EDICTOS DEL ILUSTRISIMO SEiVOR DON BENITO MARIA de Moxo y de Francoli, Marañosa de Sabater , Sanz de Latras, Caballero déla Real y distinguida * orden de Carlos III. ARZOBISPO DE LA PLATA, EXPEDIDOS CON OCASION DE LAS NOTICIAí del estado y suceso de las armas españolas banda del Rio de ,a Plata , de^dX^ntL o"„7 toVa " de Montevideo por las tropas británicas, HytSTA LA DERROTA DE ESTAS EN BUENOí Ayres por los rahentes esforzados y leales veS"" ae esta Capital. SE AATADEN UN OFICIO DEL EXMO SPiínfí Presidente al Ill,„o. Sr. A,^obispo, Vu'rfs puesta de su Señoría lUma. CON SUPERIOR PERMISO. BUENOSAYRES En ¡a Real Imprenta de los Niños Expósitgs Aíio di 1807, ms D BENÍTO MARIA DE MOXO Y DE FRANCO U Marañosa SabaUr Sauz de Utrás , cd^alUro déla Rea/ ^ ^smgiúdü wden de Carlos JIL \ por ¿a gracia de Dio^ y de laSmta Seda ApoMlm Arzohhpo de iQs Charcas , consejo de 5* M. , JfitOS AMADOS FIELES PE NUESTRA C1UDAI> de la Plata salud en el Señor, No dudo , amados hijos míos , que el extraordmario que llegó á esta capital el día 3 del corriente , ha l enado^ vuestros corazones de la mayor amafgara. Porque la no- ticia que nos ha traído de quedar en poder de ^^^^¡^^'^ implacables y crueles enenigos la plaza y puetto de Mon- tevideo, es en realidad una de las mas funestas que po- diamos temer; pues Montevideo era la llave de toda esta América meridiooaU era el centro de todo nuestro co- mercio asi interior como exterior ; y el principal y casi, único punto de comunicación con nuestra amada metro- poli quiero decir con la península de España , con quieiv nos unen y nos han unido siempre los sagrados y estre- ciiisimos lazos de un sincero amor , de un profundo reco^ nocimiento, y de una inviolable y constante iJelidad. bs ademas innegable que la. perdida de aquella plaia pone en grande riesgo ála de Buenos -Ay res Ja qual defendida por intrépidos naoradores , se mira iastameote en el día como cimas firme baluarte de este vireynato, y aun todo el Pem. Ei fiero isleño europeo dá riendas a su or- miUo con el próspero suceso que acaba de conseguir ; y vá á descargar toda el ptso de su odio y venganza contra, aquellos valerosos ciudadanos que sós-tu vieron poco con tanta gloria, el bonof. del, nombre espaíiol , y le obli- gasíon: k reji4ir, igaoiaiiiiiowia^ní^e las ai ma^*, Una perspecllva tan lugubré rio ha podido menos^^ vuelvo á repetir, de penetraros de dolor y angustia.. Y yo, hijos rnios , que os amo á todos con cariño verdaderamen- te paternal; yo que por motivo de mi pastoral ministe- rio debo con tanta razón extersder las alas de mi caridad^ ro menos sobre Vos ausentes , que sobre los presentes , os acompaño, no lo dudéis , en estos justísimos sentimien- tos. Me consternan las desgracias de la patria. No puedo nunca mirar estas vastísimas provincias de mi arzobispa- do sin derramar muchas y muy tiernas lagrimas. Porque habiendo permanecido hasta ahora sosegadas , y tranqui- las en medio de las violentísimas convulsiones que agita- ban casi todo lo restante del globo , las veo ya heridas con el terrible rayo de la guerra» y contemplo sus férti- les y amenos campos, bañados con la sangre de sus mis- mos cultivadores. Mi imsginaeion por ultimo me repre- senta con indecible viveza el llanto , la desolación , los insultos, los ultrajes y calamidades de toda especie que sufren tantas familias españolas por haber sido vidimas del furor británico, el qual conforme nos lo ha acredita- do demasiadamente la experiencia , apenas consiente ni admite jamas el saludable freno de la religión y huma- nidad. Pero aunque sea tan extrema mi aflicción y tristeza, no