ií^Mn^HbUoK OH o 1 K >^;0 >^ o o K.0 H JDISCUMSO iüE^v^ JUNTA GÉNEH^L t)EL VENERABLE Ci i-.> de la ciudad de la Plata, celebrada en 18 de Agosto de 1807 p^ra'abyir una subscripción voluntaria • ^ A FAVOR - : \S FAMILIA^; POBUES DE LA CAPITáL ..!c Buenos- Ayres que quedaron huérfanas de resultas délos" sanírrieiitos'^ combates con los ingleses, verificados eu los • ''T diag^S, 3, 4, 5 y 6 del próximo Julio; PRONUNCIÓ , ' ' El Dr. D LUIS MARÍA DE MOYO Y DE LOPEZ, Provisor y Picarla General del Arzobispado, AS viudas y los huérfanos de los ciudadanos que mu« rieron en la capital de Buenos Ayres en los ültimosjan- grientos combates con los ingleses , excitan toda la seifJi- bilidad del paternal corazón de nuestro Ilustrisirno y amá- bilisimo Prelado. Yt deseoso y cierto de hallar en la tierna «'Offtpásión y noJOTia caridad de su amado Clero , unas ideas y unos smlimientos enterame^í- 'conformes á ,lo$ suyos ; me há mandado convocar h^c/^.q J^-VÍ« ^ convjdali- dolos en su nombrs: á una subscripción 6 donativo volunta- rio para socorrer á aquellos infelices , que siendo tan acreedores al publico reconocimiento de toios los que aman la patria , lo son muchísimo mas á la singular pie- Gád Y especial protección de los ministros del evangelio¿ Conozco, Señoras, los tiernos y gítiérosos afíAn. rab.e clero de esta metrópo! : v asi confí-.n y con l^mayor complacencia /que le ha^^^^^^^^ juna si llegaba á duSar por Jn'solo mo^erto'"^; individuos procurarán ahora esmerarse como á V^fi. contribuir con los posibks auxilios , -para que se 11 completamente y sin demora los piadosos y Ir di et tos de su Señoría Ilustrisima. ^ *»faicntcs . Con efedro: ^qué objeto puede presentahe mas di. de nuestra religiosa caridad y compasión? ;Oué mas )usto para que exercitemos todo nuistro zslo^ aquel amor, aquel dulce ínteres para con los desvalii que caraaeriza á un honrado ciudadano , á un ver^lW patricio, y m.c particularmente á un digno eclesi^tl Y sas , uní umab^es restos de 16^ generosos defensores de nuestra 1 bcitad naciunal , ac nuestra existencia política , de nue tros pasados y presentes ti¿nbreg, de nuestras riquezas; sobre todo, de nuestros templos, de nuestro c^ilto , y e una pabbra, de nuestra patria, y eímitidme aquí , Síiíores , que no pudiendo yo tara- poco resistir z Us vivas sensaciones del dolor del ^ cño y del reconocimiento, exclame como si me hubiese hal.ado presente en el combate. ¡ O españoles magnánimo. 1 O escla- recidos y dignísimos voluntarios l Moristeis, si; pero des- pués de haber hecho correr por los arr2b;*ies de vuestra ciud/d la sangre de millares de tiranos. Moristeis, pero con vuestra para siempre memorable muerte , habéis lo- orado la incomparable dicha de ser los redentores deesa misma v'atría á quien vosotros tanto amabais , y de quien bnto erais amados; de esa patria , en cuyo maternal rega- ló abristeis por la primera vez los ojos para ver la h:rmo- sa luz que viviñca la naturaleza : de es3, afortunada patria» que os alistó al nacer en el numero de los fieles y aman- tes vasallos del mejor Soberano : de esa religioiisima y por tantos titulos querida patria, en donde recibisteis con el divino y saludable baño de nuestra Tegeneracion la fé, gdé os ha hecho hoy obrar tar.íos prodigios ; ia íé que ha sido vuestro principal apoyo ^ consuelo mientras habéis : v4yi4o , y que trasladándoos ahora a las regiones celestes, inunda ya , >^ inundará perennemente vuestras almas con hs «atiífaccic^e.vy dulzuras que están reservadas para l&s qiie «aben , comp vosotros , arrojar la yid;^ en cumpUmiento de sus'mas sagrados é indispensables deberes. ¿De quanto ho- •nar, de quarito consuelo no debe servir á vuestros parien- tes ,'á. vuestros amigos, 3 vuestros p3Ís3ni;s , contemplar como en el mismo lecho fúnebre tenéis aun adornadas Us sienes con la corona cívica , en señal de que tuisteis sus firmes . defensores hasta ,el ultimo,, aliento, , y preferisteis ca.&^r en su prseseocia traspasado e-l pecho, con muy honro- sas heridas, á ijna fuga véfgonzosa é indigna de. ellos y" de vosotros ? .* , , " Ah ! Señores: ¡qué dia. hubiera amanecido tan acirif^o y lamentable p^^ra nuestra dulce patrís ; que época tan fu- nesta hubiera empezado á corr'er para Buenos Ayr£!s y psra toia ^1 Ptni ; en que escena de horror y de llanto huhura envuelto á nuestra divina relig'^on, y á sus respetibies v sa- grados niinisítfos , si la suerte de aquel d-^ciiivo cohíbate nos hirblera sido contranat Y i quién sino el dedo del AU tisimo obró á nuestro favor este gran prodigio? Y ¿quién sino los dignisirnos conciudadanos que nombramos poco ha, fueron los instrumentos principales de que se valió para nuestra común salud y felicidad su diestra omnipotente ? Pero baste ya de exclamaciones, aunque tan sinceras y tan dibídas al extraordinario y raro mérito de aquellos nuestros hermanos difuntos, y atemos otra vez cl^hilo da nuestro discurso que voy á concluir. Yo hallo, Señores, que ía naturaleza ha puesto etv la mas intimo de nuestros corazones , no sé que ternura amor por lo qua toca de cerca y tiene alguna íntima rela- ción con la patria, de cuyos seniimiíntos se ha h^cho ea todos los siglos y en todas las naciones una especie de pie- dad y religión, EstVpieJad hace seguramente honor, y sir- ve por si sola de baitante p^Kínio y recompensa á los que como vosotros sienten sus "amables y pocierosos estímu- los, Y asi para excitarla y eá'cenderla ahora mas y mas cu vuestros agradecidos corazones, me bastará sin dula acaf- daros, que los que la im.ploran son los hiioi huérfano?