunfo quinto: son vencidas, y el gobernador de la Villa, anulador dtl Congreso , y padre de una hija que tiene en liuenos-Ayres : no encontrándose seguro en parte alguna se refuto en un Barco Ingles; triunfo seaito REFLEXION. Muy á los principiós dé ttuestrá revóTncion \o% quinteros, y hórfcelanos entraron de noche á la ciudad, se acercaron á nuestra fortaleza, y por \n mañana los ü:obernantes iiian ya en nn coche cáínmando pura Patagónicas : triunfo primero. Poco despnes los de las Pontezuelas hicieron \o mismo con Alvear que ahora blasona de sertaa querido de la campaña : triunfo segundo. Poco después los santafecinos pidiendo fede* ración hicieron caducar á un tiempo todas nuestas autoridades 1 triunfo tercero. Poco después' el pueblito del pilar hizo repo- rierji un gobernador depuesto : triunfo cuarto. Ultimamente la Villa dei Lujan pidió el des* pojo del clero , la extinción de un gobierno, y la creación de otro con autoridad despótica para qui- tar, y poner los oíiciales que quisiese : triunfo quinto. En suma cualquier mal contento, cualquier perseguido por la justicia rió tiene mas que salir 6 afuerita, y ya tiene padrinos, y concriptos á radiares para pervertir el orden , y ponernos á to- dos en confucion : /Wiiw/b Y habrá príncipe que después de tañtos triun- fos se atreva á entrar en tratados con nosotros! f y seremos tan necios que no conozcamos nuestra necedad, nuestros descuidos, nuestros errores, y la necesidad de enmendarnos* pero en que con- siste la enmienda 1 la enmienda consiste en que dejemos el prurito de enmendarlo , y reformarlo todo: la enmieuda consiste en fomentarlo todo para que todo se baya enniendando . pue^del fomeutí^ 16 sale la mejora, áe la mejorábale la perfección , y de la perl'erriüii la felicidad. Sepa la campaña que ella es la abrigadora , y protectora de los aventureros; ella es la que nos tiene perdidcis , y ella dando oidos á los mal con- tentos se ha de perder con nosotros como se per- dieron los miembros cuando se amotinaron contra el estomago. Habrá pues los ojos la campaña , y entienda que abandonando á su clero, y a su capital nime- diatamente se extenuara , cayendo en desmayos , languideces, y agonias de muerte; véanlo pal- pablemente en la siguiente : FABULA. S¿ alguna necesidad ^-u^i ii"' El estómago padece i Exptrieticías hay sobradas De lo que el cuerpo lo siente, tnínpbíifc» , - Pues como os di^o canzados De estar tabajando siempre , . . l*ara el estomago todos Los miembros al fin resuelven ; -Rfdij -"' Unánimes el vivir " .r.ito" s/A •'^•^^l*"'^ » y ociosamente. íjíMí *ó' C omo grandes caballeros A imitación de su gefe I>£cian entre si hablando Fori^oso era que viviese i i ^, Sin nuestro auxilo del aire ; ; - y» ^"♦i^'^os continuamente ,^ Trabajamos como bestias 9 „ Y'píira qnifin. . . .t para eí. .¡ fuerte Cosa á ia verdad servirle Con afán sin que nos deje „ Tan incensííute tarea Ni aun ia ntiSidad u) as Je ve! Todos nuestros ejercicios Y penas á parar vienen En qne el estomago coma : Imitémosle : el lo quiere , „ Y lo manda con su exetnplo. Se ex plica roí! de esta suerte Los miembros dando principio A hacerlo inmediatamente. Las manos ya no agarraron Los biazos ni aun el mas tenue Peso I e v aii tar q ue na n , Y las piernas ni aun mo^^erse Pensaban ; en fin dijeron. Al estomago que fuese A buscar el alimento. Pero á ellos de su impni4éiit^ Resolución temeraria - • Les peso ; pues de alli á breve Se miraron por su culpa Inmediatos á ía muerte. Todos juntos padecían Desmayos , y languideces ; Y entóiíces fue cuando vieron Con claridad los rebeldes Que aquel aquien imputaban Ser ocioso é indolente • Mas qiré ellos contribuiá A sus mutuos intereses. B 10 ADFABUL ATIO:/ .i A la autoridad legal Aplicar esto se debe ; Ella es conveniente á todos Por que todos igualmente Reciben de día los bienes Para existir convenientes. Contribuye á que alimente Ei artista trabajando A su íiimilia : enriquece ■ Al comerciante : da sueldo' I Al magistrado: mantiene Al labrador: al soldado Le da su estipendio ; vierte Sus bondades soberanas . . i En mil climas diferentes; ^-^-^ Y Y enfín á todo el estado Por si sola favorece. El Romano sen; , Que se^íuu esta la patria Yo vivo yendo y viniendo. Cansado de delirar Se murió al fin el enfermo, Y yo de escuchar a locos Estoy por hacer lo mesuio ; Pero esto fuera ruindad , Lo mejor es ir viviendo, Que pues ellos se lo quieren Yo vivo yendo , y viniendo. Ñor Chiman go liberal , Que ayer era tnitorero , Yo no se como ha ppdido . Salir dd rango de necio, ; n De clérigos maldiciendo Pero I or mas que maldiga 41 Yo vipoye^fdo , in viniendo, r/^r^ Ñor Chimeugp mjijagraíizas , - > , Lo encuentra todo cpiupuesto ^ • I [ (Con decir que la Otra- Banda Va liaciendo grandes progreso^, ^ , Defiende á chacareros, .5 ' v ^ '^*Us\^k^ Y(Kmvoyendoyviiiiendo;^^jf Con el Dios bacQ en el almJi ^l^ÍT- Ims Chimingos , y^Ohimovgos f . Tratan de ^éí/erac^o» Por no tratar de mondongos ; Blasito entro á gobernar Mil imposibles venciendo , Y porque no entre Zapata Yo vivo yendo , y viniendo D. Chimungo el gazetero Siempre cobra los seiscientos Y nos harta de pepinos , Verengenas , y pimientos: ; Tum turunes churumbelas , Minotauros va diciendo Y por no oir sus disparates Yo vivo yendo , y viniendo vv.n Al grano , señores niios, , l>ejen*?e de devaneos Y emprehendan otro camino . Que el/ííí/í'rrt/ es muy tuerto: ; . ; Asi se esplicaba un quidam , 13 Y otro qiie*levfc*tíiba' oyeiíáo OtHiio a|>robaritlo su idea ,, A \osi federales voy , „ |3e federales ven^o Que se§^ií II está la patria ' > ,y Yp vim y^mh , y mniend^ '' Mi Señora Da. Lección no ínter um pida. También en lo politico como en lo materiaj ly^Kj sítraccion neistoiuana a proporción de las ma^ js^s , y de las distancias : las gentes de la Otra- JBandü cansarian horror á las de nuestra vanda sí por medio de una educación buena, y bella pro- iíuríisemos distinguirnos, de los salteadores ; pero gi omitimos esmerarnos eii la educación se aumen? taran asombrosamente los hombres de allá trie voy, de modo que en idas , y venidas ja soga al fin m irá tras el caldero ^ y el campo todo quedará por jos Chimangos , [l) pasara después a los ■Chim-eu^^ gos, (2) de hay reinaran los Chimingos , (3) estos. §eran rempla/ados por los Chimongos , (4) y en¿ (Rayendo gn manos de \o% Chimmigos , [ó) que, ^o_a los tinterillo^ cuente V. que nos han llevado, todos los DiabiQS.-r-Dips gp^rd§ -^J^í Gfaif- U14 (Ddiirfiatigbs 8oft Unos hombres cimarrones que viven en los cardales, y á la noche saípn á carnear lo mejoraito^ como es el pecho, y la l ino- nada de las bacas gordas. (2) Chimeiigos so/i los que habiendo logrado agavillarse con algunos desertores entran ya á los pueblos^ y saben decir viva, la patria para ser hombres í/^ carauter (3) CLimingos son los que ya han aprehendi- do á firmar para pedir por gobernador al prime- ro que les pida la firma: entran con una cliirimia acompañados de Chima ngos , y Chitnehiíos á proclamar al gobernador elegido , y se vuelven muy frescos á ver si hay otro por hay d quien pro» clamar. .r oiÍK.*irw| (4) Cliimonííos son los que yá saben pedir perdón cuundo les tiene cuenta para hacerse de padrinos ; estos ya saben dar contra los curas , hacerse de relaciones , zelar el culto divino , oí/- mintstrar los bienes eclesiásticos ^ pedir rentas pa^ ra los ministros del santuario , hablnr sobre diez- mos, y balbutir los términos democráticos y aris-^ iocraticos , de modo que algunas veces llegtín á decir zape ^>ato infaliblemente , y aunque ellos en la realidad son unos gatos muy exteriores , peí6 siempre se conoce que han sido sacristanes en al- guna capilla , o que á lo menos han deSpubilddé nlg'tn Cifrio Pascual, a/^ei /«o^ candel ero s , d areiidelas. , (5) Chimungos son los que ya vuelan con plumas de Gki\'i\dn , de Cuervo ó de Carancho , porque habiendo sido notarios de algún cura, es admiración lo que producen maxhne si llegan á al) (tuzar una imprenta , o ú apoderarse de algún coliseo en tiempo de revolución Sfc. Entonces; que magisterio! que arengas! ¡que apostrofes! que aidíteses! que epifonemas! que vueltas, y revueltas para ganar seiseienton pesos , y otros pesos mas de gratificación por insertar los f-omu- nicados oñciales í/í/rtí/M^ después vengan botones de fiieíío , y marcas de hierro hecho asquas, ¡ Que maravilla es oírles decir en lo serio, l ó joven americano ambicioso de gloria hasta cuando &c. ! . En lo jocoso son admirables ; por que lo de salió un frde de un pajar ; lo del minotauro ; lo del tum turum tutum , y aquel epitajio á los go- bernadores liMomadar ios es tan proprio que se puede aplicar no solo á los de los años congres0r^ les , sino también á los magnijicos federales, que uno tras otro se han ido precipitando succesiva- fuente en la basura : el epitaflio debiera grat^ar- se en láminas de bronce , y dice asi ; , , , M PI T4 FIO. Creímos entenderlo y nada de eso^ i ^ V Pensamos acert;ir , y la embarramos ; , <,V Vemos que nuestra cholla era de seso. Vacia enteramente i que estudiamos ^ ;,Qtíe aprehendimos que somos tan aviesesi s La capeta , y los libros ensuciamos ; No lo hagas con nosotros j ó viagero ! y, J^ues harto lo ha hecho ya cierto taquero, l^m^b a queros son pnntqabiiente los chimun" ^os , que habiendo (tórrido toda la escala chiman- gal súú unos embarradores de por vida , que todo lo en.^ucian , ya sea con profano , ya sea sagrado , ya sea la conciencia , ya sean las animas , ya sean los vivos , ya sean los difuntos* \ NOTA. '^^ El número siguiente saldrá á la mayor brevedad, con antelación á los otros perió- dicos , pues por ahora urge seguir á los moúfonero'^ fedífragú% en sus marchas hasta, que ó paguen su merecido , 6 se recojan á las guaridas del chacó á federarse cotí los tigres 5 caimanés ¿ capitiuáras ^ grandes hestfas.» "■ ■ ' ■ Imprenta de la Independencia. 'Í7 DEL ■ ..M^^^ I> E S E N G A Ñ A D O It G aüchi-politigó; Federi-montonero ^ Chacuaco-orienta/^ Cho^ ii'proteciór^ y Puti-republicador de iodos .r- los. hombres de bien ^ que viven y muere^n ' descuidados en el siglo diez y nueve de ' nuestra era cristiana é ' CATECISMO ANTl-CHACÜACO CEISTIAÑ() ^ POLITICO. ' , ? , .Pregunto Padre. ¿ Para que nos mandan ciiraá -al campíí^ - Respondo Hijo. Para que sean vuestros pastores, y hagan acordar de Dios siquiera en l<>« días, de fiesta j para que os bantizen , y euipadroiieii en la njilieia de Jcí su cristo nuestro Redentor; y para que os den consejos con- formes al evaug^eJio que es^nuestra ley santa. " ¡ P, P. ¿ Y no estariauius tíit^jor sim curas , sin, dieis* mos , .y sin días de fiesta "t ai ■ r R. H. No estariauios :mejí>r, sino muclio peor, -í íP. P¿ ¿ Mostrad como , y por que ? ti • = R. ' Hí iPoFrque. estariamosi sin . civilizatiioja >C]^íe ^eá inedia vida^ «^w^iauv, vÍ^ií..iíí¿ íií#,;íh4uí^?; *^tÁtu^; to! ,.^ia »1« P. P.. ¿ Que co. P. II. La civilización consiste en que el hombre cumplí ó á lo menos reconozca los deberes que tiene con respecto a Dios , con respecto i si inisnio . y con respecto á- su» próximos. . y p - Y esos respetos no los pudif ramos recono- cer, y oumpUr sin curas, siu diezmos, y sin «üas de fies- R H. Asi como vuestros ganados no pueden do- mestirarse', sino se les .ugeta á rodto , no pueden . ono- Veise s.no seles pone señal, ni pueden domarle sino se cor- ligen , y castigan ; asi también el hombre sino lo cultivan tr¡yendolo de tiempos en tiempos á la iglesia, smo lo cor- ,.i.ren con amonestaciones, y si no lo hacen tributario de p'ios , se.á un siu.arron olvidado de Dios, de si mismo ,| bel próximo. \> P j Y no fuera mejor que los padres lo hicieran fcod»deyalde, y por la caridad , que según he oido decir, ts propÍH de la iglesia ? U II His hablado como un santo padre , y tu er- ror soló consiste en que cuando dices iglesia no sabes J« que dif'cs. . p P ¿Pues que la iglesia no son los padres , no son los euras , no son todos los demás sacerdotes , y nd. Ilisíros del santuario ? . , • K. U. Te engañas porque esa no es la iglesia. P. P. l Y entonces quien es la iglesia? U U La Iglesia es la congregación de todos los fie- profesan una sola íé , un solo Dios un solo bautis- Uju, los cuak* componen un sola cuerpo , cü>a cabea.* iiirisible e» Jesu-Crbto , y cwya cabezu visible es su tí* cano el Sumo Poritifice. P. P. ^ Y ent( mees los sacerdotes que sofci?^^^ R. H. Son la iglesia ii>a«ire, P H. ¿ Y que no son sacerdote» , que somos? R. H, Sois la i<>^lesia hija. P. P. ^ Y no fuera una dicha que la iglesia madre lo hiciera todo devahte, y por caridad á favor de sus hijos*. R. H. La iglesia, madre suministra caritativamente lo que tiene que es la doctrina, y el es^ iiitu ; y en corres- pondeitcia debe la iglesia Aí/a suministrar caritativamente lo que tiene que es el aliaiento, pai'a que los pastores no üiueran de hambre. P. P. i Y que haremos con unos mositos letrados que de diez años á esta parte andan por las estancias con unos libros^ de pasta dorada pintando al padre simou;, y tpasturnaodo el juicio. R. H. A esos moros no hay mas remedio que enla- zarlos por candad, y supuesto que son tan redoniones su- jetarlos a palenque para que uo enchaquaquen la campaña. Miscelánea de pmages al caso. Y. El puebla romano por los años de mil quinientos veinte se hallaba disgustado con la administraci«>n de Pau». lo.1V. , cuyo apellido paterno era Carafa ; pf)r ser ya muy auciauo se dejaba gobernar de alguuos aventureros ; por 20* c\*yo motivo aÍMirrida la parienria de los rotnanos pror- ruuipiero!) ea el rnolin mas horrorojío que me acuerdo ha- ber leiílo eu las historian ; asaltaron el palacio pontificio con ánisno de asesinar al Papa ; pero dio la casualidad rnie encontraron al V^ anciano muerto en su proprio lecho de pura vejez; inmediaíameate el pueblo retrocede, y tiO pñíliendo desabotonarse de la furia que habla concebido dió en una rareza la mas riza , y cuanto vidrio tenia forma ó figura ile can'f^ /a; de modo que hi^sta los caraferos pariuiuaron cual ; mas, mal menos de la paliza, hasta que para evitar el peü- gro no Mdo mudaron el nombre á cara/as , en ampu- tas, sino también ellos dejaron de llamar.^e caraferos, y en adelante se llamaron amjwleros. Señores Caraferos, cenote'* fe ti era les , señores pro- pafjndores de paz con los hermanos ladrones: mi ad <|ue Bueoos-AVres annque es pueblo muy maiíso, muy gene- roso pero tanVbien ha acre > ^ X ) Nombre italiano que significa Garrafa, 2V Cqrdffts^ y h)É Cara f evos \ k Dios £arqfas] ¡ á Dios rV/rrz/V'roí! Item a Bueuos-Avres no se le sorpreíieitde dos veces , y el esJa niuy sobredi , y rimy sobre los aven- tHreros, ique pintándole moíitea de oro y garaníias de hijas, lo han dejií^do que ni vivo , ni piiiíadx) ^ BueriOH-AVres jsate quien vino tal dia de tal parte , se colocó en ta) parte, é hizo tales, y tales diligenciá|]i Buenos- Ayres no ha de consentir que lo dirijan los que dando contra esta facción yla otra quieren ser ellos excínsivanieíiteilos Cara fas , y i la de Wasinihon y Franklm : ^nw eso fs, que cuaiido el pueblo advierte reunioue» Ivit'^o pre- gunta : señores ^de que se trata ? ¿ de Wasinth m f \ íiiei te áhinial ! ¿ de Eranklin ? ¡ fuerte auiíual l (l) Uu buen hombre se quejó á r>u juez del rampo de que un caballero le habia dado uu bofeiou , y el jue^ coa uiu- cba prosopeya le prejsruntó , y le dijo : ^ Cuando el bofetón te dio Tan cruel y tan macizo Te hizo cara? El buen hombre respondó no st ñor ' Por que antes me la deshizo. Al caso; los aventureros /(^í/ercf/ev, Ó Carafero$ (l) Luego que este pueblo fue entregado á Ion gauchos empezó el gazetero á prodigar elogios á los dos corifeos de ta revolución gau( hi-federal , y á uno de elfos lo comparó con VVasinthon por haberse entregado, T/ habernos entregado militarmente ; y al otro lo cont^. paró con Franklin por haberse entregado diplomática^ mente ; pero á pesar de la faniai^magoria del g-azetero el pueblo argentino , dice que el Wasinthon es un ani- mal tan fuerte como la K'an bestia , y que el tal Franklin es mas bestia que la misma gran bestia , como tam^ bien que estos dos , y sus aliados son unos Carafa;^; / y cuidado ! ¡ cuidado l con vendemos Cara/as ! !> bi^eí'no* cáfa nH» lian (íesecho la cara: estos caballeros ruaiito i»as nos apretaban el dogal decían que todo era para nuestro bien , y que si alguho decía lo coutrario ese^ tenia la boca hedionda ; pero al freir de los huevos se ha visto que el bofetón ha sido de lo cruel , de lo matizo, que hay eti esta vida , y pof 4o que se ve los mismos que nos han liado el Wetoh sin advertir que son unos Carafas y Ca^ raferos tratan de i<4:na]aniOS lu otra mexilla, como si noso- tros no supieran^fis la historia del pueblo romano : qui ha- bel aures audiedí audiat. 4". Un negro del campo asistió por primera vez á la fun- ción de San Benito de Falermo : tomó asiento junto á un ami^o , y paisano su\o , que era negro de la ciudad, y cofrade antiguo de la hermandad ; el negro del campo estaba todo enagenado í)y endo las glorias de su santo pai- sano de modo que no pudiendo ya contenerse le dijo al de la ciudai : comapare ¿ha vito ni e que maravit/a! ¡ ha pare mió ! ¡ bien aya ! Jisiisu malia l / Dio ti gua- re! El de la ciudad nmy reportado le dijo: compare^ guare mi curmju , y nu rn árabe üo pare ate q acabe: el padre siguió largamente el panegirice hasta que en la m.oralidad .empezó á cargar ía mano, y cada vez mas has- ta que por último hizo un apostrofe á los negros, careando los nada menos que con San Benito , y haciéndoles ver^ que su conducta era diametral mente opuesta á las virtu- des del santa, porque Sau Benito había sido humilde , y ^4 el'os altivos, ¡«oherbiosf, f ofj:;-vníosf,«i : 5!íin netitO- fi^rhia siílo mity bnriiano, it»u\ beDij^iu); y eHoseráu ciuelt-?» per* versos: í|iie 8an Benito sairíificalva'-lfi8 íliks^ ile 'fiesta y ellos los ga8tal)an éii el tatnho eníbriaganilos^e , bailando al ^ son de la maümba , v divirtienflojie eon las* negritas : — ,> , A t(»J(í e>ito el ne<>To del earDpfy^staba'ja lodo amos» tazado con la carga cerrada ; cuando el de la ciudad le dice : compare ¿, no ti disia yof ¡ fia compare ! (dijo et del cíiiíTjjo) ¿q' he ra que me auxele ! ¡entba yo en ra groria con mi santo pat'mca ^ y agola me veo en ylin' fimo! y agola ¿quien le ase á ó pare ccya. ra bocaf ¡ á compare ! dijo el de la ciiiHad) á 6 pare no se re puere reprica , ni tapoco poremo mumnra de ra ratina clítiana poque eya so gente branca. Al caso : i Será posible que nosotros hítbiendo' asis- íido tantas veces á las funciones de San Benito íio háyil* mos logrado ser negros de la ciudad ? es posible' que ha- biendo oido tantos sermones de aventuréros nos ha de ser preciso aguardar á que acaben dé |í'érdei*noá párá que ^ dejemos de alabái los ? sea pues está ia iVttirha función de negros , sea esta la ultima revolución , y sea la iVlfima vez que demos oidos á los que nos alaban ícoh teorías pará empantanarnos, ó empamparnos, quedando ridsotros eit la imposibilidad de replicar, ni aun demUrmúrat porque eya so gente 6r<í/íca v y por'qtre 6 se-^apodtrán dé ' las ai* ' mas ó las dan al éneinrgo, para qué id'jpodaíiid*' replicar^ ni niui*niufar , ni aun quejamos. í iu ... • - 25 T E A T R O E N G E N E R A L . Seria itiuy uifcliz la filosofía ética , sino tnbiera otro ícaminó que eí teatro para conducir á !o8 hombres á la vir- tud ; y la filosofía cristiana seria una faculta»! despreciable si consintiese qüe á las representaciones teatrales se trans- firiesen los <[ere( lios de la cátedra evangélica: ningún tea' tro hasta ahóra (dice un sabio de este siglo) idngitn tea- tro hasta ahora ha dado persona alguna ilusire en blrtud, y muchos teatros han corrompido las eostmn- bres de naciones enteras, Desetigañeiíiouos pues , y confesemos cpie la raiz de las pasiotaes sdameote puede secarse con el fuego del amor divinó » y este fuego solo pueden encenderlo las má- ximas coíiestiales ^ que suministra la religión: al influjo del teatro no se sujeta la violencia tiránica de las pasiones humanas ; el teatro cuando mas podrá reformar a^gua tan- to los viciois dé sociedad , domesticando el despotimo ^ la crueldad , la inümanidad con sus arengas , y discursos sentimentales; pero eso de ingerirse en ej corazón , curar sü^ llagas , convertirlo en satiíuario , y ei^igjrlo en altar, donde sé ofresca á la divinidad el incienso puro de la vir- tud no es obra de cómicos , sino de ministros que h'í^b aii de parte de Dios, exhibiendo las credenciales de su miiiis- terio. Los cómicos y los filósofos tii tienen misión , ni co- misión alguna en virtud No por cierto , pues siendo el arte cólíio susceptible «le mejora no habia para que ocurrir á tiu arbitrio tasi sacrilego cómo desesperado. Yo no encuentro otra razou siuo lá moda , el espíritu del íigló , y ei prurito de los cómicos eu coudesceudér cou las pasiones hii manas |iara dar estimación á sus produccio- iieá. Pero ^ y la piedad ée pierde, y si la ireligiou cunde por todos los órdeiiies de la república ? eso á nosotros iio nos importa y dicen los cóuiicos. Nosotros somos venales j hosotros tratamos dé pane lucrando , y á buerí séguro fcjué gánemos el pan con desengaños ; á los curas ^ y á los Sacerdotes los uiánliene el público para esos por menores , y no^otro^ nb t|uéreíiiOs jilfeier la boz tn miesagena , por ^ue segim está el myndo pfereceriamos de hambre, si nos presentásemos én él teatro coii máximas evangélicas , y fcon discursos que aun de muy lejos hediesen á tolerancia: Teatro de Buenos-Ayrés. El teatro de Buenos-Ayres es emulo de la paíi iá én süs f)rogresos , y en efecto heuios notado que progresa , y aban- za en razorí directa dé nuestro sistema político ; quiero de^ tir , qué se ha ido corrompiendo á proporción , que ños hemos ido alejando dé lá verdadera virtud castellana qué éra nuestra virtud nacional , y formaba nuestro Ver* dadero ápreciáble , y celebrado carácter : nuestra reVoíuci- otí fue sin duda la más séosata, la mas honrada, la mas no- ble de cuantas revoluciones ha habido en este mundo, pues no se redujo mas que á reformar nuestra administración cor- rom pidi^i nía v y á gobernarnos por nosotros mismos en el caso que ú Fernando no volviese al trono, ó no quisiese acceder 4 nuestras j usías reclamacioues» ;i 28 La revolución asi concebida no contenia en pus eTemen- tos el menor odio contra los españoles , ni la menor aver- sion contra sus costumbres, que eran las nuestras, ni con- tra su literatura que era la nuestra» ni contra sus virtudes q'ieeran las nuestras, ní mucho menos contra su religión que era la nuestra. Pero los demagogos , los aventureros , los psicofaiita», los tinterillos, los Zoilos indecentes impregnándose laa máximas revolucionarias de tantos libros jacobinos, cu^^pto^ abortó en el pasado y presente siglo la falsa filosofía^ em- pezaron á revestir un carácter absolutamente anti-español ;| ya vistiéndose de indios para ser ni indios, ni españoles; ya aprehendiendo el fmnces para ser parisienses de la noche á la mañana; ó el ingles para ser misteres recien desembar- caditos de Plimou.h. Estos despreciables entes abanzaban al teatro para des- de las tablas propinar al pueblo , ya el espíritu británico, ya el espíritu gálico , ya el ^spiritu britano-galico , pero lo que resulto fue lo que no podia inenos de resultar, esto es una tercera entidad, ó el espiritu triple gaucho-britano- gaüco, pero nunca el espiritu castellano, ó el hispano ame- ricano, é iberocolombi'ano que es todo nuestro honor, y forma nuestro carácter ; pues por Castilla somos gente, y Castilla ha sido nuestra gtntiíitia domus. El teatro pues, que debia ser el táller donde debían fomentarse nuestras virtudes hispano-americanas , é ibero* colombianas , fue al contrario una verda lera Zaurda de Pluton , ó el caos donde jamas se encontraron las máxi- mas políticas reducidas « sistema, ; ni formando escua* drou , sino dispersas , ó formando grupos casuales según 33 bwena vi^'^a fio solo lo aorraviavm , sino qné también daña á entender que eí tal hombre hdbia trata ^o federación con e] Dios baco, y que tenia etubacunados los ojoseoii el oleo Yeí/era/ de las tabernaí». Porteños deshaced los nido» , y seréis salvos ; de no , no, Porrefios si permitís Carafas, y Caraferos já Dios vuestro dinero. , Porteños si continuáis la funciones de San Benito ya no seréis gente branca. Y si el bofetón primero ha sido tan cruel , y tari ma- zizo que sin hacerte cara te deshizo la cam; el bofetón pos. trero te hará cara, y te dejara descarada. SEñOR GAUCHI-POLITICO. Aquella señora lujanera que tenia su estancia y m rodeo contiguo á las salas consistoriales de la Villa ha sido completamente saqueada por los hermanos del santo en- tierro contra quienes no es licito pelear. Esta señora dice que se obliga á dirigir la gazeta de Buenos- Ayres no mas que por doscientos pesos, y con la ventaja de que la dirigná mejor, y menos escandalosa- mente; por que cuando se ofrezca tratar de 3i^D«a.s tras- ladará la simiopolis de Wasinthon , que es mas graciosa e instructiva que la simiopolis del gaZétero actual, y que ella ademas añadirá una gatomaquia en lugar de la fantasma- goría de Voltaire. Que en luaar de poner un largo catalogo de lo qüe necesita España tratara difusamente de lo que se necesita en América; y que en lugar de exhortar á que se quiten los diezmos exhortara á que no se gasten en benehcio del gobierno sino de las parroquias del campo, para que los Obradores que los pagan estén bien asistidos de doctrina , V tengan iglesias bi^i dotadas. ^ . j i Que en In-ar de hablar de Rusia y Prusra y de lo «ue sucede en los cuernos de la luna hablara del oano que lios hacen los montoneros de adentro y de afuera , para 3t q^ie veamos; modo de librarnos de ellugí; cpie la jimsoru-i'^ d<'nc^a ecleciashcri iio la sacará del español constitucio" nal, qsje es un triáte peno lico, ó papel ^azetal de esos que se escriben de calant) ciirrenti por hombres novadores, sítío antes bien- de las fuentes, que son los autores clásicos que tratan sólidamente la materia Que en lui^ar de hablar de las ejecuciones de la inqiii- «ivion, (jiie ha hecho en los tiempus de la batea, hablará de las revoiuciüiies tontas y locas, que hemos hecho en diez afíos gastándonos en un puro hacer y deshacer, bistu no saber íjue seremos en toda la década venidera. Que lejouir al clera^, y mortificarlo can a- érdoías de pidperia y de pajar antes al contiario se empeñara en deujonstrar que el clero rlebe ser nuestra coi'oua , y (pie debem'obierno si sfusta ahorre es((s pesos ; el publico se hbre de un tabardillo semanal, y la Señora lujanera logre si- quiera esos reales. Dius jjuarde Da. Procidencia Economiva. GONTESTACtON, I\]uy honorable Señora : E\ (jn-etero d(t los miérco- les no es mas que un reimpresor de papeles Visrius, y toda su gazeta e» un plá^io continuado ; pero eso no es lo [)Por sino que tiene un <;'usto tan corrompido, que no copia en su gazeta otra cosa mas , (^ue minotaiiros ; pu- diera ser que el publico aburrido ya de tanto disiate se aproveche del aviso de V. S. retiraíulo a! ctnzdero por iidiabil, é iucaí)az de enmendarse. El Gauchí político. IMPRENTA DE LA INDEPENDENCIA. 29 el soplo de este , 6 del otro Zoilo , qiie se metia á dar la voz, y dirigir el tono , siu adverttr cuanto es lo que de- seutona el Asno. Pero para que la moncha con tutti llegase hasta el último mcreojento , sucedió la desgracia que entró en nuestro teatro de director un dramático tan fino, tan cor- tes , tan oficioso , que hizo consistir todo su mérito en la- drur á las' matronas , amenazarlas , acusarlas, conniinarlas emplazarlas , juzgarlas , sentenciarlas, y ejecutarlas; para mayor abundamiento se le juntó á este dramático un coad^ jutor casi invisible: este invisible altísimo ladra al reírse, y como se rie mucho, ladro oir los ladridos del invisible altísimo , y del Velero no* velero c|ramático, |>elo que llevo referido , y de todo lo demás casi in^ menso que estoi pronto á referir en el caso de que me con- teste alguno de nuestros inuníerables baíadroncs, resulta que nuestro teatro por grados ha dejado de ser hispano americano ; y no ha conseguido ser anglo-gálico , sino una tercera entidad tan desagradable como chocante, de niodo que 1q podremos llamar teatro Gauchi- polJíico , Chacua^ co oriental , Chot i-protector , y Puti-republicador de cuantos concurren con su plata á divertirse houestaüiente , é instrulr^e alegremente. Continuará. Sin%ataf^ar el origen del mal es imposible que bastea los remtíiips que se a¡)lican a esta, ó á la otra dolencia ; el mal original da Buenos- Ay res no son ion Jederales que r 3d talan su campaña, y :»rnenazan flu €}ti*teiicia ; \o^federá', les ruando mas bou un divieso , ui» golondro ó una pe^ íjiieñi erupción cutánea ex erior, que acredita mas , ó menos , la fiebre interior que nos devora : si federales se alejan , si se acercan todo esto no es mas que una «érie de t»iiitomas que van de acuerdo con los diversos g-ra(io9 de iíitensidatl en que se halla la interior ei^iúemva federal que nos devora » y consume aqui adentro. Para explicar est^ mi concepto hice yo muy ttial dé traher para ejemplo á la arte , y facultad médica ; y^ no soy profesor de medicina ^ ni tampoco mis lecciones se dirigen á los médicos, doi por nulo el ejemplo , y simil que antecede, y solo quiero que valga un ejemplo gau?. chi-politico que ahora me vieue de perilla. Ejemplo gauchi poUtico, Apenas aparecieron los gauchos de afuera pidiendo armisticio , cuando los fe deri- monto netos de adentro tra- taron de que ni rastro, ni reliquia alguna quedase de la admi^i^trac¡on antigua, y que caducase í>i ictu oculi ; et in tuba Dei todo el que i)o fuese federi montonero : esta fue sabiduría , está fue prudencia , esta fue politiza , por- que para envenenar á todo el pueblo con la federación era preciso que ni un alcalde de barrio dejase de ser puti^ republicador , esto es enibacunado con el pus federat que eu sus redouias , ó redomones nos trahiaii los tie la Otra- Banda ; ^y asi fué que todo el pueblo quedó federal ^ y tan sucumbido que Ies dejo soltar los prisioneros de Ia« Bruscas, los presos de la cárcel , los piisioueics chiíoteSt ai y últi mamen té alzar bantlera , y reeíwtar gente contra^ los hermanos de Chile , ó contra nosotros mismos 8Í le plu-* guiere, como le plugió muy pronto al republicarlor C arre- ra el venir contni hosotros coeí las proprias armas, y geüttí C|ue nosptroíi mismos le dimos, ^pUca^ion d^l ejemplo. Supuesto que nos pesa en e! alma haber recibido el pus-federai del gaucho López , del chacuaco Hamirez * y del putí repnbJicador Carrera ; m[nwsto que en virtud del arrepentimiento tratamos de veras, y con íirme propo* sito nos determinamos á no mas pecar , á no ser fedífi a* goSy y h, no dejar de pelear con nuestros hermanos siem- pre qiie se les antoje republicarnos , y comunicarnos el puS'VenenqsQ^ y hediondo de la montonera oriental ; su- puesto (en ñíi que ni el nombre de federación queremos uir ^porque no imitamos la sabiduría, la prudencia, la política de nuestros enibacnnadores para sacudir de noso- tros la bacuna con que fuimos envenenados ? ¿Vi Jugident hommes surgunt de nocte latrones f ¿Vt te ipsum series non expergiscerh? Los ladrones , los federales , los fedif ragas y los 'pontoneros han sido tan dispiertos , tan vigilauíes par^ engañarnos , robarnos , y degollarnos , y nosotroís al tra- bar de que no nos eiígaüen , roben , y deguelleí» otra vez hemos de ser tan indííleníes , é indiferentes , que no solo hemos de comer en un plato con los federales de adeutro, sino que también les hemos de confíar nuet^tra suerte poniéndola en sus manos &in el menor género de rezelo ? S2 . Aviso til publico pürü que no ügnore lo que d niu^ bien sabe. Sepa Bueno»-Ayres f|ue mientras subsistan Íos nifloS federi montoneros , que ella abríg-a en su seno muy en va- no se cansa para convalecer de la pe^^te federal, porque los tres fumosos embacunadores volverán de tit-s en tres me- rmes á remediar sus necesidades á cote es un pueblo de insensatos, asi como si vo me eaipefiase tn ser lazarillo de uu hombre que tiene Numero S.** DEL BESENG-AÑADOfi- <^ A ÜCH IMPOLITICO JPederi - montonero^ Chacuaco- . ■Oriental , Choti - protector , J^t^í* - republicadúr de todos, los - hombres de bien, que viven y mueren descuidados en el siglo diecinueve de nuestra era cris- tiana. ^^CaPITüLO treinta y nueve DE.L G-EííIESIS. Sobre un tal P^í^far. , Igitur Joseph dudm est in Egiptum,. emiiqm eim Vuiiphar..,. Erat autem Joseph pulcra fa€Íe\ í3¿ decorus aspectu; post multos ita que diesinje- cit domina sua oculos suos in Júseph, ' et aii dormí mecum ; qm néquaqiiam acquiescens operi nefaricp dixíi ad eam : eece dominus mem ómnibus TrtiM tradUi^ ignoí^at quid habeat in domo ma , neo quid- quam estquod non sit in mea potedatey vel non tra- diderit mihi preter te, quw uxor ejus es ¿qiwmo^ do érgo possum hoe malum faceré, et peccare in Beum meum? Accidié autem quadam die ut intra/ret Joseph domum , et operis quidqiiam absque mbitris faceret, et iprn aprehema lacinia vesti- mentí ejus dieeret dormí m^cmn ; qid relicto in ma- m ^'m pedio fagit cumfue líidissei mulier pa* U,mu in manihus mür^ et se em conUmjjtam. mea- vit ad se homínes domus sum , et mi ad eos : En introdiíxit virum, hehremn nt iUiiderel nohis ^ ingre- {,us ed ad me nt coiret mecmn , cumque ego súbela- massem , et audismt vocem meam reliqvit pallium quod tenebam ,. et fugU foras, In argumentum er^ go fidei reterdum pallium ostendit marito reverten- ii dmmm , et ait : ingresus est ad me servüs hem hrens , quem adduxisti , ut iUuderet mihl , cumque audis^et 7ne clamare, reliquit pallium quod lene- ham....his auditis dominus , «¿ nrmium credulus verlm conjugis iratus valde tradidit Joseph in car- cereiji. Observación sobre el capítulo antece- dente. Por este capítulo del Génesis, que na quiero trasladar al castellano temiendo que ciertos mozuelos sumamente escrupulosos me acusen en toda forma de que ofendo la dig- nidad pública , consta , á lo menos en latin , que un tal Pt'i/far puso en prisiones al ino- cente joven José por un testimonio ^que le levantó su señora ; este Fwí/far era un hom- bre bondosísimo , pero por m> oír los descar- gos del acusado , y por haberlo condenado á un alto silencio , hasta el día de hoy es llama- do Ptdiííxr, Puticréáulo, y prostituido á las alaracas de una infame delatora. Pníiííir 5 pues , persiguió al inocente Jo- sé : Ptt¿/far lo encerró en un calabozo , Pw-^ tiíar lo abandonó á todas las desdichas , y Pm- ühr hasta ahora es tenido por un PuUí&r , por an bobin , ;por tín ptiíirepuiblicadw , 3^ por un pi%ersegiiidor nada menos que de im jo- ven José , biznieto del . patriarca Abraan , nieto del patriarca Isac, é iiijo querido del patriarca Jacob. Pero entretanto yo no puedo menos de reparar muclio 5 y- escrupulizar bastante en la palabra pniihr , porque varios raoaue- los capaces de almorzar ue elefante , y de merendarse una ballena de alto bordo, y á quienes la sustancia de esta doctrina les in-; cómoda , andan diciendo por ahí que la pa- labra -puH ofende la dignidad publica , y que se debe expungir por la inquisición militar ; por eso aconsejaría yo que para no caer en manos de la inquisición patriótica de ¡os libe- ralísinios cliotos nos llenemos en adelante de un temor santo , procurando alejar la heréti- ca pravedad de toda expresión que pueda, ofen- der á los liberales, y que quando sea preci- so nombrar al prostituido P«í/ífar, «n lugar de Putifñr pronunciemos mas bien Gauchifsir, Chacuaquifur , Chotiím- , federiíav imm que no se ofenda el decoro publico con la voz , ya que se ofendió tanto con Iñ^ idas y veni- das de los que debian defendernos y no ser como fueron unos ^wií/fares , ó unos tales por quales. Por eso es que si nuestros P^^/íTares en adelante quieren ser tratados con mas decen- cia es preciso que vayan conociendo la barba- ridad que hicieron en no creer al muy Reve- rendo P, Grela quando les repetía que elputU r^publiquear, 6 el prostituirse para ftmdíír mía república no era accfioit de hombres, miú acción quando tnas de unm PuUiñres, o Pn- íi diablos aventureros é indecentes. Lo diré mas claro; quando las pasiones^ síe han satisfecho, entotice^ el hombre vuelve en sí como de un siteño ^ f lo» desti^ozos q«e él mismo ha ocasionado en su arrevato son unas letras grandes que le presentan á la vis- ta la verdad, la confusión, y el escar- miento: confundios, pues, PutiUve%; y y» que Buenos Ayres no os confunde , á lo me* nos acreditad 'en vuesti-a conducta que em- pezais á tener vergikenza, y que siendo vues- tro teiado de vidrio no os animáis á tirar pie- dras á los tejados veci^QOs; de lo contrario vá preciso declarraros por locos de remate. mmedia para que éesen Im revolmciones. Fórmese un escudo de armas primorosa^ mente labrado , colocando en la párte supe^ Aot dos orejas de burro , y enla parte inte« ñor dos cuernos, orladi> todo con un mote, «ue diga : estas son Im armas del primer ch^ ¡meo qne varié, y tfástorne nuestra admv^ mstracion»^ El Apóstol S. Pablo asegwra que Im malas conversaciones corrompen la* buenas costumbres , y sieado u« manibTO una c«»- 3§ v«írsaGÍofi perrem, qne mío con las lla«ra puede intei'rompirse, ya se deja ver con quaa- ta jasticiab el apóstol exigió de los coriníiog la q^eníia>zon , é incendio de los malos libros eomo un preludio para la promttlgacioo íruc- i&om, (fel evangelio que les predieabisí. Pero en un pueblo católico no basía la quemazoíP de los malos libros , sino que tam- bién es preciso tildar inequivocablemente á los qw se aficionan á ellos ¿y como lo» éildarenios? ¿será buen tizne el excoiniil- garlos^, ó separarte de la comunión de la iglesia? no poi? cierto ; pues la excomunión muguít efecto bme-íio puede producir en los que haieen gala del Sambenito ; así pues ; di- gan otros lo que quieran, pero yo no encuen- tro otro arbitrio que el declarar por hidal- gos ingeniosos á todos los que con propia autoridad' leen libroá proiiibidos , y que es- fe hidalgos isigeiiiosos gozen en la república todas las excepciones ^ fueros , privilegios , encomiendas , bailias, y veneras que como á tales hidalgos ingeniosos corresponden , y cuyo catálogo , ó recopilación escrupulosa se puede encontrar en los manuscritos de Ci- de Hamete Benengeli que con tanto esme- ro, afán, y trabajo recogió y tradujo al castellano el sábio , y caritativo Sr. D. Mi- guel de Cervantes Saavedra ; y por quariío todos los lectores de libros proliibidos soo ttnos. enamorados de profesión se procurará que cada madre de familias tenga en sii poder una recopilación impresa de l^s fue- 40 rosque á los tales Mdalgós ingeniosos cor- responden para que de ese modo puedan preservar á las Dulcineas de qualquier des- baguisado ; los fueros están comprendidos en quaíro tomos pero yo los compendiaré en este número, en obsequio de las matronas que ó por pobres no los podrán comprar , ó por ocupadas no los podrán leer. Compendio liistórico de los fueros que Sud América ha acordado á los ingeniosos hi- dalgos federimoníoneros , y chotiprotec- tor-es de la confederación jacobino-galico- britanico - masónico - si varítica que nos tie- ne tales quales no nos entendemos. PROLOGO. Aquel rayo de la Mancha que igualó el número de sus victorias con el de sus vatallas ; aquel que no teniendo ya hom- bres que vencer se las tiró con un león de Africa cuerpo á cuerpo, con seguridad de ul- timarlo si el bruto follón no hubiera vuel- to la espalda por una real ^ patente , y ver- dadera cobardía , y no por desprecio , como dicen los envidiosos, á quienes desmentiré, y desmiento en toda forma. Ese fomoso caballero de los leones ; al fin ¿quien lo creyera? fue vencido por el caballero de la blanca luna en las playas de Barcelona , y fue obligado á hacer pleito homenage de abandonar jjor un ano las aven- turas 5 y ademas los libros que tratan de ellas. 41 . En el ano de vacacionevS pudo el cura párroco entrar en materia con el caballero, y despreocuparlo en tales términos que re- cuperó el tiempo perdido, se dispuso á mcí» rir como cliristiano, y para desterrar del mun- do la locura andantesca nos dejó en su tes* tamento una manda que vale por muclias mandas^ y que deben conservar las Dulci- neas j y las madres de las Dulcineas para resguardo de sus fueros , y para cruzar con ella á los ingeniosos liidalgos de nuestros tiempos. Fuera de nuestros hidalgos ingeniosos. '^Item es mi voluntad que si Antonia "Quijana mi sobrina quisiere casarse se case "con hombre , de quien primero se liaya "lieclio snmaria información que no sabe que ^'cosa sean libros ( jacovinos ^ federativos , "y íiloliber tinos ) y en caso que se averiguase "que lo sabe , g con iodo eso mi sobrina ^'quisiere camrse con él ^ y se casare pier- '^da todo lo que le he mandado ; lo qual pue» ''den. mis alvaceas distribuir en -obras pia« ''á su voluntad." REFLEXION. -i Las madres de familias , y la^ hij¿ de familia harian un gran servicio á la igle- sia de Dios, y al Estado si con todo em- peño procurasen mirar con el desprecio que 42 / ^ se mereGen á esos jaques que hacen un mé- rito de ser impíos , é iiicréduJos ; con este M)] o arbitrio esto}^ por decir que quedarían conjurado^ estos duendes , fantasmas ^ vam- piros 5 y endriagos , que no tienen mas mag- nos para dañarnos que las que nosotros les damos. Cuestión curiosa. Reflexionando yo sobre el sueno infausto cuya relación corre impresa en el número tre- ce del Despertador teoíilantrópico ^ me em- peñé en filosofar sobre las causas que lo habían motivado ; lo material de la pesadilla sin duda Alguna fue debido al zahumerio narcótico ^ ó á el espíritu pitón vertiginoso que le comu^ nicaba ai teofilantrópico la gaceta de los miércoles , como él mismo lo expuso al pú- blico circunstanciadamente en dicho número. La cuestión pues , 6 el objeto de mis pos- teriores investigaciones no es el averiguar el porque el teofilantrópico sonó infaustamente^ sino el por que tan luego se trasportó á Francia con el gacetero ^ y no mas bien á la gran China , á la Banda Oriental , ó al ejér- cito Federal ífec: pero no trabajé mucho en encontrar la razón, como también las dos alas de águila grande que trasportaron su alma á Francia pai^a correr las calles de París , y los calabozos de la Bastilla , hasta dejar al gace- tero tan bien acomodado como aparece al fin de la pesadilla. 4^ Primera ala de" Aguila granbb. La primera ala fue la noticia úe lo bien que les fue á ios filósofos despreocu- pados 5 é ilustrados en Francia ^ y de la tris- te figura que les cupo hacer en la revolii« cion que ellos mismos hablan preparado pa- ra el triunfo de la filosofía. Segunda ala de Aguila grande. La segunda ala fue el deseo sincero ^ ac- tivo 5 y eficaz que le asistía de que nuestro filósofo gacetero sacase de nuestra revolución el mismo beneficio: discurramos pues, y ve- rá el público que ni aun durmiendo abandona el Teofilantrópico su proposito de despertar á sus hermanos dormidos. Tres frimipales actores en el teatro de la re- volucion francesa. Tres clases de gentes prepararon la re- volución francesa , con intenciones tan dife- rentes como ellas lo eran en educación , prin- cipios y máximas: El parlamento , 6 la nobleza. La primera clase fue la nobleza, no mas que por humillar al rey , y sin mas objeto que figurar mas , y vender esa lisonja á los fi- lósofos , al pueblo francés, y al mundo polí- tico , que sin duda habla de celebrar el arres- to del parlamento. NuM. 3. B 44. Ei clero. La segunda clase , y la que mas influya en obtener del rey las cortes, ó estados gene- rales fue el clero francés, altamente impre, sionado con ios abusos de la administración^ y con el noble deseo de remediarlos sin to^ car en la substancia , y solo separando lo pre^. cioso de lo vil. .s.mu.^v hm ñlósofos. _ La tercera clase fueron los filósofos arre- batados del frenesi político filosófico, y con la intención inocente de poner en práctica las teorías fantásticas en que por espacio de un siglo se hablan hilado los sesos , asi como las arañas se hilan las entrañas sin ellas adver* tirio. Clase accesoria. A esta tercera clase pertenece la ahi- jada de los filósofos ¿y quien es la ahijada de los filósofos? ¡válgame Dios! la ahija- da de los filósofos es la chusma, compuesta de todo género de peces , ¿ y porque se lla- ma ahijada? acaso los filósofos cuidan dof ella , ó la socorren , ó se mezclan , ni igua-* lan jamas con ella como lo hacen los cu- ras , los párrocos , y rectores de las almas? [válgame Dios! no voy yo por ahí : los filó- sofos son padrinos de la chusma por la igual-^ dad especulativa , por los derechos primiti- vos , y por el pacto , y por todo lo que se puede poner en un papel para venderlo , y hacerse célebre entre la chusma , 4 quien m ph ■ le aparece la madre de Dios quando los igua- lan^ aunque sea por Adán, y Eva. A ios estados generales concurrieron pues trescientos , entre obispos , y curas ; {^^) mu- chos nobles , (pero de estos no bagamos caso porque concurrieron de puro chorlitos) mu- chos filósofos^ é inmensa chusma en la barra. Los obispos, y curas como tambiee el, parlamento venian de buena fe, ignorando que la revolución en que se hallaban no era obra de ellos , sino obra preparada en los circos , y liceos académicos , y políticos que hablan de antemano envenenado toda la nación con- tra el clero , y la nobleza. La asamblea se celebró en Yersalles: se expuso el Santísimo Sacramento , y predicó Slonsieur de la Tare, obispo de Nanci, estan- do presente Luis XYI: hasta aqui vamos bien : el parlamento creyendo que habia pues- to una pica en Flandes por haber obligado á Luis XYI á convocar cortes , quiso diri- girlas á su modo , y los filósofos con aplau« so de la chusma dijeron que se hahian de ha' cer al modo de la nación "le parlament per- "dit dans un jour le fruit de ce q' 11 avait fait ^'depuis dix ans." El clero lleno de generosidad ofrece sus rentas que montaban la grao cantidad de quaírocientos millones de francos , pero (*) 44 Obispos. 12 Eclesiásticos no curas. 244 Curas. 46 los fiioáofos «011 aplauso de la ciiiisma res-^ pendieron : le déficit est notre tresor : en- tonces f'jíp quando el clero entendió que se trataba de sii despojo : y entonces fue también qiiñ.ndo Monsieur Syeyes con su es- tilo acre , y provocativo dijo á los filóso- fos : Apres avoir depoinlle les Petres mus are-z ouhlie une chose , de les egorger ; il etait loin de la pense de conseiller une action aussi abominable ; souíement il entendait on avait mis les Petres dans le cas de les egorger á cha^ que instant; V evenement prouva qu^ il avait trop de raisson. Después de despojar á los presbíteros 5 se os olvidó una cosa^ que era el haberlos degolliido ; estas expresiones del aba* te estaban muy lejos de aconsejar una acción tan abominable , solo si quería dar á enten- der que habían puesto á ios padres en el caso de ser degollados á cada momento ^ y el suceso probó que Syeyes no habia calcu- lado mal. Veamos pues ahora que hacen los filósofos, y como les fue con sus ahijados ¿pero co- mo les habia de ir habiendo ellos inocente" mente roto las barreras del respeto , y del orden? Yo digo inoceniemente porque en mi concepto toda gente estudiosa es muy ino- cente , ó á lo menos es gente que sabe muy poco de mundo , pues apacentada con refle- xiones especulativas * y hecha á prescindir de circunstancias , todo lo encuentra hecho en su gavinete , y cree que la chusma se ali- menta también de especulaciones siendo asi 41 que los saiiculoíes, los cliaciiacos , Jos eliofos íio tratan sino de agihUihis , ni 'desean mas que un resquicio para decir aquí estamos sin fííosofía , pero con todo el atrevimiento , des- caro , y desvergüenza de que somos capaces quando qualquier tonto nos desata. Desde entonces se buscaban los filóso- fos como solemos buscar los patos, y las per- dices para torcerles el pescuezo: entonces fue quando el filósofo Mirabeau clamaba que- siquiera se colocase una cruz en las eminen- cias para que el adorable instrumento de nuestra redención les recordase la paciencia, que les era tan necesaria ; entonces todos los filósofos eran misioneros pero sin fruto por- que la guillotina no daba tre|rims. No es para un periódico el referir los desengaños, y las conversiones de filósofos por este tiempo , y asi elegiré el referir con alguna proligidad la de un famoso discípulo, y muy querido del viejo Voltaire como he- redero que fue de su espíritu , y si no le excedió en impiedad , á lo menos le igualo, como también á Diderot, B'Haiembert, Condorcet , y otros de quienes fue muy que^ rido , y celebrado. ^ Este insigne filósofo fue aquel nunca bien ponderado Monsieur Laharpe único por común oráculo de la filosofía , director del Liceo académico , que nos dio un curso com- pleto de literatura , fuera de muchas come- dias, y otras piezas teatrales en las que eoni- piten hasta unirse con el mas estrecho ma« rldaje la impieáad con la finura, y erudi- ción mas exquisita. , . ^ i Este filósofo diriívio admirablemente la r^voli^w^n en sus principios, pero después, á cada paso adveríia que no le salía la cuen- ta, Dorquelos machaclios eran en la practi- ca muclio mas de lo que él podía ser en la especulativa: mudó pues de tono, y como U Francia tanto necesitaba de filosolos co- i^o de misioneros, trató de poner en un ca- lobozo á Labarpe no solo por la circunstan- cia antigua de filósofo sino también por la nueva investidura de misionero, y diablo predicador. La guillotina se le difirió no se por- que accidente , y Laharpe llama en su au- xiiio los libros santos que en su inoceaad habia leido para burlarse de ellos , e im- pilonarlos ; encuentra alh que los trabajos son nuestra herencia, y qüe suUndos por amor de Dios producen un peso inmenso de gloria asemejándonos á nueslro divino ejem- llar , y maestro Cristo , y asi como Sr.n Pa- blo derribado al suelo entendió que era du- ra cosa el dar coces contra el aguijón , asi también Labarpe baciendo Liceo del cala- bozo escribe un tratado de santas meditacio- nes que verdaderamente enternece , por la abundancia de pensamientos tan humildes co- mo Generosos con que él mismo se otrece en hostia , en sacrificio , y holocausto ante las aras de la Divina Providencia : escribió también otro tratado sobre el leau sublime de la Escritora santa : donde prüeba mieio- da Ja sublimidad de la poesía, y elomená^ humana no puede competir cob el menor rasgo de los profetas, y autores inspirados. ^ _:J^n esto Kobespierre cae inopioadameii- t€ en la guillotma que tenia preparada pa- ra el sabio Laliarpe, y este recobra la li- bertad, y la Vida; sale de su prisión. co>'- re a la academia, y al liceo, y quando las lagrimas le permitian el uso de la voz no la empleaba smo en abjurar sus errores y en pedir perdón á quantos había engañado con sus falsas doctrinas, y erradas máximas. ^u Vida fue después muy ejemplar basta que gobernando ya Bounaparte , y asalta- do de una larga, y prolija enfermedad liizo herederos de sus bienes á los pobres de su parroquia; y no será fuera de propósito tras- ladar parte de su testamento, hecho en len- gua francesa, para que los jóvenes aficiona- dos a Voltaire sigan el ejemplo de este fe. moso discípulo del gran Francisco María. Entre tanto ya habrán advertido mis lec- tores que la alma del Teofilantrópico impre- sionada con estas noticias de Laharpe , y de- seosa por otra parte de que el gacetero sea menos despreocupado, y mas piadoso se diri- gió mas bien á París, colocando en la Basti- lla al objeto de su amor, para verlo algún dia, como espera, convertido en otro Laharpe que «os instruya , nos edifique , y nos consuele» Testa MENT de Mr. Laharpe. Ajaiit eu la bonlieiir de recevoir hier pour la seconde íbi le Saiet Viatique, je crois deboir fair u«e dernier declaraíion des sentiments que j' al publiquement manifesté desmiis neuf 'ans, et dans les qiiels je per&e- ve4; cretien par la grace de Bieu , et pro- fessant la Religión Catiiolique, Apostolique, et ílomaine , dans la quelle j' ai eu Y honeur denaitre, etd'etre eleve, et dans la quelJe soule je veux fínir de vivre , et mounr , je declare que je crol firmement tout ce que crcit 5 et enseigne V Eglise Romaine , seuJe Eo lise fondee par Jemchrist , que je condam- iie^^de sprit tout ce qu' elle condarane , que je aprouve de memme tout ce qu' elle aprou- Te ; en consequence je retrace tout ce que V ai imprimé , ou qu' a eté imprimé sous mon tiom de contraire á la foi catliolique , et auxs bonnes moeurs, les desavovans , et en tant que je puis en condamnant , et disuadant la promulgation , la reimpresión , et representa- tion sur les teaíres. Je retracte egalement, et condamne toute proposition erronée, qu' aurait pu me echaper dans mes diferents ecrits. Je exorte tous mes compatriotes á en- tretenir des sentimens de paix , et de con- corde ; je demande pardon á ceux qu' ont cru avoir á se plaindre de moi , come je par- done bien sinccrement á ceux dout j' ai en d. sne plaindre. SI Eí Señor gobernador interino B. Mar- cos Balcarce en su proclama de dieciocho de Julio nos exorta sabiamente á no dejarnos sorprender por la seducción que es la úni- ca arma de los contrarios : esta seducción sé reduce á proclamar una máxima equívoca con la qual nos sorprendieron al empezar el ano veinte ¿y qual es esa máxima? Oídla/ y temblad, €on los hermanos no se dehe pelear. El Señor gobernador también nos en- carga que no omitamos noticiarle de quan- tas personas supiéremos mantener relaciones con aquellos , para con el aviso proveer en la seguridad pública^ y castigo correspon-- diente de ios que resultaren delincuentes. Por lo que á mi toca ignoro quienes son los que mantienen correspondencia ^ pe- ro me atrevo á denunciar como sospechosos á todos los que inculcaban en la máxima de que no debíamos pelear contra unos herma- nos que invadian federalmente ] a capital ; son también sospechosos los que les han pro- digado elogios en la gaceta; los que se han acogido á ellos : es sospechosísimo el joven de las cortas observaciones , y todos los que bajo su nombre ocultan su encono : son sos- pechosísimos todos los republicadores prosti- tuidos y y estos son todos aquellos que se pros- tituyeron vilmente al ejército federal para después enrepublicarnos , y ponernos en la confusión ^ y anarquia de la que aun no he- mos convalecido ; á todos , y á cada uno los NüM. 3. ■ c delato al gobierno^ y al pCíblico para qu© los oigan con toda cautela , pues deben sef tenidos por irnos aventureros, que para fi- gurar , ó para vengarse, 6 para salir de su abatimiento no hicieron alto en los daifios que 330S han causado. Ya veo que muchos se darán por sen-^ üdos de esta mi denuncia , y yo me alegro, no por su constristacion , sino por la peni- tencia 5 y arrepentimiento á que los exhorto , y los provoco. Algunos dirán que ellos se prostituye- ron con la sanísima intención de librarse de los Pueyrredones , de los Balcarceres , de los Tagles que eran unos déspotas ; yo no de- iendo á los Pueyrredones , ni á los Balear* «eres , ni á los Tagles , ni á tantos hombres de bien que hemos condenado sin oirlos ; élgo mas ; supongo como cierto que eran unos hombres crueles, perversos; pero sien- do notorio que los salteadores orientales son mas crueles , mas inciviles , mas perversos es ©vidente que el prostituirse á ellos para ven- darse de nuestros déspotas , fue una accio» la mas vil , la mas baja , la mas inhumana de quantas nos refieren las historias desde^ que hay pluma , tinta y papel en el mundo. El que se animé á llamarle Franklm á Sarratea por habernos vendido á iamoii> toñera diplomáticamente , y el que se ani^ HÓ á llamar Wasingthon á Soler porque nos vendió militarmente: 5 y eos' sojuzgo desver- miimámnente ; ímúmmi& el gacetero-' qu^ ñw ^imra en k- imfmA fe mnos exposi^ áebc ser muy atendido, para no perderlo de vista; ó á lo menos para que él sepa que todos los hombres de juicio desean su en- mienda 5 y esperan una palinodia Universal de todo lo mal escrito. También denuncio como sospecíiosísimos á los que tomando el nombre del Gobierno en im oficio rotulado á mí , me entregaron la ad- junta caricatura , sentenciándome á una hor- ca porqüe exhorto á pelear con nuestros her- manos los ladroneSé La tal caricatura servirá de epígrafe á to- dos los números del Gauchipolítico para que se vea que la política de los gauchos no res- peta al sacerdocio, y que no les escandaliza el ver los hábitos religiosos en un patíbulo airen ^so, porque para ellos la religión y la otra vida es lo que tienen mas olvidado. Y por si acaso alguno digere que esta mi denuncia es muy vaga , produzco oportuna- mente : la Graceta de los miércoles núm. 12 en la qual el Dr. D, me amenaza con sus ac' ios primo primos. Produzco también las expresiones que se podrán leer en la misma gaceta página 52 co- lumna segunda línea primera en que hablan- do de mi persona dice: "está inmediato el cas- tigo de su audacia , y olvidado lo sacerdote , im faltará quien se acuerde de lo desvergonzado» Produzco también al Padre- do'mioicaRo á quien el g'acetero pjuvsticié en lar cipmedia para que el público vea sino será capaz, el mo- zo de ahorcar en caricatura á im franciscajiio ■po^ (ÍU^^e^:3to^¿a' 4. pelean mn so# ^míi^mm- EPITAFIO. He aqui los desengaños Del fraile desengañador : ¡ Que tarde siento los daños Del Piiti-republicador! jO buen amigo de los Federales Líbrame de aquestos males! Este es el fruto precioso De mi tercera advertencia; De ese papelón vicioso , Y de mi refinada demencia. No mas Chacuaco - oriental , Viva pues el Federal. Buenos Aires ; Imprenta de Alvarez. Numero 4.