QUE EL TRIBUNAL BE LA RAZON DE ESPAÑA HltE AL EMPERADOR DE LOS FRANCESES. JLíA Europa .£gif:ia de sangrientas guerras .por la revo- hjciQn deja Francia, trastornado el orden 'político de .^Monarquías, divididas sus provincias at arbitrio -de Vu Ambición, y flecho Señor Generé de las mas d-g las ciones que la componen, aguardaba el momento fs\\v#* la paz marítima, .según el circulo estrecho á que §e\b^ bian reducido ios, .ingleses , para descansar en algia* modo de sos males que sufría. • : , La España, esta nación "tan generosa .como §é\ no ha sido la que menos ha contribuido á tus decantadas I™ ™** P* á ? la P« dM /9í) ' con la Francia; fiel á sus trataos , se ha sosten^ wjn una energía de que no hay exemplo. Las diferentes coaliciones formadas por I n g1¿ terr- : - ios fiw- e-dores de Rusia y Austria las h« ~f r *. do como ojosas; y como un insulto á la soberanía (fe su cacaerías solicitudes de estas potencias para que toma- se paite en sus justas querellas. Unió sus esc-^s í» s as > F»^ :af y las mandó á Srest, con perjuicio de sus í n - de »«v»mb» de » 799 , la destrucción del Di- !fráCl L t e f a,t ? C,0n * P (im »Có n! ut de la nación, lo 7 lio f i !3S r? Ue - Se n,ÍCjíaron conejo de / --">anos de 105 Qm nl er.to S . ¡ Con que razones tan i +> fuerte? te se podría argüir del desprec": on que trataste á,tü próte&or Barras! Este dire&or te proporcionó laL ¿.primeras ventajas de tu carrera en los exércitos de Italiajt por las continuas suplicas de Josefina, que le dispensaba ta- -VQres ; preconiza tus triunfos aun mas allá del mérito Real;/ ,%*enga en el Diredorio en favor de tus acciones; te dá elj ¿ r )de la expedición de Bgypfeo ; es el ( c>¿ = .■ t rece, en San Cjoud el 18 de Noviembre dffho ^ff n re-* compensa de estos favores % es al piimero que t- -,ms con- finar dd territorio de la República, ¿sscfe el «#• *.nto que te viste investido de la dignidad de primer €óo?u1, ■y ¿no ser por la entereza de Barras que se puso W¿io el .sagrado de hs leyes, hubieras consogiúdo tu depravado .. permitiendo viva en el día en París con lo que le • s >K:du«e el pape! periódico llamado el Argos del qur es*. F c,,^él©sr. # Este hecho manifiesta ta inmoralidad de tufl co¿ umbíeg ; que las leyes del agradecimiento no ti-e en *[* v s ninguna fuerza; y que ía basa principal de tus ac- .cicpes son la injusticia y la ambición. • * Parí alucinar más y mas al. pueblo "francés , que te *■■ miraba en los primecos mo-r "os de tu Consulado como á su Angel tutelar , pasa - b con aquel exercifo é*> jóvenes , seducidos por# 'osas arengas, á dc^ ranisr su sangre en los campotttfdkáJ&larengo. Se celebró '•-cho como parto de • ,c : % bien que, toi^ttféeses sensatos consideraron e n^esj^y i cipria los de tu ferocidad, y la ruina : ; 2 de Amiens debía haber vuelto»el sociftgo a la miras ambiciosas no se contentaban con los 'ü nidos a la Francia : y tu caracler orgj tv vpyraba la soberanía general de la Europa* oclamar Cónsul vitalicio, . Aurflrose saciaba tu perfidia, y buscabas nueVaT 'victimas en quien emplearla: ocurre un incicLr: til diste el nombre de trama revolucionaria : £ "w - ¡ Jcrge y Morcan , son los qu*: se presenta n/tetu arJR^íon ó cómo reos de la mas alta traición. Dispones se le forme -•ausa, con espanto y asombro de la Nación, a! hombre más digno , moderado y valiente de los franceses ; cor- rompes á tu arbitrio a los Jueces que debían )m ^ do, y ve la Europa con horror desterrar' al general Mcneau, c^Uf? cando con e*te hecho tus intrigas, con las que ¿.*" ^ones * -ubierto para seguir los enredos de tu vida i'^aJ. vada? et; nada reparas corno te resulten las ventajas de mand?/ > oprimir: ¡ qué bella moral, y qué alma tan generosa ¿'Si el do.clter Gall inspeccionara tu cráneo , nos daria unas buenas y seguras ideas f de h ponzoña que oculta aquella parte la mas principal del hombre. ' E\ h~cho de M c&eau abrió un- nuevo campo á tu ¿mí bicion: te hiciste proclamar Emperador de los franceses, «nos medios indecentes, que degradaba la alta digni-, déi en que te constituías. Firmaste en París, en 1800, un convenio con la Corte de Madrid, por el qual "pusis- te en la Toscana , en calidad de Rey , al infante de Parma, dándote España seis millones de duros, y seis de s¿s me- jores navios , para destronarle después como bar hecho. Oh izaste 3 La infeliz kslia á sufrir tu despotismo, y proclamándote su Rey y Prot ^or, diste el gobierno de cha a un ¡oven tu hijo policir o, que no tenia mas mérito que haberse psgeaáo poí nos jardines de Tul Serias. Declaraste segunda vez la guerra al Austria , sin' mas, razor „ las u- .u espíritu revoltoso y de amoscan: le quitaste la Yenecia , quando apenas se había secado h firma .en ¿jue !a cedías aquellos países, queriendo aluci- nar á la Europa, con los discursos engañosos á¿ tus r«*¿. nitores , y ia caterva de diarios f¿lsos que publicaban tus deb4? ias esqu«dras que debian componer la expedición bata» «s saih ¡11 lp S puertos de Tolon 4 Cádiz, Ferrol y Bí yendo á impulsos dé tu órgv>1k , <|ue los inglé- ses no impedirían la reunión de estas fuerzas, y darías un* golpe brillante y sensible á la Inglaterra: j qué falta vte e?i la Eurdpa, te se humilló, y formaste* ei fantasma de lá •••útücion del Rhin , cort lo c£tU auriientastes de fuer- zas, para ir realizando los vastos gtaffés, que te-dielaba tu desenfrenada política'. Como era forzoso desplegaras tus vastas ideás N ^ no cumpliste los tratados , reteniendo las tiopas en l*aiilL¿¿ otr?¡¡ partas; y pretestandó conservaban los ingleses a Alilía 4 miraste la conduela de estos como criminal, é ínyadistés ei tíanover , á qué se ha seguido la serié ¿5 sii'cé'sos escandalosos y tiran©* del Norte: parto cte tÜ grande ambición, y que el mundo há mirado con espanté. Mas puesto la corona de hiet'r-o á los debites, la mi éjue querías (liar en la fr#i|tflé tos dos Emperadores libro de oro de Génov* hJft Idléá bsxo el manto del grao Napoleón. Y motjempo de la entrada de las tropas en Portugal, sa« guian nuevos exércitos que se extendían por las Caítiuas, no de x aba duda, que tus ideas erar* muy contrarias á las seguridades, dé armonía y buena amistad, que manifeíta- I aí Señor Carlos IV, í/¿V?úce< s del Escoria! acaba • ron de üxar tus ideas, yaKenctajte para realizarlas de ua hombre á quien habían elevado, sin mérito y sin princi- p' 5 la bondaw^.e .nuestros Reyes: ofreciste- si tr¿ydo/ ' exti/meno el gey'no de Portugal, según fidedignas Lti- cías: teapqdeiaste de Barcelona y sus fuertes, para el logro de! plan que habías concebido. No ere- " j¿ Nación Española ha sido engañada : luego que * - i ñü mero áe tropas, la rapidez con que hacían sus r ios t;*en*i de artillería , de fraguas , cabalaría , lcma¿ ■--crtr^chos; ej nombramiento de general en xffí de e*te vercito a M ur at t y los demás que le seguían, como « r r - .