por eso desfallece mi animo, y quiero , amados hijos mios, que tampoco desfallezca el vuestro ; antes bien desso que se sostenga con la firme esperanza de que Dios , comc' tan misericordioso y compasivo , ha de retirar luego el azo- te con que nos castiga ; ha de confundir los ambiciosos proye^os de los que son á un tiempo nuestros enemigos^ y enemigos de sus santos templos y de las auguitas cere- monias de su divino cuito; y ha de hacer por fin triunfar la justicia de nuestras armas contra la avaricia, la sober- bia , y el desnaturalizado maquisbelismo del gabinete de S. James. Oh l La gloria del implo es basura, os diré con el Espíritu Santo, y /z(7 deben teMierse sus palabras ^ fieros ^ y ame- nazas , porque todas sus ideas y planes prontamente se desvane- cen y paran ¿n humo. Hoy es ensalzado , y mañana no será halla- io i p9rífue se volmo ¿ su pelm , y su pensumhnto pereció. listas divinas promesas dcberr, según todo buen discur- so, revestirnos ai presente de un celestul aliento, y obligar- nos á tomar con denuedo las armas , exponiéndonos con ardimiento al peligro para dar auxi ios á nuestros herma- nos de Buenos- Ay res. Estas mismas promesas deben tam- bién impelernos á seguir el exemplo del invencible Mata- tías y sus hijos, los quales guando entendieron que eran ccm- batidas las fortalezas de la Palestina , rogaban al Sefior con gemidos y lagrimas y juntamente todo el pueblo , que enviase un buen ángel para la salud de Jacob y luego cobrando un desusada Irio ^ se arrojaron con ímpetu á manera de leones sobre sus ene- migos ^ hasta hacerles volver á toáoi las espaldas. Yo me pro- meto, hijos mios , que logréis vosotros la misma dicha , si como aquellos santos Israelitas ponéis toda vuestra espe- ranza en el Señor ; levantáis como Moyses las manos al cielo; y os acercáis con confianza al trono de la gracia pa» ra conseguir misericordia y hallar gracia en el auxilio opor- tuno. Dios bendecirá entonces vuestras loables empresas; premiará vuestra generosa lealtad; dirigirá sin tropiezo vuestros pasos; os llenará de intrepidez y valor, y para asegurar mas y mas vuestro triunfo, mandará q^ue marche dia y noche á vuestro lado un ángel , como el que se apa- reció á Josué en las margenes desiertas del Jordán , un prin- cipe del exércUo del Señor ; de aquel excrcito invencible que está siempre pronto *a pelear por sus siervos» A este fin pues, os ruego quan encarecidamente pue- do, amados hijos mios, que penetrados todos vosotros de los sublimes pensamientos y deseos que inspira en seme- jantes lances nuestra sagrada religión, aslitais con un mis- mo espíritu y con un mismo corazón á las humildes y fervorosas rogativas , que de acuerdo con el Excelentisi- roo Señor Presidente vice patrono , y nuestro venerable Dean y Cabildo, hemos determinado que se hagan en to- das las iglesias de esta ciuJad , y empezarán en nuestra catedral el lunes inmediato. Pero la vidoria de nuestras armas no será eV ónice blanco de tan santos exercicios. Yo quiero , hijos mios, ■f presentaros en esta óca^íon otro oh]úo t\o 'mttm á%v[&> de vuestra ternura y generosidad, interesándoos á favor de nuestros hermanos que perecieron un mes há en Montevideo en la aciaga noche en que fue asaltado por los ingleses, y en la siguiente tristisima aurora que vio arriado el pabe- llón español, á cuya sombra aquel desgraciado pueblo ha- bía disfrutado por tantos años de la mas envidiable felici- dad, y tremcjlando en su lugar sobre sus torres y baluar- tés teñidos de sangre la bandera británica , que lo acababa^ de sumergir en un diluvio de males. ^ ^ Ahí aquellos