DESPERTADOR TEOFÍLANTROPÍCO MÍSTICOPOLÍTÍCO DEDICADO A LAS MATRDWAS ARGENTINAS / y POR MEDIO DS ELLiíS A TODAS LAS PEBSOJ^JS DESa SEXO, QUE PUEBLAN HOY LA FAZ D E LA TIERRA, Y LA POBLARAN EN L\ SÜCCESION DK LOS SIGLOS. BüENOS-AVRES: IMPRENTA DE LA INDEPENDENCIA, NüM. i.- DEDICATORIA. ^ vosotras que sois la bella mitad de nuestra especie, y sin las que el horubse solitario, solipso , y egoísta pasaría dias amargos, porque ui tendria aspi- raciones en la vida , ni succesores en la muerte, á quienes dejar el fruto de sos especulatioiics , y traba- jos; á vosotras, que sois el oruauíeüío, y consuelo de todas las repúblicas ; á vosotras cuyo carévcter natural es la piedad con Dios , y la fiioniropia; la pleaa l con Dios porque sin disputa sois los priiueros A¡jó?.to. les del liuage humano, y las que en la infancia, pue- ricia, y adolescencia corno oríiculos de la divinidad ü- jais los dictámenes de la eterna sabiduría en el cora- zón de Nuestros hijos ; la Jiianíropía, porque siendo vuestro deber el desentrañaros ¡¡ara que vivamos, ía providencia os hizo seijsibles , generosas, C(;ni[)la- cientes, humildes, y mucho mas amables por estas cualidades que por la honesta hermosura , y demás gracias, que adornan , y decoran vuestro sexo, A vosotras amables argentinas, en quienes con realces muy csclareciilos resplandecen lils virtudes que os eievau al rango de verdadeias eroinas ; á vosotras de riu^orosa juíiticia pertenece , toca, y atañe el des- pertador ieqfilantróptco , no por que sea ueí esario dispertar, ó suscitar en vuestros ánimos las chispas 4 üee.e genio religioso, de ese genio carííaíiyo, sino J>ara que vosotras con e^te periódico en las mano« co. 1130 Amazonas n.i..teiiosas os coloquéis á la fretite de vuestros consortes diciendoles lo que ia valerosa Judit a los f aírioías de Befalia. i Qui estis ms qui tentaüs dominnm f 'Mlombre^s imprudentes mirad que es tentará „ Dios el querer calvar la patria con la tolerancia mal „ entendida, y con las máxima, especulativas de um „íiiosofia carnal , insensata , y seductora. ISÍon est sermo kte qui mkrncordiam provo^ cet , sed potíu$ , qui iram exilet , el fuvorem ac- cendat. "Mirad que semejante ciNidücta íejos de proTo „car á misericordia, antes bien e.^^Jíará la ira y en „cenderá el furor del Ser Supremo para o'ue ncs castigue, ó con la esclavitud, ó con la mÍMi!a int't. „ r)endencia , que con tanto ardur buscamos. " Después que con vuestra energía , y gracias r.a- turales hayáis eiUusiasmado á lo« guerreros corred presurosas al santuario, conjurad |)or Dios vivo á vuestros sacerdotes, y decidles con Jndií. Quoniam vos esHs pres^iferi in populo Dei et exvohis pendet animu iUomm : "Por cuaMto vose^íros sois ios pre.biteros t^ej pueblo de Dius; por cuanto .ois los curas , y pa,. „ íores de las almaiti " w i ^ 5 Ad eloquhm ve^trum corda eorum erigite : "Es preciso, es iiidispetisiible , que ia energía „ de los fieles derive su principio de vueátras saiUas „ palabras , y doctrina " Ut memores sint quia tentati sunt ut proba- renínr sí veré colerent Deum suum : *'Para qué los patriotas adviertan que les diez j,años de aflixiones provienen de que no han busca- „do de veras á su Dios, y se coutiroieu de que é;ste , „ y no otro es el origen fontal , y eficaciísioio priuci- „ pió de tantas desventuras. " No dudéis que vuestra voz dulce , y soñera será oída con respeto , recibida con docilidad, obedecida y practicada con exactitud; ¡que documento será éste para vueí^tra amable posteridad I Si señoras: correrá de padres á hijos , de generación en genera- ción , que los argentrnos divididos entre si , y agi- tados con las olas de un mar embravecido de ene- mistades, y pasiones, hicieron al fin lUia pausa, y quedaron en una inesperada oiilagrosa calma á 1^ primera insinuación de sus maíronas. No dudéis que vuestros bravos son generosos, por que la brf.bura en n)i concepto no es otra cosa mas que la generosidad ofendida que pone al hombre en un estado violento , pero elio es cierto , que lo vio- lento jamas tiene perpetuidad , y permanencia : el bravo luego que ha desahogado su furor bendice, y 6 besa la mano que lo desarma . y apacigira : bendita sea tu discreción , tu también bendita f>eas por que en este dia has prohibido que yo derrame mucha sangre tomando la venganza por mi pro-» pía mano : estas fueron las palabras con (|i;e ía!u]an meditado , ni la sig-uieron con órden , ni jamas se redujeron á siste- ma ; la providencia puso en nuestras manos la suma de las cosas , y ella misíraa ha dispuesto que siendo esta una obra toda suya se renueve en cada veinte y cinco de Mayo á pesar de los exfüerzos que hace* inos por destruii'la , y acabarla : dignos pues son los patriotas no de vuestro enojo , sino de vuestra com« pasión , y vuestra lástima. En los desiertos del Orinóco hay una tribu de salvages, que á penas se eclipsa la luna cuando salen de sus toldos , y con la mayor devoción afecto , y ternura empiezan á suplicarle al planeta que no los abandone ; permanecen en las suplicas hasta que el eclipse llega á su último incremento: desesperan entónces , ó fingen que están deseperados , y supli- can á las mugeres qne continúen ellas la rogativa ¡cosa admirable ! ¡ raro prodigio! en el momento que las indias empiezan á oríir el eclipse empieza también á menguar , y sigue menguando á propor- ción de las plegarias , hasta que la luna con sus re- flejos suavísimos patentiza el milagro , y hace ver á todos palpablemente , que las mugeres son las que le lian desecho los enojos: los indios se llenan de un cierto pasmo , y estupor sagrado ; bendicen á las nnjgeres, y esa misma noche se reconcilian los con- sortes divorciados, y se celebran nuevos matrimonios. Los filosofas superficiales, y politices ramp'óncs dirán j Solemne fanhtismo ! { preociipiciori aboriiiiia- ble ! pero yo digo ] Consejo sabio ! ¡ prudente docu- mento ! ¡ politira divina , y arbitrio primoroso para grandes bienes de aquella república rústica » pahifíla^ y macarrónica! (-i^) ¡Buen Dios! ¿es posible que ios indios barvaros del Orinoco son los que me batX enseñado el proyecto que hoy dia estoy desplegando? Si señoras; yo soy un indio del Osinóco; yo he advertido que vuestros varones han clamado á la luna inútilmente por el espacio de diez años ; pues fuera varones; que ya el eclipse está en su último inore- mentó ; tocó su turno á las matronas ; nbi non est mulier higemü cit ceger donde no hay mnger pe- rece el enfermo. Animo pues, valor, constancia en perseguirá los patriotas con la suplica , con el cariño , con la persuasiva, y cuando esto no baste manejad sin el menor escrúpulo esa arma vedada , y terrible de los desprecios y desdenes ; esto es hecho: Sud-América va a renovar su juventud cerno ía del Aguila por que 4-^^ ^ ^ , ^ (*) Donde- no bny religión verdadera la si.persticion es un Fuplrmento, y el fanasíisrao hacie ndo v. ees de religión sirve de resorte para promover mnrhos r-m .s de fe lirjfiad pábHca : solamente la filo.ofia jncrádula es. trivandornsu arrogancia, y soverbia carece de v-sortes, y no tiene bji»9 «rh.trios q.,e ios abo. tos de su locura ; pues eso vemos que cuando ella ba ü.p.lo á apoderarse del m^ndo ias guillotinas ambulantes han sido !í>s pe/idó«es de uaa paz que se debía buscar en el pantton, y en el «cpulcr». las matronas van á romper él fai^gn silencio de diez años. . • Vijestva prlíílencia os liara hoik*!' eo ¡as eíludes veiiirieras ; |>8i'o ya Ikgé 'é\ mmwtui^. crltácó , y \v:t-: fiüido , pór Culoffibia aceptiulo, y con ardieiíSes votos siíspírado; )a Í!eg5 el tieiripo aceptable, y diaá Venturosos en lí>s qne voeáíra discreción varié ya áu ^uniho , y síb nordestear eo la intcocion , os hag-a hablar en tono firme, y con las armo^ en !a mano: Sud-Atnérica implora vuestro íavor, se acoge a vues- tro regazo: kís patrioías reconocen }a el poder de vuestro iníiüjo, j postraiidoBe de iiinííjos pidf n_ per- don , y ■sólicitan los dictámenes de 'vutffttro maíeri.al s!ríavi?imo magisterio ■; por feaber osidtido , v olvidado' \éñ varones 'éíia ob1ig:acion, este deber,, bem os 11e.i>wio' 4 tal extremo, qne ni podensos sufrir los males, ni' tüsnpoco ios remedios ; los malos sirven 3 a de tjem- pío en nuesíi-a república, y los buenos de diversioii , y de lisia ; la religión de nuestros mayores es blasfe- lYiuda, y ridicülizada nvlibros , que &e reparten en castellano á vuestros hijos: el ztlo es inseparable .■ QUINTA ADVEFctENClA, ' ' , El estilo ^erá natural , sencillo , fíyidtí ^ y cas- tizo;^ (uiiero d^cir que do nje be de violentar " pará parecer liombre cuito , pues esa es una ridicidez , Cjsie c.iusa, y choca á los lectores , y hace ridiculog á ln>; hombres por mas re5^})eíableá que seao por su carácter : y asi venios que ha>ta hoy es tenido {«or ridicido aí|fíei graiuie de España, que por preguntar ¿cnanto vale ese hmalado? preguntó ^esos próf^i- gos h'ibtlanies en los cóncabas cerúleos marillmos^ 6 Jimia/es , cmnio pesim en tu btiJauza esíimaiiva ? Y el rústico que los vendia , sin hac er caso de di-^pa- rate^, respondió al caso diciendo: á cuatro cuartoi>> ta libra E.venio. Si\ Desengafiémonos , que eso de ba- bl.ir bien será cuando estenios bien constituidos; entonces será el síü:1o de Augo.vto; por ahora to qiic conviene es obrar bien , y uó olvidar la docírina. SEXTA ADVERTENCIA. ' Aunque el estilo s^rá caritativo , uo pQre§p lüij *m»sar^é^d manejar la árma em pon tiél ridU ú'iht im¥vprQ que se ofrezca atacan á k iúm filsofi£^ (Jel 8Ígío íiie2i^ y í^^ueve. . Los filósofos in^redulua sQU «nos íiecios de por vida, que ni. entienden, ni taiiipOí cu üon capaces de eutendei? palabras de pruíSéiicia ; y el oráííüUi divino nos previene qne ó no lea re^pon» daraos , é \m respondamos Gonfurme á su necedíid ^ |>ara que no s@ tengan por saiíiOiS : vespoM.de stid-t dmiur. SEFTiMA. ÁDVEITENCÍA. Bt me o]vidaha prevenir que eso de insultar é Fernando ¥ii , y á los españoles quiza pudo ser tole-?- rabie, y aun preciso en los princi|)ios de la revolución latirá entusiasmar á las ahiias vulgares ; pero ahora qíié todos los amerieamis estamos convencidos d^ fUie&íros verdaderos intereses, debemos volver eaesta parte á la razón , y al buen sentido. Los españoles 6 sgu los que están en la penin- tula , padeciendo, ó son los qije padecen en Aniéri- ea: unos y oíros son dignos de lásíinria; unos y DÍras deben suplicar á Dios , que mejore sus horas bajo cualquier gobierno en que los coloque la providencia; y esa misma oración es la que debemos hacer los americanos, pues no estámos libres, ni jamas lo está- Í4 réílíos de padecer bajo el poder de nuestros g^obiernoá liberales ; antes al contrario poderoso es Dios ¡ ara casti«^anios con el mejor de Jos gobiernos cuando conviene que padezcamos. Digo mas: los españoles en América, aun cuan- do accidentalmente no senn nuestros conciudadanos, pero no podemos á lo menos negar, que son nuestros huespedes, y relacionados con los mas estrechos vín- culos. Las Ie3es pues de la hospiícilidad que Sud- Aujérica ha observailo siempre con eroismo , debtiU ahligarnos á no exasperarlos , sino antes bien á pro- curar que no les pese de nuestra emanci[)ac¡on é inde- pendencia, dándoles bien fundadas es¡)eranzas de que algún dia, depuestos los resentimientos, y las represa- lia§ los haremos participen de nuestra misma libertad honor y fortuna. Esta doctrina me es tanto mas apreciable cuanto es cierto que sin perjuicio de la patria jamas he nor- desteado en el amor , afecto , y ternura para con los viracodiap. Mi padre y señor , que de Dios goze , era viracocha, y se esmeró tanto en mi educación, ip»e si como fuy yo , hubiera sido otro hijo menosi rudo, y de mas talento, la patria ahora gozaría de to- do un hombre. 1& •OCTAVA ADVEUTENCÍA. ' Cuando se ofi-eciere hablar de Artigas, de lus oj'ieiítales , saiiíafesiiios, moyíoüercfS &.c. he de ha- bliír aUiiíandulua ; y mm cuando reprisebe siis máxi- mas he de procurar habiar coino esperanzado deque al fiii se han de reducir á 3a uuion , y á la íVater- iiidad. Esto lo digo con tanta maior satisfacción cuan^ es cierto que experimeníalmeute estoi conven f^ido de que toda nuestra campaña es nn cafiipo fértil de in- genios admirables^ que por estar incultos son suscepti- bles de la forma, que se les quiere dar^ No éx:eeptuo íleesta regla á ía misma vaiida oriental, ni al Para- guay, ni aun á los mismos salteadores de nuestros campos. Todos todos en llegando á comprehender que el ministro evangélico los ama entrañableniente , y ,que no tiene mas Interes que el de mejorar su suerte , se le entregan bruscamente sin filosofía, ó con unía Jilosojia que wo sé como nombrarla , á no ser que la ¡llame di vina« NOVENA ADVERTENCIA, ' " ' Por lo que respecta á proyectos me guardaré muy bien de calcular sobre lo ageno , ni de descom- poner on santo para componer otro. La patria ya se sabe que es la dueña de todo , y la que dispíjoe de todo en laníés'éxtreiíios p&fa eoftgefváfla salud pú- blica ; por consiguieiite es una necedad el señalarle ^on el dedo esta , y la otra finca afligiendo « los psir- ticulares con semejantes intempestivás siigilaCiíOR€^> La política ensena , que en tierrípo d€ pesí€ nt) ■tt fo^ué a rauerto ; y los proyectistas, qoeen fes pu- blicas íiílixiónes calculan sobre bienes a^^nos^ tsada mas hacen que tocar á muerto para contristar los ani- tnos, y enfriar eí entusiasmo público. - El qu^ no tenga genio criador no proyecte ; par t|tié de lo contrario será como aquel que intimaba tres días de ayuno á pan y agua en la semana para qii^ el importe de la comida cobrado á viva fuerza , hirviese de competente dotación á un hospicio d*; po- bres hambrienlos. DECIMA ADVERTENCIA. Yo Boy libre en dar nno, dos, 6 íñas pliegñg, áfei como los subscriptores son libres para comprarlas, 6no; pero procura; é' escorzarme á qoo nu»¡("a el pan- fleto f a?e de dos pliegos , [)ara que no les í-ueste tnfts dinero á los pobres que desean la instrucción, y la doctrina. .TEO^FILANTROPICO MISTICOPOLITICa BUENOS AYRES DOMINGO 2 DE ABRIL DE 1820, Mucho tiempo liá que debia haber salido el seguo- do N." de este periódico; pero las oscilaciones poüíicas que sobrevinieron á la i iti presión del primero rae tenian embargada toda el alma: las autoridades todas cadocáiido; el pueblo abandonado en manos de su consejo ; rniestra caballería dispersa ; la infantería replegada á un puriío distante cuarenta leguas de la capital ; el enemigo pidien- do federación ; los demagodos divididas entre sí , unos pedían castigos , otros perdón , y ios mas se contentaban con solicitar la reforma de los vicios conírahidos en diez años de libertad mal entendida : de este fermento gene- ral resultaron después movimientos písrciales que se afec- taban sancionados por el gobierno , y vrrto público ; ti- líie.blas espesas y palpables como las de Egipto rodeabaa 2 á los mas saj^aces de nuestros conciudadanos : de aquí h;i dimanado la pérdida de ninchos sugetos , que pen- sando a:ertar tomaron el partido de su perdición Ceder al tiempp fue nii máxima favorita en tan fu- tales circunstancias , y. esperar á que laá matronas se apoderasen de la administración mientras á la embriaguez de los varones sucedía la calma , el reposo , el tino, y la i pj parcialidad tan necesaria para manejar las riendas del gobierno , y el timón de la lepública ; no llegó esté caso |')or que retirado el ejército federal , y separados los avéiitureros, «uestra amada provincia trata , según veo , de recobrarse á toda costa renovando su juventud eomO la del Aguila para eoiivalecer en iá d^ecadá venidera de ios males con que en la anterior ha sido contristada. El despertador feqfilanfrópico se complace aliorá. no de las desgracias , sino del escarmiento que pueden habernos dejado para lo venidero, ¡ciudadanos! la libertad, la independencia , la toleianeia , y aun él viva lá patria pueden ser uonibres insignificantes en una república ó mas bien pueden ser ídolos, y dioses falsos á quienes ofresca- inos sin frutólos mas costosos sacrificios. Busquemos pues la verdad , la realidad , la hombría de bien por medio de una educación que alcance . y sé extienda á todos los órdenes del estado, y creamos que la libertad , la independencia , y la patria misma con- siste en la virtud , y buena com portación de todos los ciudadanos, y que todo lo que no sea esto son papeles , son palabras , son mentiras. 8 - JVe«í/wá sermvhntis tcmquam : á nad'e_ h mos seV' ^ído jamas , dij > en cierta oc^'ion mi íS ^ciita á Jesu- cristo , y el Señor !e respouflio qni facit peccatiim ser- vus est peccati : h jo el que obra ia maldad es slerüo de su malicia ; egTt> nsisnio responderia )i) á cualquier patriota que iTse dijese padre en diez años a nadie he- mos servido por que nuestra tolerancia , y nuestra in- dependencia ha sido tan buena ima como otta ; s^i hijo vuestra tolerancia ha dado entrada á todos los íhcíos^ y vuestra independencia ha hecho intolerables los re- medios. SüEño DEL Despertador. Soñé noches pasadas que divisaba un inmenso eafRpo lleno dé niños hermosísimos , que uo <*abian ni de pies sobre la faz de la tierra ; todos estaban en camisa , des- calzos, y con un gorro encarnado en Ja cabeza; tenían en las orejas unos grillos de hierro á manera de sarcilli s , y colgadas al cueira unas baragillas á modo de relicarios; su semblante era apacible y risueño, á pesar de que todos estaban bañados en lag-rimas vivas , que les corrían por las megillas hilo á hilo , aumentando con esta notable circunstancia su belleza, y natural donaire; pero lo que ma- me conmovia era que todos ellos echaban á mi sus ma IOS en ademan de implorar , y pedir gracia. Absorto estaba yo con el patético , tiernií-imo esprc- taculo de tantos paraninfos ; cuando en medio del trans^ :4 porte dirijo los ojos á otra parte y veo ¡ Jesús lo que vi ! lina iioiiesíifeima matroüa asnitble masque la hermosura, ia cual con una magestad , y gracia imponderable me eonjnro, y me elijo: animo ^ valor, constancia? no desfallezcas , hijo , en procurar , ^ fomentar por todos medios ^ 1/ modos la buena , y bella educación de iité compa rioias; yo soy Sud-Jiinerica ^ madre ^ yo soy la patria donde tu nacistes, y estos pequeñue^ los , que veis, son los que han de nacer en ¿os futiirús siglos. A penas oy decir la patria cuando tan oficioso, como comedido me arrojé á los pies de la matrona con aid- tno de tio soltarla Ijasía que me explicare muy por me- nor tan alto misterio , y priocií almeote lo de h s gri- lletps y . eso de las barajas; pero ; ó desgracia ! con el movinnento que hice di un feroz porrazo en el cau- cel de mi dormitorio , y ine recordé pesaroso de qué se hubiese interrumpido una ilusión tan Ciacantadora. Esperanzas fundadas del Despertador» Era tan amartelada , y amorosa la matrona del suev ño que antecede, y me habló con tanto ii teres , que no dudo me honrará con sus visitas ; en cuyo caso po- dré decir con Sn. Pablo oppertum est mihi ostium magtatm , et evidens , que se nos ha abierto una gran ])nerta para que tlisipadas las tinieblas de la revolución lio andemos ya como párvulos fluctuando entre el ver- dadero , y falso patriotismo ; entre tauto yo prometo ser é fiel á Sud.América , y no callar por maítcm,, o por ver- gímnza los niisterioa que ebta deidad iiie fevele ius patrióticas pesadillas. Ali icULO COBfUNICADO . . Sefwr despertador teojilmitropico, ^si como la libertad de imprenta tieíie establecidas sus reglas, que la luoderan para C|ue no (legeiifre en licen- 4?ia, y liberíinage ; asi también Já tolerancia religiosa de- 1)6 tener las SU} as para que de ese modo podamos cum- plir nuestra voluntad general por la cual los ciuda- danos de Sud America debemos prcí^tar k k religión domiránte de nuestro pais !d mas eficaz , y poderosa protección o Convengo en que Sucl América no necesita de .«e* mejantes reglas 5 pues ella es un pueblo virtuoso, que ífe- Jado a si mismo se ha burlado del filosofismo en ia ¿/ii- prenta, en e! teatro^ en el oiismo ijireopago, y ademas tiene señalados á los Pseudosofos para descartarse de ellos con la discreción , y prudencia que le es caracCerísti. a. Pero Sud América ocupada en defenderse , y defen- áernos sin duda no advierte, ó quizá mira con despre- cio los contrabandos que al decuido, y con crriüado ¿se introducen diariamente para corromper , y pervertir la fé, la piedad , y la religión doodnaníe, y única desús hijos; la Europa, señor despertador (hablo con el re^pe- to debido , y quisiera que mis palabras se tomasen si a agravio) la Europa » digo, ya que no puede á sau^re. y fuego arrancarnos el precioso tesoro de la libertad , quiere á lo nienos romper ese vinculo sagrado , que uni- éndonos coii el ser supremo nos coystitu)e patriotas re- ligiosos, sensatos, é iucoutrastabieg. Asi pues como en lo miiitar, y en lo político he- mos colocado un in menso caos entre la Europa, y la Amé- rica, es preciso, é indispensable que nuestra virtud na- tiva, y nuestro carácter nacional coloque otro inmenso caos entre la filosofía transatlántica, y la nuestra ; tolere- mos á n.as no poder que la filosofía terrena , insensata , carnal, seductora, y farisaica, reine y florezca alia en Eu- ropa ; peio al pisar nuestras playas niegúesele jus*tamente el derecho de la hospitalidad : hospitio prohibeatur are^ no. ^ Sera posible , señor despertador, que cuando Si d América usa de severidad con sus hijos por el menor desliz cometido en los periódicos, ó en el teatro; y que cuando ella desplega todo su zelo para que la libertad (ie hablar , y de escribir no ofenda el decoro público ^ loa europeos tengan salvo conducto para esparcir libros en casteliano , que se burlan con el mayor- descaro de nues- tra fé ,de nuestra piedad , de nuestsa virtud, y reli^non ? Una proclama f;je quemada en nuestra píaza pública porque era de álgim modo injuriosa á nuestra municipa- lidad, ¿y no se han de quemar esos libros europeos que in. jurian por todos fnedios , y mo<]os á todas las órdenes de rsuesíra recien nacida república ? jpl (¡itador , ese canalla insciente, y chocarrero, que f yatiendbse de la émponzofiada arma del ridiculo ha compuesto una enciclopedia de blasfemias; no obstante lia sido comprado á onza de oro por varios aturdidos que no saben calcular los males , y. desastres que puede cau- sar Un pequeño fermentó tolerado en la gran masa de lina nación coñvulsa ^ y perturbada como seguramente es ¡a nuestra. El tal cítador niega el adorable misterio de la íri tiidad beatisima; niega el santo advenimiento, y divinli dad de Jesuchristó ; niega la auíenticidad , y canonicidad de nuestros sagrados libros; insulta á Maria Santísima ; íbfende su decoro virginal , y la ultraja el bárbaro con- sarcasmos intolerables 5 niega la eficacia , y virtud de ios sacramentos 5 la impórlancia , y necesidad de frecuentara los ; niega lo preciso de la fe , lo precioso de la oración, ío indispensable de la penitencia ; dice que el padre nues- tro está lleno de heregias , y que -sus siete peticiones fundadas eu toda caridad son absurdas, é implicatorias; dice que el Credo , y los artículos de nuestra santa fé ííou el arsenal del fanatismo, y que los hombres somos uno^ caballos sin alma ; el será el caballo, y todos los necios que lo celebran ¿ Escriba V. sobre esto Señor Despertador; y no tema; invite al Venerable clero y á los dema;? periodistas en la inteligencia de que semejantes libros traían de nur estro pellejo en caliente, y si los dejamos correr i ufal^ table , é infaliblemente nos despellejaran á la vez como despellejaron á la Fra^íCia. Por I0 que á mi tora ya b^e toimado mi partido, y coipprar á cualquier precio toctos los citadoiCí» , con- vucar después á todos los niños ; hacer uim grande ho- guera eu la plaza, y el Sábado sniito cn( uelar , y que- mar toda la factura euseñaudo á los jpveiies que eii lugar de úeciv muera Judas digan muera eí citador, viva lu fe , viva la piedad , ^ la religión americana. Dios guarde á V. muchos años. Su apasionado.-* rí^r. Francisco Castañeda, P. D. He presuniido que V. es eclesiástico porque en la dedicatoria á las matronas se firma capellán , y entre la incertidurnDre de si es clérigo , ó religioso he elegido lo primero ; pero estoy pronto á darle ks reverendas en el caso que sea monge , ó lierraitaño, CoNTESTACIOííp Muy R.*** P. Fr. Francisco Castañeda : desde luego lie estrañado mucho que á la discreción de V. P, R. se ha- ya ocultado la muy rsoíable circunstancia de que 30 en mi periódico no trato sirio con gei»te dormida; entendá- monos pues , padre mió , para evitar en lo succesivo las equivocaciones ; á los que están despiertos se les puede muy bien avisnr de los peligros inminentes , y darles de golpe la noticia de los males que les amenazan ; pero al dormido es preciso dispertarlo no sea que oyendo á medias 6 se precipite por exceso , ó se dej> estar dormido por defecto de aprehensión é inteligencia. La ^aíta de V. P. es una denuncia formal contra urj '9 reo cíe estado, contra ün reo de lesa naoioii , de lesa pa- tria ; pero esa denuncia padre mió , es iiítempesíiva , y ya no la admito , ni quiero que en mi periódico tenga valor ñi efecto alguno ¿y por que? por que el Dios Morfeo, que preside a! sueño , y es padre de los Somnauibulos , ha vestido y revestido á la patria con aquellos dos capotes felpudos, y amanolado» que usai'on los siete durmientes para no disper-tar como no dispertaron basta el dia de liov : libertad hay tieií€ V, un capote ; tolerancia hay tiene V. el utro ; mientras estos dos términos no se gasten hasta si;4nifií ar neto neto lo que en la realidad significan el prestigio seguirá - el sueño se apoderará de nueístros miem* bros, y al son de la dulce modorra el citador blasfemo é insolente barrerá con su cola pavona la tercera parte de las estrellas, y asi como el mundo en cierta ocasión se admiró de verse arriano : miratus est se esse ariamim ; asi también Sud- América ( ¡ Dios no lo permita ! ) se ad- mirará de verse incrédula; mirata est se esse incredt/lam. V. P. R. implora el auxilio de los periodistas ¡ ha padre mió ! j cuan fací! es echar las cargas al vecino de enfrente ! mas bien diria 30 que los predicadores son los que deben insistir primero en esto para que los escritores sigamos después sus aguas ; entonen éJlos , y dennos la voz , comuniquennos el santo ; coloqúense los misionero^s á la varíguardia, y abancen seguros de que nosotros ten* drémos buen cuidado de ultimar aJ enemigo cuando lo veamos mal herido. Predique V. P. R. , y muera mártir para que nosotros 10 mojando la pluma en su sansTe díímos rolor , y calor ¿ la escritura como lo hacia el Dr. Sangredo , si es que iio miente Gil Blas de Santillana. — Apasionado de V. P. R. El Despertador Teofilantrópico. P. D. En efecto soy un eclesiástico capellán de ías matronas; pero no me animo á clasificarme por que de incoo-nito estoy mas seguro ; V. P. H. puede dar su nom- bre con toda satisfacción ; pues no pudiendo ser el cuervo mas negro que las alas , V, P. esta ya libre de todo tizne que no es poca dicha. PillMERA AMONESTACION AL Año VEIKTE DEL SIGLO PIEZ Y NUE^VE. Señor D. año veinte. Muy señor mió: no es mi animo pelearme con V. pues yo soy uno de los muchos (jue estaíi ya cansadas de pelear para que otros logren el triunfo, ó el fruto de la virtoria: siempre, amigo, y ahora mas que nunca es cierto aquel adagio de que el soldado queda sin ser premiado : en efecto , los sacerdotes manejando las ar- mas de la justicia, y el don de la palabra pelean va- ronilmente hasta lograr un palmo de tierra en el cora- zón hunjano para plantar la cruz de Christo que es toda la empresa, y fin de su misterio: los militares manejan la espada, se exponen á mil peligros, derraman su san* gre con profusión , y no hay genero algimo de desdicha que no les sea familiar en campaña , y fuera de ella ; pe- n to mientras el Sacerdote , V el militar se afanan por Jü fratría los llainailos vul«-armente finterillos se están rnoy satisfechos en el cafe, ó sobre la carpeta, ó dogmatizanilo en los estrados corno unos falderos perdurables ; y asi como la sorra cuando el león y el oso, se han destruido íieWde segura á manducar la presa por ía que ambos bra- vos se mataron, asi taoibien estos demonios de estos ociosos acuden á disfrutar de lo que no trabajaron ; á segar lo que no sembraron ; y abanzan á !a imprenta con toda aquella firmeza y sangre fria , que les dá nuestra tolerancia para parlar como cotorras mientras duerme el leou , y el oso. Siento decirlo pero V. amigo está inculcado, y cooi- preudido entre estos verdaderos malhechores; V. en su ii tunero cuarto l>a insultado de un modo brusco al V% clero , y á nuestra honorable , benemérita , y valiente milicia adulando baja , y groseramente á un pueblo á quien acusa de fanático, irreligioso, nada virtuoso, y tenY ignorante como sus abuelos: añadiendo que qui- sif'ra ser extrangero de nuestra patria cuando se acuer- da del carácter principal con que ella aparece á los ojos del mundo ilustrado. ü^ted pues como extrangero ^ y como voluntarla^ mente expungidú de nuestra alcurnia no tiene derecho á consideraciones algunas en ninguna de nuestras tol- derías ¿ ni que Uigar podrá tener uo sabio entre los ignorantes, un verdadero religioso entre ios fanáticos, ni un politicón como V. entj-e los que pur desgracia sou. 12 nada menos que unos teólogos , como quien dice unos íuüoiies, unos eodridgos , y unos malignos ení anta teó- logo, y que como á tal el publico y V. mismo deberán oirme con el mismo respeto, atención, y benevolencia con que yo, y todos los ignorantes mis paisanos oímos á algún politico, ó algún otro aventurero que cuando menos lo pensamos nos deja bostezando , y con la boca abierta basta que volviendo sobre nosotros mismos so- lemos respor>derles. Ya entiendo Señor hidrópico lo que significa su sumo heliotrópico. Le doi á V. facultad ampia, á mas de la que le dá la li- bertad de im{)reiita, para que me diga lo que mucho se le antoje en la inteligencia de que V. como politico abnuílará en su sentido para lamentar ese yugo triste^ y esa servidumbre degradante que quiere expiar á cosía de muchos trabajos ,{'\e pluma) y á costa de mu- n ch')s años de preparación , y de paciencia (de odio, íle aversión , y de veogaiiza) y yo como teólogo abun- daré íand)ieii en nd sentido para hacer ver, (pie desde el principio de la revítiucion nolia habido enmienda al- guna en lo que es perseguir^ y prosct ihir á un clero que ya se está acabando , y que mas que nadie ka propen- dido á que la, santa cama no pare en lo que va á pa- sar si Dios no lo remedia. Por lo visto es fácil comprender que en las cartas siguientes voy á decir diablura»» ,* pero V. tiene !a cuijía pejus est protocasse; pero es el habernos provocado. Dios guarde. <§'c. El GFNES5S DE TODO GOBIERNO HU- MANO ESTA EN CONTRADICCION CON LAS TEORIAS EXTRAVAGANTES DEL SÍGLO DIEZ Y NUEVE. El origen fontal, y eficacísimo prin- cipio de todos nuestros deberes , y la obligación primordial que antecede á toda^ las obligaciones del lináge hu- mano , es sin duda el culto , el home- nage , y la adoración del ser supremo; todos los demás oficios tanto morales como políticos son de fecha muy pos- terior, ó mas bien diré, son unas ema naciones de aquel primer pi ¡ncipio ra- dical y universalisimo , que constituye La fencrncia es ante- rior á loda relaciüu hu- 14 La teocracia es ante- rior á toda moralidad. La teficrecf'a es ante- rior á la política , y á todo pactu social. al hombre devoto , rí^ügioso , y teó- logo , aun antes de relacionarse con las demás criaturas. Esta verdail ifnportantisima no f^olo está escul{)ida y gravada por la Inz na- tural en nuestros corazones , sino que también la podemos veer incuica^la y repetida á cada paso en los sagrados volúmenes de la infalibilidad : kase la primer plana del génesis y advertiíé. mos al punto que Adam en su prinntivo estado de soledad ni podia ser moralista por que le faltaba la sociedad , que es el fundanienío de las relaciones mora- les ; ni tampoco podia ser político por que no habia puebk>s, ni naciones con quienes entablar pactos sociales ; pero no obstante ello es cierto , que Adam en medio de su soledad pudo ser , de- bió ser, y en efecto fue devoto, relt- gioso , teólogo , y fiel adorador del ser supremo ^ á quien reconoció por autor , y conservador de todo lo que tiene ser, virtud, y bondad. Después de haber cumplido el hom- bre en el parayso con este deber sa- grado, obtuvo de la mano divina una compañera semejante á ¿I para que lo 15 divirtiese en sus tedios, y para te- ner con ella sus coloquios; y eiitóuces \a empezaron los oficios, los deberes, las oiiligaciones , cuya suma reconoce- mos con el nombre de moralidad : el hombre tuvo hijos de nuestra común madre ; pero estos hijos no componian mas que una familia regida no por le- yes civiles , sino por reglamentos do- níéáticas , ó por instrucciones econó- micas derivadas del poder pateriio ; por consiguiente si los hombres con- teiítoscon el sistema primitivo de fami- lia no se hubiesen reunido en otra for- ma de gobierno ciertisimo, es que has- ta el dia de hoy seria totalmente desco- nocido en el mundo el arte diplomáti- co , ó la intrincada y difícil facultad de la política. La ambición pues , de los tíranos transtornó el orden doméstico sostitu- yeiido el pacto social , y haciéndolo valer mas que el conjugal , ó de fami- lia para orgam'zar las sociedades , los reynos, las repúblicas ya de éste, ya de otro modo ; pero como la teocracia antecede á todo pacto humano era pre» 16 La teocracia es fun- dami'iito de l'.s gobur- uoa paterualcb y domes- ticos.. La feocraria también es el apoyo de los go- biernos tiránicos. ciso r¡ne fuese cual fuese su coustitiH Íon pf'litica peí luanecieseu fii mes eii la re- ligión priniiíiva (jue jamas pudo eí^tar sujeta á pactos ni convenios arbitrarios. Asi ílelíia ser , pero por desgracia no fue asi ; los hombres no hay (in- da esínbieron ñrmes en la religión pri- mitiva nn>ntras tubieron gobiernos fa- miliares; fueron íiel< s á su Dios mien- tras se dirigieron por reglamentos (!o- mesticos , y p<¡r' nsedio de sus [)aíriar- cas transmitieron la verdadera fe , y la teocracia natural hasta las últimas ge- neraciones. Fero desde que edificaron pneb]<»s, ciudades, y reinos empezaron también los discursos políticosfilot^óficíts , las novelas, las fábulas, como también los charlantines , charlatanes, tinterillos, sicíifmtas, aventureros, é imp(ist».res cpie para ser arbitros del voto público inventaron los ídolos , las diosas y dio- ses fVdsos con ta! extremo de fanatismo 4jue en l<»s tietnpos del patriarca Abram no babia en el mundo mas teocracia íjue la de los pagamos reducida íoda á una superstición , é idolatría abomi- a ble» Coulinnará. , de U Iiulcpenileiici». IE)]l©IPIÍIEir^lkID(D]E TEOFILANTROPICO MISTICOPOLITICO Los tíranos pervirtien- do la teocracia y hacieu- do!a supersticiosa cou- sagrarou el despotismo. BUE^OS-AYRES DOMINGO 7 DE MAYO DE 1820, Coiifesémos pues, que la política hu« mana, y la falsa filosofía pervirtieron la religión , y los derechos del hom- bre : lo diré mas claro , los fundado- res de rejiubüca para tiranizar á las gentes , y quitarles el precioso -obierno d.e los reyes coüservó au teocracia en el Sanhedriq que, era un tribunal de observación, com- puesto, de setenta sacerdotes reverciídos y graves, en (|!fie- i^es por últiiiiQ recurso, reposaba la salud pública , y la t-n- íTia de las cosas; este tribaríul era de tañía autoridad, (jue ajustició á dos reyes sin so])bca, ni réplica, uo amo- tinándose contra ellos, sino juzgándolos , sentenciándo- ios , ejecutándolos, y sepultando gus augustos cadáveres €ü el panteón de las personas reales. Después los Hebreos se aburrieron de rej es , y se hicieron república eo íiciopo. de los Macabeos sin dejar por eso su teocracia ; poco después de los. J^lacabeos e! San- hedrin, ó los setenta reverendos, procesaron, juzgaron, y sentenciaron á mueríe á su Mesías crucificándolo ; por cuyo motivo bace diez y ocho siglos, y estamos ya en el año veinte del diez y nueve , en que esta célebre nación í^níla dispensa , errante , y abominada de todo el mundo ; pero á pesar de todos estos contratiempos esta nación debe á su ipocrácia el subsistir como ha subsistido , y subsis- tirá para ser la espectadora de la ruina y acabamietito de los mayores imperios ; ella alguo dia reconocerá al rei^ B ^ 26 que criiciñcó , y el rey su esposo la recibirá in misera-' tionibu» magnis con grandes extremos dé niisericordia. Sabed íambien jxaisanos míos , que el celeberritno , y niiiica biéo ponderado gobierno peruano seguramente fue ieocráfico pues todas sus leyes lio eran nrias que unos vivce vocis oráculos del inca Mancocapa , que como hijo legitimo del sol vinculó en la casa real el don de profesiá para que sus descendientes fueran infalibles , y para que la nación los adorase x^onio á hombres mas que humano^. Sabed, paisanos mios , que este gobierno teoer ático subsiste aun en los pueblos que adoran al gran Lamatar- taro ; al Elefante negro , al Elefante blanco al Gualiclm y al gran demonio ; verdad es íjue la teocracia de estos pueblos gentiles es supersticiosa, impostora y fanática; pero á pesar de eso sostengo, y aunque soy tan igno- rante como mis abuelos me aninio á convencer á los pseu- dosofos , y demostrarles con razones y ejemplares palpa- bles , que aun la teocracia sjjpersíiciosa es mejor mil veces que la forma de gobierno asnal , brutal , anti-cris- tiana , ante divina , que quiere propinarnos la filosofía es- peculativa y íaníásíica del siglo diez y nueve ai cumplir- los veinte años de su edad decrépita. Sabed últimamente paisanos carísimos, que ademas de la teocracia explicada como forma particular de go- bierno , hay otra teocracia universal que debe transcen- der a toda forma imaginable de gobierno , de manera que uo se podrá asignar en este mundo gobierno alguno prác^ tico y efectivo , sin que é>=te oleado , ó embalsamado co!i la teocrácía mas ó meóos supersticiosa , í^egun fiíe- reii inas ó meóos exactas las ideas que el gobieruo hjíya formado de la divinidad. S&ío la forma de gobierno /?fo5,');ica no necesita de acejte, ni de bálíanio , por que como Dios no existe eii los espacios imaginarios, tanípoco los filósofos necesitan de teocracia , antes bien ella les es un yugo mny pesado á esos liombres livianos : estos pseudosofos desde la oiiíad del siglo pasado se empeñaron es] trasladar de lus es¡mcios imaginarios su república, y en efecto la colocaron ess la Francia sobre bases tan sólidas , que les duró corno co- chara de pambazo : también aSIá en Babel bubo otra re- publica sin teocrácía , pero no duió mucho porque los patriotas no se entendian , y se dispersaron por esífs cam- pos como chotos , '*f chacuacos , y putosJ^^l^^^ ('^) C.'hoto es termino castellano, algo antiguo, que significa lo mismo que borrego mamón ; tj asi como la palabra borrego traslaticiamente se toma para signi- ficar á uu hombre sencillo , ignorante, y apasquaiaa, asi también el termino choto sirve á nuestros, hacencku dos, y chacareros para denotará un hombre inhábil pa- ra enlazar, bolear, domar nn potro ^a, pero hablando politicamente la palabra choto viene de molde para significar á ciertos entes, cuya única ocupación es eí café , la comedia , la baraja , la taberna , y todos los 28 Vea V que pronto liemos salido del griego al casteíial^ no para que uo liaja [jaláii por rustico , y gro>ero qoe sed, que DO sea capaz de íoiiiarle á V. el lado de las casas para dejarlo á pie eo un sanctl amen. Y ékio dígame ¿de coal teocracia había V. ? ^ de la de los hebreos? esa es eoibidiable ; y si V. dice lo contra- rio, no Ct heiege, \nyv que los hereges veneran profuiída-* Diejjít; !a escritura, sino antes lyien es V. un implo, un blasfemo^ on fiombre aboi.iiinable que j listamente cfe-STíz expralriarse para ir á heder lejos ' • ^ Babia V. de la feocrácia de los incas ? esa sería em» bidiable en el caso que no tubieseinos noticia, del evange- lio ; pues es cierto que a falta de pan buernis son tortas , y que á pao duro, duro, duro, íiías vale duró que nú ninguno, ^ Babia V. de la teocracia universal ? pues entonces es V. un niaíeriali^ía qne nos quiere meter la Francia en el cuerpo para que nos guillotinemos sin consuelo ; es V, un Felipe^egaUíé colocado á la frente de lós once mil sanculoíes con su gorro encarnado para saquear las ígle-- sias, que es lo único que ha quedado por saquear en la de- cada pesada. Pero de esto hablaremos en la tercera amonestación. Dios guarde ^c. vicios , que son consiguientes á una vida ociosa , inútil^ y , delicada ; chalo . pues es un ciudadano gajo, que esté 29 fregado á la patria como piojo , chinee , pulga mosqi^ú- to , tábano , garrapata ^^c. ^c. ^t^c. (^^'^) CíiíUjuacu es termino rmevú promncial de Sud'Amerlca para significar á tih picaro i|oe Hinla nada ttene sino volsa para meter lo que agarra ron el brazo - élchawiaco se difer encía de todos los demás picaros en que estos se van por grados perfeccionando Iiasia qne con el cóniimio ejercicio se hacen insignes; id eontru" río el cbacuaco Siempre es im Jieroe, ó dejaria de ser ília-- cuaco; sin embargo de esto el cluiqua'quisino en su heroi- cidad admite mas. , y menos , por eso es que unos chacuacos son perfectos , etrhs peifeciisimos , í/ oíros pítisquan perfectos. Chacuacos perfectos sbn los 'que tienen bien cosítla la bolsa por tel fondo ; a estos íes símele hclr bien lo que roban por qúe del mismo cuero sacan las correas para atar ; y vincular á su persona los honores , y atVibuclo- rms de hombres de bien , y grandes repub lieos : estos se pueden llamar chaquacos de corte. Oiaquacos períeclÍ8Íffios son los que tienen descosida la bolsa por el fondo ; estos se interesan muclio en que las revoluciones sean diarias para que el viva Li patria, y las fábulas gácetales con lós demás chismezuelos de momento les den importancia, siquiera por quif^ce días para hacerse de algunos reales; estos pueden Uamarse chaquacos de cobachuela ^ chacuacos ele imprenta , dt; comedia , de cafe , 1/ ^on propiamente los que mil* ármenle llamamos pseudosofos , duendes , fantasmas, vampiros é iiiocentisirísas criaturas, que no tienen mas mano para dañarnos, que las que nosotros les damos. Chacuacos plusquara perfectos son los que ya ni hoU sa tienen , y aunque desnuden á todos , ellos siempre andan desnudos talando los campos , y haciendo mil daños sin reportar la menor utilidad para ellos mis-* wos; estos son chacuacos de la campaña peores que los f^iiibustiers , j> piratas de la mar, ^í^^í^ ) Putos en pohúca son los que el celebre Car* bajal llamaba embarradores , y son los que por su ver* satilidad política alia se van con el sol que nace , ó con quien les da mas , y por recibir mas , ó por padecer menos venderán á su padre , y á la patria cada , y cuando se ofrezca ; de estos hombres prostituidos hay muchos en todas partes pero solo se descubren en los estados convulsos por que se les repiten con frecuen- cia las ocasiones de exercitar su habilidad variando de un momento á otro sus opiniones, aunque sean las m.as religiosas^ y sagradas. En Madrid hfibia muchos de estos el año de ochocientos diez ^ once, doce, tre" ce , catorce, y qnmce , los cuales se avenian muy bien con una ver engena de vidrio que les repartia Murfit como insignia de valor y de nobleza y habiendo caido el gran duque de Bcrg suspiraban por la cruz de C arlos III; DUO estos mismos á la entrada del rey D. José llo-^ 31 rahan por la verengena , hasta que restituido D. Fer- nando volvieron á adorar la cruz , ^ la siguen adoran-^ do hasta que corra otro viento ; y €n honor de estos hombres de allá me voi se cnmpuso el siguiente soneto^ que no deja, de ser á proposito para hacer que algunos americanos se rasquen la cabeza. SONETO Hombres de allá me voi son los curiales pues por tal que les den eiiliorabueiias las cruces trocarán en verengeoas , y al diablo s.e darao p€sr ciiaíro reales ; Madrid estabá lleno de estos tales que (al ocupar el duque sus almenas) ibesaban como putos las cadenas por lucir las veneras de cristales ; Cayó Mural ; maldito el vidrio sea ; venga esa cruz de Carlos el tercero. Ál trono sube Pepe ; y se desea la verengena de Joaé primero ; Vuelve á reinar Borbon ; y 3a se emplea en Carolina cruz todo madero. Fábula de Iriarte con su udjmita paráfrasis. FABULA. Y para darle principio En ta corte del León Con el debido apuroto Dia de su cump/e años Creyeron que una JlcademiJoi Unos cuantos animales De Música era del caso; Pispusieron un Saráo ; Como en esto de escgger 32 Lo?, pfype^cr! mlecjmdos ]Vn todas vpces se tíéne £]¿ acíerio veaesniio , JS) ]i ahí aran de Rni-señor jS/1 del Mirlo se aeordnfoti, JV? traaó de Calandria j Í)e Giífjftt^ro 7ii Cammo ; J'íeuos habites canfores , Anv(p!e mas deterinhuidos , Se (j'recierfm a temar La dicerdon d m carcjn. Antes de liegar la i. ora Del canteo prep'irado Cada músico decía ^ Ustedes verán que rato. Y al.ftn la capilla jt/ fita Se presenta en el x-sírado (^ompv/'Sta de los siipñeiites DiesfrUimos operarios Los tiples eran dos Gi iílos, Hann y Ci«»ai'ra covtra altos, L)f>s THbanos los tenore>^\ El Ceíílo y el Burro bajos ; Con que af/radahle ea deuda. Con gve acento delicado La miisica smniria I^-o es meuí'8ter ponderarlo , Baste decir cjne los mas Las orejas se taparon , Y por respeto del león Pisiraularon el c!iasoo : La ra Si a por los semblan fes Jiieii conoció si'i rr^tharffo Que 7IO kahinji de ser vutehas Laf^ palmadas de ios hrffvos ; Saiií'üe del cero , y dijo l Como Je^enfonfí. el; ajino l Este rej¡licó : ¡os tipiles Sí que e?4,aí! (iesentonados; Quieu !o eeha íoflo á perder (Ahadió vn (¡riflo chillando) Es e! cerdo : poro á poco (Rf-plicó luego el 7/iarranp) Nadie desafina luns Que la cifrarra contra alto : Tenoa ¡i:o'io , y hable bien (Saltó la cigarra) es falso ; Esos tábanos tenores Son ios avtores del '4año^ C' rtí) el león ta dispnta Diciendo: g-randes bel'aeos ¿Antes de empesKir la solfi No la estabais celebrando f Cada r.!!0 para sí Psefemiia los aplausos, Couio que se debería Toda la gloria á sn canto, !^ías viendo que ya e! conciert©. Es, un infierno abreviado N«d¡e (piícre parte en el,, Y á los otros liace cargo; J >mas volváis á [loneros En mi presencia ; i'judaos, Y si otra vez me cantáis Tenido de liAcer un estrago. Asi permitiera el cielo Qne svcediera otro tanto Ji los patriotas echizos , Qt:e cnovdo sale bien algo Lo airihvyen todo ú si ^ Y ú otros si sale malo^ 33 . , Versión para frasíica de lafahida avAecedenfe. Cuauvfo las levoliicioncs iio han de ser felices lo^ que ]<;s ílingen son por Ío coiniui míos cuantos animales siji €i)iíííon, siit coíK-epío publico, que sin prensedilaflo ^^i.^f, ijia acaloran al puebk» remitiendo los íeriiíjiios de libertad, e irtdepeñdenda t^in defioirlos, y ofreciendo una r;r?YT/€'- Ucidad de (iemposcou gesto oruinoso, y voz faíidiíM, CosKo estos cuardos animales no ^on tan aííiüiales, que dejen de conocer (|iie efectivaríieiiíe son assiittaU^s, por eso f .> que en e^ío de escoger ptrmmx sadecuadas, de ioteii- ío no tíeuei] el acierto necesario, por que í^ahen qfse las personas adecuadas han de iiuir de ellos, coiiio el diablo de la cruz. Eligen pues los menos hábiles , qnQ como mas de- terminados se ofrecen á dar el buovrato; pero ^- qsie buen rato pudran dar los grillos, las ranas las cigarras, hjs tábanos, los cerdos , los burros ; quiero decir los charluníines , hs charlatanes, los eruditos a la violeta , los psícof antas , los tinteros ? ya sé que eso no es me- nester ponderarlo , mmque por respeto del pueblo hue- rco es no taparse las orejas, y mm mejer ^ena hablar en laíin para que el enfermo no muera de susto, ó á lo nje- II os para disimular el chasco. Pero eso no es lo peor, sino el que los menos há- biles, y mas determinados en vez de íiboclíornaTr^e , y . rneferse .lebajo de siete estadios, ó ponerse polleras dei'an- do los calzones para las matronas, antes al contrario ^e po. : lien de oro y azul unos y otros , andan á la arrebaíifia , 5^ (lespne.^ ooncluveii (¡ne iodo está perdido porque hay <.'!eri>;xí^ y frailes en esíe inuisdo. Y á todo esto los elen,!.c«í^ , frailes, las mu,í>-eres, y^toda «^^eote : toda comparación es odiosa ; pero esíoi pron- to á admitir el juicio comparativo. 1 P.. .Padre. Quien gobierna mejor los cliacuacog, 6 e! demonio. il. hijo : el demonio gobierna mejor. P. Padre quien gobierna mejor los filósofos incrédulos, ó una í(M(ioD de demonios? R. R ¡o : Uíia legión de denionios gobernaría mejor, P. P.idre^- mostrad como ; y por que ? R Hijo por que los demonios aunque no aman , ni es- peran, pero si quiera eren y temen á Dios, pero los cha- macos , y los psendosofofí ni esperan, ni aman , iii *reen, ni íenien ; y á ja otra vida la líansan el minotauro de las cc'-'iciencías ; y no me pregnutes mas , hijo mió, porque qisi verhemeiiter enumgit elicit saogiiisiem , qui fortiter presnit libera exprimit butyrum, eí qoi susciíat rixas pro- vocat discordias. Sin embíírgo Cié que en virtud de la advertencia 2^. puesta en el N". !°. de este Despertador esíoi inhibido de recibir coniuínracioiies que no sean dirigi- djis , y firmadas por matronas me veo en la precisión de admitir por caridad el presente artículo para de algun modo contener la maladicertcia de los aven- tureros , y aspirantes cuyo- carácter es cebarse coino cuervos en las entrañas de todo el que Cae. He visto hombres que á fuerza de execraciones, y j'ua- mentos , me han querido persuadir que la casa de D. Lorenzo Lopez era del secretario Dr. D. Gregorio Tagle , y por qup yo dije que nie constaba lo con- trario me hubieron de comer vivo, y si yo hubiera de referir las odiosísimas calumniosas imputaciones de este juez con que han honrado á los gobernantes despuestos sería preciso emplear un N". á parte : yo no los defiendo , pueden haber errado , y efectivíiníeiit'e habrán errado en muchas cosas.' Svilo si digo que ab imftrohis irrideri laudari at: no hay elogio comparable al sarcasmo de un insolente. • ARTÍCULO CÓrJÜNICADO. Señor éd'for del Vcspettador Ti" füuhfrópico. Muy seiior xnio: la Gazcta de Buenos-A yres del cid p isado lie leicl» iin articulo comunicado por autor anónimo, el cual hablando con el editor de la Gazeta, le excita á que di^a al píiblico Varins recrimiiiaciones que el mis- mo autor indica contra «1 Ex-Director del Estado D. Juan Martin de, Pueyr- retíou. Ea dicho artíc-alo he leido las siguientes expresiones diga V., señor -. „ editor, qne el mismo Pueyrredon compraba por stguuda mano los villetcs „ ó vales al setenta por ciento , en lo que imitaba al Principe de la Paz Go- J5 tíoy , y que en esta paite iKgó á tasto su descaro, que intrqdi jo en cajas once ' „ mil pesos en rilJtfes habiéndolos recibido endinero eftíciiro de la.iesiamentai ía que „ pcrsigve Miguel Cabrera Nevares, y que esto consta confesado por el mitmo Juan ?íajtin en los ñutos de la materia." Me consta de un modo positivo que en esta clausula del citado artículo hay un cúmuío de errores. Los introducidos en caj is no han sido once mil pesos 5 ni han sido introducidos en villelcs ; ni Pueyr. r- don tos ha recibido en dinero efectivo de ningana taiameriaria ; ni Chbrcra Nevares persigne testaruentmia cdguna. Lo que persigue es un caudal de tt es- cientos mil pesos usurpados, de los cuales ha ofrecido á este gobierno la mitad con tal que se le ayude para recobrar el resto: cuyo convenio fué aprobado y sancionado por el Congr.so. Las acusaeiopes que se bapn contra Ic-b go. beruaníts por ios abicsos de su autoridad , es preciso que sean o.áctas y que pue-. can probaise: de otro modo, mas pe^ judiciales son que provechosas d la repú- blica, por que dejan á los acusados la puerta ; bierta para un triunfo d Puede y. €oritar£íi& entre los aficiónadisimos á sii; periódico por mil razones, pero principálrríeníe por Ia> claridad con que había; puedé V. jactarse de que es el primer per?6d[&ía á quien Te be entendido todo lo- que dice, y aun puedo asegurar que eii cada número le leo toda el alma, Pero no obstante, amigo, V. dormita á veces co- mo buen Homero , y me ha de disimular que en sa» íisfaccion le haga algunas prevenciones para ^u gobierno. En primer lugar es cosa noíabfé que en su perió- dico no se haga V, cargo del tiempo én que vive , úii émbargo de que al principio de su panfleto pone que es domingo del mes de Mayo S^c. ; debiera pues ¥d. feacer un elogio del mes de América ^ y exórtar á io*^ í patriotas á que renuevef^ su juverituJ y sus propositof de no amainar en stis rigores hasta constituir!í.e inde- pendientes, domando monstruos, venciendo imposibles, y desplegando virtud^^s heroicaí?. Ademasi nuestm campaña rsíá llen^ de poe$ías y cánticos pastoriles de ks cuales algunas no suenan muy mal al son de la guitarra , del rabel y de la zampona, pudiera V. recogerlas y darlas en su periódico , para Cjue hablen los poetas rústicos en honor del veinte y cincQ ya que á nuestros poetas urbanos se les ha helado el cuajo , y acabado el castellano. También me incomoda el que V. se las tome , y se las tire con los p^eudosqfoa midiendo sus armas con uuos enemigos de alcorza , y dg carne momia ^ qtie ellos mismos se están reviniendo y desmoronando sin que nadie los toque : en Irlanda declararon guerra á loa lobos hasta no dejar uno ; Hercules persiguió y venció á los leones ; pero yo hasta ahora no habia oido qué nadie emprendiese el embestir y batir á los mosqui- tos : ni nadie lo hará jamas por que esos animales es- tán encastillados en su pequenez é infinito número ; asi que amigo mió , V. no debe gastar pólvora en gallina- zos ; las once mil ó los del injimio nvmero tienen co!r- cado su ma}orazgo en el desprecio í'el público , p( r cuyo motivo siempre serán hijostlalgoíi en las tres ór- denes dé la chacuaquería. Y ahora que digo clíacnoqneria ; le advierto que de las tres órdenes de chacuacos que V. nos nniestra en su N.'' 2." en ningún») encuentro á Volter , Volnei, Lebrun , Bolinibroque , y toda la demás fariña de filo^ 39 iofos iní^rétlulos de que jestsr'jsblrbieíido el sio^lo diez y nueve: díganos V. si esos señores componen coro á par- te , 6 si pertenecen á los perfectos , ó á los yerfectisi- filos , ó A los plmquampevf*'ctos , pues esa noticia no dejará de ser muy útil á un público, que para consti- tuirse está lien o de ojos para notar, y descartarse de chi* Jingos y cbi mangos. Ultimamente trate V. de la socieí^ad teojilantropicai cónvencieudo al púbüct) de que si ella no uos salva de- bemos todos desesperar de nuestra salud y remedio. Concluyo eucargandole que se arme de pacieociaj pues solo fiara sufrirme á mí necesita V. tener la pa- fcieDcia de un santo. Dios guarde &c. jPr. Francisco Castañeda. P. D. Se me olvidaba ofrecérmele según el todo dé lilis limitatlisimas facultades ; y avise también si ne- cesita algunos libros de las dos bibiiotécas que tetíemos los franciscanos en Buenos-Ayres. Va^e, Contestación, Mi reverendo padre ; recibí su apreciable, y créame iqiie lo amo como á mj misma persona, pero la lastima és que no congeniamos) y al fin hemos de reñir si Dios iio lo remedia; yo soy lénto , serio, reflexivo, y tierna»» tico; y. P. al contrario és enérgico , fogoso, vivaz, in- sufrible y sin espera. V. P. ve muy bien la nulidad en que estamos m las caaterias de estado , y ya me nota que no hablé dt4 40 mes de América; lo mismo digo del consejo que me (ia de que desprecie á los psicofantaí*, v no nie bata con ellos; bueno es, el consejo, y para V. P. lo debiera haber tomado cuantío en prosa , y verso ataco á las once mil virg'énes de literaturá que alborotaban nnestró lictd y ¡e asaítabán el convento; yo bien sé que á los tnite. rilíos se íes debe castigar con el dtsjirecio , pero eso es en las repúblicas que cuentan siglos -de fundación, y que ya tienen vi<^'^or [íara no morir al rigor de los nios* quitos : cuando V. P. era nifio de pe< b s no bay duda que su señora madre declararia guerra á los mosquitos para que no le bebiesen la sangre , pero abora que es hombre ma}or lo deja ira! Pilar, y a! Paraná sin temor de que los mosquitos se lo coman vivo ; el ejemplo no necesita de mas explicación ; pasemos adelaiite. Volíer, Volnei , Lebrun, Diderot , Freret , Cóndor* tet , Bolinibroque , y todos esos sabios presumidos del siglo diez y nueve componen efectivamente coro á parte, y no entran en alguna de las tres órdenes de chagua' quería , por que ellos son del orden quijotesco , des- cendientes por linea recta de los Turpines, de los Orlando» furiusos , y de oíros i numerables quijotes que tienen en* quijoteada ya á toda la tierra. Concluye V. P. encargándome que hable de la socie» dad ieojilaniropica ; padre mío, V. P. pensará que yo soi esco[)eta ; tenga V. P. paciencia, que todo se andai á si el palo no se rompe; y para que V. P. no me impor- tune mas, le advierto que yo be emprendi(!o esté perió- dico solo con el fin de protejer las empresas de V. P. pero no me apure por que si me habla en la mano, 41 y me aíajji la rompida V. P. se ha de quedar sin sabie^ y sin poncho el (lia menos pensado. Dios Guarde ^c. El Despertador Teojilántrd^ picó místico político. P. D. Estimo la oferta de V, P. y le ruego rpie si tiene alg-Unas pi)esias pa.storiles sobre asuntos patrio- ticos me las reouta para auntentar mi colección ; tam- bién le sufdico se sirva mandarme cítpia de ias carlaá latinas (pie V. P. dirigió á Pió Vil, informando á su san- tidad del estado en (pu^ se hallaba la revolución de SÜD- AM ERICA en 816, y sino le es de mucha molestia mán- demelas acompañadas con la traducción castellana para darles lugar en mi periódico. Vale. MES DE JUflEIUCA Digan otros lo que quieran , pero mi sentir es que t\ 25 de Mayo en el año de 820 es el ma*; glorioso ile cuantos en la década antecedente han amanecido á SUB- AMEEÍCA ; él no se presenta coronado de victorias que fomenten el orgullo de los argentinos; éí no pre.^.eiiía á nuestra vista mas (pie autoridades interinas, y materias primeras de gobiernos futuros; pero ¿ que importa ( uan- do con voz grande, y sonora, cuando con eUnuencii^ enérgica, nerviosa, y masculina nos dice en cada mo- mento sic transit gloria mundi: en esto viene á parar la gloria vana , y estos son los frutos y efectos del paírio- tismo falso fingido , y contrahecho ? 42 Pónganle oíros un rjorro * encarnado múi&xí^o á Feí Upe Egalité que murió en la i^uillotijia ; saluden otros al So! al amaiierer expchieiulose á nn resfrio |>or parecer- se á los Incas siii imitar tus virtudes ; anden otros v^s^li^ dos de Indios por las calles coíiíü abochoriiandoí^e de ser hií^pano americanos , ó ibero coloíiíbiauos ; abunde tada cual en su seutido según la nieJofT^ iiíénor ligereza de su genio volátil, mieiitras yo ctrlüíado.de desengaños i n- Msto ^ienipre en mi euvegecida opinión de que el 25 de Mayo por mas que quieran íU>%ürarlo , y contrahacerlo nada mas es, ni será que el padrón , 7/ monumento éter-' no de nuesira heroica jideJidad á Ferncmdo Vil ¡ y ese mhmo 25 de Mayo es también el origen^ princií^ pro, y cansa de nuestra absoluta independenGiu pó» lif'tca. Es empeño mió estar de centinela custodiando á és- te memorable dia de nú patria para que no me lo em- pañen los tinteritos, los zoilos, los psicofantas , y toda esa multitud de inocentísimas criatura» que im tienen mas manos para dañarnos que las que nosotios les damos. Fara este efecto me lie deternunado imprimir, y de- + Hasta en lo de i l gorro encarnado Ju mos tenido una elección ominosa , y ftinestisima, por que el gorrú encarnado según consta de la hhtoria es ^orro chacua^. ro, e§ <5romj sauscnlote; léase al celebre Fanten des So» doars, y se verá q le los Homanos usetron gorro blanco, y los Suizos gorro verde en sus gloriósisimas revoluciones y y solo los sansculotes ufaron gorro encarnado en su rf- rohicion obscura, negra^ descabellada , Jllasojíca , cí- peculatíva , faniastica , y bocJiornosisima. 43 ^icar a] Sr. D. FeriiaiKio VII la arenpfa qtie proninu ió en "1815 en la Catedral un religioso á (jiiieii estimo como á rni liiisina persona; verdad e.s que esíe religioso eu el c< ricepto de riíqcho^ no es muy trigo ltm¡MO en órilen a! s^isíenia , pero ) o lo aSíono , y lo ereo por mas patriota que el Sol del 25: el dicho padre siüo ha muerto es regular que vi- va , y espero de su delicadeza que no se ofenderá de la ea- iLfaccion que me tonio en esta parte. No será fuera ile proposito insertar en eí^te perió- dico algunos cánticos 3a líricos 3a endeíasiíav^is que suelen componer iawS gentes de nuestra canquifia sobre el 25 de iVJayo , y demás glorias de la p^aíria ; prr que aunqtte es verdad que semejantes con¡posi( iones ca- recen d^ aj-tifício y pompa ; pero ello es (pie á veces la sencillez noble de la expresión presenta naUual el con- cepto , j taiíío mas sublime cuanto mn^ se alej,a de la afectación ; á mi me ha sucedido el no poder repetir sin íasliího leyenda de algunas piezas cpie han solido imprimirse ílenas de mitología para ponderarnos oIís- curamente lo que se ponderaría mejor (on solo ex[)ii- carse claro; y al contrario algunas conq)osiciones brus- cas de nuestros gauchos no me son fa^idiosi^s , aunque me las repitan runchas veces ; lo que no pnedo 30 atri- buirá otro principio sino á la propeu>ion que teneínos á ^er arrebatados de lo natural, y a huir de torio lo que es M.igido. E\ siguiente romance heroico, lo oi cantar en el Pilar, y confieso que desde, el prineipio h^ií^ta ^fíUr^m . pude contener la risa; hieuí es que el amigo que tó- Rutaba ademas de purrfeaf péríecíamente Ta ¡yuliAiia le- 44 liia buena voz , era mozo aseado , (^^) y se proáucift cói$ mucha gracia. ilOMANCE ENDECASILABO» Junto á un Ombu morrudo , y Sauce tierno De mi guitarra íeiüplo ei instrumento ^ Y aun que me apura el fi io del hibierno Con ag-ua sacra ordéno ya mi acento: Yo canto en melodiassi io vivo La patria orlada de la^irei, y olwa. Cantó la patria en verso nujica oido En Chascomus, ni en toda la frontera, Donde la copla €orta sit mpre ha sido , Por que nos írahian hiení)pre de carrera: Pero aflojaron t/a los waturrangos^ Y el campo se quedó por los chimangoSc Oigame todo el mundo, \ siuo es dab'e , Oigame la nutad, cjue eso es bastante , Pues iiucííro medio Uíundo á fuego j y sable Sabrá dar atejícion á io re!^tante: Empecemos la historia , 1/ vaya im trago , Que sin dar en el fondo , yo no cm go. En Mayo fue Colombia visitada De Dios por inefable providencia • En Mayo la nación fue libertada Para en Julio lograr su independencia : (*) Mozo aseado se Harna en e! cninpo el que usa «strivos , freno, cha ' peado, espuela^ de plata, calzón de Icrciopelq carmesi, y rerenque con puóoí de hj«n-« j y lamaks tr,(.uzsnea^i;nlroS^ñ Martm cuando lo cazó en el moi.te le d.jo : ÓV. general venga esa Za^ ¿zíLt 46 J^o$ dhpúrsá Me pohré én tina iiorbe , Y un (lia en Múijm andubo al troche moche. Fin del canto priiísero, pues ya el vaso Dio fin para (^ue el verso se concluya , Etisiüado me o guarda mi pegaso Para cantar por hay otra aleluya. Yo canteré mejor cuando Pezuela Trueque por mi guitarra su vihuek. Nuestro Exmo Cabildo acordó que el pueblo del Pilar trasladado de la laguna en que se fundó á la lo- ma vecina se llamase la Nueva buenos Aykes, por cuyo motivo los vecinos de aquel pago compusieron la «si- guiente oda, para cuja inteligencia se debe advertir que en las cercanías del Pilar h;.y cinco ctrros, hechos á roano con sus correspondientes fosos, y es tradición cons- tante entre aquellos vecinos, que esta ciudad de Boe- nos-Ayres perseguida de los indios hizo su transmigra- ción, situándose en aquel parag-e , donde levantó los cis- co cerros , qíie eníóiires sir\ieron de fortaleza , y- hasta hoy permanecen, para eterno monumento. El pago del Pilar al Exmo, Cabildo argenfmé por haber acordado que su nueva población se de- nomine la nueoa Buenos-Ayres. ODA X5m hija, ó Buenos-Ayres, te ha nacida Ta lí famosa, y á ti tan parecí da Que (le tí 5,e hd veatiíio , y nueva Buenos Ayres se apellida Para ser tu Pilar, tu firmameiifo ^ Tu tiaHjre , tu padrón, tu tijoimmeííto. A tus restos dió asilo aqueste pago Eíitre sm cinco cerros , y alojada Fuiste aqui en siglo aciago Hi^sta volver a verte edificada : ¡[Mérito siiíg-ular , grata oieiuoria, Que furoia úd I^ílar la ejecutoria i Llámese Bueuos-Ayres en buena hora La población ea sitio rnejorada , Por que ella fue la aurora De la que boy como Sol es adorada ; Pu-'s de su capital si eüa es la cu 113 No eiovara este honor ciuíiad alguna. La nueva Bueaos-Ayieí cargar debe Los inmensos trofeos de la aiitigu^ dándolos en relieve A la historia que todo lo averigua ^ Para que del oriente al occidente Ceda todo en honor de nuestra gente. Las armas argentinas colocadas Sobre los ciño cenx>s según arte Deben serle acordatlas Por insignias que formen ?u esíanderíe ; Insignias que promulguen sin viulencia La unión j la libertad , la indeperideucia. _ Y vos ciudad hasia' hoy conquistadora De provincias, y reynos populosos, Desde hoy soys fundadora De «íias ciudades, que han de ser colsos, ; Que llevarán tu nombre y tu memoria Masía la cumbre del honor , y gloria. Ciudad madre de pueblos, Vive, Vive, Vive feliz , y eu maternal regazo Cariñosa recibe La ¡producción primera de tu brazo. Dignaos colmar de gracias, y donaires^ A la nueva ciudad de Bueuos-Ayrea JVoí«. El mejor modo de celebrar el 25 de Mayo ^Jera fundar en ese dia una ciudad recogiendo á los va- gos del campo , y reduciéndolos á poblado, para fjue lio anden tan señoi es de &í mismos ; y hechos unes Jua- nes del campo sin rey, ni ley, ni Roque, ni hombre ter- renal que los gobierne ; en diez irnos que van tendria- rnos }a diez ciujlades , y millares de salteadores menos, que dedicados á la. labranza bajo la protección de un gobierno paternal cantarian IHc. meas arare bobes , id cernís, et ipsum Ludere qnae vellem cálamo permissit agresti. Pero doude^ hay c^o ? Coi^vengámos en que el vi- va la patria, sin adiccion es lo mismo que decir mal hoya sea; asi como decir /?«frifo/a, sin adiccioa es la mismo (jue decir zángano de la patria. Despertador ieoJlÍantrápíconT:¡ 9^í|tti-»ia / Con la mayor complacencia he leido tudos sos íiá* meros, y estoy cierta que mi adhesión á Ls máximas que V. despleg-a en sus discursos poliíioo reUgiosos no son efecto ni de mi amor propio, por v^r recomeiidaT do mi sexo, ni de euvsJiii , ó emulación eliita, ni gran- de que yo teno-a para con el círo sexo; se muy bren por la fé, que Dios formó al hombre y á la muger, seña- kndoles á cada ^jno su rango, y sus obiiganí neg ; con las mías estoy yo muy contenta, y el envidiar hó aoe. ñas seria incurrir en la tiecedad de aquel monarca tan ambicioso de que todo se le debiese á el, que habiendQ parido la reí. a encargá á sn c!X)ní:yía, que no lo úejx;m en blanco, por cuyo motivo |mso en su crónica ^/ c/ia tantos de tai mes parieron sus majestades. Asi qne las matronas pariendo ,cot]se«ínimos las.^]c* tnrias en campaña, adíninislramos la jnsíicia eii los irU hunales», damos impuko á las artes liberales y njeca^ nicas, hacemos íiorecer el cosnercio , la labranza, ¡as po- blaciones ; y esto por sabido se calla , ni nosoti-as jamas k> ándameos clamoreanido para obtener veneras , honores, y cruces. Pero también digo qne aunque apruebo en mi cora- zón la carga cerrada que V. ha dado á los varones, no crea por eso que yo haya consentido en que las iii airo-. Has estamos inmunes de delito, y libres de toda man^ cha en las escenas lúgubres de la pasada década ; ío RÜsmo digo de nuestros preshiteros: si señor mió ; io- dos todos tienen la culpa eu los malts púbhtos por que siempre proceden de íio haber tomado todóis el inferes que pueden , y deben tomar ea el bien general del esta^ do , ó tribu á que pertenecen. E! Godismo de las matronas ha sido tan notorio qtie tiíi mantellina es muy corta para ocultarlo \ dirá V. que las señoras previendo los funestos fineís no qni>*ieron to^ mar parte activa para no chasquearse ; tanto peor reñoF filantrópico; nosotras debiéramos haber preferido un chas^ co sencillo, para evitar el chasco dob!e, cual es el remor^ dimiento de no haber hecho algo de nuestra parte para prei aver los males en que ahora estamos envueltas. Pero no li iblemos ya de las godas , ¿ ¡;iensa V. acasQ que las patriotas somos inocentes ? nádamenos, que eso^ señor místico político : nosotras , mientras los varones der. ramaban su sangre en la campaña debíamos con nuestra buen ejemplo haber cooperado á morigerar el pueblo, y no antes bien á desmoralizarlo: nosotras debiuios ha- ber despedido de nuestros estrados á esos dogmatizaníca palanganas, qite como lan.^ostas ha producido nuestra . Hdeliz tierra, para acreditar su ningtuí cultivo. Pero el daño ya esta hecho, abstengámonos de pon¿ derarlo; tratemos mas bien del remedio, si es que nu« estras dolencias son toilavia remediables: en la deca,, da anterrior poneise una charratera , 6 un galón , ó tener plaza de escribientes en una cobarhuela solía valer tanto, como graduarse en ambos derechos, para íhígma- tizar contra el evangelio , contra el clero , contra lor divino, y humar;o en presencia de las damas que no». Íbamos graduando ya de bachilleras a la sonibra de %m cmuieníes Doctoréis* . - . - 51 Si qiseremos ser - ptte^ ma§ "felices en la decada 'Venidera no permitamos qué ningún pisaverde tome aliento en nuesíms estrados sin que ha^a prijiiero fa proWstacion dé la fé, y sin que nos manifieste Ceríifi- caciosi de su parroro de que no es mamn, ni logista , ni caballero dé América , h\ choio, nx chdcuüúo, m piHo l ni nada de lo que en ia decada antecedente nos há re^ dücídó al precipicio. {ten, á nuestros hijos ezotemóslos sfn fní^ericordiá mando no sean hombres de bien y buenos cristianos, y esto solo por llevad Ha coíitraria á esos tiialditos li- bros de p«^ío cíoraí/a que envenenaron á la Francia, f n nosotros nos han enqnijt)íado é inficionado hasta' el extremo de ser peores que indios pampas. ■ Iba á descar-ar ^el golpe sobre nuestro cíero séeu- í^r y reynlar; pero no permita e! tieío , que yo jamas n.e animé á contristar á los depositarios de nuestra doc^ tnna y de nuestros mísíerioá ; lo que si desearla yo qne nuestras autoridades fomentasen ah.bos cleros y que ambos cleros fuesen el venerable s.inhedrin , ó como eí Hltimo recurso en los apuros extremos , pues por experi- encia ya sabemos que las autoridades , la milicia , la di- plo«iacia, la poliíica , y todo suele caducar , y ha ca- d.icado de improviso cnando menos lo pensamos, pero Ja reho,o„ en la vida, y en la muerte, en la prooe, • Kfad, y en la dfísoTacia se nos muestra siempre igual nemp.e una misma , y siémpre lleila de celesíales caris ' mas Bios parde &c. Soy con toda comidemcion m mpasionada>.^Ba; Justicia Seca. S2 . «í . Í^O^TESTACION. Jli señora Da. Justicia Seca. Recibí su apifciable , y en ella lo encuentro todo,- menos la se ¡Piedad de sa ap-lii lo; y crea V. S. qne si en nií mano eí^tubieia maiidaria qne en Injíar (Je seca la llamasen con justificada pro[)iedad justicia su- mergida en abismos de prudencia, de fortaleza y de templanza i ello es que á la prudencia de V. S. me reconozco deudor de los elogios que tributa á mis bú- meros , y de la beiiignidad coa que los corrige y en- mienda La fortaleza de V. S. es visible en toda su esme- rada cavta , y no lo es meno-* esa temjsknza con (¡ue se abstiene de inculcar é insis^tir en la ponderación de nutv^ín s p isados de-acieitó , couteiiti ndcse solo con i\x^ gerir uno^ pre^-^ervativos tan justos como di^^cteíos. V. S pueí!, desmiente su apellido, } llena la au-: gü«ta significación de feu inefable nombre; suene en bue- iia hora esa voz dulce y amable en los oidos de Sud* A-mérica , quiero decir ; repita V. S. sus carias para con- firmarme mas y mas en mi antiguo concep^to, de que lios hemos descaminado por no haber oido ti d^ctameil^ de las rnaín ñas, que siempre es de [ az , de uniou , de armonía y de concordia. Dios guar le á V. S. muchos años. Soy con todo respeto oficiosísimo capellán de V. S. El Despertar dor Teo filantrópico Jlístícopolilico, Imprenta de i.a iNDErEKDENciA 63 ID]l©IPIiIE^¿^Il)(DlS TEOFILANTROPICO MISTICOPOLITICO BUSNOS-AYRES DOMINGO 21 DS MAYO DS 1820. Qíd habet mires audkndi audiat. El que tiene orejas de oír oiga. El célebre Marco Tulio Cicerón aseguró, dos mil años há , que hasta su tiempo ya iio liabia desatino algu- no asignable, que no hubiese sido propuesto y sostenido por alguno de los muchos filo*^ofos que lo precedieron ; entre esos desatir.os hay uno muy grande, y mn} ridiculo, sostenido nada menos que por los filósofos mas sabios de la antigüedad: el tal desatino se reduce á que los hombres con el tiempo se hablan de convertir en mugeres , y al con- trario las mugeres en hombres. En efecto : Tales Milesio por sus cálculos astronomía 64 eos (íeilijo , que los hombres parirían lijos para las mugeres convertidas en varones. Ana^imavidro fue tlel mismo parecer , y dedujo esta misma transformación por cálculos algebraicos diciendo : q^ie la cuantidad negativa serla trocada en positiva , 1/ el mas por el menos. El divino Platón no se contentó con anunciarnos tam- bién este prodigio , sino (jue nos describió prolijamente los preludios de la tal transformación por estas palabras ; la naturaleza comenzará la transformación por lo mas difícil ; esto és por las ideas é inclinaciones. De mí confieso qne siempre miré con desprecio esta barbaridad filosófica : pero desde que he leído las nove- lerías , los antojos , las fábulas propriamente añiles y mu- geriles, conque los filósofos del si^lo diez y nueve han embaucado , y sig-uen embaucando toda la tierra , con- fieso que no puedo menos de consentir en que el pronos- tico de Platón en cuanto á la transformación de ideas é inclinacio?ies se ha verificado }a. Si señores. Los filósofos incrédulos del siglo diez y nueve son en sus ideas é inclinaciones unas verdaderas viejas estericadas y caducas , de aquellas que nuestros abuelos llamaban brujas y hechiceras. Esias viejas estericadas con los herhizos de su elo- cuencia vana, y jactanciosa , con los nombres vanos de ilitslr ación, despreocupación, buen gusto , filantropía, regeneración poUtica , y oíros mil bebedizos y encanta- mie'iíos han perverüdo á la juventud , han perturbado las familias , han corroiiípido la piedad , y han alarmado á 55* tOilas las naciones para que destierren la teocracia como un ?/fiqo intolerable , y para que adoren á ]i\ filosofía y á la 7'azoú, consagrándote en tocias partes millonea de víc- timas , y mares de sangre humana. Las bulas pontificias, las excomuniones de los obis- pos , las exóríaciones de los parroccs y ministros zelosos lío sirven sino para estericar mas y mas á estas viejas pía- tónicas; asi como las excomuniones y pragmáticas contra la caballei-ia andante no servian mas , que para aumeiitar los caballeros de la lanza en ristre. Si se aumentan , pues, está» viejas hechiceras, ellas p ir irán al ante-Crisío , y entonces ¡veh nohis ! ¡ hay de Sud-Améi ica ! ¡ hay de todo el mundo ! Júntense , pues, los verdaderos sabios , y compon- gan una obra burlesca contra las hritjas del siglo diez y nueve , y unos conjuros como los de Tritémio. Sea la primera hnija hechicera y maldita el filosofo • Francisco Maria Voltaire , el cual á los ([uince aüus de su edad trató de infame á nuestro amabiiisimo legi^-la- dor y maestro Cristo ; y desde entonces hasta la edad de ochenta años le declaró guerra crutl en setenta tomos que escribió de blasfenuas, exórtando al mundo á la liber- tad filosófica , que últimamente se redujo á guillotinarle sin consuelo, después de haber guiliotiíiado , expatnado, - y robado los sacerdotes , los templos, los altares , y cuan- to podia tener relación con la teocracia. La segunda vieja hechicera que sea el sensato Juan S antiaff o SLiiiov úe metafísicas, y fundador de repúblicas jvlatonicas , maestro de educación tan famoso que su ¿6 máxima favoriía es no tratar de teocracia á los niños^ sino allá euando los muchachos lo puedan echar á el al rincón , y á los infiernos. La tercera vieja hechicera debe ser el gran filosofo Volnei, que metiéndose á profeta pronostitó la revolu- ción de la Francia , cuando estaba metido en ella, y vién- dola por sus nnismos <'jos, por cuyo motivo no erró en esta profecía ! pero que importa cuando vemos que erró en cuanto nos profetizo para el siglo diez y nueve^ á quien el llama siglo nuevo por la rareza de felicidades que habiamos de ver en el ! ¿y que felicidades eran esas? atención. l^ Que la Francia había de ser una nación le^ gisludora de todas las naciones, 2\ Que para ser legisladora se habia de curar de la superstición , y se habia de hacer inaccesible á los impulsos del fanatismo. 3\ Que la Francia Ubre ya del yugo de la fal- sa doctrina se impondría á si propria el yugo de la verdadera moral ^ y razón. 4\ Que la Francia seria al mismo tiempo atre- vida , y prudente; instruida^ y dócil. 5\ Que cada individuo de la Francia conocería sus derechos , y no transgrediría sus límites. 6\ Que el pobre sabría resistir la seducción , y el rico la avaricia. 7\ Que en la Francia los gefes serian desinte- resados ^ y justos, y los Uranos obcecados por un es^ plriiu de desvario , y de demencia. 57 8", Que la Fronria f?éria f Jecf jrn de su9 magis'^ irados^ y sabría censúralo.^ , y respeíarlos. 9*. Que en Fraucia cada indhñduo dishcado su- fríria con paciencia las privaciones ^ y el cambio de sus hábitos. W. Que la Francia sería bastante valerosa para conquistar su libertad ; bastante instruida para afian- zarla ; bastante poderosa para defenderla ; y bas- tante generosa para comunicarla á las demás nacio' nes. Aú profetiza esta vieja hechicera en su hediondo poema ioíitnlado les Riñnas de Pahmra : [)oen]a abo- minable que los atoloíidrados de América de tanto le^ pasarlo lo saben va de memoria , para conventir«e en brugitaSy y hechizeritos ^ según lo pronosticó Talé» Mi- lesio, Anaxisiiandro , y el divino Platón. No será fuera de proposito advertir aquí (¡ue el profeta Volnei vive aun en Francia , j á pesar de su energía se humilló primero á Napoleón , después á las potencias confederadas, y últimamente á Luiz diez y ocho; asi son los pseudosofos, del sol que nace, hom- bres' de allá me voy^ y su elocuencia es tan versátil como Venal, y tan impúdica como sin vergüenza ¡ canallas f vosotros sois la peste de los pueblos por que de lo que rgoorais blasfemáis , y en lo que sabéis os cot rompe vu- éstra vanidad , y vuestro orgullo, para ser después cor- rompedores de todo lo bueno. Estas , y otras brujas podían dar materia para un auto de fe oeleberrino que hiciese reír hasia á los oíi- 58- cíales miarnos del santo oHcio ; y so!o a§1 se podria es. carnieiiíiir tanto necio que hace gala de ser impio , rro Hias (]Utí \iOv parecerse á lus faoiosisiinos filosuíos del s¡«^lo diez y nueve. -««^^»^ TeíICEÍIA AMOXESTACfON AL AHO A'EINTE DEL SIGLO DIEZ Y NUEVE. Señor D. año veinte. Muy Señor ntio : Vmd. como lioQibre ,sesiido ,. y experimentado nos dice en su núíTiero cuarto , que [)ara acabar con la ieocracia en íSud-Aniéi ica son necesarios muchos trabajos y muchos años de preparación y í/e, paciencia ; en eso mismo acredita V. la importancia de ía teocracia ; pues siendo evidente que en Sud An.ésica el clero secular y regular e!?tá espirando , y en las úlíinías boqueadas , V. y los su} os siendo conio son mas sabios que sus abuelos no se le atreven al moribundo , \ ai elau al tiempo, á la paciencia y á la preparación , (pie con- siste en dejiu' encargada á sus hijos y descendientes la giari- fazaña de completar la grande obra que Vds. han empeza- do, hasta que no tengamos uii solo sacerdote : }>ara que; bebiendonos como agua la nsaldad no se encuentre Süd-América un Miciieas que nos recoTivenga , nii I:^aias? i\i\e nos persuadí* , ni siqjuera un Jeremias que llore y [arneníe nuestra perdición y nuestra ruiiía. . 69 Eii todo yerra V. , mi buen mmp;o , y tanto q?ie,para que V, diga la verdad es pieriiso dar vutha al revez to- das sus pa-labras , ó entenderlas contiadic lurianieiiíe. 8i , señor año veiuíe j !a teocracia euíie ucsotiCíS ya es[)iió, (gracias á la devoción , e.^^piriín y fervor que ios patrio- tas han desple^aíio eii su descabedada y roal diiígida revolución) y para que la teocracia extinguida vuelva á su antiguo explendor , son necesarios muchos trabajo.'?, y que lioren mucho los nnni.^tros del Sefíor sobre !a viña dilapidada , volviendo á levaístar el muro , y res- tableciendo el lagar para que volvamos ú gUf^tar eí vi- no con que se embriagaban nuestros abuelos para vivir como vivieron en paz , y l?bres de los psicoíasi*as , sau- culotes, chacuacíís, chotos y ¡míos, que U( s ha producido \'á rara felicidad nuestra randuia levokicitui ; son i e- cesarios muchos años de paciencia en ¡os párrocos y pas- tores de las almas para domar á los que por haber siu utitucion ; pero todo to- do lo debió á su religión, y á su sacerdocio ; no me atre- verla á decirlo sino constase expresametíte de la histo- ria ; léala V. pr.r vida suya pues el político no debe ha- blar exeatedra , y porteorias especulativas, sino con echos que hagan palpables sus máximas ; asi lo dice expresa- mente el político Saabedra: al pueblo no se debe persua- dir , sino darle en los ojos con la idüídad: el tiem- po es el maestro de la ciencia política y comunica len- tamente sus le<'Cíones por medio de la historia. Pues yo lo plumereare á V. , y le daré en los ojos con la his- toria de Norre-Amértca , cuyo ejemplo, según Faníeu des Sodoars quiso seguir nada menos que la Francia en su revolución , y la abortó por que !?igui6 mal el ejeujplo : yo me demoraría mucho »i quisiera citar las protej^tas que á cada j)aso hacían los noríe-americanos de que no era su animo imiovar cosa alguna en materias religiosas ; y asi solo citaré las palabras siguienttps : en los seminarios de IV^lasachuset , de Conegticut , de lu Virgiiiea , de ISeu 61 Jérsei , Filadelña , Rocíe íshn , Neus H impire &c. se e<íní!aron muchos estudiantes , que fueron después sacer- dotes muij Utiles para dirigir y animar la masa del pueblo en la guerra de la independencia** Item oiga V. uu pedazo del sermón que se predi- có á las tropas Norte-Americanas aiiimandulas á dar la batalla decisiva á Cornuballis. Este es aquel, (Dios) á cujtja voz ohedtcen los mares , los vientos , y las estaciones ; y que hace venir á reunirse en un mismo dia una escuadra formidable del Sud , y un ejér^ cito poderoso del JSTorte ; la combinación de tantas, y tan afortunadas circunstancias no puede menos de ser emanada de un espíritu todo perfecto. Pudiera decirserae que todo eso está bueno pero que en Norte América no hay sacerdotes en el congreso; pero 30 digo qüe esa réplica está llena de ignorancia; en Norte-América hay mas de cien sectas diferentes que cada una tiene sus sacerdotes , y sino entraba en el con» greso un sacerdote de cada secta seria hacerles ün agra- vit) li las que en el congreso careciesen de representan- te lo que no sucede aqui , señor año veinte : y sepa de paso que el congreso de Norte-América tiene su cape- llán con renta , q^e es lo único que puede tener. La Francia á últimos del siglo pasado trató como dice Fanten de revolucionarse imitando escrupulosamente á Norte-América; pero no pudo ¿y por que? por que estaba llena de filósofos incrédulos: éstos tomaron la voz, empezaron á blasfemar de la teocracia ^ y de los sacer- dotes , les arrojaron de &u seno , y últimamente vien- B 62 (3o su tlessngdño llamaron al pontífice , cuyo antecesor habia sido victima de sus furores; y habiendo entrado Pió séptimo en Paris el gefe del cuerpo legislativo can- tando una solemne palinodia le dijo estas formales pa- la!)ras: "La Francia , beatísimo padre , la Francia abjuran- do hoy g^ravisimos errores ha dado al genero humano las mas útiles lecciones confesan«]o, como confiesa , que la irreligión es impolítica, y que toílo atentado contra el cristianismo es un alentado contra la sociedad." Pero el año veinte por cantar palinodias no quiere atender á desengaños , y solo se emplea en 1er á Vulter, Volneis, Lebrun, Bolimbroque, y demás zeriuibotes que perdieron á la Francia. Un tomo en folio sería poco para contestar al raci- mo de disparates que V. están] pó en su número ciiar- to ; pero me contento con dejar el chicote levantado para dejarlo caer sin misericordia contra el mas pintado que me insulte al V/ clero ; para cuyo efecto reproduco la sexta advertencia que hice en el primer número de este perió^ dico , y es la siguiente. "SEXTA ADVERTENCIA." "Aunque el estilo será caritativo, no por eso me ex- cusaré de manejar la arma emponzoña la del ridiculo si- empre que se ofrezca atacar á la falsa filosofía del siglo diez y nueve. Los filósofos incrédulos son unos necios de por vida , que ni entienden , ni tampoco son capa- 63 ees de enteiuler palabras de prudencia ; y el oráculo divi- no nos previene que ó no les respondamos , ó les res- pondamos conforme á su necedad » para que no se tengaíi por sabios: responde stulto juxla stuliii'mm suam ne sapiens sibi esse vldeatur'* Catecismo sobre la tolerancia. pREG. Padre. ^ Que cosa es tolerancia ? Resp Hijo. Tolerancia es una virtud cristiana que se opone fuertemente a todo lo que es intolerable. P. P. ¿Porque se llama tolerancia ? R. H. Por(jue esa virtud es tan mansa, tan pa- ciente, tan caritativa que tolera todo lo que es tolera- ble. P. P. ¿ Y que es iodo eso que llaman tolerable? K. íi. Tolerable es que haya barbaros en una re- publica , que haya ladrones, que haya salteadores, qué ha^a incrédulos. &c. &c. &c. P. P. ¿Y -entonces cual es lo intolerable? U. H. Lo intoleiable es que los barberos, los la- drones, los salteadores, y los incrédulos se alcen con el magisterio, y no contentos con rfbusnar, robar, matar, y blasfemar se erijan en maestros del trror ca- ronizando los vicios, y enseñando á rtbusnar , ro^ar, mutar , blasfemar. &:c. &c. &c. P. P. ¿Y es posible que no ha de haber tole- 64 rancia para csns pobrecitos que se gradúan de maestros del error , y de la insolencia ? II. li. También para esos pobres hay tolerancia. P. P. i Mostrad como ? R. H. Cada cuia párroco el dia de fiesta debe salir con un garrote, ó mandar sus ajuduantes á reca- nocer todo el partido. P. P. ¿ Y que ha de hacer el párroco ? R. H. Visitar los cafees, y las casas de juego, sa- cando á palos á los bentitisimos ociosos que están es- candabzando al pueblo; traerlos á la Iglesia, y con el catecismo en la mano exáminarlos dándoles un zurria- gazo por cada punto que echaren. P. P. ¿Y no es ese un rigor demasiado ? R. H. Por menos he visto yo dar cien palos á un pobre defesnor de la patria. P. P. ¿Y no habrá alguna tolerancia para los po- brecitos zerimboíes que tienen á mucha gala el llenar sus estantes de libros blasfemos contra la religión de la patria ? R ÍI. También hay tolerancia para esos sabios del primer orden. P. P. ^ Y cual es esa tolerancia ? R. H. La tolerancia consiste en que el Sr. pro- visor infaitablemeiite haga eí«crutinio en las librerias de esos quijotes irreligiosos, que para ocultar su ignorancia blasonan de haber encontrado la sabiduria en los libros prohibidos; asi como á aquellos dos miserables que pa- ra saber mucho se hartaron de manzanas robadas em» 65 párbandose asi mismos, y empachando á todos sus ii> felict's desceiidieiites. P. P. ^ Y por que no guarda moderación ? li. ÍJ. Los hijos son los que d* ben guardar mo- deración , y no ser tan desvergonzados zahiriendo, y satirizando al clero, abusando de su prudencia, y des- pertándolo con sus saicasmos para que recobre los im- prescriptibles derechos que tiene sobre la grey c]ue Dios y la patria le han encomendado. P. P., que dirán las naciones? R. H. Las naciones han llenado de elogios á nues- tro clero reconociéndolo por ilustrado , liberal , y pru- dente; pero ahora añadirán que también es enérgico, zeloso , y arrancador de la zizaña que en diez años han sembrado los enemigos del orden , y los que abusando de su prudencia lo han hecho armarse con las armas de la verdad, y de la justicia. P. P. ^' Y cuando es pascua? R. H. Para nosotros nunca hay pascua. P. P. Mostrad como , y por que ? R. H. Porque la libertad , y tolerancia mal en- tendida nos tiene á todos hechos unos pascuales , y asi ba ello. P. P. ¿Y no me hará el favor de callarse por amor de Dios ? R. U. Ya estol callado ; Dios te bendiga , y te libre de todo maL PilOSIGUEN LAS POESIAS RUSTICO-PATRIOTICAS Q}i€¡()s (.p.ie aiufra se liaruau loá reales Los coiistituciouaSes ayer fuerou Que blasonaban ya (Je liberales. A3er muy cruda guerra nos hicieron Por que no nos prcsíautos al reniego , Y atacan hoy [lor que se arrepintieron ? Por no verte en romances de a'j^uií cieg-o Vieja ( astilla , 6 quita ya e.^e baüco O errando toma las de Villa Diego. Dci generales tuyos un estanco Aqui tenemos , y aun de contrabando Vigodet caminó, y Trisían e! n^anco. íi\ iVlan ó en u;ia f)unta está esperando Al puntiagudo Osoiio degiaii tranco. Que fue á lo maturrango disparando. Don José San Maí tiu va caminando En busca de un Pezucla que esta eu Lima Inspoíente arrogancia respirando. Su redenc]( n el perú leí o estima Y en remontado estilo , eu vt rsos graves Anuucia ya que el triuuío se aproxiuia. Sabes , ó madre patria, tu bien sabes ' Que sois madrastra, y siempre lo halieis sido Aunque de piado^a tu te aíaí)es. í ondenada serás á eterno olviflo Vieja caduca , cruel , sanguinolenta De entraña y corazón empederniílo. Pero no , tu no creas que consienta En prt»scribirte el genio americano Por Oías que de tus iras se resienta. iSü dudes, uo Castilla, que el indiano Pasaiulo el mar r«i llega á ronquisíarte Será muy geiierü>;u , y imiy hiiinauo. Podras, |)(H!ras i]iU} Uieít felicitarte De adorar los patrióticos pendoues , Y americaiía ser paia sai varíe. Benij^na Indole, y b!;utdos corazones De América produce la semilla , Aunque es feroz de inírepi masamorra , Peludos, quirquinchos, y venados. Si te parece vivirás de gorra , Para todo da el naipe ; vente , vente , O de no vete allá , vete á la [)orra. IMPRENTA DE LA INDEPENDENCIA. DUSIPIlIEmiD^IE TEOFILANTROPICO MISTICOPOJLITICO BUENOS-AYRES DOMINGO jS DE M \ YO D E 1 «S^iO. Sueño del Despertador. Primera parte. El veinte y cuatro de Mayo por la noche soñaba yo que Sud-America llena de incomparable majestad , y rodeada de todas las gracias daba audiencia en un íronu , ó tribu- nal que se habla abierto para todos ; lleno de pasmo , y estupor sagrado observe que cuantos iban volvían ben- diciendo á la matrona / y haciéndose lenguas de su agra- dó , hermosura , y belleza sin> igual ; esta circunstan- cia disipó mi temor, y alentó mi esperanza en íermi- lios, que me resolví á aparecer yo también en la pre- sencia de su magestad , aunque no dudaba que el lan* ee tieruisimo me caucaría cuando menos uu transpor- 70 le del cual uo podriá vclwr en ronchas horas, aunque me aplicasen esniritus, y confortativos. Por el caanno cuantos ríie encontraban se llena- ban de escandplo por ver que }o no hubiese concurri- do ; y habita pasaban á hacer malos juicios creyendo tjne nii patriotismo sin dnda era faho , fingido, y con- trahecho. El palacio era de lo que no hóy ; empavesa, do todo de banderas , y encortinado de azul , y blanco : á ba>tante distancia se percebian ya los perfúines que atra- hian sin violen' ia , y espontáneamente hacian apresurar ^1 paso , infundiendo sati.síaccion y confianza. Yo iba previniendo mil a engas , snoeridaíi por el amor , y dictadas por el cariño tan debido á' nuestra Bíadre común , cuando al entrar la en la t>rañ sala me entra inopinadamente un escrúpulo de si yo á ca*io es- taría dormida , ó si serian estas a'giuias ilusiones encan- tadoras como las que suelen padecer los ciegos cuando sueñan que ven la luz del ciclo. Sueño del Despertador» Segunda parte. Sorprehendido yo con la ocurrencia, é interesado de que mis imaginaciones fueran realidades empezé á refre-: garme ios ojos; rascarme la Cinéma de la gratitud de este pago me tomo )a satisfacción de recordárselo, para que si es servido lo inserte en alguno de sus números; y es como sigue. Areopago del Sud- Americano , Cónclave Bonaerense , Que al congreso ateniense Excedes muchos en glorias , y, al romano ; Oye de .gratitud las expresiones Que el Pilar te consagraren sus cabciones^ Una hija 4O Buenos-Ay res &c. Advierto también que el impresor puso colsos en lu- gar de colosos, y envaira, [)oy envidiará. Sírvase V. dispensarme el atrevimiento pues ya sa- be á qne estremos precipita el amor , del patrio suelo. Dios guarde &c, Pilar Mes de America 14 de 1820. Candelaria Basabe/ Contestación* Sufro la corrección , y en penitencia Revoco nd sentencia , y mando se reponga Ja cabeza Oué pór mi ligereza Fue á la canción quijada ; Ya estas desagraviada , O discreta Basabe , Ño dejes de enseñar al que no sabe , Y pues sois Candelaria Ilustrar nú ignorancia involuntaria Te incumbe por oficio ; Siempre me encontraras cómo uñ novido , Y tanto mejor cuanto Periodista no soy de cal , y canto ; Yo pondré cuanto órdenes Pues que soti tus mandatos parabienes Por seguir tu sistema Pe molde puesto está eí epifonenta , Y quitados los colsos Serán bien colocados tus colosos. El teofilantropico No es duro , no es tenaz, ni misantrópico , Y el místico político De matronas admite juicio critico ; Pueden ya las señoras mi panfleto enmendar á todas horas. Atento capellán ^c. El Despertador 7.7: -■ {. .- ^.i;il^Ai'-^Á"í£j;.íO;E¿íc,í^ rjjjj; , pTj^s-, .muchos-. . Toda mi vitla he olisepvado en los que pierden el jui- cio.una |XFopen8Íoii de acudir á los pórticos, á las sacris^' tias de las iglesias, ó á ¡os patios corralones , y pórti-> eos religiosos, doüde se s petulantes &c. tienen el prurito de picar ei. el es- ^ tado eclesiástico aun cuando este en, nada los ofende, u- quiza sabe si existen, ó no en este mundo: ' , ^ _ Qnevedo casi no , hay ro,maiice.:.en. .c^«o- n4 -sa^fté. monacillos, y sacristanes; D. D^egó (Je Turres iio meíien- si ai>ua , p^tqu^e- sé '4^í"íí^cSl>a 'i¿i^^€«tra r estre- llan^ : pero sobre todos Fransisco Uolter se bacía lé}i)<» iius; en vrrso y en [)rosa , sin íiejar padre á vida piieá (lesite'erPbü'liíice ihchisive hasta lois eritierra mu'éritoíí íío té' '"-"'^ í;;) ííO : .1 RaZOX DE ESTE FENOMENO. ujftD ílfif ^ • . . _ . «:t ot^o r Estos rscriíores OLVando en sus efemeriíles ban fn«5ií]-^ íado a! gobierno , á ta mibcia , á !a nobleza &.c. no han* contado .eV cftento muy á «j^'U vto ; Qtievedo iiiurió íragicá- rríesíte la prisión : Torres anduví á trocha )íwche por Portugal hn3endo de la justicia ; y í rancisco [María Voiter á bue.i lílísar esrajíó de la Ba»5íiia después de baberla do:ía alí*'íVuos aí^tíS ; 'áuntjiie no escapó de los palos («ne le mandiVdar el rey de Frurfiá , [)idienüole el recibo cor-* re^^ponibente. V . ^^-po-j « n-íb A e^tos iocot , piiesí , la experiencia' misnia 'háíc^' conocer ,; (p..«e eMcíHipfipas -qnemctn , y pore-o se *tÚMigt*íí * á la^ moradas de la ¿olcraticia , por que \en (pie el' esfcíído' e-íclesiastia) es niny prndeüte , de nnicha es|ie!a,^ y qoie f asegHiiüdo de OjUe sn autorivíad es iiícadu<'ab»!e ' TH-iFu €.dn d^»¡ireciolos laiiridoá iníperceptibles de uíios" íal-' tler-osi!^ que desdé^e! principio del niúndo á nadié' 'háii *^ heidi6 dafiO'tron siis ladridoÉí, y menos dafi-o liarán eii^ éí ' añp v^'i.i¡iittí,dt4 áíiglb diez y rmeve , que es afu) de deséi.ga- ñus , ano de es^arsí^'i.ieMíoí a ño de ina!dí:^ir ' para 'sfe^n- * pij^jicia f4)¡s^sAi-us<*i»ia),> á la< j'iedíi.vtei ía ,-y* á lV>dos los tiii- terillos que manch^n^yf embarran papel; pidierido plata por los borrones. Pero acuérdense todos estos f üderos , y tengan bieu entendido lo qije,di.ce hoim en sus í;d)ula8 • uí canem coe^ dasfacíle est invenire baadnm : para esearhientar y au- yeutar á un perro es muy fácil enconírar ua;oarrüle. Prosiguen las po estas rüstico-patríóücas, R o M A N C E. Atención noble auditorio Pues un g-aucíio es el que canta ^ Mejoranflo lo piesente Por que á nadie, debo nada r Patriota , hasta el imprusunta Me paséo por mi estancia , Y sin temor del yirrey Meriendo mi í iñouada : Respeto á mi padre cura , y alguna vez que me a¿; rada Cumplo con n.is devociones , Que son por semana sasUa ; Si se muere rííj mug^er Tengo ánimo de eníerraria , Y cuidar de mis chiquitos Como el Señor me lo manda : Eso de filps^fía^, . ,.y..y^..,^.^^ No es cosa ^gu^^^^jr^,^^.nríí ^Si^ Por que^^ q^jsii£^o. y|^p^,^.^ ^ .^^ énjiiñam teñgo eíi %V aTmi^^ Eeíte siglo diez y nueve Es para mi romo uada, " Y a4m(j\ie es siglo de pinturas-'" Yo cuidó de rid tñaiKkIa : Qtte sea veinte ó vetóte nnO' El año no paso {)enas , Pues e! año para nd Es cuaudo pas'ep mis yeguas : Yo ya sé que en la eiudyid Con la capa de estudiantes Se bárlan de la piedad AlgutKH nio^.os tunantes : Eso si que ito haré Vo Ni miVíejíi'lá'rólliza , Que se enoja , y n)e fyuiék Cuando 'no la llevo á niisat Si por alguna i*áz'on La patria no me acomoda Es por esa indevoción Que ya se va hacieiído moda ; Hablar de los pobres padres Es otra barbaridad Cuando ellos sobre nosotros Tienen tanta autoridad : Ellos deben reprehendernos , Y también arrocinur , Y u nosotros nos cibnviene. Quie tíos íia¿an hü fnil lar : .Ellos sün'miestros pastores ^ 81 < ^ eso qftiéA lo ^égará ? ' ' 1 Pues iííi somos [as ovejas Dejémonos trasquilar Y cou éáto mis sefiores ■rjii . La cifi'a -ya se*ha aeíabaeíO * . ' ■ Por qu« 3a biení? Mariea ^ ; fr :n í Cou el cQst'ilbr asado. . Señor -TEOFlLAKiiiaPico. , Envidia le tengo porsías bendicionés con que dia- tiamente lo íUvorecen á V. las matronas , y para ¡eer yo participante de las gracias quiero entrar por medio de estei-en el teatro de su favorqeido periórico. , ('■A ' .(^onvengo con las naciones del orbe ilústj'ado; eiii que el clero de Buenos- Ayres ha sido , y es de lo séíi- sato-, de lo - prudente , y de lo ilustrado que se^ puede de- sear en Sud. America; mas digo;; á la prudencia del clero debe Süd-América el haber vivido diez años si «pereceré! fe medio de una revolución lleiia de pracialidajdés que cohí yua serie no interrumpida se han suplantado mütuámente.' r Pero yo no puedo tolerar que cuatro , ó cinco necios^^ quieran eaqjañar el honor*, yí írfear el decoro de nuesíra^ derecia puMicando que nos feS!S«mam;eiite gravosa^ cuart*» do al contrario lo sensible v y deplorable, es que se nos \Á acabando bn términos que ya se puede pronosticar á- Jiiuertroe nietos sa- total nuina. . : El clero dé Buenos-Ay i^s ha sido ; siempre ,.f' ahoraí mas que nunca es tan pobre , y tan incóngriio cuaLqui- 2a uo habrá otrp ^qiie en. esta pajíte lo ig^iiale en ; toda m fa redondez de la tieiT^: c,;p,ro cifiáE^ 1a X'úh del Lujan, cuyo cabildo acalita de da^mpsiin buen dia con su célebre acta de nueve de Muyo del año veinte. Pero antes de entrar ea nf:iteriíi del/o advertir , señor teofilauíropico, que, ,soy bijUnera.coiiio loí verá V. por Ja firma después de Ja fecha y el Dios gnarde ; como AecÍ5ia de! Lujan conozco de vista, y de trato á todos loi individuos del cabillo ; todos ^11 os mejorándolos presen- tes son llanos, y abonados ; no se si todos saben ajudar á misa, |>ero lo cjne puedo asegurar db cierto es que no sa- ben de la misa la media ; y aunque es verdad que tienen escrivano , secretario, y abogado todo junto en una pieza;, pero eso es ¡o mismo que nada, por que el hombre no es letrado , sino aficionado , y que puede suplir muy bien en todo lo que es rutina , cosas de estilo , y despacho ordinario, ó asuntos de Ni Que me rapen si este mi informe discrepa un ^olo punto de la verdad : ahora pues veamos que vejaciones experiméntala Villa, ni ninguno de sus partidos por cau- sa de las administraciones , y rej^tas del V clero ; Vd. señor filantrópico, no podrá menos de reirse, cuando sepa, y ya lo va á saber , que el clero de Buenos-Ayres nada nada administra en la Vi lía de Lujan.; sitio es una tristes esíanzuela de la Virgen^ que tiene dos leguas. .de fondo en. malísimo terreno , y . está bajo la adiLÍmstracion . del . cura> párroco, por cuyo^ motivo- no se la han llevado los diablos, como á las administraciones de los Jesuitas , y las de los Eetlemitas cuando cayeron en' las manos- de los hombres de. bien lejos. ; , , , . - El c ura 4^ la Yí\ la ^^s; gen erosí:^¡ mo por caiacter*i^per!: tíV lío«!|»e(kir á fódófe IHs ' geilerales qiie cbírtinisameiite ó •h;m traiisitado j/or la Villa , Ó han morado eii élk , sino íamí{»re?fi eii dirigir al níis¡iio cabildo ^sácaniíoM siempre ^vrüéó r'fa'^íliHa del"'cbr^^ que ahora le hú ^fdo' a á este 'aA>n/íó' ' J !^ '^ñ¿'' obsf aiit é sé atreve á prílpRiar / 'qíie'éü adiiíitiístracioires g "¿'¡''"^d^^Ji^'iá^ tfoé'si el ca!jí!<]o dé la Viüa no qtiiere úát <^áíti'f)>d]ádiis bli cura vomo \o han hecho, sieiiú jíré líw cabi^^aHtes áldéáiios cuaiido no pueden pagar uii buen asesor qué los dirija eh asüiiícíS graves , y de írans- (*eífdí^ncíH fíábli^a. ■ ^' ' ■ " ^ • -T'' suivóeátó'-f^cíé ¿4a'fiH''lía'fle strla nííiam ; a Dios Señ5'r* Teoíiiiíntí ó'pictí 'háí^ía la' otra , que í^erá Hia§ cir-' l^'^í^iívéraVftu^ -'Siy'íifííijlíip séíN'íVítíní';- Una htjanera qu^ ^htofihles ;' es decir V cúádni ¡j medid dé la' plata -de y Ü.'J «*'.;•> olfi|/:lí>; Oíio-'Si,^ ÍIIJ S-^'í Jfí ; rí • 'Mu\'í''^s^ilórá ríiia.^i-^ Los> éscurádores contra quienes p«<ía -V: tan enojada no son tan ignwaiiíeí cotóo .Vv píen-: .sSrr'éiíós lo que qnierea decir e& que no h i^a iiieaíím«|- y cor'iió eslan pers-inadidos qué los diezuios'sou déi clefCr por eso di< en que el clero leá es suraaineiiíe gravoi o. (í^^)^ Sepa" pues la canipütía toda qne lós ¿it^zíiios en su máxima paite- los ctín^- sonif la píitiia ó lii nación en Hospitales, en el Seminario, en la fabrica , en gas- tos g« ocíales ¿Mi.j, 4a suerte ^ue solo una terccip parte «.o, .caój/j es la que se invieilc cu cJáte^^r «A culto yeipetuo paia que' Í)ius' nus de cu&cchus abunda» o'.íi Pumv''^o:ílicen jquela pr.cvyix^i^ sy^nte r^^^ mantenga congTivamen-te á los ¡clérigos .n,o se hacen cargo, que dej ^eijero han f.le salir las correas ; los caras eniierran ¿ mií- c^io^ de yajde , y á otros les hacen i^ebaja ^ y gracia, pero ^irla provincia alimentara á los curas no habria entierro que no le costase á un pobi^e quinientos , seis cientos, y av,p mil pesos; la razón es. por que cada individuo desde qn^ naciese empezarla a dar su tributo annual para su bautis- iTio , para su casamiento , para su muerte , para su sepul- íora. , y el gobierno á buen seg-uro que le admitiese bucr ñas cuentas , ni le dispensase un maravedí. Ello es , señora mia , que asi va todo , y parece que estamos empeñados en engañar al mundo con proyecto» aerpos e inverificables : el cabildo de la Villa, o ios e&> ^rutasl^rts de votos en vez de quejarse de que sus estan^ cias están saqueadas y arrasadas , protestan qne no quie^ Y^.n (jí/erra con stis hermanos , sííío con el único cura, t'l cual es todo un clero, que está gravitando, sobre ellos, Y si viene otra vez un ejército talando sus campos lo recibirán de mil amores ;"sblo para el clero ijO hay cuar- tel en la Villa ; y si perecemos como Caracas , dirán que €l diablo nos ha llevado por que los c}erio;"os y frailes son fanático*. Su atento -cipellan. El Teqfilantropico. ^6, Ó j>rfia darle g;racias por la iVciintlidad que da á niK stros campos qnan- do nosotros racrt'cenios que Uti< ¡ ia fuese de hiero , y el Cielo de bronce ; dije no caval por' que hysfá de esta t'Tcera ]>arte la nación se lleva lis vacantes : iteiu las mtdidas anna-tas , á ma.s de otras rebajas accideutales que p«>r odiosa^ «igf\iten,, pero no dejan por eso de ser eftctivas- ^'ÍMPEENTA DE LA INDEPENDENCIA. 85 " 'TEOFILANTROPICO MISTICOPOLITICO BUENOS-AYRSS D O M t N G E J U N t Q ___i> g __l§; j^^^ Poesías religioso-civicas muiico patrióticas, DISCURSO PRELIMINAR, Y APOLOGETICO. Entre varias poef^ias manuscritas que corrieron en ho- nor del general San Martin lleg-aron casualmente á mis manos dos canciones que se atribuían á las madres capu- chinas de esta ciudad ; muchos han juzgado que semejan- tes piezas son a[?ócriías , si« alegar mas razones que la persuasión errónea en que erítan de que ls varones por lo conmn se persuaden que el bello sexo, como en las fuerzas es también iviferior en los talen- tos : y estos tales en penitencia de su error debían decirle al bello ¿exó lo que ei vizcaino á etendimiento me gana- 87 ras, pero á fuerzas no ; y lo cierto es que ]a experiencia repetidas veces les ha dado et) cara con su desengaño. Vive pues muy engañado el siglo diez y nueve si su esquiva delicadeza se ofende por qu&Jas gracias , y la ar- nionia sean moradoras de los claustros; y si aun frunce la nariz, óigame, y responda ^ cual es, y como se liama la decima musa del Parnaso reconocida, y jurada por tal en- tre todos los eruditos ? la décima musa del Paniazo es !a muy Reverenda Madre Sor Juana Inés de la Cruz, monja mexicana , con la notabie circunstancia de haber echado tierra á todas las nueve musas, que ni siquiera sirven para cocineras t'e su R'^"*. Lo digo y lo repito seguro de que nadie se atreven) eontradecinne aunque sea mas wüi teocrático (jue el año veinte; por que (chanzas á parte) Sor Juana Inés se jubilo, y graduó por su mérito literario ; pero esas nueve tontas son unas hebdomadarias idel monte bipartido, doctoras de tibiquoqne, graduadas por el favor , y por la lisonja de \m poetas sin haber ellas compuesto jamas una soía copia, aunque los hijos de Apolo no hay copla que no atíibu\aa á ellas de puro fingidores , y fulleros. Vergüenza me da de ver á S« r Inés entre esas nueve mancarronas montaraces, cuyo oficio uo es mas que andar á salto de mata tras de l,os poetas blasonando un influjo que lio tienen ; si ellas tubieran vergüenza solo por no verse en presencia de Sor Inés debieran salir del parnaso rebuznan- do como salió el primo hermano del pegaso, <;narido el poeta Carancho le pegó unos cuautos gritos , y como mas largamente se contiene allá en la segunda a m o n estación al aaiericauo , donde {íodrá verse. 8S Por lo drmas nadie debe ignorar que el Parrase , él Pindó, la fuettte Helicoiia , la fuente Aganipe, y los li- ceos de Apolo han 8Ído frecuentados por el sayal francis- cano, y por los de mas sayales de las otras ordenes religio- sas , y el que negare esto negará también que la restitu- ción de la literatura perdida se debe in fotvm á las sagradas órdenes, que supieron conservarla en sus bibliotecas noieu- tras todo el mundo era bárbaro; pero esta verdad histórica solo podran negarla los antiteocratas que estando preña- dos del antechristo quieren parirlo en el sigío diez y nue- ve , siendo las parteras los aturdidos que los oyen , y los celebran. Disipados ya los escrúpulos del siglo diez y nueve , resta dar al publico las dos canciones sin empeñarme mu- cho en averiguar á punto fijo si las madres fueron , ó no las autoras , pues Dios no quiere siervos curiosos ; fuera de que no es prudencia el que yo vaya á preguntarlo á las reverendas. Los madrfs capuchinas al Exmo. Sr, general en gefe del ejhcHo de Chile , y iriunfanie en Maypús CAJNCiON ENCOMIASTICO GRATULATORIA. Primera parte. Las que huyendo del siglo en él estamos Dedira/ias al núnien soberano , Y habito frantu>r, y to heroisiriO, No invocuuüs los IÍLíIus paisanos De Jove , de Cal sope , ui Minerva , Que la ilustre ciiterva De cautores piad-.-iOs } crifctiaiics Invocan , y predican en sus cantos Por no invocar los nosiibies sacrosantos. Nuestro numen es C risto Dios , y hombre Vencedor de ia funeríe hijo deí padre, Que encarnó y tubo njadre Para que todo impío se atolondre Al ver que solo él , y solo ella Son el Marte sagrado , y Palas bella. iNo ha sido M;u íe , no , ni ese tunante Júpiter , ni los dioses mentirosts ; Fueron nuestros sollozos Los que al fin desarmaron al amarete Dios trino, omnipotente , justo', amable Que dio ía fuerza al brazo , filo al sable. A Wasinton lo llaman las historias Libertado}' del JSTorie americano ; Pero el Sud-colonibiano En Chacabuco y Maypú encuentra glorias Capaces de causar adüíiracioües Al mismo W asinthon , y á las naciones. San Martin eres tú , y eso te basía, Pues servir á la patria , ese es tu eiicoriiio, Y el o-efe Macedón ¡o Que se hizo hijo de Dios por no ser casta De su padre Filipo, es documento , Que deberá servirte de escarmiento. No imites á «í'entiles, ni á paganos. Ni quieras admitir comparaciones i ¿ oíoH De tus grandes acciunes - - Con las de Godos , Griegos, y Romano? ; San MartivV eres tú , erej ciisliauo , Sois un brabo, y prudente ímericano, C 'omo brabo manejas bien la espada , Couio prudente sabes humillarte Teniendo por baluarte Tu esperanza , y tu fe bien cimentada En el Oíos, que os dirige en la pelea, Y todo á tu favor su brazo enipiea. Dispersado te viste en el momento En que tragar á Osorio imaginaste ¡ O Dios ! ¡ como quedaste Burlado, v en el mayor abatimiento l j Solo el poder del bi azo soberano Revivir hizo al muerto americano ! Para siempre de Dios sea la gloria, Tuya la confusión pura , y sincera , Ni tu soberbia quiera Traer jamas este triunfo á la memoria, Sino para besar con todo rendimiento Del sacro templo el santo pavimento. Celebrar de otro modo las victorias Es atribnii lu todo á nuestra zafia A la moda de España ; Pero serian esas unas glorias Tan quijotescas como las de Europa , Que por un solo real arma la tropa. Por solos treinta pesos fue atacado El rey Fernando el santo : Por menos que otro tanto Atacó Bounaparte al adorado , Y asi cual mas cual menos las naciones Por nada em prebenden bélicas acciones^. Su libertaíl defiende el ariietitino , Ni nvenor causa a»ita á los Chilenos , Solo á los Agarenos , Y á esotros de ultiitmar les falta e^ tino , La justicia , y razón |)ava matarse , Para enristrar la lanza y acabarse. Limeños ^ hasta cnnriclo ^ois prurleiites ? ^ Hasta cuando seréis tau perezosos ? Limeños ventnr(>i«*(>s Los que anelais por ser i n (lepen di ente*» , Sabed que Sa\' í\1\ríi¡n' eu poco estima Su vida por redimir al Cusco y Lima. Segimda parte. Si España por altiva perdió un mundó Que robó de tres siglos á esta parte Tu humildad sin mas arte Que el del triunfo primero, y el segundo Supo domar á nuestros opresores, Y restituir la tierra á sus señores. Eres pues el Moisés americano , El Sansón , el Davii de los chilenos, Los fastos serán llenos De tu historia y esfuerzo sobre humano ; Peto mucho mayor es tu heroismo Por que triunfar supiste de ti mismo, Dejaste á esta ciudad edificada Cuando burlando las espectaciones , Y á fuerza de invenciones Nos hiciste de incógnito la entrada ; Esa moderación ya es tal , y tanta , Que por notoria el público la canta. Los patriotas zelosos de tus glorias Te obligan á admitir recebimiento , Y entre el común contento De los que ponderaban tus victorias , Tu solo parecias extrangero , Til solo entre los libres prisionero. ^os dicen que f)aseaste la gran pla^ai Como un novicio todo transportado ; Ese tu noviciado Escalón es que os sube , y os realza 92 Para que haciéndote «le los mtnorf.s lili (:aan votos , y oraciones. Guerrero San ¡Martin, de glorias tu3as Esta comunidail ya es monumento , (*) Alud.; al pasage sabiilo de la vida del glorioso San Maitiu obispo , y pa- tioa de la ciudad de DueiiOb-Ayics. 93 Y e^te v!iPstro convento Resonara en tü pió las aleluyas Que repetirá el nmtído ; y desde el suelo Subirán nuestros éeos hasta el cielo. Dios (^he pretnia al hniniliíe te bendiga , Bendií^ate el Pah iarea [)or dioíero , Kl ilairado , el austero , Y cuando a Lima tu valor persi^ja Valg íte santa ( lara , que es señora Det mundo, como tu , despreciadora. Dispensaras el verso no limado , Y aun de los docunjentos lo gro^tero ; Tu espíritu g-uerrero J>h| canon , y aíanibor sedo animado liimnos prefiere desengañadores Al canto de Serena y Huiseñures. Sr. Despertador teofílantropico. Al escribir á Vsted siento tomar la pluma no con aipiella complacencia, y satisfacciíai con que las matio- nas debemos dirigir riuesiras notas al que es nuestro capellán, patrono y prídector , sino antes al contrario poseída y penetrada de imponderable disgusto, y alta- mente ofendida por esa gazeía ministerial donde no apa- recen mas que contrastes tan repetidos como desagra- dables, que ofenden el decoro público , la decencia , y el honor de nuestros conciudadanos: si yo intentaia referir el por menor de mis quejas escribiría un tomo en fo- lio contra nuestro célebre gazetero , pero como no ea mi animo importunar, me ceñiré solamente á los con- trastes , no refiriéndolos todos, por que eso seria nun- ca acabar , sino aquellos mas desagradables , y chocantes. 04 Primer contraste de^ngra^nbfe , f/ chocante que se advierte en la gazeta ministerial , i^dmite el ga/etero una carta anónima en la cual no solo trata áe J^Ionsinr Levan á un señor l)rii>-ac!ier, á un gefe p^r muchos títulos expectable , y el único que ya perdoirari.Jo , ya castigando supo conservarse en e! directorio, eino que tarrdiieu lo nombra mondo, y re- dondo quiíaiidolc con propia autoridad el Dn, antes que la nación lo juzge , y antes que él se viüíÜqne de las filsafi íiuputaciones desmentidas }a publicamente por el liiiico testigo que se producia eu ese iudeceute anóni- mo , que hediendo tanto á aceite de poiro esta manifes- tando á su autcr por todas las coynniuras ; y al mismo tiempo que nos dá este saumerio se nos preseiiía éí ruis- mo euí^áianado nada menos que con tres títulos, á sa- ber Señor, Doctor, Urm ; sepa el ta! gazetero que fluan Jlaríin Puyrredon ■á%\ mondo , y redondo pesa mas y vale mas que todos los once mil señores como él ; vale mas , y pesa mas (jue todos los once mil Doc- tores como él ; pesa mas , y vale mas que todos los oji- ce mil Dones í ohío él ; en una palabra el gazetero com- parado con Juan Martin Puyrredon aperas viei.e a ser \m Señ<^sr Doctor Don TeruxPApfe ; i\V]a apenas por que mejor viene y mejor se acomoda t i Don con eí Teruleque que con el gazetero crmii\n\do con el Juan mondo, y re- dondo: pero pasee os al segimdo contraste. Segundo contraste desagradcdyle , y chocante que se admerte en la gazeta minisieriaL Eu el mismo numero del saumeiio, ó de la incivil. 95 ^ mdí'oente carta anónima se enrnentra una nota de! gaze- tect^ fjne anu ;( ia haber líeoado á sus iiiaijo:? ui.a caria ma- nusrrlpta eu la que un religioso gra.e se queja ile dos in- sultos gnivisimos que recibió eu el pueblo del Pilar; y se poue muv de jMoposito á desnienlir la carta y tatubien á asegurar al |)ublico de que no era escrita [u>\- el Reveren- do Pae!es ; solo si, con el debido respeto , me animo á pro- poner á V. 8. se sirva tener presente que los varones con ' h francachela que han experimentado en la decada ante- rior e**tán aun muy sobre si, y como acostumbrados á que el bello sexo les celebre lo bueno , y lo malo estrañan im- ponderablemente el desden de las matronas ; |KJr eso es lOÍ) que iüi yo fueee capaz ríe ciar ronf . jo no darla otro fino qne se les vaya ponieiwlo ei viijjfo poi o á poro hasta que ellos conozcan que no es y^iqo triste, ni esclavitud degradan- te *i\ iemev \a vexmw a de íás matronas; pues cotuo diee San ?á.h\'Ai\ santi fie alus est vir infídelis permiiUerem fi- delem que !a nin<¿>er tíel con sus dictámenes mas de una vez ha solido santificar, y morigerar á lo8 varones infieles; esta e«í obra lara^, y para cuya evacnaciou se necesitan mu- chos años de trabajo , muchos años de preparación , 1/ de paciencia. Ya veo , Señora, que me he excedido; pero sírvame r\e disculpa el deseo eutrafiable y especial que me asiste de serenar el animo de V. 8. con la esperaza de que los ví»ro- iies van á enmendarse en todo el periodo de la decada ve- nidera. — Di<»s í^narde &c. Soi/ con toda consideración , y respeto — ,A fectisi- wo capellán de V. S.—El teojilantropico mistico polí- tico. P. D. En Buenos-Ayres lia sido costuníbre que al toque «le las oracioues se pongan en pie todos los vaiones aunque sean sa- cerdotes , pero las mng^eres siempre han lot^rftdo el previlegio de no ponerse en pie , sino rezar sentadas , y sin moverse de su es- trado; y asi no tengo inconveniente en asegurar que cuando tod^s las autoridades se pongan en pie para tributar en la comedia el debida homenage al nombre de la libertad , las matronas no des- precian sus respetos dejándose estar en sus asien tos ; |a razón es por que ellas no tienen obligación de salir á campaña á detener ol enemio^o , e impedir los saqueos &c. &c. sino de estarse en sus ca- sas ocupadas en los afanes domésticos creyendoque los varones jamas se cansaráíi de pelear. La santa iglesia manda á los varones que paren la mnsica , y se pongan an pie al cantar el evangelio , y siendo asi que el evan- gelio es tan venerable para los varones como para las mugeres, nj obstante tiene consideración con el sexo de voto , y lo deja que ej>té sentado , liincadí» , parado, ó como mejor le acomode. Pero los gazeteros creo yo qrie se empeñan en ultrajar en el teatro á las matronas cuanto mas las adoran en el gavinete , y en eso mismo acreditan que están muy versados en la doctrina del filosofo Aristóteles , que hacia lo mismo. IMIHENl A DE LA INDEPENDENCIA. Wí DEL ■ : iDiisiPiiiETr^iB^m TEOFILANTROPICO MISTICOPOLITICO BUENOS-AYRES DOMINGO M DE JUXÍO DS IB2CK Sil, TtíOi'ILANTí».ÜiMCO E! numero quinto de su periódico irse ha escad-ilizada en tak^s íeroiiiios que tio puevio nieoos de tomar la phioia para amonestas lo esperarulo de su docilidad qiie coiríesará su culpa; dígame V. señor mixteo polirico ¿como pe aire- ve V. á decir (jue la especie de que los ^)aroms en algún tiempo han de parir es nua e8r>ecie que V. sierupi'e b tu- bo , y la reputó por una barbaridad filosojica} -¿V. es niaesíro en Ja ley é ignora uua verd-dd tan inculcada, y re- petida en uno, y otro le.-tameuío ? Que el aníe-cri?.ío iia de venir, que ha de nacer, que ha de ir crecieiído de siglo en siglo y que por rdtio>o ncs ha de amolar compieruiueota es uu-a, verdad que coofieteau- con uaaaimidad uo solos loa tcük>gos , úuo hdsia los cocí- 102 ñeros; y bien Sr. mió, ¿á ese demonio quien lo ha de pa- rir? i nosotras las mujeres ? ¡ que esperanzas! lo contrario consta de los sagrados libros, y lo qne yo siento es el tener qvie gastar tiempo en citarle á V. pesages que de tan sabi- dos debia tenerlos ya olvidados. El Santo Job siendo asi que era gentil nos describe á los sabios y á \os impíos vaticinauilo expie?^ameníe que ios im¡ños assi como los gallos quando ya son viejos pí»nen huevos y paren la galladiiíH, asi tanibien eilos algún día ha- biau de concebir , y porir para apestar a) genero huaiai.o con tantos basiliscos como ya pueblan la tierra: no quiero que Vd: me crea sobre mi palabra , pues me avergüenzo cuando hiblo sin texto expreso, que confirriie mi dicta- men : hablemos primero de los varones sabios, reilgio' sos, y píos. Job Cap. 15. V. 18 Sapientes canfitenlur , et non ahacondunt paires suos. „ Los verdaderos sabios confiesan , y no esconden á gus padres,, por que su sabiduria no furtiva, ni la han adquirido en cisternas disipadas, ni en libros /?ro/i¿- hidos por la religión , y por la patria. V. 19. Quibm soUs data sst térra , et non irán sibit aiienus per eos, ^^Á ellos solos ha úáo entregada la tierra , y ningna extraño los govertiara" por que estos sabios son los libres los iudependieutes, y al contrario los ágenos, los forasteros, y aquellos que enírau Turíivamente esos, son los que leyen- do libros furtivos tieneu también una sabiduria de robar, de blasfemar , y de engañar cor» teorías á la gente seusiiU. 103 Habienflc) pintado Jobá los varones sabios trata de pintarnos, y leíratarnos con sus peius, y señalen á los va- rones preíiados, esto es á ios impios, á ios irreligiosos, á los ariüteocraías , yá los ]i\|)ertn»os para quienes no se hizo ia patria, porque < orno son hüOíbres que se emprcJmn y parecí corno loí> galios viejos, la {mlria debe aboniinarios temerosa de que pariendo badliscos sivamos todos en uua anarquia cotitniua; pero hable el texto. V. 20. Ciinciís diebiis ^uis impius superbit , et mmermnnorum incretiis est ti^ranidis suw „ ^^El impio se ensobervece iudo«^ losdias, y el numero de los años de su tiranía es incierto " V. 2í . Sonitas terror is aem per ín auribm iUius, cum pax sit Ule setuper huidlas smpicatur** E! sonido del terror siempre está en sus orejas, y aun que haya paz sienrípre el teme azechtirizas " JS'*on credit quod revertí possít de ternebris ad lu- úem círcunspecians undíque. gladium " ^^No cree el que sea posible salir de las tinieblas á la luz, y por todas partes divisa una espada" , V, 24. ^Tenebit eum trihulaUo , et angustia va- labit eum sicut regem qm preparatur adprelium,, Lo sorprenderá !a tribulación, y la angustia lo rodeará como a un rey que se prepara para el combate,, V. 25. Tentedit enim adversus Deum mmmm snam , et contra omuipotem. rotor atus est „ „Por que el extendió su iriano coiííra Dios, y se ar- mo contra el omnipotente,, V. 26. Cueurrtt adversus eum erecto eolio , et 104 pingni cermce arwat:ís est " Corrió contra Dios con su ¿eiviz érí|uida, y ye eiftl)erreohiiió con su coí^-ote gor lo. Vüimameüte después veiso deciíno quinto. Esto odsiíio revelo DUjb al ¡sn^feta Gerendas q^jan- do je dijo que averi^-uajíe si los líooibres se em.prfñaban^ por que con bU j»re8ciencia divina estaba mirando <|ue ios \a!'üííes íenian ias rnafios sobre las caderas , y ios rí;>íro8 erFqjHÜados cosno ouío-eres preñadas óigalo V. Cap. 30 V. 6.'' Ikíerrot¡aíe , et videfe si gemrat mas €idu.^ ? qaare erpo vidi oínnis üi¡i manían sNper tuirebos' sh'os, cuasi pnrt)iTÍcjiüs , et conversa sunt unwet &w fa- lúes iri anigincm f " • Con el aníi^'uo íesíamento concuerda el nuevo, pues Jr-suchii;4o en el evangeHo a cada paso tios dice que la ioipiedad ha de po;íí-r á parto á iu^, hmiíbre* , \ ¡siem- pre que halda de la uhiuia íribulacioii íoma por metáfora el parlo de la ¿iru«^;'er. 105 • San Pablo expresamente dice que estos preñados y y estíos parturientes han de ser unos varones (jue no pudien- suíVir la sana doctriuH buscaran maestres furtivos que lo# adiestren en sus malos deseos; que se apartaran de la verdad; y se couvei tiran á las fabüSas , á las comedias, liiívelas, y á las teorías arreas , é inverificabies óigalo V. In nomssiinis tempo»¡hiis surgent viri Inquentes perversa; sanam doctri/iam non substinebunt , sed ad sva d¿:rtderia coacervabunt sibi magistros . . . . d veritate (¡ff klern audiium avertent , ad fáculas \autem conver- Yo , Señor no acabarla , pues la escritura quan larga ef< no ha!)k casi de otra cosa mas que del ominoso , y fu- nesto partode los varones. Eo el principio de nuestro ser es verdad que nues- tra madre Eva tuvo alguna culpa en que nuestra naturale- za caliese viciada; los parios de aquella muger, v de to- das las demás son iuíelizes , pero ninguna será tan infe- \iL que para al aníechristo , ese parto eslá re&ervado para los varones drícmaíizaníes de los quales esta lle- no el mundo, y ellos g^anan los estrados que es una m ara- billa, por que son honbres de geüero fememno ; pero no- sotras las mugeres buen cuidado tendremos de decirles que saldan de nuesíros estrados, y vayati á parirá los infíer- i¡os. — Soy de V. con toda consideracion—Da. Erudi- ción Sagrada, CONTESTACION. Mi Sa. Da. Erudición Sagrada. Mi honor, y Oii gloria es readirme , y sugeíaroje 106 no solo á las razones , sino tarrsbien á la ííiítori(íad de V. S. Yo , Señora , no solo creo el parto de IííS va- ror>es , sino que también lo temo muy inminente , j muy cerca o ; las parteras, y los comadrones sabt-is señales diagnosticas , y pro^nosticas del parto natural por los preceptog que les da la faeuHad obstelricia. Pero no es en los libros de obstetricar donde se ban de buscar los simptomas, y señaies de este maldito parto^ sino en el Apoc^lipsi , que es el libro profético que alcanza hasta los últimos tiempos de nuestra iglesia catuli* ca, y é'4e nos dice que cuando el sacertfocio se inficione con la tkisa filos(»fiá ; cuando la teocracia sea unibr^tji a , cuando los impíos bailan liga con los sacerdotes ; ( nan- eo aquellos blasfemen, y éxitos toleren entonces será el parto infernal que llenaráel mundo de demonios. No deje V. S. de repetirme sus lecciones en la in* teligencia de que besaré una, y mil veces la mano dé la que con tanta sabiduría enmienda, y corrige mis nú- meros. Dios guarde á V. S. muchos años. Apasionadisi- nio capellán de V. S.—EÍ Despertador Teojilantropi-^ co Misiicopolitico. Prosiguen his poesías rust 'wo ptífrioücus. Tercetos endecadlavos. EXORDIO. El docto Julián Teta cbacaréro Contaba en su tertulia cierto cuento, Que para mi es bastante verdadero. El decia , señores , yo no m'euto , Y puedo asegurar que esíoi despierto , Oiganme, y tomeulo por escarojiento, PRIMERA PARTE. E! viejo Juancbo Coria , que ya es muerto, Y su mdger ña Chepa Coranzuelo Trataron de arrendar los dos un huerto; Chepa decía , todo mi consuelo Será dar el zapallo á real y medio, O á dos reales si fuere grandezuelo; Juancho Coria decia , no hay remedio Que un cuartillo valdrá la pieza tierna; Y la grande daremos por un medio; En mi huerta el ñor Coria oo gobierna , Dijo ña Chepa ; y Juancho perturbado Dijo; lo dicho ñora cuerna; ^ El cornudo será el viejo letrado , Dijo ña Chepa , y luego coo un palo Le fajó á Juancho Coria en el costado; Luego que Juancho Coria se vio malo Con la silla le dio por la cabeza , Y de echo ie dejo el pelo muy ralo ; Los dos quedaron echos una pieza , Sin huerto , sin zapallos, sm dinero, Y sin poderse reír de la simpleza. \ SEGUNDA PARTE. En Caracas fue el cuento verdaí^ero Cuando los* aírev¡df>s tinteiillusí A! c lero le al'aiíaroii todo el f;iero ; Si ellos hubieran sido advertidiHos El huerto asegurar inu} bien debieran Tapaüdo a viva fuerza los píírtillos ; Despajes arar la tierra bien ílebieran, Y sembrar ayudándose del o' ero Hasta íjue-seguriíos estubierau ; Dar la paÍHd:í eso era lo postrero , Y si el diablo llevo á los Caniquefios Es por (jue el patalear fue lo [)riínero. ADFABüLATIO. Escarmienten de aquesto los Porteños, Y eso de echar los padres del senado , Que sea cuando manden como dutños ; Sin el clero será caso negado Dominar á las gentes reunidas , Pues el clero es ciñuelo del estado ; El clero con sus arengas repetidas La nndtitud ordena, y la dispone Para que sean las le) es admitidas; Y si el clero á la chusma no compone La moníot era es fija ; ella se aumenta ; ; Ñi cesará hasta que todo lo amontone; Enton cre<:e de p£th)S latormeta, Enton vuelan las silim , y el estado , platao eu mano , ni za palios cueniñ. ^ Sil. DESPEUTADOa TEaFIL\NTR0PíCO. Los psicofaiiías á qnien^s V- atara fón de firme han tnma ieci lo , es ver lad; pero «o crea V. qiif ej^te í^ileiicio trfeuto de híimiklai , ni menos «leí res^peto «lebido a un ecleáiástico que los eúinienda y corrige, sino antes bien efe<"to (le una socarronería abominalíle. Me ex}>iico: eüos coaocen que son ono:^ Z úlos, unos snpcríisiaiisiinos chi^ga en nn paliúío enfánce^ se alb ynda el cortijo , truena el cafe\ resm'ia e.l teatro ^c. Funííialisimanriente eso es Im <|!ie ha sure(ii.!o el Jae^- Tes de Corpus Christi : resonó el teatro ron mi\ acUsna- cioiies de nuestra juventud tea?» al en hoftor del < ónji< o b!asferíK> Francisco iVIaria VoUaire ; V. dirá q\ie esa fue una acciíui inocente dirigida no á Vohaire , sino ai [írisbor de la fantasmagoría : pero }0 digo que los pa drt^s en el si- olo diez y nueve deben pensar sieuspríí lo peor para 00 er- rar ; y para que se convenza de e,4a maxioui le aseguro, que nosotras las matronas antes de ir á ia couiedia f-abia- inos ya que se le iba á dar mía soiemiie !íaíi>facrion á VoS- taire, pa a que a lo «¡enos fuese ailorado en el íeafro este sabio que habia sido tan ultrajado en ios núíDeros del Teófila ntr ó pico. Esta superchería es desífe luea^o fo!eral)le , pr,es ha- biendo sucedido inira domésticos parieíes podeuíos ue- cir que iodo queda en casa ; pero lo intoieiabíe , h> r pre- B 110 heití^íb^e es, que el Sfñor Doctor Don QazHtró nf s dé eí saumeno asiuncianfloííos tri 5su extraoídiítaíia , que Voi- íaire y Euenos-Ayres íueron odocf í ados, y victoreados en uiíion, y Cutí acorde arinoi^ia la uoí he dt i Corpus* ( bi; ti, j Qiíe nndíiíud de refíe vigíes se me Gfr.-t'í-íí í'^diia ^ un tieroi)o, 8e/lor Místico poUhco I pero yo por no ^er eterua meceñné no rnas, q.je á una refiexion muy obvia, muy senailla , y muy propria de mi .^exó : las matronas sa- bemos (iistin^uir á ías aldeanas de las {|ue no lo son , eii qne IdS aldeanas no nsan de las modas , sino cnaiido ysi están'anticjüadas en Ja capiíal , y es^ío es ó por que les llega tarde la noticia , ó por que las modas no son varatas, sino cuando ya no se usan. Del oiisnio modo los escritores aldeanos son luego luego conocidos p« r la ilustración añeja que injerten á ca- da paso, como si floreciesen en el siglo anterior; sepa pues el Señor Dr. D'-rn, que desde que Naj)oleon arregló la Francia hasta el dia de hoy tiene Voltaire perdido todo sm concepto no solo en Francia , sino taíiibien en toda la Eu- ropa ; sepa que si en el teatro de Paris se dijera viva Vol- taire, viva la Píancia saldrían los cómicos, y los fantas- magóricos rascándose la cabeza; asi nos lo aseguran gene- ralmente los extrai-geros , y asi lo dice el 111.'"' Frat en el tercer toíno de 1(ís cuatro concordatos capitido 45 : ^vjo* nrd'hui \!es frangais ne fruoveraient dans Voltaire ¡m- jrie ceíte spece de sprit qui f^rer^a mr eux tant de se- dttccion : fout est chana e á cei egard ^ et il ne reste qy'a rrnifrcier le c^d de. ce change ment ; en otra parte añade Prat , oue Volíaire es tan despreciable en Fratir cia como Bolimbroque en Inglaterra, 111 Nuestra juventud pues í-elebramln a Vortaire ert unioa con Buenos-Ayres, ha acreditado qi?e es una juventud al- de'dñd, ó una juventud ilustrada con ía ilustraciou deitiem- po de la batea Pero cuando el Señir Dictor Don Gazetero hizo gala del Zimbeaito coutaado e! c ieato eii ia extraordina- ria para darle á V. picote ; él ha sido el picoteado , el encotiUado, y el que se ha puesto uo corsé que le impide moverse de atjul para allá , para que las matioiías le diga- mos Señor Doctor Don ó errar ó quitar el bcrtcn? aun- que n.ejí)r seria decirle pastelero á tus pasteles no sea que nos quedemos sin luz , y sin aceite de S^c. Iba á responder á la caria apologética en que preten- de defender á las matronas (►tendiéndolas de rmevo ; pero baste decir que la tal carta está tan pedatite , y tan inde- cente corno todas las que lia escrito , y esciibirá en lo succesivo el Señor Doctor Don. Su aíecíisiiiia Do- ña Generosidad enormemente ofendida. CONTES rACION. Mi Señora Doña Generosidad. No niego que el Señor Doctor Doti es digrio y me- recedor de que se le imponga perpetuo silencio per consue- tudinario reU(>so en atacar al bello sexo, y en insultarlo aun cuando ío defiende ; pero, señora, sui)uesto que V. S, le ha acomodado un corsé de no te muevas; me parece que ei Señor Doctor Don en adelante oirá misa sin nníverse á reparar si las matronas esídu ó no út rodillas en ¡a misa cantada: no le parezca á V. S. que esa es poca penitencia, Que siga pues con la gazeta, pero que sea bajo la cón- jfíirion prerih^a de qne no nn?; ]ia rlc fahar .el aceke yydrn ];»s larupsiras, en (1130 caso se dará orden que pare la ^azeía, A sf^a el acritf de poíro. — D!í)s gnarde \'. 8. ujuciios años. Atento capellán Síc.— El ie'ffi-iantropico m¡stico-pia (leseiiíbarcado eíi el ísiuelle , y que inHiediaíarDeíue ]í» liabia'i conducido con u:raiide acoín|)afiaí)neíiío á la ca- sa de comedia donílennichos concurriaij á. darie la bien venida ; vo por conocer á un hombre de ({uien }a no se bahía en Eurof)a, y á qnier» por un efecto de moda se pro- clama tanto entre his aturdidos de Buenos-A v res, nse acer- qué á su habitación , y e^ta es la primera vez que he en- trado en la sarda casa de la comedia. Estaba el viejo Vorry(?)iy^4]é aire.^ nuevos en la -ran B»ienos-.^^my? inaiisimaaiente , me respondió, y sepa aníií,'-o que esioi deseando ir á lomar loso¿msar ifsqjerio de la ( bina; entoííces fue coando ícmJó asombrado le dije; Señor , sirt duda sois muv éstericado,. y muy esquivo, pues te fií^saj^raílan los elogios de nuesti'a juventud teatral que en la fun he del dia de Corpus €risti clamaron en el teatro, y dijeron á grandes voceá üwa Vid- taire vwn Bfionos-A?/res: todo^ eao>^ me dijo, 'son uno3 picaros tunaiítes criados, y educados á la pícaresea; y aunque 114 yo tamí/ien tunante, y pioaro , pero soy m\iy esfiuíio- so, muy erinJitio; y t^toa «ie Bueaos-Ayres son tunaiite!* sin prenda al^unn bfieiia ; y ellos si Buenos A y res se descuida un po€o inaí» no dejarán en ella piedra sobie piedra. En esto rtveíitó la cloaca de la coinedia, y la heden^ tina era tan insufrible, que solo Voltaire podrá tolerarla; ya «le tape las narices, y saii corriendo; bajita que abri los ojos, y me encontré en mi cama con el brazo izquierdo amorte- cido de tanto baber gravitado sobre éi toda la noche. CHASZAS A FARI E Francisco María Voltaire blasfemó mucho contra Crii» to, y contra la fé que él mismo habia profesado en el &anto bautismo por seguir la idea, y la moda del siglo en que "vivió; él hizo tantos progresos que llegó á regeriteár cou pleno magisteiHO á los del injíniio número ; pero en la conducta de su vida, y aun en j^us mismos escritos, acredi. té que la religión no le disgustaba, y que su aire irreligio* so era sostenido no mas que por la vanidad de que nadie se le aventajase en materias de blasfemia, de impiedad, J ia eon la dertclm. c ' , Siiei terribles, y sang'rientas* invectivas contra él sacer- docio nacían tamh»eif de la ambición de gloria , y del o'e- seo vatio de no desmerecer el aprecio del gran comfxlot s^biois, que 8e estaba formando eníónces contra el. sacer? docio ; complot pregado , cjiie parió pocos años de^pu^s ^ y con íhU parto bañó en sangre huuianá la Gm opa, la Asia^ ta Afi i<'a y las dos AoiéricaS. Pero entretanto Voh^ire no se hallaba sin Monges» Abades, Canojtigos, Obispos, y barata llegó á tener líitinoi dad con el mismo sumo pontifica Benedicto XIV compouieri doletm dií^tico latino para colocarlo al pie de su retrato, y, escribieíidole varias cartas llenas de elogios, }' de mil cari- ños: en Paris, y en otras partes sus apoderados siempre eran Canónigos , ó Curas. De tiempo en tiempo »e retiraba al monasterio dond^ era Abad el ilustrisimo D. Agu.^tin Calmet y le decia ; vengo á ser tu monge, trátame como á uno de tus subdi- tos; escribiendo á un amigo asegura que no puede vivir sin las obras de Calmet , por la rnncba luz que le daban en los puntos históricos : cuando murió Calaiet expresó en varias cartas su profundo sentimierjto , y compuso e^ epitafio renaitiendoló para que se colocase en su sepulcro : y el epitafio era el siguiente. ^ Des oracJes sacre es que Dieu dona les homes Son trabaux assidmis perza la obscurité ; II fit plus ; il les ct ut avec simpUcite , Et fit par sa vertu digne de les antandre.'* De los oráculos sagrados que dio Dios á los hombres SyLtrfibqjo continuo qtdtó la obscuridad; lie ^/jun hizo )tírí-^ : /••w crpyú con siwpüe'fdad, Yj^eporsuini'itiddííjnodeeiite En la.piiMiera er.fermeílaíi í¿rave (jtie tubo fuera de Faris iecihin ios saiitas .soeriuneutuíi ; pei.o ia vet'asüa le tOr Rió esi F.írií-í en (MícuuslarKia.s tjue l<> habió» coroo^tio , jifoclauia U) en eíieaffO por gd'e ck «a no pitead; >ore<4íU* jMie* (tiitá el tabiU'diUo por u:.a paute, ía vana comi^imeít- CVY/ por í-tra, \ mas (píe lotJo él vtr>e rodta^io ile n>Mgí.t» in-(:réíli.los.-(jtte !o reeuiU«'ríni,.y veí.eiabaü eoiuoá loaesíro, kr^^íVi^í 6 al hombre eo tanto extremo, qi^ecuaudo viüo'él éura á.uecirie que reribie^e eou resii^oaeuiii la muerte, y procurase morir por los misoíos* ir ^es, y tootivos que Je.-u^- cristo, y e » uuioiieoo Jesu^.-rist.», el vi. jo caduco respondió ne. m? parte pa de cet homme la: na me hables mas de semejcnie hombre; y (uhí'os^ vi día cci,t..a !a jaudií ui:ó fm ra de la cr»mo,don < afodca , 3 eo la cohíüuioo de los có nicos iocrédulos , (pie lo ceíebraroo , v ceicbrm. en .u^ UidmnAo:i^rm>uf pueris placéate el dedamatio fial: para aivertirálns non haí hos , v a la juNentud tcaliá!. Kesuha piles (pae Voltóire pecaba de eutemiindeufo abMsaodo de so erudición por galaoteaa de ii;-eido coutia el te.íimooK) de su c(M.cieiiria , v de su- cora/,on ; pero ios Yolteiesde Buenos A>res ¡.ieodo coom s<»!! tan bart)aios RO pccai) de eníendindeoto, ni p(»r galai.tería de inoenio , sino con el corazón , 3 con la ahna .ñas ne-ra (pie un ler- cii,pelo ; Ine-o Vcdtanees jü.tift ad(» en cc^n^paracica» de tilos , y eu caso de morir ellos , ó Voiíaire di-o >o con to- das iJs matronas riro VoUmre , y mueran todos hs ilus^ irados del iiempo de la baten. l3Um!vTA XA LA INDEPENDEIíClA- DEL ■ . IDUSIPIlIEmiD^IB ■ TEOFÍLANTROPÍCO MIS TICO POLÍTICO . BUENOS AYRSS DOMINGO IS Dg JUX ÍQ Dli KS2Í). IVIi Sr. Teofilantropico. Vinrl. procure no deber á rirns , ni ofrecer á pobres 6Í quiere vivir cnmo uu patriarca; Vuid. me (iijo aü i en- tÓMces, que su j)erió li< <) no tenia otro objeto que protcq^'r mis em-pre^os ; pero yo veo que VnuJ. jiO hace iiias , (¡ue Cínisolar á las roatrorías^, y á ihi me deja ¡sii) consuelo con mis em¡)re ha estado cer- rada siete meses con perjuicio irreparable de mis biju?;: remiío también esa arenga inaugural deí dibujo para que 118 la reimprima en wn suplemento para resalar ron un ejem- plar á catii» ulio de los alumnos de la academia. Lo de ia sociedad ieoflanirópica es eoí^a qiie ha de ger, ó veremos como hade ser, pues } o no hay cuando amaine en mis rigores. Dios guarde &a. Todo sujo. Fi\ Franchco Cas^ tciñeda. CONTESTACION. M. R* P. Yo por mi moderación estoy ya acredi- tado en este pueblo, y temo mucho que V. P. venga ahora á descompor er mis nuü.eros; en hora buena admito los f^nplemenios; pero ha de ser con la condición de que yo no soy responsable de nada , y alia V. P. se las avenga ccm el publico, ^ Por lo que hace á las representaciones las vera V, P. insertas en este numero ; la arenga ii.augural se dará en un gnplemenío cuando la imprenta este desocupada ; 1» sacie- dad teofilantroplca y la nueva Buenos-Jlyres establez^ calas V. P. cuando guste, y christc» con todos. — í^uyo.-^r El Despertador Teq filantrópico 31iséicopol¿iico. Copias de las presentaciones del R. P. Fray Fran^ cisco Ca&iüñeda, y sus contestaciones, Oiicio AL Gobernador. Señor Gobernador de la promnpia. El ano de 815 tolaué COI) expectabltí séquito alas salas del consulado k 119 Mcuela de grafi lia , que yo meses antes habia estabíecido eti la Recoleta; obügandoaie á pagar los maestros eoiuo ea efecto los pagué por el espacio de dos años , y los hubiera pagada hasta hoy si !a oficiosidad del gobierno supieuiu no me hLtbiese exonerado dotando la academia á sus expeos^af*. Pero ahora no sin grande ama gura viendo cerrado y abolido un establecimiento capaz por si solo de dispertar en nuestros jóvenes el buen gUí'to , y loable afición a las artes liberales y aíecanicas ; me obligo de nuevo á so*te. iier la escuela con mis recursos inagotables, aunque dé- biles y menesterosos , todo el tiempo que nuestra amada provüicia gaste eu convalecer de los males contrahidos ei) la década pasada. También me obligo de nuevo á hacer en poco tiem- po común el dibujo, no solo eu esta ciudad y suburvios , sino también en toda nuestra campaña , sin mas expensas que una decidida protección del gobierno provincial. Señor ; no dude V. S. que yo soy el público , yo soy la patria ; pues irresistiblemente me veo á caíla paso trans- formado en éila ; ella es todo mi tormento , pero torifien- to tan delicioso , que cuando me deja un solo moniento lo busco ; y morir con él seria para nú muy sabrosa pena. Dios guarde á V. S. muchos años.— Observancia y Abril 8 de 1820.— /^r«i/ Francisco Cmlañeda. — -Si . gobet iia- úor deia provincia D. Manuel de ¿¿aí raléa^ Contestación. Impuesto el Sr. gobernador del oficio de V. P. R. de 8 del comente eu que manifiesta hallarse cerrada ia eacue- 120 la de divujo, que ron inder b'es afanes y «-enera! séquito,* Ki5>!0 V. P K. es'ablecei" en las >i;\\aa del roasuladu cíe es- ta <'iiii!atl ; y en (¡ue iiiüahnente pide se !e (iis|jei!»e por el gobierno una deculidti protección lia decretado en e.sla fe- cbii i(» qní' 8Íf>ne. Renníífse al tribunal del consníado con órden para qne inf< !n;e lo8 motivos por (jne se [r.i\H cerrado tan útil estai»'ecindentn perjuicio de «pie !*e franquee la sala \ údles al H. P. Casíafieíla para (pje realize su con- ,, tinnacion ; seguro de (|ue el gobierno ie dispensará toda protección, qne esté al alcance de sus facultatics ; y avi- sese cst i re?i«»hicion al inisnso padre en cortestacion." Y de órdrn de su señoíia lo aviso á V. P. il. por aho- ra , y en contesta -ion. Dios guarde á V. P» R. murbo^ afios Bnenos-Ayres 11 de Abí ilde 1820. Manuel Luís de Oliden. — R. P. Fr. Francisco Castafitda. — Oficio del goeieuno al consulado. El R. P. Fr, Francisco Castañeda ha expuesto al Sew fior gol ernador hdiarse cerrada la escuela de dibujo e.«»ta- bíecida en las solas de e-e tribuna! ; pidiendo fK>r lo tanto se le proíeja por este g< bierno para couíinuaría á su cosía: en su vi?íla h^ resuelto su sefioria lo tpie advertirá V. S- en el decreto de e.^ía fe< ha , qne de su ósden le reuiíío á bjs eftcíns qne en él .se expresan. Dios guarde á V, S. nnu hules. EL OtCRfetO t)E ll DE ÁñRlL. 121 .Reraitase al tribuiial del con^n-ado con orden para que informe Íom motivos por cjue haya cerrado tan úíil establecimiento, »m perjuicio de que sse franíjuee la sala, j útiles al K. F. Oistanefla para (]ue reaiese sn continua- ción , seguro de que el j^obierno ie dispensará toda la pro- teccioií que e?íé ai aleanze~ de sus facultades ; y avísese es- ta resolución ai mismo padre en contestación, Oliden. Oi^lCJO DEL PADRE CASTAÑEDA AL PRIOR Y CONSULE«. Señor prior 1^ cónsules. Obtenido primero el bene- plácito del Señor juior del consulado di parte al gobierjio provincial de que estaba cerrada la acadetnia de dibujo ; añadiendo , de que si acaso era por falta de nnmerario jb me obligaba de nuevo á ccsíearla á expensas de la divina provincia , como lo habia hecho todo el tic ropo que oo es- tubo aprobada y dotada por el gobierno. T«ngo el honor de remiíir á S. original la con- íe>«íacion (leí gobierno , y si V. S. tiene á bien cooie- ter la aradetniu á jui cuidaílo; no rehuso el trabajtj , so- lo si deseo y e^pelo , que e^ta mi oficiosidad no le sea eriojosa á V. S. , pues iso es efecto de arrogancia , siuo del amor íieiin» , entrañable, y especia! , que profeso á nués- tsa juventud destinada á la administración en la edad ve» liidera , que se nos va }a acercando por momentos. Dios gnarde á V. 8. muchos años. Observancia y Abril i8 de l R. H. Porción desarmada , y porción armada. P. P. { Cual es la porción desarmada f R. H. Son todos aquellos miembros de la sociedad, que 6 [)or profesión , ó por condición revisten el caiacler de lenidad , y de filantropía. P. P. i Cual es la porción armada f \\. H. La porción armada son todos lo» que ni por profesión , ni por condición e^tan revestidos del carácter de lenidad , y filantropia. P. Pi i La porción armada que lugar ocupa en el cuerpo político ? R; H. La porción armada compone los pies , las piernas, los muslos, los dedos, las manos, los brazos de la república, y viene á ser loqueen un navio las que se llaman obras muertas. P. P. ¿Y entonces la porción desarmada que vie- ne á ser en el cuerpo político? R. H. La porción desarmada es el corazón , el es- tomago, el útero , y las vieeras principes de la república. P.P. ^Cuales son las obligaciones de la |)orcio/í «rmcícía en la república ? R. IL La porción armada, ó las o&rfi-5 muertas de la republicano tienen mas obligaciou que proteger, y decnrar á la porción (í^sarmada qtte es él interior , ó las visceras de la república. P. P. ^ Cual es la ubiigacion de \^ parte desar^ mada en una república ? R. H. La porción desarmada no tiene mas obli- gación que parir, y educar hijos ya naturales , ya espi- rituales para perpetuar el cuerpa social. P. P. como se llaman los que perteneciendo á la porcit>n armada dicen al mejor liempo estamos can- sados de pelear f R. íl. Esos se llaman io5i; {iéjad las especulaciones faiítasíic as ; tratad de agí- hílihus; iiisi>ti9 poetas de [>rofesion , bino qne también han llegado á ex* cederlos. Convenido en que Sor Juana lúes de la Cruz la me- xirana es en efecto la déi iina musa del parnaso j»d)¡!ada y f¿rKílnada por su aiérito literario, y por la universa i dací asombrosa de sus notit ias en todas Jas facultades , en cu- yo punto sin duda superó á todos los poetas ; pero ann- fjííe es cierto, íesi(Mi son ohligiííos a harer l>ueoi>s versos, y lio teuieiíds» las reliyfiosas seruejante ohütiacioii ti ({Ut- rerlas tM»lo(ar eu uii lui^ar preferente es un agravio noto- rio, y dtl iiue un del)erros prej^íiudir. Por lo qtie ^ nu tnc>í dij^o (jue no consiento , y crea V, (p.e las de nii se\6 no sonjos tan couTeiitidaá corno quiza a V. le paíeee; } qne -iendo asi que tantí» se pe, capor carta de rnein.s , romo prsr earfa de mas, fona. Para coníesfor <¡ebiá(tmente á Da. Ertidiclon pro- fana es preciso emplear un número entero, y fjor eso se deja lit covtesiqvion parn el número sic/Ntt^uíe : encrnti- ende» me á JDhs /o* lectores para (jue no me falte la mo* deracion. Sr. Teofilantropico. Hemos leido el ejemplo de genei osidrfd qne se nos propoi e en la gazeta ministerial ^^ sej Inno, y nada usas si^ntímos sino ti qi.t V. dejándose aritl aíiu- de su gei io íasíiuíosóy con pasivo, ha de li,ctr ccUiO ílittu la \ibt^ »oid *. iPues , señor mió, 6 errar , 6 quitar el banco; sepa V. que híista ahora e¡stan)os muy sentidas las matronas vamos, y las que ríos íiaremos [)or agraviadas sino se ciunple verbo ud ioerbum aquella adveiíeiicia sexta que dice. -SEX I'A AOVEín i.NCU." *^Auuque el estilo será caritativo, no por eso me ex- „ cusaié de manejar la arma em{»onzoiiada ílel ridiculo „ siempre que se ofrezca atacar á la falsa filosofía del si- „ m-lo diez y nueve. Los filos(ifos incrédulos son unos ne- „ cios de por vida, que ni et-tienden , ni tampoco soñ -„ capvices de: entender palabras de prudencia ; y el oráculo ^, divino nos previene que ó no les resjionr sabios: responde stulto juxta staUiüam ^, suani ne sapiens sibi esse videafur/* For es!a vez para deM'argarle á Vmd. la conciencia permiíame que n>e entienda con el Gazetero, dicif'ndole que su exemplo ue generosidad h» pr iuiero, nn i^iene al caso ; y lo >e«íund(í se f amia en supuesto falso; nn viene al caso por tjue es ui¡a pura perlanteria , y estrioa en supueaiofal^o iioi quG sujíoae que loa M^hoaieíauos suu 128 e;ieirii<íos tie Jesns : «ó viene al cnsn por que tíío no es re."»pi»iMler ; y se funda en supuesto J'afso, por (jue iioí> (jUieve peishuílir el gazeteru que V. señor teofilanlropico jio e.". generoso, \ que los ilustiados lo niiiaii á V. «'oii des- jirecio , y h él ron *h precio : pero eíitremos ya eii matt ria. Dice el gazetero (jue uii sarerdote iVirihoiiirtano ilaina- do Ahi ii Auiíah, perdonó á sil enemigo deseandft enirar j futo con (l en fl paraíso: hasta aq^ii catuos medio bien; ]k:\'o dtspiies eii tüuo de «juieti triut fa nos liaee una ex< la- rnacioii cemcebida en estos tennioo.s : que conlrasie tan i tcanfe f jrum tanta virtud con un sacerdide musulmán, y eneuiigo de Jesús!!! \'ictor¡a por Federico! fiero de toda esta exclamación lo (pie rcf^ulta es, (pie el «ía/.etero en f»untr.s de religión es uu chorlití», corno muchos iluí^trados, de «piieoes Dirá r»os libie: sepa pues el gazeteio que la religión católica es hija de la religión judaica , y masire de tres hijas bien conocidas en este mundo; la primera hija de la iulesia ca- tobca es el Mahometismo, que respeta á Cri.-to, y lo venera como un gran profeta; la segunda hija e^ la reli- gión reforuíada, (j i)rotesSaute , y esta también reconoce, y adora a Jesu-« hri^to como maestro, y redentor del lina- ge human') ; la tercera liija son los filósofos incrédulos á (piienes la iglesia santa tolera en su seno por que es una ina h e toleraüíisima. (^*) hl contraste pues se verificaria si el gazelero pusiera eí ejemplo en un tílosrffo incrédulo, puí^s stdo esos infeli- ces aborrecen á ( hri>to por que son pe<»res que los Maho- metanos , y decir sacerdote musuintan enenngo de Je.nis, ( # ) Son hijos por el bautismo, peiO poiL «us obias »on ta: paire diiJfolo. Í2d es un arleftísios tiin granílé que apenan se pudiera poiuierar culi los tre?í a iHiiiaiítes qut? puso en su gazeta lü IJije arriba (|ue ibimi^ m? Ih oieii fíor ípie pudiera- Bios (Jt-cir iimv bien (pie ei ejeniplo liu viene al caso, pues ccttera non sunt paña : el m fsulman i^Wa íue auiavíaijír^ é injuriado «¿raveiiiente , pero acá el juazeteso es el qjie h<í iíijíniadtí á todos, y por no ilejar a nadie sin ulírage ha Hisuitado con tono erierrjicr) a las ujaíroiias en u i coir.Uhi- cailo , y las volvió á insultar en la co!itf>taciou como cmi »u etu linurio relapso, y el teoíila;itro^)ico no !ia h;'i ho n»as que salir íi la defensa cum moderamtne /ncu¡pa¿(^ iulelw,. Diré t rial , pero io que ^e vé es, que ella nos corauni< a las ói (lenes y firoclatnas del rniili^terlo , y (pje el nlini^terio aOoJa quinientos pesos del pico : dice que uo se hi\ pne^ío Stñ:)r O tctor , Don ^ y no h iy otra cosa f^n su gazeta : dice (p^e de h cho no pudo abrilenerse ya hecho candeleros, y arandelas & lo fjue conviene es dar cuentas, por que cuenta y nizon esj 1(» que conse' va arids'a i ; y de paso se le advierte al heie^- dero de las animas qne^auncjue a él le parezra que es a caly de tle la villa debe saber que vi\e muy enuaüado, })nes ios pnebíus in han votado, ni han [)ensailo votar por un hoin» bre qne no da cuentas &. Q^te la iglesia de la villa esta sin reiíf^ar valídame Dios! la culpa la tiene el albafiii <{ne rlespnes de haber re- corrido las bovedíis, se huyó con ciento y ochenta [)esos (pje se le habían 'lado adelantados: niejor era íjuejarse de (¡ue los regidores, y alcalde no asistieron ni nn va á pedir sim) á hervir á lo* del campo ; todos saben que la madre de ese padre, aunqne uuda ) saqueada dife. rentes veces por la que hemos llamado patria, no obs- tante puede comprar dos 3 tres veces al alcalde 3 rrgid..es de la Vüla; todos ^aben que ese padre en tiempo de losre>es siempre ha predicado de valde ; y si en ticnq^o de la pa- tria recibe honorario , es para costear el dilu.jo , el a um- brado, la han anca de la recoleta , y la hmosna s |.cbre. . n la Catedral. ^^^^ Doña Maria Andrea Rn»,ero y Ca..««da patrio., in.i^ne ; .a.r n el .esu„do año de n-estra revolocio,, , vió e„ u„ n,.,„o o.a 11,. e„ e, en , vento de Catalina, una hija reii«i„sa, y «ahr u„ h,,o oe a Rerol^ta destejado á los campo, por r^./ "'"««' ^ quee p.riaW arranco ■„,. y ta.... a propiedades ex.n.ñas . sin hal.er decum.n.o c,ne lo acred,.ase ; .t-n ti™ I nna contribución de qninientcs cuarenta pesos anuales ,« 117rrii.i«sa,ne,..e: la viuda no cobra estos robos ; pero la pat.a debe ^smornls, 6 dar,-uen.a, por Recuenta y ...uu . ...anUeoe y ponser- V» sin cMhacuacarse á la repibhca. 133 Aviso A lA vÍLtk DB iujAír. . .. .,; AnM U Villa: tii ral.i! lo e.ti a-éfa'o por que vijps- „ tf.> .lcaí,le es iulrus., . al ri„ .se l.a .le .alir .lamia ^'Mertiy a,;i-,.m ,!í, pero si,. ,lar cw«í«4-." > lte„. di. e que lla,n«r .1 pu.blo ,lel F.lar nHeoa Bm- wwvfifre» e*; .i...-. so.sera del pa.Ire : si es Sonsera será deh fc-í.io. Cd,ildo d. B .eno.-A.vres, que a*i lo lieue a.-or- lo ; y «a desvergueu/u solo cabe eu un cabildo acéfaío Como el de la Villa. ti. la ral contest ieion se advierte la pin^oñ, del a l-i D...i,strador de la* a„i na. contra el respetabl i.imo cura de l« Villa - ei. el N-. siguiente verá el púLliro, que e feí sen .r de.auo .le los cur.s „« solo merece ui.a canongia sniü ademas uua corona < ivica. t'lti.i.amente la contestación dice que al P.' Ca.-.tafi». pir Ci^iidi se le p ,>,y , un , oestU„ra blanca ; pero el ,.adr« no quiere admiin la por.que,se.ce.-on..ce indi-no «le ella .leia,.te de D.os eterno; esa vesti.lura blanca.fue" W que le pusieron á nuestro amabilisi-no redentor los monto lieros, V en ,u a.Jorable p,T.sona está muy bien emplearla [><»■ .|ne es el un co hombre inocente .p.e hemos tenido' en nuestro !i„aoe; por lo deu.as el Pa.lve Castañcla e.tá e.n,t ., t,<,.no cousnh d.ito .le penitencia por ser bastan- te uialuco eu pei,saoilent..s palabras , y oblas. i 5 .;.-.^clia. .TBOí juNrttopico. consta ,,ue lí^s .leudos .leí o-eneral Bel^rnno inte- resaJu. .a.,t., eu ücuo.tyar al pubirco el aprcco y cons.de- asi r. .io .e., qu^ W.iaé4eredl>lla .lela Hon.«rAJ,le J.nta de Ke..rese,.taMfe. y Exn.» Gobler..», cnno para sat.-tacer en i.l«H,«e.UO^»e.i.n.«..né...« te M.ia" «-«.■"•ÍV : i,s ..au.l,l« ,>a.a m. ,e,.o. y la. ,. e.. . ! .,„n.aro.. editor .1.1a, gaze.a Be,ta,e e,. .«S4»agÍ"-<« '« con. unirá., on q.ie 1.a la e,, el éUiWPff. 7. No a losalca..z.*.le „a.he«l «H«...<* Li..¡es. aluu» «.t.,.a.d&. ello es , .,ue a ,.r.«-n. .a de y cou su indicación se ,.a,a,:o,. tres ,.e.os e.. la ijS:,ese V , señor , pve,.,.darie po.,«,edio de ^ in- f.ti^btv«i4 »i o»enci.,n,es,S.., e,. a«™e.. o dej ,„;;., mil 8 .t"" '"T' "1" .iUo de los ,ol,.eci.osl..K,fa.,«s d« la.ca.a.le-^p¿.s...«í. t Uvdraso Lm^o ■*a„..bien.'.exi,idos y n,,,or en, e- Xn,.os d;.al,o8(.s ..atural.s al doliente . PV'"" ''V^'^"' ¡hnyjesm. . .^^^i" Servidor mientra* le «lora el anlol. i^i r- y ca¡.eUan.-£í T.ti&oi,ohhco. IMPRENTA m IiA,lNBErEÍÍ»KNeWt"- — '^^ 135 A - iDiis™mmiE)®m TEOFILANTROPICO, MISTI COPOLÍTICO BUENOS-AYRES D03IÍNG0 20 DE JUNIO BE 1820. Contestación á la carta de Da. Erudición profana insería en a número anterior. Mi señora Da. Erudición profana: Fsíaba muy en el óríie-i que V, S. se resintiese de los elogios (¡ue tri!)uté en mi noniero noveud a las poetizas religiosas ; por que s^ietulo V. S. (hablo con el debido {iüion , M\ luterano iUí-Uimmi ; Eufíjado el Dios de Délos Despachó con un niensage Al corredor de los «tíoscs , Volador, y aun íHípiitraque ; MaruJandonie en un decreto^ Que no le suba, ni baje A aquel monte de dos frente^ , A aquien guardan oneve jaquej? ; 138 Jusantlome por la Estigia Que no ha de desenojarse, Si á la ave que está de nmi?.s ^jres no le pido á pares; Inquiriendo vericuetos, ^E%á niuaiido aíidan ia'es , Riendo hijo de los morites, Siendo de los yermos pa ire ; ^ Mas peregrino que it\ fénix jParti en busca de eáta ave , Que se hace mosca muerta , entre cenizas renace ; ^ Quien sabe, decía á gritos, Be un pajaro, cuya carne ^Es tostada con canela , Aunque es poco confortante? \ De aquel que si tiene sed ^Be perlas se satisface, Y se harta de calabaza , Si es íjue le apreta la hari^bre ? ] ^ Con quien son niños de teta Los de mas luengas edades, Néstor aun trabe trabadero , Y Matusalén panales ? , Lo mismo era decir esto 'Eu Egipto que en Jeíafe , . Tanto sabia y á ia monja Alfei ez, y no a la moi.ja almirante ; Gracias á Dios que llegó El Imis Deo de mi viage ^ meta de mis trabajos, De mis peligros el saque ; lialié la/g/íii; que bebe Las perlas de mas quilates En los conceptos mas akos De los poetas mas graves ; La mas única , y mas rara Que hay desde la Etiopia á Fiandes, No bable Cordova palabra, Calle Mantua, Sulmo calle ; i QwQ fénix vivirá mas Que tu fama en los anales , Pues acabarse ella es Cosa de nunca acabarse? Duerme mas que aquellos siete Que durmieron á milla-res , Que quien tal íama lia colirado A dormir bien puede echarse ; ■Perdona mi^ negación , y el no conocerte antes Hoy me valga por disculpa , y si es>ío no vale , Vale. 4*- ( l ) Mu di* al degojdiúmo sueño en que Sor Juana Ine^ excedió con ventaja al poeta Gongora; y admiro á toda la Europa' ( 2 ) Esa palabra la puso el teofilaniroplco de puro malo, ; Contestación de Sor Juana- Ihe». Q F Válgate Apolo por hambra Pías que vifja cuao4- pi De tan [)araduja idea 'i }e tan reiiiuto dictamen , 'jPin duda que este el autor de los extravagautesi ! Buscando dice que viene ¡ aquel pajaro que nadie T^^or mas que lo alaben todos) jEíi sabido á lo que sabe ; 1^ PíJ^ra quien las cetrerías [ ? inventaron tan de valde , lue es un gallina al alcon, 1 una mandria el gu ifalte f -Spl azor un avechucho. . n& Bíarimanta el sacre^ In cobarde el tagarote 5. ? un menguado el gabilane ; 1 A quien no se le da un bledo e que se prevenga el guante , .Iguelas, y capinste Tju todos ¡os dtíii as trastes ^ |f Que bien mirados son unos ranspaii tojos. boreale>, Romance. Que inveíHtd la golosina Para alborotar el ayre ; De cuvo antojo quedaron Por 03 uchú que lo buscasea. Sardanapalo ¿n ayunas,, iJeüogabalo con hanibrie: De é> te , el pídjre cabal lepo , Dice que viene en alcaiiCe Revolviendo las- j>roviucias , Y trasegando los mares ; Que para ha!la4'!o de Plinio ün itinerario trae y Y un mandaririenío de Apolo Con las señas de rara avis ;^ ¿ No echas dft^ ver peregrino Que el Fénix sin semejante Es la frtbula de Plinio Que de si misma renace? En íiíj ha^ta aquí no e* nada ^ Pues nunca falta quien canle Daca el fénix, toma el foiúx En cada esíjuina de callt; ; Lo niejpr es que es á iiíi A qnie a quiere en ce» i izarme, O tníenizai me , !5»u|)uealo QiM allá uno.}: üíisu aiíiíe ; Dice que yo soy la fmm Q(ie bui iando las ^ades Ya !*e vive , ya se muere , Ya 8e etitier^'a , ya se nace ; La qae ew fra^gaiites jii-cenditj^ Í)e las goríjas mas suaves Eí! -parecer coimOtisirgíí Volver á vivificarse ; La mayorazga del soí ^ Que cuando s« pompa espcrrcéj Le en«fasta Ceylnn el pico , Le enriza Oftr el píumage; La qne mira con zafiros , La qué vuela con dianrjaníes , La que pica con rubíes , Y respira snavidades; La íjue Atropos, y Lachesis Es de su vital estaujbre, Pues es la que corta el hilo , Y la que vuelve á esihebraríe ; Que yo soy , jusado Apolo j La que vive de portante , Y en la vida como en veotaí V^a se mete , ya se sale : Que es Arabia la feliz Donde sucedió á mi madre Víala noche , y parir hija Según dicen los refVanes ; Refrán , dije, y es que Vle lo rogo el consoríante. Y porque hay regla ^x\t dice Pro singulari plurali ; En fin donde h. pasó ¿a rota de Ronces Valles , Aunque quien nació de nones No deberá tener pares ; Que 3 soy qui«n andar símele En skniles elegantes Abultando \m veuglrm'éB Y engalanando romances ; El lo dice, y de manera Tan eficaz lo persuade, Que casi estoy por creerlo , Y de afirmarlo por casi ; l Que fuera , que fuera yo , Y no lo supiera antes ? ^ Pues quien duda que es e]J^enm El que mergos de si sabe > Par diez , yo lo quiero seiv; Y pese á quien le pesai'e. Pues de que me queme yo , No es razón que otro se abrase ° Yo no pensaba en tal cosa. Mas si el gustó graduarme Deyenix i he de echar yo A que e^e honor á la calle } iQnt muí ho que yo lo admita Pues nadie puede esputarse De que haya quieo se enfenize Cuando hay €|uieii se ensalamantire 1' U2 Y de esto segundo vemos ada (lia los a ri» antes . Ai iüceuflio de unos ojos Coiisniiiirse sin quemarse; * Pues Ineí^o no gerá mucho , ' Ki cosa para culparme ;^'Si hay Salamandras barbadas , Í^Que haya fénix que no barbe ; líe Quizá por eso naci Donde los rayos Solares yie mirasen de hito en hito, 1'^ No viscos conu) á otras partes ; ' Lo que me ha dado mas gusto. ' * Es ver que de aqui adelante ^ Tengo sohmiente yo la I De ser todo mi linage ; ¿ Hay cosa como saber Que ya no pendo de nadie , ^ Que he de morirme , y vivirme * Cuando á nji se me antojare? ¿Que iK) s«íy termino ya De relaciones vulgares , " f\\ ha de car.«íanre ei pariente, ^ iSi molestarme el ronspadre? ^ l Que \o soy toda mi especie , ^ Y que á naíiiehe de inclinanne , ^ Pueá cualquiera debe solo Amar á su semejante? ' ^ Que al medico no he de ver ílacer juicio de aii achaque P; gandí/le el que roe cure, Tuuío , como el que Die mate ? Que mi. tintero es la hoguera Donde tengo de quemarme SupUendo los algodones Por aromas oiientales? l Que las pluiias con que escribo Son las que ai viento se vaíea No menos para vivirme Que para resucitarme ? l Que no he de hacer testamento Ni cansarme en item mases , Ni inventario , pues yo misma. He de volver á hesedarme ? Gracias á Dios que ya no He de moler chocolate , Ni me ha de nsoler á mi Quien viniere á visitarme! Ya con estas buenas nuevas De hoy , mas teiigo de e&timarme, Y de etiquetas fénix No he de perder un instante ; Ni teuíío ya de sufrir Que de nd ios jwetas hablen , Ni me ha de ver por sus ojcs El q'ue no me lo pagare ; e^o se (juisieraa Tener 'á\ fénix de valde ; ¿Para que tengo yo pico. Sino pura despicarme ? 143 Que dieran los Saltimbancos Para poder abarrarme , Y llevarme como un üionstruo Por aquesos andurridles De Italia , y Francia que son A"n2;as de uovedades, Y que pagarán por ver La cabeza del Gigaíife ; Dicieu treinta llaves. Y supuesto , cvd)al!ero Que a costa de mil afanes En la iuvenciou de la Cruz Vos la del fénix hallasteis, Por modo de privilegio De inventor, quiero que nadie Pueda sir» vue>tra licencia A otra cosa compararme. Sor Juana Inés de la Cruz es verdad que no compuso Iliadas , n Eneidas, ni Enriadas ; pero acreditó con sus obras que tenia capa' idad jiíoenio , y nfuneu para componerlas tan buenas, y aun mejoies q«í H )mero, Virgilio, y Valtaire , por que en lo chistoso, en lo serio, en i erudito, en lo ingenioso, en la naturalidad, en la facilidad , en la cundia , en la energía , y en todo á nadie cede la discretiaima y piadosi sima Sor ines. Prosigue V. S. su impugnación , y me dispara un pistoletazo , (|ií| verdaderanrente no se yo « orno lo reciba: lo mismo digo de Santa Tt\ resa de Jesús, de Sor Mana de la Antiffua, Sor iWariwia Ahh\ naie. Sor Getnidls , ij otras inumerables beatas que ¡nido f| haber citado : por Dios mi Seíiora Da. Erudición Profana, í|ue \¡ S. se modere en sus expresiones, que si sus galanes le hiu dicho qui Buenos-Ayres es Ginebra la han engañado medio á medio : Santa Tert ga, y tolas esas beatas son las poetizas, y profetizas, que han ed lirado mucho nuestra Igíesia, confundiendo la sabiduría del siglo ük; y nueve , y la de todos los siglos. X5 144 Por lo qtfe pei'tenece á !a doctora mística, es verdad que ^ás- 4t6 en toda su vida un solo minuto en estudiar á Reng-ifo , ni H írario jde arte poética ; pero dejó rasgos de poesías tan heroicos , y sublimes, que yo los biusco, y no los encuentro en los setenta t(»mos de Voltaire. V. S. soltará la risa á careajadas , pero esté V. S. seg-ura , qne jas matronas de Buenos-Ayres le pagarán en la misma moneda, rien- doíara recrear el animo de nuestras matronas, altamente consternadas on los recientes sucesos del año t^eiute del siglo infeliz en qblado, ton- trageron matrimonio, y á la hija pobri&ima, y enfermisima la colo- caron en el monasterio de Marchena donde apenas aprendió á leer, y escribir nirtl ; tomó el habito de lega, y toda su vida la empleó entre las o]las , pues hasta que murió fue cocinera de !a comunidad. Pero á ios cuantos anos se hizo en eíla el espiritu de Dios , de míxtc que el que antes habió por los profetas, hablaba ta n bien por medio de Sor Maria, siendo asi que era una simple , y la risa de la comutddad . aun después de sú prodigiosa elevación de espiritu. En mi poder tengo un libro en folio que esta leg-a motilona escri bió en prosa , y verso; janjas enmendaba lo que escribia , ni íanipoccj volvia á leerlo; cada dia le daban un pliego de papel , y ella en el mis- mo dia lo volvia escrito de las cuatro caras ; por que luego que áahí de comer á la comunidad se retiraba á su celda, y escribia dos horas que era lo que solamente gastaba en llenar el pliego, por que tenieudí mala letra tardaba todo ese tiempo en escribir el pliego. •t 145 ' . - Yo quisiera ver las poesias rh Voltaire, y de Homero qne tales hn- .tljieran sa'iilo si se les hubiese puesto el escribir tan de cálamo currenti ccorno Sor iMaria de la antigua ; pero lo cierto es que las poesías que nos elejo esta Ltga motilona s^ u de lo acabado, que hay ya se atienda al me- ' tro, ya al estilo, ^aaUhiáte, y giactjo uiiniiíable ya á mil otras circuns- 'hanciíís. d No quiero que me crean sobre mi palabra , y asi voi á poner el \^eor desusrouíance.^, y advierta ei público que esta poetiza, y profetisa 'florecía el s¡<>lo quince, es decir, cuando el casíeliano estaba sin lafinurá ''>le1 íinisimo siglo diez y nueve, que lodo lo quiere aíihar hasta dejarnos puribus, '^En flechas amorosas en que la poetiza lega Sor -María de Mar~ i chena q uejosa de amencia encarga a los Serafines que de par- y te suya le den muchas memorias á su amado. Escuc hadme Serafines , Angeles, estadme atentos, líelos prestadme atención, '^ues descanzo, si me quejo: ^ Fadesco un mal por mi bien, be que sanar no pretendo, ''^ues consiste mi ventura \\\ su nayor crecimiento : IJnu dfdce fiebre paso, 'on que n>e abrazo , y deleito , "on una continua íied )e a«>na no , pero de fuego : De una híbrida ))enetrante ' li' ras pasad o traigo el pecho , r solo i)udrá la mano Que me hirió darme. el remedio: Danme varios accidentes Con qne me quemo , y me yelo ; Temo, y espero en un punto; Kio, y lloro al mismo tiempo: Siento una incjnietud sabrosa, Que la entiendo , y no la eíttiendo 'V\i\ vez duermo estando en vela, Y tal vez durmiendo velo ; Mis flaquezas me desmayau Mas luego en comiendo vuelvo Con nuevas Fuerzas, y bríos, Pues comer es mi remedio ; Si mengua la calentura C üu menos fuerzas uie siento, 147 Pero 81 ella crece mas Viviré, si (ie ella muero ; , lioíioblaudo mis suspiros Froruro avivar el fuego Para renacer en él, Cu i! otro fénix, de noevo • ¡Mi emíermedad os he dicho , Si la declara ali,^o de esto Ya se (\ue bien me entendéis, Pues estáis en amar diestros; Decidle pues, serañües , A mi esposo , y dulce dut ño , Que por sus amores vivo , V morir de ellos deseo ; Decitile que ha muchos dias Que ando €0!) sospecha, y miedo Dri (jue me encubren stw rayos Sus divinos ojos bellos; Que si le tengo enojado Me castigue, y quite el ceñOj Pues viéndolo cara á cara Morir á sus manos quiero. Mis delitos siento, yllpro, Y él tiene dicho que luego Que los lave con mi llanto No se acordará mas de ellos; Que para desenojarse Meta la mafio en su pecho , Verá lo que le he costado , Y oirá piadoso mis ruegos ; Que se acuerde que aígun dia (Mas quédese esto en siáencio , Pues él sabe lo <|ue callo El lo sabe , y yo lo flebo ) Decidle pues (jue su ausencia Me tiene 3 a en tal extremo Que yo en nada gusto lialío, y á mi misma me aborrezco ; Que le obliguen lo» suspiros, Y las lagrimas , qué han hecho Curso continuo á mis ojos, Pues las vierto por roomeníos ; Perdida en su busca ando , Mas por ganada me cuento. Pues gano en perdeme á mi , Y por hallarme me pierdo; Requiebros me le daréis, Serafines , yo os lo ruego Y no lo encarezco mas, Por que sabtis mucho de esto^; Asi desecha en su llanto Una alma estaba diciendo , Que enfernja de mal de ausencia Quejas enviaba á los Cielos. Rste romance^ puede tenerse por una paráfrasis de las tres quintillas de Santa Teresa ; peix) entre tanto adviertan los anii-teocratas , y V . S I i 14^' toi Señora Üoña érudlclm pTofaná abra !o« ojos , y advierta el v\mie ^ tia naturalidad, la amenidad de ios conceptos, la sublimidad de los aíec- l^os, y digámé si se encuentra de esto en la^ plazas, y teatros de Ascalon, k Jn ios liceos de los incircuncisos? óigame señora, y responda i quien ' tfera mas enamorado Ovidio , 6 la lega motiUma de Marchena ^ i Quien l^s mas se. íiiüental , mas e?ípresivó el arte amandi ó las endecha» de ? Sor Maria ? ^ • v c f. Concluvamos , mi Señora , y confesemos que esas , a ípuenes V. feon tanto retintin Uima beatas empie/an donde acaban las nueve musas % asi no es estrafio qué al primer vuelo las dejen muy abaj, = ; seamos jus^ íífr>í, v si V. S. no quiere que las matrona? argentinas le rebajen el trata. miento sirva-e aceptar la teocracia como un T/ugo que ni es insoporta^ '%le , ni degreidante , ni está cimentado en la ignorancia de nuestros [ abuelos, ¡inoen la feé , en la piedad, y en la religión de nuestro» ' pueblos ; dignos señora dispensar.mi inoportunidad ; Y aunque veis que me insinuó En este estilo festivo , Con que pruebas mas mi amor, ISo me faltan mis deliquios. Dios guarde á V. S. mur hos años. Su apasionadisimo capellán.. El Teofilantropico MisticopolUico, ^ ]S¡ota, Se avisa á los fantasmagóricos que en los conventos de la ¡observancia , ^ Recoleta está el retrato de l i feiiix americana, y décima mma del parnaso Sor Juana Inés de la Cruz para %pie poniéndola en el teatro nos ahorren el hediondo satmerio ■tde Francisco Maria Arovet , alias vueltas en el ayre. . . - 14í> Prosigue?* las poesías rustico-patíiíoticas. Vn gaucho ¿¿ora ¿a perdida irreparable del general Belgrano. ELEGÍA I No es ía patria i n «sensible k los quebrantos í ¡ Yo advierto su semblante doloroso! ¡ Yo la veo desecha toda en llantos! Lloran unos á ese hombre generoso. Intrépido campeón americano Qne en la tumba ha logrado sn reposo; Lloran por que triunfando del hispano Murió para vivir en nuestra historia Como un gran Adalid ; como un Belgrano; l Ya lo dije ! y su nombre la memoria De sus hechos recuerda , y las acciones Qne del Sud llenaran toda la historia ! Lloran otros las doctas producciones Que impresas nos dejó en el consulado , , Y aun en el campamento mil lecciones ; I Lloran por que su espada y pluma han caducado A rigor de la Parca j Si !!! ¡ Belgrano \ En .^os triunfos ha muerto sepultado !!! | ¡ Ya lo dije ! i y de impulso soberano ¡ A no llorar me veo constreñido! I Ko lloro pues al general Belgrano ; I Lloro y lamento con tenaz gemido | La muerte de un patriota religioso 5 Católico , cristiano , y bien nacido ; j Lloro, lloro al filántropo piadoso^ | Y al que en Salta k un ejército vencido ! * Lo recibió cual padre el inas piadoso ; [ Lloro k aquel que en transportes sumergido ■ Todos mmos lüsrmBnos dice y clama , 150 Prisionero nadie es , nadie oprimido ; (l) Lio»o , lloro, y mi lamento aclauia A ese que antes áe entrar en las batallas Profuso en funerales se derrama : El se hace entierro , honra , y presentallas {2) Pone ante los altares , y ove misa I Confundiendo á esos héroes faramallas ; I Con la tropa hermanado en voz sumisa \ El rosario repasa ; y sus misterios ' son como para otros farsa y risa : ) Mi llanto es racional ! mis duelos serios! í ¡Alma descanza en paz ! ; vive en el seno J}e aquel que es el señor de los imperios ! \ jGoza la libertad con todo el lleno t De que tu alma es capaz ! ¡ alia nos veamos 'l Lo* patriotas en campo'^ mas amenos! Alia nos veamos todos , y creamos Que eso de patria es cuento de los cuentos Si á la patria del cielo no aspiramos. ^ íl) El general Bdgrano habiéndosele rendido a discre- ción un poderoso ejército, luego que vio que eran amerminos u los remitió libres á sus hogares ^ y aunque este ^^'^'^'^^ ^ y. fatales consecuencias no fue por falta d.^ generosidad en ¡Belgrano , sino por sobra de mala correspondencia enlos pe- ruanos f^^fj^i Jjelgrano antes de dar la batalla á Tris- tan Iiizo á su costa entierro, y funerales ta el Tucuman. Aviso. En el numero siguiente saldrá la primera amonestacioi •I al joven de cortas observaciones. IMPRENTA DE LA INDEPENDENCIA, 051 DEL . .. II)IlSIPIlIETr^IID®IÉ'^' ^ ■ ■■TEOFILANTROPICO MISTICO ^POLITICO BUCNOS AYRES DOMINGO 2 DE JULIO DE ! 