ckio de mi profesión , los acontecimientos políticos que empezaron á desolar aquella desgraciada metrópoli^ trastornaron en los principios el establecimiento que proijectaba , y me precisaron a emprender el dilatado viage de mas de quinientas leguas á esta capital. Lúe- go que llegué , pretendí incorporarme en esta Real Au- diencia , y sin dificultad me fue concedida la incorpo- ración. Solicité en este ilustre Colegio la misma gracia, la que, sin mas demérito que no haber hecho mi carrera en Lima , ni recibidome de abogado en ella, he alean.' zado al cabo de mucho tiempo , y después de mil sin- sabores , humillaciones y angustias. Mas veo en este dia todas esas desventuras con la alegria y satisfac- ción que el Atleta victorioso después del combate mira el sudor y sangre que cubren su cuerpo. He llegado al término de mis deseos, he conseguido el premio, y el honor que hoy recibo excita en mi pecho nuevo ardimiento, nuevos estímulos para continuar mis ta- reas con mayor aplicación. Conozco el empeño que me liga , que mis luces no son bastantes para corresponder dignamente ; pero mis desvelos y connatos redoblados me harán acreedor al aprecio de este ilustre Congreso, Entretanto , no puedo ofrecer mas a V. S. que un re- conocimiento eterno, una obediencia ciega, y el sacri- ficio de qtianto poseo , y aun de mi propia vida , si fuese necesario para la conservación y engrandecimiento de iodos y de cada uno de los que forman Gbte respe table é ilustre Colegio de Abogados, 6 A L G UKAS C ORT AS ohservaciQues que hace un joven > wbre el Grito de los congresales, tiíulado El Grito de la razón y la ley. — ■ ■ ■i MiifHHmipi La r/j)ul)l¡qii^ cst proclamee; mais nons l'avez-Tous tlon-* -©nee? Vous rj'avcz pas cij<>Gre fait une seaik loi qui justifie ce '»noni; vous n'avez pas encoré reforme un seiil abus du despotis- rae, Otei, íes ñoras , nons avoiaff^encore la tyi annie loute enliéie, j)et de plus, des lactioiis plus viles, et (les cliarlataus plus im,-. Quando hablan las bocas inmundas que por siis crímenes de- hv.\\i estar condenadas a perpe'tuo silencio ; cuando el traidor P-ueyrredon escribe desde Montevideo para justificarse; y cuando i<5s congresales , en íin , en medio de sus delitos , os liablan , conciu- ,su historiador....» ¡Qne ridiculo raciocinio! No puedo des- conocer el lenguage del deán Funes , cnando en su GrUo de ¡os congresales dice , que la impostura de traidores chocaba por los talentos de las personas so]>re rpneiies recaía ; por 8ii providad y patriolismo ; y porque con sus escritos formarou ia '©pin ion píibliíía. Si : ^sto es producido por aquella misma píiinía que. al presentar una correspondencia suya, de ninguna utilidatl «1 pais , tenida con un hombre sabio de Francia , dice a nombre de un editor, rru2 es el mismo.—. Esta colección de papeles pre- •slínta en la arena dos literatos, que se disputan la victoria sobre tin hecho importante de la historia de Ame'rica..,etc.'" A e'l estaba reservado seguramente el aplaudirse; formarse una reputación qué no tema, y necesitaba deberla á su propia pluma. Pero ¿ha for- mado en efecto el P. Funes la opinión pública con sus escritos? Al respetable Moreno es a quien se le deben las ideas de libertad ^ue ha tenido este pueblo: aun existen entre nosotros las chispas del fue^o que encendió ese digBo patriota, ¿por que', pues, lla- marse Funes el escritor de ese tiempo , incluyendo en el número á los Gallos , Malavias, Zorrillas , Viamones , Uriartes , Pachecos, seos , Acevedos , y toda esa turba de ignorantes , que com- ponían el congreo destruido (^)? ¿Ha podido caber en su decre'pita cabeza, solo por lisongear su vanidad, proferirse de esta suerte? ¿O se olvidó que añade