* DEL DESENGAÑADOR GAÜCHIPOLITICO Féderümontonero , Chacuaco-oriental, Chotis protector , y Puti-repuMicador de todos los hombres de bien , que viven y mueren des^ cuidados sn el siglo diecinueve de nuestra era cristiana. SEÑOR Y DIOS ALTISIMO! Colocado en este patíbulo afrentoso por unos liermanos , con quienes yo no quiero pe' lear , lie determinado pelear con Vos seguro de la victoria ; ya sé que eres el Dios de las venganzas; pero tampoco ignoro los flancos queque descubre tu inñnita misericordia; ^- bed , Señor ^ que el ajusiiciado , y los íyWi- dadores te liemos oiendido mucho en obras ^ en palabras, en pensamientos; pero eso ha si- do un efecto de nuestra pasmosa ignorancia; perdona pues al ajusticiado , pero no dejes sin perdón á los que tan justamente me han suspendido en un palo. Yo estoy decidido á dar mi vida por ellos, pero también os suplico que la que Vos diste en un madero por todos se aplique á mí, y á ellos para que ellos, y yo en Vos tengamos vida: este es el asunto grande, este es el úni- co negocio , y para eso estamos colocados en este niundo ; esa es la libertad á que hemos sido llamados los mortales , y esa es la que Tos nos diste quando recibiendo sobre esa hu- manidad sacrosanta la maldición de la ley, te hiciste excomulgado por nosotros , borran- do con tu sangre el decreto de nuestra escla- vitud , y fijándolo en la cruz para que sien- do Vos el castigado, y el afrentado, fuésemos nosotros los reconciliados con Dios por tí que en el putíbulo sois nuestra justicia , nuestra santificación , y redención. Vos , Señor , exaltado en una cruz , ena- moraste al mundo entero en tal extremo, que todos los pueblos admiran , y agradecen tus amores , calificándolos de demasiados , y ex- íremosos , y supuesto que á los que en ti cre- yeren has ppooietido igual dicha, empeeaiido para esto tu palabra, yo os pido ahora que la cumplas haciendo que tu ministro, aiosíicia- do en estampa , sea el iris de paz, y la seiial de unión , y de concordia ; d© lo contrario es de temer que tus ministros sean efectivamen- te asesinados, y proscriptos en Sod América, y es también de temer qu^ los pueblos sin sa- cerdotes se beban como agua la maldad , sin que en ellos se encuentre un Miqueas que los reconvenga, un Isaias que los persuada, ó un Jeremias que llore y lamente su ruina temporal y eterna ; concluyo , Señor , po- niendo m\ espíritu en tus manos para que ha- gas de mí lo que quieras. Si al infierno me destinas Es para mí corto campo , Pues mil infiernos merezco Por Pecador consumado ; (^^) Pero estando alli contigo . Que sois juez prudente , y sábio. Mis tormentos serán menos, Y pagaré mi pecado. Si á la gloria me convidas Yo me doy por convidado , (*) Los filósofos incrédulos dicen que los sacerdo- tes presumimos de santos , é inocentes , pero la verdad es que somos tan pecadores como el pueblo , pues so- mos hombres, y toda nuestra recomendación consiste en que somos los embiados de un Dios santo, é ino- cente, cuya doctrina predicamos , y cuya justicia pue- de salvar, y justificar á todos. Y antes Je tomar asiento humilde á tus pies postrado Por todos los montoneros Que de ignorancia han errada Os suplico, Padre mío, Que los sentéis á tu lado ; Si lo dilatas seré Otro Jacob porfiado Que luche , y luche con Vos Hasta salir perdonado Con renombre de guerrero , Pero de un pie cojeando Que en las batallas con Cristo Es gloria morir amando. Seré otro Moyses tu amigo Y legislador sagrado. Que te pida perdonéis A tu pueblo muy amado ; O me borréis de la lista Bel justo , y predestinado. Aqui me tenéis. Señor, De la esperanza colgado Siempre temiendo , y dudando Si será mi suerte adversa, O dichosa por milagro ; Y en este golfo de dudas En mis culpas sofocado Confio , y espero en vos Por todo el género humano. Poderoso sois gran Dios Si quieres publica bando Que seamos iodos unidos En vos que sois nuestro amo. 69 Tos 5 que todo lo sabéis , Sabéis lo que estoy pensando, Y es que se acabe la guerra Que el diablo pone entre hermanos; Acábese la discordia , Y si en yo morir ahorcado Consiste el bien comunal Mi cuello está aparejado. Seis aínos lia que los que calculan nues- tra ruina mientras nosotros dormimos , anun- ciaron la federación como la última llamara- da de nuestra existencia ^ y vida política : en efecto , recien instalada la Asamblea bajo los auspicios del ingenioso hidalgo D. Miguel Soler 5 un oficial español prisionero escribió al Janeyrolas décimas siguientes, que yo im- primo en este periódico , para que los ame- ricanos se desengañen de una vez , y advier- tan de que efectivamente están dormidos , y que si no quieren despertar en la otra vida , es preciso , es indispensable que busquen por allí un despertador menos compasivo , por que yo luego lo echo todo á la chanza , y no sé man- tenerme sério , porque el carino me quita to- da la brabura dejándome sin acción , sin mo- tí miento , y sin espíritus vitales para castigar á mis hijos. De Patria se han aburrido Los mismos americanos , Y en derechos provincianos A buen tiempo se han metido. 60 Se evaporó el patrictismo , Todo va á pedir de boca, Ya no se habla ni se toca Sino de Federalismo , La voz de Patria es \o mismp Q we si no la hubiera habido. Los pueblos se han reducido A sus límites estrechos Y por disputar derechos De patria se han aburrido. Nosotros ios europeos Por mas que hemos preíend ido Con armas, no hemos podido Conseguir nuestros deseos. Metidos á macabeos Atenienses y Romanos , Con J. Santiago en las manos Llenos de Federación Llenaron nuestra intención Los mismos americanos. 3.* Arti«as en el oriente Ya no sale de esta idea, Y tal vea que la asamblea La promueva al occidente. Por un principio corriente Entre los misinos paisanos, Los pueblos son soberanos Arbiípos de su defensa ; En esto no mas se piensa y en derechos provincianos. Los pobres Federalistas No se acuerdan de nosotros Por pelear contra los otros Patriotas Capitalistas. Ya nosotros los realistas Fomentando aquel partido Vamos ganando al descnido. Seamos pues, mas prudente^ Que en guerra los insurgen te§ A buen tiempo se han metido. Sr. D. José Miguel Carrera. Yo soy tan sencillo que aun vivo peiísua.? dido de que V. es un animal racional , sosten nido sobre dos pies para distinguirse de los cua- drúpedos , y sin plumas para distinguirse de los avestruces; también creo que V. per tener ce á la clase de los nobles, pues fue hijo d« aquella Dona Paula Verdugo , tan conocida en Chile por su genio, por su orgullo, y por su extravagancia imponderable , y aunque en casa del ahorcado no se debe nombrar la soga, V. es hermano de los dos que le precedieron^ 61 ó qué ocuplaroñ mites que V. ese banquillo que V. tiene taíi merecido. En esta virtud 3 y por la circuostancia de ser yo un GraucMpolítico eííCíiFgado de re- , coger piezas para la historia federa! , dirijo á V. estos renglones 3 para que siendo como es tan buena pieza se sirva entrar, y colo^ carse en mis números con todos los féderlmon* toneros de adentro , y de afuera , pues no hay duda que una contestación suya dará mucha mas luz en esta obscura inateria que todos los caracuses de los gauchos , aun quando los que- másemos en la cañada honda , como lo me* recen ^ para escarmiento de los santafesinos y entrerianos; entremos pues en materia ^ y va* mOs claros. 4 Que le ha hecho á V. Buenos Ayres? l Que le han hecho los porteños ? Si ellos le han hecho á V. ó á Doña Paula Verdugo , 6 á sus hermanos alguna ofensa es V. amigo, el dueño de vidas y haciendas : puede V. cas* tigarnos, porque somos unos legistas , unos masones , y todo lo que V. suene , ó se fin- ja alia en su imaginación extravagante. Pero ya veo que V. confiesa que este pueblo lejos de ofenderle en lo mas mínimo antes siempre lo ha hospedado como también á sus hermanos, sin hacerles cargo alguno por stís travesuras, hasta el extremo de no hacer cargo á^uno de ellos por haber muerto alevo- samente á un caballero ifec. Y entonces, amigo, por que vino V. á insultarnos? por que se fue, y ha vuelto á Tenir á remediar sus necesidades á costa de írtiito infeliz que recibió el pus de so federa- ción , ereyeíido que un hijo de Dona Paula Verdugo , no seria verdugo de la humanidad? Pero me dirá Y. que un tal Puirredon lo tenia a V. muy incomodado: pues vaya V. con mil diablos á Montevideo que alia está Puirredon; desafíelo^ y mátelo á traición como al situado de Chile ^ y al otro pobre oficial ikc. Dígale al montonero López ^ y al tape Alvear que tengan esta por suya , y que Bue- nos Aires ya sabe como se ha de manejar con las gentes; porque bien á costa suya ha aprendido que el buey solo bien se lam^ , y que mejor es estar sola que mal acompañada ; y que pues asi lo quieren las provhicias será ella la Fénix que renaciendo de sus cenizas , y debiéndose á Dios, y sí misma la existen- cia cuidará de sí exclusivamente sin ocupar- se en moler el chocolate para hermanos , pa- rientes , visitas y huéspedes. Dios guarde á V. muchos aiSos y á no- sotros nos libre de verdugos. — El Guachipo- Utico, — Sr D. José Miguel Carrera Verdugo. P. D. Acá me han dicho que V. en uno de sus raptos habia asegurado que con sus pro- pias manos habia de degollar á la hija del general D. José San Martin: si este hecho es cierto sírvase V. participármelo para agre* garlo á la historia. Sr.. Gauchi-poicítico. 63 Muy Seeor mió: auiií|«e soy en extre- mo sufrida , por temperamento y sin que me ocasione la menor violeíicia ^ al cabo los peru- leros me lian sacado de mis' casillas: todos los que me tratan saben , y á V. particular- mente le consta los ioniimerables obsequios que lie prodigado á esta clase de gentes , con- movida de sus desgracias, que saben pintar con los colores mas vivos y tocantes; aun con preferencia á muchos de nriís paisanos, que en distintos puntos han sufrido igual ^ y aun quiza mas adversa suerte , lian sido admitidos y obsequiados en mi tertulia , socorridos con mis limosnas , considerados en muchas paF-= tcs por mis recomendaciones, las de todos mis deudos, y matronas mis contertuliaiias ^ con quienes habia formado una especie de co- fradía de misericordia , destinada á remediar, y aun regalar á estos desgraciados. También le consta á V. que no faltó al principio quien me dijese , que llegaria el caso de arrepen- tirme de una conducta que aunque á prime- ra vista deslumhraba, pero que el tiempo me haria conocer , estaba criando cuerbos que me sacasen los ojos. V. hará memoria que me dijo en cierto dia un sugeto respetable las expresiones siguientes: mire Y. madama que de todos estos hombres estranos que fre- cuentan su casa , muy pocos son dignos de sus obsequios : no quiero á V. decirle con esto que en sus pueblos no haya muchos NuM. 4. B liombres de bien; los liay en abundancia; iiay literatos á-i un mérito muy particu- lar y distinguido , pero por desgracia, de es- te noinero son muy contados ios que lian Venido; los nías son unos tinterillos, aventu- reros bulliciosos, turbulentos, botarates, em- brollones, enredaclores , y todo quanto mal puede decirse , á quienes no pudiéndoles su- frir sus mismos paisanos , los lian como arro- jado cerro abajo, para ver si los descalabra- ban , y de este modo librarse de ellos. 'Mi contestación me acuerdo que agrado mucbo á V. Caballero , le dije , mi opinión es enteramente contraria á la suya con res- pecto á la conducta de estos hombres; en lo demás no bago otra cosa sino seguir mi in- clinación natural , de socorrer desgraciados en general : la preferencia que doy á estos ^ es- tá fundada en la que observo constantemen- te se les da por todos nuestros gobiernos sin distinción. V. ve que es mui raro el que se llalla sin empleo , sin sueldo fijo , sin algu- na asignación temporal liasta que vanen las circunstancias , á los mas mal parados se les lia dado alojamiento en casas pudientes de españoles europeos, quienes cuando no han tenido comodidad para recibirlos les han da- do mensualmente la cantidad precisa para su alimento y demás gastos. Ni aun las casas de los regulares han querido exceptuarse de esta carga voluntaria sosteniendo á muchos con la mayor generosidad , que extraña V . pues que yo también me deje arrebatar del 65 torrente de la opiíiion general , no solo de los gobiernos sino del pueblo todo ? Mada- ma , me contestó , lo diciio dicho , y se au- sentó , en compañía de Y. y sin deiir mas» Confieso que no dejó de hacerme alguna impresión la firmeza con que se sostenia en su modo de pensar , un hombre de tanto res- peto , pero el primero de mis protejidos que llegó me hizo olvidarlo todo , introduciéndose diestramente á pintarme los trabajos de unos eclesiásticos que desde Santa Cruz de la Sier- ra hablan llegado á pie hasta el Janeyro y acababan de desembarcar en nuestro muelle, para quienes le entregué ocho onzas de oro por pronta providencia. Asi fue que después de aquella conver- sación seguí como siempre sin hacer la me- nor novedad , y solo agregué el haberme he- cho car.o'o de una indiecita cuzquena de unos -nueve aíios que por muerte de su madre me diieron haber quedado huérfana y en mendi- cidad. V. sabe también que yo en persona fui á buscarla acompañada de í!os amigas , y que en el momento de llegada á casa la ves- tí decentemente y la presenté á sus paisanos, quienes no sabian como corresponder á su fa- vorecedora , como ellos me decian. Llegó por fin la desgraciada época del transtorno de Jas autoridades, y desde los pri- meros asomos de aquella desastrosa calami- dad , digna por cierto de llorarse con lágri- mas de sangre , observé que mis protejidos se ausentaron de mi casa cuasi del toüo , y 66 f|iíarído venían que eran muy pocos, y ra- ras veces 5 Ro observaba en ellos el aire de franqueza que antes, sino al contrario una reserva misteriosa que me dio bastante en que pensar , asi pasé algunos dias basta que liego mi prima Boiia Severa que por mucho tiempo había estado en la desgraciada ciudad de Sta. Fe. Esta fue la que al cabo nos sa- có del letargo en que mis amigas y yo ha- biaiiios estado con respecto á los emigrados del Perú. V. ya conoce su carácter franco, y que es de las que no aguantan pulgas , y como vino en derechura á parar á mi casa y lo primero con que se encontró fue con dos de los consavidos que estaban en aquel momen- to conmigo 3 no pudo disimular su indigna- ción; caballeros les dijo : tengan Vds. la bondad de dejarme á solas con mi prima , mi viaje ha sido largo , y vengo sumamente in- comodada 5 y ademas tenemos que hablar ; ellos se retiraron inmediatamente y yo me quedé sorprendida del modo brusco con que mi prima habia aventado á mis dos perua- nos. Ella como diestra lo comprendió y llena de ira me dijo. Siento en el alma prima, haberme encontrado en tu casa con lo que mas aborrezco ; por la fisonomía co- nozco que estos son cuícos , y sábete que son todos una gavilla de malvados , á estos se deben todas las desgracias en que se ha- lla sumido nuestro país, han sostenido slení- p»e una activa y criminal correspondencia 6t con los anarquistas de ' Santa Fe , y de los demás pueblos , reducida á minar la opiiiÍ3ii no solo de ios gobiernos iodos de la capital, sino aun de todos los hombres á quienes ellos creen capaces de sostener el érdeo , y de no entrar en sus miras iniquas y malvadas: intentan nada menos que reducir nuestro gran pueblo á una pequeSa aldea , aqui mismo existe quien ha dicho públicamente que la América jamas seria libre ^ si Buenos Aires no se arrasaba y sembraba de sal. Otro di- .jo en el café de Marcos que nuestros genera- les eran unos ineptos , y contrayéndose á uno -de los mas virtuosos y bravos^ lo comparé á una beata , 6 vieja. Allí mismo tuvo la osadía otro de haber dicho, con motivo de •recaer fundadas sospechas sobre el P. P que es de ' los favorecirlos tn3^os : vaya per las muchas que los porisüos han, hecho en el Perú. No paró en esto , pues para conven- cerme plenamente me manifestó una lista de todos los que manteoian correspondencia con los desorganizadores de Santa Fe , entre quienes se hallaban inscriptos seis de mis mas ' favorecidos. _ Me manifesté ademas algunos de los artículos de la maldita liga del Triiiii- birato ^ y en uno de elÍ€\s , confcsabíin que aunque en 815 se hablan puesto contra Ál- vear. fue solamente porque su partido en aquel entonces era todo portclio^ pero que en el día , habiendo renonciáido eiiíeraiiieote a él » ,1o elegían como originario de- Misioiics , cf Fo á im Tape , dictado mucho mas glo- rioio , que el de porteño , nuestro mas abor- recido eeemigo. En otro clecian : que no habiendo aim dado ei mismo Aivear , suficientes pruebas Divicticas , para que el partido tuviese en el loia entera confianza , debería permanecer enteramente sujeto á Carrera, que debía ser el alma de todo aunque al principio no se hiciese publico este secreto. ^1 „„e eso seria mengua nuestra, y b,mos «'«f ia^ecer embadurnados en el meco- adenm ^ ^ ^J!^, de aire mefítico; pero ¿c^ 5110 aei limo, ^ J"V-;S , i^jj abrazarnos con. el? y vuue.-^ao se 4 p.^senar á los pórtenos, smo de ZZ''7^T.,Z^:^^r.:tL irrado la J-a^ana lo v.^I ■ Jorresiré pues todo lo que aun no está corregido ex- Sendo ár^^rbliCcada una'de tus plana, para que to- C ; Írinlipal-nente nuestos j6ve„es se vean en ese espejo. Plana del cliolillo desvergonzado. "Para desvaratr.r esta reunión de usurpadores .cual- os ediasen a pasear á íodor mofror/ V «iusfasen «L ,,paz coa los hermanos, á.. quiene. febid/ obligad^ ¿I . ^^,e«tros crímenes á emprender ia gocrra civií: ret" tire aqni lo que hace poco tiempo diio otro papel"- .^¡^anta revolución! ¡Sania insurrección! ; Bo^ma sanio ' .«{Siempre justo! ¡Siempre. bueno! ¡SiempVe útil!" Corrección de la plana. ^Hijo de mi alma: yo no íe culpo de q.ie ignoras mucho que sobre este tu principio legal han elcnilj " profundos politices , y sabios pnbLista/, porq„e ^^t^ un cholo de diecinueve anos , y como en maíl-i.. á^l^g estáis en estado de que te muden ¡os panales, y U píen la _ caca confieso que de nada sois responsable sobre ci- te particular, pues no tienes obligación de saber de la mi- «O La media. Solo sí sois culpable en no Imber leído lo q^e contra ixx^ principio legal nos dijo poco ha el Abogado nacioml : ro y con cuanto calor, con cuanta vetieincBeia , con cuan- ta tuerza de expresión nos exhorta por todo lo que hay de Haas sagrado para que nos abstengamos de remlumones! Í'9S 't Abogado nacional (alias) Dr. Agrelo, n. 8. pg^. ^ Vuelvo a repetir, ciudadanos, y no me canL'e üe repetirlo ; en todo tiempo una revolución , un trastor- no causaría las consecuencias mas funestas : vosotros lo habéis palpado en las vanas revoluciones que ha padecido la ad-" inuiistracion; pero al presente, creédmelo seria ohrar nne^^ tra ultima ruina; si. pues sois- sensibles á las glorias one ^üemos adquirido; si amáis vuestros hijos; si apreciáis la patria: y los multiplicados sacrificios que le hemos hecho, no los miiti]iceis||on un insianie de desvario; sostenedlos con el orden y ^ dejad que se desplome la España sobre nosotros : nada importa." Caixiina pues Mijo de mi alma al mv:ún para que te «en seis azote», y que pónganlos muchachos las capas pa- J evitar qae nos atolondre el sorocho que despedirá tu cuer- | cinco, .eis; ba.ta ; y ven | ^"''^"'Í^Í mialma que los publicistas trat^ i majesíZ la ¿uestion que vos has resuelto e. inpode co. , mo si fueras hombre de mucha autoridad. , , , . , Preguntan pues los políticos, y d.cen ¿Que deberá ha. eerse cuíndo lalación se halla descontenta de su gotaer- | 6 de SU constitución ? , • ^ ! ^ ' Para decidir e.ta cuestión lo. hombres mas eminentes j y ma¡ Toctos han apurado todos los esfuerzos del saber por | L perniciosísimos 'efectos que debían originarse s la mas circunspecta meditación no concurría a decidirla, coteja, h^o de'^ mialma, el proceder de esta tímida prudencia con S^^n;irdesenfi;nadJ, y verá, con cuanta justicia has He- .adobéis azotes. ^. ^^^^ ^„ rho dJ 4ntes lib. 1. cap. 3. f. 32 ibi. "Cuando acontece 'Í Ls quf una nlcion esti descontenta de la administración 'pública! ella puede introducir el orden y refor-ar d ge "bierno; pero adviértase que yo digo a ? .1"* "estoy muy distante de querer ^y^ion^^r ^ algunos descanten, "ios ó & algunos revoltosos para que turben a los que go- "bieínan eJitando murmuraciones , y «/'^»«»«»^* "3 "de la nación es el único, que tiene derecho para repumir "á los conductores, que abusan de su poder Asi que hiio, retírate á tu casa, y ven de aqm a ocho dias para corregirte otra plana , y recibir el vapuleo necesa- Íio La elderencanto de' Dulcinea, q««'. ""^f Vk!!"' tud altanera v presuntuosa, cuanto mas ignorante y licen- ciosa. S R. G A U C H I P o L 1 T 1 C o. Yo soy muy aplicada á leer la gaceta de los mierco- les i porque me cuesta dos mil pesos anuales , y en su ledel establecimiento de la moFAarquia corisíi.tm- cioiial , Imjo la dirección del príncipe de^ Lúea , lo lia coru- prometido con el de San James,, y coo el de Madrid, Cargo 19. Ha arrebatado á ios pueblos el derecbo in- 'Ctiestionable que tienen para exáj^iinar la anterior propues- ta del ministro de estado en Fraiicia en ordeii á la eors»- Macion éel príncipe de Luca , y de decidir sobre su admi- fiion ó repüi:^a dado caso que sea fácil convencer que el Con- greso constituyente no tuviese facultades para adnaitirla en áos tcríninos que lo ha li^cbo. Cargo 20. Después de haberse abantado á abrir un jui- cio con la mayor informalidad y sin autoridad competen- «te á los mieínbros del Congreso por su conducta en las re- daciones extrangeras calilioándolos indistintamente como á traidores , asesinos , pérfidos y sin honor , solo ha dejado en- carcelados quatro ó seis diputados, ha tenido en absoluta libertad á algunos , ha consentido que permanezcan otros en sus casas, varios ejerciendo empleos, y aun sirvióndo- tise de uno» cuantos en los casos que ha querido. Oargo 21. Ha exigido razón de su conducta á varios ciudadanos que han obtenido cargos en las administraciones Anteriores á la última depuesta , sin haber él Jamas dado cuenta de la suya. Ca RGO 22. Se declaro un protector decidido del pros- cripto 13. Carlos Alvear facilitándole en los últimos dias que estuvo embarcado todos ios recursos precisos para que se desembarcase á convenir en su propia habitación los me- dios de dai' en tierra con el general Soler. Cargo 23. En circunstancias que la seguridad de la pro- vincia exigia imperiosamente la pronta reorganización de ima fuerza^ ha negado los auxilios de Armas y dinero que se le han pedido con instanf^ia por dicho general emplean- do los fondos en hacer pagos i legítimos, y anticipaciones las mas injustas; y los cañones y demás efectos de guerra en reforzar las divisiones de Entre Paos , Santa Be , y la que reúne B. Carlos Alvear y D. Miguel Carrera. Cargo 24. Ha dado libertad á un considerable nume- ro de los prisioneros de las Bruscas , de los quales solo una persona remarcada por an ti patriota , ha sacado diez con su consentimiento , y algunos de estos bastantemente conocí- dos por su implacable odio á la causa general. Cargo 25, Ha destinado para algunos empleos hombres corrompidos , quebrantando también la disposición de la junta de representantes por la qual se le ordeno que aquellos los pudiese en ios individuos que hubieran ejercido empleos na- cionaies. Y aun para la formación de la causa contra el Concrreso eligi6 á los mas resentidos y notoriamente ene- niiffSs del proyecto á que quiso dar el cáracier de alta trai- ción (que hasta alioea se descubre otra que la de haberlo publicado) quando la junta le habia encargado que nom- brase áun letrado de luces, imparcial, de acreditada pro- vidad y satisfacción. , i • i Car^o 26. Usurpando el ejercicio de un poder legisla- tivo , ha hecho reformas que debian reservarse á la junta^ ^Targo^ 2t. Ha ultrajado al pueblo rechazándole sin au- toridad V sin justicia sos últimas elecciones.---No contento con esto^ él ha puesto en estrecha prisión a tres ciudada- nos de los me resultaron electos representantes , y esto des- pués de hobersele pagado noticia oficial del nombramiento. Cargo 28. Ha causado la pérdida de mas de 500 perso- nas de este pueblo patricias, amantes de la cau^a , y ente- ramente decididas por el 6rden: algunas de las quales an- dan errantes por los campos, otras al abrigo de buques ex- trano-eros , muchas emioradas á países extraños , y no po- cas ocultas v sepultadas en esta misma ciudad. Cargo 29^ Con sus ní-meios pérSdos y sospechosos ña envuelto al pueblo en un desorden espantoso en los días ¿b, 21 y siguientes de Marzo anterior, de que lia resultado la muerte violenta de muciios infelices , el saqueo de varios particulares, y otros excesos que no solo lo lian comter- nado extraordinariamente sino que le han hecho desmere- cer el concepto que se hafoia adquirido. ¿Y que mayor comprobación de sus delitos puede darse y de esos remordi- mientos que deben agitarle que el que habiendo caldo al fin de esa altura á que llegó por la escala de los críme» nes y desde la cual se le vio desparramar por todo el pais venganzas , exterminios , llantos y desolación : aíropella las ordenes de su arresto: corre como una furia á abrigarse de las fieras, y huye de tantos y tan enormes cargos? Mi Señora Dona Ciudadana de este pueblo. Ese padre que por yerro de cuenta pusieron en la horca en lugar mió rogaba á Dios que allá en la gloria colocase á los montoneros á su lado , y esta súplica no im- pide el que esos moaos traviesos sean ahorcados , ó fusila- dos , antes bien me parece á mí que para colocarlos al la- do de Dios no habria un medio mas oportuno que poner- los en el mismo logar desde donde el Buen Ladrón volé al cielo como un ángel. Por lo demás señora mia haga V. lo que quiera con el padre , y con D. Manuel Sarratea , que yo voy por mi camino persiguiendo á los federales hasta el imprusunta. Dios guarde ^c. — El Ganchi-poUtico S R. G A U C H I P o L I T I C o. ^ En uno de los periódicos de V. , que con tanto recreo dispiertan, y ensenan , entendí con asombro, la trama ini- cua de los cuícos contra el buen orden de este generoso pueblo. Y teniendo , como tengo esa denuncia honorífica por un dato verdadero , las siiusas Euterpe , y mucho mas T ha- lla me dictaron al caíO la versificación que con el mayor gusto le adjunta mi afición reciente á las dos meaciona- das musas. i¿ : r J3hfrt.te«olo V. la glork de'bal,er dado el mas so- lem^fv adecuado bautismo , y en !a cr..nr.a á f ■3^ y derraiíiand© ^ v«&en« De la discordia entre todos , Lograron por varios modos Biíimdirla en íiueS^tre se«o : Todos gritaron "que bueno i "Ahora el desorden progA'esa, "Al caico solo interesa "Destruir á todo porteño, "Pues 'duerttife en profundo sueño "De los pies á la cabeza." 4^ Dispertad , pobres dormidos , De ese funesto reposo , Que el cuíco siempre alevoso Atrapa los divididos : Todos queden convencidos Que en nuestro seno abrigamos Enemigos que halagamos: Ellos quitan sin rodeos Al porteño ios empleos , Y nosotros se los damos. Todo cuíco m esta tierra Que existe en número tanto , ÍPfomueve solo el quebranto De la civil dura guerra : Quantos contiene y encierra, Aun viéndose colocados Y en empleos mejorados , Tienen miles de testigos Que todos son enemigos Pe este -pueblo declarados. 2^ ¿ Quien es el que al montonero X.e ha quitado el receliío Que solo ven del delito Sino el cuíco ingrato y ñero? Pues qual Judas traicionero Ha conspirado en un año Gon el mas brutal engaño , Sin temer del Santo Cielo, El cuíco con gran desvelo A Stid ár por nuestro d año. Sra D\. Centinela Alerta Saiívatierra. Muy señora mia: El argamento ims demostrativo , y evidente de que Sud América está muy nocimiento de sús verdaderos intereses ^^^P^^^. provincias , y de los provincianos en humillar , y hacei pe- dazos su famosa capital. AméH- No era tan famosa Boston respecto de ]Voit Amen ca; pero como aquella feliz región conocía sus verdaderas intereses jamas las provincias se prestaron á la seducción británica: los ingleses calcuraron sobre el descrédito de Bos- íon ; á ella sola agravaron con derechos al paso que ala- ¿¡n con mil libertades , y fueros - ^^^^JZ"^^^^ pero estas nunca mas que entonces se estrecharon con m as L capital ,* y aun hubo provincia que amito líri barco iíigies cargado del Tlie ^ que ella estaba oecesitando^ y lo arro- jó todo al agua diciendo , que si en Moston no había th& tétmbien los provincianos qtierian 'privarse de él para tm- á su capital , y padecer con eUa , y. armo ella. Iba á dfecir mas pero ya V, lo lia diclio iodo quan- áo asegura que Todos son enemigos De este pueblo declarados. Dios guarde ^c, — El G&uchipoUiico, Reflexionando yo sobre la multitud de oficiales, ha- cendados, y vecinos apreciables que la mal concebida fe- deración ha reducido al cautiverio maldecía en secreto á los novadores, echaba la culpa á los carafas, y ultímamela té-' me hilaba los »emñ arbitrando medios y modos para librar eternamente á nuestro pais de los aventureros para que no s® repitiesen las escenas trágicas que casi casi han acabado de neabarnos. En esto me quedé amodorrado largo tiempo , no te dormido que no sintiese^ mi existencia , ni lan dispierto que fuese dueño dé mí para divertir á otra cosa el pensamieit- io hasta que viendo que eran inútiles los esfuerzos que fo hacia pam sacudir el sopor , me abandonó al síncope inmi- nente sometido á la Providencia, y diciendo Dios me aí/ít- de perdí totalmente los sentidos. Pesadilla del Gauehi-político. Repentinamente, yo no sé sien cuerpo, ó en alma (eso Dios lo sabe) me vi en un tribunal magestuosísimo , donde no vi persona alguna, y solo oi una voz que salia de lo interior del trono que dirigida á mí decía ; Tú eres el juez de tus hermanos : tu sentencia será irrehocahle. Inmediatamente me vi á mí mismo sentado pro iribú- mil, lleno de autoridad, de entérenla, y de valor; los reos sin faltar uno estaban aguardando la sentencia ; pero yo sin oirlos^ m enterarme tampoco de sus causas pronuncié^ y di- 90 ge : Todos hoy mismo moriréis i yo os condeno á muerte : la sentencia es irrebocable ; solo os queda un arbitrio para sal- var el honor, y la vida; entonces todoá , aceptando lasen-' tencia me pidieron les manifestase el arbitrio , y yo con la misma autoridad^ y firmeza les dige: el arbitrio es que ca^ da uno de vosotros busque un redentor : inmediatamente to- dos se preparaban para mandar á la plaza por efigies de Cris- to crucificado ^ creyendo que en colgándolas al pecho salva- rían el honor y la vida ; pero lleno entonces de severidad espantosa dige : buscad redentores entre vuestros mismos her^ manos; por que de no pereceréis. Aqoi fue cuando el principal de los sentenciados eligió por redentor á Sarratea , otro á Soler , otro al gacetero de los miércoles, otro al joven de cortas observaciones, otro al alcalde de la Villa, otro á los regidores y otros á otros que ;sieníio federales, montoiieros y caraferos liabian estado muy seguros, y muy confiados en la bondad demasiada de este pue- blo benignísimo. El i o es que los redentores eran inumerables , y entre ellos escogí como entre peras lo§ mejores, y á todos ios hice morir en aquel instante; y á los senUneiaJos los mandé á su casa con todo honor , é inmediatanfenle proclmré al pue- blo en estos términos : Ciudadanos , sabed que no he nuier- to mas, no por que no haya mas redentores, sino por que ya no hay mas sugetos que redimir ; vivid en paz , y cui- dado con otra por que he de ser inexor able. En esto la pesadilla se iba mitigari.lo. y disipado mi primer furor empecé á lamer;tar las víctimas de mi zelo impetuoso; pero acercándose á mí un personage me dijo: consuélate : ninguno á muerto , porque todos esos que man- daste matar estaban ausentes, y buen cuidado tendrán de no presentarse. Fue tal la alegría de que rebosó entonces mi alma que abriles ojos bañado en lágrimas, y hasta ahora estoy ce- lebrando la tragicomedia de un sueno cuyo principio ha si- do tan espantoso. Buenos Aires: Imprenta de Alvareí. Numero 6.® DEL DESENGAÑADOR GAUCHI-POLITICO Federi-montonero ^ Cliaeuaco -oriental ^ Cho- ti-protector , y P-idi-repiihUcador de todos los hombres de hien^ que viven y mtiere-n "^■^descuidados en el siglo diecinueve de núes* tra era cristiaua. Señor Desengamidor Gaiichí-FoUtko, Buenos Aires Agosto 15 de 1820. Rodeada de una numerosa familia falta de medios en la 02 viudez en que me enmerAro , desde^cjue mi beíiemérito es- poso perdió su xiá^. en defensa de nuestra ainada patria , j para atender á su educacioe , experimentaba el alivio de | dár.>iela en dil^m sr.odo á mis hijos eo las escuelas gratuí-| tas 5 quo con ú¡-i^m objeto se habían establecido en es-j ta cppl-yal , la üiia para el dibujo á expensas del oonsula-i do 5 y Li oP=a para idiooias á costa de los fondos del co- legio líela Union delSud:- á ambas pues asistían mis dos liijos liiñyorcitos con conocido aprovechamiento , y yo me lioOiigeaba de que continuando en ellas , adquiririan los co-' iiocioiieiitos necesarios asi para ser unos ciudadanos titiles ' en lo futuro , como para ganarse su pan honradamente, y procurármelo en mi vejez. Pero hay! Señor, que to- das mis esperanzas se han desvanecido, y estas criaturas i privadas de aquellos auxilios por causas que ignoraba , vanl perdiendo hasta la afición que hablan mostrado á semejan- ^■fe estudios , y hechos unos perdularios vagan sin utilidad , y Dios sabe si adquiriendo vicios que les acarreen su rui- na espiritual y teoiporaL Ali.^.gida en extremo hablé anoche sobre este intere- saiitísiríio asimto en la sociedad de ■ las beneméritas matro- nas, y les pedí que me instruyeran , si es que losabian , de i lis motivos €{ue impedian el que ambas escuelas siguiesen! abiertas en beneficio de la juventud. Entonces mi señora i dona Verdadero amor de la patria arrojó un profundo y lastimero suspiro, y asomándosele las lágrimas á sus hermo-i sisimos ojos me coníe:?t6 en estos términos. Querida amiga mia , tus aflicciones son tan justas , y tu triste situación tan digna de nuestros miramientos, que faltarla al mas sagrado de mis deberes si no te informa- ra á fondo de lo que yo sé por los papeles del Teofilan- trópico , nuestro favorecedor , que tu sin duda no has leí- do , y de lo que he oído hablar en varias conourreucías juiciosas sobre ambos establecimientos: sabe pues que el tri- bunal del conáüiado es el verdadero perro del hortelano, ine Mi eoaie ¿i deia córner- él lia ha-h'^ „ i a del dibojo, po4ue dice „'e clt I TT ,« ]^ • ■ . ^ f^^v^^cfio, de iioestfos amados hí- haona so.ten.Jo coa el empeño y eficacia 1 ñÍrS^'*r ■ '''«"'«^•««'ido, con harte justicia, a «todas lo sabemos, se traía «ada monos <,ue de pósDo- nosTan-rP'"" extr»gero, qL saberlos nos saiA-a como el primero, y esto á pesar de oue p1 b.er„o desea vivamente co..o eí Justo, í„e los hi/o" d . un en ,g„al caso de idoaeiiad te,n.Á la preferencL los empleos, y mas parüeakrmente 'en aquellos , q'e de tanta trascendencia a! biea futuro de nuestra na- jmo son los de la educación de nuestra tierna ^ ' ií!íi¿"*'f' ™í l"Tda amiga, las verdaderas causas - iinpwen eJ que tus lujos continúen en sus estudios; har- t! sensibles .on á la verdad, y harta» inquietudes me dan ^^nittamente sobre lo que vendrá á ser nuestro suelo con rmrertan Sr;eciWe como contrario á los principios " e So e haB decantado. Yo no puedo menos que lio- ' e sÜeLio asi esta daSo como otros muchos que ha :t^XmulM\o Yc:í oer¡menta nuestra amada patria por la b'Fet; de o* seiümientos que animan á unos pocos.-^ po-, tájela u ¿^¿^^ ¿e „ue.. ?":s'^,Ldor ;íSe I5ÍOS ;«e se conserven aun en núes- tros P~.;¿ ^^ ^4ticia, razón ni ménto alguno ta-astrera co.no perjudicial á nue. ~rta de este relato tomo la pluma, ^„S«,?f,. suwiieáudole encareciciamer.te que, pues es V.e^ te as n.atro„as, se conduela de esta dre vk''a por la patria, falta de r,ied.os por ella im.m tA I ';tier á ai numerosa familia, y dar estudios rin poVsu parte; inste V. también porque se abra de» Zdo conveniente la cátedra de idiomas en el colegio d, rínir y delate V. ante el respetable tribunal del p ; á to¿ aqueUas personas que nos son p..udi.^^^^^ Tr una po tica mal entendida tengamos el dolor de p Sirles Sue infesten con su pestífero aliento al misino a., qñe respiramos. Doña Viuda de la Palru,. Mi Sra. Doña viuda de la patria: hablar de lo mal sel yida que ha sido en estos diez anos nuestra república es h 9S blar de la mar y de sus arenas • por los periódicos mismos se puede ver , y palpar nuestro desgreño ; pero para con- vencernos de cuan pocos , cuan contados so» los hombres repíiblicos que tenemos no bastan los peri6dic€ís sino que es preciso correr los tribunales ^ y las cobkcliiielas ; ¡lia Sra! ¡y que hombres tan grandes! con decirle á V. S. que se pier- den de vista porque no las lian visto mas gordas está diclio todo; salir del mal paso sea como fuere; ver que viento corre para ir ó venir seg;un mejor convensja ; empeñarse en un proyecto aunque dore un dia para que el dia antes se diga que yo lo hice ; deshacer lo que hizo otro para que se ahorque , y se cotideoe : y en fin quejarse eternamente á& no ser mas grandes de lo que son , siendo asi que son mas grandes que cuanto frfáie hay en este mundo^ porque han aprendido el francés , y porque ya son mucho mejores , y mas sábios que los «;odos : ahí tiene ¥. la escala chimán- gíxl que liemos corrido y vamos corriendo para perder las virtudes hispano americanas y parar en chacuacos sin ho- nor 5 y sin vergüenza. Agradezco la oferta de las matronas ; pero esté V. S. seíjiira que sin mas auxilio que mis obvenciones hubiera sos- tenido ia academia si el consulado esquivo hubiese accedido á mi súplica, y aceptado mi oferta; pero que se ha de ha- cer? el consulado no puede, pues que tampoco lo haga el fraile aunque pueda ; ciérrese la escuela , llore el públi- co , y sepa el mundo que nosotros supimos deshacer lo que el fraile supo hacer. — Dios guarde Ancho, anchopi, arríshopítwo Se nos cuela de hermano. Yo como buen mosírí nco Ancho, anchopi, anchopiteco Destino ios chimim/os A paieEíque y palenco Ancho, anchopi, anchopiteco Porque son muy lulingos. Del todo me estremezco Ancho, anchopi, anchopiteco AI ver á los chimongos Con ánimo tan fresco Ancho, anchopi, anchopiteco Revanando mondongos. De corage perezco Ancho, anchopi, anchopiíeco Al ver á D. chímungo m Que en su g aceia- ó í*uesco -^«cho.,^ anchopi , anchopiíeco Fedífrago se muestre sin segundo. grande- vlícIco anchopiíeco icetero AuiiqueiliÓ UD Ancho, anchopi, Nuestro bü.tín s-i ■^ero no lo revuelco Ancho, ancliopi, anchopiíeco Por que de ios de adentro es nion- • ' [toHerO:. El es un embeleco Ancho , aneliopi, anchopiteco Pero éí es invencible Porque en el pueblo nuestro Ancho . anchopi , anchopiíeco ,(1) Es un ente invüible. ^(2) Sr. Despertador Teofilantrópíco. Ya que V. fovorece tanto á las matronas 3 yo tam- bién quiero meter mi cucliara por esta vez; y aunque no merezco contarme entr/í ellas , pues ú bien mi querido San- cho tuvo el gobierno de una iosula varataria que era to- da mi esperanza, y el patrimonio de Sancliica , se acabó a capazos como toJo sainete , porque quien mal empieza, mal acaba , y quien de io ageno se viste en la calle le desnudan, y quien hace mal espere otro tal, y quien tal nace que tal pague , y quien á cueMilo mata , á cuchillo muere. No obstante siempre alterno con algunas señoras las que en el pueblo se llaman honradas á pesar que mu- chas escrupulosas y honradas me miran de alto á bajo aca- so por algunas travesuras de mi Sancho, como si sus culpas lueran niias o de Sanchica, pues aunque lo fueran, en mejor paño cae una mancha , y hasta los santos hacen (1) Véase en el número 18 del Teofilantrópico lo que se dice acerca d« los auciiopitecos. (2) Véase en el mismo número dieciocho Ío que se dice acerca de \m «aoatoneros visibles é invisihies. NUM. 6. B 100 , , . titos , y nadie se escapa de k muerte y de la suerte , y nina uno diga de esta agua no beberé. Y pues me veo sin gobierno , y sin Sanclio , no es jus- to ss c|iicden rionclo los farsantes que me lo sacaron ai tea- tro. ¡Olí quien fuese adivino para haberse guardado bas- tante áe ello?-! Con cuanta razón ba dicho Y.^que^sus reiiníories en cierta casa forman uno de los malditos nidos que abrip-a Buenos Aires. ¡Ali mi Sandio como te han perdido 'f" Y no se si diga porque se juntaba con ellos porque Sareclio como todos saben , siempre íue muy lionrado y^ supo mantener su buena fama también como su patrimonio , y aun el aí^eíío.- Nadie- jamas le engañó en ésto, y siem- pre me tfi'o lo cosnido *es lo seguro , y el buen.dia echarlo en casa, y la caridad empieza por ella, y el que vmiere airas qoeVeega arreando, y preso por mil ^ preso por mü y quinientos, y quien fuere bobo no ande, ni juegue. Si no que aquellos pelueones malandrines y follones, .6 fedígrafos como Y. les llama lo encantaron - de manera , 'que el pobrecito sin pensarlo , cayó en el garlito. Un Dr. Tirteafuera empeñado en curar á Sancho y curarse él de sus males inveterados , luego que cayó la anterior admi- nistración , hecho de repente el médico universal de los males del pais , se desgafiitaba contra aquella como un en- demoniado con ■ manotones y patadas á usanza suya. Asi lo hizo cuando cayó Alvear en 815 que por curarse gritaba contra él noches enteras en la antesala del cabildo á la es- pectacion del vulgo que le rodeoba , habiendo sido poco an- tes su amigo y apologista; que quien ruin pleito tiene á voces lo mete , y quien teme algo debe , y amores nuevo? olvidan viejos, y á muertos y á idos pocos amigos^ y á toro muerto gran lanzada. También ha sido no hace mucho defensor del directo- rio y conf^reso cuando vestia la piel de abogado nacional, y cuimdo bailaba el pelado al rededor de los que creía inme- diatos al gobierno, cual perro hambriento á ver si pillabp im hueso al aire ^ qüe el desnudo siempre está al sol q\i& nace, y bien le viene un hueso á quien no Viene im pe-. dazo ; y aunque unos ie decían á otra -puerta que esta no está abierta , y eres lobo , y no cordero , y quien no te co- noce que te compre , y otros que mal pegaba ayer acu-, sadoV , y hoy defensor, que adular es vil obrar, y que es infamia el prevaricar, el abogado segoia con su tema, que el vientre ayuno no oye á ninguno, y á pan duro dleáte agudo , y muera María, , y muera harta. Bien .puede haber escrito pestes contra el mismo p'obior- 110 desacreditándolo entre los exíraiigeros , pero como^no lia íii'mado , no se le puede probar en forma como él dice , aunque todos 16 sepan. Be -modo que antes de ayer nos apestó con ese folleto hediondo , que provocaba á vómito a cuantos veían en él la pintura de un gobierno déspota, ignorante , traidor ' al país y un , gobernante codicioso , la- drón y malvado á la faz de las naeioiiesj ayer ya lo convirtió nuestro célebre abogado , que es de los que 'vuelven lo blan- co negro , y lo negro blanco , en ilustre, sábio, liberal , justo , restaurador del orden y del crédito nacional interior y exterior , creador de grandes ejércitos , promotor y au- tor de tantos establecí jnien tos públicos y de tan grandes bienes que es imposible puedan compararse con ellos cua- lesquiera yerros que se le atribuyan , y á que están ex- puestos los hombres. El congreso fue .también ayer un Me- sías libertador de la anarquía que nos devoraba ,• el víncu- lo que unía todos los pueblos, elegido libre y legalmente por ellos , el órgano fiel de sus votos , autor de un gobierno tan benéfico, y lo que es mas, árbi tro justo de darnos la forma de gobierno que mas conveniente crea , aunque sea monárquico sobre las bases de libertad é indopendenck na- cional que le debíamos , como mas largamente habrá V. vis- to desde su prospecto y primer número basta el fin , prin- cipalmente cuando impugna los impresos en Montevideo contra el directorio. ^ ^1% liov es este otra rez tan malo como antes de ayer el señor doctor, y el congreso es ini despota usnrpa- áo¡ áe la a«toiiaad , y nn realista traidor a la nación. Asi ouf' dicta autos procesando á sus miembros como reos de; ¿iía tlíi. 'o3, por haber consentido en una monarquía q«e áeser ri'iuese, con mil precauciones en favor de la ibe-ísd é iinlescndencia nacional; y por pura tynsericor- dia EO se adopta con ellos el liberalísimo principio fede.-al Puti-rep«biic«aor de empezar la causa por su castigo. Que V va ef^ssBor doctor de tan libre y tan vano sentir : viva el cantor palisoJio de tan bellas y sonoras variaciones. _ Mas y» que me dicen, ¿como vivir un hombre tan bajo einfe- ¿f'í *" Con.o existir entre los hombres un instrumento ta» vil ■^^•oscripto en todas las sociedades , y mm arma reprobada por tX L naciones mas que la bala roja, que hoy es- Fren pr6 y mañana .erá contra su amigo , su benefactor, su padre, y su patria misma? Yo también convengo enr dlorv c'«^dodi£, qBC viV.,no es entro los hombres smo e^ tre ¿ fieras y llonde no haya a quien dañar porque s. va al otro n;undo también compadezco a quienes toque esta» Pobre mi Sancho q«e si no hab a no es por que no siente , sino por que á buen callar llaman Sancho. Que si hablara yl diria para escarmiento de todos lo q"e es es- te vicho y " os demás que forman el nido flor y nata del vicio, holgazanería y libertinaje de los pueblos , que Ihos los crio, y ellos se juatan por que pájaros y pardales to- do Jon imai-s • que en todas partes son enemigos paga- So del Sn;,^y 6rden queSiay establecido, por que en „it£ paedcn figurar m\ivir de otro modo que a rio revueUo ^.vJaueia de pescadores, y quien no arriesga no y qmon de per!hdo se pierde, que se pi^da poco impoHa , Y al hambre no hay pan malo , y a Dios, y á 7veniu a^ libra el pobre su fortuna, y al hombre o^do a Wiuiia le da la mano; que suspicaces por naturaleza, frt'í^u «11^., -P'j "t^as djieoBi>os y ©iros üliifiiorio'o*! T l, " xr' "l"^ ¡Snoi-ancía es aírerida. F,^!.,. * pmtura no porque sus ridícala* «] ^1» ^ " «'O» ellos lo qie el «erró pueblo de Buenos Aires y se guarden de esta casta de da- Ír -'f "TT ^''y ^"''^^ Partes y debe« y otros atravesados, otros cabras y otros semilores pero qne todos^sakn á jugar sobre lamosa cuando se at^avS Ldos^'^í'^T'"''"''*''' / ''^«P»«« ^« «^««"den entre !^ ^dos o bajo las u.la« del héroe que los maneia (*) 2 ih J C f ^ r^"^ ^-«^ ^ b¿car otro'. Ahjm^&ancW quien lo creyera! Quien da pan á perro (•) Sea Frankim é W^iígí^^^TtowTiri^r^naevo I re el sayo nuQ se lo ponga ^ y a qu lii ^ ;¿;Ve¿o .se la bendiga , y el que t-e^;^^^' e) QU8 puede entender que entienda. Y no se oienjaii Xlib.a.,po.-q«edo«Jl..aa^^^^^^^ i ToT^o tui^rí y a^oV^coTa^^^^^^ .e pagl , y^ien S^e tr ST:;' 'y por su a™.,te . con Jna lo soy de mi Sandio y de V. servidora."i?o«« Mana Tesa Pama. Mi Sra. Gobernadora Da. Teresa Panza. No lo digo por t^to , pero e„ tiéndelo tú un nuera; M ho^Are es mi ahijado , y conjo -^^é^^^^ «maternidad verdadera V°\'''^''&rZÍ^^^ tan dulce , que ni á palos «7%^^''f .^^^á.^'r^no me de- de ella. ». Sancho esposo de V. S. y mi »enor no J Ut» rasco 5 el ^caballero de los espejos , y el de la blajica lu- na todos Juntos no son mas que uü tristísimo bacliiller ían- tasraagórico^ de quien corno de todos los d.emas es pre- ciso , que nos libre Dios para que en el aiio veinte qee- desBos .libres de polvo , y paja. ^ Dios guarde á V. S. oiiiclios anos á:c. — El GaucM- poUtÍGO, Comunicado. Mí amigo : permítame Y, este título que deseo mere- cer. Hay cierta conformidad en nuestras almas que no sé si á este principio^ deba atribuir la inclinación que le pro- feso. Si la pesadilla adjunta merece su aprobación/ v gusta publicarla^ yo tendré el iionor de franquearme á Y. y de manifestarle las -fuertes razones que liay para ilustrar al público con estas ideas. Conozco el temple del alma de V. y la fibra de su comaon ; por esto no' me tleíengo en persuadirle que no hay riesgo alguno personal en su' publi- cación: va en borrón por que be creído conveniente no demorarla. T.Je dará el título que guste , 6 bajo el de artículo comunicado la insertará, si es de su agrado^ en su digno periódico. — Su sincero amigo cfec. Pesadilla. Altamenme afectado por la triste suerte de mi país , y sumido en las abstracciones mas profundas trabajaba por llegar con mi imaginación al término de nuestra lucha , y corriendo rápidamente este tiempo vencido entre pena- lidades y glorias, creí haber bajado al sepulcro de los már- tires de la patria , y haber oido una voz espantosa que di- ce: 'Vetiraos de este sitio que profanáis con vuestra pre- sencia : vosotros os habéis olvidado de la dignidad de vues- .tro , y trabajáis por hacer estéril el ftacrificio heroico ríiicsíras vicias! Kespóndedme , miserable , ¿habéis avan- ■'Á^éo.en este lar|í;o espacio una línea sola hacia la inde- pendencia ? Eesponded." Aunque sobreeoí^ido de espanto contesté con voz bal^ biieiente : que ya podíamos gloriarnos de haber, sacudido la dominación espaiiola , de ser dueiius de nuestras produc- clones , de conservar en nuestras manos el depósito de la admieistracion , y el comercio con las naciones: que ya éramos iodepeiidieiiíes 'de hecho ,, puesto que haoiamos can- sado á la España y re duí fdola á la imposiblidad de superar los obstáculos que le presenta nuestra sujeccion. "Insensato, me replica , esa ha sido obra exclusivamente nuestra : vo- sotros no habéis sabido seguir ese bello modelo. Un ene- migo con menos crédito , con menor poder , mas déspota, mas despreciado por las naciones, se presenta en vuestro territorio , y va alcanzando vuestra dominación con las vi- les armas que los españoles obtuvieron la de vuestros antepa- sados. Vuestro estupor es mas ominoso á la patria que el sueno mismo de la muerte ; unas diferencias domésticas os hicieron mirar con ojo tranquilo la ocupación de la Ban- da Oriental y la esclavitud de vuestros hermanos La mis- ma política de parte de aquellos aspirantes , y la misma ce- guedad por la vuestra los tiene ya pisando los bordes del Entre Eios. Mañana ocuparán á Santa Fe y despertareis de vuestro letar?To cuando ya no os deje movimiento el pe- so de vuestras cadenas." Yo me esforzaba á contestarle , que el amor al or- den , el temor de los resultados que producen las inovacio- nes nos había hecho tolerar una adnvinistracion que nos trai- cionaba. Pero la sombra previniendo mi escusa rectifica mi juicio del modo sií>;uiente : "IVo es la antigua admmis- tracion , miserable , no , la que abusaba de vuestra cegue- dad : esos hombres enmascarados con el título de reforma- dores son los que os quieren vender como á animales d« carga: ellos han pasado á esta banda con la misión L desunn-os y debilitaros predicando el dogn.a de 1." federt c.o„ porque era e resorte único para destruir la Sdad y el mas a propósito para esclavizaros en detal. , ZrZ afectáis, decidme, agregó desconocer en esas almas C jas, en esos americanos indignos de Alvear , Carrera v sus secuaces los agentes é instrumentos serviles de vuestro^ Z^T7 Y""*""-' ""^'S""^ magistrados, si fue."' cul pables de negligencia y apatía, al menos sus lentos pasos eran dirigidos por Ja buena intención: ellos conocieron en el estado de vuestras luces, en la vasta, extensión de vues- nL r'i""*' ^ l.*'''^^'''"» '^^^''^^^^ necesarias para fundar una monarquía que fuese obra de vosotros mis- mos, y moderada por vuestras propias leyes. Felices vo- sotros, SI el voto nacional hubiera confirmado esas ideas» ¡í¿_ue perspectiva tan lisongera la de una nación la mas feliz acaso de la tierra, llamando á sí por sus riquezas por su estabilidad, liberalidad y leyes la industria de la lí^uropa, el comercio de las naciones, la población de que tanto necesitáis! Los bretones, esos isleños que han me- recido dar á su nación el epíteto de grande ¿serian acaso mas lelices que vosotros , si hubieseis conseguido como ellos un rey que obrase con sujeción á las leyes que la nación nusma se impusiese? Pero no perdáis el tiempo en dar vida a ese bello cuadro que borró por ahora la neo-ra ma- no del parricida Sarratea. Cuando el silencio de las pasio- nes permita oír el eco de la razón y la justicia, cuando la mano del tiempo clasifique vuestros verdaderos enemigos, entonces este infame y sus secuaces aparecerán con toda la execración de la posteridad. Entretanto no os entreguéis al desconsuelo , no sucumbáis al primer baiben de la pa tria , seguid ese sentimiento de libertad que la naturaleza tiene grabado en vuestras almas: evitad los lazos que k intriga y la malignidad os preparan por diversas vias. ¡Ah! f con que indignación vemos mezclados en estas inaquiuu^ Nlm. 6. c ber recibido entre vosotros un hospedage que jamas I^ia. re's L su «ais, después de haberse enriquecido con voes- t o «H "rcio , 'de líber dispuesto de vuestras produc«one. cuieren también disponer de vuestra libertaci. Id, me di- l predicad esto, verdades á vuestros conciudadanos para iue se confcadau lo. perversos que hay entre vosotros y | la parte sana se aproveche de estas lecciones sepulcrales. Contestación. i Amio-o y muy señor mió: ya está V. servido, per* j mita Diol que Sud América despierte de su letargo, y a ; demás trate de conjurar la tempestad de que esta amena- : aada, y en el caso de permanecer dormida, y estúpida yo mismo de palabra y por escrito ¡e he de aconsejar que se . «ntre<.ue primero al rey de EspaSa ; s;. e.te no nos quisie- . re supliquemos al rey de Portugal (jue nos reciba y am- , pare como huérfanos; si éste no quisiere ahi^estan los ca- ciques Erepueníe, Viilaguin , Tosonan , Linan , Qumte- leu Quiduleo , y otros héroes de nuestras Pampas que han sabido hacernos personita por eí esjjacio de tres siglos , y son hombres de carácter que jamas "^«lo , ni venido , ja. mas han traicionado , y están ahí desde Palantelen ha^ta las Sierras del Volcan , Tandil , y Ventana, para dárnosle- yes , y ensenarnos á ser nación. Dios guarde iitoiiero , ni clia- cuaco, nichotiprotector como Y., y que para todos esos pasos tiernos se entiendan con Y. que es el culpabb , y no con migo.--Bios guarde á Y. muchos anos. éLG.—Fr. Fran-^ cisco Castañeda, Contestación. ^ M.^ E. P. De suerte es qne ya por lo visto á V. P. es á quien le lian echado el ojo , y y© no debo mandar en gustos ágenos ;-^por otra parte ya ve Y. P. cuan con- veniente es que uno muera por eí pueblo para que toda la gente no prezca ; yo lo mas que puedo decir á Y. P. es que en caso de morir muera con eorage , y confianza en Dios. Los montoneros de afuera con facilidad se han acaba- do , porque eran demonios meridianos, pero estos demo- mos de adentro son ángeles de las tineblas , y no es po- «ble reconciliarnos con ellos , porque aunque los perdone Pezuela, y aunque nosotros los apadrinemos, y favorezca- mos ellos siempre han de andar con la federación , y her- mandad del santo entierro, hasta que nos acaben de enter- rar como han enterrado á tanto porteño con el título de pueyrredonistas , gregoristas , balcarcistas ífec. pero á buen seguro que ellos chisten contra los carreristas , artigistas, alvearistas , ramiristas , lopistas ni contra nadie que quiere enterrarnos vivos. Muera, padre, muera no mas; pues melius morí quara videra mala gentis nostre Su apasionado. — El Gauchi-poUtico féderimontonero cho- ti protector ^c. 110 Sr. Gacetero de los miércoles. Ymd. es de una vez muy tentado de la risa, 6 á lo menos nos liace reir muclio , pues :no me negará que tam- bién de rabia rien los hombres , máxime cuando el turor , y la irít atacan al centro nervoso del diafracma. Ymd. nos aconseja que huyamos de la íaccion pueyr- redonisía, esto es de la única que ya castigando , ya per- donando aventureros se ha sabido sostener; pues por ciarle Í" á V. susto : Jato ; ya me tiene V. pronto a seguirlo: se- quimiir te sánete Deornm imperio que tuoparemus ovantes, ^ Vaya pues', guie V. á estas obejas; sude la imprenta de Expósitas, sude la de Phocion , y díganos donde es el punto de reunión ¿es acaso en ese Washington de poto a polo que tiene una hija, y un talento superior a su edad / ;Es acaso en Franklin sonador de altas traiciones? ¿t.s^ en el Joven de cortas observaciones , 6 en los viejos que le celebran? ¿Es en el ejército /eiemZ invencihíe a cuya cabeza se nos presenta V. en la plaza publica delante de este sol que nos alumbra? ¡Cuerpos cívicos engañados tantas veces por unos hom- bres visionarios, que abusan de vuestra confianza! Vecinos de Buenos Aires que os dejais fascinar por hombres noto- riamente pedantes! ¿Hasta cuando habéis de sufrir msul- tos? Juntaos en vuestros barrios , y decid que vais a uni- ros en provincia sin influjo de caráfas y caraferos : decidlo , y haced lo. i Tk- j Y V. , Sr. gacetero déjese por amor de iJios de ga- ceta , pues . . . , ^4 Nec tali auxilio, nec defensoribus istis tempus eget, Bios guarde cfec. Todo suyo.— Gauchi-poldico. JJüENOs Aires: Imprenta de Alvarez, Numero T.* DEI, DES E NO- AÑ ADOR G A UCH IMPOLITICO Federi-montonero , Ckacuaco^oriental , Cha- ti'profector ^ y Puti-republicador de 'todos los hombres de bien , que mven y mueren descuidados en el siglo diecinueve de nues- tra era cristiana. Habiendo sido tan gloriosamente sofocada la conjura- ción de los federales mi comisión de escribir contra eilo» ha cesado ya , y por consiguiente la pluma del Gauchi- político debia colgarse triunfante en la horca que los fe-f 212 demles tan de airtemaiio .le iiabbn .-preveiiido , baje pues el pobre pfídre piojoso dsl patíbulo, y en su iugar pondremos el epígFi^íe sigiiieHÍe. EisloFia pfofótica cío la conjii ración /eoTgrwí es- ms peíear , aunque nos pelen , y ro.\m en^ T s eo" versaciones i-aeron mas frecuentes y mas ac 'o^i" '.. li V. rkra co,r.o increpaba á los hombres una aS^a muy patriota, pero aun ib«s porteña que patrio a^^.! ''Pero ellos erre , qi» ^'^ condenada máxima, que poniéndose de nuestra parte, era de opimoii de la re- .istenda y g«™- ^^j^^^, ^ «niformar nuestro, sentimiento;:' De'de entonces ya no hadan materia de nues- tra t"t„lia, ni la gaceta, que nos parecia insulsa por s„ «.diferencia , ni los asuntos generales de po^it ca , a que estábamos tan dedicadas. La guerra ocúpate toda nue^^^^^^ atención. El De.pMr , ^^««''''^tf t'^^da v £e men'o, los Boletines: eso era lo que 'f''^ ' y ^V^.* ío aue se discutía. Generalmente sobre es os ultnnos había dlcuíones ó veces tan acaloradas que mas de «na crev, qué tn~-mo^ con una desgracia Pero ^^^^-^^-^^^^l'^ do. sensibles , urbanos , y bien educados: en el mayor ardor de la disputa , mediaba una ó dos de nosx>tras , y derritien- dos¿ sü alma de cera, calmaba de pronto - e-/tad*^j^: li. 41 verlos yo de continuo sosteniendo unos la exacti ti;d V verdad de los boletines , é impugnándola otros , m Í no el pLamiento de exigir de un hi o, que tengo en el \ ■ 2iáí ejército, me dijese la verdad . de'' lo acaecido en Morón, y. en, San Nicolás, que era lo que principalmente imbuí ocasionado los debates mas furiosos en nuestra terioüa. Co- tilo lo. pensé. , lo hice. Le escribí coiiociendo su génio , ' y sufrimiento lo eje'Ciité á que me liablase con franqueza.. El tuvo seguramente su repugnancia; pero como se li'a cria- do , acostumbrado á respetarme 5 y obedecerme, me lia cok-, testado. Tengo completa satisfacción deque su relaciones exacta; porque coookco su carácter lionrado, sin que me ciegue la pasión. Deseosa de qiie el público haga justicia' al mérito, be determiíiado", x|iie sea instruido de loslieclios, para que no tenga de, ellos ideái^ defectuosas , ó enteramente contrarias. Tenga Y. pues la bondad de insertar la adjun- ta- en su -periódico.. ..Ella es algo larga: á algunos parecerá pesada , . y molesta su lectura, Pero tengan esta vez pa* ciencia , como, otras veces la lia tenido esta su atenta ser- vidora Q. B. S. M. — 'La mrdad agraviada, '. Respetabilísima, señora y, madre miá: cuando llegó 'á mis manos su apreciable de 14 del corriente ya liabia leido con el Boletín níim. 29 todos los que le' liabian" precedido desde los engañosos fogones del monte de Chingólo , y li- bertad del batallón de Cazadores en el pueblo de , Morón. •Había notado en ellos algunas equivocaciones de las que son bien frecuentes en esta clase de documentos , que á veces es preciso extenderlos con precipitación , y sobre informes defectuosos, ó falsos, que de buena fe , se creen exactos , y verdaderos.^ No es posible al gefe verlo todo por sí mismo ; ni distinguir siempre la verdad al través de las densas som - bras , que para ocultarla, ó desfigurarla, saben extender sobre ella la envidia , los zelos , y que sé yo que otras pa»- siones. ¿ Que hay pues que extrañar , que en las relacio- nes y aun en los mismos partes oficiales se encuentren equi- vocaciones , se silencien circunstancias notables , se desfigu- ren hechos, y algunos se atribuyan á los que en ellos no tuvieron la menor parte? Por eso es, que notando algo de esto en nuesti os Boieíinie& , no he hecho mas que reir- nie al ver algunos pájaros vestidos con plumas agenas....Eii circunstancias como las nuestras^ al busn callar llaman Sancho, Ffero aliora se empeña T. en que yo que he seguido esta campana desde el principio , ie diga lo que hay de verdad, ó las equivocaciones que note en los Boledneí relativos á la libertad de los Cazadores , y acrion con los chiiotes -en San Nicolás ^ para poder , dice-^ hablar confum (lamento en las repelidas y acaloradas discusiones , qtie hay sobre estos pimíos en mi tertuUa....\¥ín que apuro me pone y. madre querida !..,,¡ Cuanto siento tener que complacer- la.. .J La verdad eo siempre agrada, y mi condescendencia tendrá solo el efecto de ganarme algunos enemigos.. ..Qui- siera encargarle á V. la reserva.... Pero Y. quiere hablar de esto en su tertulia.. ..Por otra parte es müger....