82!). PRÍMr.RA AMONESTACION AL JOVEN AXTI-ECLS- SIASÍÍCO QtjE IMPRIMIÓ UNAS CORTAS OBSEH-» VACÍONES CONTRA EL GRITO DE LA RAZON, Y DE LA JUSTICIA. Querido Jovm de cortas observaciones. El año íle ochocientos diez temí rías sin (íníla* rinco años de edad , y ahora tienes quince cnm^ plidos : por consiguiente eres wu joven americano capaz de abochornar al mismo lucero del alva ; quiero deiir , sois un joven cuadradamente ilisco- io , como todos los que (gracias al indulto filan- trópico,) te has criado lihrc de todo castigo, y dé t ida corrección en los diez años que te faltaban J)ara verte como te yes en ¿us quince ; es decir ^ sin ley/, sin rcf/, sin Troque, ún pudor, y sin hom^ bre terrenal que ie gol)!en)e y tonteitga. Lo siento en lo mas profundo tie mi al:na; no por tí , q'ie bien merecéis ser lo qne eres , sino por todos los que aun no han emjiezado á deshon- rar nuestras canas , y á coyotearnos en premio de la perversa e^hicacion que les hemos dado. ^ Hijo uiip : si la America fuera república , ó á lo menos capaz de ser república , buen cuidado tendría yo de no responderte ; pues en ese ca- so JO no haría mas que delatarte, para que sin su- plica ni réplica te cortaran la cabeza , por ser esa hi pena que imponen las repúblicas a los jóvenes, que en lo mas uíínimo faltan al respeto á los an- cianos Credehant hoc grande nefas, et moite piandnm. Sí Juvenis Seui ¿ujn assi(rre,verít. Pero como nuestra iepúbüca es la república de Juan Santiago {la republlqué est proclamé) ; como nuestra repáblica es la de Ro^o , cpie (pjie- Xii áe^úx^platomca,, ideal .fantástica , anárquica , perd^liíria, exótica, y eMrantbotica ; como nues- tra re|;úb]ica ha sido , y es un salga lo qne salie^ re can la notatble cirranstancia de que siempre sa- lé ;3;ííííf¡?, por^qne esa no mas es la leche ;ií!an ' Pienso satisiliceros completamente en varias caritativas amonestaciones ; pero por ahora qiiie- Fcr .hacerte un prognostico , ó siquieres llámala f>rofecía de Simeón. - Prognóstíco ó profecía de Simeón al joven de úortu observación. HijQ mió : por ta extremosa adhesión á las lííáximas de Juan Santiago, y mas que todo por esc ze!o indiscreto , y por esa monia de reducir a ía pr:.cti('a los proyectos aéreos té verás áfona dia arroictíío.de. tu pnehio con ignominia , y te halla- ras cpmo el hijo pródigo sin tener qile comer en regiones muy distantes. Consejos proféiíeos al jovíen de corta vbsirvacionJ Primer consejo. Hijo mió : cwando te veas con la profecía ve- rificada vuelve en ti , y vente á lu pueblo mas» <|ue s^a en un pie. 154 Sffrtrndo consejo. jyesemh'ucMe en Id playa , y a^i mojado , y hvcho una sopa acude á la santa recolecíion á media nodie, y to a la campanilla pi»l¡endo eon- íe.^íuü seguro de que al instante te han de abrir. Tn crr consejo. Annqne «ois mortal enemii»o de los frailes, y tan encarnizado contra ellos que en tus mismas observaciones los maltratas cruelmente sm que el'íos te hayan hecho el menor d<«fio, no oljstante dile á cualquier padre que mus vn miserable per- dulario , y que necesitas que el padre te acompa- ñe para pasear tjda la ciudad a aquellas horas ; Itt. dile al padre que él solo vaya por esas qum- tas de noche como un tunante a dar parte de ta venida á tus coníidentes expuesto á que se lo co- man los perros; Itt. mándalo que vaya, y ven- cía y vuelva a ir a 8an Isidro it llorar , y pedir perdón para vos : Ítem .uándaío que se pelee con el director, que arañe al secretario , y que albo- rote al pueblo hasta verte libre , y uo dudes que el padre lo hará. i j k„ ^« Me pre-nntaras f y por que el padre ha de ser de tan buena rienda máxime sabiendo s co- iiH» no puede i-norar , que yo soy un antiírai- le no í^olo profeso, sino tansbien de cuarto v - tol f Sabt^rlíi^M por Jtií*^^? la n^zon es por- '.e el" padre siempre es padre, y nace el Lar, y socorrer ar hvjo , y por cm. habrás .n^ do decif, t^í/^t^^í./ pü(h:e es pám cien hijos, y que cien hijos no ^vn para ttn.pafiie. ■ i í Y púa que creas mi proíecia , y lo que el^ padre hará por ll ; sábete qi^e, cuando el pa- ;15|5 dre apure to(ío< lo^ recursos, cuando no basten las laLninius , las suplicas , las pinturas las za- huneinas &c. se ha niios han qnedado ; Mal haya mi fortuna Piles no í»a!drá el Pilar de sn higuna I^liei.tras mande Loreto , Y de la translación el gran proyecto Quedará en escabeche Hasta que llegue a Roma Goyeneche. Roma dije ! Dios mío! También tendrá j>aciencia el Papa Pió, l*ues las cartas hstsnas idenas de aclamacioíses columbinas Kl Doctor chocolate Lasarciiivó, y guardo en su escaparate. I, Que liaremos con V. Sr. tenaza í Muy bueno fuera darle calabaza, Aunipie nn jor seria Dacerlo socio de ñlaníropia ; |. Filantropía dije t H^o mi corazón es !o que aflige, f pues el real alumbrado <)ue df be ser con la patria vinculado T^o logrará su entable Mientras no se convierta el Doctor Sable ; Llamo 30 cauvettirse Eso que tü es[.ichar, lo que es rríorirse; 157 Muérete pues, ami^o^ Muérete que caiítaue los sepuitun ros Que en ¡a losa It eran e«tos letreros "Aquí yaee un pardito ^, El mas cuitipetizo, el mas bonito De nuestros gobernantes ¡ Ojaía ÍHibiera muerto mucho antes l odos estos , y otros mas excesos cometerá el padre por salvarí<í , y tu no escarmentarás, por qne aunque tengas cien sños siempre has de estar en tus guiñee , es decir, siempre has de estar con tu Juan íS.iOtiaíJO , con tu Vidlaire , j con toilos esos otros quljoies que hicieron í^igo- te de la Francia, para enrepublicarla , v rege- nerarhi. K^tas profecia>í , y consejos profetiííos son dirigidos á oner ta corazón para qqe re<:i-| bas con animo í>,eLíeroso las siguientes amones-f taciones ; eníretatíto oo dudes que te anjo coi]| tinisima voluntad, no solo como ahijado, sino tam- bién con^o hijo caí ísí no. j. Tu no debes oíenderte pVses ya sabes qué estoy deciiiiüo á no peisintir (|!ie el clero sea in- saltado inaxíjue en una repúbliira , como la nues- tra , donde quitando ei clero 4 (juien sabe cuan- tos quedamos i J>íos te g:na rde precioso Joven. Todo tuyo» El Despertador Teojilantro-pico . - ' 158 P. D. Yo espero convencerte , o á lo menos hacer que véas pal jaldemente la injusticia con que sin ser provocado has injuriado atrozmente al Señor Dean. Has ofendido también al público tomando la investidura de un joven para insultar á un preven- dado anciano, que mas ha de quince años fue pro- puesto para Obispo ; ya que hablabas como joven debias haber hablado conmas candor, con masmo- destia puesto en pie, y con el sombrero en lama- no ; ya que hi^blabas iomo joven tu estilo debía ser no como de quien enseña, sino como de quien consulta, ó como de quien pregunta para saber: asi nos lo previene el sabio cuando dirigiéndose á nn joven, y en él á todos los jóvenes dice: in con- spectu presbiteroruns sta , et illormn supientice inclina aurem tuam : cuando estes delante de los presbíteros te pondrás en pie, é inclinaras tu oído para oír los dictámenes de su experiencia, y de su sabiduría. Debes pues confesarme que no Imblas con propiedad en tu panfleto, y que has ia liado á aque- lla regla pnnci| al de la retorica que dice: inter- h it wifitum Davus ne lognatur , an heros. Si , amigo, ya sabe V. lo que dice Horacio Flaco s'obie este particular ; y aunque él no lo dijera ya sabe V. cuan impropio es ponerle á un Sal to Cristo una baraja, á un demonio el romrio, pandero k \m i\'ú\\\\U^\ P'ies mas impropie- dad es poner en boca de \\x\ joven la serie no in- t^rrumpiíia de sarcasuios profericios settza estili , senza ordini, ct senza terwini di crianza. Vale. 159 Sr. despertador teofilantropico. El gazetero retador de las matronas nu lo desprecia á V. tanto como parece , pues ya con eiem>jUs de generosidad , ya con fa^itasmagorias, ya ron historias añejas sale al teatro , ó c.ntes- "tando, o fingiendo que contesta, ó á lo men.;s_ acreditando que lo tiene á V. muy presente , pues sin venir al ea'^o nos comunica, que un tal Casta- ñeda fue decano de la inquisición allá en los tiem- pos de la batea , ff cuando Don Juan Barrigón vendía alfajores; todo lo cual nos impoita a no- sotros tanto como un minotauro. Lo que importa mucho es saber si el gazete- ro e«tá ó no de Señor , Doctor , Don , en el pan- ficto de los miércoles: V., Señor Teofilantropico, 1.. aseguró en sus números ; él contestó contradi- ciendo , y negando este hecho histórico ; Vd. ha enmudecido sobre el particular, y como qu.en ca- lla otorga vemos no sin bastante disgusto al hom- bre victorioso en su alazán. Le confieso, que al ver que V. no contestaba tomé un rimero de gazelas, y empezé á ojearlas para contestarle yo , pues no quiero que n. chan- zeando salida ayroso el retador de las matronas ; pero me cansé en vano, y lejos de encontrar al gazetero engalanado con los tres títulos, al a.u- 16Ú trario lo encontré mondo y redondo, y en tan írls- te figura , que me cía vergüenza exponerlo ai pú- blico; peroá cuenta de V. curre el presentai lo coa Jof^ tres títulos , para que el gazetero cante la pa- linodia , y «e arrepienta de su negación. Mi cita fiel y legal es esta ; gazeta de Bue- nos- Ay res Miércoles 22 de Mar/o de 1820 , pagi- na 740, columna primera, linea Jfí: ibi : dice: F^se Velez gazetero desvergonzado , que dio tanto en su numero 162 contra Puej/rredon , debió ser puesto en la cárcel^ y después empalarlo con argo-- lia al cuello de la que pendiese su gazeta. Como yo acostumbro gastar en cartucl.os , j en otros usos mucho mas viles , puede ser que en los números destinados a la secretaria estén los tí- tulos de Señor, de Doctor, y de Don: sírvase, pues, V. del buscarlos, y exponerlos al público^ con expresión del número, página, columna, li- nea &c. para complacer á las matronas , que de- sean humillar á este atrevido baladron. Dios guarde ¿kc. Da. Generosidad ofendida. Contestación. Muy señora mía: el que un tal Castañeda fuese decano de la inquisición cuando Don Juan Jjarrigon vendía alfajores, ni es agravio mió, ni del Doctor Dm, por que si el tal Castañeda cuín- 161 pha con sn obliofacion persiguiendo , y confatan- do á los filósofos ¿no^é dalos ^ en el cielo habrá en- í?óntra(lo el preíiiio de srt zelo fervoroso ; y si D. Juan Barrigón no bautizaba el aü^uardieiite , ni achicaba las medidas de la pulpería , se fue sin duda al cielo , donde no irá el gazetero mientras si<>"a dogmatizando contra el ininotauro de las con- ciencias ,Qo\\tf di los diezmos, ademas victoreando al cómico blasfemo Voitaire &, &. &. Por lo que pertenece á la cita que V. S. me pide, di^o que podrá V. S. hallarla en la gazeta del Miércoles 19 de Abril , numero 168, pagina 750, columna segunda, línea 18, y en otras partes que no hay para que gastar tiempi) en buscarlas y anotarlas. Dios guarde *kc. Kl Despertador Teojilantropico. - Su. DESPERTADOR?. A peor vá la mejoría , y el gazetero no lleva miras de enmendarse, ni se enmendará jamas ^ por que siendo sus folletos hijos de so entendí* miento, fetos de su ignorancia, y partos de su ma- nía , se ve el hombre reproducido en sus gazetas^ las que ademas le valen quinientos y mas pesos. El bello sexo se da ya por vencido, y á mas üo poder tolerará el que prosiga acatarrándonos 162 hasta que Dio^ por su m¡«íeri(!or lia ím^s libre Je semejante vejigatorio, y tab^Hillo; lo que si no poíJemos tolerar es que este Doctor áni^ n-^úze coa tanta satisfacción como si supiera lo que dice: voi pues á contestarle, y rebatirle cuanto dice, va en el articulo intitulado espíritu publico de Francia, ya en el articulo proscripciones relig iosas. Espíritu publico de Fiiancia. En este artículo dice el Señor Doctor ,,qne ahora está demonstrado (jue la revolución france- sa no se ha efectuado en vano'' comunmente de- cimos , que un gran desorden trae un bnen or- den , no por que el desorden pueda producir or- den , sino porque da lugar, y aun ejecuta á los buenos , para que despertando arte jj^ra que les diese la ley a esos famo- sos re[)ul>li<'anos , y que los hiciese morir á millo- nes para sostener la corona imperial suya, y las coronitas de toda su casta. Triunfo primero. Item el gran desorden de la tai revolución dio ocasión k quee! einperador Alejandro alomase á Napoleón , y á la Francia. Triunfo segundo. Item a que Napoleón volviese del Elva, y en- gatnzase otra vez á los franceses. Triunfo tercero. Item á que Alejandro enfrenase otra vez á la Francia Triunfo cuatto. Itera á que volviesen los Borbones. Triunfo quinto. Item á que el Pontiíi(!e revocase el concorda- to, y lo redujese todo al estado que tenian los ne- gocios ecleciasticos en tiempo de Francisco Pri- mero , y Lean X. Trimfo stA to. Y después de todo esto nos dice el Dr. , que la revolución francesa no fue en vano , y que el bien que ella produjo es ahora evidente á todos cuantos no están resueltos á cerrar los ojos á la verdad; yo mus bien diria, que si ai fin el empe- rador de Rusia, y las demás naciones habian de poner en orden á la Francia , vano y vanisiino fue el desordenarse, cuando tenian el atajo nías fácil, y menos costoso , cual era implorar de sus reyes ía reforma bajo la izaran ti. i de Alejandro, y demás testas coronadas, á quienes, y no á la revolución, se debe el que uo s'i'^ím guilloimflJidosc sin consuelo. No es menor despropósito lo que añade que 16^ vn clero manarido m riqueza.^, y por su in^tltiieioii anticua en oposición a los intereses nacionales , ha dado lus;ar á otro clero cm/os miembros por la maijor parte se hai/an redwdos a mas , que d la sensiliez pres biteriana: eso úeue hablar sin oo- iiociii»iento úe cau-^a , y traslaííasiílo lo que se en- cneiitra por liay en vmúqmer foíieto Pero sepa el Señor , Doctor , Don , que ten- gro en 1115 mano la estatistica exáctisima del clero fie Francia , anterior á la revolución , y de su es- tiitistica resulta , que eí í lero de Francia á (]uien la faíitasmauoria de V. lo pinta minando en vi- nuezas , era un clero tan incongruo, ó mas incon- £vnin q»íe el de Bueoos-Ayres , á quien lambieií ios filosiofastros de Btienos-Ayres lo pintan fantas- magóricamente manando en riquezas y sumamen- te gravoso á los pueblo^. No desatina menos el 2>oeíor , cuando dice : que los diezmos están abolidos para que el la- ]\ brador ftances teng a el placer de verse pacifico poseedor ; y árbitro de sus operaciones. Señor, Doctor , ese' placer de no pa^ar diezmos á la ialesia de Dios se acabo en Francia junto con ía maldita revolución ; lo que yo sé de buena letra, y !o que sabe todo el mundo, es que ei- dero Ve Francia antes y después de la revolución ha ado y es nn clero lleno de libertad y de cora- ge , para defender la verdad ; estas dos virtudes ori4ianas que han acompañado la solida piedad de aquel venerable clero, que siempre ha siilo el mismo mismisimo, y no otro nntvo clero como nos lo quiere persuadir el gazetero ignorante, y palangaim. 165 Con está íi'bertafl, v éorage sagrado «^e opiisd siempre el clero de Francia á que l¿s reyes partK €ipasen Un solo rü^iríivedi de los diezmos que el labraídxir religioso paga aiuí iiafmente , no fíarís el rey, shio para la Iglesia santa , y para la desen- le mantención de sns msnistros, que sirviendo ai altar del altar deben vivir ; y siuinoistraado ío espiritual de la doctrina son acreedores a que el rebaño los vista con su lana, y los manten¿¿a con su cariie, y con su sangre, esto es con el íriito de sus trabajos , y sudores. El clero de Buenos-Ayres debía con esta mis- ma libertad , y corage oponerse a qne la n.ayor parte de sus diezmos se la manduque el esta- do, por cuyo motivo los infelices lafvradores, sien- do asi que con religiosa piedad se esmeran en cumplir el quinto mandandento de la iglesia no obstante tienen ranchos de paja por jglesias , y en mufíhos parages ni aun eso. Entretanto esta carta va ya muy larf>'a por ío que determino dejar para otra lo d¿ las ;>/wct¿í>- ciones religiosas. Díos guarde &c. Da.' LiqLu Sícion legal , é iahe rente al Episcopado. Mi señora Doña Inquisición legal. Miijj Evangélica Señora - Y. 8.' í. 'es,- ner- seguida atrozmente vajo el tátulo de Sanio tri^ banal de la inquisición, y sus enemigos no advier- ten , 6 blazonan no advertir, qtie el denominado s^nt^ tribunal ha sido siempre el mayor eneiiii >o de V. 8-. í. ^ Ese tribunal ominoso, y funesto, mes-" ciando 1^ tempmai cbfi io <ííspiMí4iar foroj- 185 ^ CHudo con los r^y.-. de tierrn f<^^,;|;,^ vv/ ha lierho llor...- a los obispos, que co.no ' .„r. í-l hy.rulo- ese tribunal es el tr..nspdiit..j.', ó parapeto donde Vwf en p e i„„sdic-, ofender sobre seguro la tUsni'i'»" . ^ J """p^rov'k.I. protegida del cielo sabrá dar- les .W. tender qni puede cerrar la iglesia y las- e t^s d"l cieU> íi los que por que "-"ejan a 'e.p.da llegan a persuadirse Mue P-den^ ^ Reconózcame ^ f , ' por un «ifc«» . „n -'■ft',o'r;.e«"".".dere útil parala ó por todo lo, en que . -^,,^0 .|e la ziza. pezquisa, -¡«-^Xo;.per e b..en grano de U ña qne pueda corronipei „pr^e"nir aiivei- ;rv:z»,tLtr;irf £ .... 4^ ÍDIIl^IPIEIEmiDCDIB T EOFILAArt ROPTCO MISTICO. POLrnCú V Precioso joven .- la introducción á tn« r.fl ' , u ,apma« el derecho des" ,e.ar e, be. ho , 7^^^^^^^,^^ ellos .a. cnnienes y h'üiei tio obstante sabemos q„e no fue coiKlenado s.n se, ota y i devse á si nnsmo» , } ^ „o obstante fueron ouías cUscn p |-. ^^^^^ fe ean d.n.„d„ que el e,u,eñ,> .le . .L TÍn T"" «las que un remp i«« i íí-^Hatea no fue dieiidü concluir su Lt , ' >" I"- público „JLZ ^-"'-'^ con,ot: ;rrc,:r ^ - --í-- 9 ^ lu Siendo como ei(^< im > ■ L>espiies de tu laro-o evAr í,^ contra el .eñor D.an I m e " «"berre- hinarte con esa ,u 6o.„ oW„ , íi,^ f ^ 'T'""" ' ' --por,ueae,u..;;err^:-;;;.;^ ' . • rordnrá : no bar qnien no ,.,.,.-,en a toda U prov.nc. de ^ ,ep. en B-uo^-A)- i ^^^^^^^^^ . ^ ¿ fuñe* ,...r ^» fn.e. reuuncó se^.u». no a.Uni...'. U " , ,„ ei ,n in.er encon- t,.,,, no .o',o erraste el o ^ ^ ^ J.t,,„,goria te ac.a«.ea Basco Fisv.eira,p«^''.1"*= , • P Dices que el D.a» T"-^ ' ^ «a.es c..n.o, ni ,.or q-e. aonae ^^^^ ^ ^ , ,é ; Funes siempre s.emp. ^^^^^^ ^^^^^ ounqne padeció f^^^'^ ^^^.^¡6 á fovor del sistema Weza del .u.-tivo : ^^;^;¡J je lo. Ore.lana., de ,.trio contra la ^^^^^^^J^ ¿, ,os Rodviguez , y de l„ Uniere., de '- ^J Í,;. horrorosa, pe-ecuoone.; toaos los god<.s que e su c. ¡¡^^.^...e.te nos n.an- mego que ¿^^l F.Us el Joven More- 'd6 4 Fnne. para n«« "''^ á ,n Fdi. , te snpl.co 1. V ahora, que he ''"'"'^ ,a de Moreno, ..paresia con ncuaer..^^^^^^^^ ■ „ue fne «"d" ' >' . i,„.,a y tu tan.b.en h.jo ■ , Eeron;ecre,ario de otra cosa = ' fuiste godo en ( hateas hasU _ ^„„.„ L e.e parral-., hay un :,,.,..,en,e de los dos .atunos no qu.ero por al o M ^^.^^^^^^ ,^ ^ s.,lo qn.ero que salg^ «1 "■•^^^ ' 2". dad; trhmfo .eg.mdo. ^^^^^ ^00- Dices que tu .u's""> marcos (Ip JV'nrf^ ' • . ^«'^es que Ioíj r:)rr4 ^'•eo baje, tu palabra • nern • , '^'''''^^ nuestra i„deoerÉclPM.¡. * . • w^íeresarse en ^ Lo iutoleralíle nue hav <»n ^„ i , con .e a.^ev. .ll^e J^D^ :r^"*"r^' ' o .l,IJ„„„d,„„f„.„,„ I'"" '«•■■«Al, . 1» .w«., „„ „.;,,,.,,';';'x':, -• = ves ¿asegurar que el ,, '1 , , .o,.o.a^-vr^;::::c::ciaepu , quiero de.«.eu..rte ; y ... . LlBce. de hay contra F. -^^^^^ ,^ ,,e.«a*., / - ,.n.to.v , que « *'f «7*::,,,h,.,|„ ..a lejo* de «er d8 í^rf.r¿« • P"*"^ ,es Lien Uua.iUlad , y ■ ™ arvoaai'C* ' ni rniie funes j^ctaivcin , W aru» e* p< rqiie totona.«e«.e con.iS.n.o la ..^ ^ F,,„e. .^^ ,K,r e\ vb- Zl .l.a.a . favor de^ - ' ^ ...apaces ad>e.epo, ^^' ;^^„,„,Ua.ho..nop,mon -V i.ge,áo ev> e.UH.c^'r lo i «^el Moisés, y el Gk™..,, ^"""C-g" fi.e , yno.fi,e; ese O, l>..r .er ¡„^.ne l ' O . 8-ri,o : Mu„/o octavo ^ doj-e/. t.ene !„s bracos largos v ■ ' ' ''^^ ' P"^": prel.endi.los, qi¡e f,¡er„n 1^ fii«ion sor- ««.eo ,o S.J : ir <^fno til , esos si nne i )m^« c -^'«^ciones , los jóvenes kabrn mt,mdad para pnaarlJ,- " ' ^ ^"^ íteílVpor que - onp P«'í^eí<> has dichola ver- el he.„i.,erio opues,., es de , J he' f teños, y ^<-^^-^^'''^lJZ.,. e> -"'"-•;: :„.. deja c,ue te coro.e et gazeter ,,,,„.e,...K.o - . To-lo 1..JO. EliJ ¡' Mistíco-.poliM"- „ Teofiiantropico. , , .le traherme un amigo el fia evidencia 'l«e.>"»°^'''' y taba hasta la ^> *T:: -uÍ: V. ><> fue.» - - tCtn^-.^ ^ - ,.pel .trae; carácter cjue se le qu>e e ,„,e,.te Uos y?ue sa -tor se vrop.,.ga u.s>m . Te^ereil^rpovaraa..^^^^ • ^ n.nen le antoje , > » ^ parecida V. arbitrio a q"^^» ebta vt¿ le ua de ciego: por n^^^*^^^'" mas brmito para el íntHntr. • ^abe ,ue s,,v yo el alt,,;, y r ' • „, ««" . „.i , y ¥ ..-juriad,. : y -i „a,J,« : .V asunto conduido. '""^ ^^e*' P«r • Siueiiibaro-o , lo h4.¿ 8«ci«.... yéJ b.ril lo .(ue ^ie ""'Ui ¿ Pero nada nías hará V -'^^^Zao para nuestro Caso Pero quedando V i-. para j„ no me he «cuHa.lo bajoj ^ eon.eMar lo <,ue ^rMue'nada nva^ común que ^ber qni.nUve.cr.h>o: 2^^^^^^^^ ,e lo» ,„n.Us.mo. disparares . oruad ''''="''''t;;:rdVi gen- — ' V sulviurtes uc » » ilu^t^adosen edad ^,g-cilO & Tensa V. pnes la bondad ^^^^^ ^^^^ e.,a ::rn«J que mira mal todos sepan M»e ^ " ^ ^ ,el congreso n. ei aarninislracon de _ ^ q„eja, n. el unr- ,.,,,,0 agraviado, ^ , raíon ó sin ella, qne escr,b. contra s ex^^^^ ^^^^^^ ^, !::;:rrr:— s.h.. .as tiernas ima.in. ,i,.n.s,le 'a J"ve.vt«'>. ,a„ .abia- Yo se bren q - ^^^^^^ acaso mente ha destmadoN- f. _ ^,,|^„„e. pero esta» ..„ir iuera de X^"V''^'^^¡, a.u..to lal .^pet»W'-i"'^ ae por medi« interesadas en e Señora, Da. Justicia. Da. Ver^.----:;:^L.,anaose,..^ p<.r lo« sentíaos «egn, , l.^ ^ ^^_^_^ ^^^^^ 1.1 es -"'>^.«''- ; :t 1 una revolnnon en la Jal el .,ne no ,o.,e.a no es,á pn- ,„ .n.s «a^ra.lo , l'^'^J ,.,„.o madre , v n-aes- ..da de desplegar sn "»»'-^^^^,, «prne»-. de los hele». l»0- b te en sn «to^"" ^ Bu'clao .elscieutos pesos Co„ el tt,n turnm tum tum, . \ Y nos r<»l)aréM fi4«ía ^ Con acfiite , \ ton vetun ; Se btarlárá la 2 ' ^ '¡"^'^í'*'* visita, y pacieiicin; l»e las Gimas se reir á , ¥ taní bien ite la tf?^wc¿».;ie¿¿? ; }' ei clero se hará eJ «lüFmiíío/ Fem el wor , Doctoraban ^' ' " ' Lievará 8U merecido ; ••'••n-. -^I) ^ « \v . - r ' Ki ; ^a inso!ei^dadee>íejaqu^, ,,3,,, -i^:»íU 7*r¿>«;j rori^(]e el señor Pro v^i^süi ' ■Leaplieaíá un íri,^u¡tra(|ue. " J""!":!'^"." ^-l'u>imo. A leer la. barba- e« que este «/«Oto,,;, "os h.biu de propinar en »o ' ^ 1'"'!-^" • 1"^ Uetero eé ^..c io «.33 or q„e su faa.a , pue. se burla ele Ja.ad.i„,a' y 4,.b¡e.„,., e.S, tad« á ,.o defendernos tíeIos/«rf««/,.. ahora guarda un perpetuo silencio, sin d... tía ai4nar(lando el exho para después alanre-.r i \L T nadel Talion. ». -cj»». /'e- . \>.■^,,.^,,,. ■ Co=tí'fESTACi:0\. ^ *WÍ ©«. fíenu ,• sobr, de ge..erosidad en la ¡gle.ia : vea.e el articulo trece del conco.-dat«. ' ■ vta*e el el p!a..s,ble restablecimiento de la ..clio¡„„ ca,'|„ ;,L'./ -a. q«.e n. él, ni sus succesores molesta,-án en alouna „ manera a .,adie por los bienes e.,agenados , y qn^ eu „ consecjericia la pwpiedail " &. , . ^ En oo. respon.lencia á esta genei^osidad , dice eí em peratW en elarticnlo catoice. . > ei em. rf,- 1^''" ^"'- " gobierno tomará ignalmente sus me. . WMas para que los católicos f,.,„.ses puedan si quiere^ . « •»•«*••> í""«la-^.o„es a favo,- ,Je las iglesia* " ^ .:■ . JVi.í,.fal.a,on en F.anda homb,.s piadosos qne insta ban por el .establecin.ie.to ,le los d.eimos , te^.ll t m.,cho lK,.,.„r el. cr pecheros, y tribútanos de la 1: '•'"X U y .le todo lo ae mas ..i inmenso ,«e on.i- lua üe ..i e! pontifi- e , ni el emperador , u. ei de. ' tlr ni a . bleza de Francia .rau ,ul,,er.. . n, ..idad, venciendo .emp. Uj,l-».^^^^ ^.^^^ todo. ; resulta .a.nb,en , qoe ^ _ ImsTRisiMA SeñoRA. ■ V S I se indiana instamentecom >* «« Doctor pe. ^^^'^'''^'''Z lJ:^ :^^. 1 oJíon, J o„.s de ^ d« »*» ««^V " " il«i..>íó» á abjurar de r^^he-, „oí„«ro de las c6ntíéna'.s. . ^ , > ^^'"'^T'^Tou Fr:nda.e ha,a mantenido religo.* ttn abismo intermifmbíi», é iiHonriAhí I„ se hi visto n.J,. '« -•••«.Cü.nM ""•«"•«itrio, ""*"'° n.» <««p..,io« .»,.„. °" • • ' «j. i .„ ,„i. Teofilamopico MisticopoUtieo. Sa. TEOJFItAiVfROPIcO. q..e han he. h,. .os p«.,,o,as e„ ..e, " ""^ »a« coa,o van . J .^C^T """""" ""'''^'^ V. .... PeHo.i.co .; "'^^^^^^^^^^^^ para lahhUma federal «e M,v h.ooraWe seu-a.-t. ^ ^^^^^^ ^^^^^^.j^, ,^ .,„.rar.o ; verdad - 'l-^^'-; L,. ,,e fl.»-^ a g-a U,.,.V..e p.«l>o,id..a JO 1 ^ ^ue .le .«i ">i^"^"- _ _„rter el S.n^'.e,«e,ito , q"-'* P.„- lo que toe . á «spe ^ ^^^^^^^^ ^^^^.^ . V eu primera ocaM ''/«''''^ J J . ^„ i. tel.fíe.>c,a •e,o,. CO.O V. S. n.e lo l- j;;,, .u. ..-ta. ..ft- V. S. e„.-argar á ,;,/¡í;.o. que es el e..ca.- ciales al Desengañador ' p ^ .^^^^^.^ gado de preparar ^^^l^^ ^.^El Teojiluntro. Dios guarda.- a pico. ÍIENTA DE LA INDEPENDENCIA. ímbtb .V ; ' DEL IDIilSIPIEIBlP^ÍI)(DIB^ TEOFíLAjYTROPICO MISTICO-POLITICO ^ÜENOS-AYHES OOMINGO 16 DE JULIO DE 1820. Seeíor teofilantjropico. Buenos-^íyres 9 de Julio de 1820 . Muy señor mió : uno de mis recreos ordinarios había- sido basta aquí leer los números de su periódico. Yo ad- vertía en estas piezas perfectamente observado el precepto de Orñcio de instruir deleitando. Pero todo mi deleite se acibaró desde que vi en el número 11 el interés que Vd» tomaba por mi defensa contra las desvergüenzas y sarcas- mos M joven fingido. Yo miraba observaciones so- bre el grito de la razofi y de la ley como una miserable rapsodia, fruto proprio del esjiiritu vertiginoso, que lo anima; y crea que el desprecht era el mejor remedio para' curar á este maniático, V'erdad es , que él; ataca furiosa- mente mi reputación Jiteraria, mi buena fé , mi patriotis- 1^ PIO : pero vo discurría de e^té modo : 6 esta reputación no se halla sólidamente er^tablecida , ó realíi.eute lo está. Si lo nrimero, 1*0 la quiero , y la abandono á toda la rabia del mas fiero censor ; lo segund<» ,es poca cosa el cor- millo viperino del que se esconde á espaldas úe\ joven pa- ra causarle alun.m mella. En él vendrá por fin á verifi- carse ( hablo ipotetivamente ) la fábula de la Serpiente, y la Lima. (1) A mas de esto, V. dtbia advertir que las in- jnrias en bocas de hombres semejantes , honran mas que 'los aplausos. Por lo que ^ lí.i toca , confiese) á V. que me han sido mas lisonjeras e.as injurias, que las .!abauzas con que e^ mhwm Inras , que me dpp»'in.en , ensalzaron mi mérito en muchas ocasiones, ha.ta el í^^^tidio. Creyó, sia duda , causarme un ^-«n dis-usto , cuand<. desnudándome de todo tratamiento, me llanca simplemente el padre Fu- nes i Que insensatos! Pues para que vea cuan gr^to Tne es este dictado , yo le protesto no usar de .tro ep ade- lante. Si él indica un hombre que aígo hizo de bueno, (1) En casa de nn cerra gero Entró la Serpiente t^n dia , Y la iufiensata mordía En lina Lima de acero: Dijole la Lima , el nial , Kecia , sera para ti j Como has de ha< er niella en ini , Que hago p/lvos el nutal í Quien pretende sin ra^on Al mas ftíerte derribar , Ko consigue f-ino dar Goces contra el aguijona - como lo aseguré el Dr. Agreío en «li per i údied; (2) vale miuho masque el de llustrisimos» que nada hicieron. Por e^tas razoijes s^uplico á V. encarecidamente se abstenga de nombrarme , y mucho mas de defenderme^ §u (listingfuida versación en mateiiits polémica^ , y politi^ cas , estará mas bien eo^pleada rebatiendo las ooctrinas estiaíaiarias qüe contienen laá óbscrmciones del j res nua cátedra áe pestilencia: y que co{i;o doctor perulero ensene á n.ues- tros jóvenes \n federación para sacudir el jugo de la aut(j- ridad éi costa de' muchos años de preparacioíi; y de paciencia ; esa , señor deán , seria una crueldad , de qut^ á V. 8. lo considero muy distante. ¿ Acaso ha pensado V. S. que ya está llena la medida, y que ya ha liegado el tie fupo de anatematizar á nuestro» compatriotas ? ¿quiere V. S. que los miuistros del santua- rio abandonefuos ya á eí,ta patria ingrata diciendo: cura, himm Bahilonem , et non est sanata , dereünguamus eam: nosotros hemos curado á Babilonia, y ella no ha querido sanar , pues sai udamos sobre ellií el polvo dé nuestos calzados, dejémosla, vamonos para que con nues- tra ausencia sea una ciudad federada , feliz , auüieocra' , m;9;ífo«era , y liienaventurada ? No, señor deán , por Dios que V. S. me conceda otros diez años de plazo, que yo le prometo no dar sueño á mis ojos, ni á mis huesos descariso, hasta no plantar la •^federación en esta ciudad santa; }a tengo echas las cons- 1 ituciones , y mucha gente a mi devoción , que no aguar- da mas que una señal para hacer la explosión, y envolver en su triuid'o á todos nuestros vecinos, i:i[ue federados en sociedad teofilantropica serán el argumento mas deuions- trativazeíal - mis es]dritns conmovidr s por el saamerio venenoso de tantos dislates , y sarcasmo» stí recogieron á lo interior del alma, la cual como separada ya de! cuerpo empezó á discurrir ertripode como una pi- tonisa , ó sibila en los lérmiíms siguientes* SüEño INFAUSTO DEL DESPERTADOR. Agitado pues , con el saumerio narcótico enq>e5^é á soñar que los patriotas habíamos gnillotiuado á l.uis XVl con toda solemnidad en la plaza tle Faris, y qne con nues- tro gorro encarnado corfíámos guillotinando sin consue- lo á los buenos, y á los malos \toY quítame allá esas pa- j^ts t q«e los tbez ítos se baitia^i abolido pf)r el im|>erio questra filosofía, pat'a que los labranas , fundado en perder. Aísh^-í) , le dije : sineríífKjrí^o de íjue V. eij lo?! teatros de Paris, ^ en n^o gazeta se ha bu i lado de los />Yíí7í?* y de las matronas , veo.^o a iioiíd)re rtH(Ky de eUas á ofrecer los oficios de \a filáhíropin ynn prafe- sion ^ conTJ'iciofi nos es caías teristica; eii\6 iceí» e\ gazetero desabrorhaíMk) corsé , c Hupuisiendo !a cofia , ^ Xim-m^w- d«f í^oiiar ios p'r/í/¿>i$ me dijo en tuüofiiiie, \ con iagrioias en los ojos^ : ' ' ^ f Oni! ¡ Oqi! ¡ Oui, Oui ! ' Te almo IL López á Carrera. Si eso es asi corramos la correrá^ M¡ t). ^^^^ Miguel i pero que es esto ? Desecha veo yo la montonera! Soler nos deja el canipo, y tan de presto En el rio se enjbuka , Que no entrega la plaza Como lo hizo oiro dia Bajo la íiarantia De Uíia hija que tenia Para ser alcahueta de los piares Fedifragoa mas bien í^x^g federale&! Psalmó in. E^o no importa , mi qnerido López ,^ ^ l.o1,ne ¡.upoL es robar «uentras^e^cib. Alciib.Uh» una .arta, en que le cli¿o . Qneel Lujan, y rampana ( orno á Soler me aclama , Y niie asi como eiitóüces^ uUdencmced.ó;t.ua>ien.hora . uL.-a deberá ir tr-^eUaldero Colocándome á mi eií el can^c/ero. Psaímo IV. Respuesta de López. Las esíauci.. ya están de voelta , y media . , Pues á nras del rebu.co hemos bn.cado Los trapos de th#ir , y e^ta ^''^^^ ^^-^ Cuanto es fregable ; ^. Dios no lo lemedia Fre"-ar U ciudad quiero , Sin'dejartiendaá vida , y tintorero Que no cjiiü^a en la cuenta ... De k federación crnel , y sangrienta , Veíígan si están madurr>s Los^tioscientos mil dnros ; Preseide la gazeta ■ , Al son de una carrera de baqueta Los elogios mas punrs . . Be ki pureza con que me * ^ Cuando bevo del puro; y e festejo Venga también dé Viles adulones : Esos politicones » Que en la federación ponen su suelte . . Fedifragos seraii ha*ta la muerte. Psalino V. Carrera , y^^/?;^^^ d López. Bueno^-Avres el l>rav«i , \ ¡r^ueru^o - OI |)or generosidad fue *orp;ije.idid(>. Aflora se 'ostet. ta bravr., y valeroso 1 í er será gran -cbi-a ; íinyamos en raniií-H Por liO t^er reducidos á spuíz-.k Psalaio Vi López ¿i Carrera , y Jílvear. ^ Que es esto amig-o Alvear? ¿r,ue es e«ío amioo Jo.e Miguel ? ¿ ara.o tus herrr,anV. i e Haiíian á la nuierte , y ai tadalzo? ¡ Ue esta hecha nie la calzo ! i fíjs la horca cid ventura í Y, eu mala coyuntura A los fíes nos verán la matadura ! Mas ya que ^e lios abreu los iufieruos i ra temos de volvernos; Pero cuauiio y por donde vpiveremos ? , . ¡Nada, nada va'eiíuís! , / ' \ l ^^^e^t^a vida no vale cuatro reales ! ¡ Nunca valieron mas federales ! Fallo fiiial. De Da. Prudente Preiision. Morid morid iiíLme** ; mc^rid furas Del u.iO(l(, ,,ue niuneroi, h.s Carreras, La gener(,^a a. OK'u.» 'jue logran en sus .números las .oducciune. délas maíron.s, ,ne animan a rem.ririe suc! e.ivameute los tallos de mi querida hija [.ara" que V Jos i>t<. Profeciií. rONTESTACÍON. - . ,V. S. I. v«u venerable fo;a pueden '^'M>™" «eñ.'jr gazetero de los miércoles. Muv Sr. Dr. .nio : yo celebro en el alma ^ ^'^ ■J'^; Inn le sup!,.-o q.ie no U, haga, maxi.ne ^ "»>'d" ^' P'l f ' ''^i 1„ ^azéfa es p.^co para el „.,portante --"^^^^^^ pueblo á pelear con nuestros hermanos \'>^ fi'^^fy % lo ^ue la patria exi^e de un Doctor exó, tó a lo. elpañoles á pelear con Fernando «JP' en la qazeta nima donde V. nos lo p,n.a t^f'^^ resuelto á jurar la constitución ; espero pues ^ "^^ vez de ccíestarme di .a algo contra '«"^./«^f , ^ ,! verlos rendidos , por que si aguar.la I'»™ "J;/;"'"^ , ees dirá la ae>:te , que asi lo hizo con P«eí/'«íMn , < on BalZce , y con los'o'k.»o., .lespues cayeron pda- Uiúámente ñor órden de So/í r, y de su l^'.)"- . Dice V que le son muy sratos los parabienes que na recibido de las personas de juicio; yo también mny ,,o.c,o- samentclov á V. los parabienes por los Pf*'« r '? habrá validó el insertar !a conMU.icacion de fer. '. ht'-'l ;^ cfuieu me es preciso contestar püV que me desu.ieutc , sin duda por que ioriora lo que es jffentir, bien es qne tam^ ^SVñor o;€c/<í/ í/^/ general Belgrauo, Bien puede ser fnlsa la especie de ¡os fuu« rale» nre ^im Hi couibate de Salta , pero para que > o mienta es >re, CI.O quea ir.i me cou^te la íabedad , y que roustaudome la a.eíjTire yt, por cierta ; y uo co8ta,Hl..me ha.sta ahora la tai t UseUad claro esta que mi aserto uo ha podido ^er mentira. ^ Muchos de nuesiros oficiales saben de que carta"* com^pr.p.e uua bm ajH ; saben lo que es ir y vemr ; saben jaudueu lo que es disparar; pero eso de propnedad en los termmos uo es cosa que saben todos. Ya he dado yo uíi sati>.íac( io.i probando que no he mentido ; re.sta hacerle ver á V. , que siendo su carta tan concisa eiia se compone de dos mentiras solemnes Hnmera: el de* ir que yo miento no mas que por que es íal.a una notuia , que recibí de personas hdediíírias (jue asi nie lo aseguraron , como tand^ien que Belo-rauQ vi8tio a sus soldados el sanio escapulario de las merce(?e«í' no pa.a del>iiitarles e¡ valor, sino antes bien para .niñearlos! í^egunda : el decir que los actos religiosos , pievios un c^)mbaíe , debilitan ei valor de! soldado ; quien dicees to ni es crisUarm , ni es f loso/o , ni es soldado , sino cuando mas un vlmcuaeo, un choto , 6 alpun oficial cié los que Hcomp^.ñaron al gazelero cuando'se fue á' unir con federales para venir de fradifrag-o á quitar de en, m^i ño ioi\í\s fme.vtras antoiidades. No es cristiano , pues ij^nora la multitud de martirea que con su sangre h.n confirmado nuestra religión mu- riendo con animo generoso , con voluntad pronta aleare y esforzada: y que ha.sta los gentiles mueren aleares en 4efen>a de sus Dif íses, ^ ^ filosofo pues el gefe mismo de les ñloas firman presentaré en ca.so necesario. Dios guarde &. El edtíor del suplemento, CONTESTACION. Amif'-o : el negarse V. tan esquivamente al recibo de comunicaciones, y nádamenos que en su primer nume- ro , créame que ha sido errar la primer postura, y har- to he tenido que hacer para contener la alarma de las matronas que se consideran con un derecho á nuestras tareas filantropiras ; prosioa V. enhorabuena los nume- ros de su suplemento; pero le suplico encarecidamente que admita los rendtidos , y conteste á cuantas propen- dan al :bien oenerat con sus discretos , y oíicioMsimos reuíitidos.— Dios -u.irde 8^.-^El TeqfilantropiCó: A V l S O . ya no hoy temor de que nuesiro ^Qzeíevo vaya á h,\eA\mV^^á\omfir partido coníTfi este puehh ; ^l se ha declarado ya en la extrordinaria confesando quent- da se oi^edc espeimr df unos generales qm en sana paz drsnu'rlan á ua religioso., cmao en efecto h desnudaron en el 1'<^''T. • ■ ' '.■ És dé. esnerar xf te 'en ddelán fe el tal srazptero omi- liehdo /// pnisr»rndenria erlesiasíicá ; emente los hor- rores de esos' nuestro», hermaeos .Cf>n. qmúnes no es licito pelear ahorrando al publico lo que gasta de dtnero , j/ de pacifucia en leer retazos del español t/ cuentos de monii^ sucedidos én PldceiiCih, ' ' IMPRENTA .DR. Í.A ^NDEÍ^ENÍJENCIA. N. 14.'> DEL DESPERTADOR TEOFILANTROPICO MISTICO-POLITICO, SABADO 22 DE JULIO DE 1820, TERCERA AMONESTACION AL JOVEN PERUANO, EMIGRADO Y PALANGANA. Precioso joven : Recien vamos navegan- do por la tercera página de tu panfleto ^ y ya te ves coronado con diez triunfos marginales ; siendo , pues , dieciocho las páginas de tu de- clamación , puedes prometerte tantos triunfos como días tiene el ano , para que tu panegi- rista el gacetero, pueda decir de ti lo que de Bounaparte dijeron los franceses : un triun- phe par jour; que repartidos sus triunfos entre los dias del año le tocaba á uno por dia ( des- contando ^ sin duda ^ los dias en que fue ven- cido.) Del mismo modo, hijo mió, tu como un Napoleón pendolista, no acometes sino para obtener un triunfo, y como acometes en cada renglón, seguramente debes orlar tus sienes con tantos laureles quantos son los ren- glones con que has manchado el papel , para •204 que las hooa& olorosas de inumerables jóvenes pedantes se ocwpen día y eocli© en celebrar tus arrojos juveniles ^ y proclamarte como á Olí segundo Bascofigueira , como á uíi Fran» cisco Este van ^ coííio á un Esíevaiilllo Gon- zález liombre de buen liumor^ como á un Cruzman de Alfaraclie , como á un D. Juan Zerimboíe que mató siete de un golpe ^ ó co- mo un Gil Blas de Santillana que se las apos- tó con todo un Doctor Sangredo , valiéndo- se de las sillas , y de Iqs camoncillos á falta de literatura ^ y de razones convincentes. No obstante 3 yo pienso en esta ocasión fijar tu volátil fantasía con tres banderillas, para que no te desvanezcan los triunfos , y. las aclamaciones | también pienso sacarte unas quantas plumas de la ala derecha ^ para qu@ no te precipites como aquel malogrado im- prudente jóven^ á quien su mismo padre 1© •decia : Icaro : ¿ subir quieres al Cielo ,^ Baja las alas ^ y suspende el vuelo. Primera Banderilla. Los Congresales no lian sido traidores. Los diputados del Congreso nacional ó fueron traidores en el Tucuman ^ ó en Bue- nos Aires : 6 antes de declarar la indepen- dencia 5 ó después de haberla declarado : o antes de dar la constitución , ó después de haberla dado; ó en las sesiones públicas, 6 en las sesiones secretas ó finalmente en lo intimo de sus almas, j de concieimmsi no hay medio; pero es evidente que desde que se instaló el Congreso hasta que se disol- vió en un tumulto, garantido por una Mja de ^oler nada , nada , nada aparece que , ni aun de lejos , tenga visos de rebelión , ni de perfidia contra el Estado , ó contra k Patria. il.xpliquémonos : y encuetemos primero la banaenila antes de plantártela en la freníee • Primer Cohete. Obligación del Congreso. La obligación del Congreso era aseínirar la suma de nuestras cosas sObre bases s6iidas , y permanentes, agotando para esto todos los recursos de la prudencia, de la sabiduría y del poder. Segundo Cohete. Suma de nuestras cosas. ^ La suma de nuestros negocios consistía en \^ libertad legal, é independencm poUtiea, y esta libertad legal, como dice el célebre liaharpe: peut se iroiwer dans une monarquie bienordoné tout comme dans la repuhUque •> - en Anglaterre par exemple , comme en Ame- rique : puede encontrarse en una monarquía bien ordenada, lo mismo que en una repóbli- ca, por exemplo en Inglaterra , ó en Nor- te América. Juan Santiago, Moníesquieu, y todo el mundo dice lo mismo, y basta Fay- ne es del mismo parecer. 206 Tercer Cohete Recursos del Congreso para asegurar la suma de las cosas. . , Todos los recursos de la prudencia, de la sabiduría, y del poder debian ™ 1^^^^ primero: á procurar el decoro exterior , tun- Lo en el 'reconocimiento de 1«« losecrundo, el decoro interior fundado en la educación buena y bella de los ciudadanos minorando con ella lo posible el numero de los díscolos, de los aventureros, de los aspi- rantes, de los chacuacos, de los chotos, de ios ztoganos, y de todos los q«e ""^f^" mas que deshacer , para que el desorden , Tu anarquia lo disuelva todo en tanto ex- iemo que\os quedemos Ubres de toda virtud, inmles\n maldad , dueños de lo ageno , m- Tpen'Menles de Dios, y de toda autoridad liuinaua. QuARTO Cohete. Oue consiste ennn corsé que previamente debe ponerse el jóven perulero para ser cateqm. lado, y poder entender lo que se le dtee. Para que puedas entender, hijo mió, lo aue se te dice olvídate de todos tus triun- fos Y supuesto que muchos , mejores que vos esin en la basura, imagina que sois un emigrado ambriento , ó que no sois un sabio , lno\n jóven grieguecillo como aquel que nos pintó Juvenal quando dijo: 20t Omnia novit Greculusessuriens; si in cwlmnjiisseris ihü(^) Todo se lo sabe el periilerilio ambriento ; Al Cielo irá si lo mandaren. Asi, pues, supongamos por un momento que sois un Jóven temerario, que inducido por los que debieran contenerte has puesto una pica en Fiandes, como aquel cocinero del emperador Teodosio que impugno las obras de S. Ambrosio , y su obra se redujo á un libro de cocina , que daba reglas para liacer salcbichas y masas para figueretes ; pero que al fin , en un intervalo lucido te bas resuel- to á oir los consejos de un anciano , descon- fiando de tus luces, y buscando las de la expe- riencia ; este es un corsé que te obligará á estar derecho oyendo con atención, docilidad, y be- nevolencia las refiexiones que se te bagan : dispuesto asi tu ánimo sigamos , bijo , los pa- sos del Congreso desde su instalación hasta el momento de su disolución prematura, escan- dalosa^ y sacrilega. Quinto Cohete. Historia del Congreso. D. Miguel Estanislao Soler suscitó, ó fue gefe de una revolución contra D. Carlos Ai- rear, y habiendo prevalecido disolvió la Asam- blea con la misma facilidad que Bounaparte (*) Véase en el suplemento núm. ] .<»la contestación á D*. Deseosa de saber verdades útiles. IOS entrando á tambor b'atieiite desparramo la sa» la de Jos qoiraentos; disuelta ^ pues, la Asam- blea i^enerai coH[itiío.yeete por ilegitima, se trató de formar \m congreso que fuese legiti- mo para que nadie lo disolviese, y que se jun- tase alia eo el Tuciiman , para que Soler no fuese á deshacerlo coo sus tercios cívicos . ba- jo la garaotia de ima hija que es iodo su querer* MI Congreso del Tucuman fue jurado en todos los pueblos que compoBian la unión, é liimediataíneiiíe en sesiones publicas trató de establecer , y declarar su independencia, b bajo ios auspicios del Inca , ó del Por- tugués, 6 bajo sus mismos auspicios, pues pa- ra la libertad, é independencia es muy acci- deiital que el poder ejecutivo lo administre m director , un rey, un gobernador, un clé- rigo, un mooge, un militar, un letrado; es también muy accidental el que el gobierno sea democrático aristocrático , monárquico , ó mixto; lo único que se requiere es que el gobierno sea legal; todo lo demás es va* riable como se ha visto en el periódo de nuestra revolución , en la qual ba goberna- do, ya uno, ya dos, ya siete, ya tres "«'-««°. y postrada, todas las autoridades, resultaba la hazaña principal, que era contener al enemigo pa- ra que no entrase en la capital á insultar- nos, y vejarnos ; pero Soler por amor de la que es todo su querer se confederó co» el enemigo, y a„íe el tribunal de los orien- tales disidentes propuso su querella de aUa que le habían confiado el cargo de o-^ae- ral, para que siendo garante su hija no los ^íregase, smo antes bien los defendiese 1, r de los «lonteeros, que en corto numero saqueaban bajo de armisticio la. estancias, y arrabales de la capital. . j j„ Soler siempre lia sido un jugador de nrofesion, y de esta vez lo envido todopa- ríanar la parada de gobernador perpetuo do la patria, Ve acababa de entregar al ene- m\Z, v,ero slrratea le estorvaba los inten- tos" rito pues de vend.^rlo dándole j^rime- ro lugar á%ue con grande aparato inicia- se la gran causa de alta traición que detoa ser eliampantojo de alucinar á la multi- tTeSatamente el general jugador se wesenta en las salas consistoriales hace su Lnunria, acusa á Sarratea de traidor y con- fidTnte de los montoneros, y habiendo pre- piat la ruina de Sarratea huye a lo« montoneros pidiendo misericordia, y auxilio Tr el amor de su hija que era lodo su querer: larratea hi.o lo mimo , y en umon con su delator alborotan de nuevo al pueblo com- ternado y como si las renuncias fueran meri- MciJ Jn mérito de ellas P- -^;^^^^^^^^^^ ' ^"if^uX'o VVuÍn\s Ai- altamen- te chasqueado por estos fs locos qmto a uno del gobierno, y no eligió a Soler pa Z oobernador: toma entonces Soler la va- "ifde las renuncias por q«e le;«tere^ba mucho el correr las cortes , olvidado ya de su J íl le era todo su querer; y como las re- tu'ncils eran tan repltidas, fue preciso ad- ^ 211 mitirlas ^ y maiitlarle sucesor ¿c|we dics Y. ahora Sr. . Soler? á. biiein seguro que diga otra cosa sino f&cieneuí y barajar los .monto* ñeros estaban lejos ^ pero para eso la "Villa de Lujan está bajo el poder de armas , y tiene un cabildo coei puesto de tres gau- chos in medio eampi; llágame el cabildo go- bernador, que eso de la legitimidad está en las armas que la capital me ha conñado bajo la garantía de una hija que después de Dios es todo mi querer. Le salió en efecto la carta que busca- ba; él es gobernador, es general , es todo ; ¿y que hará V. ahora, Sr. hijo legitimo de los Panzas? asaltaré, dice, á la Santa Iglesia , dispensaré los diezmos , y así co- mo di de bofetones al presbítero Martínez , así dispensaré el quinto mandamiento de la Santa Iglesia , el sexto, y el séptimo de la ley de Dios para que todo el mundo sepa quien es Dios , y quien soy yo. Pero, Sr. gobernador contrahecho , se- pa V. S. que ahí vienen seiscientos monto- neros ¿donde están ? encima de V. ; pues se acabo la fiesta: no de valde hice yo mis siete renuncias; Buenos Aires no es digno de que yo lo gobierne: ahur, me voy á un barco; ¡O que gefe hemos perdido! ¡Que fondo ¡que pensamientos! ¡Que discurrir tan esíraño! ¡Que gobierno! ¡que instrucción! Todo se lo llevo el diablo. NüM. 14. B ForteSos -em^TmenÍMá', .>.'.^-■^ No os fiek jalifas de tmmáe^^ Muid de ios aveííteei'os, Y ios extrayaf aete. El cl&Yo ^ v-uestm esp^nSsa , El jamas os aba^dona^, Y si le dais importancia El será vuestra corona. Muy largo ha sido este episo^o, pem miíy iíidispeBsable para que el orbe sensato €OBOzca los entes que se liaíi atrevido á tras* tornarlo todo para ser gefes kebdomadarios ^ y para darnos el cmicierto que ellos mis- mos estaban celebrando para salir después c^l coro dandoiM)s por noticia de que es mucho lo que desentona el aseo, y que q^*®» echa todo á perder es la cigarra contralto ikc. como mas largamente se contiene en el n«i- mero primero^ 4el Despertador donde podrá verse la fábula de íriarte. Y por quanto en esta tercera amones- tación quedan ya en la basura los reforma- dores ayentureros no resta mas srno que la continuemos en el siguiente número donde admiraréffios los pasos magestuosos que dié el coegreso en Buenos Aires hasta el pun- to en q^e fue disuelto por los chotos, ciia- cuacos , y vampiros.— Soy todo tuyo.— /i¿ Teofilanirépico misiico político. Sr. OFiCmL ENTKEMEtlDO. Para V. desmentirme en m nota inser« l^^et ni^ndiem once de la gaceta d©bia haber dado su nombre , coma lo bace tocio cdbalk^ 5 y para desa&trme en el número doce de* bift V. expresftt* el grado cjfue tiene en la raiM- cia, pues si V. es un ranckero^ un hambre de aUa a»e vojp , 6 on jugador de profesión no^ regular que un religioso gra^re admita su dj^safío. Dice V. que soy un godo ¿y que le importa á Y? Lo que á ¥. le incumbe es probar que yo he mentido, y que Y. me bpi desmentido con justicia^ que es todo el asunto de su carta baladronan dice Y. que soy un bribón quando digo que iios hemos «eparado de la España no por un efecto de rebelión, y de perfidia, sino por la perfi- dia del monarca que se entrego , y nos en- tregó é los enemigos; este es un hecho , y solo un oÍMíial deshecho, y mont@nepo pue- de decir lo contrario. í Q«e soy un rústica porque he desaca- tad) el hoiM>r de las matronas ; yo no he Tetada á la^ matronas, ni las he r^eeetmeni^ d& porque no hicieron lemnímniento , ni las he sentenciado á qne pare la música^ y se les haga entender ^c, Y. no especifica en que he ofendido á las matronas , y mientras Y. no lo especifique dígoíe que miente, y que no es caballero, porque los oficiales, y caballeros no mienten. Que yo he dicho que siempre nos sa- le gato ; lo digo y lo repito para que en- mendándose Y., y los cornos Y. dejeiíms de 214 ' . - , ser gatos moriteses, y moiitoneros, que es^lj mismo que ser tigres. Dice V. que buscándome el Sr. trober* nador á las nueve de la noelie en mi con- vento BO me encontró: si yo fuera monja, profesado clausura seguramente me bií^e^a encontrado allí^ como seguramente pOí^e^Bos ^m^msMw^ á, inuolios oficiales núes- i'üs ew el carapo Mera! 5 porque, han heclio profeáon de amoiití^narse cada , y quando se les «¿lAtojei. . . 1 k^mm^ sepa que en mi celda hs ^«rkvB iraa Mia de í>. Francisco Xavier Ri- i-ios 5 y rebelas- que yo estubiese de \^Úm^, ¥^ J« quiero ^ ser testigo de- ]o^^ Furtos" de las mugeres , sino del parto d^ ios kroñes para dar parte al público quan- do nazca el antecrisío' que ha de ser hijo de montoneros como V. ; por eso es que me retiré á mi casa desde donde dirigí al Sr. Go- bernador el oficio que verá V. ma^ abajo. Dice V. que insulto al cuerpo de oíi- í*) Señor Gobernador de la Provincia. — Por haber parido en mi celda una hija del ciudadano Riglos m^. L recogido ácasa de mis padres, donde me hallo enfermo? con la circunstancia de haber tomado hoy unu ^"""^^Y habiéndome con esta fecha prevenido el Reve- rendo Padre Guardian que V. S. desea verme hago presente k V. S. que sino urge mucho tendré el ho» Lr de presentarme á V. S. el Jueves de esta semaiía; Pero si acaso es para coníesar al gacetero de los l\íi''rcoles , ó á algún otro montonero de los que tene- mos dentro de casa alia iré con purga, y todo. _ Dios guarde &c. 215 cíales; miente V: á'qüien-yo' tef rendo es á los oficiales como Y intrigantes , ' entre- metidos, jugadores, y disparadores; yo i-e* prendo á los oficiales que en gran námero están empadronados en la gaceta , y decla- rados por montoneros , traidores y tráns- fugas &c. ' Dice V. que recibiré el castigo de mi audacia: eso es lo que yo deseo, que se cas» tiguen los desórdenes , y que si yo delm- quiere á rai se me aplique la pena sin mi- sericordia, y en primer lugar. ^ Concluyo diciendo que no admito el de- ^ño, lo primero porque V. es un anónimo, y yo- no quiero- batirme eon fantasmas: lo se- gundo porque V. es un oficial indecente ba- ladron y á quien en adelante lie de llamar el oficial cUimungo , porque siendo defensor entremetido del gacetero cliimungo , será sin duda tan cliimungo , y tan tinterillo como él. Yo no lie defendido á Peeyrredon , ni á los congresales , pero en adelante los lie de defender ; lo primero porque nadie bas- ta ahora me lo ba prohibido , y yo soy li- bre ; lo segundo porque ^n quanto V, da contra ellos alguna recomendación buena tienen. i Amigo: la libertad, la igualdad, é in- dependencia mal entendidas equivalen á la esclavitud mas horrorosa; y eso es lo que yo dio-o , y repito á cada paso en todos mis iiú meros que Y. para entenderlos es preci- so que los lea con un grano de sal. 216 A dim senór «►Bcial iii<íeee»tísifiíiO;, t(m también liay oñeiaies indecentes.— Su sejrvi- áof y capellán.—^/ teofihmhrófic^. Sr. Teofilantrópico : V. á veces pega inuj despaeito eoiiio danda é. entender que las nfiejores se le escapan; pero las^ naatro* ñas que ya lo conocemos estamos decididas á no dejarle pasar ninguna de sus agaciiadas, V. sobre el asunto de la» palinodias del Sr. Dean Funes contexta por lugares comu- nes, y eso será sin duda por no afligir a sus abijado»; yo pienso descargarle la conciencia en esta parte : entremos ya en materia. Dice el cbolillo peruano^ y lo repite el gacetero Velez que el Dean cantó la pa* linodia^ sin contraerse á ningún .asunto ; es- ta generalidad induce á un error craso, pues qualquiera entenderá, que es del género de aquellas que cantó el Abogado Nacional quaHf do se presentó al congreso confesando . en la misma elegía uná circunstancia 3 en que creyó hallar la suya para descargarle á Y. un varapalo tan in- fructuoso , como perjudicial á sí mismo ; des* pues de un preámbulo lleno de pedaníeria finge una carta , y la atribuye á un oficial de Belgrano; pero seguramente la carta no es de oficial alguno; porque á serlo, estoy muy cierta de que se hubiera producido en tár^ mmos correspondientes á su distinguida cla- se , y con aquella moderación , y dulzura ^ que su mismo general supo infundir con su ejemplo á todos los subalternos. Mas sea de esto lo que fueré, yo como gaucha debo defender la elegía de mi pai- sano tan descortesmente desmentido por ese señor diciéndole con franqueaba que el error del gaucho acerca dé los funerales es co- ttiun no solo á los gauchos y gauchas, sino también á otros muchos, y muchas que visten de cortesanos, porque la cosa corrió asi en su tiempo con sobrado fundamento, y no hubo un gacetero que se atreviese á desmentirla. Si el general Belgrano se hiao^ ó no funerales antes de batir á Tristan es cosa que con certeza ni aun mi marido lo sabe, sm embargo de que entonces, y aun mu- cho tiempo después estubo en su compañía; el ha estado siempre en este mismo error ^ mmu-h kv« la elegía, lejos de poner re- IJo solo píorrumptó eo so W 5 en aves le compasL ; despnes ha leulo con disgus- to el rebuzno del oficial , y aunque de po- ciiivono puede testificar sobre la materia pe- rae hí dicho- que se atreve á opinar que quando Belgrano mandó hacer í.uierales en ^1 Tucumaf por los muertos de «'""O'^^^r- ,,itos á que asistió pe.-sona!menle , es regular «ae también dispondría algo por su alma j , ue casi llega á asegurar que fuese asi al vei Se ha pasado ya un mes «^-P^-.f - ~' (V V uo se le han hecho entierro i.i honras. , ■ ' Por acá todos estamos deseando ver a ese gacetero redomón P^'-^"¿^*f "'Jf ' y/"¡ jetaílo á palenque: «l]«"Jf;° ^^\t general Belgrano amortajo f ^d»; *"! Skles y soldados , y amortajados con el es ^av ^lario de María Santísima los condujo a la victoria : sepa que tan valiente como pó- rtico y piadoso asistió siempre con sus tr<^ pal á los^ actos de religión que F^cedian á las empresas militares, y . que j^,?^^^. ducta Ldaderamente - f ana debió Je^^^ á tener un eiército tan lleno de mordlidad, áeTaL: de patriotismo , de constancia, de amor al «'«í^» ' /y;Xa„: y de subordinación á sus gefes que arro^t'«^^_ lis fatiiras, v las intemperies en la ma- for"E ; y transido de - f faltó á sus deberes , m hizo otra cosa que a^iitse, por su «P-f "-«¿tX todos sentidos , nuevos derechos al ^ «^d» o* virtuoso con que le distinguieron a una lo>= naturales, y estraños. 231 He de esílmar á V. x|iie en el'mmie" ro slgyieiite áe periódico se sirva i^ier" tar unas clécimas qi5e yo lie coiiipiiesto coir.o. Dios me lia dado á eiiteíider, en memoria de nuestro benemérito pisaiio , sobre cuya se- pultura levantarla con el mayor gusto del mundo un suntuoso monumento que le ipinor- talizara si mis facultades me lo permitieran , mas siendo estas tan escasas liago lo que pue- do, y dejo lo demás al cuidado de las Provin- cias que antes se llamaban unidas , después se llamaron confederadas, y aliora van, y vie- nen para que el ir , y venir sea la constitu- ción , y el caráíí ter de aquellos en cuyas ma- nos lia de morir nuestra amada patria. — Dios guarde d^c. — Una Gaucha de Chascomtis. ' Mi'Sra. Dona Gauclia de €liascom^ns:- Tengo por una providencia especial del Cie- lo ef que quando á nuestros poetas urbanos se les ba elado el cuajo , los gauchos, y gandías nos consuelen con sus elegías , y églogas pas- toriles llenas de naturalidad, y por consiguien- te encantadoras. ^ ■ Soy de opinión que y. S. es elocuentísima, y que muclios de los que se reputan por cul- tos en la ciudeid ya tomaran el estilo de V. S. para lucir en un dia de fiesta ; estos pedantes por sublimarse andan siempre arrastrados, ve- rificándose , en ellos lo que dijo íriarte: Dum volimi volando imitare pídomas Perncfs « et cascos mbi mnipnnt ¿Ni como lia de haber numerosidad en las composiciones de nriestros Zoilos quando en vez de mezclar oportunamente los diver- 232 sos estilos ellos nos propinan el suhlime cotí' tmuado para romperrios el alma con su* nai- serables^ y eternas rapsodias? Lo digo, y lo repito: nuestra juventud mal aconsejada se va tras de la tarántula, y se empeña eo deborar ios idiomas sin cultivar el nativo para que de nuestros campos les ven- ga á cada paso el desengaño. Deseo, y aguardo con impaciencia las poesías rústico patrióticas que V. S. me prome- te , y entretanto no tenga V. S. ociosa mi vo- luntad de servirle. — Dios guarde or el ad- junto papel entregado al M. R. P. Prior de Sto. Domingo. Dígale, pues, al Oauchi-político que se sirva ponerse en mi lugar , supuesto que él es el pecador , y que se digne librarme á mí de este bochorno , pues la horca no es co- sa que se puede tolerar por mucho tiempo. A Dios amigo: todo suyo jPr. Francíseó Castañeda. Manifiesto de la comisión secreta de justi- cia sobre la ejecución de muerte obrada en la persona del Padre Castcmeda la noche 2Ea I del 22 cíel corriente julio en esta ciuiiüd 'de Buenos Aires, Ciudadanos: no son la Ucencia, el de- senfreno , y desvergüenza las cfue autoriza la libertad de la prensa, al mismo tiempo que se proteje al inocente, caerá la espada sobre los que al abrigo de aquella , lastimen el honor de nuestros conciudadanos, y ataquen las marchas de nuestra gloriosa revolución. Todo ha tenido presente la comisión , quan- do se ha visto forzada á dictar la sentencia de horca contra el Padre Castañeda. El ha sido un infractor de la libertad de la prensa: un compañero leonino de sus semejantes : un fiscal intruso de los gobiernos , un grosero impostor del invencihle ejército de Sania Fe; un criminal defensor del traidor , y ridicu- lo congreso : un apóstol vir de Pueyrredon ^ un imprudente agresor del sistema jurado : un blasfemo impuro , quando nos compará con el hijo prodigo para que encorberaos la cerviz al yugo español.... ah ! se horroriza lá mano al tirar líneas sobre hechos tan atrozesí todo lo ha provado nuestro fiscal con ex- presiones de su elocuencia. Los documen- tos son incontestables en los folletos del pros- pecto Gauchi-politicoi este escritor endemo- niado , empeñado en manchar nuestras glo- riosas marchas^ creia divertir á los ameri- canos con sus zumbo - sátiras , mientras no^ hacia el ludibrio de la Europa. Por tanto la comisión , oido al padrino defensor , ex- pidió el siguiénte decreto , que se ejecuto en la noche del 22. 234 Actos , y vistos.: se declara reo de al- to crimen al Fray le Castañeda ; y en su con- seciieocia la comisión ordena y manda sea ahorcado , y puesta en láminas su persona á la espectacion , con un epitafio al pie que indique la causa de este castigo : arrójese por los parages píiblicos de esta ciudad, reimíién- dose un ejemplar al convento de S. Fran- cisco para que le bagan los sufragios , que se le conceden por pura conmiseración , y lo encomienden á Dios. — Aquí las firmas de los Sexiores — Es co^m.— Rondín , Socr etario. Imprenta de los Duendes. Muy R. P. Fr. Francisco Castañeda : ^ El GraucM-político está muy ocupado, y dice, que Vi P. puede apearse quando gaste, porque el invencible ejército federal va huyendo, y por consiguiente no hay centineía que á V. P. le impida bajar del patíbulo ; aunque ya veo , que V. P. por no ir y venir se dejará estar colgado. Yo celebro que á los Padres les anden tan á las inmediatas para que acaben de creer que se trata nada menos que de su pellejo en caliente , y para que con ese motivo se mue- van á dar la cara , levantar la voz , y hacer valer su autoridad incontestable. — Dios guar- de ; esta matrotta^ como ir-erás , *e lia de^lumado á Ibs mil inara« villas ; procura leer con cuidado , y con res- ^to^ pues las matronas no son tan sufrido- ras t^mo los padres, ni tan tolerantes como los clérigos y frailes. Su. Teofiiantropico. La asamblea general de lasinatronas te- niendo presente el pan'fíeto atribuido al jo- venpe aortas observaciones , junto con la im- pugnación que V. le hace en sus números, con todo lo demás deducido, determiné que inmediatamente fuesen llamadas las señoras imprentas para que exhibiendo quanto en ellas^ hnbiese relativo á los hechos que en unos . j hitos papeles m tañeren pvtáiem m alte- za formar juicio con Ja jiMpapcialidad , qii© corresponde 4 im a.i|g«sto cuerpo: con el mismo importaíiíe objeto maedó m ^iiez^. que las señoras archiveras píiblicas^ prn vajáas compareciesen á la sesiop. iMBcdiaíameete se presentaroe en la bar- ra las seeoras imprentas lleeas de papelea varios, y protestantlo primero de que ellas, fio eran cémpMces en el abii^o de la iiberr tad dijeron ''que estaban prontas a relatan de verbo ad mrbtm quanío en ellas se ba- bia impreso en la década pagada , f en lof meses que van corridos de la decada venidc'? ra" lo primero que ^e les pregunto fue so^ fore las intrigas en las eleccioneB que taptQ pondemba el joven de corta oteryacion. Sobre intrigas c» las elecioim- Entonces quisieron tomar toda^ la par labra pero cediéndosela al % á Ja^e&or?. imprenia de niño* ex^pésitos se dirigió á 1^ asamblea, y habló en este térmicos "mujr poderosa «dñora : bago presente á vuestra al- éeza que el j6v«B alcaliuete , forastero , ó de^f -conocido en nuestro pais se empeña en con- fundir las épocas para dar palo de ciego , y coiifundirlo todo; distingamos pues la época anterior á la instalación del congreso del Tur tíuman, y la época posterior á diclia insta- lación. En la primera época todos los pueblo^ ínas^ 6 menos qiiíídapon en absoMa ipdep^pr 288 dencia de la capital , y ano roías las relacio- nes políticas que los ligaban entre sí — ade- mas de esto ningún poder general existia que pudiese influir eo las elecciones de ca- da pueblo con el objeto de llevar adelante algún plan combinado , y por consiguiente no pudieron liaber intrigas de la clase que supone el clioliilo impostor — en el caso de haberlas debieron ser exclusivamente intri- gas provinciales, fundadas en los intereses particulares de cada pueblo." Habiéndose producido en estos términos la señora de los expósitos pidió la palabra la imprenta gandía que se apellida federal , ó de Carreras, 6 de Enirerios , y escupiendo por el colmillo á usanza de los chacuacos se coscó dos , o tres veces contra la pared , y profundamente afectada dijo con su boca san- ia, y ruhia — kú es que casi todos los que resultaron electos pertenecian al número de ios rivales de Buenos Aires — es decir , del pueblo , á quien siempre se le ha hecho el hoúor considerarlo como el foco de las in- trigas 5 y partidos. Aqui interrumpió la señora imprenta de Gandarillas, y porque no hablase mas la chacuaca federal dijo: reunida pues en Tu- cuman la mayor parte de los diputados ele- gidos por los pueblos, libres de todo influjo extraño , se instaló legalmente el congreso nacional: instalado pues el congreso toca- mos en la época segunda, y veamos como fueron elegidos aquellos diputados que se in- corporaron después de su instalación , y que 289 aparecen tachados por el cliolillo mocoso , pedante , y pakiigaiia. Ei primero que se preseiiía (contieno la señora Gaiidariiias) es el Dr. D. Pedro Carrasco ; pero véase aqui su iiistoria : ei gobernador de Cochahamba B. J. C. y Al- bornoz dirigió desde Jujuí una representa- ción al Director Alvarez en nombre de to- dos los emigrados de aquella provincia expo- niendo los graves motivos que liabian emba- razado el nombramiento de sus diputados , pa- ra el congreso general; no obstante haber- se reunido en la capital la junta electoral de provincia , y haciendo ver que era la vo- luntad de esta concurrir por medio de sus representantes á la instalación de dicho cuer- po : el Director la paso al Congreso que aca- baba de reunirse en Tucuman , y en sesión de 23 de Mayo de 816 resolvió que los emi- grados de Cochabamba pudieran nombrar di- putados en clase de suplentes— No tengo muy presente las formas que se observaron para la convocación dé los interesados ; y aun en el nombramiento— aqui tomando la palabra la señora Archivera publica dijo : ''dados21os pasos prévios que exige todo acto de esta naturaleza se reunieron los que se hallaron en Salta en la Sala Capitular presididos por el alcalde de primer voto á causa de ha- llarse indispuesto el gobernador Güemes : lo mismo hicieron los que exigtian en J ujuí pre- sididos por el teniente gobernador hasta que unos, y otros nombraron sus presidentes: vo- taron todos 5 y entre ellos varios regidores 240 que liabian emigrado: Itera los empleados, algunos electores que habían sido norabra- aoterioniiente en Cocliabamba , y mu- clios siígetos de suposición — votaron tam- bién los gefes 5 y oficiales cochabambinos , qoe iiabian emigrado y entre varios candi- datos resulto electo por una mayoria exce- cfeote el íh\ I). Pedro Carrasco ; se le exten- dieron los poderes , é ifisírucciones ^-y ademas dos de los electores salieron responsables al reintegro de las dietas que se le señalasen ; uno de ellos era de ingente caudal conocido, y se obligó con todos sus bienes habidos y por haber,— He dicho,— Entonces la misma Sra. Gandarillas to- mo de nuevo la palabra , y dijo : Muy Po- derosa Señora , suplico á V. A. se digne ob- servar los dos hechos siguientes por lo que to- ca al punto de intrigas: I.** el Dor, Carrasco luego que él supo el nombramiento ofició al presidente de la junta electoral renunciando iel cargo de diputado , á que aquel contestó , que los emigrados se habian esparcido porque el enemigo abanzaba sobre Salía , y que por ííonsiguiente no podia tomarse en considera- ción : 2° aun dispuesto á admitir la diputación festubo algún tiempo sin incorporarse , por- que presentado el nombramiento al congreso «e suspendió la aprobación hasta que dicho presidente explicase en que consistía la dife- reiicia que se notaba entre el número de los votos que se expresaba haber recaído en el elec- to , y el de los votantes , que aparecía de la« ^tas : salvada esta duda por á mismo pre- m símente de \m moílo iiiequívoeo el Br, Car- rasco íiie mcoFporado.^' Aí(m íbe qtaaodo varias de las señoras im- • prentasáun mhmo tieijapo dijeren — veamos ia liistoria éel Br. B. Andrés Pacheco d© Meló , pero antes , gritó otra, de pasar ade^ Jante adviértase que el ek^iillo resulta aqui como en todo lo demás \m solemne irapos tor que ve visiones, porque nuaca ha sido ekctor el Dr. Pacheco como el cholito su- pone falsamente: el Dr. Pacheco no ha sido mas <\víe raí diputado éo\ partido 6 pro^ie- cia de Tupiza me explico. En virtud de circulares del gotenador áe Potosí , j con ia facultad que el estatuto provisorio concedió (como puede atestiguarlo la ^ra. Imprenta de niños expésñm) -á aquellos partidos que por su distaiitm de U cabial , u otros graves motivos pudiesen coficurrir con sus electores á k fonjuaciofi r.o lo ha pretemlido tratando de las otras provnn- e "s a^i , saolico i«e no se extrañe el q«c nuestras contes- tó¿«es¿an'ta..nbiL generales; .pero ■--¡^^^1^^^^^^^ to r.«ede i.«|>ortar á la nota rte nnrig-.s baya a - "omma Te L individuos qoe han sido electos diputados en el pe- riodo de la úitiow aiministracion dire€Ío-ia.: ••" Dr. D. José Darrag«e;ra.-Dr. D. Vicente López.- Dr. ü. Antonio S.en^.-Brigadier , 0. Mignel Ascaena- íl-Dr. D. Tomas Anchore«a.-Dr. B. Pedro Medrano^ f;. D. Luis Chorroarin.-Br. D. Esíevaa Gascon.-Ff. cIyeta«o Modrigue..-»r. ». Mates Pat«m.-I)r. D. Juan José Paso.— D. José Viamon , corone^ mayor. • Por otra parte : ¡os individuos que han resuMado , elec tos para las juntas electorales no han sido solo pertene k Jes á las dases afm-adas como falsamente supone el cho iilio atrevido sino también de la clase común interpolado ]os unos con los otros, como se ha hecho siempre desd, oue se adoptó la forma de gobierno representativo y com. 4 pueden testificar todas las señoras imprenta* -J^l ho aplauso en la barra) pero aun concediendo (P'-osigu* la señora de Expósitos) que estas elecciones hayan reca do únicamente, en individuos de as clases aforadas , pruí bese primero q«e existia alguna ley prohibitiva de qi^ e estas clases recayese b. elección. 2.» que losmtereses de las ch ses aforados están en oposición con las del paw en genera V se habría hecho loque debia hacerse para poder recoi venir a! piieMo , y castigarlo , pero no al congreso el qw BO es elector de sus diputados. 261 Aun mas descarada es la impostura de quQ los solii^,» los de los regimientos veteFt^nos vota.hae en esim eleceio" íes: es verdad que siempre era redtieido el oiimaro de los jiodadanos que coaciirriao á sufragar; pero p:-'e;^iiiiío iqne íe ha adelantado en- este ramo después, que la lava federal la extinguido todo el orden interior? ¿no iiemoá visto á ^arratea amenaz'^ndo al pueblo con el látigo de la n3 ^eim" iadanía , y no obstante liacerse tle ■ peiieiis por no concur- rir á la sacrosanta, é individua federación santafeáioo-clii- iotoriental ^ y entrerriociiirnaegal con que nos querian des- bautizar? Aqui tomó la palabra la Sra» imprenta de la indepen»- lencia , y d.mdo'otro suspiro dijo: - ¿.Que se Mcieron pues iquellos ciudadanos , que según el joven no aúsUan á las üecciones por no ser cómplices de los crmienes ? Por otra parte~¿que comparación puede liacerse entre aquellas eleq- ciones , y las que se lian hecho hñho el iiiíluio de los clii- ínangos , chimen tos , chimingos, chlmoníxas y cliiin'iogosl insiste no obstante el joven en que aquellas eran ridiculas^ f estas muy san tus. Aqui interrumpió la, imprenta de Pliocion , y aprer tándose fuertemente uoa corbata de vicuña con ñeco de oro, pe tenia envuelta en el cuelio dijo en estilo desesperado^: "los fines que nos habiamos propuesto, son los que santiíican nuestras operaciones' por mas descabelladas que éllas nos parezcan— el asunto grande nuestro era acabar con la teo- crácia , y sacudir su yugo para que ni los sacerdotes^ ni los ancianos den su voto con esas sus hocm kedwndm , y para que las bocas olorosas de los jóvenes é ingeniosos hidalgos nos den el espectáculo de una villa doem^^tÍ25ante , de un Oli- vares intimando obediencias forzadas , de uo Queveílo elec- tor de un polo hasta el otro . polo ; de . un Marino intim.ap- do con una chirimia a los carniceros el advenimiento del an- tee risto ífec. ífec. d:c," Al oir esto la asamblea toda se sorprendió ; pero la Sra. portera pidiendo la.palabm áijo: "Muy Poderosa -Sra. 2^% esta iniprenta. es oiia loca ^ y qinsá mas loca que la im- prenta de Carrera; ú V. A. lo tiene á bien le negare la eetr?da para lo siicesivo=la Sra. presidenta iiizo sena ac cediendo , y la Sra. portera tomando de un brazo a la o- ca Phocioii la saco hasta la calle , y con esto se concia- yo 1^ sesión 3 y fueron de nuevo citarlas las imprentas pa- ra otro dia,— Bios guarde i^c. —Una Incógnita, Mi Sra. Doiia Incógnita : muy sensible le ha sido al perulero el verse despellejado ; pero al fin su pellejo le serví- rá para enzurronar la coca , ya que sus cortas observacioneí ni aun para cartuclios le lian servido. ^ ^ Vale también que el joven despellejado servirá dees- carmiento á nuestra juventud en los futuros siglos moti- vo por el qoal debe consolarse el clioiito, al ver que hablen do sido tan perjudicial empieza ya á ser util á sus coetáneos Dios guarde ^g.—EI Teofdaníróptco. Sü. T E o F I L A N T R 6 P I C o. Eii oT^sm me lia caido lo embarazado que V. se en ■cueiitm para cumplir el oficio de despertador, y desenga ñador ; á cada mso quiere V. dar satisfacciones acreditand en eso misí«o fa violencia que se hace al descargar eso golpes tan repetidos, y frecuentes. Prosiga V., y sepa que está tratando con un públic prudente ; 'todos sabemos que el jugador quando pierde , n solo tiene el recurso de la paciencia , y barajar, sino qu también puede romper la baraja ; el soldado en sus azare tiene licencia militar , y puede en sus quebrantos prorruir pir hasta contra su mismo soberano , y asi vemos que J hizo Eneas en el incendio de Troya como él mismo ce bastante elegancia lo confiesa. ¿Quem non incusavi amens haminumque deorumque . Yo como un furioso di contra los hombres y los diose Este es su caso , señor , y el público que lo advie 263 lo deja en -plena libertad dé romper la bai*aja ^ y pro- ;r militarmente contra todos iiasta que tedos nos unamos ^ ordenemos , y dejemos de ser unos párvulos fiuetiiantes todo viento de doctrina. Dona aburrida de sufrir ingratos estaba también eii mismo caso quando le dirigió á V. aquella tremenda ia que todos hemos ieido con un grano de sal; quiero ir rebajando todo lo que es transporte , y entusiasmo. De mí confieso que soy igualmente generosa^ y que lian dejado de transportarme las ocurrencias pasadas^ pe- í pesar de eso los eclesiásticos desgraciados de Santa Cruz la Sierra me han merecido siempre el mismo respeto , que como V. dice en su contestación son muy aprecia^ I ; también puedo asegurar que no se han ofendido con sarta ^ pues también se han hecho cargo deque toda ella an transporte , solo si desearían conocer la matrona que mandó las ocho onzas para darle las gracias^ aunque lian tenido el honor de recibirlas. Dios guarde cfec. — -Doña harás bien sin saber á quien^ Mí Sra. Doña Harás bien sin saber á quien : las deses» adas circunstancias de la patria son las que me impul- m á tomar la pluma como un desesperado , culpando á os sin exceptuarme á mí mismo para que todos á una temos de la enmienda. Dona Aburrida da sufrir ingratos en mi concepto lie- la desesperación hasta el extremo , y por eso en mi con- iacion le rebajé el tratamiento , pues una matrona sin ntropía no puede ser señora , ni se le debe dar señoría íntras le dure el aburrimiento de corresponder las ingra- ides con beneficios. Yo supongo que á la hora de esta Doña Aburrida ha- salido ya de su transporte , y es regular que conteste sfactoriamente ^ entretanto. Dios guarde á V* S. muchos años honor á nuestro suelo. Es una ingratitud que clama al cielo, Y es una tan hedionda negra lava. Que si no se contiene nos acaba ¿ Que dices ? me dirás : La verdad digo , Y también lo dirá el que fue testigo Del triste funeral , pobre , y sombrio , Que se hizo en una iglesia junto al rio (1) En esta capital al ciudadano Brigadier general Manuel Belgrano. Esos hei óyeos hechos, y servicios. Nobles virtudes, grandes sacrificios Por diez anos continuos al Estado, A Quien dio nuevo ser , (2) no han alcanzado Siquiera el miramiento tan debido Al grado en la milicia conseguido! Ese desinterés, y esa grandeza De alma, en ceder con la mayor franqueza Los cincuenta mil pesos soberanos Para la educación de sus paisanos , (3) En Tarija , en Jujuí , en el Tucuman Y en Santiago Lestero , cuyo plan De gratuitas escuelas ha dejado (1) La de Sto. Domingo en los días 27 y 28 de julio á los quí tieron únicamente sus hermanos, sobrinos, y algunos otros amigo (2) Alude á que fue uno de los individuos que compusieron 1; mera junta en 1810, y á las batallas que ganó en Tucuman y Sa 1812 y 1813 en circunstancias en que hul?o de sucumbir el ÜiSta (3) La gaceta ministerial n^ 62 , miércoles 7 de julio de 18 garante de todo lo que se üice. Con cieftdft por su mano tíabajadó, Tan solo le han servido á que fuera Enterrado tan pobre qual viviera. El magnífico quadro de blasones , Que tiene en el Salón de sus sesiones La municipalidad por ser presente. Qué Belgrano le enviéra dignamente Del alto Potosí, con su elocuencia No ha podido mover á su excelencia A hacer á su memoria con empeSo De gratitud, un raggo el mas pequeño! El haber padecido la mas larga Penosa enfermedad , triste , f amarga Que soportó mortal , por consecuencia De habernos libertado su presencia De inumerables danos inminentes , Que nos iban á hacer los disidentes . No ha servido tan solo á que la historia Lo transcriba siquiera á la memorial ¡Ah ! Señor , que el suceso Lien lo veo Y á deciros verdad, aun no lo eréo. Ni lo tendré jamas por verdadero (Mientras no lo refiera el gacetero ,) Pues que caber no puede en mi éabezá- Que se trate , Señor , con tal bajeza , Y tanta ingratitud al gran Belgrano Gloria, timbre, y honor del sud indiano; Ni es posible pensar que un tal dechado Presente á los patriotas el Estado. A Dios , dispertador de los dormidos 5 A Dios , descubridor de varios nidos , A Dios , de nuestra patria fiel amigo , A Dios , despertador , á Dios te digo ; Y sábete que soy de corazón Ta defensora Gaucha de Morón. C O N T E B T A C I O N. Señora de Morón , si mis escritos R Üsia le parecen tan bonitos Mas bonita es para mi en Usia Esa su genero&ideMÍ , y bizari^ift. Las causas de olvidarnos de Belgrano Son muy justificadas en lo humano, Y á referirías voy según ias veo; Las tropas en campana.... y en rodeo De la ciudad los cívicos á una Custodiando los bienes , y fortuna De los propios, y esí ranos.... su excelencia Auxilios procurando en diligencia Para que de una vez se ausente , ó muera Con su López, y Alvear el ñor Carrera Verdugo por renombre, y apellido, Y verdugo también porque lo ha sido. El gacetero en fin con voletines Tan ocupado está por los quatrines, Que no es dable nos ponga de su mano Si es vivo , ó muerto ei general Belgrano. Mas dia llegará, y es mi consuelo Que gozándose pa/. en nuestro suelo La patria, su gobierno, y su excelencia Demostrarán con hechos que la ausencia Del general Belgrano es tan sensible Como el volver á verle es imposible: Y en su honor, y memoria un monumento Suntuoso elevarán por complemento Que publique á la faz de la nación Del amor de la patria el galardón. El gacetero entonces, cual debia Del héroe nos pondrá la biografía En la ministerial, ó de otro modo Para que la conozca el mundo todo; Y una vez en cada ano con canciones De tan heroica vida las acciones Recordará enlutado el Sud Indiano Al pie del monumento de Belgrano. A Dios, Señora Gaucha, á Dios Señora, Todo me ofrezco á üsia en buena hora , Y en qualquiera ocasión bien puede Usia Ocupar mi respeto, y cortesía. El Teofilañtrópico^ Buenos Aires: Imprenta de Alvarez. N. 18. DEL B E S P E H T A B O R TEOFILANTROPICO MISTICO^POLITICO, SABADO 19 DE AGOSTO DE 1820. Mi S r a. Da. Incógnita. Las repetidas cartas reservadas con que Y. S. rae ha fa- ürecido , al paso que me consuelan , y me llenan de la ñas lisongera esperanza, me afligen también sobre toda K)nderacion; pues ya sabe V. S. que un secreto comonica- o a medias estimula, y provoca á averiguar la otra mi- ad; y SI esta inclinación ó propensión natural d©l ánimo s tan importuna, é insufridera aun en los casos triviales, cuanto no lo será en asuntos de tamaña importancia? Le confieso á Y. S. ingenuamente que desde que me ntere en su primera apreciable carta mi corazón es un impo de batalla donde se combaten de poder á poder la imiracion, el gozo , la esperanza , el temor del mal éxi- el deseo del acierto, la curiosidad también, ó pa^^a ablarcon mas propiedad el zelo , el patriotismo, el espi- ta publico , la adhesión innata á k fiiantropia que anima tan augusta asamblea, todo todo junto causa en mí tal ision , y me aflige con tal reciedumbre que no puedo me- >s de tomarme la satisfacción de exponer á Y. S, con fran- leza el total de mis perplejidades para que si es dable , se •va V. S. comunicarme todo el golpe de luz que necesito ira salir de una ansiedad tan extremosa. Quisiera yo saber, mi Señora, como se ha obrado ese •an milagro de juntarse una asamblea represéníativa de :nSt«; in nn siglo en que lo. penodi.tas nada callan , y ^^^-¿^SÍi ~Sr^q«e cc^o por enean- esos linces c,«e hasta de noche ven clara y palpablemen te los secretos, y misterios de todos los gabineies? oT,; ie'^ también que V. S. con su acostumbrada reser- va m? rXase los sabios dictámenes de esas heromas Zrno So que la asa^T,blea estará ya «««y/ff L" sesiones\«poesto que ha descend.do ya a la xndvv. dualidad de examinar uno por «no «f;'''**^; ^ Ultimamente, SeE«-a , ¿como es n«« » «'f f ^™ ««amWea no U M ocurrido convocar y Uamar a a&amfiiea no «« ^ j feumanas cor- cerdoíes que son la 1«», y »» , i ^riciopes'? V. S. m* haré jasticta si se persuade que ai pr» To-' Sa dificultad no mi mueve el mas mtn.mo^ ^int Sr^-tido sino por una parte el convencimiento de qu. t Í^Xia Tefglüten ke toda asociacon^ humana, « dispersión . disolución, y confusión J^«^ ' J^^bera raít» el deseo de contribuir al explendoir de esa. soñera r aVamblea con el todo de las facultades que me propo» rioim mi sagrado ministerio. „^-t Si V. S. tuviese la bondad de promover esta e»pec L exi la a^mblea no dudo que las ««•««•^,/«P'«?,^"*='f !l Zu en la cuenta y pm- aclamación If ~JÍ„f¿ I eclesiástico para dar nn carácter divino a as kyes que^tei gan .andonearlas ; para este efecto no Sar mucho en aquella verdadera «^^^^,7^^^ dote, ñor nuestro ministerio no somos varones , m nm^' , t!:.!.' á^eie* de paz , colocados en los p»ebte para d« lili un carácter divmo á las Iiii manas insíitucioiies, y. |>ara fo- mentar todo lo bueno y conservar el órdsn^. iiisiooaiido el amor de Bios y del prójiino e». el corazón de la república. En el caso de que sea aíhiiitida k mocioji de V. puede ya contar con tres sacerdotes qoe son un cuerpo \f un alma aun cuando se contradicen : el uno se llama Desengañador gauchipoUiico ^ gugeto que si Usías lo coio- cáran de portero no daria entrada á ninguna matrona mon- tonera , y persiguiria de muerte á todas las cbacoacas. El otro e^ el editor del suplemento , sugeto perdido por la teocrácia ^ y convencido de que sin ella^todo se des- truye , disipa, y aniquila; este seria muy buen árcliive- ro de la asamblea. Ultimamente , mi Señora , si yo lograse ser redactor 3e una asamblea tan respetable juzgaria que habia llegado ya á la cumbre del honor , y que ya no me faltaba maá sino dar la vida por la salud é ilustración buena y bella áe mi pueblo. Aguardo con impaciencia la respuesta de Y, S. y fio Je su discreción y prudencia que manejará este negoció [jon toda aquella sagacidad , tino y delicadeza que exige lo Drítico de las circunstancias.— Dios guarde ^c, ^ MI Despertador teq/ílantrópico mistico político, S T E ó P I L A N T R Ó P I C O. liecifei su ápreciable , y por ella veo los extremos de abatimiento á que lo ha reducido su curiosidad , cuando solo debió haberse aprovechado de mis reservadas para en- mendar sus irómeros^ valiéndose de las noticias que para es- te %o\o efecto por caridad le comunico. Saber como se formo esta asamblea, y si es, ó oo masoiierkt no me negará V. que es impertinente al asue- to que me he propuesto en mis conuinicaciones llenas de oficiosidad y dé peligro. 2tO Yo pertenezco á la sala de las quinientas , nuestro ob- ieto es disfiitir ks materias políticas, preparárlas , formar ios pio^vectos de ley , darles la primera sanción y remitamos en estado al areopag,o que se compone de matronas pro- vectas y y coní^unmdas en la ciencia de gobierno ; ninguna mat^^o^^ia oiie baje de cincuenta años puede entrar en esa sa- la, y á mí me faltan mas de treinta para tener opción á ser adscrioía en el número de esas tan respetables heroínas. . Yo sé que en ese areopago se tratan puntos de reli- £Íon, y qoe son también admitidas las personas eclesiásti- cas ; pero%on aquellas que esláo distantísimas de preten^ derio; sé también que V. no será admitido; pues por su aweciable advierto que es muy impetuoso, y en el san- tuario del areopago solo tiene asiento aquella persona qus como el Olimpo íiec vento pulsatur , et imhri ; y siendo e] ffancliipolítico, y el editor del suplemento un cuerpo y una alma con V. forzoso es que los tres se hallen in eadem im- potencia. . Escuse V. de escribirme cartas ; ni pretenda &aber ma; de lo que yo le comunico , movida nada mas que del de seo de que no malogre el tiempo , y el trabajo en Ja com- posición desús panñetos. Dios guarde á V. muchos anos. 'J^¿¿^¿¿ solfeado rebajan el mérito , para tener ese ' f'^"' plomáticosnháyí ¡hay! para que « *»;r. ) «„e todo l^llev« el diablo; si son tinterillos , hay . , Pa romodars. en una secretaria , en la direccm d, teatro, ó e»' i^l -teatro de alguna ioipreiita aoiique el (ío reniegue , y se aliorque de . rabia. Aíiekopitecos 'maklitos , liombres msigoificaiites^ cono» : y ya que sois tan perezosos , é iiiacíi^^os ^ ya qy^ ?eis de espíritu público inclioaos á algiiii arte íiiecáei* arad la tierra con esas tres rejas cuaciriiplieadas 3 por- »i las claváis eo el coraron de la repíibüca en breve abrá repóbliea^ ni mootonepa, sino árboles secos para cocine . y liaga fritangas el primero á quien se le antoje r la voz de que con ios hermanos no debemos pelear o Está visto que Büenos Aires siempre triunfa de ene- )» descttfeíertos y está visto también que los enemigos ozados con capcite de feemanos la liumillao, la coií- m 5 la vencen , j la despojan; estos nianolo^ son tmen- a no por otra ra^^on áno porque son invisibles y ^ son ¡ibles no porque dejee de ser tomos de á folio , sino ^ |ue Buenos Aii^es eíerra los ojos para no verlos ére- lo que los aniquilará con su desprecio. Buenos Aires se lia de perder sin remedio si en e^ e no varía de conducta , y yo seré céííiplice de su rui- ii 6 por respetos humaTOs , 6 por temor de algún mal 'e que me sobrevenga dejase de ilustrarla en un asufi* [pe es de la Bfiayor importancia. Pero no , amada madre inia , no temas que yo te sea t\ un solo momento ; la lenidad que caracteriza mi udo ministerio me inhabilita fmñ manejar ^una espada , [) la voz 5 y la pluma son la espada bicípite que ma- ula á dextris^ ei á sinistris con libertad civil ^ y evan- ica triunfará deles aventureros que son los únicos ene* os invencibles de mi amada patria. Para este efecto quiero recordar al público la con- ta de la reina Dido la qual viéndose burlada del go- al Eneas empezó á recoger todas las prendas^^ que le ia dejado aquel aventurero pérfido ^ y fugitivo. 21i Interiora domm irrumpü limina ^ . et altos dmscendit furibunda domos ^ • ensem que recludii Durdamutn ^ non líos qu^dtiim miinus in iisus. La iiernfíaiia .de Dido- viendo a.r|iiellos furores de reiíia , y la escrupulosidad con que buscaba hasta ias r pequeSas reliqmas del pérfido traidor Eneas la reconv por ello., y la reina la satisfizo diciendo que el sac dote le liabia acoiísejaclo que redugese á cenizas todas memorias , todos ios recuerdos , todos Jos monumentos aquel varón traidor , y desleal. Aholere nefandi amela juhet monumenta viri Wlandat que sacerdos. Si amado pueblo mió en el Señor : un sacerdote ^ os ama , y desea vuestro bien os exhorta , os provoca os manda que borréis, y queméis todas las memorias nefando Sarratea , y que nada de lo que «él dijo , n de lo que él ordenó , nada de lo que él sujirió , nada lo que él dispuso sea regla, y modelo de vuestra condu* El nefando Sarratea antiteócrata notorio en su prirn revolución contra Sabedra , y otros individuos de la prir ra junta .sugirió al pueblo que eligiese muchos sacerdc para representantes , y en efecto se valió de los Salcedos, los Planchones , de los Saenz , de los Euizes , de los Herrei Castañedas , y oíros Sacerdotes porque vio que entonces estaban inficionados los jóvenes con las máximas antit cratas que han bebido en tanto librito , y libróte de p£ dorada que nos han traido los extrangeros para peF\ tirnos. Pero en esta última revolución el nefindo Sarra con aquella versatilidad política que lo caracteriza vie¡ á la juventud envenenada con la antiteocrácia tomó rumbo opuesto al que antes habia adoptado , y proscrí al sacerdocio privándolo de la elección pasiva con propria autoridad. ¿ Que deberá pues hacer Buenos Aires ? ¿ Seguir el < en de Sarratea contristanílo al clero , agraviándolo , j íniéndose á que coo ei tiempo otro aveeturero anole ictiiado pretextando la exclusión ilegal de las clases adas*^ • Que autoridad tiene el g^obereador mtermo para or- ar, y mandar Jo que el interino Sarratea ordenó^ y idó por un acto de arbitrariedad , y despotíseio ? ¿ni ^ autoridad tiene el Exmo. Cabildo de Buenos Aires pa- privar á las clases aforadas de una prerogativa que iiao rutado sieaipre sin contradicción? Eclesiásticos, Los Eclesiásticos son los únicos que no lian nordesíea- en ia infelicísima , y puerquísima jornada del ano vein- el Reverendo Cxrek en las salas consistoriales, y en balcones de Cabildo estaba para pido; el Reverendo »tañeda en la Catedral decia que el ciudadano por el ;ho mismo de decir yo no qu' ero pelear quando la ciu- 1 era atacada quedaba civilm-nte, excomulgado , ^ y en L!to asi lo estubisteis todos qoaodo os pro4ituisteis vil- nte oyendo á los aventureros , y cerrándoos ios oidos •a no escuchar ios repetidos penetrantes, y suavísimos 'os de vuestros pastor:^s ¡ba .ingratos! ¿quien os ha levan- lo la exi-omunion civil? Es verdad que habéis peleado; ro es porque la masa del pueblo aprendió en ia escuela del jariniento su deber, y casi casi iiubo de acabar coo los rafas , y caraferos. ^ ^ No hay pues necesidad de contristar á ios eclesiásti- 5 , máxime quando aun no liay autoridad constituida que rítiinamente pueda proscribir á. las clases aforadas : ío e si puedo yo asegorar es que los carafas , los carafe- 5 , los yentes , los "vinientes , los sarrateistas , los sole- itas, los vocales villenos , todos los, que ^ nos dieron el feton cruel , y maciao ^ y todos los que sin liacoraos ca- Ndm. 18. s T& eos deskicieron la cara iodos " todos deben ser' tildb iíieqmvocableroeBte exckiyéodolos de voto activo , y ■ ps vo para que no se repitan las escenas degradantes coa c los irígeoiosos hidalgos á cada paso nos contristan. ¡Tinterillos del demonio !' ¿que os ha hecho el clei iSois tan bárbaros que igeorais que sin el clero vuestras i ioFias no lian de servir roas que para volveros á romper cascos? ¡inalditos! leed las historias, y veréis que sit sacerdote , Lotero nada hubiera hecho la Alemania , la S cía la Inglaterra , la E&cocia ifec. ífec. Sin el sac dote Calviíio nada hubiera hecho la Francia contra Valois , Mediéis , y Lorenas ; leed la vida de Bounapai y veréis como confiesa que fue víctima del sacerdocio j que no perseveró en el respeto que le profesó al princij ¡Politicones! leed el suceso de Juancho' Coria , y C pa Coransuelo ; leed el suceso de Caracas , y sí queréis la patada dadla eeiiorabuena cuando no tengáis un pie bre un pan de javon y otro en el aire. En una revolución tan deshecha como esta no ha^ puede haber clase aforada , antes bien todos todos , y I ia las mismas mogems y nlEos son llamados por la su[ ma ley que es la salud de la patria ; leed la historia é Fucela de Orleans , y veréis que una niiSa fue elidida fa salvar á la Francia , y ia salvó porque ella sola no yente y viniente. No digo mas no porque yo no os ame mucho m mmo porque si esto no basta: basta, basta de njajar en h ro frió. Sr. Teofilantrópico. Los nidos que ha denunciado el Gauchi-político í tiiiuaii dando á luz el fruto de sus tareas clandestinas, los pagados dbs ha circulado con alguna generalidaiJ la Lilft és{)écle dé qiie el ém^Oñel máyoi* Í3. ígñádé Alfares ►movía iiíiá representación á efecto de qn'e regresase á \ capital el Dr. í). Ofegorio Tagle , y ella lia., sido ca- ü de afectar el áoiiiio de persona^ qii3 por su caráeler^ entos , y octfpaeion ptiblica^ deberiaii ser mas precaví- ; en dar asenso á semejante c^iiiaiima. Asi es qae un •sonaje honrado por . sus c'ánas , enidicloo , y Im áltoi tinos que ha ocupado en servicio de la república , tuvo debilidad de decirio en un café con todo el aire de mis- io y sorpresa. Yo que poseo á fondo ios seiitimientos :. á<5ii^do ptíédó desmentir mía, inYectiva dirigida á man- ir él honor €¡rte ic caractérisa; pues áunqué el éxpre- lo coronel mayor lo haya mirado con el mas grande des- E;eio conociendo su origen y ohjéío ; iiallo Oportuno él traes- tirio á la Inteligencia del público 3 ñel ápréciadór dé! M«é- D , segiii^a de 'que dará V. lúg.aF en sus páginas á esté líiimicaílo hecho en obsequio' de la verdad. de V. con su mayor respeto y cOíisidéracioá.— ^o'^á: naiencia limpia,— Agosto 15 de 1820. Mi Srá. Da. Cé^éi^l^cíA líMi^ia. Si íiiiéstí*á repúMicia estuviese fatt Mmpiá cótó'o'T. ^. teñdi^ia por Jíonrddos persona-ges á los que Van á loá ea?- j á hacerse espectables con patrañas de tabéríia. Sepa el honrado persoúage qué yo préñeró al Dr. D. k'égórió Tagle , y lo antepongo á todos los canallas y3í¿' íy y víñiertíes que postrados de Mndjds han adorado á la 6ntohéra : áepá el honrado personage que el Dr. Tagle aun lando sea peor de Ib que es en el concepto de sus ému- s no obstante es mejor ^ y mas apreciable que los indig- >s bribones qiié íSe hañ vehdido á sí inismo^^, y á su pa- ia por vengarse , y por apoderarse de una administracioH qué jaraaá lés hiá líáiMdó el voto público. 2t8 Toferos lio se verá libre de personajes honrados qne en li gar de ir á misa irán á ios cafés á fingirse patriotas exa lados / y zelosos de alancear á los caldos para no caer j mas , y salir sieiripre parados. Pueblo santo! alerta, alerta: ciudad de la Santísin Trinidad ! cuidado con los aventureros porque son triaos roiiíper.— Dios guarde á^c.—Ei Teofiíanír épico. Prosigue la tercera amonestación al joven perulero que ]^ ser de arriba ha querido ensenar á los de abajo. Precioso joven: Ya veo que como estamos tan ahí creíste que ia qualidad de arribeño te ponia mas alto q la pirámide para bomitar sobre nosotros la leche , que ¡ co lia mámatele ; dile pues á tu madre , ó á los que gobiernan que si eres tan puerco mejor estás en Cliar( liincado á los pies de Pezuela pidiendo perdón por lia) obedecido á un congreso cuyos diputados no tenian pode suficientes; allá tu padrino Terrazns , aunque eres i antiteocrata , te limpiará la caca , pues los padres sie pre son padres, máxime quando los hijos hacen puchen para que los perdonen , y ademas los hagan administra res de correo, Pero como yo no soy Pezuela debo desmentirte ó r jor será que te desmienta la asamblea general de mat ñas: ponte pues en pie , sácate el sombrero, y el go de seda con listas; no mires á una parte, ni á otra p que la seíiora que habla merece todo respeto. Sr. T e o f i l a n t r ó p i c o. Incomodan tanto los disparates del joven gtrald que muchas matronas argentinas han dado ya en no a iW ; Im peruleras hacen vénm , y se mudan á la antesala luego que empieza la lectora , y las seHoras iodks á cada paso.diceíi que si encoiiírárao e! joven allá afíierita ha- bian de iiacer de su calavera un buen mate para . ciiiclia. -fciii esto la señora presidenta reclamó el orden , é 1h- zo^ señal á las señoras imprentas .para que mstruye¡eii el animo de la superioridad sobre -Los poderes suficientes. La señora de expósitos dijo : "se presenta en primer lu- ' gar el diputado de Mizque B. Pedro Ignacio ¿ivera : es- te sxvreto es verdad que fue nombrado para la asaiP.blea general constituyente, y también es verdad oue para su incorporación influyeron las noticias de que lo habian ree- lecto para el congreso— pero es evidente que entre otras con- sideraciones mas que hubieron, lo que principalmente contri- buyo á que se le admitiese en el seno de aquel cuerpo fue ia de que este individuo habla sido nombrado para dar al oais la consíjíucion permanente , .y no habiéndose esto ve- ;iíicado en la asamblea se le admitió para que llenase el inico , y principal obieto para que había sido nombrado." La señora de G indariilas dijo : "en orden á las ins- rucciones nuevamente conferidas á la diputación de Cor- loba el joven procede de mala fe : es notorio que el con- ;reso manifestó su disgusto en esta parte ; pero véanse los riotivos verJade -os : los representantes de Córdoba como odos los demis fueron mandados al congreso para que pre- cisa , é indispensablemente declarasen la independencia del ►ais , y lo constituyesen permanentemente : lo primero se eahzó en Tucuman pero para lo segtnido el congreso se íras- ado á Buenos Aires ; ahora pues en la cuestión preliminar ue se promovió sobre si se daría , ó no la constitución , y n que se hicieron presentes por los diputados Godoy, Cho¿ [)arin Carrasco, Saenz , y otros las circunstancias de la ación, la no concurrencia de las provincias ocupadas por i enemigo , y otras razones también de política ; ítem se I Jl^.on presentes por l.s ^V^^f^jTio^t:. lmbrta«tes porque co«stitu , c! s p ^ ^ .veinte rfias *scuv.oa ^ qa„ «.^iprlo bs dereclio» d,.„,_q«e.1eb¡a darse la' «o-.» ^ff^r^t^o».. en- cargó I «na co.Bkioe P-^-^^Tj "e^^O Il^exámen, do este á la consideración f^^^^^ü estaban san- ^ disc.>sioa de los avüculos q«« «""J^^,^^ ^',1 „yecto cort Lñados aquellos «•««"^"^•"f^^rXÍoba e Jndo la junta el sufragio de los ^^V^?^^^^ Lum^ , 1f electoral de esta P'^^'""^.,^ "^Xi^Ino solo el ccú^re- atacaba: ^ ^ convenid seg«n lí ló que sancionase la mayoría ^'"'lo'VSTLa resolücion expedida p*rM* ~ Ijo seguouo , t,^h\ú pnncnrnáo como ántes s abba; pero la J'™^^.¿"*f^^^^'^^^^^^^ reparos del congr &o qtie no solo ^f„^Jf" P^'^^^rSci* de L representad. ■m^^no liiej"^^^^''*' '^''ria íamas contrariar el «0 ft« habiá intentado m J7^ J^^^J^^ ^ Babitt pué. de fe dem^ P-b 0^ J ^ÍíoT^.^^ por ef ce 281 m\o9 de la constitución , par euyos motivos resiovaroB la ilausula mn que se hideseo la menoi' violencia. €on esto se concluyo la sesión intimándoles á las se- loras líiipreDtas que Goncurrlemn sin íaita para el dia guíente. Dios guarde ^.^Dona incógnita^' Be todo lo diclio resulta que los dos l^eehos únicos que legaste para probm- Ja insuficiencia de poderes los irL^ aste cholamente , ¡os descarnaste collamente , y los eintas- í fantasma^éricameote para burlarte de io^ abajems , qm í están matando el hambre, y ensenándote el dibujo pa- i pinUr en una horca al mismo religioso que fundó lá cadémia , y la sostuvo con sus lágrimas hasta que vos aoren- leses la arte gráfica. ' l>ios te bendiga , cholo ingrato, para que enmeodándo* i «eas agradecido, y empieze^ á ser bien nacido. Coniinuaipá, S R. T E © P I L A N T R 6 P I C o* Muchas^ matronas sienten imponderaMemeníe los desai- « con que á cada paso es ofendido el editor del suplemen- • : esa Sra. Incógnita , ó ese demonio que á cada paso to- a la representación del bello sexo , mejor fuera que ca- ntase agua para cebar mate al Sr. editor , y no impor- nar á V. con chismes para retardar , y suspender la ilus- ación pública. ¿Es posible, Sr. Místico político, que solo para el itor del suplemento no ha de haber libertad de impren- • ¿que le importa á I>ona Micomicona que el remedio i extemporáneo y prematuro para suspender su publica- >ny quememos entonces todos los libros de medieioa donde aíde Hip6cri.tes están pre.e«idos y aptmtados lo« reme- .lios hasta el fin del muritío. V Dios me perdone, Üeva las cosas hasta el es,tie^ vVorÓne en \lie^ afios ías matronas no hemos he^^^^^ T^'4Jon y¡ nos coacede á íodas la infalibilidad ppl.t ca •^ X'y si hubiéramos corñJo con la administra Olí» lAVll V V^- J Sríndt^ enICbuena la publicación del re ™edio^ hS ocaLn mas oport.na ; pero que sga el peri ^ico cara ver esas cartas al pontífice , et,o« alanés por c ^V^llica, esas instigaciones «j, -"-/^ E^^f^ ^hran la escuela de dibu o que fundo con tanta ehcacia ac( Si &c - Dios guarde Ic.^Dona Ilusiracron pubhca. Mi Señora Doña Ilustración píiblica: tenga V. S^l bondad de creerme : que mas sabe el loco en su casa qi el cuerdo en la agena : yo conozco «1 -Fl«!««"^f ' estimo, pero no puedo averiguarme con el smo de ese m fin niip á V. S. le parece tan esquivo. Enhorliena qL continí^e su pe-^^- l^^^; en alguna otra imprenta porque la de Mvarez esta m. ocncada con el Gauchipolític-o y con migo. ^Sírvie V.S. advertirle al suplementista que en . siendo de medicina es libre para h.blar de cuanto antoje.-Dios guarde &c.-£Z Teofilantrapico. BuBKOs AíRES: Imprkrta db Alvabez. N. 19. DEL DESPERTADOR TEOFILANTROPICO MISTICO-POLITICO. . SABADO 26 DE AGOSTO DE 1820, rosigue la tercera amonestación al joven Anchopiieco , ó Penco ligero del Perú, Precioso joven : tú eres propiamente un Perico lige- , y créeme que si no fueran las alas de grifo que te lian icido de la mala educación que te da el padre libertino é crédulo que te ha cabido por suerte, tú no harías mas le arrastrarte por el suelo , oler donde guisan , j adular todos , como los grieguecillos , de quienes dice J iivenal le eran prudentísimos en puntos de adulación : ¿Quid qnod adulandi gens prudentissima Si bene cpíco. La primera , y principal propküad de los cholos es sí tardos y perewsos en el negocio ageno , pero muy vigilm Íes para el suyo propio : léanse las historias antiguas , léai se las uiodernas , 6 de no léase la relación del célebre gi loeral O. Juan Martin Fueyrredon en que cuenta la i menos célebre retirada que hizo de I otosí , salvando el pi ífíhiohIo, y tesoro de la patria; alli se ve el patrioti loo de los cholos, y la ninguna pereza con que tocah á fuego , y corrian cerro abajo para auxiliar á Pueyrredoi labrándole de mil modos la corona : aun en Tarija , vé se el tumulto espontáneo de aquellos cuícos opas, y ap ticos, luego que sintieron caudales, y vieron á los patri tas en derrota ; todos todos ya no eran anchopitecos , sil grifos 6 guanacos con alas, porque la codicia, y priv da conveniencia era el azogue que les hacia bailar el p lado, la Chamba, y la Cuturriana. (1) Pero sobre todo , donde brilla lo ligero de estos | ticos es en el panfleto de cortas observaciones, á las cti les dice un sáhio amtador cholo que nada se ha contestac para evidenciarnos una propiedad inseparable de todo ch lo que es ser ignorancias su(S constantissimus inconfeso constantísimo no confesador de su propia ignorancia. Esto mismo se ha visto y palpado hoy en la sobei isa asamblea de las matronas: pues interrogadas las ser ías imprentas sobre si en sus archivos existía constancia haberse hecho alguna reclamación por la provincia de Chi cas , ó por cualquier otra provincia en todo el tiempo q él último congreso estubo en sus funcione;^ , contestaron d'as que no, y una de las concurrentas pidiendo lapa hra dijo : (I) Los cliobs desde entonces detestan á Pueyrredon , y tanto Buenos Aires como por todas las provincias no pierden momento, ocasión de desacreditarlo, sjcdiiciendo ingeniosísimamente á los incau jjuiteños ^ y no porteños. Sobre asunto be reclamaciones. Moy poderosa señora : la mejor prueba que puede dar-, para coiiveocer de que no se b.a lieclio tai reclamación r la de tuarcas es que entre los diputados de miP.>ÚU ovmcia se^ lidiaba el Sr. Br. D, Jaime SodaSez/ per» fiage á quien se le supone -¿que se le supone? (pre^ nto á ese tiempo la señora de Expósitos) personao-e á len se le supone (continuó la que antes tenia la pal abrí?) tado , sni que yo sepa porque , de los semimienios mm^ ho- rables , y justos , y no es presumible que hubiese entra á manyar la supa del congreso, y muclio menos Iia- f contmuado manyando la^ supa sin liküer mérito ^ siquiera a vez, de la reclamación con que- nos acatarra ahorá el olillo anchopiieco. Ademas cuando su codiputado el Dr. prano hizo reiumcia.... (entonces volvió á interrumpir la íora de Expósitos , y habiéndose trabado controversia en- una , y otra sobre el modo satírico con que la primera^ bia pronunciado las palabras- personage — snpone—sew lientos — honorables— justos)- la señora-, presidenta impuso jncio, y res@rvando este incidente para otra ocasión, man- que continuasen. Después de un corto intervalo , en que se guardó un )fundo silencio , la señora imprenta xle Gandarillas , co- í encargada que habla sido de registrar todos los asuntos , e el congreso ^ trató en k ciudad del, Tucuman , tomó palabra, y dijo: muy poderosa señora : la reclamación , e segon asegura el cholito anchopiteco , hizo el diputa* Vuines es tan falsa como todo cuanto asienta en sus •tas observaciones : yo provoco á todo el mundo á que me señale el lugar donde existe tal reclamación , en el icepto que de existir consiento que desde aliora se rae ílare , y ^ tenga por una cliola ancliopiteca , y perica ei'a. Iba ya á levantorse la sesión cuando se advirtió por «nf^de ln« ssñoi-as asaniblebte^ , que imda se había expues to al uSarse do la provir.cia de Ch«-ca. sobre las pa.U nneel ciioliUo refiere acerca de la conducta p^SS:»: r.íSk.es.Malévb, Irlarte , y Terrajas ppe.idema deseosa también de que este punto e^4rWe coa toda preferencia, ya hab.a dispuesto en virtn Te ríovidencias^eonó^Bicas co— pero á este tiempo una representanta llamada D. Jam Iv'Uum , no obstante cjue poco uso hacia de la libertad c h " la": y opinar que Wa co>„o todas alego que por asistencia á las repetidas sesiones se había debilitado su j Z y le Sabia resultado un ataque al esióraago, ataque qj Sa'con Biayor fuerza y des«Kr, por lo c«al redmiaha la hora, como siempre *'""¿tot:ert";eside„ta anuncié á la sala que era; conclS asesio. pero bajo lacualidad de que se expr^ en la acte no haberse tratado el punto por el mal estoM «o de la Sra. D.a Jaima Sudama. Dios guarde é¿c.—U»a Incógnita. Invedim eonira hsfedígrafos féderi-mont^n^ros de M y de amera. En el aSo veinte de nuestra era cristiana casi hemos do desbautizados por unos hermanos que ««^ ^¿^^^^^^^^^^ «oche abusando de nuestra confianza, y^^^blandonos er lengua para cortarnos la lengua, «impedirnos hasta el tf]pr dí^cir e;,ta boca es mia. Advirtieron ellos nuestro carácter franco y genere palparon cuan nlagüeKo era para nosotros el titulo de t maLs, y con nefanda perfidia juzgaron que la frate, dad era el ñmco que les descubríamos para vendernos ímrecrarno.s ; los de adentro llamaron á los de. afuera di- !Íéiidoles que ja era tiempo^ porí|ii8 hi kermaiiilad esta- ba en puotO'^ y eo pimío de caraoielo, áccipe mmc danaum ími'dks , et crimine ah mo disce omnes. Los iieníiaoos Carrera, y López se presentan eotoE- •es^con seiscientos liermaíios iriveiid bl es ; como lieroianos ¡arísüiios anunciaban la paz, y unión coa las provincias peí* ina parte, y por otra nnestros mismos pacificadores nos nandaban conm amos é insultaban con las apnias en la nano como tiranos; las palabras eran de paz, las obras de lonquista ; los saqueos , los robos , las violencias , los agra- los mas patentes eran no mas que calumnias inventadas >or^ los agentes de la antigua admisíracion , y nosotros no iebiamos creer á nuestros ojos , sino á los del ejército fe- eral como, á hombres incapaces de eagaSarse , ni eno-a- iarnos. ^ El pueblo de Bueeo^ Aires tan bravo como .p-eneroso eseaba abrazar á sus hermanos , y aun se dejaba a&aer del uice engaño como aquel venerable ciego que al oir la oz dulce del hijo menor se dejaba sorprender para des- argar sobre él las bendiciones, que tenia destinadas para el nraogénito ; pero la montonera no entiende de nobleza; ella m groseria aprovechaba los momentos de sueno, y de ítargo; nuestra moderación en su concepto era flaqueza, uestra deferencia cobardia hasta que precipitándose de lan- e en lance nos ha provocado á que le hagamos conocer, jen á su pesar, los efectos ominosos de una generosidad rendida, ¡chacuacos! en vano blasonáis de que está á vues- ro favor el concepto público ; tampoco tenéis de vuestra par- ? la victoria; no es fácil sorprender dos veces, y si la asion de madre llegó á disminuir el conocimiento de esta elebre capital, eso no ha sido mas que para comencerse lenameRte de que sois hijos ingratos , y que habéis apro- echado la ocasión, y las circunstancias, para despleg-ar ía infundada emulación con que desde el tiempo de los rX^l^abei. rr.hmlo ánaa n«drc que siempre y ahora ma, 0-4 r«a«i os ba eviJeMÍado , so amor y particular canno. V« ««fe«r «m í!«esíros fternwnos; esta era nuestra v'os s-e«erai desde que nos pedisteis la V^^f^^^ \^mos <»fV<=cido el objeto de vues ira venida , la paz de los sepulcros es la que procla.ia.s ; andai 'buscando Sois inciviles hasta la última diferencia ha beis en diez anos perdido todo el pudor, y vosotros so s el a gumento mas demastrativo , y evidente f ^^ --^^^^^^^ tPíiPiYios los arpent nos de promover y tomentat a toj trance la buena^, y bella educación de nuestras gentes par evitar el cSigo fcmidable que Dios ha ejecutado con vosc tros deiAndoos en manos de vuestro consejo. No obstante estas que as tan amargas , ^«^^«^ T« nos Aires es madre, y lo será siempre , brindándoos co Ta^z'-urosa , y 'nJ montara. , descatólada e indecen 'Temed á Dios, si es que entre vosotro» ha quedac r^.tro de la Religión santa que hemos heredado de nue ro antepasados; y creedme que el Ser Supremo ante quK os laceXTresponsables de la sangre fraterna protege por alixun tiempo seáis el instrumento de su indignación j-^'^C^mZnas argentinas os har.n ^^^^^^^^^ «uestras tropas tengan a menos el v.aürse con vosotros. 2S§ Querido Hijo. ■ Te múnno que procures cuanto antes daroos el pri- er tomo de la colección de tos números añadiendo, por odo de apéndice, las amonestaciones al americano , los aniliesíos del filósofo carancho , la arenpa inano-ural del bujo, la pracion encomiástico graír.ikioria de la'' sociedad ofalantropica, y si puede ser en el primero, ó de no el segundo tomo nos darás lastres cartas patrióticas di- luidas al Santo Padre Fio Vil. En adelante procura moderar el estilo á proporción la enmienda que fueres advirtiendo en el pueblo , pues ' mas bien quiero que te amen, que no el que te te- m las gentes.-J3íos te guarde Dona Fiíantropia, Amorosisima 8ra. í¡' amahiU sima madre mía. La insinuación de Vuestra Alteza Imperial es para mi precepto que cumpliré con la brevedad posible, aun- B no con la prdligidad que yo quisiera porque de al- nas piezas no lían sobrado ejémplares , pero á lómenos )curare dar hasta cuarenta y oclio tomos de las que liu- re ejíistentes. ^ Por lo que toca á moderarme en el estilo basta que A 1. asi me lo prevenga: yo habia pensado hablar de- peradameníe por el espacio de diez ano* en pena del mcio criminal que habia observado en la decada anterior X.^TTA^f'' de cera, y ánimos generosos ^iian recibido la corrección no solo con docilidad , y be- ^leneia , sino también con acción de gracias; solo con ixauchi-politico se han desmandado algún tanto, pero ha sido por lo que tiene de federal, y moníoiierl Dios guarde a V. A. I. muchos años para que reí- ao en nuestros corazones no necesitemos de coiistitu- } seamo» como los justos que no tienen ley, porque habitan en Dios , y Dios en ellos.-^M. V y M. A. S^, Pe V /l. I. — Humildísimo siervo, y perd'disimo escla-j El Despertador Teofd mirópico mistico político. Tres años ha que conservo entre mis papeles una dé- cima glosada, que si entonces era una historia de lo que sucedía, ahora puede tenerse por una profecía de lo que está sucediendo en el ano veinte de los montoneros fed.fra- .os avornm nomina scripía suni in iihro viice, cuyos nom- hre/esíán escritos en el libro de la vida, el cual libro la lápida sepulcral de todo porteño que no despierte a l ukio de las cadenas que se nos están preparando por ma no de los federales, vendidos á nuestro común enemigo. DECIMA. La Patria está al espirar , La libertad al caer. El sistema al perecer , La unidad al acabar. El despotismo al lograr , La venganza al conseguir, El egoísmo al lucir , Y el español arrogante Está á gobernar constante y el patricio al sucumbir. GLOSA. Pezuela se halla triunfante, Randeau desapercibido , Osorio bien prevenido , San Martin no muy pujante. Artigas sigue constante Sin quererse apaciguar, Vamos sin duda á acabar Pues con suma indiferencia Vemos que de su dolencia La Patria está al espirar. Buenos Aires estenuado, Montevideo perdido, El Paraguay desunido , Todo e! Perú dominado. En tan lamentable estado Todo lo llego á temer, Nadie quire comprender Que en tan triste situación Está por la desunión La libertad al caer. El despotismo en su punto, egoisuio reinante, i honradez casi os¡)irante , patriotismo difunto. j(Ío es de maldad conjunto i bueno se ve caer , malévolo ascender , asi está si no me eng'año II este visicsto año i sistema al perecer. Los i>arlidos mas pujantes , m buenos mas perseg-uidos , js malos mas proteg^idos , js federales constantes, js sarracenos volantes, 1 patricio al espirar , i anarquía al comenzar, n su trono la ignorancia , jr el suelo la constancia^ 1 Unidad al acabar. I^a verdad obscurecida, 1 mentira entronizada, a. ociosidad encumbrada , a diligencia perdida. 1 ciencia muy abatida , * ojeriza en su lugar, l interés en altar , 1 honor en panteón , l sigilo en embrión, I despotismo al lograr. La humanidad se ha perdido, a caridad se ha fugado , a humildad se ha sepultado, a prudencia se ha extinguido. ii justicia al cielo ha ido , la gala se ve lucir , II lujo se ve subir ¡n mengua la caridad, ¡stá en auge la impiedad, •a venganza al conseguir. 291 Se ignora que es amistad. Mas no lo que es felonía i Se j)ublioa la hidalguía Y se ejcroe la ruindad. Ya no hay liberaliiíad , Li piodnd está ni snorir, La conciencia al sucumbir; Li religión en apuro , El mal pensar en seguro, El egoísmo al lucir. El dinero no parece, Y anda por las nuves todo; Ei ingles encontró el modo De lograr lo que apetece. Todo bien desaparece, Se ve premiado el tunante. Favorecido el pedante ; Todo servil ensalzado , Todo patriota humillado Y el español arrogante. i Que podemos esperar Cuando imposible es la unión Y en tan triste situación Aun se desea mandar? Que al fin se vendrá á acabar lu í libertad principiante , Que no seguirá adelante Nuestra entablada opinión Pues España con tesón Está á gobernar constante. Nuestra infalible caida Quien la ha ocasionado es Un descocado mteres Una ambición desmedida. Desunión envejecida, Y prurito de lucir,... Ya veo que á conseguir Llegó el español su intento Pues siempre á ello estubo atento Y g1 patricio á sucumbir. Primer Problema Político Heligioso, ¿Podrá Sud América acoger benignamente en su se» NüM. 19. B Mffaca,«i, V fú.vúlia del patriarca Abraham faltar las iíivioiables leyes de la religión, y de la política/ APos pasados si amanezca para ellos el ám del Benor , el 4m grande de ízrrael nos unamos con ellos, y ellos con nosotros en la sola fe; entonces verán ellos^^mas alto que las noves que desconocieron y enclavaron , el cual lleno do mise- íordia les dirá : "Yo soy vuestro hermano á quien vendis- eis, no queráis temer, ni os parezca cosa dura el que le hubieseis vendido:" Ego sum frater vesier quem mn^ iisfis , accedíte ad me, ñeque- durum vohis ese videatuir od vendidistis me. Nuestra Iglesia Católica en los siglos de barbarie juz- que persiguiendo á Israel hacia un obsequio á Bios ; ello es que tanto el sacerdocio , como el pueblo cristia- por un exceso de piedad , y religión llegaron á persua- •se que el santo bautismo los constituia , y declaraba co- sionados en toda forma pam vengar la pasión , y muer- de Cristo en los hebreos , y aunque en nuestros dias Iftz natural , y las Santas Escrituras disipando ei fanaíis- > nos han reducido á la razón, y al buen sentido, pe- no obstante es muy cierto que en la culta Europa du^ aun la prevención contra unos hombres, cuya existeir- es el padrón , y monumento eterno de nuestra fe , y de estra esperanza , como que en la iníidelidad de ellos con^ te nuestra riqueza , y en su reasumcion consistirá al- a dia la opulencia de todas las gentes que pueblan núes- • globo , como expresamente nos lo asegura ^ y proností^ San Pablo. Oportunamente me acuerdo que Haab la meretriz en rico , no mas que por haber acogido benignamente á los ploradores hebreos , mereció no solo escapar del degüe- , sino también entrar como entró en el número délos gustos progenitores del Mesías; yo creo, y espero que d América se hará acrehedora á iguales favores si por )íritu de religión y catolici&mo llega á extender una ma- benéfica y protectora á esa esposa adúltera , que Dios ha reprobado , ni repudiado en manera alguna , aunque ^Le ae,sierrada para recogerla algm dia in miseraU. "■'"V^oC'erfwabuena lo, hebreos establézcanse e. * mérica conw se han establecido en Roma, y o adore, Aratrica, cu.. ó á lo menos ajvuarden coi gar muy distinguido. Segundo problema político religioso. ■ Pod>-á Sud América tolerar en su regazo á los dis^ pnlos' de Volteire , Volnei , Lebrun y Brohmbroque . Faltar 4 la« leyes inviolable, de la religión, y de la i litica? Francisco María Voltaire á mediados del siglo P>« concibió la idea poética de regenerar la Europa en lo So, en lo moral, y en lo político; p^a este efe S de ridiculizar lo'visibie é invisible, / .PO^ f"*» sus manias logró atraer á su devoción el mfimto numero Tolnei siguiendo los principios deTrancisco María c< BUSO un poema demostrativo, y pronóstico , en el qual Eraba la próxima revolución de Franca , y pronost rt ruina del sacerdocio, y con ella la ilustración, cificaciou, y beatificación del linage humano. Sucedió efectivamente la revolución, pero el pro, tico se verifico al revés; quiero decir que la t rancia 20i> fue sumergida en n limar de sangre liasta que Mzo su níeslon pública y solemne , protextaiído á los pies de .0 Víí '.'que los peiisaí ¿sien tos iFrelígiosos son impolíticos , que todo atentado contra el cristianismo es un atentado ntra la sociedad'' Al abriío de nuestra revolución, y so-color de una alditaniente entendida libertad , y tolerancia se van fea^ 3ndo comunes los libros que prepararon , y abortaron la ca- istrofe francesa , y muclios mentecatos estudian con empe- ) sus máximas , y aun las propalan sin advertir que por o mismo no son liijos , sino vivoreznos de Sud Araérica , le algún dia la liarán llorar lágrimas de sangre si el cle- . , y fas autoridades no se empeñan en cortar á todo traii- ; la gangrena que gracias á I)ios aun no ha. ocupado las 'ceras de nuestra república. La falsa filosofía es contravando en América pero ¿que aporta? ella se nos entra al descuido , y con cuidado; ella )s vende sus efectos ^ y entra en nuestros pueblos vendien- ) sus drogas para tiranizar algun dia, y conmover los es- íritus; nuestro país ha proclamado la religión católica, 5 ha ofrecido toda la protección del gobierno , y todo el íspeto de los particulares ; pero esto no basta sino se per« gue el contravando. La libertad , la tolerancia jamas puede autorizar al ma- isterio del error; antes al contrario la libertad, y la to- írancia debe emplearse toda á favor del que persigue á 3s que siembran falsas doctrinas; toleremos enhorabuena al irtuoso quando arrevatado del zelo impropera, anatema- iza, y maldice al falso docmatizante. ¿Que haríamos con el que nos ensenare una falsa tác- ica? ¿que haríamos con el que nos enseñase á doblar la odilla ante el retrato de Fernando séptimo? ¿tolera- iamos á un misionero que ensenase , y predicase contra mestra independencia, y sistema político? luego la toie- -ancia tiene sus límites, y el empeño en no deslindarlo^ 2m _ . . puede muy bien caliíicair^e por delito de alta traición ei nuestras actuales circuDsta.iicias, Fuera Camilas 5 fuera canallas: morid, morid in fames, y sabed que en Sud América no liay un solo pa] mo de tierra para lósateos, impíos, é incrédulos que coi el falso título dé filósofos docmatizan contra la religión se burlan de la piedad, y ridiculizan nuestro culto. Por una casualidad be encontrado entre mis papel< la adjunta carta atrasada dirigida á nií por una matron paraguaya ; por su contesto he advertido que la tal cari es de feclia atrasada , pero siempre viene bien porque sien pre viene al caso , y viene al caso porque trata del oso que para nosotros lia sido fuerte animal. COMUNICADO. Sr. Despertador. Muy señor mió : una de sus queridas matronas advie (*) Canalla es el que desconoce á su padre, se avergüenza de ^ lo burla, lo insulta , &c. por consiguiente los antiteócratas , y todos--, que habiendo nacido para Cristo en el santo bautismo se averguenz de Cristo , lo maldicen , lo blasfeman , y son enemigos de su cruz , t dos esos andan por las sendas de Canán, y son canallas según to la extensión del significado, ó son como aquellos hijos de Babilonia c vas cabezas deben abollarse contra las piedras : el modo de escarmeni a éstos es tildarlos inequivocablemente valiéndonos mas bien de un j dio ó de un protestante que de ellos para les empleos públicos ; pí i como los conocerémos ? Respondo que muy fácilmente; porque Ciios t ' cen «-ala de la incredulidad para captar la voluntad de los necios , y t cerse'' partido entre los muchos que maquinan su perdición , y la nu( tra- pero aun en el caso que ellos disimulasen, á los pastores toca conocer los lobos, y separarlos del rebaño ; dése importancia a los cun 5^ todo está compuesto; de no, no. ^ m escrupulosamente , qUe la imprenta del célebre Phocioi* vuelve con agitacioii á ilustrará Buenos Aires. Yo pres- lo de la venalidad de esta imprenta aparecida súbita- ate en los moviniieíiíos de los seiiores — Sarratea — So- — Ramirez — López , y oí^'os progenitores de la anar- a. A lo que únicamente me címo es á preguntar ¿ Por ) el señor i iiocion , después , de abolir el soberano cen- so , el director , y las demás magistraturas de nuestra iedad teocrática, lia guardado silencio? ¿Y por que hace sudar la prensa con posta al SeíBor de Pueyr- on , y con ilustración al pueblo que lo tolera ^ acri- liando al estado eclesiástico — al estado militar — -al es- o de los señores abogados? Sin duda el Sr. Phocion , opina que ni el clero ^ ni el litar , ni el abogado son capaces de adelantar el curso de ateísmo — de su incredui dad — y de todas sus logias ;mal- > sea Voltaire , y toda su generación ! Mi padre capellán , mi agitación en materias de re- lon , me obligii á hacerle esta advertencia : V. si gusta értela en su célebre periódico ^ que no está demás. — Lm r aguaya, P. D. Por la imprenta de Alvarez ^ se ha publicado una ebre exposición de la conducta pública del sacrilego vear , que en su directorio supremo mandó el Domin- de la Resurrección del Señor á la horca á un hombre.... liero decir : que este sacrilego , este adúltero ; este que iso llevar el nombre porteño al Perú con los carruajes e le dispensó otro maldito como él , ahora nuevamen- amenaza á Buenos Aires con espada en mano. ¡Mal- o sea Buenos Aires , si hace deprecaciones por seme- ites Voltaires. — Vale, Contestación. Mi Sra. D.* Paraguaya ; tiene Vmd. mil razones , y 2ame que si los porteaos fuéramos paraguayos otro gallo nos cantara ; pero nosotros los porteños ni aun cuando nos azotan s:\bemos decir mi jermauo ayúdamelo á querer mal. Se nos ha puesto que las provincias están muy agra- ffeciclas , y que el solicitar nuestra hermandad es para dar- nos tortas y pan pintado , sin advertir que Sania Fe , y el Entre Hios nos han hecho córner la torta de Belén. ¡ Bendito sea el Paraguay ! Bendita sea su discreción pues nos ha hecho ver, y palpar que cuando todo turbií corre ^1 buey solo bien se lame. Repítame V. S. sus apreciables , y hágame el favor d< contarme entre los para2;uayos pues yo también quiero sei espartano. — Dios guarde en lugar de leer y aprender la doctrina de la Bacion lee T estudian todo lo contrario. Habiéndose retirado pues las híspano-americanas , y indias quedaron en la sala puras matronas extrangeras entonces una señora norte-americana dijo: este joven se e peña en sostener esta novedad sin duda para que si ac ío eliíe-1 á él sea inmediatamente admitido sin que preo la calificación de su persona; pero esto sena á la moda ninguna parte, á lo menos en la constitución üe ios lista Unidos al art. 1.» de la ses. 5." dice "que c-ada sala sert juez de las elecciones, votos, y calificaciones de sui n mos miembros." . , Una señora inglesa dijo : eso mismo se hace en el ] mas libre de toda la tierra que es la Gran Bretaña - Usias si gustan paeden verlo ahora mismo en Uelolme. Una caraqueña dijo entonces: mas fácil es verlo ei reciente constitución de Caracas art. 59 donde dice calificación de electores , calidades , y ad^iisioii de los pectivos miembros será del resorte privativo de c¿ida ca- ra de." Entonces una india charrúa qine estaba en la barra ndo que las conoTesaiitas no hallaban dociimesitos , ni mplar en que fundasen los desatinos del perulero pidió palabra y dijo : muy poderosa señora , aunque no soy congreso pero me ha de permitir V, A. que para iostruír ánimo de la superioridad haga presente que el joven pe- ero cuando se «j^plicé asi tenia meckos , y mny recien- ejemplares. ''1.° El del viejo hervidero o purificación de tigones ; 2.° el del nuevo hervidero ó Purificación de So- Dnes , Lopones , Alvearoiies , CarreronesS : 3.'' en el hor- ^uero de hermanos cop quienes no es lícito pelear ^ y el hormigero de gefes hebdoma-larios , y gobemadorés do o á polo ^ hermanos de ánimas , candeieros ^ arandelas , eracion , traición , cholos é¿c." Inmediatamente sacaron los pañuelos las señoras para ener la carcajada pero no fue posible ^ pues hasta la íttia presidenta se dió un feroz porrazo contra la teste- porque no pudiendo resistir el ímpetu de risa hizo m oluntario movimiento hácia la testera que le hubo de tar muy caro. Volviendo en sí la presidenta " hím sena á las señoras prentas para que informasen sobre lo acaecido con Moí- , é Isasi para ver si siquiera por casualidad llegaba el •ulero á decir alguna verdad ^ ó acertar en algo ; pero 3 esperanzas! Una de las imprentas por abreviar hablo por todas, dijo: "tan falso es que el con;3:reso no quiso recibir á )ldes sin causa , como el aue redmio á ísaza sin motivo : congreso estaba calificando la elección de Moldes, cuando diputación de Cuyo entabló una acusación formal contra e individuo, á que se agregó luego otra isiiciada por el 1er ejecutivo contra el mismo : el congreso suspendió ei <-^:án^en de la acto, y comisionó á vanos iMw de s ; se^o rara que abriesen „„a sumaria mforraac.o % Te r' taba^erlücando cuando D José Moldes desapav c;¿, y remaneció en Salla donde fue preso por Guem (debe tenerse preséntelo que entonces era Uueraes pa nue no pe tíisa que obró de acuerdo. ) ^ Casi otroNanto sucedió con el diputado Isaza : en revolucione, de Córdoba acaudilladas P»^ Juliies se ha complicado abiertamente este mdividuo ; en Coidoba n Z,- exterminada aquella facción se le formo «na ca. en que resultó plenamente justificada |' ""n de aquí resultó la prisión de ísaza. &c. ;e- erales: que forma de la voluntad común la ley suprema 3 la voluntad individual? ¿Quien puede resistir al imperio } un gólíierno bienhechor que con una mamo hábil , ac- va , y poderosa , dirige siempre , y en todas partes , todos is recursos á la perfección social , que es el único fin de iS mutaciones humanas? Con todo , por mas lisonjero que arezca , y efectivamv?nte sea , este magnífico sistema federa- vo ; no es dado á los venezolanos el gozar de él repenti- amcnte y sin salir de las cadenas. No estábamos dispues- para tanto bien : el bien asi como el mal , causa la muer- í cuando es excesivo y viene de repente. Nuestra cons- tucion moral aun no tiene la consistencia necesaria para ícibir el beneficio de un gobierno completamente represen- iivo , y tan sublime como el que podria ser adaptado en oa república de santos. ¡Representantes del pueblo! Sois llamados para con- igrar 6 suprimir cuanto os parezca digno de ser conser- ido . reformado , ó restringido , en nuestro pacto social. vosotros pertenece el corregir la obra de nuestros pri- leros legisladores: queria decir, que á vosotros toca en- ibrir una parte de las bellezas que contiene nuestro c6- go polític j; por que ni todos los corazones están forma- os para amar á todas las beldades ; ni todos los ojos son i pnces de soportar la luz celestial da la perfección. El bro de los apóstoles, la moral de Jesús, la obra divij^ia ue nos envió la providencia/'para mejorar á los homb;*es, tan iblinie , tan santa , es un diluvio de fuego en Constrati- opla , y la Asia entera ardería en vivas Itaioas , si este l)ro de paz se les impusiese repentinamente por código de ¿ligion , de leyes y de costumbres. ''Seáme permitido llamar la atención del congreso en na mciteria que puede ser de una importancia vital. Ten- emos presente que nuestro pueblo no es el europeo , ni el mcricMno del Norte , que nnies es un compuesto de ATri- a y América que una emaaacion de Europa ; pues hasta 312 f la misma EspaSSa ileja de ser europea sy^ng'' cana, por sus instituciones, y por su carácter. Es ini. posible señalar con propiedad á que famil.a humana per-| Lnecemos. La mayor parte del indigéno se ha an,qu lado, el em-opeo se ha misturado con el americano y con el afr. cano, y estos se han ligado con el europeo Naodos to- dos en el seno de una misma madre, nuestros países di^ ferentes en origen y en sangre, son extrangeros, y todoi difieren visiblemente en la esencia: esta desemejanza ra, Sn efecto de la mayor trascendencia. Nosotros m siqm n conservamos los vestigios de lo que f«""o^ "'l" 'eci. po: no somos europeos, no somos indios, sino una especi. ^ledia entre los aborígenes y españoles. Americanos por na cimiento y por derecho europeos, nosha lamos en elconflit, ío de disputar á los naturales los títulos de posesión , i de mantenernos en el pais que nos vio nacer , contra J oposición de los invasores : así nuestro caso es el mas traordinario y complicado." Como por desgracia la gaceta de los miércoles del tenerse por un papel incendiario manejado por un zoilo n. torio, encargo il público reflexione sobre la omisión d plan de instrucciones prometido en el discurso pomposo d. número anterior de la gaceta últimamente publicada. Una de dos, ó el anuncio se dirigía no mas que a col mover al pueblo para volver á federimontonearnos , o pa llenar la gaceta de cualquier cosa como siempre, o para e plorar los ánimos aventureramente a usanza de carajas carqferos. .^^^^^^ Sr. Teofilantrópico. , He leído la gaceta délos miércoles de 30 ,^l^SO^J%'^^'^Jl^^ por los documentos, y comumcaciones que de «^¿en de Go^^^^^^^ íor se publican relativos á los tratados, o armisticios que ^apropie desea que escarmentar á los de adentro, y de atueia paia sorprenderlo no sea obra de todos los días. 313 Buenos Aires tiene datos positivos de quis - rfiuchos que á no poder as se han batitlo con los montoneros , tienen quiza mas necesidad (ie ^¡timarae, y purificarse que los que están purificándose en los calabozos ; la Cuna. Que se vea luz , y vamos claros ; después de los sacrihcios que ha cho esta provincia para ponerse en armas contra esos caní vales mon- races ; después de tantos agravios inferidos á este pueblo bajo la to- rancia y protección de los Carreras , López , Alveares , y Ramírez ; !spues de los preliminares firmados con la sangre de los porteños en in Nicolás , y Pavón ; últimamente después de tanto y tanto que ahora } hay tiempo de numerar ¿ es creíble ni aun siquiera posible que nos quemes ante el salteador Ramírez para que se empeñe con los sulteado- s López, y Carrera para que nos hagan el favor de dejarnos en paz? ¡ Es fuerte desgracia por cierto la nuestra ! Pero Señor Teofilan- ópiüo esté V. seguro que mientras Buenos Aires no exija como base •eliminar indispensable , primera , y única el que sean entregados Car- ra, López , y Alvear para que satisfagan nuestras quejas, y se vengue i ellos las de nuestros hermanos, nuestros hijos, nuestros esposos &c. ientras todo esto no se haga tenga entendido que nuestra ruina es cier- , que es indudable nuestra degradación, y que la montonera está en aestro seno á vista , y paciencia de una administración , en la cual no «nemos motivo de confiar. ^ Si , señor mío , la razón es porque estos pasos degradantes, y otra se- eno interrumpida de iguales pasos que estoy pronta á manifestar acreditan iie el interés de llevar^adelante el plan de hacernos el ludibrio, el juguete, la víctima de esos carniceros , arde aun bajo las cenizas á expensas de uestra satisfacción y descuido. Dios guarde &c. — Váycense 6 engañar al diablo. Mi Sra. D.» Vayanse á engañar al diablo : muy señora mía : si todos an sido pecadores me parece á raí que V. S. debiera hechar tierra sobre ido, y atenersé á la nueva vida que debe V. S. esperar de unos hombres bochornados hasta el extremo. x ' * i El gacetero , por ejémplo , adoró á la gran bestia , se postro ante el ecerro, fue montonero como otros michos, y toda su salud la coloco en os cUotiprote tores; pero si él tiene vergüenza, como debemos supo- lerlo, él estará ya avergonzado, y no es regular quitarle la gaceta por lo le antaño. , - Lo mismo digo de otros muchos pollancones ; porque eso de fuera )araf as , fuera caraferos no es sino para los lances extremos. Dios guarde &c. — El Teojilantrdpico. Sr. Teofilantrópico. En la última gaceta he leído la relación de los buques perdidos en t\ último temporal , con la qual ocupa el miserable gacetero una colum- na entera, pudiendo haberla reducido á solo dos renglones : pero como ia idea es saUr del apuro de dar gaceta salga como salga para que el sueldo corra, el ]yúh\i(ii>' j xi ^ i Si algo puede deducirse del discurso remitido por Mr, híurdett a los electores de Wesminster en Londres; que el mismísimo miserable íjacetero ha copiado en su geceta , es que á falta de Whashintoues , ó Franklines, ó lo que es lo mismo, de buques perdidos , o taróles que- brados , buenas son tortas. • , , o j- Hemos leido también la parte que el gacetero copia del famoso dis- curso del conservador de la libertad en Algéciras de España; y auii| cuando quisiéramos tener el gusto de leerlo todo entero por que condi-i ce períiíctameníe con nuestras ideas , y ademas por que descubrimos eni él un "-ran fondo de honradez, desearíamos también que para no des-| honrar á su autor, y evitar el que desmereciese como desmerecerá sin duda en manos y boca del gacetero , se publicase por separado , a que YO misma contribuiria gustosa. — Sin embargo, nótese que el estado paga al gacetero como editor para que él mismo trabaje, y no para que kiga uso de trabajo ageno. De lo contrario será preciso que el fondo que el es- tado ha destinado para costear la gaceta se distribuya á proporción en los legítimos editores de la gaceta de Buenos Aires — como son el rhe Thimes de Londres. El español constitucional. — El conservador déla libertad — y el capitán" del puerto que le da la relación de buques perdidos y de los que entran y salen.— Dios guarde ¿íc.—Doña Crítica Moderada. Mi Señora Dona Crítica moderada: He determinado que el Gauchj. político suspenda la historia profética de Salustio, y en su lugar nos d( un catálogo de piezas federales , pues mientras tengamos adentro tantos montoneros, tantos fedífragos , y tantos insensibles á los gritos del honor y de la vergüenza , ni Salustio será entendido, ni atendidos los comentoí y paralipomenes del Gauchipolítico. Entiéndase pues V. S. con el Gauchi-político , y llórele para que m desista de perseguir al gacetero, y á ios federales, en laintehgenciade que par: escribir su historia sobra tiempo.— Dios guarde ^c—ElTeoJí¿an trópico Nota. Ni el Teoíilantrópico , ni el Gauchí, ni el supleuientista soi responsables de los comunicados que inserta, pero ya que Phocion pro voca prepárese para el aguacero, lo mismo se le previene al extranger* autifarisaico. Academia de Jurisprudencia. El miércoles 6 de septiembre á las 4 de la tarde en la fortaleza, y sa la de la cámara de justicia se pronunciará un discurso en el que se exá minara esta cuestión. S¿ considerado el evangelio en todo su vigor es con forme á su espíritu que los eclesiásticos tomen parte en la representa cion nacional. Los señores que gusten asistir podrán hacerlo libremente Buenos Ayres: Imprenta de Alvarez. N. 31. DESPERTADOR TEOFILANTROPÍCO MISTICO^POLITICO. sTb a"d oTd K SEPTIEMBRE I> j^^82ü.^ ^ Lotería. Artículo- amnciado en el núm: S.^ del GauchipoUiíco, Sr. G A U C H I-P o L í T I C o. Ks conocido el empeño con que el gacetero de los .1 m,„«)io«., P•'^''•■r.7 ' "Tolo noble. 316 coiisklet'acioíies 5 piiel la obra del desengaiio tan tierna co- 11ÍO es aiiíi , lia producido yíi muchos y sazonados frutos, lis muy cierto (|iie hay hoiríbres entre nosotros incapaces j í' qiiü seles diga en que consiste la verdad : que' ci /^v^-í cv su Viola: que es un arrojo tcEiierario exponer es- 1 t:i virí*'eii sa'j^rada á la vista de unos profanos en su ente-l ra (lehñ-.rh? : pero no obstante repito: V. traía del bien y de la íelieidad de todos: quiere que se respete y se ame Ja verdad ? y en tal caso no hay esfuerzos que no deban ha-l ceise con la esperanza de alcanzar un fin tan lonbie^ Aliora me contraeré mas al punto que ha motivado esta cooiuoicacion. Tal es exponer cuanto creo que con- viene sobre el rejoitido de Fliocion , inserto en la gaceta de los miércoles imm, 18, principalmente en la parte que^ se contrae al ramo de lotería , y maniiestar después las con- secuencias que prudentemente puedan y deban deducirse de dicha exposición. El ramo de lotería en el primer ano de su estable- cimiento que fue el de 1814, l^ajo la dirección del inten- dente 13. Hipólito; Viey tes produjo á la policía 69,300 ps. — - Ya en el segundo ano que fue el de 1815 en que ocupo aquel destino D. Manuel Luis Oliden dió el mismo ramo 8010 41,700 pesos, de donde se deduce que hubo una merma de 21,600 pesos xl mediados de 1816 habia rendido 31,100 pesos cuando el ciudadano D J osé Maria Santos Rubio , no á fines del ano conio dice Phocion ^ se presentó ofreciendo 25,000 pesos porque se le adjudicase , este ramo. Esta proposición produjo dos efectos. 1. "* Acobardo á cuantos intentaron hacer posturas des- de que supieron que el ramo de la lotería iba á sacarse á remate , por que veían que la primera montaba á una suma tan crecida , y porque ignoraban cuales eran sus pro- ductos á causa del empeño que habia en ocultarlos. 2. ° Alarmó al gobierno contra el ciudadano Rubio por que notó su avanzado propósito de tomar este ramo por diie de a,.:^:t,::rí"aS"r ™í':Ttfí«%-' a utilidad! 3Tlm^;J^ 'i"-'--"^ -1 «-J-daao Euhio ne en lo que habla respelío í nianinvo ^ meses restantes hmo U mí«...o r "^"3^^'®^ ^^^^s , en los fiSQ^.. la misma dirección no rindió on« e que la merma cooíinuaba con mayor fuíza- ; lal nane,o ei, su senüJo mas recto , cuanto á aloun c^T %no qu. se inter^ood^^^or e^S^^Í ^^í'"'?*" ^ee„a;-í-.r^t¿^;:,i£-^^^ ^o la ocí P*"'''' ''^ -P«ntacIoi4 para «ki ; del 1 amate t e«ste ramo, viendo su decadencia ivnnr-;-, o,ueo me.,, q„e corrieron desde enervo híL l'j: 318 " • ,. iiabia nrotlucido 4658 pe-, maxo en que se remato , circunstancias de S : Pero -es muy del c^so ^e.tu 1. este re-nate_. /í^- ^^^^ J^'^; t j^^i L«fs Oliden tomar eW-a! vo ante el intendente ^¿rmino de cuatro ano. n,o en 1000 pesos anuales ^ i P. Manuel Lu'« elevo f j^ f ,,,able en que se halla exposición acerca del f ^^^^/^iertamente la solicitud d ba el ramo , y «-««"'f^t f del expediente que debe e^! D. José Mana según °" ^^^^ el expediente al fi ú, en la secretaria .^^^^ Xo>-o^^ de este paso, y crJ cal: el fiscal ,Tde este ministro, se mando p que conforme al dicta«nen de es ^^^^ ^ ^ ll directorio que se sácasela ^em^^ p^^^icidad se msert» Esta medida a la veidad no t ^^^^ ^^ ^^ porque era «« ^«f™;» f^^f ¿" Manuel Luis el cual bia creerse uí.^í í eiiibaríiO. néfica recomendación. ^ « ^^»bio tomase el ramo Se logró que el cía» ^^^^ p„,.q„e , „„e lo tomase en la ««"tiü 'd ^ i^^^^^ ^ f„ ¿,s de "O "U 'dos postores fuera de aq esa de D. Manuel ' ' r las notas de las s e.tos como todos, «1^— «Lias que adquinero, tes que se pw^faron , por i i: Jteiidencia,desii e.h^ d .lo-W^^ xnodos y aun en ¿^J^^goOOO pelos por ano, sus años antes liabia «''^"f^j^^.b^n 2000. turas en el presente í^r%^jg.,5a que en 18U ba Se rió que el ramo de 1* ^ ^^^^^ aireccioH de »• «'í^^ ' V^Sucl ¿uis Olideii nc 1815 bajo ÍJ;f";f ''7^816 baio la dirección dcl.r '''''' „ 6268 pesos en qne se incluyen '^'^l^J'^^A^'^^Z Z ' iodo los 1610 del remate: y en lotS^y I'S'IJ I»* ciudadano Rubio tendrá bien envolsados para ciertos ca- . ni-e ahora no es convenicnntc determinar. . %tre Ichas consecuencia que re.uítan de esta sun- e exposición , se expondrán las pruieipales. 1 « Se de¿e que J3. Manuel Luis obtuvo el cargo de ,Í„de^e de pollina , el ra.no de la loter.a fue en deca- TS>T¿Tor;LHahf intentado por dos veces ha- •r,; de este ramo con ventajas exorbitantes: y que habien- th loo-rado en otra, las ha reportado en electo. 3 " Que si el haber ido en decadencia este ramo es im J.O nara e que lo administró y ding.ó , el ar iculo de argo pal a ei qu^ ^onrcvirse en estos ternnnos. ;TL:rí>r:^el"en^^ n^S: Jor^s^rX-e que en la ^^^^^ Bos-ex?6sitor como íacil ¿-¿---f ^L^MoT t puesto Pueyrredon por OMen, peio q _ '-"^r^SZJTj^ :rrtomrÍl ptnero por in. rr:.Lt^;rr„\r.de ítntXt'u:: derar que estos f -^^"^7;,^ ^ "e^ de perder tad estrecha desde ISlb, y que m J sn vida y reputación á trueque de que queae p j mancha la de su mas P«-«P'^ ^«?'f¿^^, consecuencias que Contestación. | Sra. Doña Paraguaya Terejo Campamento: Mi Señora' á falía de hoüibres de genio hemos dado importancia á lo ingeniosos hidalgos ^ y en diez anos nos hemos llonido d vivoreziios que ya están roycodo el corazón de la patria y d< ellos se puede decir , Sapientes sunt ul faciaRÍ malum , aulem faceré nescierunt ; son sábios, para obrar el mal pero no saben decir , ni hacer una cosa buena. No hay mas esperanza, sino en que Buenos Aires aunque sufre mucho , no suele sufrir siempre , para en tonces esperamos vernos libres de carafas y caraferos. Bios guarde ífec. — El Teqfilantrópico. fíe leído el prospecto del periódico intitulado Estre lia del Sud : el editor empieza quejándose de que en la administraciones anteriores no ha habido libertad de i*n prenta : dice que los gobernantes de la península hasta e arte de leer , y escribir nos lo habían proscripto ; despue añade estas palabras notables: '^nuestros gobernantes en lo diex afws de revolución han tenido á este respecto ^ cas todos , la misma conducta , y no podéis ijrnorarla : ello: al tiempo que con una mano destrozaban las entrañas de Estado , con la otra daban los signos de convención , qu< hay establecidos en todas partes entre los que se les as& mejan entierro , y la onio/ L gatos ratones con el solo fin de gobernar ocho dias. Hemos visto á nn general conviríiendo sus arma^ con- las mismas autoridades que se las habían conferido - h^^- visto a este im.nio general hacerse elegir gobernador la fuerza y hemos visto al fin lo que ya "no es po- ' que puedan ver los futuros siolos. ^ Lo mismo digo de la libertad de imprenta: el oacete- elos miércoles ya nos habia dicho en el número 18 ^ la libertad de escribir en Buenos Aires se debe á isoiucion del sistema de unidad" pero como ese cace- es un tin tin que cuando quiere reta á las nmtro^ o toca el tiM-untuntun no le habiamos hecho caso ! hablamos contextado sobre este particular ' De temor pues de que la Estrella del Sud sea una tan grande como la gaceta , me es preciso avisar al co que el nido de Phocion se fermenta en términos 10 tardará en sacar pollos federales para que en cuaírd nos veamos llenos de pollancones que nos exhorten á elear con nuestros carísimos hermanos. Yo no defiendo el sistema de unidad, ni defiendo á núes- antiguos mandatarios , ni tengo interés en que ellos len , por lo cual cuanto yo dijere á favor de ellos debe iderse comparativamente, y con respeto á nuestro des- > , cuyo vivo y comprensivo conocimiento es el nego- ?I alma , la suma de nuestras cosas , y el remedio de i'os males. Dioo pues , que en la década anterior jamas se publi- ipel alguno en que apareciese la marca del gobierno tnase, como apareció la de Soler en un manifiesto; no se ha visto en que á solicitud del gacetero fuese mero de la secretaria (le ' / . ¡^..^o que á un pat amonestador se le i.npuMe.e "-"^^?¿f^Jon daba alas CH .US escritos los -'«^'''^jl^, vigor á ío^™°í!t»^T:;^'/¿ :rro l'^^ «1 P'^''í^ confusión lesdyo: ^'^^f^^J" „o„cstaciones al gobier, toncas el If^lVr Jovaria in.prenta es libre-" y esa será la mfimía PO^^"^ „ es que los monte Este es un hecho, J Z^'"*' Apresurar la ,os aprovecharon de n«^ P^^^^^^^^^ Tolucion ; con,o f °* " „ft,nero de los paj Entre pues la estrella nos induo C„e deben tildarse ineqon ocaWement^^^^^^ S„ error sustancial cual -l";"^"] Jabada á la d preferible nuestra ^'«^te infe z , y ,^ ¿ha de los años „f ^^d?c««í , ,p¿¿e^eáHC ^'^^'\rTnfelir tSodeStado,'lJs editores . Pueblo mleliz, P"'^"' „^„t,„.oso entonces es ci estrella cuando te P'-*»'!»"^^» ¡^^T^X son délas S^rTes^^í^ortrf los brazos, y abra. animales. iT.trella "que cuando al deseo t Dice también la Estrella q .^^^^ g„ truir, y ensenar se J^^/j^ verdad, y en -y P-^íir á as pSdades, y á tod^, : ^LTe -trc= ¿VrEsSa S'mlVue^^^^^^^^^^^^^ ^ cerie. OBSERVACION. Entre todoí; los aiiimiUes se advierte que los de rapi- son los mas senos, y meditabundos: Ei gato periOFiuece ras enteras en comtesnplacion tan profunda oue ni nuie- pie ni mano , y cierra también los ojos , ¿onm á es- ^lese abstrahido de Jas circunstancias actuales; lo mis- > es el tigre , el gavilán , el nacuriiíú ; pero cuando ao-ar- 1 la presa hay son los chisíes , las gracias , los iuatu- itunes, y el msultar al caldo porque le cayó la lotería, 1 tmeo Dañaos , et dona f érenles, Temo á ios griegos , aun cuando regalan. Los editores dicen que la estrella hará el bien por sé 1 ; esto es sm chistes , sin gracia , y sin las puerilidad con que el teofiiaotrópico , el gauchí , y los demás ma- drmes manejan el cálculo , y la ganancia : esa te muer- : zape gato infaliblemente; á mi con esas, fuera, fue- caratas , fuera caraferos famélicos , y sabed que ni de val- os queremos. FABULA AL CASO. Charlaíaiies se ven por todos Jados »laza< y en estrados, ofrecen sus servicios (¡cosa rara!) )do el nuuido por m linda cara. , Químico y Medico excelente , • á todo doliente ; > gratis: no se hable de dinero. >tro Petimetre Caballero a, toca, dibuja, borda, danza, rece la enseñanza is por afición á cierta gente, mes en la fábula siguiente aede haber en esto algún engallo : rndente cautela no hace daño. Dejando los desvanes y rincones 'iior Mirrimiz Gato de niaiía , iüó de la vil la á la campaña. »arage sombrío orilla de un rio auces coronado, mas matas se quedó agachado, «atazo callaba como un muerto cfaando el concierto NuM. 21. De dos raí! avecillas , Que en las ramas cantaban maravillas; Pero callaba en vano, ' Mientras no se acercaban á su mano Los músicos volantes; pues quería Mirrimiz arreglar la sinfonía. Cansado de esperar, prorumpe al cabo, Sacando la cabeza: bravo, bravo. La turba calía: cada cual procura Alejarse, ó meterse en la espesura; Mas él les persuadió con buenos modos, Y al fin logró que le escuchasen todos. No soy Gato mouíés ó campesino ; Soy honrado vecino De la cercana villa: Fui Gato de un maestro de capilla: La música aprendí: y aun si me empeño. Veréis como os la enseno , Pero gratis , y en menos de una hora. ¡Que cosa tan sonora Será el oir un coro de cantores. Verbigracia, Calandrias, Rui.sefíores! Con estas y otras cosas diferentes B S24 ^ Y mas dieFtrb que el músico de Tracii Mcrimasdela^aves inocentes ¿chr^do su compás hacia el mas gord. man..vaelo. ^^^-^ S!^" «ue ^«.V merendarse un tord Todus^rtoTUO de él se colocaron, ¿ntoaces con r^us gracia Aviso A L F U B L I C o. . • 7 ; .0.1 la Hov y la wdiíí de la sab Uno. P^^^-^^^^^^,.^^^'"^j,^^^^^^^^ de elogiar daría han eioprcBdido Aparecen de tra^ todos los sugetos ' ^ ^^^^ il GaucMpolú lio en los Búmeros del ^f^^^^^^ co, del ^"P^^^^^^f^V I±le et^ para oir. Por coBsiguiente prepárese el pueui y Elogios de ví^o/- Elogio de I). José Igmcio Carrera Verdugo. Elogio de Lope:£. Elogio de Alvear. Elo^ao de Ramírez. Elo|io del Joven- perulero. Elogio del Gacetero. TTJooio de Sar ratea. IKde Soler, y de su luja garante. Elogio de Teoeuea. Ilii: íe S pitos norte—canos falsa.ent e atn Eti:'d?Utf£q- fueron al Pilar y vinieron del fe con los federales para enfederarnos. Vlnnios de los mnerlos y morUferes. Elogio de &rMaríaVoltaire, alias Francscol Arovet. Elogio de Yohiei. Elogio de Lebrun, el Citador. Elogio de Mr. Bolimbróque. Elogio de raine. t irctr-chacuacos, y putos que ^ -ort ¡logio de los chirnangos ^ cliimengos í^c, qa4 son íieri^a muerta. liogio de los teroleques , y aiioliepi tecos. llogio de cuantos bribones incrédulos botarates se iiaii mul- tiplicado como mosquitos al abrigo de la iicencia que ha reinado en diez años. Por consiguiente ya nació el antecristo ; no en la cel- * del Padre Castañeda ^ pues na inoiistroo semejante r¿o a de nacer de matrona como lo asegura Da, erudición sa- rada ; sioo en la imprenta de Pliocioii ; siendo coiaadroaes' [ venerando padre del joven pemlero , y el tinterillo ve- estorio leguleyo que peragratis provznciis Anglo mneri- mm vino á incubar cosiio zángano á esa criatura para que os faltase al respeto , y nos eiiiba,durnase las barbas con i porqueria de sos cortas observaciones , dándonos el se- undo javon con el meíitia periódico intitulado Flor y na- i de la insolencia sema estili ^ senm ordini , ed senza ier- lint di crianza. El Doctor ñor , y nata en su célebre prospecto para rrarlo todo dice: que el padre Castaiñeda no tiene calzones; ste es un yerro de imprenta moy garrafal : debió decir ^ue en el año federal se prostituyó Buenos Aires , y que intre los pocos que tubieron calzones fue ono el padre Cas- añeda, otro el Reverendo Urela. Item el clero secular^ A regular^ y después pare V. de contar. Omnes decUnaverunL Sr. G-aceteso de los büercoles. Muy letrado está en su numero 19; pero todas sus. letradurias provienen de no saber V. que es administración ^ > en haberla tomado estrecha, y singularmente para lia- cerme odioso al actual gobereador. Sepa pues que la administración es. el cuerpo de per» sonages^ y tribunales que administran el Estado^ y sepa qae en estV aee|^t?ioii entran ^tauibien los gaceteros emplea- dos , 6 parados por la repíiblica. Y inic^ , y oíros muclios como V. son sospecho .smmoB,' porque Y,, y otros como V. deben á la monto rP.a ,s-a ran.'o del que Buenos Aires no los ha voiteacl p^rc^ne Buenos Aires es Beiinos Aires , y no es Santa 1^^ qii-'apen.i£ se kos coló con la hermandad quito el gobier no y puso otro, y después de este otro , hasta que qued enSirratea, y en fin varió toda la administración , y aii á Y. le volvió la o aceta que se le liabia quitado , por cuy motivo Y. hizo el gran mérito de ir y venir para que s la devolviesen como se la devolvieron. 'Di^o pues, y repito lo que ya he dicho, y repetido d Biil modos, qiie^nientras la administración consienta 1( nidos notorios de carafas, y caraferos no logrará , una pl. na confianza: y prueba de ello es que el pueblo cuanc ^ió á Soler paseando por las calles, cuando ve a V. ce b. craceta, y coando ve que unos están en la cuna, y otr not se queja de la administración, y no tiene en ella mayor conñanza. « a ± ■ ¿Asnos entendido, señor gacetero? ¿Asnos entenc do? Pues para otra vez no conteste Y. en tono de vict ria porque será coronado con tantos triunfos como el Jov< de cortas observaciones; y las matronas, á quienes Y. con ta ta razón retó en la comedia le cantarán el tun turum tun y le dirán zape gato. Yo no le digo que no ponga noticia de buques per( dos ; lo que digo es que lo que se podia poner en tres re glones lo pone Y. en mil. Y ahora que cita Y. al Sr. Gobernador sostituío , también lo cito porque el lunes de esta semana su señoi lo llamo á Y. y le dijo, que ó dejase la gaceta, 6 esc sase los traslados de obras agenas , que era uno de los cí pos que yo le hice en el número que Y, me impugna. Dios 8:uarde cfec. A nombre del Despertador— fíí í íolipémenon Historia federal de la Gran G¡{mai>^ ^ y Los chinos fédifragos federaron con el tártaro fa- táíidoie la entrada hasta la misma corte de Feqiiin. El eriiperador , que era un joven de íreiíitaidos anos go (|ue se vio envuelto en una íomensa mordonera de ndarines yente^ , y vínieníes con qaíen no podía contar, jojló en su mismo palacio á una hija única , que era ídolo de su corazón. Después salió de su palacio , y con las manos llenas sangre se dirigió ál jardin acompañado de su esposa . y de ia la grandeza china : al enfrentar con un bosque la em- 'atriz abrasó á su esposo sin decirle una sola palabra, retirándose inmediatamente se colgó ella misma de un íoi. El emperador entonces pidió vino , y habiendo bebido 5S tragos 5 se mordió con grao fuerza un dedo de la ma- 5 y con su sangre escribió estas palabras : Los man- RIÑES HAN SIDO TRAIDORES , Y NEGLIGENTES EN EL SEK- )io PUBLICO : todos son dignos de mnerie , y será jusii' i efectuar con ellos esta sentencia , y hacer que todos muc" i para escarmiento de los venideros : el pueblo no es dig* de pena , por que está inocente , y será injusto el mal iamiento que se le hiciere : no tengo ojos para ver la mblica destruida^ y tiranizada, ni paciencia para vivir - íTRE MANDATARIOS TRAIDORES , ni rostro para parecer de* lie de los que en un tiempo fueron mis hijos : manera yo pues tere mi patria , que estando ella muerta no parece bien e yo quede vivo: "dichas estas palabras el emperador colgó de un árbol. Moralidad. Este emperador como era gentil sacó de un buen dis- irse una mala consecuencia; no debió él quitarse la vida, do darla peleando , y eso es lo que deben hacer los cris- mes cuando vemos atacadas sus familias , su honor , y sus enes por unos hermanos^ que tantas veces nos han bur- iaáo , y tótrajado : no sobrevivaínos pues á la pérdida < Duestra il^píibiica, pero que bo sea quitándonos ^la vid sino dándola oenerosamente por cdmpíir unas obligación tan sao-radas ;^mirfiendo asi, será nuestra muerte gloriosa, parecicla no á la del emperador pagano , sioo á la del auto y consumador de nuestra fe , que muriendo por todos f víctima agradable á los divioos ojos. Cmímuará la Msioria federal de la China. Me ba parecido muy oportuno reimprimir la siguif te proclama en que las matronas argentinas exhortan á ; compatricios á pelear por el boeor , por la vida, y por haciendas resistieedo la injusta invasión de los que con tí til de iiermaeos lian querido enterrarnos para heredaros fi| terna] meo te. | Las valerosas por tenas ofrecen ocupar la retaguar(| con espada en mano. ¡ Argentinos ! ; No lo permitáis! sotros sois suficientes, si sois unidos; vosotros sois suíici tes si os resolvéis á hacer emundecer á los federales de adj tro, y á los enemio;os interiores del nombre porteño. ' Yo no os digo "que los matéis, lo que sí os acons que los tildéis ineqiiivocablemeníe : de ese modo enjugan las lágrimas de vuestras recomendables, y enérgicas heí ms que os hablan en estos términos. ■Proclama de lasmaironas argentinas á la juventud porten Jóvenes valientes y generosos , cuyas virtudes han c iivado siempre ni^aestro" sensible corazón ¿donde está vt| tro ardimiento^ ¿donde aquel heroico entusiasmo con^ ^ íaotísimas veces h'ibeis corrido á triunfar de vuestros enemi^s^ iQue significa esa inacción escandalosa? Veis á 600 asesii míe de acuerdo con vuestros rivales , os cubren de ignomin roban vuestras hijas, saquean vuestras propiedades , os ha« el juiraete de sus nefandas ideas : los veis introducidos Yu¿tros campos: y no voláis á ofrecer ai gobernador vi A S2§ ■ ►^ servicios, y vuestro valor t Los jóvenes^ de Bneno^ res que proclamando la iodependeiicia , arrollare de un o o-olpe á los visires españoles , hoy lian de abatirse a bOO ontSoeros? Los que reconquistaron el opulento estado Chile: aquellos ante quienes teniblaroo y se rindieron s murallas de Montevideo; la juventud porteea, cuyo ,mbre respeta el mundo civilizado , ha de ver^ insultada abatida por un grupo de miserables vandidos? ¡OI oun- t sea: conviértase primero en cenizas la mmortal l^uenos ires, antes que ver á sus ilustres hijos, envueltos en un dremo de ignominia tan horroroso.^ No, no puede envi- icerse tanto el noble orgullo porteño. Ciudadanos, jóvenes amables , y encantadores , contra Dsotros es la guerra , corred á las armas , el sexo hermo- , os provoca , y os ofrece su ardiente amor si sois vence- ores, desprecio eterno si vencidos. Vamos á la pelea , vi» a sin honor es muerte infamante. Adornad vuestros ro« ostos hombros con un hermoso fusil , vais a aeiender la igiiidad de vuestro pais , la decencia de vuestras costum» ,res, vuestras propiedades, y vidas: mn^ad que dones tan )reciosos se depositan en vuestras manos. ^ . i i Vándalos santafesinos, alia van los porteños , temblad: 3ara ellos no corta vuestro sable, ni mata vuestro plomo, tíasta aqui os han mirado con desprecio , porque no os creian tan embrutecidos en el error: alia van , y su re- taguardia la compone el sexo delicado y valeroso: nosotras celirémos nuestra espada , la que juramos veréis primero clavada en nuestros heroicos pechos , antes de consentir que vuestras inmundas plantas, pisen ^^^^^^''''''''f'vrrír to! primer pueblo del Sud.— Viva Buenos Aires: viva.^ PoRTEsos: Mueran los manteneros. Señor extranqero hecho venir por la nación. Sepa V. que nuestra nación en diez anos no ha hecho mas que hacer y deshacer; por esta cuenta si V- l«e lla- mado^or la nación, por ella misma debe V. ser arrojado á las tinieblas exteriores; y después eu el C«»legio se tte- „ uso i í-'ckiirá el pfoMeitia de 4 cuando" obró mejor la macion si cm do lo l^-.níó 6 cuando lo eclió ■ con cajas destern piada bien es que ya el poeta de Suhuóea se decide por el j guiido exii-eiTiO cuando dice Tnrpius ejioiiur quam non admititur hospes» V. mculca muelio eo qu3 yo soy realista , y me ara Baza coii el gobierno , pero la verdad di -i caso es ^ y cor ta de autos que yo no soy ni realista , ni repúblicas m democrático , ni aristocrátiro ¿y entonces que soy? ; S3y de opinión que gobiernen las matronas^ y que los v rooes vayan á descansar : yo soy de opinión que las matr iias son ieoi'tisBaníente llamadas á la administración , y ias 111 agis trato ras jwr que en ellas es general la educacio; y en los varones no ; ellas saben rezar , y rezan , los vi roñes por la mayor parte no saben rezar , y de los qi saben rezar muchos hacen profesión de no rezar , y aun 1 abolir el rezo para gobernar mal como hasta aquí. V. dice que sus versos inspiran ideas liberales , y ce reccion de abusos; esas mismas ideas liberales, y correcci de abusos nos inspiraron los choti-protectores llamados, echos venir por la nación para nuestra perdición ; pero íi sotros los hemos declarado por locos, y los hemos hecl volver á garrotazos , por qos cuenta errada no vale , y V. no vale bien está S. Pedro en Moma. De que ¥. sea filántropo antifarisáico me akgro m cho ; júntese V. con migo que soy farisaico y seremos d al romper hasta que viniendo el Año Veinte , y el gac tero quedemos cuadradamente trinos, y trinamente cuadj^ dos en abusar de la paciencia , y tolerancia pública. Dios guarde é¿c — El Gauchi-politico farisáico. DECIMA. El Pueblo tiene advertido, Que en hablándonos Piiocion, Alguna revolución Se dispone en este nido. Tenga el gobierno entendido. Que esta imprenta le es fatal Prométase todo mal. De los que Rubios (*) se llama Y de otros locos que traman. En la imprenta federal. CJ Ruhicundus erat Jtidas Buenos Aires: Imprenta de Alvarez. •N. 22. - ' ■ ■ DEL DESPEMTABOR ■ ■TEOFILANTROFICO 3IISTICO-POLITICO, SABAD016DE.SEPTI eIS mÍE^D eTs^Í""" S r. Teofil an tro pi c o.f Sírvase V. acomejar á sus tres amigos que deien qule-. al gacetero de los miércoles pues ai ím cada uno es' co- ► liios lo hizo. Lo que sí se debe procurar es que lo echeo de la im- ínta, como lo ecliaron de la intendencia, ó á lo menos 3 haga promesa de tener siempre las manos limpias, ' que SI presenta las cuentas sucias, entonces los nino^ )ositos maldecirán la administración, y será preciso va- 'la para limpiarla , exponiéndonos á que repitiendo las dánzas caigamos al fin en manos de ladrones, lo que no mita liios. • ^ ^ En esta virtud yo -voy á dar mi parecer , y es el si- ente : supongamos que el gacetero por atender á los erales haya tbmado de mas alguiios re«fes , como Tales lesio que observando las estrellas no reparó ea «na zan- í;I i'*"'"*']** Fffna; supongamos di^To, que ¡a. ('«? delgacetero con .el^ltangea, hayan . saíido cakefai como I» federación salió comlenacion; suponím.nos iw mo que el gacetero federal haya hecho a!guna>ííte¿;«. «> algún embudo, alguna quíUda de pvnoho ¿que Üe- ifL? í;b«¡„ boc* t2rt'°ii»£',"p."™r3:' que no le dejaban rafear. decirle q« En una palabra; P^'^^^^tn. nuedarán seguros, . irSvE'^ f^teS brcor;:T^:ri;re^í:^^^^^^ ""''^S guarde &c.-Dona Paciencia. Contestación. Mi Sra. Da. Paciencia: C.r^^^^^^^^ y ^1 macetero son algo ^^'^^^''^''Z ípTaue tm lueg< Lro ellos dicen, y dicen ' XriUas' El ejército Pflos se los echa en -^^^ .^"^^f Roleta; ^T, ^^^^í uaSÍ 1¿ tencirvendidas á los e« ^« que «.i señora tenga- pacie^^^^^^^^ Prosigue la historia federal de la Gran aina. 333^ ■nido la Oliiiia en toáo gOBero de templan'^a ; perq río ista que el scobernaiite sea baeüo , ni su go)ifé\no , si los landataFios son malos , ó §i tienen mano para según- , cuan- j quisieren , sus antojos , y privadas aventureras espeeu- iciones. . En una palabra / en la Gran Clima el gobernante era Lleno, cauto, sagaz, prudente, y de atenta providencia, ero ia montonera lo engaño , porque los montoneros de fuera tenian adentro miiciios corresponsales , á cuyo ocul- > manejo se debía que las quejas , y memoriales de los ca- itanes de las fronteras no hallasen puerta en palacio por onde entrar á los oídos de quien pusiese remedio. Asi es que los montoneros llegar,on á tener en la cór- B un ejército inmenso antes de presentarse, y luego que e presentaron no fue mas que para unirse kermanablemente os hermanos de afuera con los hermanos de adentro, Pero este suceso, aunque raro , no me admn^a tanto ^ jorque alentados los montoneros con la impunidad, no es ftüagro que fuese imposible el contenerlos, y que cobran» b crédito de poderosos y valientes al ñn tuviesen fuerzas mra resistir, y aun para vencer. , i r^i • Lo que á mí mas me admira es que reducida ia i^nma í tt»a completa nulidad-hubiese en ella aspirantes ; en eiec- to, luego que se supo la muerte del emperador se corono )tro en la ciudad siguiente , el cual no duró en el gobier- no mas de un día, porque eso fue lo que tardaron ios Je- derales en llegar y destronarlo, cortándole el cabello por la raiz, esto es por el pescuezo. Muerto este nuevo gobernante se coronaron dos en la ciudad siguiente, y estos dos se estuvieron peleando por el gobierno hasta que llegaron lo^ federales , y degollaron a entrambos. . , , , Asi: se fueron sucediendo hasta siete , ii ocno gober- »ant^, que ni llegaban á ser hebdomadarios, forqae el que no era un rayo era una exalacion que apenas diu^aoa jSS4 ^ .... en el imperio diez minutos ; liasía que por ultimo los fe derales clii^os se entregaron plena, y cumplidamente er los brazos y abrazos de los federales tártaros ^ quedaud< cautivos eii toda forma. I M O R A L I D A jy. Entregado , y prostituido Buenos Aires á 600 federa les quedó reducido á una completa nulidad ; pero eso ñadí tenia que admirar , porque á toda prostitución es consiguien te la obscuridad , la degradación , y abatimiento ; lo admi rabie , y prodigioso era el ver como se presentaban á pa res los pretendientes , y aspirantes; y como ya pidiendo aaj xilio y favor á los montoneros, que iban de retirada; yj coiivír tiendo las armas de la capital contra la capital misj iFsa ; ya haciéndose proclamar de polo á polo ; ya tocandi cMrmiias entre las carreliUm de carne y usando de mij otras fantasraagorias lograban gobernar dos ó tres dias , 6 i íoas tardar una semana. Luego la hisiorm federal de Buenos Aires no iten\ comparación con la historia federal de la Gran China ; 1j| razón es porque allá los gobernantes que tomaban el mai^ do no lo tomaban contra la patria^ sino contra el enem^ go ; pero acá todo era á favor de que se yo que provincial imaginarias, y en contra de la capital que es la única donde lia quedado algo que robar. Un tal Corro quiso hacer en Mendoza lo que ^Carre ra en Buenos Aires; pero los mendocinos conocieron á lo hermanos del santo entierro , y habiéndolos rechazado i balazos , cantaron alegres la victoria , y para mejor desen gíiíio de Buenos Aires no será fuera de propósito que á L historia federal de la Gran China añadamos la historia fe deral de los cuyanos. Historia federal de los cuyanos;'\. 835 descripción de la jornada federal de Corro sobre Mendoza. LETíilLLA. Mi querido Amigo s advierto enojado r el gran silencio le hasta aqui he guardado Fu sahes muy hien 16 esto no dimana falta de afecto de sustancia, ^as ya que ahora y sobra de asunto escribiré largo con mucho gusto» íTa sabrás ^ amigo ^ e en San Juan hajjíia aventurero í al país oprimía, iue este se llamaba ro á su venida ;on rabo á la 6 re en su huida. Sste sabio atleta )grafo admirable ver al mundo nuevo detalle iue el viaje al Perú í está en doce grados treinta y seis Sud 1 era mas llano. (#) Pero e&te plan nuevo ' A nadie ocurrido ^ Por los ignorantes Le fue -rebatido. Mas él decidido ^ Hizo la forzosa , Tirando sus marchas En via á Mendoza, Pero ¡Oí ¡lo que puede La preocupación! Mendoza resiste Tal demostración. Se arma el pueblo en masa Y en su obstinación Resiste las luces Bel nuevo Neuíon. Y con fanatismo El mas rutinero . Se opone á la entrada de este maestro nuevo. Mas él generoso Con sana intención Se vuelve , y lamenta Nuestra indiscreción. Apura sus marchas, Y nuestra vanguardia Pisa los talones A Sil retaguardia. ) Oficio d^l aventurero D. Francisco del Carro Carrera y Ver * dugo dirigido á la ciudad de Mendoza ' cuando ese pueblo fiado en mi patriotismo, eiíipeíió^nueyos sacrifr 130 '^Fero l^ Hü^ admira Es ver que San Juan Le cierra las puertas A su general. Toma sus pertrechos, Leliace prisioneros , Creyendo muy pronto ^I^oniarle entre foegos. Con este incidente Corro confundido , Ko ati^a en el pronto Con ningún partido. Mas como no llegan J^üestras avanzadas Corro entra en San Juan A marclias dobladas. El gefs áel pueblo Muy prudente, y cauto, Quiere con nosotros Ponerse en contacto^ Se retira á uñ lado JDe la población , Con esta medida Logran nuestra unión. Uno y otro gef© Acuerdan un medio , En que sin desgracias Se encuentre el remedio. >. Defacto precisan A este general Despoje la plaza. Que hemos de ocupar. üüTTn de salvar . »-'t-;J«7"u" at^^ÍÜ» derC 'uj ch. a^agadoB. del e>-™|» J'!»™^^ al destino indicado , se h| han padecido engaño el f 'n""^ ; l' " este paso no encubre ma ngido poir esa, y^P-^^t^^t'/.^Yvenií !a nación, yák pro., y^olo lo he determinado por conyemi ^s ^^^.^^^^ „ i la nación , por R'-«'^"t''^'<=.I^"J,f '¿JlTrada durante mi campan^ rosa: á la provincia, por , ''^^f^^^vi^^ de mis procedim.e. arribo á esa , Patentizara a Usías la .ce . J y •„ pero si acaso la t«^™'"Y,„i deXo! no hay duda que lograrán Sieguen el paso por esa a «»/«>f "";„elta la provincia eu mayore' ver discordadas las autoridades , y^^»'"^™ í^je sus propios hijstitmmüs ' á'MTécléMys ; 5r'^'5il'^55e|iiimos ¿le federales , animales,. (|iíe es ló "ñiismo , ó peor,; -pues tiempo se lia pasar para que dejemos de ser hormiguero alborotado. En esta sitoadoíi miíj-erabie nos iiaa puesto Im fede^ de adentro y de fífasra quitándonos de presente toda y ofreciéndooos para e! siglo venidero to:io^ los bieíies. Éíi uoa palabm, mi señora , los aven tiií'eros lian' logrado intento de convertir á Siid América , en Nort América, es en efecto nos hemos reducido á aquella época, en qué ron la liistoria "los Estados Unidos eran tres soberanías sepa- idas sigüiendo cada una su propio ieíerés mientras el toda ítaba-suMendo : la unión nort americana -era la burla de la iuropa : los enemigos se regocijaban , y creian ya verificada i predicción de que el pueblo no podía goberj^iarse á sí i^smo , y que se verla obligado á ponerse otra vez bajo l dominio de la Gran Bretaña : los patriotas se afiigian 1 Ver qTie un pueblo que Iiabia tenido bastante corage • fortaleza para sostener una guerra tan molesta , y di- itada.... perdiese todas las ventajas , que estaban dentro^ de fl- alcance por falta de unanimidad para adoptar medidas ue conviniesen al bien general." "Todos veían , y sentían _estos males , y muclios cono- ian la causa , y el remedio ; pero por un espíritu de egois- no en lo^ estados , por, falta de nnammtdad ^o.... aun- [ue la unanimidad contra la Gran Brétana era en un ;rado admirable , y no por eso faltaron maelios que f^e- 'on á favor de ella ; y por haberlos declarado reos de alia ricion nació' en ellos la m^hta rabia , y deseo de venganza; le lo que resultaron entre los mismos nort ámericanos pro- vectos de debastacion , que los ingleses mismos no^ podrían laber efectuado.... muertes, incendios, y saqueos se come- tieron recíprocamente para ruina , y miseria de los indi- nduos y deshonra de ¡a humanidad." No 'cabe en Un periódico lo qoe sobre este partit-ular pa- rla yo recordar á'V. S.; solo si digo que ya que mn vamos areciendo á Norte América en lo malo no debeiBos das3.g» ^perap de que mejorando Bios sus horas tioíí pare2icamos tan bieo en U bueno , y aun nos aventajemos , pues no ha duda qme la uniformidad de religión , y el no haber me; cía ele sectas es una disposición muy oportuna, para qi cesaTiílo algún dia las dií^cordias teíigamos todos los sud am. ricaiios ue^solo corazón, y una alma sola. Ya veo , que la apreciable de V. S. no ha sido mas uo efecto de Sil sensibilidad á fctvor de los desgraciados ; peí no obstante, mi señora, entre la misma complacencia siento al contestar á V. S. se ingiere el disgusto de ver qi una extraiígera eche en cara á Buenos Aires unos déte tos quizá inevitables, y en que los extrangeros han temí mucha parte. ^ . . . Yo, mi señora, castigo á mi pueblo sm misericorcli lo recon vengo , lo conmino , lo aver o üenzo con la may serenidad y s'angre fria, dejándome llevar de mis amore pero no puedo tolerar que ningún extraño mQ 1,0, toque ( lo oías mínimo. .v- , . Y supuesto que este defecto en mí no es voluntan sírvase V. S. absolverme de toda culpa, y disponer á arbitrio de su atento capellán.— E¿ TeofUantropico. Sr, D. Hilarión de la Quintana. . He leido la exposición de V. S. y he celebrado q haya servido tanto á la patria ; esa es la obligación Y. S. como la de los Padres es decir ^ misa, y estud para ensenar , predicar ézc. la diferencia no- mas está que el ejercicio de los Sacerdotes es mas noble., y son g-o^el mos alto que hay en la sociedad; por eso es c L>s b^ienos Oficiales, á la ciialiiad de Soldados anad sieiniire la piedad , y el respeto al Sacerdocio. Mi vSr. su padre á quien debo inu?nerables carin< y visünseii mi propia celda; mi señor su paJre , y d^, H f^>:nilii de los Quintabas, cuya casa ha sido mi sa desde mlá mas tiernos añoo : mi señor su padre, el 1 lílier B. José ígmcio de la Quintana que no fas menos ídatio que Y. S. no era capaz de liaber llamado v ¡gardo i una junta de guerra, no digo á un padre condecorado 5 ;ro ni al último donado de la.« comunidades religiosas, ni último monacillo del venerable clero; la razón es por- le D.José í^'pacio, y todos los Quintanas saben que en iglesia de Dios no liay íninisterio bajo , y que la orla la de las vestiduras sagradas vale mas^ y pesa mas que da la grandeza liumana. Tenga V.^ S. entendido que yo no blasono de noble, de sabio , ni de santo , y asi todo lo que dije en el ementista no fue mas que contestar á Y. S. á lo Solda- acordándome de que los Pinedas, y Bracamontes mis aii- pesores fueron soldadazos como V. S. en los tiempos de irlos segundo, y Felipe quioio; por lo demás créame e estoy dispuesto á besarle los pies, y el' dia que guste imeme 1^ . á su casa para recibir' de su mano los cin- enta azotes. Prevengo á Y. S. que lejos de estar el clero complota- ^conmigo antes al contrario mi cruz es el clero; si, sor , él es el que á cada paso me contiene diciéndome e los tiempos de sufrir, y tolerar son los tiempos de ^-olucion, en los cuales no se oyen ios desengaños por- e están sueltas las pasiones. Pérmitame V. S. que yo no le crea cuando dice que general Borrego aseguró de que liubiera perdido la talla si hubiera recibido antes los papeles; por esa a expresión, si fuera cierta , seria inmediatamente amo- ló el general Borrego: pues que ¿no hay mas que per- V batallas por este ó por el- otro papel somos acaso í americanos como los fronterizos de Turquía que dicen 10 no me dan- pan me paso? llaga Y. S. mas honor al . Dorrego. ' ■No es preciso que Y. S.-haga tantos juramentos para gar que haya estado -en el convento ; se lo concedo de ola- , pero para que sea verdad lo que yo digo sobre" la avenkra de !a Mida «basta que T. S. hubiese estafo en la puerta falsí con «n religios j grave , á qnien para librarse do ias larra: de AWcar V. S. le pidió &c. á'c. Dico Y. S. que no es yeote , y viniente : muy bien : pre g,.nto lAora ¿y donde estaba esa bizarría cuando entraron e, Suestra pkza por asalto las gauchas ahorcajadas en cao.lic ™a«,03 ? ¿ Fol- qoe no salió V. S. con sus veneras a recib, 4 esas beldades , ó á resistir ese insulto hectto a su putr.a? Concluyo asegurando á V. S. por lo mas sagrado qu si nuestras victorias hao de ser para qi-e oos llenemos t oficiales antiteócratas , que en .iuotas de m^ult* impunemente á los eciesiá-sticos , permita el cielo que 5rdan todas nuestras batallas; y s, nuestra independe, ha de ser para que el venerable clero sea un estr lio , maldita sea la patria , de Dios vivo ; nunca le caí: el rocío del cielo , y mueran todos los viles antiteocratas , "Estf'*és mi sentir, estos son mis principios liberal, V no es V. S. ni todo el linage humano el que <»n s»( Lda con sus azotes, ni con sus brabatas poi Irán dimov. C nn solo punto; antes bien yo fio en D.os , en cu presencia estoy , que yo solo he reducir a k razo» , i\ buen sentido á los que por causa de la revolución tan mas sobre sí de lo que debieran. No tengo el honor de conocer a V. S. ni de vista , ai que conozco V tengo mucha intimidad con toda su fami Deseo ser su amigo por lo mucho que amo a los tanas, y créame que no hay nada en lo dicho , y que do esto es amor , y que no le pesará a V. b. jamas de mi amigo.-Dios guarde &c.-Fa Francisco Castañeda Contestaciones al GauchipoUlioo. 1." Sr. Gadchi Político. Dona Provincias Unidas no ha muerto , aunque V ya visto morir con siis mismos ojos: lea Y. a Plinio , ?erá qiie el Ave Fénix mu©re de aioores entre j3álsamos' perfumes, siendo el mismo fuego que la consume , el prin- )io de vida que la resiidta^: renovando su juventud" co- j la del Aguila. Ensanche pues ese cora zon cito , y para no sonar ce- bien á la noche ^ y no se acueste sin rezar algo para las íiditas ánimas. Dios guarde &c. — El Teofilanirópico. Sr. Gauchipolítico. Amigo: en todo tiene V. razón menos en lo que acá- de proponerme; loque V. y toíla la pandilk debemos ocurar es la segúrela , y si la providencia eos ha depa- do á ese padre para biombo ¿no será una necedad el , •ivarnos de ese abrigo no mas que por una imper tineii-j íantasia? ^ r^t^í jAy arai^o! ;de cuantos percances nos . hemos- librado )r la alcahueteria de ese Reverendo Padre! ^así que:-,.joy-, Iparcer, salvo meliori, que V. amaine; amaine V. señor: loti protector , y deje lo demás al tiempo; porque, eb amor,' ) quiere ser rogado. ^ i ■ Dios guarde "éíc.—'El . Teojilanirópico. En la gaceta de Buenos Aires número 21, en eLcapítulo^ dhertad de imprenta m étñxi el artículo tercero , capitulo se- undo, sesión séptima del reglamento provisorio, en que álos> itendentes de policía se les encarga cuiden con particular ze-r ) que en los periódicos se hable con la oMyor moderación de^ js magistrados, y de las personas cfec. - ^ ^ ^ En los diez.aKos que llevamos de revolución , . 'los iiifen- r entes de policía no han tenido - ei menor; zelorsobre el ^it^i icular , y los periodista.^ lian._aLanzeado á su satisfacción á los aagistrados , caídos., y aupque- esto -ha .sido siempre;.;], siempre síejopye ; p^rí) muclio mas en el aBo veinte . al cual la po- slemos lla-ínar año ds persociicion contra todas las autorida- d'es^ y principaimenío coiiii-a el e.^ta.do eclesiástico. - Para evitar este desárdeii , y p-ira' ridictilisirlo be em- prendido la obí'a de vnh coíitro periódicos semaiinles. y como TO no conúgñ roas «"¡oe "dispertar á ios inteRdentes de policia| i«e daré poi* mirj bien pagado. '' I Me oñ^ezco á oviilí3iií3Í:if que cualr|ii!sr gacetero, cua!-; caiier Crfrd-g9¿id¡^ hñ insultado impivadmente á directoresy pi'ovisores y iiiueílaiarios; y aliora coaiudo nu eclesiástico lie-i iio de sslo , de ítesieieres , de aiítorldad y de amar les ha-! ce ver sus tij?s6rdeiicsi para que no acaben de acabarse aho- ra' es coaií do le.s entrae los escrápolos. ¡Ojalá que ponién- dome á íiíí en 11 n pmtívulo se corri^^ieran no solo los desór- denes de ia liberiad de imprenta, siiio también la insolencia do vender píibücamente libros horrorosos contra el cfero , y c^fitra lá Religión Santa que hemos heredado de nuestros mayores! Yo no necesito 5 para combatir y ridiculizar estos de- sSideoes de que nadie rae dé libertad, ni de qiie nadie uie pmtéja ; la libertad la ien rp conmisio .^ y he de reprender Kh¥tá''¿ lóíi mismos «orobiernos- ya sean reales , ya sean libe- rales ^ ya sean fedemles. AVISO A li P ü B L í C Oe En el miive^to de la observancia de .N. F. S. Fran- d.¿3o'de'eéta capital / «e abre eláse de .o;ram ática en el día. qife W'\#esí5nten a! menos cuatro '^^tudian tes : -su' preceptoi t^'cf- ex4ector de artes Fr. 'Ciríaco Rodríguez ^aldi- inesd-^ é'xboría^^á los padres dé' familia , le remitan susjii- jos , scí^uros de su aprovecliainiento asi en el idio'na latino, como €o los fodímeiitos de nuestra s^nta Religión. Pro- mete también dictarles filosofía . luego que' hayan' adelaii- tado- lo suficiente ■ en la latinidad. dBüEjíos AiKEs: Imprenta de Alvarez. N. 23. D E l DESPERTADOR ■ VEOFILANTROFICO BÍISTICO^F O LITIGO . SABADO 23 DE SEPTIEMBRE DE 1820. Parece ya como dogma entre los politicones ^ que el ngelio nada tiene que ver con la política , porque tra- de cosas celestiales dista y se aleja tanto de la di- lacia como del cielo á la tierra ; otros mas osados se iZan á decir que el Evangelio es un libro antipolítico; menos Mr. Volney siguiendo á Voltaire en el obsce- blasfemo y nefando poema intitulado ruinas de Fal- . dice: "ese precepto tan ponderado de presentar la 1 mejilla después de haber recibido un bofetón , no so- es contrario á todos los sentimientos del hombre , si- tambien opuesto á todos los principios de la justicia ; ■que alienta á los malos con la impunidad, envilece [)s buenos con la servidumbre , entrega el mundo al de- den , y á la tirania , y disuelve la sociedad ; tal es el dadero espíritu de la doctrina evangélica : el Svan- io en sus preceptos , y parábolas representa siempre Oíos como un déspota sin regia alguna de equidad ; es padre Heno de parcialidad , qee trata á im liijo li- icioso , y pródigo con mas carino que á loa otros hijos ídientes , y de buenas costumbres ; es un ama capricho- , que da el mismo salario á los obrero^ que han tra- tado una hora , que á los que se han af?ioa:lo toio el y que prefiere los ultiuios venidos á ios pri.Aiaros: > ... "en iin no liay (en el Evangelio) un solo principio , q "f.o sea el de uiia moral oilsan trópica , y aiitisooial , q "disgusta á ios hombres de todo trabajo , é indu4ria ^úti ''á Si sociedad , y á la vida misma , y no se encamina ^'bo á formar liermitanos , y celibato'^." _ . En todo este discurso yo no advierto mas que un f rac^'o indifTcsfo, un conjunto de clausulónos sin susi cia, un epílogo de blasfemias, y un insigne ejemplar la elocueaicia'afeciada , que encanta, y entusiasma á| necios que por desgracia nuestra han dado en abundar j mo cizafía en el siglo diecinueve de nuestra era cristia Mi objeto pues será demostrar palpablemente á m ira incauta juventud que el Evangelio no solo es un W divino , que contiene los artículos de nuestra común ere cía, sino también un libro político , que arregla y dir admirablemente las costumbres, no solo de los individ entre sí , sino también de las naciones con respecto á^D y á sí mismas ; itera que Jesucristo es amabilisimo ^ no í porque es la gloria de su padre , y el ejemplar de predestinados , sino porque es todo él un modelo de cor iiiada política , tanto en sus palabras como en todas sus ob Lo que yo siento es que esta materia importantísi íio cabe en los estrechos límites de mi periódico , y mo el mérito de los panfletos de este genero consiste la miscelánea, tampoco puedo ocupar un número entere este asunto , por eso es que oportunamente iré inserí do algunos discursos contra los desatinos de Volney , pr( rando revatirlo cláusula por cláusula. Primer clamulon de Volney^ ^'Ese precepto tan ponderado de presentar la otraí i ''jilla después de haber recibido un bofetón no solo es ( "trario á todos los sentimientos del hombre , sino t "bieo opuesto á todos ios principios de la justicia, por ?nta á los malos con la impünidacl, eavilece á los buenos I la servidumbre , entrega el mundo ai desorcleii y á tiranía , y disuelve la sociedad : tal es el verdadero es- itu de la doctrina evaogélica." CONTESTACION. El sabio Volney sin diiíla oyó decir que el cuento del ;on era precepto evaogélico; pero si él se kubiése to- 3 la peea de leer el Evangelio hubiera visto, y pal* ' que- Jesucristo tanto en materia de iojurias persoim- como en materia de violentos despojos que se nos lía- lo que nos manda es que perdonemos con generoso itu , que no volvamos mal por mal ^ y que no nos nos arrebatar de la venganza^ respetando en nuestros ene- ►s la imagen de Dios ; pero jamas nos ka i ^.n pedido que le nos diere un bofetón injustameníe le demos noso- por caridad una buena paliza , para que no sea in- ite, desvergonzado, y atrevido »• Jesucristo reprendió al o del pontífice , y cuando recibió de su mano aquella lega bofetada no le puso la otra mejilla , sino que an- )ien le dijo "si yo íie hablado mal muéstrame en que: 10 ¿por que me das de bofetadas? esto ya se vé que 0!narle satisfacción. Pero como Jesucristo no solo nos !K) las virtudes sino también lo heroico de las virtudes , eso es que aconseja en su evangelio que al que no& la capa le demos también la tánica , que al qiw nos f un bofetón le demos ¡a otra mejilla , y de esto éi mis- nos dio el ejemplo cuando clavándole en la cruz uim 3 , entregó la otra para que se la clavasen , y liabién- ciavado un pie franqueó también el otro pr^ra. que se Dclavasen, Pero, debiera advertir el sapientísimo Yoliiey que Ion ?jos del evangelio á nadie obligan , pues Cristo jamas obligó á ser perfectos^ y solo nos dijo que para sal- vamos Í3astaba cumplir los diez mandamientos, en losci les no está la lústoria del bofetón. No nejamos que el consejo de poner la otra meji es conirario^í todos los senUmienlos del hombre, pvoU bien sabemos que para parecemos al ejemplar de los \ dest'r.ados es preciso extender la mano á lo árduo de Yiria ks; el que se deja ultrajar por un efecto de pus nimidad , es un vil cobarde , pero el que por imitar a C to y hacer á Dios ese sacrificio condona la mjuria , ( corresponde con un beneficio ese es un héroe , ese es hombre divino porque sabe obtener victorias ue si misi eso es lo que nos aconseja Cristo, y eso es lo que hi ron los apóstoles cuando sallan regocijados de los tr nales porque habian sido dignos de padecer contumelias todo genero de persecución por la justicia. Bice Volney que el dar la otra mejilla es o]pues todos los principios de la justicia; ya suponemos que agresor es un injusto , pero el que pudiendo quejarse venovarse cede no obstante de su derecho es un hombre castifra con el desprecio al delincuente , lo humilla co generosidad , lo ensena con su ejemplo, y se llena a si mo de lusiicia por los altísimos fines de honra , y g de Dios que se propone en una obra y empresa tan diia , y tan difícil que el mismo Dios no se atrevió a r darla , aunque nos la insinuó con repetidos ejemplos e: do el discurso de su vida , y muerte preciosísima. Dice Volney : que el dar la otra mejilla ahenta ,naIos con ¡a imprniidad; y yo digo : que los fiiósoíos píos alentados con la impunidad nos tienen cada hora ; da momento acardenaladas las mejillas, y esta impui de traernos libros impíos, y estampas obscenas, esta ponidad de dogínatizar , y blasfemar esa es la que a ta á los malos para tener acoquinados á los sensato virtuosos. Sepa Volney que porque se quemasen sus obras ei 10 de la plaza , y porque sé les confiscasen los bienes , los que las celebran yo me dejara dar cien bofetadas , ' enseguida cien azotes por las calles^ montado en un bur- o , reputando este vejámen por el mayor licuor de los que esta vida puede apetecer un hombre. Dice Voiney : que el poner la otra mejilla envilece al omhre con la servidumbre , y yo digo : que el ultimo gra- !o de libertad á que puede llegar un hombre es el estado le no solo no inmutarse sino tambiem complacerse en los lesprecios ^ é ignominias de los impíos , incrédulos , y liber- inos ; y eso es io que asegura S. Pablo cuando nos dice : ecoe id Hberiatem vocatt estis ; veis ahí que Cristo os llama á la ibertad; que consiste en ejercitar las virtudes con tanto de- embarazo que ni la muerte ^ ni la vida , ni la hambre , ni 1 desprecio ^ ni la angustia , ni el peligro , ni la espada , 11 todos los demonios juntos puedan separaros de la cari- lad , mansedumbre , templanza longanimidad ^ y demás vir- udes cristianas. Dice Volney : que eso de poner la otra mejilla entre" m el mundo al desorden^ y á la Urania, y disuelve la sociedad; y yo digo: que si una república se compusiese le ciudadanos que dan la otra mejilla , los abogados se mo- •irian de hambre , y muchos tribunales llegarían á ser nutiles , porque no habría un solo desorden , ni un solo irano , y la sociedad lograrla un perfecto decoro interior f exterior; ni habria necesidad de soldados para contener i los que viniesen de afuera á buscar á los de adentro^ jorque siendo _ unos héroes ios de adentro sabrían pelear con IOS hermanos del santo entierro , y los que en sana paz te- lian fíema , y sangre fria para condonar y galardonar un.a njoria personal tendrían también valor para exponer el pecho á las balas en . defensa de sus esposas , de sus hijos , y de los demás conciudadaiios. Luego Volney : y todos los filósofos incrédulos son anos locos visionarios , y Im tinterillos que hacen gala de . . . . tener mi estantes llenos' de semejunte fa(?twra debían ser ■ sacados poi-- las calles , caballeros ee im jumento entre mil acl aviaciones de mucliaclios que para lionra ^ y gloria de Dios en cada cuatro esquinas gritasen : Viva el burro de abajo Y muera el de arriba: Honor al doctor de abajo , Y maculino al de arriba, Que suba el doctor de abajo Sobre el burro que está arriba , Pues todo aquel que es míis burro Nunca debe estar encima. Contimará. Sr. Tsofilantrópico. Al tratar V. en su número 22 de los pasos mages- tuosos que dio el último cona;reso general después de su traslación á Buenos Ayres 5 elogia como está en el orden la constitución sancionada por aquel cuerpo en 22 de abril y jurada el 25 de mayo del ano próximo anterior ; perc padece al propio tiempo una equivocación muy digna d( remarc?.rse. Tal es la de asegurar en la nota de la pá- gina 339 que entre varios 'proyectos de comUtucion fm preferido (^^) el que propuso un eclesiástico , siendo as que no fueron varios los proyectos , sino uno; ni tampo- co un eclesiástico el que lo formo , sino dos , y en consor (*) Entiendo por esta palabra que fue preferido para exairánarse ¡ discutirse como se hacia en todo proyecto. Aquel no solo no fue apro bndo iianameüíe como lo ha supuesto uno de los hieri intenciónalos ú no aue sufrió eo la sala variaciones muy sustanciales , y véase un de las muchas que me seria fácil citar. El proyecto proponía que lo senadores fuesen de por vida: pero según el artículo 12 de la consti tucion solo deben diñ ar en el cargo et tijmpo de 12 anos renovándos por terceras partes cada cuatro. de tres soglsres á sabes» ; Dres. Bustamante ^ Serrano^ Faso. Otro descuido advierto que ba padecido V. Señor Teo- ;an.tr6pico'5 ai tratar de la ., constltocioíi ; y es que no se II» cargo de la ánica objecioe que se le lia lieclio á es- código , en una fieza ir ¿angular ^ que muy á ios prin- pios de nuestro aoo veinte salió á loz con estos tres chi' dos — Libertad — igualdad — Propiedad. La objeción es es- : que ia constitución parece haber sido dictada solo en vor de las tres clases , que en el concepto del impugna- r, únicamente intervinieron en su formación ; Ja de abo- dos^ la de eclesiásticos, y ia de militares. Este es un ror muy craso que V. no debió disimular al hacer aque- 1 apología : tanto mas , cuanto que á muy poca costa ibiera podido no solo rebatirlo con infinita ventaja en ií- a recta , sino aun por la diagonal hacer que apareció- el impugnador períectamente ignorante del verdadero píritu de aquel código. Acaso V. se haya creído escusado de entrar en tan ve empeiflo , después que el famoso editor del The Thi* en Londres , al analizar la constitución del congreso á sus autores , muy principalmente por la sagaci- d y tino con que supieron evitar la inclinación de la lanza á cualquiera de sus lados. Puede ser que á V. 1© ya parecido que esta impugnación no era digna de re- oche , ya considerando lo que ella era, ya las circuns- iicias en que se hizo ; y acaso puede también haber in- kido en su sileneio lo mucho que sobre este mismo pun« GKseribio el digao redactor de las sesiones del congreso, otros, infinitos escritores. Sin embargo, nada de esto lede Valerio de disculpa después de habernos hecho coso« r el plan que.^ se ha propuesto seguir. Ademas , si la zon de haber dicho uno tal cosa debe servir para irope- !• á otro que diga la misma , considere V. cuantos iomoB /qUq qMedmrim reducidos, a un solo libro poréáliL Me parece que V. debiera endulzar un poco ló que dice en el mismo número 22 acerca de la respetable ola- se en quien tan solo encuentra iludracion , prudencia y vh-ft,d:me parece también que V. ha andado corto en laj relación de los pasos magestuosos que dieron esos legis a-l dores , que en recompensa han sido victimas de los Brutos de las calles, , . , , ! Deseo que V. exista en completa segundad: quesea, como hasta aqoi muy exacto en süs noticias: y que cuon-| te con la pratitud en que le está su afectísima amiga.— Sepi tiembre & de mú.—Doña Provinpias Unidas. j Contestación. Mi Sb\. Ba. Provincias Unidas. Los reparos de V. A. son muy justos , pues en efecto lí nota en vez de decir entre varios proyectos de manifiesto dice de constitución; y á este equívoco dió motivo el que er el mismo párrafo se habla &e manifiesto , y constitución El segundo reparo también es justísimo ; pero com, la pieza triangular es de ninguna importancia , como tara bien tengo noticia que se está concluyendo una obra sobr los trábalos del congreso , y últimamente como en la mis ma amonestación no tomo de propósito el asunto sino aque lio que basta para confundir al joven , por eso calle tod lo demás casi inmenso que sobre el particular podía d( ültimameiiíe me insinúa V. A. que es preciso endu zar un poco aquello de los eclesiásticos', no mi señora mí dre, ni lo piense Vuesa alteza serenísima; lo dicho dic he y si fuere falso , el deshonor seria para Vuesa alteza : en h da repdbiica el clero debe ser la sal , y la luz, y Dios ii< libre que en Sud América no fuese asi. , _ „ . El venerable clero es el depositario de las Santas crituras, ei dispensador de la doctrina, el consuelo umve N. 24. D E li DESPERTAD. OH,, . TEOFILANTEOPÍCO MISTieOiPa LITl'CO, SABADO 30 DE S E P T I E mÍ"íI ED eTs^Í^^ ^rosigue la inmctim contra Volney ^ y demás filósofas 7 antíieócratas. En el número aníerior de este periódico liemos im- anado el primer clausulon de Monsieiir Voloey , que en- ciendo en sentido reprobo las máximas del Evangelio empeña en persuadir á los cristianos que para ser'^pí?- 30* reneguemos de Jesu Cristo , de su fe , de su amor , le su ley ; veamos pues como prosigue este impío para ipadecernos de sús desvarios, y de los jóvenes atolondra- que lo eHudian y celebran para ser unos poUUcos de loche á la mañana. Segundo clmstdon de 3Ionsieiir Volneg. ^' El Evangelio en sus preceptos , y parábolas repre» ita siempre á Dios como un déspota sin regla alguna de uidad; es un padre lleno de parcialidad que trata á mi |o licencioso , y pródigo con mas cariEo que á los otros [OS obedientes, y de buenas costumbres; es un amo ca- lohoso que dá el mismo salario á los obreros que lian ibajadó una hora , que á los que se han afanado todo el ^ y que prefiere ios últimos venidos á los primeros." 364 Contestación. Al fin venimos á sacar en limpio que el sabio Vol «e^ tanto sabe áe polUica coino de teologia , yeso no es ex So pues todos los aiósofos anlUeócratas tan pohheo es la falta que tienen de teologia : vamos a la prueba Bice Volney que el Evangelio en sus preceptos , y p rfomtle satisfacción d¿ sus obras, porque siendo infini t íofe % eB s«biduria hace cuanto quiere , como q« ::,7c.anL quiere, sin errar J-"//" ^ble S^fi^f qu^^él mismo ^s la reala de «f»<^«'^ Xt todas V en cada una desús obra?, ¿for ^eml e ba ro pod'rá'jamas decirle al alfarero porque me ta asi? ¡Porque me hiciste bazin cuando pudierais haber hecho una jarra , ó una carafa? Volnev v sus ( Al oir esta contestación ya veo que Volney y su» eípulís levantan el grito diciendo : aMs bkjsfernrarn : 3re ha blasfemado: otros como D- O^, dh-án , si nn secular lo dijera ya estaña alborotado el ge tro, lia inqnisieicn nos hubiese quemado en medmp "lTv¿! anLd los domingos á vuestra parroquia para WrS curaí os ensenen la doctrina, mientras yo <^ plico un punto de política , que /«/-.y f ^^''Le^ nosotros lo vais ahora á saber de la boca de un sacerd El gobierno despótico es el mas perfecto. Aq«el gobierno es mas perfecto que mejor asegui mplimienío cíe las órdeoes emanadas de la autoridad , o que mejor junta el mandato del superior con la obe- íncia del subdito ; por eso es que un aoio tiene mas do- nio , mas aütoridad , y gobierno mas perfecto sobre sus ;lavos que im alcalde sobre los vecinos de nn pueblo. Pero , y eotonces como los patriotas declamamos tan- contra el despotismo^ ¡filósofos cliimaogos! ¡filósofos ce- rabotes! el despotismo en los liombres es abominable , por- B siendo el gobierno despótico tan perfecto no hay boiíi- ) que sea digno de ejercerlo , ni capaz tampoco de desem- larlo; el gobierno despótico es abooiinable , porque ningún ubre mortal puede ser regla de equidad; eso solo se que* para Dios que es infinito en el poder, en la sabiduría, en equidad , y en iodos ios demás atributos que son necesa- I para constituir un déspota, ó un gobernador perfec* mo. Dice Volney que según el evangelio Dios no es mas vn padre lleno de parcialidad , que trata d un hijo li-^ cioso , y pródigo con mas cariño que á los otros hijos ohe^ ntes y de buenas costumbres ; este sarcasmo de Volney áe á la encantadora tiernísima parábola de aquel padre »roso que recibió á su hijo menor cuando se le postré trito , y humillado : el padre para consolar al hijo, para hacerle ver que estaba olvidado de sus travesaras 9 un expiéodido convite , vistió al hijo de pies á cabeza ;pajo músicos , diciendo ; mi hijo , mi Benjamin , mi que^ ) hahia muerto , y habiendo resucitado yo quiero celebrar resurreceion ; se habia perdido , y yo convoco á toda la entela para recibir y dar las enhorabuenas por tan fe* hallazgo. El hijo pródigo por desgracia tenia un hermano egois- envidioso/y mezquino -cómo Volney y' todos los da- 8 filósofos incrédulos ; este necio entre el co^nuii cO'i» se dejó ver' todo amosta-zado , y .aun se atrevió á airle satisfacción al anciano de porque limm tales ex- han conocido la vergüenza. Dice Volney que según el Evangelio Dios es u« últimos son los primeros es porque f j^^^,'^", «rimeros, ni los últimos, sino la nada, y la cosa ¡ZTregno Cristi, el De¿ por su petulancia , por su Lvia, y por su habladero sxn sustancia. Sr. Teofilantrópico. Vmd. sin duda ignora que las matronas nortea^ canas han hecho ua obsequio á las matronas sud ame, mi ast este obséquio cóyisís te en' unos cuaclerpos contra los sa- fados libros , qoe imprisiiió el impío Faiiie. Esta obra por su impiedad está prohibida en la Grran »retciíia, y no 'es creíble que las matronas iioí'te america- as hayan imaginado obsequiarnos con lo mismo que lauto etestainos; m?s creible es que ios mozuelos antiteócFatas , e que poi- desdicha nuestra , abunda Sud América se ka- an tomado la confianza de burlarnos con la traducción de sa obra iinpía para atraer al sexo devoto^ y envolverlo amblen en la incredulidad. A mis manos no han llegado mas que unos cuantos uadernos , y de ellos mismos me he valido para coofutar- os , pues el tal Paine se contradice á cada paso, Kemito á V. mi trabajo para conjurar cuanto sea de fii parte esta nueva tempestad, con que nos amenazan los ibcecadisimos: ilustrados del presente corrompedor , y cor- ompido siglo. Sr. Teofilantrópico por Dios muera Y. en la demanda ; otros confesamos, un solo Dim verdadero: el augusto mis terio de la Trinidad no será Paine , ni toda su prosa.pi iiorí-^aoiericaiia capaz de comprender, ei nieoos explicar pero es cosa ridicula en este teólogo temblador (l) que í propone investigar la verdadera , y fidm ieologia, coufund el culto exterior de las imágenes con la fe lotenor de nue tra alma. . CoFiñesa Paine que Bíos es todo poderoso y al misir iieoipo nie.^a ¿a encarnación del verho dimno - en una maá virgen : ¡a resurrección de Cristo , y su ascensión á los cieh iodo le jiñveQe imposible , absolutamente imposible, ]^ que? Porque Paine que no sabe mirar mas allá de s iiarices quiere medir la sabiduría, y el poder de Dios p lo que él es capáz de concebir , y de hacer ; en efecto Pai confiesa que Dios es todo poderoso , y en tratándole de m tcrios nos asegura bajo su palabra que Dios no puede x íerar las leyes de ¡a naturaleza, Desprecia al apóstol San Pablo, y á los cuatro Eva gelistas con una insolencia, y grosería propia de un tei bleque iluminado por el trinquis fortis: habla de Jesu Cru (1) Tomas Paine fae herege Cuákero que quiere decir. íenibleque, temblador, porque táüto los hombres como las mujeres de esa se cuando concurren á sus templos empiezan á temblar, y esa es la se de íjue esíáu inspirados ; si es muger la que tiembla, los bombees nos \\e respeto, y estupor sagrado se ponen á oir á la predícanta : como Buenos Aires con la boca abierta se puso á mirar las gauc federales , que como unos cachis tembleques venian ahorcajadas en ca I!ns nváiiF.os] tr^yénclonos el augusto misterio de la federación nort-ai ricana , sin haber un cristiano de los que hacen sonar el sable por veretlas , <|ue se atreviese á darles con un demonio para que se queda teiiihlando' en la plrza de la Victoria : todo mi consuelo es que el iierable clero no consintió, sino que aníes bien reprobó esta infame pi titücíon de nuestros ridiculos, viles, é in'ames cmtiteócratas ^ temí gres, temhlidor'es , en rafas , caraferos , ' teruleiiues ^ sud y nortes ^ %títír(js, tf€utes f vinierítesj y anchop ¿tecos. mi 10 si lo liubiera visto ; dic?e que los apóstoles no escri- •on su historia sino anécdotas sueltas de su vida , pem- todo ello es probable ., y verisímil en la parte historial; cede la 'purem de su doctrina, la santidad de su vida ^ ¡oníiesa redondamente sii pobreza, y humildad ; CtÚGul^ lempo preciso que se ocupó en la predicación : que fue acu^ o por los judios ^ preso , crucificado ^"c. j no obstan íe de que Jesu Cristo no era muy conocido , que ' siempre 'ifho oculto , y que por eso fue necesario pagar á Judas no haber otro medio de apoderarse de su persona : sin ad- fcir este bárbaro que de las mismas anécdotas consta que u Cristo cuando le preguntaron por sus apóstoles , y doc- ra respondió : yo siempre he hablado públicamente en templo , y en la sinagoga : preguntad á los que me han 7 , preguntad al pueblo todo , él es testigo de mis obras , ralabras : y ademas salta á la razón natural que no pue- un hombre predicar á las gentes sin darse á conocer que mejor ocasión en esos momentos para apoderarse «u persona^ Continuará. Hace diez anos que las Provincias Unidas en Sud Amé« % enarbolaron el estandarte de su independencia ; y otros tos que sin reparar en medios ni en sacrificios la han tenido bizarramente. . Durante este periodo^ los pueblos 'opeos mas ó nieños han observado hacia este pais una iducta si bien opuesta en parte á la de sus gobiernos^ itantemente decidida en favor de nuestra emancipadon. iques , armas , ofrecimientos repetidos de difiero , hom- 5S sábios j . 'útiies ^ de guerra ^ negociantes respetables dis- tándose lá preferencia para -merecer la confianza de núes- •s ministerios en todos sus negocios : cuerpos enteros de •pa armada con excelentes oficiales empleados al ser vi» I de la justa causa, , sostenidos por sus propios fondos uoos^ otros por compaSías 6 sociedades mercantiles i indifereii- NüM. 24. ' B St2 cía suma á las reclamaciones de los agentes mfaíigabl de ia Espaiaa : protección decidida á nuestras propiedad y bandera: á nuestros buques y corsarios: escritores de en dito empegados constantemente en alentar á los gobiern i^ácia nuestro reconocimiento de un modo tan público con solemne— de tai modo es que se han expresado los puebl europeos para con nosotros , al mismo tiempo que los am ricaoos de! Horte han guardado una conducta tan diam tralmente opuesta , que es muy difícil , por mayores qi sean sus demostraciones al presente , puedan persuadira que tienen derecho á nuestro reconocimiento y gratitui á nuestra amistad y relaciones. En los Estados Unidos nuestros ccwsarios y sus pres han sido declarados ante los tribunales por piratas, s mas que las instancias del embajador español. Han si presos y condenados por los mismos tribunales, oficial autorizados con despachos de nuestros gobiernos. En 1 diez aiños de nuestra revolución no se ha hecho públi ni privadamente ia menor demostración favorable hacia i sotros, ni por el estado general , ni por los estados pí ticulares, ni por ningún individuo de dichos estados, único que se ofreció á procurar sumas de dinero paraj te Gobierno , ademas de exigir un interés que á los seis ai doblaba el capital, salió después conque era un avem rero , sin crédito , sin bienes , y el mas incapaz de u empresa semejante. En los E. U. existe un periódico alguna reputación , cuyos editores cuando se han digna acordarse de nuestro pais ha sido para condecorarnos c los insignes dictados de serviles , idiotas , fanáticos mise] ble y perpetuamente encorbados bajo la férula eclesiás ca: otro tanto han dicho una porción de escritores de feras , subalterna ; y poco menos los agentes nombrados plomáticos , que por sus fines políticos , respecto de Espa en la cuestión de las Floridas , embiaron k Aníiérica en año de 1818» -'/f'^j:¿Z^^^^^ rSrrrafaSL^Í después de haber dad< lerpo diez puñaladas,- me ofreciese im remedio para curar- y para curarías ac^so no en esta vida smo m ia otra. 'uaria amonestación al jóven perulero, y á su conUmador Flor 5 y nata. Precioso Jóven: de pura lastima iba yo detemendo la audeniia encuetada que tenia prevenida para tí en el nú- . lero 14 de este periódico; la cualidad de ser un manee- forastero me hacia esperar á que te ausentases para des- ues decir al público que te habias huido del toril , y que 1 á lazo te habian podido dar palmada. Pero la providencia ha ordenado tan bien las cosas, que (ie ha traído á las manos al verdadero delínouenie para plan- arle el rejón en, el cogote,:, este verdadero delincuente es . u continuador Flor y nata, el mismo, mis-raísimo, que asom- irará la plaza, y la Vereda con la banderilla encuetada. . Los conqresanies. no han sido infieles á la nación, íO Flor, y nata insigne ! de valde has de bufar, de mide has de escarvar la tierra , de vaide has de sacuda^ esa cerviz orguUósa, y altanera: h^rel íaieri lethahs arundo. lo actuado en el Tucuman , la acta de mdependencia , la invitación de las provincias disidentes , ^^^^^f ™ ¿^.^^^ diferentes conspiraciones; todo, todo prueba el tmo , la ma- durez, la nobleza, y fidelidad del congreso en su prime- ra épí>ca : el manifiesto de la independencia , Ja constitu- ción fel manifiesto de ella, y los pasos magestuosisimos di- riddos al reconocimiento de las naciones , acreditan el ho- nor , la nobleza, y fidelidad heroica del congreso en su se- cunda época , como os lo he evidenciado en las antevio, íes amonestaciones ha.ía el extremo de hacerte enmude.eu Pero mucho mayor ha úáo la sabiduría , prudencia , y S't6 fidelidad del congreso en lá tercera época 9 y la mayor prue- ba de su noble comportacion fue el sigilo en los tratadoí con el ministro de la Francia. Tratar públicamente este negocio hubiera sido contra riar la voluntad racional de las provincias ^ y la voluutac expresa del gabinete que hacia la propuesta : vamos poi partes ; primero. Nuestras provincias llenas de anarquia , j eiijambradas de aventureros , y tinterillos licenciosos no ei creíble que quisiesen exponer un asunto tan delicado á lo devates temerarios de los cafes, de las pulperías, y dt otras zaurdas en las que un vulgo suspicaz es facilmen te impelido por los demagogos á resoluciones atrevidas, 3 atentadoras contra las autoridades: el vulgo no tiene espe ra , máxime cuando hay uno ^ 6 dos que en circunstancia críticas fomentan ideas de sospecha. Páblicada la proposición del gabinete de Versalles, inume ^rabies gansos querrían que al momento se contestase undispa rate ^ y si tardaba el congreso en contestar Furü animis tgnohile mlgns janqm fices et saxa volant furor arma ministrat. El congreso pues con su sigilo siguió la voluntad ra cional de las provincias , y dejando la 6ltiiiía sanción pa- ra un congreso mas pleno que se debía convocar para e efecto acreditó que toda su conducta no se dirigía mas qu< á agarrar la ocasión por los cabellos, y lograr la venta ja de un tácito reconocimiento. Lo SEGUNDO : el ministro de la Francia encargaba e secreto , y su solicitud ©n esta pnrte era muy justa, no so lo con respecto á él y á su nación , sino también con res pecto á nuestras provincias ; con respecto á él y á su 21a' cion pára evitar el odio de las demás potencias, o la par- te activa que tomarían en deshacer sus pretensiones ; coa respecto á nuestras provincias para evitar los fermentos po- pulares á que son tan propensos los pueblo» convuLios co- mo son sin duda los nuestros. No ha muclios anos que apareció m ministro france® la isla de Sto. Domingo soiícitaáiido tratados secretos , mo I un congreso, sino con unfíodividuo en quien la repá- ja de los negros había colocado so confianza ; y los ne- s no tuvieron embarazo en otorgarle la demanda. Si un ministro de Francia desembarcase eo nuestras yas con igual solicitud, seguramente no seriamos tan ne- s que le diésemos con las puertas en la cara: los ne- s de Sto. Domingo supieron el secreto á su tieüipo , □ mismo sucedería á nuestras provincias. ^ Concluyamos pues que la traición grande no lia sido kl congreso en oir á la Francia, sino la de nuestros irantes en oir, y entregarse á la maldita montonera. Un tal Cantillon que sin duda alguna será algiin jó- de diecinueve años, paisano del joven de cortas obser- ones que traté de ignorante al deán Funes, y ultrajó •memente á los respetables individuos del congreso na- al ; un tal Cantillon revolcado ya en el Gauchipolííi- or su falta de instrucción m eí cátecismo, es el gran- fiombre que en un folleto me trata de impostor sin sa- lo que quiere decir impostor. j Cantillon de mi alma! sábete que aunque ni los cho- en Potosí , ni los montoneros de Tarija sé hubiesen re- do contra Pueyrredon; ea una palabra, aunque fue- dso todo lo que yo digo sobre el tocar á fuego , y ve- 3 cerro abajo os amigos, y enemigos no como quiera sino como Chsisto nos amó á todos: á demás el Evangelio nos propone á Christo como ejemplar de nues- tra conducta, y Jesuchristo no fue misántropo, sino filan- tropo por esencia siempre manso , siempre humilde , siem- pre oficioso , complaciente , y afable. Tampoco el Evangelio nos induce á ser monges ni hermitaños , pues Jesuchristo expresamente dice in domo patris mei mansiones mult(e sunt : en casa de mi padre hay muchas mansiones ; y á sus primeros discípulos no los mando íi los desiertos sino antes bien á tratar con todas ('*J En el numero sigiente haremos palpable cuan falsa es la especie de que el Evangelio disgusta á los hom~ bres de todo trabajo. m líís gentes > y dar noticia de su sanio noiñbre á los ret/es, k los gentiles , y á los hijos de Israel Tampoco el Evangelio prescribe el celibato, sino que antes Jesuchristo elevó el contrato matrimonial á la dig- nidad de sacramento , llamándole sacramento grande para que los fieles se aficionasen á él , y no andubiesen por hay de solterones perdularios, profesando un celibato cri* minal , y contrario al espíritu del Evangelio: Jesuchristo asistió á \m casamiento con su madre, y con sus discí- pulos , é hizo un gran milagro en obsequio de los novios. S. Pedro fué hombre casado, y eso no le impidió ser apóstol , vicario de Christo, y sumo pontífice de ia chris- tiandad , es verdad, que Jesuchristo alabó el celibato, pero no el celibato de los bribones , sino el de los virtuo- sos , que para dedicarse enteramente al servicio de Dios se resuelven á crucificar su carne, domar sus pasiones, y entregarse enteramente a! único negocio de la salvaeioa propia, y agena. Bien libre estaria yo de gastar tiempo en contestar al necio Volney , pero me veo en la precisión de hacerlo, porque los muchachos, para quienes solo ha habido li- bertad en estos diez años , han dado en leer y estudi** ar ese y otros obscenisimos libros creyeiado que esa es la, verdadera doctrina, y que los sacerdoíes somos los que los tenemos engañados para robarles la libertad , la igual- dad , la independencia , y todas las quimeras que ellos han fingido allá en su imaginación politico-filosoficai» 280 Victoria contra los montoneros de adenfror Todos los escritores públicos , y muy especialmente el editor de la Gazeta deben reunir , é insertar en sus pa- peles todos los sucesos acaecidas desde el primero del pre- senté mes de Octubre entre el señar gobernador de la pro- vincia brigadier D. Martin Uodriguez, sostenido por los habitantes de la ciudad , y la campaña contra unos suble- vados, sostenidos por una pequeña parte del segundo ter- cio civicQ , y por una chusma aturdida que concurrió á la plaza Jl son de la campana municipal , y repetidas ge- íieralas: digo mas: los comandantes de los cuerpos, y todos los hombres de bien , amantes del verdadero mente debian empeñarse en comunicar cuanto sepan respecto á la conducta que han observado los sublevados , y los sos- tenedores de la autoridad , y del órden para que se trans- mitan á la memoria de los tiempos consus verdaderos co- lores unos hechos que á pesar de parecer tan lastimosos á los ojos de los menos retíesivos , son no obstante los mas sublimes , y recomendables á la vista de cuantos han po- dido escapar de esa desmoralización , en que nuestro paií egmia Por lo que á mi toca insertaré con gusto cuantos re- mitidos S2 sirvan enviarme las matromas sobre este asuntí tan interesante ; y entretanto no puedo dispiínsarme di anticipar al conocimiento de los pueblos, y del mund( una pequeña idea de la conducta que han guardado en si entrada, en su carga, y después del triunfo los vecino 287 e esté pueblo, y de su campaña : los del pueblo parecían na comunidad de religiosos , que iban á asistir á un acto e religión, y los de la campaña parecian otra comunidad e misioneros . que venian á edificarnos con su ejemplo; y a efecto el triunfo no tanto ha consistido en la confusión e los anarquistas cuanto en la común edificación , tanto e los nacionales , como de los extranjeros , los cuales enos de un cierto pasmo , y estupor sagrado aseguran ue semejante moderación y templanza en medio de tanto rdimiento y saña , es cosa que no se Vé en pais alguno e la tierra. El ejército del señor gobernador Rodriguez se com- lOnia de los habitantes de la ciudad y campaña , hacien- o su mayor fuerza la división de voluntarios del señor- omapdante D. Juan Manuel Rozas, y el primer tercio de ívicos de esta capital : los trozos en que se dividió el jército eran capitaneaíios indistintamente por los jetes, oficialesveteranos, y voluntarios. Entraron, y circularon la plaza sin artilleria á dis- ancia de cuatro cuadras sin que se oyese en las divisiones lias voz, que las de sus respectivos oficiales. Los balcones y ventanas estaban cubiertas de matro-. las , y de multitud de vecinos que con el mayor interesé elogiaban , y apiaudian á los defensores de la autoridad, j del orden ; pero nada interrumpia el orden de sus mar- ;lias , ni alteraba la subordinación con que se conducíau lontra los novadores aiUiteocratas^ cuyos nidos habían 288 fermentado por meJio de er^plosion fediiéidá a tras- tornarlo todo , y salga después !o que saliere. En el trauí^ito por las ealles no dispararon nn solo tiro : las casas de trato qne se liabian cerrado desde que empezaron las hostilidades » solo tardaron en abrirse para proveer al vecindario el tiempo que estas divisiones tarda- ban en avanzar sus marchas sobre la plaza. Un piquete de los de Rozas al atravesar por unas cua- tro esquinas hizo alto , y habiendo salido los pulperos y convidar á los soldados , y ellos no habiendo aceptadf se acerco un pulpero con un frasco de licor, y lo entregt á nn voluntario del costado izquierdo de la primera ñla para que repartiese entre los individuos de aquella divi- sión ; pero el voluntario sin contestarle una palabra , 3 sin mirar á su jefe tiro el frasco contra el suelo , y lo hiz( mil pedazos : acción bizarra que acredita lo transformad( que estaba aquel soldado en la ord€;ianza , y mandat( anterior de no comer ni beber haf^ta conquistar la plaza O quiZfi dio á entender que si el motín nocturno habi; «ido efecto de la embriagoez, y de la licencia , el ataqn del batallón virtuoso de f>. Juan Manuel Rozas debia se el fruto , y efecto del zelo patrio, de la lealtad , de la ra zon, y en fin de un sano y maduro acuerdo. De estos pa s;$ges .sucedieron inumerables ejemplares, que acreditai que el ejército salvador trahia en el animo la moderación y la templanza unida con e! valor que les había de da el laurel y la palma de una completa victoria: asi esqu ntes , y después de Ta victoria no ge há Visto urt solo vo* □ ntario ebrio ; q^ie no se ha oído una sola expresión in- eceníe ; una ^ola acción indecorosa, ni nada qué no res- árase jiiiciósidad , y honradez. No disparaban un solo tiro que no fuese dirigido á as sublevados , lo que proporcionaba á las gentes ver lésde sus casas sin recelo alguno todas sus operaciones, ' aun las de los enemigos. Las gentes que escapaban de las inmediaciones de la daza temiendo ser asesinadas, y envueltas en los horro- es que fulminában los conspiradores , respiraban al caer n manos de los voluntarios , los cuales sin dejar de con- inuar el fuego facilitaban sus caballos para que transita- en por las calles que estaban pantanosas por causa de la^ luvias anteriores. Si encontraban á alguno de los sublevados qué híi- jian sido cortados, ¿ extraviados, lejos de insultarlos, ) mofarlos les aconsejaban con las expresiones mas sua- ves y apacibles que se tranquilizasen , y retirasen á su^ :asas á descansar ; para cargar á una azotea sufrieron un Cuego horroroso de la fusilería , y de un cañón de la plaza, mientras suplicaban al dueño que abríese , aunque pudie- ran haber usado de la fuerza , pero mas pudo en ellos la ordenanza, que el miedo del peligro , pues se les habia intimado que venciesen excusando lo posible el hacer á nadie el menor daño. Continuará. t¿90 Concluye la cuarta, y ultima amonestación al joven peru-^ ¿ero , y á su continuador FLOR, y NATA. Precioso Joven: ya se que tu, y tu continuador Flor, y Nata estáis en la basura hechos la execración, y el des^j precio de un pueblo que aunque tolera mucho, no íolerai siempre ; yo me alegraría de tu huutillacion sino fuese forzada , como es la de h>s obstinados ^ tan>bien me ale- graria en la humillación del viejo leguleyo Flor, y N^^ta a quien los jóvenes en el Colegio lo hicieron íorí¿z, y aun lo hubieron de h-Acev plasta; pero te digo con verdad qiíe me aflige vuestra toutristacion porque no tengo motivo para persuadirme que estáis arrepentidos. Es contra mi genio el alancear á los caídos por eso es que ii?e despido de ti , y aunque se me quedan mucha? cesasen el ti tí tero la*^ omito de buena gana suplicándote qué me visites para darte un abrazo en protextacion Ak que espero mucho de ti , pues eres joven, y bastante apli- ca dito; puedes estar seggiiro que ni de mui lejos me he dí acordar de lo pasado, y que vos mismo has de cooocei indudablemente que te atno de corazón , y que euant( he dicho no'ha sido mas que para conjurar, si pudiese losmaiesen que iba á ser envuelta la nación. A Flor, y Nata no le digo nada porque el me ^0 noce bien , y sabe cuanta es mi niiseria en asunto de ter- nuras ; dile á tu padre q,ue no hay nada en lo dicho , que esta es vida nueva, y que desearía servirlo. Al Gauchi-politíco lo he echo callar para siempr( ítíes en Biiénds-Áyres ya no hay chacuacos , ni^ chotos li cholos sino hombres deseosos del orden, y amantes per- iidisimos deia subordinación ^ porque se han convencido íracticamente que en una repaUica todo es perdido cuan^ U los nialos sirven de ejemplo , y los buenos de risa. El gupíemétítista liablara una ú otra vez pero no iiias- |ue de sus cosas con prohibición expresa de insultar , iii contristará sus conciudadanos. E! Paralipóiiienon ta:ii-^_ [>íeh enmudecerá porque ya lío hay entuertos que deJia^' :ér , ni aventuras que córre»\ E¡s cuantó tengo que decirte ; Dios té bendiga pára, qué eri adelante seas fel ejemplar de tus contemporáneos poí- tu religiosidad , por íu respeto al sacerdocio , y por íu humildad , deferencia , y aíabiíidad para con los an-^ sianos.—Díos te guarde kc._:M^Teo/iíaníropico. ] o. Nada inaniíiesta cícmf itía^ expresión el genio , ca-», rActer , empresas i y aspifa-eiones de los fedifragos lut^-rio-^ res, que la proclamita , ó pasquin arrojado por todas par-' tes la nxafiaiia que sigmó al bisalto nocturno contra el jefe recien elegido:. por \9S representantes d# iiM?estra pro-*-, vincia. / i-r-: í^:yíñ^^' r- " -. ^ -. s \ '\ -r-yi La tal proclama consta de muy pocos renglones pero. i5o Msif cláusula > que no esté em papada en sangrar empieza intimando cad alzos y -prosigue, .acurr^ulando ca-^ lumnias , y concluye pronosticando que la sangre de ellos ^ 204 se iba á verter inútilmente , como en efecto ha sucedida siendo lo único en que han dicho verdad , aunque min« tieron siempre, porque ellos hablaban en muy diferente^ sentido. ^^sííffio^ Proclama consiguiente al ataque nocturno de ¡os m&nto^ ñeros de adentro. CIUDADANOS. Ya es tiempo de hacer un castigo ejemplar con los faccionistas (I) de Pueyrredon , Alvear y Congresalistas; estos iniquos, burlándose de los sacrificios de esta ciudad , han intrigado hasta llegar k formar una Junta de puros pueyrredonistas (2) , y un Gobernador que en el primer momento de su colocación ha sido su primer decretó desarmar á los civicos , que son el baluarte inex- pugnable contra los tiranos (3) ; apresar á varios ciudada- fij Faccionistas son los que sin tener el voto público asaltan de noche, y de dia son silvados por el pueblo en el Colegio de la Union ■ faccionistas son los que tocando la campana de eábildo na lograr4)n qne se les acercase una sola persona de juicio. f 2J Ser pueyrredonista por no ser anarquista es lo fino de la prudencia , y de la política , asi Como es pru- dencia á falta de luz elemental contentarse con la de m' candil - ■ ' " :n^r>o-^rj^ f; ; {SJ Adulación grosera para engañar á hs hohog'P, que oyen sin crítica, y sin exmninar el origen de lá lanos beneméritos por ser populáristas (4) , entre ellos al D. Agrelo por ser el íinico que tuvo la energia de hablar zon la franqueza propia de un hombre de bien; su müerte -staba decretada, como lo anuncio el infame y declarado facciouista de Pueyrredon él fraile Castañeda con estas palabras: el piibíico se asémbrard úuanáo vea en la plazci / vereda ancha el rejón eneoetadó que le voy á alabar en. d cogote (6) : teniendo al mismo tiempo la audacia de afirmar en el üítimo papel, que el gobierno despótico, ese c;ob¡erno por cuyo exterminio hemos iiecho tantos sacrifi'*. cios , es el mtjor (6). Kste infame periodista oprobio de?, de nuestra patra , es el único qtáe ha prOclamádo á favor [le la tiranía (^7). f4j popuiaristüs nú pueden ser unos entes abomina'- mdos de todo el pueblo, á quien un año entero han íenide m continua zozobra. f^J La vanderilla no es la horca que el Dr. Agrelo llene bien merecida, sing el convencimiento de que los üongresales tío fueron traidores, y que los verdaderos traidores son los federaless. C6J El Padre Castañeda expresamente dijo , que el gobierno despótico era abominable en Im mams del hom- bre , porque el hombre no es regla de equidad y al contra-^ río el ser déspota en Dios es una de sus in/initas perfec^ dones. (7 ) El Te0'jilmtrdpi<;o , ■ el Gatichi-poUtieo eí Su- 394 .jj. .., Ciudadanos alerta ; si en esta ocasión no extermina- inos á los tiranos , nuestra sangre se verterá inútilmente como se ha vertido tantas veces, y sobre las ruinas de nuestra libertad se colocará otro tirano ;8). ii)29 n; ^^:í;D ' Vuestra Compatriota. ^ plementisiá , y el Paralipómenon se han declarado contra los infames, y contra hs Jíeras , q^ue deben morir como murieron los Carreras. fSJ Mas bien queremos que Dios nos castigue con la titania , y con el despotismo que con la peste fede- ral. En una palabra los americanos sensatos no ?ios he- íuos separado de la meti ópoli para ser montoneros , que eso seria empeorar nuestra suel te ; nos hemos pues sepa- rado de la península para reformar nuestra administra-^ ciofi, y mejorar nuestras instituciones , de modo que en caso , y lance aciago de haber de caer en la anarquía, en la antiteocracia , en la licencia, ó en la confusión de carafas , y caraferos de todas veras , y con toda el ahna preferimos á tanto mal, y tanta desdicha el dominv), y constitución española, bajo la cual hemos vivido tres siglos sin rompernos los cascos, y sin blasfemar de la re- ligion. AVISO AL PUBLICO. El norte americano arribeño que insertó una carta contra el Padre Castañeda en la Estrella de arriva N". 8.: pje párese para el aguacero. , I M E R E N T A DE LA I N D E P E N D E N C I A. N u M. 2 0. DEL IDESPERTADOR Teo-Filantropico Místico-Político ^bÍeTo'sTa'yÍÍI'Ía bTdo 14 de ^ ^l^J'Jll^J'^}^^^^ Fi osigue , la relación de lo acaecido el día b de Octubre, contra los montoneros de adentro. No podemos menos de hablar algo sobre el manifies- to qwe nos acaba de dar el amabíe , y en grado heroico bene^mérito joven D. Juan IVI^anüel liozal : todo él es «n vistoo ramillete de pensamientos magnánimos , pero so. bre todo aquella acorde y unánime expresión de su por tantos títulos honorable oficialidad : obediencia-fidelidad- Jinneza- son nuestros pareceres. Ved aqui americanos unos Catones con espada en mano ; ved a<íui unos Cicerones , armados ; estos son los que mejor que Cesar vinieron , vieron , y vencieron. Pero lo intolerable en el manifiesto es aquello de; me despido compatriotas: el quinto regimiento del Sml de todos es amigo, dé todos es hermano; primero, segundo, y tercer tercio dvicos ; ciudadanos todos, y cada uno recibid los votos que os hago presentes á nombre de la división que mando. ¡ Odio eterno á los tumultos! ¡amor al órdent ^96 ¡fidelidad á tos juramentos ! l obediencia á las autorida- des constituidas! recibid á su nombre os repito la confe-^ sion de sus sanos sentimientos ; este desahogo de unas almas patrióticas , y esta evpresion de unos hermanos agradecidos ; creedme que toda su satisfacción consiste en haber procurado ser virtuosos , y la mia m,uy particular- mente en haber obedecido , sirviendo al pueblo en que nací, y á la. provincia á que pertenezco, \ Por Dios , por Dios í ¡o joven comandante del quin- to regimiento ! \ no seas tan encantador , tan déspota , y" tan tirano ! bastantes líigrimas ba dérramado el pueblo , y la provincia en que naciste : sat funeri , sat lacrimis , ¡joven cruel ! ¡ basta ya de lutos , basta ya de llantos! heu , fuge dilecte mi : huye ; huye , quitate ; qnitate , sal , sal de una vez , amado nuestro , y sábete que tu presencia, y I la de tu quinto regimiento es insufridera , é intolerable ^ Jos generosos argentinos. ^ ¡ Huid , huid de nuestra provincia ! andad nuestra es- peranza , y como apostóles que sois de la unión , y de la confraternidad, anunciad á todas las provincias, que Buenos-Ayres es madre , y madre la mas tierna. In viam pacis , et prospcritaiis dirigat vos omnipo- tens , et miseincors dominus : nuestro Dios que es omnipo- tente , y misericordioso dirija al quinto regimiento por un camino de paz : Angelus Rafael comitetur votiscum in via : el ángel Rafael , que es medicina de Dios , vaya con vosotros en e] camino ; ut cum pace , salute , et gandió revertamini ad propria í para que ébii paz , cotí salad , y €on alegría volváis á vnestro paga á disfrutar de las ben- diciones de vua^stros conciudadanos vinculadas eu el roció del cielo, en la grosíira de la tierra > y en ta afeundancia de los divinos carismari. Conlinurú. Señor Teojilantrdpico, En la asambka general constituyente de las rtíatro* nas se lia leido su numero N. , 25 y nn general sentiíniento apodero de toda k sab; en los semblantes de las ma* tronas se divisaban los diferentes afectos ya deindi^nacion, ya de sorftresa , ya también de £lese?^peracioH , ardiraientOj y saña la mas encarnizada ; se miraban las señoras unas a otras, y emno si se entendieran con la vista un silencio sepulcral era el lenguage enérgico de todas las asambleis^ tiís ; hasta qoe después de un largo intervalo una njatro- na de Mozambique que era la presidei.ta en turno exela-* mó , y dijo^ con qué kvs fjuatro periodistas nos abando- nan , y iTOs dejan en lo apurado de la crisis que lian hecho nuestros^ males 1 Una matrona de Irlandá pidió entonces la Voz , f dijo; '^muy poderosa señora: en Sud- América fallan todas las reglas del anticuo emisferio , y tiene tales , y tantas' variaciones el imán , que la aguja nordestea á cada paWi y es del todO' indispensable que en Sud- América las e^-' trangeras estudiemos otro diferente pilotage : la mitad, de. Irlanda en los pasados siglos degolló ala otra mi tai para conservar el órden , siendo asi que no estaba tan des- ordenada como Sud-América lo ha estado á nuestra vista.'* Una señora francesa tomó á este tiempo la voz , y dijo : "nuestro célebre S. Bartolemi, las Vísperas Sicilianas, y los masacros de nuestra reciente revolución acreditan el genio de la Europa , pero vaya que los sud-americanos sin dejar de ser enérgicos, fogosos , y vivaces, son al mis- mo tiempo serios , lentos , reflexivos , y tienen una pre- sencia de ánimo y sangre fria, que parece propia , y pri- vativamente de ellos ; digo pues que no lo entiendo , no lo entiendo." Una matrona inglesa dijo : **doceaños ha que los in- gleses bien á costa nuestra hemos averiguado el carácter de estos hombres ñlántropos : véanse nuestros periódicos del año siete y ocho de este siglo , y se notarán en ellos las masextremosas expresiones de reconocimiento , ni pue- do menos de relatar aqui las expresiones de uno de nues- tros mas acreditados periodistas. " Nuestros oficiales pri- sioneros fueron recibidos con la mayor urbanidad que per- mitia el estado de las cosas por los oíiciales enemigos á quienes se les oyó garantir su seguridad cualquiera que fuese el resultado de la contienda ; en la confusión en que necesariamente estaba todo el pueblo poco podía atenderse al consuelo, y comodidad de los prisioneros, yes de nues- tra oblie,acioñ atribuir á las calamidades inevitables de U guerra cualesquiera negligencia que haya habido en esta parte : á los oíiciales se les hizo firmar una palabra en que 299 ¡obligaban á no tomar las armas encentra durante la resente guerra hasta ser debidamente oangeados ; fueron ,ego acomodados en las salas de la fortaleza , y los oñ- ales heridos en un hospital inmediato, permitiéndoles >r curados por sus propios cirujanos, lo mismo que á los )ldados quehabian sido recogidos en las calles ; los de- ,as oficiales, y soldados heridos fueron removidos de is lugares en que habian caido á las iglesias próximas en onde asi los clérigos y religiosos , como las familias en asas particulares los trataron con la mayor humanidad y uidado , prueba bien noble de que la verdadera virtud astellana aun se encuentra en una remota colonia casi ndependiente de la metrópoli,!/ proporciona á un corazón ensible aquella satisfacción que mitiga las calamidades, t suavizan los rigores de la guerra.'' Interrumpió este discurso una matrona argentina , y lo sin bastante incomodidad dijo: ''esa dulzura de ca- •acter que en las mugeres es virtud , en nuestros varones ?s un vicio muy abominable , cuando hay peligros inmi- nentes de males, y desgracias publicas ; las porteñas no podemos sufrir que en nuestra presencia sean alabados nuestros varones de aquello mismo que tanto abominamos en ellos; y por cuanto Jos cuatro periodistas son los que han motivado esta sesión , soy de parecer que al Gauchí- político se le emplume por cobarde , y que nuestros niños ]e áigsm Abestruz ¿ quieres charque "A\ Suplementista que se le prohiba tratar de sus cosas 300 supuesto que abandona las cosas publicas ai mejor tiem- po ; al Paralipónienon que se le intiííie que para lo poco que ha fcscnito , mejor era que no hubiese empezada; y últimamente , supuesto que en esta misma asamblea se le ha notado al Teofííantrópico la cualidad de compasivo (*), podemos declararlo por inutiF en atención á no haberse enmendado como pudiera , y debiera." Apoyó esta moción una matrona de Mendoza , y dijo que *^'por ninguna manera convenia tolerará los america- nos la falta notable de dejarse sorprehender, y (pie las ma- tronas raendocinas debian el orden, y sociegode su provin- cia á la ninguna contemplación con que afrentaron á los varones, cuando al principio de la revolución [.erdieron la sala de armas por una sorpresa,** Entonces una matrona paraguaya : dijo : ''muy pode- rosa señora : suplico á V. A. se sirva advertir que los cua- tro periodistas son presbíteros , en quienfis la lenidad no es reprehensible , sino que antes bien forma todo su ca- rácter por ser ellos nnos verdaderos padres, no solo de los inocentes, sino también de ¡os culpados ; y por lo que hace al franciscanrto , que su^le salir de quinto en discoí^i día, yo respondo de que es nn verdadero espartano, y puede V. A. estar segura de que no nos abanilonará en los pe- 1 gros ; por lo que hace á los demás varones que han de- r—^ ■- ■ ^ ' . . - : 0( C*J Véase el número 15 del TeoJilaníTÓpico pagina 22 linea primera. 301 do sorprehenderse convengo en qne las matronas los em- umen , y los traten de avestruces , ó hag^an coa ellos lo le quieran , pues esta ya no es vida." Todo el congreso inmediatamente aclamó á la señora iraguaya, y se sancionó que en diez años no se celebrase cion ninguna de americanos , para que una larga expe- íucia acredHase que estaban vigilantes para no ser sor- endidos como lo han sido anualmente en la decada an- rior: con esto se concluyo la sesión, y yo aprovechando s momentos se lo participo para que vea que delgado se la en esta respetable asamblea de señoras. Dios guarde, &c. — Doña Incógnita. Mi Señora Doña Incógnita. Ya está de Dios que á la provincia del Paraguay he í deber yo toda mi fortuna; ella es una provincia reli- iosisima , y por eso es el ejemplar mas acabado de la Ilion que debe reinar entre los americanos. Verdad es, mi señora , que los cuatro periodistas, y asta el quinto en discordia quisiéramos enmudecer para ar lugar á que el pueblo obre lo que le pareciere en isticia : los presbiteros somos unos atalayas que desde I santuario clamamos, y anunciamos á Sion los peligros- asta aqui no mas alcanza nuestro ministerio ; después o hacemos mas que abrir los brazos para recibir los hijos ródigos , y colmarlos de instimabíes , y óptimas bendi- iones. 302 Me agrada inf niío que las matronas velen sobre sns varones, que tilden inéqüivocablemente á los apáticos, e^oisías, incrtdnios, libertinos, noveleros, antiteocratas, anchopitecos , y pericos ligeros castigándolos con el des- den , y con el desprecio hasta que conociendo sus del^c- tos los enmienden para merecer la estimación, el apre-i ció, y los favores del bello sexo. [Eso del emplumamienío debió haber sido alia entona ees cuando los federales de adentro se prostituyeron f unas gavchas ahorcadas en caballos mansos ; PERO NC AHORA, PUES la brillante acción del cinco de Octvdjn ha borrado , y desecho todos los entuertos fedifragos qii< nos tenian sumergidos en el fango insondable del ma horroroso abatimiento.]— Dios guarde &.c. El Teojilan trópico. Señor JS^^orte- americano. Sepa V. que estoy en circunstancias de justificar has ta la evidencia cuanto dije en mi N". 24 respecto a lo Estados-Unidos , y las naciones europeas ; estoy tambiei en posición de decir, y probar mucho mas de lo que en tonces dije respecto a la conducta que han guardado pan con nuestro pais los habitantes , y gobiernos de Europa y la América del Nortt ; me era igualmente fácil desva necer cuanto supone V. en el N". S\ de la Estrella de Sud ; y á la verdad sin que me fuese preciso ocurrir ¡ aquello de^ — deberían vlvídarse los agravias por el pas* 303 nüto.'io que acaban de rf«r[los Estados-rnidos] n. aque- o de; ningún oficial se ha puesto preso , sino de a aque- 'os que todo patriota se averaonzaria de reconocer, n, quello de ; si los gobiernos [de Buenos-Ayres] han pue.!- , su confianza en aventureros no tienen la culpa los ^.lados-Unidos ; ni aquello de ; si han escrito mal tam- ien han habido quienes hayan escrito bien; n. aquello ie • que Mr. Cobbet diga esto ó lo otro no importa es m ingles vivora ; ni aquello de ; que el cónsul americano Hese armas á Artigaste, no debió esperarse §-0. é-c. &c. No señor Norte-Americano, yo no tengo necesidad de >cnrrir á esas miserables salidas propias solo del que tiene «ala causa; yo podria contestaren otros términos, y lo •staha haciendo cuando varias personas de mi mayor res- peto alet-aron que era impolítica en las presentes crcun- Lcias;^y aun que yo no soy de este modo de sentir be tenido que ceder por consideración que no es del caso referir ; sin embargo yo no debo escusarme de hacer al americano las prevenciones siguientes _ - V Que se han equivocado miserablemente los edito- res de 'la Estrella si creen que les ha de producir algún fruto el ix^o de !a palabra realismo , ni el de las palabras htas V aristas con que han sido engañados algunos bo- bos Wos saben que no hay ni en Buenos-Ayre* ni e., las provincias, y por consiguiente que no es contra el realismo, ni contra los istas , y aristas contra los que i,«^ hemos de estrellar , sino contra los perendengues legu.e. S04 yos rato-gatos que se nos ¡presentan á cada pa<;o reves- tidos de la investidura que sus provincias no Ies han da- do para enseñarnos acá toda la política de este mundo, como también loque es federalismo , egoísmo , y estarse en su casa &c. * 2*. Que esas mismas armas del realismo y de los is¿as¡ y aristas fueron las que se jugaron por los sublevadores del dia primero del presente mes para seducir á los in- cautos , y que á la señora Estrella no le ha de valer el | ser matrona para que los desengañados digamos huyc(é^^ que es mach^ , y á tu tierra grulla, aunque sea en un pie, i 3*. Que si el Norte-americano insiste en valerse de estas mismas armas dará lugar á que cualquier ciudada- no de los infinitos que opusieron sus pechos á las valay para sostener el crédito del pais , y el de la autoridad ^ asi como la emprendieron entonces contra la plaza de la Victoria la em prebendan contra su misma habitación con igual justicia en este caso que en el otro. — Dios guarda &c. El Teojilantr épico . P. D. Por Dios señor Norte-americano escusé V. de nombrar al R. P. Castañeda , ni insultarlo como ré*^ ligioso, y sepa que en cualidad de tal le tiene á V. escrita ana carta que no me acuerdo en mi vida haber leido otr* mas agria ¡ Jesús! Jesús! Jesús! que padre habia sido» este tan bravo cuando habla revestido de su sagrado ca-*^ racter ! y ¡cuanto me ha costado el que me permitiestí^ suprimir la tal carta ! ^ { 305 Mi Senara Doña Estrella del Sud. El blasón, y timbre de V. S. es: yo esto;, en mi casa, rabien lo que quieran , y viva la patria como consta de a letiilla que corre en sa numero anterior ; pues señora rña ■ sepa V. S que la patria vive después de una explo- sión magnánima que este pueblo hizo .para librarse de los ,oe hablan lo que quieren pí.ra oir lo que no quieren. Oisanie pues V. S. unas cuantas reflexiones : el pue- blo todo está ansiando por papeles que le detallen la accon del cinco de Octubre, y acude a la vereda ancha a com- prar los papeles de los que están en su casa escribiendo lo que conviene ; pero V. S. en su numero octavo en vez de alabar á los amantes del orden qne dieron la vida por li- brarnos de la anarquia que nos daban los fedífragos en- vuelta en el caramelo de la federación , antes aUontrano pone muy de proposito a insultar á ese R. P. Castañeda lien los federales pocos dias antes andaban buscando conTiia partida de ocho soldados, y un oficial como si fue- rq el P un forajido como ellos. Muy bien s; conoce que V. S. es arriveña, y que ,su es arriveña para ser candil de afuera, y obscnridad de Í teños no necesitamos de estrellas que miran con ojo uZ, nuestras cosas, ni de muchachos que entre el común conten o de un pueblo alborozado con la confusión de lo« onH ent enfederarnos guardan un profundo silencio la celebre jornada.del dia cinco por haber sido 306 I gloriosa para Bnenos-Ayres^ no les tocase , ni les atañev^ Agradezca V. S, la excesiva bondad de este pnebldl y lo sagrada que le es la hospitalidad, que sino á la horj de esta ya estaría Y. S. rodeada de doce ó veinte manólos, que le dirían d tu tierra grulla mas que sea en un pie; y en efecto señora la inz de V. S. aiinqne es obscuridad d# Bueoo«»-AyreS; puede lucir muy bien en Catamarca, aun- que tampoco allá Inciria sn numero octavo pues Catanigr- ca lio es indiferente para cou un pueblo donde expende sus jieozos, y algodón. Kl amaiicebarniento de V. S. con el Norte-americano y su famíliandad escandalosa con- los editores del año veinte son los qise la tienen co?iso á Tales Milecio mirando para arriba para no ateiuitr á las glorias de abajo, ni ad- vertir que esta Cmdad cuando V. 8. estaba escribiendo ei numero octavo recibía, y daba para bieii es por la redención de sus habitantes , y por la libertad del Padre Castañeda, a quien los federales como V. S. habían destinado á la ara, y al cadalso couk> nsas lagarmente se contiene en los nú* meros del Ganchi-politico que ha cesado de escrbir por no verse en la precisión de obscurecerá las Estrellas de arri- ba : que son tan obscuras, y negras , conio egoístas , y iiíisaníropas. Bayase V S. con Dios Ba. Estrella provinciana, y sepa que esta es la provincia de Buenos-Ayres desenga- ñada, y dispierta por los heroicos esfuerzos del Teofilantró^ pico, del Gauclíi-politico, del Suplementista, y del Pur*- 807 ,ipí.menon, que aunque uo han dicho ' ^¡¡¡^ lo menos han dicho lo bastante para que V. S. y todos los como V S. sean conocidos. El Norte-americano arribeño será satisfecho y car- ^ar^.n los xliablos con el en primera oportunidad. P.gs guarde &c. El Teojilantrópieo Señor Teofilantrdpico. Buenos- Ay res 13 de Octubre de 1 8?9.-^Prometi al Snplen,entista continuar por medio de usa segunda c^a ks observaciones á cerca de algunas deías muchas .«^per- fecciones de la forma de gobierno federal ; y protexto á vd que antes lo hubiese hecho k ,flo habermdo estorbado un motivo bastante ppder.so^Tí.1 ha sido el de emplear, ,„« como iodos en sostener con las armas en _ la mano la autoridad legitimamente constituida en la prov.nc.a, desde que se vio afacada por ese pequeño número de *ndmd».os que la malignidad de ciertos hombres logro seducr, y cor- romper. Llenada pues aquella primera y mas sagrada obligación del que se honra en titulurse-am.go del orden, vdelajusticia-ypvoy k desempeñar, señor Teofilan. Lpicojaque contrage con el Supletnent.sta como nQ menos interesado por la unión. Creo que el autor del comunicado ingerido en el n . 8 . de la Estrella del Sud me hace la justicia de creerme ani- madode buena fé en Ja empresa que me he propuesto, esto me estimula á proseguirla, pero adviniéndole antes m que el emprendedor de la obra , ní es el que se imaginá, íii tampoco importa, si las indagaciones son felices, que sea paraguayo, arribeño, ó argentino (* . A lo principal. Será una empresa bien difícil querernos persuadir que la autoridad política de las repúblicas federadas tenga todo el poder y actividad necesaria que exige esa alta función. De dos especies principales es la autoridad de estas repú- cas 5 1.^ la del congreso general com sü poder ejecutivo. 2^ La de los particulares con el que Ies corresponde. Ha- blemos de la primera. , El depósito de todos los interesas de la república no- se confia por entero á esas autoridades , sino el de aque- llas cosas que tocan ai bien comunal del estado— este es su espacio. En vano la ley constitucional habrá puesto á su disposición todas las fuerzas de la república , y orde- nado que un respeto general le sea tributado. Ellas en- sayarán iqultilmente hacer valer sus derechos, y Henar sus destinos, mientras no sean colocadas en medio de un sistema de obediencia , siempre pronta á la primer?^ señal de una voluntad iniperiosa. ¿Y podrá creerse que en una república federada habrá siempre una afinidad secreta entre su espíritu de sumisión , y el eco de la autoridad ? Ni la razón , ni la experiencia apoyan este concepto. Un r*J Za Estrella sepa que el autor de la carta es un4P de aquellos de quienes hablan los provincianas cuando di* ccn muelan los Porteños. §09 sta.1o soberano, aunque de|íendiente de otro poV su cons- itucion , tiene nn carácter de respetabilidad que hace ,«iar .na..bos í;rad<.s el tono del imperio : su lucha no es le particulares que oponen una resistencia tenaz: es ,a le un cuerpo contra <»tro cuerpo, de un congreso contra rtro congreso, de un soberano contra otro sóberano; lucha ,u.e provoca á una resistencia , tanto mas cuánto que ti ■stado disidente tiene en su seno recursos á la mano para icreditar que no fue vana. Mucho de iiasorio tendrá tam- bién el pensamiento de que reunidas fadlfflente las fuer- jas federadas , podrian traerlo á la senda del deber. Con- sultemos las historias , y ellas nos harán palpable «na y otra verdad. , ^ . •, • É Una necesidad universal hizo que la Grecia concibiese te idea de formar un solo estado , sometiéndose al congre- so anfictyonico encargado de sus intereses y su gloria. Pe- ro í qué tardó en venir á ser «n montón de pequ.ejias re- públicas que con mas o menos violencia se atormentan contra los Estados mismos que se dicen confederados! A fin de anular xm decreto de los anfíctyones , de queesta-^ ban descontentos , los Foceiises se atrevieron a marchar contra Délfos. Ellos se ampararon de la ciudad , y aun del templo , y rasgaron los registros que contenían su «on^ denacion. Una parte de la Grecia los mi.a como profana^ dores, y se armó contra ellos : otra favorece su empresa, y se arma para defenderlos. Atenas y Esparta toman par- te en la querella : una gnerra sangiienti* se enciende, y los griegos divididos se degüellan en faror , ó m contra aio de los anfictyones que debian mantener la unión de la Grecia. ¿Cómo se manejaron las ciudades confederadas de lo^ Acheos luego que se promovieron entre ellas las discordias y diseenciones que la historia nos refiere? | Vemos que se, uniese alguna parte para contener á la otra , ó reducirla su estado primitivo! Por el contrario ocupada cada una de sus intéres^es aislados , y separadas absolutamente de la liga, cada cual consultó su conveniencia por sendas opues- tas , resultando de esto , como era natural , que muchas de las ciudades fuesen oprimidas por los tiranos que apro- vechando tan favorable coyuntura se sublevaron en un número prodigioso contra la libertad de los pueblos. La república federativa de Holanda ha sido una de las de mas nombradla en ¡a historia moderna, y no es me- nos memorable por sus debates intestinos. La paz propues- ta entre la España y la Holanda en 1607 parecia un acon- tecimiento necesario á la república : pero él era contrario á las miras ambiciosas del principe Mauricio, quien desea- ba la guerra mas por su gloria y por su provecho , que por el de su patria. Bernavé , el mas célebre maifistrado que gobernó las Provincias- Unidas , estaba decidido por Ja paz : esta oposición abrazó extremosamente los Estados. Seis provincias se adhirieron á la opinión de Bernavé, pe- ro la Zelanda siguió los sentimientos del principe Mau- ricio : los ánimos se irritan de una y otra parte, y hubie- ran tocado en las ultimas extremidades, ano haberlas .ta^llse : íen' nos apr^.ura.«os por veu.r a otros .as ''^^lí confeSi^t^los Estados Unidos de Norte- ..¿car..nrada por algunos cou- el n.as bel^ u.on Xr"r el ou' 1 ha obtenklo en dicha rep.ibüca el ca,-- fde presidente de la confederación , y otros empleos ht- ór antes "Apenas f«e establecido e gob.erno íederat,- .ortantes. J^l ^ y^gton á su frente, se encontré ¡:¿a'si;d; Xvi íaTa obra^r realmente el bien Ningún T J -*;r,e Droveer á la defensa nacional: nmgnno común— otro ^'^^P"^;,? . lisonjeando todas las mas frívo as a "Pf^^^ J^*^"^^ Abolición de la deuda , pasiones del vulgo , ° • .¿¡^.j^l la diminu- ' rJCt^^as^Irropo" "IlÍn iVets E'stados sobera- no? contra eT pH.uer sob'^rano del Estado . el gobierno ®*"'ÍTnr oieada ahora sobre lo interior de estas repúblicas partS^rr'/encontrar^^o^^^^^^^^^^ autor , la misma co.vfu,.o., 1^ niismo^^^^ , vió bien presto , dice , q»"^ ^ hombres ambiciosos de his k> qne pertenecía a P««^ Í,'^'\tndose excbudos últimas clases los Pol^\''■»^/^7-^7^; ' U belUquer.^ del poder, resol vierovisjb^^^^^^ "u/bar v manchar el cur.o y la seducción : en una paUDia , luiuai y ^ 312 (]e la opinión pública , qne roáíínáo «siempre fin su pereza natssníl , no íorreria siou á f;»vor del niérito coiioddo. . .i Los pobrts, h>s iraraganes , los lib<-rt}nos , las gentes RitJ principios que íbrnsan una gran porción (Je !a coniuniiliíd^j el pj'.rtiíio (lemocrútico en muchos estados se encontró e(¡ de la mayoria ; y ruuifpie el genera! Washington con siji partido luibiesen con'^egnido refíindír ios artu-ulos de it confederación, con todo, los gritos qne se levantaban conf tra sn intento de asemejar el g<»bierno a esa tirania inglesii de que acababan de snbsíraerse , lus obligaron a dejar tain-l ta levadura en la maza, que al íin ¡a mayor parte ltf| fermentado, y producida un cuerpo de corrupción in- menso/' La historia de los Estados-Unidos nos subministra otros mu( hos ejemp'ares que pudiéramos citar en compro- bación de nuestro acierto: pero solo referiremos otro mas por ahora á fin de consultar la brevedad. El general Wa)?4. hington se hallaba de presidente en el año de Í79Í : en solo los (^uatro estados de Pennsylbania se promovió una insurrección i?íter>or que según la exposición del presiden- te tenia por objetos exigir la revocación de las leyes á cerca de las cisas , y alterar ía coinhicta de! gobierno. Coa todo, á pesar de ser solo una parte Jimitada de aquel e*»- ttdo particular la qs.e se disponia á sostener sus |>eticiones con la fuerza de Jas armas , e! presidente de la confedera- ción necesitó para sofocarlas j)oner en moviiniefito , nada n;enos que un ejército compuesto de quince mil hond:íres. ^'alcsuese por aqni ios esfuerzos que el g(d>ierj?o oeneral bebiera tenido ípie hacer siempre que todo eí estado do Penii^'ylbania hubiese segundado las miras de los conda*» Cijs occidentales. j Por lo expuesto liasta aqui , y por lo que en ia ter- cera cmi a ofrezco expon» r , Sr. Ttoíilantrópico, seiá muv i>\rf¡ concebir la inveciíid ad -¡el jíoder federativo en cnaí- <|íí^t-ra de ¡o^ grados de la gerarqüia civil , que se. le oí>n^ Mdere , para que á su sombra pueda sostenerse el orden 313 publico , ésa idea tutelar, y coHservatriz del mundo moral, (|iR> debe ser la primera consideradoo de toda institución si>ci¿4l.— Dios guarde 8íc,-^Doña Union. Mi Sra. Da. Union. V. S . con sus razones , y convencimientos me parte el corazón ; pero yo señora estoy profundamente afectado; V. S. trabaje enliorabiséna por la unión , y dejeoie ejí mi espartanismo , que es mi paño de lagrimas , de lo qae ya el esparto de tanto refregarme la cara me tiene dese<'ba ía cara.— Dios guarde á V. S. muchos años — El Teo^ filantrópico. l^rosigue el discurso critico de la matrona argentina con- tra el chacarero temblador de Sud- América. Ya estoy cansada de empanar al chacarero Fayne , á qnien nuestros jóvenes antiteocratas proclaman conio aun Dr. eminente de la insolencia , y de la impiedad ; pero ya que empecé seguiré midiéndole los trancos k este aves- truz Norte que nos han regalado las matronas^ Norte- Americanas. * Dice el Quakero Fayne : que las sagradas escrituras }on obra puramente humana, hecha de propósito por los mcerdotesj y á reglón seguido nos dice, y nos predica; me los sacerdotes han sudado pura entender . explicar- las escrituras; y si es invenciou de elfos claro está que poco habian de sudar para enteníler , y explicar su pr-o- pria obra: ítem dice el guaso de Norte- América " que las posesiones , y riquezas de los sacerdotes no se conformau con la vida, y conducta de J esa- chisto que fue siempre la pobreza , y humildad , y por lo tanto mucho menos con sus mandamientos , y doetrina : tenemos pues por buena cuenta que ios sacerdotes inventaron una doctrina contra- ria á ellos mismos , para que Paine , y otros como Paine á cada paso los estubit?rañ abochornando ¡que viva el Abestrus de las Nortamericanas í 314 Knéstras escrituras por la mayor parté son las de los Hebreos , y siendo asi que el sacerdocio Hebreo haré mil ochocientos , y veinte años que no puede ver ni pintado al sacerdocio christiano |,como nos explicara Paine la unión ó federación de estos dos sacerdocios para inven- tar las escrituras, y después sudar , y meditar para enten- der el espíritu que hay en ellas? Prosigue Paine , y nos da la gran noticia de que el Apocalipsis de San Juan necesita de otra revelación para entenderse: pensará este bárbaro que la palabra de Dios puede entenderse sin el espíritu de Dios : los christianos confesamos que la clave de nuestras escrituras es el espi- ritu de profecia , y este admirable carisma jamas lo niega Christo a la iglesia í/i o portunit atibas. Continuará. Sr. Teojllontropico. Cuando le digan Pueyrredonista no conteste vd. por amor de Dios; todo el mun- do sabe que vd. no puede ser de nadie , sino de vd. mismo, y que no siendo venal á todos se da de valde; este es su genio couwido , y confesado por sus mismos enen.igos, y ellos conociéndolo le buscan la boca para hacerlo hablar de Pueyrredon , y después salir con el cuco , y el coco. Yo se que Pueyrredon está incomodadisimo con que V. haga caso , y conteste á esos mentecatos ; y la prueba de que V. no es Pueyrredonista es el que V. contesta , y habla con tanta satisfacción de Pueyrredon en un tiempo en que ni sus hermanos ni ningún Pueyrredonista levanta la voz como lo han hecho en otras ocasiones. No les de pues ese gusto á sus émulos, y mande á su servidora. Do?ia Jsta , y Arista. Mi Señora Doña Isfa, y Arista. Casi est'íy en creer á V. S. y todo es creible de estos sicofantas fedifragos : mu- chos me han aconsejado lo mismo que V. S. pero yo no les he hecho caso porque ya de nadie me fio ; pero basta que V. S. se empeÜe para que yo le prometa como en efecto le prometo no hablar jamas del que desterro á los Sud , y Nortes. Dios guarde , &c. -El Teojilantrópico. Imprenta pe la Independencia. N u M. 2 7. DEL DESPERTADOR Teo -Filantrópico Mistíco-Politico BÜENOS-AYRES JUEVES 19 DE OCTüBREDE 1 82 0. Continúa el discurso critico de la matrona argentina contra el chacarero temblador de Pensi/lbania. Mas bien quisiera lavar la ropa sucia de todos núes- ros hospitales, que ocuparme en jabonar los andra- os de este chacarero tembleque , que por mal de nuestros )ecados nos han regalado las matronas angío-americanas, Teyendo sin duda que también en Sud- América las ma- ronas somos mancha con tutti , y overas en punto de eligion. Sud-América es émula de su misma peninsula, y a?iu e le aventaja en la pureza de la fé , que siempre ha con- ervado sin mezcla de errores , ni supersticiones : gracias L su clero venerable , que es su gozo y su corona , por «as que las norte-americanas nos motejen de que esta- ños agoviadas bajo la férula del clero : pero veamos o que nos dice el maja granzas de Pen^ylvania. En efecto : Payne habla también del antigtio testa- neuto, pero se contradice lo mismo, ó mas que cuando 315 " ' nos habla del nuevo : en una palabra, toda la Sagrada Biblia es para él muy despreciable: solo el Génesis seg»in él es digno de fé , porque contiene la historia de la crm- don : como si ios inayores sal vages^del miindo no hubie- ran conocido que el ciclo , y la tierra seguraniente no era obra de sus i3ad res , ni de sus abuelos. No obstante por no dejar de morder le pega también al Génesis unos cuantos mordiscones , y dice que Moisés debía haber ponderado el horror , y asombro de Eva al oir hablar a la serpiente i sea por amor de Dios ; ¡ vay^ que el chacarero de Norte-América había . sido hombre ladino! El historiador sagrado refiere con la mayor pre- cisión , y con ia mas noble ingenuidad la creación de los cielos, de la tierra , de los astros , de los mares, de las aves, peces , plantas, &c. la formación del hombre á la imagen de Dios ; y se había de poner ahora á prorrumpir en aspamíentos p^v-xXvánev temblar á los quaqueros, y quaqueras de Pensilbania : vaya que el norte-americano Paine no de vaíde fné puesto en una prisión por Bou- naparte, y cuando se escapó de la prisión hicieron muy bien sus paisanos en echarlo á la otra vida en Norte- América donde se refugio , porque ya no cabía en ia Europa este insolente. Continuará. Sarcasmo del impío Vohiei. "El evangelio disgusta á los hombres de todo trabajo, é Industria útiles á la sociedad, y á la vida ^ 310 Contestación. En el N'\ 25 de este periódico prometí hablar sepa- radaiiiente de la injusticia con que el impío Volnej hace este cargo, é iraputacion al evangelio , sin advertir cuan laboriosa, y servicial fue la vida de Jesu-Christo , ia de los apostóles, y las de todos Ids que obedeciendo al tvan2:elio se hacen siervos nada menos que de toda la fra- ternidad para cumplir la ley de Ghristo que consiste lo 1". en negarse á sí mismo | trabajo improbo, y de toda la vida! lo segundo en cargar la cruz, no la que nosotros quisiéremos sino la que él nos ponga sobre los hombros [trabajo humanamente insoportable! lo tercero seguirá Christo ya entre fosas, ya entre espinas . ya en ei tabor, va en el huerto, ya en la calle de la araargura , ya^n el calvario mismo ¡estos si que son trabajos! y lo notable es que Ghristo empieza, y no acaba hasta consumir- nos, y acabarnos, porque el siempre, siempre quiere que nuestro gozo sea pleno, aunque tiene mucha espera cuan- do de puro indignos, é ingratos nos cansamos. La medula, y substancia del evangebo es sin dúda- la caridad ^ y donde quiera que hay caridad hay todo, trabajo , y toda industria útil á la sodedad,. porque todo amante padece tormento , dolor, y pena por su amado., y el amante evangélico no tiene uno sino dos amores que á porfía le despedazan el corazón , y lo tienen día , y no- che en una inquietud qnietisima, y en una quietud inquie- tisima , porque sin dejar de estar sumergido en una paz. 317 que e^^íipera todo sentido, el no obstante siempre está en oiierra con Dios, con sigo mismo, y con sus próximos; con Dios porque no pudiendo competir con e! en él amor desciende vencido , y se ceba en las criaturas á ver si por fortuna puede desahogar en las imágenes la deuda que ha contrahido con el original , pero esa es otra desespera- ción, ya porque debe amar á sus próximos no como quiera, sino como Christo los amó , y eso no es posible ; ya tam- bién porque aunque lo de todo se queda siempre con la generosidad en el corazón, y entonces entra la lucha con- sigo mismo hasta desear ser anathema dando el la vida por sus hermanos. Este es el evangelio , señor Ruinas de Palmira ; vaya V. a los demonios, y no venga á trastornar el juicio á los jóvenes incautos de Sud-América. Continuará Señor Teojilantróplco. La antiteocracia que vd. persigue en sus números ha cundido hasta por los campos ; soy un Cura perseguido por un campestre poderoso , y por una rara casualidad ha llegado l\ mis manos la adjunta carta , é informe que remito en copia , fragmido todo , como vd. dice, en las noches largas de invierno , á usanza de aventureros; sir- vase vd. insertar esas piezas nocturnas para que mis ému- los miserables vean que está descubierto el pastel que es- tán haciendo contra su pastor. En lugar de los nombres pongo letras del abecedario. S18 )t3es como son mis feligreses no quiero avergonzarlos , y olo deseo que se enmienden. Dios guarde &c.— Z7w Cata Párroco. **S. C. D. Aunque me considero el mas débil tengo ei lonor de servir á VS. á costa de todo el rigor como ya levo al.4íO andado , aunque con poco fruto ; pu€s hulkn- io el borrador no tan seguro para el logro de nuestro in- tento í tengo la desgracia de no hallar un hombre capass ie darme una idea para ello , pues las voces de D. N. , de D. N. , y yo no tienen sufíciencia para una co«a tal; pero me queda que ver al capitán N. por el dia 9 del que rige , y si consigo, el dia 17 ó 18 estará en su mano con mas de diez y ocho firmas^ quedando yo , D. N. , y D. N. sin firmar para que viniendo el comisario podamos con nuestras declaraciones sacar libre su persona, pues no po- drán otros declarar lo que cada uno o cualquiera de noso- tros declarará en el bien de VS. , porque la declaración de uno solo bastaria á vencer la parte contraria, y en todo caso que para el dia citado no esté «n su mano la repre- sentación , pida que se le vindique su conducta con toda seguridad que el comisario que Venga lo hemos de ver y cualquiera de nosotros que llamen [que nos han de llamar], bastará para que vamos ios tres. Con esto quedo de VS., y á lag^ plantas de mi señora Doña F. N.-^Octubre 8 de Í820.-~-F. N/' 310 gi^^B míAContestaciGn. úm-am or • Mí señor Cura Párroco : Biu nos- Ayres está ya en otro pie ; y á fuerza de golpes se ha convencido de qae no es clero venerable el qne la pierde , sino los vivoreznos antiteocratas que. alvpijotandolo todo claman ¿es^u es que todo está perdido, porque haj clérigos , y frailes, en estgr valle de lagrimas ; quisieran ellos que |as Í2;Iesias fuerai^ cafees , y coliseos para de ese modo frecuentar las iglesias,^ como Quras que son, y sacristanes de cuenta por ju pro-, pió nombramiento. '-vh Yo deseo que esos sus feligreses se refresquen j dejen de amontonarse haciendo complots nocturnos, y, subterráneos contra su Cura, no mas que por adular á algún poderoso que al fin los dejará en el pantano. Esté vd. seguro que nuestra provincia sin olvidar a-^ las demás va á ser una nueva Esparta restableciendo el orden interior, la subordinación , y miran^do con el mayor interés las instituciones religiosas convencida de que todo, todo , todo sale del Santuario. Dios gnsLváe kc—El Teo/ilantópico. Nota. La representación no se inserta de pura lásti- ma , porque nos persuadimos que los feligreses com- plotados desistirán de semejantes animosidades. Excmo. Sr. — Aunque jamas me he considerado en 1^. necesidad de dar «na satisfacción á mi patria por mi com-" portación en la carrera militar á que me dediqué desde 320 nis primeros años / ya porque í«e he iisoilgeado siempre je haberla andado con rectitud, ya porque han sido niu- •has las veces que la he justificado en su mismo seno ; ni honor notablemente atacado por la conducta que obser- vé en la jornada del mes de Marzo d^el presente año, que Motivó también mi separación á puertos extrangeros , no [ne ha permitido retardar por mas tiempo mi regreso al punto donde únicamente podia voWer por él. Esta es Sr. Excmo. la cí) usa esencial que ha origi- nado mi venida al suelo de mi nacimiento. A mi arribo que fue el dia 6 del presente mes tu ve el honor de presen- tarme á V. E. y después que con su suprema autoridad he pasado á mi propia casa donde se me ha impuesto me conserve en arresto, lo t^íigo igual mente en suplicar á V. E. se digne disponer que por el coiidiicto que correspon^ da se proceda á la formación de la causa en que debe examinarse la conducta militar que observé en la expre- sada jornada del mes d¿ Marzo del presente año, y la que he guardado desde que la nación quiso distinguirme con su confianza en esta ilustre carrera. Dignesé V. E. acceder á una solicitud que he enta- blado por solo los impulsos de mi honor. Esta alhaja que cualquiera debe conservar k todo precio , pero que muy particularmente por ser la única que forma el patri- monio del que ejercita la carrera de las armas , es el mío, y por lo mismo que me es tan preciosa y sagrada, no puede continuar por mas tiempo sin el lustre que le he sabido proporcionar. Quiera V. E. darme un momento tan ape» 321 tecible en disponer la formación de mi causa , y permíta- me igualmente eleve al conocimiento de la nación por medio de la prensa el motivo que ha originado mi regreso á esta capital , y la solicitud que tengo el honor de en- tablar ante la suprema y respetable autoridad de V E. Dios guarde á V. E. muchos años. Buenos-Ayres 10 de Octubre de 1820 — Excmo. Señor. — Mariano Benito Jlolon. — Excmo Sr. Gobernador y Capitán General de la Provincia de Buenos-Ayres. Muy justo seria , y aun necesario que el coronel Kolon mostrase ese grande interés por su vindicación , si fuese cierto que su conducta en la carrera militar, y muy particularmente en la jornada de 3íarzo de este año hu- biese sido opuesta á los principios que deben distinguir, y caracterizar á un militar honrado , y amante de su pais; pero siendo indudable como lo es, no solamente en mi juicio, sino también en el del pueblo, que lejos de haber incurrido en el menor defecto en aquella época , antes al contrario su firme resolución fué la del quinto regimiento del Sud : obediencia , Jidelidad , firmeza ; su firme re- solución fué sosLner la autoridad , ó perecer; debe per- mitirme el señor coronel que no solo clasifique su preten- cion de inconducente , sino que me decida porque el go- bierno debe desecharla , declarando que no haya lugar á la formación de la causa: porque f,cuál es estat ¿haber sostenido la autoridad que elevó un pueblo sobre las rui- 322 las de la que se estableció bajo la influencia (]e mrQS gan- abas que ahorcajadas en caballos mansos entraron por asalto ?n la plaza de la Victoria I Pero esto es una heroicidad, íomo lo lia sido la del cinco de Octubre. Actualmente se está causando á los que se atrevieron I atacar la administración presente ; y en mi juicio debia lacerse lo mismo con los que atacaron la de Balcarce : )ues ya sabemos que ^\ brioso macedonio es muy manso :uando no tiene sombras por delante los hombres de allá ne voy, los y entes, y vinicntes, y íodos^Jos que no pueden er espectables , sino en un trastorna ; todos esos sin que e presenten debiau ser tildados para que Bios nos libre, ce. Al contrario la provincia debia hacer una demonstr; - ion de gratitud á los sostenedores^ no solo de ia presente idministracion , sino de las pasadas , para que en los lañ- es aciagos sepa el pueblo con quienes debe coatar , pues 10 es oro todo lo que relumbra. Señor Teojilantrópico Tengo un grande sentimiento con el Gaochi-politico, ' si él no hubiera dejado de escribir cuente V. que estaba o dispuesta á zurrarle la badana lo mejor que me^fuese )osible. Si señor mip : El Gauchi-politico muy preciado le que s&he i4, doctrina admitió en su último número la oiimnicacion d^í un^ gaucha del Lujan ; y aunque el ro- naiice de la gaucha dirigido á Pió VII fistá gracioso , *ero no me negará V. que la gaucha se excedió mucho idicuflizando la piiotjecpiou,d:^i%níiagq patrpn.d^ Esp^.§5^, , 323 Si yo tubiera autoridad le babia de quemar en el cocote al GauGbi-politioo el romance de la gaucha, y prin- cipalmente aquellas estrofas que dicen Sobre un furioso aligero melado [Según España hasta ahora lo pregona] San Jacobo bibrando su tizona Sarracenos sin fin ha degollado Igual deshaguisado Sufrieron megicanos , Y los nuestros peruanos En tiempos de Cortés , y de Pizarro ; El Marcó , y el Osorio propalaran De este mismo milagro lo bizarro Si como los tomamos nos tomaran. Santiago nunca quiso , padre santo , Hacer milagros para que el ibero Sangriento, injusto, y fiero ííos envuelva en horrores , y en espanto El ibero entretanto Viendo qüe se ha cansado El aereo melado Acude al septentrión helado , y frió Y al nieto adora de D. Pedro el grande Para que al magestuoso , y argentino rio : Tropas térribles de Cosacos mand«. . - Por el contexto de é^tas expresiones esta v/isto que .nucha del Lujan se burla de nuestras religiosas tra. :iones, yqueel Gaachi-politico, ó e^el mismo pai^ 6 disimula demasiadamente k las gauchas deja«d^se llev m del espiritti de partido, lo «|ue efi tin escritor público e$ abominable.— Dios guarde &c.— -Z>owa Critica. Escru-* pulosa. Mi Señora Doña Critica Escrupulosa. Es inny común entre nuestras gentes el decir; atente á la Virgen, y no corras; ni jamas persona alguna ha imaginado que con ese adagio se niega , 6 se desprecia la protección de la Virgen , sino la vana , y supersticiosa confianza que muchos tienen de que la Virgen los ha de proteger, awo cuando todo turbio corra. Cuando el general Bel grano fue con su pequeño ejér- cito á auxiliar los movimientos del Paraguay los espa- ñoles persuadieron á los paraguayos, que aquella era una í^uerrade religión , y les hicieron gravar unas cruces en el sombrero pero cuando se avistaron los dos ejércitos se advirtió que los Paraguayos venian sin capellán , y desde su campamento tenian que oiv la misa, que se decia en el nuestro, de modo que los paraguayos se reian de la criiz que trahian en el sombrero , no porque la desprecia- sen, sino porque era vano el motivo de traerla en las gor- ras y sombreros. Cuando nuestras tropas venian huyendo del Desagua- dero, los españoles ponian sobre los cerros un lienzo , 6 bandera en que estaba pintado Santiago á caballo persi- guiendoá los porteños, y los porteños , sin burlarse de Santiago , se reian de el arbitrio con que los españoles entusiasmabaii á los indios supersticiosos. En Megico los americanos tenian por patrona a núes- tra señora tlé ' trifacial lí pe", f fós europeos á'niiéstra señov ra de liémedios : los eviropéos pregui)ta43an -í. quien vive l los americanos respondían: nuestra patrona de Gnaií^lupe; é inraediaíameoíe loieuropeos contestaban con la Íüsüíí- ria , y ía meírálla ; lo mismo sucedía cuando'los euro- p^o's proclamaban á é««estra señora de Remedios, á cuya proclamación los patriotas respondian con bala , y sable en mano. De todas las naciones es propio el contar á Dios , y á los Santos de su parte. Los catalanes son muy unidos, porque se bnn estrechado por principios de religión , sieuf do su máxima fovorita ; á los nuestros Dios abuela : esta máxima es verdadera , porque sin Dios no liay unión; pero es máxima que debe proclamarse no solo en Cata| Inña, sino en todas partes donde se quiera que reyne la uíiion : los españoles conservan sus tradiciones religiosas^ y los americanos no se las negamos, mientras no se valgan de ellas contra nosotros para desunirnos y acabarnos. Los franceses tienen el cuerpo de Santiago en Tolosa:. enhorabuena sea : dos santuarios en Venencia cada unft se jactaba de tener en un sepulcro el cuerpo de Santiago: enhorabuena sea : España se gloria de tener el cuerpo de Santiago en Gompof^tela , y nosotros le damos los para- bienes, con tal que esta dicha no les sirva de cisco , y cocó para amedrentarnos, y colársenos como hermanos del" santo entierro. Los portugueses dicen que estando en un castillo sit liados por una inmensa multitud de moros, y que sién- doles imposible la defensa tomaron la siguiente resolución: primero áegaUar vcbiiio en"efectode*galíaróo á sus mugé-^ resistís hiios, sos ancianos, y toda gente incapaz de tomar armas [esto lo creo, porque es muy factible en la barbaridad de aquellos tiempos ] : segundo encomendar-, se á Santiago, y salir en pequeño número contra un enjam- bre de moros [ también lo creo, por^u© en esOs tiempos? vivía i). Quijote] : lo tercero dice la líistoria que aquellos pocos portugueses en dos por tres mataron noventa mil moros pinto á Coimbra ; [esto no creo pues no es creíble que Santiago favoreciese á unos desesperados sangnina- fios] lo cuarto dice la hisít^ria que los por4;uguesesi vuelíos^^ al cástiUo, encontraron vivos^ y sanos á los que ellos mis- Bios habian degollado i [ esto no creo , porque todo tiene visos de novela quijotesca ] Del mispio modo los espaSoles del tiempo de D. Qui- jote nos cuentan la batalla de Glavijo , muy parecida á la de los portugueses vy otros e^^pañóles tan piadosos como sabios la niegan sin faltar por eso á la religión , que no consiste en esta , ni en la otra liistorla , o cuento piadoso: ño obstante yo , y el Gauchi-políticb creemos en cuanto noá cuenten 'los españoles , mientras no nos cuenten qué los americanos somos moros , y que Santiago ba de pelear contra nosotros porque defendemos en Dios* , y por Dios íniestros derechos. En muchas igíesias áe Europa se venera la cabera de S. Juan Bautista , siendo asi que S. Juan Bautista no tuvo muchas cabezas ; y aunque es verdad que la iglesia aprueba está devoción de los pueljlos «o por eso declara que sea verdadera i 6 falsa la tradición de cada pueblo, sino que k cada uno lo deja en su piadosa creencia si- guiendo la tradición de sus mayores, que aunque sea falsa en nada puede dañarles , siempre que tengan la fe prín-' eipal bien arraigada en el ánimo , con la cual podrán ha- cer milagros, aunque jamas haya pisado Santiago en Es- paña, y aunque ninguna de las cabezas de S. Joan que se veneran sea la verdadera cabeza del Santo. f Pero no por eso se le ha de llamar impio , ni irreli- Cfioso al que impugne alguna de esas íracíiciones piado- ras; pues siendo como son accidentales á la fé, y al dog- ma , no arguyen impiedad en el que las contradice ; y asi conio los fieles de Tolosa , ni los de Venecia no les queman el cogote á los gallegos cuando estos niegan que el cuerpo de Santiago está en Tolosa , 6 en Venecia , asi tampoco los gallegos deben quemar el cogote á los fran-< ceses , ni á los venecianos cuando ellos niegan q\ie San- tiae:© está en Compórtela; por aqui también verá V. S. coa cuanta injusticia le ha querido quemar el cogote al Gau^ chi-político porque admitió el comunicado de una matro- na tan católica como es ia gaucha del Lujan , la cual con la mayor discreción les da á entenderá los españoles que •fien mas en la justicia de su causa qi^e en los milagros ver- daderos ó falsos de Santiago. — Dio3 guarde kc.-^El Teojilantr épico Sr. Teo/ilantrdpico, BuenoR-Ayres 16 de Octubre de 1820.— He considerado que para con- tltm r examinando en general las imperfecciones de que se reciente ia forma de gobierno federal , es no solo conveniente , sino absolutamente indispensa- ble detenerse alqo mas sobre las que se han advenido eti todos los gobier- nos federativos,' que han existido, y aun en aquellos que han tenido ó tienen alguna semejanza con esta forma de gobierno. Para esto he llamado en jn? auxilio nada menos que a los mas justificados escritores sobre el fede- ralismo , los ciudadanos de Nueva-York M. M. Hamiíton , Madisson , y Gay, traduciendo literalmente de la colección de sus producciones sobre la ccns- íitucíon propuesta á los E. U. de América por la convención de 1787, aque- llos capítulos que por ahora dicen mas á mi proposito. Yo creo que el tes- timonió irrefragable de aquellos escritores no será tachado de sospechoso por los que res[3Írau ideas diametralmente opuestas á las que se han desen- vuelto en 1-ss carias anteriores : por el contrario me persuado que tanto los antap-onistas como los partidarios del federalismo encontrarán en esta obra mouvoH para celebrarla, y conceptuarla la mas importante en el estado actual de la nación. Este será en adelante el asunto de la tercera carta. Continuando, €Í examen de los defectos de la confederación Norte-Amé- ricana, seo un existia en el tiempo que fué convocada la conveacion para 328 «rnooner im tinevo p!«n áe cohstitúbion á Í¿s estaSoi , los escritores incut^ ílndo en « neresidld de it n riii •-'.0., p.hó!>5?/f I ■:"l'ií.''íf!( ;>f)'!'>b 'u;r? . T ABE LA I N _ _ _ 1 9:;p ff -) ■rm )i» I*» N u M. 2 8. DEL DESPERTADOR TeO-FíLANTROPICO MlSTI€0-P0LlTIC0 BU E N O S-A V R E S SABADO 21 DÉ O C T ü ií R E D É 1 8 2 0. i — — > —^--^ Continúa el discurso critico de til matrona argentina contra el avestruz norte- americano que nos han rega- lado las madamas norté-americanas. Lo que Ikvo diclio en los números antecedentes es una hebra que manifiesta el ovillo , ó nido grande que nuestros federimontoneros tienen en Pensylvania , ó en esos estados que nos tienen por idiotas, porque no somos overos en la religión ; asi como la vulpeja rácula tenia por inciviles á las otras vulpejas , porque no se despojaban de la cola qüe ella habia perdido en una pendencia. Bien dice un norte-americano residente en Buenos- Ayres , que sí unos Cn Norte- América escriben bien, otros escrihen muy mal \ y á la verdad este es nn documento que me pone á cubierto para escribir yo malisi mámente contra una república que tolera á los escritores que tan horrorosa , y bruscamente atacan la religión no solo do- minante , sino también única de los estados ; digo que es dominante y única , porque aunque se compone de muchas 332 sectas , pero todas esas sectas se funílan en el evengeiío, sin excluir de esta regla á los mismos tembleques , o tam- bladares : todas , toalas las sectas de Norte- América sen cristianas; todas, todas tienen su consuelo en los sagrados libros ; de los c aíales deriban documentos para el arreglf doméstico, civil y poMtico ; i^^y entonces como demonio:-! toleran las obras de Paine , tp.e la gran Bretaña prohibí sin dejar desertan tolerante como lo puede ser Norte América " i Prescindo de un torrente de despropósitos que vomitíj el inmoral Fayne contra el antiguo, y nuevo testamento me í^b:>tenp:o de copiar todas sus expresiones literale;? porq^ie sería escainiabzar deinasiado á los lectores ; y n( obstante di? e Pi.yne qoe no (¿ene la Biblia , que es l( mismo dernr que Ja impugnaba de memona. A verdad, si esto es ser filósofo , si es^to es ser ern dito , si esto es ser político ; maldita sea la tiiosofia , mal dita sea la erudición , maldita sea la política , y yo desdi luego me declaro ya por una india pampa, abipona a cha rúa, por no empaynarme con tantas Idasíemias norte americanas. Dsos guarde,. &c.— />o>^t'í Matrona Arg eMtina 3H Señora Doña Matrona Argentina. Todas las revohjciones para str felices han llamada f^n su auxilio á la teocracia : Lulero emprebendió refor mn- la iglesia, y generalizar en el muudo el conocimieu to de las santas escrituras , y con estos pretextos relig>-<^ 333: os atiajo k sí gran parte de la En ropa encandilada aun on la lectura de ios libros santos : Calviiio en Francia tanto que hacer con los mismos pretextos religiosos, jue si no ese! horroroso masacro , y la cautelosa sorpresa le! S. Bartelemi en la que fueron á sangre iVia degollados ñas de cien mil hombres en toda la Francia , de temer es pie el dia de hoy ese cristianisimo reyno fuera ya nígonote. nod smr " Subiendo á los siglos anteriores, Mahoma en brevi- limo tiempo con pretexto de reformar á su modo el evao- relio conquistó la Asia y la Africa, predicando y derra- ba n do plata , para que le tuvieran por un segundo Jesu- christo , y [)rofeta grande de Alá. Solo'en el siglo diez y siete, y diez y ocho, unos ca- líalas que se llaman filósofos quieren edificar repúblicas arranca ndóala» religión del corazón de los pueblos , y lo que logran es que los pueblos mismos los guillotinen y desprecien-corno sucedió dias pasados en la Francia, y no- vÍ^mamentfe ^nBuenos-A.yres en el celebérrimo año vein- te que estamos GOncluyendo. Gon los diez años de licencia y desenfreno estaba ya tan propagada Ja antiteocracia , que como si ios clérigos fueran algunas gauchas ahorcajadas en caballos mansos, segritaba'^en el mismo congreso con increible , y sacrilego desprecio ¡ si 3le sotanas !U isktemf^nas !!! ¡siete sota- nasn! ¡que dirán las naciones!!! y los mozuelos de la barrá i^spondiau : echen de hay a esos monigotes. Al fin se logré _ él mtmta b4<^ e\ inñujo áe las gau- 334 chas aliorcajadas en caballos mansos, que pusieron la ley á los baladrones antiteocratas : se hizo una junta de repre- sentantes , y un botaraton fantasmón , de cuyo nombre no quiero acordarme, decia publicamente gracias á Dios^ pues hemos hecho una junta en la que no hay ningún ecle- siástico', pero lo cierto es que el ^jueblo ha maldecido su des2;racia, y ha conocido, aunque tarde, que los intereses públicos han estado en manos de unos hombres por la ma- yor parte impios , indevotos , fantasmagóricos , yentes, vinientes, débiles, venales &c. &c. &c. &c. &c. &c. &c. &o. Alerta , alerta Buenos-Ayres, dile á tu clero que pre- dique , dile que desplegue toda su autoridad incontesta- ble ; que cuide de tus hijos, pues á él es á quien Jesu- cristo los tiene encomendados , y no á los tinterillos , ni á los sicofantas/ ni á los aventureros del año veinte , ni a los que por un torpe logro enseñan lo que no conviene, de- jándose llevar de cualquier viento de doctrina, y blasfe- mando impunemente contra los que Dios á ungido para que gobiernen la iglesia: posuit vos réget e Ecclesiam Dei Dios guarde , ^q.—EI Desjrertador. ■ ■ — ' ■ . . Prosigue la impugnación del sarcasmo impió de Volnei que atribuye al evangelio el aborrecimiento de todo tra- bajo , é industria útil á la sociedad. Contestación. El evangelio tanto en sus documentos , cuanto en suí parábolas y ejemplos, es todo actividad , todo fuego, todf vigilancia no solo en la primera y segunda vigilia , sinc ambien en la tercera , eí si in secunda vi^iliá , et si in ertia vigilia vencrit heati sunt .sí^ri^i » ¿//i ; dichosos los iervos á qaieiies el Señor eacoiitrare vigilantes : el reyno le Dios padece violencia , y solamente ios violentos lo rrebatan : en el evangelio el hombre perezoso es conde- lado á perder ; no solo las ganancias , siiio también el )rincipal qne habia enterrado para tenerlo mas seguro: n el evangelio á los ociosos se les reconviene, que ¿por qué ístán ociosos todo el dia I quid hic statis tota die otiosi; 1 se les dice que vayan á la viña, aun cuando ya no es jpra de trabajo, seguros de que nO perderán el de- váxW.itle in vineam vieam : en el evangelio las vírgenes lecias son condenadas por el descuido de cebar las iám-. )aras. En el evangelio se vé el anhelo del buen Pastor en íoscar la obeja, y conducirla en sus hombros aj aprisco, la diligencia del pródigo en buscar á su padre , luego :]ne se acordó que en la casa paterna encontraria el pan que tanto necesitaba para no perecer* de hambre.: en el evan2:elio dice Jesucristo levantad vuestras «cabezas, y mirad que ya los trigales están blancos, y dispuestos para la siega, para darnos á entender que si no tomaníos la hoz, y empezamos la siega se malogrará la sementera: en elí evangelio dice Jesucristo á los apostóles : quod vobis dico ómnibus dico vig ilate: jo que digo á vosotros ¡o digo á todos , velad : en el evangelio se le hgicen mil elogios á aquella matrona que habiendo, perdido una desús drac- mas encendió una lámpara, y barrio su casa insistiendo * á3G en buscar la monedita h^sta encontrarla acósta de su dctíi; vidad, y diligencia. ' Infinito seria yo si quisiese citar pasajes al bárbarcK, pedante, é indecente Volnei ; pero por cuanto yo conozco á estos filósofos como si los hubiera parido , en los núme- ros siguientes explicaré lo que quiso decir Volnei , y haré ver que aun en eso erró como en todo lo demás, porque és un bárbaro como todos los tinterillos perdularios que hay», y habrá en el mundo hasta la consumación de los siglos La Estrella del Sud se ha despedido algo enoj&da^iioi la mala crianza con que han sido contestados sus oficiosos, dictámenes federiracionales. La señora Estrella cuandr empezó á escribir debió persuadirse lo primero, que lo« ésCritores de mérito por lo cojn un no logizan aplauso^ sin( en la edad y siglo siguiente , porque solo entonces c^síi h emulación de los contertí poraneos ; lo segundo, que Bue nos-Ayres aóába de recibir un bofetón federal cruel y ma ziso por cnyo motivo se disgusta cuando le nombran h soga , y por mas racional que los provincianos le pi ntei la federación los porteños por toda contestación respondei que el Oso es fuerte anim<íl, y que ó un ion , ó terejó cmn pamento. La señora Estrella no obstante en tono, y solfa d^ „ liia gisterio nos dice q né V* «f}a pal abra, el * pensartiien to „ y lá 'liberta'd de expresarlo -es propiedad común de ío dos los individuos, eni cualquier lugar, y en todo si lo i, paises d«l mundo-? . r ' . olboMuo ^'fi' m7 mnü ' •' Gontestacioú. * Se eiígaña V. S. mi señora , porqüe cuando algún n!^ar, o algún pai» está profundamente afectado con al- guna expresión alarmante nadie puede proferiría sin ex- >onerse á que le saquen un ojo : .«i entre los patriotas de Uejico digera V. S. viva nuestra señora de Remedios in- nediatamente le cortarian á V. S. el pelo por la raiz , y ]uedaria sin cabeza; porque vivan los Ileuiedios , quie- ei decir mueran los mejicanos , asi como viva la federa- non tn boca de los provincianos, quiere decir, mueran los norteños : como mas largamente podrá verse en la caña- la de Cepeda , en la de la Cruz , y en otras cañadas don- k nos han visitado los federales , y hermanos del santo míierro. < > > ; Prosigue doña Estrella , y dice *'el editor d - la ,Es- „ trella del Sud se atrevió á hablar en Buenos-Ayres preva- „ lidodela eTÍdencta de este axioma, y de la coníianzá que le inspiraba el ser americano del Sud" Contestación. Mi señora doña Estrella; contenga V. S. á su editor, pues sin él saberlo, insulta mucho á Buenos-Ayres, alar- mando , y dando á entender á las provincias , que un axioma evidente solo fallu en esta ciudad , cuándo los porteños sabejnos que el editor de la Estrelb también se atrevió íi hablar en rí>rí/í?i?« , é inmediatamente se le arrimaron los man4=)los intimándole íí tu tierra grulla , aunque sea en un pie; sepa pues el editor de la Estrella, 338 que todo el manilo es popayíin , menos Buenos- Ajres que no le ha hecho el menor deshaguisado. Dice doña Estrella que "no fue su objeto enseñar... y que la arrogancia magistral no fue su objeto" Contestación. V. S. me dispense si le digo que no solo quiso ense ñarnos, sino también catequizarnos como á porteño rudos ; la prueba es que cuando quiso explicarnos la fede ración adoptó el estilo catequístico diciendo , ¡federa cion ! ¡ Ave maría purísima ! creyendo sin duda que esi término no lo habíamos oido hasta que los promncíauos y las gauchas ahorcajadas nos enfederaron ; ese magis terio de V. S. no pudo menos de incomodar á los qu estábamos desesperados con el recien plantado hierro d la federación gauchi-politica. Dice doña Estrella que "^^la ilustración publica, la suya particular fue su designio, y que ni una, \ otra se pueden conseguir cuando la intolerancia se h establecido por los dicterios, y las amenazas." Contestación. Donde las dan las toman, mi señora, con la diíí rencia de que V. S. ni aun ahora es nombrada por s nombre como lo fue en su N^ 8\ el pobre padre Castí ñeda con el renombre de impostor, que es el nombi mismísimo que le dan los montoneros ; acaso se ha peí suadido V. S. que el padre Castañeda porque es porteí 339 la hecho pleito homenage de sufrir horcas, potros, prcn- hciones , y que á V. S. por ser provinciana no se le 3ueíle tocar en un pelo de la ropa sin que alarme á las provincias, acuse á Buenos-Ayres , y prometa al gobierno ^ue con él no se entienden sus rigores por las satisfacción tes amistosas que le ha rnerecido sobre este asunto ? Yo celebro que la paz , y la amistad entre todos los hombres sea siempre e l objeto deseado de la Estrella; pero para eso , mi señora , es preciso que V. S se resuelva i sufrir, y soportar las persecuciones de sus próximos ha- biéndose con ellos como quisiera que se hubiesen con V. S. pero abandonar el campo , huir de la contienda , y al tiempo de poner los pies en polvorosa, disparar balazos contra mi , y contra Buenos-Ayres ; digole á V. S. señora, que eso solamente lo hacen los chimangos, los cliimengos , los chimingos, chimongos , y chimungos , como mas lar- gamente se contiene allá en el número primero del Gau- ebi-politico , donde mas claramente podrá verse. Señor Teojilantrópico. Ya que vd. está dedicado á manifestar las realidades, Y á favor de nuestro agonizante pueblo , con las verdades que se est^ justificando. Es de necesidad que fuertemente toque, y á quienes corresponda, á fin de que cesen para siempre iamas amen estos destruidores saladeros , instru- mento principal de que mas pronto sucumba nuestro pue- blo, ya tanto sea porque la campaña por donde^ han 340 transitado ambos ejércitos lia quedado ya semejante á los campos orientales sin tampoco un animal bacuno, como por ser estos condenados saladeros la sombra abri- gadora de iOs ladrones , y sus amos el refugio de estos; porque los primeros concurren á estos con las haciendas robadas, en donde entra el buey, ó bueyes de los pobres troperos, las bacas mansas de \m pobres vecinos, y de consiguiente los restos que les han quedado á ios infelices que les han concluido las haciendas ; y ¡os dueños de sa- laderos pagan la mejor hacienda, [viniendo como dicen ellos por alto ] á tres pesos buey y baca ; y el arisco chico y grande á dos pesos, sin meterme á las majadas dé chan- chos, que á estos también traen los ladrones á 6 ó 8 reales pieza, que los alimentan con las propias achuras de los animales que matan para salar. Esta es una verdad tan probada que no habrá quien la contradiga. Con que dolor se mira el total abandono que hacen los señores magistrados de estos escandalosos procedi- mientos, y sin asonios de contención , de que resultan ei bien de mil sugetos, y perjuicios de diez mil. Es justificada verdad que no tenemos mas ganados que los que encierra, el corto terreno del Sud , y la prueba ya la veremos en el invierno venidero, y si siguen las desavenencias antes. Paren pues ya esos avarientos de enüeoar las talegas con perjuicio de tanto infeliz , y el mayor dolor es lo que nos viene Dios guarde, &:c. — Doña Lujanera. S41 Mi Señora Doña Luj añera. De mil amores daria jo al publico toda entera su lar- rnisima carta, digna por cierto de imprimirse, pero co¡iio 3oruna partea mi no me constan los excesos qne V. S. me efiere , y por otra parte V. S. no se ba servido dar su lombre propio me veo en la triste precisión de no impri- iiir mas que un retazo de su exordio. Lo demás queda en mi^oder aguardando las (órdenes le V. S.— Dios guarde &c. — El Tcojilantrópico , _ ^ . Señor Teojilantr épico. Que el Gaucbi-politico enmudezca esta en el orden , pues ya no hay gauchos , ni féderi-montoneros , á quienes combatir ; pero que V. ha de dar dos periódicos cada se- mana , y no se ha de acordar de mis cosas siendo asi que por su propia confesión todas sus tareas son dirigidas k promover mis empresas, eso es lo que yo , ni el público podemos entender. Vamos claros amigo; si V. padece alguna emulación- cilla ó mira con mal ojo mis cosas avisemeío para golpear en otra puerta, pero si obra de buena fé permitame dar mis números el jueves de cada semana , y V. conténtese con los sábados , pues para vatirse con los filósofos incré- dulos bastante es un dia en la semana.— Dios guarde &c. El Supíemenüsta. 342 Señor Svplementisíá. V. para nii es una cruz mas pesada que los federales por esa poca espera , y ese prurito de que ha d€ tratar de sus cosas sin tiempo, ni sazón ; hombre de Dios , cuando yo lo hago callar yo sabré lo que me hago : yo no quiero que V. sea importuno , pues si el publico llega á abur- rirse será preí iso que enraudescamos todos. Ademas, V. es muy amigo de regalar números de valde, y los mil cuatrocientos ejemplares que repartió la vez pasada me han ocasionado un de/idt horroroso ; y esa es la emulación qüe yo le tengo , y el mal ojo , con que lo miro. En hora buena de V. los jueves un ni'imero del Su- plemento con la precisa obligación de no tratar mas que de sus cosas, y de suspender y amainar cuando yo lo tubiere por conveniente. Imite V. la ejemplar moderación del Gauchí- político, cuyo carácter es la obediencia, ía fidelidad, y Va firmeza; el Gauchi viéndose comisionado por las matronas ataco en regla á los fedifragos, y ahora lo tiene V. mudo porque cumplió su comisión , y porque yo le intime el silencio, Al contrario V. es niny quejumbroso, y su e.^cií- dero el Paralipómenon desde el prospecto ya mostró ía hilaza dé hombre libré , y aqui Ío que queremos es hom- bres virtuosos, porque estamos convencidos que la liber- tad QS la virtud , y que todo ío que no es virtud es cuen- to de los cuentos , aunque hagamos prodigios, y mila- gj.os.--Dios guarde kc.—E¿ Teof lantropico. 343 É'asgo grq/ico-sinibüUcO'prüctic0. ia calumnia era una divinidad de los atenienses , á |uien los griegos llamaban diabla, de donde provino el lombre de diablo, quedamos al demonio, como al padre le la mentira, y calumnia : Apeles pintor celebérrimo lizo un retrato de esta diosa, y lo regaló á Ptoloméo para -en^arse de la Calumnia de otro |)intor, que le había icusadode liabei' tenido parte en üna conspiración con* ra Alexandro. 1 En el cuadro la calumnia se vé represéíikdá eii gr^an^ le con todos sus acompañamieatos * la í>redulidad está eu ideman de aproxiiBarsek «éíi unas orejas muy grandes; i los ladds dé la criediilid^d estaban la ignorancia, y la sospecha : la ignorancia estaba representada bajo la figura le una iñuger ciega j y la sospecha bajo el emblema de m hombre ceñudo , que mostraba una inquietud secreta^ íxpresada con tal artificio que con los gestos y ademanes parecia aplaudirse , y váíiagloriarsé de haber descubierto slgutia cosa oculta. En medio , y cará k cara de la credulidad se dejaba rer la calumnia con facciones de muger muy hermosa , y muy ajustada , pero ii^i itada, teniendo feroz aspecto , y los ojos ardiendo en cólera : en la mano izquierda llevaba una antorcha encendida , y con la derecha arrastraba uíi niño que todo asustado imploraba el socorro del cielo. Por delante de la calumniií iba la envidia en figura de hombre macilento , devorado de sus propios dis- gustos ; y por detrás como de éaudatarias la seguían dos inugeres , que cuidaban de sus atavíos, v de cuanto coü- 344 cernía á su servicio; de estas dos hembras la priíiiera era Ja impostura, y la segunda la lisonja. En una distancia que permitía distinguir los objetos^ se veía la verdad en acto de marchar íicia el sitio donde estaba la cakimnia , y por detrás de la verdad estaba el arrepentimiento con trage lúgubre. Es muy fácil entender lo que significaba cada parte de este excelente cuadro : porque á la calumnia que infa- ma á h inocencia solo puede recibirla , y darla entrada la credulidad , y á esta la engendran la ignorancia, y la sos- pecha; el calumniador acredita con la impostura cuanto malicia , y se vale de la lisonja para insinuarse en el animo de aquel que le escucha ; pero la verdad apareciendo tar- de, ó temprano descubre la malicia de la mentira, y no le resta á la calumnia sino ua acerbo , cuanto sensible arrepentimiento, que la atormenta, y aflige (*). C* J El Suplcmentísia me hace cargo de que yo m promuevo sus asuntos; pues muy bien; yo ofrezco m premio d sus discípulos siempre que imitando á Apela me retraten la calumnia, la credulidad, la impostura la verdad; el escarmiento y todo lo demás en los mismoi términos que está expresado en el artículo antecedente : e joven que mejor lo luciere tiene de premio, 25 pesos, V2 e que se le siga, 6 el que mereciere el tercer premio , y todoi los que no merecieren premio alguno, solo por haber inten tado imitar el cuadro de Apeles serán gratijicados con ca nastas de peras, manzanas^ damascos^ vbas, frutillas éfc k S45 MoraUdad, Siiá-AmeAlcsi con las sucesivas revoluciones no inter- iimpidas en diez años se ha hecho tan suspicaz, que de y{\o sospecha , y por causa de las nuevas doctrinas propi- adas en libros de pasta dorada, es tal la ignorancia dé pueblos, que cualquier aventurero los engaña, 6 por ledio de un panfleto , 6 escribiendo con a^riode limón lo ue se le antoja en la cascara de un huevo , ó hablando en n café el dif^parate que se le antoja. El venerable clero no deja de pmíerír desengañQs esde el pulpito, pero la verdad aparece tarde , p/>rque lá HÜteocraria , ó la malicia y perversidad no se humilla ino después qne vé los cadalzos , y los escarmientos. J\íi Señor Teojilantrópico. Vd. , y sus contertulios mucho han cumplido de lo |ue prometieron / pero como las por hacer son las que va- en, muchas matronas estamos impacientes, porque se nos umpla de verbo ad verbum cuanto se nos ha prometido in faltar un ápice , ni una jota : por ejemplo, la historia federal ya debia estar impresa, y no es disculpa el salimos on que al Gauchi-politico se le ha hecho enmudecer ; las lartas latinas dirigidas á nuestro santísimo padre Pió Vil, nformandolo del estado de nuestra revolución , mejor era 10 haberlas prometido , síi puesto que no se dan al píibli- ío: ítem el Teoñlantrópico contestando al gazetero de los mercóles sobre diezmos, dijo que en aquel niimero ya no labia lugar para tratar de proscripciones religiosas, y que M6 sobre eso trataría después , y como el prometer no empo- brece nos ha dejado con la curiosidad ; item el Suplemen- tista dijo que había de continuar un discurso que nos hizo sobre la filantropia , y no ha continuado; suplico pues á vd. que de cuando en cuando repase todos sus números, y aíU donde encuentre promesa hecha á las matronas, exa- mine si la ha cumplido, ó no , y sepa que eso se llama hacer exámen de conciencia. Dios guarde k,c.—I>oña Justa Exigencia, Mi Señora Doña Justa exigencia. Los periódicos son como los reportónos , y al mana- kes los cuales quedan perfectamente k cubierto de su; prognosticos solo con decir Dios sohre todo ; fuera de qu< los escritos de este genero van siempre muy ceñidos á la: circunstancias actuales , y como estas se varían por mo mentos también las promesas que en ellas estaban fun dadas cesan por defecto de materia; no obstante mi senon como en mis ofertas tácitamente está embnelto lo di His ego nec mettas rerum ; nec te^npora pona. Yo prometo sin fijar plazo ni tiempo Sírvase V. S. esperar ; pues Quien espera sin mudanza Todo cuanto espera alcanza. Se añade á todo esto que hay enemigos en la costa y aunque no me sea licito tenerles miedo , pero no m está prohibida la cautela, y el sortear los lances , busca las coyunturas, dar tiempo al tiempo, y todo lo de ma casi inmenso que suelen con tanta destreza poner en prac tica las matronas para dominar, y dar el tono en las socie dades , y repúblicas. — Dios guarde &c. — El Teojilantn pico, IMPRENTA DE LA INDEPENDENCIA. N u M. 2.0. DESPERTADOR Teo-Filantüopico Místico-Político U E N O S-A Y R E S SABADO 28 DE O C t ü B R E D E 182 O. miínuá la impugnación del sarcasmo de Volnei qm ain^ bmje al evangelio el disgusto de todo ti-abajo , é \úúm^ tria Utiles á la sociedad. Contestación, ^ Los proíestaiítes pafa cohonestar su deserción , y se- Ilación de la iglesia romana la acusan de d^iHasiado* utemplativa^ y no solo de poco activa, sino d^ que se one á los progresos .del entendimiento humano; con to muelen , y eií «sío insi^sten hasta el ábunimiento ; ro jamas los protestantes .-íoña ron decir que ia íípsíia la iglesia católica le era sugerida por «i evangelio ; tes al contrario dicen ellos que el evangelio , y las es- turas entendidas á su modo son el origen de sus progre* ? en las ciencias, en las artes, en la politiea , en la tud , en la religión , «n la santidad &c. Pero yo digo, y no hay quien no lo vea palpable- inte que los protestantes sin conseguir justificarse hm > j A »rm..^ & Volnei Y á los filósofos incrédulos no solo t^Z:.l^J^^^^^^-' ^ 'os.protestante. reinan, sino también a» evangelio de qu,en los pro- testantes se muestran tan devotos, y ze osos. ü„ tal Carlos Viller. protestante el año de 802 chó < „n libro que fue premiado por el instituto naconal d, rLl; en eíta. l.bro manifiesta ^^^^'y^^:^ cia de la heregia de Lutero en la fehc.dad, y b.enaventu *a del ííénero humana. De mí confiesa que esta obra premiada en Franca m hacfreir masque la obra de Bertoldo, Bertold.no, Chacas, io rM«rcoífa: es cosa de asombro loque agióme, para persuadirnos que hasta el aire que resp.ramos n. Ce'del fueMe . y fragua del Padre Fr. Mar.n L.Ue„ sin advertir Villers que cuanto mas nos persuada tanto m. Tos confirnramos en la grandeza delaigles.a catol.ca q, a de su seno a un hombre tan grande sm duda porq, ! natriarca , y el non plus ultra de las .gles.as prote IC é era Joca cosa en la iglesia cat.'dica 6 estaba día como carti de mas , como todos los de su clase de qn «es d.jo San Agustin : e. nobis prodierunt , sed non m e:. nolis, numsifuissent ex nobis perrnansusent uUj nohlscuM: salieron de entre nosotros nuestros, porque si hubieran sido de los nuestros hub.e, nermanecido con nosotros. _ Volnei pues leyó en los protestantes que la ,gl< católica se ofende de todo trabajo, é industria utd . ^ciedad y como él por su impiedad tanto aborrecía a §49 atólicos como á íos protestantes admitió la partida, j por ñadidura dej<^ caer la romana contra el evangelio par^i pretar igualmente á los católicos, y k ios protestantes. Digo pues contra los protestantes y contra sus liijos 9S filósofos, qne la iglesia católica no se fastidia del vaha jo ^ ni de toda industria iitil á la sociedad. Para demonstrar esta proposición no será fuera de iroposito citar clausulones del protestante Carlos yiiíers fremiado en Francia , y contestarle para que no sea el aso que á nuestros jóvenes aturdidos les tiente el diablo de remiarlo también en Amériíía. Üontimard» Señor TfioJilantroincQ- Como á fuerza de los empujones, que nos da s« Des- ertador , vamos despertando, vemos ahora medio dis« iertos las cosas de un modo muy diferente , que las veia- «os dormidos , ó embobados ; pero con todo no sabieovio sor donde debemos entrar ni salir , apelamos al amor con ¡ne V. mira á los pobres que no tienen conocimientos, y irincipalmente á los de la campaíia á contarle nuestrps rabajos , y pedirle consejo/ Los malditos montoneros nos pusieron eu d estado jiié V. sabe , y cuando se fueron se llevaron nuestras ha- iendas ; se prepara un ejército para castigarlos y se unie- on á él una multitud de hombreg , que con capa de ser^ 'ir á la patria fueron á amontonarnos mejor que los mis^ nos montoneros, llevando cada uno ^u fin particular: uios llevaban sus miras en las bacas, otros en \m bueyes. 350 los mas en los caballos, algunos en prendas de oro y plata, y cíisi todos en el dinero , habiendo quien ha tenido aun fines mas depravados. Los jefes ignorando esto los ocu- paban según su rango , y ellos se ocupaban según sus de- seos , y nos han desocupada á su salvo ; y tan desocupa- do , que lo que se llevaron los montoneros J levado se quedó, y lo que represaron estos hidalgos aventureros tan llevado como lo primero: los hacendados y dueños en este'caso nos hemos quedado mirando, Pero qué mira- mos? Que nuestros animales se carnean arbitrariamente, y con particularidad en los mataderos y saladeros , que en las barrancas se acopian cueros de nuestra marca, sin que los hayamos vendido , xjue muchas leguas al Sud se regeneran con nuestros ganados estancias destruidas , qne igual camino han llevado nuestras yeguas y caballadas, y aun no es esto lo peor, sino que como estos hombre? lodo lo observan, calculan, se amontonan, discuten, luego van , avisan , vienen , espían , vuelven á ir y venir , nada se les escapa , y viendo que la protección del señor gene- . ral Borrego no les será ya tan ventajosa como les ha s¡d( se introducen con los nuevos jefes, no porque se haller gravemente afectados de sus remordimientos, sino qui piensan continuar su plan y nuestra desolación. Por Dio^ Sr. Teofilantrópico diganos el remedio que tienen nuestro males-, como podri mos cobrar nuestros bienes andante existentes (sin embrollos de foro ó injusticia, que es- seria perder Ijasta el mismo juicio) y últimamente com podremos librarnos de semejantes zorros ? ir 351 Rogamos pues á V. mande estampar en su periódico luestras quejas , y el remedio que su benignidad y fecun- Jo ingenio juzgue mas eficaz y oportuno quedando éter- fiamente reconocidos á Y.— Los Hacendados saqueados }j rtsaqueados. Mis señores Hacendados saqueados ij resaqueados. A males extremosos no se puede ocurrir sino con re- medios extremosos : á mi me parece pues que en circuns- kancias tan apuradas cada partido debe bastarse á sí mis- mo , y en esta máxima dede convenir la provincia toda sino quiere extinguirse , y evaporarse simultáneamente; admitida esta máxima: voy á proponer mi dictamen. Con aprobación del gobierno cada jurisdicción , cada partido , cada curato elija un dia grande en el cual jun-í tos todos con Ui mayor solemnidad posible asistan á una misa cantada con su Magestad patente, y concluida ¡a misa barán todos voto, y promesa á Dios de respetar , y hacer respetar á m cura párroco , y de guardar el dia Do- mingo con la mayor escrupulosidad empleándolo todo en oir leer en Voz alta desde el píilpito el catecismo, ó algún libro devoto , y en otros exercicios de devoción por la ma- ñana , y por la tarde de modo que el Domingo venga ser en todo el partido un Viernes Santo (1). (ij. Las sectas que se han separado de la iglesia Ro nana ti pesar de su deserción escandalosa han sabino conservar el orden , y aun competir con su misma madre; 352 A renglón segoiHo todos los hacendados eligirán un preboste qae será por un año señor de horca y cuchillo, con autoridad de fusilar, 6 colgar eu el primer árbol que se encuentre al gobernador mismo de la provincia si an^ duviese robando por el partido. y yo esto no lo atribuijio á otro principio que a la escrupo- losidad con que santijican los dias festivos , y al constante estudio de los libros santos : al contrario la tolerancia , é descuido de la iglesia católica en esta parte es á la que se deben atribuir ios desordenes que lloramos , y los que en adelante lloraremos si nos descuidamos en dar importan- cia á los párrocos , y ministros del santuario que son los tínicos , los únicos , los únicos , de quienes pende la policía interior, y arreglo moral de los pueblos: la Francia no lo^ gró su revolución porque abandonó á su clero: la Inglaler- ra , y muchos otros reinos lograron la suya porque siguie- ron constantemente á su Fr. Martin Lulero , y á otros sa- cerdotes que se les vendieron de apostóles como lo canta la historia. ¡ Hacendados infelices f ; A o malogréis la ocasión t Si queréis yo seré vuestro Lutero, vuestro Jlahoma, ó vues- tro apóstol San Pablo ; en los términos yo rio me paro ; y asi os digo con el profeta : Si Biaí es D^os , seguidlo ; y si el Dios de vuestros padres es Dios , seguidlo: no claudi- quéis , y estad seguros que solo signiendo á Dios , y cum- pliendo con Dios se ordenan y reforman las sociedades : de lo contrario todo se os ha de volver sal , y aguar- ^ 353 A dema« de estos prebostes particulares elegidos por -ada partido se elegirá un preboste general , el cual sopeña le muerte mandará que dentro de un mes manifieste cada ladrón , ó ya por medio de los curas , ó como mejor tuviere por conveniente las haciendas robadas sopeña de ser fusila- do en el caso de que se les pruebe que no han cumplido con la tal orden (2) . Si me dicen -que no hay virtud en la provincia para se- mejante resolución , ni constancia para sostener la autori- dad del preboste . porque las doctrinistas del despotismo , y de la antiteocracia , despreocupación , liberalidad de prin- cipios , libertad , seguridad , independencia , y otros mfi- tiito^ términos sin significación nos tienen mareadas las ca- bezas : entonces digo que no hay remedio á nuestros males . V que antes que acabemos de acjibarnos, antes que digamos de veras fuera sotanas, fuera monigotes llamemos al gran Turco al gran Lama tártaro , o al Preste Juan , 6 á cual- quiera' de por hay muy lejos que con fuerza competente nosimponsa , nos sujete, nos ponga en paz, con tal que. cada dia nos tire un hueso, 6 una mazorca de maíz para DO morirnos de hambre. . , , Este es mi parecer, y todo lo demás son teorías de los tinterillos que nos han perdido , y nos acabarán de perder ^2 ) Las leyes españolas facultan á tos jueces del campo para matar á saeta á los que roban , o eometen ae- safueros en los desiertos; luego mi arbitrio nada tierie de nuevo ni de estraño. 354 si los dejamos proi^eguir en su estudiada aníiteoci'acia. Sacaraie (ejemplos ele la Europa es hablarme del otro mundo, y de un mundo que está fascinado con la filosofía de los diablos, y que harto hará en volver en k fuerza de golpes, y mas golpes. España según las últimas noticias parece <¡'je intenta despojar al clero, después trataTÍí de degollarlo, y des- terrarlo como hizo la Francia , para cuando se vean morir sin consuelo llamar por último remedio al pontífice, y de- cirle : la España beatísimo padre , la España abjurando Jio¡/ gravísimos errores ha dado al género huma fio las mas útiles lecciones confesando como cori/iesa que la irre^ Ugion es impolíiica , y que todo atentado contra el cris- tianismo es un atentado contra la sociedad : esta confesión ingenua que hizo la Francia en nuestros dias la han hecho k su turno todos ios reinos del mundo . y quiera Dios que nuestros antiteocratas no nos obliguen algún «lia a hacer esta misma confesión aunque tarde. l>ios guarde &c.— El Teo/ilanirópico. Continúan los ejemplos sobre la federación. Mi señor Teofilantropico Boenos-Ayres 19 de Octu- bre de 1820. Entre las confederacio nes conocidas en la natigüedad , era la mas considerable la de lasf repúblicas griegas bajo la autoridad del consejo Aufi- thyonico. Según las relaciones mas fidedignas que se nos han transmitido sobre esta celebre intitucion , tenia con la confederación actual de los estados americanos las mas instructivas relaciones. * Cada uiio de los cuerpos, de que se crímpoiiia, consef- abíi el carácter de estado independiente y soberano, y )(Jos tenían un numero de votos igual en el cuerpo fede- itivo. Este consejo tenia el poder absoluto de proponer resolver todo cuanto juzgase nese.«ario al bien común e la Grecia; declarar y hacer la guerra ; decidir en uU mo resorte todas las competencias3 que se suscitasen entre 3S estados ; imponer penas á los agresores ; reunir todas fuerzas de la confederación contra los refractarios; ad- íitir nuevos estados. Los Aufithyones congregados eran efeuí^ores de la religión , guardianes de las riquezas in-* densas que perteneciam al templo de Délfos* Decidian las liferencias que se promovían entre los habitantes de esta iodadj y los extrailgeros que iban á consultar el oráculo, ^ara asegurar en fin, como ultima precaución, la eficacia leí poder federal i se obligaban por un juramento mutuo 1 defender y protejer á las naciones confederadas ¿ casti- rar á los que violasen el juramento , é imponer la pena lebida á ios sacrilegos despojadores del templo. En teoria y sobre el papel este aparato de poder pa-* •éce que debe bastar para todos los objetos generales. En dgunos puntos importantes exceden á los que se men- nonan en los artículos de la confederación americana* Aidemas los Aufithyones tenían en sü favor la supe s i ion iel tiempo, uno de los priocipafes instrumentos por los cuales se sostenían los gobiernos : tenían el poder recono- cido de emplear la fuerza contra los refractarios, y estaban ' TXT 35é obligados bajo juramento á ejercer esta autoridad en loí casos que fuese necesario. La experiencia , sin embargo , no correspondió á la teoria. Los poderes , como los del congreso americano se depositaban en los diputados elegidos por todas !a! ciudades , cada una de las cuales formaba un cuerpo poli tico aisliido : estos poderes se ejercian , del mismo mod( que en los Estados-Unidos , sobre las ciudades confede radas. De aqui la debilidad , los desordenes , y en fii la destrucción de la confederación. Los estados mas po derosos, en lugar de contenerse por el temor y la subor dinacion , tiranizaban sucesivamente á los demás. Atenas como Demóstenes nos lo demuestra , fue setenta y trc años ía arbitra de la Grecia. Los lacedemonios la goberua ron en seguida el espacio de veinte y nueve años. Y despuí de la batalla de Leuctres, los Tebanos tubieron el imperi á su turno. Sucedió demasiadas veces, si hemos de crer á Plutai tarco , que los diputados de las ciudades mas poderosj amedrentaban el juicio á su favor. Aun durante el cun de una guerra defensiva y muy temible contra la Pers y Macedonia , los miembros de la confederación jam obraron de concierto , sucediendo siempre que entre est al trunos fuesen engañados ó comprados por el enemií común. Los intervalos de la guerra extrangera se llenabí con revoluciones interiores, convulsiones, y muerta 'erininada ia guerra de Xerxes parece que los Lacede- ionios exigieron que varias ciudades fuesen excluidas e la confederación por su infidelidad. Los Atenienses Duoeiendo que esta medida iiana perder á los Lacede- lonios menos partidarios que á ellos mismos , y que los aria dueños de las deliberaciones generales , se opusieron on ^'igori y lograron que se frustrase la empresa. Esté echo histórico prueba á la vez la debilidad é insuficiencia e la unión ; la ambición y la rivalidad de sus mas pode- Dsos estados ; la dependencia y envilecimiento de los de- las. Los estados mas débiles , aunque destinados po# % teoría de su sistema á girar con una niagestad igual I contorno del centro común , de hecho se habian conver- ido en unos satélites de las potencias de primer orden. 8i los griegos, dice el abate Millot, hubiesen sido an sabios , como eran valerosos, instruidos por la expe-^ iencia hubiesen seiitido la necesidad de una unión mas lúima; y para ejecutar esta mudanía, se hubiesen aprove- hado de la paz^ que siguió a sus primeros sucesos contra os Persas. Pero lejos de esta sabia política , Atenas y ílsparta engreidas con sus victorias , y con la gloria que labian adquirido, principiaron por ser rivales ; bien pron- o lle«^aron á ser enemigas , haciéndose una á la otra mas nal que el que habian recibido de XerXes. Sus rivalida- Íes, sus temores , sus rencores , y sus insultos recíprocos :oneluyeron por la guerra del Peloponeso , la misma que :erminó por \di misma y la esclavitud de los Atenienses que ¡a habian comenzado. 358 Si un gobierno débil es siempre agitado por diesen- , Víones intestinas cuando no está en guerra, las diseiv siones intestinas jamas dejan á su turno de atraerle nuevas calamidades de afuera. Los Focenses habian labrado algu- ñas tierras sagradas pertenecientes al templo de Apolo, y el consejo aníitbyonico guiado por la superstición del siglo impuso una multa sobre los culpables. Los Fócenles exci- tado^ por Atenas y Esparta reusaron someterse a! decreto, Los Tébanos y algunas otras ciudades, según se ha ex- puesto ya en ías cartas anteriores , emprehendieron soste- ner la autoridad de los anfithyones, y vengar a Dios poi este sacrilegio. Como estos últimos eran los mas débiles invocaron el auxilio de Filipo, que babia secrttament< alimentado la animosidad; y éste lleno de placer asió Is ocasión para ejecutar los planes que habia meditado mu cbo tiempo antes contra la libertad de la Grecia. Con su intrigas y sus dádivas logro Filipo que se ligasen á sus in tereses los jefes populares de algunas ciudades: por l influencia y los sufragios de estos obtuvo la entrada en e consejo de los Anfithyones, y se hizo bien pronto seño de la confederación por sus artificios y sus armas. Ta fue el efecto del falso principio sobre el cual estaba fun dado este grande sistema de politica. Si la Grecia, dice un célebre observador de su histc ria , se hubiese unido con los lazos de una confederacio mas estrecha, y perseverado en su unión, jamas habrl sufrido el yugo de Macedonia , y hubiese opuesto un barrera á los vastos proyectos de Koma.— Aqui conclu) 359 i ^ cuarta carta, Sr, Teofiiantropico: en la siguiente se ci- :arán otios fjemp!os. Dios guarJe ¡kc—Boña Union. Mi Señora pona Union. Estoy perfectamente acorde con V. S. salvo siempre bI espartanismo con que soy , y seré de V. S. el mas aten- to servidor , y capellán Síc—ií/ Teojilantropico. Señor Teo/ílantr épico Mlsiico-poUtico. Estimado Sr. Yo me habia propuesto guardar im profundo silencio sobre los males que afligen á las perso- nas honradas, y buenos patriotas ; pero llegó á lo sumo la arbitrariedad^y el despotismo ; por \d que en momento de tanta amargura escucho los gritos de mi conciencia en que me dice debo esforzarme á tratar del remedio, que pue- da caber para curar esta gangrena perniciosa , ó á lo me- nos para que los justos , y sabios conozcan la razón, y TIO se confunda el virtuoso, con el malvado, y el sabio con el ignorante ; y habiendo' mostrado la experiencia que Iüs matronas sensibles y religiosas han sido por V. tan apre- ciadas , me queda ía esperanza , que admitirá en su dis- creto como erudito periódico el adjunto escrito que le acom- paño , y en el cuál se demuestra la mayor injusticia y tiranía. Soy una matrona que todos mis desvelos se diri- gen hacia la justicia, y el buen orden , y por lo mismo condolida de ver denigrada la cara opinión de un hombre de bien , y de conocida probidad he dado este paso , en el cnal el que quiera combatirlo en destruir ios argumentos que van prcsjuestos , salga al frente desnudo de toda fuerza política , y sin mas armas que Ja razón. Con esto el público se instruirá, y el pueblo descubrirá al choque de las opiniones , relámpagos que le iluminan para cono- cer laverdatl , y unirse á pedir la justicia que tanto in- teresa á nuestra felicidad. Besa las manos de V. su atenta y cordial servidora.-— Do/m Verdad desnuda. Mí Señora Dona Verdad desnuda. Yo no puedo dar á luz el escrito que Y. S. me acom- paña, porque estando nuestra patria como está valetudina- ria y convaleciente de enfermedades mortales no debemos admirar de que aun esté cadavérica. Dejemos pues que obre la naturaleza , no la importunemos con remedios , y persuadámonos que las recaiditas son efecto de los humo- res pecantes , los que jamas podrán evacuarse de golpe, sino paulatinamente , quiero decir allá cuando gobiernen nuestros nietos, nuestros tartaranietos , y eso en caso que nos dediquemos á darles una educación cristiana, y cor- respondiente al alto rango,? á que sin duda los destina la providencia del muy alto. Y. S.en su escrito blasfema contra los tinterillos ; pero, y si los desacreditamos , Y. S. será la primera que se que- jará de que no se administra justicia, ó de que los tribu- nales están cerrados. Viva pues la gallina , aunque sea con pepita. No hay, mi señora, no hay bocado sin hueso; y cuando llueve es de necesidad que todos nos mojemos, Muy conveniente es que en el mundo haya niales irreme- üables, y créame V. S. que si no los hubiera, somos tales, |ue no ocun iriamos a Dios para que los remediase. ¡Auxilium €v alto! Dios, nnestro buen Dios, en odo quiere ser todas nuestras cosas , y supuesto que el >el!o sexo es también sexo devoto , yo fio mucho de que 7, S, siendo la verdad desnuda, adorará á Dios en espíritu, r en verdad , segura de que él se muestra muy benigno, f muy propicio quferenlihus eum in veritate. Dios guarde &cP El Teojüantropico. En Londres un español que se llama constitucional ístá escribiendo cuanto se le antoja contra el pontífice, íontra el clero , contra el cristianismo , y contra todo lo [jue no sea aquello mismísimo que á él se le ha puesto en la cabeza. Por ser español merece todos mis respetos, aun- que por ser tan irreligioso, tan libertino, y pedante no mecece ser español. No obstante , yo he determinado dirigirle desde Bue- nas-Ayres algunas amonestaciones para que no viva tan consentido como vive de que el orbe erudito lo aprecia , ó estima en un comino. Pero por cuanto en el niimero 22 trata de Buenos- Ayres, lo calumnia groseramente, y á renglón seguido se pone muy de propósito á darle consejos, como buen es- pañol , procuraremos en este níimero lo primero desva- necer la calumnia ; lo segundo no admitir el consejo de un chisgaravis libertino, que quizá se refugió á Londres huyendo de la penca, que amenazaba á sus espaldas. 362 ■Primem omonHt^cwn al -Esparítil c^míi tvcifm.a l de tnnfhrs. Dice vd. señor e^pj^nol li1)trtiiío en su pahüeto inreiuiiario que i3nonos. Avrt's andado pfelendieñdo la donimackm ,de varias coronas, y que hs exofrimeutado repulsa.. Eso !o ludná ieido vd. en una psSHddlu ,pHi corre innresa en el níuuero del Supíementista png. !3; pero v-l señor es- nañor desnaturalizado debió advertir que toda esa pei^adílla no fue mas qué | Lna amenaza tierna , y amorosa de un padre á sus lujo.: fue un apólogo lleno de doctrina : y por últiuvo fue una de las muchas funestas prediciones que las madres cariñosas suelen bacer á sus li jcKS para que se corrijan, j enmienden.^ estar vd. en esa lett^a d« a.lior íe ha sucedido lo que al cuervo que oyendo decir á una iP.adre p.ra acallar a su lujo, que !o i!>a a echar á/os cuervos, el bobo se estuvo toda la noche esperan.*o , hasta que oyó los cariños que bacía la madre al hijo, luego que dejo de llorar : mal haya r^liio entonces el cuervo con.í.-^Kcio...^/, ) mal haya s. yo creyere otra vez las amenazas de madres por mas formales , y senas que e las sean. J Asi aue señor español , iodo aquejo de hat em boa honi menjradmo, todo aquello de ckaquaqne. , chotes, hrh¡.r,d sola al ba se de^mcinbrfse .le la dih íida nmnarquic l . 'iñol'^ ' n'U'^ toda ímh ron sus ane^ídailcs debia oíreceíse en ho.t.a ei sv'rií'co'.' -^^i ~ :oiof-.u>>ío al c^ro , al oEinipoíeiJe , y iíe aüado. . ■ v..;.,-jo se vió :-^:d-A'uer!(a oa'a. teasla por el arbitro d( ' ' " ,."^'^■í/lMo^o de la t./.iopa, el orande, ei faumahisgx., e N.. >.,ív- , Pirq^'^i-ador de Francia , y rey de ííaha, y no ^..' -^.M'VoMf^ con cueiifas de vidrio, ó con cuento , . - '-.{iis pava JSapoleon , on , on.- rixru'.- V ^..{.3,.mo« ic^uJío. a «íefendrr la tierra píír . . ^ !,;•'>, v;^j-'írle un físdo en nuesíf ó regazo , y tributa • O'í V i'Ci tsolado^i honjenííje.^ : que hjs ajuericanos ■íivos '-.í « o o.íi«-> j '■'■ñas seríamos re vddes , ni pérfidos ..e¡¿.{ior tMdilanfíópií O paL. H, y siguientes d intilulado el verdadero de Mayo. Continuará. iMFIiEKTA DE LA LnDEPETíEENCI A. I N u M. 30 DEL DESPERTADOR Teo-Fílantropico Místico-Político B U R N O S- A Y R E S S A B A D O 4 D E N O V 1 E M B R G D E 18 2 0. ^,,^>^^^^ — — — — ^ El 25 de Otiihre de 1820 recibí carta de Baliimore dé I). Tomás Telar su fecha ú de Julio. Dice (jue pidió licencia para venir en la fragata Americana, y ivo quisieron concedérsela > sin otro motivo, ;'ie por ser oñcial de la iiiariiia de Baenos-Ayres , es muy ^articular que estÍH americanos del Norte, q le dicen están in favor de este pais , que traten tan mal á un patriota :omo Telar. Gracia«i á Dios que en este pueblo lo conocen, Hos servicios que ha hecho : en esta fragat i dieron pasaje iOizey, y no dejaron veniraun oíicial dé la patria ; que íscosa muy extraña. Bien dice el P. Castañeda, que los señores airiericanos vienen por algún interés particular, áicen alí4:unos nortes americanos , que mis quieren hi^ comisiones de Artigas , quedas de este gobierno : es cierto que cuando salió de aqui el capitán Maiest con el cosario áondeíiu tomó una presa española, él djo á su gente, ahora yo me labo la* manos de Buenos-Ayres , y mandó todas sus presas á Santa Margarita ; estas soa riquezas S64 para Norte América , y pobreza para Bnenos-Ayres. El corsario de Equibot, capitán Laible tomó un buque por- tugues cargado de vino y aceites , lo mand6 para aqui , y el contramaestre fondeó en la punta de Lara , para sacar loF géneros y mandarlos á tierra, y la casualidad que vi- nieron las í^oletas de guerra portuguesas y lo represaron, y lo mand^aron á Montevideo. Todos saben que el go- bierno de Buenos-Ayres no quiere guerra con los por- tugueses, y «o pudieron ser autorizados para estos lu- sultos. ^ . I Preguntan á los americanos por que no viven aquí, y dicen porque no son tontos como los ingleses. Todo el mundo sabe que Olzey vendió armamentos de guerra t Artigas , y que recibió patentes para habditar a vano: corsarios . y que ha estado varias veces niandaJo salir d. la ciudad , que ba suplicado para el arreglo de sus cuen tas, y á la primera mutación de gobierno vuelve. kemito á V. P. estas notas , que puede sean de al guna utilidad por ciertas , estoy muy persuadida del egois IPO de los norte americanos, y son los enemigos mas de clarados de las verdades de sus papeles , pues como no ti€ nen ninguna religión carecen de honor: pudiera deci muchas groserias, pero como han recaido á mi individu las callo.— Soy de V. su muy afecíisima servidora.— Z Patriota Clara,- A\ muy R. P. Fr. Francisco Castañedi Mi Señora Doña Patriota Clara. He tenido el honor de recibir su apreciable , aunqi Y. S. ha padecido no equivoco en dirigirla á mi persoui señora mia , no distingo de judio , ni dé griego; antes \\en cada día estoy mas perdido por mi familia, que es odo el Pihaue humano, el cual si está tan manchado en luestros dias es sin duda por haberme admitido á mí en i jiiimerb de sus individuos , ¡ ya tomara yo ser dig:io , j iierecfcdor de ser norte americano! Los cuatro periodistas me han tomado á mi por su )néno para hacer los tiros á su salvo ; de aqui es que ellos )écan , y yo soy el castigado con horcas , con potros ; yo by el mentado, y él buscado por todas partes con pai ti- las de ocho soldados y un cabo, No es tm lo más, éinó qué los leguleyos me han decía- ado una guerra la mas desigual que V. S. puede imagi- narse 5 y como éstos tinterrillbs prácticaístes son tan diez- ros éri sanar y matar , acriminar y absolver según jes acó- Tiotla, me tiene V. S. diariamente en las parrillas conde- nado á muerte lenta. El leguleyo autor de la Estrella ,. dijo publicamente m un café , que si el Teoíilan trópico no se contenia habia le acusar al P. Castañeda (¡e un pecado mu i/ grande. ^ Otro lí»guleyo coico , llauiado Dr. Moíiuita , para di- suadir la lectura del Choti prote-ctor , dijo delante de un i)umeroso concurso en una ftmda que ( \ F. Castañeda ha- bía munto á un hombre para apoderarse de su múger , y que efectivamente estaba apoderado de ella. Cti'O viéndose ofendido por el Para Üpómeimn dijo ^ que dias pasados habia seguido al P. Caniñeda timisvuan" tas cuadras para matarlo , y que se le haMa quitado de ¿a SG6 Yo digo k V. S. la verdad ; mejor era qne e^^o*? nnatro hombres no escribieran : lo nriojero porque e^^tando esto como está perdido, ellos están predicando en un desierto; io segundo porque cuanto dicen es en perjuicio mió, que soy un padr« viejo, y muy amoroso, de modo que será tiua lástima f|ue me maten, porque yo soy ami^io de todos, y para mi no hay amigo pobre. Asi que , loi señora , V. S. en lo que es mandarme disponga de mis limitadísimas facultades , pero en lo que toca á asuntos poüticos entiéndase cou los cuatro periodis- tas , pues cada uiio de ellos tiene una letania de nombres y apellidos, pero r.iuguno de ellos se llama Francisco , ni tampoco Castañeda. Dios guarde &c, — Fí\ Francisco Castañeda. Carta recibida por el Correo. R. P. Castañeda : los sacerdotes ministros de Je^^u- íhrisio deben ser venerados y respetados , y con^o lo con- fieso lo ejecuto ; pero asi mismo digo que ellos deben dar- Síe á rtspeíar, y hacerse amar; no meterse en la revohv cion sino en lo que es propio del carácter de su ministerio predici^rnos el evangelio, dec-irnos misa, administraruo los sacramentos , hacernos sus amonestacionevS amorosas yjio como está escribiendo V. li. insultando á «nos, desa crediíando á otros , y ex^isperando á todos con ese su estii- iiiocaiite, y términos indecentes de ambiguos signiScado 1 )iOO el choto , puto , y otros varios que tienen una ana r >í.rí;i con la insolencia que no descrepan un ápice en 1 iuttí.;gciicia del vulgo , aunque V. II quiera dii^írazarlc 807 )n stís notas, y diseulparlos con Potiñir . todo eso viene Tde , después de haber herido los oidos del pfiblico. V. P. R escriba enhorabuena contra la heregia que ; introduce en Buenos^ Ayres , pero hágalo sin chocar á Iguno directamente , y con la formalidad propia de un icerdote, .sin mezclar tanta fábula , tanta sátira , y tanto mVmo mcarrónico. Mucho me gusta que se le haga sa- er al público que el azote , y toda nuestra ruiiia nos vien^ or e\ abandono de nuestra santa religión. Soy de V. P. li, atento servidor Q. M . B.^-Un Es- mcierú católico del Arroyo del medio. , lontestacíon , y primera Mmmmtacion al señor Estancie- ro católico del Arroyo del medio. Cuando en el numero 27 del Teoíilantropico se in- ertó la carta de un cura párroco contra un campestre po- leroso, que fomentaba juntas clandesíiuas , y montone- as contra su pastor , ya ejnpezé á prevenirme , y hacer , orno dicen , lomo contra los reveuíjazos que iiie habían le venir de mano de algún carnpe-tre. . Por la apreciable de V. advierto que no me he engañado, 5olo si créame que jamas pude persuadirme ^%w también ;«s revencazos se dirigiesen á mi bolsa haeiendoí»é gastar por el correo los reales, que no íeni-o , y creamé que para sacar su carta del correo tobe que peJir, pues aun- que es verdad que el público coíupra mí perí^ídiro pero también es cierto que toda la ganancia se ia ileva el alara- 368 brado , el dibujo , el Pilar , los pobres , la filantropía, la barranca de la Recoleta &c. &c. Créame también que cuando trasto nn medio en mi persona ese es dia de llantos para mi , de modo que yo he dado en consentir que soy hijo de algún gallego, segiin la mezquindad , y ruindad que en esta parte experimento: asi que , señor campestre , este revencazo es el que mas he sentido por el desaguisado que vd. ha hecho á mis hijos, pues con esos realitos i quién duda que podían haber co- mido un dia tres personas , o una persona tres días? El segundo revencazo es nombrar vd. a) P.C^ atañed a imitando en eso á los estancieros^ dei pueblo, que eu vez di contestar ai Teofilantrópico, al Gauchí, al Suplementista ó al Paraüpomenon , todo su empeño es desacreditar ai P. Castañeda, correspondiendo con tanta ingratituí á ur padre que los ama tanto , que los sirve tanto . y con tantí desinterés como lo patentizan todas sus obras que spn bas^ tinte públicas, si ellos no quisieran ces;arse voluntaria, mente. y ya que vd. me nombra con mi noníbre y apellido |. por qué vd. oculta su gracia seo mancarrón de.syergH>n Zddo 1 i Soy yo como vd. ñor patán rústico y grosero, pan que tome mi nombre en vano sin poner el suyo á mis pie como Estanciero católico , respetando al estado eclesiás tico como vd. mismo confiesa que lo ejecuta f Aprehenda V, de Da. Patriota Clara que habiendom^ nombrado por uu equivoco iniiiediatauieu te pui^o su apelü 56a y en está forma. Soy de V. su mas afectísima servidor^ 1 Patriota Ciara. Pero ya está de Dios que \o% eclesiásticos solo en las atroiias hemos de encontrar teocracia, y respeto al ele-, y en los antiteocratas urbanos, y campesinos no se ricuentra mas que e\ fufra sotanas, fuera monigotes, por ae han profesado sabérselo ellos todo para deshacerlo xlo , y dejarnos bostezando , como hemos bostezado en I celebérrimo ano veinte que ha sido año de tinterillos, lo peor es que da mal , y sigue. Dice V. con mucha gracia que los sacerdotes na de-^ emos meternos en la revolución : miente V. señor chi~ lango ; los sacerdotes debemos impedir los motines des- pertando al pueblo para que no dejen la suma de \m osas en poder de chotos , chaquacos , y putos : los sacer, lutes debemos exortar k que la repúbUca no sea gober. lada por impíos, ni por tinterillos antiteocratas , y en ■1 caso que la república quisiese entregarse al demo- lió manda Cristo á los sacerdotes que toquemos á ¡ntre di bo , que sacudamos sobre la república el pol- ro de nuestros calzados , y nos vamos, porque lo con. ;rario seria hacernos alcahuetes viles , en vez de ser hon. rados ministros de Dios , y del evangelio. V. , ami^o ni Sud-America no han visto todabia a los sacerdotes enojados , ni saben lo que son guerras de religión , ni quiera Dios que lo sepan , porque esa serh h infinita Los sacerdotes , amigo, siendo como somos la luz, y la í^al de la república delietnos ilustrarla toda, para qne en ella iio bí ya iiibras de falsas doctrinas , y debemos sa^ larla toda para que toda se preserve de corrupción; no basta predicaren la iglesia , supuesto que no todos asisten como piidi^raií, y debieran; es preciso predicar en los tribunales^ en loscafees, ew las pulperías, y casas de juego queabm> dan en los campos, donde se encuentran barajas á miliares, y bí un solo catecisma. Dice V. que lo que es proprio del ministerio es pre* dicarnos el evangelio , decir misa , administrar lossaera* mentas y hacer amonestaciones amorosas , y no como e^tü escribiendo V. R. ^e. Amigo V. no sabe de la mi«;a la media: un ministre evangélico es un hortelano de Cristo , y sepa V. que e«s vejancones , qne se han remozado á la sombra de la >vohicion para dejar en te^stamento , herencia , y patri- lonio ese ejemplo de libertad, é independencia á s«s •jos , y familias. - Quando salió el prospecto del Putirrepúblicádor las latronas se dieron los parabienes creyendo que el Gauchi- olitico no se candarla de abochornar , y afrentará tantos notorios que hacen gala del San Benito blasonando e lo mismo que es tan mal visto en las mageres perdula- ias , pero el choti-protector ha enmudecido al mrjor tiem- o para que los chichisveos hagan alarde de estar dedi- ajio5_aJ público £j.ercicioJle /?a^i^ nobles , desprecian- o, y burlándose del matrimonio. Vd. empezó á proponer el sistema de que las ma- roñas debíamos gobernar hasta que no hubiera yentes , y inientes en este valle de montonera, pero á penas ha visto, m poco de orden , ya se le ha acabado el castellano, y leja de insistir en una materia tvin agradable. Bien dicen algunas que vd. no ha ocurrido á nosotras >or virtud , sino por hacerse de partido para entronizar, nejor a los varones en el despotismo ; vaya qué seria esa' a mayor infidencia , y un motivo el mas justo para íis>' iarnos jamas de ningún hombre. Asi que .señor Teoíilantrópico : nosotras contamos" íi^n vd. , y creemos que dará su vida por la patria para jue todiis vivamos ; nosotras ya lo liemos ofrecido como.. 37a victima del verdadero patnótisn^o , y si vd. no insiste, si Vil. no apnra , al fin morirá ron muerte seca , y en su vaiuñ^ romo toílo*^ ios cobardes de eáte mundo. Dios guardej Doña Par aguaica. Mi señora dona Paragnnya. Si V. S. me ayuda n querer mal á lo«; vaton^s ar.íerá Troya , y Ninive sa' arruiíiará'en cunréi ti dias* (*): la severidad, mi señora, tiene sus limites, pues de lo contraíio ya no seri» yo un f,'ensor caritativo, sino antes bien un ene* mio-o declarado*, y por ccnsiouieníe nada aeiedor á que se oyesen mis con-^ í=ejos, ni menos á que ios varones recibiesen con acción de gracias raisj m'stas reconvenciones. ^ r j A las señoras matronas las contemplo yo projund amenté rrjpciadas pero lamas me he persuadido que sean émulas, y mucho tóenos enemij^as áe\ otro sexo- en ese caso yo sería un verdadero transfuoa si apadrinase á las señoras, Ame hiciese de su batido pora acabar con los varows , ó moncdiar su repu- ación , y primacia antiquísima que Íes está acordada nada menos que en el !í» creación. Génesis , y momentos oe a • m i i v n Se aüeg-a á esto que la enniienda se va bacicndo ya muy visible; el belfo sexo es respetado; se oyen sus dictámenes f se lettíen sus fallos ; los varones iinn vuelto por («n honor ; .tr.ihfúan por entablar el orden ,^ y se preparara» á merecer algim día bis bpmbcicues , y ei aplaus^o de b's señoras. ^ Por eso es que el Gaaclti-polílico esta averoonxado Creyendo que dijo amebas cosas de mas en sus DÍimeros ,'y que qnixá con menos hubiera sido bastante: los otros tres periodistas , y aun el quinto en discordia somos del mismo parecer : no obstante aguardamos las órdeíifcs de V, S. y de las demás señoras. Dios g-uanie &c. El Teofii anlrbpko^ ^^^^ (*) Ei Tffií^ontrdpico, eL G anchi-político , el ís}ipiem.^nthta , y ei ParaUpbmenon san w?o.y. cohardAS pites se coutentnron eon decir fuera earaf„s, fuera caraferos ; si el Padre Castañeda e.^crihiera diria como d>'ce fuera puíifares fuera ontiferos: los ' )pfes lo9 marjistrados que consienten hbroi ohscenoi que enseñan la torpeza metódica, é inductivamente son vnos p>i- tifares , ?/ put^feros : fuera puíifares, fuera putiferos: ios jefes, los mayistrn- dos nnepernvU'n coleccionen de estampus Jifmima<^ , en las que se propim ó la jnventud la mas horrenda , y desvergonzada ta^civia son n>ws pvivf^rest unos puf ?feros , fuera putifares , fuera putiferos j los j^fes los matpstradm ene permiten esas cajas de tabaco con resorte qne ti en en ok,ce,ris-icnos rnra^ ios y que 7m negro ' tns onda vendie7ido en bandola por las calles, son un, i pvtifares, unospvtiJ'eros\ fuera putifires , fuera puíiferos ; en uva palabtf^ S>id- imerica en breve tiempo será una Sodoma y Gomora, si los j ejes , i wao-^sirndos vo emplean iodo su zelo en desterrar los libros que preconizan nenv^den , y fomerttan la torpeza i irem fas rwáffenes ohsce>ws colocadm eu rpfnjes, en caia>^, en guardas, en abanicos ^-c. ¡O cuánto hay qye dscn contra los qefes pn ti/ares , y' cuanto dir'm el P. Castañeda s:^re eái p\iriiciilar si 'tubiera el honor de publicar un perM.co bajo su nombre! i;. S7& 'ontinúa ta tmpu^nncion del sarcasmo .dis Votnei. q^ie atribuj/e al Erangelio f'/ fastidio tie todo trabajo, é industria utilfs á ia sociedad com eata ocasión se impugnan los clausuloncs del protestante ViUers. Contestación. Este cargo, como dije eu el número anterior, le hacen los pro- statites á la iglesia roiimna , y Jo-; filósofos dejando caer la lotna» i sobre los caloücos, y protestantes nos han i igualado eii términos Lie eícctivamente los protestantes ge unen con los católicos para efeiíder al evaiiiielio de una imputación tan injusta. Pero los católicos no necesitamos de los protestantes para inder de esa nota al evangelio , y a la iglesia ; por e^o es que á los ^iUiíulones de Volnei pienso nfiadir los del protei^taote Vilíers para ¡mbatir en uno á padres é hijos, esto es, á protes^íantí^s y ti ós<»fos, >8 cuales con mas, ó menos ti is-tinciou se contieiien bajo el género e inrréduios. i • • Primer clausulon del protestante Villcrs premiado por el insti* ito nacional de Francia. El antÍ£>no sistema del catolicismo romano era dmmeíralmen* te opuesto arproí:»reso de las luces; y el aconíecimieiito de la he- réria Lutero (jue ha contribuido á librar el espíritu humano de un tal advei-í^ario debe ser contado por una de las mas heroica.-^ € poras i>der judicial que le confinó su esporo, ouaudo'*'le entregó las llaves del cielo &x^. Lo tercero por(iue el cuento de Galileo es cueato de cuentos. 380 Jo misino digo de Kepler, de Nenton, y de cuanto sabio ha C|uerit!o ilustrar el Hiuiido. ^ :.. ■ • - ^ Pero vani( s por partes: digo en primer luíjar que la ponderada condenación de Gaiilen no fue en odio del. progi^eso de las luces, HÍ tampoco efecto de superstición, ó de ignorancia. Antes de demo^^írar hasta la evidencia esta verdad quiero re- convenir á los protestantes y a. los filósofos incrédulos, y corifun< dirlos con aquelio de /o" tuf/o me diees^qyie es tan común para hacei callar á ios que obran, y hablan de mala te. Si señor Volnei , h tuyt me dices \ si señor Viiiers; lo tuyo me dices \ vamos al careo, j verán Vds. como en un santi amen se quedan a pie como maturrangíig Careo de los filósofos con la iglesia romana. Señores filósofos toíerantés; decidme por vida vuestra ¿cual es e pais en que la preocupación, la presunción , el espíritu de partido, h envidia , el odio no se lirijan valido de los motivos mas respetable) para impugnar la verdad , perseguir á sus defensores , y uprimirlc! con ultragfs? ¿íi;norais acaso ios malos tratos que expes'imentó caries en Francia, en Holanda, y en Snecia no solo de los católicos sino de los mismos protestantes? El sabio ívaiiKJS en Fraricia solo poi haber dado coi>íra Aristóteles, y por haber pretendido que la letra f se proimnciar'e como la letra k , fue despojado de sus bienes por lí universidad , y parlamento de Faris. Cuantas veces, se han divinizado en Paris las obras de Aristó teles, y cuantas otras veces se han quen3ado por el mismo institutc nacional, que ya premia á los protestantes como Viiiers, ya los que ma, ya premia á Wdtaire , ya io abomina, según el viento , y el es píriíu que reina? Acía'demoiios dé aquel famoso decreto imaginadc por el fanjoso criuco Boüeau contra el anlimouip , contra el emético contra la circulación de la sangre, coníia la inoculación de las vi- nielas: acordémonos de aquel célebre fi oso fo colgado en estatua er Paris, porque se atrevió á preferir la música italiana a la francesa y confesaremos que en punto de envidias , persecuciones, y emula- ciones en todas r artes se cuecen habas, y en mi casa á ía!deradas. Careo de los protestantes con la iglesia romana. Los proiestantes , esos hüud>res sapientísimos, liberaüsimos , tolerantisimos * y piadosisimos esíubieron mucho tiempo obstinados en no admitir hi coireceiou del calendario, solo porqne era obra dt la Iglesia romana , y al cabo !a admitieron porque el uso de la razón les fue poco á poco quitando la caientura de ia emulación, y de h orgiillosa envidia. * to's "pVdteíítávsies saf)ient¡?imos no ha 40 añbs qde^én Loinires érnVaróii del oiiVüio paíacio real los pararai/o<¿y f{uerien(U> utas bien xponérse 4 ser,N)iisuíiii'-!o'. por el fdt-iío del citlo que humillarse á íiár los conductores electiicos iiiventados por el nortt-ariiericai d yanrün , á quien ellos profesa bau un odio nacional. Fl enrayo del íílebre Lok fue reputado t)or tina novedad , y una herf^ia en la ílebre ujnyertüidad prote^tairt de Oxford; qiie anaíeniati/ó hasta al jtor. Lo rni^xpA »uce«'i-ó-«^- eidófi cuando publicó suá descubrí» sientos, píirque como entonce? los proíeí^íautes se^>uian al Fnísireá ►escart€?i le quitaban al -diablo por ponéife á su pai^a? o Newton ; y Neuton murió con hohoi* es porque vivió murho , ó logró ^obse- ivir á sus émulos. El protestante Villers se ac ordará del veneno tido al rnsiíÉíiíe Bacon (ie V^erulamio , y cuaiito fue per.^eguldovTíco 1 Dinamarca, Lineo en Suecia .» Wolfio en Alemania ; y enlont-es qfie empeño es e^ite de reprehender excluí ivanieitíeá la i¿í^fc.ia rori a^ i como la única perseguidora de los cabios ? Señores protéstaíitesj ipan vds.que en todas partes se cuecen liabas á calderadas, pero res- ludamos al cargo, v veamos como estos hombreiá tan graiídes se que* iü a pie en tomand^jles el lado de laüí casas. Ponderada Condenación de GaUleo. Vol taire á cada paso en sus obras, y Villers en su íibro premia^ 3 en Francia sección 2*. párrafo I", y pagina 196 nos pin» ti la condenación de Galüeo como el colmo de la ignorancia, déla superstición romana: recordemos pues las particuralidades de ta condenación , y ios católicos quedaremos consulados a! ver que irnos atacados de mala fé por uno'^ hombres que son hijos, y disci- ilosde los que con igual iisalafé se sej)araron de la Iglesia, á la que )r quince siglos habían estado uüido?. con ios ma'í estrechos víucuios. El insigne astrólogo Galileu tres veces esíubo en Roma, dond^ 'apuso siis descubrimientos coo tan oniversal aceptación tjue fue fregado á la acarleii.ia de los Linceos , recibiendo las »efialea de la timicion mas pfofuuda . y de la amistad mas sincera Volvió secunda vez á Rofrií», y eníonces fue fiando la FupeHondad de ;s ta)entns le adquirió slg-jiiios émuJos que ó íofiiorfíníps , ó malirtfigos fe ipuofnaron sus esf-riíos. Giiíl«»o «¡ad^ omitió p'-sra f onfiuidfr a sus a,< tvéhlüs hubieran cohonestado con svs hechos el intempestiva , if jmHna^Zl espíritu de separación, que los arrevata , y pertcnva no estañan Zl7roZ%liJes votos tan distantes del venturoso por vemr porqve smmran TXimof perdido el sentido común para no distingmr los Júnelo ^ r^vítad.i J¿estTcr)^^^^^^ que no ha estado al prudente calct., de un s.no jui. ^^^'me^üido ^mdacro. á cvyasufa^ dehi a prosternarle la disohcwn ríe !a "^^^a^^ los dLntüdos reformadores en udvertrr /o.v mofes, ^eí eL^o. .V tan deMradoí en ^rrevenir Ics ren^ed^.s pebres, mu nocidos , y penosos que la misma e7>/emec¿«rf. Fn e! m'iiní^ro anterior anuncié que Espaua se prevetiía , y preparab ^\J^Va^^n^n pronta, y las noticias que acabamos de rec.b.r venhcH a una ^"'''¡l^^'^''^^^ negado á dar audiencia a la diput. yh. pronostico : ^ / ^^^^^^^ tal , porque en la península 1.a h ^;Xrl:Í tJ^nidl :o:;^So ;or lo;.jUinos delíanda que pretend ÍXcar rinfente^. Francisco de Paula. Este partido se ha empezado TnlCrentr^^'^^ en «na pa abra la guerra c.vd es e.nsangremar coh i asombrar os sapienüsimos despreoci ''^r líbenlerSecrraTa W pl' consti.ucionales 'bellos pues ca.