las pocas veces que le tocó decir verdad, por bajo, y por intringante, eantó la palinodia; no sobre ua ta!)kdo en la plaza , donde solo lo escuchasen los que la casua- lidad hiciese estar presentes ; sino por la prensa, dcndc oiría su voz el mundo entero, y esa Europa, á quien parece respetar tanto? ¡'Que' talento! j Que' providad ! Estubo seguramente fuera de si en líori , ú oira ocasión; jyo me inclioana mas a creer que fue' cuan- do escri])ia su Grito; porque aquel otro paso era nías propio de su carácter que este. ho es menos ridiculo verlo empeñado en probar que no sois traidores ; que fué útil el tratado con el duque de Luca; y que no había autoridad para juzgaros. Es cierto que en su papelón, nada ;Íia dicho de nuevo , y que tan solo ha repetido cuanto se ha escrito C^) Ba habido algunos señores, cuja providüd los ha hecho respetables , j (juc no necesitaban que los ejccluyese para saber íjue lo estaban; el público ha pronunciado ya al ver mis ralos salvos, j- j-Q no debo decir palabra. , > 4 desj^ues que estáis en libertad , pero a pesar de eso , voy k hacer algunas observaciones. . , . Dice, pues, que fue' disuelto el congreso de un modo ilegUi- mo, no como liabia sido formado, y también se olvida en esta ve» el principio de que, para que Iwya legitimidad en un cuerpo re- presentativo , son precisas , en los qne lo forman , las calidades de legilimamenie nombrados, es decir, sin intrigas; de estar bastan- temente apoderados por sus representados,- que no haya habido reclamaciones ; y por fin , que la representación sea completa , y que arbitrariamente no se haya excluido, o dejado de admitir k alguno, por no ser al paladar ile la plu-raliüad , es decir, de lo» complotados, 6 bien de la facciou dominante en la corporación que se forma. En faltan lo una sobi de estas con liciones , todo e* nulo; y para desvaratar esta reusiion de usi^rpudores , que a tai clase vienen á quedar reducidos, cualquiera medio es bueno ; y eí de la insurrección el mejor. Esto mismo es lo que hizo el general Soler, cuando con su enérgica resolución del puente de iMarquez^ comunicada al Excmo - OMUo en ofieio de lo de Felu'ero , dió lugar a que os ecii isen a p-isear a todos vosotros , y ajustasen un» paz con los ber.nanos, a quienes habiuis obligado con vuestrofr crímenes á emprender la guerra civil: yo repetiré aquí lo que hace poco tiempo dijo otro papel- " ¡ ^^^a^^'"^ revolución! ¡Santa insurrección ! ¡ dogma sanio l siempre justo , siempre bueno , siem- pre iitil." Ahora voy a probar, aunque no era menester, que todas las condiciones que legitiman una representación , os faltaban. Nombrados sin intrigas. ¿Babia alguno tan iluso 6 fascinado que las niegue ? ¿Habrá alguno ([ue no las sepa No : pero descu- bramos para mayor convencimiento algunas que me acuerde. Por lo que hace al di putado por Cochabamba , nada me queda que decir qne no se haya dicho en el publico tanto , tanto , «iue ya causa astia el escucharlo ; mas el que quisiere ponerse mas al cabo, puede to-- marse la molestia de hacer una risita al caballero Prado , vecino de aquella ciudad, y miembro déla junta electoral, hoy empleado en estas cajas; que estoy cierto no negara lo que yo sé que le consta,^ y que en caso de que lo niegue seria muy fácil probarlo. La diputJicíon de la provincia áe los Charcas, a mas de ser in- completa , esta reclamada «—me basia. Potosí, de donde se ha recibido un elector sin poderes ni ins-^ trucciones, por diputado 5 que no io quisieron admitir primero, pero que io hicieron luego que vieron que era el caballero Pacheco, es decir, luego que Pueyrredon os informó de su talento, de su flexibilidad de carácter, y antigua costumbre de llevar y traer, como