- ■ w Entretanto vacilaba GoSoy sobre la fuerte que le espera- ba"' a ün quando fe dieras el Portal: consideraba' á la f&éf'm- Regente de Etrutia despojada vilmente de lo que 1c diste? y como los -pie 2 ros desconfian unos de otros, creía (y con razón) que á mtfy pb'fcó tiempo seguiría la suerte da aquella, 'siendo jugusta de tu ambición sin lfe ■mi tes. Estas' pasiones agitaban su alma feroz, y se resol- mé ■ rjíra «¿«uir los planes de su ambición aconsejar á los Íeycí¥fu^3 México, desando la España al arbitrio |é tus; caprichos: plan que si tu malicia hubiera formado, jn^té.podrb ser mas favorable ..gara apoderarte del $ey- fio " y encubar tus maldades, STe trata da ello en Aranjucz, j>¿ ? Asiste nuestro amado Fernando , se hace, público entre )os matates de la fcoitr; se impide tal proveció, des-, carca la justa ira en el Uvcútv de Carlos como autor de tal maldad, se k .pone preso, y- por un tuño del magná- nimo corazón de nuestro Rey Peinando , investido ya de té. dignidad , por eí tan deseado como: y. AO decrece! 19 ds Hirco , cri que le abdicaba la Corona M' Rey Padre, como hijo mayor y lutado Principe de Asturias por las corLesde^Q impidió hubiera sido muerto Godoy , por el tóebW, insultado tantas vctfés por su orgullo desmeaido. m estaba m.uy ^rca d^' Madrid tu general y cunad.0 Mu^t/con el plan de lo que debia ope^r: deti^ su ; otr2 ¿a en dicha cftóttat: te da oarte de lo^curr- - , > lo mismo hace t leperidéncia y carácter valiente* embaidor Seauharnoys/>be el pu- tero flW : «p>abia' ni tumulto ni partidos en ^adrid fjflsft pueblo y la nación toda, feabM recibido -con el mm * 9 mavor jubilo por su Bey al Sr. D. Fernando VII. Tu ge- 1 en xefe hace su entrada en Madrid con la mas ssnnu- íaJá perfidia, obstentando una amabilidad y cara&er po- n^ur que engañó á todos. Les hace, creer que su mansión aquel gran pueblo seria de muy poca duración i pide pasaportes para mandar sus tropas a las Andalucías , qus° riendo engañar con este hecho á un pueblo que le ha re- cibido con entusiasmo, y le ha franqueado con generosi- dad todo q Lianto* ha pedido. Recibe nuevas instrucciones tuyas: engaña á la Nación, asegurando tu venida a Ma- drid: favprsce las ideas da la Reyna de volverla al trono; á todos alucina; y. trata, de cimentar mas y mas tu poder,* para dar el golpe que tu perfidia había premeditado, que era busrear un motivo al parecer decente, para desplsgar tus maldades. Crees te se negarla la espada de Francisco f t con cuyo motivo podría dar principio á tu plan infernal! le mandas la piía, y te se entrega: quieres tener una en- trevista en Bayona con Fernando VII, y éste concede en elU , engañado anteriormente por tus cartas y procesas. Anticipa nuestro amado Rey á su hermano, el Infante D. Cajlos , ^ara cumplimentarte en su nombre: lo red- s con indiferencia ; y aun Se faltas al decoro que se debe fe un Infante de Castilla , sin reflexionar que la dignidad i que te has elevado con patrañas, tal vez será des- truida muy pronto, y que la de aquel es por derecho de sangre , cuya alcurnia ilustre no puede compararse con la obscuridad de la tuya: siendo cierto que los Monarcas se faltan á sí quando cometen alguna acción indecente,, Es- cribes aquella carta al Sr. Fernando ¥11 en la que le na- ces unos cargos falsos