^o , man mo'"'^^ , atmtado cor.tra el chmtmm.mo es un atentac f;¡Íu— I íXr; L^¿?:^;;::ererve..,a de p-'or l.ay iJBuonaparte. Imprenta de la Independencia. N u M. 3 1. DEL' DESPERTADOR ' Teo-FiIuAntropico Místico- Político N o S-A Y R E S S A R A P O l 1 D E N O V I E M B R E DE 1 8 2 0, ^rosigue la impng nación del clausulo n del íierege Carlos Villers , premiado por el instituto nacional de Financia, Ellibro de Villers está bien encoacleniado , y tiene i pasta tüi dorada, y tan bella la impresión, qne puede lííir en el estante de cualquier tinterillo, de los muchos, edantes antiteocratas , á quienes me . parece que ya ^íerá iñcil enseñarles la doctrina. En el numero anterior ya digimos que los émulos de Jalileo habían obtenido un decreto para q?ie este célebre, strólogo suspendiese la enseñanza de su sistema píane- ario hasta averiguar si era opuesto 6 no á lo que expre- amente'nos revela Dios en sus santas escritoras. Galileo entretanto tuvo la imprudencia de publicar 11 libro en unos diálogos , donde reúne toda la foerza del aciocinio , y la irónia mas amarga para ater^r a sus ene- nigos : estos no solo acriminaron su desobediencia sino* ^iie le persuadieron á Urbano VIII, que Galdéo iobabia •etratado , y ridiculizado bajo ía persona de nn tal Sim- plicio , que hablaba en ios diálogos. 884 El pontífice era tan apasionado á Galileo, que poco an- tes liabia compuesto versos eii alabanza , pero no obs^ tante comoGalüeo no contenia su pluma , y setí:iiia como nn tentado escribiendo horrores, fue presí> en la inquisi- ción, no por errores de doctrina , sino por la desobediencia Pero deben observarse las partic\ilaridades siguientes; el fiscal de la inquisición le franqueó su misma sala ; el ministro de Toscaua le franqueaba la cojoida : Galileo te- nia libertad de pasearse por todo el [jalacia , de escribii á sus amigos , y de recibir visitas ; y al mes se acabó todo es posible que esta boberia haya dado a'sunto á tan- tas quejas , é invectivas de protestantes, y filósofos incré- dulos contra la iglesia romana ? Galileo debió aquel mo- derado arresto al odio obstinado de sus poderosos enemi- gos , y a su íVígosa , é imprudente conducta , que pu?or no andar yendo , y viniendo. Una expedición francesa volvió á venir en J698 , y ;í año si^^uiente de 99 vino otra expedición dinamarquesa/ desistiendo «nos y otros al ver la alarmante disposición de los vecinos. En 1717 los franceses se establecieron en el cabo de Santa Maria , pero inmediatamente pasamos el rio , y los desalojamos matándoles mucha gente, y al mismo general francés Moreau. En 1724 los portugueses proyectaron establecerse don- de ahora es Montevideo , y los porteños pasaron el rio los desalojaron , y fundaron la ciudad de. San Felipe quí deí^pues fue aunienta(ia con pobladores de Canarias. {*) Yá esta provincia guerrera desde la cuna se atreve e español constitucional de Londres á aconsejarle que se pos- tre de hinojos ante un rey, y una nación, á quien en est( siglo Buenos-Ayres ha dado ejemplos de lealtad la ma heroica ; ejemplos que lian sido tan desconocidos cohk mal correspondidos: leael español constitucional el verda dero veinte , y cinco de Mayo inserto en este periódico y aconséjele á Fernando que reconozca, agradezca, ad mire, y celebre la conducta nuestra en el 25 de Mayi de 810 , y que con esa disposición previa ya puede entra con nosotros en tratados ; de no , no^ (r^) Muchos proüijicianos abusando de la extremosa de/i renda que nuestra hospitalidad les dispensa á cada paso m dicen ¿que ha hecho Bucnos-Jli/res ? ¿ que han hecho los portt ños? pues miraOA en ese espejo, y advertid que B uenos- Ai/res h sido es, V será siempre el muro, y antemural de las provincias; , advertilftambien qm si el vecindario argentino se hubiese rend do á Viteíok, Mordevideo; y las promncias no fueran hoy cape ees como som de ser independientes , si se unen á Buenos-Jlyres y de no i no, ■ m Secunda amonestación al estanciero católico del Arroijo de en medio. Amisto ; la circunstancia sola del logar de donde Y. le escribe bastaría para hacerlo abjurar cuando menos de jhementi, si yo fuera inquisidor de la fé^ ó manólo de la atria ; y la razón no quiere fuerza , porque ser V. del jToyo de en medio y chocarle mis números son dos cir^ instancias que obligan á decir zape gato hombre mas loderado de este mundo. Pero yo me contento coíi encargarle que íes de muchas lemorias á Aívear, Lopes, y Carrera como también á )dos los estancieros de todos esos arrojos, y cañadas ; y éles también muchas gracias por las amonestaciones amo- usas con que nos introdtxjeron la hermandad del santo en- ierro. Por lo que toca á que yo imite los amores federales monestando suavemente á los obstinados antiteocratas , igoiéáV. que no quiero, por que yo soy libre dispensador e la palabra divina , y no habiendo yo recibido los sagrad- os ordenes de V. , ni de niiígun estanciero jostamente íie- lino la jurisdicción como ecieciastiíío aforado, y exento de lombres legos combes V., y el rey, y Carrera, y Rami- ez, que porque tenia espada poso en el Pilar preso al cu- a por apoderarse de su sala , y llenarla de rameras , y sto después de celebrada la federación. Amigo: yo creo que el sistema de V. es que &e les to« ere todo, y Vs. no toleran nada, y si eso es asi vayan h. al demonio. i Que iuicio se han formado Ys. de sus B 3Q2 sacerdotes! ^Nos tienen acaso para su estropajo? Espere V, \m poco , y leerá algo de]o infinito qne en Buenos-Áyres se tolera contra el sacerdocio. índice de ías insolencias toleradas por la alta policía át B líe nos- A y res en las cortas observaciones de un Joven de diez y nueve años contra Deanes, Canónigos, Doctores Curas , r los usurpadores que se elevaron d^l seno mismo de sus discenciones domesticas. Después de moclio tiempo , el oprobio , y la opresión en que gemian despertaroíi su amor á la libertad : se reunió un pequeño numero de ciudades : y otras seguía n su ejemplo á medida que se le proporcionaba la ocasión de desatarse de sus tira- nos. La Macedonia advertia estos progresos , pero las dis- cenciones anteriores no le permitían detenerlos. Toda la Grecia animada de un mismo entusiasmo se mostró , al parecer , dispuesta á unirse bajo una sola confederatíion, en circunstancias que el temor, y los zelos que inspiraroa á Esparta y Atenas la gloria naciente de los Acheos, die- ron un golpe fatal á la empresa. El temor al poder de la Macedoíiia mdsíjo á la liga á solicitar de nuevo la alian- za de los reyes de Egipto y de Siria , sucesores de Alejan- dro , y rivales del rey de aquella nación. Esta política se frusíró por Cleoraenes rey de Esparte^ , cuya ambición le condujo hasta e! tixíremo de emprender contra sus vecinos los Acheos , un ataque á que no había sido provocado. Este principe enefiiigo de Macedonia, unido por e\ interés con los reyes (!e Egipto y de Syj ia , tuvo sobi e estos el poder de inch'narlos á traicionar los convenios que habian hecho con la lií>*a. Los Acbros se iialJaron entonces reducidos á la alternativa, ó de implorar el socarro de los raacedgaios sus antiguos opresores , ó de sufrir el yugo de 397 l^leoraenes. Afloptnron el primer partido. (*) Las qiieieihis de los griegos ofrecían siempre á sus poderosos vecinos ;iR niejoies ocasiones de tomar parte en sus negocio». Al punío se vio apa- erer un ejército niHcedotno. Cleomenes fue vencido: pero ios Acheos pro- ejaron bien pronto , conio ^yele suceder , que un aliado vicíorioso y poíleroso »s un amo b^jo nombre diferente : todo Jo que consiguieron sus nías humildes inmisiones fue el permiso de gobernarse por sus leyes. Fiiipo que estaba entonces sobre el trono de la Macedonia , hizo nacer muy luego , con los ex- cesos de su tirania nuevas ligas éntrelos griegos. Los Acheos siunque debdiíados por las discenciones intestinas y por la sublevación de Messena una de las ciudades confederadas , unidos á los Étolienses y á los Atenienses elevaron el estandarte de la oposición: pero reco- nociendo que á pesar de e^ta reunión , se bailaban demasiado débiles para la ejecución de su empresa, invocaron otra vez el socorro peligroso de los fjercitos extrangeros. Los romanos que fueron los llamados , se aprovecha- ron gustosaniente de su invitación. Fdipo fue vencido , y la Macedonia sub- ttioaueuos precio Las ruinas de Palmira se han vendido hasta á veini j, pesos fuertes Cada número del español constitucií nal cuesta dos duros , y á mi me ha costado veces d( — El desprecio con que en esta ciudaíl tratan k h ,, frailes no es menos común , porque es tan escándalo? la disolución de esta canalla que &c. Amigo: puede ser que en América el citador , Volnei ó ruinas de Palmira haya costido veinte pesos n solo en la Habana , sino también en Buenos- Ayres ; peí ese chasco no volverá á repetirse , porque los americauíl estamos ya desengañados de las filosoíias ultríimarinas ; j por lo que hace á los frailes no dudamos que alguncj leyendo al citador, y las ruinas de Palmira se habrán ecli filósofos como el español constitucion^d de la noche a I mañana para ser como el español constitucional unos cam jlas. - . 401 La culpa pues <5e que los frailes sean canallas: la cul- a también tle que los españoles y americanos se vayan gran prisa haciendo unos solemnes canallas, la tienen ,s gobiernos de España , y algunos de América, que por na'toleranci:! mal entendida permiten libros del citador , bros de Volnei, y números del español constitucional, ue ridiculizan horrendamente toda practica religiosa, y lasfeman del clero secular y regular con imponderable npudencia. Resulta de aqui que los gobiernos de España, y algu- os de América son unos canallas como V.; los españoles, y jsamericanos son unos canallas como V, Y entonces, ami- i qué admiración seria que entre tantas canallas apare- iesen también algunos frailes canallas , ó infatuados cun 1 citador . con Volnei , y con los números de un canalla orno VI ¡ Señor español constitucional ! Los religiosos para ser lanallas es preciso que, abandonando su regla , y que- )rantando su institución, se dediquen á seguir las maxi« ñas del citador, de Volnei, de Volter, y de otros inume- abies canallas como V. Pero mientras los religiosos se conduzcan por el evangelio y máximas que les prescri- be su instituto, serán nobilísimos, y apreciabilisimos en toda república ; porque tanto el evangelio como las orde- nes religiosas fundadas en él no respiran mas que amor de Dios y del prójimo, templanza, moderación, devo> cien, y desprecio de la vanidad. Dice Jesu-cristo en su evangelio, que si la sal se des- virtúo, ya no habrá con qne salar , y que la sal de»? virtnada, yano .^irve para otra cosa hkis que para arrojarl^j en un muliiílar. E te empeño de tiesvií tuar la sal ^ y arroj jarla á un muladar es el empeño de ios gobiernos can,a lias , y de los escritores canallas como Y. : y ahora pre gurito3^o I, los gobiernos canallas, y ios escritores canalla; como V. con seguí ra n e! empeño de corrosíiper al clero ve nerable, para que el clero venerable sea tan canalla comí V ? Respondo que si , y respondo que no. Vamos por partes : predicando Jesu-chdsto alas tur- bas sobre lo terrible de su segunda venida se acere {ron í él los apostóles, y con mucho secreto le preguntaron ^^quoí signum adventiis tui €TÍt ? ¿ Señor cual será la señal d( tu segunda venida ] El divino maestro les dijo que habií de haber primero muchas guerras, y muchas opinione en la succesion de los siglos; pero que no por eso temiesei la cercanía de su venida. Y ¿cuando la habían de temer Atención , señor español canalla. Cuando crgo vkle ritis abomina tionem desolatíonis stantem in loco sánelo quí legit inteügat : cuando viereis que la abominacioí de la desolación se introduce también en el lugar santo, cuando los filósofos blasfemen , y los gobiernos toleren cuando los pueblos blasfemen, y los sacerdotes no ladren en una palabra cuando los sacerdotes sean tan canalla: como el pueblo; entonces vendrá Cristo dicieiulo/í/íra ca nallas, fuera españoles constitucionales de Londres, faen untecristos , fuera demonios , fuera Jilósof os. Digo pues que si ya está próxima la segunda venida )s filósofos canallas logran sy^ intejito,, ^le^oo,,aío,-^Dios •uarde &c. . ■ ^'ercera amonestadon al estanciero católico del arroi/o de '■ en medio. , . ' . Amigo estanciero : por mal de nuestros pecados los lombres del campo, cuando quieren figurar, y hacerse ex- tectal)les, asi como les liabia de dar por comer tierra,^ eníríi;el diablo ppr prescribir, reglas de conducta ji, as curas^ ;á los sacristanes-, y a cuant(3 cicrigo , y fray- ese les pone .por delante. Lea V. la acta, y poxter d^^ ft^t-rnc^ioftes.fof^^-en una villa-,---^ nombre no. luiero acordarme. Lea V. la disculpa qre dio un cierto ííicial, cuándo militando á f^wr-» «estro, se. paso á la mon- onera , dejañdovioa:un oficio que salió en nuestra gazeta: m el cual nos decia, que se pasaba á los enemigos porque ín Buenos. Ayres gobernahan los clérigos , ij los fray le§ Lea V. el periódico intitulado -Año veinte, y se convence-. ^ cuan indigna et.da tropa de niaos que van cre€Íendo al. ibrigo de nuestra malditameníe dirigida revolución, Con el tiempo , amigo , Vds. són los que Jian de su- bir al pulpito , y los padres desde abajo habremos de oir, m barbaridades, de las que no han faltado ya ejemplares &n los célebres diez años de francacliela, ó churumbela., bautizada coíi el nombre de liberalidatl de principios (1).. f 1 J En lacapillade Lajacn el Per íi subid un tinte- rillo, de cuyo nombre no quiero acordarme, al pulpito y 404 I Entretanto sepa , amigó , que un sacerdote piiedej escribir parábolas instructivas, puede escribir fábulas ino-| tales, en las que, sin ser caballo, puede hacer hablar á loa caballos; sin ser tigre puede hacer hablar á los tigres ; y sin ser chimango puede hacer hablar á los chimangos : jtem pucfde hacer un sacerdote nm comedia donde haga hablar al demonio contra Cristo ; y no por eso ha de de- cir V. que el tal sacerdote es un demonio. El virtuoso sa- cerdote Dr. Calderón de la Barca en sus celebres, y eruditisimas comedias hace hablar al demonio muchas veces, y le hace hablar mil barbaridades. Lo mismo hizt dijo cosas que no están escritas; y otros cabecillas se vistie- ron con los ornamentos sagrados para burlarse de los ritot religiosos, con que obsequiamos á nuestro padre Dios, im- plorando su clemencia, y quemando incienso en sus altarei para no ser tan abominables como somos en su divina pre- sencia. Esos canallas de entonces, asi como los de ahora, fn\ han persuadido que eso de patria no es mas que soplar , ^ hacer limetas ; y que eso de religión nada influye en e orden , y arreglo de los pueblos: pero la experiencia no. hace ver que los tales niños tanto han de jugar con polvon que al cabo los pueblos á la señal del sacerdocio han de de cir fuera carafas , y entonces dirán con verdad que los sa\ cerdotes, somos sanguinarios, aunque á mi me parece qu\ ha de ser al contrario porque siendo tan benigno el cien de Sud' América de temer es que muera como el de Francü filjih délas espadas antiteocratas, j 405 m 511S comedias la piadosisima mejicana Sof Juana Inés je la Cruz. Lo mismo hicieron los presbíteros Solís, y Die* ío de Torres; y el dpcto padre Isla compuso el gerundia jara ridiculizar á los predicadores qoe no corregían al pue* )lo, sino antes bien lo divertian con conceptos especa- lativos , y pueriles. Pero no pjor ^sio er^ea vd, que los sacerdotes para in^ ['repar á los pueblos necesitamos de prosopopeya, b ficción ]e persona. Señor mió, nada menos que eso, pues somos los hombres mas libres que hay en este mundo , y lo« úni- cos que hablamos con autoridad incaducable, y con frente jiamaníina. Nuestro nombre basta para hacer temblar ai mundo , y aturdirlo , conminarlo , eonVencerlo , inducirlo a penitencia , á la razón , y al buen sentido. Por no hablar eternamente omito el tratar de ios após* toles , y santos padres. Hablaré no mas de los padres d^ Américii. Lea vd. al V. Fr. Bartolomé de las Casas, Ijonojr de la religión dominicana, y sus horrorosisimas declamacso*' nes contra sus paisanos los españoles ; declamaciones san*- grientas, que por orden del mismo Carlos V fueron impre* «as en Sevilla para contener con ellas ia rapacidad , crueJ^ dad , tirania, y demás vicios de los conquistadores de 4^mé* rica. Lea vd. al Cicerón lusitano, al culto, al erúdito , al sabio misionero Antonio Vieira , y se admirará de los hor* rores que escribe contra los portugueses. Lea su historia^ y verá que los portugueses, irritados con sus declaoiacio* Des, lo desterraron k^l, y k todos los misioner^^ ^(¿bandolo^ 406 del Brasil a Lisboa, donde la reyna madre los rmbi6 con tíj| do honor decretando un horroroso casíigo contra la ciiida<:| de Belén por el atentado de haber desterrado á unos padre| que decían la verdad ; castigo que se hubiera verificadoj si los mismos padres no hubieran suplicado ^ y alcanzad<| perdón para sus persegaidores. I Lea vd. al ilustrísimo Garcés , honor de la rejigioij franciscana, y se horrorizará de sus informes á unos reye? á quienes nosotros llamamos tiranos y déspotas. Lea vd. al ilustrísimo y venerable señor D. Juan d Palafox y Mendoza , decano del consejo de Aragón, obisj po de la Puebla de los Angeles , arzobispo electo de Méj xico , residenciador de tres vireyes , visitador general di Nueva España, que prendió al virrey de México , y Ij mandó preso á España, porque aunque el tal virrej erj íonde de Salvatierra, pero el tal conde era un poco traviese y D. Juan de Palafox no entendiade chanzas. Este sant| jobispo de América escribió un libro intitulado virtudes d¿ indio, en el cual prueba basta la evidencia que ¿os europecl tienen todos los vicios en grado heroico^ y ninguna virtUé y al contrario que los indios tienen todas las virtudes C| grado Jieroico , ;/ solamente vicio y medio. Eíte libro I dedico a Felipe ÍY , y corre impreso en castellano. Itel el mismo D. Juan de Palafox, habiendo sido promovido i obispado de Osma, se opuso á que Eeíipe IV cobrase u, subsidio al clero , y para este efecto le presentó un menií dal terribilísimo, que anda impreso, en el cual maniíiesí Jas r^zoi^fí^ que tiene para obedecer , y no cumplir las ój 407 denes de sii magestad ; y en efecto no las cumplió , y el rey amaino. Asi que, señor campestre, no confunda V. la humil- dad con la bajeza de animo, y sepa que la humildad, eonio no se distingue de la verdad , es por consiguiente una virtud enérgica , y tanto que el demonio no puede en- teiiderse con ella , y le huye cielo y tierra. Al contrario Dios la busca porque siendo altisimO levanta á los humildes para sentarlos éntrelos principes, y darles el solio de la gloria. Dios guarde Síc.-^El Teq/ilantrópico. Señor Teojilantr épico. Los cuatro ^periodistas son las *:ua tro cruces pesadas , con que Dios ha favorecido á las matronas de Buenos- Ay- res. Porqne aun que es verdad que todas nos divertimos im- ponderablemente con tantas, y tan diferentes especies diri- gidas todas al loable fin de dispertarnos, y desenoañarnos; pero no podemos ménos de afligirnos , contristarnos, y aun enojarnos al ver que nuestros cuatro dispertadores duermen mas que los §iete durmientes; y los cuatro de- sengañadores son los hombres mas engañados de este mundo. En una palabra , Señor Teofilantropico , Vs. cuatro son muy sencillos; y como son varones tropiezan á cada paso qne es una maravilla, verificándose lo la cabra siempre tira al monte. El Gauchi-politico se ha retirado a cuarteles de invierno, creyendo que ya Dios nos ha libri- do de fedifragos. El Suplementista no j^ensa mas que ta &US cosas, creyendo que en este mundo ya no hay hombres 408 «jiamorados de las co^as as^enas. El Paraiipomenon sol'o aborrere á los judíos ; y Sít) habiendo judios, ya le parece que en BuenosrAyres no bay un siosos para mejor herirlo , 6 á lo menos parjj que vd. la emprehendiese con ¡os de su hábito; pero yd. no solo les descubrió la trampa haciendo yer palpablemente la cobarde superchería de sus iniserables contendores, sino que también les dijq que si ellos fuesen en la realidad re- ligiosos, vd. enmudeceria , porque de semejantes personas jamas recibía agravio, sído favores , y que siendo ellos sus Mecenas, vd. para ellos estaba siempre dormido. Egodorr mió mccenatibus. Tengo la satisfacción de ser yo de este mismo carácter; para mi el clero es lo mas venerable que hay sobre la tier- ra! ; yo á deüias estoy en el firmísimo concepto que un cura párroco es el obispo , y pastor de su feligresía , que los feligreses debemos ser su gozo , y su corona , que de- bemos mirarnos en él , y últimamente que debemos tole- r^ik) mucho, porque por buenos que seamos !os feligreseís ú cura tiene que sufrir y tolerar las impertinencias, nece- lades , y miserias de todos. Digo mas ; como los feligreses somos hijos tenemos ambien derecho para alentar nuestras quejas amorosas i'ada , y cuando nos juzguemos abandonados de nuestro adre, y pastor; estas quejas lejos de fundar orgullo en )s feligreses antes al contrario acreditan amor, pues todo mor es quejumbroso. ! Conducida por estos principios suplico á vd. se sirva? m ?ederme «n numero siquiera del Suplemetitistí^ para licar mis quejas amorosas dirigidas á mi cura párroco, lien amo, y venero como (Jebo. E?=pero que V. no se enojará con migo cqmo se eno- me! estanciero católico que se le (|ejó caer encima ibiendole por el correo, y dándole consejos , sin darle rís para franquear | a carta. Yo ya sé que los padres pueden muy bien enojarse ; I también se que lo mas común en ellos es contentar eo- ida, y cariñosamente, y esto es lo que yo solicito de la jad de*V., cuya vida guarde J>ios inuchos años para lertador , y desengaño de los que por lo visto no que-* IOS despertar sino en el otro mundo.— Dios guarde &c. ía Matrona de las Conchas. Mi Señora Doña Matrona Conchera. Es tan razonable la solicitud de V. S. que el negar- Q j&lla sería una notoria injusticia ; disponga V. S, 4 rbitrio del Snplementi^ta , ocupe tainbien al Parali- enon , y sino fueran bastantes, hay esta á §u clisposi* el Gaucbi-politico. El pueblo de las Conchas por su posición está des-? lo k ser una nueva Amberes , asi como e| Paraná y islas serán la Holanda, y la Flandes de Stíd-América, ido los patriotas desocupándonos de pequeneces sea- líombres de genjp , y dedicados á las empresas lii- ilicas, al desagüe de vanados , y al riego de Cjampos, son estériles, porque no queremqs regarlos con tant^ ensidad de agua que tenemos á la mano. Los curas en esps tienipos venturosas no ser^íi limi- porque contarán con ui^os vecindarios laboriosos, qug el instinto mismo de la religión bien entendida ahor- ran la holgazanería, porque santificando el Domingo, rtalecidos con las exhortaciones de sus pastores harán igrps en los siete días de la seinana. Si la-^ Coñclias padecen grandes inimdacrcnes levan mos ííiv terreno hasta la región de las ntives , para (¡ no se di-a jamas oue los valientes concheros fneron Vi cidos por ei arroyitó del tigre; si el cura tiene miedo! oanle los concheros una torre cujus culmen pertmgat ca^Ium, 6 prQpoi'ionenle alguna ayudantía en algi punta gorda, donde pueda vivir seguro, y fuera de liaros: , ^ 1 2 Pero abandonar las conchas 1 que se dijera de que han resistido á tos federales, y de ios que por e> en campaña han perdido sus hijos, y familias no ahoga como quieren persuadir los enemigos de las conchas, s transidas de íVio, porque en ausencia de Ion detensores la patria, no huvo quien ejercitase para con elbs los cios de pastor, y padrel Las Conchas, mi Señora, son nn punto muy inif tante, y si como espero, el rio del Pilar se dirige d. cho al Paraná se verá libre de las inundaciones de ari que son las que lo molestan. Por lo que toca á los enojos , yo se, señora mía , euienes me enojo , pues no soy ningún arroi/o del ti, ni tampoco soy rayano de Santa-Fé, como los estanci ñe\ Arroi/o de en medio — Bíos guarde á V, S. mu* 2,nos,—Él Teojilardrdpico. Señor Teojiíanirópico. B!ieno«-Ayres 12 de noviembre de 1820.— íleservando para mejo «,ioii el ^omanícar á vd. cuanto me octnre con respecto al espartai l aislamiento en que cousíaoíemei.tG inMste en sus contestaciones ; cartas , coutÍp.uaré citando nuevos ejempic^ de ios gob;ernos feuer.lv rado^ de ^os mí-^uuis aurores , los cuuíadanos de los Estados-üuídos MiV milton Madi'^'Son V Gay , á fm de salir cuanto antes del compromiso « p.tov nara con v-d.', y ya para con el público. Sobrará tiempo para^ «dema.l si d reh.c ¡iave sn rurso regu/ar , ¿I mismo 7ios senafara la i Los' eiempios de las anticuas confederaciones ciía«los en el úiíi.no tnlo ISO i an anotado e! uiatíauíial de instnicciones (|ue nos ofrece la rienda Exí-teu iubtiíucioiies ñmdadíis sobre un prmcipio «emejante ícen «na Bteneion parfcieuíar , hiendo la primera que se presenta á nuesíro nen la (JeJ cuerpo neniiánico. ' ^ • r i . En los primeros siolo* del cristianismo, la Germama fue ocupada paj .aciones diferente. , sin tener un jefe común. Los francos, uno de aque- Dueblo^, habiendo conquistado á los oa]<>s , fundaron el reino al cuaí le In su propio nombre; en el noveno si-rjo Cario Magno su rey , principe reró llevó por todas partes sus armas victoriosas, y la Qermania vmo r una' parte de sus vasíos estados : pero al desraembraíniento- que sucedió el reinado de sus hijos, esta parte fue erigida en laiperio distsnío é lu- endiente. Cario Magno , y sus primeros succesores gozaron efectivamest- el poder imperial , tanto como de sus distinciones y d><^nidad: m xs os „les feudatarios, cuyos feudos se habían hecho hereduarios , y eran Io§ formaban las dietas nacionales, que aqucd no había abo hIo , se hbertaron nsihlemeníe del vu-o, y avanzaron hácia la autoridad soberana e iti? endiente Los emperadores se hallaban sin fuerza para contener a unos liíos tan poderosos, y mantener la unidad y ¡a: paz ea ei imperio:: por i razón se encendieron entre los diferentes principes y estados las.guer. mas sano-rientas, scompañada.s de toda clase de caiamídades. La auto, d imperTal, incapaz de sostener el orden público, dechnó por grados ■a el momento en que casi se sepultó en la anarquía, que lleuo d ínter. , nue huvo entre la muerte del último emperador de ia casa de feimbia, elevación del primer príncipe de la casa de Austria ; en ei undecmi© o los emi eradores gozaron de la plenitud de la soberanía pero en e! ae-^ o quinto , apenas íenian algo mas que el nombre , y el vano aparato. De este si.tema feudal que algo tiene del carácter de la confederación, •onnó el si.tema federativo que constituye el impeno germánico: sus pode- r^^iden ea una dieta que representa ios miembros úe cuerpos confe^ ado- en el emperador revestido del poder ejecaíivo , y que ejercita e . «obre los decretos .le la dieta: en fui , en fa cámara imperial , y en el seio aúlico , dos tribunal es )uáwkrm que tienen una junisciccwn supre. sobre las contiendas que.couciernea al uopeiio , o que ss suotasen énír^ ■ Daríe^ de quese conipor.e. • , , i- ' ? i - • La d^eta se halln revestuía con el poder o-eneral de ihcHr leyes a! impe. -hace- la paz y la o-uerra— seS^dar los continoenles de tropas y dmero— istruir forta!ezas-fi)ar ei s^dío de las mooedas-admitu- nuevos estados-^ :c,n el de poner bajo el hamh del imperio (l) a lo. miembro, i-euactarios, que acarrea la percbda de los derechos á la Koberan.a y la confiscación de bienes Leves terminantes prohiben que ios imembros (2) de a coafe- racion sean comprendi<]os en tratados contrarios á los intereses del imperio: e su comercio recip.oco se su jete á ninguna dase de derechos sui ei n ) Decreto de destierro ó proscripción. . , , (2) Dehe entenderse la palabra miemhi os por los pi inapes o estados e componen el imperio. . 414 consentimiento íIíbI émperatJor y de la dieta: que fc altere el valor de íá iftr da: que se presten socorros ó asilo á los perturbadores del reposo públic Los que quí brnnten est'cis disposiciones eston expuestos á la operación bando del imperio. Los miembros de la dieta , bajo este oai artfr son ju> dos por el emperador, y por la dieta ; y en sus relaciones individuales po tousejo aúl co , y la cámara imperial. L^s prerro^^ativas del emperador son numerosas. La mas importante el derecho exclusivo de hacer proposiciones á la dieta — püede suspende efecto de sus decretos — nombrar los enibajadores — tonferir difríiiilfidei títulos — proveer los electorados vacantes— fundar universidades — conce privilegios que no perjudiquen á lofe derechos de los estados del imperi percibir y emplear la rtiita pública — por último proveerá la seguridad cun; En ciertos casos lÜs élt'ctories fonnan su consejo. Bajo el carácter de ein rador no posee ni territorios en el iniperio , ni renta para sus g-astos : pero renta y los estados que posee bajo otros respectos , le hacen uno de lus i podei osós principes de la Europa. Después de un aparato tan formidable de poderes constitucionales Jos representantes y en el gefe de iesta coi! federación, seria natural creer i hacé una excepción al carácter general que distingue los gobiernos de < naturaleza: pero nada sería mas ageno de realidad que esta conjetura, principio fundamental sobre el cüal reposa de que el imperio es ?nia asociac de soberanofi — qve la dieta representa soberanos — que las leyes se dirige, soberanos, hace de él un cuerpo sin nervio, incapaz de gobernar su* mieinh sin seguridad contra los peligros exteriores , y perpetuamente agitado las convulsiones intestinas. La historia de Alernr^nia es una serie de guerras entre el emperadoi principes unidos a los estados , entre los principes y los estados f> ismos— ía historia de los excesos del fuerte, y de la opresión del débil. No se vé ella sino invasiones é intrigas extraugeras ; demandas de hombres y diñe que. ya se desprecian, ya se obedecen, en parte: tentativas para sostenei con 1;! fuerza , á veces sin efecto , y casi siem[)re seguidas de carnizeria devastación , en la que por lo regular el inocente se vé confundido cou culpable, en fin por todas partes debilidad , desorden , y miseria. En el décimo sexto siglo se vió al emperador reunido con una parte imperio hacer la guerra á los demás principes y estados • y en unos de combates e! mismo eirjperador en persona estuvo precisado á huir, y proxí á ser prisionero del elector de Sajonia. Continuará, Imprenta de la Independencia. i N u M. 3S DEL DESPERTADOR Teo-Filantropico Místico-Político ü E N O S- V Y Tí E S S A B A D O l 8 D E N O V í E M B íl E D E 1 S-JO Vercera amonestación al español canalla que está escri- hiendo disparates en Ijondres. Señor E^^pafiol londinense : V. como español renegado s im canalla , porque lia degenerado de la piedad carac- erisíica de los españoles, y de aquella gravedad , sensa- ez» y circiínspeccion propria de esta nación tan virtuosa; >ero el caso es que V. no solo es canalla por ser español lei^enerado, sino que también es escritor canalla, porqtse s un miserable copista , que nos vende gato por liebre in raas trabajo que trasladar palabra por palabra á otros nitores ; de suerte que si cada autor cobra lo que es sojo 'endrá V. k quedarse tan ráculo, y tan desplumado, co- no el cuervo de la fábula cuando lo desnudaron de las pla- nas agenas coiiqoe se habia engalanado. No obstante, amigo, V". ha encontrado el arte de captar el voto público, y ser proclamado por un sabio de :)rimer orden en los cafeés, en las fondas, y en las zarr- ias , y cobachoelas de mozos aturdidos que se han alzado 416 ¿: con la suma de las co<^as para dogmatizar, robar, y ga- lantear á trneqye de que todos tengaoios libertad, seguri- dad, io^iillldaiT; y todo lo deiBas qne no^ falta mientraí vivimos sin mvá^ >w sacristán en e§t^iiBUBMÍú. V. tiene buen cuidado de d.ar en todos sus número: contra la religión , y contrae! c!ero ; eso basta para qn( en la Habana , en Boenos-Ayres , en E-ípaña , y en toda; partes donde hay fondas , y caíeés larguen dos pesos po¡ cada uno de sos oitsaeros. ¡Qué dichoso es V. señor constitucional ! pero no e: eso lo mas gracioso , sino queV. tiene también la gracif gratisdata de hacer dichosos á los que lo trasladan ; y se pa que en Buenos-Ayres un gazetero solo por tras]adar!< áV. gozaba una prebenda de dos mil pesos, y era cele braido por los barbaros de la plaza , que eso era una ma ravilla. Entre tanto, amigOj cuando ¥. traslade los párrafos y capitulo't de algún autor diga V. esto lo dice fulano, &st lo dice ¿altano , porqué hacer lo contrario es borlarse de publií.'o , como 8Í todos los literatos fueran mozos de café de fonda , y de revolución. V. habla en sus níimeros del pontifíce , Y. habla d concilios, V. habla de política , V. sueña también com gente , y ta sito los sueños , como todo lo demás es un rob bteral de autores franceses conocidos , de modo q'u'e^ po ]o visto , V. señor español , es tan pedante que ni aun sab escribir mm carta sino se la dictan palabra' por palabra j - de hay nos acatarra con que estudió chhulca junto con s< adre, y si su padmera tan ladron>de obras a:;enás, saca- emosVor coíiSLcuencia qimeliqoe lo hereda iio lo líorta. Concilios. V. en su número 15 para iBosírar su asorobrosa eríi- ,icion trata de los concilios , pero como V. no lia leido ^ncilio ninguno , ni tampoco tiene gana de leerlos, acu^ lió al diccionario filosófico del irapio Voltaire , y 3íí 1q rasladó ad pcdem Utterw. Francisco María Voltaire dice : ''J^^oüce des conciles El español dice : bosquejo hístorieo. de. todos los con- nlíos generales. Concuerda con su original , y , de esto da fe el teofilaii- trópico, porque el espefiol plagiario no la puede dar, pues es un vil , é ioñime impostor , que quiere acreditarse con obras, y trabajos ágenos, como aquel necio que quiso mu- dando de traje engañar á una niña discreta. stuitus mntata veste puellam Fallere . i- Francisco Mana dice: " Nous ne purlerons que des orands conciles appelés generan^ soit par l^egíise grec^ que soit par Pegiise ¡atuie, on ¿es nomma symdes (a Borne eomme enorient ) dans les premieres siecles; car les latu^s empruntere^t des Grecques les noms , et les chases El español constitucional dice : " solo baolareinos -aquide los u-randes concilios llamados generales tanto «'de la ií>iesia griega, como de la latina tllamabausa sínodos (asi eaRmoa,. como en el oriente) eíL los pnoie^ 418 ros siglos , i3orqiie los latinos tomaron prestadas de los griegíís las cosas , y los nombres " Concuerda con su original , y de esto dá fe el teofi- lantrópiíío porque el español canalla 510 la puede dar, pues t^s un p!a£>iario tan vil , tan bajo , y tan gro«ero impostor, que para acreditarse de erudito ha robado todo un capitulo, y hasta eí titulo de Francisco Maria, verificándose en él io de la simple, pesada, torpe, y ladrona abutarda. Dé sus hijos la torpe Abutarda El pesado volar conocía i Deseando sacar una cria Mas ngera , aunque fuese bastarda; ! A este fin ínuchos huevos robados De Alcotán^ de Gilgero , y Paloma, De Perdiz, y de Tórtola toma, Y ios pone en su nido mezclados. Largo tiempo se estuvo sobre ellos , Y aunque hueros salieron bastantes, Produgeron por fín los restantes, Variiís castas de pájaros helios. La Abutarda mil aves convida Por lucirlo con cria tan nueva ; Sus polluelos cada ave se lleva ; Y hete atjui la abutarda lucida. Los que andáis empollando obras de otros , Sacad pues á volar vuestra cria Y dirá cada autor esta es inia Y veremos | qué os queda á vosotros?- 4W Resulta pues que el español constitacional siendo un so- mne abutardo mas pesado que el plomo , y mas rústico iieSanohoPanza, viéndose falto de numen para dictar una irta trató de hacer tantos nidos cuantos níimeros nos hada- ), y nos dará ; en ellos ha colocado huevos de cuantos irn- os le han precedido; de los huevos robados le han salido uchos que están verdaderamente hueros, pero esta misma rcunstancia le ha sido favorable á la bolsa. La razon es jrque á la hedentina de los huevo? hueros han ocurrido das las moscas del siglo diez y nueve, que son los Ín- sitos botarates, antiteocratas, tinterillos, pedantes, po- ticones , solterones , rato-gatos. &c. &c. &c. y á peso de ole han comprado, y le compran la porquería para líe no nos entendamos, como ifo nos entendemos ya de alvo en el año veinte de la confusión federal. Sepa pues el mundo erudito , y el mundo ignorante ae el gran discurso sobre los concilios generales con que os descalabra el español constitucional , no es discurso lyo , sino que todo, todo sin faltarle un tilde , ni una jsiia es obra del impio Francisco María Voíter en su dic- onario filosófico ¿orno 55 pagina mihi 224 Verbo conciies. Por consigiente la amonestación , y respuesta mia no ebe dirgjirse al español ladrón, sino á Francisco Maria oltaire que es el que puso el huevo , y al español sola- lente le aconsejo de que se deje de empollar obras de tros , porque en s alie sido d volar la cria , nada , nada, ada le ha de quedar sino los reales, que roba á los haba^ e^ros que de puro barbaros largan dos pesos , y aun do^ /e cantidad porcada número. Continuará, m Concluye la sexta carta de Doña Union. El último rey de Prusia tomó mas de «na vez las ar- mas contra la autoridad imperial , y por lo común prepon- deraba. Las competencias y las guerras han sido tan gene- rales entre los miembros del cuerpo germánico, que sor! mui poc«s las paginas de sus anales que no ofrecen deta lies los mas sangrientos. Antes de la paz de Wesfalií la Alemania fue desolada por una guerra de treinta años en la cual el emperador con la mitad del imperio íW raaba una banda , y la Suiza con otra mitad la bandí opuesta : al fin la paz se negoció y dictó por las potencia extrangeras; y los articulos, de cuyo cumplimiento salieroi garantes estas mismas naciones, forman una parte funda mental de la constitución germánica. Si sucede que la nación se une mas estrechamente po la necesidad de su propia defensa, su situación no es meno deplorable. Los aprestos para la guerra son indispensa blemente precedidos de tantas discusiones incomodas, na cidas de los temores , del orgullo, de la personalidad , de las pretensiones opuestas de los cuerpos soberanos, qu antes de expedirse las resoluciones de la dieta , los eoemi gos salen á campaña , y forman cuarteles de invierrií cuando las tropas federales recien se disponen á marcha El pequeño cuerpo de tropas nacionales que se cree nec( sariíl en tiempo de paz , es mal asistido, mal pagado, cor taminado con preocupaciones locales, y mantenido p( contribuciones irregulares y desproporcionadas. La imipo?ibilidad de sostener el orden y de hacer reí €tar la justicia entre estos félídaíarioS soberanos Sivgi rio ^1 3curso de dividir el imperio en noeve ó diez circuios, ó d s- •itos ; darles una organización interior ; y encargarles la jecucion militar de las leyes coiitra los miembros cúlpa- les y refractarios : pero este experimento no ba servido ino para demostrar mas plenamente el vicio radical e la constitución. Cada circulo recuerda en pequeño is deformidades de aquel monstruoso sistema. Las mas e las ocasiones no ejecutaban las comisiones que se leá oníiaban, ó si lo hacian era con las devastaciones y íoá stragos de una guerra civil ; á veces sucedió que , circu- ís enteros se hicieron culpables de las mismas infraccio- es, y entonces aumentaban los desordenes que debian eniediarse con aquella institución. Podemos formarnos una idea de este sistema de eje- wcion militar de las leyes, después del ejemplo citado >or De Tbou . El abate de Saint-Croix disfrutaba cier- as inmunidades que se le habían reservado en Donavrert, iudád imperial , y libre en ei circulo de Suabia : él fue )ub]icamente ultrajado en el ejercicio de sus privilegios )or los habitantes de esta ciudad , y por consecuencia^ a ciudad fue puesta baxo el bando del imperio: El Du- jae de Baviera aunque soberano de otro circulo obtuVa iermiso para ejecutar este juicio por la fuerza ; se pre- notó bien pronto delante de la ciudad con un cuerpo iediez mil hombres , y hallando ocasión favorable para realizar el plan que concibió desde el principo, hizo revi- nr su pretensión á este lugar ( después que liacia mu- 422 ^ cho tiempo la había abandonado) diciendo que babia sidc en otra ocasión desmembrado de los estados de sus an- tepasados. (1) Tomó posesión en su propio nombre desarmo y castigó k los habitantes, y agregó la ciudad £ sus estados. |,Acaso se preguntará en que consiste que se hay? podido conservar tan largo tiempo una máquina forma- da de piezas tan mal unidas? Pero la respuesta es fácil. Lí debilidad de muchos de los miembros de la confederacior que no les permite exponerse aislados al poder formida- ble de las naciones que les rodean: el peso enorme y h influencia que el emperador adquiere de sus estados here ditarios ; y el interés que tiene en conservar un sistema a cual está ligado el fausto de su casa , y que le hace el pri nier principe de la Europa. Tales son las causas que sosíie nen una unión débil y precaria , al mismo tiempo que lí aversión á las reformas, tan natural en los soberano^ ^ que el tiempo la aumenta aun , previene todas aquella que podrian dar al gobierno una feliz estabilidad. Perí dado caso que este obstáculo pudiera removerse, no es po- sible creer que las potencias vecinas mirasen tranquila- mente una revolución capaz de dar al imperio la fuerzE y la preeminencia á que es llamado. Hace mucho tiempo que ellas se consideran personalmente comprometidas er fí J PfeJfeL Abr. Chr. de la historia de AU. di- ce que esto solo era un pretexto para indemnizarse de la expedición. m >g cambios k qne ésta expuesta esta coiif^derhcion , y efi iferentes ocasiones han dejado ver la intención de per* etuar su anarquía y su debilidad. Si fuesen necesarios ejemplos mas directo^^ tío seria r;aso fuera de proposito hablar de la Holanda ^ cuyí> g<>-' ierno se ejerce sobre las soberanías particulares ; y odria hallarse prueba mas convincente de las calaniida- es, que acarrean las instituciones de esta naturálesza. S:ualmente incapaz de gobernarse y defenderse^ la Pu!o- ia ha estado largo tiempo á discreccion de los poilerosoá ecinos , que por último la han despoj ido pacíficamente e un tercio de su población y de su territorio. Conduye quí la sexta carta y y me despido de V. Sr. Teofílaiitm-^ ico hasta la siguieate.--Dios guarde &c.^P^-^a Union. Mi Señora Dona Union. Las horrorosas ocurrencias fedifragas mas bien [ue federales del año veinte , que estamos "Oncí uyendo; as locaras antiteocratas producto neto de la licenciosa lecada precedente ; las fantasmagoría^ llamadas provine ianas, con que los aspirantes nos hm envuelto en la onjuracion federal, que aún arde bujo las cenizas, y rltimamenté la ííiullitud de piezas eterogeneas que impi- len desplegar nuestro nativo carácter ^ todo , todo , y lo lemas casiinmenso , que gravita sobre mi corazón, me iene profundamente afectado , y tanto que en die;* años, ni señora, á penas irán cicatrizando mis llagas , y cual ^ quiera unión qué yo advierta en toda el discurso de \o9 424 diez años de convalecencia, me ha de parecer llaga que ha curado en falso. ' Asi que , mi señora , V. S. se cansa en vano ; V. S. á demás me habla desde el otro mundo , ni habrá quien me persuada que V. S. se halla inter vivos ; la úriica esperan» ^a que me anima es el que BuenosrAyres quizá se desea* gañe , y trate de replegarse para favorecer algún dia á suí hermanaslasprovincías;entretanto estas acomódense allá coi; su sabidnria, ó con su ignorancia; si están quejosas el tieiT>- po las refescara, si e tan deseosas de la unión el tiempo le< aumentará el deseo para qoe la unión sea mas cordial , } mas perfecta : idcirco ebrü qu(edam saUiuscula ^omedún^ quo fiat molestus ardor , quem emn extwg uit potntió /i^ dclectatio : los ebrios suelen comer cosas saladas para qii< Its ardan las fauces, porque saben por experiencia que Ií bebida extinguiéndoles el ardor les causa mayor deleyte los esponsales también los ha establecido la iglesia , u fortius diligat maritus dílatam quam mÉpiráverit dilata tafu : para que el marido ame con mas ansia á su espos; que tanto se le ha dilatado ; y snpuesto que el bien no e conocido hasta que es perdido, exercitense las provincias ei el deseo de la nnion , cese entretanto la calentura federa con la experiencia de los males, que nos ha causado la dis cordia, que ya eiítre nosotros se habia tomado por un raní de especulación ventajosa á los qoe ni tienen vergüenza ni cosa alguna que perder ,v y después de todo esto trate . mos de unirnos , -y an-tes no, - . ; ■ Dios ^\\?.xÁQ.i^,rTt-Ei:T^ojila)m ,. 42é Señor Teoflantropito. Hace meses que oigo declamar contra el pago de diez- ios con entusiasmo , y aunque al principio nie pareció □ períluo atacar con seriedad* únas ideas , que oo debiuo sperar buena acogida en un pueblo religioso ; yitn- o que ellas despreciadamente liacen progresos, lie de- erminado oponerles algunas cortas reflexiones, que tran^- iiito á vd. para que si gusta , las inserte en sus periodi- os, ilustrándolas , 6 cordgiendolas como mejor le parez- Vd. extrañará ver una matrona metida en asuntos tan igenós de su clase , pero cesará su admiración , cuando epa^ que no he sido educada con la superñcialidad, jue 'es común en mi sexo, porque, gracias á Dios, tu- un tio clérigo, que se esmero en mi educación, y enia gusto de comunicarme sus conocimientos, por niya razón no soy peregrina en estas materias. Conoz- co que no debo hablar, cuando callan los eclesiásticos en punto que les toca tan de cerca ; pero considerando que su silencio tiene por origen su desinterés , aunque no creo que este les escosará ante los ojos de Dios y de «n pueblo que hasta ahora los oye con respeto ; ha- blaré yo, que no pu^do ser sospechosa, porquejio vi- vo de la substancia del altar. No es mi animo escribir una prolija disertación sobre, el orií^en de los diezmos. No trato de lucir mi corto ta^ lento %mo de atajar la libertad y desprecio con que se ha- bla contra un establecindento que es mas antiguo que el evangelio , y que se ha conservado en nuestros dias por 426 un precepto formal de iiHestra madre iglesia. Una me- diana instrucción basta para saber, que Dios en la ley es- crita reserv5 para si expresamente los diezmos, lo priraerc para que ios hombres reconociesen su supremo dominie y soberana providencia, lo segundo para sostener la mag- nificencia de su casa , lo tercero para que los ministro; dedicados á su servicio tuviesen de que sustentarse cor decencia í y que este precepto impuesto k los hebreos aun que espiro en la cruz, en cuanto ceremonial , subsiste ei lo moral , y fue confirmado por el apóstol cuando dice qué el que siri>e al aliar debe vivir del aliar, y finalmen le repetido por la iglesia en su quinto mandamiento. E verdad que el papa Alexandro VI cedió los délas Améri rica«$ á los reyes de España, bajo la condición de dota suficientemente las iglesias con los bienes de su propie dad , lo que nunca hicieron , por cuya razón jamas los hi cieron suyos , y mucho menos después que el rey catóüo los redonó á las mismas iglesias en el concordato que s llama de Burgos; de consiguiente los diezmos siempre hai sido y son muy particularmente en el dia de sus respecti vas iglesias, y tienen por objeto sostener la religión , ; mantener los ministros necesarios para saj servicio. Feliz mente nuestras catedrales no pueden ser acusadas de es fastuoso aparato de canónigos y sirvientes, con que otra ostentan su magnificencia; sus dotaciones en esta parte soi tan escasas, que cualquiera rebaja las dejaria-sin servicie y baria cerrar sus puertas , que es sin duda lo que preten den nuestros reformadores. Ellos quisieran ver abolidi m I tributo , qile^ sé paga ai Dios-, y ^rté ios J^irvierités dé^ casa andubiesen /iiísenibles , y í*ndraj<>^ds , para qne triste estampa íiH'se iHia idea poco ventajosa (iei aioo |uieii rinden sus servicios, pero no !o eon«;egíiirán. fíe- 5S de sostfener el cuito qne heredamos de nuestros mayo- 5 á pesar dé sns esfnerzos, y viviendo en preoaneioii c<^^n* I sus écnitos manejos, porque sabemos qne si ahora edican la separación de unos ministros, que suponen iitiles , es para deborar^nañana e! r^sto de los qne con- nsan necesarios. V. tos vé hechos patrones de la éampaña puestos de parte los intereses de sus habitantes asegurando que estos no lieren pagar los diezmos á la iglesia de Dios, pues no 5 crea. Los hacendados y labradores saben que losdiez- os no «^-ravitan sobre sus capitales , lo que ciertamente ría Uíuy onoreso en qual quiera cantidad , sino sobre s productos, que siendo contingentes penden de la vo- ntad del soberano dispensador , que los concede. Si ios nada les da, nada tienen que ofrecerle, si les concede >co, poco !e retribuyen, y si mucho , pagan su tri- ifo en proporción de su liberalidad ; por estb es que no ledcn sentir el don que hacen á Dios en reconocimiento ; su supremo dominio, y mucho menos sabiendo qae el se stribuye en osos todos piadosos. Ellos sienten es verdaíl gunas vejaciones y violencias, que los rematadores les fieren al tiempo de la recaudación , de que es muy justo seriarlos ; pero jamas han resistido pagar la decima de s pr^¿íuctos dei año , que no consumen los canónigos, >mo maliciosamente se publica. Estoy casualmente relacionada con un sugeto, qúe tiene itervencion en el reparto de los diezmos, y por él sé que ►lo una tercera parte se distribuye entre los trece prebcn* idos, que forman el coro de esta catedral, a los que , (digan ► qne quieran los anti eclesiásticos,) se debe de rigorosa jus- Úciíi üna d;e<*eate^.«i>stei^aGÍon:;T por^'iie 1» ham meiH^í'iflo por sus .servicios i ni portantes á la iefesiá y /al estado , y porque| sQii riíinistros consagrados atculto dtl Sefior, qne tienen de- ercho á mantenerse del altar: de las otras. dos terceras paM tes una toma ei estado , qv;e corresponde á la mitra vacani t^e , y dos novenos de 'a otra , pero todas se invierten eri objetos piadosos según el espnitn de sn institución, }¡ ^on arreglo á nnestras leyes , y para qne se desengañe e él qne lo ignore, sepa , que la fid)rica cara fas I auferefur á^obis regnum, \4^^.^et: dabitivr genti ■facienti frv Dios guarde- '^^€: MI Teq/ílantrópico.^: , - ^larta amo nestíición afesl andero católico di4_, Arrayo- de fin medio.. ■ : , .í - ■ : ■ i '-' -' ■ ■ - M-^ señor m)o:,.Ep tiempo dejos reyes^ los .estancje- >s no sabiaii la doctrina por la Miocha libertad en . que ivian , pues no me .negara ^V. que -los domingos ios^gas- d)an en Uís ¡yolperias , en las carreras , en el juego ato prolíibnlo con excomunión , y en otms: vanidades , -eFO jamas por jamas en leer., y meditar los libros ^antoá ie k>s que jamas tuvieron el menor conoGÍjnier>to. Los estancieros en tiempo de los reyes tenían tant'i iberta:d„ que e-ra .ya .adagio eiítre^eilos ¿qué[,. cuidad o se ae da á ínl de Iw mmrte\ del pifvey % .-y-eri. efecto ningún stanciero sabia j iinas que poutstice .gabernaba la iglessa, li que rey mandaba en Espaiia"¡ ui como se ilamaba el drey de Buenos- A yVes;'. ' ^ \ ' _ D. Petiro C3ebailíóf§ fa© el de mas vigotes í|«é hemo> tenido , y este hábiétido convocado k los estancieros íe dijo:,^^ ^i/W vamos á la Colonia: y los estancieros gol penndose la boca dispararon hasta ei dia, sin que todo uri Ceba! los pudiese feaberles dado palmada I : /i la libertad rJeal eñ veá: de suceder la virtud repúblí' cana ha sucedido la licenda patriótica qiie tiene á loi ef?tSíncieros íañ sí)bré si como V. Irl ve , y Dio?? ló sabe i Amiguitoí 8i Vntds. ahora ?on mas redomones qué er tiempo de los reyes % será milagro que los padres nos eno jemos , y los reguemos con «g-Mflí 1 iserá milágrí que en lugar de bendiciones prorrumpanfios en maldicione horrenda^ de parte de Dios, euyos ministros somos, aür que Vs nos voleen , nos revenqueen , ó nos maten 1 El buen pastor da su vida por sus obejas , y es< tiempo , ó ya llegó , ó va llegando á Sud-América. Sepa V. que por la (jarte dél 8ud está un estancien dogmatizante, que ha rompido las sagradas imágenes, hí despedazado los ornamentos sagrados, y repartiendo di ñero entre los campestres les está enseñando doctrinas per versas contra el vicario de jesu-cri.«to , contra los curas contra los sacerdotes j cuya auíóvidad desprecia tanto, qui él mismo se ha hecho cura, y admiiíistra á los gauchos n< solo la doctriná que él sé ha imaginado, sinoé! Sacramenti del matrimonio. E*íto es publico , y los daños cohsigientes á esfe descif den nadie los ignora, y quiere vd. cjUe los sacerdote; hablemos piano de temor sin duda qtje se enojen lo hombres que tienen bolas , y picana para ch asear á Io¡ padres cada y cuando se les antoje. Por Dios, señor estanciero católico, que vd. se re porte , y me deje quieto, porque no es vd. ni todos lo estiíucieros los que me han de hacer callar á mí mientrá yo deba reprehenderlos. Dios guarde ^c.^El Teojilanii dpicó, Imprenta de la Independencia. N u M. 3 4. DEL DESPERTADOR Teo-Fílantropíco Místico- Político 5 U E N O S-A Y R E S JUEVES 23 DE NOVIEMBRE DE 1 820. Señor Teojilantrópico . Eí^toy tav! enojada , y tan sumameote deseosa de pu- ücar Sos trabajos , y el mérito de mi pueblo que do qui- era dejar la ploma de la mano hasta no conseguir que aestra justicia se hiciese palpable al mundo entero para lie los beneméritos concheros pudiesen decir con toda írdad. Quce natío iri terris nostri non plena laborís ? Por eso es que á mas del Suplementista , Paralipó- eiion , y Gauchi-politico quisiera yo que vd, admitiese gnnas comoíiicaciones mias sobre este asunto importan- úmo , dando de mano , .si fuere necesario á todos ios de- as asuntos ; pues no me negará vd. que la nueva Am- ares , la nueva Bravante, la nueva Holanda áe^e llevarse preferencia maxiuse cuando vd. mismo ha confesado ya importancia , y los destinos que su ventajosa localidad proporciona á nuestro pueblo. Digo pues que los servicios generosos que el pueblo í las Conchas ha prestado antes y después de ia revo- 432 Ilición , como también los contrnstes repetidos qué en «na y otra época ha sufrido , todo , todo jiinto acredita que es un pueblo tan bravo , y tan generoso, y tan filántropo como su misma capital ; ambos pueblos son batuios peno^ dicamente por el famoso mar de agua dulce que los enn-| quecp, y en cuya rivera estíin fundados; ambos pueblos soii| también favorecidos por ese n.ismo mar, que les sirve parf las exportaciones de sus frutos, é importación de las n quezas ultramarinas. El rio de la Plata, pues , no es mas que una escuel, práctica de bravura y de generosidad , tanto para Buenos Ayres , como para el pueblo de las Conchas ; y en efecto cuando nuestro mar dulce se embravece , cuando impelidj por el Atlántico desembarca ejércitos , y mas ejércitos d| olas altísimas sobre nuestras costas , cuando ya parece qu á rio revuelto quiere apoderarse de todas las gananc.a| que él mismo nos ba proporcionado , entonces los portenoj y concheros oponen al piélago argentino la constancia , ¡ la decidida firmeza en no abandonar el sitio, desprecian^ sus intimaciones y brabatas ; pero aun no se equilibré los elementos , ann no sopla el pampero augurador de bj nanza, cuando los porteños, y concheros alegres pisá las espaldas de Neptuno , jurando domarlo algún día, pj niendo dique á sus avances , y haciendo que sus furias j hoerecieron tres personas , sin embargo del centuplicado lúmero de habitantes que entonces habia , de cuyas re- ultas el recien colado cura desde su recebimiento busco uedios para proteger á los concheros por fuerza trasladan- lolos, quisiesen , 6 no quisiesen á la punta gorda, para ste efecto encontró materia dispuesta en un virrey , tan niedoso como proyectista. Este virrey expidió una ^iden para que no se pudiesen renovar los ediácioi, ni ha- 7 434 cer otros nuevos , obligando por ese meaio ai abandonó de la población , y en efecto consiguió que algunos veci- nos por no estrellarse con el virrey pasasen a fundar el pneblito de San Fernando , y abrir un canal , que «ad.e ha visto, porque solo estaba en la cabera del vn-rey. No obstante en el pueblo y puerto de las Conchas se mantavieron veinte y cuatro cas.s de abasto, que toda, ellas hacian nn comercio considerable , y en este estado nos hallábamos cuando la expedición que vino ce Mon- tevideo, cuvos transportes , y los de u.as tamaño eran pro- Piedad de v'ecinosde este pueblo, en donde habiendo des- embarcado fue auxiliada hasta en lo mas minuno pan emprehender su marcha á la reconquista de la capital, d, que estaban apoderados los ingleses. ^ Habiéndose instalado el gobierno patrio en el aii- diez no cesó de prestar servicios el vecindario de las Con chas de modo que en todo el tiempo que los españole con su marina ocupaban, é invadían nuestras playas, privaban la navegación en todo lo interior , todas lasco, respondencias q.ie mantenia el gobierno con la band Oriental eran conducidas por individuos de las Concha: k lo que se agrega toda clase de auxilios que para esto y ..tros servicios eran necesarios; y como de todo esto era; instruidos los marineros se empeñaron en perseguir a es^ puerto, quemando, y apresando nuestras embarcac-ionei V car-amentos, cuyos males sentían h-.>ía los mas mfehc que existían en este puerto, y hacian su tráfico en el cor de leña en los P;iranáes. Pero estas vejaciones lejos de aterrar a los conchar 43§ intes bien los animaron, y obligaron k reunirse, y formar ina compañía, que mantenía un vecino basta hacerse de ilgun armamento á su costa , porque de otro modo era rnposible que el gobierno los franquease á un pueblo ci vii- nente excomulgado como entonces era el de las Conchas. El pueblo de las Conchas civilmente excomulgado. No parezca paradoja lo que ha sido un hecho constante, Y que vi\en aun los que pueden demonstrarlo ; en efecto sí comandante de entonces de acuerdo con nuestro cura [labian informado de que nada se perdía con perder ias Conchas, y asi es que en virtud de este informe nos vimos [civilmente excomulgados, y sintiendo los funestos efectos de la excomunión que consistían en ser mirados con indi- ferencia por el gobierno , y atacados diariamente por los marinos, y á estos terribilísimos efectos de esta no mere- cida excomunión civil los concheros solo podíamos oponer nuestra constancia, y firmeza. Por ese tiempo ios concheros abandonados á sos débiles recursos se vieron invadidos repetidas veces por tropas ene- mio-as , saqueados sos intereses , y hasta quemadas las posesiones de los mas decididos patriotas; pero ellos no obstante hacían sus corsos en buques peqoeáos , y á su ejemplo lograron que se armasen varios corsarios en B le- nos-Ayres, los que invadieron despaes á Pvíartm García, teniendo parte en aquella acción los vecinos Je este pue- blo , que se habían comprometido antes, y este íue el origen de los ciento , y cincuenta colorados , terror de Santa-Fe, y de los que han fallecido noventa , y tantos porque en cuantas salidas se han hecho, ya contra losi marinos ya contra los anarquistas ellos han estado, y| triunfado en todas partes, y los mandó D. José María Ydela que desde entonces ha prestado tantos servicios á la patria con dicha compañía. Entre tanto véase si en las Conchas no habrá mas que veinte, y siete familias , como con tanta impudencia se atreven á afirmarlo todos esos que miran con mal ojo nuestras cosas, siendo asi que cuando se formó la segunda compañía de amarillos constaba esta de mas de doscien-j tos hombres la mayor parte vecindario, y los que ní]| domiciliados, y que esta compañía de amarillos, y la de los colorados tenian cuatrocientos hombres, sin contaí otra porción de europeos afincados los mas ; debe tenerse también presente que desde que los colorados han salidc á las expediciones de Santa-Fé, en las tres primeras han sido auxiliados por el vecindario de las Conchas, y en una Sida vez el vecindario llegó á suplir al pie de cuatrocien- tos pesos para que marchasen , y las concheras llenas d( alegria les decian á los guerreros andad nuestra esperan- za , porque somos guapas mejorándonos presentes, y noí privamos generosamente de nuestros consortes siempre qu< la patria está en peligro, siendo asi que aunque la patr¡£ se perdiese el Paraná y las islas serían siempre nuestras. ¡ Cuando Alvear hizo su lujoso campamento en loí Olivos todos los cuarteles que alli habia desde el primei palo hasta la última caña , y cosa que alli habia se supli( 437 e este vecindario , y se pagó tan tarde , tan mal , y tan unca como ya se deja entender de los discretos. Se han sacado de este pueblo mas de diez , y seis mil esos de empréstitos con diferentes fechas ; el comercio el Paraguay ha sido tal lo que ha producido que en el ño 15 htivo mas de doscientos mil pesos de entradas en duana. Actualmente se cuentan en este pueblo cuarenta y cho casas de fabrica, y otras tantas de paja, y todas stán ocupadas, fuera de las muchas familias que están ispersas en las islas del Paraná , y que pertenecen á este lueblo. Por estar ya cansada de escribir concluyo diciendo |ue para poblarnos en este sitio hemos comprado al rey l terreno, para ser pobladores á nuestra mención y costa, on todo aquel rumbo que quizá en América carece de jemplar , pues aun los mismos reyes poblaron diciendo: iqui esioy porque he venido. Es verdaderamente un asombro el ver que el gobierno 3atrio á vista de los servicios , y sacrificios de este pueblo se haya no obstante mostrado tan indiferente, y tan^,squi- máxime cuando la conservación del puerto se debe pri^ vativamenteá nuestros esfuerzos ; pero aunque es verdad que ha hecho algunos suplementos , pero luego todo le ha sido reintegrado sin dejar por eso de recibir los derechos de canal sobremontino muy corrientes ; ni sabemos con que justicia nos cobra este derecho un gobierno liberal. Nuestros varopes saben pelear , y por eso son mudos 438 al servir ;pero ya que h las matronas nos ba venido Dios á visitar con nuestros cuatro periódicos, nosotras hablaremos, que no siempre la imprenta ha de servir para que los tin- terillos usen de su humor á costa de nuestra paciencia. Dios guarde &c. — Doña Matrona de las Conchas. JVli Señora Doña Matrona de las Conchas. El enojo de V. S. es muy justo, pues con solo haber levantado la injusta excomunión civil á ese puerto ciertisi- mo es que en los diez años que llevamos seria ya un parai- so celebrado por los extranjeros , y frecuentado por losi nacionales como una nueva Venecia ; pero en una repu-¡ bíica cuando todo ha de ir errado los hombres de geni(^ no solo son mirados con indiferiencia, sino con odio positi-| vo, y todo eso es preciso para que den campo y lugar á los anchopitecos , que en infinito níimero al son de viva la patria avanzan como demonios á todo lo que no es hueso, y á todo acometen menos al enemigo. Pero en fin , señora, no mormuremos, porque dicen que es contra caridad el no tener caridad con los que di tanto.cíuererse lo quieren todo, para que todo perezca er sus manos tornátiles, y llenas de jacintos. — Dios guarde &c. — El Teofilantrópico. Amonestación al Españolon ateiston OJ^ , OJST, Señor Espafíolon : la lengua castellana se hizo pan hablar con Dios , y para hablar de Dios por la sencille: noble de su estilo, por Ja gravedad, y dulzura de sui 439 i ■ opresiones, por ta hoñestn pompa de sus clausniars , por } numerosa que es en sus cadencias llenas de naturalidad, onaire , y gracia. Prueba de esta verdad es qne én nin- gún idioma lian sido mejor desempeñados los asuntos as,, éticos, y mist¡co<í. El venerable Fr. Luis de Granada, Cicerón de la ley evangélica, y la esposa nueva de los can- ares Sor Teresa íle Jesús son hasta el dia de hoy el ar- gumento mas demostrativo, y evidente de esta; al parecer vanzada paradoja. Por eso es que cuando algún español indigno de este lombre llega á tirar por la calle de! medio busca con ansia (tros idiomas, los traduce, los hace suyos, y convirtiendolos n su propia substaíícia descalabra á los lectores con los re- )UZM0S ágenos, mucho mas aun que si rebuznaran de pro- )io Marte. V. Sr. español Boticario esta inculcado, y com- )rehendido en este defecto, porque en vez de seguir , y 'Gíitinuaren la bolíca de su padre tost'.ináose entre las hor- vallas, y alambiques, se ha puesto á escribir como un tos- iulo para ser, como es, el burro trompetero, que da el toíio i ios machos del siglo diez y nueve. Pero por cuanto V. no es mas que un eco de Voltaif re en todo lo que nos dice sobre los concilios en su nume- ro quince, preciso será que en mi contestación se verifique aquello de ; á ti te (o digo mi nuera, entiéndelo tu mi suegra. En esta virtud abra V. la boca , y quede bos- tezando mientras contesto á Francisco Maria Yoltaire. 440 Primera amonestación á Monseñor. Francisco Maria Volt aire. Monseñor Francisco Maria: desde que tuve el bonor de hacer á V. a«iaeUa visita en el coliseo, donde con ex- pectable séquito lo condujeron los fantasmagóricos anU- teócratas del año veinte, no se de su paradero, ni tampo- co ha llegado á mi noticia si V. llego, ó no á la Grai China á donde pensaba retirarse por huir de tantos pedan- tes, que con sus escritos ha parido V. sóbre la tierra. 'Las causas que han dado motivo para dirigirme á V por medio de esta son lo^ números de nn boticario, que es cribe en Londres , el cual alambica tan mal las obras d. V. que en los extractos salen pedazos , y trozos entero de las obras de V. que hay están donde se estaban par que todo el mondo por medio de la tolerancia las lea , ; se condene de rabia , ó de gusto , sin que sea necesari alambicarlas, supuesto que la quinta esencia habia d quedarse siempre en materia primera. Ello es, amigo, que los cagajones de Y. despue de haber pasado por la botica constitucional están ta íntegros, y tan capaces de apestar al mundo, como cuand V. los parió en Francia ; y asi será preciso que V. 1( vuelva á oler y comer , pues para V. se hicieron , y pai el español cochiquimico constitucional. Primer Cagajón VoUcricocJiiquimico constitucional Solo hablaremos aqid de los grandes concilios llanu dos generales , tanto de la iglesia griega , como de la l ■ éíl na, ílamabañse smodos Casi en Ñonm eomo Oriente J ri los primeros siglos , porque los latinos tomaron pre^top as de los g riegos las cosas , y los nombres, ' \ üéntest ación. Amigo, y Monseñor Francisco Maria : los canallas e la Habana^ y los indecentes antiteoc^atas de Sud-Arae- icá) cuando el antiguo ernisferio ya se ha olvidado de Vj [ue es un contento; ellos lo tienen á V. prcemanibus para ul- rajar á ün clero pbbrisimo, priidentisiíBo, y tolerantísimo, [ue es lo único bueno, que les ha quedado ^ y la única es- leranza después de un naufragio el más horrendo^ en qu@' e ven envueltos^ sin que éllos mismos íó conoiscan. Estos canallas, según toda la extensión del significado, :elebran á V. por esa intrepidez con que arremete con la anza en ristrfe contra los cónciíios, contra los papas, y auja ;ontra la adorable persona de nuestro amabilisinio legisla- lor, y maestro Cristo, íi quien tubo atrevimiento de llamar mpostor infame ; y eso no en la edad varonil , ni pen la ídad decrépita , sino desde que V. íio sabia dondé tenia '4S narices , esto es desde la edad de quince años, cuando ecien le apuntaba el bozo. Pe í-o vamos al caso, y trate* aios ahora de los concilios. Sepa V. amigo, que los concilios ikntú generales, 3orao nacioi^ales , y provinciales no solo ?5e han Mamado ánodos en los primeros siglos , como V. con tanto magis- terio Bos lo asegura 5 sino también ea los últimos siglos. 412 ^ hasta en nuestros dias , y asi se llainaríin siempre por- que no hay para que mudar el nombre, pues la iglesia de Dios, ni es novelera , ni novadora , sino eterna como su esposo Cristo. Si el nombre sinodus es tomado de los grie- gos, es porque Roma, mucho antes que viniese Cristo, lo recibió todo de la Grecia, porque siendo nación mas anti- gua era mas sabia en ciencias , en artes , y en lenguaje ; y los romanos llegaron á igualar á ios griegos, porque no se dedignaron de apreender de los que sabian mas que ellos, como se dedignan los filósofos de ir á la parroquia á apreender de los curas la doctrina para no escribir dis- parates, teniéndose por sabios. Después de la muerte de Jesus-cristo los Apostóles predicaron , y escribieron en griego, porque esa era una lengua tan común, que en Roma hasta las cocineras s( avergonzaban de no hablar en griego. Por otra parte V, queblazona de tan escriturario podia haber visto que er los hechos apostólicos S. Pablo, siendo hebreo, preguntabe f grecenosti? |entiendes el griego? porque, siendo len- s:uaje común, mas le acomodaba cateq íizar a los gentile; en gries^o , qae en su misma lengua nativa , que no en tan común. Lea T. el titulo del concilio de Trento, que fue el úl timo , y verá que dice trídentina .v/;íoí/f^9 Siga despue: leyendo todas las sesiones , y vera repetido millares d( veces trídentina sinodus. Su grai^de amigo, y mecenas d. ¥d., Benedicto XIV , que fue de ayer , nos dejo dos tomo 4ii sínodo dmcesana. En Lima se han celebrado 4 sino os; y después que vd. murió impenitente, se celebró en liuquisaca otro sínodo. Luego vd., amigo, es un palangana, y el espa* oí cochi-boti-constitucional es tan alcornoque como los abaneros que largan dos pesos por un número , y veinte esos por el librito indecente de las ruinas de Paímira, impuesto por Volnei , á quien los cbibngos de Buenos- lyres no dejan de la mano. Continuará. Quinta amonestación al Estanciero del Arroyo de en medio. Amigo : ya veo que V. me responderá que su carta daba motivo á tanto enojo; que otros padres sufren mas: últimamente que no hay palabra mal dicha , sino mal :)mada. Yo convengo en todo con vd. , como también que 1 los padres hubiéramos «id o mas bravos en la campaña, en la ciudad puede ser qvie el dia de hoy no hubiera hom- •res tan consentidos, y exéntos de los derechos parro* juiales. Un padre bravo es una imagen de la divina justicia, y ebemos apreciarlo, aunque no sea mas que para tener un stimulo del temor de Dios, que es el principio de la sabi- iuria. Le contaré pues un cuento, y quedaremos de amigos Un padre franios guarde &c. Prosipa , q lie fue roii en su auxilio. Los lucas én él Perü , y los Motezvunas en México, abiun^llegado k lo snmo de la grandeza , cuando nuestro.^ bueloíí, í(ue erjáU unos españoleé pocos, y pobr'es los reda- ?ron en bretisiino tieifipo á la obscuridad , abatimiento, servidumbre. Luego la segnridad , y felicidad de una república le- >s de consistir en esas ojarascaft, antes ellas son las que prestirán su ruina. Bn en os- A y res pues abandbníida solemnemente de sus tijas, advierta en medio de su quebranto , que su felicidad oní.iste lo primero en la unidad de la religión: porque odo lo deuias , auUqüe parece que Dios solo lo concedió [l hombre, perd á poca refleí¿ion advertiiilos qué también ¿' coneedió U las bestias: los bruto.^ cOmen, hében, pasean, )e!ean, Aiéncen, tienen su género de jactánciá, vida y mtíer* e, tama y honor; él lebn nemeo^ la sierpe lerneá, el Ciervo le Lavinia, el caballo dé Alejandro, la paloma de Mohoma, águilas romanas , y francesas déjaron sü nombré á \A posteridad , y quedaron con fama eterna entre las gentes; por consiguiente íá verdadera diferencia de los hombres á las fieras es sin duda la religión ^ la cual abre la puerta á la eternidad, y hace dichosa la Vida nías infeliz ; la reli- fíion es la que exime de todo lo qüe maltrata , y la que no se oprime eoñ lü fuerza, y lá que suele crecer con l.i per- ^piipinfi Úonfinuará. 45p ■ ^ff^^l^^t^lM^^ Doña Legión del Orden. V. S. preguntó en su prospecto j,si podrá asomar otrlT vez el monstruo de la anarquía^ y yo debo responderla que si ; y que asomará sin duda, si voIve;mos á dqniúrnos después que el monstruo mismo deja anarquia nos desperT^ j tó para arrojarlo mas allá del arroyo de Pavón ; asomará sin duda luego que insistamos otra vez en que con los hermanos no se debe pelear, aunque con el titulo de hermanos quieran enterrarnos , y heredarnos ; asomará sin duda si nos entregamos sin discernimiento á ios brazos, y abrazos de forasteros, y extrangeros que abusen de. nues- tra confianza para extinguir de mil modos el espíritu publico , é influir en nuestra indiferencia , y apatía. No teníío el honor de conocer á V. S. peroapostaria lo que no tengo á que V. S. es alguna matrona proviq- ckna , y á sospechar esto me inclina el ver que V. ni está profundamente afectada, ni discurre jamas sobre el daño que las piezas eterogeneas ocasionan en nuestra prc>yincia , sino que antes bien nos inculca á cada paso el olvido de lo pasado, para que no hablando del Oso nos olvidemos de que el tal Oso es fuerte animal. ,^ ,,J^}t^N.. imprenta continúa atacando á loi paríieulqres, y ti las naciones, y queremos ser respetados., y protegidos por ellas mismas . . . . é intentamos bajo €i pretexto^ de bien público perseguir d nuestros mismos com- patriotas y, y, Aoncmdada clamamos por la unión, y por otra parte encendemos la tea de la discordia , que noi 451 tmhído la guerra civil \ y con ella todos ios males ex- 'tidíi adores de los puMos. Mi señora : si en la ex í re ínosia. generosidad] ''on Jos ovincjanos , y exíraiigeros consistiese nuestra libertad, ndependencia cweíite V.S. que Bsienos-Ayres con la ex- ífiiosa geoerosidad de pasados diez años fuera ya solo lib.re é iníiepeudiente , sino también la , misma ►ertad^ e independencia en persona ; pero como todo tremo es vicioso digoie á V. S, que mientras Buenos- ^res no dé de mano á los extremos será enterrada ^ y queada por gentes de a fuera, qpe velan cuando ella ierm« Gonñada en su franqueza , y generosidad mal en- iidiusan de nuestra oñciosidad, ó no corresponden á nuestra ¡neficencia: entre nuesíros comprovincianos muchos hay le no merect^n nuestra confianza, y por eso la cualidad ; comprovinciano por si sola no basta para ser hombre MTiérito , lo mismo debe ser la cualidad de forastero ,^ extrangero, pues que no son de mejor condición que, is paisanos: alerta, alerta con ellos sin agravio de sus aciones, y provincias. Prosigue V. S. y dice : acaba de salir á luz unJaU^^ reso que debía llenarnos de verg itenza , si. su ..^ autor ¡m^:^ i ilustración, y distinguido rango en los 'Estados-Uidd*^^^ 9 hubiese formado el concepto que ^merecemos los am€%i-. 45^ ' mnos deíSud; si aquel ha tenido el dolor de ver insultada su nación por un solo individuo de esta ciudad , debe ha- cernos la justicia de creer que todas las provincias ^^c. Alto hay, muy Señora mia ; lo que debe llenarfíO; de ver g lienza es que con ptetexto de introducir en el Süí la federación del Norte han hecho cuatro bribones la re solución mas puerca que han conocido los siglos ; lo qiü debe llenarnos de verg üenza es que esos mismos Sud ; Nortes sean tan sin vergüenza que aun después de haber nos fedifragaelo avancen á la imprenta , y viertan á núes tra vista, y paciencia especies fedifragas, dándonos moti Vo k que insistamos,como insistimos , en que para que n aparezca otra vez el monstruo de la anarquía es precise es indispensable que desconfiemos mucho en las pieza eterogeneas , que al descuido , y con cuidado prepara nuestra recaida. También es falso que nn individuo del Sud hay insultado á la nación nortemaricana : el individuo del Sn veía que los anarquistas humillados el cinco de Octubr con la sola noticia de los enviados de Norte-América levan taban erguida 1é cabeza pensando enfederarnos de nuevo el individuo de Sud-América sailHa que los anarquista con verdad , ó con engaño tomaron pdr patronos á k primeros enviados de Norte- América citándolos á cada p? so en cóntra de nuestra administración, y constitución, \k eso el individuo de Sud-América creyó que era un debe suyo deshacer en los montoneros ese prestigio , y en sum nada dijo sino \ik verdad que ha confesado de plano < iballero de Norte-Ameriea ; gia|íq»e .es# Q^issi^ c^baüe* I , ú otro en la EstreJIa venga, 4 OQ veqgf^ trató (Je i'"-- [)stor al padre Castaiieda, y esQ Ji V, S. m h dijfle, arque siendo provinciana El individuo del Sud habló también (Jf Jia resistencia lie hacian los ingleses á tomar las armas en el regimiento el orden , y eso lejos de ser agravio á la nación británica lites bien es un beneficio , que la gran Bíetaña debe L^n-adecer, asi como Sad -América agradecería q-ae algup ;critor en Londres avisase á los Sud-americanos , que lia existen , lo mal vista que era en taj , ó tal asuntQ sa onducta para que tratasen de erimepdarla, Con macha gracia pondera V. ^. la ilustración , y iníTO del extrangero , sin advertir que es un anónimo , u desconocido que en la Estrella trató de i ii postor .^1 adre Castañeda , porque le dio la gana , y después mn^ ísto de otra manera , y aun echó también una proclama ojQcitando á la nación contra dicho padre. Quizá estará V. S. ofeiidida de que el individuo del M hubiese insertado la carta de Da. Clara, pero yea K S. la contestación, y vera que el individuo del Sud 10 subscribe á la tal carta , y ademas el padre Castailed^ e niega de ser autor de la nota contra Norte- América , ^sila'^cosa se formalizase lo acrfditajiá del modo ma^ ividente. Asi que, mi señora, déjese V. S. de liablar por ugares comunes, trate del Oso , que es e| MiP^to del dia» líjese di; dar , temar , y moler cí)ntra la pdsnmistracioa 454 pasada para que no le Baoien provinciana hofúoi\eh Y dé doro contra los montoneros que es lo Ufuco que im porta, pues son los que claman por paz a toda costa, est- es por la paz de los sepulcros: 13ios guarde &c. E Teofilantrófico. Señor Teojilantrópico. . • Buenos-Ayres 19 de Noviembre de \^1{).—El feden racional dijo en el n.« 5.^ de la Estrella del Sud que 1 Suiza en Europa babia subsistido por federada, resistiend á cuantas convulsiones han agitado á los paises (,ue los rt deán.— Veamos aliora que es lo que dice el federalista d( Norte sobre lo mismo t\ que se contrajo el del 8ud-. La li^a de los Suizos apenas puede llamarse una cor federación , sin embargo que varias veces lia sido citad como un ejemplo de la debilidad de los gobiernos de esi género. Los Suizos ni tienen tesoro , ni tropas aun en tiemf de e;uerra, ni moneda , ni corte de justicia , ni en fin nir guna especie de poder general. EUos se hallan reunida por la circunstancia particular de su posición geográñc por su debilidad'y su nulidad individual: por el temor c s^us poderosos vecinos , a uno de los cuales se sometieron i otro tiempo: por los pocos motivos de contiendas, ent pueblos cuyas costumbres son sencillas, y liomogeoea por un interés comuii en la conservación de sus poseci nes : por el socorro -mutuo de que tienen necesidad pa reprimir las insurreciones v las reveliones-sucorros e; -esameote estipulados , y que íí-eciieníemeiíte se redamgtn acuerdan : por la iieíresidad de una precaución regular, siempre subsistente para tranzar las dispustas entre los intoneí! ; y véase aqui la precaución que ellos han adop- ido á este efecto. Asi que se promueve alguna contienda, ida una de las partés nombra cuatro jueces entre los ha- itantes de los cantones que no han intervenido en ella — estos no pueden convenirse, se elige un arbitro. Este ibunal después que jura proceder con imparcialidad, rouuncia su sentencia definitiva , y salen garantes de su tíci'.cion todos los cantones. Se puede juzgar del efecto e este reglamento por una cláusula del tratado qvie hi- ieron en 1683 con Víctor Amadeo , de Savoya, por la que íte ^e obligo a interponer su mediación en las disputa^ lie pudieran suscitarse entre los cantones, y á emplear la krza , si fuese necesario , contra aquellas partes que reu- ísen su abatimiento. Lejos de poderse comparar la situación particdiar de stos pueblos con la de los Estados-Unidos, ella no haóe lias que confirmar los principios que procuramos estable- er. Cualquiera que sea la eficacia que su unión pueda ener en los casos ordinarios , toda vez que sus diferencias xijan hacer uso de la fuerza, se hallará que es insuíi-. iente. Las opiniones religiosas que en tres épocas dife- entes se han exaltado en violentos y sangrientos debateá, lesunieron la liga ; y después de esto los protestantes y os católicos siempre han tenido sus dietas particulares , (onde se han reglado los iiitefeses mas importantes, dejan» do solo á la ditíta general él euidado de los dií^tristós muneS;— Esta separación ha producido otn» efecto qm niereee atención. Dé ella han resnlíado alianzíis opuesta, con las potencias extrangeras : Berna couio cabeza de I: asociación protestante las tiene con las Provincias-Uíú das, y Lucerna como cabeza de la' asociación católica con la Francia — Concluye aqni \á séptima carta : enli siguiente se citarán ruevos ejemplos. ]>ios guarde &c.- JDoña Union. Mi Señora Doña Union. Al fin la constancia de V. S. ha vencido en parte m dureza; yo, señora, estoy decidido ya por la unión ar í) entina, pero no lo puedo estar por la trnion sud-americam porque murió ya , y murió de veras; por mas señas, que to das las provincias moviéndola cabeza , y riéndose de Bue nos- Ayres decian bien muerta está; el muerto es muerto, demás es cuento ; mueran los porteños ^-c. El. trabajo es que como Buenos-Ayres jamas imagin abandonar a sus hijas , ni jamas le fue doloroso el desen trañarse por ellas, difícilmente se le podrá persuadir qu ella es uua provincia separada , y que para cuidar de í debe descuidar de las que se le han separado ultrajandol del modo mas i^iiorme. Por tanto deseana yo que V. S. eu su siguiente cart se >e ; pero apenas apareció en Londres un es- añol inipio cuando se vario el estilo : ya el 'tal español -a un oráculo, y no solo se leia con preferencia entre los el iníinito número , sino que se copiaban sus barbarida- es en la Gazeta , y aun se anunció un periódico destinado trasladarnos el Español. Alerta , alerta , ¡ Bu^enos^Ayres ! ¡ Ciudad santa ! !>' icate muy de propósito a corregir tu juventud desmoni li- ada ya con tantos años de francachela , y avergüénzate e que un Español copiante miserable de Voltaire, de VoU ei , y de otros impíos aparezca de oráculo entre tus es- ritores ^donde está pues esa tu ilustración tan decantada * Esa tu critica % Mirar no sea que vayas para atrás como se cangrejo del coñStilucional de Madrid , inserto en la jegion del Orden como una pieza federal , qne melior est wn ipsd quam ipsa , aunque por ser dxí 'E^áñá bien pu- 458. (i ieramos j u n tarla á las Octavas de Vi rg ilion para qu( les sivirera de estrivillo. LETRILLA. Demos pan á los malos. Palo á los buenos. Los que quieren federarnos Son como Carrera buenos, Y los que quieren salearnos Son como Rodríguez malos; Cúmplase pues la sentencia, Y los que bien lo entendemos, Obrando en Djos , y en conciencia Con ellos listos andemos; ; pernos pan á los malos, Palo á los buenos; Salga de la provincia Tanto cangrejo. Prosigue la impugnación del clausulon del prostef ante Carlos Villers. Ya digíiDOS en el número anterior que Roma , o pue de considerarse como centro de unidad del orbe cristianr o como una ciudad particular , y que tanto en mío com en otro caso no es Roma opuesta á la propagación de la luces. , .-.^ t, Si tomamos á Roma en este úlíimo sentido no ha argumento pues en n^da se distingue de todos los dema pueblos de la tierra, y como todos es susceptible de mejo as , como tamíjien de detrimentos ; pp^den sitiada, aquearla los hereges, como varias^^eces la han sitiado, saqueado los católicos, y puede no quedaren eUa pie- ra sobre piedra coijio.^n diferentes íiempí^s ha sucedlílo otras ciudades , y naciones. , ^ , , ¡ i Pero si considera m.o.s á Koma como madre , y maes-; ra de todas las iglesias, ó como cabeza del catolicisrjo, en- onces el argumento es tan nulo, que lejos de merecer, con-, estación, antes bien ni aun siquiera debía proponerse ; la azon es porque la madre , y la maestra de! caíolicismo en uantü tal es de tan alto coturno , que toda la svu>k!o! Ía Tandeza, y riqueza humana no alcanza para esp^pljle su^ agradas plantas: su esposo es el hijp de Dios , y este mis- no bijp de Dios en la cruz es su dote , su herencia, su pa- rimonio ; ella es verdad navega aun por el mar del mun^ lo, pero eso es como nave del rico mercader, que está car- dada de un tesoro que le vino de muy lejos, pero que brma el total de^ws bienes , y su único neo^ocio ; ella pues nve segura , satisfecha y < pnt^^nta , ó ya íiorezca la astro- logia, o ya se pierda, ó ya llueva, ó ya truene , 6 ya tod9 Uirbio corra, porque porro iinum est iiecesarium , y este Linico necesario es lo que á ella se le ha coneonüado, y ella también lo administra profusa, y pródigamente á los que no ise separan de sn regrazo con pretextas y pretextos de reforma y de ilustración y de sabiduria, Pero para que no se diga que yo huy€) de la dificultad le admito á Carlos Villers que la píilabra Koina se entien- da como á él se le antoje : si se entiende como una ciudad hay esta d<>ntJé' se estaba rfecibifeftdo los homenagés de cá^ tólicofe , dfe befegés , de cismáticos, de gentiles, de france- sé^, de éspáñdtes , dé ingleses, de grieo^os , de moros, de turcos , de cbiiios , de indios , de ftegros , de blancos &c. ni mas , ni menos qne en los siglos primeros de la iglesia, y no bay duda qufe Roma abora es mucbo mas iliistrada éri las ciehciás bumaíias qiie eh tiempo dte San Agtístin, y San Oerotiimo. ? Si Roma ise Considera cómo cal>e¿a del catoliscisiiiív^ ó (^ombmadre, y maestra de todas las iglesias es cierta, que abora e^ mas ilustrada que eii tiempos de Ln tero, por- que para confutar su^ errores, y los de los demás sectario? ba Estudiado más , y ba^pVendidó mas , asi s pone enteros para el uso , y recreo de los chilingos e la Habana , y de Buenos-Ayres que habían sido de n gusto exquisito en materias impías, é irreligiosas; pero opugnemos ya el segundo sarcasmo en materia de €oii- lios. egundo cagajón de Franciseo María expuesto con todí^ integridad en el número 15 del español voltericohí- quimíco constitucional. En 325 g ran concilio en la ciudcid de JSTicea coiwoca^ 9 por Constatino : la formula de la decisioh es^'* cre- amos que Jesuses consubstancial al Padre y Dios de Dios, iz de luz , engendrado , y no hecho , creemos también en \ espíritu santa— en el Suplemento de este concilio se ice que los padres de este concilio , queriendo distinguir libros canónicos de los apocritos los pusieron todos sobré ' altar , y que los apócrifos cayeron de suyo al suela-^ Con testación. E! emperador Constantino como era gentil y pagano tbia muy bien cisan respetable es el sacerdocio, y por eso mdó una nueva Roma para dejar al pontífice que estu* iese solo en la Koma antigua , dando por razón de esta ledida tan ejemplar el que ''Vbi sacerdotum princeps, ■ totius religionis caput sedem habei imperutor tern^ 462 ñus nullam habere debet potestdtem donde el principa! de los sacerdotes, y ia cabeza visible de la iglesia tiene su silla , el emperador terreno no debe tener autoridad." Sepíí pues Voltaire que el cocilio de Nicea fue convo- cado por el papa Silvestre , y que lo presidio en su nom- bre ei celebre Osio Corduvense , y otros leíjfádos de la silh apostólica. Concluido el concilio varios obispos resultaron reos y habiéndole presentado al em[)erador las causas de lo obispos implorando su auxilio el emperador sin leerlas la: echo al fuego diciendo que mejor era esperar la enmien- da que usar de ejecuciones violentas en personas tan sa gradas. • Todoesto constada las. actas del concilio que teng( á la vista escritas en griego , y en latin , y adviert francisco, Maria que el concilio de Nicea no tiene Su P^íemeúto , y por consiguiente es un disparate el cuento d los Kbros canónicos , y apócrifos que refiere para hace reir á los tunantes , y visionarios como el Continuará. AVISO AL PUBLICO. Lima dentro de tres meses entrará en el ranino de los pueblos libre é independientes, y eüa será el baluarte de la commi libertad , é indepe. ciaSaa -americana, si escarmentando ennuestras desdichas sabe á prec.ar . vénerabíe y sabio clero , proscribiendo á los antiteocratas que como piez: cten-^'neas se mezclan al descuido,y con cuidado como nioscas^^ara co romper !a suavidad del ungüento. Muscce morientes perdunt suavitaton u. guenti. Imprenta de la Independencia: DESPERTADO R Teo-Fii.antropico Místico-Político U E W o S-A Y R E S JUEVES 7 D E D I C I ñ j>í B R fi DE J 820, Celebradas ya las paces , sin duda es un deber mió har un velo á las escandalosas tnstísimas ociirrenGkiSj le han causado la desolación de nuestro pais , y exhortar las provincias á qne aprovechándose del esearmienío vi- n muy sobre si para no ser sorprehendidas por los aven- reros qne en infinito numero abrigan en su seno : sobrei ta materia importantísima hablaré con la provincia 4e líenos- Ayres , y lo que yo dijere á Buenos- Ayres entien- mío todas las ^^rovinclas como si ¡o digese á cada una, íes k todas soy deudor, y para el bien de todas se enea- inan mis no fingidos desvelos. Buenos- Ayres tiene nn vicio incurable, ^i?e ,casi est^ i radicado en su esencia , ó á lo menos podemos decir le es una segunda naturaleza soya ; este vicio consiste \ ía extreiposa adhesión á los íorasteros , y en la deferen- a sin limites qne les prodiga; este vicio le viene á Buenos^ yres de muy lejos, ya porque es una ciudad que no tie- í emulación con otra alguna, ya porque jarnas nadie la el infundido rezelos , y ya también porque e! genio de 464 sos llabit-antes es muy crédulo , o muy propenso a persna dirse que de nadie son aborrecidos por sistema , y que í los ofendeii ^Igjana Vez no es sino poítjueenD^ habrán dad algún motivo cbljiable , ó inculpsbkmente, Pero Buenos-Ayres debe saber que asi como !a lia* pitalidad es una de las virtudes que mas ennoblecen á u pueblo, asi también la prudente cautela con los hiiesp( des, es una virtud que debe templar la hospitalidad pai que'no degenere en un descuido, y desgreño parecido una prodigalidad, 6 prostitución abominable , y repr hensible. • » • Las provincias justisimamente se han quejado van veces no de la hospitalidad , sino de la prodigalidad c( que esta ciudad incauta se presta á los forasteros sin menor discernimiento; yo mismo, no una vez, sino m chas he leido cartas de personas respetables, que abon cian la causa de Buenos-Ayres, no por ella misma sino p él rango en que veiaii h varios forasteros, con quienes el! no qoerian alternar , porque erao personas despreciab! Es tal , y tanto mi interés porque la mcauta Buem Ayres aprenda esta lección importantísima , que no he descansar hasta su-erirla de mil modos , ya conmmaii a lo. porteños , ya afeándoles so comportacion que en e parte es criminalisima ; y para que en ningún tiempo a guen ignorancia voy á confirmar mi doctrina con el eje pío de un animal indigena de nuestras pampas. En nuestras, pampas abunda una especie de cone :.randes, robustos , y bien armados, pero tan apútu 465 n condescendieote?; , tan hospitalarios v J ^t.;in crhiiiníd" ente generosos , que en efecto piiedeo ser |)rop!3esío:^ipor símbolo mas expresivo^de la alcahuetería mas caÜiicada mas completa. Estos conejos alcahuetes Jabrao ona,^ .csie^is luoj go- lodas con difereivies a^joseiitos , salas, y antedíalas para itablecer coo ^órdeii , y sin confosioii las djíereíites íaoii- as de cada tribu con su numerosa posteridad; pero es )sa de prodigio lo que voy á. referir, y so!o podrá ereer la )nducta de estos^ irracioiial-es el que hísya Gb:3ervad,o la )nducta de los racionales en la proviocja argentina, ¡^tención porteños incautos ] ¡atención jefes, j ma- Istrados respetables, 4 quienes este pueblo digno pof- erto de mejor fortuna ha confiado la administración no - ara que os congraciéis con forasteros y extrangeros, sino ara que veléis sobre forasteros y extrangeros! ¡ aíenciQ'rj : ueblo santo, cuyo ardimiento, y saña mas de una vez I?, baa ■ orovechado los forasteros , y extrangeros para obrar [mfusion insultaros en vuestra desgracia , lUrm la voz, fascinaros para entrar de huéspedes , y salir de señores ntímáo inucran l>s porteños! ¡.atención, aíeíicion que Yi}f a áentrai en lo dulce del" punto de historia natural que s estoy refiriendo -para vue-^tra instrucrion y ^eseügaiio !. Los conejos alcahuetes de las pampas adiniten sn^ di^i^- ernimiento en su viscachera cuanto huésped acude á eli^ ii) dar parte V, sin pedir hospedage , y aun sin recibir oo, qIo mordisco.n de los amos aunque toda el jiia alvomr eo, y perturben la paz de la vis-^achera ; en Ja yif cachera 4Ú6 se avecinda el inqnieío, y atrevido linron, el raposo astuto, el sorrino hediondo, el ratón molesto é importuno, la co- madreja ladrona, el peíndo sensillo, el quirquincho hol- gazán , la ardilla,!) mulita inquieta ; el largarto , el zapo, el escuerzo, la vivora, el perro cimarrón, el gato montes, y el í^ato casero cuando se vuelve cimarrón ; item el mur- cielao'o, los mochuelos, las lechuzas , las golonidrinas en invierno , y en fin cuanta zabandija quiere disfrutar gratis de la feria, café, fonda, ó cuartel general de alcahuetería abierta para todos los brutof^ , ya domésticos ya feroces, que por los campos carecen de domicilio. Sucede pues muchas veces que es tanta la chamuchina, tanto el desorden , tanto el embolismo de los huéspedes, que sin respeto k los amos se apoderan de la admistracion, se relacionan , y federan con otros huéspedes de á fuera; hasta que los conejos grandes, robustos, y armados hacen su emigración dejando á los huéspedes en la quieta, ^ pacifica posesión de sus aposentos, salas y antesalas. ¿ Rides ? de te historia narratur; I, Te riest p"es sábete que es esta historia , tu historia. De todo esto resulta que Sud-América ha trabajadc diez años para reducirse á una completa viscachera, er la coiil solo el que no ha querido no ha gobernado d< polo á polo , porque con el prestigio de la igualdad todo son hoix bres grandes menos los clérigos ; todos son su jetos canonizables, menos los abomin;ib!es frailes , todo son-hombres de bien menos los impostores , y sanguina \ 467 ios eclesiásticos , que todo lo tienen perturbado coa e! ugo degradante de la maldita teocracia que exórta á oir iiisa los días de ñesta, á cumplir con la santa madre igle- ia ,y á pagar dieztnos para siquiera dar ese tributo á Dios . falta de otras buenas obras. Yo , hijos mios uiuy amados , sigo desesperado , por* jue siendo fraile mi voz precisamente ha de ser sospecho- a , y aun abominable para los católicos de! arroyo de! ^íedio , y del año veinte ; me consta que mis escritos han lecho mas efecto en los que llamamos hereges, que en mis )aisanos , que blasonan de católicos : buena va la danza; •ed qifiFretis me , et in peccato vestro nioriemini. El justo temor piu s de que aparezca hoy o mañana el ne- fando monstruo de ¿a anmquia, y que nos veamos otra lez en una confusión de confusiones, me obliga á insistir m un asunto , que para mi es el mas desagradable ; en afecto ; no quisiera yo acordarme del año veinte , que ístamos concluyendo ; quisiera que este año antUeocrata, íste año áiA^ antecristo , este año de montonera se borrase le nuestros anales, y en el vacio , que dejase, coíocara- íiios un letrero parecido al que ponen los geógrafos cuan- do señalan en sus mapas las fierras incógnitas. Pero aunque lo pasado por abominable debe conde- narse al olvido; no obstante el precaverse de lodos modos para lo venidero es la soma de la prudencia ; y |,de que modo podremos precavernos máxime cuando la raíz peca- dora subsiste debajo de la misma tierra , con que la he<» mos cubierto para no tener la incomodidad , y disgusto de que aparezca á nuestra vista 1 468 Yo no encneníro otro arbitrio mris; decente , ni mas oportuno qne pintar , y retratar con los mas vivos colo- res á los aventureros , á los aspirantes, á los tránsfugas, k los infames egoístas ancho-pítecos . que no p a edén figu- rar , ni hacerse expectoMes sino á costa de un transtorno general ; esos hipócritas brivones son merecedores de ocu- par nut>stras salas , y antesalas en caricatoras primorosa- mente dibujadas por noestros niños , y niñas. ¡ Jóvenes argentinos profesores del díbnjo ! contad con un premio siempre que me presentéis imi íüiadro que represente al vivo á un aventoreio , á nn antiteocrata , k \n\ transíní^^a , k iin yeote , y viniente , á nn canalla fan- tasmagórico intrigante &c. 4 Madamas porttñas que sois tan insignes en la arte gráfica, retratad con voesíro lápiz, y pincel los íeraleqoes, y sicofantas venales, que se pros»^ títnyen sin honor para vendernos ún vergiiersza, y sm conciencia ! Por lo que á mi toca yo -prometo recurrir ya á la liista- ria natural, ya á la íaviila , ya á los fastos, y anales de todos los siglos para sacar pasages (ine abochor- nen á los que ni aun perdonados escarniienían , p^^ra que ííunqne la generación presente no pueda ya sacudirse de esta peste, á lo menos la venidera goze los frutos de nuestras tareas incesantes. Honor característico de ios oficiales , _?/ enipleados piíbl^ eos de las tolderías americanas. El Inca Garcilaso de la Vega en su historia de la Florida cap. 24 cuenta la descouuinal batalla del Cacique 469 -ítírciicho con los españoléis, j qoe los indios no pildiefido esistir k la stiperiondad de las amias de fuego ganando na laguna tan ancha como profunda q?ie fue inraeuna á unos de los cabellos , á otros de las piernas los raieron á la playa exánimes , y habiendo vuelto en si á uerza de medicamentos fueron conducidos k la presencia jel gobernador que era Hernando de 8oto, y este les pre-' runt6 la causa de mi pertinacia, y porque viéndose sin es- peranza de socorro no habian querido rendirle co no lo ha- bian hecho los áemd^ oom^^mvoú— Respondieron— que bien habian visto el peligra, en que estaban de perder sus vidas... mas que con iodo eso leshabia pareeido, lo teniun por cosa mug cierta qué en ninguna manera cumplían en muUrseconla obligación de los oficios y cargan in>ii¿a¡e9 que ejercitaban; porque habiendo sido el'g'^dos cn la prosperidad por su principe ; honrados y aveayados con^ nombres J insignias de capitanes, en concepto de qne eran, kílinbres de fortaleza, animo , 1/ coustañcia., erajuao ^ue 470 en la adversidad satisfacieran d laoM'gacíon de los o/icios y mostrarán no haber sido indignos de ellos dando á enten* der á su curaca que no se halda engajiadi^ en la elección que de ellos liabia hecho, y que d demás de haber cumplido con ¡as obligacionos militares , y con lo que á su señor debían querían también dejar ese ejemplo á sus hijos , y succe- sores , y d todos los soldados , y hombres de guerra, prin- cipalmente d los puestos por capitanes , y superiores. A estas razones el gobernador se enterneció , y eonio si fue- ran sus propios hijos !os5 abrazíS , y entre otras palabras les dijo, que en la jortaleza que en la guerra habían tenido, y en la discreción , que jotera de ella habían mostrado daban á entender ser quienes eran , y que merecían set siñores de grandes estados. Moralidad. Los oíi iaVs de Vitacuoho ni tenían charreteras , ni I : san sonar el sable, pero tenian vergüenza, y bonoi I ara no ai!d;ir yendo y viendo , y aunque rústicos sabiai] inny bien que I^r^s honras no consisten en tenellas, Si iio^iaber llegado á mereeeilas. Pero en cierta parte del mundo se suceden unas a otras lí s revohiciones , y los mismos que debieran sofo- carlas se alaban después de las felonías que hicieron para trastornar el orden ; entretanto todo debe tolerárseles á Ioí niños , porque el clero es el paño , en que se lisupian ái toda mancha , y estando humillado , y contristado el cle- ro , ellos tienen voz , y voto para repetir las escenas di 471 Juan Santiago, y de todos W.diablos que pos han líederado en e.ste añt) veinte. Seiíor Teo filantrópico. I Qué luíbiera sido de nosotros si ios antUeocratas del 10 veinte hubieran carecido de los cuatro cronistas , que .s liHU puesto en su claro dia para que no vuelvan jamas enfederarnosi En el teatro de los cuatro perodicos ban ilido á bailar de -trapillo , . y hechos unos cachrs los go- ernadores de po5o á polo, las villas dogmatizantes, los azeteros tendeques, los generales ladrohesde caballos, de acas, de ponchos y camisas; los Blasiíos, los Zapatas, y to- os io's que; alia se van, y de allá vienen por quitame allá sas paias a pesar de las veneras , medallas, charreteras , y tiras Ínfulas adquiridas en la revolución para ser hombres las grandes que cuanto clérigo, y fraile ha nacidodemuger. Pero no basta, señor Teoíilantropico , y á demás es >repiso que vd. hviga patente la arbitrariedad con que se yroeede ya por la ign<^ rancia de los tintenilos, que se avan- zan á dirigir los tribunales, ya por la venalidad extremosa le los que no temen ser expuestos á la vergüenza publica, H-meiios el ser corregidos por un gobierno ocupado en «ravisimas atenciones. De aqui resulta el introducirse un juez lego en ma- terias eclesiásticas, creyendo que tiene mas jurisdicción que Pío Vi í ,; de aqui resulta que un tribunal de comer- cio faiken materias de medicina , y farmacéutica creyen- doStí nfias áütorizado qué Galeno , y en fiii de aqiii resul- ta el fallar que todo estj\ perdido poríjiie los clérigos, y frailes dicen que los tales niños no saben la doctrina ; en esta virtud suplico a vd. se sirva dar al publico las piezas adjuntas para que conociendo al íeon por la uña, tratemos de af reglar lo que se pueda. Dios guarde. ^c.^Boña Yo no duermo. Mi Señora Doña Yo no duermo. La libertad de imprenta dirigida i iti parcial mente e? la íinica fesperanza en tiempos dé confusión , y de anar- quía : la razón es porque cuando las repúblicas están ér crisis los gobiernos tanto seculares como eclsi6síicos sor precarios, y gracias el que puedan mantener algún érder á fuerza de prudencia, y mas prudencia ; y si el contenei á los particulares es difícil en esOs lances , y circunstanciaí acia£;as , I, cuanto no lo será el contener a los tribunales subalternos? La imprenta pues en tales casos es el único recnrsd porque solo el miedo de ser sacado á la vergüenza públiéí es el freno capaz de contener á los que ven rotas ¡as de- mas barreras. El gobierno mismo puede ser atacado por un escritéí público, y criticadas sus providencias, afeada su conducta y desacreditada en el público su administración , para (juí justamente tema ser depuesto por aquellos que aun con in- justioia deponen á cada paso á sus gobernantes. Estos principios son los que han iiiipulsado á es- 473 bir y a bramar coíBo bramo contra todos, acusando á los sin misericordia, y deseando ser temido de todos ra qae todos se moderen: lluevan pues las quejas de los raviados en la inteligencia , que asi como el toro de Fa* is como un intérprete de las victimas sácriíicadas , aca- ba con sus bramidos a! tirano de Siracusa , asi tambieij periódico intimará á los jueces diciendo : Discite jnstitíam moñiti , et non temnere divos. Quedan en mi poder los documentos que V, S. me re- ile, y en primera proporción saldrán literales , o en ex- íoto para satisfacción del público, y en testimonio de te la libertad de imprenta está en todo su vigor para niquelo , y desabogo de los oprimidos. DÍOÍ5 guarde &c. — E¿ Teq/ilantrópico. rosigue la impug nación del protestante Villers premia^ í/o por el instituto nacional de Francia. Ya diiimos en el N^ anterior que Villers hablaba de emoria cuando atribuye al catolicismo la profesión de la norancia , 6 la aversión á las ciencias naturales y exactas; que Villers debia decir es que el catolicismo en cnanto 1 no tiene por objeto las ciencias humanas , asi como no íne tampoco por objeto el comercio , ni la explotación í minas , ni el acopio de riquezas ; pero asi como los itolicos sin tener por objeto los bienes de la tierra con- rtistaron no obstante el nuevo mundo , se apoderaron de s Américas , y las han sabido conservar sujetas con las facilidad y por mas tiempo que los protestantes las 474 suyas ; asi también los catcMicos sin tener por objeto la; ciencias naturales pueden adquirirlas, y eonservarlas taq to, y mejor que los protestantes; Francia es católica, ; sin embargo uí^ cede en sabi^luria humana á la gran Bre taña como el mismo Vil lers lo con tiesa á cada paso en sí obra premiada por el instituto nacional de Francia. Pero como Villers ataca solo á Roma , es preciso qii enla impugnaciofi nos cifiauio^^ ta'.nbií n á Roma para qu nos convenzamos de que no la razón sino el odio es t móvil de sus injustas invectivas: en efecto , Roma no cí pero á que aparecie-e Fr. Martin Lotero para dedicar? al cultivo de las ciencias naturales y exactas , ni Fr. Mai tin le enseñó k Roma la fundación de academias , y ciieí pos cientificos , pues es cierto q-ue los habia en Roma , en Italia antes que naciese Fr. Martin. Es un hecho histórico incontestable q^ie a principii del siglo mil quinientos en qF.e nació Listero, era ya t Roma extremoso el gusto y aíicion á los conocimiersíc y aun a los gabinete^í de Instoria natural como lo pruel evidentemente Va metkaloteca vaticana de Miguel Merca que en mil quinientos cuarenta y uno era présidente d jardín botánico, y e! mimio Mercati por orden de Sixto ' franciscano , fundó junto ai jardiri botani<ío un gabinete < historia natural ; en esta obra se habia de la naturale de los cristales , y de la cristalización del a!«unbre ; en e tiempo la Liglaterra , y la Francia eran tan idiotas , y t; descuidadas en materias tísica-^ , que ei desgraciado ítíih no Suwammerdan do puiio hallaren toda la Francia ui ola pérsona que le quisiese comprar sus insectos , y pre^ )draciones anatómicas. .,. No solo fue Roma la primera en formar jardines bota^ lieos, y gabinetes de historia natural, sino tambier^ ja irimera que eo Europa- fundó acadesnias para renovar, y 3eríeccionar la íi-ica , y la historia qatural ; y en efecto ia u-ademia de los Linceos fundada en Roma por Federica Desi, fue la escuela del gran Galileo ; esta academia ro- nana fue la primera que rcrmpio con mano atreyida las ;sferas solidas de Ptoloméo ; la priuíera en Europa que se raiió del microscopio para observar las semillas de las plan- tas , para observar los insectos , y aun ella fue la que im- puso eí nombre de microscopios , y telescopios a los ins- ti a me«tos ópticos con que observamos los primores del cielo , y de la tierra. . Es una desesperación el tratar estas materias en un periódico por lo infinito que es preciso omitir para dar lu- ^ar á otras materias : fuera de la academia de los Linceos se fundó después la nueva academia romana físico mate-, mática en la que la reyna de Suecia Cristina Alejandra, protestante luterana, habiendo renunciaJo la corona , f la heregia profesó el catolicismo, y era tan aficionada á la astroiioníia que con el gran Casini en Roma se pasaba las Uüches enteras observando los astros , y ella por sus manos solia atarle al astronómo un pañuelo en ja cabeza para que el sereno no le ofendiese , como el mismo Casini eos lo refiere. El padre Mabillon francés hace mil elogio^ de est^ academia por lo mucho que á ella deben la geometría , j la astrologia por medio de las obras que compusieron Ciampini, Borelli , Bianchini , Montapr>rí , Boccoui : no habría cuando acabar si quisiésemos referír la multitud de gabinetes que estos sabios fundaron después en todas partes, baste por todos el que formó el famoso Padre Kuir- quer ; este sabio , de cuyos conocimientos se aprovechan los modernos las mas veces sin citarlo , hace mucho honor á Roma. El colegio déla sapiencia en Roma fué otro manantial de sabios matemáticos, y astrónomos: las doctrinas sobre el rentro de gravedad , y sobre la quadratura de la parábola llegaron alli á !a mayor perfección bajo el magisterio dt Guidini : y Castelli gran amigo de Galileo debe mirarst como el padre de la hidráulica, y el también en ese co legio fué maestro de Torrícelli , Borelli, y Ricci. Todo un Luis XIV se empeñó para que Clemente le mandase á Casini , y otros sabios para que adelantaser los liceos , y academias de la Francia , y en efecto los Ca- sinis son el honor de la academia francesa por la ge nerosidad de Clemente IX, á quien acusan de perseguido! de Galileo ¡ó cuan engañoso es el mundo en sus balanzas Entretanto no puedo humanamente tolerarla boberií de muchos americanos tan propensos á creer á pie juntiliai cuanto dicen los hereges, y los filósofos en desprecio de Ro ma, y de la iglesia , siendo asi que aunque fuera cierto U que alegan de nuestra ignorancia en materias físicas, ^ políticas no por eso los católicos seriamos dignos de des ífecAo , ni seria tiiehóg saiiíá iinéstrá felifi^ion áuíi euandó ri ella no enseñase Ja astrologia , la medicina , 6 ia laútica. ConiinuaríL >€gi(jula amonestación u Monseñor Francisco María V o ¿¿a ire. wMonseñor Francisco Mal ia. Muclias personas en Bnenos-Ayres me Suplican poi mor de Dios que lo deje á V. de la mano porque á V. o se le puede tocar ni aun para limpiarlo ; también me iiplican qué deje ál español constitucional porque hiede las que V. , y port|ue V. escribió algo ^ y mucho bue- O; pero ei español como buen escarabajo compone las olitas de sus números solamente con las cosas malas que nos dejó escritas. Por eso es que ya no quiero citar mas sus clausulones ^ nes en América á pesar de la corrupción que han introdu* ido en ella los malos libros no obstante hay muchas gen- is que nunca mas han amado su religión que cuando Ja en hollada, y ridiculizada en los libros extraiigeros. Quédese V. en el lugar donde Dios lo tiene colocado, diviértase si puede con las blasfemias que nos dejó scritas ; entretanto suplico á Dios me libre a mi y áSud- Lmérica de V., y de todos los como V. Dios guardé &c. U Teofilantr épico. Señor Paralipómenon, He leído en su 6^. la aprecia ble que me dirige xórtandome á que no gaste pólvora en gallinazos y su- licandome que mas bkn reprehendía, y ridiculice las 478 naciones que consienten escritores impios , que no á lo mismos escritores. . . i • El consejóle V. no solo es pru.lente , sino tamb.e, oportuno porque los impíos han escrito tanto trasladando sé unos ¡X otros, que no hay cuando acabar de .mpugnarlc. y por otra parte son tan vdes , tan bajos . tan dignos d ía execración pública por la mala fé , por el tono dec sivo y afectado raagisterio con qué se producen aun cuar donada, nada saben; que es preciso dejarlos, y aband, narlós como k ciegos, que son , y guias de otros cegó, nuia ceesi sunt , el (laces cescorum. Pero el caso es que las naciones tampoco tienen cul| en esta parte : porque los impios no dan sus obras á lu. . no cuando se haHan en una revolución sostenidos por . partido poderoso , ni jamas ostentan energía los inc, ünlos sino cuando ven la autoridad atada de pies y mano Volter escribió horrores cuando vió que la suma de I cosas estaba en manos de los filósofos ; y Pame no p blicí, su impiedad sino en medio de la" revolución trance: Me pondré pues en un buen medio y sera el tomar la cosa tan á pechos que me ocupé todo el t,e.«H ni tampoco el abandonarla tanto que deje su. alg casti.n, á los que tanto lo merecen, para que de ese m. • .^e P.ff^a sobre SI , y t^^'i^^i sednnr [ los americanos estén sonif m , j j las ñlosoñas uRrainariuas: nema vos seducat per Jilo^sojia eí immemfrUaciam. ^ ■sal Imprenta de ia Independencia, N u M. 3 7. I DEL DESPERTADOR Teo-Fílantropico Místico- Político 7- 1 Ü K N O S~A Y R E S SABADO 16 D E D I C I H¡ M « íl E DE \S'20. SUEOO BEL BeSPERTADOÍI. . ^ Soñé noches pasadas que mi pueblo cansado de su-' ririíie , y no queriendo ser ya amonestado se habia servi- io déstertanne fuera de la provincia dándome opción para ]ue escogiese por hay el higar de mi residendia ; salí k >ie , pues un hombre despiitriadó ño debe andar á caba- lo ; tres leguas habia andado ya revolviendo en oii abna lila multitud de pensamientos tan tiernos que me trans- )ortaban por momentos ; yo salía de mi pueblo , y lo l!e- Híba en mi (;ora2on , de modo que cuando mas me ausen- taba ¡o tenia mas cercano , y mas intimo á mi mismo pu- liendo con verdad dicir lo que dijo un filosofo omnia mea mecum porto : con migo llevo todas las cosas. No obstante al repechar una loma di vuelta, y vien- :!o la ciudad lloré sobre ella, y advertí coü cuanta verdad J\Ío ei poeta de Snimooa. Nescio qua natale solum dulcedine eunctos ■A/Í€Ít , et memores non sinü esse sui. Hasta entonces habia caminado sin destiuo ; pero ya ira preciso deteriniearme ; mas viendo que con mis pape- les habia ofendido á todos, concebi que no era merecedor Je habitar en pueblo alguno; en esto llague a Palanteleis, y habiendo bebido agua en aq4íella herniosa laguna don- de antes se uiiian las tropas pi\ra dirigirse á las salinas me 480 acorde del Rio de la Plata q»e allí, cuando yo era porte- fl^me bandabü.en copa urgeutada m.l suavidades y duL zuras Tre^-veces hke ademan de volverme a mi tierra, j otra^ tantas la fuerza de! deber me repe ia, hasta que ag,^ tado de afectos tan encor,trados di en el pensan.iento mai St año que pudiera iuK.ginarse ; determine buscar a Do. JosTcarrera el bueno, unirme ni los vasos donde estaba reservada nuestra ado- ible synaxis , ¡americanos! mirad hasta que grado de e emhrutecimíenro conducen á los hombres esos libriías e pasta dorada contra los que vuestro clero no ha dejado e clamar ; en Buenos-Ayres los antiíeocratas dan contra I clero como un jugo degradante sostenido en la ignorafi- la de fm estros abuelos , y en el Salto dan contra Jesu- risío que es administrado por el clero por medio de la cetrina y de los sacramentos ; en Buenos-Ayres se da ontra los diezmos por la caridad que los antiteocratas tic- en con los labradores, y en el Salto después de despoja- os los labradores, robadas, y deshonradas sus familias s.robado también el templo , y el sacramepío mismo del uevo , y eterno testamento, que es nuestro misterio de fé ara la remisión de nuestras culpas. A vista de esto que esponden los vilísimos cobardes que en este año despre- iando á su clero, que los exhortaba a pelear, antes bien orno unos hermanos del santo entierro se postraron ho- liides ante las gauchas ahorcajadas que nos traían mi cá- alíos mansos el augusto misterio de la nefanda , ridica- a, exótica , y extrambótica federación ? Las gauchas ahorcajadas en sus caballos decían , qu£ rindad estaba gobernada por los malditos clérigos, é ■IZTJ':, etlnimaliadLbantA,nen,y los frac o. a- «ones decian , ; qué viva t ¡ que viva 1 Las sau^lías ahorcajacadas mandaron que en Bueno Avres se hiciese «na junta en la que no entrase un sol, íclls fasticó , et animalia dicebant Amen y los ant.teocra obedeci;ron con tan buena voluntad que nn salvajo. veiancon ru^ipedanton bien conocido sah6 dando grac.a Kos ¿acó , po>-q"« ""^ " '^"^ iríu^r'aVoÍSda^n-andaron q,e la tal jun, .xDiSe^un decreto injurioso á los ecles.ast.cos . no sol :S'|bs.n.a sino J.^^^^^^^^ '^:J;:^:'^^osI Lo^ .os enteros re ^""''Sstauchas ahorcajadas .naldigeron para siempre Puevrredon.áTaíiie.yátodoslos héroes porteños ba,oc vos Insitos hemos tenido honor, et am.iaha diceha ^AmZ y los antiteocratas por comer de la gordura cant baTla Jleyulla al son de los suspiros y lamentos pub o, Alerta Buenos- Ayres ! ¡ alerta ! fuera carafas; t.ld inevocableraente & los antiteocratas, cuyo D.os es la a. b don y la codicia ; tratad de desagraviar a Jesucr,s íñsoUado atrozmente en sus templos , en sus .nmistros en su .nisma adorable persona sacramentada, y deposita mra nuestro consuelo en los sagrarios. Si estáis pobres no os dé cuidado por eso ; yo soy mas pobre de cuantos creen en Jesucristo , y no obsta, Td^año costeo un octavario solemne en su obseqi.io^ cuite pagándolo todo sin jamas reparar en tanto n """Este año se dará principio al solemne octavario ann «1 Domingo 24 del presente mes ; concurran todos u de raviar al sacramentado amante de ías altiiáí^ ^ y k confe- ir llenos de una vergüenza fructuosa cuanto han errado [1 el año veinte por el descuido con que en diez años han lirado la religión^ sus ministros, sus misterios , y stís ma- imas. Y V., ahijado mió , acuérdese de la nobleza , y pic- ad chilena, que heredó de sus antepasados , deje ásu tioj vengase con él para que en esos dias lloremos juntos iiestros desvarios desagraviando como es debido al Dios e nuestros padres. Dios guarde &c — Fr. Francisco Castañeda, Al fín el M. R. P. Provincral de San Francisco, sin itisfacerá los cargos graves que le hace el editor del Teo- lantropico, no ha hecho mas que manifestar por medio e laOazeta Ministerial su pobreza , su miseria , y la ne- esidad en que se halla la provincia argentina de expulsar is piezas eterogeneas para desplegar su nativa energía. Cuando fuera cierto, como no lo es, que un padre ifinidor se había excedido en la corrección de una muger esvergonzada , el manto del provincial debia ser poco ara cubrir el exceso, buscando tergiversaciones para zelar l hecho ; pero el reverendo provincial agarra por los ca- ellos la ocasión que se le presenta; instruye á la muger, en efecto sorprehende al gobierno para después vender l reo la insulsa lisonja de que procede por coacción , y \\t es una orden superior á la que no puede menos de bedecer : intima con la mayor solemnidad al reo sin oirlo «e inmediatamente en aquel dia se ponga con sus trastes, todo en la Recoleta, sin advertir que por orden de su pre- ado estaba el padre dirigiendo cinco periódicos semanales, que el parar repentinamente seria un bochorno para el adre, y un escandolo para el púbiico , que sostiene los 4SG cinco periódico.^ sin que el gobierno libi^ dos mil pesos ii la aduana , ni le h«ga los partidos que hace a todo cuan to periodista ha babido en Buenos-Ayres. El raiMno dia llega el gobernador propietario, y en terado de la violencia, como también de la pasión , exlior ta al provincial á que no innove ; y aquí es cuando el re verendo padre se echa a nadar {)or los trigales de Dum diciendo mas falsedades que palabras. ^ I Dice el M.li. , y ^^^'^ ' ^'^^ P''^"*'^ deíinuin está en la Observancia por una condescendencia suyí acaso delincuente : todo el mundo sabe lo contrario ; t padre fue traido por un prelado porteño, para que con si escritos revata la impiedad , y abochorne á los logistw Dñade que el deñnidor en la Observancia se recarga ^ioií 7 yo no hubiera consentido que me dispensase nadie ^ un ;olo dia , ni «na sola hora de mi condena ; cunipli exá- amenté el tiempo dtí mi destierro, y aunque no lo hubie- •a cu n> piído me bastaba el aninisticio publicado por el Director Posadas , y no jiabia necesidad de ¡a ¡iiediacion le que se hace mérito : el empeño del padre foe^mpyra jiie yo admitiese la guardiania, porque yo i.osiordac,daa "¿'^^^«^^^^^ , ^ecies •, pero á m. jaa-a: detra, sugi.ie..do "'^.X^v el puWicodebe creer.T,e pues ..ur.c; me ha dicho una «ol^l""'"'"*: J/' hubiese dicho es cierto qn lo he cgafiad.; pe.o «/"'^'^' f^^^^h" agraviado con todos los ge yo no .oe agraviaría asi e.o mismo, iiernos cuando u.e han «""^^^/J fectodiciendome q«e el pu< El Sr. Balcarce me llamo P^' «¿«^ ^^^^ ¿, que tamb.e blo se alborotaba mas con 1°» W'^'^;' \S p^gas , y por eso no e. el cuerpo humano ^r'' f l/'^B^iSdC Rodrfg.^z -ne Hatr regular dejar de P"''^^'^''* f^^tf ' f,e estando la p.ovinc.a tí también para lo m.smo, v "-"t^^*; gr. Brigadier revocó abatida eraprec.so entonarla • ««n^" J g^cias, y S. E. me p.d decreto del H. ^ ,-e,' do asi que deseaba servu la gracia de que «'^-"t^^'^^VvL X cor.,o todo eso estoy de q ::;:^rquV d^ir b^^^^^ --"^^'-^ table. Historia de la mugér desvergonzada. Por los anteriores anciana suplique a un '««^f ° desvergonzada que ya '-:^:^¡:^:^>:^^^P^^ desvergüenzas .ue • tólll su uiadi e'delarite de los jueces. o fuese pot el letrado , ó porsíi escribiente se cometió la infiden- cia de mostrarle la carta , y atizar la altaneria de la muger para que n»e insultase ; en efecto me encuentra en la puerta de mi casa; me di^ ce á gritos que los frailes eran unos taies por cuales, que yo le liabia detenido su legitima, que su riiadre la había gastado en puterías, y otras temfiesíades sin pod€r acallar aquella boca , y todo oyéndo- lo mi Sra. madre, la familia, y las señoras de la ventana de en- frente sin haber arbitrio de que callase: la empuge pues , para cer- rar la puerta, y ella topezando en los escalones dió consigo en el suelo porque sin duda estaba ebria, de esto ademas de mi faioilia son testigos las Señoras de Terreros, con quienes la pelandrusca se puso á pelear muy de proposito, dicíendoles horrores en me-, dio de la calle ; é iuraediatanieníe se dirigió á lo del Sr. provi* gor á catorce cuadras de distancia, y á griíbs le dijo qUe y^ la habla castigado , porqué no habia querido acceder á mis so* licitaciones : el Sr. provisor la echo con confusión y le dijo que él padre habia hecho mijy bien en castigar á una desvergonzada ; de lo del pi^ovisor vino á la Observancia que son otras catorce cua- dras , de la Observancia se fue á la Recoleta que es media legua ^ y allí encontró lo que buscaba esto es un provincial forastero, lo- cista, íilvearista, faccionista, y empeñado en desacreditr al que con tanto desinterés, y á costa de tantos desvelos esta defendiendo al cle- ro, atacando la impiedad, ilustrando ásü provincia, haciéndose de ene- migos mortales, de los quales uno es su mismo padre [>rdvinciaí ^ elqual no ha cuatro meses c|ue proínetia en Montevideo á la facción de Alvear que venia á aseáinarmief 6 á acabar con migo. Que acíibe con migo en hora buena, pero de esta vez su pa- ternidad erró él tajo ^ y se ha tageado á si mismo manifestando sii encono , y deseo de abatir iá un porteño que gr?icias á Dios se dé*» senpeiia, lo mismo está haciendo con el H. í^oto, portexio , y con el R. Acevedo porteño, y con otros á vista , y paciencia de uíiá ciudad que por que no quiere no dice fuera carafas, fuera caraferos. Reflexiones dirigidas á la provinóm argentina para que se re» pare de los daños que los forasteros le han ocasionado hasta reducirla al ultimo extremo de humillación y abatimiento. Nuestra revolución desde sus principios ííesplegó un «spirítsi 400 a.„(eocrata que ha iáo crecendo por grados hasta ^^^^^ sa..,e,>te al clero en i>n congreso , y proscribirlo eu el ano 'to'secrelaSen parte hemos tenidola culpa porque cuando 1^ .o^e-, o ev^^^ ofrecía,. Mr «"■'iP'''-'"'' X^J'^; mos que estas ot^írtas eran lazos tcdulos para qne ^''>«^»'>° ^" t "¿ r pudLemos iatnas levantarnos, ni usar de la firmeza, y ene.g.* '"'^VlJ^'i:::^^-^»'^ la pHmera -yé en^. lazo , Lcho los mayores esfuerzos 1«™ ^^io ler ua liJÍIl* halla la provincia ; para este eíecto hablo pue. i la obra. §• 1-° El capitulo celebrado en el Í25 de Mayo del año de 18K se observaron todas las solemnidades ordenadas por el 'jerecho ñor las leves de ta reüüion. Las elecciones fueron canónicas : tuero : firmal" por leoltin.o superior : fueron publicadas y ob^decu , en toda la provincia , sin que en el acto ,. m en algunos me^es des pues qne los electos estuvieron en posesión , se protestase contr, ellas.— Consta de las actas capitulares. §:"-°- Los dos padres paraguayos, el pedre santafecino y '^'"V! porteño que después de ciuco meses ha., reclamado conl.a d, 491 I capítulo , no lo hicieron cómo debían , en el tribunal com- ente, como eÜos mismos lo reconocieron ea su escrito, contra- ienílo en esto á las leyes de ía religión» - . La inexi-stetícia de ia autoridad del Rmo, P. GomÍ!*ario general indias, que pretestaron para t^ohouesíar sn ilegal recurso , .fue u a íesto í'aíso conveücid.í de tal por dos providencias de aquel pre- prí,seníada5i á la junta en aquellos dias , y man ladas cumplir su órden , couíq constará en la secretaria de gobierno. §• m." Su presentación ante el gobierno no ha sido un recurso de ios ¡ permiten las leyes reales , y eclesiásticas en casos determinados riolencia , ó injusticia notoria ; ha sido una solicitud en que los ores suponen , y atribuyen al gobierno jurisdicción para conocer," etidir en primera instancia el asunto privilegiado que promue- , contraveniendo en esto á la Bula de la Cena. §• ív. Para que el gobiei'no pudiese tomar el conocimiento que per- eu las leyes por el derecho de protección , tan justo y recomen- ile , debia haber precedido actuación , en doiíde constase la in- :icia 6 violencia, (jue se pretendía remover ; y no formar expe- nte por si mismo contra lo que disponen los cañones , y las le- reales- .: §• V.; , Tampoco hmi dado prueba alguna losdos padres paraguayos de vicios , y excepciones que han opuesto al capitMlo; ni el gobierno la ha pedido ; ni ha permitido , que los que estí^ban en posesión itesíasen por escrito á Jas suposicioites y vicioí* fígurados por los itrarios; sin cuya prueba, y contestación no pudieron ser despo- os los quehabian sido canónicamente electos , y confirmados en oficios. §. VÍ. • ; \ pesar de todo lo dicho el gobierno de entonces ha declarado, y de ido que elcapitulo ha sido nulo ; ha depuesto de sus dignidades y dos á los electos : ha desterrado alprovincial y á alguardian de los 492 electos y eVéctorés , V mancíó cdebtar otro capítulo. ¡Ciiaiilos el cesos iíiciiiye esta det^rmíimcion ! Pero^ el mdyor absiu rlo hten de la autoridad del Rmo. P. Comisario de Indiaj^, y sin otro legitir V verdadero titulo han recurrido al trihwial ^^eoular , aíribuyeníjí Vurisdiccion para conocer, y sentenciar un asunto tan pnviieg!^ como el de las elecciones |:>ara prelacias, han incurrido en las ce «ura&, y pénas impuestas por bulas pontificias, y leyes de iá reiigioi §. VIH. Incursos en estás cénsliras de que no pudieron ser abueltc sino por el Sumo Pontifice ó quien tenga su autoridad ; pasaron celebrar su capitulo siendo inhábiles por deredio para dio porc los que están ligados con tales censinas , son iiihahiles para elegir ser elegidos; pero él gobierno era entonces omnipotente y eso bas " . IX. Cuímdo no tuvieran este impedimento cai ónico aun seria | lo y de ninííun valor todo lo qué han hecho en su pretend cafntulo por haberse hecho contra ley expresa y termitiante, qd irrita. . . . , Aun en los casos íqüe sucede vaca»- realmeriteel provincíala prohiben las leyes la cdebfacion de nuevo capitulo sin autoin del general , y ordenan la elección de un vicario ps-ovinciaí. Para sola la elección de vicario provincial autorizan las leye padre mas'antio^uo , para que cuijvoque , y presida la elección. Y este caso particular, solo el padre que es mas antiguo, según leyes, debe hacerlo ; y no otro que sin razón ni ley se abrogue qúalidrd, como se ha hecho ea el pret<íudido capítulo. 493 ?. XT. El pravíncial aun cuando es electo en capítulo legiti mámente ebradu, no ti^ine autoridad ni jurisdicción para ejercer su oficio ;ia (jue sea confirmado por el general , ó por el que preside en su mbre ; y no habiendo liabido en ese capitulo ninguno autorizado r el general para presidirlo, se concluye sin disputa, que aquel )vincial , y los qué le han seguido son intrusos viviendo como e jei qne íue violentamente despojado. * ' / ' •§. XH. La impavidez con que se han avanzado á la transgresión ma- iesta de tantas leyes, solo la pudo inspirar una ambición desme- 1a V tan ciega qíie no les permitió sentir el rubor de reijartusa tre fcí las principales dignidades , y oficios de la provincia , como spoios de su delincuente triunfo. qué convenios y pactos no ^,on inderiensables para un repartimiento tan acorde ? Pero la •ccion con pacto de elegir á éj-te para un oficio , y a aquellos para ros es .imotiiaca. Ademas que tales pactos son incompatibles con secreto que manda observar el concilio de Trenío en las el ©celó- los reí>ülares, so pena de uulidad. ^ . , . • i Todo mi honor lo fundo en no haber cónsentido estas intrigas de lioiosos particulares con gobiernos omnipotentes : yo he padecido n los Sülivaues, v Bairientos, qué murieron en la demanda; y ■spues que me hideron guardián inste' al gobierno todo el trienio ira que a< udiese al pontifice , y aun le puse en las manos tres car- s latinas para evitarle la molcí^tia de componerlas Pero estos w\s trabajos me acarrean el odio de los que no se .n que conciencia viven tan serenos, y mueren tan serenos, sien ^ )asi que privada.nente todos, todos, menos los primeros ínter- M.toríS confiesan la partida, y se rien de las tramoyas q«e el go- lerno revolucionario ejecutó en nuestra reli^mon , valiéndose para lo de cuatro fravles, de los cuales tres eran forasteros iPorteíios' ciad ahora un golpe de mano; reponed al despojado, eiando en su honor á los intrusos , y sabrán las provincias que « poríeaob son hombres de bien cuando no están mezciadoe coi; 4m piezas eterojreneas que les dán%vo2 , y los hacen obrar mal pra dejípues decir mneran los porteños. O L I p l Á o A s; ÍEnta o-ioriosa decada de noesíra nunca bien ponderada independenci aunque heñios estado iauy disíBnt^s de ser griegos ríi romaiio^: pero a lo m no8 podemos ¡.ciarnos de que hemos tenido muchas Ohmpiadas para que ( SudÍAmerii^a se oneda fómbién decir qtie iu hievi eonsumwntn e:qUemt tei pora vwlta; e^to en '.qüe hablando eu buen castellano Süd-Amenca co sumida en breve tieujpo nos ha dejado que Uorar para muchos anos. Estas olimpiadas , ó limpiaduras se han verificado cada mes, cada s mana cada difí , y también cada hora del dia, y de la noche ; pero por ser eterno, ó nará que por el dedo conozcamos al crjoaníe , ademas de 1, limpiaduras de las auroridades íranas^^anas referidas en él arí.cüío antern propondré la consideracioH-de mis kétorés una o otra de^ b^s oiimpiao patriótic que eí noviciado dé San Francisco que surte; reí , Vincos á cinco provincias fuese Jimpiado m ietu ocnh ; et. mtiiba D el ouardian queera entonces el R. Soto se acerco lleno de la moderarion ( lo caracteriza, y con ia persiisiva dulce , y eficaz que le es natural exp los p-rí-'ves inconve nientes pero el cabildo gobernador bajo los auspicios Sobr se hizo de pencas, y hasta á hora estamos en la oluapiada francisce quiero decir que el noviciado nos lo üinpiaron para siempre. ; El anb "de dchonenfos veinte 'vorvio Soler a las andadas, eí cab- fue gobernador , y tuvimos la olimpiada de los diezmos, « que se ©ffr. la obiipiadadel ckro , y el entrar Soler de chaqiietdia , j cou chicote cabildo, para disolver la junta-,- insultar la nauncspaliflad , y entreiiar eiército de polo á oolo en el pueuíe.de Marque/, en el Pdur y en la Can delaCru?, haciendo desf.urs otra olimpiada de su persoma , y de su } senciaque era nefcsí.riaallaenbs |;ufrtos extrra);; eros doiKÍe pensó r rarse asi cómo Bounapaite proyecto' retirarse áEgq.to después de la bate y victoria de Marengo. Continuurá, 495 ' Sr.TeoJlantrópico. Et! el ano de 815 despaes de la revoluoioti de Soler cnníra Altear que- m ías <'o>as taií bonitas {>oca mas, ó menos como en el año vemíe que ruos concluyendo^ sucedió pues que uu oficial antiíeocrata se entró en ífectorio de la Recoleta, y arrojando ajos como e:rííuizo dijo que los frai- lo df'bian comer primero que él ; el guardián que era el P. Castañeda ; echen á fvera a ese oficia f, y lo eciiaron , porque á sal de mi casa , y que res con nii «luger no liay huiuanamente que responder; pero suportíJ-aiuos el padre le hubiera dado unos buenos cordonazos para que no quedase ane, como quedó ese atentado: pre^-unto ¿hubiera hecho ma ? dig-o que no. En ese uusmo año, ó poco después un gobernador dio de 'pe/.co- »s al respetable , modesto y ejemplar cura excusador del Socorro, y lodo jd asi como quedan otras muchas cosas ; pero supono^amos que eí (Cura ilbiera hecho dar una palisa al antiteocrata baladren; pregunto ¿hubiera 10 mal ? NO. En el mismo m\o ó poco antes un general por broma irehendió al clérigo tonsuiado Tartas, lo hizo sentar con sus hábitos eo >anquiIío , y le sopló en la cara cuatro ó ratas fusilazos dejándole hasta ra , y hasta el dia de su muerte señalados en ej^ rostro los tiranos de pol- I, y tov , Ya lo veréis liijos de una grandísima tal por cnal (a): lo veréis ; demonio os ha de llevar libertinos incrédulos ; el clero va á convertir i prudencia en zelo de la ley para poneros en vuestro claro día ; el clero va perseQ-uiros , y } quienes sois vosotros para siquiera polleros en su presenci acordaos del snÁo , y estupor con que fueron sorprehendidos los hijos de cob cuando José se lés descubrió , y les dijo er/o sxm frater t-ester qnt vendidistis; yo soy vuestro hermano á q^uien vendisteis: no lo haremos ; pe sabed que si quisiéramos hoy mismo restab erériamos el tribunal de ht ¡nqi sicion y elio-iriamos jueces conservadores del clero , que os castifrarian ( molo tenéis bien merecido; y la prueba deque podemos hacerlo es q aun tenemos crédito en el pueblo , y vosotros con vuestras barbaridades Iq 1 beis perdido, ni lo recobrareis mientras no os uniereis con nosotros. ^ A*¡ que , mi señora , dice V. 8. muy bien que el clerp debe enojai para escarmentar á estos muchachos pedantes, y botarates que están ab sando de ía prudencia con que los tolera un clero que ya lle^a á los exti hios de manso , y de bondoso. Dios guarde &c.— Teojiiantrópico. La peiahriríisca Doña Maria Qttifionés , aíiij^da del Íl. Soler, instruí muy bien por su padrino, y por los íinferrillos sorprehendió al oobierno s tituto, cobrando a un definidor la lecritima, y unos palos, ó contusiones q habia recibido como se puede ver «ti la Gazeta de Buenos-Ayres num. Legitima de la pelandnisca. La ahijada del Soler no tiene mas legitima q«« él dia y h noche, ha recibido mas contusiones que las que ella se habrá hecho al rodar los calones de una puerta que se le cerró para que nó fuera insolente; que tiene legitima consta , porque stí padre fue pobre de solemnidad , como acredita\l sicruiente documento fuera de otros diez mil qüe se producii si fuere necesario. C a J El antitencrata no tiene honor porqve no es Imnibre , ni hesi ni demonio ; ¿y pntonces que es? es la abojninacion de lu desolación pree osra del ante christo. ^ Certifico el abajo firmatdo á suplica áe,/D^. Ana Catíerr«z, qne siendo 0fn?\rdián de este ronvenío de nuestiM Sra. del Pilar recuieccioa de Bueaos- ^yres el año de 1766 ó 87 á petición de dicha Señora, y ceicíorandome dé gran pobreza *n lá muerte de su esposo D. Jabi«to Qaiñooes , le di da limosna lina mortaja vieja 5 y Je hice su entierro tomo pobre , sin ínteres dgnno, en esta iglesia. Después instando (íicba Da. Ana, por una^isa 10 tuvo Rías queófrecer , que un cabaJIiío petizo vinchoco, que se íe admi- íó. Y por ser verdad todo lo expuesto le di este docuijiento para los fines pie le convepg-an. Eíi este mismo conventó de h Santa Éecoleta en cinca le Dicrembre de \S2^.— Pf. Pedra Montero. Que ja pelendrusca no -recibió contusiones mas que las de .su caida se icredita con dí^z í ó doc^ teslig-os omni exceptione mayores s por lo 'mú- i ella muestra alg-unas ¿ontusionfis serán jas que le causa su marido «ijauíio K)r insolente , desvergonzada, é incorregible lá arrástra de los jcabell^os ' >or la caüe. Ys|i todo ésto es notorio , y constántej, ¿como esta pelandrusca/dios afío^ ' la que tiene arrastrada á su madre anciana por triijoinaies? ¿ Cómo esta pe- andrusca Ha conseguido exoríos del gobiern® sostiluto &cl ¿el &c. Scc^ í)eclar ación -del mlUerm, tía delahdrüsca tiene tres hijas. ....... ^ i . i ........... i ^ Varios magistradeis se han cj^uejadd ya como de un desorden , qué las lugeres áe han metido á procurádoras y j)léiteárit*s > por €(1 asgobierno él déclaíriar coúiH ésta médida; «vía es !a con- dta , y en ella no se habla de Juan , ni de Diego ni de Pedro , ni dé I)> Gabriel Velasco , ni tampoco yo sabía qíie en este muiH O existiese ningún íabriel Velasco, pues yo ert esta Videf no he conocido m-ts que a D. Manue?^ >. Martin , y Dí Luis Velasco hijos^ dei oidor Velnsro que en p^? descanse | imbien , conozco á un padre definidor Ilaíñadó Velasco J, también ^e&go oticia del ilustriaimo Velasco obispo del Paraguay, y • í;í oüo Vcik,.^ca que efendió el castillo del Morro, y del navio Velasco que no se si vive. Mi contestaoipn á la «jonsulta fue que estábamos escasos de sujetos porquf mra one los ftderáles no* enffederasen fue preciso hacerles e! gusto de qu# mudiorporteños muriesen civilmente y que de.pue. par. que no rev.va fe au? facción de is*ns , y aristas es preciso que los porteños ra. s.ao. notf 7nA~Z.\.ná^ de íoVportefe, verificándose en nosotros aquello de sie^iio ín ev/ermedad de mi hijo , sino i, mana que. q;^do. Resulta pues qué h consulta fue vaga , é mdenn.da , pues si es por so.^ l>ri-.ot A Íastiene muchos, y entre ello, ai celebérrimo, apostata franc.scauo.. mln'eVk^^^^^^ de L porteños, que si se la antoja .era nuesím rrc^r";^ estupor! nuestro letargo! si es por lo de .r, y ven., ínrp V de contar porque esa es la infinita. . . , . » * 4 ^ ^¡saltríamMen^ue mi respuesta ftie vaga é indeffn. da porque en toda ella ^ me Vc^^^^^^^^^^ San Gabriel ni de San Velasco ; y entonces am.p ella ni me «cu »-"o " encarniza tanto contra mi? Yo no veo otra j ^ ^ Jno no nue V e^ provinciano y yo soy porteño que enteramente debo ^^'lfv':ir qur:t^í^ --esario para ,a unión , aquj| nietfeneV plarem^ el hierro federal , y ^cuénteme en elj Il^^mero de l^s chorlitos. Dios guardare. E( Te^Jilantroptco. ¡ En mil ochocientos dos logró Bounaparte ser cónsul de la lepúblir» francta,y entablar una pequeña tregua con la gran B-tana pero ¡os ira e e eraio-rados en Londres atacaban al nuevo cónsul con un diluv o de escritos bu fescos entre los cuales se llevaba la preferencia un period.co mt tulado- el Ambi A'i, cuyo autor era mon.ieur l'Peletier; Bounaparte se ember.^ech.naba con tanra^atL^ y por med-o de un enviado q.e Mr Am^^^^^^^^ expuso al ministro Hauq-aesburi sus quejas acriminando K Ubertad coij que en Londres era ultrajada su persona , y las razones q^e había para qu^ los escritores públicos ifuesen reprimidos. AndreoisJ ' E! ministro contestó que nada se podía añadir a todo lo ^ndreo is habia expuesto , y sacando de su pSpeler^ un cuaderno le dijo : mira l o q H en Londn s se escribe de mi persona ; yo no estoi con facultad P^»-» '"^P^^ que se escriba contra mi mucho, m.nos lo estaré para impedir M"^ ^b; contra el primer cónsul; á mi no me competen en este caso mas que do accione: la'primera es no hacer caso; y ^^^^-^^ ^.^¡^f^^^ conteste cuando los cargos que me hacen son graves, e inte^e^^ ^ pwHlco ji satisfacción. AVISO AL PUBLICO. todo el nue quisiese escribir aloo contra mi tiene á su disposicio» mi .m-o neriodicos , y o. oíVezco no solo por obsequio á mis émulos , sino p<^ í^eS P.¿í^^ -^-esa saber lo qi^ ellos piensan de m. par eíimeí?davme si fuere cierto , ó. vindicarme si fuere falso. Imprenta de la Independencia. N u M. ^3 8. DESPERTADOM Teo -Fi la ntro pico Mi STIC ó- Po lí tíc o U E N o S-A Y R É S JUEVES 21 I> E D T C í M B R E DE H-^í* íS'r. Te ajilan trópico. Con singular complaeenciá se lia¿!eiílo en k a<^amblea ineral de matronas su número 37, el qtie ha ocasionado lia sala tan ardientes debates, que han acreditado cuan ikáda es k con€Íencia de las señoras congresantas ; es que horrorizadas con el despotismo de los gobiernos ovisorios , y revolucionarios de ochocientos diez se han nvéncido de que los infaustos résultadíls dei a^o tónte, que estamos , soíi correspondientés al infecto principie? le los produjo , para qué en adelante quede ya canoni- da entre nosotros aquella cékbre máxima que dice: error ¡principio semperest maximus: el error en los principios III pre es maxmimo. En seguida huvo entre ías matronas mmhos parece^ í; porque unas decían que la esterilidad de una religión 1 fecunda como la franciscana dimanaba seirurameníe haberla profanado un gobierno lego, introduciéndose sin risdiccion á dar jurisdicciones , y que Eliodoro casíiga- por un ángel por profanador de los vasos sagrados / no 600 habia sido tan criminal como el gobierno patrio cuando su gilí, y sancionó el modo de las elecciones religiosas, dand y quitando autoridades espiiituales con afectada omnipt teucia. ^ , ^- j Otras decian que la ¿rden seráfica tan estimada e Sad-América se perdia , y extinguía sin remedio en ca. de mirar con indiferencia los medios únicos de repararl Otras decian : que el glorioso patriarca San Franc. co fundó sü orden en virtud de unas palabras celestiales qi diri-idas á él le intimaban , y decian: Vade Francisce r pava domum meam qute lubitur: anda Francisco, y repa nn casa que se desploma ; y que estas mismas palabr debian resonar ahora en ¡os oidos de Sud-América, parai perder por nuestra culpa una religión , una 6rden , u sociedad tatv activa, y tan operaría, que nos dejaron nu« tros mayores. Ultimamente todas las señoras como por instinto , de común acuerdo daban , y temaban contra el R. P. 1 Francisco Castañeda ; unas decian % si fue loable empeño , con que al principio se opuso k la destrucción suí.rden, mucho mas vituperable ha sido el admitir d pues empleos, comunicar, y alternar con los mismos ( el tenia , y reputaba por intrusos : otras decían i doi está ese carácter % % donde está esa firmeza % ¿ Es posi que asi se abandonan los intereses públicos* La sala se undia en quejas , y lamentos contra el P y todas ya estaban acordes en que se declarase , } letuyie.se, por un y-enle., y viniente, y desde luego ubiera verificado, si una matrotia paraguaya esforzantb la oz no hubiese hecho moción expresándose en los términos iguientes. *' Muy poderosas señoras ¿hasta cuando hemos de ser orno los varones que sentencian sin oir, y fallan exá- irupto reputándose por todo poderosos , cuando se ven odeados de nn poder precario t Los varones aun cuando leñen el pie kquierdo sobre un pan de jabón, y el otro in el ayre, deciden extripode, y definen hasta lo indefi- lible con una confianza que asombra : este proceder, que m el^iglo diez y nueve se ha hecho ya común , es sin luda el que nos tiene profundamente afectadas , y reuni- las en congreso : tengamos pues espera , oigamos al pa- ire ; edad tiene , y boca para confesar su culpa, 6 dar las erí^'i versaciones capaces quizá de sincerar su condxícta; )¡gamoslo pues , y no aventurará el juicio vuestra alteza/i Todas las señoras vueltas en si del pasado inevitable transporte quedaron como avergonzadas de verse com pre- tendidas en la falta misma que ellas k cada paso repro- baban en los varones, y revocaron por contrario imperio cuanto habían acordado, conviniendo en que el padre des- de luego fuese oido. Lo que aprovechando momentos comunico á vd. para su inteligencia, y gobierno. Dios guarde DaJmdgnita. Mi Seiiora Doña Incógnita. El zelo por la religión es el alma de toda asociación humana, porque la religión es no solo el centro de la 502 unidad , sino también el ñu , corapendio, y vinculo de lo intereses sociales : el hombre no solo suspira por la liber tad j no solo suspira por la igualdad , no solo suspira po la independencia , sino que también quiere ser eternamen te libre , eternamente igual, eternamente independientí y todas estaí? tan recomendables eternidades las ofrect las prepara , y las proporciona la religión en su historia en sus preceptos , en sus doí^mas , y en todos los artieuloí y misterios, que propone á nuestra consideraGion, y á núes tra creencia. El humano poder es debilidad cuando se atreve á aña dir , o á quitar algo de lo que está escrito en el códig sagrado de los pueblos^, y en ese caso á los subditos favo vece aquella inconcusa regla de derecho divino que dice p-&tim est obedhe Deo quam homimbus \ mejor es ©bede cer á Dios que a las arbitrariedades de los hombres. Por esta regía se condujo el reverendo Gastañed cHando insistió en que el gobierno provisoria era un leg para dar , y quitar jurisdicciones espirituales; que era u profano para manejar el incensario , y que la espada no 1 era concedida para trastornar , ni menos para derribai sino antes bien para proteger los altares. Este paso le valió una prisión , un destierro, y ade mas la pérdida de su reputación, y buen nombre en el con cepto de los que gobernándose por los sentidos , y conten Endose con ¡as apaFiencias no profundizan para ser com > superficiales. ^ocos dias faltaban para cumplir los dos años de pre 503 sidio, cuando se mudo el teatro totalmente ; el gobierno corio«:io su error, y tratando seriamente del remedio elií^é un comisario general , para que dei modo posible subsane, enmiende , y restaure lo que en una embriaguez de poder se liabia destruido , y trastornado. El reverendísimo trata de llamará todos los destérra- los , y colocarlos para tener otros tantos operarios que le luxílien , y entre ellos llama con el mayor cariño al re- ferenóo Castañeda, el cual firme siempre en sus díctame- les , contesta con el posible comedimiento á un reverendo, 10 ya obstinido como antes, sino antes bien convencido ie la justicia, y deseoso de reparar en el modo posible los igravios , y violencias que él mismo por un errado con- ;ept(> habia ocasionado. La contestación del R, Castañeda comunica toda la nz que pueda desearse en la materia , y he determinado nsertarlaen este periódico para que V. S pueda conven- er á la respetable asamblea de señoras, que dicho padre amas ha sido yente y viniente aunque una, u otra vez taya cedido á las circunstancias del tiempo según los dic- amenes que sugiere en tales casos la prudencia. Wm, Reverendimo Padre Comisario general. ^^Kecibi ja muy apreciable de vuestra reverendisima echa tres de enero del presente año de ochocientos catorce, ' por ^1 la veo cuan interesado está vuestra reverendisima n manifestarme el particular afecto , que siempre me ha )rofesado ; agradezco , como debo el cariño de vuestra I 504 reverendísima , y siento en el alma no poder por ahora cor- responder í. tanto favor, como yo quisiera ; esto es res.g- nandome con voluntad pronta, alegre, y esforzada en ■cnanto vuestra reverendisiina quiera disponer en orden i mi persona. . Y aqui entra ya la franqueza , con que V. Kraa. pul. quele escriba, y comunique mis pensamientos y mis miras yo á la verdad no se como endulzar mis palabras para n- -dar motivo de sentimiento á V. Rma. ; pero si he de ha blar con franqueza debo decirle , que desde que el gob.er no dispuso á su arbitrio de lo interior de nuestra order señalándonos por presidentes y prelados nada menos que los mismos, que acababan de ser declarados por nulo yo no hice mas que renovar en silencio los votos de n profesión, reconociendo por único prelado á m> Serafi. P S Francisco, cuya alma santísima reprobaba desde ^ cielo las intrigas áe los que 6 ignorantes, ó malicios, se valiaii de nuestra revolución política para destrui y aniquilar h fmdamentis lo que por los religiosos de órden hasta entonces se habia edificado. Sentí en el alma los destierros de los Sulivanes, 1 Alvarez los Carballos , los Santibañes , Fernandez , R¡ gos, Gavicas, Landas , Cortinas, y otros revereud llenos de instrucción y de mérito , ya europeos, yape teños , ya provincianos , que á la menor protesta , í. sei de disenso eran transportados á trescientas ó quinient leguas ; destierros todos causados , y ocasionados por sugestiones de los que con nombre de patriotas, ó pas 505 'é^ er^n jacobinos , o lobos según la €xpresion leí comisario de Indias en la patente de sus excomii- liones. Cuando se celebró el nuevo capitulo me uni de co- •azon al voto del revérendo Cabra! , de quien me consta- >a que era un religioso de luces , juicioso, ajustado, y imorato , el cual dando su Voto por escrito dijo que todo iquello era una tramoya , y una farsa : entretanto quiso Dios que el pueblo me eligiese para voltear á los primeros gobernantes ; en efecto fui á cabildo , y tratándose alli lar- ^•amenté sobre los desordenes, que debian remediarse, expuse yo los de mi provincia ; volteamos al gobierno, pu- simos otro ; y este trato seriamente del remedio deseado;, para este efecto se convocó una junta de teólogos , y visto ú unánime consentimiento, cuando el gobierno iba á dar; el golpe de mano, interrumpió el provincial intruso su vi-, sita, bajó precipitadamente á Buenos-Ay res, no á resig- narse como debiera en las disposiciones de Dios, y del gobierno, sino á implorar el auxilio de los comandantes, para conservar con la fuerza lo que habia adquirido á fuer- zas de fuerzas : inmediatamente los comandantes avanzan al fuerte , exponen que ellos no-respondian de la seguridad de la patria si se innovaba algo en la religión de S. Fran- cisco , y con esto solo quedó ei gobierno atado , paraliza- do, sin acción , sin movimiento, y sin espíritus vitales para proceder aduUeriora. Convocóse capitulo intermedio , y yo movido de mi conciencia, J del deseo de coronar mi mala vida coa una 506 santa mnerte, proteste en tiempo y forma, peíliénclo li- cencia para instruir el ánimo de la superioridad, pues aun- que fuese un donado de la orden tenia derecho para bus- car por medios legales á mis legítimos prelados ^ y recha- zar á los intrusos : acudi al gobierno , y este me respondé^l que la obediencia era un principio superior en conciencié^ á cualquier derecho que yo creyera competirme \ \ horren- da barbaridad ! como si yo hubiese entrado en la religión por orden del gobierno, ó como si yo hubiera profesado obedecer á cuaíqoier fray le que al trabieso Dr. Moreno r«: plus^uiere colocaren la silla de los provinciales. Viéndome desauciado asi por el gobierno patrio, yb mismo me hice la justicia, formando ya dicíaiñen deci- dido, yjíJicio practico sobre la materia; y aquí ya no hubo moderación , ni de parte de los prelados intrusos, ni de parte mia , que en ninguna manera quise reconocer- los , expuesto á sufrir cualquier suerte, y ser anatema snpuesto que para mí era mas dicha morir, que consentir en el reconocimiento de semejíintes autoridades.- Consegui al fin ser arrojado de la orden , y vivir en- tre las fieras, que perdon^in el honor, y no manchan la conciencia : sujeto al ordinario vivo quieto, y tranquilo, no doy la menor nota de mi persona , sirvo a todos los curas de estos distritos, no he dejado el ministerio de la pdabra , y también frecuento el confesonario ; ademas lleno de una grande e:^peranza ag'jardo los tiempos , y momentos , que Dios puso en su potestad para ver á mi órdti) esenta, libre, e indepeadiente de gobiernos legos. 507 Estos tiempos, y momentos me parece qae han Hega- , con la fausta inauguración de vnestrií reverendisima (*|. o , padre nuestro la he celebrado , y la celebro , y de- ¿¿ en el acto caminará reconocerá vuestra reverendisima, no fuera el miedo, que n^e tengo á mi mismo ; es el caso „e como con grande sentimiento mió lo veo á vuestra re- .rendisirna inculcado , y comprehendido en la infausta, lanto inoportuna revolución de nnestra orden no puedo lenos de considerarlo como sujeto recusable ; y á la ver- ad con que valor acudiré yo á quejarme k vuestra reve- .ndisima de los desafueros que han hecho en la provnicia uatro frailes díscolosí f.como me atreveré a pedir que ios orr¡ia ejemp1armenteH,y vuestra reverendisima como po- rk hacerme la justicia siendo en una misma causa juez, '""lÍr eso deseara yo algún tiempo para consultar con ,ersonas de mi satisfacción , y también para ver los re- medios que V. lima aplica á nuestra desaucvada provin- .¡a; estimarla pues que V. Rma. me dejase cumpl.r en ..te presidio el tiempo de mi condena, pues puntualmente ne parece el neeesano para satisfacer las dudas, y perpl- - tro de escuela en cualquier convento. Dios guarde &c.-Fr. Franciseo^sta ñeda. ,> J.pe.«r a -/« - dejaba catequizar, y se d..pm,a a Ar con docUidad, con paciencia, y con amor. ^ 508 A estacaría contestó el padre comisario verhalmente di cif^ndo que deseaba tener una entrevista con eí P. Fr. Fran cisco , porque no todo podia fiarse á la phima ; en !a entre vista que tuvieron convino el coinisario en un todo, pen añadió que eí remedio debía ser palautino, y que previa mente debian colocarse personas de toda satisílu eion ei los empleos ; con este motivo el P. Fr. Francisco admitid Ja guardania, prestando en lagar de obediencia un obse- quioso , y respetuoso silencio ; pero por debajo de cwerdi agitando al gobierno, y al comisario mismo, que muru á los pocos meses. Resulta pues que eí padre en qnestion siempre hí sido el mismo , y que el congreso de matronas desde lue- go hubiera precipitado su juicio si hubiese declarado poi ^enfe y viniente á un padre que nunca , va ni viene. Dios guarde ki:.—El Teo/üantropico. Continúa la desagradable materia de las olimpiadas ' patrióticas. Entre los arbitrios que adoptó el gobierno supremo para socorrer á las provincias , efectuar la conquista deí reyno de Chile, y en seguida la de Lima, el mas doloroso fue la contribución sobre las casas; contribución que solo gravitó sobre la insigne, y generosa Buenos-Ayres ; cón- íribucion que produjo muchos miles , é hizo derramar la- grimas á muchas viudas , y á otras personas desvalidas , á quienes por no íener ámparo se les embargaban las casa^ cuando á otros ricazos, porque podian roncar se les del 509 en el pleno goze de una inmunidad la mas inju55ta; uid pronderunt thesaari impietath? 5, Qoe podrán rovechar los tesoros qoe acopia la impiedad í Olimpiadas de las Viudas. Las viudas que terdan posesiones aunque no tuviesen menor giro , aunque estuviesen cargadas de deudas, y í'amdia pagaban escrupulosamente la contribución que les imponía al arbitrio del comisionado para el efecto, y r cuanto les podía sjer trabajoso el llevar el dinero al trí- nal se les embargaban las casas para evitarles esa mo- tia. No me atreveria yo á asegurarlo sino hubiese sucedido o con mi misma madre, la insigne potriota Doña iMaria idrea Romeio Pineda , y Bracamonte , á quien después haberle arrancado mil pesos de propiedades extrañas sin berel mas mínimo documecto que lo acreditase, ensegui- le impusieroíí la contribución de quinientos cuarenta íos anuales embargándole las casas, sin que valiese dií^a, ni replicíi. : ¡ Provincias de Sud-América ! ¡ Reynos chileno , y ruano! Hiiraos tn este espejo , y advirtiendo cuanto n costado á Buenos- Ayres las expediciones dejad de morcar Cjue mueran los porteños: ello es qsietodo, todo into se ha hecho ha sido á costa de las lagrimas, y sao- ; porten a. ¡Buenos- Ayres ciudad generosa , ciudad madre de eblos, conquistadora de reynos , y autora de la libertad 8ud-América ! hasta cuando, hasta cuando serás mal 'respondida? imueran los porteño sf Luego las provincias querían la libertad; ¡, mueran los porteños í Luego las >vinci«is de mil amores se hablan entregado al virrey de ina ; {/mueran los porteños í Lut'go la otra banda de mil lores se había entregado primero al español, y después portugués : vaino.^ claros pues , y que se vea luz; porqsje 510 de lo contrario Buenos- Ayres habrá fie sacrificar^p par cuervos, para zangaños, para ganchi-poiiticos, y para uno hombres envidiosos que se vienen tras el bt neticio como t tigre tras del himio. El escribano de montevideo bien conocido ya por sr obras originales, ya por su manitíestr. contra Artigas, y por sus proyectos de avanzar á los cosíventos, a ias halaja baúles, petacas &c. (a)- ya también por la bmda encamad que recibió contra Butanos- Ay res en la persecución del vis Elio; yaporíiltimo por su larguísimo manihe^to, en . Gue con lamas sana intención exorta a ios porteños a qr se suieten á la fuerza de Carrera el bueno, alegando qi su derecho k Buenos- Ayres era un derecho div;no , po nue con el poder que no viene sino de Oíos, nos acabal de dispersar en la Cañada de la Cruz ; este escribano bei ditisimo padece pujos de escritor, y siendo como es u «amtí¿ , ostenta lo partidario , pnicurandu iiacer partK contra mi en una nota ridicula, en la caxA elogia ai cler y pueblo de Buenos-Ayres , y solo á n^l , y a oUos tan r ros, como conocidos y despreciados , nos descarta por t naticos ; y nos caliñca por una cizaña t|ue debe alejar de nuestras playas. Pasa ge al caso. Un herei^e Uauiado Feti lia no intentó en el siglo qui to reformar fa iglesia de Dios , separando !a paja del gr no y á los malos de entre los buenos ; San Agustín vn entonces, y escribiendo contra el herege le dijo: m ar Bominuniest triticiim, sunt est pallece ; sed aou est huj me(e venüíahrum lingua Fetííiani: amigo, tn la bera ( Señor hay trigo ; también hay pajas, pero la hor(|yilla esta hera no es la lengua de Petí^J''^''^- (o) Veasé ei primer manijiesto delpoeta Carancho 511 H|| Aplicachm derpasageálcású. . mismo le di^o a \d. , señor perduiario imparcjal; rt Buenos-Ayres hay buenos , y malos ; pero vd. por sii ersRtilidad política aunque en efecto es una borqsiiíla, jue iHvas veces va k favor de Carrera el hn^wQ con sanisi-^' \hí, intención, y otras veces en contra ; no obstante es. ün;i lorquilla inútil , porque para vd, le es muy indiferente el )arrer la paja , ó el trigo con tal que vd. arrastre de niah- ia ; qtiiero decír que u'nas veces presidiendo á los godos e hace una arenga íi Goneneche ; otras por ponerse una. )nnda encarnada f^^e hace individuo de una junta contra Buenos- Avres; otras ofrece a Artigas sus servicios, y no h?.- jiendo colado de sn secretario, da un manifiesto contra él lara colocarse en nuestra secretaria ; cae la administración vd. se levanta en la Cañada de la Cruz predicándonos iesde alia con un santo cristo en las manos, y ensalzando ^1 poder divino á favor de los tres genios , para que los hu- munos porteños nos postrásemos segunda vez ante laá irnachas ahorcajadas; no lo hicimos, sino que antes bien k)s deshicimos i>i ictu o culi H in tuba Dei ; y vd. vuel- ve ahora al empeño de deshacernos creyendo que con sn último manifiesto nos ha echado tierra en los ojos^ para que no tengamos cien ojos sobre vd. Yo voy por mi camino , V. vaya por el suyo , y no me tire piedíitas para hacerine hablar, y después quejarse de' que ando con personalidades, eyae no guardo aioderucion,'^ y otras alaracas propias de los que mudah m¿^s formas que Proteo para desacreditar al que con tanto arnor^ pretende' humillarlos, é ilustrarlos con verdadera, y sólida doc-^ *""%oda sn nota , señor imparcial, es una adnlacion por lo que pertenece al píiblicor , y isn despique infructuoso por lo que respecta a lo que yo digo en mis escritos ; dice 512 el i m pardal \ después de esto se dirá todavía que somos libertinos , que tratamos de deprimir al clero , y de dar por tierra con las instituciones relig iosas , y pías ! ¡ó fa- natismo peste de Im estados! ¡aléjate de nuestras payas; no quieras aumentar las desgracias que hace tiempo nos agovianll! Sefior imparcial pe'ca alumbrado , y vel: couíüu a de q^ne V. E. es hermano amyor nato ernp.e^ ó ea.ne O tavario annual el Dora.ngo próximo 24 d c",T!;«te con paneginco por la nrañaua. y plafcas a I *"'''^%V E ¡o tiene & bien el panegírico se prouunriar en la .i.isa de acción de gracias que en ese día se ha de « lebrar por los triunfos , con que s,n merecerlo nos ha co ol^do a divina providencia; pero en el caso de cpu. VJ determine otra cosa habré de arengar después del Tedeu ' '"l" cf ::'la'; engo ya costeada para los ocho d.as , y , Hap^^.m."!;rnu.LLnorelqueV E. laadunuesepa ahorrar ese pequeño gasto . y .ontrd.n.r s;*!'"^'-'' f, cortedad al obsequio, y culto que tnbntara ese d.a alai, tisimo nuestra provincia aigentina.-D.os gugrde a V muchos años—Buenos- Ayrés y Diciembre 21 de 18^ Fr. Francisco Castañeda. Ha merecido el agrado 'Tí gobierno eV generoso of, oimiento que hace V. P. de pronunciar un P«"eginco la misa de acci.m ,le gracias que se celebra D»™ 8»- del corriente en la santa iglesia catedral por los tr. n de nuestras armas sobre las costas del Perú; . como misuio la cera que ofrece para esta funcimr Al comu cario á V P. me es satisfactorio el manifestarle de pa del gobierno el aprecio co» que ha mirado el patr.otis que demuestra V. P. en esta acción. ^ Dios ííuarde a V. F. niuchos anos. Buenos- Aj Diciembre 22 de 1820.-/?«6ric« deUeñor gobernador JuZ Manuel de Luea.-R. P. Fr. Francisco Castane IMPKEM A DE LA INDEPENDENCIA. N u M. 3 9. DEL DESPERTADOR TeO-FiLANTROPICX) MlSTlGO-PoLlTICO , ^^^^^^^^^^^^ n U E N o S- A Y R E S SABADO 6 ü E ENERO DE 1 82 L r^^ ^^^^^^^^^^-^^^^^^-^-r^^^ ^^^^^^^^^^^^^^^^^^ Sr. Te ojilan trópico. Bíieiios-Ayres 30 de diuiembre de 1820 —En el nú- ñero 4.^ del Tucumano imparcial publicado el 14 del mes )róxi m o pasado , su respetable editor después que hace ina expasicioii á cerca de la suerte que ha corrido el ex- íoronel Corro con su división , cuyos lestos fueron forza- los á penetrar el territorio de Salta , por las fuerzas que Icstinó á su total exteraiinio el gobierno del TucuiBan, l'd razón también de haber sido presos en esta provincia. ^ causados algunos agentes de aquel facineroso , que ha- jian logrado internarse á la misma ciudad con las ideas ñas siniestras. La unidad que va estableciéndose en la íersecucion de los carniceros de la patria, y el triste result- ado que estos van experimentando en sus empresas atre- vidas, me hacen esperar, ó mas bien creer que el próximo iño de J82t ha de ser la tumba y el sepulcro de los per-^ tersos del Año veinte. Mientras llega tan suspirado mo- liento, permitame vd. que le transcriba el párrafo con jue concluye aquella exposición el Tucumano imparcial. íabla primero cou ios americanos amonestándoles a p^r? 516 nianeoer tranquilos; y despees se cdntrahe a los gobier- nos. — ] Gobiernos americanos^ dice , doblad vuestra vi- gilancia en precaver estos tumultos , en obiar estas cons- piraciones , y sostener el orden ! Éstas borrascas no os pa- rescan particulares exclusivamente, porque afectan á cada uno de vuestros territorios ; su transcendencia lleva la de- solación de todos ma^ allá de sus extremos. Sean vuestra* providencias justas, imparciales, y enérgicas en separai las verdaderas mieses de la zizaña , que las adultera c sofoca.'' Asi concluye el Tucumano imparcial ; y yo , re- clamando la atención de nuestro gobierno sobre sus con- sejos, lo mismo qué la de todos los compatriotas de sv afectísima — Doña JS^inguna diligencia está de mas. Mi Señora Doña Mngimü diligencia está de mas. Nuestro pecado original es equivocar las provincia con ios provincianos aspirantes , que en infinito numen pasean las calles de la incauta Buenos-Ayres : el carácter que á estos entes nulos les da nuestra deferencia , les pro pordonano solo el relacionarse, sino también el hace prosélitos , colocar en distintos puntos varios nidos , qu son otras ^ntas zaurdas de Pluton , y no parar hasta con fundirnos, enredarnos, y después darnos la voz, que n es la de Jacob , ni la de Esau , sino la de los intéreses pat ticulares de los que habiendo venido acá de diferentes prc vincias componen aqui una provincia particular, que n es la de Buenos-Ayres , ni otra alguna de las conocida siiío é'na tepcera entidad , ó un basilisco, que las mficior 517 i todas; y en efecto las provincias todas justamente se que- an de Biienos-Ayres , porque tolera en su seno á este ba^ iliseo , cuando pudiera aniquilarlo con solo decir fuera ara fas , fuera caraferos. Para que V. S. se convenza de que yo no pondero, para que^cabe de persuadirse de que las provincias ja- ñas han sido federales , ni jamas han aprobado los pro- ectos fedifragos del año veinte , voy á insertar en este uimero un remitido que está en el número dos del Tu-* nmano imparcial , y cuyo contenido es la expresión d^, odas nuestras provincias ; él es el siguiente. REMITIDO. kñor editor del Tucumano Imparcial. Cuando el periódico de V. , la razón , el deber y el >eso de las calamidades publica* han convertido mi vista lacia el cuerpo moribundo de la patria , las lagrimas han egado mis ojos , y despedazada mi alma de dolor, habria» juedado inmóvil si el fuego eléctrico de la libertad no le irviese de un restaurador prodigioso. En efecto , | qué orazon honrado, que alma enemiga de la tiranía, que lorabre amíinte de la gloria nacional, de su propio honor; ¡ue americano puesto al cabo de la ferocidad española y a suerte sangrienta que nos amenaza en nuestra situaciipn legradada , dejará de llorarla y maldecirla? Al término le diez años de lucha ; después de miles de dias, de sacri- icios, sangre, privaciones , contrastes y glorias, i Donde 518 está el fruto qúe (lebieron prodncir? En las rígidas co- marcas del Delavare y S. Lorenzo , manos americanas en menos tiempo y contra ei poder mas espantable de la tier^j ra levantaron un templo intnorta! á la patria, un santc asilo á la libertad , y nosotros que solo ediíicamos luuinl- des chozas nos ocupamos en desplomarlas y perdernoí bajo sus ruinas miserables 1 i La raza degradada de lo: negros habitantes de Hayti , sin costumbres, luces, w virtudes, ha triunfado de sus déspotas, tienen constitucior y leyes, comercio con todo el mundo: Cristóbal y el suc cesor de Petion son respetados, y hacen florecer su patria mientras nosotros somos menos, y menos en cada día Estas preguntas son amargantes sin duda , pero llevai consigo el sello de la sinceridad, y cuando yo hablo ; mis compatriotas quiero usar del lenguaje de la verdad cuyo imperio si se le escucha disipa luego los prestigio del error. Menos criminales por haber incidido en ello que por permanecer tranquilos en medio de su obscurida tempestuosa, es preciso desentrañarlos sin reserva par marchar en fuga a las sendas de la luz. La ambición por una parte y la ignorancia por otr han servido de pábulo al fuego abrazador de la anarquh después de haber corrido sordamente bajo nuestros pit hizo por fin su explocion por mil tenebrosas bocas, rebals por todo el territorio y lo apestó como las labas inmur das de los volcanes. El edrficio social fue minado pe sus bases y solo nos restan ruinas esparcidas, desquiciada piezas : las respetables columnas de la fuerza armada ha 519 ísaparecido corno el humo , ó soio sirven para manchar- con la sangre de nuestros hermanos. Escenas teatra>^ s se presentan en los pueblos aislados, todos se amena- ni, temen y miran con la inquietud alarmante de los dos y desconfianzas : en todos existe un combate entre odio á la obediencia y la pasión por el mando. Arde itrealg-unos una guerra civil de exterminio y carnicería, n ejemplo en la historia de esta cíase de desastres: un inguor de muerte que ni los peligros mas espantosos disi- an , se ha posesionado de los miembros del estado. La uerta de las provincias, su primer baluarte fué asaltado or el feroz Ramírez ; sus huestes sanguinarias perpetra- )n criuienes , derramaron sangre, desolaron el pais, iban caer sobre todos como rápidos torrentes, sino se Ies etenia en su audaz carrera, prestando socorros eficaces, quienes siempre se sacrificaron por defender á los demás: )s piden autorizados de la justicia con el encarecimiento las insinuante , y la necesidad mas patética ¡ Desgra- íados! Casi nadie los escucha , porque los mas duer- len el mortífero sueño de la insensibilidad anárquica , el egoísmo zeloso, y de la mesquindad rastrera. La expe- iencia y la política han demostrado que libertad sin Pern 10 será , ó será solo una libertad andrajosa ; aquel nia- lantial precioso de la opulencia del globo , ese país her- nano, tan libre como desgraciado clama sin cesar por un luxilío de nuestra parte ; el héroe de los Andes lo recia* ua también para el buen éxito de su empresa gigantesca , f única que puede borrar ei tisne de nuestros distarbioí* ; 520 los gritos de nuestro interés y gloria hacen mas [)enetran tes esos agudos é imperantes clamores ; muertos para 1 patria en la indeíerencia (on que ios hemos escuchadí solo hemos visto anularse li>s esfuerzos de hombres ma» nánimos y libres. Eí comercio, y la agricultura, esto santos y magestuosos arboles , á cuya sombra son felicí los estados , cuya simiente es la de la industria , cuyí flores son el antidoto del ocio y la barbarie , cuyos fn tos son de oro y plata los mas esquisitos , ya están ma chitos, y una sequedad de muerte aniquila sus raize Por el respeto que inspira un pueblo en lucha contra si déspotas, por el entusiasmo con que se miran sucesos qi promueven la fortuna del orbe todo , diez años ha qi hacen votos las naciones por el triunfo de nuestras arma mas al fin nuestro crédito debe haberse convertido en de precio. Engañadas en sus esperanzas, traicionadas t sus secretos, comprometidas ta! vez por una condaci pueril cuando no pérfida, fallarán en fin, que nuestra insu reccion apenas es una escena trágica, en que nosotros sonn al mismo tiempo actores , espectadores, y victimas: qr hemos presentado un drama en que á favor de prestad( ropages y estudiado lenguaje pudimos alucinar algún tien po , haciendo papel de héroes , hasta que rotos U vestidos en medio de la embriaguez nos hemos man festado desnudos de virtud , y en la plenitud de d< fectos degradantes. Un extrangero astuto, y ambicioso s consolida diar¡am«-nte al oriente del Paraná : la Españ se ha arrancado de su estado convulsivo , y su poder e 521 iiérica aun es robusto y erguido ; una liga pérfida entre a y Portugal , no es un calculo sin fundamentos ; con a , ó sin ella ambos fraguan grandiosos y feroces golpes ntra nosotros. Entre tanto que asi los verdugos nos eparan el cadalso en vez de correr á la defensa , formá- is con nuestras manos las escalas del suplicio. El espi- u público, este fluido galbanico del cuerpo político ape- s existe ya en sus últimos atomillos : no hay gobierno le dirija é inflame , no hay ejércitos que combatan, nin- ma mano que ponga en movimiento los tristes medios y cursos que nos restan. La virtud oculta ya su augus- rostro entre el polvo y la obscnridad. Si el estado es un erpo moral, y este como el fisico debe tener una cabeza, la patria es la asociación en uno de hombres y pueblos , ira vivir y hacerse felices bajo unas mismas leyes y defen- ;rse con sus fuerzas reunidas ; ya no hay patria, ni estado itre nosotros , ó mas bien nuestra cara patria , lo es ya íl desorden y de la desgracia. Este es el horrendo cuadro que con deshonor y sangre 1 trazado la anarquía : tal la boca del aberno donde al ►car la cima del oiimponoshan precipitado pasiones viles feroces, y si por desgracia ellas siguen adelante, un van- alaje general , un feudalismo feroz , un exterminio de la loral y buen sentido, el enervamiento funesto déla escla- itud y barbarie nos arrastrarán atados , y pondrán en las mees de las hidras españolas. En vano entonces llorare- ios nuestros desvios : los acentos espantosos de miles de ombres que murieron en los campos de batalla, que los regaron con sangre , que desampararon sns padres y espc sas, «US haberes y sns bogares para librará la patria , si lo llegarán á nuestros oídos para emponzoñar de aniargni nuestros últimos instantes: el níundoen ñn nos verá segund vez bajo el poderlo fatal de los hijos feroces de Cortes ye Pizarro , y nuestra desgraciada tieseendencia ferá llamad por todas partes la prole innoble de hombres que por si vicios probaron ser menos aptos que los negros de Sani Domingo!!! Al llegar á este punto señor editor temblando ( horror y de angustia , mi espíritu agitado parece que 1 volado en alas de la libertad fugitiva al recinto pacifico, gabinete de todos los sabios y íilosofos de la tierra , de t( dos los hombres enemigos de la tiranía , de todos los con patriotas virtuosos , amantes de su patria, y que al pr gnntarles con las lagrimas en los ojos i cual remedio pa tantos males 1 á un tiempo mismo y con nna sola voz, n han respondido. Restablecimiento del orden , congre. general, y un jefe común para los pueblos. Sobre que b; ses , con que reformas, y cual autoridad, diré á V. ( otra ocasión , entre tanto expresándole mi mas viva gr titud , porque tan solamente se ha declarado enemigo < la anarquía. Soy de V con toda consideración su afecl simo Q. S. M. B. — El Peruano. — Al Tucuman imparcií Yo subscribo in totum k esta carta ; solo si digo qi eso de congreso general, y jefe común para los puebi debe ser después que las provincias abjuren de vehement y se pongan de corazón en manos de su madre la amoro Buenos- Ayres. Dios guarde &c. El Teo filantrópico. 