lo hizo entre el y Goyeneche, ¿estara bicu representado? Amas, e'l no era ni aun elector de Potosí, sino de una parte de ítquella provincia— del partido de Tupiza. Habiendo tratado J nui de relevar a su disTuta lo : se indi^'^no el congreso tuertemeate ; determinó en sesión publica (1) que con*- tinuase hasta que el nuevo nombramiento quedase bien calificado; y en secreta se les mandó que no lo relevasen; cansando con esto un disgusto al diputado de Salla Bocuo, por no haberse hecho con el, sino continuarlo por mas tiempo del que correspondía , cuan- do e'l aspiraba al mismo honor que se le hacia á Eustamante ; des • pues reclamó la provincia, anulando, por su parte, cuanto se hu- biese hecho con voto suyo , lo que también mandasteis — y/zcí jio tubiese lugar, [Que' tales elecciones! y acaso también dirá el Pa- dre Funes, que esto no es intriga , siuo maniobra nacional. En Tucuman fue nombrado el P. Funes por advertencia do Pueyrredon á Belgrano, en recompensa de las negociaciones coa el congreso el año diez y seis. Aun es mas graciosa la historia de la Punta de S. Luís. Pueyr- redon se habla hecbo primero «liputado; pero quedó el pticblo sin representación , por el nombramiento deDiréctor j permaneció mucho tiempo de esta suerte, hasta que le ocurrió á Pueyrredon, que podía tener un agente mas en el congreso : influye con su buen servidor Dupui, para que se haga una eiéccion a su gusto; este hace se reúna una junta electoral, la que, como no íc había ocurrido hacer diputado, 110 sabia á quien; y para mejor salir de apuros. (i) Redactor del Congreso mlm, 38. Diciembre i,de iSiS, pag, 4* sesión del Sábado 10 de Octubre^ 6 íiele^?;n y comprometen la facultad de nombrar y dar poderes ea el í:o!í. üador Luzui iaga ; hay tenéis la cosa mas á vuestro paladar; Lnz'.iriajrn hace diputado a un cuñado suyo, y le da los poderes que r ra regular je diese Luzuriaga. Asi es que en la Punta oían no ai orar alé'r. D. Domingo Guzman ^ y no sabían quien era:v pregnnliban , ¿que' facciones, que' estatura, que' color de cari" tenia , y (dliuiamcntc, de donde era? En su caso nada mas fácil que descubrir toda esta maniobra : porque los honrados ve- ciríGf de S. Luis no se negaran a deponer lodo cuanto hubo. V..n Buenos Aires, por fin, se sabe cual ha sido la antigua cos- luai¡>rc de elegir. Todos los ciudadanos aburridos con las per- versidades del gobierno, y viendo que con sus votos nada reme- diabao, querian, al menos, no poner a tantas iniquidades el sello su autoridad; no votaban sino los facciosos; cada regimiento mandaba tantos votos, ó mas que soldados tenia: y salian electos para la junta electoral el señor coronel-mayor, el señor brigadier, el señor coronel, el señor deán , el señor canónigo , el señor prior, ei señor guardián , y tantos señores y señorías, de donde resultaba lo que no es muy diíicil de en tender. Seria nunca acaliar el ir citando los vicios de las elecciones uno por uno , y como para mi intento bastaba un solo defecto para vuestra ilegitimidad, ya podéis ver si lo he' probado bastan- temente ; con hechos que nadie podra negarlos : ahora pasemos adelantCp Poderes suficientes. Es preciso para ser legítimos que seaa dados con liberlad, sia ser oprimidos ; y expresos» Dos hechos citare solo, por íso ser muy largo. 1 . El diputado Rivera fue nombrado para la asamblea ; sus poderes fueron también para entonces: perdida la accio/i de Sipe- í ;:>e , declaro un siigeto:-^ que al pasar por Misque habia oido de- (\: que lo habían reelecto: sirviéndole asi de poderes |>ara el con- greso la declaiacion de un particular ; y de instrucciones, las que íe dieron para otra ocasión « ¡Brava legilimidad! acción nacional í ya se ve : la hicieron los nacionales, porque los congresales no eran ©xtrangeros. 2, Habiendo reelecto Córdoba el año 18 a dos de sus reprp» 7 sentantes, como se estaba formando la constitución, rcj^^aitio nue- vos poderes, en los que limitaba mas las facultades de sus dipu- tados t visteis que os querían decir coa esto, que entendiaD vues- tros planes , y tomándolo en consideración , resolvisteis (i).:- «-que se baga entender a la asamblea electoral de Córdoba , la «íSorpresa y alto desagrado que ba causado al congreso la clausula »-de los poderes nuevamente otorgados a sus representantes en 24. ))de ISioviembre ultimo, por la que al paso que se les liga en el uso »de ellos a las instrucciones que se les remitan , se les encarga por ))Ja única del 28 del mismo que se les lia pasado: ^^Qiie cualquie- yyra forma de gobierno que se trate de establecer en la nueva » constitución , que se rd a dar , sea solamente bajo la calidad })de provisoria , hasta tanto esté plenamente libre todo el conii- imente de Sud- América ^ en que los diferentes estados que de- ))¡?en componerlo ^ a venidos ó concertados del modo que corres - i) ponda ^ se fije la constitución permanente que debe regirlos )) con provecho general de todo el territorio , particular de cada ^provinscia,' y que fuera de este caso nada deliberen , sin con- i) saltar precisamente a la provincia de que dependen^ y aperci- ))bidos seriamente por ei abuso que han becbo de su representa- wcion.... etc.» Ved alri la libertad con que fuisteis apoderados; ¡pero que apoderados ! Nada menos que superiores y arbitros de vuestros comitentes, de su dinero, de sus dereclios , y de sus vidas. Que no haya habido reclamaciones , Aun corre impt%:^;i .11 Buenos Aires la que una porción de dias antes del ^.iibí a;Ti!;H3 de diputados en Cbuquisaca , bizo el cabildo : enl ' i.cc i íji' .120 anuncia ya que habian de ser nombrados D. Felipe Tí ¡:n'lG y t L :ii Severo Malavia. El primero desde el principio de la revcliicíon se h¿|bia manifestado opuesto al sistema de la íi!>erta(l : había recibida del general Goyeneche , en premio de haber entregado á un ^n- trióla á quien aborcaron , una estrella que la iraia al brazo. El (r) Redactor del Congreso n. 41 « del 8 de Febrero de i8ig.- sesión del Jueves 10 de Diciembre de iQid , p.a^. 4, m a &egunflo qne no había tenido aun un motivo de aparecer en la" escena, se mosiió dando el primer paso por violarlos derechos de todo uu [)Ug1jIo ; se presenta atropellando al cabildo , y dando liiüesiras de a sus cnjerti.edades , i'ucse a descansar en el olvido y la obscuridad t'e don desalio , aun ves ti «lo de zota na , a serv ir de ultrage á la huma n idad. El diputado Vulues de Córdoba reclamo inmluen en sesiou püidica en el Tucuman cuanto hacías, dijo ífue lialua una faccioa que dominaba en el congreso; y b'jos de darle salisfaccíon , y l:a~ cerle yer lo contrario, le formasteis causa. ¿Este es el modo de (i) P^ed la reta 7, H^na de mentiras^ del Gvilo dclos ^ci: ^resales ? o dc¿ Fan&i'. pd^, i3c >jar opinar cónlibertaíl? ¡Qae horror! ; que mal Jad ! ; que' per- fidia! Pero todo es nacional : naaniobras nacionales i aecretos na- cionales : perfidia nacional : traición nacional. Que la representación sea com¡jleta. Esta era la misma razón porque Córdoba, limitó los poJeres á sus representantes, coaio ya lo bemos dicho mas ar. iba. £Ua estaba muy convencida , deque sin esti circunstancia nada hal)ia legitimo, y por consiguiente, nada debía ser permanente. Sabia que faltábala representación de las provincias de Santa-Cruz, la Paz, Moxos, Cbiquitos, una gran parte de lude los Gbarcas,Co-habara!»a, Potosí, la Banda oriental, Kntre-Rios, y por ídlimo Sania;rFe:,entónces una parle de