¿Que tal de* beré esperar que la guarde? Pues señora á Roma por todo ; quien quiera gloria mi- litar 5 que la gane. Por sobre toda consideración , estoy resuelto á complacerla: voy á notar las equivocaciones, y forme cada cual el juicio que quiera. Sabe V. y todos cuantos me conocen que fui uno de los que voluntariamen* te salimos á la campaña del Sud con el brigadier Rodri*- guea , y coronel La Madrid á reunir gente , con que opo* nernos , y hacer la guerra á Jos que antes llamábamos mon- toneros, y después de los célebres tratados del Pilar, no podíamos llamar sino federales , que venian á repetirnos su visita 5 y hacernos mayores favores , que los que nos dis* pensaron en su primera venida. Sabe V. y toda la pro*- vincia , que apenas éramos 300 hombres escasos , cuando , noticiosos los gefes Carrera , Alvear , y López , de núes* tra reunión , determinaron ir , y fueron en efecto , á bus- carnos para vatirnos. No podia ocultarse á nuestros gefes , que á pesar del entusiafema de la tropa, eramos pocos á 2lf allí esperábamos^ pam resistir á los que ibán á atacarnos, por eso es qiíe acordaron evadir el golpe con U extmiiC- gema ^ de los fogones, cooio Y. j_ todo el niiindo sabe. ^ . Entonces- ñie que el coronel La Madrid propuso á Eo- drigooz el proyecto de Imrtar la vuelta ai enemigo ^ é ii- á Morón á dar el golpe de quitarle el batallón "de IJazci^^ dores, que se sabia estaba condéseos de pasarse á la cí-^ dad.^ 1^1 brigadier Eodrigiiez ai paso que- coiíocía la im-Do»'-^ tmcm del proyecto, meditaba los riesgos de su eieciícioii • paes era bien fácil advertir, que m vuelto el eiiemio^o de ^ engaíio , retrogradaba sobre^ Morón , podría destro^r la divmon, y este primer paso desgraciado, producirla los resoliados^ mas ñmmtm. Entre estas dudas levantamos el campo dejando los fogones biea prendidos y cebados, mar- chamos con coaiito silencio nos fus posible; y vioiznos ai puente de Barracas. ■Puestos, alli volvió á instar el coi-onel La Madrid por fe empresa ^sobre Moroí3 , ®xponiendo las probabilidades que tema para prometerse un felia resultado* El brigadier Eo^ driguez fue al pueblo á liablar al Sr. gobernador , quien ^ «egun comunico diclio 8f._^. Kodriguez , era de dictámeo que solo - fuesen los .Colorados "con »u comandante á prote^^íw la deserción; mas advirtiendo .él la escasísima fuerza qim s« destinaba ^, Je. dio á lia Madrid la orden de que saliese con toda, la división. : Salimos en -efecto bajo la única d.ireccioo del coronel La .Madrid-, contemplando 'los caballos para que Ho nos faltasen. Encontramos por el camino dos soldados^ que examinados por el gefe , dijeron : haber ido á Morón conduciendo cartas para un oficial de Cazadores, que le dirigía el Sr. gobernador persuadiéndole redugese la tropa para hacerla desertar; pero añadieron , que no habían po- dido entrar al pueblo. Llegamos al íin al punto de nues- tro destino á las siete y media ú ocho de la mañana : nos situamos entre el pueblo, y k casa del alcalde, distante como un cuarto de legua. En esta había 26 Cazadores con 218 olloiül , qniencs luego q«e fueron impuestos por medio* ,1=1 aviu-ii-aíe Kico , áe quienes éi-amos , y el os>jeío a que ímu,i¿," dieron la voz de Vim la Palría, y *e nos ume.. MSI. aiomentos antes liabia sido destinado el mayor fti- cuera á nerseoiiir sobre €Ícn milicianos, que traíaMn t.e lievar.e 1¿ caballada, los que fueron luego luego f^^^f¡^ I„,nediatamente avisó su llegada el coronel La »*ndnd al dP la misma clase D. Celestino Vidal , comandante ta- zadores , por medio de un ayudante que este m™;'^"",^ obieío de aber , que gente era, y quien la mandaba ea- citándole saliese eoiisu batallón á reunirsele. Debo de- cir á V. que para desvanecer los ju4os rezelos del coi o- Keí Vidal (que salió luego del Pueblo) quien no «n fun- d mentó temia, que Alvear cargase , tuvo La Madrid que encañarlo, asegurándole, que él tema consigo cuatrocientos homWe;,quando solo eran 260 6 280 que el coronel Saen. co'r^toda la caballería nacional á una legua «e aq-l punto: que los cívicos de infantería estaban en Flores, y que asi no habia cuidado , ni el menor peligro en la re- tirada. El coronel Vidal volvió al Puei>lo de Morón a sacar su tropa; de donde salió solo á poco rato y pidien- do á La Madrid un baqueano para la cmdad , partió con dos soldados, que este le dio, dejando al mayor a cargo de J»^ Caladores, quien después de haberse demorado n.as de tres horas , sdió coe dios , sin que all. hubiese mas fuerza que la nuestra al cargo de La Madrid para protegerlos. Apenas salió el cuerpo de Cazadores lo proclamo núes- tro í-ete , animándolo á batirse , si el enemigo les salía al encuentro, y correspondiendo la tropa con vivas, marcha- ,"os a la ciudad á paso redoblado. En las inmedme.ones del monte de Castro , recibió por escrito el coronel l^a Madrid la órden del Sr. Rodríguez para permanecer solo hasta las doce cerca de Morón, protegiendo la deserción délos Cazadores; á cuya hora, « antes, si tema nota.w que el enemigo cargaba, debia retirarse , sm comprometer la fuetiza , á su destino de la Coiiibalesceiicia. Á poca tíis- tancia de S. José de llores, encontramos cien hombres de la caballería nacional , y mas adelante ai coronel S-ienz con otra partida menor. Este auxilio se mando á co?ise- cuencia de haber avisado nuestro gefe , que ya iba con los Cazadores, j que por el mal estado de sus cabalgadu- ras temia ser atacado; para cuyo caso, estaba resuelto á sostenerse , por la buena disposición en que advertía su di- visión , y los Cazadores. Llegamos al fin á Flores , y des- de allí marchamos ya con los Cívicos en los términos que Vds. nos vieron entrar en la ciudad. V. persuádase de que esta es k verdad de lo acaecido en aquella jornada, y ex- cusándome de hacer la meiíor glosa , forme juicio de la exac- titud ^ é imparcialidad del Boletín tal , entretanto hago á V* algunas anotaciones sobre el núm, 29. Ante todo es de notar, que nuestra línea, al acer- carnos á S. Nicolás , se componía de tres divisiones : la derecha al mando del sargento mayor D. Angel Pacheco; el centro al del Coronel D. Domingo Saenz; ^y la izquier- da al de la misma clase D. Gregorio Araoz de La Madrid. En nuestra marcha , y llegada á aquel punto , sucedió en efecto todo cuanto dice el boletín en sus dos primeros párra- fos; Pero ya en el tercero hay una equivocación notable. Dice, que por su izquierda y derecha nuestra , un número considerable (de enemigos) 'principalmente de milicias , in- tentó su fuga con dirección al Arroyo del medio: debía ha- ber dicho ^ por su derecha é izquierda nuestra; pues aquel costado estaba descubierto, y tenían salida franca al Arro- yo del medio; lo que no sucedía por su izquierda, pues alli empeñaba el Sr. gobernador desde el principio fuertes guerrillas. Observando el gefe de la división izquierda nuestrá, aquella fuga ; se corrió á cubrir el costado derecho del pueblo , y con aprobación del brigadier Rodríguez á quien en aquel acto pidió órdenes , mandó al comandante Vilela , que con los C^oTüñm cardase á los qiic fugaban, como lo W, "acucfeiüando á unos, tomando prisioneros a «tros «ven- ado pocos los que lograron escapar." En aquel matante fue LúAen ,J observó el gefe de nuestra división que sobre la barranca del rio íenian los enemigos dentro del pue- blo como 1500 caballos encerrados; dispuso , y c»"«>^"'« carlos wra Cjue de ellos pudiese apoderarse nuestro ejercito. En este tiempo, y mientras atendíamos a sacar la caballada , como cien hombres de la caballería enemiga , sa. lieron por la costa á galope ; y entonces fue que el coronel La Madrid ordenó al mayor Elguera que con los volun- tarios que mandaba fuese á la carga «»bre aquellos Lo ve- rificó ; lo|rr6 impedirles la fuga y los obhgo a tirarse al rio, y refugiarse ia isla , donde poco después le rin- dieron Segovia , Benavente , y otros oficiales con toda la *''''%ada la órden á Elguera, nos aproximamos mas á las azoteas. Mandó el gefe á su ayudante con orden al co- mandante Rosas, que había quedado fuera del pueblo , pa- ra que se le reuniese. En este tf.'"P« ""^^J^™" cañonazo á metralla , que no nos hizo el menor Jano mas en el tiro se rompió la cureña: cargamos sobre el, y al solo movimiento nuestro, lo abandonaron. *-omo el canon estaba bajo el fuego de dos azoteas, «1 J?"^JI^ Madrid (que estaba sin ayudante P»r yo con la órden á Rosas) por medio del ofi^al Eruim , i-udante del señor gobernador que se P'-e^e» °/ Jmn, hho intimar que pasaría á todos por las armas si le disparaban un tiro^ Los de las azoteas no quisieron re- ctbir ll oficial, ni escucharlo. Entonces se «^anzo el <^ ronel La Madrid en persona ; pero á el J« l""'^^»" fuego; visto lo cual se disponía á avanzar las azotea, , que habnamos tomado, sin trabajo. fi.„Wna* En aquel a^fo se presento el edecán del Sr. ñor, D. Dionisio Quesada , preguntando al coronel La Mu- drid, que ¿con que orden aíacaba? Jé contetó este ^IL con la^suya sola , como gafe de di.,". Ion , y colt4' o iTnte Fm gobernador, que no diese «o paso ade- Jante. Allí permanecimos: volvió Vileia de la comisión á con su tropa , y demás que componían nuestra división v esperábamos solo el momento di entrar fen k pla^ ' ^ Viendo^ luego que ei Sr. GoberBador caraX liácia la plaza con k ¿visión de k derecha; y que era con ve mentmmo cargar por cuantos mas puntos 4se posible lo mo Ts r '' r"""°V/ ^ í« P'-^^' rodea! mos las dos azoteas, al tiempo mismo que aquel Sr. lo hizo por k par e opuesta. Esto en sustancia es lo que £ presenciado y visto en la posición en que estuve. Yo ^ to aTÍi''"', "'>7g**«^^ Bodriguez mlndase desíacamen- to alguno a las ordenes del coronel La Madrid, para que persiguiese é los que continuaban en fugar , ni íie vLo I este gefe ocupado por sí mismo en semejante en.™ el cual no era propio de un gefe de división, en kscírcins- tancifts en que estábamos. «1 J^'^P^'" en la di^sion donde estuve , que el mayor general Quintana diese dirección, ni dispusiese carga alguna. Esta debe ser otra equivocación ; sin^duda que lo que hizo en k ak derecha, 6 centro se dice babel- obrado en k izquierda, donde no le hemos visto. Por lo demás, el boletín no hace sino justicia á todos los nefes y tropa que asistieron á esta célebre jornada. No es ex- traño que los veteranos se portasen en ella con valor • pe- ro es heroica k constancia y bravura con que se han de- sempeñado milicias, y sus gefes. Estas han acredita- do quenada Ies falta para escarmentar á los bandidos, oue mas de una- vez han insultado su provincia, como observen empeño , sinceridad y buena fe. Ya I3 he hecho el «us- ta, madre y Sra, mia. Ya tiene V. que esimier, y que t^ . digo ve^ad, ir'acLVreiaeJ, la opinioj. F^blica Sr. Gauchí Político. ^ TJn solo instante no dejo de contemplar y «^^diUr m pToviso se ofrece á mi vista un espectáculo a un tiempo lúgubre y reluciente. SUEÑO. Al pie de un pequeño arroynelo v, un gran cuadro niilUar fo mado de las^esiones 6 Cívicos argentinos de es- S hUo que antes ian.as deshonraron , smo que honra. Ion á " ladre. Saiia una voz del centro de este cuadro '^''''^^ZlSt^.ucdecia iCamaradas! ,Para cuando 'Reserváis vuestro poder f Os veo las víctimas de una tiranía "descarada. Vuestros mandatarios desde allí os esclavizan : ^'desde allá os estimulan á despedazaros unos á otros. ¡En "que pensáis! derribad de un solo golpe el directorio: la au- "toridad soberana. Invertid todo el orden de la administra- "cion: y el pais.... si es que se sepulta se sepultará en núes- "tras manos — Encadenadlos : ellos lian sido los principales "cómplices de la guerra civil: tanta sangre vertida clafna "justicia , justicia. Llamad á vuestros hermanos del norte : "hacedlos arbitros de sus destinos ; y sino basta^ en satis- "faccion mayor de sus agravios ceded les también vuestras "vidas y fortunas. — Nada importa que os llamen despees LOS VERDUGOS DE LA PATRIA. Al oif estas palabras , el cuadro quedé por un instan- te abismado y taciturno : mas luego cual un furioso y re» pentino uracan asociado de las circunstancias mas terribles y destructoras , todo se agita. Desórdenes , resoluciones en- contradas, ambición , desenfreno^ deslealtad , venganzas; to- das las pasiones se revuelven— — Mi situación fue desespe- rada. Unas veces abatida^ me sumergía en el mas amargo llanto : otras erizada ^ bramaba de furor : toda yo era con- fusiones : en nada me fijaba : mas al fin mi razón se ocupó tan solo en si perseveraría haciendo de una mera expecía- dora , ó entraría en la demanda. Después de un largo in- tervalo 3 en que se representaban mil horrores por cualquier lado á que la balanza se inclinase : un solo recuerdo , la memoria de quien era , el argentino nombre bastó para decidirme. Entonces , con mi frente despejada , corro , y sin reparar en obstáculos penetro el cuadro^ y altiva y firme exclamo — : "¡Soler, Soler! ¡monstruo infernal , bómito del aber° ^•no! ¿A que empeñaros en aumentar el número de tus "crímenes? ¿No son bastantes los de tu horrorosa vida? "¿No lo es lo mal que has correspondido al grande autor "que se tomó la pena de formarte , sino que ingrato al 224 "suelo patrio , le quieres ver despeílazado , y que se enlute ' á tu sola vista? ¡asi á la Patria, á esta preciosa alhaja "te atreves, parricida! Y mas, y mas ; aup haces ins- ''írumentos de tu ambición desenfrenada ios mismos brazos ''en que esta madre tierna se recuesta ! ¿ En que te han ''ofendido estas columnas: que te han hecho los Cívicos ^'argentinos para que los malquistes con la Patria? — ^^Pero "diT ¿donde está la esclavitud que protestas para disfra- "zar tus miras criminales? Aun habiéndola ¿donde cosa "igual á la anarquia á que nos precipitas? ;Se han de sa- "criñcar á tus caprichos Patria, honor y bien estar! respon- "de : no enmudezcas. Pero ¡oh vosotros, aquellos bravos "patricios ! Vosotros que ediñe^steis en el suelo america- "no el sagrado templo del honor: vosotros que habéis si- "do su mejor custodia , ¿ como toleráis que hoy lo arreba- "te este hipócrita orgulloso ? ¡Vosotros humillaros! ;Vo- "sotros los verdugos de la patria! ¿Y vuestros hijos , vues* "tros padres, vuestra fama....? ¡Oh cielos!.. " Aqui la impresión que en mi propio ánimo causaba el cuadro de estos horrores , y el sobresalto que advertía en todos los semblantes , no me permitieron continuar. Pero en este propio instante , apareció un nuevo interlocutor , que por entre las hileras argentinas dió un grito estrepi- toso. "l O madre amabilísima!" Comprendí , "tienes razón : "no mas. Los beneméritos patricios, los tercios cívicos de lá "insigne Buenos Aires no pueden ver ya el expectáculo dé "su de;2;radacion. Ya no encorbados , ni bajo el yugo de "este impostor militar , ni bajo la opresión del vandalage. "Los riesgos, la muerte, las venganzas, el temor, todc "desaparece. El eco penetrante del honor , la reputación "la fama sosíituirán á esas pasiones bajas. — Sí repitieron io- ''dos el honor, la reputación, la fama!" Estas terribles voces extremecieron al caudillo, y mien- tras se fue á esconder entre las olas, 6 mas bien á mostrai 1 ignominia de qne se liábia cubierto, por todas partes se oia mas que la voz consoladora de alarma , alarma, klli , en el mismo sitio en que se esperaba ver levantado n túmulo fúnebre , se levaeto un monumento elevado en üese leia: San Nicolás y Pavón, triunfo argentino. **'¡01i^que gloria! Dije entonces. Comparad caros bijos. AM "tenéis los colores del túmulo que se os tra- zaba por ía ^mano de vuestro primer caudillo , el f^e- neral D. Miguel Soler, mostrándoos ¡oh Cívicos! emio. verdugos de vuestra patria. Tenéis también el moniiiBeii- to que os -lia elevado el honor , j en él — 8au Nicolás y Pavón , triunfo argentino. Comparad repito , caros herma- ros , y luego , no iiias credulidad. Vivid alerta contra to- do maquinador; no deis oídos al que se atreva ó intente sedu- ciros bajo^ aquel mismo pretexto de que se valió vuestro pri- mer- caudiiio-ciiando os dijo % vuestros mandatarios desde alli os esclavizan: desde alia os estimulan á despedamros unos á oíros. Que no os hagan decir , como cuando Nerón en- veneno á su hermano , que había salvado á Roma ; como cuando hizo degollar á su muger que hñhm sido justo,. Nó hagáis lo que cuando Nerón asesinó á su madre, que be- saron su mano parricida y corrieron á los templos para A^v gracias á los dioses,'' ^'Entretanto ¡oh vosotros que marcháis á ocupar el Ipunto que han dejado vuestros compañeros guarnecidq de ¡laureles: de laureles recogidos con su sangre , y afianza- dos con la punta do la espada! ¡Vosotros bravos argen- tinos que vais á ocupar el asiento del honor ; mientras los vencedores de los Alveares y Carreras regresan á sus ho- gares — mientras en ellos gozan las alabanzas que están so- llo reservadas á los que saben sacrificar su vida y su san- gre por el bien publico — andad con Dio» : yo solo os re- Icomiendo la patria el honor, el orden. 1 ^ Dije , Sr. Guachi- político , y alegremente desperté del lleno. A mí me sucedió esta vez lo que á V. en otra. *'Míis- "ta aliora estoy celebranclo la tragiconíiedia de un sueno "cuyo principio lia sido tan espantoso." — Dona Buenos Aires. M I S R A. D A. B U E N o S A I R E S Exma. Sra. y amabilísisna madre mia: V. En soñando capa^ de dispertar las piedras ; bendita sea la discreción de V. E. y bendita sea V. E. por los siglos de los siglos. Soy de V. E. y en serlo lisongeo santamente mi amor propio viéndome que soy su hijo sin merecerlo. Dios guarde cfec. — El Gauchi-polilico, Sr. Gauchipolítico. Repito que baje V. de la horca á ese padre francis- cano; yo prescindo de que la merezca, 6 no la merezca; solo sí "^quiero decir que los hábitos religiosos merecen to- da nuestra veneración ; ahorque V, enhorabuena al padre s es que ha dado motivo , pero eso de colgarlo con hábito! es muy mal visto , pore[ue gracias á Dios somos teócratas aunque vivimos en el siglo diecinueve. — Dios guarde íl ^ j ciento ¡ „iso, no para la e»»<'-™" ata. cincuenta tercos; y como ™ '^^«'^ r'-'T dgf^,,aerme de sus invectiva, indistintamente, me veo en l^^»"'^;'-^ ' " hayan oido de mi boca clamorosas, respecto de r,\™":„' ^^;,,„I de muchos. secuente á los p™,o,p.os d^^Yi^e^ eo n". om sos"^ bochornosos, ni e mis aciones, nunca me he visto en ™''V/ . ,. , , p,., E^hf contradicción alguna. Protesto que no "¡J,, „„„,,r, varri;r, ni hacerle ^""^'"J'''"*^'"' ,'"'',aercrñ h^ ^ or ..n„ru.le. detnas probidad Y f^J , > ^^^t^: t .mVi.-n he visto ye, cia; esto no es extraño en , 4 i,„„bre de bien, a perimentado, que muchas, veces ^« "1 e„„,u,cU d como a! que no lo es; porque por l'i»^ ' ; pr. K.i.evar- hombre, 'no siempre es.á I"'''''! .^'^^ ' ¡...r^ene a" lad , que r 2::%l"sr;;:d;r;\n.rr4e"0 üre,:'t..ue s?r sus eoeml,», V que poiUán testiñcar lo que t'-ig«-. . .j^ ^r^Mt-.«|..pion • b ^ ^ nJ siciupre ua m¡ente V. en púb .ca , queda sm hombres que coa este arbitrio hau salido con suceso, y .a un.Auleu 231 esos tales quisiera yo qoe se les apreniiase para que mos-- traran los poderes , é insírucoiones , que tenían del Pueblo para asegurar como aseguraban tan sacrilega insolencia : mas abajo verá V. S. la primera amonestación al de la yer- va. — Dios guarde ;ar que es una impiedad , ó no hay impiedad alguna en .este mundo. Vaya un puntito de doctrina cristiana para correspon- der de al^un modo á los sanos c msejos^ que V, Sr. Dr. me ha dado en varias ocasiones: la piedad es una virtud que nos hace amar, y reverenciar á nuestros padres , á nuestros hermanos, á nuestros amigos, á nuestros conciu- dadanos, interesándonos vivamente en su honor , defendién- dolos , 6 cuando mas no sea , imí^idiendo que se promul- guen las imputaciones infamaiorins , máxime cuando pro- vienen de origen sospechoso. ■ H(sc demiim ed pietas , hic socialis amor, ^ Pero V, mi ajiiigo , lo ha hecho muy al contrario, pues apenas oyó de bo'ja de mi enemigo un sarcasmo intolera- ble contra mí , no splo no lo contradijo , no solo no impi- dió que ge propalaste, sino que también se hizo asertor de la calumnia de ílamirez , y se ha empeñado en que yo me prostituya , y en que viencbme herido en lo mas vivo del honor , no aliente siquiera una queja vaga , é indefinida solicitando la compasión de mis amigos , y el cornejo de los que varias veces, me han amonestado , para que yo no des- cubra los flancos , que el Dr. Oüden ha descubierto impu- tando á Buenos Aires que no quería pelear por sostener su honor y su , reputaciím. Luego V. ^ aniigo ^ es m impio 6 no hay impíos en este valle de misenas; y si no dígame ¿en piedad creír {, m eliscuaco , cuando en ausencia calumnia atroziiiento á un amjgo honmáo, y de quien todo un Buenos Aires aca- baba de iiacer la mas alta y distinguida confianza? & piedad .alir y refregando con la áspera lona de su indis'- creta caria k lienda fresca que me liace alentar ayes pro- fundos y ^eovueiíos no masque en unas quejas genera- Jes? ¿Es^ piedad que V. en esa su carta del 4 de marzo se eoipene muy de propósito no solo en herirme de nuevo con el msulso cuento de la yerva mate sino también con: el cuento de sus eon^ejos , con el cuento de los iaocos- y con otros cuentos propios del que atóo íiancos á Samirez por darse en este l'uebio la importancia que lia desmerecido en el concepto de todos , pues á todos ka ofendido ora- veniente con la falsa imputación de que preferían su des- honra, trocándola por la gloria de no pelear Í, Bigo, pues, que miente el cliacuaco Ramírez, mien- te ademas^el necio desnaturalizado, vil y bajo adulador Gne le ha creído bajo su palabra , y miente también el que ia- ya propalado con impudencia y con jactancia una especie increíble, vertida por un gaucho desertor de Euenos Aires, peón que fue de nuestras panaderias, mentiroso, y saltea- dor de profesión. Digo mas : V. se fingió agraviado con mi panñeto pa- ra tener esa bella oportunidad de congraciarse con su pa- drino Ramírez , cuyo reino le parecía á V. que no ten- dría fin por el errado concepto en que V, estaba de que el Pueblo de Buenos Aires es tan cobarde como V.; pe- \' engañado co no hombre , ha errado como mu- clncho, y vo , que graci as á Dios soy anciano , obliga- ción tengo de tener experiencia , y no partir tan de pron- to , para no verme couio V, se , vé ahora hecho un tercio de yerva mate, 6 hecho un zurrón , que jamas hade en- trar en partida , por q le ya Buenos ilires ha abierto W OJOS, y «siese m valimiento con las matronas de la asam- Wfa imra cíoe le iriesen libertad. , 'li teoíiSantrópico .«e suplicó que insertase la carta en .v^ TiPíiseros V que la contestiwe en nombre suyo. ti cTt¿stLiln fue que al teofilantrópico le acababa ir Tr.uy mal en sus empeños con la incógnita , que por fo que tocaba al encierro suponía á Phocion yo muy con- tenía porque siendo doncella, y honrada debía estar muy conforme á su genio. . , V 1« n.ip ovó Este es el cuerpo de mi delito pero V. lo que oyó Fhocion , sin advertir que es tan macho como su padre se emberrenchina , contra mí como se emberrenchino alia en- tonces contra Pueyrredon pidiendo al congreso q«3 !o encer- :rLrÍL™Je, sin faber lo ^-^rÍL^ZZ- merde, asi como no sabe lo que es pedante cuando me bau tiza llamándome pedantipolítico. Bice V. que no Hora , ni ghn, , que está sano , gordo , y eoLto, ql co,ne , duerme, y h.ee ^ W«» - íes admirablemente; pues, amigo, sepa que ese «s «1 misterio que iamas ha podido comprender este pueblo, por üna nárte aparece V. proJ\mdr,me,de afectado y haciendo ZP!^>:Tnaiarales'aLral.le,nenie -f.P-y^T^»' sob/o Taem4tenes llevado de su natural impetuosidiJ , vehemencia prorrumpía delante del pueblo en m) unas coi tra el macedonio lo detuvo Pliocion advirtiendole -que n irritara un feroz enemigo , y (pie antes bien exhortara i pueblo á que se mantuviese comedido y vigilante. V. al contrario declamó contra Pueyrredon como^ ii Demóstenes en el congreso, y ahora en su carta al Gai chi declama contra el cjngreao d¡reclor¡al acreditando qt es un photjion al revés. Cuando Alejandro venció k Darío le envío á Pho^üí un gran reáralo (como quien dice una lotería )y cuan Herraron los enviados de Aleinndro con el regalo PhoJK estaba valdeando , ó sacando arua del pozo , y su muo; amasando; Pliouion preguntó á los enviados ¿rpi^ m^jí tenia Aíe^an^rf) para hacerle vn regalo tan erresivo? ellos roNp¿^ndi<'ron : la raum por,jup tu ere^i e! vnico ho\ hre deb'en que A ejnndra ha cinjí ido en Alena^i: ei^*(mi replicó Phocion : pues sí éf me ha conodd) tal en mi ; hresa, que me de/je pennanecer en eUa; instaban los enviac áxtff t)ara que recibiese la ofrenda ^ y él les dijo: si ' pa recí- hiera estas riquezas para no servirme de ellas me serían inútiles, y si me sirviese de ellas daría ocasión á que los atenienses aborreciesen á Alejandro , ?/ me embidíasen á mi i áiciéndole que siquiera guardase las ríqiiems para sus hi- jos: responrlió Fliocion : si mis hijos han de parecerse á mi tendrán lo hadante como yo , y si quieren ser libertinos no debo dejarles con que mantengan sus licenciosidades. Y siendo notorio pues que ei manejo del Piiocioa ame- ricano y su hombría de bien no fue tan pura en Potosí acerca de las pro¿)iedades extrañas , ni en la loteria ar- gentina bien podia desbautizarse llamándose Santos y Eubio en lugar de Fhocion. Ultimamente Phocion el ateniense murió en un ca- dalso que por lo común es ei premio de los grandes hombres ; pero al fin le levantaron estátua. Si al Phocion americano le sucediera igual desgracia, yo pondria al pie de su estátua el epitáfio siguiente Phocion : on , on. Siguiendo en esto la regla de Virgilion , on , on , pues Virgil , Phocion^, el gacetero , y el ano veinte son cuatro feombres que se conju2:an por aquella regla que dice An , (n , on ríias hmo sijndon , que quiere decir que si nos descui- daraosl con la federación nos dejarán sin camisa. Bios guarde *o en >i nenas Air s y que el mis- mo Ramírez en el Filar después de los aríieulos públicos, y secretos me robase mi poncho, y saliese coi él pues- to de guarda poncho á vista y paciencia de su escolta y de todos los vecinos de aquel pago, lil varapalo es el si;^uiente : Administración di^na de "tal apolo gista y apolo;;isía digno de tai causi ! pero no es "digno el público de que un pedante ó gerundio del ú%\o "diecinueve atentando remedar las sales y chistes del iui- "mitable Cervantes lo apeste c m b ijo ^eri is de bolegan." Aníigo: no me pegue tan füerie . y s?pa qu^í el inimi- table Cervantes, si resucitara, tt»n Iria quí* luiltarme á mí ,i porque Cinfesaria de plano que los vif io< del sij;b quiucdi eran tortas , y pan pintado respecto de lo-^ Iv'l si i-l ) lieciu le-i ve, y que el quibebe de mis n'nn ro^^es u » chipe, y uti gazpacho, ó una holla mas podrid:» (pie cuaíit^s p »'»i^, t'n \ mesa Dulcinea cuando los oijr^nfs veo id-i^ se leiincd)in¡ de hinojos confesando que en sin p n» en l i íi'r,iií>»u>* v. Diria también que V^. es un Qui'ot^ /i ? • íi ^//r? » , fundamente afectado mas iig:'nios;> . y m is hild j;o q le el de la mancha, pues el minchego hi/o peMÍt^M)«'¡a en la pe:i\ pobre, pero V, sin hacer penitei'it ei la lot.^rii . peni- tenció al público aprove idiándos? dw s is descaí parí acuartelarse en las tes>reriat del Esta f* rivt su •)n!cinei, qjie no es la aldeana del to'jOo>)^ óÍjj UjJé*Ud fídcfítl señora de sus pcui^uuiicníos* Pero ro-o mi Corvante», ni d r^m'o^c ni ^'P r ¡'■'^ aTT nc.....,ia.nie..to te 1 r..).., que tuJa la bio^rraf.a d.i b^^oi- i^tofioa. Lotería. ra el nuuu 21 Despertador g,.^ .«W e¿ S¿6«\^rable emprenden todo desafuero coa inso- lente atreviiiiien(ó. Cuidado con los ni Jos; ademas de los tres denunciados yo estoy pronto á denunciar otros, si es que se obra de buena fe. ¡ x\r^en tinos! si de veras queréis ser sal vos ^ 3^0 no os digo que matéis pero á lo mt^nos asegur-id á los monto ñeros de adentro : mii*ad que ellos san lo^ que atraen á los d3^ afuera: creed á u:i piJre q'i3 amqi3 milo^ y per- verso no quiere vuestras cosas, sino á vosotros. Sr. D. Pedro José Agre lo. Querido ahijadt» : el día diez del presente ten-^o hecho ánimo de ir á li Recoleta á co if.-sirm3 , y si V^. gusta puede ir á ser testigo de este acto religioso, y á practicar lii mis'ua diligeni'ia , lo que no será nuevo en V. pues ya todo el mundo sabe que V. fue de no die ri pí-hr confesión, Ihunn lo con instancia al padre Castiñeda p »ra que lo aeoiupañ use á esas horas por esas quintas de Dios , y el padre es tan á la tar Je , que an lubj con V. to 1 1 1 1 noche como «n D. Quijote con Sancho al reíL-d or del Tobi-o; por oías señas q le casi m^ co ni'»i' »n los perroj? , cuín I » V. rja^iHu- dost^en una cisa 'unto á Sta. Lu ¡a me manió k M ovisenvit á dar parto al S \ D^in Zivalet t de que V. ya estaba ea Buenos Avr?s ^^e^i^j^alh vrovmfííh nngloam".r;canifi. Convide también á ese Dr. Flor ^ y nala ^ cuya con- 242 cieaciíi es mas blanca que un armiño , item convide V. á tüiiLO illoáofo irii.Téílulo , y á tantos botarates indiíerentis- 5 q«3 íii son jirJíos, ni protestantes, ni católicos , ni re- coiioeen pastor, ni grey aLo;aoa , y cuyo imieo oficio es doc- maiizar al ñudo, y ai botón para atraer la ira de Dios, que estamos experimentando. ítem dígales que de buena voluntad me obli::o á dar-. les unos ejercicios; que los tratiiré co^n mu cbo cariño , que no liabrá amigo pobre, y que i lorarémos juntos hasta que I31os nos perdone á to !os. Que se acuerden de aquel célebre Matatias, el cual viendo á su pueblo envuelto en la revolución de Antioco lilao una proclama concebida en estos términos. Qui zehtm hahet legis exeal p sl ma. El que ten^a ¡zelo de la ley sígame. Jamas he visto proclama mis concisa , ni tampoco mas eficaz pues inmediatamente Ibant omne^t in d^^sr-mn qu^renles mdiciwn etjustickim. Iban to los al desierto detras de Bl itatias , no á en- tregarse á los federales sino á buscar juicio y justicia. ^ Yo no soy Mat iti^s; yo soy la criatura mis ingrata á los particulares , y muy sen ila fas b -ieficio^ que Dios me ha hecho desde mi juventud; soy peor de lo que m^ pin- ta el Dr. Flor, y nnta , pero ze-um Dsi in me habeo ; tengo siquiera el zelo de Dios , y con este zelo exhorto á mis^^hiios como sacerdote, y padre que soy de ellos. Un pndre de fiimilias tiene dos obli oraciones: primera no ser ladrun ; segunda ensenar á sus hijos á que no roben; cuando el padre no cumple con la primera obiijaoiou , no por eso está disjiensr^do de la segiínda. Así yo tam5)ien : mhiimitft sum anoslohrum , el non sum dignus vocari apo4<^Ins ; allamen grah'a Dei sum id quod sum , el gralia ejm in me va'^iia n n fniL Dios o-uardé d^c. — Fí\ Francisco Caüaneda. Buenos Aires: Imprenta de Alvare?. Numero 9," DEL DESENGAÑADOR G AÜCHI-POLITICO Feder i-montonero , Chacuaco-oriental, Cho. ti-protector , y Puti-repubUcador de todos los hombres de bien, que viven y mueren descuidados en el siglo diecinueve de nues- tra era cristiana. TOLERANCIA. La política dicta , y prescribe que en toda revolución se repitaa cou mucha frecuencia los tcrmiuos libertad, y dci^n¿ia'iinva iisoiuvear á las gentes, y captar el voto *p; biíco; pero en toda revolución se verifica también aquel prolovici'o filosórico de que unumquodque movetur ad modum ^uh todo lo que se mueve se mueve a su modo ; por eso es que los términos lihertad , y tolerancia alborotando los iimiioi es de la república ocasionan en ella tanta diferencia de movimientos cuantos son los vicios, ó las virtudes délos individuos. 7.7 , 7 El sábio da gracias á Dios porque tiene íiberiad para publicar sus pensamientos benéficos , y porque l^íohrancia del crobierno no le imputará á culpa süs errores ; el virtuoso ben- dice á Dios porque ya tiene liheriad para trabajar, y man- tener sus oblio;aciones con el sudor de su rostro , y porque la tolerancia de un gobierno paternal respetará en alguna des- í^racia su liombria de bien, suministrándole no solo el tiem- po, sino también medios y arbitrios para salir de sus empeKoSo , , Al contrario los ociosos oyendo, liheriad , y tolerancia llegan á creer , y persuadirse que se acabó para ellos el antl8;uo despotismo, y que favorecidos por los principios liberales de la nueva administración no tendrá que ver con ellos la humana, ni la divina justicia, porque á la liheriad de robar, matar, y blasfemar se sigue la bendi- tísima tolerancia, y la absoluta impunidad, que los consti- tuye hombres privilegiados , patriotas invulnerables , y ciu- dadanos temibles en toda la redondez d^l infeliz distrito que los su&e , y los tolera Pero para que los mal intencionados/ no piensen que yo estoy murmurando de nuestra república, y para que se c'ov)vcnzan todos de que no lo digo por tanto*^ trasladémonos á ios tiempos de Heredes, y Hiatos y verémos cuan i1r- mc. y cuan cierta es la doctrina que íúíabo de dar sobre el íibuso que ^os pueblos hacen de la palabra liheriad, y de la palabra tMeranciif. Abramos el libro Uc San Lwcrn, y allí -vemnps que Jesn Cristo cumplidos los íreiota arios de su vida privada trató de publicar su mioisterio , y manifestar la comisioíi que su padre le liabia dado ele establecer en el muodo la libelríad , y ejercitar á toda cosía- la hleraucm ^ para que todos los hoíiibres en adelante too solo fiiéssraos líbre.s ^ sino fafnbien tolerantes seguíi ^ei teíior literal de su dootrioa san- tisima , y de sus ejéiiiplos admirables. - Para este efecto un dia festÍFo entró en la sinagoga , y delante de un numeroso coiieiirso abrió el libro del pro- feta I>aias , y en alta voz leyó estas paiabrí\s: spiríius Do" mini SKper me^ el unxii me , ' emngelkare pauperihus míssil me , sanare cjniritos eorde , predicare capiíms remissíonem , et ccBsis visum ^ príedicare anmim Domim accepimn ^ etdíem retrihutionis : que quiere decir : '^^el espíritu de Dios esta so- bre mí , él me ha ungido , y me lia mandado dar buenas nuevas á los pobres ^ sanarles el corazón , predicarles la li- bertad , publicar el año santo de indulgencia^ y el dia de la retribución." Después de leídas estas palabras mirando á los circuns-^ tan tes les dijo: qma hodie impleia est h(BC scriplura in aii* fihm véstris : ^'sábed que hoy mismo se ha cumplido en mí la profecía , que acabáis de oir , porqiíe en efecto yo soy él autor, y promotor de la ¡tberiad y de Iíí tolerancia , del jubileo , y del verdadero patriotismo." Fue tal la conmoción del auditorio al oir estas expre- siones , que todos los ojos de la sinagoga se ñjaron en Jesu Cristo , y con razón: porque para ganar á los hombres bas- ta anunciarles la libertad , la indulgencia , y la tolerancia, Pero entretanto veamos como enteíídió el pueblo ru» do , y grosero los términos de libertad , y tolerancia para que en sus errores podamos encontrar el escarmiento, y tta su perdición nuestra salud , y medicina. En efecto: luego que Jesu Cristo publico la libsrtad , y hferanciñ, voló la fama de su nombre por to la la Palestina; se de^ipoblaban las ciudades ^ y se poblaban ios desiertos por 2i0 oir al profeta grande: profeta mafjnns snrre^it ih nóbis ; pero unas por e»te nombre libertad entendiaii que Jesu Cristo los iba á librar del yugo temporal de los rosnanos; otros por tolerancia eníendian la inaiiuteiicion de sus cos- tumbres viciosas , y de sus mal enteiididas tradiciones. Lo mas admirable es que Imsta en la escuela misma de Cristo ; si americanos , hasta en la missna escuela de Cristo eran muy mal entendidos los nombres de líber lad^ y tolerancia porque los apóstoles como buenos federales todo lo entendiai^ para su propia conveniencia. ;{ Si Jesu Cristo hablaba de gobieriio' ellos querían ser exclusivamente los príncipes , los gobernadores; si Jesu Cris- to hablaba de sillas hablan de ser para ellos las primeras; la tolerancia la querían también muy limitada para el pró-v jimo , y les parecía que el perdonar siete veces era nui^; dio perdonar: en. , una palabra nadi^ nadie entendió la. doctrina de Uberiad-, y- toleraneÍ4i'<^\y por eso es que Je^ti[ Cristo en la pasión estuvo solo y abandonado de todos: te-f cular calcamsoliis, ' \\ . , Y habiendo sido tan bruscamente entendidos los tér mi- minos de líber Uid ^ y tolerancia en la administración de Ilerodes , y 'Pílalos ¿será extraño que en la administración de los gobiernos hebdoíñadarios se abuse de esos dos termini- llos peliagudos^ . No será pues fuera de proposito fijar para siempre en Sud América la significación de estos dos términos , y por lo que hace á la libertad ya saben todos muy bien que no es otra cosa que la facultad de hacer todo cuan- to no está prohibido por alguna ley divina ó humana. Jja tolerancia es la que muchos entienden con demar- siada extensión , y por eso es que en diez anos no nos he- mos entendido^ y cada vez mas^ nos vamos entendiendo menos. La tolerancia puede tomarse en común , 6 en parti- cular , y según estas diverjas acepciones ya se llama toh" . ... 241 teohir' T'" "y!' l y" eclesiástica, 6 teo og.ca, ya a<„b,en fiiosófica, de ¡odas las cnales n/ei.- so haWai- con la mayor claridad para insiruocio., , y de- «rio de los uicáuíos q„e adopiau tén«inos sin ciiíen- clci los, para después dejarse llevar de todo vieofo de doc- ri„a, f emendo por oráculos d unos ciegos conductores , que los guran ú un inevitable precipicio. ^ Pero no pudiendo detenerme mas sobro el particular eu este nuniero traíaréraos dé esta materia en el siguiente. S R. G A U C H I F O L í T I C O. Esa gavilla de escritores que se ha desatado con lacér- enla de los montoneros entre oirás cosas dicen: que en el lesgreno federal actual ha habido mas libertad que nun- ¡a para hablar y escribir; y yo digo que en la tal fe- leracioi^ promovida por cuatro bribones anarquistas de es- e I ueblo hemos quedado con la voca abierta mirando su- «1- interinos , y bajar interinos. Mas digo : las batallas , y victorias conseguidas se de- ien al Fueblo que corcoveó , que de no la voluntad de Jios conocida estaba: ojalá iiubiera corcoveado mas ha.s- a echar en el suelo , y en la basura á los montoneros de dentro; entonces sí que el Pueblo tendría sastisfaccion , y onhanza; entonces sí que Carrera, y López, sabrían lo uqes liuenos Aires enojado. Otro papelón me acusa de que no he alabado al Sr. ooernador y es una lástima la tinta, y el papel que ras- en abultar este crimen; pero debe saber que como en 1 actual sistema de federación tenemos el mnximun de la ; ru ® P'^'"'* "O alabarlo, y esa mis- la libertad supongo que tendría el gacetero para no ha- r la mas mmima memoria del general :Belgrano. Y para que los pripelisías se í:les?ii.'raBen que el derd !io necesita de uniones, líi federaciones [)ara ser etiéroico; V oiie la prudiíücia gola es la que lo contiene cuando ca- lla^ y la que lo agita cuaiulo hnhhi sírvale V. insertai* el iidjUDÍo oOcio, que el dkcretorio de ia liei'o'eta pasó ú í}/jimn Martin PiieyrredoB cuando accedió á los pláA lies del estado mayor sobre- apoderarse dei^ convento , ctí^i mo se liabiaii apoderado del noviciado de 8. Francisco. Dios guarde á¿x\ — Fr Francisco Castañeda» - E X M O. - Sr. El Guardian , y discretos de la recolección de Bue- nos Aires por primera vez ocurrimos á V. E. para ins- truirlo no solo de las privaciones , que en profundo silen- cio hemos tolerado desde el principio de la revolución ,-^é|J i30 también de los insultos , y arbitrariedades qae hemos sufrido sin quejarnos; antes lo hubiéramos hecho , pero aguari dábamos , que siquiera se divisase el principio del orden i y el fin de la revolución: e.ste tiempo aceptable es , grai cias á Ijíos , el presente , en el que junto con un eobic^'W estable logramos á la frente de has Provincias Unidas un geCe caballero, coronado de victorias , que desea guardá^ á todos sus derechos. ^ Primeramente, apenas había pasrido un ano de libef lad civil qoando nos vimos con una disposición del supre mo gobierno , en la cual sin previo informe se ordenaba qo^ csta'^comüniidad costease el vinge hasta Catamarca k mn de veinte individuos, añadiendo que esta medida era d pura precauiion , y que nada habia contra ellos: éntrelo veinte individuos Íos mas eran sujetos de provecho , p(^ cuyo motivo cesaron las aulas, de cuya falta hasta ahorj fte queja todo el vecindario. A renglón seguido la caballeria pidió cuarteles , é lE mediatamente franqueamos los corralones , las aulas, y d^^ mas piezas, teiiieiiJó adeíiias que mMv di aria ni en te los iiisultos de los soldados , que en la coclua querim ser servidos primero , que los domésíicos: no es ^zsfo lo Jilas , sino que también debíamos sufrir las ííaladronada.s de los oficiales^ que no solo eiitrabiia á sa antojo al con- vento , disponían arbitrariamente, úno que luisía lle^o un oñcial á entrarse eo relectorio , é liisuliai- á la conni^ nidad , diciendo que los frailes no dcbiaii comer primero ■que él : este hecho sin qneja noesira se hizo notorio , por cuyo motivo al oficial se le hnno causa , y nos vlnios ea la precisión de pedir por é\\ por qií o tu viraos nosotros jus- tos motivos' de teiner que los militares Mcieseo causa co- mún escandalizados de que se tomasen medidas tan efica- ses contra un oficial,^ por haber insultado á iralles. V. E. nos hará justicia en creer , y persuadirse que estas quejas, y las que seguirán no son en odio del fjkte- ma patrio, pues ya se sabe, que aunque liubieson sido mayores los insultos serian colioii estabilísimos , atendida la FÍcisitud no interrumpida de gobiernos , de principios , y máximas, que de un dia á o(ro se hacen valer en las rer públicas , cuando se hallan eo crisis , como se ha hallado la nuestra : con esta cooíianzf^ , y en la firme inteligencia de que estamos dispuestos á sufrir por nuestra patria mu- cho mas con voluntad no solo pronta , sino también ale - gre , y esforzada , esperamos que V. E. nos permita el que prosigamos. La cabaileria hospedada en nuestro convento nos aca- bó de destruir , no solo por que todo lo deshizo , sino tam- bién por que mandándonos por unas mismas puertas , era. preciso , é indispensable , que el orden , y disciplina re2;ükr totalmente se variase , y que tuviésemos que reducirlo to- do á la prudencia , aguardando que i>ios mejorase sus horas. No debemos cellar , que habienr'o pedido e] coronel Dorrego hospedag:e para sus negros hubo en este conven- to un prelado tan sumamente indiscreto^ que con escán« íudo ele esta comunidad se negó á dar alojamiento á los oíkiales 5 y con iiicroible dureza los tuvo cerca de un mes en \m painano: V. E, gobernaba ya, y. todos estamos Iias- ia boy edificados de la moderación de V. E. pues infor- íírado 'de este iieclio, masl)ien qiiisD prudenciar que toniar medidas j listas, por i a repuo-pancia que naturalmente tiene de sñí -ir los miiiistros del callo. ^ TcEíjmo'S ademas, en nuestro poder un oficio 'de V. E._ fecha del mes pa^^ado en que se dig^na suplicarnos, y ro- gar dos 5 que liospedeDios á las familias orientales , ^ y nues- tra con tesíacioB fue que no solo con habitaciones , sino tam- bién con alinieDÍos serian socorridas esas gentes , dignas de m-y]i>v íú'chiiva; solo pedíamos, que se recorriesen i as pie- k'n.s Y alajase la comunicación ; pero lia sucedido que los c^'e juíores de la orden en nada menos lian pensado, que div ídirnos , y sucede que las mugeres se nos vienen ^bas- ca Ja cocina , como antes lo liacian los soldados. - üitiouimente D. N. avanzó dias pasados á este con- vento , y lleno de autoridad, sin manisfestar orden de V. E. empezó á señalar nada menos que la enfermería con su huerta, y palomar, item el noviciado con sus cláastros , y azoteas, intimándonos el proyecío de cuarteles con un valor, desembarazo, y bi zarria como si estuviese Rabian- do coi'i unos cliolos; se le replicó, se^le instó, y aun *e le iie^T> rcdondamccxe , .pero el tan bizarro como siempre salió '^licicndo por el barrio , y por toda la ciudad, que los frailes estábaííios muy contentos , y que de puro pa- triotas iiabiarnos cedido tantas , y tantas piezas : estas bi-. zarrias de B. N. nos persuaden , que lo mismo habrá in* formado á ¥. E. con falsedad, y aun con mentira. Pero aun falta mas: este mismo día el Sr. D. N. lle- vado no mas que de su bizarría ha avanzado segunda vez , no como quiera' sino por asalto á este convento. Sin pedir licencia al ¡arelado subió sus escaleras, se introdujo hasía ío mas interior del noviciado , y recoíivenido por el padiC guardián , en lugar de dar satisfacción respondió con nue- vo msulto : vengo á visitar al maestro de novicios, á ios constas , y a los novicios , que todos están en nna pieza aludiendo a que el noviciado estaba vacio , porone Jo/ e«tiil diantes, por no -haber aqiii aulas, y por motivo d¡ ord@I narse se íiallan actualmente en la Observancia. Señor: los actuales individuos de esta comunidad lla- gan a Cincuenta, el no haber la dotación suScieete es acci- dental , y diíimna en la mayor parte de Jas disoosiciones justas o mjustas de los gobiernos anteriores , iodo lo cual debe tenerse en consideración para no insultarnos en núes- tra desgracia: somos .patriotas, y por ministros del culto mgnos de consideración , y de mas rango que el general B JN. en cuyo concepto quizá somos unos animales, cuya no- inenclatura aun no se lia colocado en los padrones de la historia natural , ó algunos vestiglos contra los que se pue- de arremeter impunemente. Nuestra regla nos previene, que cuando no nos quie- ran en alguna parte huyamos á otra con la bendición de JJios: ese caso no ha llegado en Buenos Aires pues aun- que D, N. nos desprecie , y otros como D. N. nos abor- rezcan , no obstante en el concepto de las personas sen- satas somos apreciables, dignos de honor, y necesarios á los pueblos. Pedimos pues á Y. E. que disponga á su arbitrio de ni^stra pobreza , y que use enhorabuena de nuestras limi- tadisimas facultades , pero que sea oyéndonos priiBero , pa^ ra que tengamos el consuelo de que todo se hace con sa- no y maduro acuerdo , pues de lo contrario llegará tiem- po , en que la provincia se queje de nosotros, porque no ex- pusimos lo conveniente. La Recolección, señor, está arruinada, pero no hay en Buenos Aires Escuela mas bien asistida, con la circuns- tancia de alimentar á los discípulos: la Becoleccion está ar- rumada , pero de ella salió la escuela de dibujo, y aun la de niaíemáticas : la Hecoleceion está arruinada , pero de ella La salido la filantropía, la translación de pueblos s gacetas de Mendoza sábado 28 de julio del pre- sente aiio se encuentra un discurso cuyo titulo es el si- guiente. "EZ hecho mas escandaJóso de nuestra revolución , ó el ame- ricano mas indigno de este nombre. ('■'^) "La época de nuestra revolución ofrecerá sin duda á la posteridad muchas acciones brillantes que elogiar , y que imiíar. La generalidad con que todos los pueblos lian abra- zado ^^y sostenido nuestra causa sin rehusar erofraciones , privaciones, sacrificios: la impavidez con que aun los sol- dados mas visónos se han presentado ante las filas enemi- gas , el ardor marcial, la constancia, la bravura conque han resistido , y desbaratado muchas veces á ejércitos nume- rosos , disciplinados aguerridos : los grandes talentos - mili- tares , que han desplegado no pocos americanos ; su mode- ración en los sucesos favorables, y su presencia de ánimo en los adversos : muchos establecimientos científicos , niil producciones literarias , en que se leen las máximas mas miñosas, las ideas mas humanas, los principios mas libe- rales expuestos con el mejor método , y con elocuencia digna del siglo de Augusto : todo esto hace honor á nues- tro suelo , y pone en claro la justicia , con que. aspiramos á substraernos del estado degradante , á que estuvimos re- ducidos por tres siglos. Pero también nos reprenderán con razón los venideros la falta de virtudes, que han envile- cido nuestro patriotismo , obscurecido el esplendor de nuestros triunfos, y hecho creer á los sensatos de otras na- ciones , que los americanos, podemos ser virtuosos con la boca , 6 con la pluma , mas no con el corazón : y como otros dicen , que sabemos pintar ; pero no obrar. El furor ambicioso por los mandos , el intrigante faccionismo , el eter- no descontento y desconfianza con los gefes^ y el pueril (*) La siempre noble , siempre leal, siempre enérgica ciudad de Men- doza se admira sir, duda de muy ])oco por que ella padeció en |)cque- rio lo que Buenos Aires ha p.ulecido en grande con los hermanos de! santo entierro, l'ederales , infernales, ó demonios que nos han quori- io federar, ó iafernar, desarriiándonos con buenas palabras, y arman - lose contra nosoíios coa las armas que nos pedían. descO ele mistarlos diariamente : el espíritu de avaricia . de venGaoaa , de partido , que se ha notado en muchos de és- tos Tíos zelo^, las rivalidades, qae nos han conducido á In nimrqoia y al mas inminente riesgo de perdernos la inexistencia! 5 6 inobser vacien de las leyes ífec. son borrones í|ü8 erriiegi'eecrán el cuadro de miepira hiistoria.'' "Foro ni el decenio precedente, y quizá ninguno de les qne sip-an ofrecerá á la pluma de los críticos un hecho mas .fibooiiiiabie y criminal , un procedimiento mas antisocial ^en un americano , en quíen se"" tenga por patriota , en quien Ciña espada en defensa de la patria en quien hiya r¿ci- ?DÍdo de^ ella iionores y empleos muy superiores á su cuna y á su niérito que el comandante de las tropas de nuestra proyincia residente en la ciudad de San Juan y destinadas á auxiliar el ejército de la patria en el Perú y contener 6 derrotar al enemigo que alii existe." ''En el número diez trascribimos su oficio de 14 de ju- lio , en que pide con exigencia á esta superioridad dinero, caballos , municiones ^nii- narse (como la de 808 en Bayona) en desposeerlo de la autoridad que el pueblo le confirió con la mayor liber- tad y unanimidad el 3 de julio , sin solicitarlo y aun dg- sitivamente repugnándolo y damos en su logar el ^gober- nador y magistrados que fuesen mas de m placer. '^Fales eran ios planes del nuevo despreciable Catilina." Coniinuam. P R o V I N C I A D E S A L T A. El ejército real ocupó militarmente esta provincia pe- ro sin haber permiíido que sus tropas ehtrasen eo la ciu- dad capital, ni en la de Jujui. Luego que recibió noti- cias positivas que la expedición de Cliiie se hacia á la ve- la , replegó á sus antiguas posiciones sobre la provincia ó partido de Chichas. Desde aiii destacó algunos cuerpos á reforzar la línea de la costa. Se asegura que al despedirse los maturrangos decian que marchaban á destruir la expe- dición chilena , y que ínterin dejaban aquella provincia co- mo prestada, hasta que á la vuelta de cuatro meses re- gresasen á ocupar de firme todas las revolucionadas. Es- tos caballeros son muy parecidos á los guapetones de nues- tro año veinte : van y vienen con una facilidad que encan- ta. ¡Quiera el cielo que con igual facilidad vayan adon- do han ido todos los quijotes de esta y demás partes del mundo! A pesar de hallarse bastante abatido el espíritu pú- blico de los valientes gauchos , por causas que no es del ca- so referir , continuaban oponiendo una formal resistencia á los enemigos ; y la provincia permanecía en un estado re- gular. Provincia del Tücuman. La república del Tucuman se va haciendo célebre se- 2^58 guñ escriben de allí mismo. Se lia eregido iin congreso fc(fbeierr«o de cuairo tliputaelos , dos por la capital , y dos por Cutiinjarca. El presidente supremo que lo es el co- rone] Araoz, tiene tratamieíito de excelencia: banda di- reclorial: escolta: honores de capitim general (fec. '| Nada le falta , ; Solo Dios basta. Tomada pues en general la Veranda no es otra ce «a que la caridad fraterna, la cual patiem est , bemgn e.»t, «on<8i««?aí«i-; paciente es, benigna es, y con nadi se pelea; en una palabra, \^ iolerancia en general es ) humanidad que debe reinar entre todos los hombres , y prii cipalmente entre los cristianos, de cualquier nación , o s( ciedad que sean. . . . Esta ioleraneia es todo el espíritu del cnstiano, nii guna otra religión prescribe tan rigorosamente la P'-J^'^ n.utuo sufrimiento de nuestras miserias , y la candad ur versal: Jesu Cri.to la predicó á los judíos para con los s marilanos, y para con los gentiles , y paganos, y tambi nos dió el eiémplo: él mandó á sus discpu os que sufn sen con paciencia toda persecución , y que ellos j^mas pe siíTuiesen anadie; los Apóstoles repitieron ""^""f^.'* clones, y los primeros cristianos las siguieron fielmente, « 261 propios enemigos Ies han hecho jusíicia en esta paríe, ^ ello es cierto que por tres siglos de dulzura , de pacien- jía , de caridad , y no por la fuerza vencieron , y sujeta- 'on á sus perseguidores. Esta tolerancia intimada á los particulares obliga tam- )ien á los gefes , pastores , magistrados , soberanos ^ y en in á todos los que están revestidos de autoridad civil , 6 íclesiástica ; á todos igualmente obliga el evangelio ; pe- 'o los príncipes , y sus ministros para mantener el orden, a tranquilidad , la unión , la paz , la subordinación entre !0s subditos están obligados á reprimir^ y castigar á to- los aquellos que bajo pretexto de religión perturban la ociedad ; porque aunque Jesu Cristo predico la tolerancia y j la paciencia pero también encargó , y mandó á los pas- ,ores que velasen sobre su rebaiño ^ que ahuyentasen los obos , los falsos profetas , y que mantuviesen la fe , é impi- liesen que la zizana se mezclase con el buen grano. Y asi vemos que los apóstoles se conformaron con es- as órdenes tolerando con paciencia las injurias personales, as violencias , los ultrages, los tormentos conferidos por lutoridad pública , pero al mismo tiempo han sido zelosos )ara manifestar los falsos doctores, para excluirlos de la !omunion de los fieles ^ é impedir toda comunicación reli- giosa con ellos. JEsta tolerancia aunque siempre es una misma pero puede íspecificarse , y distinguirse segim las materias acerca de que le versa , ó según los objetos á que se termina ; la toie- •ancia se llama civil , y 'política cuando un Estado que tie- le religión dominante que forma parte de sus leyes, admi- e alguna , ó muchas sectas dándoles permiso para que con ñas 5 ó menos publicidad puedan establecerse , y hacer sus eglamentos de policía , y disciplina sin incurrir por eso en >ena alguna. Por la misma definición ya se ve que esta iolerannia nas^ ó menos extendida según las circunstancias la hagan 252 mas, 6 menos compatible cob la tranqnilirláí del Estailo lío está expresamente prohibida por el evari relio , antes bier 1 1 veoios praL'íicada en muchos reinos eaíólicos , y hasta er la mismps ciudad de Roma donde tienen ios judios un tem pió, y sinagoga muy suntuosa. Pero sostener que en una nación ilustrada toda religior debe ser i>^ual mente permitida , que ninguna debe ser do minante , ó mas favorecida , y que cualquier particular eí árbitro de tener la religión que le acó node , 6 de no te- ner ninguna ; ese es un desatino de cabezas aturdidas , j calcinadas coo un patriotismo extravagante que debe sei corregido y castigado con penas gravísimas en toda repú- blica bien constituida. Coniinuará» Conlhmacion del discurso intitulado El hecho mas eS' candaloso de nuestra revolución: ó el americana tnas in- diano de este nombre,'^ ;síf»v itr, "1 Este pueblo virtuoso, aunque vió el estilo imperiosc del oficio del número anterior , quiso mas bien creer qu€ seria parto de poca educación, 6 de arrogancia soldades^'a que indicio de despotismo de un hombre apenas salido de la nada, y á quien toda la provincia en obsequio de la paz. no solo disimuiaba los mas horrorosos atentado», sino que acababa cié honrar con el grado de coronel y la comandan- cia de su fuerza auxiliadora del Perú. Remitió cuantos au- xilios se pidieron; permitió que su gobernador partiese á la entrevista el 24, y el 26 se entregaba todo á la celebra- ción de su patrono principal Santiago el gránele. Tal era nuestra situación , cuando pasado el medio día nos avisa el siempre fiel , benemérito cabildo de S.Juan que nuestro Qui- jote co!íiai)dante marchaba al norte por el sud , que como nuestro padre , nuestro ayo , nuestro tutor , nuestro procurador general venia á hacernos felices aunque no quisiéramos , y 253 esto como á «iSos díscolos ó como á nebros de Aíirrola á pm- ta de azote y paio. Que él no ijuonu dar ma? pn,o4 do - su autoridad sobre (o(Ja la provincia , ni d.3 sus poJeres tj .ra reformarnos a su antojo , qoc él ó cree, ó fe m«fo di ios predicadores de Mahorna. Foco después soplidos . que mies- tro buen gefe , ni podia entrar ea San Juan ni volver á nues- tros brazos • que los que asalariamos para defender noa.- tra libertad veman á cargarnos de cadenas; que ¡os que ha- bian jurado nuestra soberanía nos insultaban como 1 escla- vos ; que ¡os que debian derramar su sangre por übr-rrnoa de opresores á marchas forzadas caminaban á derramar ale- vosamente k nuestra para oprimirnos, qne los brazos de! l<. C O M U^N I C A D O. _ Gauchí-Político, , hA Suplementista ha dicho en su número cuarto pi- gma 5 1 lo sigm ente— "Sí Buenos xlires se redugese á ser ■ (*) Lo restante de esta relación se podrá ver en e! n.miero~teroero ti^protector , y PtitUrepubUemlor de todos los hombres de bien, que viven y mueren descuidados en el siglo diecinueve de nues^ tra era cristiana. ENSAYO HISTORICO DE LA CONJURACION FEDERA L Qce DEBE PRECEDER A LA HISTORIA CAYO SALU Créame V. S. que estoy empeñado en guardar todaar- mo^na , y la mayor atención posible con V. S. como con cimlqoier otra matrona que quiera ilustrarnos con sus lu-. CCS ; por eso es que á las chiniías que V. S. me tira á ca- da paso yo he de corresponder como si efectivamente fue- ran favores^ ^^P^]^^^«/on un cuento: cuando el ejémto de S " de auxiliar á París la duquesa de O., leans desde un baieon quena conocer entre los varios re^ giimentos al español ; ei duque le dijo que á todo, les fue- e tn;ando piedntas: lo. íiamencos respondieron con cortesia. mirando para el balcón dijo : que se estímese quiétala id por cual; entonce, el duque le dijo: esos son los e.panolef. ^ Al caso; yo, mi señora, con V. S. no quiero ser es- mnol arranca yuyos y pienso siempre contestar como ña. ínenco , o como italiano. Dice V S. que sus editores son arribemos pero que no lan venido a comer á nadie el pan; válgame Dios, no o dije yo por tanto; en mis enojos contra los de afuera f de adentro que nos querian enfederar dije que todos ^ran unos hambrientos , aventureros ífec. con los hombres ¡ha mi señora! muy bien se conoce que . no sabe los tratados secretos que intei-vinieron en sas dos famosas federaciones! ¿Y. S. cree que Dios se NuM. 11. B 2S4 ~ o, ' habla de conteiífar jamas ton mera federación? no , seño- ra. Dios lo quiere todo, y ya se le ha conocido la incli- iiacioe de que en todo quiere ser todas nuestras cosas; por eso en la federación de Noe odoraíus est odorem suaviimis: olió la unión hipostática , y como á buen bocado buen ptíío diio : jmn non mdedicam terr^ propier hommes ya no le de maldecir yo á la tierra, porque estoy unido con lo» ^^'^ L^federacion de Cristo también tuvo tratados secretos, como consta de aquellas palabras después de la cena sa- cramental : non pro eis rogo tantmn , sed et pro eis qui credítnri simt per verhnm eornm in me , ut omnes unura mní, sicut tu pater in me, et ego in te ut et tpsi m nolis unom sint.... et ego claritatem quam dedisti mifit dedi eis ut sint unum , sieut et nos unum sumus , ego in eis, et tu in me, utsint consummah tn unum. JMo te rueso solo por estos mis discípulos , sino también por to- dos los que ellos convirtieren á la fe para que sean uno, como tú, padre mío, estás en mí, y yo en vos, para que también ellos en nosotros sean y yo la claridad que me diste la di á ellos para que sean uno , asi como noso- tros uno somos , yo en ellos, y tú en mí para que sean con- sumados en uno.'' ^ , , i En fm , señora , sírvale á V. S. de regla general que cuando en la Escritura viere federación de Dios con las cria- turas, precisa y precisísimamente hay tratados secretos , poi que Dios siempre, siempre lo quiere todo, y al ñn se U lleva todo , porque todo es de él , y lo que no es de el es la nada y la cosa ninguna. . , ' " ' For esta cuenta verá V. S. cuan mal traídos están eso pasaoes de la Escritura Santa, ¿y que diría V. S. si yo 1- inosíra>e que Dios en sus federaciones no solo tn^a a la unioi sino también á la transformación, hasta deiformar la cria tura, de modo qiie con verdad se pueda decir m me ma nei el ego in iíUj? Está en mí, y yo estoy en ella ^ Pero dejemos esto qué para un tomo eaípoco.y para un periódico es m^icho. Píos guarde á;c.