623 El Tm parcial se ha ei^'íjado mucho con el P. Fr. Fran- sco Castañeda, y entre otras muchas cosas le acrimina ■padre el haber dicho de sí mismo , que es mas ilustra- 7 que el Tm parcial , que efectivamente puede enseñarle doctrina: el Imparcial que no se escandaliza de los nlombos se ha escandalizado de la expresión llena de [iceridad , y verdad que el padre soltó en tiempo , y for- a para confundir al Imparcial , y á todos los tinterillos ; este mundo ; y para volverle al padre la pelota dice tas formales palabras: sin duda conociendo este buen idre que el mundo está corrompido , 1/ que no hace jus- da á su mérito, no ha querido llevarse el chasco dé esperar te otros lo elog ien ; asi es que el mismo ha tomado d carg o este neg ocio de hacerse justicia , y en e fecto no desempeña muy mal : aunque sea con perjuicio de aque- i múxima : laus in ore proprio vilescit. Contestación , y corrida de toros. Todas las gazetas están llenas de elogios del padre Casta- da, y si el padre quisiera dará luz los oficiosdegobíei tíOs- bildoSj consulados, &c. en su alabanza podría formar un mo bien abultado ; pero para que se vea la inconsecuen- ^ del Impíircial voy á insertar un elogio que el mismo zo al padre Castañeda el dia 4 de noviembre de 818, sin le iiadie para ello le pusiese un puñal á los pechos. Elogio de D. Pedro Cavia al Padre CASTAñEOA. A los ojos de la política el guerrero es un héroe; á los B I 524 de la filosofía, el amante de I» humanidad, el hombre benéfico, el filántropo, es el objeto mas noble y digno di homenages. El guerrero destruye; el filántropo edifica Aquel adquiere títulos á la admiración; este al reconocí- miento. El uno aflige, el otro consuela. El guerrero pue de ser temido; el filántropo no puede ser sino amado. Se; este el mayor elogio del hombre sensible , del qr.e s. desvive para promover la prosperidad publica y el alivi. del genero humano. Felizmente no faltan entre nosotros personas que s hallen er este caso. Entre otros se hace muy espectabl ^1 R. P. Fr. Francisco Castañeda, (1^ conventual de la Re colecion. En 1815 prom<»vió con esmero el estableciniient de la nueva academia de dibujo, que hoy se halla en ta respetable estado. Ei año próximo anterior hizo una m sion patriótico apostólica, [2) exórtando al pueblo á la ere( cion de una sociedad filantrópica, cuyo objeto fuese cuide del culto álvmo , y promover la ilustración y prosperida pública. Uitinsamente con patriotismo acendrado, (3) zel realmente apostólico, (4) y caridad verdaderamente evang. lica, (5) ha sabido p-rsuadirá los habitantes del pueblo d Pilar trasladen la población á un terreno mas ventajos (1) Ya lü cogió eí toro al protector de los quilombos. (2) Y i lo revolcó ei toro por la Cañada de la Cruz. (3) Ya lo levantó en el ayre , y está en las a^tas tan visible como ar guamente en la luneta de la comedia, y casas de nob/e desuhoyo. (4) Ya lo tiró por esos campos de Dios para que lo prendan en S. Nico por tránsfuga , y traidor. (5) Ya lo vuelve á agarrar. 525 acandola ¿e\ pantano en que la incuria espanta la lazo ituar. de cuyas resultas jamas ha prosperado. Noconten- . con esto les ha facilitado un obrage para la construcción le los materiales con que debe levantarse el nuevo tem- ,1„ y población : los ha estimulado á establecer un puente ,„e facüite el pasage del rio ; y les ha iluminado pa^a ¡escubrir nuevos ramos de labor en la recoleccon de la semilla de cardo , y de la cochinilla, de que abunda aquel territorio. El siguiente documento que insertamos de orden suprema, (6) comprueba el zelo de este religioso que hace honor á su pais. „ 77 Carta del profesor naturalista M. Bompland al It P Fr. Francisco Castañeda. Buenos- Ayres 5 de Octubre de 1818.-R-. P^" Ten- gr^el^laoerde^^ Este e« lance de componerle un SONETO. Te ha revolcado el toro muchas reces, j O escribano Docíor de la ignorancia ! Cuyos cuernos desprecia tu arrogancia Superior de la suerte á los reveces; Be U iglesia perderás las preces. Pues por torero sois excomulgado; Aunque no eres cornudo , sois corneado, Y aun ei ser tan canudo no mereces. Prosigue en tu manía , cachidiablo; En insultar al clero baste visible; ¡ O nuevo Bolimhroque ! contigo hablo; Cuco y coco , que á nadie sois temible, Porque siendo un voy vengo , un perro-pahh. Sois xin ancho-piteeo el mas visible. I 526 ha servido remitirme , recogida en las inmediaciones del pueblo del Pilar, es la legitima como me lo aseguran los experimentos que con ella he practicado repetidas veces.— La masa que V. R. me remitió de este producto rico deí América no ha sido recogida como corresponde, y porellql voy íi decirle cual es el método mas conveniente de hacer esta cosecha, para que la cochinilla pueda conservarse muchos años, sin echarse á perder, como infaliblemente sucedería en otro caso. — Escogido el tiempo de la cosecJmí se quitan los animales de encima de las tunas, y para esta operación se emplean unos pinceles chicos y bastante du" ros para separar el insecto , que está fuertemente agarrado á las plantas. Cada peón tiene una canastita , en la cual echa losanimalitos ; y luego que haya una cierta cantidad, se debe tratar de matarlos. — De todos los métodos que se han e-iipleado para matar la cochimlla , uno es preferible á todos los demás , pues da ¡a cochinilla mas limpia , y ia nías subida en color. — Este método consiste en meter los canastas con la cochinilla en agua caliente. Esta opera- ción hace morir el animal , y se desprende de él esa parte, ó mas bien , esa capa blanca, que parece polvo ó algo- don. La cochinilla preparada de este modo se llama re- negrida es de un color roxo obscuro , y queda casi ente- ranseíiíe privada de la capa blanca que la cubre míen-- tras vive. Después de sacada del agua se extiende la cochinilla njuerta sobre tablas, ^ií'' íí¡ saldrás en tu vida; gran veleta, M] Porque siendo erudito á la moleta, Eres un hombre teido , y escribido; Eres buen escribano , y mal marido. Que tío sales del cuerno de los toros; Cristiano tu no sois , ni aun entre moros. Porque es de los Masones tu partido. Vete de nuestras playas carrerista. Aléjate cuanto antes rato-gato^ Pues tiemblan las matronas con tu vistan, Sois aun entre escribanos garabato, Y de ladrones andas en la lista, Los í/ia6/os jugaráii contigo al paiü. Los estatutos de Barcelona para la familia cismonta« a k todo valer valdrán tanto como los cinco mandamien- )s de nuestra santa madre iglesia, pero es constante que es- i piadosa madre, y sabia maestra jatóas intenta obligarnos on peligro de la salud , de la honra , y de la hacienda ; uerer pues que los estatutos de Barcelona sean vinculo € iuiquidad en las manos de ün prelado forastero , y al^ earista para imponer silencio á un porteño empeñado en [espertar, y desengañar á su pueblo prostituido, y degra- lado no mas que por apreciar mas de lo justo k ios cara- as, y caraferoSi que lo han enfederado ; eso no viene á ;er'otra cosa que daróx>^ ün bofetón cruel y maziso pu- liéndonos después la paga. La re$:la misma de San Francisco dice el patriarca que 530 la entiendan sus hijos secundum, loca, et témpora^ et fri gidas regiones , et ut necesitati viderint expediré : segiij las circunstancias de los lugares , de los tiempos , de la frias regionfes , y conforme vean que conviene á la nece sidad. I, Que leyes mas divinas, míis sagradas, mas ejecutiva que las del Exodo, Levitico, Deuteronomio &c.l Ynoobsj tante sabemos que el pueblo de Dios por dos ocasiones s vio en circunstancias tan fatales, que no se gobernab por el Pentateuco: non erat lex in Israel, et unus quisqu faciebat quodcumqué éi rectúm videhatur : no habia le en Israel , cada uno hacia lo que le parecia justo, tal er. el trastorno á que habia llegado la nación por causa d los federi-montoneros que la habian trastornado. Cosa ridicula seria por cierto que en nuestro órdei de cosas la libertad de escribir facultase á los flor y nataí k los cantillones, á los virgiliones, á los barrigones^ á lo niños de cortas observaciones, y que solamente^ los padre! franciscanos hayan de estar sujetos al santo tribunal d la inquisición, al diocesano, y al provincial montevidean| que desea hacerlos callar. ÍMFIU^N Í A DE LA INDEPENDENCIA. 531 N .u M. 4 O. DEL DESPERTADOR Teo-Fílantropico Místico- Político BUENO S- A YRES MARTES 23 DE EN-ERO DE J8'2i. (1^^ Ya salió á luz el próspeeto de las cuatro cabras anun- ciado en el núm. 5. de la Matrona Comentadora ; su autor promete que será í^^racioso , y que divertirá al público con los horrores que el estado eclesiástico ha hecho en otros tiempos, y en otras regiones para que los americanos en loí?ar de temer á los montoneros , y libertinos que están cerca, nos ocupemos en temer al estado elesiastico del siglo quince , al estado eclesiástico de España, al de Italia, y á otros estados eclesiásticos que están allá muy lejos. Prevéngase pues el público á oir disparates de otrag partes para no enterarse de lo que sucede en nuestra tierra, y de lo que nos sucederá si no escarmentamos á los brivo- nes , que en vez de agarrar la hazada, agarran la pluma para entintar el papel , y dar ocasión á que las naciones formen malisimo concepto de nuestra literatura, y de nues- tra administración política empeñada en asalariar Zoilos para que mantengan al pueblo en la degradación á que lleiíó en el año veinte. 532 Prevéngase el público para oir quemazones de here- ges y de judios , pero sepa que la iglesia católica desde; que la fnndó Cristo hasta boy dia de la fecha no ha que-| niado á nadie, porque Jesucristo quitó el cuchillo de los altares, y desde entonces el sacerdocio dejó de ser sangui- nario ; antes que Jesucristo derramase su sangre por noso- tros era de constitución que lo'* sacerdotes fueran sangui-| tiarios , y jamas bacian sacrificios de expiación sin que in- terviniese el cuchillo para derramar sangre de victiman que representaban el sacrificio que algún dia se babia dt efectuar en el calvario, y era axioma divino en la ^ntiguí ley de que sin efusión de sangre no podía haber remisión sine sanguinis effusione nonjit remissio. Pero y entonces i cómo en la iglesia católica ha habi do tantas quemazones! tantas muertes de hereges , di judios, de brujos y brujas I Respondo que el sacerdoci< católico no ha quemado á un solo herege , ni ha muerto í una sola bruja ; lo que ha hecho el sacerdacio católico h; sido declarar que ^^^^^^^^ sutano , y mengano andan ense fiando heregias , lo quefhecho el sacerdocio católico es ex comulgarlos; y entonces ^ quién los ha quemado, quiéi los ha azotado, quién los ha desterrado? Respondo, el qu los ha quemado, el que los ha fusilado es aquel mism mismisimo que en la plaza de las perdices, y en el retir ahorca , fusila y quema a los malhechores ; asnos enten dido señor polifemo ladrador! ¿Asnos entendido Sr. D. Pe dro Caviat Pues concluyamos la fiesta con un pasage 8 caso. 533 Quemazón de un santafecino verijícada en Buenos- Ayres. Un mozo saiitafecino de oficio platero , y muy buen hombre, sin saber las penas en que incurría selló|, ó sobre- doró unos pesos fuertes , y empezó á trocarlos como si fue- ran onzas de oro ; el mismo dia fue sorprehendido , y ha- biendo confesado su delito fue sentenciado á ser quemado; le dieron primero garrote en la plaza publica, y después gn una carretilla lo llevaron al bajo del retiro, donde es- taba una hoguera para quemar el cadáver. Yo eraniño , y me hallé presente á la qnemazon que fue de este modo : la carretilla se allegó á la hoguera , y el verdugo tiró el cadáver á las llamas, pero el Dr. D. JoséGonzaías capellán de la carid,ad se abalanzó al difun- to con tanta prontitud , que lo estrajo sin que se le que- mase una hilacha , pero al padre se íe quemó parte del liianteo , y se le chamuscó una mano. Asi también ha sucedido en otros reynos que los pa- dres han sido parte para que á los reos se les mitiguen las penas civiles ; y asi vemos que en América cuando el virrey D. Francisco Alvarez de Toledo sentenció á mu- erte al último de los Incas, las comunidades religiosas fueron descalzas á pedir perdón , y el virrey temeroso de que lohablaiidasen hizo levantarla puente levadiza para no darles la audiencia que necesitaban; ademas es un hecho que todos esos malditos que dan contra el estado eclesiás- tico son los primeros que acuden á los conventos á boscí^r padrinos , y yo mismo he sido padrino de muchos como de Agrelo que á poco tiempo pidió en la plaza mi cabeza. 534 y de Servando Jordán que después saqueó la capilla del Salto, y de oíros perdularios, entre ellos el Gazetero; Velez q-ae en la observancia se desesperaba porque me buscasen, y rae íkmasen para que lo protegiese, y soy en esa parte tan consuetudinario, y relap^^o que no dudo hubiera caído en la tentación; ¡pero no mas señor! no mas. Pido por lo que á mi toca A Dios, y al pueblo perdón ; No mas, no mas compasión Con ios hermanos de boca ; Corazón tienen de roca , Y entrañas de perdenal ; Se humillan para hacer mal , Pero sobervios , y altivos Se ostentan misy vengativos Cuando logran el sitial. Señor Teojilantrdpico. JBuetws-Ai/res Enero 20 de 1821. — Entre todos los papeles que ha publicado el K P. Castañeda no se en- cuentra mas que nn comunicado inserto en el N*". 12 del Desengañador Gauchi-politico , en que se hable de un modo poco faborable á la república de Chile: á no ser que también qiriera decirse que le es poco faborable la cita que en el N". o"", del Paralipómenon , hace de aquel estado entre los pueblos y provincias que han sido auxiliados en el contenente por las fuerzas de Buenos- Ayres. El R. P. ha dicho repetidas veces que sin embargo de I liberalidad con que admite y publica los coi o ubicados le se le dirijen por las matronas, él en ninguna manera rga con las responsavilidades de ellos, á no ser que no iciendo constar á quien pertenecen , como lo exige la sf , tenga él que contestará los cargos que íe resulten )r el tribunal establecido. De una y otra se deduce que es falso lo que afirma el nparcial , de que el R. P. Castañeda ha atacado á la pública respetable de Chile ; y mas que mal puede ha- ir sido tampoco atacada en los términos que el Imparcial ^nifica , cuando hasta ahora se ignora el nombre del itor responsable, sinembargo de que se publicó hailan- ise en esta ciudad el diputado de aquella corte, que ido muy bien hacer sus reclamaciones á la autoridad, esta satisfacer , sidebia, las injurias en el castigo del le las hubiese inferido. Pero dejando esto á un lado , es digno de observarse le el Imparcial D. Pedro Cavia sea tan abundante en cursos para defender y sostener á los hombres mas pi- ros del mundo como J3. José Miguel Carrera, y que itéramete se le agoten cuando se propone fiscalizar la importación de los hombres de bien como el R. P. Cas- ñeda ; pero no es menos singular el ver á este Proteo mpiteí'iio empeñado en sostener los respetos que le son ibidos á la república de Chile, casi al tiempo mismo fie huyendo de esta ciurlad , é incorporándose entre las las de D, José Migue! Carrera , trabajó por darle á este 630 verdiígo de aquel estado, toda la importancia i»nagii)a ble en lo fisieo y en lo moral. No es necesario mas que ver atentamente el luto qn cargan una porción de famdias , de cnyo seno fuero arrevaíados tantos hijo.^ , tantos esposos y padres— las la grimas qne vierten a«n tantos infelices que han quedad reducidos á la mayor mendicidad: basta el ver la desoía cion de nuestros campos, ía destrucción de sus hogares y todo cuanto mal han hecho esos carnizeros que form; ban la única división asoladora de Don José Miguel Can ra, para espantarse y temblar al recordar unicamen las ejecuciones, que este verdugo hubiese ordenado sob el estado de Chile , si el Imparcial D. Pero Felicim Saenz de Cavia , logra ponerlo en la actitud que quería de saquear á demás nuestros caudales, y robar nuestro a mamento. ¡Bribón!!!! ly hay hombres que te tol ren ^ No se extrañe pues, no se extrañe que estos recuerd arranquen de un corazón bien formado, los clamores qi se interpretan por un ultrage á la autoridad — No hay t ultrage : es mentira; lo que hay, es justicia, hono interés verdadero por el pais , deseo de que se acredi el gobierno, y de que se consolide montado sobre la ruii de los perversos, en cuya nomenclatura ocupa el prim lugar el Imparcial D. Pedro Cavia. Es de V. Da. ] no doy cuartel d nadie. * , 537 MI Señora Doña yo no doy cuartel d nadie. Todos aquellos que debieron baber sido fsisilados el neo de Octubre con mas justicia que los dos pobres que igaron el pato ; están ahora empeñados en que la sufri- )ra Buenos- Ayres baga otra explosión para librarse de irafas ; mientras no suceda es preciso tener paciencia , y irajar; yo digo que estos tinterillos no valen un demonio, el pueblo ha dado, y temado que han de ser sus oracu- s ; yo digo que ellos no pueden figurar sino en el desor^ ín , y el pueblo ha creido que no son capaces de enfede- rlo otra vez ; yo digo que el clero solo es capaz de con-* nerlos ; pero el pueblo los deja que insulten al clero de manera mas brusca; pues ¡vivan los tinterillos! j vivan s cantillones ! ; vivan los virgüiones ! ¡ vivan los niños i cortas observaciones! ¡ vivan los escribanos escritores ! ivan los polifemos ladradores ! ¡ y vivan todos los dia- os , que nos han enfederado. Dios guarde &c. — El Teo/ilantr^pico. Sr. Teofilantrépico. En la asamblea general de matronas se tía leido eí róspecto , y los seis números de la Matrona Canienta- 3ra de los cuatro periodistas , y desde luego se ha visto alpablemente cuan mentirosos son los varones cuando icen que las mugeres somos enemigas unas de otras: lienten los muy indignos ; la verdad qoe hay en esto es ue las matronas somos muy imparciales , y que no 538 " dispensaipos lo^ deíecíos pnra ronst^rvar como liemos ooi sfTvado por el es|)acio de seis mil años el honor del bel sexo. Los varones en lodos los siglos han perdido su boíl' por ese maldito afán , y pnriío de agabillarse, y amont narse para sostener á todo trance cualquier disparate qi se Ies pone en la cabeza; al contrario las matronas siempi íilántropicfis, siempre de^preociipaífas seguimos constam mente la justicia que los varones abandonan por quitai allá esas pajas. El congreFO era pleno , y ademas en la barra estaba o toias, o casi todas las matronas, que pueblan hoy faz de la tierra ; durante el largo espacio de la lectura ni guna tosió , ninguna exgarró , ni tampoco se notó en el! el mas mínimo movimiento, antes bien se llegó á dudar respiraban , porque de todas se podia decir lo que de reyna Sab^ , que cuando oyó los dictames de Salomón n habehat ultra spirltum ; y asi es que todas las matror hemos estado en éxtasis todo el tiempo que se leyeron números de la Comentadora. Concluida la lectora tomó la palabra una matrona Montevideo , que era la presidenta en turno , y diriend( al coní?reso dijo: 'Mnuy poderosa señora; me parece que voto de V. A- está demás cuando vemos, que este asui estk decidido ya por aclamación." Entonces una matrc francesa tomó la voz y dijo , lo mas admirable es quí Comentadora tiene opinión aun entre las varones, q siempre miniii con ojo malo nuestras cosas, de modo c d39 I está matrona se ha podirlo tíiiij bien decir: erat hrec ómnibus famossissima , ñeque erat qui de ea luqueretur rbiim malum : que en el siglo diez y nueve lia sido fa- osisinia, y que ningún filósofo se ha atrevida á hablar ella una sola palabra mala." - Una nortanaericíina dijo ; " mi parecer es que sin per- Ja de tiempo declárenlos , que la Comentadora es nues- ) oráculo, nuestro numen tutelar, la gloria del bello 5¿o , la alegria de nuestra posteridad, y la' confusión ?rna de los periodistas- que no& haji enfederado." Una india pampa dijo , señoras , dejemmiO.s >de es* culaciones , y de «sos ^elogios vagos , éa.ndefinídoí? que elen prodigar los varones de los labios para afuera; obras íi amores ; la capitania general de mar, y tierra esta ya* íite porque no se encuentra varón que la desempeñe; y está la Comentadora que^U desempeñara áisatisfac-- Inmeditameníe toda la sala se puso en pie en señal que aceptaba / y sanéiánaba iai pr<ípú^^^ y declaró e desde entonces se le diese el tratamiento de excelenti- aa , é i lustrisiína señora. Una india abipona dijo,/' supuesto que la Comenta-- ra es una flor x^ue nos ha nacido eníre tantas espinas co? juemosla éo «laésfcrqs pechos , y en nuestras guirnaldas/^ La barra sed eshácia en victo res y á claraaciones, y r un cuarto de hora no se oia mas que viva la excelenti-^ la é ilustrisima Comentadora , lo que aprovechando mo* íntos participo á vd. para su inteligencia, míi^í^ j} aíi,> i Dios gufird«i&c.r-s-^jD«. Incógnita. ) , / ;r f irt - Siempre vivi persuadido de que la asamblea general astituyeute de las matronas «e hallaba presidida por la íticia , ilustrada por ía sabiduría > dirigida por la pru- denoia, y animada por ía álantropia , y espiritn público pero al ver los hono.-es qne su alteza ha tenido a bien acor dará la excma. é ilutrisima comentadora, digo, y m confirmo en que el sexo de las gracias debe cuanto ante atxíderarse déla suma de las cosas. AVnn dia habian de descansar los varones; concedí ,;eles cuanto antes su retiro, y supuesto que el parto d. antecristo ha de ser obra privativamente suya pueden n tirarse ya llevando con sÍ£?o los libros de pasta dorada qi tratan de la ciencia obstetricia que ha de ayudar á nacer €sa maldita criatura. Entre tanto los padres , y las matronas prosigan a bando á Dios, y sirviéndole para que nos libre de 1 cuatro cosas que son las calaveras , los gauchi-politicoí los carafas , y ios aventureros. Dios guarde &c.— JE/ Teojilahtropico. Señor editor del Impareial. Cuanclo salió la expedición de Chile , los papeles p blicos me hicieron concebir , que ella se dirigía á dar - eolpe de mano , y que. nuestra suerte se resolvería en bunto de su arribo ; pero después que he visto desembí car en Pisco al ejército libertador del Perú; que una pa de su fuerza se 'ha encaminado á Guamanga y corta la comunicación entre el virrey , y el general la Cern que k penas se supo en Guayaquil que nuestro ejerc estaba en tierra cuando ya se declaro la independencia aquella provincia; y últimamente después que he oi decir que el general San Martin dejando insurrecciona. V seííura la costa al Sud de Lima hasta la Cordillei donde pódia aumentar sus fuerzas hasta el grado que g ta^^e , se dirigia no obstante al Norte , donde no podia^ Ber mas objeto que impedir los abastos de la ciudad éU ^trado k recelaf que la expedición ba zarpadode Va r araiso no á dar un golpe de mano, sino antes bien resuel- i á hacer un papefen cierto modo pasivo con animo de^ enerar la resolución de la ciudad , y solo a presentarle 1 apoyo, con que debe contar para su d^tenmnacion irando á poner al virrey en la necesidad de consultar al «eblo , como el Sr.de Gisneros consulto a Bis administradores (2J ; I sabe bien ave ni aun en el confesonario ^c. (3). El padre Castane- a hasta ahora no sabe donde están esos (|UÍlorabos , n» quienes son sus ad. linistradores , y asi mal pudo nombrarlos , pero sepa el escribano quilombo, lie si el padre Castañeda supiera donde están los quilombos , y quines son is administradores los deiataria al f^obierno , y si el j^obierno no poma re- ledio delataría al gobierno por medio de mi periódico, y ademas en el ulpito diría que el gobierno era un alcahuete (Je quilombos sin íal- xf en nada al sigilo, ni á mi ministerio , y sepa de paso qiie en niaterias de •anscendencia á las costumbres publicas malditisimo el cuidado que se le da á mí de todos los gobiernos de este mundo, porque siendo ellos mik iios , yo soy superior á ellos , y puedo reprehenderlos publicamente cuanc^" m oublicos los escándalos , y siempre he estado en actualísima d¡sposicM do m puniicos ios escanuaius , y siempre he estado en actualísima disposición e reprehenderlos, como ahora los reprehendo porque lo dejan a vd. a-Jgma- zar sin refregarle la boeu con un huevo calente por herege , y por desho- esto en sus expresiones: mas digo: háganme provisor por un mes, y erán lo que yo digo, y lo que yo hago , y si en la iglesia hay poder, o sino hay n cara ¿"cada paso el haber 'llamado noble tributo (i) qne Prosio^ue el procaz , é impúdico editor del Imparcial y dice : J^os hecha n cara ácada paso el haber llamado noble tributo (á) que la naturaleza ríje de la constitución de lo» mortales el acto de la conjunción de ambos sexos: oble, vnobilisimo, nos ratijicamos en ella: nada mas noble entre las J un. iones orgánicas que la reproducion de los seres: la ^nncion ut sic como Meen los metañsicos es la mas noble que puede haber. Sv. Imparcial pedante ena V, que con esas clausulas V. mismo se degüella: Jesu-cristo sabia me- oí que V. cuan noble era la obra de la reproducion , y por eso la elevo a acramento prohibiendo como prohibió que D. Pero Cana and ubiese como inda separado de su muger : Jesu-cristo sabia mejor que V. cuan noble era a obra de la reproducción, y por eso para ese noble tributo señalo el lecho (í) Ya se le ha dicho , y se le repite que él Padre Castañeda no sahe de tales quilombos, f ahora se le añade vor de los quilombos: el Padre nuestro es la ora cion mas perfecta , v p^ra consagrar no vale nada : y á ese tenor hay mucha cosas nol»i!¡s?íTias , y prodioiusisimas que mal apbcadas no pueden ser poeres un sapo vtsic, ó en eu linea de animal es tan admirable obra de la omni potencia, como el mejor cordero ; y entre los sí^res materiales el estiércol w .v?>, y en linea de ente están coiopeto como lo puede ser un dulce e mas exquisito; pero si v.'. hír-endo valer estas nociones quisiese reducirla á practica , po'aiendoríos en la mesa un sapo en aceyte y vinagre, y por pos tre un cagajón , p xün vd. ir á bocinar a los infiernos; de valde habia d decir vd. que ei í ápo Ví .s/c , no se (üferencia del cordero , y que eí cagajoi vt sic, no se diferencia del turrón de Alicante , porque por mis que vH nos quisiese atolondrar con sus metcjfisicas, hasta los nsños de pecho le ha bían de decir , que vd. solo era el puerco , y que se fuese á un quilombo, y s atracase allí de porquería : ¿asnos antendido , seaor imparcial? ¿ Asnos en tendido ? Pues para otra vez conténtese con ser escribano , y no se meta letrado, ^cc sutor ultra crepidam. ¡ Cuidado ! ÍI^PRENTA DE LA INDEPENDENCIA. ^' ■ N u M. -4 1. . , - . . , DEL DESPERTADOR Teo-Filantropico Mistíco-Poxitico B U E N o S-A Y R B S MARTES 13 D E FEBRERO DE 182!. El Excmo. SeLlor D. Nicolás del Campo Varillas ñe alamanca, y marques de Loreto se recibió de virrey tal ia como hoy, y tal dia como de á qui á üd rnes poco las, o menos se descubrió eu Buenos- Ay res k m viejo ue aunq'ie no era protector ni defimor de quilombos co- lo el Iniparciai; pero era adiBtnistradof de un quilombo; luenos-Ayres se asombró, y confesando el viejo la parti- a fue puesto en un calabozo ; y la integridad de Loreto rdenó y mando lo siguiente. í .. Primero que el viejo administrador saliese caballero u un jumento -. segundo que para ocultar Vas- Cfínas se pusiese una peluca con una bien poblada cabellera de istras de ajos , y cebollas ; tercera que se le pusiese en a cabeza un capacete o yelmo de que se yo que, y fijos n el capac^ete á proporcionada distancia unos cuernos de abron ramificados. , Era yo niño, y puedo testificar que i; sülir al seílor idministrador tan : magestuoso que todos los espectadores echaban los ojos á la luneta de los cuernos; otros se reiaa 1^: ver aquel x??9o taa Imparcial , ^y tan ipdiferente en 548 medio de las aclamaciones ; el concurso era inmenso , no obstante la cornamenta sobresalía , y se dejaba V( por toda esa calle de San Francisco hasta el hospital , después por la de la compañía hasta la cárcel ; carrei larga que atidubo el viejo , como pudiera y debiera af darla ahora qualquier Pedro Feliciano , que se anima á salir en defensa de los quilombos , petaquerias , nohl tributos Moralidad El invisible altísimo consentidor de jas Cuatro Cosa y el visible Imparcial autor de los cuernos insisten en qi el padre Castañeda confiese la lobera, lobería, 6 bober sin advertir que aleganti propriam turpitudinem in juá cío non creditur ; no obstante yo quiero que se le crea mi cómplice delator , y yo también me delato por lober y por todos esos disparates que mis contendores hac< correr entre la mozada. ¿Que mas queréis, tinterillos? hahetis confitente reum : yo ya confieso, ya demás pido justicia para m y para Jos de mas quilomberos: admito la cornamenta el paseo mea culpa, mea culpa, mea máxhna culpa; pe á mi mano derecha ha de ir también con su cornamen el Imparcial, y á mi izquierda el no menos cornudo gal quiento invisible altisimo. Procedamus in pace : campo , señores; hay van es tres asustando las veredas con la cornamenta ¿ que dic< Vsl pero i que desgracia ! todos dicen que los de los 1 M9 )s han adquirido el honor por sus puños , y por su plu- a ; pero que el de enniedio todo lo debe á los empeños; dos gritan al del medio, y le dicen fuera fuera , pues Las honras no consisten en tendías , Sino en haber llegado á merecellas. En esta virtud será preciso salir de entre Vs. , para lie Vs. dos sigan la procesión , costeen la diversión , y ciban los laureles que son tan debidos á sus méritos ; yo con la turba multa seguiré admirando las virtudes B estos dos sicofantas que porque el diablo quiere están ando la voz, é insultando enormemente á Buenos- Ayres. B E C I M A, Quieren tener compañero Los dos Perico , y Bentura ; Pero es por cierto locura Del segundo y del primero Querer que el pobre tercero Entre en aquesta tormenta ; No sale , amigos , la cuenta ; Seguid con la procesión , Y sino alcanzáis perdón Quedad con la cornamenta. Mi Señor Teofilantrdpico, Querido hijo ; por el número 3.° del periódico intitu- ado las cuatro Cosas estoy enterada de que el señor conde k Casaflores ha brindado á nuestra salud en la corte del Janéyro^esta expresión desde luego dé¿)e ser calificada pe wn acto d€ horoit-d cortesaniá, que acredita bien la noblez del conde, pues aun subsistiendo la rotura que accidental mente nos separa, procede no obstante tan caballero. Obligación nuestra es contestar y corresponder á si finisimas expresiones , derramando al mismo tiempo tiei ñas lagrimas al ver que un odio accidental separa tanto unos corazones qne están tan unidos por naturaleza. Dios guarde &c, — La Comentadora, Excma. é Illma. Comentadora. Carísima madre mia ; es antiguo adagio castellai que la unión , y !a amistad deben qaebrar para ser firme y en eso mi señora , al fin han de venir á parar nuestr desavenencias con la Iberia : Parce mefu , Giterea ; manent imraota taorum Fata tibi ; cernes urbem , et promisa Bonaeris Msenia , subümemque feres ad sydera coeli Jberium populum , ñeque me sentencia vertit. His ego nec mettas rerum, nec témpora pono; Imperium sine fine dedi ; quin áspera nobis Hisperia , et mare , et térras , coelumque fatiganí Consilia in melius referet , mecumque fobeit Indianos rerum dóminos, nobilesque colonos. Traducción. Comentadora , no temas, Pues los hados de tus hijos Serán tan firmes , tan fijos, «Sol Que al fiií unidos , Verte . . A todos , y !os tendrás^ Cual hispano americanos, _ Tan carisimos liermanos, ^ue europeos y a r^ntmos^ Í v Iberos y potosinos : Pronto darán las manos. , ■ Él cuando yo no Jo digo, Pero si debo decir^ Que al fin se ha de convertir Bspaña en madre amorosa; La America venturosa. Volverá en Jaurel su espada^ Y viéndose emancipada A Iberia se inclinará; España entonces será, Cual madre privilegiada. Asi que, mi señora, enjugue V. E. sus Jágrimas, ines ya sabe V. Exa. lllina que la tristeza mató á muchos, no hay utilidad «n eWsi; inultos oc€Ídit tristitia , et non st utilitas in Dios guarde &c —El Teojiluntr épico. Í Señor Conde de Casaflores. En el periódico intitulado las cuatro Cosas numero 3,'^ ;orre impresa la noticia de que V. E. ha brindado á mi alud en el Janeiro , y aunque el tal periódico es de 1q nentiroso que hay en esta vida , no obstante yo la creo, I 65á asi como no pneclo meúó^ de espmr otra cosa de ]a ge- nerosidad española , cuya sangre corre por mis venas: sangre que no desprecio, ni despreciaré nunca, sean cua les fueren mis opiniones políticas. Brindo pues p^r la de V. E. y me le ofrezco seguí el todo de mis limitadísimas facultades en todo lo que sei conipatible con la virtuosa libertad, é independencia lega de Sud -América. Solo si suplico á V. E. que en caso de bnndar otr vez por mi salud lo haga delante dé gentes que sepa deslindar lo cortés de lo valiente, porque en el siglo die y nueve la falsa filosofía ha confundido de tal suerte h virtudes que á cada paso aparecen confundidas con le vicios para proscribir á los virtuosos, y entroriizar á le delincuentes. Quedo rogando á Dios que Sud-América consiga I emancipación virtuosa para ser como será el mas firir apoyo de su madre la península , el mercado preferen de los iberos peninsulares , la expresión mas ingenua ( la verdadera virtud castellana heredada de sus mayore y la que como hija hidalga no se engrandecerá sin ei grandecer el trono español , y elevarlo sobre todos los tr nos de la Europa. Dios guarde á V. E. muchos años. Buenos Aires ft-brero 12 de 1821 Afectísima de V. E. no solo por conde , sino mucho mas por lo español La Comentado: de los cuairú periódisias. 553 Seííor Teojilantrépico . Cuando V. se bate con la España , con Francia , con nglaterra , con Norte-Arnérica, y con todos los que están lia lejos, las matronas leemos sus números con imponde-» able satisfacción, y complacencia; pero^cuando el campo le batalla es nuestra tierra, cuando V. áremete contra los luestros, y cuando V. anda á este quiero á este no quiero ntonces las matronas andamos turbadas , y cpn el Jesús n la boca. ^Es posible, señor misticQ-poHíico, qíue teniendo T. a /arlos Villers, al español constitucional, á Voltairi|¿ ^ á Jolimbroque , y a otros de allá lejos , se las ha de tomar , tener con estos hambrientos de aqui que escriben para omer , y comen para escribir traslados literales l El fa- loso manchego basta el dia de hoyes censurado por el de- líio que hizo al lacayo tosilos renunciando para eso su idalguia, y hallanaiidose , 6 ajustándose con la llane;^a el dañador, y haciéndose igual con él ^ ó habilitandolQ ara que pudiera hacerle personita. Asi que, mi señor Teofilanír<^>pico ^ siryase des- reciar k unos enemigos tan pequemos , y acuérdese de lo ue á los principios le dijo el Suplementista cuando exor^ mdolo á lo nsismo á que yo lo estoy exortando aseguro ^16 de Adán acá no se ba encontrado un solo héroe , que, í haya atrevido á declarar guerra á los mosquitos porque sos animalillos están de ta! modo encastillados en su pe- uenez , que son y serán tan invencibles como invisibles. Dios guarde ^c.—Doña Victoria por los mosquitos. 554 Mi Señera DoFia Victoria por los mosquito^. Si está de Dios que nuestros moscardones , y tábano: han de subsistir á costa de nuestra sangre cedo de.ss haraganes ; la de las virgenes necias contra los que ilatan su conversión ; la del samaritano contra los écle- asticos , y contra los oyentes de los sermones &c. &c. &c. i todavía no esta vd. contento con esto , y quiere en la oca de Christo una sátira que no como quiera avergüen- B, sino que ridiculice, y haga verdaderamente risibles á )s malos predicadores , óigala... • asta aqui la pintura que hace el Salvador del hombre in- grior , esto es del corazón, y del espíritu de aquellos pre- icadores que son los menos malos; atienda vd. ahora orno los pinta en su exterior , cuando se presentan en la alie. Bcjanse ver \áice) con unos hábitos muy anchos, muy campanudos : no contentos de traerlos muy cum- 558 plidos , ellos mismos hacen ostentación de sus ensanches y de sus superfluidades, cantoneándose con pomposa va nidad, y llamando la atención de sus inchados movimien tos : en todas las concurrencias pretenden sin disimulo e asiento mas distinguido, y autorizado ; y con igual sati^ facáon se declaran pretendientes de los primeros pulpito; y de los primeros sermones : gustan mucho deque tock los que los encuentran los saluden con el mas profuiid respeto haciéndoles la cortesia hasta el suelo, y rabia porque los traten de padres maestros todos los que habla con ellos: dilatant Jilanteria sua , et magmi/icant fin brias; amant antem primos recubitus in cmns , et primi cathedras in sinagogís et salutationes inforo, et vocari a hominibus Rati. Que le parece á V. la pinturilla , señe penitente V Hasta aqui el padre Isla , á quien cita y alaba quadriilero en su numero S.*^ de las cuatro Cosas, ó cu¡ tro cabras , ó cuatro cuernos ; pero V. S. , mi señora , 2 habrá advertido quan poco saben de evangelio los sabi< del año veinte ; y que lo mejor es comprarles los papel mas que sea á peso de oro no para leerlos , sino para qu marlos , pues suelen decir que del mal el menos. Dios guarde &c.— Teo/ilantrópico. Señor Teojílantrópico, El Imparcial, y el de las cuatro cosas repiten mucl que vd. anda con un cinturon de onzas , y como vd. ] dicho de que es falso eso de las pistolas , ha sucedido q b59 ñas señoras necesitadas se han determinado á Jiaceiie un vanee cuando vd. pase por la calle del hospital de S Mi- ne! , que es bastante escusada ; se lo prevengo para qu^ pase por hay después de las oraciones. Dios guarde S^c. Doña Precaución. J^Ii Señqi^a Doña Precaución. Voladas van esas señoras si le creen una palabra al mparcial , ni al de las^coatro cosas, y créame que avan-? s mas perdido no se habrá dado desde que hay a vanees en 1 mundo: no hay, señora, en mitras q«e caer , ni mas ce-» icjue laque •áhxmhvdLcantahitvacuus mram latrone via- )r : lo peor es que desd^ que el general Ramirez en el Pi^ ir me robó el poncho , ni poncho tengo , tampoco tengo )mbrero , y por eso ando por la calle con mi capilla cala- a que me sirve de sombrero ; bastón tampoco cargo, y ígun esto las del avance se encontrarian con sayal, y mas lyal , gerga , y mas gerga, y esa tan usada que pasa ya e pasada. — Dios guarde ác— r-jE/ Teojilantrópico. Señor Teo/ilantr épico. V siempre que se ha ofrecido ha elogiado á los padres, progenitores del Imparcial provocándolo para que los nite en la religiosidad , y hombria de bien ; el Imparcial l contrario blasfema del padre de V. y lo califica por iin lal vecino &:c. de aqui resulta que si V. es malo no lo urta , sino que lo hereda; al contrario el Imparcial es un idron porque no ha heredado las iniquidades sino que las a robado por hay sin Dios , y sin conciencia para que su nage acabe en él, y para que él sea primer patriarca de )s escribanos escritores que han de poblar la tierra antes ne venga el antecristo.— Dios guarde ^c.—Doñ^ mala a la danza. 66é Mi Señora Doña mala va la danza. Para mi es un prodigio el ver co iio la libertad patrií ha hecho degenerar k algunos hijos de la virtud, jpieJa. de sus padres que han sido ejemplares en este pueblo ; e del Imparcial ya he dicho que eu San Nicolás desde ei pul pito nos leia con mucha devoción las tres horas de agonía El padre del escritor quadrilatero dirigía todas las pro cesiones y en lo que es concurir á los actos de piedad t era siempre el primero : al contrario el quadrilatero ríe co mo perro en la comedia, y dirige tan mal el teatro qu introduce en él clérigos, y frailes de cmcb.sveos y amantes de su Cornelia para burlarse del ctevo , y del puc blo como se burló iríipunemente. '¡Bribones! imementote preposítorum vestrorum! acoi daos de vuestros honrados padres , y ya que su meraori entre nosotros es en bendición no deis lugar á que dígame condemnat justus mortum vivos impíos; que los padn muertos condenan á los hijos vivos porque son unos impi( Dios guarde kc.--El Teojilmlantropico. Remitido y corrida de toros. Buenos Aires febrero 13 del82t.— En uno de los periódíc que salen en esta ciudad he leido la e.^pecie de que e padre de ^ ^sn;»' Xo! y ; yr.lndo concertado con él para defe„de pjr¿ei3os pesos m.nuales le pedí en el siguiente ano md pe, mas ¿aun el acopio de ellos que n.e presentó Lo único que h de derto en esta relación es el de Iraber yo ten.do á m, cargo la , de 7 , . h|j.o personería su pa.Ire, pero jamas 1 l^fátae d'^er Í e huS^ete con,^,.ado uno solo (1), ni recuerdo c Vos de sÜ particular .nteres hubiesen s>do n.as de tres o cuatro en te n 1 Ya lo comü el toro al Imparcial , y á polifemo; pero el toro e, ,ue í¡lalUo lJlporv I mi tiempo (\ue le serví, que fueron algunos años (2), y los démas fue- n ptitetierieiiíes á sujetos de Catamarca , Santiago del Estero, y ras ciudades del interior, de cuya admisión no podia desenten- ííse por las relaciones de comercio con que se hallaba respecto de s remitentes, y aun en estos .sobstituia el poder en procurador, g^ün estíiba en practica, y toda su incumbencia se reducia á pro- írcionar los fondos que se necesitaban , haciéndolo conmigo según trabajo invertido en cada uno, y no por contrata de año (3), que ni in siquiera lo he oído de abogado alguno de esta ciudad, respecto ; las casas que les han confiado la dirección de sus negocios jud ales, y solo sí de que era muy frecuente en la península, ó su cor- respecto de las casas de los grandes , siendo por lo demás tanta la mradez y delicadeza en el modo con q«e se coiidiicia su señor padre le podia contarse por muy singular en los de su clase (4) , y esta ■rsuacion en que nse hallo es la única que me ha movido para re- itirle esta expresión con el fin de que trate de desvanecer un cou- pto tan injurioso como equivocado. Entretanto queda de vd, atento servidor que J3. S. IVi.—ylteo Casíe^. MiSr.Dr.D ¿diexo Castes. Mi señor padre D. Ventura Castañeda era el hombre roas ene- igo de pleitos que yo he conocido en esta vida • prueba de ello es le aun esos cuatro pleitos no fueron impuestos por ¿1 , sino que tes al contrario mi señor padre fue el demandado. La primer demanda fue de mil pesos que mi padre negaba de- rlüs , y para evitar el pleito ofreció dar quiíiienícs pesos. La segunda demanda fue de setecientos pesos, y ese es pleito le dura hasta el dia de hoy, habiéndose iniciado mas ha de trein- afius. La tercera demanda fue en puntos de testamentaria , y paró en nigable y perpetua compostura. Pero hoy en Buenos Aires el dii^blo está suelto , y no hay con- ro que baste á imponer perpetuo silencio á los escribanos escrito- (2) Volvió el ioTO á ensartarlos ; pero salió amolado pur la miima zon. (Z ) Vuelve el toro á ser corneado por los editores cornudos, ( ^) Ya el toro no acomete, porque ha conocido que la ccmamenta de rsac , y de Pedro Cavia es snperior á la de todos los toros , ciervos , os , y cabrones de este mundo. res con q«e f)ios \1os esta «Bi-renrlo eñ c3sti£>b de n'uestras culpaí Dios guarde &c.— Fr. Francisco Castañeda. Señor Imparcial. Sio-üiendo vd. fos principios de la moderación , que lo cafact. riza me ha contestado que no responderá á ñus cuatro pre-u».tí mientras én mis consultas usé >ó. de odiosas persor.ahdades ; dio due tiene vd. razón , y como veo t] ufe en el numero 3 me avi.a V( que mfe preveni>a , porque mé va á embestir ; yo tatubien le prevé, ro que para embestirme tiene vd á su disposición loS cuatro cue fios de las cuatro preguntas, t que yo deseo que vd. me cornee ce las cuatro respuestas que me esta debiendo. La Exma é lllma Comentadora tiene en la punta de la lengi otras cuatro preguntas , y aguarda á que vd. 'ernb.sta para hace. Tacaneada, y plantarle la banderiüa ; embista vd. con mil diabk V no sea como los seamos, cabrones, y ciervos que no usan de cornamenta mas que para pompa , para lujo , para ostentacrou, y pa insignia del noble tributo. Responda vd., porque de lo contrario dira el publico que v se mantiene de purgantes , y que no le hacen mella los mas ehcat bomitorios Dios guarde &c. El Teúfilantropico. Señor TeofJanfrópico. Yo no se porque V. blafesma de las logias , cuando Cu d encuentra cualquier pobre todo favor , y amparo ¿ que fuera ( Imparcial si la lo^ia no se hubiese obligado á comprarle ciento, cincuenta ejemplares después que el gobierno dejó de comprarse.^ seamos pues justos , y alabemos la logia de Buenos-Ayres , aunq no tengamos el h(Mior de ser individuos de elia. Dios guarde .«i Da, Laudamt VUicmn wiqmtaüs. Mí Señora Da, Laudamt ViUcum iniquitatis. Yo señora no blasfemo de sociedad alguna con tal que e aprobada por la sociedad ; lo qje yo abomino son h s tapujos , j que en todo~ deseó que se vea luz : vamos claros aparezcan esos gistas , sepamos cual es su objeto , y si quieren enfederarnos ; \ lo demás , mi señora, cuénteme á mi por el primero, y pnnci legista. Dios goarde &c. El Teofúantr épico. Imprenta »e la Iísdi-pendenci/i. N u M. 4 2. DEL DESPERTADOR Teo -Filantrópico ÍWistico- Político ü E N o S-A Y R E S V I E R N E S " 23 D E FEBRERO DE 1821. Por justas consideraciones debidas á los respectos pú- icos j á la dignidad de este gobierno S. E. ha tenido á en prevenirme haga entender á V. que desde hoy en elante suspenda h)s periódicos que da á la prensa y abso- tamente escriba para el público, hasta tanto que sobre hbertad de imprenta se adopten las resoluciones mas nvenientes. Lo tendrá V. entendido para su cuni- imiento. — Dios guarde á V. muchos años Buenos- jrres Febrero 17 de 1821. — Juan JManuet de Luca. — Al , P. Fr. Francisco Castañeda. Ií?ual oficio se le pasó al heresiarca Imparcial , que el io pasado se erigió en profeta precursor de José 3liguel arrera el bueno; yo por el interés de que enmudeciera este fausto profeta di las gracias al señor gobernador, yobe- ící sin replica ; pero este escribano escritor no ha obede- ció fiado en la protección delafaccion federifraga que lo stiene á todo trance , y con plata en mano ; por eso es ae diriííi al señor ejobernador el oficio siguiente. 564 Excmo. Señor Gobernador. El heresiarca lmp«ma] , que copiando literalmen al apóstata Rainal , y á otros heresiaicas lia cjisenúnai mil errores dogmáticos en este infeliz pueblo, y mil cali nias notorias contra mi persona, favorecido por la logia f derimontonera que subsiste á expensas de nuestra templai za, ha desobedecido á la orden de U. E. que á él y á i nos impcnia silencio. Calle , señor y enmudezca el error, calle la ignora cia , calle la impostura , y hable la virtud , el honor, hombria de bien , y el zelo pastoral : triunfe el evangel el patriotismo verdadero, el amor al orden y prosiga ili trando á su pueblo el que se desvive por sostener la auto dad para no volver al caos de confusiones, en que D. Peíi Cavia pretende envolvernos. Espero con ansia que V. E. suspenda su veto , pí pulverizar á este pedante con mis cinco periódicos y ce fundir á todos los de la logia maldita , que abusando nuestra prudencia quiere darnos la voz por la voca de e ganso despreciable que contra el torrente de la opinión p tende ser nuestro oráculo. — Dios guarde &c. A esto contesto su Exa. que en el acto pondría ren dio, y me hizo el honor de leerme el oficio que paso al I parcial , previniéndole que se abstuviese de dar al ¡ blico sus números. Santas y devotas meditaciones del Teo filantrópico Señor y Dios altísimo : todo fuera de vos es vani< 565 mentira; nada baj sin vos que sea sólido, nada que sea nito, nada que sea verdadero ; la libertad sin vos es una «clavitud , la igualdad es unainsubordinacion , y la in- ependencia es carecer de ley para oprimir arbitrariamen- i al pobre , al menesteroso , y á todo el que fuera de las irtudes no tiene otros protectores y padrinos. Al contrario el coiitar con vos , el obedecer tus pre- eptos, meditar tus leyes, y sujetarnos á tu voluntad san- ísima, esa es la libertad á que hemos sido llamados ios ristianos: ecce ad libertatem vocati estís: esta es la liber- ad que nos dejó Cristo cuando al despedirse de nosotros os dijo : paccm relinquo vobis, pacem ineam do vobis non ícui mundus dat ego do vobis : yo os dejo la paz, yo os oy la paz , pero no es la paz que ofrece el mundo. El mundo está fundado en lo maligno, y por eso abu- ando de los términos hace las mismas promesas, y sin ontar con Dios para nada nos ofrecé lo mismo que el hi- [) de Dios nos ha ofrecido en su evangelio ; pero el mun- o no puede dar lo que no tiene ; el mundo es esclavo de a ambición, es esclavo de la codicia , es esclavo de la so- »ervia , es esclavo de la vanidad , y por último no está in- órmado con el espíritu de Dios , en el cual consiste la li- )ertad ubi spiritus Dei ibi libertas. Verdad es , señor , que los idólatras , los cismáticos , os hereges , y aun los pérfidos judios han logrado consti- uirse , y en varias épocas han logrado ya mas ya menos libertad, ya mas ya menos igualdad , ya mas ya menos in- iependencia ; pero ios gentiles , los cismáticos , los here- 566 ges, y aun los pérfidos jndios á fulta de tu espíritu efec tivo , han sido informados de tu espíritu afectivo, el cua ha suplido muy bien la falta de espíritu verdadero; a contrario los incrédulos carecen de espíritu de Dios, y soi los verdaderos aníe-critítos que van enfederando ai linag humano, y precipitándolo en una anarquía universal par que se levante en masa contra onine id, qitod dicitur Dem contra todo lo que pueda decir orden á Dios ; contra t culto, contra los conventos, contra las capillas, contraía cruces , contra la predicación , contra los ministros di santuario: luego los filósofos incrédulos son la peste d la república , y los pseudo-profetas precursores del antt cristo de quienes dice ei evangelio que se han de levantí en los últimos tiempos, y que seducirán á muchos : in m vissimís diebus surgent pseiido profeiw , et virí loquenti mendacia , et seducerd multas. No hay pues, señor, mas esperanza que en el cler venerable , ni el clero tiene mas arma que tu divina pah bra en la cual confia ; tu clero, señor, es de lo libre qii hay en el linage humano , y cuanto mas desnudo tanto < mas libre, porque tanto mas se parece á aquel que desni do, y sin camisa encantó, y libertó al mundo desde la ci tedra de la cruz. Alerta, alerta, clero venerable, la superchería esl conocida , son unos cobardes , que solo cuentan con nue; tro descuido ; in chamo , et frceno maxillas eorum con, tringe; con las riendas de la disciplina eclesiástica , y ce el freno de la autoridad contened á esos tunantes : junta 567 jestra grey, presentadla desarmada en la plaza pública, que concurran los incrédulos ; entonces se verá que soo uy pocos , muy pobres , muy viles , muy bajos, y muy ignos de la execración pública. Señor Teo-/itantr épico. Buenos Aires 15 de febrero de 1821.— Padre y señor 3 mi mas justo aprecio: el 22 del pasado escribí una larga irta á V. Icón motivo de haber comprado algunos de is papeles, expecialmente el num. 10 del Paralipómenon, jyo asunto principal h el teatro, apunté la noticia de gunas piezas impías , con el fm de que Vd. pudiese iticar, o exclarecer el asunto, y al mismo tiempo acón- jar el remedio: concluida pues, no he tenido lugar de >nería en limpio; y adeoms, la guerra de papeks que han declarado cuatro locos , no puede menos de llenar í licrror , y hacer temer las resultas ; pues al fin no sería ;p?mo el triunfo de la iniquidad después de lo que hemos sto, Erta es una lección que han aprendido los monte- deaoos de los godos de Cádiz, que socolor de libertad m abusado infamemente de la prensa. Parece que la itoridad sanciona con su silencio la impiedad, la desver- lienza y la calumnia: no puedo comprehender como el ho- n es uno de los derechos del ciudadano , cuando se con- ent^ el publicar libelos infamatorios , cosa contraria al screto de libertad de imprenta. Mientras dure este des- den , no esta segura la estimación del mejor ciudadano; ues la malicia de tal modo embrolla ^ que quasi no puede I 568 distinguirse la verdad de ia mentira : una prueba de eüo es el Tsunto de Nevares y Saünas ; á vista de sus impreso» vaya vd. i conocer cual de los dos es mas embustero.- . Y á qué conduce tanta alganwia'J Mi sospecha es que : dar cumolimiento á la orden reservada. Este concepto for mo de los autores de la federación, y de los corrompeüore de la opinión pública , y las buenas costumbres -Li od. á la religión , y á nuestra patria, se ha manitestado en tod su furor. En el num.9 Je/ Imparcial , se habla del pr ximo congreso , de aprobar la federación , y que e estad no se constituya , sino que todo sea prov,sono. Espen los diputados de Lima , de Quito y Santa U para tan gn ve asunto, cuando ellos lleguen a constituirse , me pare, el proyecto mas malicioso de ui>a cabeza uitngante.- Pero Vd sabrk reflexionarlo mejor , é ilustrar este pun tan interesante , para evitar los males que puedan seguir. Lo mismo digo respecto á la religión : estoy v.endo que hablan mil desatinos con mucha formalidad ; lo que lej de contribuir á la ilustración parece que se trata de co vertirnos en topos. No pongo duda que todos los hornb, de bien tributan un justo homenage al patriótico zelo V R á quien se debe el conocimiento de tantas verdac sublimes de nuestra religión , como también la ma.nfesi cion de tantos cdmenes , que ocultaba bajo la sombra . misterio el interés particular. No es extraño, no que i bien nuestros émulos y manifiesten su rencor por todos medios posibles. Ademas de la indecencia de esos pai lo.es fastidiosos , se publicó en el teatro el jueves 8 . 569 orriente la tragedia Aristodemo , la cual se dice ser com- osicion de nn habitante de esta ciudad , cuando es un Dbo hecho á Voltaire por un español : lo mas gracioso es ue el original que se titula El fanatismo ^ Jo tradujo el acetero Velez el año pasado , y no se le permitió publicar or ofensiva á la religión. Lo qüe no consiguió éste, ha onseguido aquel. El argumento es una recomendación e los reyes , y una pifia formal á los sacerdotes, á la re- gión , y varias ceremonias de la iglesia ; todo en persona e los sacerdotes de Júpiter. Dos años ha que se trató e publicarla, y fue delatada al señor provisor, el cual abiendo dado parte al gobierno supremo , remitió la re- ision al canónigo Belgrano , esta no acomodó porque or- eoaba quitar todo lo implo : ahora se representa sin pa- irse en pelillos , y salen embrollando con un fárrago de lentiras ; y lo bueno es que se repite el domingo, y aun I original de Voltaire se publicará sin duda , pues está laro el furor de la venganza : á fin de que pueda formar Iguna idea incluyo el adjunto villete que me tocó ee la 3 partición. Esto va como de priesa , y escrito á ratos ; mas sír mbargo, la verdadera estimación que le profeso me iii^ Qce á copiar aqui una critica qne habia formado : ella no uede ofenderle ; pues V. sabe que la amistad es fran - a é ingenua. Dos cosas reparo en sus números. Cuando V. ha- la de los padres, ó su estado religioso, pierde aquella fiergia encantadora que me arrebata en los demás puntos. 570 Esto sera efecto de Va pasión natural a la profesión qoe s< lia abrazado. El remedio es ímú\ , y está en sn mano. L celebración de un concilio nacional sería el mejor medi< de arreglar todo lo perteneciente a las ordenes religiosas y evitar toda disputa. V. Ío ha indicado , y yo quisier cuanto antes se realizase. Reparo también que V. inculca mucho sobre I santijicacion del Domingo, Ya sé que no se hizo para be latines , comedias , circos, paseos jaranas ^ c; pero tan bien sé que ninguno de los demás dias se ha hecho expn sámente para diversiones; convengo que el domingo, y U dias de precepto debe cesar todo trabajo , y tributarse i eterno los cultos que le son debidos : Pt ro su magestad s< lo dice en su mandamiento santijicarús íasjiestas: la igl sia solo manda que se oiga misa entera í/ no se trabaje s necesidad, (Esto es lo que se nos ha enseñado.) No hí pues el precepto de sermón , lección , ni oración ment£ ¿A que fin entonces inculcar tanto sobre que es un dia sa to por mañana, tarde, y nocheí A que fin acriminar un el inocente desahogo de un paseol ^.Cual será la dulz ra y suavidad que hallará el hombre de la observancia , la divina ley , si después de trabajar toda la semana, pa mantener sus oidigaciones , el dia de fiesta debe esl oyendo misas, desde que se levanta hasta el fin de la ni ñaña, y después emplear la tarde, y la noche en oir plá cas, en la lección , y en la oración mental I Y al dia I guiente vuelva á encorbarse bajo el peso del trabajo, vm I va á regar la tierra con su sudor , hasta que llegando oí 571 de fiesta descanse oyesi do misas, pláticas, leccioiíes &. "I a es una teoría absolutaniente impracticable , es íoücIií» gir, y es presentar odiosa nuestra religioü. Pero ello que para no oir misa hay mil pretextos autorizados, a trabajar lo mismo. Me acuerdo que el padre Pcirra luita) en su explicación de la doctrina cristiana dice : í los panaderos pueden trabajar el dsa de fiesta , por- * no es regular que nos condenen d comer pan duro.''' es si tan frivolo pretexto es bastante % cuanto mas io se- miies de razones que pudiera alegar! ,, Jfo está obíi^ lo el intendente de policía emplear dos horas en ora- 'i'^ dice el Abad dé Bellegarde. Y con efecto primé- is la obligación que la devoción./^ Los mismos sácer- es , los mismos religiosos |, no han disfrutado y disfru- el di a de fiesta del paseo , de la comedía ^ del circo , y íolatina'l i Pues por que la ley de Dios es tan estrecha a solos los americanos t ¿Por que tanto echarnos en a las diversiones públicas ! |, Por que agraviarnos pro- néndonos por modelo á loshereges? Pues acaso el que )s sean tan austeros probará la mejor observancia de la ina ley ? |, Ni quien es capaz de persuadirse la pracíi- de ellos tan estricta como Y. ha indicado I Es cier- que en Londres no hay teatros ni circos e! domingo: y bien , y como lo santifican ? Como hombres Ubres , e Vol taire en sus cartas ; va á la iglesia el que quiere y :]ue no á la taberna , y á las casas de prostitución Ni sde ser otra cosa como lo acredita la experiencia en cual- lera pueblo , en cualquiera viílage donde no hay teatros circos. Y que diré de Romal |, No hay en ella ocho tros ? ¿ No se usan en el carnabal que dura desde jcua de natividad hasta pascua de reyes í |, No hay al- aos dias de fiesta en este periodo de tiempo í i No se ste á ellos de máscara, y mezclados en las luníítcis los [libres con las mugeres'l Y mientras no se repara en E 572 este escándalo , que critica Constan tini , se consiente en teatro cantar las operas hombres castrados , por él vie escrúpulo de que no se rosen los dos sexos ! Se consien el co'.nprar las criaturas inocentes para tan indigna éi humana ejecución! Nada de esto se vé entre nosotros ; Y. aprieta tanto que nos hace echar tanta lengua. No , padre y señor ; no me parece esto conforme á religión' ni á la patria: sirvase V. reflexionarlo ; y dar hmar á que nuestros enemigos , y nuestros émul hallen un pretexto plausible par^^ herir nuestro honor c su natural malicia, envidia y desver^^üenza. He molestado \a bastante á V. : espero tenga pi senté lo que dije en mi último , y también que mi amor zt\o por la causa de mi patria no es igual á mi talento : necesario disimule con bondad los yerros en que haya ] curido. Crea V. que le estimo con voluntad verdaí ra, y que sentiré con toda el alma que triuníando el c men , se a[)ague para nosotros la luz de sus apreciables critos. Nó vuelvan ya aquellos dias de obscuridad y tin blas , en que embrollados por indecentes guzeteros . a fundíamos á los hombres de bien y de honor, con un - pitan de vandoleros. Remitiré esta con quien pueda : el sobresalto que noté ia iiltima vez que estuve á verte , me da que pens y yo trato de no incomodarle. Frotexto á V. los sentimientos mas sinceros de estimación y respeto. Su compatriota y servidor Q, S. M..— >S'. A. M, Contestación. Muy señor mió: empezando por donde vd. acaba carta debo decir que cuando vd. níe favoreció con su ü ma visita lo despedi á vd. desde la puerta , porque el p fesor de lenguas Virgil acababa de esparse de su prisi 573 abia entrado á mi celda á pedir consejo ; lá sorpresa í V(i. advirtió en mi , á pesar de rni disimulo , era pro- ida del deseo qne jo tenia de evitarle á mi ahijado e resalto de que vd. lo viese ; pues annque para miera iferente por la satisfacción que tengo de sn íiombria de [), pero para él no, porque no conoce a vd. La carta á que vd. hace referencia está con otros pa- Bs interesantes archivada en el convento de la Obser- cia , á donde tiempos ha que no voy, porque el reve- (ío provincial firme siempre en segundar las ¡deas, y nes de los federales nada ha dejado por intentar pan srme como me tiene expulso de mi celda, y asi habré sstar hasta que nuestra república acabe de entonarse, 1 gobierno pueda atender al remedio no solo de Jos ndes desórdenes , sino también de los pequeños , cual ni injusta j y escandolosa persecución. La reforma del teatro, amigo mió, no es asunto pe- ño , sino gravisioío , y por desgracia está colocado en lumero de ios asuntos minulisimos ; el teatro es la ge- ia expresión , y el argumento mas demostrativo de la lizacion de un pais • y habiendo llegado nosotros en el veinte al estado miserable de no podernos comparar los tapes de misiones , me parece á raí que en vez de icos mas bien debíamos proveernos de padres misione- para que dándose prisa para ello procurasen enseñarla riña cristiana á tantos tunantes cuantos ha producido ecada anterior, entre los cuales hay niuchos condeco- 3s con la laureola de escritores públicos. En Grecia , en Roma , y en todas las naciones cultas poetas, y los comediantes eran por lo común sacerdo- y las comedias eran una quinta esencia de la teo , lo mas sublime de la mitologia , y lo mas profundo os misterios genti lieos. En España cuando era ya cristiana los sacerdotes por 574 mochos años dirigieron el teatro , y á ellos se deben l( aVitos sacramentales, ¡as comedias de Solis , las de Sidn nio, y las de Calderón de la Barca, las piezas de Gungor las de Torres , Yillaroel &c. , las representaciones de Inés de la Cruz; de la lega motilona de Marchena , y otr; poesías que hacen honor á ios siglos en que fueron con puestas. Mi parecer sobre este particnlar es que si en Su< / Ariíérica queremos reformar el teatro exhortemos á los ii dividnosdel venerable clero secular, á que compongí algunas docenas de comedias para que sirvan deejempl ji nuestros jóvenes para que en la edad venidera puc! fíorecea nuestro ttatro . y correí>;ir quizá el teatro europe entre los seculares yo no sé que se encuentre uno solo c paz de encargarse de semejante comisión; todos, tod como Velez son copistas , y copistas de los franceses, cu; genio, y lenguage es diferentísimo del genio, y lengua, hispano americano , é ibero colombiano. Ya veo que estas son expresiones de poco vivir m xime cuando es un dogma ya entre los salvages , que 1 eclesiásticos somos incapaces de dar golpe en vola en na de lo que pertenece á politica, á historia, á poésia , y á i demás humanidades ; pues lo dicho dicho ; y me ofrezcc probarlo sobre una cuartillaen medio de la plaza ; í salir de mi órden franciscaija se podia encargar este asui al II. Fr. Pedro Luis Pachoco , cuya erudición sagrada profana es a "ionibrosa , y no menos fácil para producii en todo género de versos ; a! muy II. Fr. Cayetano ílod guez , cuya naturalidad en el metro es inimitable ; al m 11. Fr. Juan Soto , que en prosa y verso es igual mer conceptuoso; al M. R.Fr. Jium Antonio Acevedo, que en serio, como en lo jocoso, y satírico ha sido siempre tan ce brado ; y aunque nuestro M. II. P. Fr. Pedro Nola^ Montero , es ya octogenario , mautiene aun en esta ed 57'b tal viveza de ánimo, y entereza de razón que pudiera muy bien componernos uií par de tragedias para ser el Sófocles franciscano de Saú-Amévicd: Sófocles tisque ad uliifAam sene ct ate m ira ge días fecit. Lo mismo digo de las demás órdenes religiosas , y aun no faltarían entré lás madres catalinas , y capuchinas muchas que como Sor Inés de la Cruz, 6 como la lega de Marchena se animasen á propender á ía necesaria refor- ma del teatro americano auxiliando al venerable clero secular en tan loable empeño. Me hace V. unasería reconvención sobre el empeño de que se g-uarde eJ Domingo por mañana tarde, y noche , pero no advierte, que esa ley del Domingo y las demás leyes las impuso el Paralipónienon en un sueño , y en otro sueño fueron repetidas por la excma. , é iüma. Comentadora de los^ cuatro periodistas, y á nadie , sino á V. veo yo que asusten las leyes soñadas, Pero no obstante; supongamos que Sud-America aburrida de tantos, y ta'n diferentes patriotismos que la han consumid p;, y acabado los recogiese todos en un alambique para sacar de todos ellos un extracto, y que la quinta esencia de iodos los paíriotisraos fuese el empeño de celebrar el Domingo por mañana tarde, y. noche empleándolo no mí^s , que en meditar la ley de Dios que es tan larga como encantadora , y suavísima ; en ese caso digole á V. que ya sería preciso suplicarle á Dios que no hiciera tantos milagrosa favor nuestro ; y esto le parece á V. que es nada? éntre la devoción en los pueblos , y ya nos tiene V. á todos constiíuidos bajo la higuera , y ia parra , quit^ro decir á la sombra, y bajo los auspicios de nuestros pastores, á quienes hasta hoy hemos despreciado como inútiles. Con mucha gracia me previene V, que el ímparcial en su respuesta á las preguntas ó cuestioites del gacetero de ios miércoles pone problemática la federación , sin advertir que el editor de ese periódico todo él es problemáti- co para salir siempre parado excepto cuando cae de faloudres ; sus respues- tas son parecidas á los antiguos oráculos ; y asi verá V. que a la primera pre- gunta sobre las facultades del congreso , responde que sus facultades seráa las que los pueblos íe diereru PASAGE AL CASO. Habia en Buenos-Ayres urí negro llamado íio Vicente que se preciaba de buen contador ; sucedió pues qiiejotrso neggo, le higo §s$a pre^nta : (/mig'n 57Ó Viyente ¿mire y mué CKantu so '? Am:g-o Vicente ¿Mi! y mil cufíntoB son Tío Vicente empezó á morderse ios labios , mir^r al cielo , coscarse un rato y después dijo con mucha prosopopeya: mire y fnire pur hay ; y pvr ha sarvo yerro son dnm'i re : mil y mí] por hfry por hay, salvo yerro, son dos itiif ; fefitoncese! compañero todo ásorribraflo ie dijo; hombe, Viyente, nté é tibtiiol hombre Vicente V. sin duda es ádivino! Asi hay iluichos que ó llenan el papel con adiviíianzas , ó con traslados literales, ó con disparar por esos trigales de Dios para dejarnos tiritando. Insiste V. en que debo reformar la pasión a fa'/or de los padres j y con- tenerme en la recomendación de los eclesiásticos ; pero no advierte Vd. que empezando por el señor provisor , y siguiendo por mi reverendo provincial no he dejado á nrii misma órdett ¿no lile ha visto quejarme generalmente del clero argentino acriminándolo á cada pnso de demasiado amoroso? No ha í| visto que ni á mi mismo me perdono , y qüe confesando mi fragilidad en esa ¡ parte he dicho ya y repetido Pido por lo que á mí toca A Dios y al pueblo perdón No mas no mas compasión Con los hermanos de boca. &c.? En orden á los perdularios que han formado escuadrón para pulverizar- me ellos son los que se han héchó polvadera , y aunque la tormenta toda se ha desecho en granizo , pero el público se ha convencido ya que los tinteri- llos son unas nuves sin agüa , ó unos árboles de otoño totalmente infructuo*. ?os, y no es pequeña ganancia el que el pueblo los haya conocido para que 10 vuelvan otra vez á enfederarlo. No deje V. de favorecerme con sos vi si- as, y aunque unaú otra vez observe en mí alguna sorpresa, persuádase que es )or efecto de algún paso tierno , y no por defecto de la fina voluntad con que oy y seré siempre su mas afectísimo seguro servidor Q. S. M. B. S¿ Teo- UantrópidOi Señor Teó- filantrópico. Yo desdé luego había creido que estos federales que nos enfed eran n?. ran algunos emponchados de mala muerte; pero quite V. allá, y créame ue tienen su botí» fuerte, como cualquier hijo de vecino ; comen , beben , iven , y andan entre nosotros con la satisfacción dcí mundo; ocupan tara- iela püesíos y empleos de rango , y en fin son como la de mas gente en tér- liüos que ni eljdemonie q-ue los distinga de k gente. 577 To , señor, no soy gente , y eso me lia valido ej ImUmgo que acaba Je bacer; estoy as^regada á una familia y por mis .«ervicios , que no son pe-.. Rueños, como el pan , y tengo na rincón ; sucedió pues , que dias pasados '.oncorrieron unos cabalferos, y traíaiidose largamente de que V. y sus coes- nifores hacían un daño incalculable ; dije yo entonces tate^y puse tamaftas >idos. como se suele decir En e.sto el mas cosidecorado dijo| no nos paremos en buscar sugeto dpc^ o que coiiteste á los cinco periódicos , lo que bemos de buscar es un hom- )re tesonero que insista en escribir contra ellos , y que venga 6 no venga les litra mil horrores , para esto no hay que parar en plata , y tengamos cuidadq le'iepartir iiúmeros por la campaña , y por todas las provincias. Oyendo yo esto dije: que me mateo si todas estos no son federales ; que ne maten si los periódicos que han salido contra el Despertador y socios no ion costeados por ías cajas ; que me maten, . , . . .en fin tantas veces repetí >1 que me maten que yo estoy muerta de miedo, y no sé en que parará esto, jorque ya cuantos veo de bota fuerte me parecen federales. Dios guarde kc. Da, Ojo alerta,, Mi señora Da. Ojo alerta,, Como no fueron mas que dos los que pagaron el pato , fuerza ¡es que los }UÍnientos ó mas que quedaron para semiija broten , nasean , y crescan basta jue llegue el tiempo de ía siega , para entonces dése V. por convidada paru :} locro y masamorra con leche. Dios guarde &c. El Teo-^lantrdpico, Seriar Teojilantropico^ Supuesto que V, nos ha dedicado sus tareas querérnoslas iriafronas que V, lea de una constancia á toda prueba , de modo que niügim obstáculo, ningu- la fatiga pueda jamás empecerlo; queremos, que su zelo no conozca janiás entitudes, nj peligros, V. á pesar de los cliistes , y diatribas contra los libertinos debe esmerar- le en manifestar grandes sentimientos de religión exprimiéndolos en los tér^ uinos mas tiernos, y mas enérgicos, porque siendo V. deudor á todos debe lablar el ienguage de todos para ser guia mo sólo de los imf^os^ é ignorajií^s iino también de los piadosos , y discretos. Si los tintillos blaij^feniau contra V. para eso las maíronas If? bendicen, ^ celebran por su prudencia , por su benignidad, por sq moderación, por iu dulzura , por su grande aplicación á limpiar la tierra de carafas , por sii unor ai orden , y á las personas virtuosas, en una palabra las maíraues están convencidas de que V. lejos de ser de un aBimo cruel antes al conírario está loíado de una índole dulce , benigna , y moderada , y que todas estas cua- idades están ^acompariadas de un juicio reflexivo, y prudente. Con razón dijo un sabio mos5ge benedictino del siglo pasado que e!| lo3 3S(Criíores no pocas veces suele ser sinceridrtd lo que parece arrogancia, ó hi- pocresía lo que parece modestia ; coañeso que esto tiene sus limites, y ^ae nunca se ba de esplicar la coníianza con voces que signifiquen insolencia; pe- ro esta demasía , como dice este mismo ?abio, no cabe en entendimientos no- bles sino qne antes es propio de los ruilos, en quienes la vaíen-ja de la u-^ muestra la flaqueza de la razón , asi coaio procede de debilidad del cerebro la violencia de! frenesi. A veces, dice este mismo sabio beadictíno, es jasto , y necesario que un escritor ataque con algo de aparente arrogancia los desordenes que irii- puona cuando estos han logrado e! favor de! vulgo : porque el numero inti- RÍÍo de lüs necios no conoce la razón sino por la pompa con que se viste \ por otra paite la desnudez de la verdad suele reputarla por po- breza de discurso; la moderación del qüe arguye no es para el vulgo fla- queza del argumento, y al contrario la osadía orguüosa es para los ignorantes ün íía-ior seo-uro de la vesítv^ja , porque en el animo de los simples la ostenta- ción en los libros trabe el mismo efecto que la intrepidez, y vocmglena de las aulas. Asi que señor mió , enristre , y avance seguro de que los males , y vi- cios conírabidos en diez anos no ios hemos de curar con p-^ííos calientes , si- no con cauterios, y colirios que bagan levantar el grito a proporción del chi- chon ; y lagrimas á proporción del efecto que hagan en nuestros ojos en- fermos, ^ , , -.T ^ r ■ Tiempo vendrá , en que podra V. usar con toda saítsñiccion de ese su ' genio alhagueño y complaciente , y entonces se desengañará el mundo de I qae no lo decía vd. por tanto. Dios guarde &:c, — Doña De.^pues será otra cosa, ' Mi Señora Doña Despves será otra cosa. Los enfermos del ano veinte no tienen espera , y con decir que su in- tención era buena, ó que las desgracias han sucedido fuera de su intención ya les parece que están sanos, y salvos como sino hubiesen quebrado un plato; al contrario yo soy de parecer que sino procuran avergonzarse, y abocbonarse poco ni mucho ; nos volverán á enfederar con la sati^-faccioti del mundo: el espíritu de rebelión y apostasia es el mas fatal, el mas omi- noso , y funesto de cuantos pueden agitar á una república ; y aun cuando le expulsan vuelve , y vuelve á venir, de modo que solo á fuerza de repetido! 'c'>njuros, y de mucho tiempo gaUado en execraciones podrán atajarse sus ^ idas y vsniclñs. ; Ño obstante, yo siempre procuro ¡r y venir, y no rae regará V. S. qut , muchas veces amaino poniendo entre col y col, lechuga, para que todo nt se vuelva arrancar yuyos. ' Dios guarde kc.—El Teofilantrbprco. ' AVISO AL PUBLICO. Bebiendo uniformarse á la mayor brevedad la tropa de la compañia d« policía se noticia á los señores comerciantes que quieran hacer propuestas pa ffa los vestuarios hechos que sean necesarios , en inteligencia que su ¡mport< ,será pago a dinero de cootadó ; dichas propuesta se reciben en la oficií.a d< fpolicia y en casa del señor regidor juez D. Domingo Achavat. i ■ IMPRENTA DE LA INDEPENDENCIA. . DEL DESPERTADOR Teo-Fílantropico Místico-Político BUENOS-ÁYRES LUNES 26 DE FEBRERO DE i82i. Ihertacion apólogctica contra los que opinan que mis periódico son lihéíos infamatorios. La libertad de imprenta por el espacio de diez años nos ha iftido de escritores saparrastrosos, que haciendo de ella ramo de )mercio han corrompido la opinión pública hasta el extremo de ' iVolver á este pueblo en el espíritu vertiginoso que lo redujo á la 3rtentosa degradación en que todos lo hemos visto en el año veinte; ¡pirita verdaderamente pitónico del que á pasos muy lentos va con- deciendo. Cinco periódicos semanales se dan al público, en los que como , i otros tantos braseros se están quemando las entrañas, y el higatío . e! pez de Tobias, para que con su humo se ahuyenten los siete de- lonios que por obcesion , 6 posesión afligen á la hermosa Sara, ^ üí'ero decir á la indita , á la incomparable , y por muchos titylos ' loriosa capital de Buenos-Ayres. Primero pensé dar al público un periódico intitulado el . Mo- itor macarrónico mistico-potítico ; con ánimo de ridiculi/ar la edantería de los qué sin conocimiento de causa se avanzan á U-AÍ.ir nagistral mente sobre materias que no entienden ; pero de ]nuA imá abandone éste asunto , lemiénclo que para desempeñarlo me 580 , ^ . I había de explicar con demasiada vehemencia, y acrimonia Después pensé dar al público otro periófiico cuyo título er; este : El Citador , o Payaso de todos los periodistas que fueron son y serán ; para este efecto recorrí con solicitud infatigable todosj nuestros periódicos , y encontré materiales para formar una encielo pedia entera de errores, contradicciones, falsos principios, calurruiia! contra personages caídos , adulaciones prodigadas é indicentes exál lados en lo furioso de un motin , sarcasmos contra el clero, invecti vas contra la religión , y tanta baraúnda de proyetos acreos , que me vi sumergido en un abismo sin fondo, y desistí de la empresa poi no murmurar hasta caerme muerto. Juzgué pues mas á propósito dar un periódico , cuyo íitclc fuese Ramón Yegua ^ Juan Rana ^ Tirtea fuera y Gerundk solfeador de cuanto sicofanta se presentare en las tablas de la re- volución americana para que Dios nos libre de tantos duendes, fantasmas, vanpirosy de otros inocentisimas criaturas, que no tie- nen mas mano para daíiarnos que lasque Jiosotros les daynpsi^ este asunto me pareció el preferible, porque en él perdonándolas he- chas, y dejando en su buen noirbrea los malhechores, solo amenaza- ba á los sicofantas futuros que se animasen ¿ presentarse en el teatro. Pero como este titulo aunque tan moderado no deja de ser sa- tírico, determiné por último dar á hiz un periódico, cuya portada fiiese El Despertador Teo filantrópico místico político, y para no alarmar á mis coescritores lo dedique á las matronas argentinas, ; y por mano de ellas á todas las matronas que pueblaií ho^^^ ja j^z^de la tierra, y á las qué la poblarán en los futuros siglos. ' Pero yo no sé si por zelos, ó por la envidia, que es tan natural en los varones cuando interviene el bello sexo, lo cierto es que me ,he visto perseguido en la honra, en la hacienda, en la persona ,. y hasta en el nombre, porque no sé corno diablos los varones han 'averiguado que el defensor de jas matronas era nada n)qnos/, que el 5SÍ Castañeda, y han insisíkló en ello hástá <\\íq Irán salido con la ¡Mis impugnadores aumentándose dieron motivo á que oíros i<^iosos movidos de compasión se pusiesen de mi parte , y il<^ga- )S á componer el numero de cinco, y á quienes con verdad po- iramos \\ám= cribir cartas al gusto, y sabor del ímparcial; Ítem este mismo capora de tinterillos con el pretexto de chairo com^ , imprimió mil cosa que no están escritas , y después como gran cobachuelista procur que ei gobierno le sacase un ojo para que al padre Castañeda, i TeoBlantrópico, al Guachi , al Suplementista , al Paralipómenon , á la Comentad(»ra les sacasen los dos ojos. l Válgame Dios por tintilleros, y que dura tienen la condicioi bien dijo el que dijo que estos Zoilos eran unos constantísimos n confesadores 'de su propia ignorancia; ignoranliw sua^ comtanti slmi inconf esores : conñeso (jue varias veces Ue procurado invesi gar la razón de esta sin razón , y cansándome en vano solo me 1 ocurrido ío que dice San Agustin cuando meditando sobre sus de órdenes, y locuras en que habia prorrumpido cuando el era tiniei lio dice : Unde hoc nisí á superbia , et vanitate vitw f i de doní dimanaban estas mis licenciosidades, sino déla soberviay vanidad de mi vida ? §. 2. Pero lo que asombra es qiíe estos ancho-piíecos rato gatos , 1 biendose destemplado tanto contra el padre Castañeda que los ar cuanto ellos no son capaces de imaginarlo, no obstante !e hacen al f dre un cargo, y cargo principal que consiste en que el padre responde como un santo", sino como ellos que son unos cachafao sin advertir que la fortuna de un loco es dar con otro , y que c esta fortuna han sido favorecidos los que abusando de nuestro d 583 lido , y paciencia nos han enfederado como Dios lo sabe, y todos han vistb. Cuando salió el Gauchi-politico á la luz del mundo repararqn , I el último dictado de ese buen hombre, y al ver que §n lugar tie jtifar, se llamaba Putirepublicador , se lleuaroq de t^nto escándalo le no dejaban quieto al gobernador Borrego para que proscribiesa Gaucíii ; porque se apellidaba con la mala palabra sin advertir le ellos mas bien debifin ser los proscriptos por sus malas obras, é jquas federaciones. Cuando fue preciso llamar cornudo á un hombre por la defen- que hacia de las escoriaciones, y quilombos i Jesús , y cuanto e sn escándalo ! Se empeñaron en que la palabra cornudo pre- samente habia de ser relativa , y ofensiva de una señora , que fiaj íá donde se estaba con todo su honor á salvo ; porqne ^ii efecto palabra cornudo se aplica á Moyses que siendo amigo de Dios , legislador sagrado es también el primer hombre á quien sele ila- ó cornudo; etfdcies ejus erat cornuta ; sin que su mujer Séfora íjase de ser una matrona muy honrada mejorando la presente. , . Jamas es pintado Moyses sin cuernos ; esa es su divisa prin- pal, y caracteristica; pero quizá dirán los tinterillos que esos cuer- )S de Moyses eran honoríficos, pero que los cuernos ignominiosos ;ben ser precisamente relativos ; digo que no, porque tí-anslaticiíi- ente la voz cornudo puede muy bien aplicarse a cuaíesquier h,qra- e soltero que dé en la mania de administrar por dos reales un lilombo , ó defender gratis, et amore todos los quilombos como ha hecho el venerable Imparcial á vista , y paciencia de este pue- santo. § 3». 1 ~ Los palos dados, y la legitim^ usurpada á la gaujcha pordrqsera- tiijada del R. provincial es cesa que do merece la pena pues coosta 584 ^ que todo fué manejo subterráneo que si vio lakiz del dia no fue mé\ que por la precisión en que se vio el gobierno sustituto de sincerarse para con el público cuando vi« frustrado ei golpe de mano, que ibau dar seducido por los federales que siendo como son de genere per- missorum quieren no obstante dar la voz, y la dan confiados en nues- tra generosidad , y franqueza imponderable, que seguramentej carece de ejemplar, máxime después del bofetón crnei , y macizói que nos han dado á titulo de hermanos, con quienes no es licito pelear, aunque, vengan como vinieron á matarnos, enterrarnos, y heredarnos. Lo de que el provincial montevideano le ha dado al padre Castañeda, todos los honores que tiene es tan falso como todo le demás, y antes al contraria es cierto que ese sombrero grande con que su paternidad anda luciendo se lo regaló el padre Castañeda! y el reverendo provincial no podrá mostrar que le haya regalado a padre Castañeda una hilacha fuera de las hilachas que salieron er gaceta para poner de trapillo á este padre porteño , que está en ut continuo sobre salto , y lo estará mientras estemos por todas parte rodeados de los hermanos federales. 1 Lo de los estatutos de Barcelona son cosas alia de Barcelona , ; 1 pretextos traidos á lazo de la zuidad de España para cumplir la ót den secreta , y los no menos tratados secretos de Tilsit sugerido en la Liorna de Montevideo , abortados en el pilar , y publicado en la imprenta de la Independencia para desengaño de los bobines que han dado en dormir mas que los siete durmientes , que no deí pertarán hasta el dia del juicio por la tarde. Vn carí'-o solo es ei temible , y el que tarde ó temprano deb , 585 abar con los escritores , y fon sus eseriíos porque oo solo el rito tribunal de la inf|uisioioii tan respetado eu Sud-América 10 también el elanslro pleno de sabiondos son de sentir q«e la' ira no debe jamas ser permitida entre los humanos; Ítem dicen ¡señorías, y dicen muy bien que los escritores públicos na deben car la v,da privada . ni tocar á nadie el t,m turum tmn tum , llamar a un magistrado monsicur Lmmn, ni tratar de ladrones, rmdores nada menos que á todo „n congreso nacional , y á todo^ poder ejecutivo , y jefes generales de la nación na solo en <.e- al smo md.bidualmente eorao lo hizo el doctísimo , y, espirit.m- 310 joven de cortas observaciones , y un célebre gazetero de los ■rpoles, a qu.en para esas, y otras venialidadea bonificaba el i.s.mo gob.erno con dos mil pesitos, y ainda maisque no es nada, leí ojo ; Item d.cen sus señorías que los cinco periódicos son :o libelos uifamaforios semanales.c«(rtr8;Uuos héroes que habien- ; postrado de hinojos ante unas gauchas ahorcajadas no deben tddados, ni tiznados inequivocabjemente , sino antes bien evál- ■s por su humildad k los empleos, á que no los llama el voto pü- Este.cargp se compone por lo visto , de fres cuernos , aunque regan a componer cuatro, cosas , pero ¿adíe . me negará que 4 • lenos componen un cordón tresdoblado que con dificultad podra [>erse:/«wf.„fo, triplex dificilej-umpitur ¡ha señor' yo he J en e! lazo, y lo peores que anastrando la soga no solo he envuelto ella á la tercera parte de Jas.estrellas , sino tambien á todos, to- mis coe.critores, sin que á la exma. é illma. Comentadora ^an valido las preeminencias de su seso ; la red está hechada :11a es por lo mismo barredera , y el lazo tmterillal , coget om- mte íro«!?m: nos cpo-era a todos, v nos, cWigará i, estar a de- 588 ; Qitántus trémóf est futiirus Qitando jiidex est venturus Cuneta siricCe discusurus ¡ § . Un congelo no mas me queda entre tantas angu.t,as y es qu los acusadores ni saben lo que es sátira, ni lo que es vula pr.va* ,o que son libelos infamator.os , de modo que exphcand l, los términos peliagudos luego empezaran á abnr la boca d. pue empezarán ¡ bostezar, y después de todos estos despu ese«.peLán . .r saliendo d.l «"^-^-^ '•fi'^^J,;^:^ empezando por los mas anti..Uos, porque Juancho Cor.a a erd cZcida no dá treguas , y el fuera carafas jamas se le cae a este , tanciero magalenista de la boca. Oigame pues todo el mundo Y si esto no fuere dable Para solas tres cositas Con !a mitad es bastante. §6. La nrimer coaitaes la sátira que por lo que tiene de cabrona ,e puede decir cornuda ofensa dé tercera persona, porque t abrona es cornuda absolutamente y sin relac.on a nad.e com, ci a a cualquiera que no quiera embromar la bsta, e .mpc sn lio á los que pueden decir esta boca es nuestra para queja, de los que han hablado un siglo no mas que para enfedera, romo nos han eofederado. Como el editor de las cuatro cosas se emberecluna porqu. comparan con el padre Islas, y con razón porque yo soy un , Z2 y el padre islas era un sabio ; por eso es que para coní rm's'aeusadores quiero que oigan al padre Ulas hacendó la del dtl padre Castañeda. 587 ipfensa que haúe el P. Isla del P. Castañeda acusado por los federales, y montoneros. Se pregunta " ¿ si es licito ( al padre Castañeda ) usar de la sa- •a contra los revolucioparios , viendo que no bastan las amonesta- ones , y sermóues de los eclesiásticos ? Respuesta del Padre Isla, La cuestión es curiosa , y nueva , tanto que en los términos, 3doyo, que se encueotre en algún autor; porque dudo mucho, ae autor racional haya admitido en esto alguna duda; voy á ex- ¡carme; ó se habla de aquella sátira que es intrinsicamente mala, que por su misma naturaleza es maligna, es abominable, es perni- osa, como toda maledicencia , dicho picante, escrito injurioso, le tira directamente á denigrar, obscurecer, ó quitar el honor al 'oximo , ose habla de aquella sátira que se define comunmente, 1 genero de escrUo inventado para corregir, y reprehender las eos- imbres corrompidas de los hombres, ó criticar sus malas obras, ya )n dichos picantes, ya con gracias, chistes, sales, y agudezas; ti- indo únicamente á hacerlos ridiculos, y apuntando al blanco de )rregir única, y discretamente, y á las costumbres solo por insi- ;ncia, ó por reflexión, sin animo de herir, ni lastimar las per- MiaS. 1^0 hay en el mundo mas especies de sátiras , y si las hay ha- annos merced de señalarlas los papelista. De las primeras quién no á ellos se les ha ofrecido dudar que no son licitas ^ de las según- as, jquien sino ellos han dudado, hasta ahora que ^o son ? oiga á í to ornas en la pag. 2 secunda, quoest. 72 art. 2\ donde toca el unto de contumelia , 6 convicio ; á cuya clase pertenece la sátira ; y ssuelve que "todo convicio , ó contum.elia , que se hace con el ñu de infamar, desacreditar, es pecado mortal ; peso si se hiciere con el ,fin de eoriegir, y de enmendar, algunas veces podrá ser pecado ^ venial , otras ninguno : " de manera (jue se según esta doctrina del 588 angélico doctor, seguida de cuantos teólogos nos han explicado bier la doctrina crititiana, la sátira será licita , ó ilícita según la iutencioi del que la hace , y seguo el fin perverso , ó bueno : si la intencioi es buena, y el fin santo la sátira será santa, y bueí»a ; será ilícita ü se viciare por otros capítulos ; mas no por su naturaleza. l Y por donde podrán probar los tinterillos que los cinco perió dicos semanales aun dado que fuesen saiiras , son de la primera , no de la segunda especie ? ¿ á quién han de hacer creer que los cir co periódicos se escribieron con intención de infamar, y no con ( santo fin de corregir ?. . . .y valga la verdad ¿ como había de deci Santo Tomas, ni hombre alguno de juicio que la sátira era ilíciti si el mismo santo se valió de ella con tanta gloria de la religión , y d las religiones como confusión de la calumnia , y de los calumniadí res : léase el nobilísimo opúsculo de santo Tomas contra los que ín pugnaban las religiones, y en especial las mendicantes; léanlo pe su vida, y digan después como los trata; sin salir del proemio h llama "enemigos de la salvación de las almas, y de todo el génei „ humano ; precursores del antecristo , embusteros y engañadore „ reprobos sigilados , públicos blasfemos , tiranos de ios santos , y c „ los siervos de Dios, hombres perversos , y secuaces de la astuc de los Filisteos , imitadores de Julio apostata, marcados con „ carácter de la bestia del Apocalipsi, verdaras copias de Faraón.' ^Qué les parece esta confitura de Santo Tomas á los acusadon del padre Castañeda ? ¿ No se les presenta el santo doctor como ui fecunda nube, no ya preñada de piedra y granizo, sino de rayos centellas , que ju Uisimamente descarga , ó por mejor decir fuimir contra las cabezas de aquellos impíos doctores, que se lo tenían m recido ? Y ¿ herirían menos r aquellos sapientísimos maestros de iniquidad estos terribles apodos con que los hace añicos el angélic doctor , que las cuatro cuchufieias , media docena de pinturillas i natural, y otras tantas festivas ironía» con que el padre Castañe(i 589 arjcia al sospechoso gobernador sostitiito , y á todos los federales litVagos que en el año veinte tan indecente, y puercaaíente nos n enfederado ? En una palabra léase toda la carta segunda apologética del pa- e Islas, y se verá que toda ella es una apología completa , y acá- da de los cinco periódicos, atribuidos al pobre padre Castañeda. . ^■ 7- La tercera cosita es la v.da privada que mis acusadores, ó igno- ites ó maliciosos confunden con la persona privada ; sepan pues e la persona privada es uu individuo , y este individuo ademas de vida pri\ada, adenias de los vicios, ó virtudes que ejercita entre s paríídes domésticas, puede también tener su vida pública, y a vida pública de las personas privadas pue ie , y debe ser giíjeta a invectiva , y á la sátira , sea cual fuere su rango , sea cual fuere estado secular , ó eclesiástico , con tal que el estado y las personas se desacrediten en esiilo copulativo , pues nunca jamas los vicios I individuo son capaces de viciar la honradez ó ia santidad del ado , ó profesión á í|ue pertenece. Pero por cuanto los tinterillos son de lo rudo que hay en este Hido , es preciso hablarles mas claro , y para que me entiendan »-o ; que hay grande diferencia de ofender á desacreditar; no pue^ uno desacreditar á otro sin ofenderlo , pero puede muy bien ofen- rlo sin desacreditarlo : pongo por ejemplo el que casualmente ó intento nombra la soga en casa del ahorcado ofende á sus parien- , pero no los desacredita : decir que en el año veinte muchos ladrones se postraron humildes ante unas gauchas ahorcajadas; e muchos fueron, y vinieron; que muchos en la fiesta del pericón calzaron los oficios , y honores que habian renunciado en un specho ; si todo esto es verdad , si todo paso como se dice claro que los que se postraron se han de ofender ; los que fueron , y lieron se han de ofender ; y los que á rio revuelto volvieron á to- \Y lo que habian renunciado se han de ofender , pues los dichitos saben á confites ; pero también es muy cierto que no se les quita crédito ; y la razoTT es porque ellos se lo quitaron á si mismos ando hicieron pública su ambición, su bajeza, bu embidia, el seo de figurar á costa de la confusión pública , de modo que n sus indecencias , intrigas, y locuras dieron licencia al pueblo ire para que ya que no los colocó como debiera en un patíbulo á menos los rkfieuhze , los tilde , y los afren^te para que los demás 5C0 escarmie«ten , V se evite el que á cada paso nos veamos vendidos V entre. -aJosP-or aquellos á quienes el pueblo honra no paia qu. sean unos caretas , sino para que tengan honor, miedo, y verguen zade ser fijados en los periódicos , zumbaoos por la libutat d imprenta, y aun colocados en caricaturas como se hace en Londres Dios nos libre si las personas privadas se confundiesen con k acciones privadas; entonce, i que fruto podíamos esperar oe la libe, ?ad de imprenta? ¿ni como pudieran reformarse las costumbr públicas ? cada uno diria jo soy persona privada , y no se me pued Tea. aunque sea un salteador, y un usurpador de empleos renu, ciados. g g 1 a tercera cosita , 6 el tercer terminiUo que debo yo expHci i mis^'acusadores es eso de libelo inl^iaiatorio , y sepan que el ),u toTrrque sea infamatorio ó debe contener falsos testimonios en el caso de que no contenga f-^lsos testimonios , sino que este II no de verdade también puede ser libelo ii.famatono en el caso q "as verdades sean ocultas'; Ítem también podrá llamarse ibelo mi matoHo cuando las verdades son públicas , pero en publicarlas , Te lleva fin honesto , iateres público , ó el evitar males graves de Ahora pues yo diie horrores en mis escritos contra los herir nos del .anto entierro : contra el gaze.ero de los miércoles que r nuer a enfederar, coot- a el joven de corta» observaciones que t descaradamente infamaba á las personas mas respetables de núes renublta • dije horrore, contra los editores del Ano ven.te porq ínKan al' clero en su desgracia ; di.je horrores contra Carre, co tra Soler, contra San at¿a, y contra todos los montoneros de ad, író V de afu;ra procura , So que todo fuese con verdad , con jus ,c con necesidad , y ademas con el santo fin de que el pneblo volvió en si de su letargo, y observase la conducta .de los que se le vend P""" "y oara ratificar mas V mas mi intención no he querido que , tareas y trabajos me rediiuasen un solo meilio , sino que tocio lasTase en Jesu-Cristo v sus pobres ; ademas yo como todos lo ' no l e reportado de est^ oficio censorio otro premio mas r|ue m. os perTecuciones , peligros de muerte , reprehensiones aun de , ^^i'Xs á quienes j'o 'no quiero oir, ni oiré jamas mientras no vi que'empelamos á ser de\ida, y que la nave de nuestra provu: espiies de una tormenta taa desecha obedece ya , y se sujeta á las eglas ordinarias de honor y de decencia. Jamas me he quejado á juez alguno por mas notorias que hayan ido las calumnias de mis émulos , antes bien me alegro que se de- íhoguen siquiera con dicíerios , y aun me he resignado en que rp«; laten ó me hagan aígun otro mal grave. Yo soy ademas perfectamente imparcial , me compíaz^co de maríos á todos igualmente, y estoy en actualísima disposición de ervir y consolar á esos mismos á quienes persigo con todo el dolor e mi alma , pues es cierto que á los mas ni ios conozco, ni ellps imas me han hecho el menor agravio. En una palabra viendo yo que en revolución todas las autarida- es son precarias me he convencido de que solo la libertad de im-; renta puede contener nó solo á los inferiores , sino también á los ífes y magistrados ; solo la imprenta puede dirigir la opinión de la lultitnd acordándola con el gobierno, y hacer conocer al gobiernq ue está sujeto á la censura publica para que se abstenga, ó se con* mga en los límites de su autoridad. §!>. Pero quizá me dirá alguno que todo eso está bueno eji un se- alar , pero que los religiosos cuyo carácter es la lenidad y la candad eben abstenerse de tanta sátira, de tanta invectiva, de tantas decla- laciones ¡ válgame Dios ! el caso es que no nos entendemos ; todas. 5«s sátiras , todas esas invectivas , todas esas declamaciones son ca- dad , y mas caridad ; y de esta caridad han usado siempre no solo an Gerónimo, cuyo carácter era saíirico , sino también San AgUjS- n que era muy amoroso, Santo Tomas que era muy benigno , an Buenaventura que era de costumbres suavísimas, y San Ber- ardo á quien le llaman meliñuo por la dulzura , y suavidad de su stilo ; todos estos cuando la ocasión ha pedido no solo han ladrado orno perros , sino que también han bramado como tigres obede- iendo á Dios que asi lo ordena y manda , y para que iodos se con- enzan de que yo no pondero concluiré esta disertación ciíaodo al- unos ejemplos. San Gregorio dice expresamente ,,para corregir á los protervos no hay mejor medio que ponerles delante sus disparates; hacién- doles visible que fueron despropósitos los que íjllos iíaaginabao „ aciertos; y tratándolos de ilmnera , que sil necia vanidad se con- vierta en saludable coiifusiori , y en pr»)veclio su vergüenza." San Agustín viendo que los üiscursios sérios no bastaban para confundir afherege Donato compuso una sátira macarrónica en una ríkacion vulgar y sensilla para que la cantasen los nifios por las ra- lies , y los artesanos en sus trabajos procurando de ese modo que los errós-es de Donato llegasen á lioticia del Ínfimo vulgo , y asi se hiciesen visibles. j i d Los libros de consideración que escribió San Bernardo al rHijíi Eugenio no puedí?n leerse sin horror, portjue desde el piincipic hasta lo último so\i la sátira mas sangrienta contra la corte de lio ma comenzando por el Papa . y acabando por el último monacillo á ning-uno perdona aquel santo varón , ni á dignidades, ni á clases ni á empleos, ni á tribimales , ni ;» clérigos^ ni á monjas ; y comí dice el P." Isla San Bernardo nada nada disimulaba ; ni profanidad ni ostentación , ni aparato, ni mesas, ni carrosas, ni muebles , n injusticias, ni eoechos, ni simonias, ni exámenes , ni pruvisiones eí santo todo les risidenciaba , al papa , á los cardenales, á los obis pos, á los embajadores , á los ministros de estado, á los de justi cía , álos eclesiásticos , á los regulares, sin perdoiíar ni aun !a in fima plevé; y todo con tanta energía , que d buen papa Eugeni- pidié cuartel y oprimido con las reconvenciones hubiera renunciad( la tiara si el mismo satíto no lo hubiera sostenido. San Bernardo habiendo dado á luz un libro de sacerdoti dignitate , pronostica él misino el disgusto que el tal libro había d causar en los delicuentes , y dice estas formales palabras ; " aunqu „sé muy bien que me han de cargar de dicterios, y de murnuirí „ ciones con ocasión de este librito , muchos sacerdotes que n „ quieren practicar lo que en él les digo; pero los dicterios con que le „ malos piensan despedazarme no me hacen daño alguno, y las orí „ ciones con que los buenos me ayudan roe h«,cen grandísimo prc vecho." . - Santo Tomas haciéndose cargo de que sus expresiones eran d demasiadamente duras dice : " usauíos de este estilo , y de esle test „ monio contra aquellos que llenan al mundo de cartas atestadas d „ mentiras, de fraudulentas noticias , y de perjurios, mancbanci \, torpemente los castos oidos de cuantos los oyen, ó los lean elle . ^'son malignos; mi intención no es infamarlos , sino corregirlos.'' San Buenaveotura en su apología pauperum dice: " sai>emc 563 jue en estos novísimos tiempo», en que había amanecido al mun^ o con mayor claridad que hasta aquí la brillante luz de la ver- Jad evangélica ( no puedo decirlo sin un torrente de lagrimas-) ha )rotado cierto dogma que ya anda escrito por ese mundo , el cual emendo su origen en lo mas profundo del abismo salié c*>mo el ñas denso, y denegrido humo á oponerse directamente no mefios |ue a los mas puros, y luminosos rayos del sol de justicia, preíeo- liendo llenar de tinieblasel hemisferio en que respiran las almas 10 obstante, porque son mas apreciables las dolorosas heridas 'del [ue ama, que los falaces alhagos del que aborrece, por nin-ün asó nos hemos de valer del oleo de los pecadores; esto es d? la landura, ü de ía lisonja para curar la débil cabeza, ó la cabeza «SI desaucida de Gira do Baubelle (que era un heresiarca ímpar- lal ) ni hemos de andar palpando con gran tiento la mortal 'apos- 'ma de su hinchado corazón , antes bien es conveniente dar con )do rigor sobre la altanera cerviz de este hombre desvero-onzado 3n increpación dura y fuerte , bien que no movida de ódTo. 6 de «argura de corazón , sino de un ánimo tranquilo y sereno y de ja verdadera caridad deseosa de su bien." § 10. Sería yo infinito si quisiera relatar las invectivas y vehemen- declamaciones de los santos padres tanto de la iolesia o-riecra 10 de la Iglesia latina , ya contra las gentes en común , ya'^contra >onas particulares ; pero las referidas bastan para concluir oue la •a no es pecado, y que como útil, y muy útil ha sido nosol¿ per- da ,Mno sumamente celebrada en todos tiempos, y que no solo se ha reputado jarnos por iliciía en la iglesia de Dios , sino que ipre se ha considerado muy útil , y á veces necesaria siempre ataque defectos verdaderos y no fingidos : léanse las obras de vedo , las de Villarroel , las de Iriarte , las de Cervantes la^ de , y verán cuan moderado es el Teofilantrópico , cuan humilde ,auchi-poíitico , cuan suave el Suplemeníisía , cuan comedido arahpóraenon , y cuan caritativa la Comentadora , siendo asi miestros tiempos han sido peores que todos los tiempos , y la re* Clon de) año veinte la mas desgreñada de todas las revoluciones P-ro los resentíaos son libres para discurrir como les mi í,y también para juzgarcom o les déla gana; yo entretaoío ^ seguro que la posteridad me hará justicia , y que ge aleorará 664 ' aue YO haya cc.sarado á los imWcentes .leí año veinte , a.mr|ne n( ?orao lo mlreceo , pero ii lo raeno* .ea-ni el todo de nns lumUd,,. mtis; ÍMonlíades , "V e?icaso talento. B e poc .'e.Ls per.leruo. , pero no se dirá jamas c,ue „ue. , ruina provino de haber logra.io por sne. te un clero o-e-o sord.i V mudo para que jamas se diga esto he mandado ya a Ouhz la a Lnon de' t Klo's u is periódic'os para que como de alia v,e„e . Otador de allá viene Volaei , de allá vene el Español constUncu n^^'eníe. , J „ acusado; fue por Diciembre del año pasado, yo erpremmrnte f ,e JeLse 'noñáa de qieJs habion de ser mis j«ezcs porque no querm ser c 1 liZTueU^ P->' los federales de adeulro ; pero al oír o d,a qv.e yo ' :;?¿^ " u"rhdd tribuJl se juman los juezes que quisieron, y s,n ale,, f ^i^u2Tá la consignieuteiulidad nolorla fallan n.o,„onera„.e„,e y h a mi ' ' ■ «/¿¡(JO , ,/ repilo qne aun subsisten los rastros , y t °" Prít'»;» Si cuando Sarralia estaba en el mando ¿ hubiera yo agravia, ■ i' !„ Zriahueulc dando al pi.hlico los tratado, secretos del Pilan ' /«"^o ; " iW,»"^ hubiera d,cl,o qne el goberuadar sos,. t^t^ esto nne,Í„en antes bien, >,ereeer,a un :pre,nto. , . _ ISirGESTi ur. LA l.\DEPENDENCI.l. í>Eh DESJPERT ADOR TlíO-FlLAKTIiOPlCd MiSTICO-PoLITICOc B U E N o S-A Y R E S SÁBADO 3 D E MAR Z O ¿í¡ 1821 = discurso sobre la invasión de Ramírez , if dísposici(Me$ que se debe tomar par^i escarmentarlo, §1. Yo soj ya otro hombre ; esfa seguirstmente es tina niu^ anza de la diestra del excelso ; yo, voy ya á dar de mmo á 1% efensa de mi persona 5 y de mis escritos , porque el enemigo xterior acomete 5 y nuestro único negocio debe ser entu^ias- aar á los portefios para €|ue miren por su honor, eviten la se- uccion , acudan las armas , y se prevengan á lograr un com« leto triunfo de ios enemigos fedifragos, que en el año veinte os sorprehetidieron á título de herqjanoSj y con el frivolo iretexfo de soñsiias federaciones. Yo celebraria qu^ me hiciesen capellán 4el CDroíiel- la ladrid para tener el gozo, y complacencia de mtusiasmar iuesíra campaña , arengando incesantemente á los hacendados n las capillas , y curatos , y haciéndoles ver que nuestros her- [i^nos los federales cuando nos invaden cou la fuerza, deben er repelidos con la fuerza, y que para hacer la guerrii con uceso debe ser invocado el Dios de la justicia, confesando | cees que no confiamos en nuestras propias fuerzas sino en $u livina protección que no merecemos. Veto ya que no se me concede esta gracia , y ya que no puedo de palabra a lo menos con la pluma, y por la prensa dirigiré mis clamores á los argentinos , no sold de Büenos- Ayfés , y de toda la provincia, sino también á los forasteros, y eXtrangero'& ^üe eti infinito número están disfrutando de ítlifestrá generosa hospitalidad; para este efecto pido perdón con toda mi alma á todos los que se hubiesen agraviado con mis egcritos, y créanme ^ qtie yo he hablado impelido por la inmi- nencia del peligro , que yo preveía , y en el que ahora cabaU mente nos háliañios. Yo advertia que la explosión del cinco dé octubre no ha- bia sidocoilipletá, y que ñuestro pueblo por consiguiente que- daba expuesto á ser de niievo seducido ; este concepto es el que tfíe ha obligado á no perdonar á nadie, expdniendome d ser el blancó del odio de todos , para (jue si fuese ríecesario mi mismá proscripción , y aun mi muerte sirviem de luz al pue- blo, y lo dispertase para mirar con intereá sus verdaderos inte reses^ ¡dichoso yo^ si uniéndose todos; para perderme, se verifi- case la unión de todos, áunqne a costa de mi perdicioo , y di mi ruina ! No he logrado este intento , porque es tal Ja boiidad d( este pueblo que me ha sufrido , y tolerado Biin mas allá de h que yo pudiera imaginarme ; no obstante también debo deci que no he dicho ni la tercera parte, iii aun la mitad de hor I-ores que tenia prevenidos para sacudir el sopor y el letargo que el láudano federal del aüo veinte habia infundido en todo bs ánimos de mis carísimos paisanos. §. 2. ■ Todo lo omito gustoso^ y asi como he pedido perdón» per dono también á los que me hul)ieren agraviíido ; nada , nad !e cuanto me han dicho es ageno mi , ppes soy hombre orno todos ; solo si quisiera que me concediesen una partida, ' es qu« los amo de corazón á todos , y si hubiere errado iba ido lleuQ de buena intención , y que ahors^ con la misma bue- la intención con que eché las redes á mano izquierda las yoy , echar á mano derecha, para ver si de ese modo puedo luiirlos todos, y conquistarlos á todos, que es todo el plan de rais^e- inipresadas, é ineesaaíes tareas de voz , de pluma, y de im- •renta. ¿ Quiere Buenos-Ayres salvarse ? pues observe una conduc- i diametral mente opuesta é la del pasado año veinte. JBuenos^ lyres deseaba la unión , sentía derramar h sangre de sus her- íanos para con quienes jamas tubo rniras hostiles: los federales ^nocieron que estos sen ti na ien los de J^uenos-Ayres eran efecti- 3s , y con una crueldad y pereza que asocqbra , y que qyizá 3 tendrá ejemplar, la atacaron por ¡este ^nco para í^ije esta udad Ínclita fuese víctima de su misma generosidad. Dijeron que ellos eran hermanos , y que Buenos-Ayres de- ia comprar la paz 4 costa de cualquier sacrificio : para este *ecto innumerables piisioneros interiores de acuerdo con \o^ ? afuera insistian ^n que eran hermacios los que yeniai) á abra* irnos , j que con los hermanos uq £ra ImtQ pelear. Bue- )S-Ayres rebozando en alegría se dispone uo solo al recebjí- ienío de los hermanos , sino también á galardoiíarlos costosa^ ente y lujosamente ; armas , dinero , vestidos ^ barcos, y lo le rjjas es, prudenciar y mas jjrutienciar |a grosería , y ruin- id de unos hermanos , que se presentaban con tono de con- listadorcs, y á quienes por no ser mas que seiscientos escasos, eilisima es que nuestros muchachos los hubiesen aplas^adj? jo con echárseles eaeii?ja. Bnenos-Ayres asi como los recibió por el bien de la paiz , y los despidió ricos por el de&eo de la paz , asi ha proseguido! acreditando que su empeño único era restablecer el órdeii sin! ofensa de nadie; pero Ramirez tío entiende palabras de prudenJ ciá , y á la usatiza de nuestros taciíqtie& quiere venir otra ve2 á Buenoá-Ayres para que \ó regalemos. Por una carta del pa- dre apéstate Rosó ó Monterroso consta que viene llamado fon instancia de este gran pueblo; yo no quiero creerle al padre, porque no quiero volverme á enojar con este gran pueblo ; yo no debo castigar á esta ciudad con el azote de mi pluma cuando Dio^ la erbpíeza á castigar con el azote de la montonera : esos [ferian dos castigos ; no , no por Dios. Yo suspendo ya «li azo- te mientras Dios afíije al pueblo; lo suspendo, pero éso es hasta que Dios nos favoresca con una completa victoria ; enton. ees si que conocerá esté ptieblo lo que es brabura ; entoncfef protesto que le lie de decir verdaltfe% amargas sin perdonar .! nadié , ni á mi mismo. Pero mientras llega ese tiempo dichoso, yó debo deshacei varias equivocaciones que tiran á paralizar el espíritu públici de los argentinos; oidrae hijos con amor , pues ya no soy aque padre enojado que con tanta tenacidad , é imprudencia os hí contristado y mórtifirado en todo el año veinte , y en lo qú. va del presente ; entremos pues en materia. § 4.- _ Desde que se esparció la noticia de que el caudillo Rami rez se dirigía á atacarnos no ha fiabido uno ni ningeno , que S( haya atrevido á justificar la empresa de este hombre tan teme rario ; pero muchos , no digo que sea por malicia , shio por e prurito de pronosticar tristemente , dicen que es disparate pen sar en resistir porque no té^émos fuerza competente. 599 CONTEStACÍON. Ramírez á penas podrá poner en campaña dos mil hom^ bres , y nosotí-os con !a facilidad del mundo podemos oponerle veinte mil , y para que vean que no miento déseme á mi la co- misión , y los recinto en el corto espacio de dos meses ; todos vohintaríos , todos reí idiosamente entusiasmados, que es lo mismo que decir que todos serán leones 6 tigres: omites teñen- tes gladium^ et ad bella promptissimi : todos con espada en Biano , y prontísimos para la guerra. . Pero no es preciso qae se me dé semejante comisión ; B.** Ayres con triste experiencia está desengañado ya de que Ramirez y sus gauchos son unos hermanos del santo entierro que con grosería lo engañaron , abusando de su generosidad ; Buenos- Ayres rindiéndose e! año veinte á seiscientos chimangos por el bien de la paz con sus hermanos éio una solemne satisfacción al mundo de su brabura , y generosidad ; Buenos-Ayres rin- diéndose á seiscientos ladrones hizo ver á las provincias cuanto es sti amor para con las provincias, pues ádmitió á sei.scientos emponchados , y se rindió á ellos porque venian en nombre de ks provirrcias con quienes ella jamás ha querido pelear, siendo asi que puede gelear con todas, asi como pudo librarlas á toda?, de Goyeneche , de Pezuelá, de Osorio , de Murillo, de Marcó , de Velasco, de Elio, de Vigodet , de Abascal , y de Fernando; Buenos-Ayres hizo mas en rendirse á seiscientos emponchados mal armados que en triunfar de Beresfor, y de Witerlok, porque rindiéndose á seiscientos chimangos triunfó de si misma, acre- ditó la ninguna envidia que tiene á las provincias, y que el ser rendida por ellas es su gala, su honor , su triunfo, y el precio con que quiso comprar da paz , y únion tan deseadi». Pero la generosidad ofendida es lo exquisito dé la lirabura, y esta exquisita brabura experimentará el caudillo Ramirez en I 600 todos , y en cada uno Je los argentinos ¡ Ramírez ! llegó ya el dia de tu ruina: Buenos- Ayres te proscribe pnfeliz de tí si pisas nuestro suelo aunque vengas á la frente de veinte mi! hombres! §.5. Otros con sana intención dicen que para resistir á Ramírez son indispensables dos fuerzas efectivas ; la primera para batirlo en campaña ; la segunda para contener el partido pujante que Ramírez tiene en Biien os- Ayres. Contestación, Buenos- Ayres solo necesita de dos mil varones para acabar eon Ramírez en campaña ; y para acabar con el partido pujan- te que Ramírez tiene en Buenos-Ayres , bastan las matronas ar- madas con sus abanicos ; porque ese partido pujante son unos chuchumecos que desean el desorden , porque solo en el desor- den pueden ser expectables ; son hombres que sin mérito , sin virtud , sin voto público quieren figurar, y por figurar se entre^ gan al diablo como ?e entregó Sarratéa, Soler, Agrelo, y otros tilingos , para cuya extirpación bastan los abanicos de las ma- tronas de este pueblo. Ese partido pujante se compone de anchopitecos , de cu- carachas, de zaparrastrosos, de ij entes y vinientes, de hom^ bres venales , prostituidos , viles, chismosos , adulones, viles, bajos , mezquinos , sin valor , sin carácter , sin energía chi- ea ni grande , y que solo están atenidos á salga lo que saliere para ir á mostrarlos dientes, y ofrecer sus servicios al que triun- fare, pero siempre sin comprometerse, para que si el que triun- fa hoy cayese mañana , puedan , pisando sobre él , ofrecer sus servicios al sol que nace, y quedar siempre paradüKS á costa de_ k común desdicha. mi A jas matronas afgentinás sean eiicotlieñcládós estos éntéS , y si ellas no dieren buena cuenta de ellos , que fhe emplüúaeh , y pierdo el pleito , y pago las costas. Continuaré. Insisto en que nos libre Dios de este eterno intérinage i nuestro Exmo. Gobernador debe tener ahora mas plenitud de poírtetad que la que tubo el 5 de octubre para cortar piernas > brazos, y cabezas; la salud de la patria es la suprema ley, y esta suprema ley debe ser la única atribución del poder ejecutivo ; la representación de la provincia empezará á ser sospechosa desde que se resista á una náedida que está patente á la vista del mas topo. No esperemos por Dios á que el pueblo en masa trate de su remedio, el pueblo está sobre toda ponderación suspicaz; no quiere sersorprebendido segunda vez ; está quejoso de los que por no comprometer siís personas van, y vienen como em- barradores, y quieren componerlo todo con paños calientes cuando sCiVé palpablemente la necesidad de remedios ejecutivos y de providencias de momento que consuelen al pueblo , y no lo tengan en una angustiadora expectativa. ¡ Padres de la patria ! oid á este necio, y no despreciéis ta voz del que os habla acosado de la hambre, y sed de la salud pública ; de que os perdáis , ó de que os salvéis á mi íio me re- sulta la mas mínima conveniencia temporal, porque yo no amo vuestras cosas , sino á vosotros; sin jactancia, sin soverbia, Bin presunción puedo asegurar que nadie , nadie, nadie puede compararse conmigo en patriotismo desinteresado ; y si alguno es capaz de sostener en esa parte un careo , yo desde ahora lo désafio , compareECa , y nos verenios las caras. IVIi voto pues flo es despreciable, 4 nú ser, hijos, que quer- i 602 rais cegaros voluntariamente. Añado, que mi voto es el voto ]»úblico, y que con solo darnos Gobernador condecorado con todas atribuciones bastaría para que la provincia en un momen- to desplegase toda la energiade qus es capaz , y de que tanto necesita para hacerse respetar, y temer de unos enemigos ín- decentisimos, que abusando de su bondad, y aprovechándose de su descuido la atacan con dos mil hombres, creyendo que en el seno de nuestra república tienen á su favor cuando meups siete mil. Pero seguramente están muy engañados los emponchados de Kníre-rios ; no es fácil pegarla dos veces, porque aun cuan- do íubieran á su favor á muchos de la administración sucedería lo que sucedió con Alvear ; Alvear tenia á su favor nada menos que al gobernador Sarratea , y después cuando vino con Carrera tenia entre los funcionarios públicos muchos que lo llamaban , muchos que consentian , muchos que miraban la cosa con iíídi^ feriencia ; pero el pueblo estaba suspicaz , y a la primera ex- plosión que hizo fue tai el susto de Alvear, y de Carrera que anochecieron en el Lujan , y amanecieron con su ^ército en San Nicolás. Cuidado mandones con el pueblo de Buenos-rAyres, si hu- biere alguno con aspirfcjciones distintas de la voluntad genera] tema á un pueblo cuyos .enpjos son terribles por el hecho mis- mo que nunca sabe enojarse, 2> Gh egorio A raoz de la Madrid , coronel del regimientí de Húsares del órdeu, á sus compatriotas Paysanoa y amigos : el general Ramirez se prepara á ¡uva dimos, causando á la provincia los males que mas de una ve: abéis expérto«nfado. (1) Su orgullo infandaílo ie ha hecho oíicebir el atrevido proyecto de sojuzgaros. (2) El gobterno iteresado vivamente en vuésíra felicidad , y la común del pais^ )ma sus medidas para hacerle ver que nadie impunemente isulta al gran pueblo de Buénós-Ayres. Entre otras una es la e honrarme con su elección para que sea el primero que parta poner á cubierto nuestra campaña del norte, protegiéndola )Q la fuerza de mi mando. (3) Ciudadanos, y amigos: hablo con los que voluntariamente e han acompañado en las anteriores campañas, y con los que lieran htice rlo en éstá ; necesito de vuestra ayoda- prestad me- (í) Eí general Ramírez siguiendo en todo las ideas del doeto Arti- s , es un abrigador de los mal contentos de Buenos-Ayres , él va^ viene , seg^un de Buenos-Ayres se le llama , ó m> ñe le llama j él como aquel que á Pedro Ordimales le decía ¿ oaigo d no eaigo ? Y ando Pedró Ordimales , le decia caiga vd. con mil diablos , enton ees- dejaba caer que era um contento ; ; pueblo inocente ! ¿ quieres que renga Ramírez í Pues cuidado , cuidado con lo* Pedros Ordimales; idado con los que con bonísima intención nos cantan la euturriana indo nos ven en agonía. ;2) No es tan infundado el org^illo de Ramírez, ni temerario el >yecto de sojuzgarnos , pues cuenta can los apasionados que tieiie Buenos-Ayres, y ademas con los indiferentes que componen un mer<* increíble , porque los periodistas por no comprometernos , y •qite ttos tengan por hombres de cultura , y de moderación nos fpamos en tratar de lo que f alia en España , y del derecho canónico, e qup se destiepre á un padre que dice la verdad , pero nada nada Ramírez , ni de todos los indecentes que nos han enfederad-o 3) Estas medidas deben ser mas eficaces cofitra ios de adentro ! contra los de afuera ; la razón es porque los entrerrianos ni vu ran, ni pelearán sí los de adentro no fos llamarán í véase la carta padre montevideano Monterroso , escrita al Tucuman , en la que í que el gran pueblo los líama. 604 la compatriotas. (4) Desde mañana podéis presentaros en ra cuartel del retiro ; alii tomará vuestros nombres el í.ficial d^ guardia : me conocéis ; sabéis el aprecio con que os miro ; ha beis visto cuan religiosamente os he cumplido mis ofertas ; y n dudo que me acompañareis gustosos , seguros de que nada o faltará , y seréis mejor socorridos que en las anteriores campí fias. Yo os empeño mi palabra , y no dudéis que con vuestr ayuda, sabrá abatir el orgullo del invasor vuestro amigo, {t Buenos-Ayrés 1 de Marzo de IS^A.— Gregorio Araoz ú la Madrid. ^ (4) La Madrid , héroe tucaniano , joven religioso , rayo en la gue ra. amado ¿le los suyos , temido de los enemigos; la Madrid , jov( modesto, ejemplo de este pueblo , envidiable con la circunstancia c no ser envidiado de nadie, sino querido, y celebrado de todos; Madrid un otro Juan Manuel Rozas en el valor, eu el espíritu, en leligiosidad: la Madrid cuyas proezas en Baenos-Ayres son no mas qi un %éndice que corcma como guirnalda la serie no interrumpida . empresas, y hazañas increibles á favor del sistema patrio: la Madi brazo derecho del héroe del cinco de Octubre y ¡ Con solo decir esto he dicho cuanto A los féderimontoneros causa espanto! (5) Presentémonos todos al joven la Madrid para que escoja á arbitrio : esta es guerra contra el moro ; dije ma! , esta es guerra coni judíos; también dije mal; esta, señores , es guerra contra los hern nos del santo entierro , es guerra contra federales fedífragos , es guei contra los demonios de Sod-América , contra el enemigo corauu el cuaco-oriental Ramírez el bueno ; por consiguiente todos , y hasta muo-eres deben presentarse armadas con Sus abanicos para contun ^ abanicazos á todos los que en Baenos-Ayres se atrevan a abogar { Kamirez o á apagar de algún modo e! espíritu argentino. (6) Vuela , vuela veloz , amioo del orden ; nuestros votos te siguí el venerable clero secular y regular te bendice ; los buenos te ac man ; las matronas te auguran mil triunfos , y los nnios dándonos la i „oH provocan á que digamos ¡viva e\ tucuarano ! ¡viva la Biaur ¡ viva ! i viva! 605 Señor Editor del impar ciaL V. en todo tiene razón por que por sus manifiestas me he onvencido , que para todo es animado de bonísimas intención es \ si yo Jo he calumniado sírvase Y. perdonarme, que yo mibien le perdono las calumnias notorias de que no quise pa- ar diezmos, de que yo era el único que me alababa , de que li señor padre compraba pleitos , dé que yo reprehendí desde 1 pulpito á mi señor padre, de que ando con dos pistolas, y n puñal, de que ando fajado con un cinturon de onzas También en lo de las heregias formales no puedo menos e darle satisfacción , y desdecirme, pues ya veo que V. no es eresiarca , sino cuando mas ladrón de herejes, pues es cierto ue V. no ha hecho mas que copiarlos; y aun añado que V. ni idron es, porque Raynal, Volnei, y el español constitucional quienes V. ha robado fueron unos ladrones de Volíaire , y el ue roba á ladrones no es ladrón sino que antes bien á demás e muchas otras indulgencias gana cien dias de perdón ; cosa m cierta que me acuerdo haberla oido desde chiquito. Amigo, yo por atender á Ramírez lo dejo á V. en su buen ombre de Pedro Ca\ia salva siempre la incoliimidad de mi ueblo atacado por federales; amigo, sigaV. con las cuatro cosas, digale mil cositas á Ramírez , y crea que como le diga V. la litad de lo que á mi me ha dicho hará V. un gran bien á ía rovincia entusiasmadola contra ese salteador.; no tema V. com- rometerse , pues ya se sabe que todo al fin se compone con n manifiesto. Insiste V. en echar el guante á la Recoleta para recoger ]li á los pobres y locos que estorban el paso en las veredas , ►ues sepa, amigo, que la Recoleta esta destinada para dar unos 606 dias de ejercicios á todos esos mozuelos , que presididos por V, se pouerT todas las noches en la calle del cabildo con el intento de no dejar pasar muger alguna, sin insultarla , pifiarla , y ma- nosearla ; de esto he tenido mil avisos , y no lo he creido hasta que yo mismo lo vi ,cuando k las nueve de ¡a noche venia del fuerte á mi casa aconpañado de una ordenanza. Contra ese desorden debe V. clamar, item contra los qui^ lombos ; iíem contra Ramirez el bueno ; item contra los monto- neros de adentro , y de afuera ; pero á la Recoleta déjela en su lugar que bien esta S. Pedro en la Roma.— -Dios guarde &c. El Teo filantrópico. P. D. El oficio que V. ha dado en el imparcial no ese! queme leyó á mi el señor gobernador cuando yo me quejé de que V. seguia escribiendo ; y el haber dado yo el número del Paral i- pómenon fue porque V. dio á luz el Imparcral ; todo pues pue- de componerse con lo que de mano^ subalternas &c. y asi se entiende bien que el govierno no sabe que V. era autor del Imparcial siendo asi que le compraba ciento , y tantos exem- plares, y después dejo de comprárselos, porque V. no quiso enmendarse como se lo aconsejaba el Gauchi-politico: digo pues, señor D. Pedro , que esas para mi son viejas. Señor Teofilanlr épico. Jesús mil veces , y cuan terribles habian sido los padres cuando llegan á enojarse , ¿tantee ne animis ccelestihm ircB? ¿ taifita ira puede caber en ánimos celestiales? Le confieso á vd. , señor , que muchas veces pense escribirle, y se me caia la pluma de las manos, porque llena de un temor reverencial en los padres enojados contemplaba la ira de Dios, y su jus- tlcia ; pero lo que mas me admira es ver los comunicados de las matronas, que en vez de serenar el enojo de los padres antes bien han propendido á fomentarlo ; para el impaciente David hubo una prudente, y discreta Abigail , para el inexórable Asuero hubo una Ester graciosa , y amable ; pero durante el enojo de los cinco relig-iosos ¿es posible que no se baya encon- trado una sola sudamericana que se empeñase en templar á ios padres con maña con discreccion , y con prudencia? pues cuidado que no lo han echado en saco roto ; morirán los pa- dres cuando les llegue su dia , y quedarán las matronas al ar. bitrio y discreccion de los tinterillos, tune eñt fletus , et stri- aor dentium. Pero en fin gracias á Dios que los padres se desenojaron por su propia virtud; de esperares que en adelante sean mansos, como siempre , y que nosotros nos esforzaremos á ser mejores para que ellos no sean peores, si es que los cinco periódicos pueden empeorarse. DoyáV. mil enhorabuenas ; Dios quiera que le dure esa afabilidad , y que j^mas le demos ocasión , como se la hemos dado para tirar como ha tirado por esa calle de en medio. Dios guarde Scc-^Doña Mm ia de las Piedades, Mi Señora Doña María de las piedades. tos eclesiásticos, ó vivimos en un estado católico , y en- oHces los fieles nos necesitan para suministrarles el pasto es- ñritual de la doctrina , y délos sacramentos, y para que los lorrijamos, y los amonestemos cuando mal aconsejados se des- ¡an en lo mas mínimo del dogma, ó de la tradición, ó no onforraan sus costumbres con los dictámenes del evans^elio- C08 ios eclesiásticos al contrario para nada, para nada necesitamos los fieles, porque siendo Dios nuestra herencia, y la parte de núes- tro cáliz somos invulnerables, y cuanto mas desnudos mas h- bres,de modo que cuando sacudimos nuestros calzados scbrí alcrun pueblo ingrato , entonces mal para el pueblo , y nosotros nos mandamos mudar con la bendición de Dios á otra parte. ^ O los eclesiásticos vivimos en pais de infieles, y entonces i nuestro riesgo debemos predicarles el evangelio, emuland^ los mejores carismas , y aspirando á la palma del martirio dando la vida en confirmación de nuestra fé , y muriendo po sacar á nuestros hermanos de las tinieblas , y sombras de lí muerte. 11^ Resulta pues que nuestra lenidad ja.nas es obra de la adu- lacion, sino carácter propio del ministerio, y que nuestra libertad evangélica es siempre la misma tanto en los gobiernos libera- les como en los despóticos. Por eso es que V. S. no ha debido extrañar que los cinco padres se hayan enojado con unas provincias que en lugar de constituirse antes al contrario se han puesto á idolatrar, .y a jugar el carnabal aníf? el becerro federal del año \ieinte. Dios guarde Slc.—EI Teoflantrdpico. Señor Teojllantrópico. Vd. allá en el tiempo de sus furias dió , y temó contra los santafecinos,y ahora esos señores obran de buena fé , y son nuestro baluarte no solo contra Carrera el bueno, sino tam- bién contra Ramirez el bueno. Supuesto pues que de los arrepentido» se sirve Dios; veaV. de cantar la palinodia , y dar satiáfacciou á los agraviados , 609 nue asi lo manda Dios en las santas escrituras que V. nos este citando á cada paso. Dios guarde &c. Da, Perdonanoft nuestras deudas asi como nosotros perdonadnos á nuestros deudores. *Mi Señora Doña Perdónanos nuestras deudas asi como nosotros perdonamos á nuestros deudores. Desuerte es que yo repetidas veces he dicho que cuando doy contra España , contra Francia , contra Inglaterra &c. no es contra los buenos, á quienes venero, y amo, sino contra los malos , y eso hasta que dejen de serlo. Después de Buenos- A} res no hay pueblo que yo ame con mas ternura que á Santa-Fé porque en el hizo mi señor padre su fortuna , y porque es la gente mas cariñosa, y agasajadora de Sud-América; los santafecinos pues no deben estar sejitidos con migo si advierten , que á nadie he castigado yo con mas rigor que á los porteños , y en efecto no ha habido porteño que liaya enclf>ntrado medio sotaventado que no lo haya par- tido éíi canal. Dios guarde &c. El Teofilantropicc . Ya he empezado á oir el funesto mote federal , el mote mortifero, el mote degradante; la gente no quiere pelear; los que esto dicen son federales peores, y mas criminales que Carrera el bueno ; sou mas chacuaco-orientales que el mismo Ramirez^, y mas choti-protecíores que Soler, Alvear, y (!e mas aspirantes que calculan , y cuentan con nuestro estupor, con nuestro letargo. Regla general : al que digere la gente no quiere pelear. 610 póngasele en un macho , y en las espaldas coíoquésele un mandil primorosoraente bordado en el cual con letras de oro se lean estampadas estas palabras ia gente no quiere pelear, en esta forma sea sacado por las calles publicas , y en cada cuatro esquinas el" verdugo bonitamente le levantará el mandil, y dejándole caer la penca en las espaldas desnudas el populacho á cada pencazo á'iYá fuera car ufas ; y el verdugo concluido el vapuleo dirá ; señores ved aquí un anchopiteco mantenido por el público para que pelee, y él ?io solo no quiere pelear, sino que también anda diciendo por hay que todos los habi- tantes de este pueblo son tan ruines , tan bajos, y tan ca- nallas como él. AVISO DE IMPORTANCIA. El ímparcial en sn numero once confiesa francamente que tiene una lista de personajes que en unas circunstancias como en las que nos hallamos en lugar de pedir que se expulsen los que intentan novedades piden la impertinencia de que la Recoleta sea extinguida ; esos personajes son sin duda los déla logia empeñada en dar campanadas para que no oigamos los clamo- res de la patria que nos exhorta á pelear contra los montoneros; Ramirez nos avanza . y el imparcial con los de su logia avanza á la Recoleta ; ¡ qué ?iva el imparcial ! Dice también el ímparcial que los eclesiásticos componen una cuarta parte de los amotinados coiítra la Recoleta, y en efecto en esa lista no puede faltar el religioso entrerrriano que se empeñó para que se nos quitase el noviciado de la observancia, y el otro religioso forastero que ofreció entregar la Recoleta con tal que lo hiciesen provincial : fuera, fuera , fuera carafas ; é dito, dito, que 6 de mais he contó. ■ Impíjenta jíji LA Índependencía. 611 N u M. 4 5, DEL D ES P ERT ADOR Teo-Filantropico Místico-Político. ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^ i^^^^^jr^^^ BUENO S-AYRES VIERNES 9 DE M A 11 Z O DE 1821. Para evidenciar al público de qüe mi arrepentimiento es efectivo, yo voy á desterrar á todas las malas compañías que me h^n precipitado; el Gaiichi-poÜtico , ese hombre voraz q«e se las ha tirado con todos , hoy oíismo se eiübarcará para puerto Deseado á entender en la matanza de los lobos , y en la postula de obispados ; el Suplementista hoy mi«mo tirará para Patagó- nicas á observar la altura del polo, tirar una meridiana, tratar de escuelas de dibujo, y de sociedades filantrópicas; el Paralipó- raeuon que vaya al estrecho de Maire á concluir el cmeo de nosotros con vosotros, y á tratar de la cruzada de ambos mares, ya que nos ha tratado tanto de la santa cruzada ; por iVííim-o la Excma. é Illma. Comentadora capitaneando el numeroso es- cuadrón d6 matronas que con sus enérgicos comufdcados me han hecho salir de. mis casillas, salga en el momento de lu pro- vincia, y vayase con todo ese cardumen á dojide Dios se la depare buena. - Ya no mas pecar; ya no mas dar contra todos; 50 sin duda no Imbia advertido que con todos está Dios, y que eso de dar contra todos es dar contra Dios, que es padre de todos. Por consiguiente á ley de arrepentido yo voy á reduciniae no mas que á mi periódico ni mas, ni menos que alia entonces 012 cuando vi que este pueblo se entonó en el memorable cinco de Octubre ; en f 1 momento bice cesar á mis coescritores para dejar que el pdeblo obrase, y hasta boy hubieran enmudecido si el pueblo después de la explosión no se hubiese vuelto á dor mir muy de propósito; muchos creen que yo tengo angurria, y prurito de escribir, y pardiez que no es asi, pues apenas veo que las cosas van de veras empiezo luego á enfermar de retención de palabras , ¡ quiera Dios que mí pueblo no me obligue á volver á las andadas ! ¡ no permita el cielo que vuelva yo á necesitar los auxilios dei Gauchi . y de las matronas para desengañar, y despertar á los varones engañados, y dormidos! Con esta confianza, y en la firme inteligencia de que ya tody)S estamos poseidos , y penetrados del espíritu argentino, que üo arroja tal exálacion de ponzo|íci ¡que no le deja acción tú al hombre mas valiente, ni a.1 tigre Imas bravo. Es verdad que el fiombre atraído de buyo no piende su juicio , según lo declaran pmcliQs que se han visto tirados de sri jiliento ; pero ¡ qué congoja ! ¡ qué sudores frios ! ¡ que'angys. |:ias fatales no sofocan el ánimo del pobre que contra sq voUin- |:ad se vé llevar á la tremenda boca de aquella bestia carnicera, í insaciable monstruo! MORALIDAD, , En el año veinte del siglo die?: y nueve , además de vario$ 3Cuerzos, y zapos venenosos que ha producido nuestra revo- ucion , tenerlos dos grandes l^ujos, que nos han atraído 9011 íj venenobo aliento federal disolviéndolas conjugaciones todaíi :^ jiiuestros nervios, y paralizando todo el sistema muscular de uestra república , la cual ha caído en sus bocas una vez , pero or no tener dientes no han podido hásta ahora engullirl!^ del todo orqueesaesobradei tiempo, ano sér que las matronas con js^ abanicos, con ramas de ombú, ó con sus sombreritqs rocnren sacudir y cortar el ayre federal intermedio entre Ic^ «yos y los bobines , que fiados en su bota fuerte se han de- ido inficionar fuertemente: el buyo principal es José Mi- uel Carrera el bueno ; el otro buyo es el panadero Ra- lirez el bueno ; los escuerzos , y zapos venenosos son en rimer lugar Sarratéa el bueno, que por gobernar ocho dias arirálaboca, y alboratará a todas las lagartijas ; en segimdo ^ar Agrelo el bueno , que por lograr un día 4e parla^'en el Olegio pedirá confesión en la Recoleta, y hará eamínaf tod^ :íi9cl|e á un padre bendición de Dios que por d^sgr^cig ?iy|í aun para apadrinar A cnanto tunante le de ía gana de Ir^xer el mimdiM: en segundo lugar Soler, Alvear, Pedro Ordimules, y otros q^e no nombró porque luego levantan un tole tole ios de la vida privada, los de la sátira , los de los Ubélos, y tanto bribón %norante que se deja llevar de cualquier vulgaridad , y de cualqiiier dichito, sin advertir que esas vulgaridades , y esos dichitos son el aliento venenoso de los ^buyos que nos tienen cuales no nos entendamos. Continucirá. POLÍTICA. Los consejos que di6 el héroe nnanchego á su escudero cuando salió de casa de los duques para ejercer el cargo de gobernador, y todo lo que en aquel paso tierno intervino es por cierto digno de atención máxime en los países revoluciona- dos, en los que de la noche á la mañana se ven muchos en tantL altura cuanta jamás llegaron á imaginarla; por eso es que para esos tales como son los Blasitos, los Ramirez, los Zapatas, los Artigas &c. no estun fuera de proposito algunos retazos, en losquese vean representados de molde, para que siguiendo los ejemplos que les suministra la historia procuéren hacer el menos mal que puedan á lós infelices pueblos que por de^gr^it llegan á caer debajo de su férula federal : la historia cania del modo siguiente. PASAGE HISTORIAL, ''Señor, replicó Sancho, yo imagino que es bueno man- dar aunque'sea un hato de ganado. Con vos me entierren , Sancho , que sabéis todo , respondió el duque ; yo espero que seréis tal gobernador como vuestro juicio promete , y quédese ésto aqui , y advertid que mañana en ese mismo día habéis 4é ir al gobierno de la Ínsula, y esta larde os acomodarán del m9 fragé conveniente que habéis áe líevar, y cíe todas las cosas lecesarias á vuestra partida, VisUuime, dijo Sancho , como íuisieren que de cualquier manera que vaya vestido seré San. 'fio Panza. Asi es vérdad dijo el duque , pero los trages^r m de acomodar con el oficio , ó dignidad que se profesa, mes no sería bien que un jurisperito se vistiese como soldado] I un soldado como un sacerdote; vos Sancho iréis vestido* arte de letrado, y parte de capitán, porque en la Ínsula^ ue os doy, tanto son menester las armas como las letras, y is letras coüio las armas.. Letras respondió Sancho , pocas ngo porque aun no se el A. B. C. pero bástame eí christm 1 la memoria para ser buen gobernador; de las armas mane- ré las que me dieren basta caer, y Oios á delante. Coti n buena memoria dijo el duque no podrá SancJi4? errar ea ida. En esto llegó D. Quijote, y sabiendo lo que pasaba, y celeridad con que Sancho se habia de partir á su gobierno , n licencia del duque le tomé por ía mano , y se fue con éí n ánimo de aconsejarle como se habia de haber en su oficio* trados pues en su aposento, cerró tras sí la puerta, y hi^o sí por fuerza que Sancho se stntase junio á él , y con repo- da voz le dijo : infinitas gracias doy al eieio , Sancho amigo, que antes, y primero que yo haya encontrado con alguna ena dicha, te haya salido á recibir, y encontrar ía buena ntura; yo que en mi buena suerte tenía librada la paga de i servicios me veo en los principios d^ aventajarme , y tu tes de tiempo contra la ley del razonable discurso te ves ?miado de tus deseos. Otros coheclian , importunan, solí- an , madrugan , ruegan , porfían , y no alcanzan lo que préí idcn , y llega otro , y sin saber como, ni como no ,«e halla 1 el cargo>, y oficio, que otros muth^s pretendieron, y aqui entra, y encaja bien el decir cjne haj .l^»-»: '.,"1 fortuna en las pretensiones; tú cine para m. su. duda alguna Íres un porro , sin m.lrngar n, trasnochar , y sm hacer d- ilcia 4un., con solo el aliento que te ha tocado de la an- a te eabflleriJ, .in n.as, ni mas te ves gobernador de n,a Lula. co«,o quien no dice nada Dispuesto pues tn or - zon á creer lo que te he dicho , es.. 6 hijo atento a este tu C - ton, que quiere aconsejarte, y ser norte y gu,a, ^ mine V saque á seguro puertc. de este mar proceloso , donde rVe'gXte, pues L oficios, y grandes cargos no sea otra cosa sino u.i golfo profundo de confusiones. Consejos del manckegóáíos gobernadores Dlasitos, Zapatas, Ramirei , i; Panzas , quefaeron , son , y serm- Primeramente , 6 Sancho , has de temer á Dios , porque en el temerle está la sabiduría, y siendo sabio no podrás errar en nada. Lo segundo , has de poner los ojos en qu.en eres , pocu- rando conocerte á ti mismo, que es el mas difícil conoomientc que puede imaginarse ; del conocerte saldrá el no hu.chart. como la rana , que quiso igualarse con el buey ; que si esto ha ees vendrá á ser feos pies de la rueda de tu locura laconside ración de haber guardo puercos en tu tierra. Asi es la verdad respondió Sancho, pero eso fue cuando muchacho ; pero des pues algo hombrecillo ganzos fueron los Ayres de acuerdo cou; su comandante Monte-Verde. Se da gq«io seguio que en el parque se le suble» baríín S9 hombrei? , j 300 tíe la paríe cié Corneníes ; moíiVo por el cual kun permanecen a bordo los naturales de at|uella provinciti qoe ha árrancado á sus hogares por llevar adelaaíela empresa quijotesca. Sarratéa corno el primer tomo ha ofrecido al supremo, méüiante un pació solemne, darle a su arribo á- Buenos-Ayres 2000 fiegros para volverlos contra el Paraguay; fusiles correspondientes, ya de la sala de armas , ó desarman- do á los regirií lentos ^ 800 mil pesos, y alg-u ñas otras frioleras de estas, que deben sacarse de los porteños, y de los españoles europeos — Agrelo , aquel célebre abogado nacional esta en- cargado de imponer y arrancar Tas eontribiiciones de la repú- blica. Santos Rubio corre con la distribución , como sugeío abonado en esto de distribuir. D. Lucio Mancilla es el mayor general de los 2000 honibres escasos que forman el ejército del supremo. Veremos la cuenta que da. — Para el gobierno de estos caballeros andantes , Ies prevenimos que se ha snandado deso- ciipar cr campo santo de la Recoleta, y el corral de los Betfclemitas. SANTA-FE É, Ha llegado en estos dias un oficial que poco antes habia en- viado el señor gobernador , según se dijo, hasta aquel punto ^on objetos interesantes. No sabemos con seguridad lo que contenian las comunicaciones de oficio que ha conducido, pero hemos observado que eííe ofícial ha referido en una infinidad de circuios, que en Santa-I é y su campaña rtyrja el mayor en- tusiasmo , y la mas alta disposición á conservarse en amistad con Buenos-Ayres. Hemos tenido la mayor satisfacción^ en ver á todos los habitantes de este pueblo proferir con entusiasmo el nonobre del gobernador López , jíasuandolc sina de las me-' jores columnas del 6rám y y éeM pd^yi.-^V. FédráLarrechea fue nombraencih, 627 N u M. 4 6. DEL D ES P ERT ADOR Teo-Filantropico Místico-Político. BXJENOS-AYRES LUNES 12 DE MARZO DE 1821. Va lizas á bordo de la fragata inglesa Marzo 10 de Í821. Seuor Teófila ntrópico. Aguardo con impaciencia el fuera carafas , ó el )ampero para seguir mi destino ; el Suplementista , y -*aralipómenon están un poco mareados por ser la pri- íiera vez que se embarcan ; jo conservo una perfecta alud , porque estoy hecho á navegar el rio del Pilar, ' sus lagunas en una canoa para averiguar sus desa- gües al Paraná, y los puntos por donde pudiera abrir- e la comunicación de esos dos rios para la prosperi- lad de aquel partido. El Suplementista me importuna mucho con sus osas y y el pobre padece ansias cuando se acuerda de as escuelas de dibujo, y de la congregación del alum- irado &c. ; el hombre es fanático hasta caerse muerto, ' me hace derramar lagrimas con los suspiros , aun- [ue otras veces me hace reír. El Paralipómeñon es mas corriente , y sino fuen la compasión natural que como escudero le profesa a Suplementista, el destierro seria para él una jarana. Los ingleses á cada paso nos preguntan por e padre Catiñedi , y nosotros le respondemos que esi padre es el quinto en discordia , y que siendo la quin ta esencia de la discordia contra los federales , ha; está donde se estaba sin que el fuera carafas , ó pam pero lo haya podido arrojar á trapisonda, ó á tra povana. Amigo, me despido de vd. para siempre, y sol quisiera saber si desde mi destierro le podré escribí algunas cartas, ó si esta proscripción es absoluta d manera que á muertos , y idos ya no pu^da yo conts con vd. para nada. Dios guarde kc—El Gauchi-politico , feder rnontmsro, chacuaco oriental , ckotiprotector , y pt ti-republicador énojadisimo 8fc. Señor Gauchi'poUtico. Mucho me he incomodado con su apreciable pe mil razones i quién le ha dicho á vd. que va desterrj do 1 Vd. , amigo , va en comisión , y su ausencia no < destierro , sino relegación en virtud de providenq económica dictada por el imperio de las circunstanci! en que yo me veo ; yo empecé mi periódico en gracs de Dios, como es iií>torio, y vds. se ajscre^aron pai precipitanxie como Dios lo sabe , y todos lo han vi$t( 629 fá. puede escribir en puerto Deseado lo que guste, )ero le advierto, que yo no he de imprimir sus «"artas lin el visto bueno de tres eclesiásticos , á quien he ju- ■ado esclavitud y obediencia hasta que Dios me la de- jare buena. También me disgustan sobre manera esos sus lombres , y apellidos tan sospechosos , y créame que li vd. no se bautiza de nuevo no volverá jamas á Bue- los-Ayres, porque este pueblo no puede oir federa- ñon, ni montonera, ni gauchos ni chacuacos, ni eso le prostituirse para constituirse, ni eso de enojarse 30C0 , ni mucho. Al Suplementista dígale que yo me hago cargo le sus cosas , y que no piense que nadie hace falta en íste mundo ; al Paralipómenon que se deje de careos, jorque toda comparación es odiosa. Dios guarde &c. — El Teofilantropico. Marzo 10 de 1821. Señor Teojilantrdpico . Hoy dia de la fecha pienso dormir en el puente de Márquez cotí toda mi comitiva, compuesta de siete m\ setecientas setenta y siete matronas que me siguen ie buena voluntad ; en Palántelen será la última reu- nión para esperar allí á otras muchas que aun no han podido salir de Buenos- Ayres , porque están de parto; las que aqui estamos llevamos con nosotras nuestros dulces hijos ; vamos contentísimas , porque en la ca- 630 beza del libro ésta puesta la religión (le nuestros ma- yores , y esto nos entusiasma impondírablemente de modo qiieüeííará las sierras del Tandil , volcan y ventana, y constituirnos en república perfecta, será todo uno , porque el evangelio es la constitución que lle- vamos con nosotras. Nuestros capellanes dirigen las marchas , y orde- nan las pascanas. Aqui ha venido D. Juancho Coria , y dice que desde que ha visto la mudanza de vd. , ya se ha con- vencido i\e que los varones &c. , y que él se sujeta en todo y por todo al sexo de las gracias. Toda mi comitiva está contentísima , y solamente las matronas que han tenido la desgracia de dirigirle remitidos están un poco agraviadas ; Doña Yo nodo) cuartel á nadie, dice que asi paga el diablo; Doña In- quisición les:al dice que sicul populus sic sacerdos , 3 otras yo no sé lo que dicen allá entre dientes. Remito á vd. mis despachos , y vea de borrar m nombre &c. Dios guarde &c. — X« comentadora de los cuatn periodistas. Excma. é Illma. Comentadora de los cuatro jjeriodisias. Por su apreciable vengo en conocimiento de qu no es oro todo lo que relumbra , y que la tribulacioi es la que descubre ios quilates de virtud , que esíai 031 escondidos en el corazón de cada cual; V; E*". lilma. y todas ias matronas escritoras, mientras yo he castiga-» do á los hijos pródigos , mientras los he contristado aun mas de lo que merecian, han estado may conten- tas, y aun auxiliándome como si yo diera en carne muerta ; pero ahora que me prevengo á recibir á los pródigos in miserationibus magnis ; ahora que para dilatarles mas el corazón afecto esquivez con todos los que cooperaban al vapulamiento; ahora es cuando V. E. lilma. y todas esas matronas hacen tanto mis- terio, y tanto sentimiento , cuanto no han hecho los otros hijos después de un castigo tan prolijo , y con- tinuado ? |,Con que V. E. y las suyas son ahora malas por- que yo soy bueno, y se enojan porque ya se han desecho, y acabado mis enojos? no lo creyera sino lo esíubiera viendo , y palpando : se engaña Y. E. y se engaña Juancho Coria si se han persuadido que 3^0 he padecido la ma« isíinima mudanza en mi conducta; cuando yo castigaba, castigaba con amor, y habiendo dejado ya de castigar he quedad^or consiguiente mas firme ^ y mas verdadero en mis amores ¿ que mudan* za , ó-que variación puede haber en estol Si yo en mis raptos paternales me he dirigido contra V. E. y de mas que me han ayudado al castigo^ también me he dirigido contra mi reprobando mi se^ vendad, y mi aspereza: el amor paternal, señora mia , es un electro , y como tal tiene sus atracc ones ^ 63^ y repulsiones, que solo el amor las entíefiíje , y la?^ estima: registre V. E. Illma. su conciencia, y si se advierte defectuosa en el amor vuelva a Buenos-Ayres réconciliese con los hijos pródigos, y seamos todos unos para que de la unión resulte la confusión de los qtle nos han desunido para enterrarnos, y heredarnos. En mas estimo yo el arrepentimiento de mis hijos pródigos que toda la virtud de V. E. Illma. y de toda su honorable comitiva ; registre V. E. Illma. mis es- critos , y verá que k qada paso en lo mas agrio de mis invectivas les decia á los culpados que se sostu- biesen porque yo habia de convertir mis enojos en cariños, y que algún dia habia de ser para con ellos no solo blando , y amoroso sino también zalamero; llegó el caso de cumplir mi palabra, y ni V. E\ ni Juancho Coria deben escandalizarse porque yo soy verdadero en mis promesas. El sujetarme yo á una censura i que otra cosa «s sino castigarme k mi mismo , y tomar venganza de mi, yl de todos los que fueron conjuntas perso- nas inias para los castigos , y correcciones en que haciéndome violencia he gastado el año veinte , y lo que va del veinte y uno ? Asi que mi señora , si V. E. y las demás matro- nas no aprueban mis ternuras me veré en la precisión de decirles nescitis cujus spíritus estis , que no saben de que espíritu están animadas. La república no se ha de ñindar en las Sierras del Tandil , Volcan, y Ventana , sino aqui , aqui en Bnenos-Ajres donde hay corazones, de cera, y varo- nes generosos que saben ser corregidos cuando yerra» para ser alabados cuando de veras tratan de enmen* darse. — Dios guarde &c. — El Tco-Jilantrópigo. Buenos-Ayres , y J\Iai\zo 10 1831. Señor Teo-filantr épico. Recien convalecida de mi parto pienso dirig-írmé desde el dia de mañana á Paiantelen para unirme €oa la Éxcma. é Ilima. Comentadora, y la de mas comitiva de matronas ; pero antes de dejar mi patria voy á comunicarle á V. una observación que tengo hecha de un abuso que podrá producir al estado grandes venta- jas si se corrige , de no , No. Siempre he sido curiosa, no solo por carácter » sino_ también con el loable deseo de que mi patria ya que no exceda á los paises cultos en toda especie dé conocimientos, á lo menos los iguale : habia oido decir que en Europa la artillería se hallaba en tal estado de instrucción que disparaba quince tiros por minuto cada cañón de ¡os ejércitos, que llaman de ba- talla: tuve proporción de informarme del hecho por un oficial de esta arma , y me quedé sorprehendida cuan-? ^o me aseguró , que habia llegado el caso de disparar diez y ocho tiros en un minuto : le opuse que siendo los americanos tan agües como los europeos, y siguien^ do el mismo método no podia convenir en ello, viendo la enorme diferencia que se notaba en los ejercicios de luiestros artillero!^. Convino en lo justo de mi refle- xión , pero me hizo ver de nn snodo palpable , y eon «ñas muy ligeras razones íisicas , que la gran diferen- cia que yo notaba consistía en la poca exictitui con que se liacian los movimientos^ y en lo mal acondi- cionado, y. disfjuesto del que llaman escobillón. La principal arma de nuestro ejército es sin dis- puta la artillería , y ya que vd. es tan amartelado por 3US hijos pródigos debiera exhortarlos á que si quiera en el servicio material la pusiesen en estado de com- petir con la de las demás naciones. V . V Yo sigo la suerte que me ha deparado la ingrati- tud de vd. , y su mala correspondencia á la franqueza con que las matronas creyendo que vd. hablaba, y obraba de buena íé , < nos hemos expresado sin reserva en nuestros remitidos para ser delatadas , y sacrificadas por el mismo que en los apuros con tanta humildad, y aun bajeza llego á implorar nuestro auxilio ; peí o no ^obstante escribo á vd. esta con el fin deque la inserte en su periódico para que por este conducto llegue áf noticia del gobierno , el que sin duda se apresurará á remediar tamaño inconveniente ; y si el señor capitán general tubiese por acertado verificarlo , yo desde Pa- lantelen , ó de cualquier otro punto de las pampas donde meencueníre el chasque, diré á quesugeto deben ocurrir para recibir las correspondientes instrucciones sobre la materia. Dios guarde kc. — Da. No es extraña la ingratitud en los varones. 3fí Señora Dona do es extraña la ingratitud eti Ids varones. El haber yo enajenado mi libertad , y sujetadola k la férula de tres eclesiásticos me sale ahora á la cara, y me reduce á las mayores angustias; los padreé, seño^ ra, me dijeron que los remitidos de las matronas esta- ban muy enérgicos , que causaban mucha impresión en el pueblo , y que lejos de sanar las Hagas las exas- peraban ; yo aunque resistí por mucho tiempo pero il fin me rendi sin preveer los resultados. V. S. me perdone, y cuente con rai arrepenti- niento atendido á que en el siglo diez y nueve ab'^o me labria de tocar de ese espiritu vertiginoso que agita á os varones. V. S. dice que la principal arma de nuestros éjer- íitos es la artillería, y en eso mi señora,7yo no puedo ;onvenir , cuando es tan evidente que la principal uerza de una república son las matronas, sin las caa- es ni hay soldados , ni valor , ni empresa alguna jorque el varón deja de serlo cuando no hay hogares |ue defender, ni matronas , por quienes sacrificarse. Supuesto pues que es ¥. S. en su propartida sé ate resa tanto por el bien del pais , le suplico que escuide de la artillería , y solo trate de que vuelvan $s señoras al seno de sus familias para que oo acabe- %m de acabarnos. Bios guarde ^c.-^El Teojilantrépíco. Puente de Márquez 10 182 L Señor Teo-Jilantrdpico, Yo no entiendo de letra menuda , y la verdad del, aso es que V. por congraciarse con los montoneros B ae,raviüdo gravemente a las matronas, yá todos Ids amantes del orden. ^, Quien le ha di«'ho n V. qne los montoneros estnn arrepentidos? í,ha soñado V. , ó cree á caso que todos estamos dormidos I entre todos los porteños me parece .que no hay un primo que pueda compararse con V. : ojala con buen viento fuera vd. á parar á puerto í)eseadoj y de allá nos viniera el Gauchi-po!itico, que no es tan achacoso de compasiones como vd. , de quien Dios nos libre , porque vd. es el que nos va á perder con todos esos hijos pródigos , que le han na- cido de la noche á la mañana. Dice V. que los ha castigado en el año veinte , y en todo lo que va del veinte y uno ; ¡ pobrecitos ! ¡que desgracia fuera que se los llevase el diablo, y también al acahuete que los apadrina ! dice V. que es verdadero en sus promesas, y que ya llegó el tiempo de cumplirlas ; mejor fuera que V. no se apartara de la justicia por^ cumplir unas [)romesas hechas sin ton , ni son á los que nada esperan de nosotros , sino sola- mente el enterrarnos , y heredarnos á titulo de herma- nos, con quienes no es licito pelear. Si yo gobernara no seria V. eí que permanecería diez minutos en punto algunq de la provincia ; los co- mo V. son perjudicialisimos , porque con la mas bue- na intención del mundo perderán un pueblo, una pro- vincia , nn reino por esa embriaguez de generosidad de i^ue ya se han acostumbrado á dejarse preocupar; los como V. son amigos natos de los malos , ó porque están hechos á acompañarlos , á la horca; ó porque no creen que los perversos diíicilmente se corrigen, ó por- que de tanto desear su corrección , y su enmienda k diin por hecha, y no temen, ni sienten padecer los fu- nestos efectos de su preocupación , ni escarmientan faiu.pQQO.con jos rej^etidos desengaños. Abra vd los ojos , señor Teoíilanífopico , y vea ío que ha hecho; Jos pródigos se han quedado íaa 3rodigos como antes burlándose de vd. ; y los sensatos ustamente agraviados se le han separadp /porque han ^isto que con vd. ya no se puede.tratar ; nos dice vd. (ue para acreditai' que su conversión es efectiva se labia resuello d desterrar las malas compañías que lo mbian precipitado ; pero la mañana de ese mismo dia odas las matrona^ habíamos amanecido mucho mas louradas ; y en efecto , como malas que somos esta- ños resueltas á dejarlo á vd. entre los buenos, que on los moiitoneros , los carafas , los caraferos , los entes y vinientes , los escritores del año veinte y to- los esos hijos pródigos que se han entrado de copiada n la casa de su padre para que Jes sirva de padrino, le den el pago de haberse dejado emprimar por no ener el carácter, y constancia que gracias á Dios enemos las matronas , y todos los malos que lo hemos compañado , y ({ue vd. ahora quiere desterraren >rueba de su arrepentimiento.— Dios guarde &c. — - Iña de las siete mil setecientas setenta y siete. \Ii Señora Da. Una de las 7 mil, setecientas^, s^fenfa^ y siete. V. S. en vez de compadecer mí' tn^*te suerte la grava mascón sus quejas , y cargos infundados * sin dvertir que allá cuando Dios quena, y cuando estaba n mi plena libertad jamás ofendi ni aun venialoieíite }s respetos debidos á un sexo que siempre se decide or el orden para gozar las delicias de la paz, y para sef ís delicias de la sociedad. Pero apenas me vi cautivo he tropezado en las enas mismas , y extraño de la prudencia de F. S ueen vez de alentarme, y consolarme antes al con- rario me insulta en mi d^^gracia, y me iieeha «a cíif¿ 6S§ las faltas , que no son sino de mis censores ; V. S. no puede ignorar que estoy á pnpilage , y bajo de tutores usque ad dejftnitum Jcmpus; ^cuanto mejor fuera pues qué V. S. en vez de acriminarme tratase mas bien de restituirme á mi antigua libertad para disparar por esostrigalesde Dios dando tajos, y reveces bajo los auspicios de las matronas que no perdonan k nadie para que todos se contengan , y sujeten á las reglas del orden , y de la razón? Dios guarde ^q,—EI Teofilantrdpico. Acabamos de recibir gazetas del Brasil que nos comunican la explosión que hizo la Babia á favor de la constitución ^^ue se hieiere allá en Lisboa. La relación manifiesta al vivo el genio lusi- tano, que solo puede íixplicarse con voces portuguesas, por cuyo motivo me be determinado á usar de cllaí? copiando literalnien- té algunas clausulas. Quinta feirá 15 de Fevereiro. BAHIA. Aínda Háo temos adquirido' aquelle remanso d'alma^ éwiquelle olhar repousado , qne he necessorio para escreber dignamente os altos brios da tropa , e do povo de esta ei- dade desenvolvidos desde o dia 10 do ^lorrente até agora. Aínda os nossós olhos estáo atónitos ,^ e deslumhrados como os da aquelle , que vé de repente a luz sahíndo de improviso da subterránea masmorra aonde jazera por longo tempo* Ús nossos pés ainda dormentes do grilháo do despotismo fíao acertao bem o passo na liberal carreira , que nos abrió o denodo dos Brazileiros Sepulvedas , e Cabreiras. Ex- íaslados de jubilo gritam^ig^odos rom religioso enflmsiaS' tno-^ísto Isi€ obrm fio Senhor. obra sobfemodo admiravel aos tofue el editor refiriendo 7oáf tramportes con que los regi- lientos prestaron el juramento (il nuevo orden de cosas , y ice, c\ue entre serenas ondas de cordial regocijo gritaban iva el reí! nosso senhor ^ vim á reHaiaá , vh^a á constitui- do , viva ó reino unido de Portugal , Brasil, é Algarvés, He noso soberano unió , é qne ninguem pode separar. Los Vi va8 fueron chií*tosisin)os y uno de ello fue:— 1^7/ jYosso Senhor , á Religiao , e á Constitid^no. Aqora m ffrHaváo todos , temos Re i, temos Nacáo. Reina ^erdade, e a Vi r tu de , e sen Reinado será Eterno como o e Jesu Christo. Sigue refiriendo la función de iglesia, y dice que /Ve 7a ms pomposa fiesta que se ha visto , y que la música dé la mdad atrajo un brillantisimo concurso religioso, militar, y wil. Añade ; que el predicador regio lector de filosofía íg- acio José de Macedo subió al pulpito, y para darnos aíguúa lea de la oraeion encomiástico gratulatoria dice estas formales jlabfas. - O Orador mostrava em todos os seus transportes Jium mió verdadeiramente Portugiiez ajf errado á Dontrina do alo ador , e ans deveres de hum Vassallo honrado para )m El Reí , dehaixo de cujo di(lcissÍmo jugg nasceo, el e quem mereceo a honra de ser seu Pregador , en conse- >iencia do Sermáp pregado pela erecc^o do Brazíl e)n leino com o thema de S. Paulo.=¥ec'ú utraque unum. O Orador ssrmndo se desta circunstancia fez della á ise do sen Exordio , e prótestou em seu assumpto combi- ir o Evangelho com a dignidad e do Soberano , e coma istiga da causa em que o Reino Unido había entrado na , 'ise actual. Prótestou , que esta crise erci hitma c&nmm- agáo real da Uniáo dos tres remos , que S. J^í. unirá no' Iploma c?,o Brazil em reino unido a Portugal e Algarves r e Bsempenhou o assumpto com a dignidade da reügiáo , da agestade , e da nagáo. P Auditorio entrou nos sentimentos do orador; e-sahio ulhi confirmado em seu santo proposiia de , salvar o rei , e nagáo dos lagos da injustiga , e despótismo ' íáo conirariú n principios da reUgiáo , e da verdadeira honra . 640 Todos $ahiráo desta Ac^aon banhados empranto de jubilo. Decreto del rey D Juan Sexto. ^'Habiendo yo dado todas las providencias para ligar la cons- titución , que se está haciendo tn Lisboa con lo que es conve- niente en el Brasil, y habiendo llegado a mi conocimiento que el mayor bien que puedo hacer á mis pueblos es desde ahora aprobar esa misma constitución , y siendo todos mis cuidados , <;omo es bien constaute , procurarles todo el descanso , v felici^ dades; tube por bien desde ahora aprobar esa misma consti tu- vion, queaílise está haciendo, y recibirla en mi reino del Bra- sil , y en los demás dominios de mi coroija. Mis ministros , y secretarios de estado &c. Palacio del Rio Janeiro en 24 de fe- brero de 1821." , En suma el principe D. Pedro subiendo k la varanda del teatro de San Juan leyó en voz alta el decreto que antecede ; y hecho esto mandó el principe D. Pedro al escribano de cámara que hiciese la formula del juramento, que el principe misma firmó y después el infante D. Miguel , como también los mi- nistros de estado, y otras muchas personas qué allí se hallaban, continrando las firmas por todo el dia. El rey D. Jiiaii f)or ul- timo, se dignó decir por una de las ventanas de su palacio que aprobaba todo lo que habia hecho el principe D. Pedro ; Sua majestade se dignó dicer de huma das janellas de sen pazo que aprobaba cuanto S. A . H. habia feito. |»IEZAS aPICIALES SOBRE LA REVOLUCION DE LA BAHIA Bahía 10 de febrero c/e 1821. Los comandantes y oficiales de la tropa de línea de la guarnición de la ciudad de Bahía reunidos en la plaza del pala- cio , en presencia del g-obernador y capitán general conde de Palnaa , deseando todos de común acuerdo evitar una efusión 641 de sangre; que infelizmente podía resultar de-motines , origina- dos del rezelo de que sean frustrados ios deseo'S que tiene mani- festados e\ pueblo de aderir á los votos de sus hermanos de Portugal, á quienes desean estar perpetuamente unidos, y participar como ellos de los beneficios de la constitución liberal, que ahora se hace en Lisboa , resolvieron lo siguiente: 1*. Jurar obediencia al muy alto y poderoso señor rey D. Juan 6°. , y ades^ion á su real dinastía , conservar la santa reli- [^ion que profesamos. 2**. Jurar la contistucion que hicieren las cortes en Por- tugal , é interinamente la de España, del mismo modo que fue adoptada interinamente en Portugal. ' 3". Que la cámara proponga á la aprobación de la tropa del pueblo las personas que deben formar una junta próvisio- mi que haya de gobernar esta provincia'^ Ínterin que su mages- :ad jura soleiiinemente la misma costitucion. 4^ Que el gobierno provisional inmediatamente después le su instalación forme una acta por si y á nombre de esta irovincia de adesion al gobierno de Portugal , y al nuevo or- len d^ cosas alü establecido, la que se remitirá al mismo go- )ierno , y al rey nuestro séüor. 5^. Que el gobierno provisional mandará proceder inme- liatameote al nombramiento de diputados de provincia para (ue se reúnan á las cortes de Portugal. 6\ Que todos los actos de administración pública conti- iuarán como antes á nombre del señor rey D. Juan 6"". 7**. Que el dia de hoy sea de reconciliación general entre os habitantes de esta provincia , que por cujilquier difereiicia le opinión política estubieron discordes, hasia ahora. Babia . n la cámara 10 de Febrero de 1821. Conde de Palma : y siguen lespues 43 firmas. Manifiesto de la Junta provisional del gobierno de la Bahia. Los habitantes de Bahia apurados por mil incidentes y mo- ¡vos deseaban hacia mucho tiempo el establecimiento de un obierno hberal y jdsto , que cortase la carrera de sus males , V proiiioviese su felicidad ; pero dotados de un carácter "manso V iospgádb contiiiUé ban vivietido biíjo del p^sndo ) uí;p í]ue los oprimiá, supücaiído íaii solant^ufe á la providenriu a 6n de que inspirasie á tiuestro muy am. do rey el ¿efídr i). Jtmu Q. la felici- dad de dariíos volmtt^riametite ¡a codsIííucíoíí de Fortiigal- Tales erad «:us designios y su mod.o de obrara cuando el gobiír^r. tíO del íiio Janeyro por una medida iiRÜscrttd, y con miras secundarias de lerror y opresión nombró para «^ubernador de esta provistcia al conde de Villa-Flor, militar mozo, v fogoso, de quien los periódicos de Lisboa habian hecho el mas horroro- so cuadro. Fue en estas apuradas circunstancias que los bravos siddados de Babia, viendo perdida la patria , pretendieron sal- varía, V con una animosidad y denuedo hasta ahora nunca vi.4o, prochurcároi) la m!SiTía con¡^tiíucion de Portugal, convocaron la cáman? , é iiístals -ít? ei k ííobierno, hasra que su mage.>*tad asin- tiendo á liiorraíiou general de los pueblos conceda á todos sus dominios la constitución que con las armaa en la mano se ba proclamado. Siguiendo el ejeü)|)lo de sus hermaíioa de Portugal Tos habitantés dé Eahi» íieiien jin-ado como ellos fiíielidad á nuestró buen rey el s« ñor D. Juan 6'., y á torb su dinasíia , obediencia á la con>tirucion de rorlugaí , 'é iiilerinamciiíe á la de España, conservando eí respeto á la religión de nuestros padres. Tales son los sentimientos generales de todo el pueblo de Babia , y tales los de esie gobierno , que incesantemente tr.iba- jará por el bien de la cau.^a pública , afín de deseojpeñar la confianza que en el han puesto sus conciudadanos. — Palacio del gobierno 11 de Febre ro de 1821. Luiz Manoel de Woura Cabral.—V residente. —Paulo J^osé de Mello Azfnyedo e Brito. — Vice-Precidenle.— Fernandfs da Silva Frene, — Francisco de Panla d'Olireí- rr. — José Anionio Rodñgnez Vianna. — Franciíyco José Pereirn. -^Francisco Antonio Filgiieiras.-—Wlanoel Pedro de Freitas Giiituaráes, — José \Liiio Coutinho. — Secretario do Go\kjvuo.~- José Caetarm de Paiva Pereirní. — Secretario do Goverao. ÍMPaENTA DE %X IndEPÍíNDEÍíCJA. I 643 N U/ M. 4 7. DEL DESPERTADOR Teo -Filantrópico Místico- Político. ' B U E N o S-A Y R E S V, 1 E R N E S 16 D E M A R Z O DE 1821. ^ ^ ^ ^ w ^ ^ ^ -^^-^ ^ ^ ^ ^ ^ ^~jr^-^ ^ ^ ^^'"^ Semor Teofilantrópico. Eo la asamblea general constitujeínte se lian lei- !o boy los números cuarenta y cinco, y cuarenta y eis de su periódico \ ios que han dado lugar á unos «vates los mas sostenidos y acalorados ; una señora lorteña pidió la palabra y dijo : muy poderosa se- Lora ¿ quid ad Jiuc egemus testibus ? |, qué necesidad lay de mas testigos ? ex verbis tuis te judico , serve equam : el Teofilantrópico se ha condenado a si mis- Lio , y por sus mismas palabras se vé palpablemente |oe es hombre liciado de compasión, y ya en este iiismo congreso se le notó esa ñilta, y aun quedó acor- ado que si en Jo sucesivo no se enmendaba sería de- larado por inútil : soy pues de parecer que se le ca- iñque , se le tilde inequivocablemente , y en seguida e le aplique la sentencia, ne tota gens pereat por- |oe si lo dejamos capaz es éi solo de perdernos en o¡i o!o vuelco, de dado/^ cu Entonces una entrerriana tomó la palabra, y dijo: " pero en suma i qué es lo que ha dicho el Teofilan- trópico , y que es lo que ha hecho? El dijo que e-taba arrepentido , no de haber dado contra los federales, pues es cierto que sigue vatiendolos en regla, sino de haber dado contra todos , ó de haberse excedido en la corrección ; y esto es muy loable , pues aunque no hubiese habido tal exceso , acredita el hombre que descaníia de si mismo, y que desea reportarse y qué es lo que ha hecho? Alejar de sí las malas com- pañias , y sujetarse á una censura : él en esto sin ofen- der á nadie , no ha hecho mas que renunciar a su pro- pia defensa , dando por recusados á todos , y á todas las que pudieran defenderlo ; esta es una generosidad que carece de ejemplar; esto es entregarse á discreción en manos de sus enemigcs ^ sujetándose á la pena que ellos le impongan , y sufrirla sin buscar padrinos , ni madrinas, |, qué mas? él en su carta á Kamirez se ofrece ir de capellán , sicut c/gnus' ínter lupos , como cordero entre lobos , sin temor de que habiéndole ro- bado el poncho le roben también el pellejo , siendo esto nada para él con tai que le permitan explicarles la doctrina : soy pues de parecer que todo es heroici- dad en los dichos y en los hechos que tanto se acri- minan." Una santafecina pidió la palabra , y dijo: ''nunca laa acreditado mas el Teoíilantrópico que es padre de todos que en los números 45 y 46 de su periódico, éi 645 se ha portado cómo aquél pastor qué dejando á las noventa y nueve en la segundad de su aprisco se Ínter- [ia en las espesuras de los bosques despreciando los peligros para buscar los descarriados, y adocenándose 'on ellos por caridad, cum iníquis reputatus ést : pa- •ece á nuestra vista un montonero, siendo asi que no sino un misionero, que sin perd^rno:s^ á nosotras luiere ganarlos á todos; y sepa V. A. que nuestro go- ternador López estima mucho al Teoíilantropico, sien- asi, que mas de nna vez se ha enfurecido contra 1 en sus escritos/^ Una montevideana dijo entonces : " yo ño éntieñ- o al Teoíilantropico , ni puedo combinar muchas de is fantasmagorías ; él ahora se nos presenta eacasti^ ado en su arrepentimiento como ratón en el queso, ero yo no veo la enmienda , pues es cierto que el tal •rependido blasfema ni mas, ni menos contra Carrera, Ivear y Ramírez , como blasfemaba antes de su tan 3nderado arrepentimiento; porteño había de ser para nernos en zozobra; que hable pues como quien es, que sea como habla, pues no queremos que se nos troduzca aqui gato por liebre , y si he de decir la rdad^digo que después de haber leído sus escritos, yo sé si el hombre es godo , ni si es turco , ni si es dio, ní a que casta de pájaros pertenece, pues hasta arrepentimiento es como Dios lo sabe , y todos lo m visto." Doña María Retazos apoyando la moción de ía 646 nioDtevnleada d¡jo : nmy poderosa señora ; yo com- padeciéndome de que ouesíros escritores copistas , en lu-ar de copiar á los españoles buenos , copiaban mas bien á los malos ; deíenniné dar semanalmeoíe periódico compuesto de ratazos de españoles buenos, y esto con total independencia de los cinco penodi.tas que están alborotando al mondo con sátiras; pero el Teoíilaetropico pretestando que él ya estaba arrepen- tido se me inlrodojo con mil zalamerias, y me dijo, que mi periódico era sátirico , y que solo me permitia dar al público mi número el día de Ceniza ; yo por no pleitear con este hombre he consentido en ello ; pero no encuentro justicia en que los convertidos obliguen á otros por fuerza k que se conviertan; ni yo cuando éi andaba arremetiendo contra todos le dije jamas una palabra ; por eso insisto yo en el parecer de ia señora montevideana ; pero lo intolerable es que el tal arre- pentido se está aprovechando de mis, retazos y ha in- sertado en su número 45 ht relación del padre Gumilla sobre los buyos o ampalavas; iíem los consejos del héroe de lo Mancha, sin temor de que yo lo acuse, como lo acuso de plagiario ; hago pues moción para que se trate muy de proposito de lo que hemos de ha- cer con este hombre ñiutasmágorico , que convertido y lio convertido siempre es ominoso, siempre es funesto, y no nos deja quietas un iHomeoto," A esta "sazón una matrona Paraguaya, que estaba de presidenta en turno dijo "muy poderosa señora / 647 o íii! vierto que se' coofundeti miiGlio ^las ideas para acriiiíinar, ó hacer sospechoso á un inocente: el Teo- filantropico en mi concepto lia sido el único imparcial que hemos tenido en los diez años de nuestra desati- nada revolución ; su doctrina es purificativa y y no puede menos de herir, y lastimar a todos/ ya mas, ya menos , según el grado de indecencia en que estu viere cada cual ; eso de que las matronas estamos libres de censura es cuento de cuentos ; la que estuviere libre de delito tírele al Teoíilantrópico la- primera piedra; y 'Vamos claros, adonde estaban las matronas porieñas cuando entraron las gauchas ahorcajadas en la plaza de la Victoria I Ericerraditas. |,Por qué no entusias- maron á ios varones para repulsar ese vejameníl Por- que también estaban poseidas del espíritu vertiginoso que los libros .de pasta dorada liabian esparcido por esos. estrados de Dios. Luego ese habladero que les ha entrado después, y esos remitidos tan enérgicos contra los federales Jio alcanzan á limpiai' la mancha , ni les copíiere ienpii- nidad para que. se e^scapen de la férula filantrópica, que en mi concepto, hasta aliora ba sido muy modera- da , y casi inseosibi'e ; desengañémonos , y convenga- mos en que ningún padre agravia k sos hijos ; el Teo- filantrópico lia acreditado sLificientemente sus entrañas paternales, y cualquier desaguisado que se le hpga será ofender á toda la nación ; yo eo tal caso protesto á nombre del Paraguay , a nombre de la Villa-íjica^ 648 Inmute: ; y á nombre de todos los pueblos de Misiones/' Entonces una india pampa que hacia de secretaria dijo: "si al patiro Teofilantropico se le da entrada con voz , y voto en esta sala^ yo me oblÍ2:o á sujetar á reducción toda la indiada, sin mas trabajo qne de- cirles a los indios que ya los cristianos obedecen á los padres,*' En seguida el congreso expidió ciuf'o decretos Primero: que los escritos del Teofilantropico y los remitidos de las matronas no contenían abuso, ni cri- minalidad alguna, Se|^undo: qne el Teoíií antro pico fuese recibido en la sala de las quinientas en calidad de presidente perpetuo. Tercero : que la exma. e illma. comentarora con toda su comitiva, y el Gauchí -político con el Supleineníista , y Faraiipómenon volviesen in- mediatamente á sus hogares para oo perder de vista aquellos objetos que principalmente deben llamar la atención de los escritores públicos. Coarto: que D^. Ma- ría Retazos diese franca y libremente á luz sus perió- dicos cada y cuando lo tuviese por conveniente. Quin- to decreto; que se intimase al Teoiilantrópico que se abstenga de plagios en lo sucesivo , y que restituya á Da. JWaria jos Retazos que le hubiere usurpado. — Esto es cuanto ha pasado, y yo aprovechando momentos lo comunico á vd. para su inteligenciay go- bierno. — Dios guarde &. — Doña Incógnita. 649 Señor Teojilünirdpico. A mi también me hablaron las matronas para que las acompañarse en sa emigración , pero ni me deje sorprender de las sugestiones , ni di lugar en mi cora- zón al espíritu de queja ; porque aun cuando vd. liu- hiera obrado con injusticia y precipitación , me parece á mí que para ese caso es la tolerancia tan recomenda- da en el sistema patrio, ¡válgame Dios ! no todo sé ha de acertar , y eso de hacerlo todo en número , peso y medida no es concedido á los humanos. Asi que , mi señor Teofilantrópico , ánimo, valor, constancia , y no hacer alto en lo infausto; al mejof cazador se le va la liebre , pero ello es que después dé os años mil vuelven las aguas por donde solían ir; di- ^olo porque muchas de las mas acaloradas ya están de suelta, y dicen que todos esos campos son desiertos, I incultos , y que mal que mal no hay ^n las proviíi- ias otro Bueros-Ayres ; es una gracia el oirías decir ^ ada paso ; ak Buenos- Atfres de 7ni alma / Yo le aseguro á vd. , que este incidente, a] pare» er ominosa y funesto , no§ ha traido incalculables onveniencias , y no es la menor de ellas el haberse ídoblado el espirita argentino, pues las matronas man ya á Buenos-Ayres como á una halaja recobrad?i, los varones están líenos de nuevos brios por la íail lesperada, como pronta restitución de siis eorsortes. Dios guar&c. — El bien na es conocido kasía qu0 i perdido. ,Cí50 Mi Señora Doña Éi bien nú es cmocído hasía (pie es perdido. La apreqiable de V. S. rne ileoa de regocijo , y desde luego me persuado.de que nuestras matronas estarán para oídas íoego que gozando del postliminio se vean otra vez dueñas de lo que siempre ha sido suyo , y muy suyo ; el sabio orador de Roma restituido á sus hogares Hegó á decir, que sino le hubieran fa- vorecido ccín el destiero éi hubiera carecido de hi in- creíble , y casi divina alegría en que por su restitu- ción se hallaba sumergido, "que sus hijos le eran mas amables que la vida, pero que no obstante le eran mucho mas agradables después que se habia visto res- tituido al seno de ellos " " que sus haciendas le habian sido siempre apreciables , pero mucho mas sin compa- ración después de haberlas recuperado" "que las amisT tades, las tertulias, los criados, los teatros, los juegos; y aun los dias festivos, no sabia él cuanto \aban hasta después que por el destierro se habia visto privado de ellos" " que hasta el honor, la dignidad , el rango, y las públicas aclamaciones le parecían á él mas ilus- tres después que por su destierro las habia visto obs,^ carecidas" "que ía patria misma después de perdida le era mas cara, y mas amable" ¡quw species ItaU(ei ¡qtiíe pulcritiido Vrhís! ¡ qu(F humaniias civíuml jqut agradable era para él la Italia! ¡qué hermosura la ái liorna l ¡y cuanta la humanidad de los ciudadanos!' Eo'suiiia ; asi como la salud perfectarecrea mas al que 6^1 estuvo enfermo, que á los que sieüipre estubieron sanos, asi también dice Cicerón que después de su destierro todas las cosas le eran sin comparación mas agra- dables." Siendo pues las porteñas mas generosas, y sin comparación mas magnánimas que Cicerón, ya se deja ver , cuan amarteladas serán por Buenos- Ayres des- pués que mi imprudencia las hizo aumentar con sus lagrimas la laguna de Palantelen ; ellas sabrán ahora cuan delicioso es el Rio de la Plata , y cuanto el de- lito de sus varones cuando tan fácilmente se dejan sor- prehender sin mas objeto que satisfacer pasiones bajas, como ha sucedido ya en el año veinte. No por eso quiero yo decir que no haya sido cul- pable en mi coducta para con las señoras ; pero á Jo ménos me glorio de haber sido el instrumento material de tanta dicha.— Dios guarde he— El Teo filantrópico. La cantora argentina divirtiéndose con sus nietos en los dias del pasado carnaval ha compuesto varias poesias que oportunamente iré insertando en mis nú- meros para entusiasmar á nuestras gentes contra Ra- mírez el bueno , y contra los demás buenos que pa^ sean impunemente por nuestras calles. Los dias del carnaval Encerradita en mi casa Me puse á hacer unos versos Be lo que eli el dia pasa; B Es el easo que Ramírez Se viene ele guapetón, Como si acá no hubiera hombres Que lo lleven al panteón; Cuidado , señor Ramírez, ]>ío busque tres pies al gato, Porque el año veinte y uno^ Ya lo ha de encontrar con cuatro; No piense que están durmiendo Los perseguidos porteños. Pues andan muy vigilantes, Y no conocen el sueño : |,Por qué no emplea sus bríos Con la nación lusitana. Que ya nos lo va dejando Como carnero sin lana? Yo quisiera preguntarle viue quiere de este gran pueblo, O si cree que sus cli i mangos Serán nuestros herederos. lo creo que en su provincia No balian en que trabajar, Y por eso á Buenos-Ayres Quieren venir á robar : Pues aierta , ciiuJadanos, Y que viva el buen gobierno; üoioR , orden y carácter, Y á robar á ios iníiernos> 653 Y aunque aignñóá descóntentós Anuncian siempre ia ruina, Esas son con versaciones Que se llaman de cocina. NOTICIAS. CORDOYA. - El gobernador de esta provincia comunica qué lia ilido con lina fuerte división del ejército de su mandó encontrarse con el memorable José Miguel Carrera, cual según ios partes que habia recibido marcliaba bre aquel territorio con sus esclavos armados, y al- mas bordes de salvages. Nos ha sido muy agrada- e saber que nuestro gobernador y capitán general trece á Ja provincia de Cordova todos sos recursos pa- llevar adelante el gran plan de sepultar á aquel alévolo , y restablecer el orden general del país, ita demostración a! mismo tiempo que realza el mé- D del primer jefe de Buenos- Ayres , sirve para per- adir al mundo entero que nada.es capaz de limitar i aspiraciones de los porteños á promover el mayor ?o de sys compatriotas y hermanos. SALTA Y TÜCÜMAN Muy poco ó nada lisOngeras son las neíicias que .654 el último correo de los pueblos interiores , nos comu- nica de aquellos destinos. Se ase^nua por cartas par- ticulares que el gobernador de Salta ba recome^izado las bostilidades sobre el presidente de la repubhca del Tucuman, y qne esta guerra entre ambos gobernantes solo podrá terminar con la ruina de uno de los dos: las desgracias de cualquiera de estos dos jefes compe- tidores nos serán sumamente lamentables; mas miramos con dobleconsideracion la suerte triste que les deparan á ambas provincias, unas cuestiones agenas enteramen- te del interés de aquellos babitantes. ¡Hasta cuando! l,No basta el ser dislocadas todas las partes de la comu- nidad , ^mo que ano es necesario empapar en sangre el suelo precioso que babiíamosl..Xos novadores ó des- organizadores del estado se gloriarán de haber recogí- do el amargo fruto de sus planes horrorosos , pen tiemblen de que á esta tremenda tempestad, se sucedai dias apacibles y serenos , porque ellos nos han de da el mejor fruto de su total exterminio. Entretan to nosotros no podemos ménos que insistir en recomen dar á aquellos pueblos, cuanto les conviene abandona las vias del hecho para resolver sus diferiencias , y 1 ' importante que les es tranzarlas al amigable. Digal Santa- Fe y Buenos-Ayres que están gustando todí las dulzuras de la paz y la armonía. MENDOZA. Nos inclinamos á creer que los movimientos d 655 verdugo José Miguel Carrera sobre la provincia de Cordo'ya , tengan por principal objeto hacerse con sus rapiñas de los recursos necesarios para einprehenderk sobre Cuyo. Por las ultimas cartas qu« han venido de esta carrera se sabe que aquellos habitantes esperan tarde ó temprano ser invadidos , y que á precaución han tomado ya sus disposiciones , particularmente en San Luis quí^ se cree mas próximo al peligro. Este seria el mejor tiempo , y la mejor ocasión d e extermi- nar k aquel malvado. Buenos«Ayres ofrece sus pode- rosos recursos : Santa-Fc esta en la as bella disposi-. cion : Cordova se ha puesto en movimiento, y si Cuyo obrase en consonancia era cosa de anticipará la patria la noticia del día mas venturoso. Caalquiera que sea el plan , 6 el estado de las relaciones de nuestro go^ bierno con los de aquellos pueblos, creemos que no de^ bian perderse de vista estas indicaciones. REPUBLICA ENTRERRÍANA. La armada de Buenos- Ayres que se dice lia fo- mentado el supremo Ramirez en los arenales de Cor- rientes y de Goya , ba llegado á la Bajada de Santa- Fé, y creemos que haya conducido á su bordo al mis- mo supremo. Se asegura que toda su fuerza consiste en 2000 hombres escasos; á saberTOO u 800 correnti- nos : 500 entre indios tapes: entrerrianos, y paragua- vos: 300 portugueses: 200 negros, y otras tantas mugeres vestidas de hombre : todos ai mando de Ra- 656 mirez , Maneil la /y Pirix— Excusado es íléciMe^ qué tienen el paso franco para venir; para el regreso^ habla- remos. SANTA'FEE. Se toman en Santa-Fe todas las medidas de segu- ridad y defensa que reclama su actual estado. El gobernador López después de haber guarnecido los puntos principales de la frontera, ¡nelnso Melinene, ha circulado órdenes á los destacamentos qne se iiayan situados sobre la costa del Paraná para embromar el desembarco de Ramirez , hostilizándolo por todos los medios posibles. Parece que es un hecho que el comandante general García ha sido removido, y que bcupa su lugar en el Rosario el capitán Hios , oficial que reúne al concepto que goza muy bellos cono^ cíínientos en esta clase de guerra. Se asegura que el entusiasmo de aquellos habitantes ha llegado al grado mas elevado , y que no íelerarán que el supre- mo entrerriano cometa el atentado de insultar sus de-* fechos y reputación. BUENOS- AYRES. Es notable la especie que ha circulado en estos últimos dids. Hay un empeño en persuadir que Ra- mírez, ó ha desistido de su empresa quijotesca porque es demasiado triste el estado de sus fuerzas, ó porque ve la disposición de Santa-Fé, y sabe que en Buenos- B5f ^yres se toma«. medidas para sepulta.-fo en las mis- jas ru.nas de q,ie ha sido el ,aas vil iiistrumenfó. odo esto «erto . pero no que el desistia de sus royectos. Ram.rez ahijoneado por esos hombres per- dos , Agrelo Sarratéa , Olidea^Borrego &c. ha de .sar el Paraná , y ha de empeñar una gaerra: débe- os marchar bajo este seguro, y ademas vivir persua- dos que estas especies no tienen mas origen que el seo que en algunos se respira de que el espíritu bl.co que prevaleee se amortigüe, para de este mo- parahzar las sabias y ejecutivas disposiciones del b.eruo— -Kamirez viene, y nuestro interés en ^íca- •Io .no debe terminar ; decimos , mas , si Mamirez íase a des.stir por ahora de su empresa, los pprt«- ■ se hallan en el caso de buscarlo aun que se escon- en los profundos iníiernos. Mo hay cuidado j que ! instante ¡legará.— ^ Hemos recibido un comunicado que. trata de la va representación qué ha hecho e! corotiel nayor caree al superior gobierno y se ha publicada por mprenta de niños expósitos. Habiaraos jurado .ramos nuevamente despedir de nuestro periódico ' escrito que tenga por objeto entrar en tales ex- ioones por mas q«e nos haya provocado á ellas onducta del señor Balcarce. Sinembargo como 'bservaciones que aquel contiene están reducidas Iver por el crédito de nuestro gobernador y rapil general, acaso nos resolvamos á darlas en los nú- C58 „erossig«ie„tes, con la pretexta de no admita- otra. '"¿rrÍÍ b:^ooes ae la Legión PatH. Ua« ^- Lnt.. Nos -™uy agradab a poner en^^^^ „„e.tro. co-patnotas qne «^os '^^^^ Legión se han -y^*"**'"^ ^^J^^, y qne dentro d. de representantes P--"?:" ;..,^ ^^» publicaremos noticia de los electos en la ^«'"P;;^' i„. con algunas observaciones sob e ^^"TZ len cipalniente deben ocupar la ater.c ^ Zué.... +^»nfP< Es necesario dar una nueva j tantas, m^^ | misma rap Imprenta de- la I«db«ndenc... N u M. 4 8. DEL D E S P E R T A D O Il Teo -Filantrópico Místico- Político. ^^U^^^^^^^^^^^^jr^^^^^^^^^^^^^.^^ ^^^^^^^^^ B ü E N O S-A Y R B S M A R S ¿*0 D E M A R Z Q DE 182}. Los sucesos recientes ele Cordova abultados quizá Dr los enemigos del orden me agitan imponderable- lente , y ya desde luego dispongo mi ánimo para re- bir los castigos con que somos afligidos por el azote t Dios Carrera el bueno; no nos hará este aventurero las daños que los que Dios le permita, ni le permi- rá el que nos aflija mas «;tró humil- de ante su clero haciendo una confesión que la llenará de 'gloria por los siglos de los siglos: oid hijos la con- fesión francesa, y repetidla, pues eii ella está vuestro remedio : CONFES.ION FRAN^CESA. *'La Francia ¡ beatisiíuo padre I la Francia abju- rando hoy gravisiSiios errores ha dado al genero hu- mano las mas ofües lecciones confesando, como con- fiesa que la irrení^ion es impolítica, y que todo aten- tado contra el cristianismo es un atentado contra la sociedad/' Aprehended hijos esta leccioíi iniportantisima , y enseñadla á vuestros hijos para que repitiéndola por las calles, y por las plazas se iieoen de gracia, y glo- ria. CONFESION SU D- A M E R í C A N A . *-■ "Sud'América ¡clero venerable! Sud-América abjurando hoy grí3visimos errores ha dado al linage humano las mas útiles lecciones, confesando como con- fiera , que la irreligión es impolítica , y que todo aten- tado contra el cristianismo es un atentado contra la sociedad/'* t>í>3 Fin seguida quemad en la plaza piiblica los nú- meros (fe la gazeta de los Miércoles en que fue insul- tado el clero, y los artículos de nuestra creencia; después quemad los uiimeros del Imparcial que son un racimo de^^rrores hereticales , y últimamente qué- mad á Voltaire, á Volney, Bolimbroque, Mirabeau, á Juan Santiago, y á todos esos diablos que nos han enfederado. Continuara MEDIDAS URGENTES. Cansado estoy de repetir que la provmcia argentir na debe reconcentrarse paru rehacerse de los males, y quebrantos que le han ocasionado acjuellos hermanos t on quienes no era licito pelear: seamos pues una nueva Esparta mientras miestras hermanas las provincias pro- siguen en su eclipse, para que cuando ellas salgan de su trabajo encuentren en el emporio argentino un sol que las alumbre , las nutra , y las vivifique, LO DIRE M A S C L A R O, El congreso, ó junta provincial debe crear la pro- vincia argentina, ó sacarla del cabos en que la en* volvieron seiscientos ladrones; esta creación no se hace con un j^at , porque la junta no es omnipotente, y aun cuando lo fuera debía imitar á Dios que fue haciendo cada cosa, y bendiciendoía»para que fuese estable y firme , hasta que después que las vi% á todas en uíí montón bien ordenado les eché an^ henAmon naria. . . , Muühas reformas que antes pareaan imposibles ahora son tan posibles como todo lo demás ; la Tazo., es porque el inalhadado año veinte nos ha redundo al estado de posibilidad, de modo que como un posible na se diferencia de otro , vienen á ser todas nuestras empresas igualmente posibles , ó igualmente imposi- bles • todo, todo lo hemos de sacar de la nada , y si eso es asi i quién será tan necio que podiendo sacar un león se le antoje tan luego sacar un escarabajo . El que no tubiese alma grande renuncie una re- presentación que no se le ha conferido sino para hacer milagros antiguamente era dificultosísimo unir lo, vagos, sujetarlos k población , y limpiar la campana de hombres duefws del campo , qne habitan en los cardales , y carnean á la noche de lo mejorcito ; pues ahora es lo primero que se debe hacer , y lo mas fací para que nos hallemos en el primer dia de nuestra crea- ción et factum est vespere et mane dies primus. Antes era imposible prohibir el juego que es la madriguera de los vicios en la ciudad, y en la campana, y ese debe ser el segundo acto de nuestra crea. ion ; et factum est vespere et maxe dies secundns. Antes era imposible dar importancia á los curas , porque el espintn federal por sus siotomas no ha sido mas , qu( un espiritu de rebelión, y apostasia, pues según esto e: tercer acto - de guestra «reacion es reconocer solemne 665 mente á nuestros pastores implorando con clamor, y lagrimas que desplegen k favor nuestro los inmen- sos recursos que caben en la esfera de sus altisimas facultades ; et factumest vespere et mane dies tertius. Antes era imposible preocupar á unos hombres que hacían gala de la despreocupación , y que no tanto por genio, y por carácter, sino por estilo , y por moda ó afectaban un aire de libertinage, o pro- fesaban abiertamente la impiedad, pues el cuarto acto de nuestra creación es que todos todos hagamos gala de la piedad cristiana : venite adoremus et procida^ mus anta deum, ploremus coram Domino qui feeit nos; venid todos los argentinos, \enid adoremos á nuestro Dios , y postremonos ante el señor que nos hizo , y también nos emancipó de la España para que fuésemos pueblo suyo , y obejas de su rebaño. Et factum est vespere , et mane dies quartus. Antes era imposible contener á las autoridades , ó exoríarlas , y compelerlas á castigar los escándalos públicos en niateria de doctrina , y de costumbres , pues el quinto acto de nuestra creación , y el quinto dia de nuestra felicidad es que los jefes todos k mas de la obligación que por ser cristianos tienen hagan un voto solemne no solo de obedecer , y cumplir los ora^ culos del Vaticana , sino también las decisiones de la curia argentina admitiendo la inquisición legal inse» parable del episcopado ; et factinn est vespere et m(H ne dies quintus. 660 Resta el sexto día , v aquí es quando íos repB€r sentantes.de la provincia argentina con voz unánime, y con espíritu no solo patriótico sino también patriótico argentino deben pronunciar, fallar, y decir faciamus honúmn ad imaginem^et similitadiriem noslram ; haga- mos ui^ gobernador proprietario ut prcesil animantfbus terree, piscibus maris, et volatibus cwli; un gobernado^ que no sea un fantasma , sino un capitán general de mar y tierra, tan operario, tan activo, y de tanta autoridad que haga correr á los terrestres , navegará los marinos, y volar k los verdaderos sabios como vuelan las nuves para derramar sobre la tierra la fer- telidad , la hartura , y la abundancia , etfactum esi vespere , et mane dies seoctus. Génesis de la salad argeutiua, ¡Representantes de nuestra provincia ! Dadnos de una vez un jefe propietario ; el brigadier Rodrí- guez está bastantemente indicado por la providencia; la serie dé sus liazaiias desde que os pusisteis en sus manos no ha sido interrumpida ; su modestia, y mode- ración es muy palpable ; en nada ha sido precipitado qué esperáis pues"! pero si acaso este no es conve- niente, poned los ojos en otro, y dadiioí un goberna- dornosolo propietario, sino investido con la suprema ley que es la salud pública; la reforma necesaria ; 1 a colocación de personas informadas de un solo espiri- ta; y ultimamote la expulsión absoluta, y total de 667 os que no amen la subordiníücion , éí or len , y la ré- ditícacióii de nuestro templo , y de nuestro capitolio. Señor Teo filantrópico. ^ Sea cnal fuere su arrepentimiento , y ^eú también itaj fuere lajnstiria, o injusticia con que ha procedido n los destierros, relegaciones, h Gomisiones dadas á sus oescritores , lo que yo digo^s, qufi V. no debe oívi- arse de que su periódico está dedicado á las niatronas, que V. sea cual í«^|;^'su miedo ^ebe ciiniplir f/e ver^ adoerbiun lo que nos prometió en la dedicatoria ; amigo, vá nordestando mucho ; quiero decir, que is amenazas le hsícen niucha impresión, y sin que adié lo sienta se va introduciendo á gazetero , y nos a muy corriente el capitulo de noticias para que nos amos acostumbrando á leer qn al quiera cosa ; pero 1 caso es que nosotras no solo tenemos en el canto e la memoria el prospecto, y dedicatoria que V. nos izo, siiio que también la repasariios todos los dias , orque somos moy desconfiadas. ■ ' ' '/ ' V. empezó á escribir por un efecto de desespera»/ on , y entre sus manotidas de ahogado se agarró de osotras , y sera un ingrato si dice que le ha ido mal ; > de caiga quien cayere ; lo de que liahia de conies- tr á los necios según su necedad para que no prestí- tesen de sabios ; ¡o de que no ¡labia de recibir comu- loados, sino de la^ matronas ; y todo lo demás casi nnenso conqvíe nos hszo consentir que hablaba , y ■ • ■ — B . - ' obraba de buena i£; todo eso, Señor Teo-filantrt.(«c« no es cosa que nos han contado para que nos venga ahora con el cuento de que no lo dijo por tanto. Se 'lUe-'^.-i pnra mayor abundamiento que nosotras estamos heJhas ya á su estilo, y al desús coescritore.s que V. está persiguiendo injustamente ; nosotras q.u«^ remos que V. y sus coescriíores sigan tratando mate- rias docmaticas : Ítem lo de la santa cruzada, ,tem !» de la póstula de los obispos ; Ítem lo de! careo de no- sotros con vosotros. , ■ , , n &i los varones se enojan, si se dan al diablo, ello tendrán la culpa ; los periódicos son nuestros, y arf como nosotras toleramos los disparates de los escn o- res pedantes, i por qué ellos no han de to erar los nuestros! Suplico pues & vd. se sirva obedecer los cmeo decretos d. la asamblea general , permitiendo que e! Gauchi , el Suplementista , el Paralipómenon , la Cq^ mentadora . y Doña Maria Retazos continúen d.v.r-. tiendonos con sus tareas. Ei haberse vd. sujetado ^ censore.s varones es de lo imperdonable que hay eu ei mundo. Dios guarde &c.-I>c»í?a iVo gMero morir de retención de palabras. Mi Señora Doña No quiero morir de retención de palabras. Yo no me opongo á que e.os escritores imprimar lo que gu..ten con tal que no s«a á mi co.sta ; pero k qu, sucede es que todas las gpinancias de mi penod.c. e emplean en costear la impresión de los «tros y a ni la plata me hace falta para mi! co^as ; Dona Ma- ja Retazos; dice muy serena cjue no quiere sujetarse , nin^-uno de ios cineo periodistas, pero al mismo iempo pretende que yo le costee la impresión, como á yoestubiese sujeto á ella. En ésta virtud , mientras yo no vea que me pre- tentan una subscripción correspondiente no puedo per- nitir que esos señores publiquen sus panfletos expo- iiendoine a una bancarrota , y á otros peligros que no lómbro porqüe no me califiquen de miedoso. obstante para que V. S. se convenza cuan age- [ío estoy de emulación , y mal querencia convengo en aue D. Maria Retazos dé su primer número en la remana que viene, advitiendole que por ser tiempo de cuaresma los retazos no deben ser profanos, sino cua- dra í^esimales. ^ , 1 "Todas hs matronas tienen derecho de censura, por consiguiente en caso de elegir , no habia de ocurrir sino á los que careciendo de ese derecho pudiese^yo Investirlos dándoles la aéeion que no teman.— I>i03 guarde &c.— El Teo/¿¿an trópico. Biografía del g eneral BlasiíQ. El íreneraVBlasito fue. un chacuaco-oriental, ó un ^auchi-politico de la otra banda inferior á Artigas en noblei^a, pues era medio tape, y medio charrúa, con otros cuantos champurreados de hombre que no ten^a padres conocidos ; también era infenor a Kami- rez'en sabiduria , porque el chacuaco Ramírez sabe echar su ñrma, y en efecto firmó los tratados secretos, V ahora adaba de echar la última firma , creyendo que lo hemos de recibir de un genio como lo recibimos alia 670 eiitonees cuantío lo.^ poríenos bobines creyeron que por, su mediación se habían de conservar en {assüdavít que no eran llamados por e! voto público ; pero Blasi- to íio solo oo sabia firmar, s'mo que se eoíjaba el Umn- bre cuando veía pape!, pluma y tintero ; decia ¿1 , y decia bie¿í , niiai hizo su testamento, y diviscindi) con su racionalidad (^ue Artigas se habia de apoderar de todos sus bienes, lo dejo lieredero á puerta cerrada; Artigas corrió con el entierro, y le hizo unas honnis con sermón en Montevideo; el predicador fue un padre franciscano , el cuaíl dijo en sujna que si Dios no lo remediaba todos habíamos de morir coííío Blasito. Biügrajéa del generalJosé Artigas. Jpsé Artiga'í siendo niño se huyó de la ca-^a de ^us padres, se crió entr^ los indios charrúas, y ganchos changadores, hasta ({ue logró ser capitán de ladrones que talaban la campaña ; un cura compadecido de este mozo le dió unos dias de ejercicios . y lo mandó con 671 jiiia carta de recomeodacíoai al gobernador de M^^ote» ,'ideo, que entorjce.^ lo era el seoor OlagQer Fílin; 31agiiíír lo hizi> ca pifan contra los íadroíie^, y Artigas :onio capitán qüe había sido de jellos los buscó eji $f.ií§ guaridas, y acabo í!tMi elÍ0'« ; en esto vínola patria , j \i tigas disgustado íie !os espaíioies se hizo del bando le ios porteños par.i (|iie ío íiiíderan corío lo hicieron genera!; pero el general i^rtígas en la otra banda tomó il oficio de abrigador de ios porteñT)s desconteijtos coji í! fin de entrar algún drd triunfante en Bueno^-Ayre3, • El hombre estaba tán consentido que solía de ir , ' JO be de üanpiar la silla direetonai colocando en ella in indÍQ charrúa^' Míogrii/ia del genera! Ramírez. ■ El general Ramirez es un panadero desertor de 5üenoS'Ayres, el cual siguiendo los plane'^ de Artigas, } abrií*:ando á nuestros descontentos entró efectivamen- e en. Buenos- Ayres , limpió y fregó bien nuestra silla !on una multitud de gobernadores hebdomadílb'ios^ barios, y horarios: robó á troehi , niofhi , saqueó á "OSO y belloso , y ahora viene llamado por el gran pue- >io paia engrandecernos • pero después que le demos iu merecido pondremos eo la pirámide Ipse ve/ut , et non reeepenint eum.. El vino , y no lo recibieroUo Hejiextoneu^ •El verdadero bijyo , la yerdadera ampalaya que IOS tiene ya engullidos en sjj tremendo gaznate es la gnorancia , cuyo aHento veoeuoso e^; la licencia , el dbertinage , y todos los vicio'?; esre buyo, esta ^i'jiprs- laba e^te culebrón se ha apoderado ya de >od- A im erica, y la ha convertido en su propia substaocia , verdad es n„P no faUa «no, ú otro letra.lo , pero como estos le- nos-nrt en. n Vision de íHos , ni ta.npoco v.lor para Jooner^e al torrente de m«ies , pelemos deor que el I,enta venenoso del bnyolo. tiene .... accon. s.n mo- ^'™*Üo'erc[eroT&o'::lrp«ede «atar el bnyo. s-acaÍe las en rañ;s , y poniendo el luga-io en !o. bra- ■ ro' anli ntes . y en'.fnd^dos . darnos netente librándonos de ese modo de la uUection que Sos^tíene tales qnales no 4^ entendemos " Magistrados de Sud-An.érica lautor.dades argén- tinasrgefes porteños , con vosotros hablo ; o.d.ne ; TerSes Ra-i--l"« '"'^^^^^^^^^^^ '-^Z büff 'rÍe?eS=s;r.e ofre.o . d.ros la tac ica p.ra^ acabar con el buyo y reducra tZ ll ampalaía que ya „s ha tragado . o ha e.npe- zado ya á engulliros, y tragaros. ^ ^ contra el general Bi^stos COUDOVA. cía otro fundamento que la exposición del correisla. Noaoírog no quei-emos dar aun ascenso h aquella especie , no tai.to por* Ique deseamos quegea apócrifa , cuaiiío porque íiéüe iodos los Ivisosde serlo. I . ,r¡,, ^^^, . MEJVDOZA, ' A mas de las rosno fricaciones de oficio que ha habido del fobernador de Mendoza , y del cabildo <:^oberuadur de San Lüiá emos visto algunas cartis'puríiculares de sugetos fidedignos de laquelias ciudades. El ocho del corriente se hallaba José Mi- l^uel Cerrera del otro lado del Morro con su división de 20O ¡hombres escasos y mal armados. A la distancia de diez leguas una división de 500 honibres al mando del sobornador de Saa Lilis que venia sobre aquel asesino, llena dfferv.>r v de entu* síasmo , ella ofrece con los aiíXÍlit»s'que ha recib- 'úa f les lo- 2a dar un dia de alegría á nuestra patria, ¡usert-ir.i.- -A si- guiente articulo de una carta particular venida en el ultimo cor- reo de Mendoza. " Ni tememos , ni creemos que la invasioii de Carrera por acá sea efectiva, pues él conoce la niipo'«ibilidad de conset^nir su intento , ó ílebe conocerla. Su íiii debe ser traasmontar los Andes por el boquete, 200 leguas al Sud de este destino, y" mover los araucanos. Ef^te es el único proyecto racional que puede y^erificar por éste rumbo con ménos di%ul= tades. Nosotros no seremos soldados veteranos ; pero los dos-, batallones de infantería bien armados y mejor diciplinados , y los ocho escuadrones de caballería reblada con que contamos^ nos inspiran mayor seguridad que 2000 h(»njbreíí de linea, y nos causan muy pequefioscosto.^ a oías de que en el áUifno caso tendríamos de Chile todas la? tropas que quisiéramos. Mas qug átodo nos atenemos, á la moral y utuon de estos tres pueblos , Mendoza, Sa») Luis, y San Juan, que se ímlla f n todo su vioor. Carrera no tiene en ella e| mas pequefio partido , y mieníraf op lo tenga no le tememos'* f^EPÜBLÍCA -ENTREERiANA. Se habla de algunos nuevos embarazos qüesele oponen hÍ supremo del Entre Rioy para llenar los muy laudablsís deseos de Sarratea, Agrelo , Maucüla , y otros Mancillas, Agrelos , y ' Sarratéas. Infeli* 1 iu qt^e nosotros sentimos es qne se le opon- G74 gan tales ernbarasofv, pnrqus qnr- remos y es nne?ítra volutuín- que venua , qun' l oi rii , que vueie á traquear úe Bucuos-Avres a!«-unus büe!ioH <'0! tes de Hable, MÍgiH.a-* balara, \ fjuulbzos toit¡« iüfierno. ¡Seuor l>!os t(xlü po-li-vo^o! veiiua Kaífurez, con.» Kumirez, vuele Ramírez: os lu pecii^nos })..r los mereciuiieiitos del reJeriíor (iel misiiib-— os lo i<¡g;iiiRi5> , })ara empleamos eu vuestro garito isei vicio. Asi sea. BU-ENOS AYRi^:S. A mas Ir,v de San-, '^tqfé)' otra a la oficiüíJad animándola ; y otra á los hHbiíai!tf.^,}ie,.lu" ^mpf^a de. esa proviüeia pron cticiidolf s ft!:í'ida<}, y aseguraru o es !í; - libado ál manilo supremrt de Buenos- Ayresl Se eíp^ra por loras, put s e! cficio es fecha 5, y la dé Jas proclauias son datadas eu marcha desdo Goya" AVISO. Se vende la casa do loí?; iina-lou^ .1). Ditg'o líonnero y R"- ^aflmCj y de Df. Catalina Fun»-?^ , K'-tuaífa doscuadras y media ¿i Sío. DorosníTo par'i Monserrate ;v !a mano dererha ; con 70 vai-;?s de fondo, y 22:, de frente, con una ífrande huerta y machos arboles fruíales; quien quií^iere cosnprarla véase ron Da. Josefa Romero, y Fipüeredo calle de tn^s de .Sa'nío Domingo dos cuadras para el cain- no, en rfísa de D. Junn de Bopde. ' , . , OTRO. En este Numero pe conrlisyen los tres me.-ícs de la subscríp- cj'oíi al Tco-fiiantropiro , y Gancbi-polifico los señores que o usíen se» giur la sup&cvipsiün concurrirán á la vereda ancha tienda de Ochagabia. i i . TMrra;x TA iJii - IndefendlíaCia. 675 DEL DESPERTADOR Teo-Filantuopico Místico-Político. ^ ^^^^^^^^^^ • ^^^^^^^^^4» u^'"n o s-a y r e s s a b a d ^J^^^»^^ J'^-^^^^^^J^jÍ;^^ Yo emprebendí mis periódicos con el fin de que i pueblo se recobrase del desmayo universal, que lo nia postrado, para que entonándose , tomando alien^ ) , y cobrando sus antiguos bríos desquijarase leones, Dmo un Fíércuks ; para este efecto procure pensar ablar , y escribir delante de Dios con aquella libertad ristiana , ingenuidad apostólica , y claridad expresiva on que pensaban , hablaban y escribían San Pablo, ;an Gerónimo , San Bernardo , y también como pen^ aron , y hablaron los poetas satíricos , tanto griegos, orno latinos en tiempo de la culta gentilidad. El frecuente trato con los americanos , y la cpn- inua observación sobre su genio, y carácter me per^ uadio que esta medida seria eficasisima ; todo ameri- cano es aficionadísimo á todo lo que es chiste ; yo eti ístos diez años habia lidiado no solo con las gentes ¡iel campo, sino también con nuestros palaciegos, y ¡puedo asegurar que be conseguido victorias increíbles ítaiito de nnos como de otros , no con fuerza de razones, isino valiéndome del chiste ; prueba bien noble de que el talento, y benigna índole es don característico m de noestfa gente , digna por dertó de mejor fortuna Y en (¿fecto á pesar de lo pesado que he sido ei iiüs invectims, lie logrado que mis escritos hayan sid( estimados, distinguidos y celebrados aun por aquello mismos, á qoienes he sacado los colores al rostro. Ei tiempos de corrupción y decadencia ios escritores sati Vicos son reputados por extravagantes , locos, é impr'u dentes , pero Sud-América és la excepción de esta re gla; pues cuando mas abatida, cuando mas corronspi da, cuando mas prostituida ha podido , y sabido sufri no uno sÍ!H> seis escritores sátiricos , que habiendos» envenenado contra ella hasta el exceso ; ella no abs tante ha sabido estimarlos y apreciarlos. Liíego Baenos-Ayres , y toda Sud-América est; llena de sabiduria ; luego conoce sus males , y quien remediarlos ; luego yo puedo decir á los sudamerica nos lo que San Pablo dijo á los sabios de la Grecia UbeHfer sufei'tís ii^isipienies y ciim sitis ipsi sapientes vosotros porque sois verdaderamente sabios habéis su frido á los escritores necios , que hasta el exceso hai satirizado, y ridi^^ulizado vuestra conducta. Yo «lije en mi niimero anterior que el atrevida Kandrez con su hermano ilirardo López ['^) viene í í^) En el winíero antfvhr se d'ijo eqvhccadamonte q>ie Ricnr r/o Lnpi'Z era hcrmuno (ÍpI gobernador de Snntn-Fé , y dfbp leer:

\to s halla mas convencido de la i)iií¡va sedncwn con fue aorprehendldo po. Carrera, por Randrez, y por ios demás enemigos del órdtn. ^mediar sus necesidades ñado en la multitnd de iiide- entes , que lo han de reGomendaF para que lo reciba- mos como á un ángel d« paz , que viene a traernos la, az de los sepulcros ; pero la infausta experie^jciai de i felicidad que Raipirez nos trajo en el año veinte stá en contradicción con las sugestione«í de los monto- eros de adentro ; estos montoneros, peores sin duda ue los de á fuera, harto harán en enmudecer , y espe- ir en silencio las resultas de la contienda, pues saben luy bien que el alentar una sola palabra á favor de )s chimangos entrerianos les costara la vida, pues el ueblo está armado contra jos insensatos, y determi-' adOjá tomar la justicia por su propia mano» ^ ; Señor Teo filantrópico. Acaba de dar á luz el coronel mayor B. Marcos alcarce una representación que ha dirigido al señor Dbernador y capitán general, brigadier D. Martin :odriguez, cuyos puntos principales parece que son. ^,5)!.'* Presentar bajo el aspecto de un enemigo del ais al B. F. Castañeda en su conducta y en sus es- itüs. . 2.° Exigir que el gobierno castigue á este eseri- ir de un modo proporcionado ai tamaño de la iojoriá Lie dice haberle inferido á él particularmente. S.'' Numerar los servicios que ha prestado á la rovincia antes y después que obtuvo el mando de ella J cíase de sobstituto. . 67S Nos separamos gustosos de entrar á exáminarél primer punto , pero manifestando de paso que lejos de reputar ai P. Castañeda por enemigo del país, antes bien consideramos que su puro patriotismo le ha con- ducido hasta los extremos que han dado lugar á h censura de! señor Balcarce , y aun á la de otros raucho! señores. Por lo que toca al segundo punto , nada tenemo que agregar á lo que el señor gobernador ha dicho ei su decreto publicado en la gaceta del uiiercolos 15 de corriente. No obstante se nos permitirá observar qu las mas veces que el P. Castañeda ha tocado en eso extremos ha sido en el tiempo que el Sr. Balcarce h mant^jado las riendas del gobierno : á pesar de íi:sto < público ha visto que no solo no ha procedido contra < P. Castañeda como ahora quiere que proceda el sem gobernador Rodriguez , sino que ni aun ha desplegac una resolución bastar te para obligar al tribunal de imprenta á cumplir con sus deberes. El tercer punto es el que principalmente lian toda nuestra atención , porque consideramos en comprosnetida la verdad y el honor del mejor gobieri que ha conocido la provincia. — De él pues nos ocupar nios. Adverlimos que el señor Balcarce quiere decir su representación que á él se debe cuanto se ha hec de ocho meses á esta parte para poner á la provincia- el estado tal cual en que se halla; advertimos tambi y qu€ el señor capitán general lejos de dcuparse en dt^smentir esta proposición tan abanzada , s€ contenía con proseguir sus tareas , y mandar la resolución al juicio del tribunal publico. Ambos hechor recuerdan una escena que hemos leído en una pieza dramática bastante célebre. Juegan en ella dos papeles princi- pales : uno es el de un gran general llamado Federico: otro el de un favorito de la corte , cuyo nombre es Ll- doro: el p. labra su carrera prestando grandes sen/í- ciosá su nación : el 2^ no haciendo mas que miimr la opinión de Federico, apropiarse todo cuando este lia-- cia de importante, y desconceptuarlo para con el rey-' Regresa Federico de hacer una campaña, cuya resultido habia sido incorporar á la corona varios paí- ses que había conquistado : dar lustre á sus armas en cuantas acciones militares se habla comprometido: dar- le aüados , y un ejército respetable. A pocas horas de haber aparecido el gran Federico en la corte, se le proporciona ocasión de acreditar a su soberanosu leal- tad , y la distinción que hacia de su persona : sáli^alo personalmente de un peligro: pasado este; el rey pi- de que se le refiera el suceso : Federico lo hace , snas Lidoro no pudiendo soportar que se justificara el méri- to de aquél, le niega el hecho, y le amenaza por el atrevimiento en apropiarse un servicio que k él solo le pertenecia. j Como te atreves ! dice Lidoro á Federico: mas este le contesta. _ Como yo tan solo he sido S)«eño de áccion tan excelsa 5 Si bien es verdad Lid ora Que si yo sabido hubiera Que tu de méritos mioá Labrar tu fortuna intenta.^. Enmudecería mi labio, Porque á mi lealtad suprema^ Logfal' la empresa le basta Y mas qua el premio se pierda. MáS Cómo no es de nuestro interés entrar tampoco á exáminaf si ésta contestación es oportuna , si debió ser otrí) el pasó que coiiVenia dar al señor gobernador, ó si le habria sido mejor no contestar ni decretar nada, prescindamos dé esta parte, y vamos á entrar en la principal. Reclamamos la atención. El señor Baleares se empeña en persuadir antes, que todo, que á sus empeñadas providencias debe la provincia el ejercitóle línea con que hoy cuenta. Para falsificarse este dicho en Buenos- Ay res no ha necesi- tado mas que publicarse, pero como los papeles corren es necesario publicar también que no hay tal ejército del señor Bal caree, á no ser que lo tenga ó muy guar- dado en su cása , ó bajo de los siete sellos. El ejército de linea que tiene Buenos-Ayres se debe á los desvelos de S. E. el señor capitán general , y á las activas y arre- gladas providencias que se toman desde que ocupó la secr(:;taría de la guerra el señor Cruz, mayor general del ejército del Períi. Todos hemos visto que desde mi que S. E. regresó de la última campafía, se han res- catado mvd infinidad de esclavos , se ha hecho una re* cluta numerosa, j en substancia se ha hecho lodo^ porque el Sr. JBal caree en nada menos habia pensado que en establecer uo ejército. El Sr. Balcarce asegura qu€ entró en la diüeil -empresa de carenar todos ios buques de guerra , y qué á esto debe la provincia la escuadra con que hoy Giien- ia. Por supuesto que esto no quiere decir que jos ca- renase, ni menos que basta el estar carenados para todo lo demás : ¡cuauías carenas han sufrido muchos de los nuestros, y sin embargo cuan incapaces de ser-^ wir se han mostrado! Nosotros inferimos que como el iejército, tenga el Sr. Balcarce guardada su: escuadra -en algún aposento de su casa , pues que la que está próxima á zarpar de este puerto se debe ex elusiva mea- nte á las grandes sumas de dinero que se han destilado ásu provisión, á las órdenes para el enganche de la '«larineria , al empleo de sugeíos hábiles para todas las •maniobras, alas visitas diarias que el capitán general -hace á los hastilleros , 3^ á las demás medidas que el •actual gobierno ha expedida sin la concureneia del :&r. Balcarce. Dice el Sr. Balcarce que ha arreglado los cuerpos de linea y de milicias en la capital. Lo que podemos xlecir respecto de los primeros es, que hasta ha sido -preciso que el capitán general tomase el mando para jque se viese por las calles a ¡os oUciales y jefes con in« 692 signias , y en ord«n á los segiindo^, nos remitimos á la leííion patricia y á la caballeria nacional, que han per- manecido sin dar nn paso hacia su arreglo, esperando que regrese el Sr. Rodriguez. Un solo dia de ejercicio no tuvo la legión patricia mientra^ gobernó el .señor Balcarce ^ pero pásese ahora por el cnartel de e^tos respetables batallones , y se verá disciplinar a los pu- -tricios, y á los oficiales todos en academias militares. Si el señor Balcarce ha arreglado las milicias de campaña lo mismo que dice haberlo hecho con él cuerpo del orden, pobres milicia*? y pobre campaña. El señor gobernador Rodriguez dio el ser á este cuerpo, y la actividad y energía del comandante y ,oñciales lo ha conducido al estado brillante en que le vemos. ¿Cuales son los auxilios que el señor Balcar- ce le ha dispensado! El que el primer dia que el cuerpo del orden hizo fuego , se abrasasen casi todos los que lo componen porque la pólvora que se les dio era propia para el caso ; circunstancia que pudo muy bien haber originado el desplome de una de las colum- nas del gobierno. g^Cuales son las medidas que ha expe- dido para su organización 1 La de las compañías se ha hecho como han creído mejor el jefe y íos' capitanes ; la del batallón como los cuerpos del ejército fy enton- ces? |,Donde están esos arreglos particulares que el señor Bilcarce ha dictado para el cvierpo del orden? nos inclinamos á ci^er que también se le habrán queda- do en su aposento. Nosotros apelamos á la secretaria m ée la giíerra, donde oo se podra rnéoos que coofeáar qud' ahora es enviudo se está haciendo el arreglo de las Hiiíicias deeaoipaüa, y á esta misma para que decla- re sino es verdad que dos meses aotes de esta fechá íiquel las milicias eran mi caos de confusiones, «n de- s^orden í|ííe muchas veces dió higar á teiíer resultados. 111 o j funestos , para la tranquilidad pública. Nada sabemos con respecto a la fabrica de armas qne el señor Baíearce afirma haber restablecido ; pero si esto es tan cierto como lo de que ha hecho up ^repues-^ íodearííias blancas, para nuestra cabal leria, es precir so concederle el privilegio de no hablar verdad en nadü íie ío qne dice. Pasag e al Casó, \ln oficial que tuvo orden para salir á campan^ fxiíi\b una espada , y se nos aseguro que no la había re- cibido porqne no la había en el famoso repuesto. El señor capilan general regresó de su ultima expedición : se sentó en la silla del gobierno, y entre las grandes ad- quisiciones que ha hecho para el ejército , no ha sidó muy inferior ía de una partida considerable de sables? esquisiíos con que se arman los oficiales y los cuerpos de caballería que ahora están organizándose para es^ caroientará los malvíidos. Ei, negocio délos trenes , monk-íges ,^ reparos de cuarteles y fortalezas, pólvora,- y arregl:0& de todos \m ramos que estaban desquiciad os_, es otro negocio que nos ha hecho bastante íiíer.e. Ko hay remedio (S el se- ñor Balcarce lo mas de todo esto lo tiene guardado eo sn cofre, ó no es de Biienos-Ayres dedonde habla. El habrá tenido omy buenas intencionA-s; pero coarteles, í^rreo-los , fortalez.as-cnando mas^qoeremos concederle, que lo-s habrá tenido muy chiquitos, guardando pró^ porción coa la capacidad de fometarlos, Pero dejemos^ étde pnhio , y pk^^émo^ á otro qiié considerim^s dé lá ftiajor importancia. . Ko atitiarnos muy bieti í^t^n cuales sotl las tre?í e^^ fiédiciones contra los (iisidentes , ^ leí*? indios infieles dé qüé habla el Sf. Baleareis como obra que de^ sayo íe |3€rtenf^té. Héi:h.andonbs k récoí rer la hiái^na dé tíuéstros sucesos , apenas encontfaní\os dos que m hombre aparfeiíca , pero dé un modo qué á la verdad lejos át deberse incluir iátitrfe los sérvicids qufe numera, debén óóupar mas hr¡eú iin lugaí fentre 1i)s males qué puede haber inferido al pais cúñ intención o sin eílai Frimera t lá eXpédicibrt qtiíi tn im principio se dis* puso para obrar contra los disiilentes , cuj^O mandó Vesistio tenazmente i y poi* fin uó lo admitió. Segun- da*, la é^pedidoft lil Entre-ílios d^ qáé se hizo cfirgV5í V Cuyas rcsuilados llora Bufenos-Ayrés, llora el Entre* Ríos» IVorárá por riiufho tiempóel pais^Y entonce* J)Ufe§? 1,5 también tendrá el Sf. Balcarce estas tres ex» pediciO^feS muy guardadas en su cobacliuélaf iSé r^efifere acaso á las tres «^p^diciorí^s qué stí i) an hecho en el alo singular de 18201 Esto no puede ser , porque si alguna de ^llas le debe algo , es solo Sinsabores , y inales qué casi han sido inremediables. Digalo la délos indios^ y con particularidad la divi-. sion á^i^Jíd Oeste que mandaban los coroneles Orti- guera , la Madrid y tlozas. Diga esta , si á sus pro^ videncias nt> Sé debe á la mayor parte la dispersión de las milicias, los escándalos que acontecieron después de la retirada , y los graves males que hubieron d« Mi cederle. Nos es demasiado sensible el recuerdo de festos aconteciriiiéiitos , pero no pOdemos recordar que Fe haga un mérito de el tos. tól 8r. Balcarce dice que auxilió ía expedición con Cuanto era necesario : y no- ^otrofe sabemos con documentos , que lo qu^ dio al re- g\m\mtQ iiiím, deí ben^mlrito ítoísas fue qn tefcjíj da yerba * iin^ i^srisa de papel , y un rollo de tab^p^ para í^ípprehetider laexpfediojon mas difícil y míjs dj* jatada , despijies de haber becl^o la de §anta^F^ y otra^ pam parias jinteriores. gabeaiQ^ alg^ pías que ea cg3Q vendrá iwejor, Tan a peto vlenig nambrcnlto apésent^. ¿ )f después? l*a expedición se hi^c» al ISíírte, pero la e^f* pedición la hizo el goberniidor |^ capitán ¿^ej^epj|} Martin Hodnguez , cRmo bi^i^d la priinera y lf| ¿í* íima cpn sn infliijo, con «n* Miedidas , con sn dir^c.-* cío« 3 y con su todo , nada mas Sr. JP^karc^ ; lo quf §1 te concedemos es qm nps dio ratos de much9 4ifígn^t# cu^nd^ se Mpí> U ctjliebracion de los tratado^ jeori ^íinía Fe 9 porque ellos se supieron^ y se honrar j-^n c?E)Hio se bonra laniin?rtíe df un diílitt^o. ^prlepQS ^1 jpíUieblp de Bujenos-^syres. §i tratásemos del primer e]ército (|«g forgió df^í^ qwc disparó con lel «ny^ el tal capitán general D. jVlignel Estanislao Soler, tendriamos que dt^scu- ^rir verdades pam algunos bas|ante dplorosas ; a^i Jas 4ejarena<>s donde yac^n. |,Pero no es tan tris|^^^€ el Sr. ©akarce $e atribnya la ^Ipria de aquella expedi- .(,Íon , como lo es el que se avance a sostefier que M 4ehe la alarma y reunión de oñciajes generales qnan^ áo Alv^ar pis^k» jpíi |ig4>riy^l> idfe 1.a eipíi^^l YmM^ í^ino misiiias docnmeDto'í qne cita pem compro» bario de los cuales consta que la reüoioo y la alar-. se'bizo por orden del cabildo, y no obstante el Sr Balcaroe no trepida en apropiarse unibas disposi- ciones , si.Sioiendo por lo visto los mi-^ióo^ pasos que en iodo lo detims ; por este estilo lia .sido fa poderosa in- tervención que. pretende haber teni do en la provi,sioii V bnen éxito del primer ejército. No podemos^menos 4n la ocasión qné echar en cara al señor D. Marcos Balcarce la condncía que guardó i^alloiídose oe sobsts- tnto con el desertor brigadier Soler, y con ía señora es* posa del general Pueyrredon. ^Querrá creerse í|ue el br. micarce consintió que Soler bajase á tierra y permaoe- dése en libertad^ y que consnlíó á la líonorabíe jnnía si permitiría el desembarro á la esposa del genera! Pueyr- redon Pues es un hecho, y entonces, imit juicio tiuiere qne formeiiios de su capacidad , de sus seotí^ Iniehtoi^ , é interés por el crédito y orden de la provin- cial El abre sus brazos para acoger á im antagonista deciaiT.do de la reepntacion argentina entre tanto que extiende su persecncion k una inocente que sr vestía algún crimen era solo el de pertenecer á uno de los t^neniigos mas poderosos del anarquismo , y de los ri- vales de Buenos-Ayres. Pero nos distraemos demasia- do , y asuntos de mayor importancia reclaman nuestra *^atencioo/' ''^ . ' ■ E! señor Balcarce dice en sü repsesentacion. — ^^^a- be qne lu provincia ha reciiperado su crédito por reía- dones expresivas dé las demás hermanas qne ha visto puhlimdos por la prensa Por el modo con que lo di- ce , se conoce que el señor Balcarce no está muy segu- ro de que estas relaciones se deben á sos desvelos: mas por el losar en que lo dice se advierte que también in- tenta apropiarse el mérito de haberlas ^dqiiirido. .A- síverdad se lian publicado por la prensa comiinicacio- ieí5 de los pueblos sumamente lisongenis mas es preci- ü coníiese ei señor Balcarce que para recibirlas ha sido nenester que se haSiase de sostitiio del cépitan sreneral iodrigiiez, pires que cuando io fue del coronel Dorre- ;-o, no hizo nías que tirar cozes contra el aguijón. Pe- 6 dejando esto á un lado : se lian publicado comuni- iones lisongeras por la prensa , |, y uo kan dejado de )iiblicarse algunas que no lo son para D. Marcos 3alcarce'l En la distancia inniensa en qoe nos lialíñ nos de las negocios públicos , y de las relaciones de a autoridad , sabemos que el gobernador de Santa- ^éieortó sus relaciones con el Sr. Balcarce , le opuso fXcepeiones que no le hacían honor , y que ha sido nenester que el Sr. Rodriguez desde el centro de los :rabajos , y de la g^uerra haya cultivado una amistad ;an uíil , pero que estuvo k pique de perderse para ;iempre , solo por el señor sostituto. ¡ (^ué tal I ¡ Y íl señor Balcarce ha adquirido relaciones í El público lo juzgará. Snbé que ni el desórden, ni la corrupción , ni el favor han tenido lugar en mis destinos. , ¡Bravísimo señor D. Marcos! j^Con que no el desorden t Cita- remos un ejemplo de cada parte. |,No se acuerda que Salomón con su cuerpo limpio, y á fuer de capitán de facinerosos atropello la sala capitular^ y po'' fas ó por nefas vino corío á obligarlo á V. por gobernador sostituto a guarnecer con Jqs suyos la cárcel en que se 688 hallaban los prisioneros de San Nicolás? iQím h'm y. entonces Sr. D- Marcos! % evitó V. el desorden f,Castig(S V. á Salomón 1 iQ,ue esperanzas! lY si c¡ taramos otros! 4N0 es rasgo de corra pcion colocar en su inoaedia cion á un hombre que como dice muy bien el nixme To 15 del Gauchi- político, tuvo muchisima parte en la desgracias del gobierno de su hermano el coronel m» yor D, Juan llamón Balcarce í No vale señor 1>. Mar eos alegar en este caso la ignorancia, porque es tai crasa que hace creer mas bien que en íjiijuííj caso h« bo malicia. El Señor D. Marcos dice que m huvo favor^-^Nei sotras hemos oido no solo que se hicieron muchos fa vores , sino también qláeiiasta en los pagm hubo mu chaprediiieecion , de lo qm e$ una buen^a pruj^b^ t que mandó ejecutaren la ndtiana, de seis, ú oülio m pesos q«e importó la multa ó contribución impue^a tino de los individuos causados por los sucesos á& M ^car efi icl año de 1815. Ahora queremos pregtintaf a V. señor D. Maree que quffre decir €íp4si&Íes de la imprenta f fPartids líos de ^^í*^^^ ^ mentiral Si esí es el sentido , Jiace V. ni^j bien 4c hacjer la gnerm Jos que lo sean , porque por el mismo titulo ,, y P^*' * i-epreseiitacion se descubre q-ue V, debe ser contrari d*; ellos , y que ellos dehen serio de V^La «'^rdad ei linos , y la falsedad en <^|g «4^ aqui iodi). fí99 ÍPrejs:tíTí ta fiibs también por quémesela el seoor I). Ha reos al Dr. Nuñez en s» representación, y le apropia 1 antiguo titulo de secretario de reí acioneít exteriores ? i*orc|ue dice qne bustJÓ el ásiento de sil renuncia al »ais No lo sabemos pefo tájala la hubiese buscado anto que al ñn la bubii^s^ encontrado pues acreditan os informes qué díganos dan , y para librarnos asi el que no qiiiera sér con nosotros. ¿ También por |né trabajo por su pais desempeñándo la mesa mas Ta\^ del departamento de estado? ¿ Pero qué, el eucíf Ü. Marcos cree qu^ lodos tienen tanta prej^encia é animo pata abandonar el servicio de su pais éir á e»*vir á un extraño ? Disparate ; no es tan sencillo ontar entre los americanos verdaderos , hombres que &niegtíen c*)n tanta facilidad. Mí yue lea el ataque , dice D. Marcos Balcarce ^ ue me dió citaron de la t4agt$na , sobre que yo hd^ ia maridado apresar los buques Pórtug^iíeses, lea los ue me da el H. Castañeda ¡ y vea los pájaros que ? reúnen en sus nidos , se convencerá pronto de que qui debo acabar mi pleito— -Y en efecto aquí conclu- e el señor D. Marcos, pero nos parece que hablando las o menos como el altisimo í§r. D. José Serafín e la gloria cuando se despedia de los pájaros entre is peñas de este rio. Los pájaros riéndose , y él hechando espuraarada»?^ Baste por ahora^ — para en adelante , diremos lo ne en el año pasado dijo Alejandro al embajador es- añol nuestra conducta se tnediráporla que guarden )S furiosos alteradores de las cosas — Anónimos de Irm pájaros — Dios guante &c. — Da. Sera/ina de ¿a loria compliment adora de lasgabiotas y otros pájaros e cuenta. 690 Mi Señoril J). ■Sefaf.na:. de la plormr eomplimentadora de las bioias ^ y de otros pojaros de cuenta. Dije en mi número 47 el aiotivo que me estimulaba a admitir el niunioado de V.S. qne abora publico. Me es en efecto del mayor interé el crédito de! Sr. oobernudor Rodr^ue?, y yo también lo he creido con prometido en las representaciones del señor coioíie] Balcarce, por cuai to parece que tienden á poner f.u mérito recoraeudal4e b.yo un pur to de vista sumamente limitado: sin embargo como se me ha hecb conocer que reolmente eí Jadr6n de ponclio^ gobarnador Raniirez sig.i adelante sus proyectos de invadir la provincia para remediar .-.i'; propia escaseces me he conformado de que era preciso en.aquei caso, c.OMd); tky revaíir á. aquel anchepiteco pambazudo , dcsentendíendome í toda otra niñeria j y como todos mis enojos, tO(!a« mis arreraetidas, « llevan mas itiíeres que entonar al pueblo para que arreiiK ta Gnnnd«v tiempo, y para que siga la p»z , y la ^.ex^.g^x &ef¡vere j)a,jcm , et f}-rs ^M^rec/íw; lo jie- dejado lú Su D.Mareos abundar ep su sentido. Estal .Va impresa mj.eontestac;au- e« < l niuRero trece del Paral ipómenon.. y ¡uprimí para no coníri^í^u- , mí jucoraodar al señor D. Marcos , adeai yalieñdome de la autoridad' desterré , al Gauchi , ?1 Supleir^níisía , Paralipómerton , a ¡a CoíñeriSadora , S han visío en ¡ ii{imer<»s 45, 4o, y 47 de mi perióíiKo. Yo ademos estoy arrepentido, y como no hay dernon;o que na,j[ de7xaaio-o por su ci édito, yo también estoy sofriendo las ca>-gns c< radias Que me da T). M:^ro<)s con el ñu de acrediíar al señor gob, ru-.d V al público que eft cíSvamenie estoy arrepentido , y que todo lo su; por amor no í^oÍo de í.»s llamados , smo r;-«nbien de los escogídoí.. Estimaré pues á V. 8. mi st ñnra Pa. Serafina de la glorsa , que me ha de venir á tentar con sus reirutidos , mas bien renuncie la cnv. nin y vayase á Chile , c,ue .^)iá se atan los perros con long-anizas, y ^n«o que iiose nten vuelva h Iki^M.os.Ayres aunque sea en un pie, segi de que será ían bien recd)¡da como sciüt. hubiera sido nada lo del y si alouno se eroberrecldnare pida V. S. que lo castiguen, que lo d tierreu y alegne un' ritos a juás ab'oar para que los monto^^eros asombren , y difian que no lo haMa h^^-ho tan niñl Ba, Senifina (h (j/oria , y (/vepr/Ta servir de biombo d tos federales no iiene precio,* Ciras cositas ní:ts. Dios guarde S:c — El Teoflanírepico, 691 H (D n (D 2 o CORDOVA. Se confirma lo que en el número anterior dijimos res- )ecto al suceso que anunció el correista de la carrera de Chile filtre el gobernador Bustcs, y José Miguel Carrera. Una dis- íersion de las milicias que acompañaban á la tropa de linea en a cual fue esta envuelta , es todo cuanto ha sucedido : mas a la echa, reunidas aquellas tropas, que han sido auxiliadas con rescientos hombres mas , y de acuerdo con los bravos punta* os, se hallará cercado aquel azote de la humanidad , ó acnso xterminado para siempre. — Se sabe que en Cordova habían ombrado de diputado cerca de los gobiernos de Santiago, ucuman , Salta y Catamarca al ex-diputado del último con- reso D. Andrés Pacheco de Meló , que ha poco se retiró de ita ciudad. Todaslas noticias están contestes sobre el fermento ie ha tomado en aquellos pueblos la guerra civil , nuncamas uel y horrorosa que en el estado ruinoso del pais. Nada mas nemos que observar ya respecto de semejante estado : ruinas )r una parte , y guerras por otra, la consecuencia no es difícil I vertirla. El gobernador de Salía fcargaba sobre el Tucuman , al ismo tiempo que dirigia una división de trescientos hombres bre la ciudad de Catamarca, á cuyo gobierno se le cree en rnpleta amistad y relación con el presidente Araoz. El go- ?rno de Santiago cargaba también por esta parte en conse- encia de un plan combinado , y se anuncia como resultado ''alible la deposición del presidente. Nosotros í)odiamos decir, e ellos son blancos y S3 entienden , como nosotros sin ser gros hos hemos entendido : mas lejos de pensar asi , hemas lebrado que nuestro gobernador y capitán general interpusiese s respetos y valimiento para la transacion de aíjue los distur- )s, y le rogamos ahora redoble sus esfuerzos para alcanzar fin tan loable. REPUBLICA ENTRE-RL4NA. Unos de los obtaculos que el Ramirez supremo hi tenido sus marchas , ha sido la síiblevacion de 300 ó 400 correiiti- s que ha galope tendido se largaron con dirección al pa¡que. C m2 Se anuncia íaml>ien que hijo del Correa ^««ií^^;> [^^^^^^^^^^ una especie de republiqueta a semejanza de las ^el Fen J^^^^^^ los españoles , con la cual hac^ sus «orreni's. JSo obstante supremo estaba en marcha para la bajada , sui desistir por ei de su empresa capital, délo que le damos repetidas gracia Hemo^ cbcho que es nuestra voluntad venga cuanto an e^ V además se lo rogamos ahora muy encarecidamente ( ,s s brá lo que es encarecer?) D. Lucio Mancilla, aquel D. Lu Mancilla bastante conocido en Buenos-Ayres por su va amortiguado, por su constancia desvanecida, por su conduc Z^.a^risolaÁ,e. el grande «gente que mueve los^pa itr^^^^ del supremo , bajo la dirección del tirteafuera D. Manuel ratea -Qné excelente liga hará con el abogado nacional! jle que buena cadena , la cadena que los ligase a todos en el p, sidio,6enZeuta. j,^^^^^,_^yRES. Todo va muy regularmente. Los vagos se persiguen la ciudad y en la campaña con una actividad increíble. L reneo-ados de afuera y de adentro salen que es un encanto. L reoimientos se aumentan y se disciplinan con tesón: ahora ti 6 Cuatro dsas hemos visto al cuerpo de artillería maniobrar en alameda á satisfacción de todos ; lo mismo el cuerpo de cazac res, y el número 1". de Buenos-Ayres.— La legión patricia »ue sus ejercicios diarios, y es increible el poco tiempo q han empicado en posecionarse del manejo del arma según nueva táctica. Qui*ieramos que el cuerpo del orden vo Ivn á tener ejercicios , v á hacer gustar sus delicias al pueb^ Buenos-Ayres.— Los cuerpos de campaña van en popa— Mi gobierno hay energia.-La junta de representantes se en,p^ en dar recursos-La escuadra e.ta en balizas-El orden reii íNoticias para Ramirez.) INo hemos tenido proporción de . (H.irir noticias de Santa-Fé; ni para que : alli ya no entiend cíe noticias, ni de bromas: se van al grano , y hacen muy bu Alarma, alarma: muera Ramirez, y todos los Usurpado y aventureros: guerra, guerra contra los malos: e.to es todo que se hace en Santa- Fe , y lo que hará por los siglos úe siglos.- Imprenta de la Independencía, 693 N u M. 5 o. DEL D E S PERT A DOíl Teo-Fílanthopíco Místico- Político. i^^^^^^^^^^^^^^ ^^^^^^^^^^^^^^^^ ^^^^^^^^^^ |{ U K N O S-A Y R F, S S A B A D O 31 D M M A R Z O DE 1821. Cuando Carrera, y Ramire2! inficionf^ndo á Btie- no^- Ay res lograron introdiieirla eiiterita en su fatal gíizoale , echaba yo mis ojos, y mis manos ai rey de Portugal para que nos redimiese pronto pronto, y an- tes que estas dos ainpalayas, digeriéndono*, llegasen a, invertirnos en su propia substancia; pero reflexionan- do con juicio llegué á imaginar que por nuestra degra- dación , por nuestra prostitución eramos indignos de que aquel monarca se abatiese á protejernos ; por eso, ^ para manifestar mi modo de sentir en esta parte , di i hiz aquel sueño que Dios sabe , y todos lo han visto 5n nno de mis números, donde corrí las cortes , y ha- 3Íendole ofrecido al rey D. Juan nuestro vasallaje con tal que nos librase de montonera me contesto hat eetíi hora, meufrtídiño. V en efecto en el año veinte creí yo firmementé que ¡ramos indignos de entregarnos no solo á las testáis co- •onadas, pero ni aun á los caciques ílerepuerite, To- •oñan , Liñan , Quinteleu , Quiduleo &c. Asómbrese )iies todo el mundo al advertir que la nacioi^ liaiilrofe 094 nos babosea, nos empuerca, nos prostituye , nos ato- londra con el fin de engullirnos, cuando estemos hechos una asquerosidad. El buyo g'-ande es la corte del Brasil , su aliente pestífero fue el que nos puso tales , cuales nos hemoí visto en el año veinte del siglo diez y nueve. ¡ Na- ciones cultas de Europa! observad al buyo lusitano, 3 juzgad si es justa su conducta para con una republici naciente , que quiere engullirla después de iníicionar la , y babosearla ; alegue derechos, si tiene algunos o preséntese con las armas en la mano ; pero desmo ralizarnos, desunirnos, engañarnos, destruirnos uno con otros para engullirnos , y digerirnos, eso será tiz narse para siempre , y fundar un reino, que solo ser; eterno por la infamia , afrenta é ignominia , que lie nark de oprobio , y confusión á la casa de Braganz por los siglos de los siglos. ¡Egregiam vero laudem et spolia ampia refertis!. Cosas increíbles. ! SuD"AMER¡CAN08 ! Al fin los hijos de Yiriat el vandoiero, olvidados del honor, intentan fundar e Sud-América un imperio tan eterno como el de Jesu cristo. Asi se han atrevido á proferirlo en susgaretai Semejante blasfemia seria tergiversable , y pudie ra fácilmente atribuirse al genio fanfarrón caracíe ristico de los lusitanos, si estos para fundar su reiu eterno siguiesen las máximas de Jesucbrito ; per 695 efxténder su dominación fomentando á los ladiroiies , dando armas á los asesinos, abrigando á los desconten- tos , é introduciendo la anarquía para que los llame- mos , y aclamemos en clase de pacificadores, es hazaña propria no de christianos, sino de antechristos. Jorge III dando instrucciones á Witelok le encarga, que al conquistar á Sud- America nada inno^ ve, y qne solo procure el reconocimiento de S. M. británica, dejando k las gentes en posesión de sus leyes, y costumbres para mantener el orden, qoe es la vida de la sociedad; asi piensan, y asi obran las naciones civi- lizadas, y que son verdaderamente poderosas. Pero las naciones fanfarronas ; las que siendo de quinto , ;j de sexto orden afectan ser ó reino do nosose^ hor Jesucristo; á falta de verdadera religión, echan ma- no de la hipocresia; k falta de honor, manejan una po- litica maquiavélica, y á falta de verdadero poder, ocul- tan bajo unas apariencias zalameras los pensamientos másemeles, los proyectos mas carniceros, y las medi- didas mas impias. Digo que no lo creo , y que necesito aun mas da- tos para persuadirme que el rey D. Juan es gefe de montoneros ; el rey D. Juan no sabe que Carrera el bueno asalta las iglesias respetadas por los inñeles , y que Ramirez al entrar de paz, y volver de paz roba el en persona ponchos, camisas, trapos de fregar, y El varón de la Laguna, y susministros quieren 698 precipifarós en un abismo de amargoras ; jiintad. señor los sabios de tn reino , consulta á tus sacer^» dotes, como hizo el rey Herodes, y si te dicen que la arte de reinar naoa he a arte defurtar, si^ne cierta^ mente los í oosejas de tu. apóstol el Jl. P, Antonio Tieyra, el cual en su precioso libro intitulado «r^^e de fttrtar. , En la dedicatoria á D, Juan cuarto le dice esta.^ for-. males palabras que yo ahora con todo respeto teño o el honor de decir d Vuesa Jidehsima mageatad, Ilum sabio disse , que naon había ueste inunda bonieni que se conhecesse , porqsie todos para' consigo saon como os olhos , qut veiuio todo , haon se veni á si rnesmos ; 'e daqui veni naon dareiij niuitá" fté eiii si de suas perfeícoí os , nem advertirem em st us de- feiíos , é ser necessario que outrem ibes diga, o que^ pasa na verdade. Si V. niajestade naon se coílece ; nem ó mundo em que vive , e de que he Senhor , en o direi era breves pahibras. líe V. inajestade ó hi iis tio- bre , o mais vaíente , ó niais poderoso , é 6 niais feliz homem do mundo , ¿ este líiiindo , he um covil de Ja- droens. • Digo que he V. majestade he ó rnais notíré; poí-íjiie^ {) fez Déos iley , é Ihe deu por avos reís santiís'; *f po- derosos , que elle niesmo escolheo , é ennobréceó para á mais Tíobre aceaon de Ibe aumentar, é establecer sua fee. He ó mais valer. te , a>si ñas forzás do corpo , co-' mo ñas do espirito ; ñas do corpo, porque naon ha mr trabalho^ 4 que naon resista , nem ouírem qpe pqsa «edir valentía coin ¥. majestade ; é ñas de espiritp , íorqne naon lia fortuna , que ó quebrante , nem ad' fersidade que ó perturbe. He d mais poderoso , po^^ |ue sen arrancar á espada se fez senhor do mais dilata^ !o imperio, tirando ó das garras <íe , que ¿ Qcur ►M>aon , cora tanta presíesa que naon poem tanto jjyl la posta en levará nova , quanía V. majésíade poz eii rborará victoria ñas mais remotas paites domun(Ja leó mais feliz porque em nemhuma emprm poem aa rea! mao , que ihe naon suceda á pedir por bol a , é se alguma se malogra , he a que V. majestad^, aon aprovou ; tanto q ue temos ja por única remedio ai^ se acertar em íudo facerse so d que V. majestad^ •dena , ainda que a outros juizos pareza desacertp. Edigo que este mundo he un covil de ladro^ns, arque se ben o consideramos, n^on ha nelle couza viv^ le naon viva de rapiñas ; os animaes, aves, e p^xes •mendose uns aos outros se susíentaon, e se al^uns ha 1^ naon se mantenhaon de potros i^iventes loman seu isto dos frutos alhejos, que naon coitivaraon; com- le vem a ser tudo huma piii-a ladroeirar tanto que até isarbores ha ladroens , e os elemeníosse comem , e staon entre si , diminuindose por partes para acl^- atareada qual as suas ; assi se portaon as creaturas; acionaes, e insensiveis , e as racionáis ^inda peo^ e todas ; porque Jes sobeya a malicia que ñas outra^ ta, e com ella trata cada qual de se acresceníar a m e como 6 homcm de si nada tem propio claro esta qne se os acrescenta , muitos han de ser alheyos. E de to- do este 'discurso nada he conforme á le. de natureza, a qual quer , que todas as cousas se conservem se.» ditónuizaon de algn,na ; neo, k ley d.v.na quer outra- cousa, antes aborrece tanto a os t.droens, q-do ceo. do paraiso, e do apostolado os desterro» , e a este ul- timo desterro se acrecentó» & forca; e nótese que a fo, - .«atomou o reo por sua n.aon, sem intrev.r n.sso sen- tenza de justiza , para nos advertir o cast.go que me- recemos ladroens e como naon deben ser adm.t.dos . nem tolerados ñas repúblicas. Quer Déos que haya reis no mundo , e quer qne o ííovernem assim como elle , pois Ihes deu suas ve.es , eos armón de poder contra as vioiencas; e como , major de todas he tomar o seu á se« dono, em emenda, ésta se devem esmerar. E em vosa majestade corre esta obngazaon mayor Bois fez Déos á V, majestade o mais nobre , o mai valente , o mais poderoso , e o mais f«liz rey do mun do E debe por cuidado grande nesta empresa porqu a facenda de V. majestade he a mais combatida de estí inimigos que por serem muitos so com um brazo tao alentado como o de V. majestade poderaon ser repnra dos, «castigados. A mayor dificultade esta no conhec mentó de elles , porque como o ofic.c.o he infame . reprobado por Déos, e per lanatureza naon qneren s, tidos por taes, e por iso andaon tudos disfrazado 099 mas sera fácil darüies alcancé , se o deremos a suas mascaras que saoii as artes de que usaon; de estas fazo aqui preza , e Ihas descubro todas, mostrando seus pnganos como em espelho, e minhas verdades como eai teatro para facer de tudo um mostrador certissimo das boras, momentos , e pontos em que a gazua faz seu oficio. Naon enseina íadroens o meu discurso, aindá que se intitula arte de furtar ; ensina so a conhescelhos para os evitar. Todos t^m unhas, com que empolgaón, e nas unhas de todos hei de empolgar para as descobrir por mais que escondaon , e sera taon suavemente que tiinguem se doa ; vai muito no modo , e no estilo; a piróla amargosa naon causa fastio , se vai dourada , e para que este tratado o naon cause , ira prateado com tal tempera que irrite mais a o gosto , que a molestia. Sírvase V. majestade de o entender assim , e observar com seu grande entendimento ateos mínimos ápices de esta arte ; porque das contraminas de ella, que tam- ben descubro , depende a conservazaon total de seu imperio que Déos nosso Senhor prospere ate o íin do mundo com as felidades que seus venturosos principios nos prometem&c." Dios guarde k.c.OTeoJílantropico" Asi como el venerable padre Antonio Vieira no contento con despertar á D. Juan IV para que contuviese á los ladrones dé su reyno se dirigió también al principe D. Teodosio, asi yo también después de clamar á los oidos de V. M. F. pienso «lámar á loS oídos del serenísimo principe D, Pedro, que tan buena mano acab^ de tener en la pácificacicm , y arreglo de reino de V. M. F. *'En duas congas pezeníes da uida oriental, que estaon empenbadas em facer com nos o le ú¿o o rei de Casíella com Portugal, como consta das trobas guintes. V^eyo, veyo , do rei veyo, ( Veyo , o estoi soñando?) Sementé do rey Fernando Facer un forte despeyo, E seguir con gran deseyo, E deíxar acá su viña, E di cec esta casa he mi fí a, . Em que ahora acá me veyo. Despeyo quer dícer em tom casteliaüo desvergüenza^ ^ [amarle forte despeyo , \ie porque foi despejo armado de •der , e naon de jusíiza ; ou Ihe chama tambem forte, por- le as cousas feitas sem razaon chamamos forte cousa ; forte usa he que o Baraon da Lagoa se viesse por forza á iutro- icir na casa alheya sem mais razaon , nc m jiisíiza que meíer- nella, e áizer esta casa he minha. :\ Em V. A. Senhor 5, ha poder, e saber para todo, e este |3er , e este saber saon duas cousas muito essenciaes para ^mendar latrocinios ; o saber para os apanhar,, o poder para 702 os emmendar. V. A. pois cam a sna sabedoria coiihece bem ; ladroeira do Baraon da Lagoa , p naon resta mais seíihor , r|u< com a sua sabedoria o apaiihe, e o relegue a Isiha das cobras Seohor, pelas unhas se cotihese o leaou , e pelas unbas S( Coíiheseo ladraon ; conhesidos assim todos os ladroens de Mon tevideo naoii resta mais, senbor, que V. A. faza iieiles un escai ftiento ; se V, A. assito o fizere sera verdadeiro o dito do P. Aii tonio Vieira o qual no capitido XVÍI da sua arte diz estas formae palabras : Do que temos dito fea assás claro que Portuga nunca feve unhas parafurtar , e que Castelia sempre wío de ellas." Por eonseguinte se V. A. naon ennprega sua sabedoHf e seu poder contra os ladroens, os sudamericanos con justiz direimos ^ o que dos castelbatios diz o reverendo Vieira: "i> cemos que naon queremos ueste mundo trato , nem comerci com tal gente." Dios guarde &c.-— O Teojilantropico" Señor Teofilanirópico. Muchos moti vos me asisten para ser j o de 4a misma opiniíJ de V. en orden á las miras ambiciosas que subterratieameñ han desplegado los fidalgos de Montevideo ; el rey D. Juí nada sabe, ó á lo menos esta ignorante de las intrigas sórdida é indignas que se están jugiíndo para atacarnos con garra < león cuando estenios bien pulmei eados con cola de zorro. Yo también diíiculpo al conde de la Laguna, y solo quiái ra que se cargase la mano sobre los bol)ines anchopitecos qi se han vendido asi mismos, y a su patria ; el remedió fs tildí ios inequivocablemente , quemarlos en estatua, arrasar sus c sas, si es que tienen casa, y reducir a cenizas sus bienes, si 705 que tienen bienes, ¡ qué bien decía vtl. ! ahora es tuando traigo i la nifcnmria lo que tanto nos ha repetido. Aholere mfandl Cuneta juvet monimenta viri, monstrafque sacerdos. ¿Qué dicen ahora esos briUones rjue se han enfurecido taííto contra los escritos de vd. reclamando hipócritamente I'd moderación ? Modérense elios los muy indignos, y véanse en ese espejo ; señor Teofilantrópico ^qué esto que ro$ pasa ? ¿dón- de están nuestros varones ? ¿ Es posible que entre tantas plumas lie abesíruz que nos han contristado con tanto sarcasmo contra el clero, contra el congreso, contra el directorio, contra el or- den, y contra la subordinación , no ha de haber plumas de airuita que alienten al pueblo, lo entonen, y lo despierten > l Es posible que solo las matronas han de hablrr exponiéndose á sufrir las groserias de vd. , que cuando estábamos en nuestros quince nos desterro k ioáñs iri ictu oculí , et in tuba Deif ¡mal haya sea el demonio! ¡ aquí de Dios! ¡vota alante! y créame, qué vd. euípezó bien , y ha acabado mal disgustando S las matronas. <■ Pero no obstante ; aqui estamos para lo que se ofrezca, ^ues ya sabemos d^l pie que cogean los sudamericanos; preciso es tolerar á unos hombres que creyéndose seguros dejaron que se les fuese el sauto al cielo para quedar bostezando ; somos sudamencánas , tenemos honor , y eso basta. Dios guarde SLC.—Doña JVi por esas. Mi Señora Doña Ni por esas. Al cabo se ha descubierto el misterio , y ya advertimos que jt\ oro de Portugal ha hecho ir ¿^ re/íir , y enmudecer á lo» va- 704 roñes ; pero las matrona» con sus remitidos, con sus avisos , can sus poesías , sueños , invectivas , sátiras , retazos Scc. han cou- servado el fuego patrio entre el diluvio mismo de !a aj)aíÍH,del des^nayo, déla indiferencia, del letargo, de la apopk gia , y asfixia política en que nos ha envuelto el venenoso aliento lu- sitano transmitido desde la Uauda oriental , y difundido por todo el occidente. Me afirmo en que el sexo de las «-racias debe entrar a la parte en nuestra administración política, para que cuando nuestros ve- nideros pregunten i qué es esto? les digamos "esto significa que las sudamericanas han sido consiaittes, y que cuando Saquea- ron los varones; las nmtronas treutolaron el estandarte de la re- ligión, de la hbertad , del órden , y de la subordinación , en- tonando al pueblo abatido, desenoañando , y despegando á !os que durmiendo á mas dormir se dejaron sorprehender, y pren- der con telas de telaraña." Señora mia , no quisiera oir hablar sobre el destierro de vuesas señorias ; pero ya veo que esa es una cadena que arrastro por mi imprudencia , y íeiá preciso confesar que con justicia padezco ; y si las t odamericatias me dan tanta cantaleta , que no deberé temer de las francesas é inglesas, cuando mi número cuarenta y cinco alborote á Inglaterra, á Francia, y á todos lo* demás paI^es donde hay matroíias sensibles ? Pero Si qiia fides siiperest perjuro , poenUet ¡keu! Pcünitet , hrec cansum vox ugat una meam, ¡Si alguna fé se dispensa Al que fdltó a la j>alabra, Me pena , y esta voz haga ■ M\ disculpa, y mi defensa. Dios guarde &c. — El Teofílanir épico, ' . ¿ Señor Teofiíautrépwo.- La impóliíica de V. , ó no se como hi llame , lia ocasionci- do males incalculables , é irreparables en la repiibUca de las le* tras; las matronas invitadas por V. , y crejendo que esíabaa aeguras, han escrito un siglo ; pero desde que salió su uúaierQ cuarenta, y cinco, uiuciias han dejado la p¡ urna , otras harj quemado Jos panfletos , que tenían ya preparados; otras los han iuspendido, y ¿odas ya convienen en que no hay humanameníe iin solo viiron ., á quien se le pueda confiar la suma de jas co, 'as; no obíítante, Señor Teofi lan trópico , el asunto np €sín ;an peliagudo que no pueda compoiierse , y se cppipoudrá sin luda si V. se resuelve á seguir .el consejo que voy a darle, V. se cansa en vano , ni ^rea que todas esas satisfacciones [ue ¥. eM^ dando yaien un bledo; porque aun que es verdad jue aquietan un poco pi>r lo proníq ; pero en leyendo el niime» a cuarenta, y cinco se desvanece todo el prestigio, y se ve laro qije ?. no es trigo limpio , y asi soy' de parecer salvo me- !or¿ que para dar tiempo al tiempo; para huir de etiquetas ; ara evitar contestaciones acaloradas con las señoras, y también ara que estas se olviden de los agravios se sirva V. enmuíjecer ■es mil trecientos dias y en este intermedio podrá fl Gauchí arnos la historia federalj el suplemeníisía coacluir sus cosas, \ Paral i^p,ómenon acabar el careo , la .Coiflentadora dai fehce 3abamientoá su largo sueño, y Boña Maria divertinos con los ílectos retazos trasladados literalmetite para iosíruccion , y d^» iPgaño de los escritores copistas. No son sus roescriíoFes , sino V. el que ha tropezado; y ;i parece muy mal el sana , sajía de andar desterrando á estCj roscribiendo alotro y echando la culpa á todos, cuaudo er^ maa incillo el que V. dejase de escribir , aunque fuese por el corto .spacio de nueve años, que componen el ¡.!-a..o de los tres mil trecientos días. . , u , • - Las ...aironas dicen , y dicen bien que « V. las hubiese desterrado por un efecto de integridad también ^debiera haber hecho lo mismo to» los clérigos, v frailes, que han alborotado *1 mu..do con las cosas del año veinte, tar.to , y mas que las .na- tronas ; pero que eso de que Unos sean hijos , y otros ente- nado* nf. ló Suf,e la justicia; .ligóle á V. que m.entras \ . no énmudeztayo noseque V. pueda ganar teneno con las sat.s. facciones, porque aunque V. se empeñe en volver lo negro por lo blanco siempre ha de ser peor lo roto que lo uescos.do. Se añade á todo el que las matronas somos las únicas que hemos soste..ido el órden con nuestros .emitidos nnentras las brillantes plumas de tantosjovenes se han llamado a sdenc.o f esto Señor Teofilantr6pico me pa,ece i mi que es un ..,e,Mto que hace inexcusable la precipitación de V Dios gua,-da S^c.-Doña Quien tal lazo que tal pague. Mi Señora Duña Quien tul hizo que tal pague. Cuando el sabio Merli.. le intimó al escudero manchego ene para el desencanto de Dulci,.ea debia recibir de buena vo- íontad tres mil trescientos azotes, el escudero respond.o y di o " a no digo yo tres mil , pero an »«.^<^c yo tL, como tres puñaladas; .álate el diablo por modo de desencantar; yo »o se que tienen que .er mis POS'^yon los encantos; pardiez que si el señor MerUn no ha hallado otra manera d¡ desencantar á la señora Dulcinea, encantada se podrá ir ella á la sepultura." . Pero gracias á Dios nO soi tan aldeano , n, tan .ncv, q.« «e n1e*t,e S te penitencia de los tres mil trescientos que V. S. se lia servido imponerme, pero hay de [)or medio mil incpnve- uientes que expongo á su discreta consideración: lo prianeri); ^1, Gauchi-politico libre de mi férula arremeteria con todos, y daria mucho qUe sentir hasta á las mismas matronas , pues aun viéndose coutetn'do por mi autoridad ya vé V. S. la poca .mo- deración que ha guardado en sus escritos , y que hasí?» I!eg6 á resistirse á la comisión tan formal que le dió el congreso mismo de matronas sohre asuntos telaiivos á los tratados féc re- tos del Pilar. Lo seginido: el suplementista es un gastador ? un pródi^p, que todo lo echa por hay con pretexto de sm cosas, y aun no saliese e! de mi tutoría de temer es que lo viésemos reducido á una extremosa mendicidad. Lo tercero; el Paralipómenon djejado asimismo acabaria en dos por tr^s con todos los judíos, porque no tiene prüíJencja , y en no ^lanceando á íos caídos nada hay bien heciio para él. por lo que respeta á la exma. é illma Comentadora , ver- dad es que la intimé que saliese de la proyincia, pero no fue con intención de agraviarla , como se lo han imagirtado las ma- tronas , sino antes bien con el loable fin de que esa luz sé di" fundiese por los campos, y por las demás provincias ^lermafiás. A Oofía Mnria Reta-zos le señale el dm 4^ ceniza , por seguir el rito de la iglesia , que iio ,ppne ceniza en la frente |i los fieles sino una vez al afio ; por lo demás bien puede la se- ñora encenizarnos cada , y cuando sé le antoje. En fin si todas estas satisfacciones no bastan yo confieso mi culpa, y me resigno á enmudecer los nueve años, siempre C|ue el congreso general de las matronas revoque el decreto en que declaró g2¿e los rdimeros del Teqfilantrópico están librea de todo abuso, y criminalidad, Dios guarde Sic. — El Teojilanfrópico. La^-ra vecfat^- , e importancia í!e prevenir a mis paisanos contra la'' seducción lusitana n)e oi/Hoa á dar de mano á t«»do otro asvmt.) ; no obstante si mis lectores desean rpre el Gauchí , el Suplementísta , el Paralipómenon , la ( omentadora , y D;i. María Retazos prosiguau sus tareas ; non recuso laborem; no reuso el trabajo ; pero para esto es preciso contar con una subscripción snficieiite porque !a imprenta se paga con el pro- ducto de los mismos numero?. Mi ganancia liasía ahora son mil pesos annualea que se ^astah , y emplean en el alumbrado, y cidto de Ivi sociedad Te'^fiSanlrópicó; pero yo quisiera otros mil pesos pare sostetier m\ nueva escueta de dibujo, y si no sé aumentan los subscrip- tores, como lo espero, habré dequitarle k Chrisío los nul pesos, pues primero está el alumbrado formal de su cuerpo Uiistico que el alumbrado material de su cuerpo eucharislico. En ese caso la Congregación tendrá sus pláticas semanales, como siempre , pero ni habrá patencia , ni luces , ni caníores, ni órgano , ni todo lo que cuesta dinero , hasta <|ue la imprenta me produzca mil pesos para el aíurobrado , y otros mil para el dibujo. Si algun9s comerciantes se animasen á tomar sema- nalmenté algunos números para expenderlos fuera de la provin- cia me parece á mi que esta sola ddigencia seria madre de la buenaventura , y yo seria bien servido. Los extraugeros fabricantes del polvillo iusultan con de- masiada libertad á la imprenta de la Independencia delante de un publico que ha vi^to impreso, y fijado en las esquinas el negro aviso de que hace mérito en el {)apelon que con tanta osadia han dado al públ co: ¡ señores extrangeros ! cuidado con eso de decir esta casa he miña. AVJ^O, Se vende una casa en la Punta de San Fernando , cita tres y media cuadras al Norte de la Iglesia : es de la viuda del finado D. Cristóbal Escardó; el que quiera comprarla veasé con D. Juan Viljanueva cu la vereda ancha cuarto de! papel sellado, quien dará razón. Imprenta de la Independenc^.^,. DEL 5 E S PER T ABO R TeO-FilANTROFICO MíSTICD-PoLITI co ü E !V o S-A YRES MIERCOLES 4deAbRIL DE 1821. Por Dios dad Sne ona imprenta secular , y yo os )ineto , fieles , que os lie de hablar con toda aquella nqueza propia de esa libertad que tanto habéis )clamado , y que aunca habéis tenido ; pero la las- la es que en esta imprenta eclesiástica no se piiede :ir una palabra mas alta que otra ; yo no pi-enso s que en los clérigos , y en los frayles , porque aua-^ e no son santos de mi devoción , estoy no obstante nisimamente persuadido que son la única ancora esperanza que nos ha quedado después del horren- naufragio del año veinte ; pero los eclesiásticos me én que no importune, que deje esa materia^ qu^ bas- \te he dicho , y que la gente ya está mUisfecha en parte ; yo no pienso mas que en los filósofos incré- los j ó tinterillos, que porque han logrado balbutir francés, o el ingles j 6 porque fueron baúles á aígu- parte , y vinieron baúles , ó porque á falta de hom- is de bien se echó mano de ellos para alguna cosa, se *argan al instante de darnos la voz, y aun de éntre- nse, y entregarnos no solo con sanisima intención, 710^ víais tambem com túdá a satisfazaon do mundo ; percj los eclesiásticos me dicen, .í^wí' ^ja eso está remediado, ^ que ademas^ se irá remediando poco a poco; ello iií^han reáioido a tan estrecho ckcufo íjue lyia líUl enmudecer, h me he de reducir á dar íioticias com si fnera gacetero, 6 he de dar contra mis amigos lo portoguese??. . ¡ Sequimur V te sánele IJeorum, Imperio que tuo paremus ovantes ! l Asi será V vaya pites, Dios nos libre del nial que anda ! PORTUGd-ESES, • golaierno proTÍncial contestando á las bravatí del Barón de la Laguna le dice , que cualquiera asp ración avanzada deí lusitano contra nuestros puebh seria un paso á que se seguiria el grito unifom de la unión para que hiciesen todos los súd-americam una santa cruzada que los pusiese en estado de tr molar el pendón azul y blanco en la capital misma < ese imperio , que como lo anuncia la gaceta del Br sil va á ser tan eterno como el de Jesucristo. Yo en esta parte opino del mismo modo , y cf que si Portugal dando de mano á las intrigas se h biese presentado con las armas en la mano desde lu go nos hubiera hecho el beneficio de que nuestr provincias , no solo en el nombre , sino también en realidad hubiesen sido provincias unidas ; pero tai bien digo que si los sudamericanos no estamos alerl «tíos dejamos peiieírar del aliento venenoso que en eí ib -veinte paralizó todo nuestro sistenia nervioso hastá extremo de postrarnos sin acción^ siii movimiento, y n espíritus vitales ante unas iíidécéntisimas gauchas lórefíjadas en la plaza misma de la Victoria, que lía- la sido el teatro de nuestras pasadas glorias ; sino til* simos inequivocablemente á los que por conservar su iiestito j o por figurar ocho dias les es indiferénte el a'e nos entreguemos úl demonio ; si á p€fíidia cOntí^ da andamos con miramientos , y nos empeñamos éii irar cón paños calientes á los que solo pueden sanar 1 la plaza délas perdices ; si al mérito conocido, y Jíorio se íe deja expuesto á los tiros d^ Ja emulación de ía envidia si se tienen mil consideraciones coñ s piezas eterogeneas ; si queremos que todo lo dore tiempo , cuando la razón , la justicia , y la ley sa- •ema exigen providencias de momento ; si cualquiera dgaridad repetida en los cafees ha de ser bastante ira imponer silencio a escritóres zeíosos que atacáii vida pública de las personas privadas ; si lasinvecti- LS contra nuestros vicios se han de califiGar por libelos famatorios , y finalmente si en vez de unirnos mas, mas á nuestro clero antes al contrario tenemos á mu^ la gala el hacer un céro á parte ; digo que el portiH íes cuando quiera nos envolverá en un vórtice verti- tíosD , destacara veinte ó treinta portogoesas abor- dadas en caballos mansos, y nosotros bostezaíido sin ber lo que nos pasa nos postraremos de hinojos^ y 712 diremos C ¡horrcsco refereus! J si señores, diremoí / viva o rey Dom Joan ¡ ¡ viva o sen mino taon e ter- na como o de noso Senhor Jesucristo! Ya veo que este modo de producirme no agrada k todos los que por lo delicado, y lo esquisito de síj gusto na pueden tragar mas que sopitas en miel , } po*- la rudeza de su entendimiento no alcanzan á cal cuiar la grandeza del peligro ; pero el caso es que yr no hablo con esos nipos nainiosos, sino con los varonei que verdaderamente son varones , y á estos les digo popule meus, qui te bcatum predicant ipsi te sediicunt pueblo mió , los que te alaban de ilustrado, de sabio de poderoso , esos son unos seductores que te arrullan y te adormecen para que seas presa de cualquiera qui te quiera engullir , tragar , digerir , y todo lo derna que se calla por no ofender al buen gusto de los qu no gustan que se les diga la verdad. Señor Teofilantr épico. Yo suelo ocupar los ratos perdidos en coraposicio nes poéticas, huyendo siempre de glosas por no encade nar el númen , que se apaga como la llama luego qu pierde su libertad ; pero el deseo que tengo de encar celar á los porteños bobines, que nos han eníederad para enportuguezarnos , me ha estimulado á entra en las prisiones de una glosa, con la que los he engk sado , y engrillado hasta dejarlos donde no están pe culpa nuestra. 7ia Si, señor Teofil antro pko , f orea, , f orea cam elles; o dito , dito , que o de mais he contó. DECIMA GLOSADA. Aquí yacen sin querer Para oprobio de su suelo Sar ratea con Agre lo, Velez , Dorrego , y Soler; Cambra , hermana , y mttger ; ' Todos los de uparla , y labia. Todos han muerto de rabia Como Oliden, y Artayeta , Cerrando toda esta cuénta Mamirez puesto en la gavia. GLOSA. Én la zanj» He Matorras Donde tercero desboca Sé abrirá un abismo, ó boca Para nido de Cotorras : En este n id.) las Sorras Al punto de fenecer Su sepulcro han de tener Para que este pueblo viva , Y en la lápida se escriba Aquí yacen sin querer. Xas sorras que nos burlaron Con capa de federales. Son Cotorras infernales , Que a! sepulcro nos llevaron ; Huyeron y nos dejaron En el mayor desconsuelo ; Pero el potriótico zelo Al son de dulces clarines Proscribirá á los bobines Para oprobio de sti< stJ€/d. Porteños sio: paírioíismo Por desnaturalizados Con sus secretos tratados Nos han puesto en el abismo 5 Pero en el momento mismo Que nos vimos por el suelo , Rodríguez descorrió el velo, Y conoció esta ciudad . Que es sin segundo en maldad Sarratéa con Agrelo. Al punto los maa-istrados, Que hasta aquí estaban dormidos Tratan de descubrir nidos , Y encuéntranlos fermentados : Los huevos ya ya empollados , Los pollitos al nacer , 7U Es que baciaij de capones Los f añosos "pollancones ^eUz , DoTffgn , y Soler. El ¡riHU Veiidugcr ; ^ JíerínaiTar, Y su bendita múg-er Gfiüinris vienen á ser Que ¡tonen cada mañana : H'^ ' \' La uida;da se de^w-raua Pero llegamos á ver, Que ios pollos al nacer Buena s»'n^sa nos han <|ad§> En la cual se han eíifet^clb Carrera , hermmM i, y mugen Debilitarnos quisieron A fuerza de canturranas , ' Lavativas lusitanas Echar también preí^^n dieron j Ellos^/íf^r"W y mnieroií : ; * Mas su flojera é ijruabia Es la polifita sabia Qixp' los hizo rebwsn ir , Y asi pudieron triunfar Todofi /os de parí :^ y iab'm. Todos han snio mastines , Pero de muy baja ky, Que se han entregado rey ' Con títu'o de habianíiueji ; Son empero tan bobines Que lo que mns los fjorHvia Es lo que los defiai^ravía Por la sed de fijj tirar , Y al jBn de tatito rafeís^r ' ' Todos han muerto de rabia. M 'stJnes , Cotorras , Sot ros , Y pollos eran los niños , Pues son blancos coímo Armiños Y cáñíbdos como p(»rros r f^on carantoñas y gorros ^ ' O de euérb ó dé ba^j^ieta , ^ Pisados a bayoneta Morirán en el retiro , Morirán de un solo írro Ci moiOliden y y Jirtayetn¿ ^' ^ /• iiOíi (le atfénlró y los de afuera Que ya son bien conocidos, Caíientiíos de sus nidos Saljran á \ú libre esfera : Corran tod.is la carrera Que es de perdices la venta , Cáig-an de a mil y cincuenta ^ Caigan iodos de narices ^ Y v:fy >in las codornices CtTra ñd o {f,oda esta cuenta, Jfo creo que el /ft ai taño Fomente á estos indecen tes y Porque á hombres tan delincuentes De testa el género humano j DüU Jjan Sexto ersobetano,' ' Y su corte que es i)my;sá'b¡4, 'i De montoneros ,se aoríjvía , Y Uü contento gení-rai C S ra para Portugal llamlrez puesto en la Gatia^ Sc-rtor Tcú/ilantropm:'^;^'''^ "f^^^^; f'f ^ El '18 del próximo pasado ocurrió k esta i:upreníta un francc-s <-om 3 avisos para que se dieran en la gaceta de! 2| , y dejo dos pe os , un ¡ta!. El preoio; ie(*r,4) Tiente de los avisos coííí mes , que son en todo ig'uaíei al único que saiio tín aqueílá gazeta , eü de cuatro rea-^ le?; y el de los otroé ííe Tegola a proporción de los ren* í> Iones qne é|, tiene. Por aquí podrá V. gradua'r lage- serosidad de los que remitían aqueHos avisos; pues que cón los dos pe^-os qne dejaron, no lia bian pagado ni el AitinVo de !os avisos , q»« es^k mksmo.qne han ipubli- cade por lá imprenta de los expósitos unos fabricantes té rape el dia treinta y uno de Marzo, y que han procurado conservar intacto el primero del corriente. Yo ininedia'íamente^que los recibí hice componer- los en la forma qne d^bian publicarse en la gazeta nú- mero setenta y cní>tro, pero 'orno oo hubiese en ella mas lugar que para «no ; según esta hasta ahora á la vista de todos los que \'á quieran examinar : por no de^ morar la publicación de los otros hasta el miércoles ísií^oiente hice disponerlos luego en otra forma para que se pub'icasen por separado en el mismo día , mandan- do fijar UíiO en el despacho de Ja gazeta , y cincuenta mas por las calles. Despües que habia practicado es- ta diligencia se me presentó el mismo francés que tra^ jo los avisos para saber la causa de que no se hubiesen publicado todos en la gaceta , y enterado de que no habían cabido en ella, y de la determinación que habia tomado para publicarlos por separado en aquel mismo á% , me dio las gracias , y sé llevó con sigo dos ó tres ávisbs de los que se habian mandado fijar, sin exigir nada rtias de mi. El 29 fue cuando volvifVá cobrarme dos pesos porque no se publicaron de nuevo los avisos en la gaceta del 28 , y me negué á volverlos , porque erei haberlos hecho mio«í con rancha justióa , y no es- tar obligado a nada mas de lo que habig^hecho. B ista para persuadirselo asi, el que cual quiera ad^ vierta que hecho tS trabajo qiie emprendí , luego des- pués de haber recibido los avi^o* , alguien lo.debia pagar; y que no era yo quien cargaba con esta obb- g.ji, ion. — Que para mi debia ser muy indiferente el mandarlos conservar en la primera forma liastá el miér- coles siguiente ; y que sin un particular deseo dé com- placer á los que ocupaban mi casa, nada hibia que ms estimulase k publicarlos en aquel mismo dia , cuando no habían tenido lugar en la gazeta.— Que para publi- carlos en otra forma , como lo hice , era indispensable emprender nuevo trabajo, y aumentar «1 de la prensa; cosa que ni habían pedido los fabricantes^ ñi la habían de pagar. — Por último que para restituirles su primer forma y después de esto, conservarlos en ella hasta que se publicasen en otra gazeta , era necesario una par- ticular solicitud de los interesados , y que hubiésemos conveniíJo cuando menos, en aumento del precio , por^ que de otri suf-i te , jamas se repiten los avisos en nin- guna ímpiénta. Sin embargo de todo esto si V. creyese que con mi cohdurta he dado suficiente motivo á la queja que han hecho ante el publico los nuevos fabricantes de ra- pé, sirvasesigni6( ármelo con franqueza, para enmen- darme , y devoh er á los interesados sus dos pesos , y un real ; pero si por el conírarit> hecha V. de ver por 717 lú-qv.e queda expuesto qne se ha tirado li engaiiár ai pnel)lo con un aviso , que me es tan injurioso , dígne- se V. llamarle la atención para í-jue no dé asenso á lo ^ue dicen los fabricantes de rapé. En uno y otro caso iara Natisíaccidn de; los interesados , o prevención (Sel ;^uel)l« se repartirán gratis en la vereda ancha cuatro íjentos ejemplares de esta carta , y de su contestación^ )or cueiiliA áe— Ramón Eduardo deAnchoriz. JJí Sr. J)r I). llamón Eduardo Anehariz. Que nuestra pr<3vincia proteja á los extrangeros 7 forasteros, dándoles una lilDertad sin limites para en- iquecerse con perjuicio tal vez desús hijos naturales, )wede ser efecto de heroica virtud , y también puede f r efecto de impolitica , y de otros vicios abominables, ua única piedra de toque, para averiguar de que prin- i[)io nace nuestra extremosa hospitabdad , es el obser- ar cual es nuestra conducta cuando un extrangero , 6 in forastero engreido con nuestros comedimentos , se ibanza de minimos á mayores ; si lo enfrenamos , si o escarmentamos , si les decimos al momento sal de ^li casa ¿que quieres con mi muger '^ entonces ya po- Iremos asegurar, que nuestra generosidad es virtuosa, que mi es t ra deferencia nace de un principio de no- bleza verdadera. Pero si en lances semejantes uuestra generosidad o se ofende ; si el extrangero atrevido queda impune, s señal que la tal hospitalidad es degradación , y con eaiejante conducta dariamos lugar á que cualquier írastero repitiere lo. .que ya se ha dicho , á saber. :j lo que en nosotros parece virtud es mecanismo. En cualquier otro pueblo de Europa los extranv iCros atrevidos , que colocaron el cartel calumnioso é B 718 insultante, á la bora de está ya estariaíi apedreadcí? por los niños de h esciiela ; pero no nos pese de (pife el cielo nos liaya dotado de un carácter tan boádiiso , y tanr^beni^iíoo. • ■ ' ■ n-. ■ A mi inismo iííe ba sueedido en la imbreiíta df-f Cóajercio , tí^ner que suprimir «Ua carta ico tnji tiesta ya , y tu be que pagar 'diez pesos , y los di de buena voluntad , porqcé heclio ti trabajo se debe pagar i cuando do por culpa del iíupresor se omite ó suspende la publicación. En la impreuia de V. el trabajo se hizo , y en la gaceta no copo mas q\se una parte , no por culpa suyü ;V. inmediatainetite lo imprime por separado, lo hace íijar en cincuenta parage.^, y ademas regala ejeo piares á los iííteresados , llevando por pré-í inu> de su oíí «io^ lad liada ma«; que dos pesos y uu real! I, Y hay pacieíiciá para sufrir que unós forasteros etí un Butanos Ayres nos reten , y nos fijen en tabliUasl después hemos dé onstituiriios sino rompiéndonos anos á otros la cabeza, íero que k^s éxtrangeros nos silven , y nos traten con fesprecib, es lo qne no puedo llevar con toda aquella Prudencia y paciencia que yó pudiera , debiera, y (urgiera. Dios guarde & . É¿ Teo /i latí trópico. argentinos: Vuestra provincia no solo ha "salido í^a del caos , tinieblas, y confusión del año veinte, si- ró que tiene ya de Gobernador proprietario al nnsmo pVe nos señaló la providencia del modo mas visible , para que dando de mano á las desconfianzas , que iiasta ahora nos hau tenido en perfecta oscilación, po- jamos unir nuestros votos con los suyos ; si asi lo hi- ciéremos la provincia madre se presentará alga i día W)n todo su tren , ofreciendo su protección y amparo las de raas provincias , que acudan á ella , ó ya co- mo hijas , ó ya como hermanas Él señor brigadier Rodríguez , entre las publicas abíamaciones, ha sido elevado á la silla del gobierno, y es honor nuestro el que descienda con ese mismo ho- nor con que ha sido elevado por nosotros : si este pue- blo fuere justo no podra menos de verificarse en él , aquel oráculo divino que dice : IrntaUtur justm iiiope^ rite si/is 7 eliusto se aleí^rar al ver conchudas sus obras ; al contrario si el espíritu de montonera , y de iíijusticfa , es el que aun no? agita acabará todo á ma- nera de los entremese?, y la indita Buenos- Ayres, des- tinada á ser ciudad de perfecto decoro , y gozo univer- sál de toda la tierra , se verá llena de hortigas como el campo del perezoso; llena de buyos, y ampalavas como los desiertos del orinoco ; y finalmente lleiiade 720' hombres Como tigres , que cargaran íGj9n- ;eÍ| odio , y execración de las naciones. «fí» ^^^ofi-fisi]. Desengañeuíoiios, ; el gobierno, como totia otra institución divina, ó humana, para conservarlo es (tre- ciso amarlo, porque sin anjor, no hay zelo por lá conservíícion ; en estos diez aiios, ^,cuantas veces con dolor de mi alma he oído decir este jefe dura viuchó y es preciso voiteario? ^ De una vieja se refiere que á D. Pedro el cruel cada vez que !ó eficooíraba le. hacfa esta salutación ; ruego á Dios que os conserte por ¡nuchús áítos¡ y pre- guntando el monarca por la razón que ífi impelía , á tan continua , y ferviente suplica respondió , y dijo : **yo señor conocí á tu abuelo que fue hombre malo; có- noci á tu padre que fue peor , vos eres malisimo , y temó que tu hijo sea tal que te haga bueno á vos'^ La estabilidad de un gobierno es el principio de su bondad asi como el e.^tar la silla bambaneando es principio de vertigoSj y convulsiones aun para el go- bernador mas bien conijjlexií^nado. ¡Viva liodriguez colocado en el trono de nuestra provincia por el amor , y por el agradecimi^j|tQ,í|;e su .pueblo! ¡gobierne nos tres ailos ; y dejanJ^ /^ii,. silla con honor quede siempre ii qubierto de toda eriixilacioji, de toda embidia! P AS AGE AL/C ASO.; . Tin loco viendo á un íiombre que estaba de hito en hito mirando á la luna se acerco a él, y dándole un feroz bofetón le dijo; cuidado con ejo, que por íiay em^ peze yo, MORAL IBA D Si alguno empazereá mirar de hito en hito al go- bierno observando, y notando sus manchas para per- vertir el orden, cualquiera que lo oyexQ acerqúese á y banitauiente , y d^iidvíle un bofétorí cruel, y inatii-^ w> diga le; serior ancho-pitei o tato-gato ; cuidado con , que por haif empezaron Iué locuras , que nos pre- li pitaron Hi' con las obliga- :iones qiie tieilé para c<íiísígo iíiismo , y para con las' irovincte ya sean_ hijas ya sealí hermanas, ya sean ¡niiga^í , ya seári éireiiiigas , ya se^n montoneras , » ya d^jeR de serlo; marcho por tercera vez á re^ ordarlo , como lo recordé cuando habiéndoaa^ re- ibidó cómo a, nn hermano , con quien no era licito íelean ííégü^ á decir en Buersos-Áyres , y repetir mu-' lias veces el siguielilé sarcasmo / que tontos son estos wrteños , pues nabieitdó tantas tiendas , tanta plaiáj r tantas niñas , ellos no quieren hacer una humarada; fvtoyo no ló dije á liumo de paja , sirio a decir y hacer (ara remediar completameníe mis ílefcesidádes , y las le !ds pobres de espíritu qtte mé acompañan , los cua- es bajo un mal poncho encierran una vigilancia ex^ remosa^ p4)rque siendo cómo son tan enamorados de os bienes ágenos rió duermen, como rio dormia aquM namorado que á\}ofugif b>itquc sonmus ób ocutis meis iré amorís magnitudine, huia él sueño de mi§ ojos, iorque era mucha la grandeza de mi amor. Habitantes de BuenostAyres d vosotros dirijo mi 7^ justn récúnvéríéén ; la ínjostií^iá ^cfe hvibeTme'rbfo. cario en una horca cuando entre con lui poncho en íá plaza de la Victoria ; ía injusticia de haberme dejado sa I ir cargad o de reg a los, la i n j a sti c i a d e n o haber co I - gado á Sarratéa , á Agrelo, y a los demás que* me lia- marón , la injusticia de no haber hecho conmigo una justicia está clamando ai cielo, y yo provocado , y compelido por la c'ivina justicia voy por tercera vez á Buenos - A v res : eiimdem sermonem dicens , repitiendo lo que ya he dicho , y no ignorando , quwúam vicula, €t carceres Bonaereapúíís me inanent: Romped las cadenas del gobierno ejccliisivo , para que ía montonera sit omrda in ómnibus , y para qúe los gauchi-potiticos , chacuaco-orientaíes , y choti- protectores no seamos excluidos de la concurrencia al mercado bonaerense, donde solamente ha quedado algo que robar. * Entrad con las provincias en el templo augusto dé la libertad, para generalizar el dogma de la revo- tucion: á este efecto viene, con migo eí gran pa ire Mpnterroso , sobrino del célebre Artigas , íraheiscaho* apóstata , que dejando el incensario ha emjjuñado? la espada para abrir el templo, y las capillas todás^^ donde haiga vinagerás , candeleros , y arrandelasde'' plata que robar, para generalizar el dogniu de vivir* de rapiña, y de que no haya un huésped que viva se- guro cíe otro huésped. Dogma en fr crian o. Vivitur ex rapto , no7i hospes ab hospite tutus. Vivir de rapiña, y no haber un vecino que se fie de otro J^o temáis : no es pI amor á la anarquía , ni al desorden él que anima mis pasos; lo que yo quiero es remediarme, hacer una humorada salga lo que saliere, porque siendo como soy un gaucho mondo, y redondo T*i tengD plan, oi teiig^o sistema, y sol o digo lo qiíe me riicen , y lingo lo que poedó para entrar donde hay algo , y tomar lo que me dieren ó agarrar lo que en- (^ontrare por hay , pues íñis pasos son áífi i mados, j ani- mosos Gomó ios de oualquiíír otro tigí-é q de abalan- za Si^ííllre una terpera , ó yts^ua descuidada: w ' Zéfts ideas son representativas de un éb jeto digno liberal ; porque en mi concepto las ideas son las idas f/ venidas i y el objeto digno y liberal es que los pobres , y .saparrastrosos tes' quitemos á los ricos todo lo quie tienen para que en la igualdad de fortmias qiie- den desiguales los hombres trabajadores, pifa que *i fellos quisieren igualarse €í)n nosíjtros se hagan chan- gadores , y atidén por hay yendo ^ y viniendo como nosotrtfs ifue somos tan cristianos ¡, tan dogmáticos y tari entradores en el templo dei áialto como lo |medé iei- Cárréra él bueno , y cuanto ladrón ha nacido ga dch a e n éste m u n d o . - ^ ios que és envuelven en desconjianzas mes^uíntis son' los promotores de vuestra éesgracia ; y ía razoü «-o tjutérefuer^a ^- pites yo soy el hombre mas gracioso déí mundo : me deserté de pura gracia : me hice (^au-» diüo de los entrerrianos , y en mí primer venida f/^ p^urct ^iY/í7*« rííuehos bobines se pásieron de acuerdo con iliigo en la Cañada de Cepeda ; de pmn' gpaciíi abantlonarjon fe irifantéria eetre itn cardiíí, y yo no tu be gracia ni valor para acabar con «Ha ^ ni élía qjiiso ha- cerme la g-rwc/a dé entreg'arseiTie , para que el mundo todo, viese , que ciiaiido no me hacen la gracia yo na- da pnedo , dada ^algü ; por consigniente íú^ 'próm^^ ves í/e rK^í?to df*%írí?c¿a son toíios aquellos qud m^e ha- een lú; gTacm ée r^utregarseíne y y hacerme entrar en Buenos-AyKés ., sin dejarse llevar de esas descoi^Jian'^ z€is mosquinas , en líagar de imitar á Sai'ratéa vq^é iiie diu la armadiUa , 3^ con entern con/ianza se pnsú en lilis manos , para que lo sostubiese *) e¡ pueblo generoso se ha tonvertido en egointa : de saert^ qne ya los popteños se han restfelto á cuidar de su provincia , y á desconfiar de los entrerrianos . siendo asi que los entrerriaiios qtierenws tanto a B.uenos~Avr res que no damos la ida por U venida , y no quisiéra- mos sino estar entrando en el pueblo generoso \ que se ba convertido en mc% quino, }}. egoísta. Su heroismo se ha sofocado , su amor patrio ex-^ tiiiguido , í/ todo el expkfidar desii gloria se ha eclipr sado con la sombra de la debilidad ; el {Mieblo argenti- no ha sido sienspre hn héroe para con las provincias ^ protegiéndolas de m'ú modos 5 y auxiliándolas dé mW maneras , sin cjuejarse jamas de ellas ; y aun á la de Entrerrios a penas blasonó de que era hermana \d re- cihió in meserationibníi magnis , aun sabiendo , coma sabia , que era una cliacuaca ; el amor pairio de Bue- nos-Ayres exaltó siempre á los forasteras , atrayendo-^ nos a seguir la causa común , disimulando nuestras barbaridades, y adocenándose con nosotras para hacee del enemigo fiel , ó para introducirnos la civilización» á costa de imponderables sacrificios ; pero todo el exa plendor de su gloria se ha eclipsado, porque.con nues-s^ tros ponchos , y con el poncho que ya mismo le rol^e en persona á un frayle franciscano en el Pilar, he-t fnos hecho tanta sonibra,^ qíj>e |a gloria de Baenos-AyH res quedará e(í}ipsa(la, oiteniras los federales na paseeiif üus calles y plazas caballeros en lin mancarrón , lle-i vando cada uno por escudero á un líomhre oficioso í que con la penca nos haga sonar, las espaldas , espau-c ^23 tar las moscas , y calentarnos un poco, para que iíq nos dé gana de venir por muchas que sean las necesi- dades , que nos llamen y provoquen ^ á venir donde lio nos llaman, ni nos necesitan para iiada^ ¿ Queréis masf Remarcad los ruidosos aconted^ míen tos det Sud , y está á cubierig mi pregunta : Jos ruidosos acontecimientos del Sud fueron la invasión dé mi amigo Carrera en la guardia de Rojas , la invasión en el Salto, la profanación de la iglesia respetada pof los infieles , y el amotinamiento de los indios , á Ciiyá pacificación fue el gobernador Rodríguez en persona, pues si mi amigo Carrera causó esos tan ruidosos ácoíil tecim.ien.ios , yo no he de ser menos, y sj queréis mas^ ya estii' á cubierto mi pregunta. Registrad Im senos del poder direcioriai , corred el velo á su política , y phseivad si pudo haber deli^ cadezaen los intereses de la nación, registrad tgm|)ien todas estas mismas palabras, y veréis que.en todas ejlas no se encuentra uíia on^a de substancia, porque el padre apóstata Monterroso siempre fue deschavetado, y desde que se ha metido á proclamador no hace mas retazear á Juan Santiago para que ningún g^áuclio lo entienda. Los gobiernos se fian sucedido , sin emhnrg4 íqs fesvltados jamas han correspondido á ^Iq. veliemenclii del iroto común ; porque el botón j el yoíq de íós en- trerrianos es venir al botón , y hacer tal barredera que ú queda algo , ya no corresponde el tiro hecho á la ve- íiemencia de niie^tro deseo, que es barrerlo tod f hasí^ :|ue , no haya para que volver áBueuós-Ayres, El pueblo siempre se ha expresado por la unioÉj fr(^t€r¡tidad, y solo Sarratéa, Agrelo , Hanto;? lin- 3Ío c\mexen federación , traicionando á la nación para jue no haya unión , paz ni fraternidad bajo Jo§ auá- 725 picios de lo. hermanos del santo entierro con quienes no es licito pelear. ,7 • / El decreto de los gobernantes solo ha respirado sano-re , dominación , ij exterminio ; el actual gira so- bre'^la misma idea ; en fin todaf las aiit^jndades de Buenos-Ayres se preparan á la defensa de sus pose^ siones siendo asi qué entre hermanos í>o debía haber cosa reservada , como lo dicen todos los leguleyr>s rato- gatos con Agrelo , Oliden , y otros que no son Ohdeq V Aírrelo. , . • # • - ^ A un humea la sangre con que podrían escribirse los rasgos de su desvario : y en efecto ert mi primera y seLnuida entrada encoptfé a Buenos-Ayres envueÜo en espíritu vertiginoso , y la sangre que se ha derra- mado por haberse persuadido ese pueblo santo , que yo era un genio , está aun humeando y clamando des- ^ de la tierra contra mi , que soy un demonio protector, y abri^^-ador de otros demonios peores que yo , cuyos delirios se han escrito con sangre derramada en todaí ^^^^^Compatriotas ¿ me llamáis ? he haif el motivo de mi rapidez. La sangre de beneméritos tío debe derra- marse tan impunemente. \ Impunemente ! ¡Que hn- do término! Yo lo he inventado. j ' Ya me tenéis entre vosotros ; venid, corred, votad, que mis erfuerzos se prodigaran en vuestro obsequio y Contra ios perturbadores de vuestra estimación publi- ca • venid que os llama quien ostentó la generosidad desús ideas en el Pilar. ¡ Ideas ! ¡ que lindo térmi- no! yo lohe inventado , y ya lo he repetido tres veces en esta mi proclamita, digna de D. Serafín de la gloria, y de todos los Serafines , que me llaman para triunfar ocho dias. ,^7,7-7. Propendamos todos al entable del día glorioso I 727 ara que en el año veinte ?¡ uno- saluden os-^^l- Iris de uestro suelo. \lv\^ del suelo ! ¡que lindo t^roiiDO l sto es lo mismo que ]'.mÍAV humana divmis , inima ummis , ó hacer que caigan las estrellas del cielo oo- 10 en el inicio íinal. - • Habitantes de la campaña, mía es la satisfacción uandoos incito á tan sagrado deber; vosotros merecéis oda mi estimación ; mirad que los vencedores de Cepe- la vuelven hoy en vuestra defensa ; su comportacmti era dado$ ¿a poción de vuestro di^ vino Redetáor ,y ms po^i^ñores glorias; por conín (guíente cesarán los perióriico, hüst a que el hombre vne'va de su embajada. --^^ No ohfitmtte iptfídati en ta imprenta dos homilías , para que ie pu- hliov'v en la ¿¡efiinnu aonía, ó avtes si fuere posible. ' El TeofJant tópico se despide de sv pvehío , y espera que esta pr^ qnena ansencia le ka de oíjvtor mas el ánimo para volver á cargar con wasfverza , con mas amor, cv7i mas zelo , ¡j con vías ínteres por el bien de fdfdos, . .. Imprenta de la Independencia., . m NüM. 52. DEL DESPERTADOR Teo- Filantrópico místico- Político Buenos Airfs Sábado 14 de Abuil de 1821. Corre por este pueblo que el R. Fr, Pedro Luig Pacheco, porteño de luces , y de empresa predico ea Montevideo horrores contra Buenos Aires, contra núes, tro sistema político , contra Jas autoridades &c. puede ser mui bien que dicho R. Padre arrebatado del zelo que lo animase hubiese excedido algo en la pondera- cion de nuestros males, si es que nuestros pales pue- den ponderarse ; pero yo soi de opinión que, la toleran- cia tan proclamada en el siglo diez y nueve con nia-* gunos se exercita mejor que con los padres que pre^ dican ; nunca nos falte la palabra divina aunque sea á costa de sufrir una, ú otra vez los bramidos intole- rabies de los que nos corrigen de parte de Dios ; asi como por el ínteres de una despreocupación , que á na- da conduce toleramos á Volnei , á Voltaire, al Citador^ y á tanto diablo copista que nos descalabra cuando me- nos lo pensamos con errores hereticales, é invectivas con. tra el venerabk clero , que es la única ancora de es- 730 peransa que nos ha quedado después de nuestro hor- rendo naufragio. Ya he dicho que yo no defiendo al R. Pacheco ^ pero es un deber mió el insertar en este número su co- iiiunicacion, y adjunto extracto del sermón que dio mo. tivo al gobierno portugués para hacer enmudecer al R. Fr. Pedro Luis, que sin disputa es uno de nuestro* mejores, y mas eruditos predicadores. Montevideo Marzo 13 de 1821. Mi estimadísimo amigo Fr. Francisco Castañeda, des» pues de 5 días de una borrascosa navegación , en qué estuvimos barados la noche del 23 Bobre las toscas de la Recoleta , y por habernos asaltado un furioso uracan lúe- go que logramos boya, fue necesario para no perecer, después de haber vuelto á encallar á los tres dias en el banco de Ortiz , cortar en aquella noche una ancla ; y después de habernos aproximado al banco del Ingles, tuvimos que regresar de arribada á esta de Montevideo por habérsenos roto la verga, ó vara de la bisarrona. Yo viendo la mala asistencia, y arreglo del barco tra- té de que se perdiesen los 150 pesos pagados por mí transporte, y quedarme á buscar mejor barco en que realizarlas grandes intenciones que me animan á be- neficio espiritual, y aun temporal de nuestra común ma- dre, pues nunca tenemos motivo mas fuerte para re- nunciar, detestar, y exérrar á la metrópoli , que cuan- do vemos que esta, atropellando toda legislación caiiO- Mica, y civi!, declarándose contra el real sacerdocio , y rompitndo los sagrados vínculos de la dependencia espiritual del soberano Pontífice, se hace cismática , y se desvia de Jesu Cliristo, Con este motivo me rogó el R. guardián de este con- venio, le aliviase predicándole los domingos mientras estu- viese aquí. Accedí, y habiendo predicado e! primer domin- go se amotinaron los áinericanos, de los que algunos muí "visibles estuvieron en el sermón, que fue afuera , con som- brero puesto aunque fue este á las 6 de la tarde , y con tiempo mui nublado. (1) Porque sé el zeío que anima á vmd. por el bien público, he résuelto hacer unas anotaciones de lo que en substancia prediqué, para que si le parece conve- niente tome la defensa del evangelio contra la maledi- cencia, que aun ha logrado , que el secretario de Le- cor pase oficio para que no vuelva á predicar. Si á vmd. no le parece conveniente dar este paso silencie la especie, pues soi naturalmente enemigo de la discordia. Montevideo Marzo 13 de 1821.--B. L. M. de vmd. afectísimo hermano y capellán. — Fr. Pedro Pacheco, R. P. Fr. Francisco Castañeda. (1) De muy poco se admira el R. P. fr. Pedro Luis ; aquí en Bue- nos Aires esla un R. P. jubilado que predicando en ese mismo lu- gar veia desde el pulpito á varios oficiales de la marina española ca- da uno con su niña en las faldas sobre las azoteas, peinándolas, y expulgandolas con mucho esmero en lugar de atender á la palabra divina; pero no hay que admirarse porque los padres debemos ser los tolerantes , y los hijos no solo deben ser intoferantes, sino también zntolerahles , porque a si lo di€e el sabio Juan Santiago. V 732 Jerusaíem nút ef Judas concidit qma lingum eorum el adwenüones eorum contra Dominum. Jsaiw SO. Habitantes de Sutl América, dulces y amados reto- fíos de m\ adarada Patria individua! ; gloriosos mora- dores de Montevideo i en que funesta época nos ha ca- bido vivir? A que extremo de miseria nos ha con- ducido el e^piritu de vértigo y de embriaguez , de fre- nesí y de furor , que trastorna nuestras cabezas ? Quien podrá darnos un cuadro bien acabado de la vileza , de la confusión, y de la ignominia á que nos ha arras- trado la violenta explosión de las pasiones mas sórdi- das , y degradantes ? La elocuencia de un Demosthenes, la grande y elocuente persuasiva de un Cicerón, los tristes de un Ovidio, el estro de un Homero, los gigantes hi- pérboles de «n Virgilio , ó el pincel hablador de un Bonarota bastarán acaso á darnos con un justo colori- do un lienzo , que represente al vivo , aunque sea en grande , nuestra dislocación , nuestro atolondramiento y nuestra estupidez ? Será bastante expresiva de nuestra infelicidad la patéutica representación con que el zeloso Matatias inflamó el espíritu de sus conciudadanos con- tra las violencias, extorsiones y tirania de Antioco ? Ea, si aun conserváis algún resto de amor á estos infelices suelos; si aun os acordáis algún momento, que sois de Dios , que de Dio& habéis veni lo , y que antes de mucho habéis de volver á Dios ; si aun tiene algún as. cendiente stíbre vos(.tros esa religión t ida sai.ta y toda divina, que habéis pr<»ftsado; si ese formtdiibi^í cerisop de vuestra conciencia aun imprioie ea vuesurusi áíumoss 7m m los bellísimos atractivos de la virtud aun os aficio. nan ; sí las inenarrables fíoezas de la caridad de J. C. aun pueden dar algún vigor á vuestros helados corazones, «i el robusto grito de la verdad aun es capaz de exci- taros de vuestro funesto sopor; si la lastimera asfixia que os ha sorprendido no es ya una muerte verdadera é irreparable , entrad en serias reflexiones con vosotroi mismos ; comparad lo que erais el año de 4 con lo que sois en el de 21 , y con lo que inevitablemente seriáis en el de 25 si Dios ejecutado de vuestra penitencia no Jo remedia y embriagados de hiél y de agenjos clamad sin cesar como el famoso hijo de Aoano : hai/ de ti Buenos Aires, hay de vosotros pueblos dispersos , hai/ de ti América del Sud ! Voz del Oriente , voz del Occidente, voz del Aguilon , voz del Medio día: voz de los cuatro vientos: el Señor ha llamado contra nosotros las moscas de Egipo : los Angeles precur» sores de sus venganzas han derramado en nuestro se- no las botellas de la ira del Omnipotente : los azo» tes multiplicados de su indignación nos han hecho iw sensibles: congrégala sunt super me Jlagellu et iff* noruvi. Si ; á esto debe excitaron el zelo de mí ministerio para que mí dolor unido al vuestro nos obtenga de los montes santos el único auxilio que aun puede calvarnos. Pero no esperéis orden ni concierto en estas mis ho- milías: no esperéis ras^gos brsilantes que os deleiten , si- no afrentosos sarcasmos , quf* os cubran de ignominia, pues e-ete es el gran remeuadien(lo que aun e&tabamos en tiem- po de contener con nuestra reforma !as iras del Cielo, excité á penitencia como el mejor medio para hacer ftliz & la patria &c. &c." Como aqni hay tantos corifeos de la impiedad de nuestras propias gentes, estos levantaron el grito ; hoi lie sabido que la prohibición de predicar no es del Ge- neral, sino de uno de sus secretarios, y que no lo co- munica por orden de este gtfe. Hoi mismo voi á di- rigir á este una respetuosa representación. Dios guarde &€. Fr. Pedro Luís Pacheco, Mi R. P. Fr. Pedro Luís Pacheco, Yo no dudo que es Ib gado el tiempo de que los ministros del Santugrio celemos el hor.or de Dios de jando la prudencia del siglo, que es enemiga de Dios , se arme de ce- lo , y muera á manos de lus filósofos cobardes que no son capaces de Biatar á una pulga. Fntre tanto la comparación de la cabra que estaba manteniendo con su leche á una íobita , es el emblema, y la expresión mas pro- pia de lo que Buenos Aire? ha hecho, que es desentrañarse para liUtrir lobitos , que ahora se la están comiendo viva ; y quien diga lo contrario, dígole que mitiite, digole que no esta en autos, y dígo- le también , qu^ es un loh'ito. F.l irveii dibujante que mejor desempeñare el emblema de la ca- bra , y la lol ila tet.dra nn pienúo de 25 pt -os en hunor dtl R. Pa« chcco, Ultrajado en Muutcvidto, — ( JS'oiu del editor. J 740 lui raodo que les pese k los señores libertinos; debe- mos celarlo redimiendo el tiempo que hemos perdido en tantas contemplaciones, indignas quiza de nuestro ministerio, y criminales delante de aquel Dios que nos hizo sus ministros para que fuésemos sal de la tierra, y luz del mundo. A esto responden los filósofos que somos unos indig- nos , unos crueles perversos; pero aun cuando eso fue- ra asi ^ quien los ha eximido de nuestra jurisdicción? ¿acaso nosotros hablándoles de parte de Dios les deci- Bios jamas que sean como nosotros^ ¿o acaso la doctrinar que les predicamos es nuestra, 5 nos obliga menos k nosotros que á ellos? Nosotros somos unos pregoneros de Dios, y asi co- mo por mas infame, v crim-nal que sea un pregonero^ no obstante sus palabras son la ley , porque por el nos habla el superior; asi nosotros debemos con la palabra de Dios herir, y corregir á los viciosos, y llenarlos de ig- nominia 8 proporción de su protervia, y exponiéndonos, á morir por salvar á nuestro pueblo de hx inftccion , en que lo precipitan los falsos doctores. Quéjese V. P. al Rey D, Juan, y no dude que su- Magestad Fidelisimd castigará al Varón de la Laguna,, como castigo la iUyna Madre á autoridades del Mararlon cuando se cfandieron con los sermones del Padre Vi^yra. Diob guarde &c.— F/\ Francisco Castañeda. I4f Mi Sfi. Teo-filantrópico. Vmd. en su número cincuenta dirige mm carta al Rey D. Juan , y otra al Principe D. Pedro en idioma portuguez , que nos es total » mente desconocido ; no sabemos si serán las car- tas de ürias, ó si en ellas trata vmd. de al- guna entrega , máxime cuando en lo poco que hemos entendido hemos sacado en limpio que ó Rey de PorluQ^al „ he o mais nohre , o mais valente , o mais feliz do mundo ^\ y que el Prín- cipe D. Pedro está lleno de poder y de sabiduría. Vamos claros ; si vmd. es portuguez avise eon tiempo ; y sino quiere parecerlo háganos el favor de diurnos en castellano las tales cartas , pues si vniíL nos ha despertado no es regulag ^ue permanezcamos dormidas. Dios guarde &lc. — Doña Paraguaya^ Mi SrA. DoñA PARAGUAYA. El siglo diez y nueve esta tal que le da once para doce á la torre de B bel , y aun rae parece que todos los idiomas <}el mundo son in- suñcietftes para expresar las jMtng ?s , e iíuiden- €Í 'is de los hombres ; á veres v;i- sue^e o^nrrir el proyecto de que qu^mü^itmv^ó tuua;^ io:s libroáí 742 reservando solo á Cristo crucificado para no leer otra co^a maj que Sos caracteres sangrientos que en el purísimo papel de su sagrada humanidad imprimió nuestra malicia, é ingratitud. Crucificar a Cñristo , y perseguir la justicia es toda la ocupación humana desde qoe hay houibres en el mundo; rolranios en portuguez, robamos en español, robamos en hebreo, y en erif'í^o ; pero el p^or modo de rí^bar es en mon- tonera , y digole á V. S, que si los montone- ros nos han de amolar ; yo en el momento me declaro por bisallo primeramente del Rey de r^paña mi antiguo Señor ; si este no me quiere me acojo á las banderas del Rey de Portugal, y si eí-te me echa mny en hora mala acudiré á los caciques ílerepnente , Vdlaguin , Foroñaii Liñan , Qniníehu , Quiduleo &c. Montonero , Señora mi i , yo no quierí) ser , y mas bien quie- ro moíir a manos de ellos , que vivir con ellos, o sHjf^taruíe á ellos siendo como son peores mil veces que Deníonios. La traducción de ks cartas dirigif^as al Rey D. J?r n , y al Principe D. Pedro las daré en f rin^era oportunidad para satisfacción de lns matn^náS. 1)103 guarde kc — El Teojilauliipico, , 743 EXCMO. SEÑOR. Ya esta el calesiii á la puerta para condu- cirme á San Isidro , y yo enterneciéndoíiie á cada paso porque dejo y abandono á mi pue- blo ; se lo encargo muy mucho á V. E. has* ta mi vuelta. El Excmo. Cabildo del año veinte y uno no ha tomado ceniza , ni ha asistido al sermón en ninguno dé los Domingos de Quaresma ; yo lo acuso ante V. E. sin perjuicio de acusarlo á su tiempo ante el pueblo soberano , pues eso de que hemos de ser peores que los españoles no lo permitirá nuestro venerable chro , que es el encargado de todos nosotros para hacernos de- votos , y por consiguiente guapos. Suplico á V. E. que me ande las estacio- nes en la semana santa para dar ese consuelo á un pueblo que acaba de padecer tanto bajo el podrr de tiento aotiteocrata ; desde San Isi- dro !o veré yo con su plana mayor empleado en un acto tan religioso, y recibiendo las ben- diciones de tantas almas buenas, que derraman lagrimas cuando ven á sus geíes ante el Señor por quien los poderosos d^tenainan lo que es justo. Dios guarde á V, E muchos años Bue- nos Aires y Abril 13 de 182L — Oe pm tida para San Isidro. — Fr, Frcmcisco Castañeda. 744 SUBSCRIPCION. Se abre en k vereda ancha , é Imprenta fie Expósitos una snbscriptaon para podt-r ciar al público en tres meses cnanto hay que sab^r eii érden á la reforma del clero; es obra utíhsi- nía máxime en los esta los revohn:ionados , don- de todo se quiere reforüVir pero por personas in- competentes , por medios inconducentes, y por fines interesados. Esta obra es ntib^ima no solo para \o< pres- bíteros, sino tarabieís para los seculares ; los ma- Pistrados de la nación deben estudiarla, y aun repartir eiemplares porterías las provincias pa- ra evitar que muchos hablen sin conocimiento de cansa en asuntos de tanta gravedad , y cu- yo éxito feliz interesa quiza mas al pueblo, que ^^Americpnos! con íViltar unos cuantos dias h la comedia, y euiplear pse ahorro en unos cuantos números los^rariais dentro de tres meses tener impresa una obra que vale mas que to- das las comedias , y entremeses. Pero vosotros sois libres para despreciar mis clamores. La casa de D. Francisco Rabelo citunda de la plaza calle de Cabildo cuatro cuadras a1 ca.npo doblando sobre mano izquierda á la media cuadra: se vende muy acomodada: su fondo 40 á 50 varas, su frente 17 á 18. IMPRENTA DE LOS EXPOSITOS. NuM. 53, 745 DEL DESPERTADOR Teo- Filantrópico Místico-Político Buenos Aiues Mayozde 1821. Al 'fia los tres, ó cuatro censores , ni rae Ten ni me oyen^ ni los veo, ni los oigo ; tal dia hará un año; pues tíe mi docilidad extremosa , yo no he reportado mas fruto que el indisponerme , no solo con mis coes- critores, sino también con las matronas; ¡arre cu Diahu! la culpa tiene quien sigue consejos, como no sean los del enemigo ; los amigos eso tienen de malo que en to- do quieren dar palotada, creyendo que son hombres que lo entienden ; mejor fuera, que para que yo descansase «líos se tomaran la tarea de instruir al público en sus verdaderos intereses ; de esperar sería ^ que ellos lo hicie- ran mejor para t|ue el público fuese bien servido ; pero eso de ver los toros de lejos , y enseñarme á mi como he de hacer las capeadas,, es cosa que no k re- petirán mientras yo tenga sangre en las venas : no leen mis números, sino por una casualidad ; no gastan en comprarlos un maravedí y con el solo titulo de amigos, y bien querientes me hablan en la mano , trastornan mis ideas, me hacen mil veces variar de rumbo, y con 746 ideas generales de 7noderacion , que sabe cualquiera vieja , me acatarran el alma , como si ellos ignoraran, ó como si yo no supiera que la prudencia es una vir- tud , que jamas por jamas prescinde de las circunstan- cias ; la prudencia aplica lenitivos , y ella es también la que aplica cauterios , pero cambiar los frenos, y llamar inprudeníe a! cauterio , no mas que porque levanta ron- cha , es uüa vulgaridad indigna de hombres que tienen ojos en la cara. Sepa pues el público, que vuelvo á mi prístina libertad, no por algún esfuerzo que yo haya hecho, siso porque me han abandonado los tres genios , y me han abandonado 5 porque es mucho lo que tienen que ha- cer 5 ó porque nada quieren hacer , 6 porque eso i!e deshacer, es nuestra enfermedad endémica. Suplico á las matronas que me perdonen , y les rué- go encarecidamente que me honren con sus remitidos, seguras de que jámas por jamas consentiré en el deg. tierro de personas tan beneméritas ; las maíronas son las que me han hecho toda la costa , ellas son las que han dado la cara en los momentos aciagos de nues- tra república sin temer los peligros, ni hacer alto en lo inñiusío , hasta llegar á colocar, con heroísmo inimi- table , toda su seguridad en los grandes riesgos, ¡Vivan las argentinas! ¡Vivan todas las matronas? y sepa el mundo que ellas son las que siempre siem- pre se deciden por el orden. Critica severa de un papelón escrito en Londres. Corre por este pueblo una carta impresa en Loridres por un tal Dionisio Terrasa y Rejón, cuyo objeto es im- 747 |)tignur las falsedades que se dhmlgan contra la Amé' rica ; el autor no deja de tener facilidad de producirse con bastante naturalidad, y gracia ; por ptra parte el autor impugnado es un Zote de primera , y ésta también es una ventaja para que D. Dionisio sin mayor trabajo, j de cálamo currenti nos diese un panfleto que acredita las ideas exactas de que está imbuido sobre !a revolución de América, y sobre la justicia de nuestra causa. Solo si es chocante el tono impío con que se produce^ y tanto mas chócalos piadosos oidos euanto los sarcasmos irreligiosos de que abunda nada hacen, ni deshacen para el cuento de la disputa : los negros tienen una propensión bien conocida, y es que cuando se irritan, mas que la dis- puta sea con un español, ó con un moro siempre en sus imprecaciones, y reniegos ha de entrar el perro mulato; !a expresión favorita de los negros es — si etohme lo clitiana ¿qué alá la perra mulato ? Si esto hacen los cristianos que harán ios perros mulatos ? No de t)tra suerte nuestro Don Dionisio, y generalmente todos los politicones que se han matriculado en lá tendencia del siglo á la ilustra* don ; jamas por jamas se les verá tratar ya sea de ajos, ya de cebollas sin que se ensangrenten en el venerable clero. De los Europeos no lo e^xíraño porque alia en Europa nacieron, y florecieron los Voltaires, los Bolimbroques, los Lebrones, &c. pero que los americaniíos recien salidos del cascaron , que los americanitos criados, y educados bajo los auspicios del Clero , que los americanitos, á quienes si les quitamos la religión aparecen desnudos, y tan en pelota, que ni aun para cubrir su vergüenza Ies 74S queda un triste chiripa, que los americaniíos, digo, ai eta- pezar á ser algo, empiecen liablando fuerte contra ios que en sana política son su única esperanza, eso es lo ridículo eso es lo intolerable, y eso es lo que los acredita de pri. Hios, y también de no merecedores de figurar en el glovo de la tierra. Estaba por creer, y persuadirme que los enemigos de América desesperados ya de sojuzgarla han tratado de ia- troducir la división entre el pueblo, y clero americano para que en lugar de libertad reine en América la licencia, y en lugar de la independencia reine entre nosotros una co«- tinua pendencia. ¡ Americanos \ no seáis primos, no sea i» necios, no Seáis chorlitos , oíd á este viejo que os ama de corazón; yo convengo en que degolléis á vuestros sacerdotes ; no dejéis uno siquiera, pues no bai duda que son incómodos; pero creedme que por ahora no conviene ; por ahora son en extremo necesarios porque en la muchedumbre de América no hai mas civilización que la doctrina del Clero, y faltando la influencia inmediata del clero \ Dios nos li- bre ! ¡ Dios nos libre ! y sabed, hijos que en ese caso ía muchedumbre ha de buscar á los de bota fuerte, asi como ahora se buscan los patos, y las perdices. Pero volvamos al sabio americano D. Dionisio Ter- rasa y Rejón, pariente sin duda de tantos rejones, que ha* biendo hecho coro aparte se están divirtiendo en alancear á los ministros de un culto que ellos aborrecen, porque de los clubs, de los cafees, y de los coliseos han hecho Igle- sias y templos para ser la flor y la nata del bello estilo, buen gusto, y de la trampa adelante- \ \ 749 Don Dionisio Terrasa y Rejón, después de haber tra- tado de canallas a cuanto fraile hái en este mundo, pone una adventencia á lo últimoj y es la segunda que dice así: Segunda : lo que digo sobre los frailes españoles no se entienda de ningún modo aplicable á los religiosos de otra parte del nrnndo, pues no hai u?ia sola cosa de co- mún entre unos y otros ; iin fraile español es todo cuanto puede ser menos un hombre social : nn religioso como los que hai en Jlmérica es un hombre que sirve á sus semejantes, que los ama, y se sacrifica por ellos. Esta nota sube tanto de punto el insulto hecho á Io8 religiosos Americanos, que mejor sin duda hubiera sido que Rejou Terrasa la hubiese omitido, ó rpas bien la hu- biese reservado para embobar con ella á tantos america- nos bobos, que fascinados con las pastas doradas, que han tomado á deseo, se dejan ver no solo indiferentes, yapáti* eos en puntos de religión, sino también tan despreciado- res de los eclesiásticos como los fiiósofos incrédulos. Sepa Rejón, que los religiosos Sud americanos , ni agradecemos, ni admitimos la lisonga , con que preten- de lavarnos la cara , como si fuéramos bobos , como son sin duda todos, todos los americanos indecentes, que para ascender al rango de ilustrados , no tienen otra es. cala que los insultos contra un clero que los compa- dece. Los religiosos Sud americanos, no admitimos la li- songa , porque no siendo como no somos cabecillas , con- fesamos que esa sociabilidad , ese servir á nuestros se- mejantes , y sacrificarnos por ellos, es efecto del espi- ritu que hemos recibido de losJi-anciscos Solanos , de los 750 Bolaños, de los Quiñones, de los Sebastianes Apari- cios, y de otros Santos Europeos franciscanos, que en América dejaron tan impresas las huellas de civilidad, de mansedumbee, y de caridad, que á ios bobines de América les será imposible el borrarlas con panfletos insolentes, y desvergonzados; la civilidad de los reli- giosos de América, es derivada de los Bartolomees de las Casas, como también de los Granadas , y Ulloas Eu- ropeos dominicos , que en buen castellano nos han ex- plicado la doctrina, y los misterios de la reparación hu- mana; ea derivada por iiUimo de los Ecbevers , y de otros Europeos raercedarios que ilustraron , y santificaron la América. Los religiosos americanos no admitimos la lisonga, porque como no somos cabecillas, ni los hu- mos de la revolución nos han desvanecido las cabezas, confesamos de plano , que aunque no somos tan grose- ros, ni tan atolondrados como los americanos libertinos, pero no por eso dejamos de confesar que el Clero Es- pañol tanto secular , como regular excede con ventajas al Clero Americano en letras , y en virtudes , ya porque es mucho mas numeroso, ya porque es mucho mas anti- guo , ya porque tiene muchas mas proporciones, ya también porque sin disputa ha surtido á la Iglesia, y al estado de innumerables hombres prodigiosos en san- tidad , y en sabiduría verdadera, y cuyo catalogo no cabe en tomos de á folio ¿que religioso habrá en ambas Américas que se atreva á competir en santidad, y doc- trina con solo fr. Diego José de Cádiz , que años pasa- dos murió en Ronda , después de haber asombrado al Mundo con sus escritos, con sus ejemplos, y con la suavidad imponderable de su trato que atrahia á las gen. 751 te& con raas eficacia que lo que la fábula nos refiere del mt'isico Orfeo? El tal Rejón en toda la caria venga, o no veog-a trata á los frailes de canallas , y al último en una nota dice que exceptúa á los americanos ; pero los ameri- canos suplicamos por lo mas sagrado que nos alcance el apodo injurioso, pues mas bien queremos padecer baldones con nuestros hermanos de Europa, que comu- nicar con ios americanos impios sobre quienes pedimos encarecidamente á Dios que caigan lluvias copiosas de espíritu vertiginoso, para que de puro guapos se postren ante unas gauchas ahorcadas, y conozcan que la nación que no respeta al Clero , sino que lo contrista no es nación sino babel , no es estado sino confusión , no es república sino montonera postrada á los pies de otra montonera, como ya ha sucedido en cierta parte del Mundo. ¡Americanos bobines! ¡Americanos impios! Ame- ricanos libertinos, y en fin todos los patriotas que reven- tando ya de políticos habéis calculado proscribir nuestra religión santa como inútil, ó por perjudicial á vuestro sis- tema , yo os suplico que deisla cara, salid al medio, dad vuestro nombre, y si no respondo yo de vosotros pierdo el pleito y pago las costas : sabed que los pue- blos os aborrecen , y os reputan por una verdadera pes- te ; temblad , y Dios os libre de un chúmale choco^ late. El Americano Rejón Terrazas , llama canallas á los fariles con justisima propriedad , porque todos esos cabe- cillas que deben toda su importancia á la revolución se I 752 han formado nn nuevo dialecto según el cual la noble za é hidalgia esta fundada en la boía fuerte, en el levi- ta, en los galones, y últimamente en la tendencia ála ilmíracion, que consiste en no reconocer rey ni Roque, iii hombre terrenal que nos gobierne ocho dias, por el prurito de ir, y venir, hacer, y deshacer, intrigar, y venderse unos á otros sin conciencia , sin honor , y sin vergüenza. Al contrariólos frailes , y todos los que no discur- rimos con la barriga sabemos que los canaüas, son los que desprecian á sus padres , los contristan, los desco- nocen , los ultrajan , hís burlan , y de estos canallas nos ha provisto con abundancia la descabellada revolución de Sud América, verificándose que para conocer á los viles, fi los bajos, á los canallas no hay mejor arbitrio que e! ponerlos en zancos; pero sepan esos canallas, que el oráculo divino los destina á la esclavitud en el momento mismo en que ellos blasonan de su liber. tad ideal , fantástica , y especulativa : maledictus ca* naam , servus erit fi airum suoriim. Según esta doctrina sólida Rejón Terrasas, es un Americano canalla , y tan canalla como todos los demás americanos canallas , que sin tener la libertad segura, quieren librarse del Clero, para no ser libres en su vida canallas! ¿qui estis vos , qui tentotís dominum? ^quie- nes sois vosotros para tentar de ese modo á Dios? non est sermo iste qiii misericordiam provocat , sed potius, qui iram excitet, etfurorem ascendat , ese modo de produciros no provoca á misericordia , sino que mas bien excita la ira , y enciende el furor de Dios para que no 753 leTaníe el azote con que tan reciamente nos esta afligien- do, y castigando. Pamge al caso. Estando yo en la guardia del Lujan , vinieron unos indios, y entre ellos venia uno viejo ya, y abominable por su traje, por su gesto , y por otras mil circunstan- cias que me movieron á preguntar ; ¿ qué ente era aqueí lan extraño? pero apenas me dijeron que era^el páíi- to 6 capellán de la tribu, cuando indeliberadamente nie llené de afición i y veneración acia su persona ; yo contemplaba en él un depositario de la relación que aquella tribu tenia para con Dios ; un conservador del vinculo sagrado que unía á la toldería en un cuer- po; y un centro de unidad sin el cua aquellos infieles no compondrían un cuerpo ; me acerque pues a él mani- festándole de mil modos mi cariño , y mi respeto con ánimo dé averiguar los dogmas de su tribu, y la doc- trina espiritual con que apacentaba á sus adeptos , y puedo asegurar que me fue muy sensible el poco ca- so que me hizo. Si señores ; todo sacerdote es respetable, y toda re- ligion también merece una cierta especie de obsequio, y alabanza; la razón es porque las religiones falsas aun^ que yerran en el objeto material , pero siempre pode- mos decir que tienen por objeto de atribución al ser supremo ; prueba evidente de esta verdad es que en la escritura son alabados de religiosos, y temerosos de Dios algunos idolatras ; kiolaíra era Cornelio el Centurión , y el oráculo divino nos asegura que era vír religlosm^ ae timen, deum am omm domo »ua ; qne era varo» relil l. y temeroso de Dios con .oda su fam.ha^ «Ib Jo- de q«e adoraba al Dio, Júpiter, . .a D.osa 71 ^ la Diosa Venus, al Dios cupido, y k todo, ÍosdU falsos de Roma , y de la Grecia, porque as. ,e lo babian enseñado sus padres, y mayores. Moralidad. De este elogio son indignos muchos americanito., que habiendo recibido en el bautismo la ft del verda- dero Dios, se han levantado tan altos con la rev». lucion de que no han sido autores, que dogmat.. ,an pJra ser incrédulos . y son incrédulos para ser mas nobles que cuanto fraile hay en e.te mundo: D D.o- nUio Terrazas Rejón, no me dejara mentir y los de- L Rejones Terrazas , á quienes Dios confunda para merapre. B&nor Teofilantrópico, U ^^mhU. «venera! constituyente de matrona, , fae conve- eada M.atar sobrt el Instituto médico, y habiéndose hecho mo- c „„ para que se te convocare á vmd. con.o presidente nat, de tan respetable cuerpo, expusieron muchas señoras, que h. Í en o U Exorna , é Illma. Comentadora pr.opmado sob la ^aLia en cuestión , debia vmd. ser tenido, y reputado por ^. ^eto recusable coatocoescntor, y notoriamente ad.cto a los d.c CZ de la .e«ora, se proce.i. . .a -taeion . y «namm. mente se acordó en la sala de 1« qumientas que vmd. poi eíU vei no debía ser llamado. 755 Watet«n.e«t« fueron citadas á la Barra, te .eneras Ann- ,omia,Med¡cÍH.,é Historia natural para con s» aua,enc.a for- Z el debido juicio .obre lo que expone en ,su repre.e„tac>o« " Set Rivero' e, gace.ro de U« miércoles, la E.cua e Ili.. Co.nen.ador» de los cuatro periodista. , y el -'P ^-^^'^ ' Jl»* ,e ha metido también S dar palotada en su n.lmero 1!); s^en- do asi que expresamente se le ha prohibido tratar de med.cnn. La preidenía que era una señora Paraguaya tomándola voz, dijo ; „ muy poderosa Señora , a principios .le! s.glo pasado U fecr lt d médica, estaba tan abandonada en tspana , que lie- enrerse el que fallasen médicos parala fam.ha real . por- qL I Peninsnla'ocnpada en U guerra de suces.on, y e« m,l Tos asuntos politices, loque menos babia pensado era en pro- ZZe de mJdicos; en tan fatales circunstancas la presnn.no- T a sobetbia España no tuvo i .nenes el ocurr.r a las „ac o- Te xtrang«ras,para proveerse de médicos hábiles qne fnnd - se., el instUuto médico, y el anfitoatre matr.tense que Ua sur, ,¡do á la Aniérica de anatomices, médicos, y cirujanos. Las circu„sta..cia, actuales de la América son peores q..e la, de nuestra antigua metrópoli , y asi es que en Buenos A.res se de- be tratar de fomentar, y protejer iV todo trance la facultadme- ^'""inmediatamente la Señora presidenta, mandó leer en alta ro^ la representación del Señor Ri. ere, la Gaceta g« , q«e ni en lo mili : Z en lo civil ni,.o.«no Je nuesUos profesores es .nper. T¡\ pues que es director del mismo instituto méd.co y .o A'Z Rivero, de cuatro dias á esta parte nos ha d.ehe en tra de molde que el t.l Montufar, no es mas que un .ang.a- f]or une es menos que albeitar.,, ' Aui fue cuando la Secretaria, que era «na montead • Jo en alta voz el diploma de Doctor, y la P«s,aonta d. i, ' 'poco „osimpor.aelqueMon,ufar sea Doctor, lo que a,«. Coremos es que ea docto , y que en efecto h.ya es.ud.ado p.o- CrriaVecretaria leyendo los examenes, y nprobacones .mpre- medicina, de cirugia , de botánica, de f.,ca exper.mental I tZL de arte de recetar, y de mil .tras faculta es que ti B nos Aires aun no se enseñan : leyó tamb.en un mforme Te! cabildo de Montevideo, (1) ¿ hizo ver que Mo ntnfar .ah« Justicia y ^í^de esta CioJad. cuyos ind>.>d„o. de los que en la actualidad le ccupoueu.os al final firmamos. Certificamos, que es constante, pMieo y notoru. en ella ; que e Dn Don Mattin Mou.ufur, cirujano del regimieuto de .utantena de Bueoo. A s h. sido «uo de los de su dase que .as se d,sti„gu.6 y esmero e. e, «reioio de su profesión desde e, principio de ,a i„vas,on de .„em„o. en la asistencia y curaciou de los que resultaron l.er,dos Que el r.e„e„dido la c.„„a med.c a .a_^^^^ ' ^^^^^ ,ie«c hecha su opos,c.n , y solo po ^^^^^ rrinr:.r::;;e,— ese . hadada. ' «er,o,a d».niesando con mucha graca un man o ^^^^^ '"Í tlaletshacia en vítores, y yo aproveehando es.os n.0. ,„entos se lo particpo para su inteligencia y gob.eruo .Monia del Gauch polttwo. . ,. . . 1.-1 G'uchi poU.,co en su número veinte, y tres, vmd.candc . sospechosos: después de acred.tar n"-u n « 1 . , y lej,' do infurdir sospecha antes al con r.o an n , rd:tfrpr-:r;^^^^^^ rr--^^- ^^^^^^^^^^^^ celas palabras sigiueuífs.—ii/i /í?* ea/7Mtí/«*; 763 no,nhr.>, y apM.o., y s.„cri ciar. ,ue yo .oi ,.«o * to., y <¡ue no he venida de España, m de Rm^a. A ,nnUr al Paire Singan rara ,ne ™e ,,n;,an por oréenlo, y tre,ar.e á Carlos Cario por «crfio deCaberrus.o a la Car- Iota, por r^edio-de Co,Uun, ó á D. Jua. Se.to, por Med,.o de Lecor, ó al prhicipe de L,wa, por medio de SfC.. JVo me hayan hablar porgue nos han de oír los sordos, y sepan que si algunos de mis dichos incomodan no lo dyo yo por tanto, sino para que se remedie lo que sea remediable, o para que lo que se hizo, ó se dyo mal en algún tiempo no se dina ni Sí repita en tiempo alguno. ¡Entreqar digiste! ¡Dios nos libre! Y. el Ganch, pol.t.co ha pecado,' y s« culpa es imperdonable ; pero ¿y porque razón? íEs posible que no ha de haber una tergiversación para ese po- bre, como hay para tantos pobres diablos q,.e se pasean por esas calles de Dios? No; para el G.mchl político no hay per- don, porque siendo como es un órgano del partido de Pueir- redon no debió usar de la palabra entregar aunque lo ahorcaran. füontestacion. El Gauchi-político, y sus coescritores están prontos á dar oontrfpuerríeion cada y cuando se ofrezca porqne para nada rcesitan i P tedon, nía nadie que haga b»rro. y s. alouna Pero » al cuento de la entrega ¿qmen les ha d.cho a rero %amuh ^..freaa es ilegitima? y si no toda entrega ""uelT- no que^tl Gau?hi.;or,tic'o mas biJn ha de hablar de es '''S*'2P°'T .„„hao-r¡tado el honibie hasta caerse muerto, una que de ot.a . I»» ^„ „e se hubiera pacta- que la ^' Pí' ' .'P^eriLado, lejos de ser trahicion hubie- l"%fd:ra %ccioñ la .na "Icen'te 'del Mundo, atendidas las drcun^tarcL fatales de montonera, y mas montonera en q«« nos hallábamos? 764 Pero me dirán que el Gaachipolítíco lo álce con retintín^ y que el felhtiín es el imperdonable, porque equivale al tum üi- rum tum ; digo que no ; porque el rHiidlu del Gauchipolitico no se dirige á otra cosa qne á disipar la sospecha fundada en sus nombres y apelüdQs, dando á eníender que así como aun las enire^ja^ pueden carecer no solo de culpa, sino también de sojípotha, así también unos nombres y apellidos tan castizos, tan criollos, y tan provincianos, como los qne el hombre tiene, lo ponen fs cubierto para que nadie sospeche de que el sea capaz de entregarnos legitina-* ó i!egiíim;imente á !a monícnera. Entre tanto americanos , procurad la uraion, la fraternidad, el espirita nacional, porque si prosigue la anarquía, y el desór- fflen sera inevitable que el Gauchi pob'tico , el Suplementista, el Paialiponjenon , el Teo íilantrüpico , la Comentadora, y aun D.° María Retazos, empeaenios á dar, y tomar en que nos eii" tref/uemos legítima , y coiisíitucionalnieate ai Inca, á Femando, á Juan, y á cualquier loco que quiera poner en juicio á lo» íocos» SEÑOR TEOFÍLANTROPÍCO. Al despedirse V. para San Isidro nos dijo que dejaba dos ho- milias para incentivo de nuestra devoción en la semana Santa | la promesa está medio cumplida porque en efecto se ba repartido a! publico en extracto la que pronunció el Edo. fr. Pedro Luis Pacheco en Montevideo, pero la otra la hemos deseado inútil- mente. Las matronas estamos empeñadas en que V. sea verdadera, fiel y puntual en sus promesas, para que siquiera tenga eio de bueno. Bi^s guarde, &c. — Quien debe y paga^ kc. Sra, Da, Quien dehe y paya, Sfc» La impresión de la homilía consabida corre por cuenta de la Imprenta de la Independencia, que desde entonces acá no ba dado á luz uno siquiera de mis números por sus grandes ocupa- ciones ; el primerti que diere será la homilía que debió salir en la pasada semana santa para cumplir la promesa que V. S. me deaianda , y que yo hic^ con la implícita condición del Dios sobre todo^ que suele acompañar á todos los pronósticos por lo qu« tienen de futuros contingentes. Dios guarde, kc.—El Teojilantropico* JMPREJ^TA DE EXPOSITOS. NüM. 54 765 DEL DESPERTADOR Teofilantropíco Mistico-Politigo. ■ • Buenos Aiiies Mayo 21 de 1821. Señor Desengañador Teo filantrópico , Gauchí poli» tico é¡^Cj ^c. Hace mucho tiempo que considero k vmd. fomo k un hombre decidido á sacrificarse por el bien pábli. «o ; en esta inteligencia me voi á poner en comunica- ción ron vmd., y ;\ decirle que días pasado? sé me pre- sento un primo mió, llamado D. Pedro Grullo , el cual después de haber salido de su país, con ei deseo tan común €tt los jóvenes de ver mundo , equipado al efec- to con algUKBS talegas de pesos fuertes, fruto de los su- dores, industria y perseverancia de su buen padre, ha ^¿egado muy ilustrado, muy regenerado, muy desenga- ñada, y últimamente sin calzones ; este tal , como lle- vo dicho, vino á verme en circunstancias que tenia yo sobre mi mesa el periódico de vmd.: no rae es posible explicar la sorpresa que cansó á mi primo ver comba- tir en un pais libre de hceho las ideas liberales de de- recho y y las opiniones de los sábios, que han disipa- do á costa de mil esfuerzos la densa nube, que obs- 766 curecia el sol de la razón humana; exaltado con este motivo prorumpió en imprecaciones contra vmd. á tal extremo que tomé el partido de callar, y de dejarlo ha. blar como un loco \ mas después que se le hubo pa* sado el furor liberal, tomé la palabra y al mismo tiem- po todos los periódicos de vmd., en los cuales se baila su propia defensa producida de los misados hechos in- contestables que apoyan cnanto dice, y lo dejan aun por muy moderado ; mi primo entonces ya mudo de sem- blante y tono, principió á discurrir, á comf^arar y pa- co á poco vino á quedar tan Gaucbi político y tan Teo- filantrópico como el autor He lo? p*^riódicos; pero co- mo este joven en sus cav.. ha visto, ha oido, y ha participado de los trasto)* glorias y felicidades aereas que ha presentado el siglo 19, en el gran teatro del mundo viejo , he considerado que siendo este mozo do- tado de un génio perspicaz, un juicio exacto, y una al- ma sensible podría ilustrarme con sus conocimientos ad. quiridos á tanta costa, pues el fue comerciante y se fun- dió; diplomático y no tuvo cabida : militar (aqui habí- do sus mas y sus menos) derrotado y victorioso, cobar. de y valiente, por último filosofo, y muy buen cris- tiano. Para empezar desde luego á pulsear su juicio, de- jando todo lo abstracto, le puse en el compromiso de darme su opinión sobre nuestras cosas presentes, y de- jando también á un lado el análisis de todos nuestros males por ser cosa muy sabida pasamo-^ á tocar en los remedios, punto el mas esencial y delicado ... .aqui no puedo menos de prevenir á vmd. que me be formado una idea ventajosa del muchacho viendo que empezaba por lo mas interesante que son las fuerzas físicas, y que desde hiego asentando los conceptos sobre la base de su mucha experiencia indicaba con demostraciones el estado de nuestra milicia , oponiendo remedios prac- ticables, y reforn)as igualmente fáciles que indispensa- bles. V^ea vmd. si esta materia puede entrar en sus pe- riódicos aunque se suspendan los artículos de los filóso- fos difuntos, pues primero debemos tratar de combatir á los vivientes, en este casóle haré ordenar sus ideas y vmd. hará de ellas el uso que guste. Siendo entretanto su mas affma. servidora y apa- sionada.— Z*a prima hermana de D. Pedro Grullo, Buenos Aires 7 de iMayo de 1821. Mi Señora D * prima hermana de D. Pedro Grullo, Si nuestros jóvenes se resolviesen á dar de mano a las especulaciones, y teorías sin substancia; si abo- minando las ideas filosóficas solo tratasen de agibilibusi si hasta no labrar ellos mismos su fortuna se tuviesea por indignos de figurar en el mundo; y finalmente sí la república misma, o el pueblo soberano destinase á empedrar las calles á todo joven hablantin, y declarase po\ hablantines á todos los que disipan la hacienda, que heredaron, para después importunarnos con que sus pa- dres se llamaban hogazas; dígole á V. S. que en ese caso Sud América pudiera esperar que se mejorasen sus horas para la edad venidera. Pero el caso es que los jóvenes del dia no aspiran 768 mas que a hablar bonito , y en siendo ios términos es- cogidos poco importa el que su conducta sea estrafalaria; no advierten que el obrar bien es una circunstancia muy precisa para que sean bien tomadas las paVabras, y que si la hcmbria de bien no va por delante, todas sus alocuciones serán justamente reputadas por discur- sos de can<írejo, y vaticinios de Pedro Grullo. Dice V. S. que D. Pedro Grullo , salió de su casa bien equipado de talegas, y volvió de comerciante fundr- do; pues digüie á V. S. que cuantas maravillas diga ese joven en materia' de comercio para mi serán adivinanza» de Pedro Grullo; dice V. S. que fue diplomático sin tener jamas cabida; pu€s digole á V. S. que todo cuan- to el joven proponga en puntos de diplomacia será pa- ra mi una perogrullada, y si puso los pies en polvo- rosa, yo nu quiero oirlo aunque sea mi gilgu^ro, un ca-, nario, ó una calandria en puntos de milicia. Asi que, mi Señora, mas bien quisiera yo que V, hablase de suyo , y escudase la molestia de oir al ganso de su primo hermano ; V. S. por su apreciable maní, fiesta que tiene talento, y buena intención, dos cua- lidades que la facultan para conocer los defectos de núes- tra milicia, y para proponer los remedios conducente* á su reforma, pues manos á la obra, y líbrenos Dio» de Pedro Grullo. Dios guarde &c.-— £/ Teo filantrópica. Ocurrencias del dia. Como yo soi filosofo, y tan filosofo como el que mas, be dado en dedicarme poco á la escritura santa, ere. s yenrJo que mi ingenio es bastante para sacarme de los atolladeros, en que raas de una vez me precipito; en una palabra, yo soi como el gran bárbaro de Sansón, el cual, fiando demasiadamer.íe en sus fuerzas sobre- naturales, decia ego me excutiam, yo rae sacudiré ; pe- ro de la última no pndo sacudirse, sino muriendo con todos sus filisteos. ¡Orejas que talones! (1) pero ía costumbre de acu- dir á los libros santos en mis .tribulaciones rae obligó a abrir el sagrado libro del e^l^sfá^Heo-, y como quien no quiere la cosa empece á leer el capitulo nueve, don- de dice que hoy hombres justos, también hay hom- hres sabios , pero que nadie sabe sí es digno de amor ó dé odio, porque todas las cosa s se reservan incicr' tas para lo futuro^ y todas las cosas acontecen de un mismo modo al justo y y al impío, al bueno, y al ma» lo, al piadoso, y al pecador, al que ofrece víctimas^ y al que desprecia los sacrificios " que como el bue» no asi es el malo, y que como el perjuro asi es el que jura con verdad, ^ que ni de los veloces es el ganar la carrera^ ni de los fuertes la mctoria, ni de los sabios el pan, ni de los Doctores las riquezas^ ni de los artífices la fama , sino qne el tiempo , y la casualidad sola era la que lo ordenaba todo para que en el mundo se entronizase el desórdeUi Det^pues de todas estas sentencias prosigue el^^les- engañado eclesiajites , y dice hanc quoque sub síee vi* di sapíe^tiam, et proíavi múximam ; yo he visto de- ¡Orejas que talones \ es yerro de imprenta; debe leeVse: orejas q^ue tal oyenl 770 bajo del sol una sabiduría, y he experimentado una má- xima: cioiMs parva ^ et pauci ineaviri^et venit cotu tra eam rexmagnus, et vallavit eam, ei perfecta est obsidio. Habia uua ciudad pequeña defendida por po- cos , y vino contra ella un Carrera protejido con toda la fuerza, y opinión de unas provincias apáticas, y en- vidiosas; le puso u« cerco el mas completo, porque to- dos, todos, todos llegaron á estar envacunado^" hasta aquí concuerda todo con su original ; pasemos ade- lante. Tnventus—que est in ea vir pauper , et sapieiis^ et . liberábit urbem per sapientiam suam: dice el -^fe- Síáíí4fGe- que en aquella Ciudad federada , y englu- tida por Carrera el bueno se encontró, y ¿cfoe es ló que se encontró? Vir sapiens, un varón sabio, que quiere decir de buena intención; et pauper , y pobre que quiere decir desinteresado, y es^te varón de buena intención , y desinteresado liberábit urbem per sapienm tiam suam; libró á la Ciudad por su buena inte*..ion, y por desiníere^-: hasta aqui concuerda también con 8U original ; pero prosigamos que aun todavía falta Id mas dulce. Et nemo deinceps recordatus est hominis illius pauperis; que después de haberse salvádo la Ciudad na- die j4mas*se acordó de aquel hombre pobre: et dice' bam^iquomodo ergo sapientia pauperis contempta est, et verba ejus non sunt audita? Y entonces (decía yo) ¿como es esto qué la sabíduria del pobre ba sido despreciada , y de qué proviene que sus palabras no han sido oidas? ^7t Moralidad de esta historia. No Iiai niño mas niño que un pueblo cuando está en su priujera niñez, 5 en sus principios; por lo común todo pueblo cuando empieza abunda de sabios, abunda de valerosos, abunda de poderosos ; pero la sabiduría por lo común consiste en el desprecio de los otros, el valor consiste en la temeridad, y el poder en la imaginación que aleja, ó disminuye los riesgos á falta de verdadera se. guridad. En esos lances si por fortuna se encontrase un solo individuo de buena intención, y desnudo de interés ese será el hombre que salvará á los sabios, á los valerosos, y á los poderosos ; pero ese hombre tarde o temprano será víctima, porque los sabios lo despreciarán, los valerosos lo ultrajarán, y los poderosos lo oprimirán ; los sabios dirán que „ habiendo el tal hombre pobre hecho bien al pú. blico, ya le sirve de perjuicio, porque no los deja hablar á ellos que son los verdaderos sabios, que si antes no ha- blaban era de miedo, y que ya gracias á Dios pueden re- busnar, supuesto que no hai peligro" los valerosos dicen que „ cuando huyeron no fue de miedo, y que si antes no necesitaban de que nadie los alentase, ahora lo nece- sitan mucho menos" los poderosos dicen que „ todo lo deben á los amigos, á los pesos fuertes, y á las bayone» tas, y que para un lance aciago basta, y sobra la mucha as- tucia , la mucha prudencia, y el mucho tino con que los ha dotado el altUimo" ¿ pero, y qi é haremos con el hombre pobre que salvó la ciudad ? ese prbíp que se vaya al cielo, pues su sola pobrezae s una perdicioni 772 * y bfista que sea pobre para que podamos decir que él es el que ha de perder la ciudad. > Se allega á todo esto que cuando ya no bai riesgo se unen, y se juntan los guardas con los metedores, los liuenos con los malos, los amantes del orden con los amantes del desorden, y el medio mas propio para la unión es sacrificar a aquel pobre que daba, y temaba contra la desunión; y entonces se verifica que en la muerte de Cristo se juntaron Herodes con Pilatos, siendo así que antes habían sido enemigos. - Señor Teqfilantr épico, . Las Matronas no sabemos lo que nos pasa, porque cada vez mas nos vamos desengañando de lo que son nuestros varones ; antes de ahora la mitad de los patrio- tas eran enemigos de Vd , y la otra mitad bendecían sus panfletos elogiándolos hasta el aburnmiento ; pero de poco tiempo á esta parte los enemigos han quedado enemigos^ y los amigos pasaron primero á indiferentes, y i>€rmane- cieron quince dias en una indiferencia hipócrita, que des- pues ha degenerado en una emulación conocida ; de suerte que esos mismos que no ha seis meses querian dedicarle á Vd. una estatua, esos á voz en cuello dicen que Vd. los compromete, que sus papeles hacen daño ; item di- suaden la compra de sus números, y lo que es mas gra. cioso están unidísimos con los que desde que Vd. empezó á escribir empezaron ái tratar de hacerlo callar. No dudo que lo conseguirán, porque al fin se ha de teriñcar el oráculo: nemo deinceps recordatus eat ho" 773 minis iUhs pauperis: nadie después se acord5 de aque! hombre pobre. Dios guarde &c.— La ingratitud es vicio muy an- pguo Mi Señora D " La Ingratitud es vivió muy antiguo, Nmica hay mas necesidad de (]ue >o escriba que b1 presente ; la razón es porque en las revoluciones sa- limos de luios, y entramos en otros, p«es no hay du- da que todos somos irnos, y por eso verá V. S. que yo doi contra todos para que cada palo aguante su vela. Mientras el pueblo sea soberano , yo no he de guar- dar leí á nadie sino a! pneblo; an pnes declaro , y que- de declarado p^ra siempre que yO solo escribo para el pueblo soberano, y prohibo que ninguno otro lea mis dBpeles, supuesto que yo no escribo para nirigun partí- cular; de ese modo me libraré de raogigatos, di envidio, sos, de noveleros , y tie lo^ qne porqne nada saben ha- cer lo quieren todo ^eshficer desde el raome»ito mismo que de aquí, ó de aHi logran algún po(o de importantíia, lüos guarde &,c\-^Ei i eoflantrópico Señor Teo Jiluntrópici), A mala hora dio á luz el Paralipomenon su mS- ^lero catorce, en el cual acaba )a de descubrir la hi- Jaza, y la de todoíc los demás coescritores que desde ( l afiu'diez y nueve han estado aburando de nu slra bue- na fé, y de la estimación, y aprecio, que tan sin men- 4'ecerlo 4es hemos prodigado. X^a matronas viviamos persuadidas que unos escri. 774 torea tan desengañados, y ' quejas de V. S se fundan en qoj €l Paralipomenon dijo que las matronas eran fas «rr- tudes; yo también lo digo, mi Señora, y ese es ei ma- yor elogio que se puede hacer al bello sexo ; las ma- tronas son Jas virtudes en concreto, porque ellas son la» qne las practican, asi como los varones son los que ba- bjan, los que dicen, los que ponderan, y jos que albo- rotan para ser virtuosos de boca, y montoneros en la rea- ' lidad. La» matronas no^iecesitjn de constitución , porqué desde el principio dt\ mundo adopíaron el partido, y el si^íema de hilar, coser, cocinar, criar, y educar á m% hijíís, decidirse por el orden y ser la paz, y ^1 consue- lo de las repúblicas; en esto han persistido, y persisten á pesar del mal ejemplo de los varones que cada día vafiy y vienen, quitan, y ponen, sin que yo encuentre para este mal otro remedio que el que ya he propues- to, k saber, que las virtudes se apoderen de la adminis- tración, esto es que V. V. S. S. las matronas se sirvaíi hacernos el favor de arreglar mrestra repiVblk-a para tjue después sigamos sin danzas, ni tnudan7«s. No obstante, vsi V. S. advierte que en este modo de discurrir hay alguna ofensa, algún agravio, ó falta del toiraioietxto éebido,'se entDendara iiimediatámente [a pía. 776 poniendo a! píe lo di.tante que ha estado nae.tr» voluntad de ios errores, en que pudo incurrir la esca- sez, y linütaciau de siuestro entendimiento. . ' Dios guarde &c— E/ Teofilantrdpico. Señor Teqfílantrópica. Sabemos que ya esta en su poder ía copra de ía* tres cartas latinas, ^lirigidas á Pió Séptimo, informát> dolé dei estado que tenia nuestra revolución por el rae» de Noviembre del año de 1817. Las matronas desean ver impresas ías tales cartas^ p)rque snponen que serán otros tantos manifiestos de la justicia argentina, propuestos al padre común de los fie- les, solicitando el influjo poderoso de su mediación, ya para contener á Fernando en sus agresiones, ya taíft- bien para contener á los mismos americanos, que insen- siblemente nos vamos debilitando, y enfriando en la fé, y en el celo por la conservación de nuestras religio- sas instituciones. Me persuado pues que vmd. cuanto nntei cumplirá la promesa, de dar al público esos int resantes docu- mentos, no solo en idoma latino , sino también con la correspondiente versión en castellano, para que las matro. nas podamos inslruírnos en a^^untos de tanta importancia» Dios guarde &c.— Da. A Roma por todo vamos. Mi Señora Da. á Roma por todo vamos. En Buenos Aires hay mas de mil hombres que st 77T dan al diablo, cnando en mis números foco directa, ó inflirectamente asuntos religiosos, o r{ue de algún mo- do tocan, y atañen á la Iglesia; lo gracioso es que los tales no son para esto movidos por espiritu de impiedad, é irreligión sino por la tendencia á la ilustración^ en cuyo vórtice ellos mismos se han colocado aun cuando son unos zotes notorios mejorándo los presentes. Y como á estos zotes nada se les cuece en el esto- mago, sucederia que apenas viesen las cartas impresas, disuadirían la compra de los números, alegando de que ya no había chilates, ni gracias, sino que todo su con- tenido se componía de géneros averiados, 6 materias de. Votas. Yo Señora tengo ya mucha experiencia, y veo que el público lo que quiere es divertirse, y la prueba de ello es que los números mas bu«!cados, los que han te- nido mas salida, han sido siempre los que tienen poe- sías, sátiras, chistes, cuentos ridiculos &c., al contrario los que abundan de discursos serios hay fsían donde se estaban aguardando el siglo que viene para que los compren los que después de no otros tendrán juicio. En esta virtud, las matronas que quieran leer las ta- les cartas, subscríbanse para que 30 pueda imprimirlas sobre el seguro que he de ene ouír^jr compradores. Entre tanto, será preciso coi^iv tnporizar cf ii la ten- dencia del siglo á I.» diverr^ion, á la jarana, y al reir, cuando debíamos Hurar a mares. Dios guarde &. — El Teojilantrópico, Señor Teofilantrópieo, Si es venkd lo que dice la gitana, que Ies hizo las entrañas, y los sacó de pila en Gorondona á jos dos pichones Agrelo, y Sarraíea, será falso lo que anda cor- Tiendo; á ía'ier q le han sido fusilados en la Biijada, jnn. to con los demás bobines, yentes, y vinientes, que de aqui se fueron para ser trabidores, y allá quedaron para ser sospecbosos. Dios lo? h sya perdonado 8Í en la Bajada han pa- gado su deüío, y si e^Xáw en Gorondona, como nos lo di- ce la gitana, Dios los conserve hasta que caigan en nues- tras manos, para ponerles polleras de chamelote, y ha- cerles etitrar ahorcajados en la plaza de la victoria ; y tenerlos toda la vida desmotando lana, en la Residencia. Dios guarde &c.— ¿Qzíe mai- heñios de hacer con esos trastulos? Mi Señora Da. ¿que mas hemos de hacer con esos trastulos. Cuando Ramírez vino la primera vez se quedó Car- rera en Santa Fé, y Ramirez le pa^o un oficio desver- gonzado , diciendo que todos los que lo trahian debían venir en su compañía, y no dio un paso hasta que Car- rera se agrego al ejército. Por eso es que yo mas creo á la gitana del Parali- pomenon, que á nadie, pues siendo Ramirez gaucho, es por consiguiente desconfiado, y no dejará de traer con- migo á los de bota fuerte para degollarlos, cuando no ie 779 den los dos mil negros , y los ochocientos mil pesos, une le proQietieron. Dios guarde 8ic—El Teofilantrópico. NOTICIAS. Corre por mny cierto, que los Tucumanos han vencido en campaña al Gobernador de San- tiago del Estero, que los atacaba con ánimo de deponer al Gobernador del Tucuman, y redimir a la república Tucumana, que ni esperaba seme¿ jante salvador, ni confiaba en él. Bicen que los Tucumanos corrieron ¿í todo correr al Gobernador de Santia-o, por el espa- CIO de diez leguas; m^jor es que no lo hayan alcanzado, para que él mismo en persona exór- te á los santiagueños á dejarse estar quietos la brando la tierra, y . que no obedezcan á ningún quijote, que los quiera llevar á desfacer entuer. tos en tierra agen Entre tanto, triunfos del Tucuman, so- lo podrán ser celebrados en cuanto se dirijan á ¡entablar el órden , y-|a subordinación; por lo de- ¡mas son dignos de Ib^rarse, pues tanto los vic- |tonosos co no los vencidos, somos hermanos que laudamos buscando la libertad mal, v por muí cabo. " * n;,1 Americanos , ^ vuestros cura«; snpli- político arrepentido. ,,e. .0 de, ,„es .t"^^^^. ^^^^^ pnfiada .ie inmen.o 1>"-^ "^J^ é ém el celebrante, U recibiéndola .le m.no acreditando con e.to n«e hizo flamear en P'-<^'«"¡''', ' os, una seña, de tr,«nf.«. ;r'.nrul:;: rcr:d,.t" 1: concordia de. sacerdoco. . •¿ion t.n oportuna co.no »«-^'';."' > ^'^^ u„ „í,mero en- qne el Supleinentis^ta nos dará en esta el jueves ?..o sobre e'sta rel.g.osa ^^^^^^^ X-' ^-- ^^''^'^ 24 del presente por la Legión f airitia, h cidu su bandera. im RENTA DE LOS EXPOSITOS. 781 NuM. 55 DESPERTADOR Teofilantropico Místico-Político. Buenos Aires, Martes 29 de Mayo de 1 821. Yo su ponido como «ierto que al fin los filósofos de América saldrán con la suya , j conseguirán que €Í pueblo sea el soberano, y aunque en mi concepto no es, ni puede serlo, no obstante soy yo tan dócil que en eso como en todo lo demás eíJÍoy pronto á se- guir (a voUiiiíad general , y la te«dencia del siglo á la ilustración. Una cosa no mas es la que yo no puedo pasar , ni tampoco k consentiré en mis diag,, y es que el pue. blo sea soberano de burlas, ó que jueguen con él al adivina quien te dio • si el pueblo es soberano debe en conciencia velar sobre la conducta de sus adminis» tfadores, y hacer pedazos á los que no siendo para ello dan palotada en lo militar, en lo político , en lo mu< tticipal , y en todos los demás ramos. Pero el pueblo ignorante ^ como ha de saber si un abogado es bueno , si un militar sabe su obligación, si un vecino es juez integro &c. máxime cuando por !o común la gente ocupada en sus_ quehaceres deja la suma de las cosas á doscientos hombres que dan su vo- m to , y eso g-obernándose por una listita que se les repar- te de antemano ? Ya veo ijue la réplica no deja de ser fuerte; pe- ro no obstante si el pueblo quiere ser soberano, y exer- cer la sobt sania sin cargo de conciencia, yo le daria unos arbitrios muy sensiilos. Primer arbitrio. No admitir la soberanía sin que primero se pongan en práctica ron todo rigor las le- yes que á petición de las provincias promulgo el Pa- ralipomenon en el bajo del rio, y repitió después la Comentadora en su largo sueño. Segundo arbitrio: privar de voto activo ^ y pasiva á los que no tengan uñera, aunque sean sugetos ca« nonizables ¿y que. cuenío es ese de uñera^? Pasaje al caso. Los Indios del Perú escarmentados con los petardos de comprar muías chucaras por mansas han dado al fia en una mania , y es que por regla general toda muía que carece de uñera es declarada por chácara, aun- que en la realidad sea mansísima ; la razón que los mueve i\ esta extravagancia es porque la uñera acredi- ta á primera vista que la muía ha sido traqueada, y que su mansedumbre no es solamente efecto del largo camino , que ha andado para llegar de Salta á Potosí. Jlloralidad. Sea pues regla general para el pueblo soberano el que nadie administre su sfiherania sin que acredite que cumple los mandanjientos de la Santa Madre Iglesia , y declare por chucaros á todos los que no se presenten con esa uñera. 