Buenos- Aires. No peusasteis vos )tros del mismo modo, cuando al con- cluir la formación déla constitución se susciió la cuestión , de¿qua ei i ) que se baria con los puel)los que no tenian diputados, si no queriau jurarla? Opinasteis de distintos modos-; unos, que la de- l/ian recibir por la fuerza : otros, que podían pedir su reforma del mismo moilj que babia sido becha (y esto los mas liberales) ; pero li 1 lea del P. Fuaes aun fué mojor: ved la aquí. «Que siendo a i que una constitu'-ion no era otra cosa, que el pacto, reglas, \ cmimn^M el cual, del mismo modo que una compañía de eo- luerciafj^es, se obligaban a vivir reunidos ciertos pueblos; y que íisVcnu ) uno de los comerciantes, si no le acomodaban las reglas ^Mableci las, antes de sujetarse á ellas, podia abandonarlas, y cleáocupar la ca>a y aposciUo que en ella ocupaba-, ¡leí mism j modo, fi puoJilo déla Paz, por expmplo, podia abandonar el territorio que ocupaba en el país contratante si no le gustaba h constitución.» i Lundo raciocinio ! ya yo los veo a los babitantes de la Paz, emi- grando a las montañas , por orden d(d P. Funes, cargados délo* Imesos de sus mayores, como los indios que en la otra Am('r¡ra encontró Chaíeaubviand, y decir :^ J^jiá llevamos con nosotros nuestra patria. JNo se acor lo tampoco, vuestro campeón, de este su discurso cuando dijo e^i su grito; que:-. «Jisuelto el pacto » social con la disoKicioo del congreso, no habiendo aun formali- ^zadose otro, cada provincia quedó libre é independiente de las demás.» -Y si esto resolto, P. Fuñe», de la disolución de un congreso incompleto, ¿qué es lo que suce dió cuando en Siose ro irpíeron, con la revoTucíoriy todos los vínculos, leyes, regías, ycuanlo antes de ella nos unía? Enlónces no le hacia cuenta al P, Funes el foruiar esta reíl<í\ion , y acordarse que roto el pacto social cada ciudad era inílej>€ndiente una de otra , y que no exis- tiendo un compromiso d i Ibraiar un sol¡> territorio , la autoridiil del rey de España, que dijo hasta aqiu ha de ser el vireynato del Perú, y hasta aquí el de Buenos Aires, no es un motivo para obligar por la fuerza á obeJecer una constitución 6 abandonar el territorio a unos ha])ita!ites a quienes se los dio la naturaleza : tam- poco el F. Funes debía haber supuesto este compromiso, para lo- que no tenia u[i motivo ; pues annq ie e'l juzgase legitimo el pacto- hecho por el congreso-crmcilial , como debias ©recrío vosotros, no podia ocultársele que la provincia que no tenia diputados , no- podia haber entrado, y por consiguiente no le oliÜgaba. He dicho fuera de esto que es preciso (pie todos aquellos ea* quienes haya recaido la elección deben ser recil)id«)s: y también eslo^ os falto. Vosotros no quisisteis admitir a D. J»>se Moldes , diputado' por Salta; solo porque conociais su carácter firme , incapaz de in- trigas; y porque po^o aiites halia deícubierto vuestras maldades, y na os eiico jtr.ibris ií ista ile Sr»guros con tan fu'.'rle enemigo. Pre- so en pais e^trun<;í^r v, a hs or lenes 1^ un carcelero que lo guar- daba, por piíí otro tuno hic¡{?seis co i bvs (' «rreras, y otros patrio- tas chilenos; espuesla su vida p->r mil oc tsiones, ha pag.n li bas- tante caro el delito de no ser dehil. Lo mismo aucedio con el di- putado de Córdjha Isaza: ambos fuerarr decretados de muerte ea- un montea discreción del con lartor , q ¡e aun vive. Yo quiero* publicar ahora la orJen para que os conozcan Ella es del go- (*) Insf-^iGcinr^^s fiarlas por el gojernmlor L'izunaga al oficial D. Miiuu4 ^\sé íj<^[>fiz, para la conducción de las presos 1), Jüsé M>íd-s , D. Jeis dado oído a las quejas de estas vidimas? Decidlo impudentes, asesinos. *• ' ^ Os he probado bien cl ^r.iment^, r^n líeclios y reglas inneíja. bles, la de-aimidad del congreso-conciH.l que formasteis: aho^ ra quiero supanerlo legítimo^ cjiüj b habéis ostenta Jj , pnra I . f^^s temlrá rigurosamente incomunicados , hasta de la ^ropa del destacamento ; impidiendo con toda vigilancia que se 4icergue ú ellos nin<¿un individuo del transito. 1 . Si pidiesen escribir se les permitirá , debiendo diricrírme Mespues de cerrado lo gue hubiesen escrito, 3. Permitirá que les den por el conducto del comandante mismo los auocdios que q^ñerwi subministrarles de cualquiera part.e, reconociéndolas antes escrupulosamente, 4. Fennitiri g le sus criados les sirvan , ¡iempre en pre^ sencia de la guardia^ cuidando de las conversaciones q ie estos tengam entre sc , vd. me pasará una nota de los criad 's nue tu^ i>iesen,úe sus nombres, j de ias circunstancias de ellos, 5 antes de la reunión Jel reo D, José haza intentasen Ti / P^'^^'^^n^^f^^; t cada uno dispersos, fugar o separarse del Ligar que se les hubiese destimud u q iMa el com rid inte de 4^11 slodia altor izado para asei^urar sis personas , en cualesnuie^ ra prisiones y no pudiéndolo verdear sin el último ri^or [ 00^ drausard.el. en caso q^ie en la persecución para el WaL, ^ prisión ae sus pers^mas uo tublese otr<, medio de evaarU^ pero luego que se reciba de dicho reo D. José Isa^a , y se hayan reunid, tod^s, procederá a de.api tallos bai > de cuales^ Z'Z ^'^'"^"'^ ' f en el liernpo que le parezca mas oportuno, ' ' lo demás se Jí i á s'i zelo y patriotismo las med das que ^^or conveniente.^ McnduuiG^ probaros también , qa« no teníais facultad de vendernos a uti amo. Pocas veces balira dicbo Fnnes una verdad raas grande que cuando dice en su Grito de los congresales, que la libertad y la ¿w- dependencia no es una misma cosa. La libertad^ es no tener amo; gol)ernarse por leyes jnslas, iguales para el rico, y para el pobre; que no baya clases privilegia- d"as; que tenga el ciudadano parle en la solierama ; que hoy go- bierne el, y mañana, desde el pie de su taller, obedezca las Ic^ei que le manda cumplir el que ayer le obedecía; que lodos los hom- bres que habitan su pais sean iguales, y (pie solo baya la distin- ción que dan la virtud y los talentos: que cuando encuentre i U!t bombre lo respete, no por los galone» delvestido, ni por el disfrás de la ropa de que algunas hacen uso pe*, a robar y engañar a los in- cautos, sino por un buen libro de moral que hw) a escrito , por urj descubrimiento íuil á la bumanÍKlad , «jne baya hecho, por sus cos- tumbres arregladas , por su hombria de bien. . . . etc. etc. La independencia consiste solo, en que cierto territorio que se ha pactado á vivir unido, es decir, ser una nación, no esle* s^njeto á otro, este independiente, y icrjga el e>ierci. io délo» altos derechos de paz y guerra, y de todos h)S (lemas de e*ia espe- cie que gozan las otras naciones indí pendicnicp. Ahora, pues, nos resta salrt^r, y e^tP es el punto de bi cuestión, ¿cual es preferil^le -si una independencia sin lihoilad. 6 liberlal sin independencia . ó ambas cosas, 6 ni uno otro? y esto es de lo que no habla elP. Funes como del)iera. La España ha sido independiente en lodo el tiempo que ha es- tado gobernada por sus reyes , y no por esto hemos de decir que ba sido libre , feliz, ni bien goI>ernada : sin embargo era indepen- diente, ¿s por que era desgraciada? ¿Por que tenia leyes arbitra- lias?- Porque tenia un rey que ¿igc^e :^ esta es mi voluntad; p. Toue tenia una infinidad de condes, marqueses, nobles, grandes, chicos, frailes, etc. e'c. etc.