valerosos españoles son dignos por mil títulos dé toda nuestra gratitud y compasión. Acabaron, con las armas en las manos, abÍ€rto el pecho con muchas, y mortales heridas , y cayeron entre montones de cadá- veres enemigos. Sabiendo que peleaban por su amabilisi- mo Soberano, por su patria, por su libertad, y por 1% religión de sus padres , prefirieron como Judas Macabeo, una muerte gloriosa á una foga^ vil y cobarde. ¿Quién duda que su muerte, aunque tan sensible, acarreara infinitas ventajas á la causa publica ? Porque, conforme escribe el gran Bosuet , morir con intrepidez vale mas muchas veces ta viBoria, La gloria sostiene la guerra. Los que saben cor- rer por su pais á una muerte segura , dexan en él una re- putación de valor que asombra al enemigo *, y de esta ma- nera son mas útiles á la patria que si quedasen con vida. Mientras el caudaloso Rio de la Plata continué en arrojar sus corrientes al Océano atlántico , no , no se borrará nunca la memoria de los que en el día 2 de Febrero próximo pasado vió como daban tan gloriosamente el ultimo alien- to en las calles y murallas de Montevideo. La fama de su intrepidez hará sin duda temblar á los que piensen embes- tir en adelante auna nación, que con tanta bizarría des- precia la muerte; y la misma fama publicará luego por las plazas de la soberbia Londres, y por una y otra ri- bera del orgulloso Támesis , que á los españoles por pocos y bisónos que sean, nunca se les insulta impunemente. Yo no me puedo dar á entender sino que la suerte de estos dignisimoi ciudadanos , de estos invencibles gutrre- ros ha siáo también muy felíí én la otra vida : y qus aqud señor que ha santificado la guerra justa tomando el nom« bre de Dios de /os eMrdtos . habrá adornado ya^ sus sien«^ con una corona inmortal: pues dice la Escritora , que los que mueren en la piedad , combatiendo en defensa de sus le- f€s^ de la verdadera religión y de sus sagrados altares , Tien reservada una grdHde mi^^^'^^o^ Pero con todo esto es muy debido y justo , hijos nrios , que nos juntemos todos qyanto ííntes en el templo , para derramar tiernas, y muy afeduGsas lagrimas sobre l'os sepulcros de aquellos héroes que se pu^i^ron en tan duro trance por nosotros; corres» ponderks con la ofrenda dé nuestros sacrificios y oraciones; y pedirle una y muchas veces á nuestro benignisimo reden- tor, que misericordióíamerste les perdone las faltas y pe- cados que por la humana ftaqueza hubieren corrrctido ; y en premio de tantos trabajos, y de una miJerte tan glorio- sa , l^s conceda desde liíego un distinguido asi^?nto en las inmortaícs y relucientes moradas del empíreo. Y entre tan- to, vosotros amados hijos míos, recibid en testimonio á^. nuestro slncerisima cariño nuestra paternal bendición. ílata 5 de Marzo^ dc; iSbj. Mmto María Arzobispo^. Fot mandado: de S* S. 1. (?V Arzobispo mi señor. Dr, Luis Maña Moxqj Secretam» 6 II. D BENITO MAMA BE MOXO Y DE MANCOLÍ . Marahosá d¿ SabaUr Sanz de Lauráu i^c ¿^c, QP^c. A LOS AMADOS FÍELES DE LA CIUDAD de la Plata salud en el Señor. jA^ Mados hijos míos : quando el eíctraordinarío que ha llegado á esta ciudad antes de ayer salió de la de Buenos- Ayres , ya nuestro implacable enemigo dirigía desde la pl^za y puerto de Monteviieo todas sus fuerzas de mar y tierra contra aquella metrópoli. Su esquadra, que en el exceso de su orgullo ha creído poder tiranizar impune- fpente todos los mares no menos de América qu® de Euro- pa , se dexaba ver en numero de ochenta y quatro velas á lo largo de aquella costa , y protegiendo con todo su po- derío el tan decantado desembarco , había logrado ya po» ner algunas tropas no Uxos del canal de la Ensenada. Es- tas tropas se iban teforzanáo por ín&t.3nteg , y se habiaa puesto en marcha contra la capital. jQué noticia tan tris- te , hijos mios , para nuesiros corazones que se intere- san vi vamente , como es muy justo , en la suerte de los fieles é intrépidos españoles de Buenos Ay res , cuya vida y prosperidad es tanto tiempo ha el objeto de nuestros mas sinceros y ardientes votos ¡ Pero no debo pc^Harpf , que este justo sobresalto y dolor se nos ha templado en parte con la segura relación qiía hemos recibido al r?jíismo tiempo, de que aquellos va- lerosos defensores de la paííia , lexos de atemorizarse con la Hegada de las legiones enemigas, se habiíin revestido re- pentinamente de un extraordinario ardimiento, m:niifs§- tarLdo la mayor complacencia de que hiibíese por íi'i lle- gado el infante de venir con ello^ á !as manos. En efeáo, í^ahcinos que en h noch* del día 27 d^*l uUiino jonio , al pcíi-íicr Loq_ue de gei-keraU se visron en wo momento ilu- minadas todas las calles y pbxts de aquel numeroso pue- blo: se abrieron las puertas de todas las casas : se oyó en todos los barrios el marcial estruendo de los tambores y clariíTíes» m^sclado con las precipitadas voces de los an- cianos y de las mugeres del vecindario , que, como á por- fia , animaban á sus hijos y á sus maridos á salir pronta- mente al encuentro del enemigo; y nuestros militares se reunieron sin pendida de tiempo á sus banderas, y con la serenidad de unos veteranos que se hubiesen hallado ya en much.is batallas, montaron á caballo, cargaron sus fusiles, y desembaynaron las espadas , esperando bañarlas luego con la sangre de los fieros opresores de nuestra libertad, Linier&, á quien la gloriosa reconquista de Buenos- Ayres hará ciertamente inmortal; Liniers,qoe con su zt\o hunríanidad, talento y patriotismo se ha grangeado el amor universal de todas las clases de los ciudadanos, se presentó al frente de estas tropas para conducirlas al cam- po del honor: y co^n su presencia se redobló el enf-usiasmo de los soldados. Famos d vencer ^ ó á morir gloriosamente en d¿fensa de nuestros hogares , de nuestros pay sanos , de nuestra sagrada r t lición , y de nuestro benignísimo Soberano, fue el grito general que en aquella memorable noche se levanto del cfcntro de nuestros batallones , y resonó mil veces por las riberas y campos vecinos. Esta es, amados hijos mios, la singular perspediva que ofíecia Buenos- Ayres , quañdo aquel gobierno su>erior despachó á esta capital el extraor- dinario que acaba de llegar. Yo os aseguro, que no he podido leer aquella suci.-ta relación sin derramar lagrimas de ternura. Mi pensamien- to y mi imaginación me han representado con Iqj ma*: vi. vos colores, por una parte la patria asolada, á quien" una gavilla de contrabandistas ponen en el mas inminente riesgo- y por otra parte el mejor de los Reyes, que siendo ver- dadero padre desús vasallos, mira desde lo aíto de susoüo con suma aflicción las trágicas escenas que se repiten de continuo en una y otra orilla del Rio de la Plata, llenan- dose de amargura su magnánimo corazón , al ver que las escuadras enemigas le impiden por ahora el socorrernos con su Real é invencible diestra. Si ; he Horado , hijos mios : pero al mismo tiempo pos- trado en espiíitu delante del reluciente trono de su Divi- na Magcstad , y humillando profundamente mi alma en su acatamiento , le he dado las mas fervorosas gracias qu« he podido , poique se ha dignado encender en el pec4ic d» todos los IcaUs moradores de estas vastísimas proviri<:ias^ y particularmente dé los i^ecii^os de Baenos-Ayres , aquel noble denuedo , que es el mas firme baluarte de los exérci- tos , y le hé ptá\ :<0 muy encarecí Jámente en mí nombre f de todos voí^otros , que continuando á mirarnos con ojo* de misericordia , cubra con el escudo de su protección 4 los guerferos americanos que ^an á pelear con los enemi- gos de sü santo nombre : y no permita que las torres de U famosa capital de este vireynato , en donie tremola aho^ ra con tanto consuelo nuestro el inmortal estandarte de la Grx32, se vean profanadas ^ y .manchadas .