783 El hombre que desde su juventud ha cargado el yugo de la Iglesia , el que ha oido misa los diüs de fiesta, el que ha cumplido cou el precepto pascual es un hombre que a lo menos sabe la doctrina, yes un hombre de quien eslá escrito bomtm esf homini cum portaverit jugum ab adolescencia sita ; el honor le es debido al hombre, cuyo cuello está señíilado con el yugo que ha sufrido desde su adolescencia. Pero i que podrá esperar el pueblo soberano de Jos que se le presentan sin esta uñera, y ademas con Ja barriga llena de Juan Santiago , llena de Bolimbr©- que , y con una tendencia á la ilustración , que da miedo ? éstos son puntualmente los que visten al pue- blo con una purpura vieja, le ponen en la mano una caña hueca por cetro, y una corona de espinas para gobernar ellos al son de las públicas desdichas ¡ Po- pule mens , qui te beatnm predicant ipsi te seducunt ! Pueblo mió, los que te aclaman por soberano son los que te arrullan para que duermas el sueño de la aluerte. Objeciones > Objeción 1.* Somos libres, é independiesites ; por consiguiente si nos da la gana cumpliremos con la Iglesia, y si se nos antoja echaremos los clérrgos , y frailea al demonio. Contestación. Admito la partida con tal que se me conceda que el pueblo soberano también es libre é ir^dependiente para no depositar su soberanía en manos de hombres , que no tienen uñera , y de quienes no 784 se sahe si tienen reüj^ion , o quizá se sabe positiva- lueiite que no íierien alguna. Objeción 2.* Los que piensan de es^ modo son unos ignoraníes que no tienen ilustración , pero noso» tros [atenernos, y ademas la masa e+i las manos, y el paño para haeer de nuestra capa un sayo. Coníesíacion. Adíiiilo la partida can tal que loa tales ilustrados me confiesen que ellos en esto como en todo lo demás se están burlando de u^n piueblo católi- co, de cuya sensillez abusan en el acto mismo que l« ensantiagan con uua soberania ideal fantástica,, y espe^ culativa. Objeción 3^.' Los libros de pasta dorada que nos regalan los extrangeros constantemente aseguran que el clero es nuestra perdición , y nos han infundido un odio, y un desprecio horroroso contra el clero , porqus el clero es el que nos tiene perdidos , y nos q^uita la libertad y las riquezas. Contestación. A los extrangeros maldito el cui- dado que se les da de que nosotros nos perdamos > antes al contrario para que nos perdamos , y les entre- guemos todo á ellos nos traen esos libros que sepa- rándonos del clero nos cierran las send-is del de^^eiiga» ño , y nos dejan tales que cualquiera nos pueda com- prar por seis, ó doce limetas de cerbeza. Objeción 4.* Cuando vmd toca esta materia nin« guno de nosotros lee un solo re*nglon , sino que pasa- mos adelante á ver si hay alguna catira , ó algún chis- te para divertirnos. Contestación. Tal dia hará un año ; yo no he 785 de tardar en morirme; amen que esto qfieda escrito , y puede ser que á los venideros les entre muí mUx'i- ca de cuatro chicotes cuando se vean reducidos á la ignorancia, y á la miseria por causa de la sabiduría, é impiedad dt sus padres. Objeción 5.* La Inglaterra, la Olanda , la Sue- cía- gran parte de la Alemania, y muchos otros rei- nos son poderosos, ricos, y sabios sin Iglesia, sin dé« rigos , y sin frailes. Contestación. Todos esos reinos deben á uñ Fr. Martin Lutero la separación escandalosa en que aun persisten de la Iglesia católica, y es ciertísimo que sin Fr. Martin nada hubieran hecho ; pero es falso que vi- van sin Iglesia, y an^es al contrario es cierto que por una Iglesia que dejaron se han dividido en infinitas sectas, é Iglesias, de las cuales muchas son mucho mas austeras que la Iglesia católica, y añado que el motivo que pretextaron para separarse fue el que la Iglesia nuestra no reformaba los abusos, y se babia entibiado de su espíritu primitivo tolerando que los Domingos , y días de fiesta no se guardasen como se solían guar- dar en continua oración y lección de los libros santos. Cuando recien se abrió el comercio libre ningún ingles jamas asistía á la comedia en día de fiesta , pe- ro después seducidos con nuestro mal ejemplo ya per- dieron aquella repugnancia, y escrúpulo de asistir al teatro en dia festivo. En Londres cuando se oye alguna gritería en dia de fiesta , dicen ; esos han de ser algunos católicjos. 786 Pasaje al caso. - Los oficiales nuestros cuando se hallaban prisione- ros en Pliraoulh salieron un clia de fiesta á esparcir el ánimo con licencia del comandante ingles, y en una plazuela se pusieron á jugar al tejo; los vecinos con- currieron á la novedad , y á poco tiempo enopezaron á tirar pedraditas á ní^estros oficiales , y estos muy car- gados de razón pusieron la queja al comandante ; el eomandantí> afligido les decía ; señores eso no puede ser sin que vmds. hayan agramado á los vecinos r señor comandante (replicaban los oficiales) nosotros no hacíamos mas que jugar a! tejo ; y entonces les dijo el comandante ; y que ^ les parece á Vmds. poco agrá- u¿o, 1/ poco ascándalo jugar al tejo en dia de fiesta f Moralidad. Los hereges permanecerán bereges mientras vieren que los católicos somos peores que ellos ; ya veo que e«o no les servirá de disculpa, pero ¡hay de aque- llos por quienes viene el escándalo ! Cuando algún herege sale para paises católicos PUS padres le encargan mucho que no se dejen corrom- per por el mal ejemplo de los señores católicos ; y en parte no hay duda que diceii bien, porque la Iglesia catolice €8 la mas tolerante de todas las Iglesias, y esa tolerancia le sale muchas veces á la cara, porque sus hijos abusan de ella que es uu contento. ^v^^i^r — ' Se dice por muy cierto que el catolicismo en la- t8> glaterraT^ha progresado en términos, que ya la poMti- ca del g'a!)iiieté de San James, lía .revocado los durisi. ihos decretos, que en otro tiempo dictó el furor, y el encarnizamiento contra los que no quisieron separarsé de tan buena madre, y sabia maestra como lo es la Iglesia católica ; esposa de Jesuchristo, dotada con su feangre, y fundada en la fé de Pedro, contra la cual ja- mas podran prevalecer las puertas del infierno. Si las potestades todas del siglo llegasen á estable- cer por único principio, y por negocio principal el en- grandecer á esta buena madre, y recibir de su mano la autoridad, yo no dudo que el evangelio en breve tiempo seria el código de todos los pueblos; pero en to- das partes sucede lo qué en Sud América; mientras hay bonanza , mientras los pueblos se ven victoriosos, y opu- lentos parece que hacen estudio de alejar de si hasta la memoria de Dios, deshaciendo en efecto, 5 en afecto todo cuanto en la tierra pueda representarlo, y ya con la palarbra, ya con la obra se dejan decir de un mo- do muy perceptible: sufcíentes sumus ex nobis quán ex núbis, fiianus nostra fecit hoec omnia: somos sufi- cientes nosotros para nosotros, y nuestra máno es ía que ha hecho todas estas cosas: celebremus nomen nostrum^ el nombre nuestro es el que debe ser ctlebrado. Pero cuando se ven abatidos, cuando sus planes y proyectos avanzados disipándose como el humo ios sumergen en la desesperación, entonces es cuando bus- can en el clero las tífiaximas consoladoras , las arengas de paz, de unión, y de concordia; por eso ¡Señor! bue- no es que nos hayas humillado pai'a que conozcamos tus justificaciones. 788 Objeciones, Primera objeción: esta doctrina parece que se fun- da sobre el dominio temporal de los papas contra lo que dice Jesuchristo que su reino no es de este mundo. Contestación^ Las potestades, y todos los pueblos de la tierra, si quieren pueden muy bien elegir un Juez arbitro de sus controversias políticas , para no matarse como perros, y ninguno mas apropOíito para este oficio que el pa- dre común de los fieles; los herodianos aunque con ma- la intención consultaron á Cbristo en materia de tribu* tos, y no por eso dejó Jesuchristo de ilustrarlos des- cifrándoles el sistema monetario. Jesuchristo no era rei de este mnndo, porque es- te mundo no lo conoció; mundtts enm non cognovit; y porque los suyos no quisieron recibirlo, et s'tn eum non receperunt , pero si el mundo lo conoce, y si los su^ yos lo reciben pregunto ^quien mejor que Christo pa. ra reinar en nuestros corazones, arreglar nuestra repú. blica, cuidar de nuestros bienes, y aun de los cabellos de nuestra cabeza? Objeción segunda. Los Ponti fices han sido unos despotas con los Re. yes, y se han atrevido á escomulgarlos. Contestación. Los Reyes han sido unos Santos, y como U vúr* tud siempre pérse^uida, por eso ios Pontífices han perseguido á los Re}'es. Chanzas aparte: después de la irrupción de los bár- baros , quedó la Europa toda reducida al feudalismo ; y sujtta á unos alcaldes quijotes, cuya única política coti- íistia en desafiarse, y matarse c^da dia, cada hora, y ca- da momemo. La iglesia cató'ica fiara evitar estas barbaridades» y desórdeues íío encontró mas arbitrio que multiplicar los días df íieüita iníim^uido á los fieles que en esos dias era de obJí^ac ion q^e cesase el duelo , y el desafio dé uuos veeinoí^ con oíros, de unos señores con otros; e»- tabkcid<3 de ese modo ei orden, y la paz, fueron los pufhios conociendo las ventajas que reportaban en obe' de^^ r al clero, y cada vez mas se le fueron entregan- do, hasta que no solo los particulares sino también loa grarídes monarcas acudian al Pontífice, y al clero, ó pa- ra sOvStenersp, ó para evitar el romperse la cabeza coa otros monarcas; pero asi como los que iírnoran la his- toria murmuran á mas mormurar de la multiplicación de dias festivos, porque no saben que- fueron el medio opor« tuno de eivilizíir la Europa ; asi también murmuran del dominio temporal de los Papas sin saber que en los tiem- pos de la batea fue lo mejor pensado , y que siendo nuestros tiempos peores que los de la batea, no sena malo el pensamiento de que todos por todo acudiése- mos á Roma pára que bajo los auspicios del Venerable Clero no acabásemos de acabarnos. Objeción tercera. ' La tendencia de! siglo á la ilustración , y la cieocia 7^ ratogato íegaT tintertllal ha calificado ai clero de* sangin'n». rio, Ítem lia determinado que el labrador sea dueño de su« trabajos dejando de pagar diezmos, y últimamente ba cal- culado c|ue matando de hambre á iá Iglesia nadie mo- rirá en la guerra porque todts quedarán en pas con el despojo del clero, coma lo acredita la exp<^rieRcia del año veinte, y la historia de la Francia que prospero tanto coa eí des^pojo del clero bajo los auvsp-i^io^de lossancuíotesv Contextaeion. Desde que empezó la tendeeeia del siglo á la ilus^ tracion , y la ciencia rato gata de Francisco Maria, e\ globo de la tierra se \m inundado en sangre de chris- tianos : el sacerdocio si alguna vez exwta á pelear e« contra los enemigos de la religio», y de la patria, ó er» auxiliada bs ehristiasos perseguidos por los moros co- ino sucedía en el tiempo de las chuzadas, con qu€ no» acatarran sin razón r pero ía tendencia del siglo á la . ilustración , y ía ciencia rato gata se dirige á clavar el puñal e» el corazón mismo de la república ;: se dirige á encender al pobre contra el rico, y á los ociosos contra los que trabajan para que á rio revuelto los entreria- no magnos^ los sanseulotes , y los federinsontonero» se aprovechen de la filosofía remediando sus necesida. des, é igualándose en dereehcs tuertos con todos los i»» dividuos que componen el pueblo soberano^ Objeción cuarta^ Los padres deben cuidar del Cielo, y nosotros lo» se» calares debemos cuidar de las cosas de la tierra. Contestación, Los padres debemos cuidar de los hijos, y ios hl* \ 791 jflf» «onio ste componen de cuerpo y alma, deben ser cuidados en el cuerpo y en el alma, de modo que si alguna parte de ellos se exime tie nuestra jurisdicion , esa parte eximida vendrá é «er tit* uto en boca de zorro, le pues no han sido comparada* eon las vaeas sino en la blancura de las^ vacas , y eso es una venialidad ; pero el insulto hecho á los reliffiosos , y 4 los iimO' f fitas , yo no sé que pueda cclarseeon alguna tergi- versación. En el numero segunda se deja caer el Argos eon. una anécdota irlandesa, y creyendo que no lo ha- bian entendido , se desemboza en el número tercero asegurando que lo había dicho por los regulares , que están representados en el hombre robusta ÚQ Dublin, que no querha trabajar. Soy pues de parecer que el Paralipomenon prosi* ga el careo de nosotros con msotros , y \e ha^a ver al Argos que en tres siglos los americanos han sido uno» •ociosos por genio , por educación , y por dictamen tan- to e« una como en otra América , y. que eii eso» tre» i^los sofementé los religÍQSoíí de Safvto ^otíningo^ dé* San Francisco , de la Merced , de la Compañia , y Bet- lemitas han< sido los únicos laboriosos , y los únicos enérgicos para contener cuanto ha sido de su parte I*- fapacidad , y despotismo de los tiranos. A estas recomendables"* religiones se debe el qwe por el espacio de tres siglos la historia no hat/a te* nido de que acusar á los americanos. Pero la historia de estos diez años publkara que los americanos son peores mil veces que los españoles pu€8 estando como están con un pie sobre un pande jabón , y el otro en el aire , no obstante tienen ociosos, ' y ^ cercados por hambre en los claustros á los únicos que pudie^ran desengañarlos haciéndoles ver que no son Ar- gos, sino topos y no son astutos, sino bobines , ni sa- bios, sino serafines de la gloria ^ que después de ha* berlo deshecho todo ahora se están degollando unos á otros como lechonas, y si Dios no lo rejpaedia dego- llarán también á los poquísimos frailes que aun no hatr desterrado , pero que tarde ó temprano deben ser pros- criptos para quitarles esas cuatro paredes que es la úni- ca riqueza que les quedará cuando todo lo hayan echa- do» por hay. ; Dios guarde Doña hay locos que no tienen remedio, Jlíi Señora Dona hay locos que no tienen remedio^ El odio contra ei dero está ya en la masa de lá sangre, y Dio^ como sM>i<^ médico está ctiraftdo con 794 sangrías h Suá América : ella asi se lo quiere , pues qtie asi 8ea. ^.-\uKy m t^^f t i'^i^- • / Bella , hórrida bellá' Et multo Amerlcam spumantem sanguine cerno ! No quiero traducir estf^Iatin para que no lo en- tienda t?l enfermo, ni tampoco quiero ya escribir mas; yo en adelante me iré despidiendo de! público ; mis años rae e-^tán llamando ya al recogimiento, pues es- toy muy cerca de los cincuenta. Pienso en breve retirarme de todo negocio que no sea el de mi alma, y en ese tiempo los tinterillos po- drán descansadamente ser nuestros oráculos para que la ira de Dios acabe de acabarnos como justamente lo tenemos merecido. Curaoimus Babilonim^ et non est sancta derelinquamm \ hemos curado á Babilonia, y ella no ha querido sanar ; pues abandonémosla. Dice el Argos, que nuestro sistema es destruir ía ig« Tsorancia. y barbaridad española; esas expresiones serian tolerables en el primer año de nuestra revolución, puea no habiendo aun resbuznado pareciamos unos sabios; pe- ro sepa el Argos que ahora todo nuestro honor con- siste eu confesar la partida para no ser bárbaros incon» fems'. heho el balance resulta que hemos perdido lo» bienes que nos dejaron loa españoles, item las virtudes, y á demás hemos abusado en nuestro propio daño de ]a poca sabiduría que ello» nos proporcionaron. Perdidos los bienes, perdidas ías virtudes, y ofus» cada nuestra poca sabiduría con la maldita tendencia á la ilustración , nos quedaba aun un arbitrig que era el acudir á los clérigoss, y fraile» para que por medio de Jas máximas religiosas nos enseñasen á recobrar los miembros, y bienes perdidos; pero son algunos tan bár- baros que ahora misma están empeñados en quemar sus únicas esperanzas , y estos bárbaros son cabalmente los escritores públicos que venga, 6 no venga contris- tan al Clero llamándolo ocioso, cuando ellos mismos soa !a causa de su ociosidad. De nuestras cosas parece que hablaba Jesuchristo , cuando en parábola nos hace ver á unos operarios á quienes Ies fue preguntado ¿quid statis hic fofa die ociosi? ¿qué estáis haciendo aqui ociosos todo el dia? y losf operarios respondieron; \qma nemonos conducitl Se- ñor estamos ociosos porque los ciudadanos de ©sta re- publica son unos tilingos que no nos conchaban, ni nos dan en que trabajar. Chanzas á parte. Déseme á mi la comisión de limpiar á este pue. blo de filosofías salvages, y si no lo hago en tres mese» pierdo el pleito, y pago las costas. Dios guarde &c.— iEí Teojilantropico, P. D. ,Yo no sé como explicar á V. S. la risa, y farsa compasiva con que los religiosos celebran los sarcasmos de los tinterillos ; puede ser que algún dia ocupe un número entero en relatar lo que hacen y dicen loa religiosos cuando los serafines de la gloria en lugar de jugar con tierra, 5 con las gaviotas se ponen á contristar al clero con sus insulsas boberias. Kí^^rtT * - NOTICIAS/ »f^fféb Los federales de adentro han influido en la dispersioa de nuestro exército, y esto se hace tanto mas creible cuanto es cierto que los que volvieron caras, y envol- vieron en su ruina i los compañeros de armas, lo hicieron cuando el enemigo iba en derrota. El no h^^ber sido completa la explosión del cinco de octubre uos ha de salir muchas veces á la cara ; pero el malo soi yo ; yo soi el perverso ; yo falto á la mo- deracion , yo ofendo el decoro publico, yo cometo un sacrilegio en decir fuera carafas, y entretanto corren las cartas incendiarias dirigidas desde Montevideo á los ca- rafas de Buenos Aires, y á los del exército. ; Porteüos ! ¿ hasta cuando ? ¿hasta cuando queíeis que Dios haga milagros? Se vende una quinta , cita, al Nort Oeste de esta Ciudad, y contigua al hueco de Cabe* cita: se compone de nna cuadra de frente y dos de fondo, cercada de pared, casa en buen es- tado, monte de durasnos, y otras plantas fruta- les/quien quisiere comprarla , véase con la due-, ña Doña Bernarda Pudiza, que vive en la ce- ra de la Imprenta de Expósitos frente á la brica de sombreros de J. P. Varangot. IMPRENTA DE EXPOSITOS. NüM. 56, DEL DESPERTADOR Teofilantrópico Místico-Político» Buenos Aires Miércoles 30 de Mayo de 1821, El Dr. De Pedro José Agrelo coínfieado por federal á >rte- América mantuvo desde allá correspondencia con el ica bien ponderado D. José Artigas abrigador de descon- tó» , y cuando le pareció que ya las brevas estaban madu- se condujo desde Norte- América con destino á la Banda iental , pero ó porque el diablo nunca duerme , 6 que sé porque fue arrojado á media noche en las playas de la coleta. Viéndose pues Agrelo con el agua á la cintura se diri- hecho una sopa á la portería del convento^ y á las diez y dia de la noche empezó á hacer sonar la campanilla coa ta instancia , y continuación que recordó á toda la comu- ad pidiéndome á mí con mucha instancia^ porque me lia- ba un enfermo junto al curato del Socorro ; salí yo apre- ado y me vi con un marinero que no me hablaba una pa- ra, hasta que yendo por las calles rae encuentro con relo arrepentido , que se venia á postrar humilde ante las oridades , y dejarse ya de política para siempre; en suma me hizo andar toda la noche por las quintas , y úitima- nte extrecharme mil veces con el director Pueyredony el il me dijo que por parte suya estaba perdonado ; pero que vindicta píAíica era predio' hacer alguna demosfr, |;üi ia ^u- i arrestado en un barco. V^arSÍ n -^^^^^ i.uportu„aU al director es yo ae cuau ^„í,]p«s todas teman por fin la libe tac! de miahyado; «Xal ?^Xp ^^^^^^ de comunicare ordena, tres canas^ a^^^^^^^ f--» '^P-*'.^"^'»' ' Tro no dirigieron porque la administrac, r -''''ÍZ'loTfederares al fm hahian de acabar con todo, temía que J^^l'^T, / ^g^/,^ e„ ««o i>eí«¿e , y q 5„?í~r4's:S fr.:ruiti. « ...» SeSor secretario de gobierno. En la consabida expedición al Pilar , y costa del ra ,ví «■.ra activar la traslación de iglesia, y pueblo a la vw ^'■^^lÍSaré . V. S. las po«ga enn.no. M .Hor^^ tor; con este motivo , y porque S E. me t>™e en a.xi ación desde que en su oficio del mes de ^^^^^J^J^ p6 que el gobierno tenia un interés , cu 9«« » IJo explanen los verdaderos pr^c^ros ¿ «"«¿^^ f j>oülico &c. me animo á presentarle mis tareas sobre la teria ^ que consisten. ^99 En tres maniñesíos de la justicia argentina , 6 tres car- latinas dirigidas al sumo Pontífice por parte del soberano igreso 5 del cuerpo municipal de Biienos-Ayres y del ca- do eclesiástico : ellas pueden no estar en el estilo del día , ;'o yo sé que á S. E. no le incomoda mi estilo^ antes bien divierte^ y desde luego pueden servir para que los esíu- ntes gramáticos construyéndolas se enteren ai mismo tiem- de lo fundado que es nuestro sistema. Reservo para otra ocasión el presentar á S. E. toda la mi« ü patriótico-apostólica reducida á demostrar hasta la eviden- que nuestro amabilísimo legislador, y maestro Cristo an- , y después de hacerse hombre no solo ha sido el único me» por donde el Eterno Padre nos ha comimicado el ser , la idad ^ y los bienes todos , con que nos ha favorecido ^ sino í también ha sido , y será siempre la norrua ^ y ejemplar s acabado de los patriotas verdaderos, porque del Evange- resulta que fue insigne fundador de pueblos, excelente r^- jlico , y la excepción de los políticos ^ estadistas, y legis- ores ácc, r. V. íjrreg. rio Tagie. C«rte del Exmo. CMldo de Buenos Aires á Fio VIL BeaíiVime Pater: Civitas illa Bonaerensis , quam ti bns a'o íiific sseculis divina providencia Regibus Hispani*, Chñsto peperit; hodie sui jara effecta juns te solura » císioPaírern, acBomiiwm, uti Jesa cristi Vicanura , 'P.ccle«8e visi'oilis caput veneratur , tuosque pedes araplec tur eí máxima múmx demissione, ac tenentudine oscu tur •' se sua que omnia Pareníi omnium óptimo fide non fi- oíFereíis, atque apostolicam benedictionem , et orami carisr«atiira dona singultis inenarrabiHbus efflagitans sim Queeiníena effim&re cor suum, et Pontificiíe majestatH not«m faceré quidquid Beo oppitulante gestum est am quibus vidimus mala , ut remoíis pencul«, qu« a falsis tribus iraroieent , Americae genuma vox annbus pietatisl sonet absíjue ambagibus , et sermonibus imperitis , quibus nía ventas non raro obnubilatur. , ,. „, ^ Ante omnia, Santissime Pater, Catholicam fidem iecunabulis accepíam hucusque inviolatam á noois serví ¡psimq«e io tot , ac tantis effervescentise popularis di ¿inibus Bosírum fuise commune solatium testificamur coi Deo, et Jesuchrisío , qui est testi s m cselo fidelis; H "l^TTTm.'^^elDrAgrelo saliese „o solo Ubre si no tembien decorado y premiado pala grande daíio de esta mfelií república: p do f a^e i mí toca i- D¡«s y al pueblo perdón ¡Ciudadanos! escarmentad: »o Tmas coiasioneon'^los f.—s deboca- los ""^'^'^^^^ ra-on do ro<-a , v los federales tienen entrañas de psdernal; los aspnani buSlan para hacer mal , y cuando logran sorprendemos son muy «ober muy alíivüti, muy vengativos. . 801 er erga Catliolicos Reges fidelitatem nostram ^ quae om- ibias temporibus magea fuit , liac tempesíate fuisse maxi- lam nemo est qui possit in dubiura revocare ; et certe dos eatos sestimamus dura apud te hodie nos metipsos siraus efénsuri , máxime te sciente , qiise apud Peninso lares mnt onsuetudines , et quaestiones ; propter quod obsecramos pa« ienter nos audias. Ex quo Carolus IV ^ ejus que Fiiius Ferdinandus §e ^ la que omnia gálico Imperaíori tradiderunt , Americee una ox fuit non obedieudum decretis meíu ^ minis que vaferri^' li Napoleonis extorcíis ; terram Bomiois suis á de x tris ^ et sinistris esse custodiendam , quibus morte , aut alio casu eficieiiíibus nostram hsereditaíem esse , et non alienorum ¿ ;Sec vox adeo erat oostras inter gentes pervulgata ^ ut véí iueri ip-si per Plateas hispano idiomate caoentes quotidie ersonarent illud La América tiene Echadas sus cuentas Sobre si á la España Debe estar sujeta. Esta lo pretende Aquella lo niega , Porque dice que es Tan libre como ella. Erat igitur apud nos docma politicum non PeninsulíB^ ed Regibm CastellfB tanium nos esse subjecíos, et nostro mguine Americam non G-aditanis , nec €antabris , noM )aíalaunis, nec Gralaicis, quos communi vocabulo Godos vo» ant 5 sed tantum aut regi^ stirpi , aut nobis metipsis ess# ustodiendam. Queremos guardarla Para aquel que sea Su dueño 5 ó de no Quedarnos con ella. His principiis inoiteníes Ferdinandum jam pridem apud )emnsulares proclamatum , eorum ñdem amolantes , invo- ;ato que .Deo proclamayiraus : comiíia quoque Civitatis His- )alensis jure jurando agiiovimus ^ ut Ferdioandi noíKsine no.s 802 reo-erent : verum enim vero nostra sublimis reipsa, atque ar- dens fidelitas non multo post animadvertit primores ipsos , sea Sátrapas , quos Grandes, seu Magnates vocant post Jo- sepbum abire , laqoeos ante oculos nostros frustra jacere, nos que niille modis volentes nolentes ad culíum novi Re- gís períraliere, iitpote qui in suis alloquutiombus nobis passu» obiiciebant illud : Imitad á vuestros Bisabuelos , que en Im guerras de sucesión se atenían no mas que al partido que ven- ciese: Ittemqu^ illud: No basta que seáis españoles , smc sois de España, y debéis ser de España en cualquier lance de la fortuna, Msec aliaque id genus plurima non obscure nobis porten- debant animum , et meníem hominum ; eos scilicet esse ir utrunque paratos ceu versare dolos, ceu certe ocumben dominationi Josephi , Americamque sui juris non esse , se( íantum quasi appendicem suse Peninsulse , ut pote natan non nisi ut ineluctabiliter subiret sortem principalis; dificdi dictu est, Sanctissime Pater , nec verbis exprimi omnin< potest quantum hsec disserendi ratio ánimos perculit argeii tinos: "Europeos degeneres esse, ipsosque fortunam Dean adorare , nec Reges suos , sed privata commoda quserere Ittem nobiliores nos esse, et Ferdinandum reducem eos spu rios fuise filios, nos vero ingenuos, legitimosque justo de creto cauturum , utpote qui cum Deus intonuit nimbo sub ducti permansimus, ut pietas ipsa, et socialis amor gene roso cuique, atque óptimo filio inspirat , suadetque." Peninsulse itaque valediximus, jura antiqua ressumpsimu et nomine Ferdinandi Respubiica nostra indios convales cebat omni timore sublato : adst Peninsulares Rege moran faciente, non solum dormitaverunt omnes , et dormierunt sed etiam prioris juramenti religionem spernentes alium si bi Ferdinandum , et aliam Niobem suis sufragiis constitue runt, Regem scilicet Hispaniarum non jure majorum , se< gratia, indulto, atque indulgentia constitucionis cujusdan 80a aditanse facías á paucis Vocalibas^ eí cceteris snpplentibiis: \c novus Ferdioandus nobis omnino mcognitos aiitiquo nos- Ferdinando vim faciebat , doñee factiitn est ut doobiis )mims serviré nobis esset impossibile : meiis igitiir fugiebat^ ; consiiium , ñeque eraet concordia testimonia, et oavis •gentiní© reipublica? uedique jactabatur ñuctibus multis mul- ; opinantibus^ et pene desperan tibus. Hac ipsa tempestate omninm periciilossissmaillaxit tan- jm qüaedam dies albo lapillo sigaanda, in qua bonus nim- US detulit Ferdinandum reducem esse- , in trono- majorum dere, et ómnibus Hispanis dicen tibus beae, Peninsulam lam arbitrarie omnino , eí despotice gobernare : fama iieBc >nge , lateque pervulgata argentinos omnes ita affecit uf Lvaret reipsa raemieise labor um , neqiie erat , qui sua er- 1 Ferdinandum preclara merita multis lionoribus , titulis- lie Castellae prosquenda esse non existijBaret. Sed I Oh Curas liominiim ! ¡ Oii quantum est in rebus lane! Ferdinaodus in Hispaniam redux mensas nummulario- im subvertit , constituiionales aífecit plaga magna , eos qui jcretis suis Bayonse editis obtem|)eraberant exilo mulctavit, eque erat qui se absconderet á furore illius ipsius^ qui suis am parentibus^ et prole regia coraai, solis hujus facie sta- lam auream omnium stupore , et éxtasi humillime adora- erat. His ita in nostra HispaDÍa compositis ad argeotinum uvium expeditionem parat Ferdinaodus 5 ut rebeles nos et aena dignos corrí gat non fíagellis , ut antea , sed scorpio- ibus , et vir^a férrea:, ast quss , qualisqué fuerit iiujus ci- itatis commotio , et gravis querela satis superque palam iciet adjuncta oratio encomiástico gratulatoria habita die igessima quinta Mai ejusdem aeni in solemnitate religio- >civica, qu88 apud nos quotannis celebratur: hese oratio no- is opportnnis instructa , ipsique Ferdinando nuncupata ves- rapi utique sanctitatem potest certiorem reddere et nostrse justitiie , et querelariim , qnse adversus Ferdinandum babel gens nostra. , m t i x Quae cora ita sint, Beatissiine Pater , mi aliud est re- liquum , quam ut benignitas tua nos foveat , et abunde con. soletar apostolicis carismatibus : nec rebeles sumus , nec in- grati: manumissioiiem non petimus, (serví enim numquan fuimos;) emancipationem utique postiilamus ^ quia Hispanii ilie Pater erga nil tale merentes mutatus est in crudelem et qui nos antea orfanos dereliquit^ nnnc ásuo transfugi( rediens inglorks ssevit in nos, et quasi Leo circuit , ac ru git argentinos populos devoraturus, idque fecisset, ni americani obsíaret arraata^, strenuaque constantia : uno verbo Ferdioan diis juvenum sequitur consilia , et nobis factus est alter Ro boamus ut Fiissimus Pater Fius Septimus sicut olim pro feta Domini , palium Ferdinandi gladio apostólico dividat Provinciasque argentinas jure óptimo separari , et separata esse declaret , ut tyraiiide Ferdlinandi amota sanctftas veí tra^ et pastoralis solicitudo fructum trigessimum, sexageí simum ^ ataue ceetessimum in bis regionibus producat. Constitutio nostra, Beatissime Pater, nondum facta es licet á bonis buc usque desideretur; ¡magnee enim mollisc! Americanam condere gentem! qua propter rumpe moras adjuva imperfecta m nostrum; anima nostra tecum desidi rat comunicare de bonis , ut sis alloquutio cogitationis , i íoedii nostri; mitte igitur , quem misuruses, tua potestai I ornatum , ut comitiis nostris presidat , noyimus enira, < intimis visceribus iníixun est sine Poníificali providencia in posihile esse pacem nosíris rebus dari. IMemorare , Domine , Álexandrum sextum predeces< rem tuum lodigenarum amore permoíum regiones has Ci tliolicis Regibus commendasse ; et sane beatitudo vestra e< dem amore perculsa arcere debet á nostris finibus Regem sp rantem minarum , et c^edis in Discípulos Christi Domm cujus vestigia sequentes in abscentia Ferdinandi ñeque co\ 'S05 tra templum , ueqiie contra legem , ñeque contra fidelita- tem Tyrannis , et Dieasíis debitam qiiidquam íeoíare ausi fuimus. — — Beus optimus maximus ue le permitáis derramar su corazón , y bacer presen- B á tu magostad pontificia todo lo que con el anxiiio del eñor hemos obrado en los anos de nuestra aflicción , para; ue de ese modo ^ separadas las calumnias de nuestros fal- )s hermanos, suene en tus oidos la genuina voz de Sud imérica sin los rodeos , y paralogismos , con que la santa erdad mas de una vez suele obscurecerse. Ante todas cosas , Beatísimo Padre , la religión cató- ca que hemos abrazado desde la cuna , esa es la que aun ermanece inviolada , y es también la que en los grandes .esgos de tumultos, y efervescencias populares ha sido niies- •o común y único consuelo ; os lo testificamos delante de ^os, y de Jeu-cristo que es testigo fiel en el Cielo; y imbien es cierto que nuestra fidelidad á los reyes catóii'» Teof. num. 06. eos siempre ha sido gi-a«de . psro sm comparación ha sí- do mayor e« lo mas furioso de nuestra revolución; por nuestra parte nos felicitamos mutnamente al ver que ba- mos á defendernos en tu tribunal, máxime cuando no ig- ñoras cuales son las contiendas aue tenemos con los espa- fioles ; por eso es que os suplicamos el que os dignéis oír- nos con paciencia. ^ ^ j Desde que Carlos cuarto, y su hyo Fernando se en- tfegaron á sí , y á sus reinos en poder del Emperador dé los franceses , en América se levantó una voz general de ino- bediemidá los áeerelos reales, que Napoleón había arran- cado á ' nuestros monarcas intimidándolos con amem%as que debíamos defender la tierra para nuestros reyes no solo coa la mam derecha sino también con la tmuterda y que so- lo vor la muerte del monarca ó por algún otro acaso se- w Jante la América vendria á ser herencia nuescra, y nc de los extraños." Esta voz y opinión general de tal mo. do habia penetrado aun en los ánimos del vulgo, que hasta los niños á cada paso por las plazas cantando en buen e* panol ^^'™j^^^¡^^ ^jgjjg Esta lo pretende Echadas sus cuentas Aquella lo mega Sobre si á la España Porque dice que es Debe estar sujeta Tan libre como ella Era pues entre nosotros un dogma político que no e* láhamüs sujetos á la península , sino solamente a los reye de Castilla, y que si defendíamos la America con ntwstr, sangre m era para los gaditanos , ñi para los cántabros- n para los catalanes, ni para los gallegos, m para los qu comunmente llamamos godos, sino solapara la esürpe real 6 para nosotros Queremos guardarla Para aquel que sea Su dueño, ó de no Quedarnos con ella. got Finites en estos principios jtiranios á Fernando ni mas i menos que como en la peDÍosula^ y con igual zelo: ju» amos también las cortes de Sevilla , y las reconocimos pa- a que á nombre de Fernando nos gobernasen ; pero nues- ra misma fidelidad , y zelo ardiente observó que los mag-s ^ates^ ó grandes de la España ée iban tras del rey José 5 ue echaban lazos á nuestra sinceridad; y que de mil [iodos nos atraían para reconocer al nuevo rey por fner- a ^ ó por voluntad ^ pues en sus arengas sin la mer.or re-? 3rva unas veces nos decian. Imitad á vuestros bisabuelos ue en las guerras de succesion ^8 ateman^ m mas 'que^ ad artido que venciese^ y otras veces.* no basta que seáis esn anales si no sois de España^ y deheis ser de EBpmm em ualquier lanee de la forhinao Estas arengas, y proclamas no obscuramente mani- ístabaii el ánimo de aquellos hombres., hasta que lle2;a* «os á convencernos que á los- peninsulares les era indife- ente cualquiera de las dos contrarias suertes ; que valíea* ose de los engaños querían sujetarnos á la dominación á% osé;, que la América en concepto de ellos nada suponia., que no era mas que un apéndice de la península, qu@ ebia en todo caso seguir la suerte de la metrópoli. Bi- icilmente se podrá explicar cuBn profandamente hirió 4 os americanos este modo de discurrir: decíamos publica* mente ^'que los europeos habían degenerado'' que ellos mdo'" aban como á -Diosa á la for ttma^' que por ms couveuien-cias yrivadcLS despreciaban á sus antiguos reines ''que nosotros seg- uramente eramos mas fieles al rey , y que Fernando, res^ Hundo al trono declarar ¡a qué ellas erán 'unos ; hijos expu- ios^ y al contrario por m solemne decreto dechxrarixi qus wsotrús eramos los hijos iegUimos é -ingenuos j que en la de^ Bcha loTuñenia no solo no abandonamos al my , sino antes lien permanecimos siguiendo 4(m dicMmenes que 'la piedad^ f ^l amor social 'inspira á hs MjoB generosos y bien nacidos " 'Nos separamos .puen de ia.|>»rái«BÍa^ reasumimos -aue^ tros dereclios, y bájo el nombre de Fernando convaleció Roestra república libre yá de todo temor: pero los penin. sola.es viendo que tardaba el rey no solo se resfriaron en el amor , sino que despreciando la religión del juramento se finoieron allá otro Fernando, y otra Niobe ; esto es, un rev de España no por herencia, y derecho de sus ante- pasados, sino por la gracia, indulto ó indulgencia de una constitución hecha en Cádiz por unos pocos vocales, y el resto de suplentes. Este nuevo Fernando que nos era desconocido pug- naba con nuestro antiguo Fernando, hasta que confundidos los conceptos vimos palpablemente que era imposible ser- vir á dos señores : turbada andaba con esto la razón, y el consejo, ni erán concordes los pareceres , de modo que la aro-entina repíiblica por todas partes era agitada de las olas de"^ diferentes, y aun contrarios dictámenes. Por este tiempo, que sin duda fue el de los mayores peligros, amaneció al cabo un dia de los que los romanos solían señalar con piedra blanca, pues en él se nos dió la fausta noticia de que Fernando edaha ya restituido; que ocu- paba ya el trono de sus mayores^ y que con aprobación de los españoles administraba arbitraria y despóticamente la Pe* ninsula. Este rumor esparcido por toda la América lle- nó de gozo á los americanos en tal extremo que todos ya se regocijaban de los trabajos pasados, y no habia un solo americano que no esperase ver premiados sus méritos con muchos honores, ó cuando menos con algunos títulos de Castilla. ^ i. Pero ; O pensamientos de los hombres.! ¡O cuanto hay de vanidad en todas las cosas! Fernando vuelto á España trastornó loi tribunales, hirió mortalmente á les constitu- cionales, desterró á los que obedecieron sus decretos en Ba^ yona, y no habia quien se escondiese del furor de aquel mismo que postrado en tierra junto con sns padres y demás Camilla real habia poco antes adorado hunaildemente la es- la de oro no sin muclio pasmo y estupor de todo el orbe. Habiéndose portado así en España prepara Fernando expedición dirigida al Kio de la Plata con el fin de igarnos como rebeldes , y esto no con azotes como 3s , ^ino con escorpiones , y vara de liierro ; pero cual la conmoción , y grave queja de esta ciudad por se- lante acontecimiento solo podrá expresarlo á vuestra san- d la adjunta oración encoraiastico-gratulatoria que ese mo año de 815 se pronunció el dia veinticinco de mayo en solemnidad religioso-civica que annual mente se celebra re nosotros: esta oración dedicada al mismo Fernando lomentada con notas asegurará á vuestra santidad no so- lé nuestra justicia^ sino también de las quejas que te» ios contra el rey D. Fernando. Por tanto Beatisímo Padre ^ no nos queda ya mas íranza sino el que esa tu benignidad nos fomente 5 y consuele con los apostólicos carismas; nosotros ni so- i reveldesj ni ingratos: no pedimos manumisión , (pues ica hemos sido esclavos ) emancipación es la que solici- los porque aquel nuestro padre español sin motivo se trocado en cruel , y el que antes nos dejó huérfanos ^ ra al volver de su ignominiosa deserción se enfurece con- nosotros , y como león se esfuerza por devorar al pue« argentino , y lo tubiese hecho ya sino lo hubiese impe« > nuestra constancia armada. En una palabra^ Padre Santo, Fernando sigue los con- )s de los jóvenes ^ y se ha hecho para con nosotros un >vo Roboan , para que el piadosisimo Pió séptimo como n profeta del Seinor divida con su espada apostólica la ca- de! mal aconsejado monarca, y declare que nuestras pro- cias deben separarse ; de este modo quedando libres de la mía de Fernando, vuestra Santidad, y la pastoral solicitud ►docirá en estas regiones el fruto trigésimo ^ sexagésimo ^ ¡entésimo. Nuestra constitucioa beatísimo Padre ^ aun no ha sido firmada , a^jnqne hasta el día de hoy lia sido deseada por i dos los buenos , y esto mismo prueba que eso de constitur la nación americana es asunto mas grave de lo que parecí i or eso es , padre beatísimo, que debes acudimos sm tarda L ayudadnos en algo á los que empezamos; nuestras alm d.--an comunicar coíi vos de los bienes espirituales para qi íios confirmes en la virtud y alejes de nosotros el tedio de bueno •= embianos pues al que has de embiar adornado con potestad para que presida á nuestro congreso en la "jteiige da de que sin la pontifical providencia es imposible el d orden^ y á nmsiras cosas. . , . , , Acordaos , Padre beatísimo , que Alejandro sexto va; tro predecesor movido de grande amor para con los Indi infieles recomendó á los reyes católicos todas estas regione Y ahora vuestra Santidad impelido del mismo amor debe a yentar con excomuniones al rey católico que no respira n que saeo-re . y muertes contra los discípulos del Señor q sifTiiiencb la doctrina de Jesu-cristo nada hemos intentado contra el templo ni contra la ley , ni contra la fidelidad ( bida á los tiranos ^ y dinastas»— Dios nuestro Sr. ifcc. Beatísimo Padre Pió sepUmo. 8i los níimeros del Teofilantrópico llegaren á interru pír ^ é importunar las atenciones de la Santa Sede^ y si 1 '¿antisimo padre Pió séptimo, como otro Asuero llegas fon tamente á leer \m ortas latinas, que en el número M empiezaxi á dar al publico , yo qué soy el autor de elks pilco á V. os persuadáis , que así pnntualnfiente se pensado, y se pieBsa en Sdu-Aamérica como las tales oai lo expresan sin im^éw , ni quitar una Sola ^ y sin' i en todo su iconcepto se encuentire la mas MíwifnMi pondí cion. Suplico también á Y, M. que sí en los periódicos blicados eu Buenos- Ayr«s llegasefe á notar algtmas «xj 811 íes poco deííorosas á la, religión /ó á la Santa Sede^ to- cllas no son mas que unas meras erupciones áe escrito» famélicos , y copistns que liao trasladado literalmente á [taire, á Bolimbroqiie3 ó algoo otro- de los moclios aoto- europeos, que nos han trahido los extrarigeros persua- idonos que en ellos está la despreocupación ^ y la tenden- á la ilustración del siglo diez y oueve. Aun me atrevo á asegurar que tos mismos periodistas ^ ' han abusado de la prensa son fíeles Mjos de la silla apog- ea, y que si han trasladado algo contra el dogma, 6 con^ la Saeta Sede^ 6 contra el venerable clero todo ha I sin conocimiento de "causa, y con el solo fin de He- los números para g^nar que comer , y afectar erudi- i, ó seguir la moda de los europeos que en la disipa- 1 han hecho consistir esa su decantada ilustración, .M« consta , santisímo padre , que los tribunales todos Sud América han deseado siempre acudir á vuestra San» id, y que si no lo han hecho hasta hoy no ha sido por a de amor al padre común de los fieles , sino porque ios p«traido siempre su misma indecencia , y el rubor de no er podido fijarse: no hay, santísimo padre, ni ha habl- en once aiSos un solo gobierno que al anochecer haya te- j seguridad de amanecer , y esa es la causa porque como >s pródigos al vernos tan andrajosos tenemos f ergüeoza de recer en la presencia de Pió séptimo. Pero las desgraciadas circunstancias en que nos hallamos3, % vergüenza misma que detiene nuestros pasos debe ser \m. mulo , Padre Smo. para que vos nos videas procul vemem ' nos divises desde lejos con el anteojo de esa tu solicitud istólica , y para que movido de tu paternal misericordia alientes para que podamos desahogar nuestro corazón, y a que el succesor de Pedro sea el vínculo de la unión en^ los que con pretexto de federación nos hemos ya desuní- para siempre. P«r falta de Obispos^ y por el trastorno consiguiente á 812 los cuotidianos fermentos populares estamos éscasisimos sacerdotes tanto en el clero secular como en el regular ; Europa por ios papeles píMicos se queja de la abundam de ministros, y los que á eIÍ£.í le sobran á estos pueblos hac< una falta tan considerable que no deja ya de sentirse en ignorancia de la doctrina cristiana^ que se experimenta ] solo por los campos ^ sino también en las mismas ciudad capitales, Lo que siendo así, Padre beatísimo, esperamos que i nos abandones , y que prescindiendo de la contienda que 1 nemos con los reyes de Castilla, trates de corregirnos, exc tamos , é ilustrarnos con los oráculos de tu sabiduría. Por lo que á mí toca así os lo pido, y suplico lioy vein y nueve de Mayo de 182L — Besa los pies de Vuestra Sa tidad y tu humilde liijo ^ y obediente siervo. jFV. Francisco Castañeda» NOTICIAS. Nuestros anarquistas con la velocidad del rayo esparcieron por todo E 3ios-Ayres que Ramírez estaba totalmente derrotado , que el oficial que traía el p' de la derrota se kalia rom-pido una pierna en Areco, que no hahia querido larga, aparte , ó el oficio que traía consigo , y últimamente que había salido de Buenos- en coche un oficial á encontrar al de la •pierna quebrada para traernos el parte cía derrota. MORALIDAD, Aunque el gobernador Rodrigiiez es de toda mi satisfacción , pero no ( tan te yo lo lie tenido m\ María Piedades desde que vi que en el cinco de < íubre todo se volvió perdones , y mas perdones. Cuando quedó de sosíiíuto el Sr. Viamoní levantaba yo las manos al cíe porque el hombre mejorando lo presente , los vale ; y siempre he vivido pers dido de cjue con Viaraont no se habían de jugar. Pero cuando he visto que no se ha perseguido la noticia insultante, que no están colgados . ó emplumados , ó con la pierna queh-ada los que han burlado , y emprimado con el cuento de la jñei'na quebrada digo que dos los porteños, sin exceptuar al mas pintado, son de un mismo temple, y soio el Teofilantrópico es la excepción de esta regla, pues no dá cuartel ni ai cero del aiva ; Jorca com elles , o dito dito, que o demais h« contó. Imprenta de Alvarez* NüM. 6f « DEL DESPERTADOR Teofilantropico Místico-Político. Buenos Aires Jueves 7 de Junio de 1821. Dos arbitrios le quedan aun á Sud- América para soldar á macha martillo sus roturas; el prime- ro es arder en deseos de postrarse liemilde á los pies de Pío séptimo pidiéndole la" bendición pontiñcia, y un nuncio que arregle los negocios eclesiásticos , como también la competente dotación de obispos po- bres , que en un concilio arreglen la disciplina con concepto á nuestra imperfección^ y flaqueza de es- píritu ; el segundo arbitrio es prorumpir en un zelo animado por la dilatación del santo evangelio ; estos dos arbitrios son capaces por sí mismos no solo de en- tonarnos, y unirnos, sino que darán también un ca» rácter sagrado á nuestra brabura, y ocupación al ge- nio emprendedor de los patriotas, de modo que tra- tando de obrar la felicidad de los infieles obremos la nuestra, tratando de civilizarios nos civilizemos, y para ser tutores de esos infieles pupilos nos veamos precisados á entrar en el rango de hombres, á quienes de necesidad les conviene el ser verdaderos padres, ú hombres de obligaciones. Ya he dicho que en la paternidad está la auto» fidad 5 está la soberanía, está el orden , y está todo, pues busquemos á los hijos con las armas en la ma« no ; suge táraoslos para poder cuidar de ellos , y ba- jo el auspicio de nuestros obispos^ de nuestros curas^, 814 y de las órdenef? religiosas eáiñquemos la casa de Dios para que Dios eos edifiqii© las casas ; ei buen olor de cristianos oos haga respetables, y respetados , no solo de la Espan^a , sino también de todas las demás naciones , qn& hasta aliora nos miran con desprecio. l Ha necios todos , todos ^ todos los que llega- reis á persuadiros de que estas son necedades ! mi- rad , liijos , que en ios diez anos de vuestra rero- lucioo yo no lie estado ocioso ; y aunque no lie es^ tado triste m solo dia , pero si rejuntaseis las lágri- mas V que be - llorado en ia década anterior yo no ded© que no tendrías que ir al rio por dos barriles de a^oa. Prosigue hi comumcacion de Siid América^ eon (a Santa Sede. Caria del Congreso de las Provincias Unidas á Pío vil Beatissime Pater: Provinciarum Argentini ítu*- miois comitia generalia in Tucuhianensi civitate ce- lébrala die 9.^ lulii anoi miilessimi octingentes- simi decimi sexti communi sufragio sanxeruní banc Americpfí píagam , quam Provincias Uniias argén' iím Fhiminis vocant ^ á Hegibus Hispanise , eorum que succesoribus separari deberé « et siii juris in pos- íerura esse: lianc vero solemnem declarationem non levitatis^ aut inconstantise príematurum opus, sed maíuri consilii prfcclarum-fuisse facinus sanctitati ves- trs8 paiam facient et quse praecesseruot facta , et quae deieceps nostram eraancipacionem subsequuta sunt. Hule imprimis faustissimo operi annoruin inte-» ger precessit sabatismos , nam per sex annos Di- nastas expectavirnus , qua annorum periodo natio argeiitinopolitana suos erga Meges nii tale meren- su tes fidelitaíis, mánstsetudinis^ deífereeti^ ^ amoris que talia signa proíolit , qualia isullus alter Fo- piilus terrariim sibi dimisus erga íyraonos suos pro- tuiisse fertur ; ipso eaoiqoe momeoío 5 quo oatu» ralla,.- eí gentilitia jera propter familise Eegit^ transfuglum in nos retroversa süot , iiherum iiti= que Provinciis^erat .aut Reguíos, vulgo Caciques, ut rerum Dóminos a^^eoscere , aiit Napoleoni per suos emissarios iíivitaníi nomeo daré , aut eiwaod- pari ex tune, qosemadm^diim íilius teres defioi- to tennore á Paire mi juris, et rerum Dominas absque controversia efíicitiir. - ColombiaDis attamen erat iotimis FÍsceribes ín- sita erga progeíiiíores liispaoos qüDedam innata no- biiitas, tancque arcta necesitudo, ut sol raemores esse non sineret: eximia adeo inerat eis^ modestia, et comitas ut ñagitiosa res , et quasi sacrilega óm- nibus prima facie videretur separaíio illa, qiiain natura ipsa , et rerum corsos sponte sua pre se fe- rebat ; pietas nililomiíiiis erga Fareníes jurium om- nium frangebat . venerandam m^ijesíatem , et nomen Hispanorum eescimus qua doícidine cuncíps popó- los ita affieiebat, ut in dies magis, atque magis solemnis nostrse emancipacionis declaratio libenter pro traberetur , idque adeo in votis erat uí gees argentinopoliíana vix ac ne vix qoidem Peninsuia- ribus valedixísseí , nisi injuriaruoi , sarcasmoruni , minarumque non interrupta series per líos sex annos preecessisset. Peninsularis itaque inclementia , dorities cor- dis , ac seevitia , siraulque impotens illa maieferia- ti , ac maíesuadi Principis petulantia in causa fue- re cur tándem tándem jure uteremur oostro expul- sis Pedagogis, atque tutoribus , qui nostra amantes nos oderuní^ spernuntque acrius quidem^ quam pro SI6 . -r. . 3U meúiki Beatissime Pater , " gentem amore eí pietate eximia , ac psemíos lucre* biii prosequuti suot, Interea dubium oon esí quin beatitado vestm sequi bonique reíferat et ñdeíitateói ' quoad : mqias potuimus servatam ^ et emaecipaíionem opporiono tenapore assomptarri , iiec_ dubitamus quin succesór Petri 3 wt olim Moisses exigaí á Ferdioando di- missioiieio Popiiii Colombiani. , Bomioos eoioi op- timus maxinius eerto certius abstuiit ab illo aiii'á«« ricanam viiicaiioíiem , qoam tribus ab Iiiac s^colis príedecesoribas suis. cootuierat io rfificatioiieiu ^ «oíí vero in anatheraa , et in destructioíiem. Sed íranseamus jam á terreéis, et poüticis ad caeiestia" religioiiis , et fidei , qiiae suot illod oeum necesarium impedieas ne nimiura" soliciti torljemiir erga plurima: America emaocipata , Beatissime Pater ^ Fiom septimum comiioem Fatrem longo sermone reqiiirit , invocjat , postulator , especíat üt sit alloquutio cogitationis^ et tedii soi ; nam sicut olim Kegioa austri non liabebat ultra spiritum ex« quo audivit sapientiam Salomonis ^ ita etiain semel ac vox tua dulcís soíiet in auribus provineiarom ñet silentium quasi media liora in Eegno Colooibiaeo, quoniam plusquam Salomón est , qui á oobis óm- nibus tanquaoíi Cbristi Vicarios^ et Sacerdos Sel altisimi veneratur. Sonet quam primun vox tua imperans ve^tis , et mari ut cesset illir;o tempestas : salva nos, peri- mus; Auge nobis fidem; adjuva imperíectuin iíios« gl8 . . ■ . trom5 et tost por^tiñcali aiitlioritate regmm cíielornm, cüjus claves íibi tfaditae sunt, apperire digneris, Bpiscoposque constituere per diversa loca, ut pascant nos scieR íia 5 e i doctrina. De«s optimiis loaxinniis dio;iietiir servare inco- Itimeiii tiiiíii septiiiiiim pontificem máximum ut geütem coloffabiaiiam aníoritate sua protegat , be- Dedicíioiiibus tusstor et coíjürmet divirás carisma- ühm. ín Civitate BoDaereiisi &a. Traducción de la carta latina que antecede. Beatísimo padre: El congreso general de las í'FOviiicias Unidas del Flio de la Plata reunido en la ciudad del Tucoraari el'dia nueve de J olio por vo- to pleno determieo que esta parte de América debia separarse de los reyes de España , y de sos sucesores quedando desde entonces emaocipada para siempre ; esta soleóme declaración no fue una obra precipi- tada , m efecto de ligereza ^ 6 in<;oy]stancia , sino t|ire antes al contrario fue una hazaiia su^^erida por m maduro consejo , como lo acreditan los hechos que precedieron , y aun los que se han seguido des- pués de nuestra emancipación política. Un sabatismo entero de años precedió á esta resolución ■ tan abanzada , pues por el largo espacio de seis anos esperamos á nuestros monarcas , y en este periodo de anos la nación sud-americana dio tantas señales de fidelidad , y de nobleza para con sus esquivos reyes, cuantas - pueblo alguno de la tierra dejado á sí mismo quizá no habrá dado en tiempo alguno; y á la verdad, en el momento mis- mo en que por la fo-^a, y deserción de ia real fa- milia recayeron en nosotros los derechos natura- les, y geíitnicios ' quedamos esi' pleaa libertad pa- ra entregarnos ó á los reyezuelos y caciiioes , ó a r^apoleoLi, que nos pretendía, ó para eioaocipar- «os como io hace un hijo cuaodo tiene edad ó es llamado a la hereiicia por la muerte de su padre. - _ 1-ero los americanos teíikmos gravada en el alma cierta miiata íiobleza , y~ tan esíreclias obli^ gaciones para con nuestros progenitores europeos que no iio§ dejaba acordarnos de^ nosotros oiismos; era en está parte tan extremosa nuestra modestia y comedimiesito qoe - nos parecia criminal , y ca- si sacrilega^ aquella misma emaneipaclon que la na- turaleza misma , y el curso ordinario de los sii-e« sos dsctaDa espontáneamente ; sin embarco la pip- díuí para con nuestros padres quebrantaba la vene.» raole majestad de tortas las leyes, y el nombre do los espaiioies -no sabemos explicar con cuanta dul- zura entretenía á los pueblos, para qoe de dia eo' día enlatasen a declaración de lo misoio que dis- rutaban ya de hecho; y estaban tan firmes en es- ta conducta que desde luego se puede aserrar qoe nuestra gente hasta el día de hoy permaneeena ^oni» aa a los pemnsulares sino h o biera precedido - e'^i es^ fos seis anos , una serie no interrumpida de inhw rias^ sarcasmos, y amei?azas. La inclemencia peninsular , la dureza de co» ^azon , la sevicia , y mas que todo la impotente petulancia oel mal aconsejado joven Fernando ha ;iao la causa de que al Un al fin usásemos de noes-= ro deréciio expeliendo á los peda^ro^os , y tuto- res que con ei amor de nuestros bienes Tyetabaa i Odio de nuestras personas despreciándonos mm «as alia de lo justo.: en estos seis anos , Beaíísi- ^ i adre ,^ nos nemo. hartado de oprobios, hemos- Ido elpenssema de los españoles, y en prernio de nuestra fideliclad hemos íBÍriío raales inumera- bles V cuando hemos reü.itiio hbres a sus hoga- res los eiércitos prisioneros hemos sido correspon. didos con maldiciones, y auienazas dingidas con- tra nuestra vida , y fortuna. v i,„ En emaiiciparnos pues, eada mas hemos hecho que arrancarnos de la muerte, y romper al cabo las cadenas; ya no «os obligan las leyes de la pe- Bínsuia: no es para Fernando ya el i.nperio ar- gentino, síbo para nosotros: esta herencia ha sido lonservada con nuestra sangre , y no con la de o» exíraPos ; por eso es que las abejas en los bosques la- bran ya la miel para nosotros , los bueyes aran en los campos para nosotros, y las ovejas nos surten de vellones ; ya no se verá el que trabajemos día, y noche para que otro cargue los honores y las n- Hiensas^omas del oro y de la plata; gobierne allá en la península el inexorable l ernando , y cerca- cado por el Occeano despotice á su satisfacción en- tre los que no pueden eximirse de su yugo. Pero aun mucho mas justa aparece Ja so- lemne declaración de nuestra independencia si se atiende á los sucesos posteriores, porque ni el mis- mo Faraón prorrumpió en furias tan extremosas como prorrumpió Fernando en el momento que nos vi6 separados, 6 que tratábamos de separarnos ; unas Teces dispone de nosotros como de cosa perdida , otras veces increpa al lusitano porque trata coa nosotros, ya se enoja con el mgles , ya «ntre- al r„so^ y por cualquier precio nos vende co- Sio un pastor íue á su arbitrio dona o vende la oveias; otras veces lleno de furor protexta, y de- creta ex-trípode que nuestra esclavitud ««ra eter- na , V que de generación en generación se trans- mitirán las perias de los padres en los hijos. Jjo q-üe siendo asi-, Padre Beatísimo, ya se ye que es mas claro que la luz del medio dia que. I9.just1c1a .de nuestra emancipación se funda ya en tres capítulos; y que los americanos si nos einm- cipamos es porque tenemos edad; porque nos sO'- hmn méritos, y porque- cadellam nuestro pa« dre se^ ha desnudado del carácter de padre, y se ha revestido de Urania para con aquellos mismos hijos, qm han acreditado, con obras no migares, , su .amor i/stí pied(¡íd tanto en la auseneia, coim- en h pre-- senda. Entre tanto no dudamos que vuestra Santidad aprobará nuestra fidelidad guardada hasta el mayor punto posible , y nuestra emancipación saacionacla en. el tiempo , mas oportuno, ni dudamos un irioiiiento que el sucesor de san Pedro á Ja oianera que Moy- ses exija de Fernando la dimisión del pueblo colom» foiano , pues no hay duda alguna de que ya nuestro Bios óptimo máximo lo ha privado de la inspección de que ha disfrutado por el espacio de tres siglos pa» ra k edificación^ y no para la destrucción^ y ruina qie aquestas apreciables gentes. Pero pasemos ya de ios asuntos terrenos á los, negocios celestiales de la religión, y de I a fé que componen aquel único necesario preferible á toda Otra solicitud humana ; la América emancipada , 6 padre beatísimo , busca, y llama á Pió séptimo con clamores importunos, y continuos, para que nos hable , nos exórte , y aleje de nosotros la tibieza , y el tedio de lo bueno ; y asi como en otro tiempo la etiopisa reyna del Austro quedó extática al oír la «ibiduría de Salomón , asi también luego que Sud- 4 méríca llegue a oir los suavísimos dictámenes del vaticano sucederá en estos países aquel misterioso alencio de media hora , porque desde iue^o es ma= Teof. nüm. 67. ^ yor que Salomón el vicario de Jesücristo^ el sucesor de' sao Fedro^ y el gran Sacerdote de Dios altísima "Süene cuanto aistes esa tii voz qoe impera á Ios- vientos , y al mar para que ep el motneíito cese la tempestad que nos tiene suroergidos; sálvanos, padre ^ntisimo porque perecemos ; ayuda nuestra imper- fección 5 y con esa tu pontificia autoridad dignaos abrirnos el reyno de ios cielos , c»yas llaves te han sido entregadas, y también repartir obispos por todos nuestros kgwes para qoe nos apacienten con cien- cia 3 y cois doctrina. Dios, nuestro kien Dios se digne guardar meo- liime á Pío séptimo pontífice máximo para que con su autoridad proteja á la gente americana, la defien-' da con sus bendiciones, y la confirme con la abun- dancia de los divinos carismas cfec. Sr, Teófila ntropíco. Y© soy hermano de Da. María Retazos, ^y tan zeloso como ella por el bien, y felicidad de esta infeliz; provincia ; pero al ver que esta Sra. allá se ha ido con los indios pampas , y con Ramirez, he desespe- rado de que ella cebe mano de tantos trapos , que tengo en mi poder , y que no pueden servir de sur- timiento ni para los indios, ni para los montoneros. Yo , Señor Teofilantropico , soy mas fino que mi hermana Da. María , y asi es que tengo muchos cajones llenos de oíil curiosidades pertenecientes á lo que antes se llamaba real hacienda , y ahora se llama hacienda de la provincia argentina. En vano se mejorarán nuestras instituciones militares, en vano progresarán nuestros estableci- mieiiios científicos ; todo todo será edificar sobre 8^3 arewa mientras el sistema de liacienda no se funde en unas bases tan robustas como delicadas ; preciso es^ castigar con rigor al empleado qoe abusa de su mimsíerio, y al comerciaiite que corrompe la moral del pueb o; perdónesele en horaboena al militar que inírmge la ordenanza , porque esas infracciones roo^ olías veces pueden ser una venialidad ; pero aquel que contraviniese al código económico no debe tener perdón porque ese no anda por las ramas sino que clava el puñal en el corazón mismo de la provincia y la desangra para que con ella muera la milicia ' el comercio, la' labranza , ias artes, y teta la religión misma. Siga enhorabuena mi liermana Da. María- dan- do sus retazos de tripe , de cordelkte, y lienzo cru- do ; pero permítaseme que yo desple^^oe telas de! corazón para que el pueblo soberano viendo las pre- ciosidades que desperdicia cada dia, cada iiora v ca- da momento vuelva en sí , y se deje de quemar sos mismas esperanzas. Permítame pues V. que en diferentes remitidos le comunique algunos avisos muy oportunos, como fiscal y acusador que quiero ser de los abusos qoe no solo iian llegado á mi noticia , sino que también Han pasado por mis manos, pues yo no soy inocen- te como mi hermana, que adquirió por herencia esos retazos de mala muerte que está dando al público • ,yp al contrario he sido en estos diez anos un kdron' y por consiguiente sé muy bien como se adquieren las telas finas, tengo ademas finura ,^ porque soy hno y al ser fino debo la fineza de haber robado con ímura al principio para después robar cOn «^rose- na lo mejorcito. ^ Estoy arrepentido porque ya estoy lleno, y aunque no quiero restituir pero á lo menos quiero im- 8^4 peSir el fobo para que mi madre la provincia esté capaa de coiiservariiie en la posesión de todo io que he adquirido mal , y por mal cabo. ' , -r, ^ Mos guarde &c. El trapero hermano de Dona 3íaria. Mi Señor trapero hermano de Dona María, Le temo yo á Y. mas qoe al mismo Satanás ; Y. amigo es quien me vá á perder ; Y. es el que k dar coiimigo en tierra ^ porque al fin la codicia es la que rompe el saco. Nadie hasta ahora ha podido conmigo , porque hasta ahora rae he visto bien libre de tocar en la bol- sa, y si Y. antes de tiempo no hubiera venido á per- clerme^ ánimo llevaba yo de vivir cuando menos tan- to como vivió Matiisaieo. No obstante, amigo 5 escriba Y. con satisfac- ción hasta que nos hagan callar , pues con tal que rooipamos el saco de la codicia perdonaremos cual- quier desaguisado que nos sobrevenga. 'Dios "guarde El Teojílantrópico. Sil/ Teofilantrópí co. Es de necesidad que á los seis periódicos se ana- da otro periódico mas , cuyo objeto sea el tomar á m carf o la continuación de tantos asuntos que n» se cobtinuan á pesar de que al fin se pone conii- nnará ; nosotras deseábamos que se continuase- la impugnación de Carlos Yillers, item la de Yolnei, iíem el careo de nosotros con vosotros, ítem lo de las cruzadas , y tantos otros asuntos que los periodistas abandonan no mas que porque se les antoja , 6 por* que parece que han dicho lo bastante ; no , se- ñores, es preciso aburrir otra , y otra vez hasta que los que están empachados con el demonio lo arroje» S2S tm solo por la boca ^ úno también por todas ks co- yunturas. Mucho tiempo liace que los pmodisías no le pegan un par de bofetadas á Francisco María Yol- taire.; eso es una iástioia, oiáxime cuando nosotras le tenemos ya unas especies mortales á ese votara te; verdad es (jue JJa. M.aría Metazos dio en su número tercero una carta contra ese perdulario ; pero noso- tras queremos que los periodistas liablen de suyo , y fio retazeando. Dios guarde &c, — Ba, Ninguna diligencia edé de mas. Mi Srüs Da, Ninguna diligencia está de mas. No hay necesidad de ese nuevo periódico que Y. solicita porque tanto yo como mis coescritores airíi- que no contiiiuaiiios los discursos 3 pero siempre les damos el debido linomiento sino explícita, y directa- mente á lo menos implícita ^ é indirectamente para que de ese modo se evite lo roonotono con la misce- lánea no solo de asuntos . sino también de métodos» Yo desde luego volverla á los. bofetones con los filósofos muertos si los vivos saliesen á la defensa ; pero como han enmudecido me lian dejado ún tener con quien pegarla, y 'por consiguionte han logrado ique se me acabe como en efecto se me ha acabado el castellano en esta par-te« ^ Y supuesto que quien calla otorga debemos pre« «umir que estarán arrepentidos en cuanto no salen á^k defensa de Juan Santiago , ni de Yoltaire ni de ninguno de todos esos diablos oue nos lian e.nfedei'E* do.— Dios guarde é¿;c.~El Teqfilanírópico. ' ¿Que será de nosotros y que médicos tendj-é- 826 mos para lo socesi^o si enes ira provincia no _ga.s- ta mas que diez mil pesos anuales en el institu- to médico? ciociiexita mil pesos son en mi concepto los que ge deben gastar por aliora , para- que los profesores de todas partes, concurrao á servir co- mo se debe la medicina en América , después se deben gastar cien mil pesos aoiiaies para que nues- tros jóvenes siquiera por ei interés se dediquen á esta facultad que nuestra ignorancia, é inesperiencia tiene tan desacreditada que nadie, nadie^ nadie de los aniericaiiós quiere dedicarse á ella por no ensana- beratafS0 5 y deshonrarse. ¡Dios mió de mi alma! ¿que serémos de aquí á diea anos? nuestros periódicos que debían ilus- trarnos son los que tiran á embrutecernos : el Ar- Fos se enspeña en que ñorezca la astrologia , y en que los cometas sean observados en sus discos^ y en sus colas ; item se empeña en que ei teatro y las comedias se perfeccionen ; pero declara guer- ra á los médicos porque para vivir mejores son las buenas mozas como consta del sucio comunicado que se lee en el número cuarto^ y dice así Comunicado. '^Sr. Argos: suplicamos á V. encareeidamen- ^^te quiera insertar en su periódico el siguiente ver- ^'so 5- y provocar á los aficionados á que nos den ^^iina traducción en castellano. Alosmedicos ^'Medecins, vous etes pour nous "Moins necesaires que les belless ^'Nous ne pouvons vivre sans clles^ '^Et nous pouvons mourir sans vous. S21 T R A D ü e C í o N, ' "Médicos 3 para morír ^''No nos liaceis falta alguna "Pero sin moza ninguna "Es imposible vivir,"" Deflexiones* Yo qmW pregoníar al Argos ¿ qoe edifica- cson resulta de este comoaicado á nna república eo- mo la nuestra que todo lo debe fomentar, v mas que todo ia medicina? dice que las buenas mozas son mas necesarias que los médicos ; y yo dicro que las buenas mozas suelen echar á inuclios mozos é .a sepultura, y ellas también se van con ellos ai sepoicro, malgastando en sus desordenes la salud, y la vida ; digo que los desórdenes de los mozos, y las mozas son los que liacen mas necesarios á los médicos, y que si se^ pusieran en práctica las le-'^' yes que á petición de las provincias promul.^6 el Faralipómenoii en el bajo del rio no estariaS fe- so terones tan sobre sí, ni liarian. ^-ak del sa^ibf>»> mío: el lio^nbre que no es soltero por fin virtuo»- so no debe tener importancia chica ni grande en la república, debe vivir abochornado, y señalado con el dedo empedrando calles, allanando barrancas, y trayendo agua de! rio para los hombres casados que son los únicos, losíinicos que deben suponer, y te- ner crédito en la república, por eso es que en cor-« respondencia del verso contra los médicos mi far- sante compuso los siguientes contra los solteros ena- inoraoos qye jmn tienen ya tales que no nos enien- denlos. \ 8JS A L o S J © V E N E S T ü N A N T B ¡O eBamorados! que andáis padres sin ser casados , PoF ley debéis ser castrados Por los médicos del pais; Los médicos hacen falta Para capar los solteros, Pees por estos cuchilleros Mucho gálico DOS mata: Be las mozas separados Bebéis ser para vivir, Y á médicos encargados Solo para no morir; Si os casarais , martagones , No fueran tan necesarios Médicos, y boticarios En costa de patagones. En efecto, según dice el sábio Leclerk, pa- ra civilizar á los hombres no hay remedio mas apro- pésito que encarecerles las mugeres ; si los mozos supieran que para tener muger era preciso mere- cerla ¿ cuantos mozos tendriamos virtuosísimos ? to- dos á imitación de Cristo se abanzarian á lo arduo de las virtudes, y de las heroicidades para mere- cer una esposa , y después de adquirirla con su san- gre , y dotarla con sus sudores la amarían cornos Cristo ama á su esposa ¿quis sapiens^ et inteliget h(sc? ¿-quien fuera sábio para entender estas cosas? Imprenta de Alvarez. NüM. 58. DEL DESPERTADOR Teofilantrópico Místico^Político. , Buenos Aires Miércoles 13 de Junio de 1821. La iglesia siempre ha tomado ima parte muy activa en los negocios civiles^ porque siendo ella la "^^W^ y mas sana parte del estado, y alimentán- dose del estado mismo es de necesidad que se aba- ta á cuidar del estado temporal ^ y que este cuida- do de lo temporal sea una añadidura ^ 6 como un accesorio que sigue la naturaleza de su principal ^ y único cuidado^ que es la vida eterna. Así pues cuando se dice que los eclesiásticos, □ la iglesia misma no debe implicarse en negocios seculares no quiere decir en manera alguna que des- cuide de ellos, y que los mire con indiferencia; se- mejante pensamiento seria degradar á la iglesia y arrancar de su corona la piedra principal cual es la caridad, interesada no solo en el orden espiritual dno también en el arreglo político , y económico le sus hijos ; la iglesia madre, ó el cuerpo de pasto- res conserva en su poder la doctrina del cielo , y ísta doctrina no nos lleva al cielo , sino arreglando las cosas de la tierra; el cuerpo de pastores tiene lutoridad sobre el pueblo , y aunque esta autoridad is esj)iritual, pero como se versa acerca del alma, ^ del cuerpo, de necesidad es que influya mucho en o político aunque no sea mas que indirectamente. Por eso es que todo gobierno acude al clero 10 solo por la bendición, sino también para ser ma- 8S0 ^nutemáo con la autoridaá eciesiásíica pidiendo cen- síjras contra los maquinadores, y el clero las expide ú'ñ que eii eso pueda ser jamas criticado , sino so- femenie por los filósofos , que siendo camalísimos> . no obstante quieren á los eclesiásticos tan espiritua- les , que ni ^ean , ni oigan , ni palpen sus máxi- mas llenas de anarquía^ para proscribirlas, y anate- fíiatisarlas. . . i t>- Sepan pues los filósofos que la iglesia de iJios tiene una incumbencia privativa, y propia suya, cual ése! dogma, la moral, la liturgia y demás asun- tos puramente eclesiásticos; llámase incumbencia privátiva porque ningún lego , ya sea rey , ya sea emperador, ya sea pueblo soberano no puede te- ner arte , ni parte , ni muerte, ni ingerencia la maí mínima en semejantes asuntos. Ademas de esta incumbencia peculiar , propia, y privativ® tiene la iglesia otra incumbencia ac* «esork y menos principal, la cual se llama mixta porque de necef^idad se roza con el gobierno civil y esta disciplina mixta por lo común suele ser um deferencia sin límites al que vence , 6 al qué es mai foerte,- para conseguir ventajas á favor de la religión y de Sa inora! , porque para promover la fe1icida( temporal de los estados no bay mejor arbitrio ei los eclesiásticos que ceder á la fuerza , y reconoce por legítimos á los que vencen, pues ^ el hacer 1< contrario es cosa impropia de eclesiásticos , y so^a mente propia de soldados, y no de obispos, y d. clérigos ; asi vemos que Pió séptimo no hizo ma en costearse á Francia para ungir, y coronar i Büonaparte. Pero sin embargo que esta deferencia es mu; buena, y las mas veces suele ser la mas propia d la leiiidad que siempre debe acompañar á nuestr minisimo; no obstante hay casos «n que laiglesi ¿ehe enojarse con los déspoCas^ corregirlos, reprez^ derlos, y hacerles ver que ella no es, ni jamas ha podido ser esclava ; y asi vemos que el mismo Fio séptimo que con íanía humildad se costeo á Fran- cia á ungir , y coronar á su amado hijo Napoleón, ese mismo Pió séptimo exconiiilgó á su amado hijo cuando vio que hacia barro; Napoleón prendió al Pontífice , y lo desterro para que le levantase la excomunión ; pero Pió séptimo ni por e§as. m la le- vantó^ y creo que hasta ahora mi araigo Napoleón sigue excomulgado. Pío séptimo hasta el dia de hoy reconoce á Fernando séptimo por rey de ks Américas , y yo le alabo el gusto, ; sin embargo que sin jactancia ó soy el mayor patriota , 6 uno de los mayores patrio- tas , que hay en América ; le alabo el gusto ; por- que como en diez anos ni ha habido fijeza en nues- tras autoridades, ni unión chica , ni grande en las provincias unidas, ni sistema que haya durado un ano , ni constitución que no haya sido hecha peda- zos ^ de agradecer es que Pió séptimo no nos ha- ya exGomulg-ado , ó á lo menos á ios que por gober- narnos han usado de tantas fantasmagorías dicién- donos que era la voluntad general, no siendo sino teorías de una facción que había prevalecido. Y bien ¿ se fijara alguna vez Sud América pa- ra que Pío séptimo la reciba in miseraUonihus mag- nis , y la reconozca por emancipada? Digo que sí, y digo que no: sí Sud América acude á Pío sép- timo resignada en los oráculos de su sabiduría , Sud América por eso mismo quedara ya fijada , y uni- da ; si no acude , bien podemos desesperar , y tratar de dejar á nuestros venideros la anarquía en testa- mento y m herencia , y en patrimonio. Prosigue - la comunicación de 8ud América con la Silla Apostólica» '> €ar4a del Cabildo Eclesiástico á Pió VIL Beatissime Pater: Ecclesiae Bonaerensis ca- pituliim suo pastore diocesano orbatum vestram adi- re sancíitatem aut per cliartam , et atramentum , aut per deputatos ardenter cupiebat omni ante acto tempore, idque jam pridem fecisset , nisi innúme- ra iiíidiqü© mala, et máxima discrimina obstitissent : palpabiliom enim tenebrarum , et longse noctis vin- culís compediti per bos octo jara decursos annos jacui- iiius, paveotes borrende, nimiaquc admiratione per- íurbati , quoniam nulia vis ignis, nec syderam lim-í- ■pidas fíammse illominare poterant noctem , aut sol^ veré tenebrarum cathenam , qua ornees reipublicse' iiostrse ordinef^ erant colligaíi: ñeque tantum bello- rum civiiium , sed etiam extereorum undique in- 'gruentium militum expectandus erat exitus, ut quid ao-eodun, vitandumve esset absque hsesitaíione in posíerum decerneretor ; foris pugnae, intns timores in' viriim constaiitem cadentes ita prosternebant animum, ut audacia opus esset gemituro palam: uno verbo respubiica nostra manebat in sectiones divisa, et uiiaqueque pars suo toto disconíbrmis sco- pum toto cselo disitum ambiebat, tantaque erat fra- irom discorilk , ut allii Ferdinaodum transfugaiii, ^allii Mspalentia commitia , allii regentiam gadita- nam , allii galaican petulatiam armato milite com- minaBteiíi i allii eventualia Carlota jura , allii nos-, ■irse solüin gentis jura vigere , cseterasque autho-" ritates caducas oranino esse affirmarent, nec deffuere qui oblitos jam Incarum manes ab inferís revoca^i reñí 5 ut eomm imperiali providentia desperatis Aíiiericíe rebus pax optata daretur. Hic oprnionum -conñictm iñ unam taiidciii sen- teotfem collimayitj scilk-et Ámencmn emaiieipao- dara ^ et sui joris iii posternüi esse deberé : iiic ta» men opieaiidi, iiiodus , qiiainvis remm ipsariiiii or- dini, et naturas coesoiiys, iiiiiloraiíias odii , et aiis- relarum fomes ,, et seroliiariuei ñiií non solum ín- ter privatas personas 5 sed precipiie ifiter ipsos po- pólos 5 quorum á máximo üsque ad miiiiríiim jora adeo vigiieruaí^ iií iioilos alten suam reclíkre' Yi- eem cogitaret, sed ícBderationem immodieam oiiiíiqiíé ambiret, idqueita in omrJom votis erat^ villa queque cení.om %'iciiiorum se nequáquam mmimnm esse m^principibesjüda pleiiis bucéis jaclitaret^ mmn que existiíiíaíam priBemlíieotiain vel gladio, vei toF« mentís ^ bellicis ^ aut stipitibos dum^ sufedibosque prgeustis animóse deífeiideret. ' Huc usque di^ta , licet pauca ^ iníandura labo- rem 5 et lameeíabile regnom ie se midtoties divi- ssum , alliaqrie misserrima 5 quae ííos ipsi yidimus^ eí quorum, pars iiiagiia . fiiimus ^ Beatiíodim ves¿r88 paíefacieot ; quss sane sileiitio príeterire juvat^ nt locus FeÜHqoatiir laeiiFÍmis^ qu8e ioterdum pondera vocis liabeat: mmm támea ititer íoí , ac tanta pe- ricula solatinm misseris ^ una salus eraí nos erip^eis, compleiisque booonim desideria ^ et vota , scilicet religiouem , et fidein ieviolatam, incolumenqoe ser-' vari ab omoibus: veüeraBduoi Jesociirlsíi nomeM. et Pii septimi ejus yicarii ommiio , ac semper com laii- dibus proíferebatur^ Beque erat qui deeis loquereíiir verbum oialum : térra siostra iiac soper re labii erat ufíius,. et seroionum eororodeiiij om»iiimqoe oina yox erat: si hana accipimMS de manu Dei ¿qimre mala uon reeipiamus? 'Búminm dedii, Bommns ahstnUt , sit nomen Domini henedieiuni: Staiiíes, itaque in doroo Domiei , , et io ^klh I>ei eostri corara populo la taiir pr olixse tjibolationk.ooctibus exioiehkmm oía-! su íms iii sancta heneáiaenie^ Denm 5 et dicentes par* ce Domine parce populo tuo. íiiostrissioiiis Áiitistes noster Eenedicíus de la L'üe^ y Riega, Femíisiil^, eí metropolitis additissi- miis cum esset^ revoltetionis ipso io iimioe, absque ella segritüdioe, ipsoque ixatatis fíore^ aííimi non mó- dica anxietaíe oppresiis , com populo siio esseí má- xime necesariiis iíi lecto ubi nocto dormiebat som- Biim cüííi morte commutavit ; tsedebat eiiim iionc laboriosiim presolem vite videntem mala 5 quee fiebaeí super terram^ et neniieem coBsolatorem; postqoam vero Me oosírse Dioceseos Pontifex non sine planeta appositiis est ad Patres soos , Cor- dubensis Episcopus Peninsiil^ etiam , metropolitis que addictissimiis Jacobiini Lioiers seeum commo- ra-fltem^ recíorem insoper Córdoba Bomieuiii Jo- ^epliiim á Conclia^ aliosque proceres prsecipiti con- cilio iii nos arraavitj qui tamen nostroFum armis victi \ proli dolor ! coram ipso Praesule capite piexi simtj ípse que Episcopus Cordubensis, quamvis cae- teris criminalior esset ^ dignitatis suse emolumen- tiim reportans vixit impunis , non vero ad depo- Mendam ^ sed ad confirmandam audaciam , doñee se ipsiim exilio miilctavit regna extranea petens, suisque ovibos valedicens. Episcopiis Saltensis Patricias cum sit , apud patriotas tamen male aadit et a sede sua idcirco abest : Ciiilensis Episcopus Ínter captivos anname- ratus absens á sede sua degit Mendozae , nuUusque Ántistes Provinciis argentinopolitanis prsesidet , sed omnes Ecclesise per vicarios generales hucusque gavernantur. Quse cum ita siot 5 Beatissime Pater^ dexte- ram tuse pietatis ad ripas argentini fluminis paulis- per exiende, ut Dioceses Pastore viduatas console- ris: acre bellura cum Dinasta hispano initum á re- Iigiotie oíMiiiTO prmíiBdii , c|aie H@gotiis'noo s© im* plicat sseciikribus; Utíe igúur pendente auctliori" tas Pontificia jure óptimo oianet expedita iit spi- ritiiaiia nobis dona iargiatur^ iie forte ánm ofelivio- iii á te á^muVf tuse etiaoi Beatitiidiois obliyiscamur, quod absit á nobis. Scimos Commitia nostra geoeralia ^ et mimU cipalem huyus Civitatis BonaereRsis seriatum ad te reverentiae plenas scrispsisse epístolas, et íiagra- mm desiderio Jegendi itteruoi atqoe itterem. Beati* tudims tyee litteras pateraalis-pietatis et benevo» Unúse plenas , ni gem mstm , qoae taeáiu cuit erigatur; viriiiter agat , confortet cor sniim, et Dominiim swb&tiiieat beae sciens qooriiam quem Doraioiís diiigit corripit, et tamqiiam pater in íi- lio coraplacet sibi. Beus óptimas maxiixius «&c. Traducción de la carta latina que antecede, - Beatísimo padre: El Cabildo de la iglesia bo- Baerense^ afligido con la improvisa imierte le so pas- tor diocesaiio^^miicko tiempo lia que deseaba ocorrir á Tuestra santidad 3 y ya lo iiii hiera lieciio ó por car-i' tas 5 o por diputados sino se lo liubieran impedido los grandes males , é imponderables riesgos ^ de qué nos hemos visto circiíBdados ; ello es que en todos- estos ocho aoos que liaii corrido liemos estado eo- voeltos en palpables tinieblas, y en la horrenda obs- curidad de k mas obscora Hoclie ; lleeos de teeior ^ y poseídos de una admiración excesiva porque no ha- bia luz, má,stFos capaces de disipar las ©bscoridades en que kan estado envueltos todos los órdenes de nuestra ^naciente , é informe república i preciso era no solo aguardar el éxito de las guerras interiores, y civiles 3 sino también el de tantos ejércitos exiraáos que m todas partes nos acooietian/ para deteniiiiiar 836 lo que liiibiesemos de liacer en lo sucesivo;- por de- fuera guerras , y ee lo interior temores capaces de coasteFoar á los varones oías constantes de tal modo avatian el ánioio que era preciso tener mucha auda- cia para alentar un suspiro en publico ; en una pa- labra nuestra república estuvo siempre dividida en secciones 5 aun cuando mas afectaba la unidad , y ca-- da parte disconforme de su todo s'^'^proponia un ob- jeto 5 y fin diferentísimo , y tanta era la discordia de los lierraaHOs que uf.os proclamaban al desertor Fernando^ otros á las «ortes de Sevilla, otros á la re- gencia de Cádiz, otros á la petulante Oalicia que nos amenazaba con escuadrones armados; oíros á los de re- cbos eventuales de la Carlota , otros á los derechos reasumidos por nuestra gente , en cuya comparación todas las demás autoridades debian tenerse por cadu- cas , h^sta que finalmente no faltaron quienes opi- naban que ks almas de los incas debian ser evocadas de los iníiernos para que con su imperial providen- cia se estableciese la paz en las provincias de Sud- Améríca. ^ ^ Este conñieto de tan diferentes opiniones se cal- mó al fin , y vino á parar en una opinión . cual era que la A oi erica debía emanciparse usando de su de- recho ; pero este modo de opinar aunque era el mas consentaneo , y conforme á la naturaleza , y orden de ias cosas no obstante fue un seminario de odio ,^ y de querellas no solo entre los particulares, sino prin- cipahnente éntrelos mismos pueblos, cuyos dere- chos de tal modo revivieron, que desde el mas gran- de hasta/ el mi s pequeño nadie queria ceder, y todos anclaban por una federación inmoderada, y esto era en tanío extremo que cualquiera villa de cien veci- nos con la satisf acción del mondo asegu i-aba que ella íle nio-^una macera era la menor entre las principa- les^ y le atrevía á sostender su imaginada preponde- 83T rancia ó con la espada, 6 con cañones, ó con palos y piedras cuando mas no fuese. ^ Lo que llevamos referido, aunque desde lueo-o es muy poco, no obstante basta para expresar lo in- íando de nuestra tribulación en un reino tantas veces dividido y basta también para que vuestra santidad comprenda el misérrimo estado de las cosas que no- sotros mismos hemos visto, y de las que. liemos sido lina gran parte; cosas que á la verdad debemos omi- tir para dar lugar á las lágrimas, que en ocasiones suelen tener todo el peso de la voz , y de la mas vi- ra elocuencia; pero entre tales, y tantos peligros un consuelo nos quedó siempre, y una salud ooe nos robustecía, y colmaba los deseos de todos los buenos , ^ era el ver que la religión, y k fe permaneció «empre inviolada, como también que eí venerando lombre'de Jesucristo, y su vicario Fio séptimo se >ronunciaban siempre con alabanza, y que nadie « atrevió jamas á maldecirlos; nuestra tierra en «ta parte siempre fue de un labio , y de unos mis- nos dictámenes de modo que en nuestras aiicciones laniabamos como Job diciendo: si recibimos los Me-' '- es de parte de Dios, porque m hemos de recibir los tales, ^ Dios nos los dio , Dios nos los quitó sea m ombre bendito; y asi es que en los atrios del Señor en su santa casa hemos levantado siempre las ma- os al santuario diciendo : perdona Señor, perdona tu pueblo. ^ i Nuestro Illmo. obispo D. Benito de la Lúe . j ^lega hombre apasionadísimo por la Península y ^prendedor á favor de los peninsulares en el pri¿ pío de la revolución, sin haber precedido enferme- id alguna, estando en la flor de su edad, oprimido m demasiada aflicción de ánimo, y cuando era mas^ ícesario á su pueblo, en el mismo lecho donde ►rmia trocó su sueno con la muerte, porque le era Teof. ííüm. d8, ^ ^ pesada la vida al ver tantas miserias en su diócesis , sin eiicoBtrar persona que lo consolase; el obispo también de Córdoba por demasiado afecto a la i e- nÍBSüla dio un consejo precipitado al célebre gene- ral Santiago Liniers, al gobernador Concha, y á otros proceres armándolos en contra nuestra, sm 4Bas fruto que el ser vencidos por nuestras armas, y JO con cuanto dolor lo decimos! en presencia del snismo obispo fueron fusilados, pero el obispo sien- áo asi que era el mas criminal de todos reporto el emolumento de su respetable dignidad , y vivio in- cólume , pero no para deponer sino para confirmar m audacia , hasta que él mismo se castigo con el destierro huyendo sin que nadie lo persiguiese a rei- nos extraños , y abandonando á sus ovejas. El obispo de Salta siendo asi que es patrici<> tiene entre nosotros mala fama en punto de patrio- tismo y por este motivo está ausente de su silla ; el obispo de Chile está en el numero de nuestro» prisioneros, y asi es que ningún obispo preside a las provincias argentinas, y todas nuestras Iglesias son iiobernadas hasta hoy por vicarios generales. Loque siendo asi, Fadre Beatísimo, dignao^ extender la diestra de tu piedad á las riveras del| rio de la plata , y consolar en su viudez a las igle^j sias qoe carecen de pastores : la cruel y dura guer^ ra aue hemos declarado á nuestros reyes, pres- cinde'absolutamente de la religión que no se mez- cla ni se ingiere en los negocios seculares ; y cla- ro está que en la litispendencia permanece por to- do derecho expedita la autoridad pontificia para dis- pensarnos sus bienes espirituales, no sea que mientras vuestra santidad nos olvida , nosotros tambien_iios olvidemos de vuestra santidad, lo que no permita JJios. Sabemos que nuestro congreso general y quí el senado municipal de Buenos Aires ha escrito a Tuestra santidad unas cártas llenas de reverencia, y nada mas deseamos que leer una y otra vez las contestaciones de vuestra santidad colmadas de pa- ternal piedad, y benevolencia, para que nuestra gen- te que por tanto tiempo se ka visto tan degradada obre ya varonilmente , conforte su corazón , y sos- tenga al Señor, persuadiéndose que Dios corrige á los que ama complaciéndose en ellos como se com- place un padre en sus hijos verdaderos. Dios nuestro Señor é¡^c. Su. T E o F I L A N T R ó P I C o. Voy á contarle á V. un pasage para que vea prácticamente los adelantamientos de la tierra en que V. vive. _ Dias pasados nos vimos visitadas por un iiom- bron que arrastraba un sable , y tenia voto en to- da materia. , xr . • j- Se trató de los periódicos de V. e mmedia-^ tamente el hombron prorrumpió en los mayores extremos de abominación diciendo que él habla apre- ciado mucho los periódicos , y al autor de ellos , pero que ya los aborrecía de muerte tanto á ellos como al autor. Estas expresiones nos convencieron que está- bamos tratando con un quijote , y para divertir- nos un rato le preguntamos la razón , y la cau- sa de haber convertido tan prontamente su amor en ódio, y su aíicion en indignación. Entonces el militarazo respondió , y dijo que su enojo ^ yfiror se fundaba en que los periodistas ne- gaban al pueblo la cualidad de soberano , y que se- mejante blasfemia no debia tolerarse en un pueblo libre. No quisimos entrar en mas contestaciones por no incomodarnos , y porque vimos que el militar cuando mas tendría fuerza en el brazo para ma- p&jtiv k espada, pero qne ñu entendimiento em muy ©bcoro para entrar en razones con nosotras. Entre tanto quiso el diáblo que una sobrinita dijo: sémr militar, si los padres dicen que el pue- Mo m es soberano estudiado lo tendrán, y no han mas qve amdarse , y atenerse en esto como en to^ do lo demás á sus resoluciones , pues que ya sabe-* mas la leche que pueden dar los filósofos, ^La ni2a apenas lia cumplido siete anos por consiguiente poca impresión podian hacer sus pa- labras ; pero ei militar sacó la espada , y dio mil tojos y reveses al aire, y dijo que hasta la úlii^ magoia de su sangre daria por la soberania del pueblo; nosotras nos entramos corriendo al aposento , y el militar quedó dueño del campo, y con la sobe- rmia del pueblo puesia en bu©n liigar. — Dios guar- de tfec. Da. Maldito sea Juan Bautiago. Mi Sra, Da. Maldito sea Juan Santiago, Los periodistas no se matan mucho por que el pueblo sea soberano , ó deje de serlo, porque nada Ies va en eso , ni les viene ; en lo que in- culcan raucho los periodistas es en que aquel pue- blo que se postró de hinojos ante unas gauchas ahorcajadas no era ni podía ser sobemno, porque si lo imbiese sido ciertísimo es que en ese dia hubiese perdido para siempre toda su soberania, y ya Á -la hora de esta sería un pueblo destronado,. 6 deatrónizado. Tampoco es pueblo soberano el que una^ á otra vez no hace pedazos á los que lo venden , lo entregan , lo roban , y después le piden la pa- ga optando con mucha satisfacción á los empleos; tampoco es pueblo soberano el que está dividido en facciones, en partidos , en bandos que ocasionan la embidia ^ la divergencia de opiniones , y mil otras- pasiones bajas , e ledigoafe- de woa tóldéria Por ]o demás dígale V. K á ese solclaií¡zo que la soberanía del pueblo uo puede estar mas clara en Juan Santiago ^ ni mas obscura en los diez años de práctica con qm Bios nos lia castigado hasta el _ presenÍG, ^ ' ' Sírvase V. S, darle memorias al millíar y decirle de mi parte om tanto á el como á mí nos toca a%un pedazo de soberanía , y qne mnaue no luera mas que por ese interés bien libre me ve- na yo de oponerme con mi ploma soberana á m espada soberana. Dios guarde ífec. El Soberano Teqfiimirópwa. Sk. Editor del Teofilantrópico, Muy Sr. mío y mi dueño : como V, foa teni- do la generosidad de ioFÍtar con su periódico á cuan- tas quieran escribir^ me tomo k libertad de enviar- le el adjunto comunicado, para que tenga ¥. la bondad de insertarlo en dicbo interesante periódi-co,- Con este motivo tiene el honor de ofrecerse de V. afma. y S. 8. Q. S. M. B.—Um Párteme Sr. Editor del Argos - Muy Sr. mió : hasta el presente he leído io- dos sus periódicos y hasta el tercero he sido una entusiasta de ellos; por uea práctica iei^eterada, me ha ensenado la experiencii que la mayor par- te de nuestros .escritores (1) tan solo^ han sosteiii. do^u empleo, ó, por ganar algunos = -realil los pa^ do A?^ ■ f ^'S^ ^ayoi- parte dé Duesíros escrifore. F.fa hien cle-o v 4o de inifraae; yo no puedo me^os de mestav el iPayor easom^ á rrl , ; 1 de.coiíado á pesar de la advitrar-iedad y las inyectiv^ c^^^t^'l T " ^'"^ .^enemigos ; qne ha cpnt«ba¡do en ríncho^^ mlx^"^TS^l!^FT''V^ ra alioientarse, 6 para adular los gobiernos vigen- tes 6 para ven8;arse de los que habían caído ^ ó por pasiones innoyes que no §e bailan eircunscrip- tas en la esfera de ios iiombres de bien : por esto fue que al leer sus tres primeros números , y ver su imparcialidad ílii una de sus mayores encomias- tas ; psro lie retrogradado usque ad uUimnn al leer m numero cuarto : en él be visto que su pluma parcial se ha ensangrentado sin razón contra al- gunos suo-etos que si no pueden darle nociones de delicadeza y educación, ciertamente están á su ni- Tel: hablemos pues claros para que todos nos en- tiendan. = Yo dirijo mis observaciones sobre el ar- ífüulo coliseo , y las expondré con la mayor con- cisión. En dicho artículo V. inpugna la función exibida el 25 de mayo , y uno de sus tiros mor- tales es faltar á la historia: ¡Observación á la ver- dad racional 5 pero que V. un momento después la ol- vida; pues hechos que ha palpado el publico de Bue- Í30S Aires los tergiversa V. con la mayor impu- dencia! Vamos al caso.= En la función del día 26 representó el papel de criada la Señora Ugier , y algunos caballeros ( no mozos escapados del mos- trador como V. asevera con insolencia) pero que no tienen el paladar tan encallecido que prefieran los abrojos á los caramelos, no gustando ni de su locudon ni de su acción, hicieron esfuerzos para que cesase en su rol ; dicho esfuerzo, burla 6 co- mo Y. quiera llamarle, se esparció simultáneamen- te por todo el patio, y se propago con mas efer- vescencia aun en la cazuela hasta el extremo que la actriz cesando en su representación , se dirigió al público, no para darle una satisfacción como ella quiso íigurar , sino para insultarlo ; pues el públi- co que paga su dinero para ser bien servido pue- de rechazar al actor ó actriz que no desempeñe 84S bien su papel (2) ¿Como pues, mnor mío, se aTan- za á decir que algunos señores se complacían en insultan al publico , cuando todo él era qoiee bur- laba á la Sra. Ugier? ¿olo en Biieeos Aires se pue de escribir de ese modo , y solo en Buenos Aires se puede soportar también que una actriz que in- sultó al publico se retirase impunemente á su ca- sa, y. nos insiiiua que seria muy útil que el público adoptase alguna sena decorosa de deí-aprobacion y otra con que expresase el aplauso; porque ún esto no de- bemos esperar que se separe el grano de las gran- zas.= Observación brillante , á la verdad , pero que otros genios tal vea superiores al de V. lo babráia discurrido , y no lo lian podido poner en planta. En los grandes teatros europeos ^ aun á presencia de los emperadores y los reyes , el signo de aplau- so^ es el palmoteo; y el de desagrado el silvo y gri- ta; el actor 6 actriz que se halla en el primer caso da las gracias al público , y el que tiene la des- gracia de incurrir en el segundo 5 se retira, ó hu- milde respeta la voluntad general^ lo que no hizo -SU favorita = Ella es efectivamente tan propia pa- ra graciosa , que con motivo de la burla que se le hizo la otra noche , la compañía cómica la lia se- gregado y se verá en la necesidad de volver á ocu- (2) Echando menos el público, (con mucha mson) la falta de la Sra, Trirádadj «n la exibicion del Jueves T del que cerré , al arsanciar el Sr. Culebras la farscion del Domingo próximo, el público pidió dicha Sra. El actor sigoiñcó que comprendia lo que el público deseaba , pero éste rao satisfecho aun repitió sa demanda con reas calor: entonces la Sra. Antoaiaa coa ía mayor circBnspeccion y delicadeza lé hiza entender por dos repetidas veces que se harían todos los esfoerzQS posibles para que el público fuese servido. El concurso del Jueves 7 fue una tercera parte menos nu- meroso que el del DoíninfíO ; la demanda por la Sra. Trinidad , fue menor que la burla general contra la Sra. Ugier ; el público de la última r.oche , fus como delió ser, respetado; y el del Domingo insultado por una actriz in^oienls y iia editor parcial. Sr. Argos, V. hace el cuco diciendo que nombrará con sus peles y se~ Sales á 1-os que vuelvan á períupvar el órden , yo también le hago saber que casi del todo lo conocen algunos rancliachos escapados deí mostrador como V. dice , que no ee pararán en pelillos; y que por decoaíado como no saben sino med/r ,, esíaa may prontos á coníestarlo si reincide en sas insultos, midiendo á V. ó Vds. desde el co= note hasta la rabadiHs coa meaos finura que si midiesen el vestido do la aetoae.. 884 par su pakoe (3) ñr, editor del Argos es posible sea Y. tao tuerto que asegore representé regularmen- te el papel de criada mm raoger, cuya voz es bue- m solamente para niaotlar mil granaderos^ y su ac- ción únicamente excelente para eoseSar á jugar el espadoe? Vaya^ Sr. editor del Argos^ que V se ha acalorado muclio en defensa de la Sra, Ugier^ y sien- to en e! alma que en su periódico Heno por otra- parte de solides y amenidad haya insertado un ar- tículo degradante para Y. y el gran pueblo de Bue- nos Aires, Sfo yo he sido mas larga de lo que me habia Jifopuesto 5 pero el asunto lo ha exigido ^ y si Y. quiere verse iibre de mis incomodidades no dé Y. ííiargén otra vez-á qne me vea en la precisión de contestarle á Y. Uíia Por tena. Mi Sra, Da, Portena, Ya está Y. S. servida: yo supongo que en nuestro, teatro liay tropa , y autoridad . que contenga los de- sórdenes: en el teatro de Londres no bay tropa por- que el pueblo desde muchos años está enseñado á guardar moderación. En todo caso me parece á mí C|ue están demás los palos al Argos ^, pues basta qui- tarle los anteojos para que vea bien con sus cien cjos. — Dios guarde efe. El Teqfiíantrópico, P. D. Ya hubo un gacetero de los miércoles y que quiso parar la mmica, en el teatro^ yformr á las matronas á que celebrasen los triunfos del ano veinte. (3) SeguQ me han informado posteriomeate, le han obligado á la compañía cómica ía víiciva á recibir ; fies cierta esta violencia, ya se le deparará un buen recibimiento Ja primera noohe que salga la tal Sra. é herir el tímpano menos suave y asustar al mas actrrimo Protestante. Imprenta de A l v a r e z. NüM, 59. BEL DESPERTADO Teofilantrópico Místico-Político — — ^^^^^^^^^ .^^^ -4* .etíecto á las órdenes regulares podrá muy bien [oli^e^ri oá i'l'frnclL se componia de padres forasteL/ qne ó cooperaron al res- Swectal«to del 6rden , ó influyeron con actos vTsS á favor de los federales, como es publico noto"- con respecto al prov.ncia^^^^ ^ bíloTtder^lÍPXíri}^^^ pMico, y secreta á vista y paciencia de este pue- Ífa fno son cosas que á mí me han conta. do sino que han pasado por mi mismo, y ^ue i la protección del Sr. gobernador no pudo im- tocla la pi despo ado de mi celda , de H, ,. pero como veo q- J-J^ f - aesespero "° "íXSrBoTn^stntp'X, y F"*^ ¿rtecaute ahagan consistiría esperanzad* la pruüenie cautela n i, ^^^^ ^^^^^^^ ser algo: he oído a pr" ^. achacarle á I, TofS^ln tue rvTn fnvuelíos por el abrí ella ios maies eii ^^^^^ a Iqs provinciaíios , cernitiñento. 841; Pasage al caso. Cuando la revolución contra Murat se lialla- ba en Madrid un portugués que tomé partido á favor de los españoles; andaba el fidalgo con su caravina parapetándose de los pila reSj y de itis es- quinas : los españoles le decían que no tuviese míe' do ^ y el portugués respondía : naon ^ amigos^ naon he medo ^ senaon que he cautela. Mora l^í dad. Yo no digo que ios porteaos tengan miedo á los provincianos; lo que digo es que tengan cau- tela ^ porque si vuelven á descuidarse no será mi-: lagro qué volvamos á oir la ominosa, y funesta alarma mueran los porteños. Como presidente nato fui convocado ayer á la asamblea general constituyente de matronas ; tomó asiento entre la presidenta en turno , y la vice pre« sidenta procurando seguir escrupulosamente todo el ceremonial de las Seiñoras, para no hacerme nota- ble en lo mas mínimo. La Seiñora presidenta que era una Entrerriana magna dijo que " el mundo se gobernaba por la opinión , y que ia soberanía del pueblo ó ya se fun- dase en la razón, ó en la sin razón, pero á lo menos era una opinión que de tanto repetirla se tiabia he- ch(5 ya general , y que ademas era una opinión ala- güeña; que si dañaba, á lo menos dañaba dulcemen- te ^ como todas las pasiones^ y qu« esto de decirles á los pueblos que obedecerán á una ley que ellos mis' mos se impongan , es mas sabroso que el iocro , mas sustancioso que la mazamorra, mas suave que el qui- bebe , mas espeso que todos los angús , mas tieme- cito que cuanto quirquincho ha criado Dios por esos campos" prosiguiendo la presidenta en su discurso insistió en que " salga lo que saliere era de necesi- dad el admitir la soherania del pueblo en el siglo diez y nueve, y que partiendo de este principio era preciso arreglar la sóberania de las matronas tanto en lo radical , como en lo actual , tanto en lo directi- vo , como en lo ejecutivo, tanto en lo ut sic^ como en lo de hic , et nunc , para que ios dos sexos fue- ran acordes Una Señora Santafesina tomó la palabra y di- jo : muy poderosa Señora , para admitir el con- cepto de pueblo soberano se hace preciso fijar el con- cepto de esta palabra pueblo , porque á la verdad si pí)r pueblo se entiende lo que entendemos por mon» ion , es cosa fuerte el que soberanía , y montonera sean sinónimos de concepto indivisible : en toda tier- ra de garvanzos los sabios deben dar la ley ; estos sa- bios no son sino los virtuosos , y estos virtuosos por lo común componen la parte no solo miélsima^ sino que las mas veces dariamos gracias á Dios si compu- sieran lo. millonésima : ee hace pues preciso que evi- ternas el paralogismo en una materia que desde lue- go es de la mayor importancia : explíquesenos pri- mero que se entiende por pueblo , y en caso de no explicarse bien ésta palabra pro texto á nombre no solo de Santa fé, sino también' de los Abipónes, que tienen sus tolderías en el Chaco Yo también pro texto (dijo una Paraguaya) yo también protexto no mío á, iionibre de los paragoa- yos sino también á nombre de los payaguás^ bajás^ guanas, mocóbis, y demás naciones que pueblan el Chaco , esta palabra pueblo es equiVoca , y muy equívova ; y tan equívoca que á veces no siginifíea otra cosa mas que un hombre rudo, que se levanta con la suma de las cosas , y se denomina ó supremo como el peón Kamirez , 6 protector de los pueblos libres, como el salteador Artigas, ó genio como el berdugo Carrera ífec. cfec. ífec. y ni Cristo pasó de la cruz, ni yo permito que en mi presencia se nom- bre soheranía mientras no se defina lo que se entien^- de por esta palabra pnehlo'\ ^ Una Señora Moníevidiana dijo ; ^« la tal sobe- ranía del pueblo ha acabado con la Banda Orienta! en términos que solo se ha salvado de! comin incen- dio lo que se puso bajo la protección del portugués | por eso es que yo (entiéndase 1© que se entienda por la palabra pueblo) digo que todo pueblo es on me^ ñor, es un pupilo 3 y que solo el que estubiere loco podrá reconocer soberanía alguna en el pueblo"» Una Poríeña dijo entonces: ''en América, ó por esta palabra pueblo se entiende un ioium^T^emln- ium , sin distinción de clase, 6 un conjunto de dife-, rentes pueblos, que no todos son soberanos sino sola« mente aquellos que por dicha suya juntan á lo co- lombiano lo ibero puro ; y á lo americano lo hispa- no puro. Si por pueblo se entiende un iotum remlutmn sm distinción de clases, de necesidad será caer en ma- nos de \o% Biasiíos , de los Zapatas , de los peones de confianza , y de los que han acabado con todo. Pero si como es regular la cosa se mira con ór- 850' deí analítico veremos que nuestro iodo se compone lo primero de Indios bárbaros, é inciviles, lo segun- do de Indios civilizados , io tercero de mesti:&os, lo " cuarto de negros bozales esclavos , lo quinto de ne- m-os bozales libres , lo sexto de negros criollos es- clavos , lo séptimo de negros criollos libres , lo oc- tavo de pardos esclavos , lo nono de pardos libres , lo décimo de españoles europeos , lo undécimo de ingleses , lo duodécimo de portugueses , lo décimo tercio de franceses , lo décimo cuarto de hispano- americanos , é ibero-colombianos , los cuales siendo asi oue no pueden verse ni pintados , son los únicos, los ¿nieos, los únicos que ban heredado la soberanía, no de los españoles , porque ningunos se muestran mas encarnizados que ellos contra los antiguos despon tas ; y entonces ¿de quien han heredado la soberanía? la han heredado de los libros de Juan Santiago, como si los indios, los negros, los pardos, y los europeos no pudieran leer á Juan Santiago para ser tan soberanos en pintura ni mas, ni menos que como los pinta á todos J uan Santiago Aqui fue cuando la entreriana magna empezó á dar Qaiiipaniilazos para que callase la portena; y levantándose de su asiento dijo : mueran las por- tenas! la soberanía está en el pneblo para que go- ce , y disfrute de ella el primero que sorprenda ai pueblo , ó con la industria , ó con los nidos , ó con las logias, ó con las fantasmagorias , asi como una manzana que está en la mano de un nino es del pri-^ mero que engaña al niño, y se la qmla; mi espo- so Francisco María el supremo de Entrenos de peón de confiama ascendió á soberano magno , y y a iba como Maoma tomando cuerpo, sino hubiera sido que La Madrid Lope- . y Aréhalo lo inierum- pieron en sus conquistas . La disputa iba íoiiiando tanto cuerpo que siie vi precisado á pedir la voz , y con toda la humil- dad que me fue posible dije : "muy poderosa seño- ra ; la soberanía no puede estar mas expresa de lo que está en la Escritura Simia, y yo suplico en- carecidamente á vuestra alteza se sirva hacer traer el primer libro del génesis para fijarnos en una materia que desde luego es de la mayor iroportan- cia 5 y que mientras no se fije hará en el linage hu- mano mas darlo que toda la artillería...." Trajeron inmediatamente el libro de génesis , y habiendo lei=^ do en alta voz el capítulo tercero donde está la pre- varicación de nuestros primeros padres , luego que llegué al verso diez y seis reclamé la atención . y seguí leyendo muy pausadaraeote lo que sigue; 3Iu- lieri quoque díxíi : mulUpUcabo ^rmntnas iuas 5 ei conceptus ims; m dolor e partes fiUos^ ei suh viri po- téstate eris , ei ipse dommaUínr tm. A la mnger también le dijo : yo multiplicaré tus miserias . y tus par las; con dolor par irá íí .hijos; estarás bajo ¡a potes- tad del varón, y él te dominará, "Aplico encare- cidamente á V. x\. que medite con detención estas divinas palabras , y no podrá menos que advertir ea ellas el génesis , u origen de toda potestad , de toda soberanía, y al mismo tiempo advertirá que sin ma- trimonio no hay potestad , no hay soberanía : la po- testad , la soberanía nace del hombre , y de la mu» ger juntos en matrimonio , los solteros , y las solte- ras es gente suelta , á quien Dios nada nada le ha dicho , nada , nada le ha confiado , y asi como las solteras non ninas- siempre , aunque kayasi cumplido «o2 • los cien años, asi también los solteros nada deben ser ims que unos edoeiiidos, que á proporción de Jos años irán coDsuíimndo k carrera de su degradación. Ahora pues , si por derecho divino la potestad , 3^ la soberanía está en la paternidad , y si este divi- do mandato es tan confoi me á la naturaleza entre- guémonos sin re>^erva á los padres de familia como depositarios de la soberanía activa , y todos aquellos en quienes no hay paternidad, ténganse como hijos de las madres , y estén bajo la potestad de los varo- res como hombres que son mugeres , y á quienes no puede convenir otra soberanía que la pasiva bajo los auspicios de las madres , á quienes deben estar suje- tos con sujeción inmediata Con esta arenga se aquietó un poco la Entre- riana magna, y pidiendo una Paraguaya la palabra dijo : muy poderosa Señora; yo pido que esta ma- teria se vuelva á tratar otra vez partiendo de los principios del Teoíilantrópico, que me parecen muy sólidos , y lo cierto es que en toda esta sala de las quinientas no hay una sola Señora que no sea ma- dre ¿ni cuando jamás hubiéramos consentido el que una soltera pisase nuestros umbrales? luego las ma- tronas sin haber leído el génesis lo hemos observado por instinto , y este es un motivo el mas poderoso para que no nos sea dificultoso el dar la última san- ción á la intrincada doctrina de la soberanía; y aun- que los varones renieguen haremos que triunfe la verdad , y ellos quedarán abochornados al ver cuan- to se han desviado de la naturaleza por eí prurito de filosofar capitolinamente: vayan al demonio los muy palanganas, y sepan que fuelius est obedire Deo quam hominihus : es verdad que Dios nos sujetó á 8^S nuestros varones ; pero esa sujeción tiene sus tér- minos prefijados en la misma Escritura de la ver- dad , de modo que cuando los varones se separan de ella por discurrir arbitrariamente la misma Es- critura santa nos da derecho para tenerlos por unos votarates/' Todas las señoras por aclamación aprobaron el parecer de la paraguaya ; señalaron dia para tra- tar con toda seriedad este asueto , y la entrerria- no magna dijo " muy poderosa señora ^ acabo de conocer que mi marido Francisco María Ramírez- es animal encuerpo, y alma ^ y que ^ todos los de adentro . y de afuera no saben de la misa la media^ porque son unos timantes ; al Teofilaotropico me atengo; viva el. místico político" la barra se deslia- cia en aclamaciones , y por mas d© eo cuarto de lio-- ra no se oia mas que / viva la religión ! vivan la& máximas religiosas ! Canadá de Escovar y junio 10 cíe 1821. Mi apreciadísimo P. Castañeda : acaba de lle- gar mi peón José Maria de la guerra con los mon- toneros ^ quienes lo han tenido al dicho José Ma- ria prisionero tres dias^ y me cuenta que hablan mucho de V. P. Yo no sé porque dicen que se las ha de pagar , particularmente el general , y á proporción los oficiales, y que para eso traian todos sus papeles. También dice dicho peón que entre otros disparates que hablao les preguntaban á los prisioneros que dijesen que motivo tenia Bue- nos Aires para oponérseles , y qiie extrañaban que Bo se les pf.sa^en iodos; .pero que. venían y venga^; Teof, nvm. 59, 8^4 rian los agravios lieclios al segundo tercio , y esa sangre derramada &c. Mi Padre , esto me parece frustrado por aho- ra: porque luego de esta conversación sucedió que, fueron destrozados; pero no por eso me parece en vano el participar á V. P. las ausencias que ha- cen esos hombres de Y. P. no porque ahora ha- ya peligro , sino porque nosotros la gente del cam- po somos medios incrédulos (no siendo contra Dios) y también ya estamos acosados de bonanzas, y ímmbien después de ellas veo que vienen y nos de- jan sin caballos, sin vacas y sin cuanto tenemos, €oe que siempre estamos temblando , aun cuando digan bonanza. Con que atienda lo que dicen de V. P. mi- re que y. P. me parece que es mas incrédulo que Mosoíros pues de nada se le da cuidado , ni á na- die le tiene miedo : no sea asi; puede haber fer- mento , no sea tan desalmado. Yo no soy capaz de dar consejo á V. P; pero el mucho afecto que le tengo, y su natu- ral dócil me animan á que le hable con franque- za su afectísimo Antonio Beltera. Amigo D, Antonio Beliera, Cuando yo empecé á escribir hice las cuentas del perdido, y créame, amigo, que yo por no ver á mi patria perdida deseo , y quiero perderme antes que ella se pierda. Todos los dias por no decir todos los momentos me ofrezco en sacrificio por mi patria ; siendo como soy viejo , poca vida rae quitarán lo» anarquistas, y con ella daré satisfacción á Dios , y tambiea á los '^ue hubiere agraviado con mis escritos. A^Tadezco como debo sns. consejos , j no Imj luda qof los seguiría sino estuviese de por medio el nterés de una patria^ que está en peligro de engau- )harse , encliaciiacarse , y eodemoniarse. Amigo : los padres no estamos devalde en este nundo ; hablamos de puro amor , y Dios es el que la incremento á nuestras palabras cuando llega á ipiadarse de los pueblos ; de esto vivo yo tanto mas isperanzado cuanto mas desesperado está en lo hn- nano nuestro remedio. Dios guarde ácc. Fr, Francisco Castañeda. Sr. Teofilantrópico. Cuando el rumor popular nos instruyó^ que Y. n el número 6S hablaba de la cómica Trinidad íuevara ^ mandó nuestra presidenta juntar los in« lividiios que componen la sala de las quinientas , lara leer en ella el recomendable nuiiiero indíca- lo. Confieso á Y. Sr. Misíicopolítico ^ que no- ptras aguardábamos^ que Y. en las notas que pu- iera al comunicado relativo á la Trinidad Gueva- a hiriese la verdadera causa , que produjo en la loche del 26 de mayo en el coliseo la burla^ mon- Qnera , ó incivilidad de algunos mozalvetes contra a Sra. ügier. Había en aquella placentera no- he matronas muy respetables por m educación astruccion^ y gusto, qu© fueron testigos de todos os acontecimientos teatrales ; y aunque la autora el comunicado dice, que la montonera de los mo- al vetes se patentizó con efervescencia entre las ma^ roñas de la cazuela, la presidenta me manda ase- ure á Y. que por votación uniforme se ha decía'» ado en aquella reunión la falsedad de una atribu* ion no menos degradante^ que injuriosa. * Son las matronas (por poco favcí que se le» rieras que los <3is€Ípulos de Volney, VoUaire, Mi- rabaud, y Citador; y á su juicio les sirve siem- pre de base la educación , el pundonor y la vir- ind. Para pesar el mérito de la Sra. tJgier te- nían presente que era una actriz moderna , y que cuando su desempeño no hubiera correspondido a la pública espectacion, la prudencfe, tan píx)pia de las matronas, les hubiera inspirado «n disimu- lo ditrno de su circunspección y graveuad. So ha sido, no, Sr. Místicopoiiíico, la po- ca aptitud de la Sra. Ugier para cómica , quien promovió la montonera que se ventila. gran- de partido, que en calidad de muger tiene la hra» Trinidad Guevara entre los sectarios del materia- lismo , ha sido quien la ha elevado^ segunda vez » las tablas con depresión del decoro debido a la isra. ügier, para perpetuar desde allí la ilusión, y los encantos mugeriies con que esta fantasmagóri- ca deslumbra y aturde á sus devotos «ensuaks. No se persuada V. por esto, Sr. Misticopc lítico, que la respetable asamblea de las quimen- tas desea que contraeste motivo tan ^iminal hu- bií-ra y. reproducido las feroces leyes de un Alón- so XI y Felipe II ; 6 las que Braco escribió con sangre , y exterminio para la extinción de tamaños males. La asamblea sabe compadecer las flaque- zas de los míseros mortales, y sus desvarios la inclinan mas á la compasión que al castigo, e-^ua» babra por escode desentenderse de los grandes tna les que padece este público, á consecuencia de la desenvoltura de la cómica Trinidad huevara? Todas las íiacioiííes aun las mas civilizadas ñau tenido mugeres prostituidas , y sabemos que est.e in- fame comercio en algüoas'de ellas llegó á elevarse, hasta liacer un precepto de religión. Las sacerdo- • tisas de Venus ofreciari diai4aiiieBte á esta diosa un sacriñcio análogo á su eiiito. La sagrada Biblia ros- enseña qne los judíos téniaii sus meFetnces ; j U iiisto>ía de los romanos eos pone por deiaaíe losóla- paliares , 6 casas donde se extieguia la sed rakosa, de la sexualidad. Mas si registramos los eodigos de estas misoias oaeioiies , eiicoatraréinos , que no, se miraba con indiferéiicia la liviandad mugerii. cuaíido ella se atrevía á perturvar la paz de las la^ milias 6 á maiiciiar'eii im momeHto ae ilaf|ii6za si santuario del tálamo Bopciai Nosotras leemos eii efecto que los roms r ' meo'os, y aun las ilaciones mas salvajes qk- - a de su sociedad á las loogeres que ieteníiwae- liev.^.r por los lug?.res públicos al vicio en manera deirm^ fo: o qoe se exiorzabaii á excitar con; sus adornos feineiiiles deseos que no teniaii , placer-es en los qy: 13 su embrutecimiento no obtenia la menor parte. Ijs Trinidad Guevara es una loiiger , que por su i- ,minar conducta en esta materia lia excitado ^conik a sí el odio de todas las iiuitronas, la execración de íoü¿ii ' sus semejantes. Su impavidez la arroja liasta pre- .sentarse en las tablas con el retrato al cuello de uñs desús aturdidos arnasios , que desatendiendo _ ios sí.» grados deberes de su legítima esposa, y familia , Vi-. ye con esta cómica de una manera harto humnUme. Ojalá , Sr. Teofibntrópico , los desórdenes la cómica Huevara no se liubieran lleclio tan ^^tr-ns- cendentales , y perjudiciales á muclias de las iami- lias que componen este noble vecindario. ^ Pero noso- tras sabemos que-existesi no pocas casas llorando uims 8(58 el extravio de sus hijos : otras las ruinas de sus cau- dales ; otras ocupadas continuamente en la extin- ción de la pestilencial, y mortífera lúe venérea que les ha introducido para acibarar sus mas inocentes, j ápetecidos placeres. Contra esta Ana Bolena montevideana desea la honerable asaniblea de las quinientas , que V. ejer- cite los rasgos místicos-políticos de su pluma , para que esta amable sociedad se vea libre de una cloa- ca de vicios 5 é ínmundiGias. Nosotras tfenemos un derecho para exijirlo de V.; j V. lo tiene para re- clamarlo de! gobierno, cuya primera obligación es la conservación de eíe pueblo. Salus popuU supre- ma lex esto. Todo lo que participo á V. en cumplimiento de lo que se me ha ordenado. Dios guarde á V. ■aiQiichos anos. Buenos Aires y Junio 16 de 1821. Líi secretaria, — Señor Despertador Teofilantrópico^ islisííco-político. ^Fasage Horrendo. Murió de repente un europeo español dejan- ■^o un cauda! de trescientos treinta y sieíe mil pesos, y ademas un hijo único natural de Buenos Aires , y muy querido de su difunto padre : el ayo de es- te joven fue un europeo , á quien la patria le ha abonado seis mil pesos por el trabajo que tuvo en la educación de su pupilo. (*) Ekíe carta es apócrifa , poi-qiie yo soy presidente nato , y no he sido convocádo para semejante asamblea . ni la asamblea da jamas contra las personas privadas aunque sobre nuestras cabezas iiag:an el barro que hicieren; por eso soy de parecer que la tai carta se íengá por nula, y de niugun valor, hasta que oe haga» Jas pesquisas correspondientes.- sm Fregmto ¿y al hijo que le toca? nada, ó cimii» do mas diez mil pesos de pura gracia; ¿por que? porque según las leyes españolas los padres no tie« mn obligación de alimentar á todos los liijos^ aun- que en la realidad sean hijos de sus entrañas. Convengo yo desde luego en k justicia de esa ley tan injusta, y dado, que el europeo lio. pueda ser obligado por las leyes godas á declarar por lie-- redero á su hijo único , dado también qu,e no se k pueda obligar á .. darle alimente© á sii hijo úaico : pregunto ¿las leyes patrias, y los principios libe^ rales de nuestro- sistema liberal no obligarán \ á ía patria á que- parta la herencia en cualidad de ma» dre, y en cualidad de hermana coa un patricio que no solo es hijo suyo sino también hermano? máe§- trese una ley que absuelva, á esta- madre de partir k herencia con un hijo,, que en realidad de yer- dad es mas hijo del godo, y por consiguiente mm heredero deL godo que la patria misma. ; Ha Señor ! ¿ cuando dejaremos de ser godos y peores aun que los godos 1 ¡ hasta cuando despre ' ciaremos nuestra propia sangre contra el consejo del sabio que dice sanguinem iuum ne despiciasl Pasage mucho mas horrendo. El ayo de nuestro joven es un europeo, y ape- nas abrió la boca diciendo que habia servido de ayo al porteiSo hijo del godo , en el momento le tapa- ron la boca con seis mil pesos, pero el hijo del go- do , el hijo único, el hijo querido, el portenito apreciable D. Rafael Aguirre ha gastado su pobre- za ha vendido sus alajas , sus criados <&c, y anda pidiendo limosna en pretensión de sus alimentos, y el nscal dice que de pura gracia. 4 niucbo dar se le pudieran dar diez mil pesos al heredero áe trescientos treinta y siete mil : si esto se hiciera en el Enfre- ríos, dijéramos que eran cosas de eBtrevvmno-magnos; pero en Buenos Ayres- y con un porteiño patriota, de juiciosa comportacion, y de esperánsas ; ha Se- ñor ! tace lmgnG....Wfyfé áQ callar mientras ios fo- rasteros nos den la vo2 3 y dispongan de nuestras suertes , y fortunas. €h A N S A S A P A E'T B. Rafael Ao^-.iirre aun ©uando no fuese hijo . «atural sino adopti-vo de B. Maeuel Aguirre seria heredero forzoso de todos sus bienes: ei finado D. Manuel lo crió desde muy pequeño, lo educó con el esmero de 11 :ü padre el mas amoroso, declaró ade- .jriias que realmente era su liijo: el ^derecho natu- '''ral, ei canónico^ y aun el derecho civil de muchos reinos lo declaran por hereibro abintestato^; y ¿se- rá posiMe que para con la patria mas ha de valer una leféscura de Toro, (-) una ley notoriamente tiránica , que la ley natural, el derecho canónico , y la pracúca de todos los reinos cuando se trata de desnudar á un porteño para regalar seis mil pe- sos á un godo, y prorrumpir en otras francache- las que no expreso porque se me está cayendo la cara de vergüenza? CGniinuará (*) Esta iey do Toro . sino íubiera irnos cuernos tan agudos di- ría yo que era ley de Tigre j iey verdaderamente herodiana ; que de- giieiia inoceníes ¡ iÁfFRENTA DE Alü^ A^®^;. NüM. 60. DEL DESPER-TADOR Teofilantropico Místíco-Folítíco. ^^^^^^^^^^^^^^^.^ — ^^^^^^^^^^^^^^^^^ Buenos Aires Sábado 14 de Julio de 1821. Ayer fui llamado á la sala de las quinieRtas, y por mas que me apresuré , ya las señoras ha- bían leído el proyecto de D. Sebastian Leaica in- serto en la gaceta de los miércoles número 44 contra la caja nacional^ la exposición de D. Do- mingo Robredo , y la del Sr. Wilde ; á mi en- trada las matronas suspendieron la lectura del su- plemento de Wilde ^ y de todo lo que aglomera el Argos en su numero quinto ; se pusieron en pie las matronas, y á pesar de las instan ciasf que yo les hacia para que evitasen la incomodidad, no qui- sieron tomar asiento hasta que yo lo tomé en me- dio de la presidenta , y vice-presidenta. La señora secretaría quiso empezar de nue- vo la lectura , y yo dige que ^^ya estaba entera- do en los antecedentes, que su alteza nada inno- vase y que economizando lo posible los comedí* mientos relativos á mi persona siguiese tratando los puntos de economía en que la asamblea estaba tan ocupada.^' Inmediatamente siguió la secretaria leyendo fil suplemento , las protestas del Argos, y ei co« 8T2 munií^ado de D. Sebasfkn^ primer autor de las dis- putas que se h-iíi origiijado sobre Ja caja nacio- nal , aunque el Sr. de Robledo asegura que D. Sebastian como buen porteoo no ha hecho mas que seguir el infíujo de ike, '* La presidenta era una matrona argentina lle- na de fuego , y animada da imponderable ener- gía. Esta señora concluida la lectura dijo " ; Por cierto , es fuerte rigor que los porteños han de ser el juguete de los forasteros , y que siendo sin disputa los de mas carácter, y de 'mas firmeza en la Amé-' rica del Sud, se hayan resuelto ya á recibir la voz y la vacuna del primero que se les presente alar- mándolos á quemar sus esperanzas! ¿es posible que todo lo hemos de destruir sin mas razón que por- que los forasteros nos ofrecen pitos, y fiautas , y bienes infinitos? la caja nacional está desfondada ¡válgame Dios! mas fácil es ponerle fondo quecos» tear en estas circunstancias otra caja nueva t el' con» greso y el gobierno sacaron dinero de la caja ; vál- game Dios! pues con reponerlo, ó con no sacarlo otra vez está compuesto" en esto saco un paiáue- lo blanco para empapar en él las lágrimas que corrían por sus mejiDas* Una santafesina pidiendo la palabra dijo : muy poderosa señora t "la docilidad de los porteños es efecto de la generosidad consiguiente á unos hom- bres que recien empiezan , 6 quizá no han empe- zado aun á ser animados por el espíritu de pro- vincia ; de aqui proviene que desde la gaceta has- ta la sal > y el agua todo les^ ha de venir por ma- po de lo, forasteros que se comWan á catequlal los (b.en lo sabe Dios que «o lo digo por agrá- Tiarlos) pero yo soy de parecer que se ha de pa- ?ar un siglo largo para que los porteños sean co- mo deben ser descolgadas." Una señora de Chascomus dijo "yo no ten.r-, flema para esperar un siglo, y para dar en tier- ra con la teoría de Wilde me sobran cinco toinu- tos y manos á la obra: la asequibiüdad de todo establecnnenfo es en razón lo primero del crédi- to de su autor: lo segundo de la fe, y subisten- Oia del gobierno q„e lo protege: lo tercero de ¡a isonja que ofrece: pero el que nos ha parido Wilde lo reconocería un gobierno provincial instable, y sujeto a los accidentes miamos, á quienes debe su ÍXistencm, y destructor de un establecimienfo da Was respetable origen: lo segundo interesaría con un j,rem,o mezquino aun cotejado con el que acos- «moraba el comercio en la época mas abundan- te de efectiro; y últimamente reconocería por au- tor al Sr. Wilde que á pesar de su hombria d« •«en , y conocimientos ha quebrado en la lotería ea comedia, y en cuanto ha querido sugerirno,. jun- fWdo 1. teoria con la práctica, 6 siendo él mi., fno el ejecutor de sus proyectos." 3«e Mr Wilde supone que el gobierno provincial autorizado á la extinción de la caja nacioBaJ "t"''."'''' ''^ del m^^m que hicieron los federales en nn rapio de ..uu,, . yo digo que si los federales en el rap-. tfde locura respetaron la «ja nacional ma, lo^ eos serian los que la extinguiesen en un intérva- lo lucido." ,r-ír-l 1 Una conejera dijo "El proyecto de VVildese. ría una arma en manos de los anarquistas la mas poderosa para dar en tierra con el actual gobierno: ,i instante seria claniorosamente demandado el Sr. gobernador ante el pueblo soberano por la aro;- tariedad de haber destruido &c. &c. &c. sena tam- bien acusado de impolítica por haber estimado en mas la economía de tres mil pesos mensuales ea contraste con la acquiescencia de doscientas .ami- ¡ias acreedoras á la caja, y qae ssnan otros tan- tos devotos del gobierno, capaces por su numero de hacer su opinión, y por sus fortunas y con- fianza auxiliarlo en sus conflictos, mas a Ha de lo que perjudican á los ojos de Mr. VV.lde: final- ¿ente los amantes del desórden suscitarían com- piicadisimos pleitos por la desaparición de la caja. T oor las permutas sucedidas en el intermedio; pr«. L^to ahora ¿nuestro gobierno recien instituido se via superior á tan lastimera escena? diga VV.ld, lo que quiera, pero yo digo que esta arma bie, .«anejada seria sola suficiente para ponernos e, manos de Ramirez." Una señora de S. Isidro dijo: muy podero «a señora "yo no quiero mas luz en esta mater. que la que me suministra aquel adagio que di llre «« huevo pone la gallina; y aun soy de p recer que Sud América no necesita mas que de t^udagio para que no se la Ibven los diablos, los forasteros on k decada venidera ; parecerá para- doja pero lejos de opinar con VVilde qoe la ca» ja, nacional relaje sus compromisos, soy de opi- nión que puede redioiir á sus accionistas con lio- cor ; y aun adquirir medio millón de pesos libres para el gobierno, en la mitad de los catorce y me- dio años que pide VVilde para esta operación. Para hacer efectivo este cálculo pediria. Mr», VVilde la importancia del pais , y acaso la. admi- nistración para poner de acuerdo la prácUoa cmi la especulativa que es lo que siempre procuran eixBue- DOS Aires los provincianos , los federales-.,., los aspi- rantes , y los que no pueden ser ,,sia:.dssliacernos Iñ. cara ; pero como yo soy portena; me^- feasta mi- amor- para comprender" que existiendo' los lionrados patri- ' cios que administran la caja nacional, pudiera muy bien efectuarse' mi proyecto con solo el sencillo arbi- trio de aplicar al descnento los fondos de la caja, auxi- liados con el ramo de papel sellado que comprase la caja al producido del dia, con la satisfacción de que en breve lo baria producir á satisfacción del píiblico. Una Señora de la punta de San Fernando pi- dió entonces la palabra, y dijo: '^muy poderosa Bm. La matrona de San Isidro apoyada en su adagio co- mo en un texto expreso de la economía que nos fal- ta, ha dado en el qnld de la dificultad , y yo soy da opinión que cuando en Buenos Ayres se trate de dar acabamiento á cualquier institución concurramos las matronas á la plaza con nuestros hijos, y en alta voi repitamos por el espacio de media hora el adagio á% , Siaa Isidro «í?6re un huevo pone la gallim*' v^uttoa muy lorosa soltó Ja risa, y en un tono jovial dijo: ''núes- tras cosas son cosas de reir , y cosas de llorar , y a« quiza será en todas partes , por eso no hay que afli- girnos , sino antes bien aguardar que Dios mejo- re sus horas entregándonos en esto como en todo lo demás en los brazos de la divina providencia^' Sigoió después el cuarto intermedio , y me supli- «aron las congresales que arreglándome á ios prin^ cipios de la sanora de S. Isidro hiciese una demos- tración palpable del proyecto , bajo las suposicio- Jies que yo tuviese por conveniente. En el rato intermedio de descanso estuvieron las señoras para oiJas, porque no se enforecian con- tm los varones como otras veces, sino que to- do lo atribuian al espíritu vertiginoso que como reliquia del aSo veinte permanecía auu hacien- do estragos; la^ matronas francesas, inglesas , ale- manas, polacas, rusas «fec. nos consolaban dicien- do que esto , y mucho mas habia sucedido en to- ^os ios paises del mundo; pero que las matronas lo ÍTiabian compuesto todo á la cor ía ó la larga, por- que los varones tarde ó temprano se rinden , y dan logar á la civilización que consiste en el respeto y estimación debida al bello sexo. En esto dió la hora, y habiéndonos reunido to- me la voz, y dije: "muy poderosa Señora yo pu- diera hacer ahora inumerabJes suposiciones todas rerisímiles, todas practicables, pero por la breve- dad no haré mas que unas cuantas que podran ser- vir de veihí^ratia, 6 de ejemplar á otras muchas gtT qne Ocurren espontáneamente á los qne piensan sin interés personal , y solo arrevaiados del interés pú- blico. " ^ La primera suposición es, que síendde patente ol gobierno el resultado del plan de la Sra. de San Isidro, no le será tampoco insoportable desprender- se de sos entradas en la aduana de ocho mil pesos mensuales en cuenta de pago á la caja hasta cu- orirla. La segunda suposición es, que no ofrezca incon- remente que la caja descuente letras seguras ai una íor ciento, conforme al uso antiguo de ¡a. admna, í según es casi general en o.tros paises.. La tercera suposición es , que por el inismo> •rden sea permitido á la caja apreciar s„ garantía n un medio por ciento. La cuarta suposición es, que el gobierno ceda la caja el papel sellado bajo el producto anual ue le rinde de presente. La quinta suposición es, que Jas letras, ó gal wtias de la caja giren indispensablemente se..un i valor en el papel sellado que previene la ley La sexta suposición es que el tribunal del con- dado auxiliado del necesario poder aplique rigoro^ >mente la ordenanza á los inexactos á fin deque ) sufra la caja en su giro el perjuicio, y parálisis >e por desgracia padece hoy el comercio del pais. Hechas estas suposiciones sale sin vioJencia la* juieute 8T9 La presidenta me dio las gracias ^ é iiíoiediata- snente se nombró una comisión de puras por tenas para que contuviesen á los porteños en el afán de deshacerlo todo; esta comisión es permanente^ y está muy especialmente encargada de convocar á la pla- 2a á todo el bello sexo cada, y cuando los porteños quieran deshacer , ó trastornar algo de lo poco , j bueno que tenemos. Sr, Argos de Buenos Ayreso V. en su número 8 ha admitido un comumcacfo. y cojatestando á los demás puntos^ no satisface en manera alguna al cargo lleno de bufonada que le hace \m protestante, diciendo que allá en las ca- tedrales de Londres se sepultan los católicos a! lado de los protestantes^ conforme lo dicta k humildad cristiana ^ y que nosotros reusamos e! que los ca- dáveres de ios hereges tengan el honor de podrir- le en compania con los nainm¡es,,......j\ue solo al cabo de once anos se les ha conveñiá^ á los pro» testantes el privilegio de comprar sepnl toras para ellos." Este resvalon de V. acredita que ciiando Yo admitió el remitido se vela libre ya de los seis p^» riodistas, que no dejaban pasar sin castigo semejan- tes niiaerias : en el mismo número, Y. ge desata por primera vez , y dá un lanzazo á los seis muertos diciendo : " pero entremeterse en lo interior de la -casa de la Trinidad Ladrón de Guevara....es ¡icen- T£0£IL. NüM. 60 eíaqne naHe puede jnsÜJlcarh s y ¿quien podrá justificar la Ucencia y desvergüenza de que un prd- testante ridiculize nuestra litúrgia , y atribuya á feJta de humildad cristiana el no hacer partícipei de nuestros ritos 3 ni en la vida, ni en la muerte á los que tan voluntaria como culpablemente se se^ pararon de nuestra iglesia? Miente el Sr. protestante cuando dice que lo» católicos que habitan entre los hereges admiten en sus enterratorios á los sectarios ; lea por vida suya las cartas de la emperatriz Catalina escritas á Voltaire, y en una de ellas verá que la emperatriz con todo so poder, y amenazas no pudo conseguir que los padres Franciscaoos diesen sepultura en su iglesia á un protestante ; luego los católicos tanto en Ru- sia como en Buenos Aires sabemos que no tenemos suerte , ni parte con los hereges; porque el que no cree, ya ha sido juzgado antes que le llegue el juicio del SeEor : qui non creditjam judtcatm esL Resulta pues, amigo, que V. es tuerto como se lo he dicho muchas veces , y por eso no ve de uii lado las consecuencias fatales que pueden seguirse de r.o responder á una que á V. le parecerá niñeria; resulta inmhicn que el gobierno por una parte , el SeSor provisor por otra, y yo por otra debemos con un tirabuzón sacarle de los cien ojos los que fueren infieles , para que no le queden mas ojos que el de la fe , y el del zelo por la conservación de nuestras relÍ2;i»s^s instituciones. ^ Sírvase V. decirle al Sr. protestante que el eo- sm terrarse enJLondres los católicos con los protestantes^ proviene de qu« lo» católicos ho forman cuerpo , m son reconocidos por la nación como tales , ni tienen por consiguiente enterratorio, ni pueden disponer de sus cadríveres , sino que la nación dispone d@ ellos , y á todos los entierra bajo el rito protestan- te ; pero concédaseles enterratorio , y rito público , y entonces cúentennos el cuento de que los católicos admiten á su lado á los cadáveres protestantes; su- cederia entonces en Inglaterra lo que sucede en Ir- landa , en Rusia , y en todas partes donde los cató- licos tienen libertad para el ejercicio páblico de su religión. Dios guarde «fe- El Teofilanir épico. República en pequeño* Observemos á uña familia , y en ella veremos el dechado perfecto de un pueblo , de un reino 5 do un estado , de una república : el padre es el autor el juez , el bienhechor , el vengador , y un protector s el padre aun antes de tener hijos está ya conde- corado con los derechos de patriarca , de duque ^ de rey , y de legislador de su posteridad , y por la na- turaleza se ve investido de autoridad para disponer con el tiempo del pueblo que llegare á nacer de éh claro está pues que á este soberano no le ha he- cho su pueblo , sino que antes bien él es el que va á ser autor de su pueblo para tener autoridad sobre él como cabeza que es de la familia^ Si el padre es lá cahexa , k madrea cm jastfrf * sima propiedad es el corazón de la familia ; el iQombre tierno de madre se lo da el sentimiento , y es el nombre seníimentai que le conviene por la réaiidacl de sus oficiosísimas funciones. La ma*' dre está en el centro como el c&ra^n ftdcó , y ctf ella vienen á terminar todos los afectos» Como 4 compañera querida le címfia el padre todos sus hi» jos hasta que llegan á estado de poderle seguir: ¡con que ternera corresponde la madre a esta prueba de conñaoza!..,. Hasta que llegan á formarse , ell» es la qne los conduce, la que los mantiene, y' iilimenta con su misma sustancia; la que les da leclie cuando lian nacido, la que los abriga en su seno ; y la que los protege aun contra los rigores del padre ; cualesquiera que sean las funciones del gefe, y de los síib lítos , ellos la rodean por incli- nación dsspuGí^ de sus trabajos. .. quitad la madre de una familia , y podéis decir que la arrancáis el corazón ; si ella llega á morir , en vano el pa* ir'e ba de bus Dar Otra midre para sus hijos. Si la madre es el corazón dé la familia , el pa^ í^e, cóíino dije antes, és lá cabeza, y por eso es que coando la naturaleáa dio á la madre ese airé de á'<ñzum qíie aíme : fijó en el padre aquella ap- titud ele inagestaá , que proteje , y ese airé de fie- reza que espanta á ios enemigos : cuando el padre di, el ffritd de ia guerra hierve en las Tenas de to- dos la sangre paterna, y se comunica á todos lo» corazones un fuego liiarcial.,.. Se marcha, se combate^ 8SS^ se inmfn bajó las órílenes del padre ^ para ir á «ie- poner después en el seno de la macíre los, despojos, del enemigo. Cuando éi.padre^^ áñ \& seudl para marchar to- do se conmueve 5 y donde quiera que llega á fijarse todo se contiene, y esa es la patria : si la madre lia dejado usurpar la autoridad; una mirada del pír^fm basta para hacer que entre todo en el ordeHo Es pues el nombre- de padre el título ims. au-- gusto-, -pero al mismo tiempo es ei mergos respe- tado en nuestros días, por los padres mismos ^ que solo quieren ser amíg-OÑ de ms.hijm ; no es cosa e§« ta que me han contado , sino que yo mismo con asombro mas de una ve:a la he , visto , y la he pal- pado en varios padres^ qus; se liacen llamar amigos por sus hijos , y también se hacen Mear para se- guir en esto, como en todo, lo demás los priacipios del filósofo de-.-Ginebni, ó: del gran caballo Juan Santiago, Pero digan lo que dijereíi los filósofos' aturdi- dos'; e\ nombre pcidre es el mas re?.petuo§o , el mas venerable de todos' los nombres, porque es el óaico nombre- que coBiiene: eá si- todas las ideas de au-^ toridad , de poder , de hond&d , de sühidnria , y de providenoia, y es en ¡coo-^ pendió el cuadro de' todos los atributos del ^er sbpremo. Ohsemaciones ' Bobte' hk Teiñ^úB ■fjue miecedeu. En la -década -'anterior por ^gmir á lean San- 884 tiago 5 y á los demás revolacionarios de la Francia liemos mirado con desprecio la palabra padre, y cre- yendo que nuestros gobernantes deribaban su auto- ridad del pueblo soberano, lo;» hemos mirado como á unos amigos , como á unos iguales , y por eso los hemos cogoteado cada , y cuando se nos ha puesto en la cabeza ¿ por que ? por que cuando caía un go- bernante no caia el padre de la gran familia , si- no un amigó , ó un igual nuestro , que ya nos in- comodaba 5 ó excitaba con razón , ó sin ella núes-; tros resentimientos 5 y recelos. Al contrario en Inglaterra, y en Francia, á pesar de que la falsa filosofía todo lo había mina- do 5 no obstante cuando la mano p?irricida cortó la cabeza de Carlos primero , y la de Luis dieciseis s© estremeció todo el cuerpo de la nación , y en el mo-f niento que se dió el golpe fatal , sintió todo el pue- blo que se le cortaba su propria cabeza. La naturaleza nos grita á pesar nuestro que re- side en los reyes la plenitud de la autoridad ^ y que el malvado que les da la muerte , es el mas detes- table de los parricidas : sean cuantos fueren los prin- cipios falsos que formen el corazón del hombre , á presencia del soberano callará la preocupación , se b ijarán los ojos ron respeto , y se conmoverán las entrañas con su solo nombre : la relación de sus des- gracias eíiterneí erá , correrán las lágrimas invo* luíitannmenie., y se sentirán movimientos , que no cxs erin ¿tilia n por los iguales. Fero ya veo que me dirán alguno», ^^acubará sss y. de explicarse mi Sr. Teofilanirópico ^ al cabo por su minina confesión , V. habla sido tan godo 5 como Da. María Retazos , á quien hizo muy bien el cuerpo del orden en estirarla y amarrarla sobre su cuja: muera Da. María Retazos, y el Teofilanírópico, . Alto hay con mil demonios: déjenme hablar que no soy escopeta ; lo que yo digo es que el pueblo no es soberano porque los mandones elegidos por él son efímeros , son horarios , son diarios , y cuando mas hebdomadarios , esta verdad, está evidenciada por la experiencia , y ademas porque machos mareados ya con tanto errar en ía misma cuerda han apelado hasta á los Incas , que es á lo que puede llegar la desesperación. Oidme pues grandisimos cachafaces, oidrae bar- baros inconfesos : si por la larga experiencia de 10 alóos estáis conveocidos de que el pueblo no es un soberano sino un niño , ó un pupilo que níl hahet jumento amplíus , si finalmante estáis ya convictos de que la máxima del pueblo soberano es mas fa- tal, y mas funesta que todos los fusiles con bayoneta calada, y mas asoladora que toda la artillería dispa- rada á quema ropa ; mudad con mil diablos de rum- bo, acudid á la naturaleza, y á la Santa Escritura divinamente inspirada, ¿Y que dice la naturaleza? que todo padre como autor tiene autoridad^ y soltero es un cuer- no tapado con otro. Y ¿que dice la Escritura? la Escritura dice que todo poder viene de Dios, y que todo lo que viene de Dios es ordenado^ y no anár* B86 ^ , _7 1 quico como las pushhdas 5 las asomadas , las 5 las logias , los clubs , las masonerías. Muy bien , Sr. Teoíiiantropico, todo eso querrá decir que nos entreguemos al rey de España^ rey católico, rey que nos dio el pontífice , rey ungido por Bios, rey que fue nuestro antiguo señor ;yál- Dios! ¡que suerte tan desdichada es la mia! ffuerte rigor es este de haber de tratar con rudos, lo que yo digo es que el pueblo no es soberano- y que la autoridad no viene de la universalidad de los sncditos, m puede Teñir aunque Juan Santiar go 5 y todos los tinterillos se condenen. En concedíeadooie esta proposición yo prose- go.iré adelante , y le diré á Sud América cuantos •aSos tiene; mientras no me admitan la partida siem- pr© estaremos tales que nunca nos entenderémoá : yo soy de opinión que en el siglo diecinueve , tan- ; to en Europa como én 'América todos los políti- cos que se han conducido por las máximas de so- beranía popular han sido tan ignorantes como Juan Santiago esto es tanto mas ignorantes cuanto mas sabios. AVISOS AL PUBLICO. Con mi ida á los Ranchos se fcan dhpersado los snbscripíores , y basta los penodMas tiraron cada ueo por lado; solo DoKa Maria Retazos ocupó eo Leer comedias patrióticas, las qne irá dando al público en ens números. En la semana qne viene saldrá un periódico nnero, intitulado Don Eo naon rae meto con muguen, el awtor 68 hombre pacifico, buen cnetiaoo, y pro- pío para vivir eternamente, aun en medio de las mayores revoluciones. IMPRENTA DE ALVAREZ. NüM, 61. DEL DESPERTADOR Teofilantrópico Místico-Político. Buenos Aires Joeves 19 de Julio be 1821. Be tanto repetirlo se ha hecho público ya el qtie yo soy «n hombre sin caridad , que en vez de hiblíir en general contra los vicios, como hacen <»d,is ios predicadores de este mundo , y© a! con^ trario no solo atat o á los individuos con iodos sus pelos , y señales , sino que también los nombro ofen- diendo á sus familias , á sus amigos , y al pueblo todo, á quien tengo en continuo sobresalto, por que SI hoy pego con unos , mañana pegaré con otros. * Válgame Dios, ¿y que dijeran si yo Ies di- fera que tienen mucha razón, y que yo también pstoy muy enojado conmigo mismo , porque en Fez de haber empezado á ladrar desde el año diez, K>Jo he empezado mis ladridos en el ano veinte ? ie suerte que yo siendo como soy padre no he abier- to mi boca sino después que he visto á mis hijos 3or el suelo, revolcados por la anarquía, y tiraniza- ios por la federación : esta es mi grande culpa ; es- a es mi máxima culpa, y todas las demás son venialidades. Porque eso de nombrar á este y al otro no «a sido mas que con el santo fin de hacerles guer- ra de opimon, debilitándoles el concepto que se ha- bian adquirido entre el populadlo , que faeiimen- te se deja sorprender ; ai populacho se le debe ha- fokr eB m lengeage , y por eso es que me he va- lido del ridículo ; óiganme por vida suya en el pul- pito , y verán que uso de un estilo muy dit\írente , Y que solo cuando hablo contra los fiiófosos impíos es cuando uso de palabras despreciativas , porqütf en efecto son unos canallas , botarates , e indianos de ser bien mirados en ninguna república , y q«# en mi opinión el linage humano debía unirse en masa para esterminar á semejantes trastulos. Fo^ lo demás vo soy de opinión que cuando cesen los peligros de ser otra v ez en federados Ha- usemos con instancia á mi ami o , y aAijado et doctor Agrelo para que cuide de m minúm.-y sea útil a su provincia, como t imbien á mr querido J). Manuel de Sarratea , al benditísimo B. i^er- nardo Velez , á mi amigo, y querido brigadier So- ler, y á tantos otros cuantos han salido da trapi- llo en mis números. / Supongamos que asi como he sido es-r.tor en el año veinte, hubiera sido un soldado d^l orden, y que á cada uno de los anarquistas les hubiese da- do un balazo: pregunto ¿habría un hombro racio^ nal que me tratase de sanguinario por esa triol ^a. todos al contrario dirian que yo no había tteeno mas que cumplir con mi obli^^acion , y que si lia- hiendo podido darles dos balazos no les hubies- da- do mas que uno hubiera sido digno de rep^-^n^ion, porque en esos casos la comptision es una cruel- dad verdaílera. . , j Pues bie^ , yo roníleso mi culpa de quo no he dicho ni la mitad, ni la cuarta parte Je toí^ 889 So lo que pudiera haber dicho ^ y que los cléri- gos de la imprenta de la indepefideneia tienen en mucha parte la culpa de que yo no hubiese dicho todo lo que tenia que decir , por que ellos ya bor- rar do mis papt las , ya enmendándolos, ya repren- diéndome han contenido, y mitigado mis rigores en términos , que todo ha salido tan mitigado co- mo Í3ios lo sabe , y todos lo han visto. Fero sepan que si volvemos á las andadas pro- texto morir en la demanda, y escribir con la li- bertad mia , con la independencia mia , y con el amor mío , sin mendigar libertad de nadie , inde- pendencia de nadie , pues yo sé de cierto que en llamándome á padre ya tengo toda la libertad, é independencia necesaria para corregir , y acariciar á mis hijos , y que mis hijos , tienen derecho pa- ra recibir el pan , y el astote con igualdad de áni- mo , esperanzados en que mis enojos paternales no han de ser durables. Digo ¿cuantos somos aqui? la voz de los pa- dres es la púnica que debe ser oida cuando todo turbio corre por causa dé los desordenes: advier- tan los politicones cuan terrible es la ira de los padres, y supuesto que uno solo que ha llegado Á enojarse , les es intolerable ¿que seria si nos eno- jásemos todos? ¿que seria si uniéndonos, y sin mas equipage que nuestro breviario, sacudiésemos nues- tros calzados sobre el pueblo , y nos retirásemos con la bendición de Dios á las tolderías de los pam= pas ? pues mirad , hijos, que si os jugáis con la pól- Tora sucederá este caso, y por muchos siglos seréis el probervio, y el escarmiento del género humano» Advertid , hijos , que cuando lo exigian asi ios peligros de nuestra república , llegué á dar cinco 8^0 periódicos semanales , y que esto no podía ser sin dejar de áonmv muchas noches ; advertid también que de todas estas tareas yo no he reportado un solo medio , pues es notorio que todo lo he gasta- do en beoeíicio púhiico reservando solo para mí las maldiciones, malos tratamientos, y entonces, liijos, ¿que quiere decir Cristo? ¿tan necios sois que no advertís el dedo de Dios solo por no ve- ros obligados á humillaros bajo su mano poderosa? El sabio orador de Koma en su segunda filí- pica contra Marco Antonio dirigiéndose á los par dres conscriptos les dice que ha sido suerte y fortvf na suya el que nadie en veinte anos de república ha^ hia sido enemigo suyo que no la fuese también de la patria ; pero después añade que no quiere acordarse de sus enemigos^ ya porque ninguno de los conspirados había sido enemigo suyo mluníario nemo illoruiti mi- M inimieus fuit voluntarius; y ya también porque sm émulos hablan sido castigados aun mucho ma^ allá que lo que él deseaba: mihi psenarum plus ¡Ui quani optarem dederunt. Esto mismo , y aun con mas razón debo yo decir; pues si he provocado á muchos no ha s do por algún interés mió particular, sino por el in- terés de la república omnes a me reipubíioís causa lacessiti» Y en efecto las extremas necesidades de la pa- tria me hicieron tomar la pluma , romper el siJen* cío dé diez anos, ensangrentándome contra personas que rae eran desconocidas , que jamas me hablan hecho el menor agravio , y á quienes en la primera proporción que se me ofreciese sin violencia los coi- maria de berseíicios; estos mismos peli«;ros de la pa- tria oie obligaron á enfurecerme contra mis mismos 891 «migos, ya acusándolos de apáticos, ya exoriáiidolos á que se dejasen arrevatar de mi furor , y entrasen en iiíi vórtice; finalmente reprendiendoíos , cuando temiendo mas que yo los peligros á que me exponia, procuraban hablarme de moderación, y de tem- planza. Muchos en efecto me disculpan , pero añaden que ya cesaron esos peli^jros, y que si arjtes era dis- culpable en no seguir ios dictámenes de la pruden- cia, ahora empiezo á ser reprensible supueáío qu© han cesado los riesgos. Yo niego constantemente qus háy.^?ii3§ sali lo del peligro; pero aun coocedieu ia que asi s^a áiyo que el no amiinar en m'^ rigores no es ya en mí efecto de algún enojo sino antes bien es un i,onmv posesión con ambas manos del bien que coiifeid^raba perdido. P A S A G E A L C A S o. No puede venir mas al caso un pnsi're el mas tierno de cuantos he presentado en toda mi vida; cierta matrona de este pueblo iba por una vere- da llevando por delante una niña como de tres anos; la nina inadvertidamente habiéndose llegado al vor- de, ó cordón de la vereda perdió el equilibrio, y empezó á rodar hasta poner la cabeza entre el buey , y la rueda de una carreta , que casualmen- te iba pasando ; la madre se abalanzó con increi- ble presteza, y tirando á la hija del vestido k arras- tro tanto cnai,to fue preciso para que la rueda pa- sase tocando no mas que el caveílo de la niña : hasta aquí nida hay que admirar sino la pres- tcza inimitable de una madre en socorrer á su hik: pero vamos al paso tierno: la madre libre yn del sobresalto, allí mismo, en medio de la calle ton 6 en sus braaos á la hija, y le dio tres o cua- tro palmadas. Los indiscretos murmuraban , pero un discre- to diio : señores : la madre está tomando ahora po- sesión del bien que consideraba ya perdido; la pri- mera acción de abalanzarse á la carreta acredita q.ie esta señora es amorosa , pero la acción de las palmadas acredita que es amorosi^una. Moralidad El Teofibntropico se abalando á la patria cunn* áola vio entre el buey y la rueda de la carreta; .pues ahora déjenlo que la palmee para asegurar- se m.s, y mas del bien que todos lloraban por perdido. Ocurrencias del día. Nidos tenemos, y lo peor es que están fer- nicntados; los síntomas son palpables pues diaria- mente se esparcen noticias que corren de polo Á polo con la velocidad del rayo: "que el goberna- dor no tardará en ser depuesto^' ' que hay en este pueblo dos partidos, uno de patriotas viejos, y otro de patriotas nuevos" "que varios sugetos cercan al gobierno empeñados en precipitarlo para cohones- lar su deposición" y en fin otras noticias de este íaez semejantes en todo á las que se hacían cor- rer en el año diecinueve como precursoras de la Averio-uar el origen fontal de esta* noticias debe ser el empeño tocio de la política, y stveri- guado que sea tomar providencias enérgicas ; que el gobernador se pierda inn porta muy poc ; pues al fin no se pierde mas que un hombre , pero que por no estar el pueblo vigilante vuelva otra ves á sepultarse en la confusión pasada esa si será lastima. El pueblo de Buenos Aires está acostumbrado 4 revoluciones incruentas . pero 6 no sabe , 6 no quiere saber que de las incruentas se pa^a á sangrientas, y que por su indiferencia , y apatía no está dimítante de que hoy , ó mañana vea cor- iCer arroyos de sangre por sus calles. ; Muchos hay en este pueblo que nada tiene» que perder , otros tantos son los que en un tras- torno mas ganan que pierden, oíros tantos, y mas son los que aunq^ie pierdan lo dan por bien em- pleado por la satis&icí ion de vengarse , y por otra parte entre las infinitas piezas eíerogeneas , que abundan en cada barrio , hay una multitud de in- tereses diferentes en qu« se pervierta el ói-den, 6 para lisongear á las prov ineias disidentes , ó para focilitar los planes de las potencias aspirantes, ó pa- ra otros fines peores, que sin agravio, podemos y aun debemos jnaliciar. Queda pues un pequeño número de gente bon- dosa, 6 de hombres sensatos que duermen como cor- deros entre lobos, creyendo que la policía vela en su defensa; y bien ¿hay en Buenos Aires policía? y ¿estapojicía está plenamente facultada? ¿vela en efecto , 6 se desvela para que podamos dormir con la satisfacción con que dormimos ? Aguardo la respuesta á estas preguntas p?tra se^jun ellas graduar la altura, latitud, y proíua- didad del peligro en que nos hallamos. 894 Historia natural. Nunca he podido llevar con paciencia lo que moclias veces he observado por los campos : apenas muere un animal , y aun antes que acabe de mo- rh' se le allegan unos p« jaros negros llenos de gra- vedad 5 y con to !os los s/níoínas de diph)mátk*os ; estos pájaros no se apartan del cadáver , y con loA picos parece que quieren resucitarlo , pero todo su intento es destrozarlo, y devorarlo: si por casuali- dad oyen algún ruido de persona que se les allega , entonces toman el vuelo , y se acojen á los árboles vecinos 9 exonde se están muy quietos, muy indi- fereníes sin tomar cartas en el negocio , coiuo si á dios nada les perteneciese; pero apenas cesa el peligro sucede que esos mismos diplomáticos muy jcargados de razón vuelven á cargar sobre el difuiito, ó sobre el moribundo , y con los picos siguen su ne- gocio , volviéndose á los árboles cuando oyen ruido , y dejándose caer cuando hay seguridad , hasta que después de tanto ir , y mnir concluyen con todo , engulléndolo todo , y mas que hubiera. Estos animales en Buenos Aires son cuervo* pequeños, pero en las sierras de Achala, de Machi, de Schilin , y de Portezuelo son cóndoros grandes con golilla en el pescuezo , y tanto á unos como á otros los aborrezco yo como al demonio. MORALIDAD. Yo de buena gana sacaría de esta historia natu- ral una moralidad muy propia; pero como ya es^oy tan desacreditado «n el público^ y como luego dicexi que «so de personalidades , y que me ensangriento como cmrvo , y como cóndoro , por eso es qoe ha- bré de dejar la moralidad para qoe otra puma mas leliz , ó menos desacreditada desempeñe el asunto con toda aquella moderación, y cristiandad que á mi me íalía. * Sr, Teqfilanirópico» Me dice y. en m número que es raal acru©. ro el tocar en ía bolm , y seHai de muerte pronta el dar contra la codicia ¡ lia Señor que engañada vive V \ antes al contrario la señal de muerte pro- XDna para un estado es coando los aspiraiites ofre- cen montes de oro , y los bobines se dejan seducir con falsas promesas; un ano lia qoe los montoneros andatmn de misioneros anunciando á los labradores que Iban a ser dmnos de sus trabajos, porque se iban a dispensar los diezmos, y en efecto los diezmos se dispen^ron, no á bentfi jio de los labradores, sino con el hn de que los pobrecitos estuviesen íntegros para el tiempo del saqueo general que estaba próximo. ^ m\ mismo modo al presente se le quiere dar á entender a la provincia , que con la multitud de aduanas enriquecerá pronto, ¿pero quien no ve que ese no es mas que un medio para cohonestar la mul- titud de empleados, y abrir puertas difíciles de guardar pa^^a que el ingreso todo se invierta á favor de los mismos que ofrecen montes de oro? porque á la verdad smo hay un espionaje continuo , y sino se procura que los dependientes de una aduana no impliquen con los de la otra sucederá sin milá- i£OEIL. NüM. 61 g,o que los servicios prestados Á la una sean en periuicio ds la otra. , • _ ünos eiempiitos prácticos aclararan mis aser- ciones; uiiadeias aduanas en poc<^ días ha des- pachado vsa gran número de expediciones , pero íi en el resguardo no se observa la correspondien- te alternativa &c. , .-p • j» Item: siendo tan monstruosa la diferencia de derechos que hay en dichas aduanas , claro esta que si no se uniforman los aranceles no se podra conservar el equilibrio del comercio. Item- si no se zelan los fráudcs que de tiem- po inmemorial están tan recibidos, y consentidos Lcederá que si no se reconocen los «^J»"'^ J ;»; nanas se convertirán en sedas ; lo. aguardientes se convertirán envinagres, los vinos serán torcidos^, los bultos de géneros se convertirán en P»pe «e estraza; las pipas qae entraron llenas apwecera» ^'''"Tiem: si no se califican distintamente las pie:^^. introducidas sucederá que al tiempo del despacho lo que er.t pipa se llama vasija , y al contrario. ^ Llamo yo prácticos á estos ejempl. tos porque á im , y á otros pobres de espíritu nos han valido algun'os^eales con perjuicio de 1. pro^^, iamas se podrá enriquecer con montes de oro pro- metidos . si no con economía, y m^s econouna. Dios guarde &c. El Trapero hermano de Dona María. 8r, Trapero hermano de Da. Marta. riensa el ladrón que todos son áe so condi- ción, y yo al eoíitrario pienso que conhaberne Y. ^e- pnrado de la aduana habrán cesado ya esas tramo- yas ; á no ser que V, ai salir haya dejado discí- pulos, ó cofrades ; en el cual caso vea V. de de- cirles que ¥. cuando robó lo bastante se separó del juego, y que ellos ya que lo han seguido erran- te deben seguirlo penitente. Amigo; para reformarnos es preciso que la divina providencia nos favorezca con un genio que funde de nuavo á nuestra provincia, le dé siste- ma, le habrá zanja* , y eeiie los cimientos de su elevación , y gTancieza : fuvor ha sido grande el que Las provincifis la hayan exonerado de el ora- visimo peso con que la teman agoviada; no^ falta mas sino que la provincia argentina agarre efeía ocasión por ios cabellos. Richeíieu encontró á la Francia en un estac^o semejante al nuestro , y aquella alma grande dijo que enionces era el tiempo oportuno para sacar a ¡. Esto ep nna prueba inconies'abie deque entre oosoíros tien^ la verdadera TirtuH y el mérito justos oprt^ciadorem Dios guarde Joaptiu Carrea Múrate^. i Nota de lüÑ fermm^i qm se han nih-crt-Mo fnva pagar i a impresión ds la oración fi nehre a la iíerha memoria del general D. Manuel Be granan Sres. Contuieüyentes. PS. líS, Gobernador y capitán general D. Murdn — * Kodriguez... 34 Secretario de gobierno D. Juan Manuel Luca IT^ id. de guerra D Francisco de la Oruz 1 1 Áic.-lde de 2^ voto 1). Joaquín Belgrano... 34 Inspector general D. José Rondeau......... It D. Ambrosio Lezica 34 C-anóni^o D. Domingo Celgrano S4 Brigadier D. Miguel Azcuén^^a It Ivíinkíro de Chile D. I^iiguel Zañartu.... lí jy. Juan Comonos It D. José María Acevedo 8 ^Coronel mayor D. Juan José V ia\nont.... It Id. J). Matías Irígoyen It Id. D, Ignacio Alvares l'Í m H. B. Manuel Pioto... IT Id. D. Juan Florencio Terradas....o. It CoroiSel D. Félix Alzaga IT Id. D. Blas José Pico It Id. D. Celestino Vidal It Id. D. Luciano Montesdeoca... It Id. D. Manuel Kamirez. It Id. D. Benito Mariinez It Id. D. Rafael Ortio'uera 10 Id. D. Mariano üolon.. 8 4 Teniente coronel D. José María Taginian 8 Sargento mayor- B. íluiino Elizaide =. 8 4 El Or. D. Eíiin:-»'! Aochoriz donó cien ejemplares f^*^ la misma oración en au- mento de la subscripción. Total ...» 468 Inversión. ps. rs. ImpréMon..,.. ; 265 La? nina y estampas 1E6 4 Ennia'^ernacjon '68 Sobrante que se ha entregado en el hoí^pital de mugeres S 4 Total 438 IGUAL. 000 Joaquín Correa Morales^ MI ^r. D. Joaquín Correa 3íorales, ^\, avisaudo al mismo tiempo haber remitido en presente al gobernador' de Santa Fe la cabeza del caudillo Rarairez, que fue muerto en la carga del teniente comandante de vanguardia de ios dragones de ^anía Fe D. José Maldonado. Felicito á V. S. y á ese benemérito ejército por este peque- ño ensayo. , Dios p;uarde a V. f?. muchos anos.- San Francisco 10 deJuliOk 1821. — Francisco de Bedoya. — Sr. gobernador militar D. Antonio Giles. Al fin mi amis'o Ramírez paró en lo que parará Carrera, y en lo que paran todos los salteadores famosos : su cabeza en llanta Fe S'^rá la cabe a del g i ante: por lo que á mi toca le perdono ^1 poucho para que Dios me perdone. Requiescat in y.cr. Imprenta de Alvarez. NuM. 62. DEL DESPERTADOR Teofilantrópico Místico-Político. +: . Buenos Aires Jueves 26 de Julio de 1821. - Bevate de las quinientas sobre la caja nacional Ayer fui llamado á la sala de las qmmenim para formar juicio sobre el impreso intitulado ex-- posición de los motivos del decreto que suprime el es- tablecimiento denominado caja nacional; aDena^ la presidenta oyó leer el título dijo: este 'impreso es de sid)jecto non suponente porque ni se ha expe- dido tal decreto , ni creo que se expedirá, porque nuestra provincia cansada ya de destruirlo todo se ya con pasos de plomo, y solo trata de aeadir activa pasivts para fomentarlo todo, y mas bien po- ner remiendos que abrir boquerones : mi parecer es que no se prosiga la lectura, y que se repute esta solicitud pro non adjecia. " La secretaria dijo: me parece indispensable que se lea todo el panfleto porque á lo íiltimo ísta lo dulce, y sm duda por equivocación se pu- so al lin el decreto á que se refiere el título de este escrito'' entonces replicó la presidenta, y dijo- ¿ pero ese decreto es expedido por aotoridad com- petente? no SeiSora respondió la secretaria, sino lue es un proyecto de decreto , á lo menos yo asi lo entiendo , ni me parece que el mismo Argos le po- drá dar otra inteligencia." Una matrona del Lujan dijo : " muy poderosa Señora, supuesto que ya hemos s,do contristada» con la amargura del título tenemos un derecho paw ^er consoladas con la dulzura que está en lo último, y asi soy de parecer que la Señora secretaria saltan- do foias nos lea la conclusión. " Todas las quinientas se pusieron en pie en se- Sal de que aprobaban el parecer de la lujanera , y la secretaria dijo "en la págini» dieciseis que es 1» última se lee lo siguiente : minuta del decreio quejn. p«V«e la caja nacional de fondo» de Sud Jmérica. ^ üna Señora de Areco dijo: "esto en suim es evenir el juicio de la honorable junta, y sorpren- Lr al público para que empiece á echar responso, ¿la caja antes que ««haya W'^^r^U^'^ ^fll^^ tonal divino ádar cuenta de lo bien « J"^* J^^''»^ Prosiguió la secretaria leyendo en alta voz • .isnieníe - la junta de repre»eniantes de la provincia Tmenos Jres, soberanía ordinaria y e^*«W*. nari"%^ie remsie , ha acordado, y decretado^ con 72 el valor, yfuJr.a de ley los articulo, del tenor "■^"■"fcor esté que estaba , dijo una Señora de los Arrecifes, y si la honorable junta está en posesión deX.t: ianía^ ¿ por que no tiene .q~ alteza? ó si la tiene ¿ ^ ^ lltf L estíS imprimiéndolo , y dándolo al publico ««J^ tan absoluto sin decir , siquiera por respeto , suo toí.tU, como suelen hacer ^<>^.^^^^'l^^l do le niegan el supuesto á algún doctor , o ««w®? iko? dilo que yo he leido poco, ó alguna lo«« íe liteSes\a jLga superior á la «.berama ord,- ws naria , y extraordinaria , ó estamos en el aiño que je sioue al año veinte , ó yo no se lo que me diga. Una Seiftora de ios Quilines dijo ; en España, y aquí mismo hay ejemplares de decretos semejan- tes ; léanse las gacetas de Madrid del año 4, 6, y 6 de este siglo ^ y se leerá en ellas á cada paso este título decreto del emperador , y se verá que el bon- doso Carlos cuarto con toda su soberanía ordinaria , y extraordinaria obedecia puntualmente porque la logia francesa habia logrado lo que no pudieron lo-, grar después tantos ejércitos, y bayonetas que inon» •daron la península ; por lo que toca á Buenos Aires •yo citaría ejemplares sin número de decretos suge- ridos por las diversas logias , y sancionados por los gobiernos biombos , á quienes las mismas logias con- decoraban con la omnipotencia ; pero yo soy muy amig-a de la moderación, y solo deseo que las señoras no se escandalicen de cualquiera cosa, y tengan en- tendido que con el tiempo lia de ser peor , para qu© estando en este concepto no se aflijan ni consternen mas de lo justo , pues minus jacula feriant , qum prevideniur, " Una Señora de Flores dijo : ya que se nos ha leido el principio , y el fin baya el resto ; yo soy de parecer que se lean los motivos, pues á todas nos interesa el concluir de una vez este negocio para ver ^i sumos de vida , ó de muerte , porque yo diviso ^ue la tal exposición por una parte lisongea á la junta provincial con cuatro soberanías á saber radi- cal , actual , ordinaria , y extraordinaria ; por otra lisongea al gobierno absolviéndolo de reponer en la c&ja, lo que sacó de la caja cum onere resfitu- iíonis : y por otra hace un totum revolutum de los Acreedores á la caja con los acreedores al gobierno 906 , para que dentro de poco no nos entendamos como no nos entendimos en el año veinte " pero la Sr». presidenta fue de parecer que la discusión se dejase para después , y que á todas las quinientas se les repartiese un ejemplar para que se enterasen á fon- do en la materia ; después leyó la secretaria una representación de los hacendados del tenor siguiente. "Muy poderosa Señora : El proyecto de la ma- trona de Sao Isidro inserto en el Teofilantropico lia interesado á los hacendados de toda la campana por la sencillez con que descompromete al gobier- no sin extraviarlo del sendero de la buena fe úni- co medio de prosperidad ^ sin herir las entradas co- munes de la provincia afecí^as á tantas atenciones, y sobre todo porque su ofrecimiento ennoblece y bo- niíica al naciente giro del país al mismo tiempo que ameniza las entradas del gobierno, aviniendo asi extremos al parecer opuestos y armonizando las cosas de hecho. Una vez que las matronas se ocupan hoy en asuntos de esta clase yo espero que en sus sucesi- vas tareas mirando a los hacendados discurrirán otro medio mejor que el presente para obtener la im- portancia de los diezmos libre de la eventualidad á que está expuesta hoy con ludibrio acaso de los sagrados objetos que reconoce, mas lucrativa al go- bierno por el alejamiento de negociantes interme- diarios , y por el mismo principio de mucha como- didad y sobrellevo á los contribuyentes. Si no temiésemos ofender la ilustración de las ma- tronas nos detendriamos en probar que el valor de los diezmos debia ser fijo como lo es el destino á que se consagra: encareceríamos el asunto dequeessit- ceptible este ramo^ individualizando los provechos* 90t del rematador^ y patentizaríamos que la interpbsi- cion de los rematadores sobre ser de soy o molesta á los hacendados hasta debilita su piedad , y respe- to á vista de la degeneración del objeto , y con- siguiente desperdicio de los afanes : pero no estaraos muy lejos de mortificar á las matronas inculcando ^n un asunto de tanta notoriedad. Contrayéndonos pues á lo principal creemos que el origen de este mal consiste en que se pa- ga el diezmo en especie , en cuyo caso aventura- rla mas el gobierno consignando la colectación y venta. Pero nos parece sin prevenir la opinión de las matronas que el remedio está en la mano^ abolíendose esta materialidad , y entablándose la cobranza en dinero ; claro está que el gobierno ad- mitirla este nuevo entable pues que mejora sus en- tradas economizando de este modo el lucro de los rematadores. Tampoco se opondrán los hacendados^ ni aun á entregar sus respectivas cuotas en teso- rería si el gobierno , consultando el recíproco be- neficio cede una parte del lucro , da un término prudente y garantiza su propiedad facultándolos á que descuenten en esta ocasión los pedidos que ha- yan sufrido en el intermedio. Acaso se objetará que el gobierno no tiene guia para acordar con el hacendado , pero á nues- tro ver es fácil hallarla estando á la práctica de los rematadores pidiendo anualmente información de las yerras á media docena de hacendados de pro- bidad y conocimiento. Ruego á y. A. que en la primera oportunidad 'tom« en consideración este punto , lo ilustre y me;- •joráiidolo lo eleye. al gobierno : en la inteiigeneia que nos lisongearémos que el gobierno ohténga -ée 908 nosotros por este ú otro medio igualmente justo, de* ceiiíe é impersonal las ventajas y aumentos á qu« está expuesto en el pueblo á favor del proyecto de la matrona de San Isidro. Nos repetimos ^c. Los hacendados de toda la campana, Leida esta comunicación por las matronas to- mo la palabra una matrona de San Eorornbon y dijo que se pasase á la comisión permanente , y accedió la asamblea. En seguida se leyó otra comunicación de los chacareros, en que se quejaban de las frecuentes disputas sobre límites , y sobre la impertinencia , y pesantez de los diezmeros allanándose á contri-» iuir aun mas alia de lo que les correspondía en la derrama de diezmos si cambiando la forma de es^ tos se les ponia á cubierto de los males indicados. Y la asamblea determinó que pasase esta solicitud á la comisión permanente. Se leyó otra de los quinteros análoga á la an- ierior 9 quejándose de la inindulgencia con que los trataban los diezmeros no perdonándoles en el apre- cio de estos ni la fruta que destinaban á su nece- sario alimento 3 ni las aves que criaban en caute- la de sus enfermedades. — Se decretó que pasase á la comisión permanente. i Se leyó otra de los propietarios de fincas que previniendo la contribución que según los susurros se iba á restablecer, se quejaban de que esta se volviese á arreglar por el valor accidental délos edi- ficios comprometiendo así el sistema de arraigos, y el único modo de trasladar las fortunas á la ge- neración venidera.— Se pasó á la comisión per- xaanente. ^ 009 Se leyó otra de los panaderos que sensiviliza- ba porque en medio de la libertad que tenían las demás clases del pais para apreciar su industria se les obligaba á ellos á dar determinado peso, y pre- cio á su pan, y al soporto de una contribución dic- tada por lo común con ligereza, y personalidad . Quijote, y que Sancho diga discreciones j- que aparezcan en el teatro mil figuras, y que siga el entremés ; que entre col , y col se ponoa una lechuga , y que no se le dé un solo documento sin acompañarlo con un chiste , con un cuento , con un sueno 5 con un canto , 6 con alguna farsa. Esto es tan constante y tan cierto que los mis- mos impresores me acatarran para que no diga cosa con cosa , y para que mis námeros sean un tof ura revohitom de necedades , y discreciones sopen i da no imprimirme los panfletos, 6 de imprimirlos de lísala a;ana que es peor que si no me los imprimieran. Ya he hecho á V. S. mi exposiciou , y espero sus órdenes para intimar inmediatamente el silencio de mis coescritores como Y» S. me lo previene. Señora mía ; yo á nadie hasta ahora he pedido consejo , porque empecé á escribir con una desespe- ración , que aun subsiste en toda su creciente; pero también puedo asegurar á V. S. que ningún escritor en este mundo ha sido mas aconsejado que yo ; uno» me dicen que amaine, oíros que arremeta, y en fin cada cual según su genio, sin escribir una letra en toda su vida, quieren que yo en mi vida no escri- ba una siola letra sin seguir los consejos encontrados m con me acatarran por maoana, tarde, y noche {6 cuantas veces en mis angustias me he acordacW úe aquella célebre F A BU LILLA. Había en un corral un gallinerot En este gallinero un gallo había ; Y detrás del corral en un chiquero Üti marrano gordísimo yacía. Item mas , se criaba allí un cordeiK) , Todos ellos en buena compañía : ¿ Y quien ignora que estos anímale» Juntos suelen vivir en los corrales ? Pues (con perdón de ustedes) el cochino Bixo un dia al cordero : ¡qué agradable^ Que feliz que pacífico destino Es el poder dormir ! \ que saludable ! Yo te aseguro , como soy gorrino , Que no hay en esta vida miserable Gusto como tenderse á la bartola , Roncar bien , y dejar rodar la bola. El gallo, por su parte, al tal cordero Dijo en otra ocasión : mira , inocente s Para estar sano , para andar ligero , Es menester dormir muy parcamente. El madrugar , en Julio ú en Febrero , Con estrellas , es método prudente , Porque el sueño entorpece los sentido» , líeja los cuerpos flojos y abatido». Confuso 5 ambos dictámenes coteja El simple corderillo , y no adivina Que lo que cada uno le aconseja es mas que aquello mismo á que se inclino. 022 Acá entre los autores ya es moy viej» La trampa de sentar como doctrina Y o-ran regla, á la cual nos sujetamos, Lo^que en nuestros escritos practicamos. Asi que mi Sra. Da. ¿Cuantos somos aquí? raí suerte es la del Cordero, y no ha^ro mas que topetar de aqui para alli según los consejos que mas mipre- sion me liacen ; unas veces acometo con la lanza en ristre , otras veces pido perdón , otras veces me enojo , otras doy satisfacción , y al fin de la semi- oa salgo diciendo que no lo dije por tanto, y que no era nada lo del ojo. Dios guarde ífec. El Teofilaníropico» Señor Teofilanírópicoo He leido el n6m. del Argos de 28 del que acaba , y en el artículo coliseo observo que el pu- blico ya va perdiendo la paciencia por la mani- fiesta estafa de hacerle pagar el espectáculo de unas piezas que qnasi sabe de memmia , y de otras , que se puede pagar por no verlas. Ni el Argos , m el director del teatro y sus colegas ignoran que hay piezas nuevas : es tan al contrario , que ello» mismos tienen algunas. — Pero decir el Argos a nombre del público , que en los carteles no nos han de engañar ; y decir los otros en los carteles , que el archivo está tan escaso de piezas dramaticM que no hay de que echar mano, esto es mucho embrollar. ., , , . * Con fecha 28 de Mayo escribí al Argos, baja el nombre de el porteño. Alli le dije formaínien- te ''que iwm habido y hay alguaa* pieza* moder^ 923 ñas que no se luán representado , composiciones ori- ginales, y tradüciones de hijos del país: tii han faltado, ni fdUaii algunas raterías, digo de aque- llas que pinta Iriarte en la fábula de la Abotarda. ¿Por que pues están todas sepultadas entre el pol- vo y la obscuridad? ¿Acaso por aquello, que el pueblo coíTie lo que le dan, si paja , paja; si gra- .iij grano ? No está en el orden" &c. — Le reco- líiendó no consintiera se apestase al público con .piezas repetidas de una semana á otra , de un mes á otro; y esto por. un vano Cfipricho , y una in- tención dañada ; la cual ie hice ver. (1) Be esta carta me acusó recibo en su número 4. diciendo no la imprimia porque parecían mas bien unos con- sejos privados , y dando por toda razoo. — Cada uno por su camino. Yo a^i lo entendí , y descansé en la buena fe. No trato de disimular con ¥. mi in- terés particular. La lista que voy á presentarle contiene aquellas pieza^ que han llegado á mi no- . ticia y también las mías , no publicadas aun , por los manejos de mis émulos, sin embargo de ha- ber sacrificado todo interés , por el interés de mi patria. Lo que me consuela es que otros mas bene- méritos han sufi'ido la misma suerte , que ks qu© se han publicado han merecido aceptación, y to- das están aprobadas por ios censores. En fin , vea V. aquí la lista» ACTOS. Polyeucto mártir: traducida del francés en.... en 5. Mahomet... id id......