- Argel, Marruecos, Persia , Turquía, y lodaslas naciones del oriente, donde la tiranía ha llegado » su 'máximum le pe^fec-ion , son también independientes; y no por «su íieaios Je coiiUuir que es justo su gobLcrao , untes al cwUra- >3 ¿y querremos nosotros par<»<*errfos a íos argelinos, tnrros, y todos los demás orientales? Conlesian el P.Funes, como licMien dis costuml)re los aQ)])iciosos , —que no son constitucionaleíí; pero á eso le diré', con un >al)io, cjue es buscar la; realidad,}' conventarsc coii «nafrase i la consiiturion jah ! |y si fuera tan fácil hacer una mo- narqniaconstitucionaf , conno es pronunciarlo ! jPue&((Uc! ¿Piensíi el P. Funes, después de ser tan hisloviador, que los inj;leses lian hecho su monarqfíía corisihuí-íonal como hizo Dios la hiA^/mt iujc, et facta est luac: 6 mas claro , que esto es soplar, y liacer Imtellas? Pregúnteseles la sangre y \o's años^ que oslo costo hasta Jlegar a transigir y capiiular el puel)Io, y la grandeza: y pregúiite- »eles qvie laKrfTraplen sus reyes la constitución: j)oro ¿para qué este trabajo? Con solo ver que tal han cumplido nuestros directo- res nuestros reglamentos j unos miserables que sa])r;m que habían cíe acabar, y que palian ser ahorca tíos , se puele calcular el ros- peto que íe metería el P. Funes al duque de Luca con la cous- titucion. Ademas ía Inglaterra hal)r\ív celebrarlo rríuclro no tener esa grandeza con que capitolar, porque la lucha del ptíddb era por destruirla: y de consiguiente no habría hech> grandes, y lores como nosotros queremos hacer del polvo de h nada para tener una aristocracia pordiocera , y ladrona de la susUncia piíldica , único medio de tener con que comer. Dice el P. Funes que Esparta tenía reyes, y que era feliz ; con- cluyendo de ;dii que nosotros también debemos tenei lo.'», ¿y para que' los necesitamos? ¿Encontraron nuestros deslci^iladnres cune nosotros, como Licurgo entre los espartanos, una familia que por descendiente de Hercules, «e creyese con derecho al trono? Ko, se guramente: aquí, por desgracia para el P, Funes , todos somos iguales. A algunos he' oMo también . qne Solón dijo do los atenienses que les había dado no las mejores leyeJt^ »ino las que estaban cu estado de rí'cibir: y por cierto que he' llegado eon esto á persua- dirme, que en los entendimientos sucede lo que con los estóma- gos: que en estando cargados de alimentos groseros , el mejor manjar iio se difiere bien. Los <¡ue asi Uiscuricn, no adviert^a «4 que en suslancla lo que fjuieren decir es que nosotros lo único de íjue somos capares es de la independencia, pero no de la libertad: por consiguiente, cpie sieudo in de [>en dientes, ^un podría seguir Ja inquisición, y tener por gobernante á un turco ron lugotes, l)ond')achas , y media luna : y que ellos no lo ailvierlan, no es tan sensible, como que el pueblo no conozca el insulto de esle padre^, y sus semejantes. ¿ Y ha liei lio al P. Funes la prueba de darnos las mejores leyes, cuando su empeño lia sido ^iempre monarquía constilurional? Que iesta es impracticable, ya e->ta probado por la oposición de la riia- jor [jarle ; y es inas fa( i! ir jior el camino por don le le place a uno caminar, que por aq\iel por donde vá con >i.dc.icia. Ademas es ínjuslo , porqíie no es natural. El P. f UTU'S de] íia acordarse de lo que dij«> en este respect(> el Sr. Gregí.in- en bi convención nacional,— Los rfres son en el orden moral lo que los monstruos en el ó'xlen fiiico^ y sn hiS' toria es el marí 'nxdo<¿io de las naciones (*). Pero el P. Fune$ tiene secrpio^s para eiilrelenerse en vagalcles; lo bueno, 1> subsla;»-.