-coa .el -odiosQ- pabellón de IngUíetra» ^ ^ Ah ! queridas ovejas miss: estos han sido y son actual- mente los sentionierrtos y las reflexiones que ocupan tod^, el alma de vuestra Pastor , que os ama con el mayor ca- riño , y qye^, aunque tan indigno, dertamafia de buena gana, a .exemplo de Moyses y de S. Pablo, toda la sangra de sus venas para libraros á vosotros de las angustias y calamidades que al preseate padecéis, y dar á la España y. América el d:escansD y la paz tan inútilmente deseada. Estos mismos son tarobien los sentimientos y las refle- xiones de que vosótxos, hijos míos, debéis penetraros en estos apreciñbtes dias de rogativa,, y que debéis desplegar al pie de Iqs altares , donde i este Bn os bemos convocado de acuerdo con el Exmo, Sr. Yice-patror, , y de los Se- ñores venerable Pean y .Cibildo , dándoos por especial aboc^aia é intercesora en esta grande angustia, á nueítra in- macuUJa Reyní y Señori de Guadalupe. Y ¿q'.re otro án- gel tutelar podíamos ^'^^ "^'^^^ señalaros cea mqor y mas cie-rta esperanza de -ser oidos? Ella es U pat.rona da. r^ueitra nacvon , 1-^^ qu.U entre toios ios paeMas mundo tauto Sí diAtia.¿u¿í ea venerarla y obsequiarla,. U madre y patraña ^ ?ínestf<3% bcnignídmüs Soberanos^ <|,uVefies cora tam edifií:arjt«-ísel0 se dt:s velan en promover y cix'ten dei finas y ttjas í o saíuáable culto. Ella, es ía amable, péñora y /diseña de esta capital , de esta provincia, á la que, debéis el alto honor de ser españoles, y ds esta sa^títa nues- tra metropolitana iglesia , que á todos o? ha engendrado ■ en J^:feclifÍ3£tQ, pila lo es por iiUm^o . del'Prsja-.do y .paitot de vuestras almas, quien imitando á S. Berr.ardo , pone $u mayotr gloria, y coas U'^slo e& protestar en medio de-áii amada grey, que es y será siempre el mas líumi'de y ní)as,.recoEQci,do cj^pelkjti ^laiia, ' / I I Ah! queridas . ovejas mias , vuelvo á repetir, msnana saba^ío.., día' especíalcReote consagrado por toda la iglesia católica eo ofoseq^io de tan amorosa madre, apsnss el sol se habrá elevado sobre nuestro horizonte, nos verá ir todos juntos á saludar á aquella incomparable Señora , que * le excede mucho en brillaotez y hermosura : nos verá pos- trados á sus divinas plantas, y manifestarle como amantes hijos Iss urgentes necesidades que nos rodean , y los sustos y temores de que nos sen6ii'ríO& incesantemente combati- dos. Será testigo de como la invocamos á hvor de nuestra smada patria, y de como su maternal y benignísimo co- razón se conmueye, se enternece a los. ruegos y clamores de «US hijos , y á msinera de luminoso astro de Jacob , á manera de brillante estrella de! mar, vibra sus rayos so- bre la esquadra y fuérdto snemigoi-lo pone al instante eo confusión y desorden; lo desbarata., lo auyenta de las riberas del caudaloso rio que bana la mayor parte de es- tas provincias; y qual sencilla y bbnca paloma del arca, dera caer en medio de nuestros batallones victoriosos el apetecido rars^o de o!