„. en 5. El descubrí ai en to del nuevo mundo.. ..id id... en 2. * [*) La intención dañada será sin duda aburrir áZelaya, J ^D^edarse los cómicos con la casa de comedia. 924 Horneo y Julieta icf. impresa en 5. Los Templarios id id en 5. Otras dos mas , cuyos títulos no me acuerdo en id. Misantropía y aiTepentimiento drama en prosa en S, El blanco y el negro........... id. traducida en 4. El payo de Galicia en Chile, comedia^ trad.* en 3. Los títeres id= en Ó. Las minas de Polonia ...id en 3. La nueva misantropía: composición en 8. El esposo arrepentido id en J. Zama , 6 la viuda persiana id en 3. Los dos intrigantes id en 2. Feiida, 6 la huérfana indiana id en 1. El hombre invisible id en L Blanca de Sicilia ' id... en ¿>. Adriana, segunda parte .id en S, No incluyo aqui las traducciones del Argos, porque él mismo las anuncié ahora tres anos so- licitando subscriptores para darlas á la prensa : tam- poco incluyo las que dos paisanos nuestros han em- pegado á traducir , y luego han abandonado su tra- bajo , por falta de estímulo , y miedo á las críticas: pero si debo recordar = La muerte de Catón , tra- gedia republicana , traducida por el clérigo Pasos, y publicada en 811: igua.\mente =El trluiifo déla wioral cristiana , ó los americanos^ traducción espa- ñola por Calzada: ambas son de superior mérito á las que se están repitiendo al divino botón. Esta tarde acabo de leer su último papel de l^ona .3Iaria Retazos^ y en él el prospecto ó plan de comedia = Los solteros eorrpg'-dos . -el Porteño, Gil Blas de Santiilana entre mucbas cosas nos cuenta las marrollerias de los cómicos , y cómi- cas, como también el desprecio que hacen de los autores , cuando estos no hincan la rodilla á sus' iiiagest.ides : los cómicos con mucha satisfacción en sus carteles iüipresos» nos dicen que el teatro es la primera cátedra , y como nadie les dice mpe gato ellos están muy crei los de que son eaíedráíicos de prima siendo asi que ni aun siquiera son de pri* ma tonsura. En esta virtud yo aconsejarla á los autores de comedias que procurasen tener gratos á los có- micos sacándolos de la cárcel una , ú otra vez ^ ó dándoles parabienes cuando lo hacen mal, ó con» firmándolos en la alegre persuasiva de que ellos regentan la cátedra de prima , ó diciendo les que nadie sabe su vida , y milagros , ni ios divorcios ni el escándalo lección c&te pasage admirable , será preciso que yOk lo omita , pues no quiero ofender su delicadeza ,^ ni exponerme á las furias de su génio pronto éi inexorable que luego me acusará de plaoiario , j me abocliornará en público como lo fea hecho ya mas- de una vez. Pero íijientras la Sra. Da. María no da á lúa su portentosa historia yo expondré lo que en nues^ itm ultado ! ¡Os honra muelio el tierno patrio íisnno! La amistad algo mas se ha reservado ; Y es quedarse sin vida : asi se advierte i^) Que es igual su poder al de la muerte, 8r, Teofilanirópico, Hacen como 5 semanas que hallándome solo en mi quinta una noche, y sabiendo que la H. J. es- taba tratando de reformas , deseoso de alibiar a mi pais del peso de tanto holiraa-xn que mantiene, rae puse á escribir un comunicado que eché por el bu- zón del correo rotulándolo al Argos de Buenos-Ai- res en la imprenta de la iodepeDdencia, asi por que liabia visto qoe hablaba de reformas, como porque estaba V. entonces suspenso, no de la misa , sino de papelones. Pero el Sr. Argos ( como quien dice, el Sr. Whilde, el Sr ...Jos señores ífec. j; de te arre- pentidos se sirve Bios; tome el padre sus haoiíos; íea afosuelto de las censuras , en que ha incurrido; vuelva al ministerio de ios altares; díganos misa; predíquenos la divina palabra, pues tiene potestad en ambos testamentos, y ya que hasta ahora ha si- do un Saulo, sea en adelante un San Pablo; por lo que á mí toca ya me estoy previniendo para abra- ¿rio m miseratwnibtis magnis; yo acMieróo oe lo que el reverendo padre me dijo en la V lila del Luian cuando iba para la Bajada "Buenos Aires ha¿e loque quiere; pues yo también liare lo que me dé la gana." Mi reverendo padre Monterreso , cuando llueve todos nos mojamos; et bortum est prestolari silentio salutare Dei: en la noche, padre mió, se espera la luz en la fírme cmifianza de que Bios está en Israel. Est Deus in hraeL IMPRENTA DE ALVAREZ. NuM. 64* DEL DESPERTADOR TeOFILANTRÓPICO MiSTICO'FoLÍTICO. Buenos Aires Sábado 11 de Agosto de 1821» Logias Tenemos. Las logias han sido del todo inútiles donde qoie» ra que se lian establecido pero aun cuando en cual- quiera otra parte del miiodo hubiesen hecho pro- gresos , ciertísimo es que en Buenos Aires serian no solo inútiles sino también perjudicialísiraas; la razón es porque en Buenos Aires después de la de- gradación asombrosa del ano veinte no necesitamos mas que de hombres intrépidos que dan la cara á favor del orden ; estos hombres virtuosos y enérgi- cos son ios únicos los únicos capaces de resucitar la repábiica ; al ^ontrario los logistas no harán mas que apresurar en veinte dias el año veinte. Porque todos esos individuos de la logia , ó son los muchos que desde aqui imploraron el au- xilio de Kamirez , y Carrera , ó son otros que les igualan en vileza , y socarronería ; no hay medio; y en cada uno de los dos extremos somos perdi- dos ; porque estaré mos llenos de nidos ; y tantos serán los nidos, cuantas sean las logias ya centra* les , ya normales , ya politégnicas. 936 Mi parecer es que el pueblo en masa sin ar- mas , y solo armíido de sollozos , y lamentos pida 37 so pilque la pronta ereccioa de un tribunal de iriqiiisicioii poiític5a coínpuesto de los hombres re- putados por mejores en la provincia ; este tribu-i nal sea ci paladión , 6 la tabla después del naufra- gio del aSo veinte 3 y todo empeño sea el deshacer las logias aunque sea valiéndose del fuego , y de las liogüeras ; que se vea luz 5 señores ; por Dios le» suplico que se vea luz; que todo sea publico, por- que de no somos perdidos , y llegará tiempo en que cada vetóte horas aparecerá el año veinte; créanme si quieren creerme , que meditando yo so- bre los daños que en nuestras circunstancias pue- den ocasionarnos las malditas logias , se me espe- luzan los caballos , y me quedo yerto. El tribunal de la policía no es otra cosa que un santo tribunal de inquisición política ; establéz- case pues este santo tribunal con mas autoridad y preeminencias ^ que tribunal alguno del mundo ; sus ministros sean la ñor de nuestra república, si es que el ano veinte ha dejado flores; yo creo que el año veinte lo que ha dejado es un habladero eterno ; siendo asi que los que ahora hablan , y aun quieren hacer callar á otros son puntualmen- te los que en el ano veinte guardaban el mas pro- fundo silencio , 6 quizá , quizá solo abrían los la- bios para bendecir la federación , y aprobar la sa- crilega profanación de nuestras autoridades. No me canso yo de repetir que la explosión del cinco de octubre no fue completa , y con eso k) que quiero decir es que nuestra república se que- dó con toda la enfermedad en el cuerpo , y que por un acto sublime de política se capitulé entonoeB 931 con la misma enfermedad ^ no para que se i^seHta- se en nuestro estómago sino para que por grados fuese saliendo hasta que estando ya algo robustos pudiésemos arrojar la postema , y expeler todo el empacho. Si las logias fueran de cura párrocos , de frai- les 5 de padres de familias yo nada temiera porque semejantes logias no podían tener mas objeto que refrenar á los libertinos , contener en so esfera á los solteros , y obligarnos á todos á santificar el día séptimo , y tener juicio siquiera el día domingo, Pero todas esas logias dirigidas á repartirse los empleos á suplantar á este , y á aquel ^ á •engrosar alguna facción para que se haga formi- dable al gobierno mismo, como sucedió en el ano veinte, es la mayor fatalidad en que pudiera incur- rir el ano veintiuno^ en que nos hallamos. Lo que yo puedo decir es que varios sogetos respetables me han asegurado con asombro que ellos mismos han sido convidados para entrar en una lo- gia 5 me han dicho también quienes: han sido los convidadores , y no he podido -menos de reírme ^ pues los tales enganchadores son de lo flojo , y de lo cobarde que se puede decir ni pensar , y en efec« to legistas , y cobarde son sinónimos de concepto indivisible ; por lo que á mi toca pido , y suplico que si por desgracia mia llego yo á ser individuo de alguna logia en el momento vístanme de mu- ger , y sáquenme con zarcillos , y abanico caballe- ro en un jumento por esas calles de Dios , y los muchachos con acorde melodía que me canten ^ j que me griten. Ahí va ese yente , y vintenie Logista , lobo , loboo , 938 . ^ . Que produjo el aoo veinte, Aoo de desolación. i Ese pichón que del nido Ha salido desplumado , i Sin haberlo merecido ) Quiere verse bien empleado ; Pretende voltear á todos Los que lo conocen bien , Y eclia para atrás los codos Por evitar el baiben. ; Vaya el lobo . venga el lobo- Legi 5 logio remolón , Y proteja el santo robo Escondido en su rincón. Lego ^ legis , legi , lectom ^ Tuntuf um ^ tum , tontoron A escondidas liace el tiro El iogísta ^ fracmason. Entretanto yo suplico que se lea en los eámeros del Gauchipoiítico , y se medite bien sobre la lo- gia de los bacanales descubierta en Roma por un cé« lebre cónsul y viéndose mis lectores en ese espejo adviertan los males en que las logias, y conventícu- los clandestinos pueden envolvernos; por lo que á mí toca soy de parecer que toda logia es contra la religión^ y gobierno del pais que la tolera. PASAGE AL CASO.. Quejándome yo delante de un hacendado del funesto mote mueran los porteños ; el hacendado me respondió Buenos Aires tiene la culpa: quejándome deque seiscientos enííponchados , y veinte gauchas 939 ahorcajadas nos hubiesen ajado los caracteres; me respondió Buenos Jires tiene la culpa ; quejándome yo de la indiferencia con que las provincias liabian mirado nuestros quebrantos , y tiuríiiikcion , me respondió Buenos Aires tiene la culpa: basta que no pudiendo ya de cólera le dije ; pero señor es posi- ble que de todo lia de tener Buenos Aires la culpa *^ Si señor , porque Buenos Aires lia dado , y tema- do que ba de ser biscackera , y nada cuida da las logias que engrosándose en esa ciudad no solo se ha- cen formidables , sino que también ramifican , y es- parcen sus ramificaciones á toda la periferia del es- tado , fermentan! después 3, y y el estado todo se ad- mira al verse en un momento gao ciii-polí tico , fede- ri-montonero , cliacuaco-aniraai^ choti-protector , y puti-republicador ^ ó ladroni-republicador que todo^ es uno. " M o R A L I D A B»^ Lo' policía sepa hasta los suspiros de los que habitan en este pueblo , el ejercicio que tienen , de que viven , y lo que de ellos se puede esperar , ó de no encargúese á los curas que tengan una noticia exacta de los que viven en sus curatos respectivos para que puedan informar de lo mas mínimo siem- pre , y cuando se les pida informe : o dito dito que o demais lie contó. Sustos y sobresaltos del Teofilanirópico. El Argos me perdone , pues si voy errado no es de malicia ; al principio por el mismo no dar la, cara , sospeché que era el órgano de alguna logia 940 poderosa , y que por cien flautas hacia resonar en nuestros oídos el aire de sus fuelles ; después suce- sivamente lian ido creciendo mis sospechas al ver tantas veces repetidos lo decretos del emperador ¿co- mo es esto de prevenir con tanta satisfacción el jui- cio de las autoridades? ¿como es eso de decirnos -que la cuestión entre Rivero , y Montufar está re- suelta en todas sus partes ? Lo mismo digo cuando sobre la nulidad de las cátedras dice : que la cuestión parece haberse aho- gado en su mismo cauce" y lo de que ella no, te- nia mas origen que la rivalidad siempre en fuego contra Buenos Aires" clausolónes enfáticos á los que no me ocurre otra cosa que contestar , sino explicáis Mateo ; pero el Argos se explicotea di- ciendo : pero seria de desear que (la cuestión sobre la oulklad de laS cátedras) no volviera á renovarse, porque con ese conocimiento' se harían sudar las prensas de Buenos Aires , y ellas también hablan de arrancar sudores. " Señor Argos , las prensas se han hecho para sudar ^ y D, Francisco Kivero ha sudado lo bastante l porque pues amenaza V. á Montufar con sudores ? qoe sude el hijo de mi alma^ y que eche el quilo ^ asi como lo ha echado el amigo Kivero. Montufar hasta hoy está bien sentado , está triunfante , y para ponerlo á los pies de Rivero no bastan las amenazas del Argos ni los decretos del emperador impresos en el Argos, ni el decir con magisterio que la cuestión entre Rivero y Montufar no promueve intereses públicos ^c. ócc. Con ese estilo autoritativo , y enfático atacó el Argcs la caja nacional , con el mismo ataca á las Conchas , en todo se produce previniendo todo jui- m cío , como si por ser {nvisihle pudiese introducirse sin ser visto en las secretarias , en los consejos ^ en los tribunales y aburrimiento. di5 Ademas; cimudo se trató este asunto eo Boes- tra jonta provincial eo pude meóos [de concurrir á la barra, siendo a^i qoe yo jamas por jamas concurro á semejantes actos ; desde la barra oí dis- currir á favor del congreso á msiciios que akoFa opinan en contra, porque son hombres qoe no tienen opinión 6 que para opinar observan primero la ve- leta: ninguna fuerza me hicieron entonces sus dis- cursos , porque me parecian discursos de ir^ y ve- nir ^ 6 cosas como de comedia. Pero desde que se sancionó el congreso, des- de que fueron solemnemente apremiados los dipu» tadqs 5 desde que recibieron sus dietas , y se pu- sieran ya en camino , me tiene] V. S. decidido por el congreso , y ya no pienso yo mas que eo coa« greso, y asi debe ser sopeña de ser unos noveleros si lo que hoy determinamos mañana lo deshacemos. Si; que no conviene la unión, no conviene el congreso , y mejor seria otra cosa ; pues bien, si no conviene , retárdese mil anos , pues no es la primera vez que hemos visto un congreso sobre la línea divisoria que ha durado muchos anos sin que hayamos tenido hasta ahora línea divisoria ; el con» cilio de Trento duró la vida, de tres pontífices, y no se ganó Zamora en una hora. Si en la vida de estos diputados no se junta el congreso mandaremos otros, y después otros sirviendo todos estos actos de recuerdo á las pro- vincias , y también de una protextacion continua-^ da de que la unión no se quebró por parte nuestra. Asi que; mi señora, el mudable no soy yo sino los que mudan opiniones como camisas para que nuestra república siga siendo como hasta aquí ha sido una república fíuctuante. Eu Buenos Aires se habla mucho , y el ha- bladero lejos de gamaroos creo jo que al fin ha de perdernos ; obras son amores que no buenas ra- ^oiies; fijémonos por Dios, y mas bien pensemoi bien lo que deterrísinainos que no empeñarnos en desliacer lo ya una vez determinado. Dios guarde u plan para una casa , pero me faltan los metales que son los supremos bienes de los mor-» tales. ¿Y eso que importa? respondió uno. Esto se parece al testamento del célebre difunto Pró á quien pregunto el escribano ¿ de donde habian de salir tontas misas conío disponía ? y él sin trepidar res- pondió : — de la sacristía. — Eso no viene al caso , contestó otro , porque ya han oido ustedes , que hay» necesidad de fabricar moneda de cobre con que sé podrá hacer frente á todas las necesidades pretéritas, presentes y futuras. Y si es como he oido ya , que por el mucho ahorro en su fabricación , ha de venir flamante y muy linda de Francia , o de Inglaterra., ya ven ustedes , que es rancha ventaja , que si nece- sitamos, por ejémplo para la circulación ochocien- tos mil pesos para las provincias (si la admiten) des- ée la de Salta para abajo , cuyo costo sea de 4 ó 4. wúl pesos ; d ano $igaiente, óeBel mismo en ven.a esta menuda factura , la tengamos multipl.. cadSima de lastre en cuantos buques lleguen de la tierra donde esté nuestra casa de moneda. ¿No sabemos que los vales reales de Empana los falsea- ban los ingleses?— Otro dijo: volvamos al asunto de colonias. ¿No seria mejor poner buenas puer- tas á nuestras fronteras, y después «'«.Iff /"«f tra casa bien construida á tanta multitud de ta- niilias acomodadas quehabia, y han quedado de por- dioseras por las piraterías y crueldades de los ban- tTos delVrt, y bárbaros del Sud? El que mu- cho abarca, poco aprieta, y el que sigue dos lie- bres no agarra ninguna. Había de hacerse un pre- supuesto de una familia de 6 personas mas , ó menos saladas de su cabana en Francia , Alemania , o Suiza , hasta dos años después de colocada en otra de nuestras nuevas poblaciones; y de igual nume- ro de nuestra provincia , ó de las vecinas que en el transcurso de la revolución han quedado arrui- nadas, y hacerse un cotejo en la balanza de la iusticio Hacer fructificar de nuevo estos arboles marchitos, seria el mejor cálculo de nuestros po- líticos , Y dejar lo demás que el tiempo sazonara. El pensamiento de puerto en esta ciudad , es excelente , Y i ojala tuviera quinientos mil peso» p "a oWar'los para esta grande obra! con buen puer- to principal , y respetablemente guardadas nuestras froníeras , cuya defensa deberla abanzarse a propor- ción que se aumentase la población , en pocos anos quedarían resarcidos los inmensos quebrantos que ha tenido nuestra provincia, madre de la independencia de Sud- América. . . , ,• Lo de cárceles de provincia también es muy bueno; ¿pero de donde salen tantas misas? com-^ tendría ¿stablecer los medios mas eficaces para ex. M9 tino:uir los vagos ^ que de la Banda Orieiiíal han venido , ya emigrados ^ desertados , ó en las tropas de aquellos caribes ^ y han aumentado los que había en la Occidental, pervirtiendo á muchos infelices, cu- ya miseria é imbecilidad los ha sometido á la per- versidad y audacia de los malhechores. Esta es una plaga que hará inhabitable nuestra campana, y que debe exterminarse á toda costa , poniéndose en cada partido una compañía de preboste , salvo meliorí, Píos guarde Da, Desideria del bien común* Mi ^ra. Da, Desideria del bien comm. Por los mumerables remitidos de las matronas, por sus debates acalorados en la asamblea , y por los inumerables discursos que diariamente aparecen , y se pierden por carecer de taquigrafia advierto yo que el bello sexo en Buenos Aires no esta tan atra- sado como V. S, pondera en su apreciable. Yo Señora , en todo caso debo propender á que las matronas queden á cubierto de la embidia varo- nil , que por cierto es terrible en sus efectos* Cuando los varones adelanten algo en política , en economía , y en todas las demás ciencias yo ten- dré buen cuidado de hacer extensivo este beneficio á sus Señorías; pero mientras los Señores no den un paso adelante me parece indispensable el que las Señoras permmezcan in eadem impotencia. Para mí es muy sensible esta fatalidad, pero tam- bién no me negará V. S. que es peligroso el seguir en c«ta parte otra rutina. — Dios Él Teofilantrópico, Avisos interesantes. En el almacén de polvillo habano ^ rapé exlran- gero y tabaco de hoja , que se halla en la cuadra que va desde biplaza chica ala iglesia de Santo Do«* mingo , se vende la ya acreditada pomada meompa^ r.7hle para curar radicalmente las enfermedades de los ojos , fortificar y aclarar la vista , y recobrar las pestañas que se liubiesen perdido <, aunque hayan pasado muchos aiios ^ y el paciente se encuentre en edad muy avanzada. Su uso está reducido á tomar una porción muy corta con la yema de uno de los dedos d© la mano, y frotarse con ella los párpados al ir ála cama por las noches. Su precio es cuatro^ pesos cada caja^ que contiene lo necesario para tres, meses ; pero para beneficio y mayor comodidad del público se venderá por mitades y aun por cuartas partes al que asi la quiera. En el mismo parage se vende también la pomada para asentar y dar un suavísimo corte á las navajas de barba , según lo ha acreditado ya la e:xperiencia de mas de tres anos en esta ciudad. El meite de 3íacasar para perfumar, fortificar, V hacer venir el pelo impidiendo su encanecimiento, sin otra operación que la de frotarse con él el casco de la cabeza al tiempo de ir á la cama por las no- ches , y al levantarse por las mañanas. La esencia de Tiro para teñir con prontitud y facilidad las canas. - -r. Los polms de Ceilan para limpiar, fortificar y conservar la dentadura, dt>; tr.iyendo el mal aliento. Ei agua para quitar toda especie de mam h:is grasosas , como sebo , resina , alquitrán &g. en las ropas , sombreros y demás. El específico para quitar los dolores de mue- las y dientes, sin mas que empapar un algodon en él, y aplicarlo á las encias de la parte dolorida. El agua de colonia superior y el betún para zapatos y botas con otras muchas cosas de utilidad y agrado. íMPRiJNTA DE ALVARE^. NüM. 63. DEL B E S P E m T A D O R Teofilantropico Místico-Político» Buenos Aires Sábado 18 de Agosto de 1821. Eeñexionanclo yo hohre el pueblo de las Con- chas ^ que rauclios han dado en despreciar porque se les antoja, ponderando ademas los grandes ser- vicios que todo ese partido lia hecho al Estado an- tes, y después de la revolución; sus empresas con- ira los marinos aun cuando Buenos Aires en na- da los ayudaba, las colonias que . tienen : dispersas por esas islas del Paraná, coya , posesión les es pri-- Tativa , y finalmente el verlos lidiar con toaos los elementos, y el ser tan hospitalarios aun cuando: se ven mal correspondidos ; todo esto junto me aii- Clona extremosamente, y fomenta en mí una pro- pensión que me arrastra á favor pe estos nuevos niaiiorquines. ^ ± i En efecto desde el arroyo del Tigre hasta la isla ,g:rande de Campana me represento yo las is- las baleares, 6 Oiraneeias cuya capital 6 nueva IJÍaliorca son en mi concepto las Conchas; for- man todas esas islas una línea , 6 cordillera^ ca^ pa;g de imponer ella sola á toda :1a otra Banda u 952 Bueeos Aires colocase entre sus empresas la de fo- meiitar á todo trance á los coocheros. Las armas de los mallorquines consisten prin- cipalmente en cuatro castillos sobre el agua, y es- tas armas concederla yo á ios conekeros para dar- les á entender que su miar es el agua, y su úni- co empeño domar al Paraná, y al Eio de la Pla- ta por medio de diques, terraplene», y todo géne- ro de obras hidráulicas. Los concheros protejidos se en contrarían con montes en sus islas 5 y también con campos fér- tilísimos de trigo , vino , aceite , cebada , alfalfa > pesca 5 frotas, casa, aves, legumbres, miel de ave- ja, y de caña, caballos, lana, ricos quesos, cx- qüisita coeliioilía, y seda que labran en abundan- cia unas aranitas , que aun hasta hoy las ha des- conocido la iiistoria natural ; como también cuan- tas cosas son de recreo, y regalo nos las propor- cionarán con abundancia no solo para la provin- cia , sino también para todas las demás naciones que aun no saben lo que el gran Paraná es ca- pas de producirnos. El carácter de los concheros es acreedor á que fiemos de ellos tan grandes empresas : sus cuerpos son robustos , sus ánimos esforzados, y baste decir que por su posición geográfica son hombres de mar y tierra, por consiguiente en ellos tendríamos un plan- tel de excelentes marineros é insignes militares , que asi como los mallorquines fueron el brazo de- recho de Annival contra Roma , y de Julio Ce- sar contra Francia , asi serian también toda nues- tra confianza ya contra las invasiones del Norte, las del Sud , las del Oriente , y Occidente, i Léase á Tito Livio m la década tercera, li- 9Sd> bro 1. á Jülio Cemr m ms comentarios lik 2 de helio galiico; á Ovidio lib. 2. de sus. metairoorfó» «eos V. 128 5 á Virgilio lib. 1. el© sus geórgicas , á Lucio Floro lib. 3. cap. 8. , y á Mariana lib. L cap, 16 i tocios estos autores recomendaiido las islas Baleares, y los isleeos gimoecios^ no hacen mas qii® recomendarnos las Conchas, y sus islas para qu© en lo presente , y para lo futuro esperemos de ellas aoiB mas alia de lo que cabe en la esfera de nuestios deseos. Yo soy de parecer salvo meliori que nuestros in^' genieros después de liaber concluido su curso de ma- temáticas sean destinados á las Conchas , y sus isla» para ejercitarse en lecciones teórico prácticas , y pa« ra que los felices ensayos hidráulicos, que hayan verificado en ese destino , los repitan mejorados, ya en nuestro riachuelo , ya en el vecino pueblo de los Quiimes , ya en la aduana , ya en el muelle ^ ya en Palermo , ya en San isidro , ya en la pun- ta misma de Sao Fernando. Hasta aqui he hecho la apologia , de Ims Con» chas por lo mucho que nos interesa su conser?a- cion ; pero nada he dicho de los grandes males .que nos resultarian si proscribiendo ese pueblo diésemos lugar á la pirataria de los isleños, y si saeaedo las familias iioriradas dejásemos ese asilo franco á los contrabiodistas , y gentes desalmadas que lo ocu* arlan para desde allí acecharnos, y arruinarnos; uyendo después á las otras islas en el caso de ver- se perseguidos con alguna formalidad por parte nuestra. ' Lucio Floro hablando de las islas Baleares dice qué aquellos isleños luego que Eooia conquis- tó á la España fueron insignes en la piratería por el brío, y esfuerzo de m% ánimos en -tanto grado «ue eran el terror de aquellos mares : Baleares per Ídem tempus pirática rabie corruperant mana , j úm ios romanos se vieroD en la precisión de empren- der contra ellos la guerra que llamaron baleárica. Estos ejemplares, y otros rauclios que omito pueden servirnos de documento para que no e xas- Lremos á nuestros isleños privándolos de lo que Bo les liemos dado; ellos están bien 3 y supuesito oiie no quieren mejorar de terreno ¿ que empeño • ¿s ese de sacarlos de su laguna? con ios gastos que se impendan en el célebre canal pudieran quiza alzarse unos terraplenes que burlasen las mas co- piosas avenidas, y diesen también dirección a las a^-uas. para que tanto las de las avenidas como las de las crecientes íamas variasen de cauce, pues no liay duda que el arte tiene mil arbitrios para dirigir las aguas con solo levantar el terreno donde convie- íie levantarlo. , Pero á fodo esto me dirán que ei cuerpo de colorados , que el cuerpo de concheros sp lia ha- Hado en todas partes empeñado en sostener el or- den, y que por consiguiente las Conchas están po- bres' y no liay cosa que sacar de ellas , máxime habiendo cesado el comercio del Paraguay por cau- de las montoneras orientales, y entrerianas; me dirán que el pobre tóede á infierno, y que la Punta Gorda se lia sabido gobernar mejor procuran- da casar bien su.^i Mjas, y siguiendo en medio de la revolución k§ máximas de la casa de Austria: Mella gerani alUi , ta felix Amina nube. Peleen los conclieros , Mientras en San Fernando Celebran liiipeneos. Ya advierto que á cindadaiios pobres^ que cñm- cen de medios.^- un solo aspiraote ba^ta para ©cliar- los de su casa ^ auBqiie estén cargados de méritos ^ y de servicios : esta es la diferencia qoe-May-Tentre un pueblo pobre , y otro rico ; entre lui pueblo que se iia sacrificado , y otro que ha casado hiQU sus ^^^^^^'Pero cuando un buen minisf ro está á la. cabera- •de los negocies sucede todo al contrario. .. FAS AGE AL CASO.- Siendo el gran Colbert ministro de la Francia, Y viéndose apuradísimo pidió á la Provenza una con- tribución ; la Provenza respondió ^^iie la pobrem obstaba á su buena voluntad, y que obedecían la orden , pero que estaban muy distantes de oumpVir- la , porque se habian consumido en servicio del es- tado." Inmediatamente el gran Colbert les remitió cuatro millones de reales sacados del real erario; los de la Provenza estimulados con la generosidad de Colbert , en breve tiempo por cada millón contri- buyó con diez millones: no. me acuerdo donde h© leido este .pasage , y por eso es que no lo eapeci-íl- co mas. Moralidad.. El pueblo de las Conchas es nuestra. Provenza , pues notoriamente se ha sacrificado por el bien ge- neral , y está pronto á continuar sus sacrificios con magnánimo corazón , y generoso espíritu ; .solo iie- cesiía de un Colbert que se resuelva á convertir las- Coiiijhas en una nueva líolajida. ©56 Señor Teofilanirópico. Mi venerado señor t Diz que debe servir la li- bertad de la preesa y la abundancia de papeles pú- blicos ^ i'únto para expresar su sentir los iiombres leídos que llamae tinierillos , como los mozos po- bres como yo qu® apenitas me enseñó el viejo m\ padre á leer eo libro , porque sabrá Y. qü© era uü gallego qoe m aue esto sabia ; porque ¿ Que dian- tres roas tieee el íleeir disparates adoroados ( ó con buenas prendas como decimos nosotros ) 6 decirlos con solo eiiiripá, en camisa y calzoncillos? Yo creo, seoor editor, que tao veneno debe ser la cicuta to- mada en una copa de oro ^ como en la guampa en que ordeñados en casa. Partieiido de este prin- cipio me atrevo á dirigir á V, esta cartita coo mo- tivo de haber medio leido uo comunicado inserto en losiíém. 16 y 11 del Argos sobre el puerto de las Conciias» No entraré á tratar de! particular con aquella oieDodeHcia ó esteiisioo que merece el asun- to, ni rebatiendo lo que dice dicho comunicado , pues en substancia no dice nada , porque todo es un porito platicar 6 ladrar de hambre como di- cen mis paisanos ; á mas de que no faltarán plu- mas mas ladinas que la mia que le contesten sacán- dole mas rios en cotejo que el Ter de Caíaíimai so- lo si quisiera me aclarase algunas cosillas que rae lian sonado fiero en el tal comonieado. Empece- mos, áver como salimos. ¿Que diablos quiere decir, cuando dice: que el solar no tiene las calidades de la ley P ^ Que se 'está tratando ^ por ventura de buscar solar para la formación de um nueva ciudad ^ y este fue el objeío de la comisión que estuvo con S. E : ó se trata del pueblo de las Conchas ya formado ? ¡ Mi- re que habia sido mozo sabido el tal comoBicador! ¿Con que ¡según eso todas las ciudades del globo- están formadas en el solar que previene la iet/l- Por eso es que decia mi abuela que para saber era- preciso vivir: pero yo me acuerdo haber leído no sé en que libro que había una ciudad (y diz qim grande ) que esta formada sobre las aguas : y aho- ra vm que, 6 en aquellos tiempos no eritendiafi de solares ^ 6 no estaba en aquella el autor del c?o=. municado , porque si estuviera ¡ cuando había d® permitir que semejante población subsistiese ni un momento; y mucho ^menos si tenia mcaies y poQa^ calles : otro deseo bri miento. ¿ No me dirá el comonicador, 6 V. si es que lo ha entendido, como se llama esa reunión de hom- bres (pues solo le falto decir que ni esto eran) que no es pueblo^ y que están junios á las orillas del rio de las Conchas/* Yo confieso que ignoro como de- ban llamarse ó que pito tocan en la sociedad é in- tegridad de la provincia: no es ciudad, no es li- lla, pueblo, aldea, chacra., ni estancia; pues ¿que^-' aiantres es^ esta reunión de hombres P Serán acaso algunas tribus separadas, metidas como capinchos Bn el unca! de las Conchas? Yaya que el hom- bre trata de variar el nombre de las cosas para merecer el título de inventor, ó cuando menos de •eformador? Mañana tal vez se le antojará que las manadas y tropillas no se llaman asi, sino mu- chos caballos juntos ó reunidos. Mas valiera que n y yo tratásemos de combersar de esta materia jue no de las que no entendemos y de consiguieur b «empre vamos contra el cerco. ^^%o me estiendo mas,. eSor Teo^^^^íf^fc^ : por no incomodar á V. y prometo no hacerlo hasta " iPo-o» á oír cosas tan morruiias como las ya 9 ínterin básteme decirie que lo, que um- iiidicadas, e " ¿ es mismo sen- TtSÍ áTellartrasVJ;.el.as) es la ««ion y Toerienecemos a tao bueoa^pimü , ^"^'lJ:ra::^:t''yT\ort aman el pais. ^rjfp"4' L canuda de Escbar.-Agosto m de mi. - V 1> Después de escrita esta me iie acordado Dios la ha liecho.— Faíe. Al pueblo de las Conchas pertenecen todas la agrego a .as / .¡empre sufraga- de San Fernando que e*, y L fundación neo de las lonchas no ¿o p^ que^^^^^ Mito de San Feraanáo bastaba no mas nn diiimá. Je chocolate , y el qu® los colorados estuvieran de mal humor. El Argos llama á las Conchas venmon de hom- bres con jostísima propiedad porque como ee Sud America no estamos constituidos sucede que toda eílm se compone de varias federaciones , de varias logias, ie ranas tribus, de varias montoneras, de modo^qu® hasta la villa del Lujan en el ano veinte d:e. Pero aun hablando así le hace agravio ai poe- Jlo de las Conchas, porque sus veci-^.os sonaos úei- JOS americanos, en quienes se encuentra espíritu lacional , y yo desde Juego soy de parecer que as Conchas no es pueblo, ni aldea, ni villa ni íiudad; y entonces ¿que es? Respondo: es una'na- íion constituida ya sobre las aguas, nación dueña le las islas del Paraná, nación, que aunque peque- la por ahora, debe servir de fanal á todos los pue- blos de América para que imitando á las Conchas in la unión , en la brabura , en la generosidad , en la ilantropia, y en el amor, y respeto á su cura pár- oco puedan prosperar , y salvarse del común nau-i ragío, en que se hallan sumergidos. Sírvase V. dar muchas memorias á mi seiio- a su esposa, y dígale que aunque sea asina no las como Dios la .ha hecho es no obstante prefa- ible a tantos machos que se han deshecho en el eriodo^ de nuestra descabellada revolución , y como stan deshechos todo lo quieren deshacer, imitando aquella zorra que habiendo perdido la cola en una tendencia, quena que todas las zorras se coríaseii a cola con buena voluntad. Teofii,. Nüm. 65 *%or lo qne á mi toca yo consejo & los con- A,.Z me^o se dejen cortar la cola , y que ms s- cheros que u« » j ^ , accesorio de las Señor Teofilantrópico. L«e»o que hemos vbto en su manifiesto del te Tl^loan-lmtarán las aguas , J acabara» tan lejos «n ejempW, o mod ^^^^^^ rMe -x^í:- ^PLCuar Tp- i „n iuente, .«««^ ~rc,Í en' "Tai mismas en silencio lo» inumerablcs , que « regiones y aun aquí mismo han resistido, y sisten á estas con tenaciaad? Dio» guarde &c.-l?a Canchera. Mi Sra. Da. Canchera. Mejor es V«irl<^M|^^^ ticia; rm:Z\l se empeñase, esrdor;":!» fueran hermanos, y qu. 961 ya que el uno es hijo del otro s« abstuviese da» querer pasar de mminios á mayores. No lia muchos aSos que el rio del Lujan ar- rancó de cuajo su puente ^ y la llevo por esos ba- ñados de Dios , dando motivo cop eso á que se hi- ciese otra mejor; lo mismo sucedió con la de Már- quez ; y la de nuestro riachuelo después que se deshizo se toIvió á hacer, y creo yo que esas tres puentes, y otras tres mil , que necesitamos^ no por- que se deshagan dejarán de reponerse. Los de las Conchas aparecen de monopolistm en el Argos, y yo no sé que tendrá que ver el monopolio ni con la puente, ni con el puerto 3, ni con la translación cfec. pues yo veo que los d@ Buenos Aires aunque somos pecadores nos dejamos estar que es un contento , y ni tentaciones tene- mos de imitar á las tortugas, que por penitencia andan de aquí para allí con su casa encima poí cierto monopolio de no haber madrugado mas tem- prano.— Dios guarde imon tue curado milagrosamente del mal de lepra, y hay hombres tan desalmados que hasta ahora lo llaman Simón el leproso con la mayor injusticia. Asi que mi señora, cuando ciertas^ gentes dan, y teman en que el perro ha de rabiar de valde Dios ha de hacer milagros; Simón ha de ser leproso , y T^ya V. á quitárselos de la cabeza; primero les quitará la cabeza. ^ Dios guarde ra regenta una cá- tedra en Buenos Aires tres años, los otros tres son en Córdoba, los otros tres en el Paraguay, los oiros tres en Salla, y por último vade guardián á Montevideo, ó á la Yilla ílica , ó de un extremo al otro. La primera audiencia que huSo en A lérica fue de frailes ; sus curas en 1j ps imer centuria me* «>a n ades ; los que detendie- ron acérrimamente la libertad de ios in -ios fueron ímilcs ; y el último exceso de degradación en que incurrimos en el año veinte fue el sarcasmo disparatado de que todo esiaba perdido porque había clérigos , y frailes en este mundo. Proseguid ¡ canallas ! en vuestra degradación ; llenad la medida de vuestra soez ingratitud, y cuando, todos todcs se.vis tan chatos, y tan chotos como los chimangos , chimengos , chi- Biingos , chimongos , y cliimungos , quorum injinitus esi tcme- rUs , entonces siquiera ved si os ha quedado algún fraile, y á ese pedidle que os enseñe la doctrina , y os dé las reglas oportu- nas para que no acabéis de acabaros. IMPRENTA DE ALYAREZ. NuM. Oí. DEL DESPERTADOR Teofilantrópico Místico-Político. Buenos Aires martes 29 de Agosto de 1821. ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^ ^ ^. . Sr. Teofilantrópico. Muy señor mío: pasando la noclie del doce por la vereda del consulado , observé de§de las veii« tanas que estaba iluminada la sala de la J, de representantes, la curiosidad me hizo entrar , y me liallé en la barra con un lucido y numeroso con- curso, lo que me llenó de satisfacción , pues com- prendí que en nuestra patria va renaciendo el es- píriíu público; fijé la vista á la sala, y ponien- do atención oí leer una representación de B. N. Euleskl, manifestando que beclios sus ajustes del üempo que ha servido en el país , alcanzaba al ^stado mil y mas pesos , y que tratando de sa- lir para el Tucuman á incorporarse á la expe dicion que se dice se preparaba contra el enemi- go común, y no teniendo recursos con que empren- der su viage, solicitaba la gracia de qoe se le jnandase pagar su alcance; acabada que fue la lec« tura dijo el señor presideíjte etaba en discusión el ito, y tomando la palabra el Sr. Agüero, con relocuencia y energía que acostumbra , hizo pre- sente eran muy recomendables los motivos que ex- ponia el suplicante, pero que estaba sancionado un decreto de que no se pague ninguna deuda atra- sada V de coBsiguieate que el hacer un ejemplar era ¿brir la puerta á que se hicieran recursos de la misma clase , y qui.á de mas pr«ferencia por lo que era de opinión se decretase : no ha lugar. Sin duda debemos congratularnos que mientras nues- tros representantes sepan sostener con esta ener- gía los decretos ya sancionados, no retrogradare- mos un paso de la magestuosa marcha que se si- gue en los negocios públicos del ano veintiuno. El Sr. Medrano como mas compasuo , y co- mo el extrangero trata de ir á pelear contra el enemigo común, apoyó la solicitud con reflex o- jies muy penetrantes, pero por fo^t"»» ^» cion se decidió por la proposición del fc>r. Agüe- ro V sin duda es lo mas justo, pues quien sabe si 'el suplicante después de tomar sus alcances, no Id ia enfermarse , y nada mas se harria consegm- loque revocar un decreto, sin reportar uíJidad nm- sfgdda se procedió en la sala á tomar en .onsideracion tres notas del gob.emo que liac.» dias se habian leido, sobre „t .2'^;„ Íe ; conducción de colonias extrangeras; fabricación de moneda cobre ; hacer un puerto capaz , y ul- Snameníe facultad de nombrar Jo^«>g«"'^7 ' ¡íXecto, é hidráulico con la dotación cada uno d* dos mil pesos al año. t A, «nti- El Sr. Pintos justamente penetrado de sentí miento! de beneñceU püblica, hizo moción qu» mientras por el gobierno no se tomasen las mas sérias providencias para la seguridad de la campa- lía de la incursión de los indios , era de opinión 5 no se procediese á sancionar nada ; el señor secre- tario de gobierno le repuso que las ideas del go- bierno estaban en conformidad con las del señor di- putado preopinante , y que ofrecia ilustrar á la sa- la sobre la materia con mas conocimiento la no- che del veintidós; sin duda que en esta discusión de- bian haber tomado una parte activa los diputados de la campana, y después de algunas insinuaciones por el Sr. Pintos , solo apoyó so moción .el Sr. Vide- la , quedando callados ios demás de campana co» mo si no existiesen ; es preciso que estos señores cuando se hable de estas materias ilustren con sus luces del modo que puedan, pues no todos han de per Demostenes , y de este modo corresponderán á la confianza que han hecho de ellos sus sufra* gantes. Al fin se discutieron las notas indicadas, y sin mayor contradicción , quedó casi todo aprobado , en cuya virtud ya tenemos nombrado im ingenie- ro arquitecto , cuya opinión es excelente, no por esto diejo de decir que no pueda traerse otro me « jor cuando venga el hidráulico. Paso á manos de V. este comunicado , por si gusta darle un lugar en su periódico , si asi suce- de recibirá un placer su afectísima servidora. — -Da^ Amante del orden. Mi Sra. Da, Amanie del orden. Para ser un pueblo libre basta que quiera serlo* y muchas veces conviene que carezca de todos lo» elenentos n*;cesarios para constituirse libre ; y en esos lii303s lo^ pueblos hacen milagros sacándolo todo de la nnJa ; entonces caminan al fin con fir- meza sin revocar hoy Im providencias de ayer ; entonces nada se les ' disimula á los gobernantes, de todo se les avisa no para desacreditarlos , sino para iliistrarlos , y los gobernantes bendicen la li- bertad de la prensa ; entonces finalmento la reli- gión , sí j la religión es la que se fija en la cabeza del libro , porque solamente los ociosos son dog- matizantes , é irreligiosos, pero un pueblo que quie- re ser libre no consiente en su regazo á un solo ocioso: quiñón laboral ^ neo manducet; el que no trabaja que no coma para que no pueda darnos la voz. ^ 1 . X Un pueblo , que quiere ser libr^ , advierte que los forasteros abusan de la hospitalidad? pues en ©1 momento dice fuera carafas con tanta uniformi- dad , que el gobierno , y las autoridades no pueden* menos de decir también fuera carafas, porque se ven sostenidas por el voto publico. ^ El pueblo, que quiere ser libre, advierte que los hacendados se quejan eternamente en las cocí- ñas , pero en la sala no alientan una sola queja , porque se ven entre doctores? pues inmediatamen- te se les hace ver que para quejarse de un dolor de costado no es preciso haberse graduado en ba- laraanca; los mudos también se quejan , y aun ios mismos brutos animales. Finalmente , amigo , un pueblo , que quiere ser libre no se pára en dificultades, ni empren- de un proyecto después de otro , sino que todo lo empieza, lo prosigue, y lo concluye á un mismo tiempo para tener á tbdo$ en ocupación^ mi Insíani ardeníes Tirii ^ pars ducere muros \ Molüiri que arcem , ei manibus snhmlmre saxa ^ Pars optare locum tecto , et concludere sulco ; Jura, magtstratusque leguni, sanctmn que senatnm¡ Míe portus allí effodiunt ; hic alta ieatris Fundamenta locant alií ; immanes que columnas' Rupibus excidunt , scenis decora altafuturis;. Qualis apes réstate nova per florea rura Excrcei suh solé lavor ; cum gentis adultos Educuni fastus ; aut cum liqueniia mella Stipani , el dulcí distendunt nectare 'celias , Aid onera accipiunt venienlum , aut agminefaGÍ& Ignavum fucos pecus a prcscepihus arcent , Fervet opus redolenique tímo fragantia mella* TRADUCCION. / Dan los Trios calor á la faena , Unos el muro extienden ; su trabajo Emplean otros en el alto alcázar; Aquellos ruedan los enormes cantos | Sitio para vivienda eligen esios , Y con surcos le dejan señalado ; Aquí un foro disponen ; allí nombran De un justo tribunal los magistrados ; Quien hace escabaciones para uir muelle ; Quien ©cha los cimientos de teatros ; Quien de las penas corta las columnas Que en ellos han de ser grandioso ornato ; Asi por las floridas vegas suelen Fatigarse á principios del verano Las abejas al sol , cuando el enjambre De adultas crias sacan á lo raso , Q del panal los compartidos hueco» 912 ^ , lAemn de inlce néctar coBdensado , b bien á recibir la carga salen 'D@ las otras que vienen ; 6 formando Fuerte escuadrón , del colmenar alejan Los zánganos , ocioso , y vil ganado ; Todo es ardor, y afán ; la miel transciende Pe los tomillos al fragante pasto. Por lo que toca al ingeniero hidráulico que se busca ninguno quizá mas á proposito , ninguno Hias di^no de ser atendido que mi ahijado 1^- «^«an Fita, de quien hablé largamente en el numero ¿4 del Gauchipolítico, y cuya representación hecha al crobieroo acredita cuanto se ha esmerado este ye- ciño benemérito en favorecernos con proyectos be- néficos : la representación es como sigue. Representación de D, Juan Pita. Exmo. Sr. Juan José Pita vecino de es- ta capital áV. E. respetuosamente me presento, y diffo que el mas asiduo y penoso trabajo d^ ü« chos años, que me hubiera producido necesariann íi^ te una regular fortuna , con que vivir , y m^im- tar mi crecida familia ha sido todo infructuoso por la involuntaria desgracia que han corrido mis in- tereses, quedando de consiguiente sumergida en el abismo de la mayor miseria mi expresada familia, muger, é hijos pequeños, que hoy se ven en el duro preciso caso de mendigar. Estas lamentables circunstancias me han im- pedido repentinamente poner en ejecución (como lo habia ofrecido hacer todo á mis expensas) m cúmulo de proyectos tan útiles , y ventajosos al estado , que podrían con seguridad , y sin exage- ración dar á la patria dias muy felices en las oca« siones mas apuradas , ó del mayor conflicto. Juz- go que la sublime penetración de Y. E. no gra- duará abanzado este mi aserto si se digna pres- tar detenida atención á las propuestas , que otra Tez be hecho , y ahora ^ reproduzco de tres nue- Tos inventos de primer orden en su clase. El uno es el de la máquina, í> canon pun- to fijo, que puede por antonomasia llamarse ew- rena argentina, y cuyas singulares, y estupendas ventajas (hasta aqui desconocidas) asi por el acier- to casi infalible de sus tiros, de que toma el re- nombre de fijo 5 como por otras que se designan en el plan , ó modelo ya presentado , y apro- bado por el estado mayor general, que me obligó á explicar , y demostrar haciéndolas fácilmente exe- quibles en su caso. El segundo invento es el de un tren volante de artillería de grueso calibre manejable con mas facilidad que cualquiera otro de calibre de á 8 , 6 de á 6 según también se puntualizará, y efectuará prodigiosamente cuando se tenga por conveniente El tercer invento que deberla con razón titu- larse máquina infernal es de una batería portátil de á diez y seis fusiles ( los cuales pueden aumentarse ó disminuirse, como la exijan las circunstancias) capaz de dispararse doscientos tiros en un minuto, y maneiablc con la facilidad, y ventajas, que antes he expresado, y está yá puesto en planta, en términos de operarse con diéha máquina, aun cuando no se le añadan muchos gibados de perfección de que es susceptible , y á cuya realización me comprometo. Las enunciadas máquinas demandan algún eos- 914 to , qoe yo mismo cuidaré desde luego economizar Gon la mayor diligeocia , y zelo, sujetándome siem- pre al mas prolijo examen de inteligentes ^ ó fa- cultativos 5 pero quedando seguro como lo estoy de ^ los precisos resultados , que importarán un millón por ciento de ventaja. Solo tengo que añadir que si bien tan ad- misibles objetos necesitan de una decidida pro- tección del superior gobierno también yo la re- clamo con justicia. Las naciones todas, Sr. Exmo. se apresuran á ofrecer con largueza grandes pre- mios (sin reservarse entre otros las pensiones de por vida , o perpetuas ) á los autores de cualesquie- ra inventos útiles ; y pues deben considerarse ta- les , ó quiza exclusivamente importantes , y por- tentosos los que yo tengo abora , el honor y el placer de presentar, tampoco puede ser menos ^ ni mas aná- logo á mis circunstancias el premio que solicito reducido á que se me ocupe en mi carrera facul- tativa , en la cual baré servicios singulares dándo- seme el empleo de arquiiecto 5 ó ingeniero hidráu- lico 5 y concediéndoseme en el dia el arqueo de los buques , y demás funciones , que le son facul- tativamente correspondientes para subvenir de al- o'un modo á las urgencias de mi familia , á cuyos precisos fines podría también donárseme una casa pequeña de las muchas que tiene el estado. Y como para haber de obtener el empleo de ingeniero hidráulico entiendo debe preceder la res- pectiva carta de ciudadania impetro esta con el mayor gusto (en conformidad á la sana constitu- ción que rige , y juro) protestando mi mas since- ro amor á la patria, y á cuya distinción parece no me desmerezco después de haber manifestado dt nn modo inequívoco hn' muclio íieoipo la libera lidad de mis priocipios , y m'i adhesión al sistema de la libertad, ó caosa de la América ^ sobre qi3e puedo y ofresco producir , siendo preciso , la com- pétente informacioii 5 auoque esta la considero iBne» cesaria , cuando por el presente me constituyo vo» luntaria, y generosamente en la obligación de pres- tar á la patria tan particulares servicios ^ los mis* mos que continuaré sin iutérmision en su obseqoio y para su mayor engrandecimiento, Por tanto A "V. M. r'^ndidamente suplico que habiendo»» me por presentado con estos tres diferentes pro« yectos se digne recibirlos bajo sus poderosos auspicios como tan útiles, y ventajosos al estado reservándolos cuanto sea posible para evitar que algún enemigo se aproveche de ellos contra nosotros mismos, y to- mando si es necesario para expedirse en negocio tan serio, e importante ios informes^ que convengan por los diferentes ramos , ó respetos que comprende, asi de los seinores ministros generales de hacienda, y comandante de marina , como de cualquiera otros gefes , bajo la misma reserva , y dignándose igual- mente hncer oportuno pronto lugar al empleo , y gracias que solicito , que en ello &c. — Juan Pita, Señor Teofilaniróptco, Yo soy también de opinión que el pueblo no es soberano , y me fundo en que si fuera soberano es imposible que en alguna de las mu- chas revoluciones no hubiera usado de su sobera- nía para poner en la horca á los que lo engañan s Teofil. Nüm. 67 en diez anos llebaoios ya trescientos gobiernos , y cnatrocieetos^ ó quinientos sistemas de gobierno; pero los aboo;ados siempre son los mi^smos . y los mismos también son los que alternativamente su- ben 5 y bajan de la administración pretextando to dos la voluntad general al subir , y bajando con la nota de Usurpadores , hasta que vuelven á subir en virtud de la voluntad geaeraL Los abogados al subir ira gobernante lo auxi- lian con la le'y legitimando su colocación , y cuando; cae también lo auxilian con la ley legitimando al que sube y al que cae para seguir in úBÍernum aller- natim conorepando. u Ahora pues yo no sé leyes , pero sé aquella parábola de la viña , que tuvo muchos capataces , y arrendadores; todos dieron malas cuentas , y pre- guntando Jesucristo á los judios ¿ que haría el ^amp de la vina con aquellos arrendadores ? respondieron unánimemente los judíos , y dijeron malos male per- del , ei tocahit vineam suam aliis agrícoUs, El amo precisamente perderá á los malos , y arrendará su vina no á los mismos ^ sino á otros. Vea V. aquí un acto de soberanía ; lo demás no. es mas que fritangas, budines, y gazpachos, que se le dan a! pueblo en tantas meriendas cuantas liaa sido las revoluciones. Dios guarde efe. Ba, Pohre pueblo, pobre soberano. Mi Sra. Ba, Pobre pueblo , pobre soberano. Hablar de esta materia es hablar' del mar , j' de sus arenas , y créame V. S. que desde que yo vi morir á Jesucristo en un cadalso con causa escritor sentencia de jaez , y carrera de, tribunales , be ben- mí decido las leyes de indias porque proliibeH, la ieter- vención de letrados en las repúblicas nacientes. Dios guarde ¿ew^a para que los ra- iogatos le den con el pie. PASAGE AL CASO. Cuando Carlos quinto . renunció la corona se retiró al convento del Yuste, y unos aldeanos le re- galaron unos quesos ; Carlos quinto agradeció mu- cho los quesos, y se mostró muy afable con ios aldeanos; pero estos como rústicos groseros empeza- ron en el acto á pedirle esta casa, y la de enfrente; Carlos con buenas palabras les dijo ''que él no era nada, que ocurriesen ásu hijo D. Felipe, y que no dudasen que serian atendidos" oyendo esto el alcalde de monterilla con mudia satisfacción dijo : ¡Oia! al que nada tiene nadase leda''; y agarrando los quesos dejó á todo un Carlos quinto con la cara larcra: Felipe segundo lo que supo esta ruindad, y Iroseria de aquellos patriotas palurdos los man» .do castigar con el rigor correspondiente á su vi- llana socarroneria , y harto tuvo que hacer Car- los quinto para conseguirles el perdón. MORALIDAD» Desde sus principios nuestra revolución desple« g6 un carácter chacuaco, villano, é irreligioso; la 99S suma de las cosas se vio por la mayor parte en ma- nos de hombres de pocas obligaciones^ y de aquellos de quienes está diclio dale puesto al vil y bajo ^ y lo conocerás. Estos viles y bajos, cuando se han visto coloca^ dos han manifestado un desprecio horroroso , y una ojeriza decidida contra los que renunciando sus he- rencias han acreditado cuan distantes están de ser la- drones 5 y cuan desembarazados están de interés en el servicio público. Pero ¡cosa rara! esos mismos viles y bajos^ cuan- do se ven revolcados, á las cuatro de la mañana gol- pean la portería de S. Francisco , ó á las diex de la noche la de la Recoleta ^ 6 se meten en un cernidor, h se ponen á hacer quesos con la arina para salir des- pués enmaletados pero sin enmienda; y luego quer- rán liacerme creer que el pueblo es soberano. Si el pueblo fuera soberano ya no hubiera dej£v4q una sola comadreja, un solo ratón, y pusiera sus ojos en hombres mas formales. Dios guarde d'c. — El Teofilanirópico, AVISO. En la botica de Ortiz Alcalde se halla de ven- ía una tinaja grande para agua: el que quiera com- prarla ocurra á dicha botica. IMPRENTA DE ÁLVAREZi NuM. 69. DEL DESPERTADOR TeOFILANTRÓPICO MlSTíCO-PoLÍTíCO. Buenos Aires sábado 1." de setiembre de 1821. Seanndo clamnlon disparatado del americano anó^ nimo católico apostólico romano. "Las ventajas del cristianismo parala socie- >'ñ^A civil han sido contrabalanceadas por muclios "dáños que se han experimentado, sm culpa m "causa de la religión." CONTESTACION. Toda institución desde que es administrada por los hombres empieza a conírahalancear sus mn^, taias por los muchos daños, que sm culpa m cau- Jsuva es necesario que se experimenten i ^que meioí institución que la déla ley natural en el paraiso mismo? Alli tenemos un hombre, y una muo-er condecorados con la justicia original .dones, V virtudes en el grado mas heroico: a la ley na^ tural que tenian impresa en el alma se anadia un precepto positivo de no comer manzanas , pee^ habla otros muchos frutos que^ comer ; pei;o nuesj 1000 tms primeros padres eran hombres, y las venta- jas de su obediencia á un precepto tan llevade- ro las conirabalancmron cor los muchos danos , que liasta ahora oos saleo á la cara , y estos daños tambieo s© liao experimeniado sin estipa ííflMsa de la ley de Dios , á oo ser que imitarido á nues- tro padre Adaa le ecliemos á Dios" la cidpa y la causa de Kiiesíra culpa La promesa del Mesías , y la institución polí- tico Feiígiosa' del -pueblo hébreo 5 sus leyes, sus preceptos , sus cereinonias eran todas pronósticas , j demostrativas del que liabia de venir para que_ cuando viniese lo GOPaOciesen , y lo recibiesen ; pero el evangelista nos dice que él vino, pe- ro no lo recibieron ; y los primeros que no lo recibieron fueron los eclesiásticos poí'qoe sus obras eran malas ipse venñ et non reeeperunt euni ; erant enim eornm mala opera ; y ya tenes^ios que la»- ventajas de la antigua alianza fueron conífabalan" i^oflm muhos. daños Ana&, Caifas-, He- rodes 3 y Fiiatos sin cidpa alguna de Moisés oca- sionaron al pueblo israeliti-.-o. La nueva alianza celebrada en el cenáculo era ventajosísima al género humano, y consistía nada menos que en la unión sacramí-í?tal del hom- bre con su íledeníor , y coa su i>!0<.; pero todas eññH ventajas fueron esa mkmR novhfí contrahalan'' eeadas con los mmhos males de la prendicion , azotes , cruz á cuestas , crucifixión , muerte , y sepultura de Cristo , sin culpa alónima de Cristo , sino de Judas , á quien se le antojó ser ladrón, trai- dor ^ sacrilego 5 y tan eaióUco como el am<>rica4^ áío anónimo , que nos escribe disparates desde Fran* uia^ y como tanto» aaonimos, y Pseudóuiuioi 1001 qiie en Buenos Aires lo saben todo menos la doc- trina cristiana , porque no van los domingos., á oiría en su parroquia. 3íi Sr. gobernador de Sania Fe> Agradezco muy miiciio las memorias qu© V. E. se lia servido remitirme con el militar portador de ésta / yo se las devuelvo con la mas fina voluntad ^ y reproduzco la oferta que le liice de mis periódicos para tratar en ellos cuanto conduzca al bien de esa mi amada provincia ^ y ciudad de Sania Fe que para mí es una nueva Barcelona. Sin ofensa de la justicia soy apasionadísimo por mi liijo D. Servando Jordán * cuya prisión be celebrado al paso de lo sensible que me son sus .pa- decimientos ; si V. E. pudiese conciliar la seguridad de D. Servando con elfalivio de sus prisiones yo ben- decirla mi fortuna^ y vivirla eternamente recono- cido á V. E. - Dios guarde dkc. — El Teofdanir épico. Después que remití la anterior 'rae instruyeroíi de que el gobernador de Santa Fe solo tenia trata- miento de V. S. pero yo estoy ya en posesión del tratamiento que le he dado 5 y no debo rebajarlo, máxime después que Ve E. nos ha librado del entre- riano magno. Señor Teqfilanirópico, Te rebajo el título de hijo querido , porque tu ^ y tus hermanos los seis periodistas 5 el quinto en discordia , el F. Castañeda , y hasta el rapaz ñdalgo , quo^ se dice porteño, á par do pai^ me te- 1002 , neis niBy enfadada. ¿Como es eso de mirar con iadiferencia, y estarse muy callados , siendo fr.o» esnecíadores de los repetidos ajamientos , de los in- sultos , de las injusticias, que en mis propios do- minios se hace á mis hijos, á quienes para giorm mía, conceví, parí, nutrí, y eduque a costa de mi! fatigas mias , y de ellos mismos? ¿Como tenéis flema para ver, sin reclamar , el que mi subs- tancia, el patrimonio, que me ha quedado des- pues de la división, y partición, hecha entre mis hermanas, se esté consumiendo en sostener los extraíios, cuando para elio se hace perecer a mis hilos . que apenas pueden decir á , a , a , porque no tienen imprenta? ¿Quei-eis que en mis pia- zas, y calles vuelva yo á oir aquel horroroso can- to.L= Amada madre hasta cuando^han de durar ius desvelos \= ver ins hijos por hs suelos.^ l los ágenos m««««do.=que me recordó , e inflamo el año de diez? . , , „i Dirás que el gobierno lo hace , y q«e «1 ^. be lo que se hace. Calla temerario , caila! Mi esposo Lo es capaz de eso. El hará mal , pero obra bien. Oye-despues que aquel vuesko pa- riente abriendo mis puertas, dio entrada « los her- manos del santo entierro, con quienes '^Y!- Z Z velearñioÁo para mí fueron angustias ,tatigas , y irmentos. Tu sabes que por mi c?«f no puedo ni debo permanecer un instante solte- ra Tu sabes que entre las tmieb as de cieita noche me dieron por esposo á un falso, q"^ «P^" rentaba mucho amor; pero que l^í^go q»e fjj«^ cetero de los miércoles publicó mi umon , desiubrio el esposo, no tener otras miras que aprevechar- ídeC'dote, usurparlo, repartirse con lo, her- 9 1003 n^nnos del sanio eniierro , y dejarme b«f«f • J4 r«hps aue repudiado este infame, (» el obje.o de Tnil g^l«»te°''' pudiese fijar m. suer- í Tr la ineptitud, é i^potenc* de lo. f reten- ái-'ltk. Tákbes, que aprorecliandoso de eLo ne aí ^vido, contra mi volitad se hizo mi es- poso entre candeleras, y — f'l ^ J^rt n no solo se publicaron con cfcrí«ete en la pia- S de Lorea, sino que se publicaron también de Zh á polo. Tú sabes que después de a fuga de rt urofextador de volcanes, de este quijote, ama- r Hija, ünica todo -¿/-^^^^^^^^^ dudas, é incertidumbres , hasta que mis ^" ni nisfradork reunidos afianzaron mi tranquilidad futura dándome por esposo á uno de mis mas pre- ?iSos hí«, con quien contraje una un.on le- nerfeaa y aun consumada con sangre , II d" ciLo de 'ocUre. Tft sabes que este mi iir::poso, y l>-t-t*^o'Ve^^^rd«: 4^ -rl^ Marte V bo de Apolo; que tie su eiui ^ :eín''pía;,% no . 4ierva. El dota o , una bella razón como hijo mío, lo co»»""' J ?o confiesa. Yo le he visto reírse muchas veces de aSnos que han querido hacerle creer proce- dente de" cerebro de Júpiter. El no solo se rei- Ír sino que tendrá por un débil despreciab e adu- K T q«alq«iera q¿e lejos de advertirle lo me- or se contlnte con decir el gobierno lo^ hace , ^r;«r« l que hace. Mi esposo quiere el bien adere acertar , desea lo mejor , ha invitado a que lo muestren, y es una obligación hacerlo. • Ahora bien , Señor Teofilantrópico vamos a cuentas. No vale alegar méritos. Se los que tu , y S demás han contraído : confieso que en los re- 1004 ..^ ^ - feridos trabajos todos me liabeis servido 5 tom^nclo á la vez mi defensa. Te lis visto á tí perseguido por los carafas , por los cliiBiangos , cbisningos el:, y ya casi casi en estado de ganar iglesia*, he visto al padre colgado. , como S8 estarla ^ á no haberse ido el ceu' iinela : he visto al Gauchí eDrollar su poecho en el brazo , sacar su cuchillo ^ y correr á los hermanos ■del santo entierro hasta mas allá de Zepeda , de dóede ellos se liabiaD venido corriendo ^ sin que na- die les dijera eada ^ porque no era licito pelear : los he visto á todos en trabajos por cansa inia ; pero es- to no basta. . Vamos á cuentas ^ digo , y veamos como habéis cumplido con aquella sagrada obligación de representar á mi esposo los ajamientos, los insul- tos^ las injusticias hechas á mis hijos en mi pro- pia heredad. Tú 3 y tus heririaiios coescritores habéis gritado por todo e! mundo que yo tengo, hijos capazes dé todo lo bueno. Los tengo de facto 5 que á nadie ce- den en patriotismo ^ á nadie en brabura para las ba- tallas 5 á nadie en urbanidad en la psz : los tengo consumados en política , sábios en la legislación , y en todas las ciencias : los tengo capaces ' de arreglan mis iotereses ^ de aumentarlos , y de hacerme en todos ramos mas poderosa que he sido hasta hoy. . Mo obstante ello ^ tu , y tus hermanos habéis calla- do cuando al tratar de reglamentarse el sistéma de ' mis liEciendas ^ habéis visto encargarse esta ope- ración á cinco individuos 5 de los cuales, unos son extraños y otros parientes apenas , sin haberse. dado carias en el juego sino á uno solo de mis hijos , y .ese 5 pupilo aunque mayor de veinticinco años. ¿ No es esto un desprecio á ellos ? Habéis callado, cüarádo al ver formar las divisiones qué han de ser- 100^, Tjr á mí defensa en el campo de Marte tal coal caudillo no mas es bijo mió. ¿No es esto ima io- joria á los •demás ? Habéis callado cuando habéis li«do esa relacioB de gastos, que salen de mi tesoro , ún embargo de c^oe ítónclia parte de ellos, son gastos' de la Iiereücia pro indwiso que no deben gravar so- bre mí 5 después de laeelia la partición entre yo ^ y mis liermaiias; y sin embargo de ver qoe de muchas^ sumas dé la relación se priva á mis liijos 5 ( 00 tóen- nos áptos que los que las perciben ) para dárselas á* los parientes ^ y euíi á extraños en remiiiieFacioa de lo que sirvieron á mis tiranos. ¿ Y eo^ es esto, iioa'' iiijiisticia'? ¿No es esto quitar el pao á mis Jiijos. para darlo á los ageeos? | Teoíilaiitropico ! , No. tiene lugar la adopción cuando kaj legítimos, v ^ - V Y diWe. aflora sobre estos ' p'árticplares , habéis' tu 5 ' y los 'demás "periSdisias diclio; s^lgo ' á mi digv eo esposo _ ¿podréis alavaros de liab&r'cumplic^o con- aquella sagrada obligaciofi de tiaCes'le presentes los males jmrk qué lof repare ,5 ' y ^tiaberle mostrado los bienes' para que los siga? ¿Qáereis : entrar ©lí el número de la, vil caterva aduladora ' que 'dice 1 el gobierno lo_ Uce élyábe-U' que se ímte.f' ' g°Fee- sais que de este modo ííai^gais á mi esposo ? Pues os engaeaís. ■ ' . ^ . - Dios te guarde como también á- tos'. ssis com- pañeros, al quinto en discordia, al '-padre y al menino, que todos deben tener 'esta.- por- -suyái Agosto ¿8- — ^821. ■ Dona, Muertos Aires. Ea^ma, é Illma. Semra. Estoy Brwiemeiité persuadido í|tté trnm madré lamas a¿ra?riav4^ jb^^ ese ííOiicepto ere». 1006 ■ ■ ■ , j ' V B IH'na. Cine me considero muy honrado con la corrección y que aunca me tengo p«r mas hijo de V B Illina. que cuaBdo se ha dignado re- haiarníe eii su oficio fecha 28 de agosto. Mis coescriíores ea unión conmigo besan hu- mildes el azote, con que V. E. Illma. acaba decasti- gamos , y todos aceptando el castigo como justo so- lo deseamos no haber dado motivo á que V. E. l.lma. usase de una severidad que todos tenemos segura- mente merecida , y crea V. E. q«e s. contesto a su apreciable no es tanto por disculparme cuanto por tener el honor de contestar a V. Ü. lUma. Y E Ilima. conviene con nosotros en que la reforma es necesaria, y es también cierto que; m Bi ta estamos éntendiendo, solo si se queja que ¿1 inicio empiece por !a casa de Dios , y que lo? porteaos, 6 hijos legítimos de la provincia sean Un luego los reformados, y que los reformado- íes sean un VViide, un Dorna, un potosiiio, y m niño soltero hijo de Buenos Aires , y q«e auií no ha .sido ablactado «&c. „ > ■ , ~ - l2s reyes acostumbran confiar a extrangero» ia se cridad de sús personas porque una tropa na- cional en caso de levantamiento no se atrevería a hacer .foego al pueblo compuesto de sus mismos hermanos! y parantes: del mismo modo como la» formas que ^meditamos son las de ■ «ues ra pro- Tincia de desear seria que en ellas no intervimfe- sen sino los extraños. , Los médicos por escelentes que sean se aos- tienen de curar á sus familias , y aiin ^J^^'f- mas personas porque el .apior .propip im0o 1» Rpiicacion de los rem^ios jSv^n^f-^ m 1© civil líejaltímsdiaíainente üe^ser Jtfea el que por afinidad, 6 coíisanguiaídacl contrae pa- rentesco ^ ó relación íntima eon los que deben ser juzgados. Aun la religión misma que profesamos nos ensena que el reformador no puede ser sino de los extraños^ porque si es de los parientes mori- ría primero en una cruz cargando sobre sí la pe- na en que hubiese incurrido su iinage ^ como efec- tivamente vemos que lo hizo nuestro amabilísimo reformador. Asi qoe mi señora ; resista enhorabuena V. E« 111 ma. á los provinciano?} cuando vengan á enter- rarla bajo el título de hermanos , pero cuando n@« cesiíe V. E. Ilima. de reformación mejor la re- formarán los extraños, que sus propios hijos. Yo señora ^ y mis cosscritores estamos roncos ya de clamar que los forasteros máxime en las ac- tuales circunstancias se abstengan de darnos la vo%; que nuestra ruina fue obra nuestra , p que nuestra reformación debe también ser obra nuestra: indivi- dua^i/arme mas es lo que llamfm nombrar perso'^ ñas, L Aires- pero primero quisiera monr que rer Hn ¿ortko conlguiendol pa. tan deseada co„ lo^mfarouistas del Norte , cuyo gefe era su con- 5 cí^ulo; y discípulo .«io Moyano: -to do ¿ra cosa mala que entraba por la P«rtada, 6 porfeM«- pero lo primero era enteraba por la puerta falsa 6 por el mueran fo, pMemsl por eso es que para los tratados de ^elguera hay rótulo vengativo, y para los de Bustos liav toda francachela. ProTinciaeos! Perdonadme, y no crea» que To admita la menor impresión en mi alma contra Tosotros; os juro por Dios vivo que os amo con mai lensibüidad, y mas ternura que á los porteños; yo os ofrezco oís mis periódicos para q^^n ^on toda satisfacción de Buenos A.res ; hablando . Míos, hablando se entiende la gente , pero desnu- daos por vida vuestra de las pasiones bajas, y de eremulacion infundada que os ridiculiza hasta ma, allá de lo imaginable. Hel- Por conclusión , mi Sr. D. Geroiii.no tiel ffuera, V. S. debe descansar en su honor, en su lonradez. eft el testimoniode su conciencia y de- L también celebrar este incidente como yo lo he celebrado , porque el ha sid» poderoso para cor- rer el velo'^de'esa modestia, co« que hasta hoy ha sabido V. S. ocultar sus hazañas coatento coa «1 lauro de haberlas ejecutado. Dios guarde &c. El Teofdantroptco. P B Le he de estimar á V. S. muy mu- choque cuando llegue su equipaje se sirva fran- fuearme los docnmeStos de acción tan heroica par. inmediatamente darlos á l» prensa. Sr, Teofilantr6pico. Buenos Aires Agosto 30 s. Fin este estado tuve noticia^ que hiibia oto.'gado su tesía- meiíto ( cosa que antes no quiso liacei* ) deciaraiido que no tiene parieñles, como si fuera exírangera^ y dejando todo, todo para el tal beneficio de su alma. Por supuesto que e! albacea no es hombre que se para en escrúpüioKS de monja , no obstante que ea su exterior parece un San Tristezas. El escribano, tiene sin duda ninguna los siete pelos dei diablo, pues da importancia legal á una disposición testamentaria otorgada como h© dicho , en estado de demencia. Mientras tanto los lejítimos herederos , unos tienen que comer, y otros an lan mendigando. Ahora pues prescindiendo de todos ellos, podré cuestionar asi: si yo soy un miembro del pueblo soberano , aunque Ko sea mas que el talón , ¿ que raaon hay para que el otro , porque sea el dedo poUix , ú dedo gordo , me usurpe mi derecho , tome sus medidas, desprecie mi razón , y se pasee impunemente? ¿ Que razón hay para que el otro , porque sea la uña , con achaque de que es munto de pleito , y yo no tengo doblones , legalice la usurpación , y se quede tan se- reno , como si estuviésemos en tiempo de Godoy y Carlos IV? Sírvase V. darme un consejo para telerar mi suerte; y al mismo tiempo estimular el celo de los magistrados para que no se repitan impunemente iguales injusticias. B. L. M. de V. su atento y se- guro servidor El Porteño, Mi Sr, D. Porteño, Los abogados , y escribanos tienen su rutina muy anterior á la de Justiniano, y á la de Pi- latós y que fue abogacjo^ y dicto leyes ea Calahorra; I02t _ feíro *^í> por quiero decir que ellos no sean útiles 11 1 pucbio; lo son, y muclio, si el pueblo usase de precauciones para que los abogados, y escri- banos estuviesen distantes de todo abuso. Yo no encuentro otro arbitrio que el de es^ tablocer cuanto antes el juicio de jurados antiquí- simo en Inglaterra ; al principio de la revolución francesa el general La Fayete opinó que la cons- titución, y demás instituciones sancionadas seriao siempre, precarias porque los legistas afectando re- publicanismo en lo exterior eran por esencia due- ños de las leyes para matar, y sanar según m voluntad y arbitrio, y que para evitar este pe- ligro se introdujese el juicio por jurados ; el pro- yecto fue admitido; pero los abogados fueron los que establecieron á su modo los jurados, y no al modo de Inglaterra, resultando de aqui que los ju- rados derramaron mas sangre , y cometieron , 6 autorizaron mas desórdenes que los que hubieran autorizado los abogados dejados á sí mismos. ' ¿i. " La institución de jurados (como dice el sá«- Iñb Sir Richard) es la base de la libertad píibli-^ ca , el salvo conducto del pueblo contra la opre- sión , la garantía legal de la vida , del honor, y de la propiedad de los ciudadanos.'' ¿ Los abogados pueden complotarse , los escri- banos también , y en ese caso su voluntad , y §a eapricho será la ley de los pueblos por mas que 'los pueblos hayan jurado la constitución mas li^ hevdíl del mundo; y asi como los enfermos ?on cu- rados en los libros de medicina , y mueren de ve- ras en sus camas , asi los particulares serán ab- ísueltos en la constitución , y condenados en los 9k\xiüs jÚ un juicio de jurados bien establecido no ^^^^ . . ^1. les pone un frenó á los que si quieren pueden abu- sar de la confianza pública. No es para una carta al descender á mas particularidades, pero yo le prometo á V. que mas adelante lie de procurar deslindar con la pro- ligidad que me sea posible el juicio de jurados, y la necesidad de establecerlo para que no ande- mos á la suerte , y á la ventura llamándonos li- bres en medio del mas horroroso despotismo. I3Í0S guarde cfec. El> Teofilantrópico. Sr. Teofilantrópico. He de estimar á Y. que llaga ver al públi- co la iniusticia notoria que se me ha hecho por la comisión del tribunal de cuentas desalojándome y dejándome sin empleo en perjuicio de mi honor y de los méritos de mas de cuatro años de ser- vicios en ella , y últimameute quitándome el em- pleo y dejando ocupar mi lugar á otros de mu* chos menos méritos y de ninguna aptitud, cuales son D. José Maria Kosende y D. Manuel Saubi^ det lo que no tengo inconveniente á probarlo en un público ante el cual los desafio y para gobier^ no de lo que ha de poner en su periódico le doy las reglas siguientes. En el año de 811 entré á servir la plaza de oficial meritorio , y desde ese momento como jó- ven de vergüenza procuré aplicarme á aprender por principios y conocimientos una rigorosa aris^ mética asi pura como comercial fundada en prin- cipios y demostraciones sólidas para no obrar ja^ mas por imitación, y sí por conocimientos hasta lle- gar á la gcomeüia que es la que á la fecha si- ' 1029 go cstuaiando como que me dedico á artes ma- temáticos. Estos principios que relucen en un joven co- mo luz en la obscuridad kacia que todo contador de resaltas hedíase mano de mí para que le auxi- liase y alibinse en el trabajo de sus cuentas , lo que no hacían con ninguno de mis companeros ci- tados, y apenas me desocupaba con uno cuando ya me reclamaba el otro, esto es pübiico y notorior como lo dirán y certificarán en caso necesario Sos^ contadores D- Eusebio Montaña, D. Martín Me- drano y D. Rafael Saavedra con quienes he íra« bajado.^ los ascensos se me ha postergado con in- íosticia, y se ha informado confesando ser yo capaz tara desempeñar mi ministerio siendo yd el mas Ltiguo de los propuestos por lo que reclamando yo mi derecho mandó el gobierno que en la pri- mer vacante se me acomodase co5iio m him, Y {ilÜmamente ahora en el arreglo del tribunal me deian afuera en bochorno de mi horior siendo yo micho mas antiguo que D. José Mana Rosende Y D Manuel Banbidet ; y muí ho mas capaz de desempeñar cualquier miimtei-io esto es una m- lusfu i i notoria cometida por los SS. de la comisión de quienes me quejo porque el gobierno no fue ca- paz de mandar tal cosa, m yo de hacerle tan po- co favor. Tampoco solicito el que se me vuelva el empleo y solo sí vindi<^arme con el publico pa- ra que vea el mal pao;o que se le dá á un joveis «ue se dedica á estudiar con esmero para traba- ?ar por el bien de su patria.— Soy su apasiona- do Q. S. M. B.- Santiago 3íendes, P. De. Soj de edad de diecisiete alaos , y á pesar- 103ÍT de tener cnáírociéntHOs pesos de renta , y sin faltar á la tarea de la oñciDa he seguido mi . aula por las íardeé, privándome para eso de ir al café ^ á la pelota , á la coriiedia , y á todos los impertinen- tes pasatiempos de' la juventud. Mi Señor D, Santiago Méndez. Ocurra V. á la sala de las quinientas , ha- ga allí el reto ^ tire el guante , y no dude que in mediatamente la señora presidenta aprobará el desafio , levantará el guante, señalará el dia, y el campo de batalla poniendo por . condición que si y. vence en la lid serán declarados los de la cor misión por unos malandrines follones que están ©brando arbitrariamente, y abusando de la pacien- cia de un pueblo que sufre mucho pero no siempre. Mecho el desaíio ponga V. su derecho en ma- Kos de la señora presidenta para que en todo se proceda sin engaiño, superchería, ni superstición alguna: item pudiera V. desafiar á Dorna el men- tado 5 á Wilde el sin par y á todos esos qtse saben tantas matemáticas cuantas no han aprendido en toda su vida. Dios écc-^El TeofdantT épico. N O T A. El sábado de esta semana no salé periódico porque D. Eu nam me meto ccm nimguem ha ce- dido su vez á un caballero comerciante que quie- re dar un impreso contra el consulado , y contríi D. Gracien Castaner. I M P R JE N T A D;;^ A,.ft E NuM. TI. DEL e s p e r t a d o r Teofilantrópico'Mistíco-Polítigo. \- r ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^ ,.4. Buenos Aires mabtes 11 de setiembre de 1821. ^.^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^ Juicio DE Jurados. . . iMuclio antes que naciese Juan Santiago So- íieau , . y , antes -tanribien que naciese Moisés los. piie-^ blos , y los gobernantes se lian rompido la ca- beza opuestas direcciones: los gobernantes han aspirado siempre á aumentar la fuerza ceníripe ta no para introducir á los subditos ce el corazón , sino antes bien para robarles el corazón y la vida; los sub- ditos al contrarío han aspirado sié OI pre aumentarla fuerza centrífuga para no ser abrasados y consumidos por el incendio de la autoridad ; según estas fuerzas se han equilibrado mas , ó menos han resultado va- leos círculos ya monárquicos , ya aristocráticos, ya democráticos ^ ¿ ya oligárquicos , é¿ci pero todos esos, círculos Jian sido mas , ó menos penetrados por la tiranía á proporción que el poder judicial ha visto mas , ó menos separado de la masa del pueblo. .0. ^ ^ ' !■'-•. .OT I)g^!sngá3^nse de los 1032 io-uorantes ; desengáfieme , y crean , que sm en- tablar sólidamente el juicio de jurados la tiranía Y el despotisríso reinarán siempre , porque el estado ó sea moBorquico , ó democrático , ó aristocrático rerá administrado exclusivamente por los legistas que matarán , y sanarán á su arbitrio cómodo han fieciio centenares de siglos antes que Fílalos, Los abogados son necesarios á ios pueolos , y puestos en la precisa necesidad de no abusar serian las firmísimas columnas de cualquier asociación; pero deiados á sí mismos ellos son los únicos , los únicos que destruyen á fuod^mentis los mas robusto» imperios, y la razón es po^-que dejados á si mis- mos ellos por constitución deben minar la paz in- terior de los estados. . Al contrario cuando en lo civil y en lo en- minal precede el veré dicíum , 6 cuando el pue- blo por medio de sus jurados garantiza la según- dad individual, y la propiedad de los ciudadanos entonces, sea cual fuere la forma de gobierno , el pueblo posee la base de la libertad publica , tiene en su poder una salvaguardia contra la opresión, T la garantía legal de la vida, del honor , y de la propiedad de los ciudadanos; entonces solo es cuando se puede decir que el pueblo goza una especie de soberanía , y qi^e en el esta el poder iodicialiíidependiente del poder ejecutivo, porque efectivamente tiene en sus ma^ós enfreno único capaz de contener la autoridad dentro de sus hmites, V á los subditos para que precien el obsequio de una obediencia racional á los que velan m la conser- vación del orden público. Me parece tan imponible que en wuestra pro- 103S vittcia se establezca el juicio de jurados, que al tratar este asunto se me cae la pluma da la mano, y nie ocurre á la memoria que njsoiros no hemos de ser ya sino lo que somos , y que solo nuestros venideros serán lo que nosotros quisiéremos ^ ó con- forme á la educación que de nosotros recibieren. Asi es que en cuanto yo digere sobre el par- ticular entiéndase, que no hablo con ia presente g;eneraeion , sino con la siguiente ; ó mas bien di- ré que hab'o con los maestros de escuela para que en sus aulas respectivas introduzcan e\ juicio de ju- rados , entendiendo por materias civiles la correc- ción de las planas, y todo lo perteneciente al ra- mo de instrucción; por materias criminales las trabesuras todas que dentro , y fuera de la aula pueden cometerse. El maestro en cada escuela será el poder eje- cutivo , y los pasantes compondrán el departa- mento do gobierno: el cuerpo legislativo podrá ser la sociedad de Lancaster , ó la junta encarga- da de la instrucción pública. El poder judicial estará en la masa de la nación , 6 en todos los individuos de que consta la escuela para cuyo efecto el primer dia del ano Iteran elegidos treinta , y seis niños , ó cuando menos veinte y tres para componer el gran juri, y asi como el virtuoso Tompson nos ensenó prác- ticamente el método de Lancaster que tantos pro- gresos ha producido en nuestra juventud búsquese otro ingles virtuoso, y sabio que adiestre á los ni- iaos en esta divertida farsa , y ese ingles sea el gran Shcriífs de todas nuestras escuelas. El sábado de cada semana celébrese por la 1034 ' tardo el juicio de jurados en la sala misma del congreso , ó en el coliseo , 6 en la iglesia misma del Colegio dejando al pueblo que concurra á la barra para instr-airse , y divertirse , y ai mismo i lempo á aficionarse á esta institución única en su género , y sola capaz de senasar el buen me- dio entre los dos viciosos extremos de despotismo, y anaro¿"üía. Ya pues que nuestras emulaciones ^ nuestros ■ celos 5 iraestras envidias llevadas hasta el exce^o 'del foror iiMpiden el que tengaosos fijeza en cosa alír^roa veamos siquiera en nuestros niños ío que es'^imDOsibie ver en dosoüxkí por habernos ya ha- bituado mal antes de la fi-volucion , y muciio mas en ]a revolución misiaa ; hagan ^ los niños jugando lo que nosotros no podremos hacer mientras vivié- remos peleando unos con otros. Sr, Teojilanir épico. Muy señor mió: sufrir con paciencia las .fla- quezas de nuestros prójimos es obra de misericor- dia ; ejercítela Y. tolerando mis frecuentes bachi- llerías , siquiera por las consideraciones á que es acreedor mi-dévil sexo; y no vaya por Eios á to*- Biarme ojeriza creyéndome algún tinterillo disfra- zado en matrona, porque este ji?icio ademas dp te- merario^ seria sumamrnta. injurioso á mi .buena i'epu- íacion , y motivo suíicientt3 para cortar todo co- mercio con V. Contéiuese con las omnímodas facul- tades que se ha arrogado de sacar á la vergüenza < pública^, cuiindo quiere y como quiere, á los nieii- tecatos que, muy confiados en que el ba^on no 1035 kabla palabra , caen en la tentación de comiini- carie sus mas íntiai js secretos , para después pasar el sonrojo de an.iar de mano en mano , y de bo- ca, en boca por esas calles y plazas expuestos á la crítica mordaz de ios infinitos desocupados, que por desgracia nuestra , y. culpa agena , abundan en el pais mas privilegiado del globo. A disminuir en lo sucesivo el número, ds es- tas plantan parásiias se dirige este artículo que ten- go el honor d© acompañarle. El fue escrito para otra re rion donde ciertamente venia mas ajustado ; pero si «i embarco no le juzgo del todo impertinen- te en las actuales circunstancias. ¡Ojalá qoe sus máximas , tantas veces inculcavlas por la fiiaotro- pía de V. se grabaran profundamente en los co- razones de todos ios padres de familia, y reglaran por ellas la educación de sus tiernos hijos , para hacer su propio bien , y el de la república á que pertenecen! Empleados. La cla&e de empleados es sin duda entre no- sotros la mas infeliz ; y ojalá que la gran lección que estamos recibiendo, haga á los padres de fa- milia algo mas previsivos y juiciosos para propor- cionar á sus hijos una educación que los ha2;a de- pender de sus talentos cientííicos, ó de su industria ^ 6 de un trabajo necesario á la sociedad , y por con- siguiente no expuesto á las vicisitudes de un triste empleo. Es cierto que no serian tan desgraciados los empleados ;t si nuestros go"biernos hubieran econo- mizado mas los destinos, y conferídolos siempre á kojííbrss de instrucción y conocimientos , dotán- dolos bien 5 y pagándolos con puntualidad. Pero los empleos han sido por lo ordinario el arbitrio de ioá sugetos sin carrera y sin laces; aunque por otra parte favorecidos por ministros tontos , y es- timulados por padres indiscretos. Un hombre de juicio, si no quiere ver á sus inocentes hijos en el apurado lance en que se ven hoy tantos "y tantos desgracia 'vs , debe inclinarlos á una carrerra científica, si tiene medios , procu- rando que aprovechen en elk, para que llegue un dia en que vivan con honor y con independen- cia. Si carece de reciwsos debe dedicarlos á que aprendan con perfección un arte n oíicio útil y decoroso, que les dé que comer, y los constituya ciudadanos necesarios al estado. Para esto último es menester desprenderse de ciertas perjudiciales preocupaciones, que han do- minado demasiado entre nosotros. Recuerden los padres de familia lo que están viendo todos los dias, y asi se penetrarán de que el brillo exterior de los empleos es menos que nada , cuando no está afian- zado sobre la baj^e del verdadero mérito , y quo únicamente este permanece contra el torbellino de las pasiones y de los sucesos; y asi no titubearán en dar á sus hiios aquella prudente educación, que con arreglo á sus facultades pueda proporcionarles en el curso de su vida una decente subsistencia , á la que no pueda atacar ni la sórdida indolencia de un pagador inepto y poco considerado, ni el desdén de un gefe violento, ignorante 6 capricho- so , ni la varia suerte del erario público. 103t ►vf^ El hombre en iadas parte? rive , cli ta- clítf se le aprecia , en tolas se le busca: ¿y se bus- cará en tola* partes al qne principió su carreri haeie«áo palotes, y enoaneci5 coprníido ordenes o maiiK)tretos en las oñoinas ?¿ Y se teodra por iimii- bre íitil al contador , al adíinoisírador o al míen- dente , que llego á serlo sin mas ideas , estoiios ni talentos que los adquiridas en la escuela de pri» meras letras? ¿Cuanto mejor seria para estos tiom» bres y para el Estado , que dedicados desde sa iii- Fiez á un arte (i oñcio cfecente y provechoso , no estuviesen pendientes con sus familias del sueldo que apenas puede pao-arles el tesoro publico? ¿ no se- rían elloí mas felices? ¿no tendrían que llorar menos los hombres sensibles al ver pendiente 1» soerte de tantas familias de los empleos de unos hombres sin reeursos en sí para ganar su vida eo el momento que aquellos les faiteo? ¿No es esto una verdad aunque amirga y desconsoladora í íFlugiese á Dios , que la añlgida situación de una multitud de individuos que están entre noso- tros, no confirmase las anteriores reflexiones! ¿Cuan- tos de estos desventurados estaráia sintiendo en el fondo de sus almas haber malgastado su juventud en las oíiciBas para hallarse al cabo de su carre- ra á punto de perecer sin tener medios , por su nulidad, pai-a gr^ngearse su sustento? (^-) El Estado de la^s cosas publicas debe hacer- nos muy recesivos y circunspectos ; pues aunque á la verdad ya poJe«nos dar por concluida la guer- ■• * — — ■ '(*y ' El comunicado del reformado, inserto en el nfimefo ^: del Pa4FÍs demás: el ©tro dijo , pues bebamos por nosotros no mas , y dejemos estos baguales , que no piens:\n cosa bueiia; hasta en el pago de la Magdalena corre la voz que todo lo han revuelto , y que se los va á Ilebar el diablo: que lástima de gobierno pero todavia V. no sabe lo mejor. Dicen que una juntiía compues- ta de un ingles / un español , un cuico , y un crio- llito que podia andar en la escuela , han hecho una mazamorra que á ellos y á otros tres solamente les esta bien porque ya están bien acomodados. Ami- go no me hable mas déme el vaso, que yo vay á beber y jurar no tomar mas las armas para defender estos locos. Yo dejé aquí esía comedia , y s^^wí al teatro ; donde encontré un gran pueblo : había mui- dlos talones de la re[Hiblica, muchos casados , algu- nos ysntes y vinienifs; otros de ios que sino motea su cuchar,i en las logias son viles aduladores dedos hgiatüs, había gampnales, y habla- clérigos: yo dije al ver estos, cuando menos lian de ser amigos de los fósforos que han traído los libros de pasia dorada ; vi también un grupo de oficiales militares que Ka- biaban muy despacio,, y con las caras azoradas co- mo esperando un susto» Vi un puSadito de bellos diplomáticos; estos manifestaban en sus semblantes, un tono :de preponderjancia , y de saberlo, todo , y no tuve tiempo para mirar al foro , y aqui se acabo la comedia , sinliaber podido encontrar un momentoi de distracción en ella, porque me fue corto el tiesíi- po para hacer la admiración, viendo en el patio representado un disgusto- general , y en otros pon- tos la arbitrariedad , impabidea y descaro. D@í>^^ucoa ansia la letura de los siguientes nú- meros de V. su serfidora Q. S. M. B. La verdad demuda o Mi Sra. Da, La verdad desnudé. Los americanos no hay duda que somos guapos,! y capaces de abanzar , - y arréioeter contm el de- monio, máxime cuando estamos en nuestra caSa; Ios- tigres también son el demonio para defender sus madrigueras, por consiguiente si los americanos no hacen mas diré yo que son buenos tigres ; pero lamentaré SBS victorias , lloraré sobre sus triunfos, y cuanto mas tierra ganen mas tierra daré por perdida. - El arte de fijarse , el plan de gobierno, el sistema de orden, de honradez, de hombria de bien es el que debe preceder las empresas , acompañar- las , y seguirlas. San Martin , y Bustos son los dos hombres,, 1044 á quienes debemos todas nuestras desgracias: San Mai tm Bos abaiidoDO con inocencia , y por seguir sus pidnes Terdaderamente grandiosos; Bustos al contrario robo el ejército por robar , y gloriarse m la ruina de Buenos Aires. ¿Que importan pues las victorias si cada uno bace lo que le da la gana^ y los pueblos al mejor tiempo son abandonados , como rebaños de ovejas^ sin que nadie pueda garjin tirios? Dios ikc. — El- Teofiíanirópico, 8r, D, Juan Nepomueeno Almrez, Cualquiera qne reñexione sobre el número de periódicos que doy al público creerá fácilmente que yo estoy haciendo la olla gorda , y que en breve tiempo seré uno de los ricazos de este pueblo. Fero la verdad del caso es que en la impren- ta de la Independencia no quisieron imprimir mas oámeros porque no se costeaban ^ lo mismo suce- dió en la de Expósitos, y si V. persevera im- primiendo mis escritos es no mas que porque no quie- re que yo deje de escribir, y si yo sigo escri- biendo es^ por evidenciarle á Sud Admérica mi ca- rino á esfuerzo de no fingidos desvelos que solo me redituán mil aburrimientos , y pesares. Sírvase pues V. contestar en seguida cuantoí es lo que reditúa mi comercio tipográfico para que se convenza el público que son nulas mis ganancias; que aunque todos leen mi» panfletos^ pero son muy 104S contados los que los compran j que T. d® lástima me regalo , ó me hizo tomar por fuerza onm y media de oro , y que aquí acabaron mis trastes. Dios guarde &c. El TeofüaniTopico, Semr Teofilanirépwoo Muy seiior mío: si las rabones coo que repeti- das veces lia invitado V. al público en sus násiieros para que propenda á sostener sus periódicos dejan luoar para dudar del desinterés con que V. lo ilus- tra ; si la anterior comunicación con que V. me fa» vorece no devanece las equivocadas ideas que sobre esta materia hayan podido formarse, no rae iisongeo de que la contestación que Y. me exige haga va« fiar de opinión al que una vez se haya persuadi- do á que la utilidad de sus liberales tareas debe cor- responder á su ímprobo trabajo.— Yo aseguro por mi parte la verdad de cuanto Y. expone en su an- terior^ y tengo á mano documentos que manifiestan evidentemente el producto de sus periódicos en los dos últimos meses. Ellos son en extracto como sigue MES DE JULIO. Periódicos. Números. Pliegos. Producto. Teofilantrópico 60. 61. 62 '6 \ Total, D. Eu prospecto y núm. 1 3 f jgQ Da. María 1. 8 4 C"" Gauchí 24 21} MES DE ''a'GOST.O. Periódicos. Números. Pliegos. Producto. Teofilant. 63. C4. 65. 66. 67. 68 12^ Total. 1). Eo 2. 3. 4. á..... 8f 243 6\ Da. María .9. 10.. \ Gauelii ..........25.... 23 ; 26 Estos son los productos de los dos últimos me- ses , e»jyas cuentas pasadas por Ocliagavia tengo en mi poder; desde que V. volvió á imprimir á mi casa que foe el 19 de mayo del corriente ano, el mes mas productivo ha sido el de julio , y este fue en el que pude manifestar á Y. mi gratitud sin fal- tar á mis primeras obligaciones ; toJos los demás meses han sido poco mas ó nsenos como el de agos- to , que muy escasamente han cubierto los gastos de imprenta. ^ Solo me resta decir á V. que si persevero im- primiendo sus números y no es porque yo tenga en la continuación desús tareas un fin particular, sino porque el desinterés con que V. procede me estimu- la á auxiliarle del modo que está á mis alcances. Soy de V. con el debido respeto su muy aten- to y seguro servidor Q. B. S. M. — J, N. A* Impr^enta de Alvarbz NüM. ^2. DEL DESPERTADOR TeO FILANTRÓPICO MlSTICO-PoLÍTICO. Buenos Aires jueves 13 de setiembre de 1821. Sr. Despertador. Se entrega V. al sueño , cuando debía estar eii vela mas que nunca : ¿ como es amigo, que quiere V. hacer sudar la prensa con alegatos , y con- testaciones del Sr. Castanier relativos á la justicia ó injusticia que marque el procedimiento del tri- bunal cón¿ular , olvidando que la época reclami imperiosamente de V. el conocimiento, y la ilus- tración de las materias que agitan en el dia el ánimo de los patriotas? Esta marclia de Y. pa- rece que arroja la doble idea de evitar compro- misos , ó de temer disgustar el despotismo minn- terial : pues, amigo mió, es forzoso que cante Y. su debilidad, ó que no permita que acabe aquel de entronizarse, y consolidarse, atacando sus pro- gresos , y manifestando sus defectos: advierta Y. que ya sabemos todos , que Y. se prosterna y con- sulta al ídolo, que dicta los oráculo» , que los bo- bines respetaron, y empiezan ya á execrarlos: bas- ta de preámbulos, y vamos al grano. 1048 , . ^ V. sabe como tocios, que la noche penúltima de sesiones fue insultado el decoro de la junta repre- sentativa con una amenaza del secretario del gobier- no , solo porque uno délos diputados de aquella hizo una moción que no fue de su agrado , sin embargo que no podía ser mas arreglada. V. no ií^nora que aquel dirije las discusiones , y auto- nm las resoluciones; que las materias mas árduas S8 resuelven con fuerza de ley la noche misma que las propone. Sin embargo que ni allá en Francia , ni en Inglaterra ha visto él jamas una tal práctica ó precipitación!. V. conoce bien que no es lo mismo haber servido en el espinoso periodo de la revolución , eo que el pescuezo se ponia en publico pregón . que en tiempo de los reyes en que se recibia da paga , se lucia el empleo , *se h^^-'m valer el rango , y ningún riesgo se corría; sin embar- go , igual valor se ha dado , á los años de ser- vicio, en una que en otra época resultando de aqui, que como ios godos eran los únicos que tenian empleos antes, sean ellos también los que pue- dan gozar de pingües jubilaciones , refluyeiido en su beneficio el fruto de nuestra sangre, de nues- traí? fatigas, trabajos y peligros : tampoco se oculta á que en la descomunal é intempestiva reforma, los primeros en lo general han sido considerados y preferidos , causando esto un mortal enfado á los seg ndos. Hable V. pues sobre estos particulares, y déjese de instruirnos de la justicia ó injusticia de un ñmnto particular : infórmenos sin pérdida de tiem- po de la resolución final adoptada por las ma- tronas sobre la célebre carta de ciudadanía que ^G ha dado á todos los enemigos del sistema , sm 1049 que hayan soñado en solicitarla, y sobre el voto que se les lia concedido en las elecciones , igiidáiido- los en todo á los americanos : gracia que no cesa de herir el decoro y preeminencias de estos , y que si no se revoca producirá efectos funestísimos. Diga V. también algo sobre la mezquina de^da de la provincia , con que alarma el ministerio á los bobines, haciendo ver con la historia de la Ho- landa , y Norte América, que cuando llegaron á ser libres estos paises sacudiendo el yugo de la esclavitud, su deuda era excedente á 25 milionts de pesos; y qoe el gobierno de Wasiothon , no reformó sus oficiales, ni su ejército hasta que lo- gró ro tener por enemigo á sa antigua metrópoli, com[:rando entonces á los militares sus alcances cuaniiot>s , con las sumas que mútuamente se es- tipulaban. Tampoco omita V. hacer reminiscencia dequa nuestra junta dió un manifiesto convocando á con- greso , á todos los pueblos hermanos , y manifes- tándoles que esta era la tabla única en q^e pen- dían salvarse del naufragio, en qoe los habia si^- pultaJo la maldita federación, y anarquía: no ol- vide asimismo hacer mériio de las proclamas j oficios qne dirigió San Martin á este cabildo y á los gobiernos de Córdoba , y Salta , incitáed - lo» á que reuniesen nuevamente un nirevo congre- so que sirviese como de vínculo, para enlazar en amistad á los pueblos, y hacerlos olvidar sus ri- validades , y resentimientos. V. no ignora nada de esto y á pesar de ello enmudece, calla, y s© va con el viento que sopla: amigo repito á V. que ó cante la debilidad que lo anima , ó qus enris- tre la pluma y hable con la franqueza que antes: 1060 de otro modo estoy dispuesto á denunciarlo á la asanibioa de las matronas para que con los car- gos que presentaré le formen el sumario , y pro- nuncien la sentencia que no podrá dejar de serle raortiíicaRte. Concluyo diciendo á V. que e« muy fácil cargar la mano á los que han trabajado , y cor- rido la tormenta de la revolución ; cuando no se coRoce este oiérito, por haber estado ocho años fuera del geno de la patria , tomando ya doce , ya seis mil pesos al ano , por solo el trabajo de pasear, de remitir copias de artículos de gacetas , y de haber vivido en abundancia , y en distancia de los peligros y agonias en que se ha visto aquella : tal es el mérito del presente ministerio , tan zeloso de la economía ; y que tanto piensa acreditarse ron unas medidas que nadie degconocia , pero que iodo» juzgaban , no debian adoptarse hasta que el pais me- jorase. El que no se casa con nadie* Mi Sr. que con ninguno se casa. Muy casado está V. consigo mismo cuando no da ?'H nombre , y dice tempestades bajo mi respon- sabilidad para que cargue yo con los hijos de los que no se casan. De inumerables tordo» como V. que ponen hueTos en nido ageno , está llena Sud América , y i\ñ pais lleno de semejante gente debe estar de por vida sujeto á un g>bieroo despótico. Yo fui delatado con tesón al tribunal de la libertad de imprenta por un remitido ageno , y el autor del remitido me suplico que lo cargase bajo mi responsabilidad , porque aspiraba á una co- locación que no tendría efecto en caso de dar su lOSl nombre: cargué sobre mi responsabilidad el remi- tido porque era inocente su contenido, pero el tri- bunal estaba compuesto de hombres indecentes, aun- que no tan ignorantes como el abogado que los dirigía ; se juntaron en dia de fiesta , se complo- tarou puercamente y yo salí condenado al ñudo; pero el gobierno, y el pubiico todo rae hizo jus- ticia burlándose á todo reir de los venerandos jue- ces conservadores de la libertad. El a preciable joven de diecisiete años D. San- tiago Méndez , y uno que otro moy raro me es- criben bajo de su firma , y los demás no solo con nombres supuestos sino también obligándome á que les costee nn buzón porque hasta temen de dar los remitidos en mano propia , y yo no por eso dejo de imprimirlos bajo mi responsabilidad. Pero sucedió' que Da. Desideria del bien co- mún rae remitió una carta contra el Sr. Dr. cu- ra de la catedral J>. Julián Segundo Agüero, y contra muchos otros personages nombrándolos ; en la tal carta fuera de muchas cosas, que podian ser verdad, había también muchas mentiras notorias, y una de ellas era que los secretarios de hacien- da , y gobierno eran condiscípulos del Dr. Agüero. Trasladé pues la carta de mi letra , y la pa* sé al gobierno para que si en algunos puntos de- cía verdad Da. Desideria procurasen los gobernan- tes enmendarse ; y el original lo queme como Da. Desideria me lo suplicaba. Esío mismo pienso hacer cuando no me cons- te la verdad de los remitidos , y en esto no haré mas que ser fiel á los corresponsales, al gobierno j á la patria y á mí mismo. Dios ifec. El Teofilmir épico» P, D. No respondo á loss pormenores de su car- ta porque yo no quiero entrar en contestacioces con hombres que no se casan; cuando ei secreta- rio salió de la sala yo le alabé el gosto , y cre« que yo hubiera hecho lo mi^mo al oir en la junta una moción hecha por un hombre k^oltero ¡hombre sol- tero en la junta! ¡Caray! luego ni somos libres, ni in- dependientes , ni iguales , ni nada de tanto como hemos dicho en diez aíios , el de vate de las matro- nas sobre la ciudadanía &c. saldrá el sábado si- guiente Sr. Teojílantrópíco. Buenos Aires septiembre 4 de 182L Con bastante sentimiento veo que la bibliote- ca páblica, preciosa fuente de las aguas de la ilus- tración 5 se encuentra cerrada la mayor parte del dia; y solo se halla abierta desde las 9 6 10 de la maaana hasta las 12 y media. Esto, asi, es en perjuicio de todos los sugetos que no pueden ir por las mañanas ; y de oíros que solo pueden ir de noche porque el dia lo necesitan , tal vez, para proporcionarse lo necesario á su existencia. La biblioteca fue puesta con^ noble objeto de proporcionar la ilustración al pubfico. Ella de- be estar manifiesta : en invierno desde las 9 de la mañana hasta las 12 y media ; y desde las 3 de la tarde hasta las 8 d® la noche. En verano des- de las 6 de la mañana hasta las 1 1 ; y oesde las 4 de la tarde hasta las oueve de la noche. Esta distribución es muy conforme con las va- rias clases de personas; y con el fin para que fue creada dicha bibliotea. 1053 Ver, me parece por tanto , Que la mano poderosa Dei que impera , presurosa Ya ro¿nperá todo cuanto Servir pueda de embarazo En el paso, Al templo de la Minerva: Y estacón menos reserva Luces nos dé en todo caso. Soy su atenta servidora Q. S. M. B. Ba, Amiga de la ilusiraciúti pública. Mi Sra, Da. Amiga de la iJmtraeion 'publica. Mi padre, y señor que en paz descanse era tan entusiasta por la educación de sus hijos que ja mas por jamas quiso oorisentir que aprendiesen co sa alo-una sin que á él le costase la plata; las au- las de latinidad estaban en el colegio fiorecientes baio los auspicios de un D. Cipriano ViUota , y de un D. Pedro Fernandez , pero mas bien quiso pa- gar cuatro pesos mensuales á un B. Fermm Gam- boa que el que los célebres maestros públicos me ensenasen de valde: en una palabra la edueacion mia y de mis hermanos le costo un caudal, por- que decia , y decia bien , que la educación de ios hijos debia ser costosa. En esta virtud y estando la patria tan exaus- ta júntense en sociedad las amigas de la ilusira^ cion, y compren la instrucción in multo numero ar- nenii como nos lo aconseja el eclesiástico ; hagan un fondo, y paguen mensuaimsiite á los bibhotecarios para que por mañana, tarde, y noche estén espe- rando á los poros, poquísimos que concurren a la casa de la sabiduría* mi El barón de Hurabold después de liaber visita- do la Auiérica vSeptenírional eiitró en el Pei'ú, y quedó sorprendido al ver las ventajas que los ine- jicaíios hacían á los peruanos en civilización , y en todo género de cultura; si este sabio kubiera bajado á las provincias desunidas ¿cuanta no hu- biera sido su admiración, y su escándalo? Buenos Aires, la capital es la única que tiene libros, pe- ro estos libros están en continuas vacaciones , por- que es poqaísima y casi ninguna la gente aplica- da á leer; ojala lo que yo digo fuese efecto de mi génio mordaz y calumniador; yo desde luego rae pu- siera una mordaza en la boca si atinara á persua- dirme que lo que digo es un falso testimonio. Pero ...tace lingua Dios guarde 6 el peligro; por óUimo la doliente vino á espi- rar sin '"^haberse coeseg;uido la viese ningún médi- co porque no quisieron , á , oiia liora^ tan cómoda, y en medio ó centro de las ' calles mas princi- pales de esta ciudad la casa de la necesitada. Be la clioaa de im infeliz eoferiiio se llamó á uno de esos doctores para que lo viese ; en efec- to coF-Ciirrió á verlo , pero no quiso asistirlo , á consecuencia de haber preguntado ¿.si se le paga- ría la visita diariamente? Se le contesté , que no se podía por la notoria indigencia de! paciente,- sino -después de estar libre de la dolencia : su re- solución inící^a fue verlo y no recetar ; pero para Bo volver jamas , porque no se ■ aceptó el inhu- mano contrato que proposo. Mas reñexionando sobre el excesivo precio, qne han establecido los médicos por una visita, que vale 1 peso en la ciudad ^ y 2 y hasta 4 en las quintas mas cercanas, ha venido á ser para los infelices el conseguir un facultativo un imposible , ya porque se nieg .ái con el mayor escándalo cuando es para algu- na persona pobre 3 y ya con la escusa 6 pretexto de que es muy distante ó lejos el parage donde tiene que concurrir. En tiempos pasados valió una visita 4 reales ea la ciudad , y á lo sumo 1 peso en las quintas; pero asi pnra aquella , como para estas jamas se negaban por el tiempo ú hora que fuese , á la asistencia del paciente , porque habia qinen ios acechase ^ y á quienes temiesen los facultativos si ko cumplian con sus obligaciones , hoy tan abandonadas , porque los mas se dedican á otros quehaceres lucrativos de in- dusü'ia 3 y no hay médicos sino para las casas pu- dier,tes , porque solo estas les tiene mucha cuenta. El proto- médico íinado Ogorman fue el prime- lO.St ro que impuso se le diese como gefe por una visita 1 peso, y aliora todos son Ogormas y proío-oiédi€os. Si es^tudian sobre las eaferm edades que asisten , será fortuna , porque también nadie zela este ponto de conciencia, de que emana el acierto para que no anden absolutamente á tientas con la vida del hom- bre, y porque es una incertidumbre el arte qoe pro- fesan : empeorándose la aplicación debida á una ciencia tan importantísima, que entre todas se lleva la primacía con haberse dedicado los mas de los fa- cultativos á comerciantes y traginadores con barra- cas de cueros ^ y otros negocios mercantiles. Al propósito de calificar lo pernicioso de esas distracciones de la atención mas recomendada, acae- ció con un médico de nombre y fama la errónea equivocr*cion y trastorno que diré. Habia tenido la pérdida de un buqu€ con todo su cargamento , y ©n estas recientes circunstancias , le fue preciso re- cetar una medicina , y decretó mil ladrillos para que tomas-a el enfermo en vez del medicamento, que si conforiiie fueron ladrillos , hubiera sido un espe- cifico venenoso, paga con la vida el doliente la pér- dida y trastorno del comerciante-médico. Sin embargo puede creerse que no faltan algu- nos facultativos en semejante doloroso abandono clí sus obligaciones, que asisten con humanidad, esmc o y filantropía al miserable sin interés alguno ; pero estos ejemplos de la caridad cristiana son tan pocos, ó pigmeos , que los hace invisibles la pequenez de su numero , y tienen contra sí miles de quejas agi- gantadas que estremecen la humánidad. Es muy estraño , no tengan estos facultativos ni quien los aperciva al cumplimiento debido de sus cargos y obligaciones tan sagradas , ni quien zele y le» requiera el juramento que precisamente deben liaber prestado solemnemente de asistir al miserable^ como ai enfermo mas opulento. For ultimo , es una consecuencia la mas bor- rosa la que s« sigue de la arbitrariedad en ei valor de un peso , dos y cuatro sin -distinción alguna que lian fijado todos los facultativos por una visita 3 pues en üna larga enfermedad llegan á saquear ' de este modo al que les presenta la suerte , sin apelación alguna, dejando por último en su do- lencia al paciente ún tener con que alimentarse, de qoe pudiera enumerar varios ejémpios. Lo mismo acontece , si tienen que realizar al- guna operación ¡válgame liios! supercrece la ar- bitrariedad ; ^©r la de ue pequeño lovaniiio he vis- to pedir dos y tres onzas de oro , que si no las exiven dejan al que lo tenia abandonado á que se . • extienda en infinidp*d de raizes:. y en otras opera- ciones dejadas de practicar por lo subido del pre- cio 3 lian sido víctimas de la ambición de los fa- cultativos: aun en la mas tribial operación reina un desorden escandaloso, cuando fue anteriormente el precio , ó valor üjo de toda operación cuatro pesos. Concluye pues la humanidad , pidiendo y su- plicando á la H. J. de representantes el remedio á Ííjs, males que deja señalados, que causan así mé- dicos , como cirujanos (aunque aquí los médicos se hacen cirujanos , y los cirujanos médicos) que para todos sea el censor benéfico para que nos liberte con un sabio y justo reglamento de tantos inhumanos en libertad, que gravan á todos, sin retraerlos la mendicidad , poírque se hallan ún orden , método ni arancel alguno que los contenga en lo razona- ble y justo con sus paniaguados los boticarios : que no se escondan unos , y otros á la penetrante vis- ta de la H. J. Esos infractores de las leyes de la 10á9 humanidad , que casi todos se hallan ñncados y caa^^ fortuna , y con el crímen de abandonar al mi:?©- rable á la muerte sin los socorros del arte, y pier- de esos brazos la patria ; y tendrá como se pro- mete la noble compasión , mi inseparable compa- ñera , todo aquel efecto que se coogratula , y es consiguiente á la dedicación con que la 11. J. atien- de áltodo para darle la mas felia consistencia.. — La Humanidad. . Mí Señora Dona Humanidad, Si no estuviera yo lleno de quejas contra los hospitales les aconsejaría á los eefermos pobres que acudiesen á ios asilos de la humanidad doliente; y si los facultativos que se doctoraron en nuestra universidad hubieran hecho el juramento de asis- tir gratis á los pobres , como la prescribe la ley también les aconsejaría á los enfermos que acu- diesen con su queja al claustro , 6 sala de docto- res ; pero como por causa de la revolución esta- mos tales que no nos entendemos solo puedo con- solar á los enfermos pobres con aquel epifonema que dice in inferno nulla est redemptio. En Francia tenian para su consuelo otro epi- fonema concebido en estos términos. Ni mas re- volución , ni mas constitución , ni mas Napoleón,. pero tanto uno como otro vienen á decir que la salud única en lances semejantes es no esperar salud alguna porque la libertad, la independencia y todo lo demás que se grita en las revoluciones no es otra cosa mas qii^ convertir en alma de negocio todos los negocios del alma.. Dios guarde mentista : lo que hizo el héroe de la 3Ianch» sea una ley inviolable para nosotros . y no se dirá jamas que heinos degenerado un punto dé la andante caballería : diciendo esto tomó én su& manos el precioso libro, y puestas las antiparras^ y dando de narices en el capitulo 41 de la segliii- da parte leyó en vez alta el párrafo siguiente: ""Reconocióle D. Quijote, y dijo á San- cho : este es el prado donde topamos á las bi- zarras pastoras y gálkrdos pastores , que en él querían renovar é imitar á la pastoral Arcadia , pensamiento tan nuevo como discre- to, á cuya imitación: si es que á tí te pn- recé bien: querría , ó Sancho , que nos convir- tiésemos én pastores, siquiera el tiempo que ims tengo de estar recQgido. Yo compraré algii- ñas ovejas , y todas las deuias cosas qoe al pas- toral ejeFcicio son ííeeesarias^ y llaoiándome yo el pasíor Quijo tiz ^ y tú el pastor Pan- cijno , Í10S5 aiídavéjiios por los fooote^ , por las selvas y por los prados^ cantando aquí ^ en- dechando allí 5 bebiendo de los líqoidos crista- íes de las fuentes^ ó ya de los limpios arro- yuelos , ó de caudalosos rios. Barániios con abundantísima mano de so dulcísimo fruto las encinas , asiento los troncos de los durísiíiiQs alcornoques 5 sombra ios sanees^ olor las rosas, alfombras de mil colores matizadas los ex ten- didos prados 5 aliento el aire claro y puro, lu^ la luna y las estrellas , á pesar de la esciiri- dad de la nocbe , gusto el canto , alegria el lloro 5 Apolo versos 5 el amor conceptos ^ con que podremos hacernos eternos y famososy i\o solo en los presen tes sino en los venideros si- glos* Pardiez^ dijo Sancho , que me lia cua" «^ladrado y auij esquinado tal género de vida, y mas que no la ha de haber aun bien vis- to el bachiller Sansón Carrasco y maese Ni- eolas el barbero , c^^íido 1^ lian de querer se- guir y hacerse pastores con nosotros , y aun quiera Dios no le venga en voluntad ai cura de entrar también en el aprisco , según es de alegre y amigo de holgarse.'^ Y hien ^ amigo , le dije , ¿que vamos á sa- car con que yo me llame Quijotiz , y Vd. Pan» ciño? Mejor sería que yo me llamase licencia» do Vidriera, y F. licenciado Caraiiona, para qye de ese modo tuviésemos aceptación eja ;alguii 1066 Pueblito , donde eti dos por tres pudiéramos ser ó jueces de paz , ó quizá también de primera instancia , ó juris , o fomentadores de pleytos para introducir el orden, y la paz entre tantas familias que se entregan como ratones á los gatos. Amigo 5 me respondió : eso ya es mudar de medio , y salimos de la andante caballería; sea V. Quijotiz , y yo Pancino : lo demás corre de mi cuenta , y se verá que después del man- chego , y del héroe de la baratarla , no habrá otros dos héroes comparables á nosotros ; porque aunque es verdad que el héroe de Kaquelhuin- cul mete ruido , pero fñ todos saben que mas es el ruido que las nueces. Admití pues la nueva nomenclatura: y en un atadito caro ué la biblia : un librito de meditaciones de Fr. Luis de Granada: el sa- cerdote perfecto del P. Molina , y á Jamm pensamientos teológicos: por lo que hace á li- bros de política no cargué mas que á la m- signe política, y admirable doctora Sor Tere- sa de Jesús: mi compañero iba adelante , y yo lo seguia con paso trémulo sin saber cual se- ria mi destino hasta que al llegar al arroyo del Tigre, que media entre las Conchas , y el pue- blo' de S. Fernando hizimos alto : media pica de sol no mas se divisaba en el Occidente, y mi corazón estaba lleno de tinieblas 6 fuese por el cansancio , ó por ignorar los planes de mi conductor, 6 porque ía vejez cansada, y la fatiga de caminar á pie todo el dia me ha- blan puesto tal que yo mismo no podia entea- dermcy. ^ ííoÍ')Mí. ' 1061 En esto mi compañero miráiido me coa unos ojos compasivos me dijo: D. Quijotiz aguár- deme V. aquí, que voy á buscar posada: va- ya V. con Dios señor Pancino , le respondí, y quiera Dios que V. vuelva antes que crezca tanto la marea que amanezca yo voy ando en el Paraná como todos los que se ahogan: á las dos horas volvió mi Pancino muy alegre con la agradable noticia de que temarnos posada , y buena posada en la casa que fue de Da. Jua- na Lima: yo que estaba transido ya de frío por haber estado tanto tiempo en la humedad saqué fuerzas de flaqueza , y cargando mi ata- do pasé á pie el arroyo del Tigre que me dió por la cintura dejando mis zapatos en el fan- go ; después de haber pasado otros pequeños bañados entramos por las calles que tambieli estaban llenas de agua pero con suelo duro de arena , y asi es que pude lavarme para llegar con alguna decencia. Los dueños de la casa nos estaban aguar- dando , y cuando vieron entrar a los dos viejos no sabian que hacerse por agasajarnos : el amo de la casa era un D. Mariano Romero Pineda y Bracamente , hombre que á su caridad junta- ba una paciencia inalterable , y se ocupaba en enseñar á leer , escribir y rezar á todos los niños del pueblo : habia sido alcalde de primer voto en la ciudad de Mercedes , donde perdió todas sus conveniencias á rigor de las montoneras, que asolaron la otra banda : su esposa era una Doña Catalina Viñiales descendienta de fidalgos que juntaba con un cariño extre- moso un afán ^ y trabajo continuo en lo econó- i,:^ I- 1068 mico de so casa: al mstaute me tofwo el atado de las manos , y encargó al biieoo de su maridí> ■que rsos alojase en -e! -altillo que estaba enciririí& "de la sala para que e^ioviesemos seguros aun cuando foesso mas crecidas las mareas: el iiora.- ■I>re 510S había poesío camas , y con una alegría .que encantaba iios asegiim que de nada oecesi- tariariíos , pues él sabía muy bien io que eran trabajos , y en la adversidad había aprendido el arte de socorrer á los miserables; yo hasta en- tonces no iiabia derramado oí una lágrima, pe- ro viendo aquella senciüez tan noble , y aque- lla hospitalidad tan generosa sentía sobre mis mejillas uoas iágriuias espontáneas que corrían sin sollozo: en esto subió también Ba. Cata- lina con los libros . y entregándomelos me di- jo: señor, D. Quijotiz ¿estos libros son en cas- tellano? si señora, le respondí, y sepa V, que los mas de ellos son compuestos por una mu- ger tan generosa , y tan amable como V ? y ¿ quien es esa doctora ? me dijo : es la docto- ra mística , le respondí : es la célebre Teresa de Jesús. Jesús mil veces, dijo ella, por Dios no me compare V. con las santas ¡hay Dios inio! ¡tanto bueno en las Conchas! yo ie pro- meto á V. que las señoras concheras lo han de perseguir como las moscas á la miel , y como las avejas á las flores ; son muy amigas estas matronas de que les lean buenos librí^, y como y. se dedique á leernos una media hora cada dia , cuente con que esta casa será una feria continuada. Confieso que desde este momento tuvieron íin todos mis trabajos , y que los nueve me- Í069 ses de mi ausencia no han sido mas que una bienaventuranza comenzada para mí , y para mi .compañero; diariamente' de las once liasta las doce del dia , y desde las siéte hasta las ocho de la noche se juntaban las vecinas en lo de nuestra patrona, y empezaba la leyen- da teniendo yo cuidado de explicar , y comen- tar los lugares que me parecian de difícil in- teligencia í folian también de cuando en cuan- do concurrir matronas del pueblo vecino, y ya la sociedad iba siendo numerosa: nadie averi- guaba nuestra procedencia, ni nós importuna- ban con preguntas como suele suceder en los pueblos ociosos , cuya ocupación incesante es la de averiguar vidas agenas. Solameute me acuerdo que los niños de la escuela soiian hacer mucho incapie en los nom- bres exóticos, y extrambóticos que nos habiamos impuesto : rae acuerdo que cierto dia un niño Mbkiido con otro dijo : " aquel viejo se llamará Quijotiz 5 porque tiene la nariz repulgada , " y otro dijo y aquel otro se llamará Pancino, porque se le va criando la pancita.- esta fue la primera vez que solté la risa á carcajadas al ver lia agudeza de aquellos inocentes. En esto llegó á las Conchas la ley de olvido, y la libertad de imprenta , con los oficios de Bustos, contestaciones del gobierno, historias del Argos ífec, , y mi compañero sobrecogido de un gozo inesperado que le embargó toda refle- xión me dijo a voces : señor Teofilantrópico, ya pueden salir del pellejo nuestros corazones^ albricias, albricias, , igino ministro del que es nuestra juslicia, nactetra El Teof. Kum, 73. " ^ 1012 , ■ - - saetincacion y redención , como también que la liosíia 6 víctima incruenta que iba á ofrecer en pan y vino , era primero por sus pecados pro- pios, y después por ios de todo el pueblo: entre- tanto en el coro se repetían los Kiries imploran- do las misericordias de aquel que siendo uno es muchos para perdonarnos: miiltms cid ignocendum* Puedo asegurar que movía á devoción la gravedad , interioridad y decencia con que ei Suplementista rodeé tres veces el altar , después de haber incensado otras tres la santa cruz : la voz atenorada y tierna con que entonó el gloria in excelsis Deo 5 y la autoridad con que al ofertorio 'después de cantada la epístola me echo so- ben- dición diciéndome .* Domimis sil in corde tuo\ et in labiis tuis^ ut digne , el conipeíenter <^c, : el Señor esté en tes labios y en tu corazón para que digna 5 y competentemente íI:c. ; levantán- dome de los pies del Soplementista subí al púl^ pito, y después de cantado el evangelio por el diácono : propuse ei sigüiente tema: Et ego cía- rii-atem^ qmmi dedisíi mihi dedi eis, ut sint unum^ aicui ei nosuñum sumus\ tu in me , et ego in eis m sint consuman in unum-. Y yo el alumbrado que me diste , lo di á ellos para que sean una misma cosa yo en tí , y tú en ellospara que la unión sea consumada. Ya se deja entender todo lo que yo diría sobre oi amor purificativo , iluminativo, unitivo, tranfeforriíativo y exinanitivo; item sobre la unión de espíritu en espíritu, de espíritu sobre espíritu, y de espíritu sin espíritu , con todo lo demás casi inmenso que obra en los humanos corazones aquel Dios que no es mas que caridad , y mas caridad aun cuando se ve precisado á castigarnos. Solo si diré qu€ el auditorio ni espiraba ^ ni lOtS inspiraba por lo que coítocí que estaba en éxtasis flameando al soplo lento- , y suave virazón del diviiío espíritu ; por los semblantes conocía tam- bién que iodos y cada uno prorrumpieedo en un a€to reñéxivo ^obre su dicha apostrofaban al Es- píritu Santo diciéü'dole en lo íntimo de su alína. I Cuan blando y amoroso ileciierdas en mi seno, . Donde secretamente solo, n^pras_^^ ^ . , . . . ^ . F en tu aspirar sabrosa odos s-a I'vííít jo'j De bien, y gloria lleno, - ' ; . ;/.:n Cuan delicadamente me enamoras! '''.^^ En esto eclie desde el pulpito una ojeada al Siipleraeetista ^ y lo vi todo enagenado , las lágrimas que le corrían . Mío á hilo eran- como una avellana ó como aquellas perlas de las Flo- ridas , cuya relación nos h&m el verídico inca Oarcilasoí aqui fue cuaiGido me distraje un poco, porque decia entr^e 'mi rlóla Sr. Suplementista ! ^ por qué no atiende Y, ahora al sol 5 á la luna, á las estrellas fijas? No segaste^ amigo ^ guar- niese para después. Concluí mi sermón exortando á los concheros á la -unión para que fuesen el ejémplo no solo de Sud-América, sino también del mundo entero: concluida la función era cosa de ver á los púntanos y coacheros , hombres , mugeres y niños todos de bracete como sino pudiesen caminar sin afirmarse unos á otros ; de cuando en cuando resonaban los «eos clamorosos de viva la religión , viva la unión : hasta que tomando cuerpo el entusiasmo, y llegando ya al grado de una embriaguez santa se juntaron todos en la plaza , y se hizo una jura en toda forma declarando y pretextando que los dos pueblos de San Fernando y las Conchas con sus islas , y anejos adyacentes se conocerán en adelante por los pueblos de la bella unión. Vueltos á la casa de D. Mariano volvimos á ver el apa- rato de las mesas , bandejas , ramilletes , &c. &c. &c. pero yo estimulaí'o de raí conciencia no pude menos de decirles: '* señores , yo no soy mió , ni puedo demorarme un mojnen- .to mas, pues soy presidente nato de la asamblea genera] mi de las matrpní^s , y teíoo mucho qnc si me detengo «naf incurrirre en Ja severa crítica 4e las quinientas, cuya de- licadeza es extremosa en puntos de honor , y del servicio patrio" al momento quedaron todos convencidos; y de- jando todo el convite llenaron el gran patio de caballos en- jaezados ; yo monté en un raeMo rabicano ; mi compañero en un alazán brioso, y al instante empezó la, marcha para Buenos Aires: los púntanos iban adelante , el Supleroen- tista y yo en medio, y los conqheros á retaguardia. L.O admirable era que todos aun á caballo iban de bra- cete , por cuyo motivo el Supiemeotista al pasar el famoso puente por la vindicta pública , y por uniformarnos con la comitiva me echó el brazo , pero como yo no supe gober- nar mi caballo , sucedió que me sacó de la silla , perdí los esírivojs , y ya iba á precipitarme en el Tigre sino hubiera sido que el coronel Videla en el momento estuvo á pie á mi lado , sujetó el caballo , me puso en regía , me acomodó ios estrivos , y nos dijo : " señores, Vds. están dispensados^ íáe la etiqueta , y exentos de esta ceremonia, que solo pue- den practicarla los ginetes " agradecí como pude aquel comedimiento , y habiendo caminado algunas leguas desea- ba yo que la comitiva se regresase, pero advertí que no pensaban en tal cosa, y que ataban decididos á conducir- (me en triunfo hasta Buenos Aires. . Mi corazón se angustiaba, entre dos afectos contrarios^ «nales eran ipor una párte la afición á hiis amigos los con- «beros y púntanos ; por otra pj&rte el temor de los tmte- teriUos y filósofos chismosos de Buenos Aires , que como arañas y borugas sacan veneno de las flores : venció ai tía *1 miedo , y á penas llegamos á la chacra de Casero , reuní é mis amigos y les dije: " señores : Buenos Aires entregado á lafalsallosofiase halla en tál «xtremo de degradaeioá 'flüe teme y tiembla de tres homln-es juntos en la campana; ^o no quiero consternar á mi pueblo, sino antes bien con- solarlo : suplico á ¥ds. que regresen llevando mi corazón, «1 cual quies o <}ue para siempre quede acpositado entre los «oíicheros y puntónos , como prenda de que me pongo a su disposición spgmieltodo dermis limitadísima facultades. Aqui fue donde admire la docilMad de aquellos hom- bres ; prueba bien noble de su talento , y de su benigna Indole: inmediatamente echaron pie á tierra y abanzando á sus dos capeilanes nos dejaron llenos de abrazos y ae iágrimas : quedamos solos , y aqui fue cuando el feuple- cm?ntista con una indignación la más imponente me dijo^ ^que demonio tle homl>re es V. ? parece V. hijo de algu^ ^ír^nciscano ; parece V. hijo del rigor , pues en nueve rn^es »i«kcimien-tos- no ha derramado mía .lagrima , y ahora ] ya dfaxio shmstíL ¡ carM! íi^^a y. p^DÍi^ , y modere su^ nasionigs., porque me veré precisado á darle de rienda?.os' yo como mejor pude le satisfice, y le djje ; " Sr. Suple- mentista , cuaado Hueve todo^ nos mojamos , y yo vi a uno llorar lá^riipas gorda*» cuando yo esstaba e^i mis qumce , y muy enjuto en el pulpito de las Conchas." En esto llegamos á la puente de D. Carlos Valiente, y torcimos por la esquina de Alen ya de noche, para entrar como entramos por calles excusadas ; pero no se como las matronas ya estaban enteradas en los ppr meuoi es , y esa misma noche las quinientas se hallaban en junta extraordi- naria á tratar sobre si yo debia ser admitido á la presi- dencia después de una deserción de nueve meses &c. Achate mcalorado en la sala de las quinieritas. Señor Teofilantrópico : Apenas CQrrió la voz de la lle- gada de V. -á Buenos Aires cuando esa misma noche se: jiintó la asamblea general constituyente de matronas para deliverar en el caso , y tratar gi debia ó no $er admitido é incorporado de nuevo después de su deserción 5 que en el concepto de machas señoras era crimia^ü y escandalosa: la prcisidenta en turno, qoe era una matroaia 4e los Quii- mcs dijo: -Señoras : VV. SS. saben muy Um que el haber dado en borra los varones es la causa de vernos reunidas en ,este soberano congreso á mirar por níAestrós hijos , y á cuidar de que el linage de Adán no acabe de acabarse: Buestra deferencia , y también algunos méritos que prece= dieron por parte ,de! Teofilantrópico movieron á la sala, lia-sin oposición de algunas vocales , á acordarje, sin ejem-, piar , el título ¡de presidente nato en cnanto al .hoiiQr pero sin voto alguno ; el Teoíilaatrópico fue exacto en la asistencia mientras no asomó el peligro : pero desde sep- tiembre del año pasado no hemos tenido de él mr^s noticia que laque nos acaban de dar, de que mas de nueve me- ses ha permairieí-ido oculto en las Conciias , y ocupado ,én devociones puando mas necesitábamos de sus luces. ÍIs- to es cuanto debo exponer á la consideración de la sala en fuerza de mi obligación, y de las inviolables leyes que nos rigen sin abrir mi dictamen : la sala deíerminará si ha de ser ó no invitado á ociupar su aníigao asiento : nú voto será el de la pluralidad. Tomó ia palabra-1 1 señora secretaria, y'abriendo dicía- mén dijo " el Teofilantrópico no debe entrar en esta sala por mil motivos : lo primero porque es varón : lo segundo por-- «|ue es ídesertQr: lo terceto porque ha estado. ii^üve. xaeses. T0t6 empleado en devociones, y vendrá con la cabeza torcid(t,^ que junto con la vejez será doble deshonor para una sala tan ilustrada ; y lo último porque si se admite al Teonlan- trópico saldré inraediataniente de la sala— Un silencio de tres á cuatro minutos ocupó á toda la asamblea , hasta que una Sra. deMozanbique dirigiéndose á la secretaria la dijo: " Señora, V. S. no tiene aqui mas que la iniciativa en los asuntos , y también la obligación de instruir el ánimo de esta superioridad, cviando necesite las luces de una ciuda- dana instruida , cual debe suponerse una secretaria de gobierno : excederse de estos limites no es mas que faltar ai respeto á una asamblea que puede reducir á cero á la se- ñora secretaria: no quiero yo que llege este caso; pero, soy de parecer , y hago moción para que ahora mismo se le intime á la señora secretaria con apremio que salga de la sala, pues en este caso no hace falta, y que para otra vez vea como habla y se produce ante las quinientas, que no son obejas , sino heroínas del siglo diecinueve. Inmediatamente la sala entró en una breve discusión, de cuyas resultas una señora de Guinea con airoso denuedo y desenfado mostrándole la puerta á la secretaria le insinuó e! fallo de la sala , &c. la señora secretaria se despidió á la brusca, y al salir solió la expresión de que no habia de parar hasta traer el no Sena por las calles de Buenos Aires. Es- tas expresiones conmovieron altamente á la sala , de cuyas resultas , después de otra breve discusión se ordenó que la señora secretaria en el acto fuese transportada en un co- che á Chacomus , y de alli en un caballo á los desiertos de Kdquelhuineul con órdenes secretas para que no tratase con los indios mjkles ni con persona ahfuna á quien pudiese seducir. Lo que fue ejecutado sin súplica , ni réplica. A renglón seguido una. señora paraguaya que por su talento y virtudes tiene mucho séquito en la sala , dijo : " señoras : soy de parecer que todo eclesiástico tenga en- trada franca .en esta respetable asan\blea ; que todo ecle- siástico tenga la iniciativa en los asuntos , y á demás el juicio informativo sin voz ui voto , entendiendo por eclesiás- ticos no solo á los sacerdotes, sino también á los monigotes, á los legos, donados y tercerones délas sagradas prdeíies, pero sin voto activo , ni pasivo en atención de que aunque por su ministerio los consideramos como angeles , ellos al fin no se puede negir que son varones : " aplaudió la sala el parecer, y lo sancionó por aclamación. En seguiíla la paraguaya dijo : que el Teofilantropico por sus méritos habia logrado el honor de presidente nato sin voto alguno . que si habia mostrado alguna debilidad í lOtt seria por efecto de un temor capaz dé arredrar á un váron constante, y que si venia con la cabeza torcida tenia Ji- cencía para ello por ser ya hombre viejo, y que todo vie- jo tenia priviligios de hombre enfermo á causa de riue seuec- tus ipsa est morhMs : la misma senectud es una" enferme- dad calificada : y últimamente que si venia mas devoto que antes, vendría mas concienzudo, y mas enemigo de la falsa filosofía para instruir la sala sobre los medios y mo- dos de acabar de una vez con el filosofismo, que tiene al linage humano en términos de acabarse de acabar. " Lias matronas no solo celebraron , y sancionaron el voto de ia paraguaya, sino que le acordaron tres coronas cívicas por su tino político, y por su imparcialidad ; todo lo que co- munico áV. reservadamente para su ínteligeneia y gobierno Dios guarde &c. Doña Incógnita. Señor Teojilantrópico. No hay duda que Sud- América siempre, siempre , no sé porque fatalidad ha sido muy escasa en puntos de ilustraeiou , y que en el periodo de su revolución ha ido en esta materia mas bien para atrás que para adelante. Pero para no desconsolarnos del todo puedo yo asegu- rar á V. con documentos que á lo menos dos ramos de ilus- tración están en Buenos Aires en su mayor auge, lo que nos da bien fundadas esperanzas de que con el tiempo ha de ser peor, quiero decir que nos iremos ilustrando mas y mas hasta que de puro iluminados paremos en exalaciones , constelaciones, ó cometas de primer orden en ia esfera in- terminable de los espacios imaginarios. Los dos ramos ea que hemos llegado al nom plvs ultra son la panto mma (i) y Va pantomima: ^nva acreditar lo de la D!ar de la pauíomina Zíí^am g«e se ha desplegado en la infeliz BuS^ nos Aires mímmmm %l,1os\on.bres virtuosos, que trabajan por «^*>^g"\^. f y.^p^'eMb valido . é iasuitaado como á borrachos lematados, ' Fremular línico ea su hVea de la pantomima. Fn la noche elo-aeve de septiembre se trató en 1^ f^^^" lector Jubilado , y f«''r'°",,ír„ió oÍr«i:b.n en 1. barta deciai, , raíírfoi este ea el mismo mismi.-^imo maestro de P«fJ^/ J^^^J^^^^ ,^ ^^fi^¿ ee, el lal hoQ.Í.» se piopu»» imitar en ^/ia (r»rf<. dobeses que esUba.. en !a barra deciaa : . lor ^¿'^ ¡^^^\^¿ ^^^^^^^ ea :r:„rp»rr¿£s¿5«^^ la ^^.«r.íomma qne había llegado ya ^^l'^^'^'l^'^^^J,": mara.iUoso pa- .a :^j:\~tz Sil ::f;ard:spi»s d^ashabiad. des —Dios guorde &c.— Da. Con el tiempo ha de ser peor. Mi senara Da. Con el Uempo f^-J^^ .'^JZ''' y esa pa^tomi,na est.n« mejor en ia posta ' lo Jcor..eAÜ., p.ro no en ^ i S:ra que no frocasP- Yo ceJebro nuestro. «'^^^í«'-^^"i'^"°J;!'„'°'y',„^™i«a,o atrás que la. . mos los frenos, p«e« ya Mibe V. S «V ^ ™' e^ipuídas. Dios güarde &c. fií Jeofdahtropico. Buenos Al/res: Imprenta de Alvarez» NuM. 74. DEL DESPERTADOR Teofilantrópico Místico-Político. 4.^^^^^^^^^ ^^^^^^^^^^^^^^ ^,^^^^^^^.4» Buenos Aires Sábado 28 de Setiembre de 1822. La ilustre república de Israel reducida á un corto número de liabitantes en tiempo de los Macabeos , y rodeada por todas partes de un enjambre de enemigos , que ya , ya iban á devo- rarla 5 trató de unirse con las célebres repúblicas de Esparta , y de Koma que entonces estaban en la cumbre de la sabiduría , y del poder : has- ta aqui nada hay extraño , pues yo no encuen- tro novedad en que un paeblo débil , meneste- roso, y lleno por todas partes de riesgos y peli- gros se acoja humilde bajo la protección y am- paro de naciones poderosas : lo que á mí me ad- mira, lo que me llena de envidia, lo que no puedo leer sin un cierto pasmo y estupor sagra- do es la energia , el valor , y el espíritu nacio- nal político religioso con que aquellos misera- bles imploraban el auxilio llenos de un noble orgullo , y con protexta expresa de que no les era absolutamente necesario. :;:>'^vi La carta de los Macabeos á los Komanos sería calificada de quijotesca si no advirtiéra- mos por otra parte que ella es parto genuino de un corazón religioso, por consiguiente magná- 1080 nlmo , intrépido , imperturbable 5 invencible , é incapaz de exírangerharse , 6 admitir afectos eterogéneos , que eíi tibiasen ó champurrasen io* afectos oaciooaies. Capitulo de caríu de lús Macaheos solicitando federación con los Romanos. Nos, cum millo horum indigeremus, liahentes so- latió libros sanctos^ qui sunt in manibus ?iostris ; ma- kámus miü&re ad ms renovare mnicuiam , et frater-- hitatem. Macab. 1. v. 12. : . ■ /'Nosotros 5 siendo asi que para nada os ne- cesitamos, pues teeemos el coiisoelo de los libros santos, que están en nuestras manos; no obstante liesnos determinado enviar á vosotros solicitando renovar la amistad y fraternidad." Por esta caria como por un viril transpa- rente se divisa el carácter , el genio , y espí- ritu nacional de aquella república poco con- templada de nuestros políticos novadores : por lo que á raí toca confieso que cada vez quje leo esta carta ( y la leo mucbas veces ) empiezo á bablar con mi nación que no es otra sino^ la de los judios 5 ( pues yo también soy hijo de Abra- lian 5 ó á lo menos , como la €a¿mnea , me man- tengo de -las migajas que caen de so mesa:) rer pito que cada vez que leo esa memorable . carta llago un apostrofe á mi nación Israelítica, y me divierto- con ella en estos términos : ¡ó nación admirable ! ¡ó linage escogido! ¡ ó gente santal ¿ó pueblo de adquisición! ¡ v real sacerdocio! ¡ 6 heredad de Dios , que estáis reservada por la omnipotencia para ser en iodos los siglos la ex* jpectadora de la ruina y acubmiiento de iodos h» imperios! Vos sois la única nación que pueden debe llamarse nación: vos sois el único pueblo que deoe llamarse pueblo : nadie , nadie sabe politica «mo vos , y por eso vos sois la única antorcha , el unico janal de los pueblos que quieren ser libres, e independientes , y de las repúblicas que desean ser eternas; el pueblo que mas se acercase á tus máximas ese será el mas recomendable, asi como sera el mas despreciable todo pueblo que se alejase de tt en sus noveleras instituciones. For eso es que las revoluciones de este mila- groso pueblo , que en dos mil anos desde Moyses hasta Cristo fueron muchas , todas, todas están llenas de documentos políticos los mas lumi«o. sos y palpa,bles para todo aquel que no quiere cerrar los OJOS voluntariamente. El pueblo de Israel tema un ÍSanhedrin inharente á la nación , «ese cua, fuese la forma de gobierno que adop! imaginables de gobierno; primero por oráculos después por jueces , de ahí por reyes . úit"ma.' .«ente por república; pero siempre el Sanhedrin, o el cornejo de los ancianos era el sosten de la nación para que nunca , nunca acabase de aca^ caosa^tnf ' • *°P'-«"'» formó causa sentencio , y ejecutó en un cadalso al rey Amasias , enterrándolo después con mucha pompa en e sepulcro ó panteón de las peg onas otrl riv ^'^"hedrin ajustició tafnbien á otro rey , que ahora no me acuerdo , y por úl- timo emplazó , juz.ó y sentenció al rey^dl "os reyes con la circnnstMcia notable de que en el 'm^smo cadalso se fijó un epígrafe en lengua he brea , griega y latina , que 'de\.¡a : Jesús NazaL nul Zr jndeorum: este hombre que el Sanhe- Xin ó el concilio de los sacerdotes esta ajustl- ,, o es Jesús Nazareno rey de hs judíos- Por eso el sábio y político Moyses hablando de este pueblo dijo: non esl alia naiio tan gran- dis- " no hay otra nación tan grande , tan po derosa tan lita, ni que tenga á U.os tan cerca- „oX " y el gra^ bribón de Balaa.n aceÍcadol este pueblo con el fin de maldecirlo se vifen la inevitable precisión de prorrumpir en r„dTciines, comop'rovocando 4 «ue á su pesar confiesen la partida de que JJios i^TúnicoLtorde las sociedades, y que lasso- ^ 1 TI i»ntn lienen de mas ó de menos duración «edades xanto tienen ae intento, manto tienen mas ó menos de Wios. ae '"i^" ' V naraouelos incrédulos se condenen voy a poner o "finito que dice el taldiab o predica- S. BÍlaam, hijo di Be6r cuyo ojo estaba c^o^ nJ, gmsi cedri prope aguas. N. 24 &. o "iQue hermosos son tabernáculos e„.eX de frailes , ó Israe^ ! j^.n. b, bo. - Tel Ltr";' domólos cedros que est.a^unto ' ^"TemerTal'dsería el querer entrarme yo aho- CmTfn l r^tiuL'n de Nort \mérica : esos 1083 rar cosa alguna en po«to de religión , y asi lo riiiTiDlieron puntualmente. Ka«do trataron de darse constitución ma- chos fueron de parecer que las leyes civiles de Movses era ia constitución mas sábia que podia Snarse para saberse manejar en paz y en ZlÍl,y aunque no prevaleció este P^^a-men- to pero í que nación habrá en el mundo que fx^Xá los^iorteamericanos en el respeto y ve- neración á los libros santos , que en todos los mrZL del ano son el objeto de su incesante meSon ? Los norteamericanos en brevísimo üempo ueron libres, independientes y opulen- tos porque merecieron serlo, y merecieron ser- lo porque fueron extremosamente religiosos. ^ La Francia, ese pueblo, que es sabio y generoso por géoio no creyó ¿^ito de su honor el seguir las huellas de los norteamericanos, y en efecto se 1« P'-OP»^' íor modelo para conseguir su l*er ad e m Sependencia ; pero por desgracia los libro, de vEre, y de Juan Jacobo tema« «»"om- pi^aá la juventud francesa, que calificando de fanatismo la devoción norte-amencana , abrió el panteón , el sepulcro , y el eementerio don- de sepultó para siempre su libertad su .|oa - dad su independencia. No fue la Francia li- bre porque no mereció serlo , y no mereció serlo porque Voltaire y Juan Jacobo la hicieron impía, é irreligiosa: «MÍ conlammnt me erunt igmbiles: "los que desprecian á Dios no serán libres. Débale de las quinientas. _ Dias pasados habiendo precedido la invita- ción correspondiente tomé posesión de mi an- 1084 antiguo asiento en la sala de ks quinientas' mía matrona de Eaqiielhuincul tomando la pa- iabra me felicitó , felicitó á la sala, y á sí mis. ma por k& fondadas esperanzas de que yo ac- tivaría la población , y rápido engradeeimien- to de la ^costa Patagónica. Yo contesté en po- cas palabras agradeciendo á la sala, y á la señora diputada las expresiones de honor, v beneyoíencia, qoe estaba ían distante de mere- cer 3 y concioi prometiendo á la sala que pro- corana redi^iiir el tiempo perdido en el pue- blo dé la Conchas, donde mas la cautela, que el miedo me habían tenido oculto nueve me^es. Mn seguida se leyó una solicitud de J}¿ Mana Eetazog matrona soltera, y eseníora pii- blioa , la cual pedia audiencia para hablar des^ de ¡a barra: después de una breve discusión, íiabiendo precedido la lectura del Lobera sede concedió franca entrada para que desahogase so corazón , y depositase sos quejas en el se- Ko de las quinientas. Entró Da. Msria vestida de azul y blan- co en trage sud-americano; su prócera estatu- ra a pesar de sus pocos años , su modestia , y el nácar de sus mejillas que resaltaba en el alabastro de su semblante, lo airoso de sus ade- manes llenos dé una naturalidad inimitable cap- " taron el voto público no solo de las quinien- tas, sino también de un inmenso gentío com- puesto de matronas de todas las naciones que habían concurrido á la barra. La señora presidenta mandó que le pu- sieran un asiento inmediato á la varanda , pe- ro ella suplicó se le permitiese estar en pie porque le era de mas cooiodidad el raanifes- tar su profundo respeto' á ks madres de k patria , y qne no siendo ella madre le era d© mucha congoja el verse precisada á liablar cuan- do su ob!ig;ac!oe única era oir los dictámenes de su alteza serenísima. La señora, presidenta trató de alentarla^ con «n breve discurso haciéndole ver con ejem- plares ya^ sagrados ya profanos de que oo era nuevo , ni inaudito el que de la boca de los infantes huMese sacado Dios una perfecta ala- banza: Da. Maria entonces roceada en.lágri-. mas que aoníieotabao su hermosura empezó á declamar contra la libertad de la imprenta , contra los libros de pasta dorada que se repar- tian en castellano por Jos estrados , libros ile-^ Kos.de las^majores obscenidades, libros llenos de blasfemias que ponían en ridículo la reli* gion 5 y sus ministros , libros que corrompian la moral al mismo tiempo que afectaban mo- ralizar , y desengañar, ó ilustrar al pueblo. Concluyó su arenga declamando contra un tal Lobera con tanta naturalidad, con tanta gracia , y al mismo tiempo con tanta hones- tidad , y compostura de palabras que excitaba, , í;isa ,^ y arrancaba lágrimas de ternura y afición hacia su persona, ^ La presidenta le ordenó segunda vez que tomase asiento , y entonces. Ba. María hacien- do una reverencia á la sala obedeció manifes- tando satisfacción , y complacencia i la presi- denta ..entonces con. mucho agrado, y cariño le pregur.tó en ^que estado se hallaban las nup- cias con D. Eu nam me meto con ninguem y ella respondió que ya estaba en m poder la dispensa del pontífice, pero que el fidaJgo no 1086 . , parecía vivo ni muerto; que coman voces do que lo habían comido los perros en su trán- sito desde el Salado hasta Kaquelhumcui adon- de se conducía en busca de ella , y que ella en caso que se verificase esta infausta noticia trataba de entrarse monja Capuchina. Siguió después una discusión en la sala, y se encargó á una comisión el proyecto de hacer enmudecer á los zoilos , y proporcionar á los sábios toda libertad , y saWo conducto para ilustrar al linage humano; mas para dar a.guna satisfacción á Da.Maria se acordó que en el acto, fuese recibida de supernumeraria entre las qui- nientas, con el carácter de presiden ta nata sin vo- to hasta que ó contragese matrimonio , ó prole- sasede capuchina, que entonces tendría voto como las demás, aunque no tenia de' edad mas que once años cuatro meses , y algunas horas , pues la niña nació el veinticinco de mayo de 810 al punto del primer cañonazo con que se anunció en la fortaleza el h^c esi hora vesira, et poiesias tenehrarim. Soberanía del pueblo. Como para mí es un hecho dogmático que en el pueblo está k obedieneia , probablemente me moriré sin entender la soberanía de Juan Santiago, ni la de Benjamín Constant , por mas que esos grandes habladores me introduz- can las razones por los ojos: un pueblo es en arande lo que una familia en pequeño : este es un dogma politice: muy bien : yo analizo una y mil veces una familia, y aunque la analice 4081 por los siglos th los siglos yo no encuentro quien suponga en €se pequeño pueblo , sino el padre^ que es el autor de ella , y que por ser autor tiene autoridad diviiaa sobre sos domésticos: Yeo después á su conjunta persona , quiero decir á su esposa . y de^de que la veo ya em- piezo á ver la obediencia no solo política sino también divina , pues la muger está sujeta ai varón no soio porque es mas débil , no solo por que asi conviene , sino taoibien porque Dios ex- presamente asi lo determiiio cuando en nuestra Miadre Eva les di]o á todas las mugeres en ge- Meral , y á cada una en particular su.b viri po- téstate eris. Estarás bajo la potestad y obedien- cia de tu varoo. Veo después á los hijos ^ y en ■ellos también ad?ier¿o la obediencia, no solo na- tural, no solo moral, no solo política, sino tam- bién divina en virtud del cuarto precepto de la ley de Dios que expresamente asi lo ordena y iHanda.^ Veo los esclavos, y en el nombre mis- Hio advierd© la sujeción , la obediencia sin lími- tes : veo los huéspedes , y dependientes , que t© 'os dependen del padre de la familia recono- ciendo que puede echarlos á la calle cada y cuando le parezca convenir asi al gobierno de su casa; veo á ios amigos, y advierto también la obediencia según el verdadero proloquio que dice ; á sal de mi casa , y que quieres con mi muger , W6> hay que responder, ¿Donde está, pues, la soberania , Sr. D. Juan Jacobo? El sabio La harpe dice que y. es el non plus ultra del orgullo humano, y en efecto desde que V. nos llenó la barriga de contraios sociales ^ y soberanías úopuhres el El Teof. N. 14 2 108S , Ymnf^e biimano está tan orgulloso que nada me- nos "piensa que hacerle la guerra á Dios , es- calar el cielo , y celebrar cada uno su nom- bre , y su memoria sin ententler la voz de sii prójimo , ni mas ley que la voluntad general, que siendo voluntad metafísica es voluntad de los espacios imaginarios , donde la Quimera bom- billando en el vacio se come las segundas inten- ciones logicales , para que los bobines que es- iamos acá abajo nos mantengamos con una so- iüllS'SJK a'uti ciM«*jv "v,^ ^ — berania logical , que nos parte en canal al me- lor tiempo , con peligro inminente de que si el linage humano se descuida y no mira por sí se reduzca á cero 6 á pavesa en un dos por tres €omolo estamos viendo. Coniinnará, Señor Teofilanirópico. Mucho he estranado que ni V. ni sus coes- eritores hayan tocado un asunto tan «"«idoso y que da materia á las conversaciones del día ; hablo de la célebre causa del coronel Don Ce- lestino Vidal : nuestros papeles públicos se han ocupado mas ó menos sobre ella : unos con im- parcialidad, otros con una decidida prevención. Entre estos el Ambigú en su número 3 art. Consideraciones sobre la conducta del coronel Vidal i sus editores en un tono magistral y muy affeno del buen sentido que han manifestado en sus escritos; se anticipan imprudentemente y de un modo tortuoso á llamar la execración pública presentándolo como un criminal per- juro : el j[uicio auE está pendiente, ¿como ek 1089 Ambigú minwterial no respeta los derechos de tin desgraciado cuando no está yencido ante la ley de su crimen ? Por evitar pues lo, ímpe- tus de la inconsideración , y qne la suspicacia o mala fe no ocupen el lugar de la verdad, me he resuelto á tomar la pluma en obsequio de un antiguo compañero, para que lamen- tira, y la surpecheria no triunfen ante el in- corruptible tribunal de la opinión pública: ella se ha pionuncmdo de un modo inequívoco en favor del honrado coronel Vidal: no es mi ob^ jeto hacer su defensa ; nada deja que desear, la que corre impresa hecha por el señor co- ronel mayor 1). Joan José Viamont; solo agre- gare a aquella una observación con el diseo de desmentir el concepto precipitado del Am- L ViSa '"1a ' T*"'" Perjurio^al coro, se pueden resolver por un espíritu de partido sadoi . es necesano atenerse solamente a la fuer- za legal que tengan las pruebas : veamos cua- les son estas en este preciso negocio. formada Id } ^"^'T'' ^ ™'»Í^t'-os jormada el 26 de agosto , muy posterior á la denuncia supuesta: sea cual fuer^ la respetabi! liddd del acusador; el testimonio del gobierno estampado en dicha acta y sobre que^ estriba «Ía^a"" '^f"^ -Pa-iarestrít Tar ai a. ^ P«^? a la janta provincial para juz- i pues e^eí '%''»»^PÍ'-acion denunciada; LtenL ir^^'^P*? .'-«parcial de los reprel sentantes, ella no mintótraba bastante prueba Ae esta maqumacion; ..po íí"« ^«g , siderará suficiente para e J"^'» Vkbl? Es verdad q«e .e «""^/"fJX d^i acusa al «Bo es ^"tetaBcmlmetóe Mírente üe cn.«en del otro ; pero ta"^toe« «^^^^'«¿^ ^"^^a denunciante con presenc a de» ««' *uy singular la aquella arbitraria defimcwn , con .iBejero caritativo trasbo^ea todo el ver q abrigaba: ^j" -.f f io inorepa'ca- con una aaimosidad ''^V'^'''Zlto mh«^o en que ,«0 á un culpable en -'>-;^^;J ,enZs, aparece ante los *>3«^. los uo^ eindadano, y como nn gefe I'*»»'.'"''', ' ll ll^, omplace el Am- iei á sus deberes-, sui duda *e ..ompi 1091 h\^ú en verlo humillado, y dando por positl- va'' su retractación lo supone á su modo , y flue fue conducido á unos vergonzosos compro- lüos de la civilkacm» moderna: agnarJau.os L impaciencia el failo difimtivo sobre el pro- ceso • V entonces habíaréraos sobre este modo mod^no de discurrir para acrinunar personas le han dado tal vez mas pruebas de lionrade^i y patriotismo que el Ambigá : también le ba- rémos ver que el coronel Vidal no ha sido de ks que selsustan, y se dejan nnponer con mnenmas pueriles m con aparatos ridiculos J pondremos en trasparencia os innobles moti- vos que el Ambig.'i ministerial ha temdo pwa anticipar su opinión sin respetar los derechos de la inocencia oprimida. " ^ El Militar reformado. Señor Teofilantrópico. Suenes Aires septiembre 27 de 822. ' Muv señor mic: por algunas insinuaciones he lei- ef^eriodieo, AryL de Buenos '«««^f del corneitte mes y año , que compreode en parte la Saduccion del Times , artículo , independeMcm ael Sud, y t ha parecido .iusto comunicar á .«^JT 1^^¿ Íes hechas sobre su contenido, suplicándole, tenga a bfen darles un lugar en sus lineas, pues creo se desva- tc^rí de este n™do el crHerio que ha -oUvado^su da= ta V alerunos otros puntos - que iiidicaie bieYcmt.ite. *^'^Efritado artic!üo dice, que el^ 17 de .septiembre de 822 (que giran) tuvo el señor agen e de los i, re Lente en esta capital una entrevista con el actual hr. Stóstro de gobieruo y relaciones exteriores sobre pi- Xiaf;racticld.-.s ba>o el pavellon independ.ent,^: «- tado periódico se dio el 1 1 del mumo mes y mm , y i mi me 1092 es tan fácil convinar esto como creé!- vaya y venga á I>ondres en seis dias , el águila que señala la casa mo- rada de! indicado señor agente. Me persuado sea esto er- ror de prensa , pero el no estar salvado , da lugar al re- paro que se ha hecho, y mucho mas, cuando esta exac- titud se advierte en uno de los periádieos del pais que hoy tienen mas concepto y respetabilidad. Por lo aue pueda convenir lo incluyo á V. ^ El segundo párrafo coríiienza haciendo indicación de unas instrucciones del comodoro Perri "en orden á los niales y horrores que causaba el sistema de piratería prac- íicado por ios buques que llevan bandera de las diver- sas provincias de Sud América, y conforme á ello que los Estados Unidos no reconocerian como lega! nina-una patente concedida en blanco." Yo por mi parte no q^'uie- ro dar siniestra interpretación á estos asertos , pero si dire por la generalidad con que se habla, que parece cede contra el honor del pais , y de nuestros gobiernos- maxíme cuando haciendo (mas abajo) referencia de la respuesta del señor ministro, dice (entre otras cosas) dijo esto, "que el gobierno estaba decidido á un entero cambio de sistema." Los hombres ilustrados y pensadores no están exentos de errar en sus juicios y no todos comprenden como de- ben o como quiere el escritor ser comprendido, máxi- me cuando no hay la bastante claridad v precisión en los conceptos : asi es que no es de extrañar que algunos hombres zelosos del honor de su pais hayan criticado y critiquen sin mala intención , con justicia , ó sin ella , algo de lo contenido en el prenotado artículo. Muchos han tomado esto de patentes en blanco con tierra y to- do como si nuestros gobiernos que han adoptado lajus- ía guerra de corso, la hubieran promovido ó hecho fue- ra de las leyes de la materia cuando es notoriamente pú- blica la delicadeza coa que se han manejado en esta parte. Es demasiado sabido y probable , que algunas pa- tentes que salieron de Buenos Aires para la América del Norte, no llevaron mas en blanco que lo precisa para sentar el calibre , y número de la artillería y tripulación , y que la denominación del buque, capitán y demás han ido sentados de aqui ; é igualmente lo es, que ningún gobierno las expidió sino bajo instrucciones con los re- quisitos y responsabilidades que exige la ordenanza de corso, y no rubricando y sellando pliegos de papel , de^ 1093 jftndo ío dema« al arbitrio del solicitante como lo han querido entender algunos. Si los norteamericanos ^ in- gleses y otros extrangeros, que por lo general han co- mandado los corsarios , han obrado contra las órdenes circunstanciadas del pais y sus gobiernos , si los gober- nantes de las provincias , que (como la Oriental) han es- tado separadas de nosotros, han procedido indebidamen- te no es extraño en una revolución , ni nuestros gobier- nos pueden ser culpables ni confundirse con aquellos , porque no lo han permitido ni tolerado ; y solo han te- nido por norte el aniquilar y destruir , en justicia á la na- ción enemiga, bajo un aspecto legalmente recibido por to- das las naciones cultas, y como lo hicieron los mismos norteamericanos, á quienes no les faltaron en los mares a%unos hombres de conducta piratesca, El mismo señor agente délos Estados-Unidos, crea sabe , que en aquella revolución fue mandado el señor Franklin á Francia con patentes en blanco para el corso contra la Gran Bretaña, y que á mayor abundamiento se le facultó para expedirlas á cualesquiera que lo solicitase: nuestros gobiernos no han hecho otro tanto , ni han tenido mas que unos meros comisionados en aquello* Estados, sujetos á extractas y limitadísimas facultades , mediante las cuales atinca obrarc-u , ni pudieron obrar arbitrariamen- te; en fin, aquello fue allá y ya pasó, y esto es aqui , y «stá reciente. Es muy notable que en ninguna provincia de las nuestras á pesar de su revolución han aparecido petentes falsas ni falsificadores de ninguna clase , y que en la América del Norte , no obstante estar constituida bajo las mejores bases no han faltado algunos hombres que han entrado á pescar en nuestro revuelto rio, con perjuicio y descrédito de nues- tros gobiernos y pabellón. A este respeto es de notar lo acaecido en Baltimore en 1819 : alli fue aprendido el señor Howel , socio de Mr. Franch , á quien se le encontraron, patentes hechas , sellos y otros útiles de que se servia al efecto : de ello resultó también la captura de otro su- geto su cómplice , que murió de un gicaraso proporcio- nado por la habilidad del Dr. Howel , que recelaba de su confesión. Luego que Howel removió este obstáculo, ne- goció y consiguió su libertad , á pesar de que su causa ministraba al menos una semiplena prueba. No criticaré esta indulgencia, porque pudo ser lenidad, si acaso es síjue como yo creiaa ser mejor c^ue queden cien delitos. 1094 impunes , y no que perezca un inocente , y por lo mismo lo dejo al recto juicio de los disr-reios , y soio Ies í^ocofreré con el sig'uieííte parang-on á fia de que puedan forniario con exacíitud. Eü 818 llegó á los Estados-Uiiidos mi disting-uído oficial de nuestra ¡narina con sufteientes pascportes de este g'Oí>ierno, y mediante altas é iojusías quejas del gobierno español fue arrestado ; detenido alli cerca de tres años ; y iiliiniamente juzgado con la mayor escrupulosidad, en gra- do, que según uno de nuestros periódicos, su causa se fun- dó en la corte de justicia por dos semanas , y á no ser el célebre abogado y honorable senador William Pickney, que se hizo cargo de su defensa , y habló en elia por tres dias , sin duda hubiera sido ajado el crédito de nuestro gobierno, el honor del pabellón del Sud , y perdido el buen nombre de un benemérito oficial. Es muy recoraendablo la delicadeza del gabinete An- glo-Americano 5 seguii la Qxpresion de su agente , y tam- bién creo inimitable la política con que en su neutralidad ha mantenido la balanza y eonciliado sus intereses entre España y Sud-América; pero en fin elia se ha inclinado hoy liácia esta parte , y sabremos ponernos en estado de respetabilidad para que el Norte reconozca nuestra inde- pendc»cia sin mendigarla. He concluido, y nó soy mas digreso por ahora, entre- tanto es de V. afecto excorde. — E¿ amante de su pais. — ? JUNim. Mi Señor D. Junius. Da. Ciara , y yo allá en el tiempo de entonces fui- mos castigados m^s alia de nuestro mérito, porque alen- tarnos unas cuantas quejas contra Nort aaierica : no quie- ro yo que la madama vuelva al vapuleo, ai yo tampoco estoy en disposición de que vuelvan otra vez á cali- ficarme de impostor; soio si deseo que 5íz??;o el honor de ambas nadones corran librcmcnts los papeles. Píos guarde &c. — El Teojilantrbpico. Jmpreqta de Alvarez NüM. T5, DEL DESPERTADO Teofilantkópico Místico-Político. Buenos Aires Sábado 12 de Octubre de 1822. Devale en la sala de las quinientas. En la asamblea general constituyente de ma- tronas se leyó el número 14 de Dona María Retazos, y con motivo de las notas marginales , una ma- trona francesa dijo : " que en su poder tenia , y que podia mostrar á la sala lo. patente de autor ori- ginal concedida al célebre R enato Descartes , la eual patente podia también leerse en el frontispi- cio de las obras de aquel sábio francés; que las naciones civilizadas habian acostumbrado esto mis- ino no solo con los sabios escritores, sino aun con los maestros de fábricas, cuyos artefactos se declaraban de patente para honor de sus autores, y también para satisfacción del público; que el epígrafe de autora tinterilla, de pane lucrando, famélica , y zozla estampado en el márgen del nú- mero 14 de la madama Retazos no habia podido menos de escandalizarla, pues que ella siempre había tenido una singular complacencia en la leo- tura de esta escritora, que á las personas france- sas les hacia conocer el genio , el carácter, y gracia peouhar del idioma castellano , idioma que vanos imprudentes iban á gran prisa adulterando 184 por mendigar primores de la lengua francesa, como si la castellana careciese de ellos ; que si ©sta cualidad de tinterilla retraía á la juventud de su lectura , de temer seria que se mtrodujese en esta nueva república un pedantismo msoportabie para que apestase al mundo con miserables rap- sodias, como ya la experiencia de U Occideme del Centinela, del Lobera , y de otros panfietos de igual clase lo estaban acreditando; últimamente con- cluyó haciendo moción para que á Da. Mana Ke- tazos le expidiese la sala una patente de escntora original " una señora inglesa tomo la palabra , y aiio • ''que el estilo de Da. Maria Retazos era na- turai, fluido, y castizo, que su elocuencia era ener- cica nerviosa , y masculina , y que su valor , e im- trepidez eran superior á su tierna edad , y que JJa. Maria en Londres lograria sin violencia la proteo- cion toda de aquella nación libre , por lo cual es- taba en sus principios el apoyar la mocioi? que üa- bia hecho la madama francesa" , j Yo aunque por una parte me alegraba de que mi coescritora lograse tantos aplausos pem movi- do de mi conciencia pedí la palabra , y dije: que Bo podia menos de llamar la atención de la sala á, los antecentes, que habia en orden a madama iletazos : que la niña en su mismo prospecto des- pWÓ im carácter irónico, que por este motivo yo L habia visto en la precisión de solo concederle el miércoles de ceniza para dar annual mente al pu- blico un panfleto; que la sala reformo mi deci^ta concediéndole toda franqueza ; que en seguida üa. Retazos con un solo sueño dio con el padre Cas- taSeda en la guardia de los Ranchos, y mámente viéndose premiada por la taUn la imprenta de Alvarcz que apenas dejaba a sus coescritores dar un panfleto en la «emana: que eajsu .coacepto la sala debia.mas bien contendr á «Sta niína , Ro solo porque era afectivamente gpa- ^vosa á sus coescritores , sino aun mucho mas per- eque las tareas en que la empeñaba el aplauso, aura popular podían dañar á su salud,, Entonces una madama de Mozanfoique tomó la voz , y dijo: "(jue á Da. María debía expedírsele pa- teDte de escritora original; que ademas debia de- clarar la sala que la imprenta de Alvarez perte- jaeoiese exclusivamente á la madama Retazos , y que gus coescritores acudiesen á las otras imprentas** Inmediatamente todas las señoras se pusieron en pie adoptando el parecer de la mozambiquena: la barra se deshacía en aplausos de Da. Maria, y en- tre los vivas se oían con bastante claridad las vo- ces de Echen de la sala á ese viejo , viva la nina, M' va Da. María ; viva la madama Retazos ¿ canela cual se concluyó la sesión. Señor Teofilantrópieo. Muy señor mió. Olvides© V. de los rieisdazos eon que le amenacé en el camino de las Gonclms^ en nuestro regreso á esta ciudad , y aunque V. ios tenga presentes no los mire como nacidos de odio y Míala voluntad , sino como un confortativo q«e aní- mase los debilitados espíritus <|ue V, manifestaba en lance tan critico ; V. no podrá negar la identidad de voluntades que nos ha unido siempre y particular- mente en todo el tiempo que ha corrido desde nuestra determinación de advertir á este católico pueblo la desconfianza con que debía mirar todas las sujestio- nes de los leguleyos ; pero amigo mío , basta de amis- tades : una mutua conformidad de ideas me parece suficiente para la tranquilidad de nuestras concien- cias ; pero la intima xmion con V, puede traer á. mi 186 individuo resultados muy sensibles ; si señor , ya trato de ponerme á cubierto, y obrar de modo que Jos males que me sucedan sean ganados por mis puños, y no por el gusto estéril de ser buen amigo. — V. no amaina en el extragado empeño de advertir al pueblo soberano el peligro en que se halla , por la influencia del tinterillage : yo preveo que V. será conducido á una prisión , se le seguirá una causa á gusto y con= tentó del gobierno aunque sea fuera de toda regla^ V con escándalo de inteligentes é ignorantes; y á mi moi^QiZe conviene á la tranquilidad pública me quitarán mi empleo de escritor; y tal vez que desempeñen mm funciones algunos de los que se postraron de hmojos, Y no será estopara mí lo mas sensible, smo que sucederá que defendiendo su causa de V. todos en general , nadie hará mención de mí como si mi de» Sosicion no tuviera tanto ó mas de smgular, tanto ó mas de arbitraria , tanto ó mas de escándalosa que la prisión de V.-V, al fin se ha metido a redentor Y está en el orden que lo crucifiquen. Yo no quiero que me suceda como al sargento mayor de cazadores , que por ser amigo del coronel Vidal lo echaron á paseo sin que hasta ahora se haya oido hacer mención de él , como si no existiera ni hubiera sido agraviado. Si me han de deponer a mí ha de ser por sus cabales , y por crímenes míos, V no por ser un verdadero amigo: y asi desde ahora BO cuente con mi amistad, sino con el débil afecto 4el-— — SuplemenUsia, Serior Suplementista, Muy señor mió : ocasiones busca el que desea separarse de un amigo ; pero de esta vez lo ha aban- donado á V. la ocasión que desde luego podm servirle de pretexto: es el caso , que como V - sabe, Da. Maria Retazos acaba de recibir ordenes del re« i . 181 verendo de Káqueíhuincul para que ella, y. todo* sus coescritores nos pongamos en marcha para so- lemnizar la colocación de la capilla que piensa efec- tuar su paternidad reverenda el dia 25 de diciembre del presente ano. Da. Maria piensa dar al público la carta del padre y su contestación ; por consiguiente la eseri* bania se acabó en paz, en buena armonía, y en gracia de Dios : de los riendazos no me acuerdo yo sino para servir á V. en cuanto me mande , asi como no me acuerdo de los bofetones que un discípulo mió me ofreció en la calle delante de personas condeco- radas , de cuyo honor y respeto me hallaba disfrU" tando. Amigo: en revolución no vale aquello de el mejor de los dados es no Jugarlos : á V. le llegará su San Martin por abate , asi como les ha llegado á otroa por frailes, sin que se hayan metido a redentores; á las clases productoras les llegará también su turno , porque todo, todo debe seguir el impulso del vórtice^ en cuya esfera por cualquier modo llegare á conte- nerse. Por conclusión, amigo , sírvase Vd. de tener por dirigidas á su persona , ( quitando , ó dando por no dichas todas las expresiones que cedan en notorio agravio de V.) las que el héroe de la Mancha dijo en igual lance á su escudero. " Ahora digo yo , que quieres que se consuma en tus salarios el dinero, que tienes mió , y si esto es asi y tu gustas de ello , desde aquí te lo doy, y buen provecho te haga, que á true- que de verme sin tan mal escudero , holgaréme de quedarme pobre y sin blanca. Pero dime , prevari- cador de las ordenanzas escuderiles de la andante caballería , ¿donde has visto tú, ó leido que ningún escudero de caballero andante se haya puesto con sii señor en cuanto mas tanto me habéis de dar cada mes porque os sirva ? Entrate ^ éntrate , aialandrin,, 188 , , ^ , follón y vestiglo , que todo Ío pát eo9S^ éntrate digo, por el mare magnum de sus historias , y si hallares que algún escudero haya dicho, íii pensado lo que aqui has dicho , quiero que me la ©laves en la freote y por añadidura me hagas cuatro mamonas selladas en mi rostro : vuelve las riendas, ó el cabestro al rucio y vuélvele á tu casa , porque un solo paso desde aquí no has de pasar mas adelante conmigo. ¡ O pan mal conocido! ¡ó promesas mal colocadas! ¡ó hombre que tiene mas de bestia que de persona! i Ahora cuando yo pensaba ponerte en estado , y tal, que á pesar de tu muger te llamaran Señoría , te despides? ¿Ahora te vas , cuando yo venia con intención fir- me y valedera de hacerte señor de la mejor ínsula del mundo ? En fin , como tu has dicho otras veces, no es la miel &c. Asno eres, y asno has de ser, y en asno has de parar , cuando te se acabe el corso d@ la vida, que para mí tengo , que antes llegará ella é su último término, que tu caigas y des en la cuenta de que eres bestia." Asi que amigo : use V. enhora- buena de su humor ^ y omnde á su servidor, Ei Teofilantrópico, Buenos Aires 8 Aq octubre de 1822. Señor Teofilantrópico. Tenga V. la bondad de insertar en uno de sws BÚmeros lo siguiente : " el P. Fr. Luciano Gadea, religioso expulso de la Recoleta ; ofrece 25 pesos ,á cualquiera individuo que le dé á conocer las dos hijas que ha tenido desde que tomó el hábito , ó á la ma- dre en quien las hubo : á fin de que no verificándose k propuesta , quede de manifiesta la calumnia hor- wrosa ^jue > se ieiimfiuta'«n el periódico JiOibera. 189 Dios gaarde á V. muchos anos. afecto servi- dor Q. S. M. B,—Fr. Luciano Gadea. M. R. P. Predicador general Fr. Luciano Gadea, En mi concepto mejor es que V. P. R. confiese lás dos hijas , y también treinta para con ese motivo convidar al Lobera á unos ejercicios , de los cuales saldrá V. P. R. perdonado de sus pecados mortales, y el Lobera saldrá absuelto de la calumnia, y de otros pecados veniales , como son la heregia , la blasfemia, y el sacrilego atentado contra religiosos respetables; que actualmente viven , y contra otros que murieron, dejándonos por kereucia el buen olor^ de la doctrina y de las virtudes con que edificaron á su pueblo, Efios guarde Síg.—EI Teofilantrópico. He leido el nuevo panfleto intitulado el Lobera de á 38 reforzado , en que canta el autor los triun- fos de su antecesor el Lobera sin reforzar; también canta sus propios triunfos, ni mas ni menos como el Centinela , y como todo necio , cuyo carácter es no esperar aplausos; no obstante se l© deben dar las ^acias por la noticia que nos da de que él es un po- bre diablo , y lo que nos insinúa de que todos los de- más coescritores suyos son ó empalagosos, 6 Soles gm no calientan, ó libres de que Ies hagan caso, B escritores dé cocheras^ tabernas. Entre tanto yo soy de parecer que el Lobera de' á'36 reforzado es el más gracioso papel de cuantos han dado á lúz \oñ boti-lustrosos ; es tanta la gracia de este chichisveo que un sábid acabando de leerlo prorrumpió en el siguiente apostrofe : ¡ O Lobera ! I Gratia la gracia, difusa la difusa, M..Ja M... €st im iabiis tuis está en tus iabidS I ' 190 Publico respetable: lo dicho dicho; enmudezca ei tinteriliismo , no solo en la^ imprentas, sino tam- bien en ias oficinas en los tribunales , en fas cámaras, en el capitolio , en las escuelas , y aun en las taber- nas .- mándense diputados á España , á Italia , y Por- tugal ya otras partes á reciutar los frailes que por alia sobran , y que por acá son de extrema necesidad para catequizar e mstruir á los qae habiendo sido unos boiomos antes de la revolución , después de ella son Sinos topos, unos hotentotes envueltos en lo mismo. J^i convento de la recolección, que acaba de sufrir un violento despojo, puede recibir con co- modidad hasta cien frailes; el de la observan- cía es capaz de otros ciento; e.n el convento que debe fundarse en la bahiá Blanca, ó de las Fiedras deben estar efectivos cfen frailes, y coq otros qumientos, que se repartiesen por los curatos temamos en menos de cinco anos extinguido to- talmente el tmterillismo que nos devora, y con» sume hasta el extremo de estar ya nuestra patria al espirar. ^ Téngase presente que esta parte de América, en que vivimos, es la mas ignorante, la mas incul- ta , Ja mas mcivil de todas las otras regiones de America ; no porque falten ingénios quizá superio- res a los de Méjico , y Lima , sino por falta del correspondiente cultivo, y por haber sido este el viremato de ¡as Tunas, donde hizo un gran pa- pel aquel célebre toditico , que toditico lo asesoraba, y toditico lo erraba : asi que , ó compatriotas ca- rísimos , no hay medio , ó implorar en vuestra tri- bulación el auxilio de los frailes, 6 resolverse á espichar bajo el poder de Poncio Pilato, ó del tin- teríllísmo , que es lo mismo. Imprenta <¿? Alvares, -^^í-..^Xe., ^//^^.7.-r^/^^ //^y-.::^^..^ ^^^^ ^4^/^^ ...... . -