~El Gauchtp&UHco, Corrección de plana Se Precioso joven : supuesto que no eresr mas que un alca- huete del J>r. Flor , y nata debes por consiguiente librarte del vapuleo, y darle á ñor Flor , y nata los azotes, que para tí estaban preparados: en las Coi-tas observaciones se encuentra una plana en que al Dean Funes se le niega la cualidad de literato, á esto contestó el Dean con ejem- plar moderación , y templanza diciendo que : si su litera- tura no estaba sólidamente acreditada él la abandonaba á to* da la rabia de sus adviersarios. Esta moderación en lugar de amansar , antes bien enfu- reció mas á tu continuador Flor, y nata, y siguiendo ó con- tinuando la plana de las Cortas observaciones se explica en tono magistral de este modo. ; ■■ ■ Plana de Ñor Flor y nata. **Solo sentimos hacer pasar precisamente por esta adua- l^na á algún hombre viejo , que á la respetabilidad de las canas añade en el concepto vulgar la recomendación de li- ^'terato , historiógrafo ene,a aumento esos conocimientos por su profundidad! ¿Asaos entendulo Flor, y nata? ¿Asno» entendido le- guleyo ratogsto? pues vamos á cuentas: Hiéralo ,emn ,n e nnoJogia es todo hombre que estudió algo en un eoÍJo" «ego a Funes no se le debe negar la cualidad de lite- rato , m se le debe acusar de jactancioso aunque di^a de sí m,smo que es un híerato , ó un estudiante; la razón es A ^r- """''i^"' ünivekdades , á sa- ber. la de Córdoba en América, y la de Alcalá de He- nares en España. Dime ahora Flor , y nata , dime Ramón Yegua, di- ñe Juancho Coria, dime bárbaro de le plaza, dime mal ,nstiano ¿cuantos azotes mereces por esta tu plana? D E C I M A S. La Sube , sube Flor , y nata Al potro por esta vez A que 0$ den por el reve$ Una completa prorata; Te dirán daca la pata. Porque sois lorito real. De España 6 de Portugal O del que te diere plata ; Ratón eres, y eres gata Como todo federal 2.B. En todas las c^gtro esquinas Cual porro del sanio entierro Óolg;andó al cuello \m cencerro Llevarás tus disciplinas; y si pican las espinas De la penca sonadora Clamarás con voz sonora Diciendo á los federales i Que es de trenzados ramales Tu espalda merecedora. De pública ilustración Diste un prospecto i^^nsñáo , Y te quedaste sentado En el primer escalón ; Eres pues un embrollón , Y un féderimontonero , Que engañaste al Pueblo entero A uzanza de federales Con promesas ideales Que han quedado en el tintero. Pueyrredon es el culpado Porque en tiempo no te ahorco ^ Y de buena gana yo Lo colocara á tu lado , Para que fuese afrentado , Y yo puesta entre los dos Para que él y yo con vos Porque fui tu gran padrino Como en un contrato trino Cuentas diéramosf Dios. Pido por lo que á mi toe» A Dios y al Pueblo perdón ; fio mas , no mas compasión Cm los hermanos de boca; 'Lommn tienen de mea, Y entrañas de pedernal; Se huíuillan para hacer mal, Pero sobervios, y altivos Se osíeníae muy vengativos Cuando lograe el sitial. 6.a B'iúes que soy Fr. Cirilo ^ Y en ^ eso me liaces honor; Mas si me digeras Flor Maideciria tu estilo | Quiero mas ser cocodrilo Que Flor llamarme ni nata; Mas quiero ser garrapata Que féderimontonero , Ser Flor y nata no quiero , Pues yo á nadie robo plata. Y con esto Flor c^^^^ Corregida está tu plana Zurrándote la vadana Carrera Verdugo el guapo. Quedaste hecho un saca trapo» No quieras ya escribir mas Porque de tanto zas tras Has de quedar flaco , y seco Como el ruin anchopiieco ^ O el Perico salta atrás. Un papelón intitulado Cantillmi se propone manifestar al pueblo kg «ntiras y calummas del Teofíkntrópico ; y lio dudo que el despertador mtestara a todo con la destreza que acostumbra ; pero yo quiero ha- ¡rme cargo de la parte teológ-ica para que el público se convenza de ie el impugnador no sabe la doctrina; y que como muchos federal también se declina por la regla AN, IN, ON mas h¿ee syndon Da ser como muchos un Cant ilion, ON ON, ^ 290 ' . ■ Dice Caiiílllon que la mordacidad nefanda (del SiipleincBtista ) m ha perdoiiado á Cristo, ni al sacerdocio. Para rebatir esta calamnia de Cantilioii se ha de advertir que el Suplsmeatista en su numero ^se- gundo , en un largo discurso , prueba hasta ia evidencia que bs pueúios nnica nunca aborrecen su sacerdocio; para este efecto trae a la me- Bioria la política de que se valió Cristo para abolir el saceracoio he- breo: esta política consistió en hacer cuanto pudo por ganarse al rais- mo sacerdocio ; y en electo, este fue un golpe el mas fino de la política, pues nadie ignora que la cuña para ser buena dei>e ser del mismo palo ; pero Cristo por mas que hizo no pudo ganarse al clero, y muño en ia demanda sin los^Tar el intento de persuadir al sacerdocio &c. &c. &c. Fero dicfe Cantillon que eso es decir qne Cristo no pudo , ^^f^'^' po diriqirlo, y después como si hubiera ganado una victoria en Morón ó Pavo'n añade, y dice / qae blasfemia.' Si la hubiera dicha -^n secular todo el ffídlinero estaría alhorotado , y con sus despojo?: se habría hecho npa korf'-era. -EsDere, amigo Cantiilon , y verá como en dos por tres se queda á pin como maturrango : Jesu Cristo en cuanto hombre se cansó en la cí-Ue de la araargura en términos que ya no tema fuerzas hiunar.as pora cargar la cruz ; murió también porque ya no tema íuer- iíPS humanas p;^ra sufrir los tormentos ; del mismo modo Jesu Cristo q.'i.o y suüo íjersuadir á los hebreos, pero ellos se obstinaron y hay til'B'- V como no pudo, pues Jesu Cristo no es ningún forzador, m ^ino á introducir \íi federación ^qv fuerza , sino á ofrecerla aloshom- Ijres de buena noluntad: pax hominibus bonas rolmitatis. Asnos enten- dido D. Cantiilon, ON , ON , ? ¿Asnos entendido? pues ahora le voy P explicar de otro modo esta misma doctrina, y sepa que no solo de Cristo en cuanto hombre, sino también de Cristo en cuanto Dios sepue- tüe decir que quiso , y no pudo. , El insigne, y profundo teólogo Santo Tomas de Aqumo pregunta si Dios puede hacer Ja quimera, y dice que no puede, no por falta de poder en Dios , sino por falta de posiMlidad en la quimera ; del mismo modo se puede decir que Dios no puede salvar á los filósofos incrédulos, no porque en Dios no hay poder, sino porque ellos sé obstman volunta- riamente como se obstinó el sacerdocio hebreo. Asnos entendido Sr. Doctoron , impíon , teologon, cantiilon, UIN , ON j Asnos entendido? es una vergüenza el ver los escritores que ha producido la revolución del año veinte : y sino vayan contando desde Flor, y nata hasía el fíocí^r Don y verán que, piezas ¡tinterillos mdeceu- omo hoy nos manda nos mandaba antes. SEGUNDA PARTE. Vos, Vicario de Cristo, sabes cuanto i/os iberos dinastas abusaron I>el pontificio don, pues favor tanto »olo para robar lo aprovecharon; Religión afectaron Para ganar á Roma, Y apenas el diploma Los facultó para predicadores , Equivocaron ellos ios encargos,^ Y luego se declararon por señores Para despotizar por siglos largos. Séptimo de los Píos, hoy debemo. De nuestro nuevo estado daros cuenta. Libre ya nuestra tierra se P^^^^^ €00 todo lo que tenemos , y tendremos Tuyos, tuyos serémos En todas ocasiones, Y si es que las naciones Quisieren atacar la Santa Sede A tu favor irán expediciones Por mar, ya que por tierra no se puede, Y os librarán del Sud los compeones Haz lo que el lusitano, rey, y tendrás suerte, Vicario de Jesús , no es de este mundo Tu reino; tu primado sm segundo En Colombia tener debe su fuerte. Tuyos hasta la muerte Serán los colombianos: Aquí no habrá tiranos Ovie de la tiara os roben los diamantes, con el oro, y la plata; corazones Tan fiBos lograrás , y tan amantes , Como deseosos de tus bendiciones, Bue ios Aires será sede romana , La nueva Roma, ó nuevo Vaticano, Y los reinos peruano , y mejicano Serán tu gran familia americana; Esta gente cristiana Piadosa , y columbina Que llaman argentina ; Levantará bandera pontificia Por todos los confinen 4e la tierra. ^ en el mar sepultando la codicia Mam cesar la cruel, y dura guerra. Levantará Tanderas, y pendones contra la vanidad ultramarina , y su diplomacia peregrina Evangélicas dictará constituciones y Aprendan Jas naciones^ 13el gobierno la forma Colombia da k norma ton sus ejemplos, y sus documentas , Con el su poder firme, y constante Con la su madurez, sus miramientos. Virtud, honor, y mérito gigante. -Oe sofistas nos vamos ya llenando, ^ue atacan atrevidos la ley santa, y en muchos la maldad es íal , y tanta '^ue a su padre común van olvidando j Pero por tí clamando Estamos a millares^ _ - Y lágrimas á mares Troche, y dia los pueblos colombianos JJerraman con devotos corazones, y á la sede romana echan sus manos Aun en medio de tantas convulsiones. ¿For que quieres perdernos, Padre Santo t ¿l'or que dejas tu grei abandonada? por ventura su quebranto? ¿O el perdernos quizá os parece nada? De Espaiaa separada Colombia , y no de Roma Implora ya el diploma iJel sucesor de Pedro, y entretanto Os hará responsable de la ruina Que tu olvido aca«ioue en todo cuanto pertenece á la fe, y á la doctrina. Mi Sra. Da. Gaucha del Lujan. Amada Paisana: los "f-rXÍaJ'S^^^^^^^ do de las "^P»^*"*^^ ' y/)'"L ar 6 á saliínos con los re- .asestantes con^^^^^^^^ Payne, Bolimbro- buanosde Voltaire, /"¡""J »..,, , nintores , que entm- que, Mirabeau y toda la S^'^'^lJ^.^^inS de^llos. taron á la Francia hasta q"^ f ios la "^ro^^ ^ áiisia, y a ios ieg^^^y^^ , , . / .^ lucriqratta: ensenan- ¿■oiri:c=.r .Tíf- i.».. 'p«^ «> un t^-pe Jog"-»; patrona , ^a^^emos mas, porque ig- To' paLlo, y capeUan El GancMpohüeo. >.Hicisteis otras .sesiones oo„ jcre^os ^^¿^^ riosos , con precaucones Y 3«';~^„ descubierto vues- 'y criminales ; aun os duele ^^^l^^^J j ,on bue- 'Ls crímenes; pero yo ^"'^'•''•^^rel m.eblo" Haciendo riíoil^s er'pui/ Vosotros os quejáis de que J hnya gnte,lo „' ello,, á dios; pero no os queiar^ak v-x s. hubiesen d.cho "II faut le. iL tous ; ees S d^s.^! 'fe* rr.;/. * / ^ paíríoíes" es dar- C o R R E C C I o N. «linf^T "¡" '™ ^'"'5* ™ sabes que la a! ta olida debe zelar que todos, y principalmente ios ióvenes LrÍelL '";f«*«-«dos, ^ancianos del puebloT ó u zá te has persuadido que en Buenos Aires no hay fp- la para los jóvenes provincianos; pero loque yo te í- » es que tantas veces va el cántaro al agua que al ca- > Buenos Aires ha de hacer safarrancho. ^ His ego néc metas rerum , néc témpora pono t^uando será esto no quiero pronosticarlo. Entre tanto, hijo, sábete que en toda forma de ffobier- el secreto es muchas veces indispen-sable , y neclsai io- r impracticable, pero no obstante es cierto que la de- babrá%epúblíca ^ demócrata 3ue la de Atenas , y uo obstante entre muchos «ages, oye hijo, el que voy á referiros: el pueblo de Ate- s estaba un día en la plaza deliverando sobre asuntos de mayor importancia, y uno del pueblo dijo que le habia amdo un gran proyecto de utilidad pública, pero que podía comunicarlo sino en mucho secreto á una pir- •a que el pueblo designase ; inmediatamente la repúi)ii. eSHT/'r'j* í Arfetides, el cual oído el secreto, enterado á fondo de la propuesta dijo al pueblo : seHo^ res, el proyecto es famoso , pero impracticable porque no *e puede efectuar sin faltar á la justicia. ' Sien Atenas pues habia secretos, ¿que ««-«^^^ ^^¡'^ q„e los hubiese e¿ Bue.os Aires? y asi f P^^^^; La de Atenas le hubiera sido muy sensible el que por fnerza le hubiesen hecho descubrir el secreto, asi también los cortres^ntes, y todos los sensatos han sentido profun- SmeXeTdeUal, con que los féderimontoneros de aden- PeVSTt*: mas han sentido .es la sentencia de »«eHe quedes hal dado en francés, sm duda para qu ellos no la entiendan: vaya, hijo, vos, y ^o"* dor Flor y nata sois unos traidores intergivei-sables que o que debéis cumplir la sentencia Ilfaut les tuer touts. nester es que mueran los dos. Morid, morid infames, morid fieras Bel modo que murieron los Carreras. Asi aue Cholillo infame : el Suplementista que es ra Marií piSes , y que estó pronto á ^-^Z ^^^i:^^ y se ele «padHuajido A los pollos Je 1- «-e". para que después le saquen los «J«\« |> ' l^^^^e l ^ Vm- lo Que á mi toca ya que el Suplementista te i perdo^adJry 're" alado yo tamL„\e P-^-^^^^^^^^^ ío tu continuador Flor , y nata J»^ como la sentencia de '""«^te fulm nada co"^^^^^ dos del congreso es mas obra de Flor, y nata quewy á corregirlas con las siguientes DECIMAS. ^ia sentencia de muerle fnlminada en francen pm- el Dr JBsíá de las tres paríes-cuestion , discusión y reso- ^"''^aio de este supuesto no tendremos la menor difi- cultad eíi entrar al examen de la única que puede consi- de arse tal según nuestro juicio; pero queremos que pre- viamente los fditores de la Estrella, ó e autor o autores drcomunicado se tomen la incomodidad de contes^tarno. á esia pre de deben comenzarse soy de opinión que á los provincia-^ nos de adentro les cantemos la cartiila, les mostremos los dientes, y hagamos un safarrancho de los díscolos, pro- curando estimar, y honrar á los que por su comportaciou merecieren nuestro aprecio. Buenos Aires sihi sola sufficit Buenos Aires se basta á sí misma^ Dios guarde . José Bielmü . Paisano de todo mi aprecio: Ip teni(f') el gusto de ver á s*i hijo Manuel, con quien he hablado largóme te. N osotros tubimos nuestro revés, pe- JO ríexpufs rasiigamos á los orgullosos, y malvados pártenos en hs campos delgamonaU que están cubiertos 4e cadáveres, (como le dirá á V. Manuel que Jos ha 3d§ vhfnj: tambim le in formará como se están destrif?/endo en Sueños A7/res entre ellos mkmos. Vamos á lo prin* cipal. Como en San JSrícolas me tomaron los porteños ciento treinta prisioneros, no puedo irme pora Chile fios^ ta que me los entreguen. Mientras es necesario llamar^ les la atención tanto á los porteños, como á los cordo* beses , porque Bustos está también contra n ysoiros ; pero no importa , yo lo escarmentaré luego que reúna mi gente, y me ponga de acuerdo con el coronel Corro, que está á mis órdenes, y tiene una dimsion de mil hombres, los mas chilenos, en la provincia de San Juan. Mi empeño para con V. es que vea modo de que algmt casique vaya á sacar los ganados por la parte de Chas- comus, y la Magdalena (\) ahora que no tienen alU gente armada, porque todos est mi peleando ín Buenos^ ^yres , y ojalé que pudiesen sacarse todos los prisione- ros fie las Bruscas, También seria muy útil sorpren- der la guardia del Rio Cuarto , y quitarles todas las haciendas. El comandante no tiene mas q 'e2b hombres de milicias. Si se pudiese entrar áSan Luis, y quitarles á todos kasia^as camisas, (2) seria mmj bueno; tienen solo 50 hombres de guarnicioii, mal armados y descuida- dos: de alli podía sacarse mucha plata, muchas armas , mnnicion es, y ro pa : todo es muy fácil, si los^ aguaitan ' (1) Si los dos Carreras fusilados en Mendoza eran ian malos , y tan vfrdug^os como D. José Miguel bien muertos están; asi como todas las fieras que se han muerto , se matan, y se matarán hasta ei fin del mundo, bien muertas están. (2) Hártate comilón con pasa , y medía. Ved hay , americanos , lo qu« quiere decir choti-protector , nn hombre desnudador , un ladrón de camisas, un José Miguel Carrera verdugo, ratero, ruin, rodaballo ab adolescentia suasnsque ad senectam , et senium. bieri^ {3) // Ibseargan, ^in ser serdklos, ardes de amanecer-i Sí no pueden hacer estas cosas , qne son muy fáciles i hagan lo qne quieran; pero siempre inconiodando á los porteños, á los cordobeses, y á los púntanos como fuese posible. Yo entre tanto reuniré mi dimsion , trataré qon Corro. (4 ) vestiré la gente, buscaré dinero, com- praré tabaco, yerba, y algunos otros efectos propios pa- ra los indios; y si no puedo ¡r ú pasar por San Juan, me decidiré ü irme por ia f ierra con toda mi gente, siempre que V. me asegure que puedo pasar, y ser auxiliado de caballos. En este caso escribamé V. luego cuanto convenga para saber yo lo que debo hacer, y le diré en contestación ei dia de mi salida, y el camino, que he de llevar , para que V. me haga recibir en algún punto conindiada de toda confianza. Sí yo me i7oy á la tier- ra, he de ayudarles un mes antes de pasar la CordíUera , para que no les dejemos á los porteños ni un caballo nL una baca, (ó ) ni ganas de volver á esclavizar chile- nos, í^os indios que acompañan á Manuel han sido " (3) Loá gatos son excelentes en el arte de aguaitar ; los íig-res no la hacen mal; todas las fieras estaa biea instruidas ea esta muteiia, pero sobra íüdas las fitras son tminenteá los Carreras. Morid , ■niorid ivfames , morid feriis dfl modo que murieron los Carreras. (4) Curro corre como gamo, y rus Carreras no están á las ordenes de Carreras , siüo en proporción con la energía niendocina , y sanjuanina que ni se dejó sorprender, ni enJcdefuT por ios ¡lerrr'.anos del sania (atierro. (5) Y tan benditos han de ser los porteños que por no emporcarse en la sangre de un hombre tan vil, y bajo lo han de dejar que vaya á lieder lejos con los cabaUus, y bacuí; . que nos quiere robar este nuevo Caco. 311 tratados lo tnejor que se ha podido en las clrmnmnciar y sino van contentos no es mi falta. A dms mi paisano estimado : yo doy á V. las gracias por el empeño con q>te ha hecho mis encargos: espero que no tardaré en recompensarle sus :^ermcios ^ y eu proporcionadle en nuestro hermnso Chile el modo de vinir feliz , y tran^ qiih, : (^) Disponga de su. ojectisiMoJúsé Miguel Carrera, Rosario Octubre 13 de 1820.— Es copia Federación de lis ratones contra un homhre: ataques repetidos , y su honrosa retir^ada con pérdida de trescientos , y ochenta fedérales que fueron pasados á filo de asador. El nia.^ verídico de todós los historiadores, el elo- cpeate, el numeroso, y sincero Inca Garcikso de !a Vega, en sus qomeníarios reales parte F, cap. 22. pag. 329 colurar na '2\ dice: que un navio que iba de Lima á Panamá ^ tomót puerto en Truxiilo, y "la géüte, que en é! venia, salió ea „ tierra á tomar refresco, y á holgarse aquel dia, y otro que „ el u.avio había de parar aüí , en el cual no quedó hombre ,,aloa!io sÍ£¡o un enfermo, que por no estar para caminar ,;dos leguas, que hay del puerto a ía ciudad, se quiso que. „ dar en el navio Pues como los ratonen siíiíiesen él „ navio desembarazado de gente salieron á campear, y „ h d!ando al enfermo sóbrela cííbiería le acometieron para „ comérselo, porque es asi verdad que mnchas vece.s ha (0) Ningún ladrón , ningún salteador , ningún parnciJa pu¿ti^ vu'ir tranquilo, porque el caráríer de los iníw.ü« Que forman tu condicioti /^^j!" -í Kirie-le, kirie -leisón: Jja muerte de los Carreras Será tu gran galarcfon Kirie-le , kirie- leisón : Y en porteñas ratoneras Será tu condenación Kir^e-le, kirie- leisón. Una matrona argentina , beneaiérita de la patria en grado heroico; y que sin agravio debe presidir á todas las señoras por eV espíritu péblico que ha desplegado á favor de nuestra justa, y santa causa. Esta matrona argentina, no contenía coji entusiasmar al pueblo todo , 3 a de palabra, ya de obra en térnjinos de haber notablemente disminuido su hacienda por acrecentar la pública felicidad, se ha re- ducido también á convertir su casa en acadeuiia, y liceo de documentos patrióticos. Rodeada de sus nietos toma la pluma , y á pesar de su avanzada edad como cisne argenti- no, ó como fénix del Rio de la Plata divierte, é instrijye á su numerosa posteridad con poesías conceptuosas, cuyo nú- mero, según me dicen, compondría una abultada colección. Afortunadamente han llegado á mis mai.f)s algiinas B. pot-sias escritas de SU puño sobre la peste federal, que nns iba á envolver en sangre, y eu honores , si este pueblo hubiera tardulo en despertar de su letargo, tilas son muy á prupósitp para despertar en nuestras amables jóveiies las chispas del genio poético , y á este efecto las coloco en mis números, es[)erando como espero , que mi señora me dis- pensará la ^atisfaccion, que me hé tomado, atendiendo a la nobleza del fin que me propongo. Poesías de una Matrona argentina. El monstruo federación Trahe la piel color de sangre La cola brotando fuego, Y es preciso derribarle; Mi Señor Gauchi-político, Hoy un esquadron ligero De matronas te convoca Contra este animal tan fiero ; Por general te nombramos r Las matronas en unión t . < De aqueste ejército armado Contra la federación. Todas iremos gustosas o ! Con tan guapo general, y sacaremos los nidos, Que ya se van á encluecan Las porteñas ya resueltas Espada , y fusil tomamos, Y con nuestro general Al federal desafiamos; . . Que muera , muera clamáraof Aquesta fiera mordaz, Pues en destiozarla hallamos Nuestra gran felicidad; Que viva, y viva mil veces La legíil indepetícia, Muera todo federal, Y acábese la pendííiiciá. Despfm de nuestra derrota en la Cañada de la Cná compuso nuestra poetisa el siguiente Cielito, Cielito patriótico , ó de la guerra, Alvear, Carreras y López JMereceñ castigo tn uel , También w crecen indulto JPor derribar d Soler. Cielito cielo que si ^Ciclo de la atropellada ; So ler em p ren de la o. ecioít Y, salió á la disparada. Si este Jiero Basilisco Ganado livbier a la acción^ No se escaparía de horca Ni la misma relio ion. Alia vil cielo y mas cielo Cielo de los coronsíiios i Por la fuga de Soler Se escapan verse colgados. Todos los que soterrados Por el déspota se hallaban , Salen á salhar la patria Porqué ylt no gobernaba. Cielito cielo que si Cielito tomen las armas , Todos los que perseguidos Por el déspota se hallaban. En tu loca vanidad Y en tu espíritu sangriento Estabas muy embebido Soler, y te voló él viento. Cielito cielo que si Cielito paso volando , De Lujan á la Colonia Donde se halla descansando. Muchos males nos han traído Le pez , Carreras y Alvear , Pero quitaron un loco Que todo lo iba d acabar. Cielito cielo que si Cielito no hay compostura , Con Altear , Carrera y López Si á estos no los aseguran. Vayanse pues al Injierno A Ivear , López, y Carrera Dejándonos libres yá De aquel general tronera. m iüielíió cíelo que si Que ya el tronera acabó , Icémosles las gracias ahora A aquel qué lo derribó, íétts madres de consoladas, Que de pedia Soler , Ahora respiran alegres, Vi€ndf)se ya libres de éL Hay cielito de mi vida Cuantas gracias hay que daros¿ Pór haber quitado un jefe Que nos tenia aterrados. Después de la batalla , y victoria conseguida conirá los anarq'iisias escribió tmestra poeti^ia las siguientes estrofas. Con alas cb los talones Vuela Soler y Pagóla, Treoiohuclo por divisa Federaciuii ^li la cola; • , ' Vuela Velez , vuela Barí» Y vuela el velero Campos, Vuela tarnbieu iVJalaves I Mire» i]ue sarta de sapos í ¡O ujalditas salraudijai* De] diluviu ft-deral Que calentabais el nido Del montonero animal l Volad hasta lo^ infiernos Con vuestra fefleracion , Y eí) Satanás ha Martíis ^ Él premio de la traición í A esas otras sabanillas Que causaron nuestros males Yó me abstengo de nombraríais Por ínfimos animales ; Allá vá cielo , y mas cielo , Cielo que el órden se asoma , ■ Y los que vuelan se ¡levan La federación por sombra ; Baste pues ja de anarqqía, ' Baste de federación , Y ojo al Christoque es de plaía No lo roben por traicioo ; El gobiérne los indulta ° Viva su gran corazón ; _ Viva pues supo pisar La iniqua federación : Huyan, hu^an para siempre Los federi-montoneros Y quede la patria libre De tantos aventureros ^ jVii corazón exaltado Repite con alegria: Viva quien supo destruir A tan grande chusmeiia : Vivan , vivan las milicias ' Que supieron ( bservar La gran suborduiacioii 521 Para entriír eir la ciudad V • , ■ í>e camisas coloradas o conoce que desames del cinco de ocÍLbre en vez de ti oí- ndr, y enmudecer debió mas antes ve!ar, y hablar |jor todas las coyunturas ; [)ero al mL^mo tiempo es un (ieber ' S(íyo exponer á la nación que el Te( filantrópico , y m co.íiphtíiou mal eníeudida es la que influye podero!«a mente en los cuatro periodií^tas ; él es el que apes.as divisa ti priii- - cipio del orden, cuando ya abandona el campo pará irá batirse con Norte-América, con España, con Francia , con Mahoma, con Payne , con Volnei , <'on Vcdtaire, con el Español constitucional, metios con sus {>aisanos, á quienes éi, llevado de la pasión, los considera como unos hoiiibres, no solo caí)ares de arrepentirse , smo que en efecto estiVri arrepenlidisimos cada vez que dicen, aunque sea con los labiojj, Señor peq é. . , hi congreso de las matronas con sobrada ju -ttcia ha declarado á este escritor por irmííl ; y yo por no incurrir en la mi-^n a nota declaro desde Jihora ,que no tengo arte , ni parte con él , puf* cada uno c8 hijo de ^ns obras. Mis nú- meros en adelante saldrán cuando mi me parezca que conviene al honor de Dios, y al provecho de mi república; y en prueba de que }a no es^toy bttjo la férula dtl mi>ticü- poíiíico , dijto*, después de haber tei»in faí^i^iiiar como ha!»ta aquí -^Carreras siempre con gran l.f i .üujo-* sin perder las esperanzas de emprenderla contra ( hüe, á cuyo efecto ha entablado neg-ociacjones con.hjis indios. Cada vez qne tenga esta misni i proporción remitiré 4 vd. con igual gusto todas aquellas piezas que pueda con* seguir , y (|ue considere útiles para la historia federal dei presente año. Su afectisima^Dalía Fa estoy címnj&^ fiada y porque ya me despertaron. Oficio de López á Bustos. E! honorable oficio de V, S. de 7 de! presente , «yo solamente matufiesta los sentinn'entos patrióticos y fra^ témales de la benemérita provincia de Córdoba , sino que tiene verdades que debemos tener muy presentes, refle- ixíonando con detención en ellas, para ver si podemos apli- car sus consejos>alüdables en beneficio de nuestra patria agonizai»te por la ami)icion , intrigas, indoleíicia , y traiciones de algunos de nuestros compatriotas. A V. S. no le es dado conocer con exactitud el fondo de iniquidHd que marca la conducta de las administraciones de Bw nos- Avres,, porque V. S. no ha tocado tao de cerra los nndes, ni ha estado tan en el pormenor de ^us pérfidas, atuique mal concertadas combinaciones. Crea V. S. que la ruina de laiiacioa estaría ya sellada sin los continuados herw ycüs esfuerzos de tres provincias que por ocho años han sacri- firado por la libertad de toíhis í^u tranquilidad , sus pro- piedades, y lo que es mas la sangre aprecialile de bUs va- lieutes hijos. Al paso que nos hemos opueí^to ron enerjiia á las injustas pretenciones de nuestros obstinados niartn i- zadores , hemos estado siempre prontos á terminar la cruel guerra que nos cubre de oprobio v nos afíige; pero cuantas veres nos hemos prestado de la mejor buena fé á la pa/ tan deseada , se nos ha engañado del modo mas vil ; porque los directores del exterminio no retvuncian á su sistema de opresión, solo hacen un paréntesis mientras ven muy inmediata su destrucción y temen el ca^^tigo. Bien palpa- Mtr ha sido esta verdad en nuestras anteriores can»pdo evidente. Convencida una pnrte de la provincia de Bue.,us.A>R's de la CPun,mliday délos desnaturalizados, que la han envuelto en guerra civil, v ven- dido alextrano-ero , empuñan la« arnm*. para castigado, y condenarlos. j\o diré que todos los caudillos se proponen. Igualen miras : algunos locos ambi. iosos procuran también . hacer su fortuna á la sombra de estos ruidosos aroníeci- mientes, en circoxistancias que el portugués astuto observa, nuestra conducta, y fomenta la discordia, qne debe repor- tarle el eMablecimiento del i^rande imperio del Sud, a que aspn-a; cuando los tenaces españoles, sin abandonarlas' posiciones que ocupan en nuesu'o territorio, dirií>-eíj .quizá parte de su fuerza contra h j)ermatura expedición del ge» neral San Martin , qre debió ser ombinada con el movi- miento del ejército de observación , h )v en impotencia para obrar á causa del absoluto abandono en que lo ha dejado Buenos. Ayres, cuyos innumerables jefes emplean el tesoro , y los recursos de a nación en saciar su codicia y en fomentar y sostener guerras crueles é injustas. Estos desordeiíes no pue»^ ^i^^" "««^i»"^^''' '^"^^ '^"'^'^ q„e hemos arrojado las sotanas , y los monigotes ^ra que enü-en los emponchados á escribir los oficios, que les d.ctfi Cnalquier tinterilio para que nos dejen bostezando, como éstais ahora con el oficio del Sr. sargento gobenrador, qne suspira por la paz, cuando escribe para el Oriente, V cuando escribe al Poniente, suspira por federarse con L demas^oberna.lores para enfederarsuJS , y acabamos. 329 Este 68 castig-o de Dios, y castigo vhihle; ni yo reo otro medio para obligarlo á que levante el azote de su justicia, sino el que todos, dejándonos de antiteocracias in- tempestiva», reconozcamos á nuestros ^uras párrocos; y compelidos de la necesidad concurramos á santificar por primera vez los domingos para averiguar la parte que nos toca en el testamento santo. Este será el principio del órden; y si no lo hacemos, todo uuestroafan se reducirá á ordenar.' nos sin principio, para que todo vaya como hasta aquí sjq pies, ni cabeza. Yo digo esto porque se lo que digo, y se también muy de cierto, que el que dijei*e lo contrario no sabe lo que dice , aunque tenga á todo ^ustiniano eu cuerpo.^Dios guarde Síc-^El Gauchí poUlica. nUMOMES FEDERALES, Cuando en mi numera anterior salió inserta la carta de D. José Miguel Carrera el buena intimando robos de caballos, bacas, y camisas iumediutanieníe se esparció con la velocidad del rayo la noticia fresca de qne Ja tal carta era fraguada en la cabeza del Gauclii politico. Mas* honra, do ha^bia amanecido yo la mañana de ese dia ; asi como «on mas que se piensan los apasionados de Carrera que abrigamos, y .hoifí.ramGS en este pueblo iiifelizmente bou- doso ! Item dias ha que ge ha^Wa con sentiníieiiío por los mas, y con placer por algunos,, que el coronel de caballt- ría , y comandanta del regimiento número 5. D. Juan Mp- fflUfcl Rosas desea cou ansia retirar&e del servicio , y eutigr 330 K.rse absolutamente al retiro He U vi.la privarla. Los qne sienten .le veras el retiro .le U...as , juzgan .¡ue siendo e.te ejeamlar ciuda.lano ile k« «l.-e obede.en sin pensar, „.iKho habrá a,lvetti.lo qne le hará ver, .p.e no se trabaja per afianzar el im|.en.. del ór.len , y déla raz.n.-lo reciben un placer .le este ru.nor quisieran que i.o ex .tu se u„ paisano tan virtuoso , como amigo del órden. Ellos lo quieren .leí temple de aquellas almas apátuas, que no son capaces de resistir á los lazos qne se arma., al mas>>tradoi V mas bien quisieran que posponiendo el b.en publ.co á todas sus co.uodida.les, fue,e mas consecuente consigo mismo que con el i. teres genera!. Al.'O tan.b.en se habla por el mismo principio acerca del coro'nel D Greíjoro Araoz de la Madrid ; y aun come- r,n, rumores nocturnos de que los colorados , y azules se habían atacado, y destruido mutuamente, ni sena extraño que el ataque , v destrucción de ambos beneméritos cuei- nos ros ladie»en .libujadaen la cascara de un hueco para quetamlíiPU la superstición, á falla de verdad y de razón, trabaje á favor de la no bien exterminada conjuración .federal. . . * „ Yo que k nadie pertenezco, digo, y digo bien, que estos rumores en todo , ó en mucha parte son bostezos del vol. can federi-niontonero, sin honor, y sin religión P^*"» hacerme odioso ásus paiisanos. Lejos de eso los cuatro periódicos á cada paso ponen por modelo á Norte-América ; y en ellos expresamente se ase-, gura que los Norteamericanos debieron á su piedad , y a su religión el buen éxito de su revolucioi» ; y que la Fran- cia, sie'ndo asi que quiso en la suya indtar á Norte-Amenca, no pudo porque estaba llena de filósofos impios. Lea vmd. la arenosa impresa en el Sn()lementista , y pronunciada en la fausta inauguración del supremo her- mano mayor de la sociedad Teotilantrópica , y vera la horrorosísima pintura que hago de la imi)ia , é irreligiosa Francia, sin que ningún francés se haya dado por sentido; pues ellos lloran conmigo, y con todo el mundo serisato, los desvarios de un reyno, que permitiéndolo asi Dios, cayó en manos de los que lo deshonraron, asi como ^no- sotros, queriéndolo Dios, caiakos en manos de la inexora- ble montonera. , , V Dít e vmd. que en Norte-América unos hablan contra Snd-América, pero otros salen ala defensa; y que aqui no lo hacen por el rezeh que tienen de entrar en controver- sia conmigo. ¿ Qué diga vd. eso señor nno ? ¿ No ha leído vd. á losCantdlones? ¿ No ha leido vd, á l<»s Virgiliones? : No ha leido k los Flor y Natas ? ¿ No ha leido las Cortns Observaciones de jóvenes de diez y nueve años ? ¿ No ha visto á los vejestorios en pleno congieso insultamlo hor- rendamente al sacerdocio en su iHisma presencia, y bur- landííse de las sotanas mismas , h qíiieues se debía lo mejor que sehabia obrado en aquella respetable asamblea ? ¿Vd. no habrá tampoco leido á los Hilariones, ni me habrá visto muy reverendo con mis hábitos en la horca , ni en el potro recibiendo cincuenta azotes borneados por un negro? Tampoco habrá leido vd. el papelón intitulado Ma- 33ñ nlfiesto {^) de la comisión secreta de iusfiria snhrP fn ejecución jde muerte obrada en la pTrsoZ M Ja «^c^e^e/ 22 dellorrleZe i^^^^^^^ ^ta ciudad de Buenos-Ayres, r,.at.tíe«to iJ vZZ bu.ca,lo para convencerse de c,ne na solo lo» protestar te * s.no tamlnen los fil6sofos persiguen al sacerd.íl^io ' ^ ' No habrá leído vn7d. la Gazeía de los nn•e^coIe^ uú inero 12, ni aquella clausula que está en la ^ t^::^:^^';;^^/ f '^f--?' dice, bíl>h;nci;';;ni ^^in /t "'^^i'^'^ castigo de >u audacia, 3, o/- r.mdado de lo sacerdote. «'O faltara quien se acuenie de ,Jo desvergonzado/' Ultimamente ¿ no ha leido á D,' rdíadelSud,que con tanta injusticia me llama imp¿stor ^ que los Nortean^ericanos habían si dH a; Sad '''' "^"^ '^'^^"^^ ^" ^"^'•^^^ 1-"-"- ' nprínd f «s Jejos de tener rezelo de atacar á los cuatro periodistas, han tenido ademas el atrevimiento de usnr de im nombre sin que yo lo haya dado ; y eso e» porque des- de n„e entró la fal.a filosofía en Kuenos- Ayres los ministros del culto son tan nborainábles pai^al-unos botarates, que basta nombrarlps para tener sranado el ple>to Con mucha g-ra<-ia me da V. la noticia de que en su nacon no Ies vale á l<,s sacerdotes la capa de santidad para dejar de ser castigados, cuando delniquei., sin adv^^r- tJr que también entre los católicos no íes ha valido á \u» pi'otestantes la capa de reformadores para dejar de ser quemados con capa, v todo. Fneia de que tampoco es privativo de Norte América ^\ crucificar á los sacerdotes, y sortear sus vestiduras , pues consta de la historia que (fJ Efectivamente los anarquistas habían pre- parado para esa noche una revoltwión, qup no tubo efecto: y el estandarte de la tal revolución hab>a dé ser el Padre Castañeda colgado en una horca, de la que lo libro Diqs por sus altos juicios. 336 no fueron norte-americanos los que ajusticiaron k Cristo , rsu vioario Pedro, al aposto! de las S-'-. P"^'"',, ^ , » i.,i.n«.rablessacerd,)tes, á quienes en F>-«'»'^ térra, en España , y en r'^J^^.'^r^ Pas .eaS-^nreí d.; d^sde Oe.ubre de. presente año. Y por sino lo sabe sepa q«eal hgo de .ni madre el cobierno patrio lo tuvo quince dias con centinela de vista , V nnsnjo ; y. por la misata razón }a vé vd. que no le doy cuartel á mi mismo pueblo. Yo desearía que vd. me hiriese el honor de favorecer- me con alguna visita en mi celda , 6 en mi casa , y verá si hay tras que caer en este ministro, que por sus papelea parece tan bravo, y tan inexorable. Por último me pide V. que lo perdone. Yo, amigo , le perdono de mil amores las calumnias, y los agravk-s, y aun se los agradezco en obsequio de su nación , y de V^,' misólo ; ítem deseo que V. se reco«cilie con su santa ma- dre la iglesia católica para poder también perdonarlo con autoridad sacramental diciendo. JUisereatur f ui omnipotens Deufi, ei dimissis pecca- tis iui» perducnt te ad vitam etcrnam : Jlmen. Indulgevtiam , aÍMol itiouem . remissimiem pecca- torum tuoron tribuat Ubi omnipotem i et m'mricon Do» minm : Amen, Domims Jesftfi ehrisfm te nbsohwf , ef etjo autho' rítate ipsius te absolví imprimís abom >i cpf/sura eecfe* siasticfr, si quam forte imurristi, deindf egrt te ab- solüo ab ómnibus pf^ccotis tms in nomine patris f et fi<^ lii "f , et spirittts sancti f »/fmen. Dios guarde á vd mi chos año^. Su afectísimo paisa? no, atento servidor, y ofi- iosisioio capellán Q. M. íí.— JPr. Francisco Castañeda^ ms Señor Gttuchi poJttiúo. Ue leído en el numero 7 del Paralipómenon €ñ un comimicado que le remite !a Sra. Para nuesfras cosas nadie mejor que nosotras mismas la siguiente clausula— ^ Los Ingleses han het bo un partido de opoMclon con „ mengua y desprecio del gobierno, que nos manda, y por " que el comandante del cuerpo aeaso no ha llenado las „ funciones de su empleo.'* o« Suplico a V. se sirva hacerle entender a dicha señora que para hablar con mas propiedad y rectificar su opinión á cerca del desempeño de mis deberes, y muy particular- mente en el caso de que se trata, arreglo del regimiento que el gobierno tubo á bien confiarme, y observancia de las órdenes comunicadas por la superioridad, ocurra á esta donde hallará documentos que le patentizen mis operacio- nes, y el interés que tomo en la causa del órdeu y diguidad Celebro esta ocasión para ofrecerme a las ordenes de V. de quien ha sido y es su afectísimo apreciado y seguro servidor Q. S. M. B.— E/ Comandante del Regimiento del Orden. Sr. Comandante del Regimiento del Orden, Me parece que las matronas ocupadas en sus afanes domésticos harto hacen en apuntar las especies , debién- dose sus aciertos, no á su versación en los documentos que obran en las secretarias, y cobachuelas , sino á su talento diplomático , á su tino político , é imparcialidad republi- cana. . , , A j Por eso es que no debemos sujetarlas a una exactitud arithmética, sino solí^mente procurar que su voz sea oida para que al tenor de ella cada palo aguante su vela, recti. íicando todos su operación ni mas, ni menos que cuando se oye el trueno para que todos se precaban, aunque el rayo no á todos se dirija.— Oíos guarde 8cc.—El Gauchi poli- IMPRENTA DE LA INDEPENDENCIA. NuM. i 5. ¡DESENGAÑADOR GAüCHI=POLITICO, Federi-montomro, Chacuaco- críen f a/, Cha- protector, y Pnli-repuhlicador de todos lo. hombres de bien, que viven y rr^ueren descuidados en el siglo diez y nueve de nues^ ira era cristiana, Señor Gauchi-poUtico. Buenos-Ajres 23 de Noviembre de 1820.-A„,es de to.^. supongamos en la ci„dad .e dije,;a que e| I b.erno pos.lrvamente i„te„raba llamar al coroLl p JT para darle el mando de uno de los departamenl , ° Raña,,q. o.obre.al.ada,oman.rj;^^^^^^^^^^^^^^^ pa u q„e adv,r,.endo la provincia el mal que se trataba de ^fenrsele, se preparase 6 á resistir la m'edida , ó como -as regular á cazarla an„cipadamen,e , poniendo en Z CIO por esto? ^o. Supongamos que se dijese también q„e fl gobierno pensaba con tirmeza el allanir^n». ik .-adier Soler para confiarle la secre.aH'l t^er?": que >'0 salía declamando contra este nmve... ""^^'y á4f) V primera aíéntadma «leí 6r.Je« ; ;y yo Lab™ -lelinqm- do ..- N... Supongamos que yo hub.ese o>do a.e- ' • h,.s cueL particolares caucados por e, mov,- „ie„.o de .„s ,,r,.eros d.as de octubre ^^^ ^^^^ e„ ,.l.ua libertad , y qne eu algunos m.embros de a ad >. „il.:ion halda «« /«í.r.^ en preparar la <>P"- -1 u bli. u 4 -favor de aquellos , ha,U el ex.rea>o <^^ ^^^^ k:^?:=d:,;:^^ l^ Ulo se d,era por cierto que el goh.erno '^^^^ sio- dendo un plan, ó mas claro como con un .nte,e. en col os deltinos n.ilitares á todos aquellos qne n,as o r o"ha„ beoho e„ e.te año la carrera de ,r y ven.r, q e r: causado 6 protegido e. ana.,uisn.o ^J^'^^^J^^ do .u espada contra la au.or.dad que ^eb-eron -t -r^ por ÚUil, que á los n.ildares ^'^«^'^'^ X^ Ln dispuestos por eV 6rde„ se '^^'f :t ..^ oUligarlos á renunciar sus ^''^'^xL^Jm^^ eu que eon una conducta t.n « ¿' „ con todo el r,o.,r de las le^es. , aseveración que por los ^.,po«,..o. que -iU- ^^^^^^^ lostri. «.is.nos |,r.ncq,.o>, y si^u.en ,os oficíale* los sucesos del dia Iv de octübte , qué estos tríbunaíes re- pito se formaban estudiosamente de jefe.s conot idoí. por partidarios de aquellos, y generalmeiite censurado* íle prosélitos del desorden y anarquismo: } <íue jo por me-' dio de la imprenta hiciese públicos esto^ hechos , 3 amo-r nesíase á la autoridad á adoptar inm iuarcha opucsta bajo- Ja^ protestas mas solemnes de continuar dt íatandíf ante la. provincia una comportacion tan contraria á sus ¡ntereses;s ¿yo habría delinquido por esto ? No. Supongamos quí en la mayor parte de las casas, calles &c. se\lijfse c¡u&:. el o-oi^iei iio trataba indudablemente de conferir el empleo^ de edecán, ó ayudante suyo , á un oficial cuyo orioen y- carrera estuviese marcada con rasgos parecidos á e^tos-^ sobrino de D. José Artigas, y tan ignorante que ni leer, ni escribir supiese— que cuando se pasó á Buenos- A> re*-, el regimiento de Blandengues le jugase la felonía á su tio^ de pasarse tambien—que colocado en el N. 2'. fuese al Perú, pero que se volviese sin hacer la campaña por no. ignorar que aqui se daba dinero , y asenso á todo eh que contraía tales méritos— que en efecto colocado en el Num. 8"., y después de llenar la bolsa solicitase li- cencia para ir á Montevideo ííu pati ¡a— que no volvie- se mas , ó mas claro que se desertase , y de nue- vo tomase partido entre los orientales, enemigos de? Buenos-Ayres— que como alli ni daban plata, ni daban ropa, y ademas hubiese narigadas de ploun» y azero , se- pasase á la plaza , estando ocupada por los portugueses— que de aqui revolviese otra vez á Buei.f»s-Ayre> á buscar la vida.cuaridq menoa eatrejaa cpbuchueLs de, Ioí, tUiíe»^'- á4á que á su regreso á ésta ciürkd , y contra el (íictf men del rriiiiistro de la guerra fuese colocado en uno de los cuer- pos de la guárnicion , y á pesar de aquellas pequeñese?, fuese aun favorecido por su jefe , el y sus hermanos y fa- niilia , para después continuar ejecutando las misuins fe- lonías— que dada la acción de la Cañada de Cepeda, que mandó el Director del Estado, cuando los montoneros in- timaron al coronel ilolon se rindiese , y este jefe lo mismo que el general Balcarce, despreciaron la intimación con arrogancia, el tál oficial intrigase para que la tropa fuese entregada á López y Ramirez , y él pudiese regresar libre- mente á Buenos Ayres— que habiendo vuelto el ejército á esta capital , elegido el coronel mayor Balcarce, goberna- dor de la provincia, saliese por las calles y cafees gritando qije no se debía pelear con los hermos, y que él iba á pas ¡rse á las fuerzas federales— que emprehendiese la seducción del cuerpo en qua estaba, y que ofreciese á los montoneros la c ibezade dicho gobernador y la de su jefe inmediato— que el 11 de Marzo por la noche se sublevase con la tropa en el fuerte, y después de causar varias desgracias, la condujese hasta el campamento de los renegados sin vergüenza, enemigos de e^te pueblo— que después de todo se dejase estar en su casa, ó quien sabe donde, en los primeros días de Octubre, sin presentarse al señor Gobernador Rodríguez, como debió hacerlo el , y todos los jefes y ofi- ciales de linea — que todo esto señor Gauchí -politico se di- jese , y que yo saliese como una desatada aconsejando ó compeiieíido al gobierno á reformar su parecer , y á que se fijase en algún militar honrrado y cargado de servieics •■ .. .. ... ■ , ■ , 343 etl él ejeíTito del Perú , ó en esta giiarnicion ; ^ yo habría clehurioido por esto? NO, NO. S^ipongamos Mmhien que en el pueblo se censurase ai g-obíerno , diHé„do qne al tierwpo «li.mo que con cria mano dermmaba beneíícíos sobre todo.s aquellos que habían merecido por sus iiitrioas y bajezas las confianzas de los veinte -obiemos que hpim>s tenido en este año, con la otra decretaba prisiones ó arres- tos, ó miraba con indiferencia Ja suerte de todos los que por haber sido subordinados y consecuentes á la autoridad halnan vagado por ese mundo de Dios, privados de su patria, de sus familias, mendigando el preciso sustento de la Vida : y que yo penetrada de opuestos sentimientos cla- maba por medio de la prensa contra esta insensibilidad minrster.a! ; ^-yo habria delinquido por esto ? No. Va^.a por ahora ¡a última suposición— ^^^j?o?2£/«mo^ que los ami- gos del orden estuviesen alarmados porque notasen que se reunian elementos en esta ciudad para reconducirnos a! anarqui^no, entretanto que el señor gobernador Ht>drionez se hallaba en campana sacrificándose por exterrrdna! !o ; 3^ que yo por medio de la prensa censuraba la indiferencia de la autoridad , y la compelía bajo las mas serias protes- tas á tomar medidas de precaución ; ¿«yo habria delin- quido por esto ? NO, NO, NO. Ahora bien, estará V. ?'abiando por preouníariTie ^- por qué no habria delinquido ? — ¡ por que no habria de- linquido ! ¡ Es buena la pregunta ! Tan no habna de- iMiquido, que antes bien me haría digno de un pieoiio por la nación. Pero ^ y la razón es ?-La razoa, c¿ porque ejjtre nosotros no hay necesidad de tnas que cometer délí- 344 tos, para ser reputado por un biiesi sprridor, ro-tio basta ser deíinoueitte , para ser premiado. ( os Je^UJa e él fuese gente. Da. Prudencia por m(d nombre. Mi Sonora Ya nadie me engañará porquera me des* pertaron. La Señora Dofia Legiot» del orden se queja de que la imprenta sigue aiacando á los portimlares , ?/ á l iS naciones; ella pretende que tierra Hobnen ella, es tan intima que puede calificado siei;do como es un, anónimo, un desconocido, un incógüito. Supuesto pues que Doña Legión á pesar de esa su extremosa moderación no obstante se ha [)erniiíHlo H dar contra un tW/m'íí^^o del sacan dolf á la vergüenza pública y asegurando que es una vergüenza el que haya, dado motivo á que un anónimo escriba ; me parecr^ que tampoco será contrario á Ki moderaciuu el avilar al go- ¿45 bíernr,, y a! púhíieo todo lo que pueda ó temer, ó espe- rar íis .MCioues, ó de los particulares : i te rn tampoco es oo .trar.o á U moderación el alabar al g-obierno cuando oí»r-. bic^,. , y ei (¡u.jaraos del gobierno cuando se descui- da , ó coiiifte fdlía en el servicio público. E! g- abierto ha encargado ya que le avisen , le acon- fe^iei, y asm vensnven sus operaciones, y en virtud de este encargo Doña Legión dió lugar en su numero 4« á la letrdia del ca.ffrejo , sin duda para que caminemos para adelante como la gente, y no para airas como el cangrejo. En esta virtud , mi señora, escriba V. S. no in gene- re eniis, Wx por lugares comunes, pues las nociones gene- rales á nadie se le esconderr, sino individualmente y con arreglo á las circunstancias para que toque á quienes cor- responda. Ib i á añadir algunas cositas mas pero ha querido la suerte que lia salido por hay una Comentadora de los cua- tro periodistas, que me tiene mberto de miedo , porque dicen que con quien primero la ha de emprehender es con el Gauchi-polííico. Dios guarde &c. El GauchlpoU. tico. Señor Gauchí- político. Buenos-Ayres T. de Diciembre de 1820.~Yg en- cuentro sobrada razón en todos aquellos que claman por- que desaparezcan de los papeles públicos los insultos y persoiudidades de que han abundado antes que se resta- bleciese el orden de la provincia; pero no puedo conce- íkrla u los que pretenden que solo el periódico de vd. cou- 343 tiiHuV,, dan,l<,lps al.riso , y sirviendo como Oe asüo a cuaR-' tos tle^eai. desplegar aquellas bojas pasiones. Esta es u.m equivocación ; ellas se n.aoifiestan con tanta ó major tuer- za en todos los escritos, ya se pubiiqnen aislados , >a m- .ertos en los perimiicos , y no es pequeña prueba de esta misma verdad el que a.uy recientemente acaba de darse a luz bajo el título A,-^Defe.nsa hecha por el sargento- mayor Correa, enfamx del teniente coronel Per.clion. No es preciso detenerse omcho en lee, la para percibn- que el defensor y el acusado cuando procuran desvn.rse del examen de la causa, es solo por entretenerse en .nsultar,, V ao-raviar á los que aparecen de testigos e., ella, y con todo, si los testigos por los mismos arbitrios usaran le buscar la causa fuera de aquel €Írcu!o, tampoco lo es encontrarla dentro del círculo mU. mo-nosotros nos conocemos, y en tales términos qué nos solemos des<'onocer a veces. La envidia : en mí pare^ eer bastaría decirse que los testigos miraban con envidia ai teniente coronel , para que no hubiera uño que no cre- yese que ignoraban hasta el verdadero significado de lavo2 envidia. Enemistad : jo estoy informada que no solo m la hubía, pero ni aun la habido en ma. de quince añoS que se conocen. Encono : es verdad que hasia esto ha pro- ducido la diferencia de opiniones en el año fatal en que vi* vimos: pero debe haber inílnido, ó debe influir tan poco la del acusado contra cualquier sistema á que se hallen adictos ios testigos , que no eá prudente se crea que el procedimiento que se les atribuye emane de aquel princi- pio. Deseo de figurar : a^ui tsi] cual podría encontrarse, esto esateniendüuos á la experiencia de este afio El deseo de figurar en el año de 1820 no solo ha sido muy común, -si no que por tal de figurar no se ha reparado ni en vender ni en sacrificar la existencia de la patria ; juzgúese pues como podría repararse eíi el sacrificio de un individuo , si se había de reportar la gran ventaja de hacer figura ; sin embargo hay que notar varias circunstancias con respecto á los testigos, la. Que los testigos nunca podían rer)ortar¡a porque no eran eííos ni los delatores, ni los acusadores. 2\ Que ios testigos no son muy amigos de figurar : al me- nos asi lo han acreditado en el presente año en que han tenido proporción de hacerlo tantos y cuantos han querido. 350 S\ Que si antes de los sucesos de principios de ocliibi'e,' los testigos no hakian anhelado ni seguido la <:arrera de lo-s fignradores , coíí menos razón después' que habiendo pre- valecido la cansa de los hombres de bien y Ügurando es- tos, ellos por sirio, pese á quien pe^e r hacen taodiien su figura. Pevüersidad de corazón \ algonos que no son ni acosados,' ¿i deíensoies^, peraqn^ , y quien sabe }>or qué, han tenido qué ver con la acusación y la defensa, han su. puesto lo mismo: a^i. oíienlras llaga el tienipo en que este enigma se aclare, losjestigos deben permitirme (pie guar- de el mas profundo silencio ; y entretanto el publico for- mará el juicio que quiera , con el conocimiento que tiene de los unos y de los otros. Por último yo debo hacer presente al señor defensor, que la carrera , es verdad que se halla despedazada, pero que nadie la ha despedazado si no los de la misma car- rera: nos entendemos : y que si los defectos atribuidos á un individuo de ella, justos ó injustos rebajan el mérito de los demás, no habrá un militar, no digo digno de lia- marse tal , pero ni aun merecedor de respirar entre nosor * tros. Suplico se tenga presente el motivo que me ha obli- gado á este comedimiento , y que no se dude hallarme siempre pronta á entrar en explicaciones mas o menos exten- sas, mas ó menos circunstanciadas en casos semejantes. Por lo demás la defensora de los teyíig<->s tiene el gu^to de repitirse su mas afectisima — I>ofm Abomino la modera^ cion de los hipócritas. •^li Sa, Da. Abomino lu maderacÍQu de los Mpócrita^. ¡, Diez años han corrido de una licencia extremosa en lüateria de imprenta; s^^^^h unos á otros los Car-* digoiidis del Coauto y Garriere, los escritores aatiteociaías^ ya indirecta , ya también directatneiite se han -burJado del clero .venerable , unas veces -en coaauu , y otras tiominatim.^. ayeríTonzando á provisores actuales , y á otros ranñstros, áe Caracas , -^-á dii España, ya de Paiencia ^c. Si- el clero de Bnenos-Ayres alentaba alguna queja al , instante ej esquadrun forniiiJa.de !os nuevos sabios alegaban la tolerancia sin definirla , y la liberta * sin entenderla, anhnalía dlcebaiit Amen, y los sencillos alucinados de- cian Amen. - Pero quiso Dios castigar á esta república con m\ pa- dre mas malo, y mas travieso que todos los aníiteocraías de este mundo ; y entonces los antiteocratas piden todos el hábito , se bacen cerquillo y corona , se reportan, se nio- Ueran , y con la mas refinidá bipócresia profesan una mo- deración de cuatro zuelas , escandalizándose de los cuaira periodistas, y aun del quinto en discordia, y los que para insultar al clero levantaban hasta el cielo la tolerancia, ahora para que el clero no los insulte se fastidian de la libertad de imprenta, y traían de exterminarla. £s un hecho; la g:ran Buenos-Ayres en el mismo, mismísimo año veinte , en que llegó al máximum de su libertad , trató seriamente de proscribirla libertad de im- prenta para librarse de cinco padres, que no han escrito ui la mitad, ni la tercera parte de |o que pudieran y de- bieran ; \ ó generación perversa y adúltera ¡ qué enga- ñosa eres en tüí; tíaláftzas , y cmn Vana es la ciencia de los hombres , á quienes es desconocida la sabiduria , ó el sabur de Dios ! Vana est scienciu hominum, quihus non subesf sapientia Dei. Es ün hfecho que en ios cafees, en las fondas, y mi todas esas escuelas patrióticas, varios imprudentes han te- nido la debilidad de confesar llanamente que no sienten el castigo , y que únicamente sienten que sea un fraile el que los corrige y castig-a. ¡ Ha bárbaros ! Fraile es palabra italiana , que quiere decir hermano, y la corrección fraternal es corrección evangélica; pero vosotros antiteocratas como no sabéis , ni tenéis idea del evangelio sois unos hipócritas que os pre- sentáis ya moderados, ya inmoderados según el viento que corre, ó según la cuenta que os tiene el vestir este , ó el otro trage. ¡ Ved vobis hipocntce ! ¡ hay de vosotros hipócritas ! en vuestras manos ha de perecer la patria; si este pueblo santo no despierta. Alerta , alerta clero venerable , á quien está confiada por Dios la suma de las cosas : vosotros sois los que habéis de dar cuenta de los grandes, y de los pequeños; ladrad como perros , bramad como tigres , y no dudéis que Dios es fiel , y nunca falta á los que confian en la verdad de sus promesas. Repito que los cuatro periodistas no usan de la liber- íal patriótica, antes bien la renuncian ; ellos usan de su libertad ministerial á su mensiou y costa , deseando ser anatemas por amor de sus hermanos. ^ P-or lo que hace á los señores Cmm. y Bmthou Jog aejó en su buen nombre, y también prescindo de ésa Pe ^ tíonaMojica, mejorando la presenta, pues va no quiero tóombrar personas, ni andar con personalidades , qi atacar ^ los particulares como me lo aconseja Doña Legión dd Orden en su§ pláticas parroquiales. Dios guardé Scc.—El Gauchí político. Señor GaueM-poJMk^^^ La comisión dada á ¥. por la^- matronas constaba df dos partes 1^, perseguir á ios federales ; 2^ escribir la hia. toria federal ; V. ha cumplido la primera obligación con toda aquella exáctitud que de su honradez podia , y debía esperarse; pero la segunda , á mí pobre juicio , esta mal cumplida , pues aunque ha insertado en sús números tan, tas piezas federales, pero todas ellas ni son historia , ni epsayo histórico , y solo pueden llamarse anécdotas sueltas i'^iati vas a la federación. 3 Verdad es que V, prometió darnos la historia de Cay© Saíustio Crispo , comentando ^ía conjuración de Catilina, y^afilicandola k las indecentes conjiu-ac iones ft-deraies del año veüne, y aunque para cumplir su promesa ha dado v^ias razones, las njatronas dicen , y dicen bien , que ^la dejado en el tintero la razón principal , como si porque V. la oculta dejase de sernos á todas manifiesta. V. Señor Gauchi-politíco no quiere dar la historia d^ de Salusíio porque los comentarios de V. sobre ella habiaa a^§4ir muy sang-rientps, y como V. ^staumapia piedades <^n)o el Teofilantrópico, se ha hecho sueco dejando en esta parte desairadas á las niaíroiias: r - ^ Sea enhorabuena ; enmudezca vd: para no compro- meterse, ni poner en sti «claro dia á tantos Cátilit-.as que' nos han eiifedcrado , y en cuya comparación el verdadero- Catilina era un héroe, un bendito, un santo. Descanse vd. pues de su- trábajo, y sírvanse vd. pres- tarme sus panfletos semanales para descargarle la concien- cia , y yri que vd.' no tiene por conveniente el comentar la historia' de Salustio aplicándola á Boenos-Ayres , yo en lugar de los comentarios de Salustio, que vd. omite, daré en^sus números los comeníaribs de un célebre manifiesto qué anda. corriendo , cu3^o iiíulo es : Mñ;nifiesto de &c. Dios guarde SLC.—fíoñá Comentadora de Im cuatro periodistas. Mi Señora Doña Comenfadora, Entre los amotinados contra Mnrat eu Madrid ha- bía un portugués que se allegaba mucho á las paredes, á las puertas dé callé , á los piíatres y esquinas, parapetán- dose de mil modos ; basta que los españoles le dijeron que eVa un cobarde miedoso; el portugués muy á\scveio res- pondió inaon meos hirmaons, naon he niedo ; senopn que he cautela é circonspezaon por razaon do tempo, he das cir Constanzas. Lo mismo digo yo, señora mia ; V. S. en su pró^pectb se queja qUe los cuatro periodistas todo lo queremos com- poner eon operaciones ■quirúrgicas., ' y botones de fuego , .y ahora me hsice cargos tan severos porque no cumplo mí palabra , { cómo eoíenderemos á las señoras ? Yo ha§ta ahora habia creido qae de los varones no mas se podía derir^/ío ka ij hombre cuerdo á caballo; pero ahi.ra veo íjue tandíien las mtitronas con la pluma eo la mano dificihísente se eoníienen á vista de lo^ desórdenes y iriaSes públicos. Dispoiiga V. S. etdiorabnena de mis números para publicar ¿«us discretos comentarios bajo mi responsabilidad, y sepa el mundo que desde ahora me declaro aserlor de. cuanto V. S. dijere, .obligándome con bienes habidos , j por haber , y retando también si fuere necesario á cuantos se atreviesen á contradecir !o cjue V. S. dijere, y desde hie^'o reto , y desalió á cuantos malandrines se atrevieren á poner en duda no solo Ja substancia , pero aun hasta U mas mi¡ ima círcüostancia de puñtos , comas , y acentos cuiitenidos en ios preciosos, y sabios escritos de V. S. Dios guarde &c.T—ii^/ GaucM-poiltico. La honorable junta provincial ha revocado el intempes- tivo, impolítico, y an ti teócrata decreto expedido bagóla influencia federal, y antechrisíiana que nos sorpreheudió en ei año veinte ; decreto que despojaba ai clero de la eíeccioíi pasiva no por otra razón sino porque la elección de afora- dos era opuesta al sistema federal, ó feder-imoutonero. "Nada mas justo que semejante revocación, pues ce- sando la causa debia cesar el efecto , pero no obstante el señor Dr. D. Juan José Faso , y D. Manuel Finio se bar» opuesto absohitamente á la tal revocación , y el Gauchí- político íaíubien síí opone, pero no por odio al estado ecle- siástico, ni porque él nu sea de parecer que en ei desgreña actual de Sud-América el cuerpo legislativo debia compo- nerse de puros eclesiásticos; sino por las razones siguie ntes. Lá primera porque los eclesiásticos han sido ptrsoua:^ de honor antes de la revolipcion , y si recae sobie ellos la elección para diputados í^e verán en la precisión de alter- nar con gentes de hon^>r revolucionario como son los Bld- C 356 sitos, los Zapatas, los Montesí^udos, los filósofos antiteo» cratas&c, y todos los que.jio teriitíndo honor íamp!>co |íae* den darlo.' Lo segundo porque se expondrán á !a envidia popular de los que son iLiuaies con todos , menos con el estado eclesiástico á quien desean depriíriir , y acabar eje- cutados para ello por la letura de libros que se reparten en castellano contra cleri<,^os y religiosos. Lo tercero porque ios conuTesos ^ las juntas^ y los gobiernos hasta ahora han sido de eníienies , y el e^íado eclesiástico es demasiado serio para mezclarse en eníreme- sesque siempren acaban á palos. Lo cuarto porque según va esto tendremos los ecle- siásticos que sacudir sobre el pueblo nuestras zandalias corno expresamente lo manda Jesuchrisío, y para esto es pre- ciso que nos vamos disponiendo á este lance comunicando con ei pueblo lo menos que pueda ser in poUticis. Por e:4o pues , y como ciuis„,o dia c "ue co , sus trastes , y vaya^a recibir ordenes nada meno. qnoalhf e,! la reco lesa ; porque la gaucha no daba treguas , y dec.a qie se |e hit de dar una mesada y al padre una excoumnion pl pue e L ^ cuanto ¡Mujo tiquea ann los ^ri^^i^J^Z esta denct^'aS^r'^l-erSf v'S'KX'ñ'""" ^ -»* '^i- que el gobierno sorprebend.do coo¡>erase al insulto de I rlhg^ 35S fuerte animal La pelandnuca aliovcajada Sonó como ^ran campana, Y la chusma provinciana Dió en vano la campanada. B^e^oLA^yrrre hrde%espet.r el clero, 6 verecos como ^..mos. Jli Señor Dr. D. Manuel Obligado. í5ltr:ir;r,:£lryr'.enu,,e.eno ...e habia cle valer á vd el ser . e.,..ano^^ ^^^.^.^^^ ,rJ^S:::Z::;tJe., sealapa.i.„y «...e- roa de abatir al clero. , fevor si me comí- fin se vuelva esto una F¡cancia. Dios guarde &c, AVISO AL PUBLICO 11 .nl-i ralle el 2. tomo de las Memorias para ?-eT:™:;,S'rrb:ricrsrD."Zcuo .u, ,.ie„ abo. nará el halíazgo. IMPRENTA DE LA INDEPENDENCIA. 3m NUM. 10. DEL DESENGAÑADOR GAÜCHI^POLITICO, Federi-montoitero , Chacuaco- oriental, Cho- ti' protector, y Puti-repuhlicador enojado con todos los hombres de bien, que viven ij mueren descuidados en el siglo diez y nueve de nuestra era cristiana. La Señora Doña Comentadora de los cuatro periodis- tas tiene embargados mis números para dar al público sus erúditos coméntanos ; pero mientras su señoría no se digna o uparlos proseguiré yo aumentando la colección de piezas federales para que nos libre Dios de caer en la tentacioa de eiííederarnos, y postrarnos otra vez de hinojos ante la» gauchas ahorcajadas. Proyecto escandaloso , y mal sonante. Llamo escandaloso , y mal sonante al proyecto que voy á proponer, no porque en la realidad lo sea, sino por- que es repugnante a! espíritu que ha desplegado el infeliz siglo en que vivimos. En efecto, este siglo infeliz, siglo de horrores, siglo de la filosofía se ha envenenado contra el clero, y todo quiere componerlo sin sU intervención; ya es como dogma entre los filósofos que kí\ sacerdocio , y S60 ]a impo'ifura son sinónimos de concepto indivisible ; y esta niáAÍ;Tia se üedace necesariamenie de los priüc.pios que adoptan. rallos se conducen por una filosofía ideal , fantástica, y espeí ulrttiva , y con justísima razón no encuentran al sa- cerdocio entre ninguna de sns inumerables teorías. La fi- íosofta especulativa mira al genero hun^ano en su esencia, y nii.ííiHi hoaibre es esencialmente sacerdote ; luego los filósofos denen razón cuando dicen que el sacerdocio es una iíupostura. Adamas ios filósofos se debanan los sesos para poner en iiráctica la igualdad especulativa entibe los hombres, y por necesidad tropiezan con el sacerdocio, á quien de oin- gun modo pueden igualarlo. La razón es, porque si con- sideran á los hombres como libres, é independientes, ad- vierten luego que los sacerdotes no pueden ser iguales, porque sod ministros, y siervos de esos hombres libres, é independientes. Si consideran á los hombres como es- clavos, y encorvados bajo el yugo de algún tirano , tam- poco les sale la cuenta , porque entonces ios sacerdotes son también ministros, y siervos de esos esclavos que están encorvados bajo el yugo. Claro está pues que los filósofos tanto en la especula- tiva, como en la prActica sou por necesidad autiteocratas, y por eso dijo San Pablo, que la sabiduría del siglo es enemiga de Dios. mm Pero yo digo que lo que para los filósofos es escánda- lo y necedad , para nosotros los christianos est Dei vif" tus, et sapi€ntia , la virtud , y la sabiduría de Dios. m Todo este preámbulo ha «ido necesario para dulcificar «n poco el proyecto, que con toda m. a ;;.a expong-o á la consideración de mis queridos los sudamericanos, seguro de que si lo adoptan se acordarán de mí , y me bendecirán por muchos siglos. . El proyecto es qiffe os dejéis hijos de congresos, de- jaos de constituciones, pues no hay dada que todas hact de parar en entremés , porque habéis disuelto escandalosa- mente todos ¡os vínculos que unen en sociedad á ios hom- bres. Por fortuna vuestro clero está intacto : es ademas el mas bowloso, el mas prudente, el mas pacifico, el mas pobre, y mas modesto de toda la tierra. Manos pues á la obra:- reconoced en vuestros curas párrocos á vuestros legítimos pastores : pedidles que se junten todos en congreso , en concilio, en sínodo nacional, ó provincial para arreglar una disciplina eclesiástica á la que os sujetéis todps sin filosofía, pero con fé , con espe- ranza, y con ann¡or. Después de arreglado esto yo os aseguro que habéis de conocer el orden : conociéndolo lo habéis de desear: deseándolo lo habéis de buscar : y buscándolo habéis de encontrarlo. Señor GaucJii-politico. Algo escrupulosa ; excesivamente afecta á mi pueblo; zelosa en sumo grado por nuestros intereses y derechos ; me he creído obligada á hacer á vd. la siguiente con- sulta. . 3§2 • Se sabe, que pdr inocion hecha por uti diputado en 1á actual Honorable Junta de representantes, se ha destruido la elección popular últimamente verificada para el nom* bramiento de nuevos cabildantes ^ y que se ha mandado proceder á otra elección convocando otra vez al pueblo. Sin que ahora entre á examinar si la Junta ha tenido ó ho falcültad para proceder como ha procedido ; porqu« rae parece no solo difidl , sino también peligroso t sin que me deba contraer á demostrar que una vez que el motivo que la Honorable Junta alega consiste en los pocos sufra- gantes , debió en lugar de anular el acto , mandar que el término fijado para la elección se prorrogase, y se invitase con empeño á los ciudadanos : sin que me detenga tam- poco en descubrir el verdadero espíritu que debe haber animado para aquel procedimiento , que á la verdad se cree muy extraño, porque es impar en nuestro pais : sin que trate tampoco de manifestar ni anunciar mi opinión res- pecto al deber de los sufragantes, cuyos votos se han anu- lado ; porque esto se interpretaria malisimamente : sin en- trar á probar j Como pudiera hacerlo , que tales procedi- mientos son capaces de causar los mayores daños , porqufe lo son de retraer al pueblo, mas de lo que está, de exercer el único derecho en cuya posesión debe estar por tantos títulos.— Solo voy á exponer el punto que considero prin- cipal , y que realrhente es el que motiva esta consulta. El carg-o de representante de un pueblo no debe con- fiarse gino a aquel que reúna las calidades determinadas por la ley ó por la razón. Nuestras leyes provisorias y perma- nentes exijen tantos años de ciudadano, antes del nombra- 363 ínienío: tantos de edad: un fondo, kc. &c. &c.---Pre^ guuto pues i porque en nuestra legislatura hay uno ó varios vocales, que 6 no hrm residido én la provincia el tiempo c]iie la ley designa, ó cuando tengan esta calidad, no es- tan prohijados en ella?- Aun cuando las leyes no lo prohiben. ^- La razón, ía razón sola no basta para con- vencernos que debe ser asi-estoes , que no deben adqui- rir nuestras confianzas los extraños, mientras no den pruebas de merecerla ?-Algunas veces suelen hacerse excepciores a las reglas gcTierales. Por ejemplo , cuando un hombre ha contrahido grandes servicios , ó está en actitud de con- traherlos : cuando su conducta , sus sentimientos , su opi- nion, ó su crédito son capaces de redituar grandes ventajas a la sociedad á que se agrega, suelen dispensarse aqrellas formalidades, y concederse el goze dé los derechos que la ley declara á los legítimos ciudadanos. Quiero pues saber si en defecto de las calidades exíjidas por las leyes y por la razón , reúnen los vocales mencionados estas otras, y espei^o que V. quite el velo que me cubre. Dios guarde&c— /)a. los huespedes no son amos, Mi ¡Señora Da. los huespedes no son amos. Los revqlucionaiios del año veinte para apoderarse de la administración, que nómerecian; imploraron el auxi- lio de Carrera el bueno , y bajo sus auspicios canonizaran la alarma federal que consiste en esta discreta letra mueran ios porteños. De aqui ha provenido que expatriado» Unos, S64 afrentados otros , y amilanados otros , entraron los furaste- ros á dar la voz ; y aun todavia estamos escasos de suge- tos, porque algunos truchimanes con estudio manejan el cuco, y coco de no smcitur la antigua facción , corno si pudiera baber facción alguna raas nefanda, y mas puer- ca que la facción federi-montenera. Por eso soy de parecer que los forasteros suplan en Buenos- Ayres la falta de porteños, con tal que no nos en- federen, ni tampoco perturben la unión argentina, en la cual solo consiste nuestra quietud , y reposo. Esto lo digo no solo porque asi lo siento , sino tam. bien por no Terme acusado á la junta protectora, perdie.um en contestaciones, y explicaciones el tiempo que para mi es preciosísimo. Dios guarde ^c.^El GuucU-pohUco. Señor Gauchi-poUtico. Una matrona , cuyos' conatos se dirigen á educar su familia para hacer de ella una generación útil ala religión y al estado, no puede disimular una licencia que con el mas descarado desenfreno se ha introducido por todas les calles de esta ciudad en notable perjuicio de los tiernos arbustos que criamos. No han sido suficientes esas maldi- tas máximas, esos libritos bien empastados, y esas figuras deshonestas qu^ los maestros y libertinos nos han introdu- cido- también entre nosotros ha habido ingenios depraba- dos ' y fundadores del desórden, pues se han inventado cátedras de prostitución púdicamente. Por tales tengo esos 565 quilombos , ó p^taqiiems , qm se ven por todas partes ^ pues con pretesto de vender tipas , y otros disparates, se venden diaria y nocturuameoíe las casadas , las solteras, ks esclavas, y las libres. Antes de estas fundaciones nó tenían ( aun las mas pervertidas ) tan frecuente paso á süg excesos , pero con este motivo, no hay el menor e^nbara- y á todas horas los seductores reprobos tienen franco paso para sus mas detestables abominaciones ; demodo que uiía madre de familia está temiendo no poder librarse de los funestos efectos de estos quilombos por mucha que sea su vigilancia y zelo. Los alcaldes de barrio , y bs tenientes conocen muy bien estas verdades, saben su permanencia, pero hasta ahora ninguno á cumplido con la obligación de impedir estos males en su cuartel. No señor no se piensa eso, es un disparate , somos libres, yo no estoy para cuidar de nadie, y otras disculpas de este jaez son por lo regular lo que dicen cuando ha habido alguno que lo represente. Aun hay mas ; en varias calles se han establecido cuartos de prostitución ; el dueño que lo habita anda todo el dia recolectando mogeres para la noche; los libertinos que ¡o saben ocurren desde la oración hasta las onze, allí hacen la compra, y de su producfose mantiene este zangaño perniciosisimo. Me seria fácil nombrarlos con «us peíos y señales, lo que solo haré en on caso muy urgente; pero diré que en la calle de los mendocinos existe el máximo de estos colegios ^ regido por ü n hombre soltero, sin oficia ni beneficio , y con la mayor decencia j de modó que las pobres madres no encuentran sino desbarrancos para sus hijos é hijas. 36i ^ ^ Todo esto estaría remediado fácilmente con dos dili* gencias, la primera hacer que Ion alcaldes en sus respecti^ Yos cuarteles ordenen una visita, y en ella manden, que los quilombos y pétaquerias estuviesen descubiertas , sin esas pantallas y parapetos mas obscuros que un infierno, de tai modo que desde la calle sea público todo el interior , bajo la pena irremisible de una multa, aplicada á cualesquier. ramo ; que á todo el que se encontrase en semejantes lu- gares se agarre de leva, y á las rnugeres se remitan á la cárcel para que, averiguado su manejo, se pongan ó a ser- vir á las pobres enfermas en S. Miguel , ó á la casa de ejer-- cicios. El segundo procurar con cautela sorprehender esí( s cuartos , informándose de los vecinos, y poner a sus dueños en segiu idad para que el gobierno les agregue á las armas, y de este modo se evitarán muchos males, y se irá extermi- nando un mal tan contagioso. De lo contrario vendremos á parar en peores males ; y acaso por esto mismo nos casti^ ga la sabia providencia. ¿ Es posible que en un pueblo, cuya primera profesión es el cristianismo, se toleren estos escándalos? ;Que noliabra algún magistrado recto á quien no bieran estas publicas verdades ? ¿Y sabidas y á nuncia- das no se remediarán ? No lo creo. Dignese V. dar una pincelada sobre esto en su discreto periódico , cuyo punto es tan interesante á la religión y al órden social , á fin de exáltar el zelo de los raagistraí^oa haciéndoles conocer su importancia. DiQS guarde a &c: Dona Vayan á engañar al diablo, ■ . 567 .m Ssñora Doña Vayan á engañar al diablo \ o »o se s, he dicho ya , y repetido en mis periódi- eos-, c|L,e e,i una revolución tan desecha como la nuestra es ."S'-i.ai.le ,¡ue los, gobiernos tanto seculares como eclesias t.cos.ean muy precario., y que solo á fuerza de prudencia v .m,s prudencia puedan mantener algún órden ; y ahori miado, oña Paraguaya. Jíli Señora Doña Paraguaya. Yo bien pudiera responder á V. S. diciendo que el gobierno de Buenos-Ayres no es Buenos-Ayres , y que los [jorteños han gemido ii7as que los provincianos bajo el po- der de los Foncio Filatos que han administrado nuestra re- pública ; por consiguiente es una injusticia el atribuir á los porteños los defectos del gobierno , ni de los generales &c. Pero Cita satisfacción es muy vaga, y yo quiero darle á V.S, otra, y ei que muchas cosas, de las que se atribuyen á los porteños, no son sino obra cíe los forasteros ({ue en Buenov^-Ayrcs gozatí de la mas extremosa libertad : V, S. poisdera et-e trastorno universal de las autoridades francis- canas , i y qué diría si supiese , y ya lo va á «aber , que esa fue obra e . elusiva de dos paraguayos , un santaíebiiío , y vui [iorteño bendito que se íes juntó? 371 Lo mismo dig-o de ese gran sermón con que los pro- vmnanos nos acatarra,^. Sepa V. S. que el tal predicador fue un tinterillo salíeño , Injo de una negra, v de un gallego, que at^ui en buuios-Ayres figuraba nada mas que porque ei-a provm.:iano ; pero ya está de Dios que todo lo han de nacer los porteños. ^ No se canse , mi sefiora , y sepa que esa emulación de las prov,uc|as es un efecto de la política española. El varón de Hnmbold dice, que en México los virreyes en los primeros seis meses de su gobierno no se ocupaban mas que en recibir memoriales de los de arriba contra los de abajo, y de los de abajo contra los de arriba, acusándose muíuamentí' de traidores al rey, y que los virrejes, aunque sabían que no habia tal traición, fomentaban no obstante las delaciones para tenerlos dividos. De ^ste arbitrio no usaban los virreyes en sudameri- ca, pero es de creer que por otras vias consiguieron los mismos hnes. Dios guarde &:c.-~El Guachi político. Señor GanchUpolitico. Se cuenta de un mercader que habiéndosele precipi* tado en la cordillera una muía con dos cargas de plata, dijo para lo que queda voy a el resto; y setiró detrás de la muía ; este pasage se me ocurre cada vez que leo sus números porque V. á mi ver es un hombre desesperado, qtie con el restito de esperanza que le ha quedado se preci- pita sobre los bienes perdidos • ó mas bien diré que V del restito de [esperanza que le ha quedado ha hecho un azote , un iiitigo, un chicote, y con el está castigando á todos sin perdonar ni aun á las naciones mas distantes; y como el que se precipita de una emihencia arrea, y lleva con si- go todo cuanto encuentra , asi también V. no dá treo-uas Uí amaina en sus rigores. ° Pero si yo pudiera darle un consejo, ó V. fuera capaz de tomarlole diría que se procurase hacer de amibos ala- bando a algunos para que estos lo defendiesen de tantos como V. agravia en sus escritos < es posible señor , que 372 ^ ' todos han de ser de!inc,ie«tes ? Y aunque lo fuera.. ¿ no s*. ria prudencia el casti-ar ,„ i.iiero á unos re^e-.-vaadu u otu,s para después? Reserve V. siquiera ásus pa,sa,K.s los ¡¡ortenos, V aunque tenga n.ucho que decirles déjelo para el fen.p. Je qua esma parque de lo contrario V. tendrá con ra a los franceses , á lis ingleses , á los portugueses, a lo» e.^- 4oles alosnorte-americanos, álos provincianos, v a lo. p: teflos mismos . en cuyo caso V. será pe.^.do y ^ sus- pendido en una cruz sin tener siquiera un palmo de tiu la , en nue caerse muerto, , Examine V. por gusto todos los ramos de la prudencia, ydeías virtudes subaltenas que la decoran, 7.^"='» «¡"^ todas ellas estAn insinuando lo que yo le aconsejo; no se gat¿pues, Señor Guachi politico , y guárdese para des- Mes porque perdido una vez el número uno se pierden Cd;Is ,' y 'o sale la cue„ta.-i>ios guarde &._-^Dona Chantas omnia spemt, spes autem no conJundU. Mi Señora DoÍM Charitas onmia sperat, spes autem non confundit. Pe Jonás nos refiere la sagrada historia que se hizo precipitar al mar creyendo que su naufragio era el remedio mas oportuno para serenar una tormentaf; y no me negara V. S. que muchas veces conviene el que muera uno solo para que toda la gente no parezca. San Pablo deseaba ser anatema por sus hermanos, venderse , y revenderse por ellos ; ni yo dudo que a suma de la prudencia es reunir en un solo punto los males para acabar con ellos de un golpe; suponga V. S. que todos L odios, todas las venganzas, y rencores que mutuame.,.e órdevoréu se dirigiesen ámi solo, y que acabando con ^Tco^ se uniesen en mi misma ruina Herodes con Pila o ; Tesando de golpe toda la anarquía, y resu»citando la unión de mfs cenizi • en ese caso habria ni aun asomos de razón para imponerme la nota de imprudente ? Digo mas; el autor, y consumador de ««e^t™ ^ . «1 ejemplar de los predestinados no hay duda que fue un 373 modelo el mas acabado de prudencia, y vernos que para salvar al mundo reunió en su adorable persona todas nues- tras iui([üidades para que cargando sobre si la maldición de la ley , y para que siendo como fue maldito por nosotros fuésemos Como somos hijos de Dios , acreedores á su gra- cia ) y herederos legítimos de su misericordia. Aun los brutos animales nos enseñan esta máxima prudentisima : el raposo cuando se vé muy cargado de pulgas se va á la agua, y sumergiéndose poco á poco dá lugar á que las pulgas huyendo del agua vayan dirigiéndo- se hasta la cabeza, y lu(go que las vé hechas un pelotón en la punta del hocico, zambulle , y queda libre de vichos tan importunos. Ya pues que soy indigno de ser redentor de Sud-Amé- rica á lo menos permitame V. S. ser el raposo de Sud-Amé^ rica, ó el hocico del raposo, que yo le aseguro que cuando Vea juntas las pulgas no tardaré un momento en dar la zambullida para que quedemos libres de caraías , y cara- beros. -—Dios guarde &c. Et Gauchi-politico. Señor Guachi-poUtico, Vd. es hombre al agua ; vd. está ya perdido por ese purito de dar, y tomar contra los hermanos que nos han enfederado. \ Vaya que había sido vd. el hombre mas á la tardcj y mas chorlito de cuantos han nacido de muger ! ¡ Apos- tara yo que vd. no entiende » ni aün ha visto la aguja de marear, ni tampoco ha visto veletas, ni sabe cuando es Norte , cuando es Sud , cuando es Leste , ni nada de cuan^ to conduce á averiguar el viento que gobierna. Vaya vd. con Dios, señor federimontonero , que al fin se ha portado como chimango, ni podiamos esperar otra cosa de un choti-protector , que habla como un chacuaco oriental para perderse como Aríigas al mejor tiempo, des- pués fie habernos hecho consentir que era protector de lá conferacion del Rin, ó como Bounaparte, que no supo conservar su omnipotencia. 374 Gaucho había de ser vd. para dt-jarnos empai:íai!adas, ¡ ciialai ! ¡ Dios me nuiíe con cjiiien me eníit uíia! Vd. , aiiiigo , ha hablado tan^claro que }a líadie lo eiitieiide, y de tanto escribir se ha escrito ya la respueistü. Vaya vd. con Dios, y créame que las matrí.nas ya se le han desertado, pues á nuieríos , y á idís uo iiay aotigos, y mas vale salto de mata que ruego de bucuos &c. Lo que vd. puede hacer es meterse á heroiilafio , y supuesto que nadie puede sufrirlo, vaya vd. donde uo in- comode para que todos quedeuios quietos, y contentos cuu m ausencia. Dios guarde Se— Doña Primero sot/ yo que nadie. Mi Señora Doña Primero soy yo que nadie. Como yo no estoy en autos , su aprecisble carta para mi es una algaravia , ni yo he podido etilender una sola palabra de su contenido ; el ser hermiíaño es cordoroie á mi oenio, a mi educación , y á mi dictamen ; como si-a esa Ta prevenda que me espera, no hay nada perdido ; en- mudeceré enhorabuena , pero á buen seguro, que á mi me pierda el silencio como al imprudente Amidas; si las matronas me abandonan tal dia hará un año , y eiisís me lloraran algún dia. Dios guarde &c. El Gauchi político. Satisfacción. El Señor oficml D. Gabriel Velasco , á quien no tenr^o el ho-^ ñor de conocer ni de msta , me hará la gracia , y favor de creér , y persuadiste qne no soy autor de la carta inserta en el nmñ. 15, 1/ por consiguiente no soy responsable ; solo si es loable mi zelo, pues en caso que su contenido sea cierto yo debia publicarla : re* pptidas veces digo en mis escritos que yo no doy contra los pro- vincianos buenos', he alabado en mis mmeros á los que lo han me- lecido , y á muchos porteños los he tratado como merecían con el fin de que removidas las piezas eterogeneas j reine sólidamente la paz , la unión , y la virtud^ Imprenta de la Independencia. NUM. 17. DEL DESENGAÑADOR GAÜCHI==POLlTlCO, Federi-montonero ^ Chacuaco- oriental^ Ckoy ti' protector^ y Puli-republicador enojado con todos los hombres de bien^ que viven y mueren descuidados en el siglq jdiez y nmv§ de nuestra era cristiana. . Es un adagio nauy repetido , y murhas veces compro- bado por la ex periencfa , que un gran desorden trae uu grande órden , y tantas veces va el cántaro al aj^ua, que al fin se hace pedazos , é inutiliza para su único empleo de ir, y venir. Los desórdenes suelen üeofar á cierto grado, que des« piertan al público de >u letargo, y lo («bligan á louíar me- didas las mas firmes, las mas ejecutivas, las mas derjílsii; , ^ mas de una vez las mas sangrientas; en esos laíiCesapiiradoa es cuando aparecen los hombres de ^enio sostenidíis por la voluntad , y fuerza pública para aplicar reíne^""''«' ,,„e las señoras se merecen.-Dics guarde &e. El feof. lanírórÁco. Cormpondencia de las matronas con el Teofilmiropt- co contestada por el GauchlpolíUco. Señor Téofikmtropico. He tenido la proligidad de rep..sar los números todos de los .■uat.o periodistas con espíritu de crítica, y con la i,„parcia!iOad , o s.s.en. el^aso que los varones e„ público d.g.u una cosa, y las m „ron- s d>..au otra e.. el seno de sus famil.as. S i aÍpues V. S. averiguar quien ha sido el atrev.do ,.,ehan..rpadosunoa,bre,ynoduaequeinn,echa.amen,e ' Imniu nado para escarmentar á los inq.«lSt,cos , que hen aL ular la imporlancia de tener contentas a las X D "¿.de ¿. A n..y>re delTeofiU^6,ico. 383 Señor Teo filantrópico. Muy poco he leido yo de política , pero basta la luz natural pura distinguir el gobierno monárquico del repu- blicano ; y asig-narle a cada uno sus atribuciones - el mo narca absoluto gobierna bien , ó mal .u república con su vo untad soberana; yo el re¡j , yo lo mando, tenedía asi entendido; el hace g-.andes ; hace nobles, forma la ad- mnustraciou piiblica del modo que le parece, j la refonra cuando se le antoja recibiendo rpiejas , é inforuies en con- ira , ó á favor de sus ministros continuándolos , ó depo- niendolos cada , y cuando le pluguiere. Al contrario, en el o<.bierno"popular el soberano es el pueb.o , y los funcio.ianus públicos unos capataces , y so- bre-estantes puestos por el pueblo mismo á la frente de loíf. negocios, para administrar justicia, y conservar el órden según el método, y sistema gubernativo que el mismo pue- blo les presenta como un arancel , regla , v norma de la cual so graves penas jamás pueden separarse. El pueblo soberano jambs duerme porque de día v de noche lo tienen en vela los cuidados de la soberanía inalienable é imprescriptible ; el pueblo tiene tantas espías sobre los o-obernante. cuantos son los ciudadanos deque .^e compone ; el mas inferior por medio de la prensa puede quejarse al pueblo soberano del menor deshaguisado ro metido en su persona, en su familia , en sus bienes, ó cu cualquiera de sus conciudadanos. A los gobernar.tes no les queda mas arbitrio q.ie s( hombres de bien , y en caso de no serlo gastar inmens sumas de dinero para comprar á todos los periodista r •»1 I 'ÉÉÉÉIU 384 todos los ciuílaíbnos para que la imprenta eumudesca, y no los ponga en su claro día. Que oie niaíen sino he dado yo en el quid de la difi- cuUiui , y eso que ni be leido á Fufeudorf , ni ¿ Montes- qideu,' niáMably, ni á Delolme , oi a Joan Santiago, ni al Monseñor Francisco Maria , nial cochiquimico cons- titucional boticario español pedante, tunante, y libertino que en Londres está escribiendo disparates. Hable pues la imprenta , brarne la innprenta , y cuan- do las melodias no basten échese nnano de los rebuzno.^ pues nada está de mas en este mondo, y basta el veneno en ciertos lances se aplica como única , y eficacisioia nie- dicina. Ya sabe V. Señor Teofilantrópico , que las matronas no tenemos obligación de hablar con todo aquel conoci- miento de causa que es propio de los que porque Dios asi lo quiere tienen la masa en las manos fiara empachamos , con sus amacijorí, llenos de gorgojo, y de centeno en vez de robustecernos, y nutrirnos, con pan de trigo bueno; no- sotras cumplimos con apuntarlas especies, y arda Tro} a, porque si somos la mitad, y la mas reconmendable parte del pueblo soberano; nuestra voz debe también ser (»ida con respeto ; ó mñ ad vos clamUo, et vox mea ad filioM ko- mtnum ! \ O varones, el bello sexó clama a vosotros , y su voz se dirige á los hijos de las mugeres! O somos, ó no somos; arriba, arriba! que nosotras tam- bién queremos andar con bata , y tener Usia. Dios guarde ^c,— Ba. El mejor jugador no debe quedar sin cartas- 385 Mi Señora Doña El mejor jugador no debe quedar sin cartas. Las iüjiisíi'cias del sexo íiíoníonero tienen de fecha seis mil años , y afganos siglos mas , pues siendo asi qne toda su importancia, y toda la fuerza que se le confió fue no mas qne para honrar , servir, y defender al bello se- ^'o ; no cbsíante el se ha alzado desde el prinripio con el sanio, y la lismoiia, por cuyo motivo está condenado en costas, y scíiíenciado á que padezca algno d¡a dolores de parto, y el sabrá entonces lo que es parir cuando nos apeste con el parto del ante-cristo , como mas larg-ameute se contiene allá en los Humeros del TeofilanXró pico , donde podrá verse. V. S. no se descuide, porque ío>s varones, si los dejan, abusarán de la fuerza abandonando ingrata , y descomedi- damente al sexo de las gracias. Dios guarde &C.--A nombre del Teofilan trópico , ei Guachi-poUtico. Señor Teofilantr épico. Los ingeniosos hidalgos, los caballeros andantes en el siglo quiíice tuvieron quien les hiciese la caridad de decir- les que no fueran golpeados, y que si querían ser hom- bres de juicio , tubieran juicio, y sedejaseade aventm-as, porque donde las dan las toman, y muchos yendo por lana suelen volver íresquüados. Del mismo modo en el siglo diez y seis los predicadores en vez de anunciar sensiilamente la doctrina del evangelio dieron eo mesclarla con episodios bastante impertinentes, 388 toníefíiporizariílo deutn^iaílo coh e\ genio del siglo que á íalia (ie veidaclfra, y ^oU&á eloqueucia queria suplirlo todo con lili estilo hiiiihado , y con nna erudición trühiíia por los cabellos, y tomada de las polianteas para divertir a los oyentes con conceptilio>; pr dicnbles, que ó perjntjicaban á los Heles, óá lo menos irapedian que la palabra divina produjese todo el fruto de que ella es capaz cuando el o rano esta puro, y ^'ni mezcla de partes eterogeneas ; pero esos predicadores tuvieron la dicha , de que otro predica«lor les hiciese la caridad ridiculizándolos ha^ía que acabó con ellos. Por desgracia nuestra el siglo en que estamos ni abunda de íngetiN)Sos hidalgos , ni de predii adores gerut]- dios, porque está encastillado en la sabiduría, en la filo- sofía, en la ilustración íantamagorica, con que lodo lo eni- brolla, y transturna para convertir al iinage humano en una socieilad gauchi-política, federi-monlonera ; choíi pro- tectora, y psendo-filosoñca : estos infelices son dignos de murha compasión poríjue son unos pedantes tunantes, que como insectos han brotado , y j)ülnlado á expeiísas del calor, q(jeles ha dado la libertad maPeníendida y peor digerida. ¿Y es posible que tan luego el siglo diez , y nueve ha de carecer de un medic(» caritativo, que los cure de su locu- ra ? Manos pues á la (;bra , señor Teofiiaiítrópico ; sírva- se V. añadir a sus cinco periódicos otro mas, cuyo titulo r:pn plsiíiM.iente; Quijote filoso/ico: Beferqfonte arditeocra- ta: encadeno fiintasmarmlc^K y enfederador qeneraU é hfíiolador nmversa! de ios pobres con los ricos para .el 387 despojo absolaio de todos los que trahojan para mante^ ner sus oh! aciones en el siglo diez y nuei^e de nuestra era crisflann. Créame que un periódico seinejar.te es de extrema ne- cesidad, porque los vicios cuando se apoderan déla multitud solo poniéndolos en ridiculo pueden exterminarse , de* no, no.-Dios guarde, &c.~Z>a. JYi ng una delig encía está demás. Mi Sa. Da. JSTinguna diligencia está demás. Su discretisimo proyecto es de lo mejor que en este siglo se ha pensado, y e.^o mismo es lo que estoy vei ifican- do á esfuerzo de no fingidos desvelos; reflexione V. S. y verá que el Teofilantrópico-Mistico-Politico es un verda- dero Quijote filosófico; el Gauchi-politico Federi-Monto- nero es un Belerofonte antiíeocrata; el Suplementista es un verdadero Cacaseuo fautasmag-orico, que cuanto mas lo des- precian, y desatiei.den tanto mas insiste en sus cosas; últi- mamente el Paraüpómenon es un enfederador consumado. Resulta pues (jue V. S. en la substancia ya está ser- vida sin faltar la circunstancia de la Dulcinea, que es la señora comentadora de los cuatro quijotes, la cual ha dado ya su prospecto, y su número primero, y no dará los restantes hasta que se disipe la actual tormenta. Teng-o seo;un esto la satisfacción de pod»er asegurar que ya V. S. está servida ; yo desearia la bella oportunidad de poderla con placer en otros mas a&uutos de importancia publica. Dios guarde &c. A nombre -del Teoñlanrópico , el . (vauclii-politico. . SeI.oTTeofi¡anlró¡ñcp. Vdes/ cníUrd d-íienden al clero como es debido , y á satisfacción de ud público ilustrado, y piadoso que los llena de!>endicione.; pero ^ quien pudiera jamás imaginarse que los de su oiismo habito , ya totiiando por pretexto ia legitimaos los palos iriiagioarios de una pelandrasca por- diosera ; ya citando unas excomuniones que solo existen enel canto de la memoria ; ja alegando los estatuto* de Barcelona para la familia cismontana de la regular obser- vaiicia; ya sugiriendo á ios escritores públicos especies, claustrales, y chismes ridiculos &c. &c. &c. habían de to. mar un empeño tan decidido en que los periódicos no .olo mueran , sino que también mueran de repente ? Si el editor de los cuatro periódicos fuera un corista, nn hebdomadario, ó un religioso que actualmente seguia la carrera literaria podria muy bien por medio de la Ga- zeta Ministerial exponerse al público , que por ilustrar á la provincia hacia falta en la hebdómada, ó en laauk; pero siendo un religioso grave , jubilado, y gracias á Dios por- teño de algunas luces , salir un provincial ciiciendo en una gazeta que el reverendo padre esta en la Observancia por una condescencia suya criminal , es hacerse muy [)oco fa- vor , es dar lugar á que se le diga que ñ as criminal es hx condescendencia de este pueblo en tolerar á un montevi- deano alvearista , y en íín es dar lugar á decir, que el dero mi^oio á veces da motivo para que los menos piado- sos hablen con poco respeto de los que se dejan arrastrar de pasiones hajas. Dios g uarde &c.-~.Da. Estense los Christos quedos. Mi Seuéra Doña Estense los Christos quedos. De iodo hay en la viña del Señor , y yo he celebra- do los escrúpulos del reverendo padre provincial para con ese motivo exponer yo mis escrúpulos , y urgarle el pro- vinciaiato, ^ como es eso de que no se han de enmen- dar los errores , y locuras cometidas por un gobier- no revolucionario, y provisorio en la orden de San Fran- cisco ? Todos saben que un secretario antiteocrata domi- naba toda la junta de gobierno: todos saben que la cámara fctlló en contra de la innovación ; todos saben que también la junta de teólogos falló encoiitra ; todos saben que los perturbadores acudieroii por ún,co recurso á una junta de guerra, en laque fue sostenido el provincial intruso para que después pudiese decir. Deiis indp. e^afurum , aviumqm máxima formido. Por eso soy provincial, y por la fuerza temido. Estos si que son escrúpulos verdaderos; pero el es- cándalo porque el padre escriba es un escándalo no solo fari- saico, sino que debe ser castigado por !a patria ; pues solo im forastero que no está en autos, y á quien le duelen las cosas de Buenos Ayres podia á los once años derevolucioQ salir con una empanada semejante. Dios guarde &c.— A nombre del Teofilantrópico, El Gaticki'poíliico. \ Oficio del Gauclú poldico al Teofilcuitrofico. Señ J7' Teojílantropico. Mny señor mió: rae es nriuy sensible el f]es;cuido que Y. ha tenido en conservar sus líémeros , por cuyo «10- tivo el público en vano pretenderá , que se Je sirva cun una colección de los trabajos , y tareas de V. Yo al contrario teng-o !a satisfacción de haber conser- vado escrupulosamente todos los ejemplares de mis escritos para dar á luz mi primer tomo; pero por eí bien de la paz, y considerando que V. es el director de los cuatro , ocurro á V. para que obtenida su buena venia pueda correr inO" fensopede mi tomo primero. Dios guarde k>c.—El Gauchi-palítieo. Contestación. Señor Gauchi-político : por lo que á mi toca puede vd. ir formando su colección , pero por cuanto vd. ha sido de- masiado voraz me parece qne la Matrona Comentadora quizá tendrá algo que enmendar, por cuyo motiva 1^ acon- sejo á vd. que ocurra á ella, ateniéndose M u# Bdo á sus resoluciones ; pues sino me engaño , la señora esa está ea- cribiendo por comisión del congreso general de las matro- nas , y será cosa terrible el que por nuestro descomedir miento llegásemos al fin á caer en su desgracia. Dios guarde Uc.—El Teofilantropico. Imprenta dé la Independencia: D ES ENGAÑA D O R GAÜCHI=POLITÍCO Federi-mantonero^ Chacuaco- oriental, Cho- ti- protector, y Puli-republicador enojado coíi todos los hombres de him, que viven y mueren descuidados en el siglo diez y 7iuev(¿ de nuestra era cristiana. Es un bochorno para mi el ver que ya se concluye e] famoso año veinte sin que 3/0 haya cumplido la comi- sion de dar al público la historia federal que me fue reco- mendada por las señoras matronas ; los comentarios sobre la historia de Salustio me hubieran desempeñado comple- tamente , pero como }o soy tan compasivo los he omitido por no ensangrentarme ; los comentarios de la matrona comentadora también pudieran servir para desempeñarme, pero la señora se dilata tanto que ja me es preciso decir algo para que no se concluja el año veinte , sin que tenga- mos el ensayo , ó la historia de la maldita federación que hasta hoy nos tiene tales , cuales no podemos entendernos. ( Historia federal Romana de los Baclianales. Ciento ochenta y seis años antes de la venida deChris- to, y quinientos sesenta y seis de Ja fundación de Koma, 392 según lo refiere Tito Eiyio €n bu Ubro treinta y nueve, huvo en Roma una conjuración masónica la aras ominosa y funesta, cati^adfe por unos forasteros, á quiene. por una hospitalidad malentendida se les daba mas mano que la que debieran. Fue el caso que un ffriega aventurero vino de 1 oss no se atinaba con el indo, ó nidos de cujro fermento saíia tanta infamia, y tanta atrocidad ; basta que al fin el cónsul Postumío Uec.4 a teuer noticia de todo con la siguiente ocasión , descúbrese la conjuración fedérlmontonera. Paulo Ebucio hijo de un caballero romano, cajé po? muerte de sii padre bajo la tutela de un tal Sempronio, coa quien su madre llamada Puronia pasó á secunda» nupcias. Sempronio se haUia comido los bienes del pijpüo, no hallándose en estado de d^r cuenta de su tutela, y de' acuerdo con su muger tratar(?n de librarse del piipk á quien su madre le dijo que h&bia hecho voto de entrarlo'en la federación de los baxranales. Ebucio consintió gustoso , pero una cottesana llamada Híspala , 4 quie» Ebucio comunicó la resolurion le dijo: permitan primero los dioses que é ti y ámi nos quiten las vidas antes que pongas en ejecucíoH un intento tan funesta ; é inmediaíameníe le contó al joven todo cuanto se trataba en los nidos, d federaciones nocturnas, á las que ella siendo niña habia sido llevada por una muger qu« S94 la cuidaba , y que ella por temor de perder la vida se había* abstenido de dar cuenta al magistrado. Ebiicio todo asombrado se fue á Postumio la mañana siguiente; este magistrado lo recibió con mucha benigni- dad diciendole que volviese dentro de tres dias , en cuyo intermedio hizo todas tas informaciones necesarias, y ave- riguó que el número de los enfederados compreliendia á casi todo el pueblo romano , porque con diversos pretestos los mas délos ciudanos, Ó estaban iniciados, ó consumados en los misterios de Baco , ó de puro bobines pertenecian á lá^secta sin saber poco, ni mucho de lo que en ella se trataba. Postumio dió cuenta de todo al senado, y apenas acabósu relación todos los senadores empezaron á temblar temiendo cada uno encontrad en la federación á alguno de su familia. El cónsul Postumio fue extraordinariamente ha- bilitado para perseguir á los cabezas, y principalmente a los abominables sacerdotes, y á las néfUndas sacerdotizas de la pestífera federación; Hííbiendose. asegurado los masones principales los cónsules convocaron ia asamblea de la plebe haciéndole prolija relación de las infamias y excesos, enterándola también de las providencias que iba á tomar el tribunal para cortar de raiz tan infame secta. La plebe quedó ater- rada con la noticia , y corriendo por las calles de Roma averiguaban otros muchos nidos, y apoderándose de los pichones , y pollancones que encontraba mas que fuesen mas altos que las nubes los trahía amarrados, y los pre- sentaba á la autoridad para que fuesen 6 degollados, ó tildados inequivocablemente,, . . • - 395 , Dice la lusforia qne el n.Vmero de congrecraMes en Roma solo pagaba de .iete „,i,, , cuatro e,a„ lo^^^fceL 1^ o po.,„fice* .,e ,a secta , , los ioventce. v asi f.,e "e -pues de haberse ejecu.ado en Roma ejemplares cantil Moralidad El Gauchi-politico no quiere enrnrní"^^-,^ «n hombre njoderado , solo si k.u.Hp. á i ^ r I . »upiica a los nue nos ha.i enfederado, que se .¡rvan ,e„er toda la vergüenza " " sean «P-s , y 3 a que „o han sido cast.gados „ , dX a lo n,enos en adelante no dén Ingar a qte los til ,e ct j: . , , '"«iii , e.sran , y estarán siempre rijiiv distaütes de ser nuestros oráculos. ^ Fuera, fuera carafas; aventemos • ..-ano puro, , serenas n.vencih.« de ^'"^"^ ^' Se habla mucho de nna consulta que ha he, ho 4 , honorablejnnta de representantes el M I{ p p de San Franciseo sobre si la libertad de ¡JÍr^r tensiva é /o, indioiduos de .su érden : Ia"C fdT prenta se dirige pnncpalmen.e a contener os t i, poder para qne l.s autoridades se contengan el ts'- sn i~.porene.ordeno.erdela,adas;, p:e,r::t En semejantes repúblicas los padres franr-^.. ta. ..-Jos de Oíos , heredero, del Llo%;r 398 otro hijo «Je vecino , y asi con.o el R. provincial sin li- cfncia'de su prelado ha tenido la costumbre Al [)rincipio de nuestra revolución cuatro religiosos ex- pusieron de palabra, y por escrito cuant,> se les antojó con- tra un prelado reconocido, y recibido por ta! : cuatro reí- oio^os ganándose al secretario déla primer^junta quitaron l\ verdadero provincial, y colocaron un intruso del cual ¿lesciende el que tenemos actualmente ¿yes posible que él R provincial no escrupulice esto , y solo tenga escrú- pulo zoelo. aníiteocraías que en el año 20 se han alzado con la enciclopedia universal, ¿ Que mas ? el R. Fr. Cirilo , que ahora es general déla órden franciscana fue g-azetero en Montevideo sin que los religiosos godos tuviesen el menor escrúpulo, y un provincial patriota, un fédcrimentonero notono -eg poí^ible que escrnpulize, é importune a los tribunales con sernejaíjíe bv^veria ? El señor brigadier D. Juan Martin Puevrredon debe cnanto aníes lestituirseá su pueblo para confusión de los federi-montoneros tanto [lorteños como provincianos de los cuales nos libre Dios para que no se repita el concierto des- concertado de música asnal con que nos han aríinxlido en el año veirjte; es cosa fuerte por cierto que este ilu^itre f)or- teño , COJOS padecimientos le han provenido de oponerse á los planes fed ifragos de los que tan puercamente nos han enfederudo, permanezca en Montevideo confundido con los malvados, que por fedifragos han sido ignominiosa- mente arrojados de e»te pueblo. \ Porteños ! • hasUt ouaix i ,, habéis de contemporizar con la opinion de esos forasteros . 398. de esos ingratos huespedes, que han banqueteado al son de las desü rucias, y humillaciones de este pueblo? El brigadier Pueyrredon hacierulo un sacrificio á la írnuquilitiad publica se resigno con magnánimo corazón , y generoso espíritu á separarse de su patria para que el pueblo l )gi apelos admirables frutos, y efectos de la federa- racio^ con que nos brindaban los enemigos que abrigamos en nuestro seno ; después se ha YÍsto que Pue3rredon , y Tagle porteños lejos de precipitarnos , antes bien se sacri- fx^ron por librarnos., y redimirnos de una humillación que quizá no se habrá visto igual en pueblo alguno: estos dos héroes porteños sufrieron con la mayor serenidadel golpe de la perversidad de unos, y de la intriga de otros, qiie ó ignorantes, ó maliciosos hacian consistir la salud pública''en su deportación , y extrañamiento ; pero yo no se que el heroirfmo de estos ilustres p(»ríí ños alcanze hasta el extremo de serles llevadero el verse confundidos con esos mismos hombres que han cubierto de ignominia núes- tro nombre , y „.e con ,H,ue!ia recbida maxin.a cm,. 'TT'' >"> h«y mavor r,ue B.e,M,..A,,re.se.tá,-o„vencld,. de que efec,,va,nente f..e engañado por lo. enen.ig-o, de Puevn-edon , .v T«..-re despne. ,«e iineno.A, re. .e ha desp,.du-ndido .ij on^ho; de e, os como de una peste, y á otros tolera de purabenio. >'M ad fpnza reprehensible, permitir i.o obstante qne Pnevr- redon , y Tagle permanezcan .confundidos eon los viles canallas, Hd:„„es, y execrables anchopitecos kd,¡)n«.s aj- en el ano vetnte nos enfederaron , y envenenaron , para mi ani.go pobre , porque soy una lastima en meíeria de ternuras, l Quienes son los que se oponen boy á la restitución y posiliminio honroso de los porteños Pueyrredon, y Tagle? si aman la justicia, y los consideran responsables de algunos cargos ¿que otra cosa pueden apetecer esos Aristi- dides que tener á Pueyrredon , y Tagle en actitud de sa- tisfacerlos, 6 de purgarlos? ¿ porque esos Aristides inte- gerrimos líacen consistir su integridad, y su justicia en la humillación, y descrédito de unos personages porteños, que sehansacnficado por no postrarse de hinojos ante el^ nefando Ídolo del año veinte? ¿esta conducta hipocrica es^ acaso el medio deformar hooibres virtuosos ? ¿quien quer-' ra en adelante enfrenar a los anarquistas , y castigar á los^ socarrones aspirantes si el poder del vicio ha de .er siempre ; 401 tlomioaiKe, r ha de disponer del destino de ios hombres ? W exorno, ^^obemador , la honorable junta, y las de- mas autoridades ^ están acaso rodeadas de las mismas furias t|ue rodeaban á D. Manuel Surratea ? Si lo están; perdidos somos ; y SI no lo e.ián ¿ cómo es que los ilustres porteños Pueyrredon y lagíe permanecen confundidos aun con los indecentes, viíes, y bajos fedifragos que nos enfederaron y^^'^^'^-^^^^^^ Continuará, Mnda mais á la Gazeta de los Miércoles. En la Gazeta del ]\Iiercoles 27 de Diciembre se lee el artículo siguiente. El Domingo 24 del corriente se celebró Misa de gra- cias en la Iglesia Catedral de et^ta ciudad por los gloriosos triunfos de la expedición libertadora del Perú ; asistió el gobierno con todas las corporaciones , empleados, y jefes mditares ; de regreso á la fortaleza recibió el señor go- bernador felicitaciones a nombre de la patria" Ainda máis, señor gazetero de los miércoles, aínda mahhmoeula misa de gracias una oración gratulatoria. Aínda mais, el orador costeo la cera como lo habia prometido, y costeo también todo el octavario. Jiinda mais, el orador auguró que los gloriosos suce- sos daban margen á esperar que el señor continuase las ya comenzadas misericordias, por lo cual era un deber niies- tro el continuar también nuestra acción de gracias vincu- lándola en la congregación del alumbrado, cuyo octavario se empezaba aquel mismo^ia con la circunstancia de ser 402 el señor ^.A^evu^áov el heriiiaüu üiayor de tan rca.iDetida- 'No'eÍ"ren>!e c^ne el ^azetero de los m i em>le. hubiese omitido tautascircuiistanciasBiel orador hubiere sido pro- U.^^o.. e^ imparaal ia. hubi^e .rn,t,do . fuera un poco mas teócrata, ó nieoos adicto a tuirera el bueno. ^ i t.- Señor Gaucki-pohfico. Mi marido que es un buen hon.bre meiorando ]o óreseme , no ha podido ver sin dolor el robo que han he- cho lo 1 ui ios el dia 16 de corriente y no pud.eudo suínr ,,ue cn:xUo ind.os <:le.¡«..ie„ á los dfim,s c«rr.pa>«í'';* «J*^" imdolo-i á V,e<\h lirnoí.tia no luas por la ai>atia , y arh^'oó aponerse á la cabeza .le algunos n.i.vulüos, le lotmnneridose^ y ha fijado su puo.o de reu- . inu en la tUncia de Hidalf^o , que ao.ha . de ser jaquea- da con muerte de los individuos qv.e bal.arou en ella. _ Mie.tras mi cousorle maneja la e.,>a.a , m 403 jvícctnocer cnra, ni sacrista» í ya en fi,. en -«o tener ¡ey,. . n, roque , ni hombre terrenal que se averigüe con Maldita era la educación ile los canipécinos en tiempo s .Ld OS CU. as tienen poquísima ioiporlancia, su voz que e bde la religión está despreciada, v desatendida; no hay i.ruK hd V 1 M ' / " ■'"'^P«^"fl'^"eia es como la igua.d, d, y la hberiad, de suerte que en once años hemos quedado al razo para ser rasurados en todas di recebe poi ¡asegundad, la propiedad, y la imprescriptihiHdád til. ; :r el r ^•«'ond-ido tais tinterillos , cuantos quemados se vean por siempre jamas • Mi Sa. Da, Aun nofaíta honor en tas mugerex. Muchos me dicen que las matronas se exceden dema» 'eil f T"'*'"'' V^r-}oái.o,, pero JO digo que ea mi ^era falta de conocimiento el no advertir jamas el menor desliz en yuesas sefiorias ; antes bien á mi me parece que "i^:;; 'TV' SS. se quejen, y aunVeten^ apodeiai.e de la administración no in perpetuvm, sino tJaj^a que los varones se entonen , porque esta ya no es Gobiernen en bora buena las matronas mientras los varones aprehenden á rezar, á santificar el día domino-o y a convencerse de que son unos ie-os, y que el estado ecclesiastico sabe mas que ellos, coííio también que es capaz de ponerlos en orden si ellos se dejan ordenar se- gún las máximas de la religión, que son las únicas donde se encuentra el verdadero patriotismo. ^No quiero decir mas porque estoy empeñado en evi- tar cuanto sea de mi parte el que los salvages del año veiu- m te no me tengan por fanático, pues eso seria para mi uñ bochorno pir el mucbo concepto que merecen ^ y por el rnucho caso, que hago de ellos. Dio^ guaiUe &c. El Gauchi poUtioo S^^ñores de la Junta protectora. Fr Francisco Castañeda ante V. Honorabilidad con bertad zelar con discretas tergiversaciones las clausulas por el poder, por la emulación , por la igno- ra cTa y aun por la refinada malicia de los que huyen de ía iuz paía que sus malas obras no sean vistas, n. argüidas, ""''fifuibun:! protector de la libertad de la imprenta es ,a ca.a ó a.ilo de la sabiduría , el paladmm de los escri- lorei ía egide que los cubre contra los ataques de los S que abundan no solo eu la plebe, sino en la no- bleza en la milicia, en los gobiernos, en los cuerpos e- títlativo" , y en el clero mismo ; por eso es que debajo del Cilo odo poder debe rendirse a V. Honorabilidad, y ci.io ' nioceder contra aquel escritor pu- q"e d"efn eX:e';oVo^^^^^ ]■ Honorabilidad. La nación desprendiéndose de su soberanía actual , y confi^endola á suL representantes expresamente asegu,-a Te se leserva el derecho de censura, y la protección de los sabios que quieran instruirla , é intormala acerca de la conducta y disposiciones de todos, todos todos los que hubieren 'm^erecido justa, ó injustamente su confianza; tor consiZente V.' Honorabilidad es eltribnna mas agns- f Mflfnatria V el que se equivoca tanto con la i ndepen- dendl pCl'ada que si p2r imposible la provincia, ar- "eiUiña renunciase la hberlad de imprenta podna ser ata- 40§ cada por las deraas provincias con taiifa justicia , como ?¿ efectivamente renunciase á sn independencia que es Ja ba^ se del sistema americano , y el único vinculo de unión qm nos ha quedado después de la horrorosa anarquía en que nos ha sepultado el silencio criminal de nuestros escritores pú- blicos. Pero en el malhadado año veinte qne estamos conclu- yendo , ó porque subsiste aun el espiritu vertig^inoso en cuvo vórtice fuimos desgraciadamente envueltos, ó porque no habiendo sido completa nuestra virtuosa explosión, aun no nos hemos purificado de piezas etereogencM-s, ó porque los aspirantes tolerados desprecian nuestra brabura, y creen efectivamente {|ue ni los conocemos , ni los entendemos; ello es que V. Honorabilidad en este año ha sido atacada bruscamente. Sé ha dicho generalmente y creo que con sobrado fursdamento tjue en este año veinte se trato seriamente de abolir la libertad de la prensa sugetando los escritores pu- blicos á una inquisición ó junta de censura que los detu- viese en sus marchas, é interrunpiese sus tareas. Es pu- blico que un prelado regular conocido por partidario de Alvear, y que á todos nos quiere ciegos para enfederarnos otra vez, tiene pendierite un fecurso ante la honorable junta provincial y que esta se ocupa con serieííad en decidir un problema cuia sola proposición es un ataque escandaloso contra libertad de la imprenta, pues seria conveniente que esa, junta encargada de protegerla interpusiera su recomendable ministerio, á fin de que no se proceda á la resolneion sin su audiencia y conocimiento. El problema se reduce á averiguar muy seriamente sobre si unos estatutos de Barcelona para la familia cis- montana deberán tenerse por denias vigor que el concilio Lateranense, y Trideníino , para que en virtud de Jos tales estatutos el tribunal de la inquisición cargue con cinco padres franciscanos porteños que están escribiendo contra el furor federal de su padre provincial, y de otros que aun- 406 que no son provinciales , pero son provincianos qne nos eiifederaron, y siguen proviucianizaiido, poique aun no han perdido la esperanza fundada en nuestro letargo, en nues- tra indolencia, é inponderable descuido. Ademas es un hecho que desde que por insinuación de mi prelado regular emprehendi la tarea de despertar , y desehgañar al público los señores gobernadores me han importunado de mil modos : El señor Dorrego me hizo buscar , y llamar tres veces con un edecán por sugestión de varios oficiales que lo rodeaban; el señor de Balcarce me llamó también k hacerme vanas reconvenciones ; el señor Quintana me buscó con partida de ocho soldados y mi oficial , que hasta registró mi casa contristando á mi seño- ra madre, y familia; últimamente el señor gobernador Rodriguez también me llamó para encargarme que no hablase sobre ciertos pormenores. * Por íurínna uo lograron imponerme, porque '^racia^ á' Dios estoy convencido de que en el actual sistema patrio como escritor público estoy protegido por la nación contra todo poder que intente empecerme , y que solo V. Hono- rabilidad negándome su protección {)uede dar jurisdiccio\i sobre mi persona á las autoridades, de no , No. Por tanto A. V. honorabilidad pido , y suplico se sir- va pedir explicaciones , entrar en contesrtaciones las mas serias, hacer protextas á nombre no solo de la provincia , 3Íno también de toda la nación Sud-Americana , y reconve- nir á los gobiernos para que no llamen los escritores á palacio, ni los reconvengan, ni los intimiden en manera alguna, sino que antes bien los consideren como á personas totalmente escutas de su jurisdicción , y aun superiores á toda autoridad como que efectivamente son unos censores públicos, y comisionados expresamente por la nación para que la informen sobre la conducta , y manejo de los qne á su nombre , y p(>r su autoridad administran la suma de ]iis.coiafe:-^i^. d'- ;j . }:^5i'KF.M V^ DE LA Independencia, 407 'NüM. 10. Del DESENGAÑADOR G A ÜCHI= POLITICO , Federi-montonero , Chacuaco- oriental, Cho- ti-protectijr, y Puli-republicador enojado con todos los hombres de bim, que viven y mueren descuidados en el siglo diez y nueve de nuestra era cristiana. Señor Editor del Imparcial. «e t..,,ana , lo uno porque nada, nada nos interesan • lo cluca de ^«i- "O. hace forjar juicio de que vd .edelei a e., eso. desvarios, creyendo con santa simplicidad Je I ^deblo y el clero ,a,ubien se deleita en semejantes filoso «as; , ,d es,a e..peñadoen imprimir locura's , bastan ^ -ta hacendó, y í,a hecho su amigo Carrera el bueno D ce .d. cue en fispafia andan con la .eoria de despoj:, i de, o y c,.e eso será dificultoso, porque en España el pueblo b.jo es muy bárbaro, y .a,drá\ ,a defe/rde d-ro; pees señor mió, nosotros sabemo. t.as, y es n„e en Sud.Au.enca no andan con teorías, sino que á d.cir y 408 hacer despojan que es nna maravilla las capillas , y 1- P-- fa, a„ coLLL de los i.,dios infile. .,>e no 'ao , „ ta., bajos como el Mene.,as .le v.l. , ante c,u,e.. oue -a ' l i„eLspo.trasen,os porque era un héroe, con,., lo. elpaül qui reco..ie„da co.o los u,a. .lustrados, por- q..e qu,eren abatir ^^^^^^ ^, ^,,,i,,„„ euando Créame vd. , señor Iniparcial, que c b 1. hace la gracia de c<,.T,prarle ciento y cncenta nun.eros r 'ra L.e contriste al cle.o , y al pueblo con se.nejan- 3:1: y sepa que . un cierto .azetero de 1. uuer eolesun cierto lunes <^--;'-;— V o ha f„erte par Lu , et in tu,a enmendado se le qu.o la ,a e ^^^^^^^^ ^ ^ ^_ Dñ; '^^'7^"";;, ¡te e^uir con la plua,a, t.ate de de la ^^^^^^^^ consejo le tiene n.u, Señor Gauchi poUtico. • « ¿ Dios aue \a vemos confirmado lo que lmpa,-c.al;>alot.e.e ^ p^^ncisco Castañeda, en '"\e1.rrqrie 2 con esté intento, y en parte por e, ou el „,ismo tiene en vengarse del que ta,..as ve, ' puttoensu da.odia, yen parte U.mb.e„ por 409 exterifñínár al que ha hecho , y hace la guerra dé frente al plan coüviiiado entre él, } aquel otro, á quien no ha mu- cho llamó benemérito brigadier de la república de Chile. Quiere decir pues en muy pocas paiabfas que á la sonihra de nuestro crimina! , y punible letargo ha revi- vido el pian de exterminar á Buenos-Ajres por afuera, y por adentro — Carrera saqueando , y despedazando los bienes de fortuna, el honor, y las vidas de los hacendados porteños; y Cavia el escribano de Montevideo haciendo lo mismo con la pluma á los que en la ciudad se oponen al pían que ha concebido Carrera el bueno- Si la fuerza como es natural se. repele con la fuerza; la pluma debe repelerse con la pluma, y pues que contra la de Carrera marcha un ejército respetable , es preciso que contra la de Cavia se ponga otra no menos importante; las divisiones de la Matrona Comentadora , y del Teofilan- trópico han empezado á maniobrar ; preciso es que el Gauchi-político se ponga también en movimiento ; el Su- plementista deje sus cosas, y el Paralipómenon deje á los judíos, que están lejos, y empréndala con los diablos^ que están cerca , con protesta de no desistir de la contien- da hasta que la patria se vea salva , y Cama con Carrera se veari en el concepto, y en el lugar que merecen por sus crímenes. Antes de todo es preciso hacer observar á cuantos no se hallan iniciados en los planes de Cavia, y de Carrera el bueno, y hacerles notar que las íilipicas , y bombas de aplaca dirigidas contra el carnero Cavia en el número 38 del Te.ofiiautrópico debieron su nacimiento á la carga cer^ 410 rada que en el primer niimí^ro del Imparcial le di6 Cavia al R P . C'astafieda, se^un e! niisriio Cavia tiene !a bizaria (le confesarlo en el número 3." pag. 49 en el cual dice "que el R. P. Castañeda ñie el Úíííco objeto de su censura , por ser el único que la merece, el único Judas iscariote, que co* noce, y á quien por consiguiente se dirigieron ias ex- presiones hinchadas del Imparcial numero P." Por lo ntis- mo pues deben los aristarcos fieles ó ii fitles, q«ie abriga- mos en nuestro seno, dejar de molestarnos la paciencia con la especie falsa de que el R. P. Castafíeda siempre es el que ocupa la vanguardia en las coíitiendas sangrientas. La Matrona Comeiiíadora se ha encargado de la parte teológica, dejando para sus coescritores el empeño de ata- carlo á Cavit. en lo político^ en lo federal, y en lo quilonibico, como también en todas las demás humanidades, }' fantasma- gorias de que usa este escribano para llevar á delante su plan de exterminarnos, y enfederarnos : tales también se- rán los puntos en que me fijaré yo en nsis coojinncados. En este ramo entra la pregunta que hace el escribano carnero cuando con mas cuernos que la luna, hablando del R. Castañeda pregunta , y dice ¿ quién es este tigre vestido con piel de cordero ? A esta pregunta respondo, y digo que ese tigre es el mismo que con sus dientes, y aus garras ha arrancado de adentro de las entrañas de la patria á Cama , y á Correrá el bueno antes que acabasen de chuparlas, y roerlas como lo querian hacer para satis- facer al demonio , ó á la corte de Madrid ; ese tigre es el que con sus bramidos desde su sola cueva ha hecho erizar á los hombres, y los ha entonado para píz/üerisar , ó re- 411 dnoir al polvo , y á la nada 4 los ancho-pilecos que querm figurar a la sombra de nuestro descuido. Ta.nbien n.e ocupaié en canto diga relación con ei estado de Chde. cuya república, y |„ ,le los Estados-Uni- dos d,ce el escribano de Montevideo q„e ha si.lo insulta.. Jla por el padre Castañeda : y á )a ver.iad si el rep.ebender los defectos de dos re,,nbl,cas respelables es un delito que r..erczca pena .le infamia ,cuale. y cuantas penas no le corresponden al facineroso escribano, después que se con- sagro todo entero al plan de exterminar á Jos héroes qne «■•abajan por establecer las repúblicas de Cb !e Perú y Bueuos-Ayres, y la de la Aménca entera ? ¿Cuales, y cn¡„. tas no deberá sufrir el escribano después que con Carrera ha l evado « debido efecto el plan Je eiitregarnus a Fer. nando ? Vaya que ó Cavia es el hombre de mas valor entie loa mortales, ó Bnenos-Ayres es el mas prostitnido de todos los pueblos, ó el «fobienio es quilombo , 6 yo no se como Cavia vive entre nosotros, no se como escribe, no se como íe pag-an para que escriba. , Preciso es pues clamar sin cesar ; oreríso es recordar a autoridad del pueblo, recordar al pueblo mismo, y llamar también la atención ■:'.n„i„(í , , Nuestro amor á la patria , nuestro interés por su con- 412 .ervacion no, da derecho .eñor Gauchi-politico para qn« seamos atendidas eu nuestros detalles, y clamores; los d.ma. coescritores nos permitieron que esta sea la B^a cba que sigamos, en que se mezclará tau>l..en el cargo que e foragido Cavia hace contra el P. Castañeda en or en general San Martin , y su brillante expedicon sobre las tierras del Perú. , . Yo soy Da. JVo, no doi cuartel á nadte, y V. seiior Gauchi vea lo que hace en darme cuartel en sus uú.i,eros porque ni á V. le he de perdonar , y si V. me anda co . ^ños calientes, y con no lo dije por tanto , o con cuaU nuierotra de sus muchas fantasmagorías , arderá T,oy a, porque yo no he de amainar, ni desistir de a contienda Lta que la patria se vea salva , y hasta que Cava, y Car. re,-a se vean eu el lugar que merecen por sus crímenes. Dios guarde &c. Da. Yo no doi cuartel anadie. Jfli Sa. Da. Yo no doi cuartel á nadte. Varios mozos de Bnenos-Ayres están empeñado, en desacreditar á las matronas con el tolle toUe de que no guardan moderación en sus escritos; para este efecto venga ó no venga producen la doctrina general sobre asuntos^de moderación , como si estas expresiones, avanjen , fue, no preparen eí cañón , carguen el cañón , disparen el cañón , y otras expresiones de este genero fueran opuesta, en manera alguna a las de Cristo en que nos dice Oucxtt á me qui milis s..m , et humiUs carde : aprehended de mi n„e soy manso , y humilde de corazón. Yo señora no soy de los que se asustan de cualquier 413 cosa; entre V. S. enhorabuena en el teatro de mis númerosi y diga cuanto quiera contra los carafiis , y caraferos , con- tra los Cavias y Carreras , contra ios Sarrateas, y SolereSj y contra todos los que nos dieron e¡ bofetón cruel y macizo, y después nos piíien la paga. Si nos destierran , si nos cuelgan , si nos matan , á b.uen séguro que no sea ponqué Dios les da licencia ; yo señora mia á todo estoy dispuesto por la patria , y si V. S. está del mismo parecer ya somos dos , y poderiios tener el consuelo de que tiPC Hercules contra dúos. Dios guar- de &-C. El Gauchí- político. La libertad de imprenta no es, ni puede ser de ge- nere permissorum ^ porque siendo un resultado necesario de la libertad é independencia debe considerai-se como una piedra la mas preciosa de cuantas están engastadas en la soberania de los pueblos ; los pueblos se desprehenden de la soberania actual comunicándola á sus representantes, pe* ro en el momento que se desprehendiesen de la libertad de imprenta por el hecho mismo autorizarían el despotismo, y atacarian de hecho sü misma constitución. De aqui resulta que adoptada una vez la hbertad é independencia de un pueblo quedan por consiguiente sin uso todas las leyes, estatutos, reglas y mandamient(»s quer atacan directamente la constitución del estado, ni es pre^ ciso que se haga especial mención de ellas para tenerlas por caducas. ^Los estatutos de Barcelona contienen algún decreto , contra la independencia? Pues el citarlo y querer hacer uso de él es ultrajar á la nación; y el consultar si se debe- rá poner en practica para impedir la propagación de las- luces es un acto capaz de fundar sospe( has contra el pro- ponente , los que serán tanto mas fundadas cuanto mas sindicado estubiese el su^-eto en materias de intriga, y prevención contra la tranquilidad del pueblo. La ley dice que la nación al desprehenderse de su so- berania actual se reserva el derecho de cf usura para que todo hombre pueíVa, libremente acusar á las autoridades eclesiásticas, civiles, y militaies: la libertad pues no es tanto do los escritores cuanto del pueblo mismo , y el es- critor no hace mas que ejercitar , y poner en acto la über. tad del pueblo : al escritor le es permitido el fiublicar sus obras, pero este ptrmiso es un privilegio del cual puede usar cuando él quiera porque cualquier ley que se lo im- pida precisamente es una ley anterior á su independencia, y por consigiente caduca, ó esencialmente abolida por la naturaleza misma de las circunstancias que no fueron pre- vistas por el legislador. Los mismos estatutos de Barcelona confirman esta doctrina, y nos obligan á discurrir de este modo pues en el exordio mismo se expresan en estos teruduos : Jlun- que no hay cosa nueva debajo del sol, con todo eso el real profeta canta que debe ser renovada nuestra ju- ventud , como la del águila , t/ pide que se renueve la faz de la tierra, y también el Apóstol amonesta que nos renovemos en el espiritu de nuestra alma y nos vis- tamos de un nuevo hombre: no es pues de maravillar como quiera que el hombre nunca permanezca en un 41$ mismo estado , si por su inconsfoncia , y por la varie^ dad de los tiempos aun las constituciones regulares que con instancia pretenden la espiritual reformación del hombre, si bien (permaneciendo siempre inviolable el intento de ellas) muchas veces se renueven, y muchas veces ser efQvmen, q te Cristo nuestro Sr. renovó loa- blemente en el testavfiento nuevo aquellas cosas que fiLa- bia instituido en el viejo , porque las cosas que jcon ^¡ uso se hacen viles, fj antiguas, renovadas dekitan^ Pregúntese ahr>ra sino permanece skmpre inviolubh el intento de los estatutos de BaceJjona ruando el tí jbij- lial protector de la impreriía s, y casas de noble tributo , únicas ca.as que frecuenta r.i^jo verde, y lleno de cnftura. Las ^'.entajas que lleva en Unen de honor vuu^i^xeu en e.a banda encornada, y sanguinolenta que quiere decir en cifra mueran los' porteños. Las ventajas d^ honor coimAen en haber sido siem^ pre un mancha con tuti. un Pedro de todas bodas , un perico entre ellas, un Pedro Ord i males, un uo^ i^^A^í/o, un carafa un carafero,y un hombre degenere permis.ortnn como muchos federi- montoneros que no tienen mas mano para dañarnos, que las que l.s da nuestra tolerancia, y el permiso de no pasear por un calabozo, sino por nuestras calles , y plazas. . i ^ Las ventajas de moderacioncbnsi^ten en jactarse de qué todos los expectadores le echaban los ojos cuando el esta- ba y aun cuando no estaba en la íuneta de la comedia (1). Las ventajas de cultura consisten en el largo cuento de la negrita embadurnada, que en lugar de agua bebía fmao, y viviaesta^^ rx\ Véase rl seaundo Manifiesto del poeta CarancJw. • %\ Vkal ¡a pnmera Amonestación al Americano sobre el ruLi impudido, y hediondo de la negnta. i 4íf^ Las ventajas de decencia c^naisten en ios exoríos X apoderarse de las halqjas, baúles, peiacas, concentos ^^c y en tocar á muerto convlptiendose de escribano i n sar. is tan de cuenta, como Jo liizo ver el P. Castañeda en su primera amonef^tarion al Americano. Las ventajas de próvida. i con.hten en no encuadfrnar hbr rs conm haciasa pa Iré para mantenerse lionradan.eníe y en no leernos desde el pulpito las tres horas de a.onia «rno antes bien en Iiacernos agonizar con m ma^fiesto' m.st,co-pol,(ico, y, Jleno de t.nta apoplexia cuanta no se bab,^ v.sto jamás en panfleto alguno ; y ahora c^ne di-. o panfleto, sepa el mundo que el escribano lleno de c^dlura jamás snpo lo que era panflet, h ..ta ,,ue el P. Cast.üeda ^ Jo dnstro , y catequizó en la tercera amonestación al ame-^-' ncano donde podrá verse. Las ventajas en patriotismo son tan vis¡J)!es c-^no la banda encarnada, y en efecto D. Pe 1ro Cavia puede bla sonar de qne es eJ único escribano que ba pue.to por d.li. g^^^cv^el mueran los pr^rteñ^s, da.doíe, y autm izando nuestro masacro no solo en Montevideo , sino en la ( aña- da de la Cruz , en San Nicolás, y en cualquier parte don= de le dan cabida, y que comer para ^ue no muei^ de hambre. Las ventajas que liace Cavia al P. Castafíeda en todo genero de virtudes sociales consisten en el abandono es- caudaloso que ba hecho de su muger, de su madre , de sus hjjos &c. &c. &c. Pasage al caso. Unos ratones llegaron á fuudar una colonia en derío 418 . para-e , donde no había gato*; quiso la trampa no se ríot- que casualidad que un tnirrimis desgaritado se avecm 16 en la colonia ratana , y como era taij^modesto , tan humilde, y nada jactancioso se colocó como forastero allá en el ulti- mo rincón, allá en la obscuridad, allá donde nad.e í6a ni eenia. Los colonos se deshacían en alabanzas del forastero porque en la ciiltum parecía un parisién ; por.iue tenia tan cortadas las uñas, que ni aun se le divisaban ; y tam- bien porque era de mucho honof va por su limpieza . ja por su mo.lestia , ya por la prodigiosa elevación de aquel espíritu contemplativo, ya por aquel recogimiento, é inleriori.lad notoria que formaba todo su carácter y en fin por las virtudes de toda clase que se d.vi^ban en aquella piel tan matizada, en aquellos ojos tan modestos, en aquella gravedad, y en fin en el hermosísimo complexo de todas sus circustancias. Ello es que los ratones , y las ratonas bendecían al dios Júpiter, y como en procesión se acercaron al Felicia- no (no es pulla, pues todos saben que en Utm felis , fehs es el gato); pero ¡ali Señor! ¡hasta cuando los p«. teños serán bobos! el gato inopinadamente se incorpora ; desem- bayna diez estuches, y ainda mais los dientes ; atropella, y en un abrir , y cerrar de ojos acaba con la colonia pues es cierto que apenas escapó un ratón mal herido , el cua toda su vida andubo gritando por las calles, y diciendo el aato « ñiertc animal; malditas sean sus mrtades íaldilaseasu c.Uura . su moderación, su honor su patriotismo, y toda la clase de sus virtudes socmks. I 419 J^íoraUdad, FJ gato Cavia luego que renunció la banda encar- nada se dojó ver en Buenos- A) res con ía barba crecida aseííurando á todos de nn voto que habia hecho de no afeitarse hasta no verse en el gremio de los patriotas: logró la secretaria, pero él manife^staba todos los secretos al señ'}r doctor don Teruleque , para dar á su tiempo el atropellon , y etifederar como enfederó ul pueblo todo; }o solo he escapado mal herido, y obligación nn'a es por cierto el clamar hasta la muerte diciendtdes á los porteños qne el gato es fuerte animal; pero concluyámosla fiesta con Otro pasage al caso. En la Floresta española se refiere que en cierta parte del mundo unos escribanos devr»tos formaron una ccfradia; sucedió pues que el dia de la fiesta un tunante mal irüen- cionado arrojó nn orato desde una tribuna , y al caer el ^vito en medio del numeroso concurso gritó el tunante, y dijo al auditorio: seíiores if señoras no se alvoroten fjrís. , 1/ sepan que ese escribano que ha caído es un cofrade que ka llegado algo tarde. Moralidad. Cuando estábamos mas engolfados en la fimcion de acabaír con los montoneros de adentro, coi/ó de afuera el gato Feliciano, y yo como tunante digo, y repito que bien caído está este escribano , porque siendo vn co^ frnde qte ha venido algo tarde, en todas partes e.>tá bien con tal que esté en un presidio, ó en vn calabozo, V en la bastilla, que por su basta erudición ha merecido. 420 Señor Gaucld'polittco. Leyendo al M. R. P. Parras de líaeion afogones , pero instrliidísiinio en las costimibres de America, encoutré uñ pasage que viene de molde para serettar los escrúpulo? del del M. K. P. Provincial de San Fíanctsco. llablaiido con todo prelado dice el padre Parras con Su acos^tumbrada gracia— " o tome la [^luata para infor- mar al rey , ni á sus superiores en los piinieros meses de strxomision , porque seguramente se arrepentirá de bdber- ío hecho cuando ya no pueda remediarlo: voy a proponer un ejemplar: llegó un comisario get^erál a las partes de América desembarcó en la pía} a de cierto convento.. . vió que la comunidad estaba de baño en el rio allí mismo observó al vestirse la comunidad que los padres usaban camisas; sin moverse déaUi vió llegar un religioso qne venia de viage, y vió que trahia un numero compe- tente de caballos : á los dos dias de su llegada tuvo ocasiow de informar á España, y pintó á aquella provincia con la mayor fealdad que puede imaginarse "Lo qne habia visto á su llegada hizo tal impresión en el espíritu de aquel prelado que ni todo el obsequio de los religiosos era bastante para dilatarle el ánimo, aunque en lo demás veia á la comunidad perfeetamente arreglada." "Su melancolía le hizo buscar algún alivio y se desahooó con Un padre ex-provincial que le pareció jui- cioso ; e>íe le f>\ ó con paz , y en breves razones le irísiuuó que si la comurndad no nsa^e en aquellos meses de los bañrs seiia preciso abandonar el terreno. que la co- munidad tenia un espacio del rio para los baños señalado 421 ¡>oreI «rohierno y f,.,* .H,máí con motivo -leí l,añ« había nt^rve.„„o H..c,on alguna repr.h.nsibie ; c,ue l^.t ^ ...bMU parecKiü cam,«., eran lúnkas ,le lienzo "ero a-s .|„e de „ece.„la,l se usaban , porque el .aya en anue 1 os |.arages causaba en la salud horrorosos ex tv 1,1" Mi Señora Doña Lectura no interrumpida la vefu V'^''"'^ expresamente les esiá f.rohibido en Ja re-la a los franciscanos, porque en Europkel cabal«ar es propio de los caballeros, y\icos komes\ pLo como e« Amevua ,h> hay gaucho, ni zaparrastroso que no ten^a repto foruial , y expreso de la regla está abolido por el no rl^..^'''"!''^" P'-ohibela regla expresamente^ los^fran- ciscnno. el no tener dn.eio, n. aun tocar las monedas; pe o eso es porque en huropa tienen los franciscanos en todo« os pueblos sus hern.anos síndicos que les dan hospedaoe! } los habditan de un todo, pero en América para condu- cuse os padres centenares de leguas es preciso que pa- pen las postas , y que lleven c¿nsi¿o "eí" dinero , porcme ios postillones aunque son hombres de bien lejos , pero lo mejor es no fiarles los metales. ' En suma, mi señora, la libertad de imprenta, ó la libertad de censura es Ja única rc^«/ia, que se reserváis nación americana al desf,ojarse de su soberanía actual- por consiguieiite esta reí?a/ía es inatacable , y todo lo (pie 422 A ella dice relación ilebe mirarse por todos los tnb.males J l mas e»crupnlo.a atención, y el n,a. n,.u>.m, de 1«« ciudadanos puede denuuc.ar cual.,u,era -¡^^ rualnuieru ley eneontrario para q.ie sea .ntiied.ata.ne,, e declarada ,ol caduca , y esa .-e parece "- q- la intención del reverendo provnuial de fea.. tu.n,,».o cuando delató á la honorable jn«ta los estatutos de iJarce- lona nara la familia cismontana. . . , > , • , I ilustri«mo Vdlarroél en su obra ...titulada u.ob.er- parte que lo, rida, y en la ejecuccm de ello se tenga ,nucka flji^^ , , .egalia. con tanta dil-'e.icia, q.ie apenas hay ejemplar de que en esta part:s'Ma.,s;d,'.ded.simulo.,i a....con ' «7; llevado carácter , V p. utl.a de ello es que D. ^«lM>e m;ta Jj^^^cho de censura.-DK.s -narde &c. hl Ga„ck, poh1,co. (i) Orei'i^que <«<'>««■/ es yerro del iu.p.esor, debeiá lerse: urejas que tul oyen'. Imprenta de la InDErEHOESci*. / ^^^^^ 423 'NuM. 20. DESENGAÑADOR GAUCHí=POLITICO, Federi- montonero^ Chacuaco- oriental^ Cha- ti-prolector, y Puli-republicador enojado con ¿odos los hombres de hun^ qus viven y mueren descuidados en el siglo diez y nueve de nuestra era cristiana. Como yo temo á los federales mas que al mismo de- moííio , no estoy mas que averiguando los tiempos , y mo- mentos en que los nidos de adentro puertos en fermenía' cion empiezan á electrizarse por comunicación con los ni- dos de oftiera ; antiguamente mi regla infalible era la im- prenta de Phocion , y yo formaba mis cálculos á propor- ción que ella, ó enmudecia, ó hablaba ; pero como estos federales mudan mas formas que Proteo, de hay es tara- b i e n q ue I as reg] as d e be n V a r ia r , co m o ta n i b i e n ! os i n d i ca r* tes del fermento fedifrago, que putde introducírsenos ha&!a en un caramelo, si por casualidad nos descuidamos. Un caraiííelo es para n¡í el dicdogo pofriótico é inte- resante del gaucho Chano con el gaucho Contrcras, que junto con la noticia de los proyectos de Ramirez se nos ha colado en estos dias para endulzarnos la pildora ; su autor es federal , y esto bastaba: pero sea quien fuere el autor lo 424 que hace al caso es que la doctrina toda del diálogo es fe- deral , y siii f|.ie lo sienta el mundo, se dirige á persuanir á este iiuauto pueblo, y mucho .ñas á nuestra incauta compaña la errada, J funesta máxima deque con los her- manos w, es lícito pelear , aunque vengan á enterrarnos, y eiifederarnos. JSTolas del Gauchí politico oí federal Chano, Desde el principio, Contreras, Esto ya se equivi eó, (1) De todas nuestras provincias Se empezó á hacer distiucioií, (2) Como si todas \\o fueseti Alumbradas por un sol ; (3) Entraron á desconfiar Unas de otras con tesón , (4) Y al instante la discordia El palenque nos ganó, Y cuando nos descuidannos (5) Al grito nos revolcó. (6) ^ Por qué nadie sobre nadie Hi de ser mas superior? [7) El mérito es quien decide , (8) Oiga una comparación, Quiere hacer una volteada (9) En la estancia del rincón El amigo Sayavedra : pronto se corre la voz Del pago entre la gauchada ; (10) 425 Ensillan rl mancarrón Mas razouabV que tienen, Y ufikiuilo el alfajor Se vinieron a la oreja Cantando versos de amor ; Llegan , voltean , trabajan; Pero, amigo, del montón Reventó el lazo un novillo, Y atrás del como langosta, El gauchage se largo:::: ¡ Qué recostarlo , ni en chanza í Cuando en esto lo atajó Un muchacho forastero, (11) Y á la estancia lo arrimó* Lo llama el dueño de casa. Mira su disposición, Y al instante Ío conchaba; (12) Ahora pues pregunto yo ¿ ti no ser de la quadrilla Hubiera í* ido razón Para no premiar al mozo ? (13) Pues oiga la aplicación. La lei es una no mas, (14) Y" ella da su protección A todo el que la re?ipeta : (15) El que la ley agravió. Que la desagravie al panto: Eso es lo que manda Dios ; Lo que pide la jusücia, 426 Y que clama la razón; Sin preguiiíur si es porteño (16) 1,1 que la ley ífíV'nclió, Ni si es salteüo 6 puuíano Ni si ticüe n^al color; Ella es igual contra el crimen, Y nunca hace distincioo De ari oyos , ni de lagunas, Ni rico ni j obreton; Para ella es lo tnisuío el poncho Que casaca y pantalón; Pero es disputar en valde, Y nneiiíras no vea }o [}?) Que se casíiga el delito Sin jüirar la condición, digo que hemos de ser libres Cuando hable ini nmncarron. NOTAS DE GAUCHÍ POLÍTICO. (1) Desd£ el prmdpio, Contreras, esto ija se cq in- vocó : en efecto para que las provincias ríose separasen de su capital, y esíubiesen como están echas una escoba de- satúrdase trató de que el virrey Cisneros siguiese gobersian- do , pero sugeto a unos arrimüdos para que no pudiese hacer barro; pero nuestra inéxperieníia , y la onuiipo- tencia inherente á todo chambón ordenó, y dispuso las cosas de tal nsodí) que todo nos salió equivocado aujique no en el sentido que nos lo dice el ñor (_ hano mcníevidea- no que en la guardia del Monte nos quiere dar la voz. m {2) Be fodai meslras provincias se empezó á hacer cíisüncion: tudas uiiestras provincias se distinguie. mi eilas niisuia^ enrreg-andose al diablo, y aJ virrey de Lima ó á D.Javier Eüo, ó al gobeniador Ve!asco hasta tjue ^ipareeian luiestros fusiles, y entonces se disíinguiao eo no agradecer los beneficios, sino en pegaría cuando podían , y en hablar un í^iglo cuando no podian dar ía patada. (3) Como si todas no fuesen alumbrad as por un sol: la capital de Buenos- Ayres ha sido el único sol á cu4 ya luz, y Calor deben las provincias la Ubmími de Císiieros,^ de Elio,de Aba^cal , de Veíasco , y de Fernando Vl|. . pero asi como los negros de áfrica maldicen a-í sol, así esía¡ provincias no unidas , síeío «fricanas han maldecido al s.I • que las haalimetítado , nutrido axiliado &c. ^c, &c. cori tanto amor, y á costa de tantos Sacrificios. (4) Entraron á desco^ifiar unas de otras con tesón; Buenos-Ayres lejos de desconfiar antes al contrario con una confianza que asombra se entregó en los hrazrs y abrazos de los federales, pero se ha visto que las desr>on- fianzas de las tales indeceníisimas ( íí) provincias na ey. n mas que achaques a] viernes* por comer carne. i-( bar j.laía, armas, vestidos sohiados , y saciar taoibien la eníbidia, y emulación infundada para con una capital taa amorosa, y benéfica (5) Y al instante la discordia el pnh?ique nos na- no : nunca hubo concordia sino simuiada eníre las prot vincias, y Buenos-Ayres , porque habiendo se persuadido . (*) Hablo de las que nos enf aderaron > y esta advertencia sirva para siempre. erróneamente las provincias qae Buenos Ayres es de tod^^, y de cada una, no a-radecen beneficio , pero sienten qnab quier agravio , y la mas miuima falta es para ellas imper- douable. (6) Y cuando nos descuidamos al grito nos re^ i)oIcó' é gúiQ era mueran los porteños; grito general, grito alhagüeño , grito alarmante , grito de unión proVin- ciana, y gluten que igualaba en derechos á todos los pro- vinciauos mas que unos íuesen de Montevideo, y otros de la peña pobre de las sierrus de Achala. (7) ¿ Por qué nadie sobre nadie ha de ser mas superior 9 Porque Dios crió á los hombres en gerarqnia^ porque unos son de mayor edad , otros de mayor fuerza, Otros de mas talento , otros de mayor riqueza, otros de mas estimación , y concepto publico por sus virtudes, otros por que son varones , y deben presidir á las mugeres, aunque ellas sean tan hombres como cualquiera otro hijo de vecino. (8) Elmcrito es quien decide :e\ mérito p^sonal sino se acompaña con otras muchas circunstancias no es por si solo capaz de elevar al hombre sobre los otros hom- bres : el mérito individual es preciso quesea calificado por Ja sociedad , y la sociedad aun después de calificar el mérito es libre para emplear ó no al sugeto en su administración, y servicio; la razón es porque la república tiene dominio alto sobre los individuos , y asi como el dueño de una estancia sin embargo de que ñor Chano es tan docto piede na obstante elegir por capataz al ñor Contreras, que oo es tan letrado, asi también la república puede hacer de au capa un sayo. ^ (9) Oiga una comparación í quiere hacer una ^yol- 22d teada el amigo Sayavedrá : éstas volteadas son las que nos tienen reducidos á la nada , porque en los diez años el volteador Artigas, el volteador Ramires, y otros volteadores de afuera han estado prontos a favorecer á los volteadores de adentro , sin que hayamos tenido un hombre de ge- nio que se empeñe en escarmentar horrendamente á losvolr oteadores de adentro , y de afuera. (10) Pronto se coire la voz del pago en la gau- chada: quiere decir que todos los que no tienen que per- der son hombres que al grito de cualquier aspirante acu- den como moscas por el interés que tienen ea la^narquia j y el desorden. (11) Cuando en esto lo atajó un muchacho foraS" tero: ese muchacho forastero , son todos los forasteros que en Buenos Ayres nos están atajando para que los porteños uo despleguemos ns^esíra nativa energía. (12) Lo llama el dueño de casa; mira su dispo" sicion y al instante lo conchaba ; ese es el pecado de Buenos-Ayres el que les damos la paga, y conchabamos á los forasteros sabiendo como sabemos que apagan el es- píritu argentino , y pierden la suavidad del ungüento ata* jandonos para que no los atajemos , y los dejemos en el, fuerte , en la aduana , y en todas las admini^tra< iones donde están de rositas mirando con frente serena nuestra degradación, y ayudando á copas para qtte acabemos de perdernos. (13) Ahora pues pregunto yo ¿el ni ser de la qun- drilla hubiera sido razón para no premiar al mozo ? Si señor; porque el mozo íbrastero ayudando ¿los carafaa de m dentro para qué voltearen la adírijitistrarion debió Jiabere' *feido fusilado en la plaza de la>; perdices junto cén los cara- fas , que imploraron su auxilio. (14) Pues óigala apUcdcion: la ley es una nomasr miente Chano: la lei utsic^ ó esperulaísvanoenle esialsrz eterna, la verdad iticreada , y en íin la ley es Dios , que es uno , y verdadero; pero la ley terminativamente no puede ser una , porque unos son amig-os , oíros son eiienii- gos , unos son díscolos, otros son honifíres de bien, y entre los hombres de bien unos son de !a provincia oe San- ta Fé , otros de la provincia de Eviíre íiios , ( ífí^ de la provincia oriental , y asi como los des,.„o le prepara, „i meuos que se detalle.. L po ^. no.es de su coudueta deprabada. ¡ Ojala que la sue" ¡ El segundo existe, como todos saben, ent.-e no«o.ro« «O porque eu la real.dad sea menos impávido , ó e ,é «os peñerado de .us dehto. , sino porque él es lo q e T y no^,rosso„.os lo que son.os. EUe es el r4ar"c:i D. Pedro Feliciano Süenz de Cavia. ¿Sabe V. n.i paisano que se hallaba de oficial primero -gu,.do en el depar,a.e.,to de gob.eruo , cuando h bi „! do pasado a su casa la co..is¡o„ encargada de .-ecoger 1. «ubsc,-,p,c.on voluntaria dec.etada por el congreso , desde -/ecfe y enfne^us sabanas de olanda , comestó quf t I«gar desac.-¡fiearse ai público con ooutribucones , 2 pre.t,tos , o subcripciones , debia adopta.se el arbitrio que él proponía de que se quitasen á los particulares los cubier- tos, los platos-Ios jarros , las fuentes , y cuanta* alhajas ^viesen de plata para su servicio - pJL e. I«i.™„ c.'« ta.te.Mdo laar. ogancia de refrrirlo e..t,-. los que forn.a,. su ^ Acuérdese V. que en.aquel .ien.po los particulares se PWa--.ír. a esconder bajo ]a tie.ra cuantas piezas ,e,.,an de tquel metal porque era murgeae.al la especie de que O. 438 Pedro Cavia por no subscribirse , aconsejaba al gobíprno saquease todas las alhajas de las casas y d^e los templos. ;Porque extraña V. entcces que el mismo Cav.a bava sa- lueado con Carrera , haja dejado e„ cueros al jesu.ta Gur mm Riynai, y en fin, porqué se a.ombra V. del coento de los cuatro mil pesos porél pasaporte del Europeo V. . Sabe V. mi paisano que además del sueldo que gomaba •como oficial primero segundo (eu el nombre . pues por jo regular sus faltas de la mesa eran siempre de a tremía y de ¿sesenta dias) el gobierno lé señaló 600 pesos de gra- tificaciou por el periódico que publicaba, fnera delosejera- plares que le .endia como bm» patriota : y que teniendo por objeta este sacrificio del estado proiejer un papel Leilu^trase la opinión pf.blica , sobre las med.das que aebian expedirse pára afianzar la independenca el ó- aen y la tranquilidad del pais, ocupaba el ptr.od.co en atacar esas misn.as medidas que debia sostener, en propo, ner proyectos úisulsos, que ni la autoridad hab.a pensa- do ejecutar, ni producían otro fruto que acarrear a la autoridad el ódio de los particulares: en adm.tir una* veces y en suponer otras comunicados contra las resolu- ciones del congreso , y aun contra la misma existencia de este cuerpo con previsión de los tratados secretos del Pilar; entonces pues ¿ por que extraña vd que cuando; arrebató el gobierno D. Manuel de Snn-atea, le escribiese ,steca6ro« ««;.a' C¡«; desde S.Isi.lro á donrle lo había condenado la fe leracion, una carta ofreciéndole crear un periódico para É.,ste,.er su autorida.l , é ilustrar al publico s,d,re la misma federación , <,ue por los 600 pesos , el poco antes h^d.» alacatUí con idipeii.». '"^^ Vd. uii p. y=auo se asombra á cada paso de que 437 D. Pedro Cavia escribiere aquel oficfo que desde los arra, bales pasó al cabildo de Buenos Ayres ponderando el honor, el talento , y patriotismo de Aívear y Carrera, ¿ y no se asombra de que á este mismo Pedro Cavia se \e te^ chazase la menjoria que hizo contra Carrera y Al/ear éon- motivo de la rea! órden interceptada en la frag-aja Isabel, porque en ella no solo negaba que tenian honor, talento, y patriotismo, sino que los llamaba ladrones, facinerosos, y cann-ceros? Pues créalo porque el mismo lo ha referido, como también que en lugar de su memoria , escribí^ el otro que tal bayla D Julián Alvarez ¿I aviso contra los traidores como él, que se di6 en la Gazeta extraordinaria de diciembre de 1818. A Dios mi paysano : no se asombre vd. de tan poco : íenga corage, y dispóngase á saber otras cosas que pueue ser que le asombren para siempre. D'm guarde Scc-^Yo no doy cuartel á nadie. Mi Sra, JDña, Yo no doy cuartel á nadie. Las provincias hermanas han vuelto ya por su honor dando cuanto ha sido de su parte una satisfacción corres^ pondiente á todos los que han sido yíctimas del órdén , y de la subordinación á las autoridades depuestas por el tor- bellino fedrifago del nunca bien poiiderado año veinte. Pero Buenos-Ayres prosigue acreditando en cada mo- mento que ni sanó radicalmente , ni tampoco ha llegado á conocer cuan precisa, cuan indispensable, y cuan urgente lees una cura radical para expulsar las furias infernales qne abriga , y fomenta en sus entrañas: ad hcec v?nfum esí ut ncQ vitia nocirá pati possimus nec remedía - estamos ya 438 en el extremo de no poder scíVir iniestros males, ni tam- poco los remedios. Puejrredon y Tagle ; si señores; Piiejrredon y Tagle sou llamados no sd!o por la justicia, no solo por el prí)pi(í lionpy de los que ó por pósilanimidad , ó por bajeza, 6 por envfdiá cotísiiltiefon en, su proscripción , é ignominia ; sino porque está vistd que si antes eran notoriamente hombres de genio, hombres de empresa, hombres de concepto publico ahora con este golpe sabrán que los rnineá siem- pre son ruines , y que con ios beneficios se hacen peores; quos cum beneft ceris pejores fiunt. j Héroes del año veinte! Os provoco, os reto, os desafió á sostener un careo con los ilustres porteños Pueyer- redon , y Tagle ; pero mirad que si os habéis postrado ante las gauctias ahorcajadas, sois muy indecentes, y desde' luego no podéis figurar , cuanto mas medir vuestras armas con esos cabalieí os , que la mejor , y mas sana parte de la provincia reclama con entusiasmo. Desengáñese V. S. mi señora Doña Yo no doy cíiartel á nadie; la superchería esta conocida ; la explosión del cinco de octubre no fue completa; Buenos Ayres va á ser víctima de su bondad mal entendida; los nidos han fer- mentado, han ramificado; el ultimo sueño que es la muerte es lo único que puede esperar quien duerme al son de los golpes que se le dan para despertarle. Dios guarde &c. — El GauchipoUtíco, Señor GaucM-potitico. Yo no me escandalizo de que ios tinterillos se desaten contra los cuatro periodistas-; lo que me escanda- 459 iza es el empeño de uno ú otro eclesiástico en blasfemar, y echar pestes contra unos escritos que son de extrema necesidad en las actuales circunstancias ¿jara enfrenar a los demonios que están sueltos. Digolo porque un eclesiástico chileiio , que ahora tiempos se nos preseníó haciendo mérito de que la inqui- -sicion lo habia contenido ; un eclesiástico que pasa ya de fino, pasa ya de liberal, pasa }a de cúllo , y á demás aborrece á Buenos- Ayres como buen carrerista; este orá- culo dias pasados abrió dictamen, y como si fuese inqui- sidor cor.íra la herética pravedad coridenó á las llamas el número cuarenta del Teoíiiantrópico , por aquella oportu- iiisima comparación que hace resaltar con los roas vivos colores la impudencia con que el deshonesto Pedro Cavia quería calificar por acto noble el adulterio, y la fornica- ción efectuada en los quilombos ; petaquerias , y lupana- res. El Teoíilan trópico contestó asegurando que en efecto el concurso propagativo ut sic era nobilísimo como son todas las obras de la naturaleza ; pero para que el vulgo conociese prácticamente el sofisma con que Pedro Cavia queria canonizar la fornicación, y el adulterio, en lugar de decir que el deshonesto Pedro Cavia hacia transición de un genero á otro genero; om.itendo esta expresión tegnica que solo seria entendida de los sabios, se explicó con una expresión palpable para que hasta los mas rudos se convenciesen de que el fiíso , y culto Pedro Cavia era efectivamente un gran puerco; y lo probó hasta la eviden- cia; porque un sapo, y un cordero, una cucaracha, y una becacina, el mas exquisito dulce , y el estiércol mas in- mundo considerados en concepto n)etafi-si( o son igualmen- te buenos en el olor, en el sabor, y en el provecho parsi el estomago , porque las intenciones logicales , y esencias metaficicas jáuias han empachado á nadie; pero si hacien- do valer estas ideas filosóficas quisiese un cocinero regalar- nos con un guisado de sapos, con una ensalada de cucara- chas , y con un postre de soretes , seria esa una opinión 440 semejante á 1a del deshonesto Pedro Cavia que llama fun- ción noble al adulterio, y á la fornicaesoii porque ut sic la obra de la reproducción es nobdisima. De suerte (jue el eclesiástico carrerista no se escanda- liza, de que Carrera robase con finura la iglesia de! Salto , id de que e! deí-honesto Cavia alabaste con fínura !a íí)r- tdcacion , y solo ?e escaiídaiiza de que e! Teoiiiantrópico manifieste con materialidad la porqueria que nos da el des- honesto Cavia envuelta en el caramelo de un sofisma. Digo yo que la inquisision de Chile hizo muy mal de no quemar en la plaza á este eclesiástico tan fino, tan cul- to , y tan escrupuloso que por no hacer sus necesidades ea la escupidera , se embadurna en la cama con el aseado Pedro Cavia. Dios guarde &:c. Da, Los puercas no qute' ven parecería. M.i Señora Da. Los puercos no quieren parecería. El culíisimo , y firsisimo Francisco María Voltaire á cada paso en sus obras usa de esta palabra merde (n)ierda) y jamas sus adoradores le han hechado en cara lo grosero de Ict expresión , porque dicen , que Voltaire la usa en su tiempo , y coyuntura. A la discreción , y juicio del público dejo yo el que decida si lan ex presionéis groseras del Teofilantrópico pu- dieran haberse dicho en mejor íienspo, y coyuntma, ni con nuis oportunidad para hacer ver la porqueria que nos propina un esci itor asalariado por el gobierno para que hable honestameüte , y no para qvse enseñe coíno está en- señando porquerías.—— Oíos guarde Scc.—.El Ganchi-^ político. Señor Gauclú-poUlíco. La asamblea general de matronas se reunió esta noche en sesión extraordinaria con ei interesante objeto Hr.. si los tales tratados según se han publicado son en efecto los que se celebraron en el Pilar con la ca^ lida.i de secretos : que esta averiguación seda el medio mas ehca^ para reunir los ánimos divididos y enconados con las repetidas revokiciones del año veinte: y últimamente que no solo el ínteres de esta provincia , sino también el de las de Illas hermanas reclamaba sobre e^ne punto una invesíio-acio» sena y pronta Dé consiguiente que el gobierno estaba en íí obligación de requerir y estrechar al que ha publicado los laies tratados , a que presente los datos que deben acreditar su realidad; como igualmente á que manifieste quienes son los ciudadanos de luces , probidad y patriotismo , á quienes según el dice, fueron confiados, con todo lo demás que puela contribuirá e¿te esclarecimiento que es de la mas alta importancia. En ^ta virtud fue acordado por unani- midad de sufragios se reqneira á vd. para que Cn su primer numero con postergación de otro cualquier asunto incite al goDierno de ia provincia á tomar esta medida con la energía que reclama la importancia del asunto. Be óríien de la asamblea lo comuaico á vd. para su 442 inteUgencia y cumplimiento. Snla de Ifis sesiones 26 de enero á las doce «le la noche de 1821. Dios guarde &c, — Doña Incógnita. Mi Señora Doña Incógnita. Cuando yo ag-uardaba por momentos qne las matronas entrasen á tambor batiente arrojando á los varones de todüs las administraciones , me encuentro con ía novedad de cjue se resuelven á entrar en contestaciones sin advertir que á papeüto se responde con papelito, y que todo traidor con solo dar un manifiesto asegurando que se vendió, y vendió al pueblo con buena intención , no solo (]ueda absueito, sino también en aptitud para enfederarnos cada, y cuando se le antoje. Se me encarga qne e\6rte al goíjierno , y yo estoy ronco ya de exórtar ; e\ fuera carnfas e^tk ya gastado; el abolere npfandi cuneta jubet monimenta viri monstrat que sacerdós; está repetido mil veces : el llamen á Paeifr- renon, llamen á Tagle, y lo de tilden inequivocable- líieníe á los que se postraron de hinojos ante las gauchas ahorcajadas ; iíem lo de que el Bucéfalo no se debe mon- tar sino contra el sol para que no se asombre de las som- bras , y todo lo demás casi immenso que hay esta donde se estaba en los cincos periódicos sin qne nadie se mueva á mirar por la salud de una patria en agonias ; todo todo ha ; sido enyano. iVÍí única esperanza eran las matronas, y ahora aun hasta de ellas desespero : renuncio pues la comisionpor la única razón de ser yo de contraria opinión á la de ese so- verano congreso de matronas; yo , señora mia , espero de su alteza un golpe de mano ; todo lo demás son paños calientes, y un vivir para agonizar, un agonizar psna niorir, y un morir para no resucitar sino en poder de cualquiera que quiera federarnos, enterrarnos, y heredar- i)Os — Dios guarde &c. — El Gauchí político. |;VIPRENTA DE LA INDEPENDENCIA. NüM. 21. 443 D E S E N G A ÑA D O R GAÜCHI-POLITICO, Federi-montonero^ Chacuaco- oriental^ Cho- fi-protector, y Puii-republicador enojadí- simo con todos los hombres de bien, que viven y mueren descuidados en el siglo diez ij nueve de nuestra era cristiana. Mi alma profundamente afectada,, por no abismarse mas , y mas en los horrores sin fondo, que presenta á Ja imaginación el mal hadado año veinte, y con e! ñu de siquiera consolarse con los males que en otros lugares , y tiempos se han sufrido , recurre á cada paso á laá historias sagradas , y profanas ; pero después de recorrerlo , y ob- servarlo todo, advierte que^lixiai hadado año veinte care- ce de ejemplar , y que su historia será colocada entre las fábulas, aunque el escribano de montevideo se empeñe en dar fé, y verdadero testimonio. l Quien creerá jamás la sencillez de Buenos- Ayres, ni la facilidad en rendirse á seiscientos ladroiíes sin mas moti- vo que por ser ellos unos hermanos, con quienes no era licito pelear} ¿quien creerá jamás que unas provinciis inermes, que acababan de deber a Buenos-Ayres toda sn importancia política, mantuviesen no obstante un encono tan . - 41.801 / 444 _ ' eiicarnizatio que hiciesen consistir su felicidad en la humi- llación de la captíal benéfica, y toda su dicha en la des- unión? ¿quien creerá que Buenos Ayres, no obstante per- manezca aun tan amorosa, que aun después de tantas in. fidencias sea eit Ja^^realidad madre de los forasteros , ma- drabíra de sus hijos, candil de afuera , y obscuridad de adentro ? Perdónenme las matronas , y háganme la gracia de tenerme por escusado en orden á evacuar ia comisión de es- cribir la historia federal , y sírvanse contentarse con las piezas federales que oportunamente iré insertando en mis números. La pieza federal que sigue es una carta del reli- gioso montevideano apóstata de la religión deSan Francisco, y apóstata tambieii de su familia ilustre, cuyo apellido ha negado para tomar el de Juan Santiago Roso , d^ quien el sabio La-harpe dice que es el mm plus ultra del orgullo humano. Señor Gauchi-politlco, TuGuman Octubre 26 de 1820.— Aunque no tengo el honor de conocer á V. mas que por uno , ú otro de sus números que ha llegado á mis manos, me tomó la satis- facción de suplicarle me remita una colección (abonando su costo) de todos lo: pa^íflctos no solo ^uyos sino también de todos sus coescritor^^s; me serán muy satisfactorios. Dispénseme V. la satisfacción de decjr'e que es ínuy peligrosa la critica en circunsíancia-í tan delicadas ; y peli- grosisima cuando se determinan personas. Yo bien conoz- co que en cases extremos es preciso también llegar á esos extremos, y que ese es uno de los mayores sacrificios que 445 un ciudadano amoroso debe hacer en obsequio de su pa. tria, y de su pueblo; pero para eso es preciso tener mas opinión que un Cicerón , y mas virtudes que los romanos. ^ o no dudo , señor Gauchi , que ásu influjo se debe en gran parte ej eníonamiento de esa provincia agonizante, V. Ja ha hecbo volver sobre si , conocer sus verdaderos in- tereses, y revestn- á los porteños del espiritu provinciano , espíritu de que eüos estaban totalmente desnudos por pura generoííidad , y por un afecto extremoso que siempre han profíísado á las provincias; pero repito que su persona que- da expuestisiraa, y yo quisiera que depusiese ya las armas, retirándose á lograren páz el fruto de sus victorias, en Ja inteligencia de que sus émuJos dejarán de perseguirlo cuando vean que ya es un hombre emeritoí miUíioí. V. harto ha hecho en empezar la comienda: tome otro Ja voz, imite sus arrestos , y que cargue con la gloria de redentor, ya que V. Jia logrado el Jauro de precursor. Cuando iba ya á cerrar esta carta ha ocurrido en este pueblo la novedad de habérsenos aparecido un oficiaJ orien- tal mandado por el chimango Ramirez : trabe una circular para todos los pueblos de Ja carrera, cuyo único asunto es indisponer Jos ánimos , y prevenidos contra ese pueblo: copiaré una carta de su secretario Monterroso escrita á un sugeto de consideración que ha tenido la bondad de frau* quearmela , y es como se sigue. Corrientes Noviembre 22 de 1820. El capitán dador de esta marcha con comunicacio- nes interesantes del señor general para ese gohierno: deseo 446 que V. penetre del contenido, y resolviese del porvenir de los sucesos, y de sa remedio. Las cartas que Le visto del gran put;blo después de la revolución de Rodríguez son insinuantes que Pueyrredon lo activa todo de Monte- video con destreza, y que ser esclavos del rey D. Juan se- rá la mejor suerte que podrá tocarnos — omito reflexiones que descubrirá mas á fondo su penetración— -me intereso en que V. tenga la bondad de obsequiar al dicho oficial , que como forastero car-ece de conocimientos , él puede im- poner á V. de nuestro estado brillante dispense V, á la que queda obligado cónio patriota que es de V. afectísimo hervidor." — Roso" Por Dios , Señor Gaiichi , que ese pueblo dormido despierte , y que averigüe quienes son los que en ese gron pueblo escriben cartas á ese religioso apóstata, y á ese montevideano enemigo irreconciliable de ese gran pueblo, que le dió estudios, y lo hizo regentear cátedras para que fuese como es el escándalo de Sud-América. En el Tucu- maii ha corrido que en medio de la lucha federal celebraron los franciscanos un capitulo en Bueuos-Ayres , y que los porteños á vista , y paciencia de ese gran pueblo no solo, hicieron provincial á un padre ¡Montevideano federi-raón- tonero notorio , sino que también hicieron definidores a p^) Tu apostaría es lo mas brillante en Sud^ América : tu orgullo no solo ha desconocido la orden religiosa que te dio importancia, sino también la fami- lia noble que te dio el ser, no para que fueses un sacri- lego Caiilina. 447 dossantafecinos , y á un cordoves sin violencia , sin repug, nancia , sin escrúpulo ; ¡ ó confianza porteña ! ¡ó gene^ i'üsidad argentina! tu debes pasar en proverbio para que U posteridad juzgue entre la capital , y sus provincias. Dios guarde Scc^Una Matrona Tucumana, Mi Señora D. Matrona Tucumana. A vuelta de correo tendrá V. S. gratis , et amore dos colecciones de los cMico periódicos, una para el servicio de V. S. y otra para regalar, ó prestar á las matronas tucu- manas. Ese herA>icG pueblo ha sido insultado por las pro- vincias, y llamado por convicio Buenos-Ayres chiquito} pero la provincia tucumana debe vivir segura de que ¡a posteridad la hará justicia. Dice V. S. que para una empresa como la mía es pre- gíso tener. mas opinión que Cicerón, y mas virtudes que los romanos : yo señora tengo el evangelio , y eso basta para saber mas que Cicerón; creo en Jesu-cristo, y espero en él, yeso basta para ser mas virtuoso que feodos lo§ ro- manos. V. S. me aconseja de que deje las armas para gozar en paz el fruto de mis victorias; pero yo mi señora no quiero sacar mas fruto de mis tareas que Us maldiciones, y sarcasmos de mis hermanos , para que ellos logren el de- sengaño á costa de mi confusión , é jgnomini$i. £1 religioso apóstata que siendo secretano de Artigas, loes ahora de Ramirez , ese religioso montevideano ene- migo de los porteños , ese es el que debiera dejar ya las armas y el carnage para llorar en los claustros los escán- dalos que ha dado á Sud- América : y para que los religio- 44S sos móntemdeanos que lo signen errante , lo sigan peni- tente. Eso de qne los porteños despierten no es compatible tonel amor que siempre han profesado á los provincianos, y creaiíle V. S. que Buenos- Ayres aun que vea , y palpe las infidencias , siempre contesta diciendo : yo estoy dor- mida para los forasteros : ego dormio mecenatibús. Dios guarde &c. — El Gauehi-polUico. Señor Desengañador Gauchí político. Con grande deseo estaba de que diese V. á luz sn núm. 20 haciéndome cargo de que no dejaria V. de con- testar al gaucho Chano montevideano, haciéndome el car- go de que al fin de gaucho á gaucho se entienden mejor: ási es que luego que llego á mi la noticia que se hallaba V. en la vereda ancha traté de tener el honor de hospedar á V. en mi casa, en la que hé tenido el gusto de tratar á V. mui de cerca é informarme de las notitas qué pone V. á ese baladron Chano, sin duda juzgando vd. ser las de mas importancia; pero es muy extraño que sé le haiga á vd. pasado esto de que un gaucho montevideano nos haiga ajustado las cuentas en globo de lo gastado por nuestro gobierno y municipalidad en caminos, casa de comedia &c. &c. &c. en lo que claramente da á entender que uno y otro \wn sido estafadores de los fondos del es- tado. Esto es un delito imperdonable en este gaucho orien- tal , el que venga ha hacerle las cuentas á nuestro gobier- no , y que no se haiga atrevido á pedirselas á sn señor y y protector de los pueblos libres D. José Artigas, Otorgues, Herdum,Ramirez, &C. &C. &c. en que han consumido 449 g-cnfíles miles de pesos que se han recaudado de los dere- chos en esas provincias. Yo doy por hecho que se haiga verificado la compra de algunas armas ; mas quiero que responda Chano categóricamente si p^^ra la subsistencia del ejército oriental á cual hacendado ó vecino de esa infeliz provincia le ha comprado, ó al menos les haiga pedido Artigas, y sus succesores las expensas que han nece- sitado, que sino han sido adbitros para cargar con cuanto han encontrado en las estancias, Que responda a que soldado oriental se le ha dado una tan sola buena cuenta, ó que al menos se le haiga su- nnnistrado con alguna ropa. Que cuales han sido las aíeii-» ciones á que haiga tenido que atender su patriarca m que se pudiera consumir alguna parte de los fondos de la pro- vincia, Claro está que si Chano es imparcial, (como np lo es su socio el imparcial) contestará que Artigas, no ha hecho mas que perder la provincia oriental , y que cada comandante de esos pueblos ha sido arbitro para jugar en una noche los fondos de la provincia, y que cuando Artigas , y sus satélites deliberaban de los fondos de la provincia para el aumento de la buena tropilla de pareje- ros , y tener dulcineas para el noble tributo, nuestro go- bierno se entretenia en conservar un ejército en el Perú, en reconquistar á Chile , en sostener una guarnición res- petable en la capital, en mantener una escuadrilla, en pagar las deudas de las provincias interioi'es , en pagar , ó dar alguna buena cuenta á sus tropas y empleados , y en ha- cerle la guerra á los montoneros para que no nos enfederasen como nos han enfederadoen el año veinte con el auxilio de Chano , y otros como Chano , el que como no ha podido 4é0 colocarse en el fuerte esta rabiando sin reparar que ya qne no surtió efecto su colocación al menos que un porteño lo está alinfientando , y sin embargo de esto se quiere me- ter á la administración de acá. Vayase ( hano al Oriente en donde lo pasará muy bien entre los camaradas, siempre que hágalo que dice un adagio antiguo que de barberos es lavar la cara, conseguirá ser fidalgo, ó hidalgo &c. Soy de V, su muy humilde servidora Q. S. M. B. Doña Ojo al Cristo que es de Plata. Mi Señora Doña Ojo al Cristo que es de pfata. Yo no conozco al gaucho Chano, y yo desde luego lo dejaría abundar en su sentido , si no fuera el peligro en que está de que lo enfederen este santo pueblo liciado5a de federación , y próximo á recaer en ella solo por no decir fuera carafas , como pudiera, y debiera. — Diosguarde &c. El Gauchi-polilico. Reflexiones tan tristes como oportunas. Varias veces he oido decir que el cntendimieno apre- tado discurre, y una ú otra vez también dispara. Esta má- xima es hija sin duda de la constante experiencia , pero bastaban las apreturas del año veinte por si solas para hacer discurrir, y disparar á todos los entendimientos humanos: y en efecto yo hago alto en cualquiera circunstancia por mínima que sea , y sobre ella formó calvarios , y mas calvarios echándolo siempre todo á la peor parte, sin temor de ofender á mis próximos con juicios temerarios. m Circunstancia notable. Muchos peí iíídistas h^n declairíadQ contra el foragido Artigas, y mas que lodos el Imparcjal autor de varias obras originales; pero todos los periódistüs, y mas que todos eí autor de varias obras originales Imn guardado constantemente un profundo respeto acerca de la persona del li. P. apostata Fr. José Monterroso ; confieso mi culpa de que, aíostumbrado á formar siempre opiniones favorables , y á celar con tergiversaciones piadosas los he- chos equívocos de mis paií^anop, creia yo de buena fé qiie el silencio, y la moderación i)ara con el padre Monterroso era un efecto de aquella loable piedad con que jos pueblos mas bien quieren llórar, que no propalar h conducta cri. mmal desús presbíteros: pero después que he visto eí encarnizaníiento de los escritores contra el padre Casta- ñeda porque promueve ideas contrarias á Moníerroso no puedo dudar que el respetuoso silencio de nuestros periodistas en orden al padre Monterroso, nada es menos, que resptío , y obsequio a la reügion , ni al sacerdocio. Lo diré mas claro el R. P, Montevideano lectojvde teología Fr. José Monterroso se ha hecho expecta- ble , y es en la realidad un oráculo de los federi-monto¡:e- ros rjo |>or su instrucción , ni por su doctrina sino porque es el primer religioso que ha levantado en Sud América el horroroso estandarte de la reveíion ' y de la apostasiia. Es un hallazgo para los choti -protectores cuanjdo silgun religioso, olvidado de sus obligaciones, v de los yoíos, que hizo delante de los aliares se adscribe en el concilio de los impíos, sigue ¡a carrera de los criminales, y sube á la cátedra de la pestiieiícia para contradecir lo que antes había dicho en la cátedra de la verdad. Por mas que ellos lo desprecien en su corazón, lo miran no obstante como á un apoyo el mas firme para conU'astar no solo las instituciones religiosas , sino aun la religión niisma. Pero lo que sacan es que ee perderán ellos, y el sa- cerdote se perderá con ellos ; cormas hodte , et corruet profeta tecum; lo que sacan es manifestar el espíritu (pie los anima , y la ruina próxima que les amenaza : la reli- B 452 gion católica no consiste eu los sacerdotes, ni en los fieles, sino en Jesu-christo que es poderoso para convertir las pie- dras en hijos de Abrahan, y venladeros creyentes. Por esto , y para que mi provincia trate cnanto antes de reme- diar lo qne sea remediable voi á establecer, y demostiar carias proposiciones tan fúnebres como interesantes. ]^RlMERA PROPOSICION. Mi Sistema patrio del año veinte ha sido un sistema de rebelión^ y apostasia. El año diez la incomparable Bíiencts-A} res desplegó su sistema político lleno de sentimientos de honor , y de filantfopia; sistema santo en sus motivos, santo en sus principios, santo en sus fines. La deserción escandalosa de süs reyes fue la causa que dió motivo á iniciar nuestros movimientos ; la disolución de la junta central, y el temor de que la penin«ula nos su- o-etaseal carro de Napoleón nos compelió á reasumir nues- tros derechos para reformar nuestra administración corrom- pidisima, y prepararle á Fernando VIL un asilo en el caso de que saliese de su cautiverio : estas no fueron meras pa- labras siendo como es indudable que nos gobernábamos en su nombre hasta que el mismo Fernando en ochocien- tos catorce recuperó el trono desús mayores. Pero Fernando lejos de reconocer, y agradecer nues- tra fidelidad, antes al contrario la desconoce, y nos declara por rebeMes. Entonces fue cuando viéndonos abandonados traíanlos seriamente, de nuestra emancipación , dando los correspondientes manifiestos, y quejándonos también en los pulpitos como puede verse en el veinte y cinco de Mayo predicado uu año antes de la declaración de nuestra inde- pendencia , y que está inserto en los números del Suple- mentista. Pero el diluvio de libros franceses que se repartían entre los ignorantes concilió un ódio desenfrenado contra un clero ef mas humano , el mas bondadoso. La voz de los pastores empezó á oirse con desprecio; después se hizo 453 valer la máxima úe que Buenos- Ay res estaba í^obernada por clérigos, y frailes. ^ Mas como bei idos los pastores es de necesidad que se dispersen lasobejas, resultaron como un efecto necesario las montoneras por esos campos de Dios. El espíritu pues de rebelión es el que ahora nos agita, y el espíritu de apostasia; dos espíritus diametralmente opuestos al espíritu noble con que este heroico pueblo empezó, y prosicrui^J hasta el año quince la grande empresa de su leoídma emancipación. Empezaron los jefes, los magistrados á abochonarse de alternar con el clero, fastidiándose hasta de las funciones ecleMasticas. Lo más admirable es que hasta los cabildos y cuerpos municipales cnn^plian coa Dios por medio de una diputación, y después ni aun eso. Prueba de ello es que el año pasado predicando yo en la catedral el Domingo de Pasión ó de verdades como lo tengo de costumbre, me encontré con asombro no solo sin el cabildo, pero sin el ban- co de los cabildantes. En esa Qiisma quaresma prediqué en la villa la semana santa, y tuve el dolor de ver qne el ca- bildo no asistió un solo día, faltando en esto á la costum- bre inmemorial; y estos regidores fueron los que poco después rebuznaron , y dogmatizaron como Dios sabe , y como todo el pueblo lo ha visto, ' Todo es fanatismo en el concepto de nuestros filósofos iiovelis, y todos sus males provinieron de que en Sud= América hay clérigos, y frailes. Pero los robos, las vio- lencias, las montoneras, y el postrarse ante unas indecen- tes gauchas ahorcajadas todo eso es santo , y bueno, y con tal que al clero se le humille, todo lo denias es una ve- nialidad. El proyectar sobre diezmos sin conocimiento de causa, el abolirlos con propia autoridad, el proyectar romo un golpe maestro de política la extinción de nuesíio pobrísí- mo, y reducidísimo cabilfk) eclesiástico, dispoi.t^r de los conventos, y desús temporalidades , acusar á los eclesiás- ticos de gravosos á los pueblos, siendo asi qne se están acabando , insultarlos eu la comedia en la imprenta , ea 454 los cuarteles, y áun darles de bofetones el mismo goberníí- dor proclamado de polo á polo ^ quizá por esa sola reco- mendación; todo esto y mucho mas acredita el ev^piritu de rebelión y apostasia. SEGUNDA PROPOSICION. El espíritu de revelion , y apostasia desplegfado en el año veinte debe disiparse por el contrario espíritu de su- inision , y alto respeto á las autoridades , y de fervor , y entusiasmo religioso que empie<^e por los jefes , y magis^ trados para que de ellos se derive á toda la masa del pueblo. Nos refieren los sagrados libros muy circunstaiiciada- mcnte el castigo de Eliodoro profanador del templo de Je-^ rusalen , como también su penitencia , y el perdón que obtuvo por las suplicas del santo sacerdote Guias. Estas historia abunda de documento» muy oportunos para nive- lar por ellos nuestra conducta en las actuales circunstancias; pero por evitar prolijidad yo solo quiero fijar la atención en las palabras que el ángel le dijo á Eliodoro cuando dejo de castigarlo , que fueron estas : tú aufem á Dea flagella- ius nuncia ómnibus magnalia Dei , et majestatem : tu, Eliodoro , castigado por Dios , cuenta á todos la grandeza del Señor, y su incomparable magestad. Ahora pues, Sud-America no puede negarme que al desplegar su espíritu de revelion, y apostasia ha sido como Babel castigada con la confusión y la dispersión mas asom- brosa. Ella como Eliodoro ha sido castigada en su ílonor, en sus bienes , en su libertad , y en cnanto tenia de mas apetecible: ¡misericordia domini quia non sumus con- sumpti! ha sido un efecto de la divina misericordia el que no hayamos sido consumidos. Confesémoslo , y esta será aquella recomendable confesión , que según la rara expre- sión del sabio, atrahe la gracia , y la gloria; fst confesio adducem gratiam, ef gloriam. Ademas, preocupando con esta confesión sincera, y provocando con ella la divina clemencia entonemos salmos, y¡cánticos de alabanza alegres con la previsión de los divinos carismas, y reconociendo en la prontitud del castigo un indicio el mas autentico de los grandes beneficios con que 455 será sto'iiida, y colmada nuestra reformación, y penitencia uHionem enim statim adhibere magni heneficii indi- cmm est. ¡ Que oportunamente para consolar mis esperanzas me ocurre la reíi-iosa , ejemplar y magnánima resolución del excmo. cabildo de! año veinte y Uno! Continurá. / Señor (rauchi-político. Lleno de indignación al ver el descaro con que se calumnia al 11. Castañeda, atribu3endole que fue autor de la locura de cierto religioso debo decir que coando la pri- sion del tal padre era guarilian no el padre Castañeda, sino el finado Fr.Manuel Aparcero. Después siguió de presiden- te el que ahora está de guardián, y este de orden del pro- vujcial tubo que hacer caree! nueva porque la antigua no era suficiente para Contenerlo. Durante su larga prisión se le dieron mas de doscientos baños en agua fria por ór- den del prelado, que no ei^a el P. Castañeda, hasta que me- joró , y sanóaqui en Buenos-Ayres , y no en San Pedro como dice el de las cuatro Cosas. Este mimo padre cuando niño padeció este accidente, y despnes cuando «staba ya ordenado de sacerdote fue asaltado de la misma enfermedad, y sanó de ella con ba- ños, y con azotes; esta fue la tercera, y lo que debemos rogar á Dios es que lo libíe de la cuarta, y también que nos libre de tantos que escriben locuras contra perso- nas respetables en vez de escribir contra los federales. Dios guarde &c. Un religioso Imparcial. Reverendo P. Imparcial. Los tinterillos no aflojan porque les, ha parecido que el decreto de libertad de imprenta es para ellos un grado de doctor que los habilita . y les coníiére el magisterio de este infeliz pueblo, que recibe por oráculo á cualquier aventurero. No fuera malo sacudir nuestras zandalias , y dejarles nuestros tesoros á estos sabios para que se hartasen con pasa, y media. Y á la verdad es una injusticia que los eclesiásticos, 456 siendo como somos unos perversos, nos dejemos estar me- tidos entre tantos hombres de bien que van, y vienen sin saHr un punto de la rectitud en el ir de peor en peor, y en ei üenir de peor en peor. Dios guarde &c. — El Gauchi-político. Señor Gauchi-poUtico, Viendonie desterrado en la guardia del Lujan por ha- berme opuesto á los atentados que el gobierno provisorio , y revolucionario habia cometido, quitando la autoridad á todos los prelados franciscanos de las provincias unidas , y mandando que á pesar de la nulidad decretada por el go- bierno í,iguiesen no obstante en las prelacias ejerciendo la autoridad que el gobierno mismo les conferia ; supe que á mi señora nnuire viuda le habían impuesto de contribu- ción annual quinientoscuarenta pesos, y que para el mejor cobro le habian embargado las mejores casas. Inmediata- mente traté emprehender una sementera para pagar la con- tribución de mi señora madre; me favoreció Dios con una cosecha abundante que recogi á expensas de la misma se- ñora ; no tenia yo percheles donde al mítcenar el trigo, y de la hera misma lo remitia á Buenos- Ayres en granel sin llevar cuenta de las fanegas. Pero to$la mi ansia era pagar el diezmo con exactitud , ya que habia tenido la honra de ser labrador. Escribi puesá D.Lucas Fernadez rematador de diezmos nna carta diciendole que pasase á casa de mi madre, y á ojo de buen varón señalase el número de fanegas que gustavse. No habiendo contestado D.Lucasvolvi á escribirle, y uitimajríJíTl'' te le escribi dándole parte que ya se iba á vender el trigo. D. Lucas no por segunda mano como dice el de las cuatro cosas, sino en su nombre mandó comprar unas cuan- tas fanegas; y al tiempo de la paga descontó una cantidad corta dicieiKÍo, que aquello era por el diezmo. Sabedor y¿7 de e.«te incidente me di por agraviado creyendo que D. Luca^ se compensaba de ese modo por desconfianza, y no pudiendo tolerar esto mi delicadeza Q7e queje al alcalde de agravio diciendole que c! diezmo era mucho mas, y que por aquel mftdo de cobrar me habia agraviado , y perjudi- c«dose á si mismo. Concurrió D. Lucas , y dijo que con lamisma satisíliccion con que ye h habia llamado á mi casa, con e§a riíisnia desde la ^uya habia graduado las fanegas ■de mudo que resuitasen nju< has a favor luio , y que ese no era agravio. El señor alcalde dijo que supuesto que >o quedaba agraciado no hal>ia para que usn ar la cosa con tanta delicadeza. Yo sabiéndolo cabüosos (jue son muchos se- glares contra los eclesiásticos, no me aquiete", y dije que en mi concepto todas las fanegas que D, Lucas me habia com- prado componían el diezmo, y que \o no queria recibir un medio «le él. Me cerré en este dictamen , y D. Lucas me manda- ba el dinero con varias personas, sin yo querer recibirlo , í>orque yo estaba agraviado de que se me cobrase de esa manera un diezmo que yo repetidas veces lo habia estado ofreciendo ; hasta que últimamente me mandó el dinero con D. José driguez suplicándome que no lo abochor- nase mas , y que creyese, que no habia sido su áuuiio agraviarme sujo antes bien hacerme favor á mi , y á mi señora madre, pues estaba enterado de ios buenos oficios que estaba haciendo para con ella á ley de buen hijo. Dios guarde &c. — Fr Francisco Castañeda. El Imparcial , ;/ poliffwo el ladrador caen misera- blemente en las hasias del toro. Mi señor don Lvcas Femandez. Llegó el caso de que vd. se convenza pracíicamente de que mis justos resentimientos no eran efecto de demasiada delicadeza. Ea su poder es regular que obren las repetidas carias mías que le envié desde la guardia del Lujan para que acudiese por el diezmo en casa de mi señora madre. Después íf mandé (!ecír que ya iba á vender el trigo ; pero vd. desentendiéndose i\e todo, trateó con mi madre unas fanegas , no por seg unda mano como dice el polífemo de las cuatro cosas , sino á su nond)re por medio de un dependiente suyo, y al tiempo de la paoa descontó una cortedad diciendo que eso era por el diezmo. Yo me di por a^ra- viado en los términos que vd. sabe , alegando ante el alcalde que yo no queria que asi se me cobrasen los diezmos. El airalde t u juicio verbal , y sin intervención de asesor lo que hizo fue pro- curar aquietarme , y yo insistí siempre en lo mismo , poique esíoy convencido de que toda delicadeza es poca para que un eck'sia>- tico pueda tener crédito en una revolución tan desecha , y des- pilfarrada como la nuestra. 4bS Sírvase vd. pises declarar sobre este particular lo que tuviese por convenieoíe para tapar ía boca á los tinterillos maldicientes. Dios gívarde &c. — Pr. Francisco Castañeda. CQutesíacion y cDrrida de toros. Mi Reverendo Padre Fray Francisco Castañeda. Mi Reverendo Padre : La carta de V. P. que acabo de recibir, y a la que me apresuro á contestar me recuerda los motivos (¡ue tuhie- ron los resentimientos de V. P. de que fui causa muy inórente, y que impulsaron á V. P. á demandarme ante el juzgado de 1". voto, en aquel tiempo que yo fui rematador de diezmos. Digo "que fui causa inocente , porque mi animo en la retención qnehize de ta cantidad que conceptué f calculando eqnifativamente en obsequio de V. P.J corresponderle al diezmo que me debía V. P. por la cosecha que hizo aquel ano, no fue de ninguna manera el de agraviar- lo , sino el haberme parecido muy sencillo al tiempo de pagar el trigo que tome" á V. P. por mano de mi dependiente, (\J encargado para estas compras eh mis graneros, deducir á tni favor la dicha cantidad perteneciente al iliezmo , pomo irlo á buscar d casa de su señora ma- dre , como V. P. ?ne lo tenia prevenido por dos o tres cartas , ('1} que al efecto me escribió desde la guardia del Lujan , las cuales han de obrar entre mis papeles , y si gusta V. F. las buscare y remitiré para los usos que le puedan convenir. Una délas pruebas que debieron convencer á V. P. de la buena fe de mi procedimiento, en aquella detención, que tanto le disgusto, hasta el extremo de demandarme , por el modo con que yo le cobraba , porque la delicadeza de V. P. decia que una eosa era el trato , y o/ra los diezmos , fue el qve después de este paso, no quise deducirle nada, sino que satisfice por enttro el valor del trigo, comprado. V. P. no quiso admitir esta franqueza , ó llámese obsequio mió, y me devolvió lo que me correspondía á la cantidad calculada del diezmo ; f'^J pero yo deseoso de conservar la buena armonia con V. P. le remiti de nuevo, dicho equivalente por ínano de mi compadre D.José Rodríguez de Vi- da, á quien encargué le suplicara que lo admitiese, y quedase persua- dido de mi buena intención , y cordial afecto que profesaba á V. P,. Y en este estado quedo concluido dicho negocio. Es cuanto en obsequio déla verdad, puedo y debo exponer á V. P. omitiendon por no ser molesto, otras menudas circunstancias, que pagaron entonces sobre el particular , y por considerar que lo dicho es suficiente , para satisfacer al contenido de su citada apreciable. Dio?- guarde á V. P. muchos aíios ^c. — Lucas Fernandez. — De esta su casa á 4 de Febrero de 1821. fl J Ya lo eolio el toro af nolifemo , pero como es ían larrjo se ha hecho guasca de modo owe los brn-os ardan -por la cola, y las piervcs por ertre los pies del toro. (1 ) Ya lo fOf/'ó (l toro al imparcial como lo ha cogido millares de vecc-i. Ya están los dos ensartadós para siempre, pero tan invictos y tan sin ver- güenza como todos los federales de este mundo. Imprenta de la Independencia. m DEL D E S E N G A ff A D O R GAUCHI-POLITICO Federt-montonero.Chacuaco-orkntalfihQ^ tt-protector,yPufl-republkadorenoJ^^^ simo con todos los hombres de bien que vi^ ven y mueren descuidados en el siglo diez y nueve de nuestra era cristiana. Prosigue d discurso sahre nuestra rebelión y apostmU. Así coiao según el célebre Bacon de Bcrulamio la poca filosofía sei|ara al hombre, y lo aleja de Dios, y la mucha fi- iosofia lo acerca, y lo une con Dios ; así también el poco honor repara al hombre de su clero, y cuanto menos honor tiene lauto mas y mas se aleja de sus p istores, hasta que no teniendo ya honor ninguno tira por la calle de cnmcdio, despreciando y proscribiendo á los únicos que poco á poco, y á duras penas pudieran hacerlo entrar en las sendas del honor; las historias, J aun las fábulas acreditan constantemente esta verdad ; pero mas que todas las historias, mas que tadas las fóbulas nós la persuade nuestra pasada decada, y los recientes sucesos del año veinte. El no contar con el clero, el pifiarlo en los periódicos va con mas ya con menos embozo ha sido el gaje inherente a la Jibertad de imprenta puesta en excrcicio por escritores copistas, J renales j pero como en los diez aúos siempre li# habidc al¿mi 460 honor, también se han guardado al clero ya mns ya m.no» consideraciones; mas como en el mal hadado año veinte Ik-^ Sudamerica al máximum de su degradación y enYilecimiento, no podia menos de llegar también al máximum del despr.na para con mi clero que nuRca mas evidenció su amor sa tef- nura, y su ilustración que en ese mismo ano exSrtando a pe- lear á los mismos que merccian ser entregados en el modo, y forma con que ellos mismos se entregaron. El sábio dice expresamente que cuando el impío llega ya al profundo de los pecados, su carácter consiste en el desprecio ; impius cura in profundum pecatorum venerit contemmt los- li- bros de pasta dorada cursados por el espacio de diez anos, y las teorías sin sustancia que muchas convirtieron en su propia sus- tancia nos precipitaron al fin en este profundo abismo de re- belion, y apostaría como llevo dicho ya, y probado en el nu- mero antecedente, , Pero también dije que el Excelentisímo, cabiklo delana veinte como verdadero padre de la patria se habia dejado penetrar del dolor consiguiente á un estado tan lastimero y deplorable ; y en medio de su dolor los individuos que lo componen dieron In^ar m sn corazón a un consejo bueno : incidit illis comihum bonum ; notaron que el faltar a los acuerdos, y el no asistir a las iuntas habia sido en este ilustre cuerpo como una (^specie de atribución anexa al rango afectado de cabiklo gobernador con que el ano quince lo sedujeron los montoneros, y anarquistas ; y p.ra remediar este daño se multaron en cuatro pesos por cada falta que hiciesen ; incidit ilth consiUnm bonnm ; les ocurrió por último que las funciones de ígksia fueron cumplidas primero pordiiMitacíon, y después de ningún modo con escóndalo, y coatristacion de ¿ste piadoso pueblo que se complace cuando al postrarse ante la magesíad divina se ve presidido por su mu- nicipalidad ; y para remediar este daño cada mdmduo del Ca- bildo se ha nuiltudo voluntaria.uente en doce pesos por cad» vez que deje de cumplir una obligación tan precisa. 461 De esperar es que el Exciiio. Cabildo arr^jsírc con su excm. pío al pueblo t; do para que cumpiicudo cou Dios alcance de Dios lo que le será imposible alcanzar y conseguir sin su pro- tección y auxilio, ; Americanos ! el esmero en cultivar la religión trae aparejados ios milagros, y por ese dice el príncipe de los incrédulos imit es croi/ábh de ¿' einportement rcligieux des peupfes : todo es creible del entusiasmo religioso de los pueblos. Y adviértase que no hablo solo de la religión verdadera que eso no seria marabilla ; sino <|ue también la religión falsa que como se observe, j se siga con exactitud trae sobre los pueblos imponderables conveniencias temporales; por eso Cicerón no dudó asegurar que los romanos siendo así que ni eran tan sábios como los griegos, ni íau numerosos como los franceses, ni tan vale- rosos como los españoles, pero habian vencido á todos porque eran mas religiosos que todos; j siéndo así, que la religión- de ios roáianos era falsa no dudó San Agustín, de repetir el dicho de Cicerón, y asegurar que era verdadero. Por eso el profeta Isaías reconviniendo á los israilitas les de- cia : US que quo claudicatii in duas paHes ? \ hombres irapólitícos l hasta cuando habéis de andar yendo y viniendo ? hasta cuando queréis andar cojeando ? Si Domhius e iíJeiis scquimini illun '. Si reconocéis al Señor por Dios seguidlo c \sí autem Baai se- quimini eum ; pero si el demonio es vuestro dios seguidlo. En el seguir pues, y en no desfallecer en los actos religiosos consiste todo el orden y decoro interior de una república, porque e? cumplir con Dios es el primero de los oficios liumanos, y el primer empeño de la política ; los que dijeren lo contrario mas que sean más sábios que Salomón son y serán siempre unos po- 1 ticos cucarachas como V'oitaire, Obes, llouseau, Lebrun, Mi'a- bcau, Boiimbroque, Paine, y otros botarates que no nombro porque no rae acusen de que ando divirtiendoiue con personal i* dades, ( ConUnuaréi . ) m Errores del jurisprudente edesiadi.co D. Pedro Cavia, TA Iinparcial de Buenos Aires parcial de Carrera el bueno, reconvenido sobre los errores hereticales, en vez de retractarlos, á á lo menos celarlos con alguna tergiversación aunque no fuese maí que por la vindicta pública, se contentó con exponer que sin la tenia del Señor Provisor no podia tratar materias dv.gmática^; pero asi como habiendo prometido al público abstenerse de la contienda con los cinco periodistas volvió después al vómito ; así también ahora en su número nueve vuelve á las heregias y blasfemias, sin duda para contristar al gobierno que le retiró U mesada, contentar á I09 federales que lo veneran como gran profeta, y blasfemar de un clero que no lo excomulga, y proscribe, como pudiera y debiera. Primer error heretical del heresiurca Pedro Feliciano Cavia. „ Si hubiera alguna religión que estableciese alguna independen, cía en favor de ios eclesiásticos subtrayeudolos de la autoridad so- berana, y legítima, esta religión no dimanarla de Dios, que es autor de la sociedad.'* Contestación* Dios autor de la sociedad es el qne manda á los eclesiásticos, j los eclesiásticos con misión y legación divina intiman el dogma y la ley á los reyes, á los príncipes, á los soberanos de la tierra, y así como loa particulares unos la oyen con respeto, y la sigue» como expresión de la voluntad divina intimada a ellos, así tambie» ios príncipes, ó la oyen, ó la desprecian, siendo igualmente res- ponsables á Dios que ó los premiará, ¿ los castigará según el usoy ó abuso que hicieren de la divina palabra intimada á ellos. Los eclesiásticos, pues, en cuanto tates no dependen de lo« reyes ni de los principes, ni del pueblo soberano, sino de Dios, cuya misión, y legación tienen ; por eso es que los apóstoles cuando ae les intimaba por las autoridades civiles que no predicaran en e3 nooibre de Jesucristo, ellos respondían opporfet potius úbedire 'Dev> ^iiam hominibus ; conviene mejor obedecer á Dios mas bíen queá los hombres ; y por eso ei profeta Balan siendo así que era un hombre perverso contestó al rei de Moab, y le dijo qu« en rano se cansaba, porque él no había de decir lo que el rei le sugería qu# 465 dijese, sino ío que Te dictaba el «spirlta del Cuarto error del gran profeta de Carrera el hue?io. ,, Los sacerdotes son personas establecidas bajo la autoridad de! soberano para dirigir estas oraciones, y todo el culto religioso,** Gontestacton^ Los sacerdotes frieron consagrados por Cristo en la noche de la cena, y él les dio autoridad para administrar su cuerpo y su sangre hasta la consumación del siglo : Herodes y Püatos nada tu- Tieron que ver en esto, rti tampoco sabian de la misa la media cuando Cristo celebró este misterio, por consiguiente ni Herodes ni Pilatos, ni Tiberio Cesar, ni Blasito, ni el Casique Andrés, ni Za- pata, ni Carrera el bueno han establecido con su autoridad á los sacerdotes, á, no ser que el escribano de Montevideo ordene otra cosa. Quinto error del escribano precursor de Carrera el bueno Una Iglesia numerosa no podria subsistir sin eclesiásticos, pero estos íclesiásticos no son la iglesia," Contestación. Así como la Iglesia universal no puede subsistir sin su cabrea m que es el pontífice ; así una iglesia partlcuíar no puede subsistir sin su caboza que es el obispo, y una parroquia sin su cura pár- roco, ni una iglesia de treá raras, sin gu capellancito correspondiente; la razón es porque Jesucristo fundó la iglesia con jerarquía, y junto con la iglesia madre fundó la iglesia hija; la iglesia madrf es el cuerpo de pastores que es donde está la potestad, la jurisdicción, el episcopado , y \A cura pastoral ; la Iglesia hija son los legos como Pedro Cavia, y estos legos deben ir los domingos á la par. íoquia á oir la voz de sus pastores ven¿te,Jilii, audde wie, timorem dcmini decebo vos. De aquí resulta que los eclesiásticos componen la iglesia madre, y son efectivamente la iglesia madre, y sin ellos no podría subsistií ia santa madre iglesia. Sexto error heretical del escribano heresiarca. „ No es menos evidente que si los eclesiásticos que se hallan ea U sociedad civil hubiesen adquirido derechos que tirasen á turbar h á destruir la sociedad estos derechos debefian ser suprimidos.'» Contestación. En «n reino católico si por casualidad las autoridades andu- biésen maleando en puntos de doctrina, y en lugar de atender á su« pasteles se entrometiesen á dogmatizar, y si reconvenidas la» tales autoridades por el clero, ellas se tuviesen fuertes, y obstinadas contra sus p^^stoses, entonces los pastores adquieren derechos capaces perturbar, y hacer temblar á hs tales autoridades, y estos derechos tío pueden ni deben ser suprimidos al clero sino antes bien las auto- ridades deben humillarse, y recibir con ánimo generoso la penitencia que les fuere impuesta. No crea el Español Constitucional, ni el americano Imparcial 'líue esta es doctrina no mas que d^ los católicos ; y sepa que el año de 1531 se discutió entre los protestantes de Alemania este pro- blema ,,Si en materia de creencia se debía obedecer al Emperador? Y los doctores de derecho, y de teología juntos en clausíro pleno, en la universidad de Witemberg, se decidieron unánimemente por k uegaíiva : digo mas; el herego Z«inglio consultado sobre lo que se haría '#00 un gobierno dogaiaíizanie responde, y dice afni Dea ^oiesi ikponii ©on Dios puede ser depuesto ; y yo, siguiendo á Z-'vinglio en esta, parte, digo, y repito que el Imparcial dogmatizante cum de.o pof.est depnni; y añado que solamente sine dea potest continuarte y que el tolerarlo es contra de/tm, porque con su doctrina nemo doctior efficitur^ y porque Dios aborrece senem fatuum, et insensatum, al TÍejo fatuo, é insensato. Séptimo error del escribano escritor. También es de la mayor eTÍdencia que si Dios ha concedido á la iglesia prerogativas, ó d-erechos, ni estas prerogativss, ni estos derechos pueden pertenecer privativamente al gefe ¿e la iglesia." Contestación. A la iglesia madre, ó al cuerpo de pastores está concedida la prerOjO-ativa del don apostólico, item la de las llaves para abrirle, . © cerrarle las puertas á Dn. Pedro Cavia; item la jurisdicción, item el juicio sobre el verdadero sentido de las santas escrituras, 8^c. El gefe de la iglesia madre tiene el primado del honor, y de la j^irisdiccion, tiene también anexas á su tiara y báculo pastoral pre- rogativas que no pueden disputarle los demás eclesiásticos que reco- nocen su primado, y su autoridad. Octavo error d^l viejo fatuo^ é insensato Pedro Cavia. ,, Por último es evidentísimo que solo nuestras almas están sujetas á los cuidados del clero únicamente en cuanto á las cosas espi- rituales." Contestación, Tan lejos están las almas de sujetarse al juicio de la Iglesia que antes al contraiio es proloquio, y regla recibida en el derecho ca- nónico, que deinternis mn judicat eclesia; que la Iglesia no juzga de los actos interiores, sino de los exteriores ; y prueba de esto Cg que D. Pedro Cavia siendo como es un herege puede mui bien en- trarse fraile, ser sacerdote, ser obispo, y ser pontífice mientras tenga oculto su error, pero en descubriéndolo cmn Deo potest de pom\ Por eso es que nuestro amabilísimo legislador y maestro Cristo, dando instrucción á los pastores para descubrir á los lobos, y ej. Gornu'garlüs del rebano les dice a frecetibus corum cognoscetis eos por sus obras, por sus palabras, por su doctrina los conoccrcis ; por otra parte los mandamientos de !a íg!e«ia todos se Tersan acrrca de obras y acciones exteriores porque trata, con hombrea, y el hombre no se compone de alma sola^ .«¡no de cuerpo y alma, N&no error hzreftcal del que nr>x m'ínl'y el maniji" de agoma. „ La docilidad al orden eci "ÍH tico debe por Cv.nslguieute ser sienipie ílbre, y volun^a.ia, y no podría existir otra," Coíitestadori. D ce bien el heresiarca pero no sabe lo que dice ; los fieles cnfran libremente en iglesias atraídos su ivemente por aquel que d'jo cum exaUatus fuero omwa truhnn ad me ípsmn ; cuando yo fuere crucificddu iie de atricr por amor á todds las gentes ; también es cierto que los fieies permanecen librerociite en la iglesia, y que cuando quieran pueden darse al diablo, pero también es cierto que los pastores a esos que se entregan al diablo pueden borrarlos del padrón de los fieles, fixarlos en tablillas, negarles la sepultura ecle- siástica, y acusarlos al gobierno para que les imponga las penas correspondientes á unos ciudadanos escandalosos que no deben al- ternar con los fieles en un pais, ó gobierno de católicos. Y así como eu Iglaterra que es tan tolerante, los Cütólicos no pueden optar á los empleos ¿ por qué nosotros hemos de dejar que el viejo Pedro Caria esté dogmatizando, y al mismo tiempo se le guarden las consideraciones debidas á los hombres cristianos ? Décimo error heretical. El décimo error heretical, y la causa de todos nuestros errores es que la provincia argentina no acude á su clero, xñ lo exórta á que pelee, y combata por la pureza de su doctrina ; este error le ha salido ya a la cara en el año veinte, y sino despierta tiempo Tendrá en que no se verá de polvo. Sedor Gauchí-político. El Escribano Cavia es protestante, pero protestante rudo^ que ha oido cantar el gallo, y no sabe donde , por eso es que «u Jurisprudencia, rato-gata se dirige á persuadir que el So« Í69 foerano «« fe cab^ ée la I^ijlesiá, «1 inventíír de dogmas, el director de la doctrina, y el que impone penas espifituales, el hace sacerdotes, y obispos, &e. &c. &c. Ademas, como él Ira visto que Bueaos Ayres está tal, cual el diablo que lá entienda, se ha metido á diablo predi- cador, y hasta q«e íagonizenaos no hay temor que deje de caá- tamos Ja a^onia* Por eso es que lo debemos dejar que rebuzne para que no se le ponga en U cabeza el pulverizarnos coa otro mani- fiesto á favor de Carrera el bueno, Pmage al caso. El Uey de España envió tres caballeros en comisión al «umo Pontfics solicitando no se qué gracia; uno de los envia- dos era como Don Pedro Cavia , que se mucre por echar párrafos en elogio de Goyeneche, en elogio del Padre Casta- ñeda por el interés de un Caballo, en elogio de Carrera el bue- no ; y en elogio da calqiera que se le presente, auníjue des- pués lo haga en contra que es lo mismo; llegados los enria- dos empezó su elogio el arengador, y duró tres horas en el parrafu: el pontífice seria un santo, y sufdó el petardo, pero uno de los enviados para hacerle ver al pontífice que éS no era tan bárbaro como el arengador, le dijo; S8mo. Padre si V^uestra Santidad no nos concede la gracia que solicitamos mí compa- ñero h\ de repetir la arenga; entonces el Pontífice respondió; no por Diosj y estén seguros que hoy mismo serán despachados. Moralidad, Es tan aplopetico D, Peiro, y tan machacón, que sino lo dejjmos no nos ha de dejar, y ha de seguir errando en la misiwa cuerda, hasta que se enrede, y se ahorque con la mis- ma cues di!; pi»ra entunces nos conserve Dios sin agonizar con tantos t'»qutís de agonía. Dios guarde , &c. Doña Mala tos le siento al Viejo Mi Sedora DoiíA mala tos le siento al Vibjo. El exemplar de Escribano? mas que spa mas protestante que Lnifro debe advertir qii^ los soberanos lagibí^rra no so»^ cabeza de h r. i.^ñr^n, ni ellos jam s li.n ]»resumido j>íes"lii al ñoir-nñ., annque prí»siden como soberanos á todas 1; s geeras, o Is\cdm adoptadas por la nación; y para que V, S. se convenza vta romo se «.xolica el Docíor Carlos Viüers en m diaeríacion pu miada por el instituto i^acioiud de Francia: ,,Par tout les Princes protestan? scnt devenu chcfs supre-nes de i' eglite— et c' e.t á diré chef de i' egUse autarit q' elle est une institiuion dans i' etat; maiá non chef de la f-i, et de la croyance; im prlnce protestar t li* est done point un pape dans son paja; il est le chef de l ' cglise non de la rcligiou." Por eso, Señor, me parece ami que este escribano v'njo no puede tener el honor de ser herege, y ami mas bien me parece que pertenece á la manada de los filosofas incrédulos y de los ateístas, ó de los que trasladan lo que no entiendi a por no ponerse á cabar pozos de balde, como pudieran, y debieran. Dios guarde S,'C, Fl Gauchí- poUíico. SfiñoR Gaüchi-politico Un pueblo sabio, y virtuoso no puede tolerar la libertad de imprenta; mucho menos podra tolerarla un pueblo iornoranfe inmoral, y degradado; por eso me parece á mí salvo mtliori que se vaya poco á poco ; empréndala Yd. primero coa los pequeños, después con los graFidecitos, de hay con les mas grandes, y últimamente con todos. Eso si le encargo que en punios de religión no tenga con- drsendencia con nadie sigiendo el consejo del aposíol, el cual dice increpa eos dure, iit sani sÍ7it in fde% repréndelos con aspereza pava que sean íjaaos en la fé : la faeregia scg^uü este 471 mismo ap<>stol es «na gfiPgrem que corre á el corazón sino la atajan, y para atajarla es preciso sajar, tajar, y cortar sia misericordia. Dios guarde &c. Doña El pan en una mano, y el azote en otra^ Mi Se5ora Doda El pan en una mano, y el azote EN OTEA. Donde reina la igualdad con tierra y todo no hay ene- migo pequeño, porque el que menos tiens un hermano briga- dier, y todos tienen Y. S. menos los clérigos, y frailes, cuyo yugo degradante es preciso sacudirlo á costa de muchos años de paciencia^ Por lo que toca á la religión es imposible conservaría sin amarla, pero ía religión no puede amarse sin que de este amor nazca el celo: en toda materia el celo ts hijo del amor porque todo Rmsnte padese tormento, dolor, y pena por su amado, y este tormento , dolor, y pena en materia de reli- gión es extremoso, pues San Pablo liego á asegurar que su dolor era continuo , y que de&eíiba ser anatema porque sus hermanos entrasen en el gremio de los crejeníes,y que su so- licitud era continua por 'él incremento espiritual de todas las Iglesias. Pero eí Dios de este siglo ha fascinado á los q^ie se deno- minan filósofos para que equivoquen el celo con el fanatismo; y han insistido tauío en esta manía, que la tierra toda, y todas sus tribus e^ían admiradas de ¡verse como se ven llenas de filosofía; la tendencia á la ilustración es el carácter de este siglo iluso, y obsecado: ia religión había sido ^nn engaño, y el no tenerla es el desengaño, y lá ilustración de sabios, y de ignorantes. Me dice V. S. que los reprenda con aspereza, p^ro n^ra eso era preciso que ios filósofos reconociesen autoridaa í-u ios m dkrigm, y Ids frailes, pero el trabajo €s que fen el dklec*o Ísnosconn> don de Oíos, y cuando palpemos el ar- í í ot a^nbo^ cleros el orden consiguiente de nuestra informe d^ ' mosl. pel^ndruBCO Fernando séptimo : yirn. non f::^:;^^^^::;: -.ib^ao no porque tu 10 randa:;;? sYno poíqae er. bueno para nosotros, y porque del ene. raigo se debe tomar el cun.ojo. (^unUnuüuiJ ' • -IMPRENTA DEL COMERGÍO. 475 NuM. 23. DEL DESENGAÑADOR C AUCHI — POLITICO A IB m H IP H M ÍT n ED (Do Como yo soi tan filosofo , y tan indiano, como el que mas, siento en mi una cierta inclinación á dejarme llevar de'mi capricho en materias políticas , y á veces ya voi á caer «n la tentación de entregarme á teorías , y proyectos especulativos, con los cuales sin mas trabajo que prescribir de cálamo cúrrente daria al público to- mos , y mas tomos para colocarme en el rango de los eruditos, sin mas trabajo que el material de que las pas- tas fuesen bien doradas, la impresión brillante , y el es- tilo tal que nadie me entendiese. Pero ^- que se diria entonces del Gauchí político ? •en ese caso seria preciso que dejase yo mi chiripá , mi poncho, mis calzoncillos largos , y que saliese por ese fíjundo de levita , de bota fuerte , y de punta en blan- -ca balbut^endo el francés, el ingles y faciendo lucir el bello estilo, el buen gusto, y los retazos de Volnei, •ée Lebrum, de Bolimbroque , y de tanto demonio que ha dicho lo que se le , ha antojado para presentarse de oráculo en un siglo que tiene tendencia á la ilustración para quedar en tinieblas. 4?6 Abrenuncio; gaucho he sido, gaucho soy y ga»- du> seré mientras los obsecadlsimos ilustrados de nue*. tro siglo prosigan vendiéndonos filigrana en vez de vea- der matambres ; dicen esos diablos a"e El puebla es el soberano. Si lo dijeran esto alia en U luna, ó en algui,* los planetas ya pudiera la tolerancia '«'-- "" de. sati.ro tan garrafal, y tan enorme ; pero de-rlo n t orbe de la tierra, q«e \Mi.mo., es un atrev.m.ento "ropio de hombres que se han enloqueodo para enlo- nuecer a todo el linage humano. ^ Antes cpe hubiese pueblos ha habido soberanos, „r iam»^ puede haber pueblo alguno sin que un soberano I» íob^rne • luego eS pueblo jamas puede ser soberano. ilo in soberan ees un pueblo en anarquía, «n pueb o L cabero, un pueblo trunco, »" P^^'» "^t;"^ pueblo montonera, y P- '«-'S"*^"^^ "^^^ l^^e o l pueblo, sino populacho, cardumen. gav.Ua bandalage, babel, confusión, y cosa que se ^e gra Üando, eo^a que va y .iene, cosa mala, cosa ndicula, a '-'■'Í ^aSr^ndo di. en esa manta fue «na verd. aera^«i.ico.«, de modo q«e si "^^^^^^^''^ , „nLperador e, .Ha ^ ^ ^^J^::^^'^ campos ub. '-y-/^'-/'/ '^ ."J," ^ba todo en térmi- y l'dando abanto esta .ob.rana, fue p.ec.so apelar a otra* / 47f m'ú invenciones de matarse, y ni aun estas daban abasta fiasta que por fortuna Buonaparte batido en Egipto vino prófugo á Pariu, y siendo un Corso exírangero aprovecho un momento oportuno, entró A tambor batiente á !a sala de ios quinientos, y en dos por tres salvó á la Francia con solo denruir la soberanía tilinga, y los derechos iodos del gran caballt) Juan Santiago. Dije que antes que hubiese pueblos hubo soberanos, y esta no es alguna teoria que á mi se me ha puesíb en Ja cabeza, sino que es un hecho histórico, y ademas un becho dogmático ; Adán nuestro padre fue soberano toda su vida, y murió sin qne hubiese pueblos, pues es cierto que amen de su familia no habia filósofos que enredasen la lista cuando su merced cerro los ojos. El Padre de una familia es rei, y es pontífice de m casa antes que sus hijos puedan darle su voto para que corra con el poder executivo, y con la administración del pan en una mano, y el azote en otra. El pueblo es un conjunto de viejos, mozos, niños, y mugeres ; los niños no tienen voluntad, ni autoridad para votar ; á las mugeres jamas se les pide el voto ; entre ios mozos y ancianos los mas no votan, y entre los que votan los mas se gobiernan por una lista que se Ies da, y eligen á humbres que ni aun de vista conocen ; luego €So de la voluntad general, y soberanía del pueblo son doctrinas de abogadillos visionarios que quieren lucir adulando 4 la muchedumbre, pervirtiendo la historia, y burlándose de los hechos, de las ¿pocas, de los tiempos, y de las máximas recitidas, y constantes. A mí me sería mui fácil afectar una inmensa erudi- 47S cion sin mas trabajo que copiar lo que est^ escrito sobre el particular en los libros sagrados, y profanos ; pero para convencerse de que el pueblo es un niño, que siempre permanece en minoridad, y que por consiguiente jamas puede caer en la tentación de ser soberano^, porque á su esencia le repugna la soberanía, basta el relatar la historia de nuestra célebre decada, que aunque no está escrita, alo menos eítá impresa con caracteres sangrientos en el corazón de todos, y de cada uno de ios que piensan con el juicio, y madurez de las personas sensatas. En diez años se han sucedido unas á otras las pue- bladas ya en el Cabildo, ya en la Iglesia de San Ignacio; el tambor, o la campana del Cabildo convocaban la mu- chedumbre, los mas no venían, y de los que venian los mas ignoraban la intención, fines, y motivos que tenian tres, ó cuatro aspirantes en causar alquel alboroto, pero el prelesto favorito siempre era la soberanía, y sabiduría del pueblo, á quien se queria consultar como á un oráculo. El pueblo siempre decia m?/, y los aspirantes logra- ban su amacijo, hasta que de ilHs in illis tantas veces ha ido el cántaro al agua que al fin hemos quedado tales cuales nos hemos visto en el año veinte. La paternidad pues es la soberanía, porque de ella dimana la autoridad ; el que no es padre no tiene voz^ no tiene voto, ni por consiguiente tiene misión, ni comí, sion, ni celo, ni interés ; ni nadie debe ser tan tonto que íe fie la república á un hombre que no tiene valor para gobernar una familia: es testo expreso, pues el sábia dice i quis se credif, ei qui non hahei nidum, et dormit ubicum que advesperascit ? ¿ quien es aquel que se fia 479. ñe quien no tiene nido, y que como un yente y viniente duerme donde quiera que le anochece ? 'Ruego encarecidamente que se lean las leyes que promulgó el Paralipomenon en el bajo del Rio á petición de todas las provincias ; e^tas mismas leyes repitió la. Excma. é íllma. Comentadora de los cuatro periodistas cíl su larguísimo sueño que hasta ahora lo ha concluido por causa de los alborotos de la Imprenta». Foméntense matrimonios^ dése importancia a ios padres de familia colocándolos casi al nivel de los curas párrocos ; á los solteros téngaseles por lo queson, paiai que ó lo sean por espíritu de virtud , ó se resuelvaa á ser padres de familia para poder ser padres de republicaj y tener autoridad. En ¡as Ordenes religiosas que son unas verdaderas repúblicas y obsérvese la diferencia que hai de un Padre á un corista, a un lego, á un donado ; en el venerable, clero obsérvese ¡a diferencia que hai de un padre á un diácono,, á on subdiácono, á un monacillo, y se vera que en la iglesia de Dios la soberanía, y la autoridad está en \^ 'paternidad \ ¿no eres padre? pues no tienes mas que obedecer, y estar en pie, y con el dedo en la boca cuando bablen los padres, y presbíteros. Si queremos pues renovar nuestra juventud como la del Aguila , váraos aproximándonos en la prácíic.i á estas ideas que son conformes á la ley de Dios, la cual primero manda amar á Dios, no blasfemar su santo nm^ - bre, y santificar las fiestas, é inmediatamente manda (|s>g honremos al padre , y á la madre, sin duda porque Dios a quo omnis paternitas, de quien se deriva íod^ ¿o 4S0 beranía, toda paternidad, toda autoridad para gobernar á los subditos, y no del pueblo conno falsamente dice Jnan Santiago , y todos los demás Santiagos que nos han en- federado con teorías sin substancia para que los mozuelos aturdidos judeen , triunfen , banqueteen , íi costa de nues- tra paciencia , y mal entendida tolerancia. El argumento mas deraastrativo y evidente de que en el pueblo no hai soberanía es el ver que el pueblo no ha castigado á los que en el término ¿e diez años se han burlado de él, ni tampoco á los que en el año veinte !o hicieron postrarse con soberanía y todo ante unas in- decentísimas guachas ahorcajadas. Pasage al caso. En el libro de los jueces cap. 90, se refiere que los ciudadanos de Siquen dejando al legítimo soberano eli- gieron otro por sus fines particulares; el soberano legí. timo que se llamaba Joatan, desde una eminencia les aren- go , y les dixo: audite me, viri Siquen ita audiat vos deus. Varones de Siquen, oidme, y asi os oiga Dios á vosotros ; y habiéndoles llamado á todos la atención les propuso una parábola en los términos siguiente*. Parábola de Joatan, Los arboles quisieroD elegir soberano , y acudieron al olivo para que los gobernase, pero el olivo les res- pondio inunqiddpossum deserere pinguedinem meam, qua el dii utuntur et homines, et venire ut inter Ugna 481 promovear? i por ventura Iiahré de dejar yo mi grosura» de la que usa Dios, y los hombres para exereer la so- beranía entre los arboles ? Repelidos asi por el olivo acudieron los arboles á la higuera, y esía les respondió ¿num quid possum de- ser ere dulcedinem meam, frutos que suavissimos ^ et iré ttt Ínter ccetera lig na promovear? ^ podré yo acaso de- jar mi dulzura , y tnis suavísimos frutos para ocupar- iDe en la soberanía? Acudieron pues los arboles á la parra, y ella les respondió ¿num quid possum deserere vinum meum quod letificat deum et homines, et inler ligna ccete* ra promaveri ? ¿ podré yo dejar mi vino que alegra á Dios, y á los hombres para ser reí vuestro ? Ultimamente ocurrieron los arboles á un Espino/y y le ofrecieron la soberanía, y el espinillo les respon- dió, si veré me regem vobis constituitis venite, et siib umhra mea requiescite , si autem non vultis, egredia- tur ignis de rkamno, et devoret cedros Ilibani; si de Tardad me reconocéis por soberano venid , y descansad á mi sombra, pero si no queréis reconocerme salga fue« go del espinillo, y consuma á todos los cedros del Li- baua. Moralidad. La oliva , la híguerra , y la parra son emblemas de! Estado Eclesiástico que por su lenidad, y por la unción de su doctrina es una oliva fructífera; por la dulzura^ y suavidad de los sacramentos que administra es una hi- guera ; y por la caridad, y amor paternal es una par- 4m ra que embriaga a los pueblos con la esperaíiza de pro- mesas eternas : elegir los pueblos al Clero por soberano es un agravio, porque el sacerdocio no puede ser hechu- ra, invención, ni elección de los hombre»; non emm volúntate humana allata est profecki, sed spiritu dei tjjlati lo qmiti snnt saetí dei homines. El sacerdocio es por derecho divino el soberano de los pueblos, y los que huyeren del sacerdocio cae- ran bajo el peder despótico del espinillo que proveerá de buena íeua para quennarlos , y abrasarlos, ¡Orejas que talones! (1) Acudamos pues al clero no eligiéndolo, ni dándole autoridad, porque entonces con jisstisimo desden nos responderá; non posum deserere pinquedhiem meam : yo no puedo abandonar la unción divina para tomar una investidura humana , y filosófica; non posum deserere didcedinem meam , etfrutus suaviS' simas ; yo no puedo abandonar la sagrada administración de dones celestiales dulcísimos, y suavísimos con que recreo, y deleito á los pueblos; non possiim deserere vimim meum, yo no puedo dejar la sangre del nuevo, y eterno testamen- to , con que embriago h los pueblos para que bebiendo se olviden de su dolor y no se acuerden mas de su tristeza. Coficlusion. Bajo los aupiciosde nuestro venerable clero constituva- iDonos del modo que se nos antoje, y con su bendición recíbase la autoridad para que sea firme, y estable ; si asi lo hiciéremos no será nuestro soberano un espinillo que con sus espinas nos punce, y con su leña nos con- (1) ¡Orejas que talones/ es yerro de imprenta, y debe leerse ¡orejas que tal oyen! ^UTüa , sin¿ que antes al contrario viviremos en paz ba- jo !a oliva, en el regalo bajo la higuera, y en una embriaguez santa bajo la parra ¿quis sapiens et inte- Uget hoec? ¿Quien fuera sábio para entender estas cosas! £1 Congreso de Matronas en Sala Plena, y des- pues de una discusión bastante acalorada me alzó el des íierro, y me devolvió lo« poderes, y despachos para que como tíscritor público diese á la prensa mis panfletos «in esperar la censura de nadie , á usanza de hombre libre, íjue lo soi por mar y por tierra á pesar dalas cabilosídades del Teo filantrópico. ¡Buena está esa! ¿con que pwque mis nombres, y y mis apellidos san ecbizos, y porque mi alcurnia toda es criolla se ha de hicomodar ese hombre que el Teo lo sacó de la palestina, y e] Jilantropico de la Gre- cia? pero yo pregunto á los patriotas ¿quien es mas sos. pechoso? ¿un íiombre que hiede á todo lo que abunda €n nuestros campos, o un bombre que YÍene hediendo á judio, á mahometano, y á sarraceno? Si yo soi gau- ^ki político señal que tengo algún parentezco con los gauchos que componen la mayor parte de nuestra po. biacion ; si soi federimontonero luego soi uno de los que hasta el dia de hoi no han sabido constituirse en república, sino en pelotones, y mas pelotones , como gracias á Dros, estamos todos los sud americauos, me- jorándonos presentes; y en fin espulguen «scrupulosa- meníe mis nombres, y apellidos, y se verá claro, que yo soi uno de tantos, y que no he venido de Espa- ña, ni de Rusia k pintar al Padr<> Simón para que me 484 tengan por oráculo, y después entregarme á Carlos Cuar- to po»* í»^^^^ deCabarrus, ó á la Carlota por medio de Contusi, ó á D. Juan Sexto por medio de Lecor 5 al principe de Luca por medio de &c. No me bagan hablar porque nos han de oir los sor» dos, y gepan que si algunos de mis dichos incomodan no lo digo yo por tanto, sino para que se remedie lo que sea reraedialde, y para que lo que ge hizo, 5 se*' dixo mal en algún tiempo no se diga ni se repita en tiempo alguno ; pero me dirán ; si, que vive D. fu- laño, y D. mengano, y ese fue el que lo hizo, y el que lo dixo , y no es regular abochornarlo ; bien,. l y que cuesta suponer que yo no hablo en este sigla sino el que viene, cuando yo, D. fulano , y D. sutano estaremos quieíitos en la sepultura recogiendo los fru. tos de lo bien dicho, o mal dicho, de lo bien hecho, o mal hechü? Fuera de que D. fulano , y D. sutano si erraron se alegrarán de que se conjuren sus errores, y sino erraron vean de contestar , y nos veremos las caras ^ porque eso de que no se ha de motejar lo mal dicho por- que lo diso un oráculo es cosa de despotismo cuando se trata de materias políticas , y también e» contraria á la venerobilisima libertad de imprenta con qne no» han acatarrado diez años , y de la que se han aburrí, do alfiiunos zotes desde que un fraile empezó á usar de ella con el santo fia de que no acabásemos de acá* barnos. * . . i i Hable pues el Gnrrhi po^Uico, y perdonen lo de ante mano para que naJie se agravie con un hombre 485 ^ae antes de agraviar pide perdón para no agraviar á nadie. Sud América i sino trata de su reforma muy de mras, s€rá del Portugués, 6 de cualquiera otra nación que se abata á conquistarla, §í. Es como dogma entre nosotros, ó á lo menos de taínto repetirlo senos ha gravado ya en la memoria que per el espacrio de tres siglos hemos sido esclavos de los espaíioles; de este dogma se deduce una verdad dogma- tica que aunque amarga debemos tragarla con corteza y todo ; esta verdad es que habiendo sido esclavos por el espacio de tres siglos contamos tres siglos de igno- rancia, tres siglo» de impolítica, tres siglos de inexpe- riencia, tres siglos de una degradación estremosa. Si la primera proposición para los sudamericanos es de fé, la segunda debe serlo igualmente, y en ton- ce» ¿de donde ha salido tanto sábio, tanto político, tan- to tlemonio de atípiraate que dándolo todo por hecho nos ha deshecho en los términos que ya lo estamos viendo, y palpando ¡que dirán las naciones! ¡¡siete sotanas en el Congreso!! ¡¡¡siete sotanas!!! tomad el peso á esta exclamación, y por ella veréis cuanta presunción de sabiduría, de política, de experiencia en los nego- cios tenían esos mismos que confesaban por otra par- te la esclavitud de tres siglos. El sacerdocio nunca ha podido, ni jámas puede ser esclavo; luego estos esclavos de tres siglos, si hablaban, y obraban de buena fé debieron haber a*vadida ú\ tlero. y no indultarlo á cada paso, queriéndo?e comparar ííoh las grandes naciones, y hacerlas pruebitas , que elks hacen, cuand® bajo los aupicios del clero ban llegado á la opulencia. Pero Sud América para perderse ha obrado en ra- zón contraria, y jamas se ha desmentido en acreditar que empezó mal, y ha proseguido peor: en el año Vein- te . por estar todos los hombres ilustrados, o desterra- dos, ó proscriptos, se padecía una escasez notoria de sugetos , y en ese mismo año como si sobraran los su* getos fue declarado el clero ó por inútil ó por perju- dicial, de modo que nuestra voz, y nuestro voto era de ningún valor para los mismos que se estaban desmoro* nando en términos, que ni por milagro pudieron so*, tenerse una semana. §H. Los esclavos de tres siglos apoderándosie por una casualidad de la suma de las cosas , han llevado las cosas tan al extremo, que casi nunca se Ies puede conceder la ra* zon k pesar de que en un principio no hay duda que la tienen ; cuaado yo los vi abogar por los indios , ves- tirse de indios para celebrar la libertad , y aun poner en las sarmas del Cabildo dos brazos de indios soste- Hiendo el pendón de nuestra independencia^ no pude du- dar de que tarde ó temprano seriamos presa de mon- toneros, o de chacuaco». La revolución la hicimos los hispano americanos, c ibero colombianos ; la hicimos á nombre del Rey , la hicimos con el noble fin de reformar nuestra adminis- tración corrompidisima , y de fomentar nuestra religioo »atit& qiíe es la alma de nuestra repúblicas- en ¿sto de^ bimos haber insistido con entusiasmo, con- repetición, y con jatancia; debimos haber multiplicado los caíerismos, los catones insistiendo á mas insistir que en ellos estaba todo nuestro patriotismo , rogando , y estimulando á lo* curas para que desplegasen con toda confiíinza los in. mensos recursos que les franqnea su ministerio para mo- rigerar á sus respectivos feligreses, perseguirlas falsas doctrinas, y erradas máximas, y averiguar quienes siera^ bran falsas doctrinas, ó esparcen por sus curatos libro» sediciosos, ó escandalosos. Item á los diocesanos debimos haberles ofrecido to* da protección para contener á los periodistas que de cualquier modo combatiesen los misterios de nuestra, creencia, ó los respetos debidos al Clero Venerable; esta protección debió haberse extendido á todos los pre- lados para contener los escándalos de uno, y otro ele- ros los gefes mismos, los magistrados debieron haber hecho gala de someterse á la corrección paternal de los diocesaiíbs, honrándose de verse humillados bajo su fé- rula para que de ese modo ni en la comedia, ni en los cafees se atreviesen los subalternos á lo que se han atre- vido aun en los mismos templos. § ni. Que esto no es imposible, sino que ha sido muy factible nos lo acreditan ios hereges de Sud América; vergüenza me da de decirlo, pero ya lo he dicho, léa- se el número quinto de mi periódico, y en la carta di- rigida á los mozuelos botarates del año veinte que mi« rabaín la sugecion al clero como un yugo degradante 4Sd que dehia sacudirse á fuerza de mticJios trabajos, y de muchos años de preparación , y de paciencia; en- tre otras muchas cosas les digo estas formales palabras: „ como nos ha de favorecer Dios , ni como hemos de „ ser patriotas, ni políticos si nos desunimos de Dios 5, que es el principio de unidad en lo físico , en lo mo- 5, ral, en lo político, y en todo lo que tiene ser, y mo- „ do de ser? Norte América consiguió en pocos años „ su libertad, feu independencia, y su constitución: pe- re todo, todo lo debió á su religión, y á su sacerdo- „ cío ; no me aíreveria á decirlo sino constase expresa- „ mente de la historia ; léanla por vida suya, pues el ,v político no debe hablar ex cátedra , y por teorías es- „ pecülativas, sino con hechos, que hagan palpables sus máximas; asi lo dice expresamente el político Saave- „ dra ; al pueblo no se le debe persuadir , sino darle en los ojos con la utilidad. El tiempo es el raaes- „ írc de la ciencia política , y comunica lentamente sus lecciones por medio de la historia ; pues yo los plu- „ merearé con la historia, y les daré en los ojos con „ ia conducta de Norte América, cuyo ejemplo según „ Eranten des Sodoarts quiso seguir nada menos que la „ Francia en la revolución, y la abortó, porque siguió mal „ el ejemplo ; yo me demoraría mucho si quisiera citar „ l8S protestas que acada paso hacían los Nort-america. „ nos de que no era su ánimo innovar cosa alguna en „ materias religiosas ; y asi solo citaré las palabras si* „ guientes; en los seminarios de Massachnsset, de Con- „ ceticut , de la Virgínea , de JSTeujersei , Filadelfia , „ Rodeidan, se educaron muchos estudiantes que fue* m », ron después sacerdotes muy útiles para dirigir , y animar la mam del pueblo en la guerra de la in „ dependencia." En el número veinte y nueve inculco en ío mis- mo, y entre otras ^muchas cosas me expreso en estos térnainos " las sectas que se han separado de la %lesia „ Romana á pesar de su deserción escandalosa han sa- „ bido conservar el orden, y aun competir con su mis- ma madre, y yo esto no lo atribuyo á otro principio „ que á la escrupulosidad , con que santifican los días „ festivos, y al constante estudio de los libros santos ; „ al contrario la tolerancia, ó descuido de la iglesia ca- „ tolica eu esta parte es á la que se deben atribuir los „ desórdenes que lloramos, y los que en adelante lio- „ raremos si nos descuidamos en dar importancia á núes. „ tros párrocos, y ministros del santuario, que son lo» Oinícos, los únicos, los únicos de quienes depende la „ polícia íiiterior , y arreglo moral de los pueblos : la Francia no logró su revolución , porque abandonó á „ su clero; la Inglaterra, y otros muchos rejoos logra- s, ron la suya porque siguieron constantemente á su frai Martin Lutero, y á otros sacerdotes que se les ven- j, dieron de apostóles como lo canta la historia." "¡Hacendados infelices! ¡No malogréis la oaasionf „ Si queréis yo seré vuestro Lutero, vuestro Mahoma, o „ vuestro Apóstol San Pablo ; en los términos yo no rae « paro, y asi os digo con el profeta.- Si Baa! es vues-^ „ tro Dios seguidlo, y si el Dios de vuestros padres „ es vuestro Dios seguidlo ; no claudiquéis , y e.-tad se- V aruros que sel*, siguiendo á Dios se ordenan, y refor- „ hé mcle^Uh-. :^ 4q b coiitv^-U} íod<> í^e o^ ha de Ert el níimero once del Siiplemeriíista p§g. 174 tra- to largamente de la prolixa educación que los protes- tantes indispensabienaeníe requieren de sus sacerdotes pa- ra que puedan ascender al empleo de curas párrocos, y que ademas de precisarlos á estudiar cuatro años de teología dogmática, los obligan á estudiar medicina, y k sufrir un exánfien sobre humanidades para que en to- 4a materia puedan ser los oráculos de sus feligreses ; dig. líasde repetirse son las palabras siguientes de dicho nú- mero. " En los países protestantes se exige de todos los ^, curas rurales que precisamente antes de empezar el „ cuatrienio de teologia ex-positiva, y dogmática estr- dien un curso entero de agricultura, y economia rural como también los principios de economia, y farma- 5, ceutica ; los eclesiásticos protestantes después de con- ^, cluidos los cuatro años de teologia sufren un exá« „ men sobre humanidades para que no olviden las ins- ^, trucciones de esta especie que habian interrumpido por 3, la aplicación h estudios mas «erios ; con este arbitrio ^, sucede que ios párrocos protestantes son el consuelo „ y la delicia de las campañas porque llenos de una „ instrucción tan sólida Ja reparten por las aldeas , y pue- „ blos4 tienen á demás bibliotecas, y contribuyendo en „ común compran todos los periódicos para infundir con „ ellos el espíritu público en sus feligreses. Avergüen- ^, cense los politicones del año veinte, q«e se han apro- 3, vecbado de una revolución puerquisima para desaho- „ gar toda su envidia para con un clero benemérito, 5, con quien en nada , en nada , en nada pueden com. a, peíir ¡que desgracia la de Buenos Aires! &c. &c. &c/' Continuará, 491 incidentes desagradables, y chocantes, * § I- En el tiempo del Virrei Cisneros los Sudamericanos deseábamos mas aun que los mismos Ingleses que se esta- bleciese el comercio libre para evitar los tristes efectos del monopolio de Cádiz, obviar la estagnación de nuestros frutos, aumentar el valor de ellos por medio de una franca exportación, y al mismo tiempo surtirnos á precios có- modos de todos los efectos que nos proporcionase la in- dustria de los extrangeros. Nuestra buetia fe, y las ideas liberales que entonces desplegamos» bajo la influencia de los Vi reyes, y por ^consiguiente con peligro nuestro, debió haber estimulado á loa extrangeros á corresponder de un modo digno, per- suadiéndose de que los naturales de estos paises carecian de prevención la mas mínima contía ellos, como también que el carácter de europeo nada influía para con unos hombres que con solo usar de la analogía que espontá- neamente está saltando á 4a consideración del mas topo* sin ag^ravio pudieran haber exclamado Timeo Dañaos et dona ferentes. Temibles son los europeos aun cuando regalan. Sin embargo, los extrangeros en aquellas circnns» tancias correspondieron á nuestra franqueza con un agrá, vio tan insultante, cuanto perjudicial á ellos mismoSí sí nosotros entendiéramos de represalias. Entraron en la especulación de comprar pieles de ratones, no sé si á medio, ó fi real el cuero, como para darnos á entender que nos habían de comprar hasta las €;)!a-í de los perros, y las orejas de los gatos ; en efecto hi- cieron ío^ e?¿írdngeros un gran acopio de cueros ratogaíos, c 402 los empaquetaron, los condujeron á bordo, y el dia que salió el decreto del comercio libre echaron los paquetes a! agua, los qwe arrivando a nuestras playas patentizaron la cultura de nuestros huéspedes, y ia necesidad que los Sudamericanos teuiamos de revestirnos de prudencia para ensenar crianza a unos hombres que por h'iber nacido de la otra parte df 1 mar es de necesidad el que les ayunemos las vigilias para que ellos nos dejen en ayunas, y para que cuando se les antoje nos digan esta casa he miña. §11. Si la admisión de extranjeros, y otras muchas cosas mas se hubiesen consultado con el venerable clero, cier- tisiffio es que otro gallo nos cantara ; me consta que e[ clero pronosticaba mal no solo en orden á lo civil y po- litico, sino también y mucho mas con respecto á lo re- ligioso, pero asi como los extrangeros con las pieles de ratones disiparon todo el prestigio por lo que pertenece á lo civil y político, íksi también por lo que toca á lo re- ligioso nos llenaron de pastas doradas para promover ía ilustración en la ca!)eza de mas de veinte mil toatos que revientan de ilustrados tanto mas cuanto menos saben la doctrina. La Gran Bretaña jamas procede á sus grandes delibe- raciones sin consultar á su venerable clero, ni el Rei toma asiento en el parlamento sin que el Arzobispo de Can. terberi se siente á su mano derecha en el mismo trono real, presidiendo á muchos eclesiásticos, que siguen á su lado, y enfrente de ellos a mano izquierda están los Lores, y todos los demás seculares que por lei, 6 costumbre de- ben ser llamados. 4m ¡Orejas que talones ! (1). Americanos, vosotros qne no por uii efecto de impiedad, sino por causa de vuestra inexperiencia nada nada esperáis de vue.^tro ciero, y todo todo os lo prometéis de vuestra completa sabiduría ; mi« raos en ese espejo, y^aprended política de los hereo-es que os han fascinado con pastas doradas para que alio- minando á vuestro clero, y contristándolo [)erdais la ener- gía que no podréis jamas conservar sin su necesario in- fíuxo. Es tanto lo que yo me intereso en eí bien de las naciones todas que pueblan nuestro globo, y es tan con- tiffuo el recuerdo que hago de ellas, que ya no hai na- ción alguna que yo no ame con amor y ternura partí- cular ; de este amor particular nace en mi el cariño para con todo exírangero, el deseo de que todos prosperen, y el sentimiento cuando justa o injustamante me los afli- gen, y contristan ; los extrangeros en esta parte deben creerme, y al mismo tiempo persuadirse que e.>ífas mis expresiones distan tanto de la adulación cuanto distan de la necesidad chica ni grande que yo tengo de ellos; me harán pues justicia si viven persuadidos de que en efecto nje hago violencia para castigarlos con el azote de mi pluma, y á la verdad esta violencia es la misma con que en todo el año veinte he castigado á mis paisanos mismos, y aun á mi mismo cuando me he observado mas afa- ble, y complaciente de ío que yo quisiera y debiera. En este discurso pues, salva siempre la honra que justamente se merece la nación inglesa, la portuguesa^ (í) ¡Orejas que takmes/ es yerro de imprenta, y dtíbe leerse /«rejas que tal oyen! 494 V todas 1.S demás, voi U hablar de lo mal correspondida ' ha .ido nuestra franqueza, y generos.dad por a gu- nos extrangeros, sio que por eso se ent.enda que e - Lto de u^os es ..an.cenJenlal á todo, ; antes b,e„ d,go, q ed dicho para siempre que muchos han .do LLo,. y han contnbuidode mi! modos a que no nos pese de nuestra hospitalidad. En lo que yo dijere sobre este .ngrato asunto, no unto pretendo corregir a los forasteros cuanto desenga- par é instruir el animo de los americanos para que se dediquen a pract.car para co» sus huéspedes una ca.^lad te sea bien ordenada, y sin la cual ni agradaran a D, . l tampoco lograrán estimación en el concepto de los ombr s sensatos, los cuales mas bien los reputaran por Zimos que por generosos, mas bien por empnmados que po ilustrados en el caso que dejen ^ lo. forasteros la suma L sus negocios, como si la naturale^a los hubiese hecho pupilos, cuando ellos mas blasonan de libres, e tndepen. E^te es mi objeto principal, pero no obstante, si los extrangeros se agravian yo por eso no he de amainar en n.is rigores ; sino que antes bien me he de conhrmar en mis dictámenes, creyendo que los que se ofond,ere„ esos son puntualmente los culpables, y que a esos son á los que yo acuso ante el tribunal de la nación para que no los consienta en m regazo,smo que antes bien los tdde, y arroje para dar lugar á otros que sean mas agrade- cidos al suelo que los consiente. (Co.Uhmura.) IMPRENTA DE LOS EXPOSITOS. N.» 24. DEL DESENGAÑADOR GA Ue HI-POLITIC O ARREPENTIDO, BüENOs Aires Junio 31 be 1821. Dice el Teofikntrópico que oiis nombres, j apellidos solo podían tolerarse en la indecencia d4 ano veinte, y el hombre está tan metido de hm, y de coz en este pensamiento que no me deja pro» segoir mi periódico , y se ayergüenza de que yo me le aparee, y me le arrime ee cualquiera cop^ currencia ¡válgame Dios, y^coanto piiede la preo- cnpacion de los liombres! siyo me llamara dmne ée Lhmchon marques de'tógüérmim , doqoe 'de Angulema, Ladrón de fiueyara; Meono, f Oyos o SI iuera como otros que tienen por apellido Toro, Baca, Carnero, Cordero, Conejo, Lobo, y oíros peo» ■res, el ieoiilantrópico estaria moy contento porque esos nombres han venido de España de Francia y mn de mas allá. ^ ■ Y entonces el liombi-e ¿de que se aver^üen- za? Gauchos ha habido que lian sido supremos, j j por que iio podrá haber gauchos que sean po^ micos? los montoneros h^n úáo federales, ¿y en- tonces que repugnancia hay en que un gauclii- .1^ vencidos , V oprimidos por- el portugués , y «frecer protección á los chatos de Uciidente para ser coB%tisinm propiedad choUprolectores , con^o To cZeU cualquiera anoque sea mas fino qu, T\oio q«e solo eUpelUdo P^f^^Jf L f ./¿/^níreimblicador, encujo caso dire que e^e ga i^fifcí:ronat.|-'UOAi^ ? i^^vínin sino del paraíso era lo áiiico que poüian roSsai , potqu^ ^« L Ipííinia de mis nombres , y q«e losfao con su i"^°¡„''J,ra costear la impre- sio-^, pero mis ^««»f ;.]%?