Í¥o. Id pues, amadas ovejas mias, id con entera confianza á pref.entaros á aquella nuestra común madre: elevad hk* cía cÜa vuestros tiernos votos: el ardor del amor ^ dice San Agustín, e$ el gemido del corazón-, pedidle con este gemiio la íelicid^ad de nuestras armas en Buenos- Ayres , y en to- dos kis demás puntos de la monarquía española; pero acor- daos de pedírselo con íé , sin dudar en nada: porque el que ^vda , conforme escribe ^1 Apóstol Santiago , ts semejante i la onda del mar guando la mueve el viento , y la trae de uno á otro lado, y asi vanamente se íhongea recibir alguna cosa dei Señor: en cuyo nombre os doy ahora á todas vosotros» ,ain¿clos hijos mios , mi fatcrnal bendkk)n« Palacio arzoibispal á« la Plata en 31 de Julro de i^oj, Benko Mama Jtrsohispo, íor mandado de S. S. L el Arzai)kf o mi S^ñor. /^r. Lms María Maxif Secretaria, III. WS1>. BENITO MMIA m MOJO Y m FRAMOLl Maraíiosa Sabater Sanz de Latrás ^ iP'c. ^c, A LOS AMADOS FIELES DE NUESTRA CIUDAD de la Plata salud en ei Señor. A Mados hijos míos: ^cómo sera posibte que os exprese y pince con palabras \os vivisimos sentimientos de alegría, de jubilo y agradecimiento que inundan en este deliciosa instante mi paternal corazón? Hemos logrado , quanda menos lo podíamos esperar , una gran vidoría: hemos des- truido completamente al enemigo;./ nuestras armas se han cubierto de un honor inmortal. Buenos-Áyres a impulsos de su nobilisima lealtad transformado de repente de un pueblo industrioso y comerciante en un pueblo entera- mente militar y guerrero; Buenos Áyres reunido á la ama- ble voz del invencible Líniers y de sus dignos compañeros de armas, ha hecho que se estrellase el orgullo y podec británica, no contra las murallas y baluartes que no tiene, sino contra los pechos de bronce de sus intrépidos mora- dores. Ya los batallones británicos humillados y desechos por las garras del león español» se han embarcado k taia priesa , Confesando que debían solo á la humanidad del rea- cedor la no esperada dicha de poder ver otra vez á su amada patria. Ya la soberbia esquadra inglesa , que había entrado poco ha en el caudaloso Rio déla Plata para impo- T^er un yugo de hierro á todas estas fiielisimas provincias, teace ft^erza de vela para alejarse quanto antes de nuestras costas , en donde se ha eclipsado del todo su pasada gloria. Eéi ung paUbra, los valientes vecinos de la insigne.ca- pital de este vífeynato , han hecho pedazos las peiadísi^ m%% y .boriiblei cadertas^. q«e el fiero isleño traía de Eura- pa para esclavizarnos? y la sagrada religión de nuestroi tnayores.í C[ue teoiia por instantes verse indignamente pro- finida f escarnecida por sus sacrilegos é implacables en3 migos , c©B la f*ustÍMm3- noticia su, cem^lct* reciente gea que b'axo la dulce y eoBSt^tita pf®tecd-Ofi' de nuestro muy amado principe Carlos i¥. , oontlnm^k ea extender su beneS-co imperio no- aoW ea estas^ñorecientes y re-motas colonias, si no también m los vastísimos y fion- dosisimos . desiertos c[ue ocupan el centro dü esta _oüest|a Íri>.m'en-sa pervinsuta. , . .Eita es, hijos mios , la risue-fía y ^agisdable perspeai- v« qu.e se ha abierto repentinamente á nuestros 0)05 con U íkgada del extraordinario de antes de a/er , lasgando- eU _ negro velo de sobresalto y tristesa que por tantos meses- i nos habla oprimido, y cfitiegáadoaos á un alborozo y ale-»' gíria siñ Híiiites» • í Ah! hijos mios: jquan grande es mi interior compla^ ceiicia al contemplaros poseídos con tanto entusiasmo de unos sentimientos tan puros é inocentes, y que acreditan a un mismo tiempo vuestra incontrastable piedad y fideli- dad! [Que imponderable gozo se ha apoderado de, mi aíma^ al vei que en los primes os transportes de vuestra súbita alegría corriais al templo, y llevando pintados en el sem- blante señales nada dudosas del mas intimo reconocimien- to y amor, os postrabais k las plantas de nuestra amabíli- si-ma reyna y señora de Guadalupe, á quien aquella mis- ma mafiana habiamos juntos invocado con tiernos, si, y repetidos gemidos; pero con una tal eonfianza, que era como el pronóstico seguro de nuestra próxima íelici-^^ dad! [Ahí queridas ovejas mias: no dudéis que á esa sobe- rana y am^abiiisima pastora de nuí-stras almas , a esa m- comp-uable Seño'a que abriga tasitos anos ha debaxo de ■ su ceíe^Cial manto á esta afortunada ciudad y á toda esta provi-icia , dtb mos, después de D os, las extraordinaiias;,' y jimis vistas prosperidades que; al presente diifiutamosííi pres-en-taridose co-mo 'núestrd ári^gel tutelar delante del au^ gusto trono dé su iFnlg^niío Hijo , con sus amorosas f humildes súplicas ha hecho que se le cayese áe lá mano el temible iaítigo con- que su tioa solemne por la tarde ce ion de gracias por el memo- rable triunfo , que han Tepottado nuestros catoHcos pabe- llones y Real EstaRdarte en la capital de Buenos Ayres contra legiones veteranas muy superiores en numero y disciplina de la nación ingles^ : he juzgado que nada pue- de ser mas grarto á Dios, y á los hombres, que una con- memoración piadosa por los soldados españoles que han muerto en defensa de la religión y de la f atria , para dar este ali vio espiritual i sus «Imas , y este .conduelo mas i sus familias, Y. S. í. que nunca pierde de vista estas me- morias religiosas fue tanto ^acreditan nuestra religión, se halla muy dispuesto,, según me tiene insinuado, á praaicat por si mismo estos divinos exercicios : en cuyo concepto espeio que se -solemnicen jc\ viernes inmediato , ú otro día que mefor le P'arezca , con asistencia publica , y misas priyadas-al tiempo de cantarse k vigilia ; y Ú ^caso fuere posible también con -sermón fúnebre , al modo que está dispuesto para la acción de gracias ; para que el pueblo convencido de la felicidad de los que mueren ^efendien- -do a la iglesia y a4 Astado , ^ROssolametite ruegue con ter- ^ura por los soldados ^difuntos , sino Cambien ^e inflame de los christianos deseos de morir por su ley y por su Rey l^e todo lo qut: pienso dar cuenta á la Superioridad oor ^«l extraordinario que ha de -sálÍT mañana. Dios guarde .á V. S. i. muchas años. JBlata z de Agc^. mo de 180^. lllino. Señora ^ ^amon Garda PUarm^ iHmcSr. Arzobispo B.BcnitoMaria Mo^óy dei?rancolL hisPUESTA PEI ILtMO. SEÑOR ARZOBISPO. EX MO. SEÑOR. f>,(íe R Ecibo en este 'tnstante el oficio <3e V. E. con f.cha Je íver, en el que se iirve V. E. maMf<:.tatme los santo, y plt.ioticos deseos q« le anidan , de que al v'ernes 5 da . ^¡tríente it solemaice en «sta mi mettopabtan, gle^u, "o-ldos españoles, que P>urieron ta« gloriosamente ea Buenos- A yL dtfcnsa de U religio;. y de la patr.a: e.. presandoT^e q.e se ai.grav.a que en dicha función se can- dase ía vioiUa , se algunas mis« , y se pronuncias* t'ÍoníScVon leste o6=lo tengo el honor da_^.anl- íestfr á V. E. que rr.e conformo i tan laudables deseos, con tanto mayol 8-to y coo^pUcencia , porque ya desde^ el dia primero dsi corr^entg tengo «-^Si'f^ff 1 ui^n,^^ tos con los Scá.res .enerab'e Dea. y G.b.Sdo, habl^n^^o. me ofr-ciJo VO á celebrar misa át p«ntihcal , y nombr.*. do p a q^' iese«,p.úase U mencionada or«.on f.nebre i S^^ñor prebendado Dr. D. Mariano R^^^'S" f/^.^': niedo, como se lo comuniqué á Y. t.. aquella mism* "'"'uio^pua.tde á Y. E. nauchos años. Plata 3 de Agos- ^^''^^1' Ex.í.0. Seáor. Ev^o Sr, Presiente D, R.niQn a^r^.P^arro.