en todas sus partes; prometas tu palabra para favorecerlo , y terminar las desavenencias entre ílijo y Padres reclamas la persona de Gocí^y para que éste no descubra , en la causa que se le iba á formar, las promesas que le habías hecho de coronarlo en Portu- gal y y te se entrega: mandas nuevas ordenes al encubri- dor de tus delitos Murat, para que lleven á la fue iza al h. Infanta D. Antonio, D. Francisco de Pauta , y ta Reyna de Etruria con sus hijos. Llega a Bayona et Key Fernando, y lo recibes con una simulada política : no tar- daton mucho los Reyes Padres y demás familia KeaU y luego que los ves reunidos , aclaras tus ideas , y dan prin- cipío las escenas escandalosas, que todo el mundo ha vista cois horror y espanto, y que la naturaleza misma se^es- trémece al considerarlas. Los que te acompañan , y tor- mm tu corte, exclaman á solas al considerar un hecho de que hay ejemplo en ninguna de las partes del murtd^ conocido: no tratas de cortciliar^ sino de usurpar. Haces eféndainps la causa de nuestro í>ips ultrajado , como ei objeto 'dominante de nuestros corazones : pongamos las cosas en el orden legitimo y natural que pide la ley y ia razón : Volvamos á restablecer á nuestro joven Bey en el Solio que le corresponde por ley 'de 'su- cesión jurada, por el decreto legitimo y espontaneo del 19 de Mareo' del : Sr. 'Carlos IV, por eí voto general "¿fe la «ación , ty »or suf qualidades nobles y cristianas.'' , '\ Españoles todos, vuestra constitución ha sido herida en to- das «sus p?artes\¡ mutilada 'succesivamenie por todas las facciones del tirano', vil Juguete ' é instrumento de sus furores, y : de sus pasiones ambiciosas y turbulentas ; objeto de menospreció para el pueblo francés, 'que .creía a Ja España en una" apatía y" barba- rie , agoiádoi sus recursos, la confianza pública perdida, el .cuerpo social en una disolución próxima y violenta', : muy propia para sumergirla baxo las ruinas- que le prepa'raba.ese^ hombre feroz , que no- tiene otra moral que la de su ambición a i dominar todos los pueblos de lá tierra. Mas \ y el tierno par vu- ? lülo/ delicias de los cuidados de una tierna madre , .todos „ todos> gritad á una Voz porJ§ gloria y la libertad de lá patria* Este gfáii suceso san* .CÍcukkío Con ermísiasilió por lá opinión públi^í? , será grabado en los *fcistos de la posteridad '> para que sepa la cáusá .just^ue deferí* jümos; y el áñó 1808 formará la época mas^rilláme de «historia*. s . «i "•Ministros dei Sá¿itu%rió , vosotros estáis constituidos por v . ■ dignidad á implorar el ¿auxilio, d'éi Dios gráiide' y misericordioso 1 : Ij» temáis et.ríacerle responsable dé lá suerte de la ¿Espáaa ,5 pues del hffem . modo que en otros tiempos manifestó su poder ? y protección ella , maulando ái Apóstol Santiago con aquella espada esfc^miñac . terror del Afiicano , lo hará por hó Ser menos justa la civ,. ; :pr?e ;¡ > para que nos pfttexá : dirigid -vuestros votos postrados, án.» 'el a't^> é imploremos todos játitbs sus misericordias. , # • • Militares; columnas* 'del ^Estado y. fundamento ' del sosiego de II * patria», vosotros soís por vuestra -constitución aquellos faornores dign , . que distingue la Nación ? y eá quienes deposita, su. coá-fianza * corres- pdh^ted á éstos* sagrados deberes. corno lo hicieron vuestros, madores : r ni poi v.úéstras rentas á st r meros expéciádó'rés de está lucha : vuestras p%sonas y cau- dales son de la Nación : ella necesita de las urjas y ele los otros. Artesanos y Menestrales ^ partes las mas preciosas del pueblo $ con- jjp&václ esa noble émulacion que habéis publicado en e) oportuno instante, para sacudir la esclavitud que se os iba á imponer : la Europa se ad- mirará al ver los nobles seatimiéniós qué, sé abrigaban en vuesíros I * v i 6 9¿M corazones, y babeis sabido manifestar en el momento preciso para sal- Ú vrr la Patria, Nobles Matronas % á vosotras se os ha transmitido de generación C en genernr}/m el valor de las Nunmantinas que tanto hizo temblar al « Capitolio Romano , abrazad tan justa causa con el mismo entusiasmo que Vuestras mayores ; y si nuestras culpas y malas costumbres tienen * agraviado al Dios Inmenso y Eterno i y está decretada la ruina del mejor pais de la tierra ; que esa turba de ambiciosos solo encuentre en Ja extensión de nuestras Provincias la parte material de vuestros cuerpos- . •convelida en cenizas , y llevada por los vientos voltejeando en la vasta extensión de la atrnosfrra, ■ £-« , Pero no temáis , c,ue el Dios Grande , el Dios Poderoso , e! *Dios Justiciero . ] Dios. Misericordioso , y el L)ios de las Batallas, ha oidó les ruegos üé su Pueuib, y ha comenzado á ostentar su inmenso poder con la España : Venceréis, sí , dice desde el alto Solio de su Soberanía; vuestra causa es justísima : defendéis los derecho» de» mi Religión /que f-rk eterna é invariable en ese vuestro país , como Patrimonio que es de i ívla'tre; : Fernando es un Re/ á quien destina mi providencia , para que os dirija y mande can ackrt-u. ¿ Temeréis españoles , con estas pala- bras cmanj ! is de la Fuente del Poder Eterno? No ^bien se mka resplan- decer en táesü'os rostros la alegría y la < oníianza , y que en una fe pura os arrojar! á esa multitud de Áteos, que se extremtcen al veros , y triun- fáis dé ellos con una viveza increíble. Diqs Eterno , imprímanse en nues- tros corazones vuestras misericordias : las almas justas y sensibles carda- rán hjmno§ ea.aiabanza vuestra ; mas sí por desgracia hubiesé entro nosotros algún hombre que no conozca estas verdades >N sea arrojado con TÜipeniflio de la sociedad : ella no consiente á los que fixan sjü atencioa en un infame egoísmo , sin conocer otras relaciones morales y sociales que el cumplimiento de sus apetitos desenfrenados, y el único estímulo de su privado ínteres. Tales fieras , que viven entre nosotros , algunas, con el aspecto de indiferentes, se proscriban con el tirano de la Europa, falso ídolo de sus cultos , y bórrese su memoria de entre los hombres. La Razón , la Justicia y la Humanidad piden 'el desagravio de, su cansa ofendida por Napoleón. La Religión , ia Ley constitución-I d„ la Patria , y el derecho sagrado de las paciones condenan á este mombuo de la suerte "y la perfidia , por el atropeliamienío de su inmunidad, fl voío d«-l universo , iodo ser creado clama por la venganza de su.mjuna y profanación , contra ese genio destructor de su preciosa existencia. Sea eterna su aborrecimiento , implacable su detestación , y hasta Va memoria de su nombre sea un delito , un atentado contra la causa Di- vina , contra la naturaleza , confia la sociedad , contra el Soberano > y nosotros mismos, en A, R, T, D. A. L. M. Reimpreso en Buenos- Aires , En la Imprenta de Niños Expósitos» ' Am de 1809, *•