„"42r para que nadie 491 cribaTiia ¡ Válgate Dios por amigos ^ y que dura tenéis la condición ! En esta virtüd he deterrainado dar un oiitiie-" ro siqoiera i-tida mes para que sepan que no soy yo el Gauciiipolítico que perdió la cabeza en el rio Seco , sino aquel que fue colgado eo el ano veiete , y aunque algunos dirán que ahorcado ^ y decapitado allá se va todo ; digo yo que no, por- que ai ahorcado le queda siempre el arbitrio de ata- jar el resuello , como yo hice; pero al que le cor- tan la cabeza , ese ya es tiento, como el gaucho del. rio Seco; asi-que amiguiios, prevenirse^ porque todavía vive el que las endereza. P A S A-G E AL CASO. Apenas se coronó Carlos, tercero en Madrid llamó al Abate La Gándara , y le dijo. Te ruego^ y te mando que escribas un libro contra mi, ¿ Sener, contra vuesa mmestad ? Bi Abate , replicó el mo- íiarca , contra^ misma persona , f ues yo veo que la monarquía se pierde , y que solo con remedios fuer- tes podrá entonarse , y salir de su .desmayo s dime la verdad aunque sea en contra mía» El. Abate era muy sencillo , y le dijo al monarca ; señor , Espa- ña muere , y muere de evacuaciones ; si V. 31. quie- re que no muera mande cerrar las puertas por don« de se le va la sustancia y mande abrir las puertas por donde le entre el aléuento. Esto es como si en mejores términos le hubiese dicho : señor , Es- paiaa muere por la.sJrancaohelas , y por las mez- quindades ; con los extmngerosf pane achetas , y mas francachelas ; pero con ios naturales ruindades^ y mas ruindades. ^^^El monarca le mando al Abate que lo que lé liabia dicho de palabra se lo dijese por escrito , y ©o efecto el Abate escribió ima obra sobre el bien, y mal de España hacíeeiolo consistir en puertas Ihieríaa, y puertas cerradas; entregó la obra en ma- Kos de Carlos tercero, pero la tiraoia ministerial, que por tantos tiempos elclavizó la nación , y que por sistema, y por su propio interés sien-^pre estu- vo en contradicción con la virtud , e ik&tracion de los pueblos, tuvo sepultado el precioso manuscrito, recelando sin duda que su claridad y su luz di- sipase las sombras, y secretos del ministerio, y los arcanos del gavinete. Moralidad. Coando las repúblicas no han de ser felices se ren los s:obiernos cercados de hombres tímidos que to- do lo quieren llevar por via de encantamiento, y ai por casualidad algún escritor llevado de un ze- lo verdadero pondera el desacierto de algunas pro- videncias , 6 sugiere otras sin el menor espíritu de facción ya luego levantan las manos al cielo, y se queian d@ que no los dejan obrar; esto es; que les interumpen la rutina, y el que prosigan erranda en la misma cuerda para acabar á palos, como aca- baron sus predecesores. . Soy pues de parecer que un escritor sin tac- cion, uo escritor, cuyo empeño conocido es el afaan- aar el órden , y sostener la admmistracion , máxi- me si de sus tareas incesantes no saca el menor pro- vecho individual , sino antes bien mil aburrimientos, V pesares , soy , digo de parecer que al tal escri- tor se le deben interpretar bien las expresiones, nun- ca echarlas á mala parte, y que aunque una u atra Tez dormite como boeli Homero, seleákpeme, v se le disimule máxime, si ya es viejo, y siervo an- tiguo de la proTioeia; yo en tal caso mas bien atribuiría á chochez cualquier palabra, 6 expre- sioii y me^haria como que oo la había leído para no darme por sentido; 6 íambbo imitaria á Car- ios tercero llamando ai escritor, y miodáiidole qm escribiese contra mí, ^ No lo digo por tanto ; p-ro yo estuve tal en el ano vemíe que si el majadero del Teofilan tro pi- co DO me hubiese contenido hubiese escrito con- tra el rey mil tempestades, y no me hubiera que- dado títere con cabeza, porque veía que amen de ¿a libertad de imprenta de todo lo demás se ha- hmheoho francachela á favor de los federales para que repitieran como repitieron sus visitas. Señor GauchtpoUttco. J)e valde han de pintar santos los siete perio- distas V solo es el que á mí me agrada, porque «US nombres , y apellidos me traen contiouamen» te a la memoria lo que fuimos , lo que somos, y lo que serémos si Dios no lo remedia: no es lo mismo estar humillado que ser humilde: la prue- ba de esta verdad somos nosotros mismos: si señor fxauchipolítico , nosotros estamos humillados hasta la perissema, deshechos hasta el andrajo, y redu« cidos al caos en todas direcciones; pero no obs- tante permanecemos soberbios, y mas que antes» Yo creo pues que estamos con calentura, y que mientras la fiebre no nos deje no nos hemo* de de]ar trocar por el mismo rey Clarion, y con la confianza del mundo hemos de seguir entrega- \nts cortes por exigirlo a.i la policía , 6 «os Aires ha oxdo la f.^^' "^J^ ,ez/»e- lúes P"" , .......iii.iohtico con to en su gente ? ¿ quien • se atreverá á salir con ella ni aun contra los indios/ si para aplicarles la orde- nanza ha de ser preciso consultar el claustro pleno de la universidad? los doctores tienen sus guerras li- terarias , y no suelen darse cuartel unos á otros , y á los estudiantes ios reprueban cuando no saben las naaterias de su facultad , pues según esto los docto- res mismos están ensenando con la práctica lo que deben hacer los gefes con los soldados que huyen , y se desertan : háganlos huir al otro barrio, y descártenlos de la sociedad , porque mejor es que mueran dos , 6 tres, 6 veinte, que no el que perezca toda la provincia. El espíritu de lenidad mal 'entendido equivale muchas veces á la qumta esencia de la crueldad; yo tengo muy presentes los discursos filántropos de los montoneros de adentro en el año veinte ; "es "preciso 5 decian , pasar por cualquier sacriíieio por "no derramar sangre , todos somos hermanos dfcc¿ "ífec. é¿c.'' y esos ' mismos doblando inmediatamen- te la oja señalaban muchas caberas de porteños^ y los pedían para la muerte hasta llegar á decir "que era preciso que la sangre creciese en nuestras calles hasta cubrir las botas'' no es cosa que rae han contado , sino que es lo que yo mismo he oído á los beBÍgnisimos anarquistas. NUM, 24 DEL Gaüch, Cúmplase la ordesianssa , y sea severa la discí- pliíia para que muera menos gente ; de lo contrario no habrá con quien contar, y el entreg;arnos á cuat- quier enemigo será el ejercicio quotidiano de hom- bres^ que entregándonos, mas ganan que pierden. Ya se sabe que yo sería el primero en salir de padrino , y en horrorizarme de ^cualquier ejecución violenta , pues mátenme á mí si estorvo al cumpli- iíiiento de la justicia , y habrá un gaucho menos en ©ste mundo. OCURRENCIAS DEL DIA. La pas ^ y unión con Santa Fé es causa de que y© viva entre oo interrumpidos trasportes que sen- siblemente me quebrantan la salud , confieso que yo iba errado cuando le decia al Sr. Brigadier Rodrí- guez que BO hiciera las paces hasta no dejar bien €F.carEiientados á los disidentes , ó hasta que las provincias pusiesen en nuestras manos, y á nuestra disposición á Lopea ^ Carrera , y Kamirez ; el Sr. brigadier al contrario me decia que la paz con Santa Fe debia comprarse á cualquier precio , por que ni López, ni los santafesinos eran enemigos nuestros voluntarios, y que cuando mas obraban compelidos del vórtice revolucionario en que aun los mismos porteños estaban envueltos. Yo acostumbrado ya á imaginar lo peor me abismaba en desconfianzas; hace Rodríguez su ^ ex- pedición , se entra desarmado al campo santafesino, abraza á López, hácese la salva de paz antes de extenderse ni sancionarse ks bases , viene el bené- fico Rodríguez á Buenos A y res mas contento con la paz que con todos Ips triunfos del mundo: exige de mí que le dé los parabienes , me asegura que López obra de bueiia fé ^ me persuade , é insiste e» sos qtie no dude un momeñta de su honradez^ y y© roezquiRO^ cuitado no hacia mus qee encogerme de lioíobros, compadecer la sencillez de mi gobernador^ y preparar el áoimo para la suerte adversa que en mi coíicepío , y ponderación iba á ser peor que la del ano veinte. Pero^. la serie no ioterrumpida de sucesos prós- peros que la amistad con Santa Fé nos lia pro- ducido es el argumento mas demostrativo , y evi- dente de la mezquindad de, mis ideas ¡ mal kaya sea. «miincredulidad! yo estoy convertido, y arrepentido -hasta el imprusunta ¡bendito sea el general Ijopez! l bendito sea el general . Rodrigoez ! estos si que son liombres , y lo demás es sonsera ; yo convengo en que me emplumen ¡ las cosas - de América el diablo que las entienda ! El general López me mandó hacer una visita con su ayudante GalvciZ , y á mí se rae. caia la ca- ra á pedazos de vergüenza ; y puedo decir qoe desde este suceso jamas se me caen de la boca López 3 y Rodríguez; estos dos héroes jamas por. jamas m© harán el menor agravio; proscríbanme y' destíerren» me , castíguenme ; yo sie.mpre estaré con ellos por- que son hombres señalados por el ' dedo de Dios ^ y en mi concepto la provideeeia no obscuramente nos los ha manifestado ~ para que esperemos de ellos e! principio del órden^ y el fin de la revolucione Ye no pertenezco ¡ gracias á Dios l á faccioii alguna ; á López no le conozco ni de vista ; á Ro- dríguez yo no le he hablado en esta vida sino el 'S de octubre en la plazuela de San Francisco en él acto de atacar á los anarquistas ; después lo hablé ■ cuando rae llamó á los pocos dias para ' intimarme que me moderase en mis escritos; después cuando me suspendió de escribir porque yo no anaainaba eti mh nmré% ; después cuaiido me desterró á los Ran- cliosj'^y proliibio que en las imprentas se recibiese periódico ni papel alguno bajo la responsabilidad mia. Luego mi adhesión á López, y á Eodriguez no es efecto de logia , de facción , ni de pasión alguna sino del espíritu público que me anima , y que me obliga á exponerme gustoso á cuantos desaguisados sea preciso tolerar por causa de la justicia. Resulta también que habiendo yo perdido el pleito estoy tan jucundo , tan revenido , y tan albo- rozado como si hubiera salido con la mia , ó como ú mis cálculos no hubieran sido como fueron tan errados ¡ojala siempre yerre yo cuando pronosti- que infaustam'eBte ! l Martin Rodriguez ! prosigue Con López tu grande amigo En destruir al enemigo Interior que nos persigue ; Vuestro corazón abrigue : Mutua paz 5 y mutua tinion Para que si a deiencion " Otra vez sean unidas Las provincias desunidas Por la tal federación. MERITO Y VIRTUD OCULTA. No puedo menos de recomendar en mis escri- tos á D. Juan Pita europeo de nación , y casado en Buenos Aires; este caballero es arquitecto ma- rítimo , hombre de mucho estudio , y de rara ha- bilidad en la maquinaria : ha presentado al estado tres máquinas que hacen honor al siglo en que vi- vimos: este hombre emprendedor está cargado de familia pero en la mayor indigencia porque no tie- m hombre, 6 porque Dios para acrisolar su vir- tud , y la de sü esposa doña Juliana Unanoe les convierte en sal , y agua todos sus trabajos , y pro- yectos benéficos ; todos los dias sale Fita cargado de herramientas á buscar trabajo , y vuelve á la noche á su casa con el desconsuelo de no haber en- contrado en que emplearse. Cinco meses ha que tuve el honor de conocer, y tratar esta nobilísima familia, y otro tanto tiem- po ha que estoy pobre, y tengo abandonados to- dos mis establecimientos por maotenerla á mis ex- pensas hasta que Dios mejore sus horas; por el cuarto en que viven pago mensual mente doce pe- sos , y para que coinan les doy cuanto teogo , y después al dibujo , y á la congregación del alum- brado les digo que los tiempos están fetales , que mis peri6dif30S no se venden , que me aguarden , que me esperen^ y la verdad del caso es que la fami- lia de Pita es toda mi perdición , y si yo ma pier- do por ella muy bien perdido estaré , pees me pier- do por la gran cabeza que tenemos en Sueños Aires. Recomiendo pues en cuanto puedo á D. Juau Pita 5 y á sus hijos que todos todos manifiestan no obscuramente haber heredado no solo la habilidad, sino también la virtud , honradez , y hombría de bien de su padre : he tenido la complacencia de conducir yo mismo á la mansión de Pita á varios sugetos para que se admirasen coeoiigo de la ale- gría que reina en una familia que está en la úl- tima indigencia , y solo pendiente de mis recursos débiles, y menesterosos. Yo soy de opinión que á unos hombres los per- sigue el diablo , á otros los persiguen los hombres, y á otros los persigue Dios : de estos últimos es eo mi concepto D. Juan Pita , y su muger DooaJii« liana ünanue , y por eso yo de todo corazón me ^os . .. , ^. he ptiesto á faror de ellos para que cuando Dios los favorezca se ponga tniiíbien á ñivor mió. El sanio Job quejándose de sus tres importunos consoladores les liace un cargo muy notable 5 y que siempre me ha dado en que entender : ¿quare (Íes dice) qimre persequimini me sicut DeiisP hom^ bres imprudentes ¿para que me perseguís como Dios , ó para que os juntáis con Dios ^ para perse- giiifine ? por lo que á mí toca no quiero yo que I>. Jaao: Fita^ ni su virtuosa familia me hagan ja- tiias una reconvención semejante ;^y no solo piem- m protegerlos , sino también insistir en que k pa- tria necesitada de sugetos advierta , y considere que en ese B« Joan Pita que está como Jobeen el mu- ladar- tiene una de sus columnas principales; lo áí^o 5 y lo repito; en la edad que tengo no he visto un íifántropo semejante: hombre de habilidad rara, hom^ hre de empresa , hombre sin vicio alguno ; amar- teladísimo por su familia , y colmado de otras mil TTirtudes que para mi las quisiera. CAJA NACIONAL. Sobre la caja nacional se ha undido el mun- ido en devates, unos la abominan ^en tal extremo que hasta el nombre de caja nacional los espan- ta , los escandaliza: o iros por el contrario diceíi que no hay escándalo mayor que el destruir un ■establecimiento, y que si desde el principio de la revolución hubiésemos adoptado la máxima de no deshacer, otro gallo nos cantara: deshicimos la ^ala- fneda porque era obra de Sobremonte: deshicimos les números , y nombres de las calles porque eran •godos; deshicimos lá unión, porque se nos puso en la cabeza que murieran los pm-'íe'ños; de repetí- ie se nos na de poner en la cabeza que resucitea y volverémos á la unión. Rec^dant rnte-m^ nova siní omnia en boca de Dios viene á- ser un milagro de la omnipotencia , por^' que Dios como autor natura! nada innoYa, y sus cosas toílas son viejas^ y ta» antiguas como el mundo. Mecedanl velera , nova sini omnia en boca de los bombres es una blasfemia llena de presunción^ y de arrogancia; es querer fabricar en el aire ^ es querer empezar por el ñn para dar fioamienío á todo , es prurito de chambones inexpertos , y lo» cura de hombres niños. Pero volvamos á la caja nacional 5 y por lo que hace al nombre digo que no se le podía dar otro mas alagueño , y que ademas hace Ter qué Buenos Aires jamas se ha separado de sus provio- cias, que anhela por la unión, y que á pesar de que sus quejas son tan justas como heroicos sus servi- cios quiere conservar los nombres relativos para que le recuerden sus antiguos vínculos. Esta oficiosidad de Buenos Aires es tal, y tan- ta que no sin ternura confieso haber oido á much'3s porteños que nuestras calles debian ser señaladas con los nombres de las provincias para tenerlas siem- pre gravadas en nuestro corazón, y se quejan de que 4 porque - habiendo una calle de mendocinos no Iiay otra de paraguayos, de cordobeses &c. ¿Mr. Wii- de dice que si ya no componemos nación no debe llamarse nacional; pero yo digo que si Mr. YVíh de no sabe amar, lo aprenda de los porteños que son amartelados y amorosos hasta el extremo de entregarse á discreción á seiscientos hermanos mal armados con el solo fin de concluir la guerra entre fcter manos á costa de este tan moríiñcanie 'sacrificio*. 510 Soy pues de opioioíi que e! nombre áe caja Hacioeai permanezca para monumeíiío etéreo ^de oüe PO somos ingleses, ni franceses sino porteños Y muy nortéeos, argentinos, y mny argeotmos. En cuanto á lo significado por ese nombre' •no soy yo tan testa férrea que por espíritu de ^ par- tillo 6 por una pasión ciega al establecimiento am^ü'ebe sus errores, sus defectos, sus abusos; solo úávyo que si lo de capa rota tuvo remiendo ^ ¿ por queseo nos hemos aplicado á remendar la caja na- cional^ I por que no se llaman los accionistas pa- ra que cediendo de sus dereciios conspiren a que la caia nacional sea tan buena, 6 mejor ^ que el banco nuevo, y ñamante que quieren sostituir ios eovadores? el añadir > lo inventado es sm duda alguna mas fácil que el imeni^r: facdws esi in- ventis addere , qnam invenire. Vamonos pues á lo mas fácil, ya que esta- MtoB tan débiles, tan nulos, y tan msigmficantes, como al fin salidos nada menos que del ano vem- te láel año veinte! que es como si clijeramos re- cien salidos de la nada en que fuimos envueltos por la nada misma: este es mi parecer saivo me- liori* pero yo ni me be de enojar, ni tampoco he de llorar como ks matronas , que están resueltas á Imcer una revolución en la plaza cada vez que los porteños se dejen seducir para desnacer lo mas ounimo. EXEQUIAS DE BELGRANO. Mocbo tiempo ba que este pueblo deseaba tri- butar bomena^-es postumos á la memoria del hr. ffCMerai D. Manuel Belgrano; logf6 el cumplimien- to de sus deseos el dia veintinueve de juho de es- te auo, -en el que se inundaron de gentes las ca- lie^, k plasa de la Victoria, y mas que todo la Catedfal en términos- qiie la mayor parte de los coiicurreDtes quedó privada de asistir como lo de- seaba al sermoíi fúnebre qoe predico el Sr. canó- nigo ^ y Bt. J). Valentio Gómez, á quien yo tam- poco tuve el honor úq oír porque aoaqiie por tres veces intenté penetrar por asalto las naves sif|oie- ra de aquel capacísii«# templo foi otras tantas repelido por el patriotismo cívico , que liabieoílo niadragado mas que yó, permanecía inmoble ^'iiar- danílo el puesto que le liabia cabido por vSiierle, Todo estüvo completo, ^2;racias á imestro cfo- feiemo, y municipalidad, que lian consolado al píie« pío en esta parte, proponiendo al mismo tiempo á nuestra juventud el modelo de un virtuoso ge« Kerai , y buen ciudadano , cuya alma descanse en paz en las moradas eternas. Sr, Gauchi-poUiíco, Y. es un hombre formal, y me persuado que no es aceptador de personas, por eso es qjie quiero aleo- tar una queja fiándome de su imparcialidad acreditada. La patria , Sr. Gaüchi , honra como es . debido á los militares , pero siendo ios diplomáticos no menos útiles á la república , no me dirá ¿ por que no logran el que también su memoria perezca con sonido ? las letras , Sr. mió , quizá , quizá son mas- apreciables que las armas; y aun sin quizá podemos decir que las armas no pueden ni aun de moy lejos compararse con las letras-: meíior esi sapientia quam vires ^ et vir prudens quam fortis ; mejor es la sabi- duría que la fuerza , y el hombre político es mejor que el hombre fuerte. Conduciéndonos pues por la verdad de este di» vino oráculo me parece que aunqoe no fuese co'ji mayor esmero á lo menos con igual gratitud debia- mp» honrar en vida , .y en muerte á aquellos oia.^' NUM» 14' DEL Ga€CH, gistrados que llegasen á dessiítpeEar satisfactoriamen- te las obligaciones de la toga. 5 Ed oue ley cabe qvse miicbos de nuestros lite- ratos después de baber trabajado tanto , 6 mas con la pliMoa que los militares con la espada han de qoedar olvidados en la vida, y en la muerte ? en la Yida yo advierto que apenas tienen consideración mientras están en actual servicio , y en la muerte se puede decir de cada uno de ellos: en moritur jm- tm, et nemo comiderat; veis ahí un justo , 6 un hombre oue con sus dictámenes ha promovido la jus- ticia ; pero vedlo también que Laja ai sepulcro sin «lie nadie lo considere. Quiero que Y. se sirva contestarme cuatro co- sas para mi coosueloe Dios cfec. Da. Diplomacia. 3íi Senom Dona Diplomacia. Para responder á la apreciabie , con que \ . S. se ha servido favorecerme era preciso que yo em- prendiera un nuevo periódico destmado solo a es- te- g-ravísimo asunto. , _ . ■ Pero cioéndome á las circunstancias de mi suer- te, que solo me permite hablar una vez al mes, de- bo decir que el problema propuesto por V. S. lo ha decidido ya nuestra nación , pues el congreso nacional después de hecho el reglamento , y ante* de publicarlo lo paso al gobierno para que le pusie- se sus reparos, y uno de ellos fue el que no se auiorimha al gobierno para conceder honores a tos ciudadanos que los merecieran por sus servicios i ei conírreso entro en discusión ^ y el señor diputado Dr. D. Juan José Pasos se opuso fuertemente has- ta lograr votación á favor de la negativa ; poste- riormente, esto es, en el ano 19 se renovó la dis- cusión , y se expidió el decreto que tengo el ho- nor de poner en manos de V. S. para su consuelo. -OSCRETÓ BEL CoNGRESO. Exrao. 8r. — "Tomada en consideración por ^^el congreso ima moción pendiente para que se ^^aiUonce á ¥. £. á fin de que pueda" premiar los servicios hechos en la carrera de las letras como lo está para concederlos á los que se ha.o-an en ^Ja-de las armas, y con este motivo, examinada ^ igoalmeníe la observación que ese so-oremo o-o, ^ bierno liizo al artículo 19 del capítulo 'i seccfon é.^ oel reglamento provisorio cuando diriírió la ^^nota ae reparos á este en 8 de agosto delsil, J con respecto á que la facnltad , q¿e en el citado articulo se declara á V. E. de conceder' premios de honor no fuese exclusiva á los individoos que se distmguiesen en k carrera militar ha resuel- to en la sesión del dia que V. E. pueda conce- ^^der^ premios de honor por acciones extraordi- nanas , ó servicios distinguidos á los individuos de ^ las demás clases ^ del estado dispensándolos con la posible economía para conservar su estimación; de su soberana orden lo comuoico á V. E. para su inteligencia. Sala del congreso en Buenos Ai» res diciembre 3 de 1819— .Z>r. Andrés Pacheco de Meló, presidente,— Ignacio Nunet , prosecretario." La carrera de las armas^ señora mia, no es mas brillante que la de las letras , y no hay una razoo^ porque al militar solo con su graduación y sin ha- ber hecho una campaña se le honre , y no á uia diplomático, que ha prestado verdaderos servicios al pais para salir de la oficina enfermo , lleno de enemigos , y ademas adocenado con cualquiera pai- sano ^ ó forastero ; fuera de que sucede muchas ve- ces aun en las acciones militares que á ios diplo- máticos , y letrados se debe la victoria. Qm. Antonio Llórente Dr. en cánones, y todo el asunto del tal librito es dar- nos á los americanos una constitución religiosa^ ca- tólica , apostólica , romana. El tal librito es de lo miserable que yo he visto , y puedo asegurar que en todo el año vein- te , siendo asi que ios tinterillos estuvieron suel- tos para disparar á su satisfacción por esos triga- les de Dios 5 no han disparado tanto como el ame- ricano anónimo que escribió en Francia : el hom-» bre desatina en política, desatina en teología, de- satina m historia eclesiástica se contradice en ca^ V 516 ík renglón , y en cada página pretexta que es ca- tólico, apostólico romano, y que lo será aun cuan- do el pontifice. V ^« ¥^'^^ declaren lo contrario Estas mismas protéxtas hace el Citador siendo así que niega todos los misterios , se burla de los sagrados libros, blasfema de Jesucristo , y aun del mismo Dios que lo crio ¿como entenderemos pues á los escritores del siglo diecinure? y ya que la inquisición religiosa es de lo mas malo que se pue- de decir , ni pensar en este mundo ¿por que el Estado no se provee de una inquisición , o po- licía civil para darles con un demomo a los que se burlan de nosotros con libros semejantes ? Sin duda que en Europa nos reputan por muy carneros cuando creen que con libritos de pasta do- rada nos han de arrancar la fe, como si los ame- ricanos la tuviéramos pegada con alfileres ; sepan todos los Zoilos de Europa que los americanos es- tamos ya convencidos de que toda nuestra mala an- danza es un producto neto de la pasta dorada con que los europeos nos han embobado, asi co- mo en otro tiempo embobaron á los indios con cuen- tas de vidrio, cascabeles, y frioleras. Sabemos ya los americanos que Voltaire es un cómico impío, Juan Santiago un visionario entu- siásta, y los hereges son hereges , y lo serán to- da la vida: sabemos que la religión en la decada pasada no ha aumentado nuestros males, sino que Ltes bien los ha mitigado, y solo nos ha queda- do que desear el que los mimstros de nuestro cul- to hubieran .ido mas zelosos para reprender, y cor- regir nuestros delirios. El tal católico apostólico romano se empeña en que seamos cristianos como en la primitiva y a renglón seguido pide que se dispense el domingo j la cuaresma : que el oír misa sea devoción y no obligación , para que de ese modo no haya discor- dias 5 y para que nadie nadie ridiculice el cristia- nismo : dice que el credo que se reza en el oficio diñno es bueno , pero que el que rezamos en la misa y aunque es el mismo ) no es tan bueno. Ademas; en lugar de decir/ cásense los sol- teros ; dice con mucha gracia ; cásense los cléri- gos , y cada uno sea miembro de la sociedad civil ^ y no suene jamas lo que se llama eclesiástico; en tal caso cada clérigo procurará que su familia sea benemérita de la sociedad y no habrá el egoís- mo aislado que tanto daño causa con su ingratitud con su falta de reconocimiento , y con su orgullo sacerdoiaL De suerte que el tal católico , apostólico ro- mano en su librito , que no ocupa doce pliegos de papel 3 da materia para gastar doce resmas solo para numerar sus errores , citas falsas , plagios de autores libertinos, y hereges, malas inteligencias de textos sagrados^ y sobre todo un palanganísmo que asombra. Yo deseo en el alma contestarle punto por punto haciéndole ver sus equivocaciones en reli-- gion , en política, en historia y que aun en lo que tiene razón se corrompe miserablemente ¿pero quien leerla entonce» mis números ? los sensatos dirían que el solo tratar, esas materias les causa disgusto, aun cuando sea para inpugnarlas ; los insensatos leerían para pervertirse mas, pues son locos incu- rables, y ademas no son hombres capaces de en- trar en discusiones profundas, y solo gustan de leer libros pequeñísimos , que cuentan historias horro» rosas no de Bla.itos , Zapatas y salteadores sino, de curas, obispos, can6nigos , frailes, J^m^-^^^ confundiendo los ministros con el ministerio para irritar algún dia mueran los eclesiásticos- ^ Entretanto sepa el americano anónimo que el casamiento de los clérigos tiene sus inconvenientes; «ero el que los solteros se casen, y el que míen- LTno l casen , sean insignificantes en la repu- bl^a es el A. B. C. de la política, y yo veo que ios politicones en vez de tratar de eso se ponen a Ltar de las estrellas, y de todo lo i";'P7«t«'«b!«' como mulitas, que son, y han de ser toda su vida. No obstante pienso en los números siguientes emplear algunas disertaciones contra el anommo que^ celebra! tanto los chatos, y chotos de Bue- nos Aires. Sr. GawcM-polííico. Buenos Aires agosto 21 de 1821. La pública demostración con que este heróyco pueblo honró las ceniza* de nuestro finado general !) Manuel Belgrano, el dia de «f/f^^;.' ^ impulsó á encomiar sus manes en el tea o, del me- W modo que mis escasas luces me permitieran; y no ludiendo resistir mis deseos, á P«^»;^« -"J ^laó- íacidad para una tal empresa , ««««''I ^f, ^ff^i rica y encomiástica , con que se P"»«f « ^^J^^'^de teatral del martes 14 del comente , a la Sra. Antonina. Luego que la hube <=oM^ aunque confieso que creí satisfecho* «m deseos por 619 haber expresado en ella (bien que en lenguage sen- cilio) los verdaderos sentimientos que el corazón me inspiraba con respecto al héroe , no dejé de tener mis temores para presentarla al píiblico: y jamas lo hubiera hecho , sin que antes sufriese el examen de algunos sugetos condecorados é ilustrados , y mere- ciese su aprovacion. Obtenida esta , é invitado por algunas insinuaciones , me resolví á hacerla repre- sentar y dedicarla al Exmo. Sr. gobernador^ quien la acogió y honró singularmente mandándola im- primir. Todo esto me hizo creer que la obríta te- nia algo de regular ó pasadero , cuando no de bue- no , y yo vivia satisfecho , mayormente habiendo visto que su representación fue atendida y celebrada del público , sin embargo de no haberla decorado como correspondia por los pocos auxilios que nues- tro teatro nos ofrece, y por lo muy embarazado que en esa noche se hallaba para la representación de Pablo y Virginia ; mas el Argos en su número 20, artículo coliseo, me ha hecho ver realizados los temo- res que tuve antes de darla á luz, y lo difícil que es el arte de agradar á todos. Sin embargo , yo en- cuentro en su crítica un no sé qué que no me satisface ni convence , pues á un héroe cristiano que por sus hazañas y virtudes se inmortalizó me parece (que si para que cause mayor ilusión) queremos presentarlo en el templo de la i m mortalidad para que reciba en él el laurel que supo adquirir, no hay otro arbitrio , (pues todo es alegórico ) que el de va- lerse de los mismos Dioses del paganismo que en dicho templo se suponen , máxime en este caso , en que no se presentan alli como Dioses á quienes deban rendir adoraciones los cristianos sino como unos ge- nios ó símbolos de las hm^im 6 virtudes que lo constituyeron héroe. También dice el Argos que se acababa de hacer hablar al mismo de la siempre inmaculada virgen pura Maria de Mercedes: esta es una equivocación imperdonable, pues el héroe no habla en toda la Loa, ni una sola palabra , y sí, es dicho por la provincia de Buenos Aires haciendo referencia de los medios de que se valia para exortar y entusiasmar á sus tropas. Que nuestros santos no deberian nombrarse en las tablas , es una impli- cación que yo no puedo entender pues puedo pre- sentar bastantes obras antiguas y modernas en que se habla de ellos con mucha mas extensión , y creo no deberá estar prohibido siendo para ensalzarlos 6 demostrar su grandeza. La invectiva de introducir á San Tristezas sm venir á cuento ; pues en la Loa por mas triste que ella sea no hay santo ninguno, triste ni alegre. No sé á que se reduzca , pues no tengo mas parte en él , que el haberlo representado en el teatro, como que esta es mi profesión, por lo que solo quiero creer que el Sr. Argos ha tratado con esto de echar un poco de sal á su crítica, y se olvido de probarla por si amargaba. En estas circunstancias , y no atreviéndome yo á tomar por mi cuenta la defensa de la obrita por- que conozco mi insuficiencia y puedo estar engaña- do , he de merecer á V. se digne recibir el ejem- plar que de ella le remito, para que como juez árvitro la juzgue, y decida acerca de la crítica del Argos en su periódico , para que tanto á mí como á otros pueda servirnos de pauta en lo sucesivo: entretanto queda rogando al Todo Poderoso ;ra mi deseo lias ¿legres promesas amorosas , Que me ofrece Isaías En todas sus sagradas profecías. Pues ya Macis aquel niño hermoso , y bello y ya nació aquel liijo delicado Qü8 será gloria el verlo , . . , Llevando sobre el hombro el prmeipado Admirable Bios fuerte, y consejero, Mey , y padre del"siglo venidero : Ya brotó aquella vara misteriosa Pe Jesó la flor bella , en quiee descansa . Sobre su copa liermosa Espíritu divieo , en que afianza Sabidirfí.a , consejo , ÍEteligencia ^ . Fortaleza , piedad , temor , y ciencia. Ya ei fruto de Bavid tiene la silla Be su padre ; ya el lobo , y el corder<^ Se junta 5 y agabilia , Y el cabritillo con el pardo ñero , Junto al oso el becerro quieto yace , Y como buey el león las pajas pace. Recién nacido infante quieto juega En el cóncabo de áspid ponzoñoso , Y á la caberna llega Be régulo nocivo , niño liermoso , Y la manilla en ella entra seguro Sin poderle dañar su aliento impuro. Ya la señal que Adiar pedir no quiso , Y Dios le concedió sin él pedirla Se vé , pues ya^ Dios hizo La nueva, la estupenda maravilla^ Que la naturaleza tanto excede De que una virgen para , y virgen quede. Ya á Abrahan se le ha cumplido la promesa Que Dios reiteró á Isac , de que serian En su estirpe , y nobleza Bendecidas las gentes^ que nacian En todas las naciones Para participar sus bendiciones. El cetro de Judá que ya ba faltado Según fue. de Jacob la profecía Da á entender que ha llegado Del mundo la esperanza , y alegría ; La salud del seüior que el esperaba Y en profétieo espíritu miraba. Solo me falta ya ver consumado El mayor sacrificio jO si llegara Y de mi dulce amado Mereciera mi amor mirar Jácara! Seguiréle por mms que me fatigue^ Pues dice que ha de hallarle quien le sigas, |0 divino Narciso! quien gozara Acercarse á tu aliento generoso De fragancia mas rara Que el vino , y el ungüento mas precioso ! Tu nombre es como el oleo derramado. Y por eso las ninfas te han amado : Tras tus olores presta voy corriendo ¡O con cuanta razón todas te adoran! Mas no estés atendiendo Si del sol los ardores me coloran. Mira que aunque soy negra' soy hermosa Pues parezco á tu imágen milagrosa. m Mas allí nm pastora hermosa veo ¿Quien podrá ser beldad tan peregrina? Mas 5 6 miente el deseo O ya lie visto otra vez su luz divina; A ella quiero acercarme Por ver si puedo bi©n certificarme. iDtrodüceSor Juana Inés álaNi-.fa Ecoco- nioaiitagoiiista de la naturaleza humana^ y le ha* ce d©€Ír lo siguiente. Ninfa Eco. ¿Q,oe es aquesto que ven los ojos mios? O son de mis pesares desvarios ^ O es Narciso el que está ea aquella fuente, Cuya limpia corriente Esenta corre de mi rabia ñera. ¿Quien fuera tan dichosa que pudiera Envenenar sus líquidos cristales Fara ponerles fin á tantos males? Pues si el bebiera en ella mi veneno, Penara con las ansias que yo peno. Yo me quiero llegar pues él suspenso, Que está templando pienso , . ^. i La sed ¿pero que miro? (llega y vuelve a retirarse) Confusa me acobardo y me retiro, Su misma semejanza comtemplando Está en ella y mirando A la naturaleza humana en ella ¡O fatales destinos de mi estrella! ¡Cuanto temí que clara la mirase Para que de ella no se enamorase! Y en fin ha sucedido |0 pena! ;0 rabia! ¿Blasfemaré del Cielo que me agravia? Mas ni aun para la queja Alientos el dolor fiero me deja, Pues siento en ansia tanta Un áspid , un dogal á la garganta. Si quiero articular la voz no puedo Y á media voz me quedo^ O con la rabia fiera Solo digo la sílaba postrera. Que pues letras sagradas, que me infaman. En alguna ocasión muda me llaman ; Porque aunque formalmente Serlo no puedo, sóilo casualmente, Y eficientemente haciendo mudo A aquel , que mi furor ocupar pudo. Locución metafísica que ha usado, Como quien dice que es alegre el prado. Porque causa alegria, O de una fuente quiere que se ria. Y pues también alguna vez Narciso Enmudecer me hizo, Porque su ser divino publicaba, Y mi voz respondiendo me atajaba. No es mucho que también ahora quiera. Que con el ansia fiera Al llegar á mirarlo quede muda. Mas ay! que la garganta ya se anuda, El dolor me enmudece ¿Donde está mi sobervia? ¿no parece? Como mi mal no alienta? Y mi amor propio ¿como no fomenta O anima mis razones? Muda estoy ¡Ay de mi! ^g. Debe advertirse que esta célebre monja mejica- , ílc .pció en el siglo de los gerundios cuando en la V, ■.ron España estaba totalmente perdido el idioma , - 1 buen gusto; debe también tenerse presente que ta América estaba recien conquistada , y no obstante vean Im ameÚmvo% bobines si Sor Juana Inés ne- cesitó de Voltaire, ni de Juan Santiago, ni de tan- tos chirimoyos para ser . eruditísima , y caistosisima en lo sagrado, y profano; cierto que el ootarate que no admirase el ingenicde Sor Inés ó es un ángel , ó es nm bestia ; pero lo cierto es que el Kglo diez y nueve está tan lleno de bestias que no pueden ver , ni oir cosa oue digan los frailes, porque toda su hio- sofia , toda 'su nobleza , toda su ilustración consisíe en ser ellos mas que ios frailes por la bota fuerte , y por cualquiera otra friolem que se ks pone en la cabeza, , a v Pero volviendo a nuestro asunto digole a v. que el general Belgrano está bien coronado por Us Llios mitológicos aunque haya sido devoto de Ntra. Ira. de las Mercedes , y el que diga^^o contrario o es un embidio^o, ó es un erudito á la violeta , o es algún desconocido que nos quiere embromar asoin- hra de tejado. Dios guarde n la, esperanza de un por venir maravilloso. sil En esto llegó á mis manos la comunica- ■ don impresa del diputado Bustos sobre contener al Argos , y la contestación del gobierno en la cual aseguraba que no era del resorte del go- bierno y palpado me lo quiere obscurecer con perjui- cio del crédito, y buen nombre de María. ; Eo esto llegamos á ^casa , y tuve el gran placer de convencer al ofícial con el Registro Oficial en mano de que el gobiereo eo efecto habia tenido en todo muy católicas intenciones. Pero después que despedí al oficial me pu- se á leer el Centinela , y el Ambigú que me consternaron en extremo; el Centinela por que es perfécíisimo luterano en obras, palabras, pensamientos, puntos, y comas; y el Ambigú por el templo , el triángulo , sala blanca , ?a- negra, sala de calaveras, sepulcro é¿c ífec ífec. (1) ^ Yo no quiero decir quien era el oficial santafesino porque he heclio mil votos de no nom- ferar persona; también he hecho millares de ¥otos de no murmurar mas de Buenos Ayres para vivir en gracia de Dios, y salvarme; yo solo he de hablar , y murmurar de Santa Fé porque tengo completa licencia para ello ; gra- cias á la bondad de mi amigo López, y de los generosos santafesinos* Al otro dia de mi llegada visité á nues- tro gobernador B. Martin Rodríguez quien me dio un abrazo, y se alegró mucho con las me« Kiorias que le di de nuestro amigo López; en seguida mandé un chasque á el P. Castañeda para que sin pérdida de tiempo me remitiese las comunicaciones de López; y las minutas " adjuntas que servían de memorias indicantes de los asuntos sobre qu« yo debía escribir per-» (1) Los que interpretaron mal las expresiones del fmm. 11 de D a María Retazos son por lo visto tan ca- riosos, tan malignos, y tan necios como los que echa- ron á mala parte su sueño iuoceníe, G-AucH. NüM. 26. 2 «... tenecientes á Sta. Fe; cscabiendok para «11^ la carta siguiente. Mi 1?. P. F. Francisco Castañeda : JSíie- ^os Ayres y agosto 14 de 1822. Al fin esta no ha sido tan terrible como la de la horca de antaño , donde estuvo V. F. que daba lástima el solo mirarlo: me alegro que Dios haya mejorado sus horas ; supongo sa- brá V. P. que ya ha vuelto con fuerza la hber-; tad de imprenta, y aunque la desgracia es, que en revolución todo es con fuerza , 4 pero que se ha de hacer? Es preciso aprovechar los mo- mentos, en que pueden salir del pellejo los co- razones; ensanche V. P. ese corazoncito de pul- ga , y venga á favor de esta fuerza , hasta que otra fuerza nos haga quedar como en misa. No le puedo ponderar lo que nos quiere el gobernador de Santa Fe , y principalmente á Bií ; me ha encargado mucho que escriba sobre aquella provincia , que ya es mi provincia, porri que me ha adoptado sin yo merecerlo. ' Estimaré pues á V. P. que me mande las eomunicaeiones de López , como también las memorias que le remitió ahora marras , pues de otro modo no podré cumplir mi comisión con la exactitud que yo quisiera. Dios guarde á V. P. muchos anos.— Vues- tro coadjutor apostólico.— El Gauchi-politico. / .* m CONTESTACION. Kaquelhuincul y agosto 20 de 82i^ Mi qnerído coadjutor en el niinis.terio pa-^ tri^tieo apostólico; yo celebro que ¥. liaya ii^utado tantas satisfacciones con el goberna- dor de Sía. Fe ; y experimentado tantos cari^ Bos de esas gentes , contra quienes ¥. algún día escribió (^crius quídem quam pro meritis. Los documentos, que ¥. me pide, tiem^ po ha que no están en mi poder , pues la car- ta que recibí aquí del Sr. gobernador López, con mi contestación fue remitida al gobierno, junto con varios papeles, en que el Sr. go~ bern xáoi^ se servia asignar los puntos principa^ Jes sobre que V. habla de tratar en lo reiati, vo á aquella provincia. Yo amigo he edificado ya una capilla en Kaquel, y pienso edificar otras dos, una en las lomas de Bacaloncoy , y otra en los ta- piales de los Jesuítas: en esto no mas pienso; sr ¥. y ios señores Teofilantrópico , Suple- Hfientista, y Paralipómenon se dignasen venii» á ayudarme , les aconsejarla yo que dejasen las escribanías para Da. Miiria Retazos, la Comen^ tadora , y el D, Eu nam me meto , pues pa- ra ese pueblo bastan esos cinco escritores 3 y V^. me hacen mucha falta. Estoy muy sentido con Da. María Reta- zas porque ha dado tanta importancia á mis descomedimientos^ siendo asi que le estoy taa agradecido , y que eso de ser yo escaso en la expresión de mis afectos no es en nii crimen alguno , sino efecto de mi genio corto, y desa- graciado.^^^_^^ lie sentido mucho que Da. Ma- ría me haya llevado mis papeles , y que los hava dado ba]» do mi nombre , siendo asi que ni los he corregido, ni puedo humanamente tomarlos bajo de mi responsabilidad. - Dios guarde á V. muchos anos. — B. M. de V.-Sr. Gauchipolítieo. — Vuestro ser- Tidor V capellán. Fr. Francisco Castañeda. £1 religioso este es tan lacómro en sus ex- presiones , y mira tan abajo las cosas de abajo lue no hay cuando se le pueda traslucir todo lo que dice 6rden á sus padecimientos que en nue- ve meses de estar sucumbido bajo la férula de sus enemigos mortales, precisamente han de Lbersido'grandes, y grandes las indignidades son que ha sido tratado. No obstante , por otras vías estoy yo mas «ue suficientemente enterado de todos lo por- Lnores, que no quiero descubrirlos , porque me sena doloroso que el padre se contr.stase,^ máxime constándome como me consta que el, p. Castañeda se deleita en padecer por la patria, ^ esto en tales términos , que cualquiera pena, lor mayor que sea, de pequeña no fa siente. ^ Pero como mis lectores querrán saber por. oue fue interceptada la comunicación de Ninta IrT, y -«itida^l gobierno se hace preciso dar al público las órdenes secretas, con que el r. C JaHeda fue conducido á Kaquelhumcul. ^Ordenes 'reservadas ^' con que el P, Fr. Fran- ^■y^- cisco' Castañeda habiendo sido .. desterrado á ChascowMs fue conducido á ípiS'i dmier'éos'^ríd^ f MaquelhmnouL . f:'--J íjíil^^i^u;^, El religioso fray Fi'^an cisco Casíaiieda (I) lia sido seoteneiado por la H. J, de la pro\ ie- -cia á no escribir por la prensa en el 'téfrni« no ée ;coatro anos^r y -der- : salir-. de 'esta ciudad. El gobierno ha señalaíf o para;- ^ 1 ogar ■ de su con- finación esa Oiiardia de Kaquellioincol , á don- d€ es conducido por un ayudante de esta pla- za ,m encargado' de ponerle á la disposicioa de Y, El gobierno- quiere -í|üeiáego:'(|-ue' V. se haga cargo ^de este' religioso^ le- ■•intime seriamente goarde en su -comportacit)n 'toda la delicadeza, que imprime su mismo carácter^ y que en ca- so, de .observarle de un- modo contrario instru- ya .^oportunamente para expedir -las providen- cias^ que se estimen convenientes. ' •" El gobierno ha resuelto tamhien que el referido religioso no ejerza durante su confina- ción ningún acto de predicar , confesar ^'6 cua- lesquier otro de la raisoia naturaleza ^ por lo tanto Y. cuidará :!puy escrupulosamente de pro- liibirselo por todos - los medios posibles , toman- do todas las medidas que juzgue convenientes, en el caso que intente traspasar los términos de esta resolución.; (:2) -debiendo prohibirle . tam- bién que_ se comunique , ni por escrito ^ ni - de palabra / con ios indios .infieles- , (3). ni con ein-- gun habitante de la campana , á-qoien pueda se- y qm aunque ej» la realidad no sea m,. no ^ ... . . . . obstante puede seí- muy bien qtie algüh dia sur representantes , y sus^funciooarios 3, ni sean cris- tianos , ni sean hereges^ sino ¡sansculates, ateís- tas , incrédulos , fracmasones , quorum ^ nohis dormientibus , injinitm est nmnerns, tíarantia^ garantía^ garantía: pues si el ejecutivo la pide ¿con cuanta mas raaon iá de- berá pedir el pueblo soberano , para que en ade- lante no le pongan tantos cuernos cuantos se le ii&n puesto en el discurso de la revolución. Esta garantía no consiste en que tenga propiedad el sugeto , de quien se eciia mano , p¿es se sabe que un insigne ladrón está en car- rera para ser tan propietario como Creso ^ y Sardanápalo. La garantía mejor, y la única para que el Tpueblo soberano pueda evitar im chasco , es la que nos propone Cicerón , y la que Mzo á Eoma señora del mundo ; y ¿cual es esa ga- rantía? La garantía del pueblo soberano es la' delicadeza extremosa^ y tan extremosa que los- eligeodos no solo teman el crimen ^ sino aun el rumor , la - sospecha ^ la fábula íiegida de crimen rumoremfalsum^ fahulmn ficiam^perhor- rescimus. Facúltese á cualquier ciudadano para que pueda entrar al congreso , y acusar al electo, asi como la Santa Iglesia antes de promover al sacerdocio á cualquier ordenando se dirige al pueblo, y faculta á todos y á cada uno de Ips fieles para que lo acuse , y manifieste susl desórdenes : el elegido para el legislativo ó pa- ra el ejecutiva permaneaca siquiera ocho diai í ^46 agüardanáo las denuncias, q«e contra él se ha- gan 9 hasta que ó porque nadie ha, depuesto contra el^ ó porque se ha vindicado quede con Ja últir/ia aptitud para ©ntrar en el ejercicio de las confianzas publicas. Uii gran desorden trae un , grande érden, j en la actualidad tenemos á la espalda uñ escuadrón de desordenes que han precedido , y al frente otro escuadrón mas numeroso de de- sordenes mucho ma.s asooibrosos que nos ame- nazan, y que no es necesario el espíritu de pro- fecía para anunciarlos , porque para presentir- los , y temerlos basta la prodencia , la polí- tica ^ y pocos grados de sana razón. El consuelo que yo tengo es que en ade-,. lante solo he de hablar con Sta. Fe , y que estando yo tan lejos, mi amigo López no me ha de tener tan fácilmente á las manos por quítame allá esas pajas : ya lo verán los san- tafesinos, y también verá Buenos Aires la ener-. gia con que se produce un escritor cuando s^^ llalla colocado en la segúrela. PREVENCION. Las notas que se señalan en la orden secreta se da- rán en otra ocasión si se tuviere por conveniente. NOTICIA ' Acaba de fondear en nuestas balizas, procedente dei Rio Janeyro , la Illma. y Bxma. Comen- tadora de los siete periódicos , y ba suplicado no se le haga salva, ni nlguna otra demostración, para evitarlos tirfs de la envidk revolucionaria, que es la peor envi- dia de todas las envidias ; por este mismo motivo ha de eimii ado desembarcarse á las doce de la noche por e bajo de la Recoleta , y ofrece dar al público su uum. 12 ^1 jueves de la semana entrante. Buenos Aires : Imprenta de Alvarez, N/ 2T. DEL DESENGAÑADOR O A UCHI-POLÍTICO Federi-montonero , Chacuaco-oriental, Choti- protector , y Puti-repuMicador ; enojadísimo con todos los hombres de bien , que viven y mueren descuidados en el siglo diez y nueve de nuestra era cristiana, Buenos Aires Octubre 3 í)£ 1822. Ejemplo que debe tener muy presente el Centinela, y los demás heredes que dogmatizan en Buenos Aires por la prensa. El Patriota de Montevideo en su N. 6. desplie- ga un celo decidido por la pureza de nuestra fé , y de nuestra doctrina ; él ha llegado á descubrir erro- res hereticales nada menos que en un Teofilantrópico Místico. político, y con ese motivo habla divina- mente sobre el sacramento de la Eucaristia con una elevación de espíritu verdaderamente prodigiosa : sus palabras en la página 29 columna segunda son las siguientes: " Entre tanto no podemos dejar de notar una heregia clásica que se ha escapado al Despertador en su número 73 : alli dice en la página 1072 , que la hostia ó víctima incruenta iba á ofrecerse al Eter- no en pan y vino : vade retro satanás : ^- ni el miste- no santo de la Eucaristia te impone resjpeto ? Qm f 548 pan , ni que vino ni que calabaza, si cuando se ofrece la víctima incruenta no hay ni una ni otra sustancia sobre el altar. ¿ Asi quieres que el pueblo que asiste á tu misa se una á tu fe , y asi quieres que tu volun- tad se una á la del principal oferente que es Jesu- cristo ? Por algo menos y hasta por un diptongo se han visto chirrear á millares de hombres sobre las hogueras." ¡Jesús lo que habrá leído el hombre! V aya que se le debe agradecer la doctrina que nos da, porque des- de luego es católica; solo sí falta que embaine y con- tenga su furia contra el Despertador , pues ese pobre también habló católicamente , como lo podrán ase- gurar hasta los padres hebdomadarios , pues todos ellos antes de consagrar, y aun mucho antes del ca- non , elevando sus ojos al cielo , y levantando en sus manos la patena ofrecen al Eíeiao Padre puro pan diciendo : " Suscipe sánete pater omnipotens éter- ne Dem hanc immacuíotam hostíam , qimm ego m- dignus famulus tuus offero tibi deo meo vivo , ei vero, pro inumerahilihus peccatis , et ofensionibm , et negli- geníiis meis , et pro ómnibus circunstantibus dfc, sed et pro ómnibus fidelibiis cTiristianis vivis , atque de- fmctis , ut mihi et ilHs proficiat ad salutern in vitam^ íBternam Amen:' Recibe ó Santo Padre Omnipo- tente , y Eterno Dios esta Hostia inmaculada, que yo indigno siervo tuyo te ofrezco por mis inumerables pecados, ofensas y neghgencias mias , y de todos los circunstantes , &«. y también por todos los fieles cristianos vivos y difuntos , para que á mí y á ellos aproveche , y nos sea saludable en la vida eterna. Amen. i i Después echan pwro vino en el caliz , y lo elevan en sus manos diciendo : " Offerimus tibi Domine ca- lifiem salutaris tuam deprecantes clemeíitiam , ut in-^ c&nspectu divince majestatis tuw pra riostra, et totiu^^' mmíii salute-Mum odore suavitatis aseendat Amen: ] 649 Te ofrecémos , Señor, este cáliz de salud , suplicand© a tu clemencia, que suba en olor de suavidad en tu divinor acatamiento por la salud nuestra, y la de todo el mundo. Después de todas estas ofertas ó víctimas purí- simas de ^wro , de vino puro que hacen los sa- cerdotes levantándolas separadamente , aun todavía hacen mas , y es que antes del Orate fmtres : se pos- tran , é inclinan sobre el pan puro , y el vino puro, y permaneciendo profundamente inclinados dicen lo Siguiente: " Sus cipe , Sancta Trinitas, hanc oUatio- n§m , quam Ubi offerimus oh m.ernoriam pansionis, resurrecíionis , et ascemionis Jesu Ckristi Domini nostri, et in honorem heatae Mariae semper Virginia, et heati Joanis Baptistae 4c, ut illis projiciat ad hono- rem nohis autem ad salutem ^c." Recibe , ó Santa Trinidad esta oblación que te ofrecemos en memoria de tu pasión , resurrección y ascención , como tam- bién en honor de la beata Maria siempre Virgen, de San Juan &c, para que á ellos les sirva de honor y a nosotros de salud &c. Concluida esta oración sobre el pan puro y vino puro se da vuelta el sacerdote al pueblo , y le dice: Orate fratres , ut meum ac vestrum sacrificium acceptabile fiat apud Deum Patrem omnipotentem, Orad hermanos para que este sacrificio mió y vuestro sea aceptable a Dios Padre omnipotente; y el pueblo responde : Suseipiat Dominus sacrificium de manv" bus tuis ad laudem et gloriam nornlnis sui , ad utilita^ tem quoque noslram, totiusque Ecclesiae suae Sanctae:' Reciba el Señor el sacrificio de tus manos para banza, y gloria de su nombre , como también para Ja utihdad nuestra, y de su santa iglesia.— Hasta este punto aun no ha tocado á Sanctus el ayudante , y después del Sanctus insiste aun e! sacerdote eu Warnav ñipan puro, y al vino puro: ^^lioec dona, hoec muñera, hoec sancta sacrificial Éste pan y este vi»o sor unos dones, so» unas obiacianes^ 550 ^ son unos santos sacrificios.» ¿ Que mas? El sacerdote poco antes de consagrar extiende las manos , y mi- tndo con sus dos ojos ^\ pan puro , y al vmo puro dice • " Hanc imitar oblationem servttntis nostrae , sed tt eunctoefamüioe iuoe , qumsumm domine nt placa- tusaccipias ^e." Señor, te suplicamos que recibas placentero esta oblación mia, y de toda tu fami- lid) j Pero y después que el padre ha consagrado, y se ha hecho ya la milagrosa transubstanciacon que „os ensena la fé , ¿se podrá decir en J^rdero e- eítimo y católico sentido que el sacerdote esta ot e- tiendo una víctima purísima e,i pan y mno , sin in- cuirir en e.<.heregia clásica que tanto ha escandab- ^ado al venerable patnota de Montevideo? Si, ama- dos fieles , si se puede , y para que veáis que se puede oSt qu¿ dice^elsace'rdo'te inmediatamente despees de haber consagrado ese pan y eset-mo: IJ>>«^— ¿oíine , nos sÁi luL... offerimus preclaras maj^ aü tuce de luis donis ac datis hosltam puram , host am lanctam hostíam immaculaiam , panem sancturn ^iiae aeterr,ae,etcaHcemsahhs perpetnae. Por lo le ó Señor, ya te ofrecemos de tus mismos dones Ta hostia pufa, esta hostia santa, esta hostia in- maculada , l-AN SANTO de vida eterna, y cahz donde esta el vino de la salud perpetua. Finalmente, cuando el sacerdote ya ya a co- mulgar toma la hostia en sus manos diciendo estas notebles palabras: - PANEM eoeleHem accpramet Zmen dLini in^ocabo.^' Manducaré este;>a« celes- tial , é invocaré el nombre del feenor. Pero supongamos que el misal romano , y el eánon mismo de la misa sea tan '^PO''"^ j^J aecr etales de Isidoro , y d e Craciano : ( l)j;amos (1) El señor Inquisidor contra la herética V^lf^^ tiene que decir mucho sobre Isidoro y Graciano para ca- lequiz^ á los escritores rudos qne en estas como en otras jaaterias hablan sin conocimiento de oausa. 6Sl pues á la escritura santa, á los concilios, á los san- tos padres , y á los doctores de la iglesia para que estos nos digan si la victima incruenta de nuestra reconciliación , y nueva alianza se ofrece , ó no en pan y vino. . Nuestro adorable maestro , y amabilísimo re« dentor Jesucristo me parece que en estas materias tiene voto , como también que lo que él digere eso es, y no otra cosa; porque él cabalmente es el autor, y consumador de nuestra fe ; pues bien ; va- mos al evangelio de S. Juan, y véamos una Conversación de Jesucristo con unos filósofos in- crédulos. En el capítulo sexto de S. Juan se podrá leer un dialogo bastante largo entre Jesucristo, y va^ rios incrédulos , que lo rodeaban ; por lo que á mi toca yo no pondré aquí mas que lo preciso para el asunto del pan y vino, que es lo que ha escan- dalizado al Patriota de Montevideo : vamos pues al caso. Los filósofos le hicieron á Cristo esta pregun- ta ¿ Quod tu facis signum ut videamus et credamus Ubi? paires nostri manducaverunt manna in deserto, ¿Que señal nos das para que véamos, y créamos en tí? pues para que creyésemos en Moisés les llo- vía el maná á nuestros padres en el desierto. — — A esta pregunta respondió Jesucristo diciendo : Amen , amen dico vobis : non Moisés dedit vobis pa- nem de ccelo , sed pater meus dat vobis panem de ecelo verum ; pañis enim del est , qui de cwlo^ deseen^ dit , et dat vHain mundo : en verdad os digo que Moisés no os dio pan del cielo , sino que mi par drc es el que os ÚB^pan verdadero del Cielo, pues el pan de Dios es el que desciende del cielo y da vida al mundo»— m Los incrédulos le respondieron á Cristo , y hf dijeron : domine semper da nobis panem hunc : se- ñor , danos siempre de este pan : y Jesucristo les respondió : ego sum pañis vitoe ; qui venit ad me non esuriet , et qui credit in me non siiiet unquam i yo soy pan de vida , el que viniere á mi no tendrá bambre , y ei que creyere en mi no tendrá sed ja- mas. Después de referirnos S. Juan este diálogo aiíade , y dice : ?nurmurabant ergo jiidei quia dixis- set ego sum pañis vivus et dicehant ¿Nou" né hie est Jesús filius Joseph , oujus nos novimus pa'- trem. , et matrem? Murm>ífaban los filósofos in- crédulos porque Cristo hajíia dicho que era pan vi- vo , y decían ¿por ventura este no es Jesús hijo de José , cuyo padre , y madre nosotros conoce- mos? que es como si digeran: nosotros tenemos botas lustrosas con borlitas , y ©ste demonio no tie^ Bc mas que una pobre túnica para cubrir su des- nudez , y ¿como diablos nos ha de dar pan este demonio á unos hombres como nosotros tan eco- nomistas , tan lustrosos , tan ilustrados, , y que también hemos estado quince días en Francia , quinr ce en Inglaterra , quince en España, y hemos vuel- to como unos barriles, como und^% pipas, como unas cubas, como unos toneles, y como unas trompas marinas? Del evangelio debiamos pasar á los concilio», á los santos padres, y doctores de la iglesia que dicen maravillas sobre el pan y el vino antes de la consagración , y después de la consagración ; pe- ro eso seria nunca acabar ; baste pues la autoridad de la santa iglesia la cual en la primera antífona que canta en las visperas del Corpus Ckristi dice asi : sacerdos in oeternum christus Dominits sectmdum ordinem Melqidsedec PANEM et VINUM ohtuliká^ intento no qu-iero traducir este latin para que no abochorne el venerable siervo d© Dios patriota á» Mokievtáeh, y coií feté míindó ñ& cotíelüiré esta materia haciéndóle líiia Amonestación al venerable siervo de Dios el Patrio^ ta de Montevideo. Venerable siervo de Dios, y hermano en Cris» ^ Patriota de Montevideo; vos eres el áoieo en Jerusalen que has desembainado la pluma contra los ^ periodistas que atacan los dogmas de nuestra nación; vos solo dais, y temáis contra el pan n vino , sin duda porque ayunas kpan, y agua, quie- ro decir , porque estas en ayunas de estas cosas o porque no sabes de la misa la media; pero no' obstante, el ejémplo está dado , y nadie te negará' que a lo menos tienes emulación de Dios y que has entrado en el rango de aquellos santos chorli- tos , de quienes dijo S. Pablo : emulationem Dei habent sed non secundum scientiam: tienen emula- ^^^^ /N® P^^'o son muy ignorantes. ■ Con esta fecha te recomiendo al varón de la Laguna, á mi grande amigo D. Miguel Anto- nio Fiangmi (2) y á mi carísimo condiscípulo el docto el virtuoso , el celador de la honra de Dios iJon Parnaso Antonio Larranaga cura vicario de i^Y Este apreciable caballero en dTañoT^dnt^^iíTír- Daumco que estaba yo sentenciado á la horca por el ett^ i^^^omagno ^ y que e» m .lance aciago seda yo bien recib.do^ en la plaza de Montevideo : esíaba yo contes- eS/i^ ^ste señor y agradeciendo su con^dimiento, cuando salieron las noticias ministeriales asegurando^ J&s Cómo muy cierto que el varón de la Laguna se h.b,a unido con ios federales contra nosotros " enton! ees olvidando las atenciones, de Flanginl.en órden á mi P^pna,. traté de dar terriblemente contra los Bortugul , Tl/'^f^^''^ ^ suprema ley, que^es ia slwd íl¿ixftf^"f ' .^''"^^^ ««ñor Flan gini, d varón déla ' S5i ^ ^ esa santa iglesia, encargándoles mucho que te ten- gan muy presente en el primer baqueteo , 6 en la primer disciplina que tengan los terceros de San Francisco en ios viernes de cuaresma. Semr editor de los oeho periódicos» Muy Sr mió : yo soy una matrona que por mi desgracia llegó á mis manos el Argos número 70 en que nos extracta las sesiones pasadas, sobre li- bertad de imprenta. Dice que muchos diputados presentaron varios proyectos , y que todos lueron rechazados por la sala; pero es de notar que aun- que todos los proyectos se leyeron, no hubo nin- guna novedad , solo dos causaron mormullo en la barra : que el uno lo presentó el Sr. Rivas , y el otro el Sr. Anchoiena, que en el primero se pro- ponia que no se atacase por la prensa la religión apostólica romana-, y por el segundo que la sala nombrase un cierto número de personas, y que estas se pasasen al gobernador del obispado para que en sorteo sacase las que debian componer la junta cen- soria , y como no nos dice si el tal mormullo íue por que causó disgusto ó placer, y yo como tengo mis credenciales de maliciosa, creo que sena de colera porque solo se nombró la religión , y un ministro del altar ; porque desde que se intento la reforma ecle- siástica sabe V. que hay dos partidos , el uno que es de los verdaderos creyentes dice que se ataca la re- \mon , y que esta es la opinión del pueblo; el otro es de los filósofos modernos , y esos sostienen que no se ataca la religión sino qne se respeta , y que esta también es la opinión del pueblo ; yo como soy una pobre muger estoy liena de mil dudas que no me dejan dormir, pensando en este mormullo de la barra que nos anuncia el Argos, y yo me digo a mi misma si ^^i^ mormullo es de colera porque solo se 6^6 habló de la religión y de un ministro del altar; pobre de mí, pues que mas prueba para creer que los filó- sofos son hereges de medio á medio ? y si fue de^ gusto y placer el mormullo también prueba que el pueblo esta por la religión , y no por la opinión de los filósofos ; pero todo esto no satisface á mis du- das , y asi suplico á V. me favorezca con sus luces explicándome este enigma , pues confieso que no lo entiendo ; como de insertar en uno de sus acreditados periódicos esta coosuita , porque verdaderamente deseo salir de la duda , ó bien por medio de V, , ó por el Argos mismo , pues no creo que quiera que los misterios de su periódico se queden sin revelación. Como me faltan luces para expresarme , doy á V. facultad para que metodice , corrija , quite ó aiíada á este comunicado si lo tiene por conveniente, pero sin variar la sustancia. — Soy de V. su atenta Q. S. M. B. La que desea ilustrarse. Mi señora Dona La que desea ilustrarse. Todos aquellos que en el ano veinte se postraron de hinojos , quedaron desde entonces tan satisfechos, tan deslavados , y tan desvergonzados que hacen gala del sanbenito en tanto extremo que dentro de poco los hemos de ver con polleras , y abanicos he- chos la far^a del público , sin cabida entre los hom- bres , y zurrados por las muge res. Todos esos entes sin duda oyeron en la barra que se hablaba de la religión católica, que es el ho- nor , y la única gloria de nuestra nación , pero como ellos desde que se postraron humildemente ante las ahorcajadas están empeñados en llenar á su provin- cia de ignominia , por eso es que en el mismo capi- tolio, y en la presencia honorable de los padres cons- criptos hicieron ese mormullo , y lo repitieron para acreditar la segura firmeza en el proyecto de acabar El Gaüch. N. 21. % ^36 «on el fanasíismo , y entronizar el filosofismo para que Voltaire , Juan Jacobo j y ia masonería acaben