- 4'i;d , lo olocuente, lo sublime, b* bien dicho no Je hace impresión, ^i por el contrario bu'>i'^ra dicho que los reyes eran divinos: yíl nos buiriera quebrado la cabeza con el Sr. Gregoire, como nos la lia quelírado con el asunto de los negros. Ademas c\ traer un rey es vender Ja libertad , porque se ena- gena uno de la soberanía ; y este derecho nadie lo tiene. Pero yo quiero suponeilo a lodo el er estos que enegenan su libertad; si todos los (pie aun no son ciii la lanos querrán verderla o no? Luego solo po lian ven- d"rse a si mismos; de donde resuka que no puedo ser a un h >ml)re, T¡{ sudescendencia , y que no puede ser pr>r dilatada tiemp> : solo (*) Traducción hecha por el mimo Funes m t'f papef Jos JSf^a^ros, ! ^7 '"T'^" ™ "° ^"y» "^«^ cia Jadanos en 1,. » .c.«cUa enclava, que los que se vendiera por su vofuntad : e„ el momento en que se añada uuo p e, nula, 6 os preciso reva- lide; pero couro 1» e.lad es la que l,a<-e entrar en el «oee do lo, €rne hubo ayer= luego la venta no puede verificarse sino por unos .astantes, porque de otro moJo ¿ ileyUin.a por inconl'íeta Ast es q„« todo rey es un tiran . , y ,>„ede I,al>e • líl.erta.l donde hay «, rey (^ y eomo cuanto mnsinv' cdialo esté uno • eT opr,n,e mas asussíUnlrtos; siendo la tiranía con.o los rayos .le ta' lu., que d,s„™n,yen str. fne,-.a en razón .le la distancia; cuantié tener 1, .er a 1 , mas vale no tenor in¡en la e^pn-si.-n de que JJZrc Z .vtra„p.o: esto no htd.o, y aules to.lo ,a) ' contra L^^^^;^ I r.;:w:r'v r '-'''?"--i--™d-os= ve.tabi ::;!! í- dl l V ■""■y V^^ habíais visto h> . bun^a e u,d,gu.cion pública . naudo se llegó l percibir «„e nos e: .ro„.aba. en el Tnc„„,an al principe del B,íasiír lo'oEr pnes hu tsters vncstras sesiones con secreto, tos „ as misterio o ' con precauconesy juran^ntos eMrao.dí.w¡«., y eri»inale Ana los ingleses modernos , no se han llamado iamL tíu^d^s • Vuede haber ciudad b ciududauia donde Lj ^ no 9 ¡7S nú o, luMC a«es^1.ayí.n a¿sl; si ellos son bucos, ¿i>or que se.it.s que los sepa el !,uel.lo^ Hacieo lo una «ccion buena se ha contraído un n,e.-.lo, ^"yo ln.io es justo disfrutar : y si ellos son malos , ¿ por que 1.a á '^i.V, orarlos el pueblo? Q..e los sepa , y o, castigue- Vosotros o» ni Ju s de que se h .ya gritado- i Moj , á Mos; pero no os que- í t i va, si hubiese., ciicho; -^^¡Ifaut les iuer toas; ce so,^ yÓ pre.mnta.-,a 4 los Morenos , Castebs , Matos . L,n.as AU b^rlis, Lurenas, y tod .s las v.ctim .s que han muerto por 1' patru; ,,.e",ñtar,a aun a los que estáu vivos, y pr.nc.p.aro,. en 1..S am.s <, • o lafevolnoiou, ¿s'. h .br.au entrado eu L d¡e. años de sang.e, misé.-.as y .Je.gr^.« «» nd^ por .U f J^- f. 1 se h al.ia ,le traer a su pa.s, de .m n.,con de a Iplia, al des- ;.- ;í T.l' dn ,ue de Luoa, descendiente .Je los Borbones u reynar r ,Ves..s V.ios? En..-ad lentro de vo.ol. os nn, .,os= vo ved a ese i. .'o Y esp . vi pn.e.-.Ya yo escobo sonar .... no, «o lleno de í ,.' .',r- V os V.O le,»!.lar también, congiesales amb.r.osos que ha- láis q.'.e^il^f '' "t'» ^^''^'''■'^S-! ¡"'l'"^*"- nvmsiiMios ! pérfidos libei ti. J las, , „„„ S mb../respeu.bles .le tantos patriota, qne l,abe.s regado eoa ,„esursa.,g.e el árbol delalibertad , y q-.e .lescansa.s e.. los sepnU ; vn7 nuede llegar basta vosol.as, sali.l por u.i moraei.t » :Jr;:d.™deTue^¿ timbas, y comten.pjad los crimenes qu. s. chJ lona > oiiisisieis hacer feliz :levanlaos, sii mira.i :;Tn::i:nTetr.l:r.írruierenahoraunost^^ 1 timo, ^en^ficio, y di^node prem.o «n ,cr.n,e„ hor.^o os. ^:;e n;; han constantemente cuando c.:e.aa que no *enau de.c - y nc^ . i,,^ ^on q.ie se presentan sobre las ruina» i::í^:a::iCsi..;Ss:™i,•ad^acon'^^^ : ,, " eC relnci lo.-yqneal m*n..s un, mira la vuestra de in- • • 1 >, «e.mlte en el abismo junio con la memorta de sus dimacioii los sepulte eu . j todos; son de los malva- dos sonde ios anstócratas que debían asesinar u las mugeres, ' Thh s lelos patriotas. -(Fantin.- historia de la W«c.o„ de