^ son las queridas y desoladas esposas de aquellC " mismos in-f mortales varones que acaban de sacrificar su vida por no- sotros; de aquellos héroes americanos que con su trágica pero envidiable muerte han impedido que fuesen hollados los respetos de'/sacerdocio y del templo, y profanadas las costumbres y leyes de nuestra nación : hijos desvalidos y casi sin apoyo; viudas que no tienen en su extrema aflic- ción otro recurso ni esperanza que las lagrimas: criaturas desgraciadas y débiles, de quienes no podemos exigir sino una especie de crueldad aquel'a magnánima resolución con que escribia el" 'Apóstol S. p'ahlo: yo sé tolerar con aU- ^gr'íc^ h hambre^ y pasar sin ninguna d¿ lay conveniencias y co\ viodidades de la lida^ . r^- ' Venerables Eclesiásticos de esta santa y vastis¿ma L/io- cesi- la virtud mas esencial y recomendable ]de vuestro estado, es tener como de ¿siento la caridad y btnehcen-. cia en el fondo del a^iia, A vciotics, á vosotros pues 7 05 recomienda la patria por la voz de nuestro sensibilisjmo Prelado y mía éstos tan sagrados é interesantes objetos de vuestra compasión. No permitáis, os ruego, que re- suene el ayrc por mas tiempo con el agudo llanto del de- licado nirío, y con el penetrante sollozo de la aBigidisima madre y esposa. Proteged sí^ proteged á esos amabks huér- fanos, íotorred con vuestras limosnas á esas respetables i'iudas. Vuestro exemplo conforme decia el Apóstol á les Gorint>- , pxcitará el zelo de otros muchos; y dé este mo. Jo el d.ulcc, el ceUstial roció de la divina misericordia cae- icón abundancia sobre vosotros; y vuestra limosna , co- no una semilla excelente que prende en tierra fértil, dará :icnto por uno, y podrá decirse de vosotros lo que está íscritp del justó: el ha distribuido^ el ha dado .ü pobre, su usiiáa vive eternamente, Y finalmente para acabaros de persuadir y enternecer scuchad por un momento lo quá o$ dicen vuestros jnmor' oles defensores. Desde el ara d¡ la patria en dó'ndc han ido inmolados, os hablan con mas viva eloqlíencia que ^ 3s austeros Esparciatas aqueVos trescientos republicana* ue mantimer.n el famosísimo estrecho ds las TermoDÜas ontra.el exeuito innumerable del implo y orgulloso' Per' I. Jqm yacemos, áwts , por sostener y ohed^czr las santas es de la patria- tened pues espzdal cuidado de nuzstros hU s y de nuestras familias que os dexamos _como eü' tutela • y asi ■>noceremos que os ha sido agradable nuestro sacrifido ' Si, guerreros valerosos, cuyos postreros alientos han nioc ' ^f '' costas i todo el poder británico: nios tutelares de la nación: cara, sombras de nuestros ^rmanos: vosotros que 090 vuestra muerte nos habéis nservado en cs.os remotos paiscs iles^ U santa Religbn ^ ^estros mayores, ilesa nuestra patria , nuestra vid/ nu as prapiedades, y el feliz y ustiVimo imoerio < e\ :r o muy amado Monarca ;^eiantad esa lozT nr^e ah^ra vuestras venerables ceni.as : dexaos ver ímb.wa , y recibiréis con abundanda sus mas turno, y sinceros agradecimientos ; recibiréis sus Indamados vo^os y repetidas bendiciones; y veréis con que ansia y con que anhelo todos los individuos del venerable Clero de la Plata acuden como en competencia á poner sus nombres en la íubscripcion í C|Ue de orden de nuestro piadosísimo Prelado y vuestto apasionadisimo bienhechor y padre , tenemos abierta, para socorrer á vuestras esposas y á vuestros hijos, traspalados de congoja y dolor con vuestra súbita aa- sencia. , --^-^-^ Almas para siempre gloriosas I Descansad en paz eh aquellas hermosas mansiones , donde el Eterno os ha coTo^ rado ya con la psflma del táunfo: que los cuidados y las zozobras que naturalmente inspira á los mortales el pater- nal carino nunca os perturben, nunca os inquieten eti vuestra inalterable felicidad -^.a manutención el apoyo y amparo de vuestras famiiir^ queda desde ahora á nuestro- cuidado.; Vosotros , que ncs habéis conservado tan genero- samente lá' religión , los bivnes y la vida, dormid con el Hieóo de la muerte; pero con un sueño suave ^ /apacible y ~:^ .v¿i.ido; mientras que nosotros en obsequio y reconoci- miento de vuestra indeleble, y en algún moc^\ -^líita memo- lia, vsmos con i ndecr^^/!? gusto á verificar la patriótica y tan merecida subscripción para la que bemo$sido llamados. Hé dicho.,. CON LICENCIA BE 'LOS SUPERIORES. BUENOS-JTRES: En la Real- hnprrnlu de los_ XiJws Exi,óstios: