f tíARTA CONSULTIVA ÁPOLOGETÍCA DE LOS PROCEDÍMÍENTOS BEL EXCMO. SEñOR VÍREY DON SANTIAGO LINiERS, SOBRE LAS OCUREENCIAS DE LA JÜNTá DI EL Sr. PBORO VICENTE CAñETE Y BOMIN^ DE ÚmEE SUPERIOR. EN LA HE AL IMPRENTA DE NíáOS- EXPOSITOS Año de iS09. POE emir A cmmjUFWA^ APOLOGEncá:, de los pracediürieotos de] Ecxioo. Señor . "Viirr.ej. Don. Saatiago Liniers., sobre ía^^ ocarrcHt^ias de la Junta de Gohiernm tst^Mecidá en la Ciudad de Montevideo. Señor «io : he íeiáo con el mtwor om^n, y ifeslím la Tista Fiscal ¿t 15 de Od^re de 1808Í profiunciada en Buenos.Ajrres por los Señores Viílo- U Y Caspe^baxo de un «iisiwo cofstssto , c®n el auto, definitivo del Real Acuerdo de b propia feciia ; en eV que se declaran temerar ias , é injustas las sospe- chas vertidas contra el Excmo. Sr, Virey D, Saneiígo láiíviers por el Gobiinador de Montevidso con la Jyota ^bcrnaíiva que alU se forrsaó con el renombre de Sa« prema ; ordenando juntamente que 0.0 vuelcan á c®n«- pregarse los vocales que compusieron aquel congrego con ningún motivo ni pretexto , aunque solo sea c@n ed de representar , baxo las penas impuestas por las le-, yes contra los sedicioroi » y rebeldes. 2. Pretexto de buena fs , que estos dos ta» dígoot Ministros, s! antes merecieron la veneracio» , f el con- c«pt® publico por ía ilustre repatacion de sus letras crutíafidad y honor , en el día defein spropitise el til tulo glorioic de los Pitábales da la América Meridional ^cr su critica juiciosa . por su concisión metódica ^or su moderación cortesana, 7 por sus conocimientos, políticos , en el modo con' que impugriaa , y je oponen a^-esa Junta establecida ef. Mor.4g video , al p^ectr cow el loabie mtento de so^ener los derechos del -Seó^or D ¥-tín^^do Séptimo, pero realmente con el d^feao §ubs. Uncml de no haber exisfeido los, obi^,£Qs q.ue sirvitiroíiJ de pretextó pira sti formación , ni hthtnt xoníotm^i^ su vicioso plan con el íistcfiia fundatíffntal de nu^stíO gobierno 'fspaoo!, 3 AlU estssi cog^ipktsKsenté analisados -los trece documentos con que Intentaron afgüir ía condiidi irte- prehensíb'.e del Bstmo. Sr. LInicrs eis orden á su fide- lidad 5 y lesos ds eRCORtíacsiS ripio de sospeclia para las descon^arsís apaieí^tadss contra la seguridad de e*ta$ Provincias , nada oUa cosa resulta siao un ítñtas- ma mal foijido entre falso* colores por donde se vis-^ Itsreibia el zdo ardiente , inapetitoso y sin lüces » que habiendo tomado su ímpuho de los seíitimientos de un patfiotiiino ííitempestivo » y raal cotenáléo ^ ha pro- ducido el cisma , el mú eseíiiplo y el esca?^dalo ,^efi vez de fixar !a paz , la coocísrdb y la unsáad , que ia- dubitables^efste debieron proponerse en el estableci- miento de la Junta, 4. Terdaderament^ es muy lastiíROSO » t^® Ciudad tan insigne dsino es Montevideo , despoe» de haberse coronado con guirnaldas tan gloriosas ^ b^^r a «t^architado sus laureles ea alguna manera , queslcesdo ostentar su ciega obedieticia á nuestras sabias íej/es, y su amor á la patria por unos mismos principios, que los que han tratado de obedecer al representante del Soberaro en estos domif^ios, a la viva imágen de U M.gestad» al Padxe de la patria , al vicario de! Pnw» cipe, y al supremo Magistrado, cabeza de todos lof Tribunales, como lo es el Excmo. Señor Vlrey. 5. Sin embargo, no dtb«mos creer, ni fea crciéo nunca el mismo x»íe del vireynato, que ni aquel pue- b'o, ni su Gobernador hayan querido trastornar e! or- de« re«pttable de la gerarquia civil, inteatando sacudir U sfcbordinacioa^ que es la ba§e de todos los Gcbier- nos; mostraron, sí, ser hombres, que en su modo de obrar se han hecho dig»os de que sean consideradas mz$ bien por infelices , que no por delirqijciítes. Sus exceso* hiú teniJo el ofígen funesto áeiáfií desconÉaííza imprii» dente/ que al paso de servir de fsctivo para comoááe- ccrnos , como de un ádiño líumano ; á que todos estamos expuestos ; en nada ha ícbaxado £U$ altos CíéJítos a) Excmo, Se^or Lifikrn ^ 6 No fue mas que un furor pitrlotieo^ qm hh© degenerar el celo en tenaerláad , transformando en pa. f^oñ viciosa ia virtud heroyca , digna de ios mayores elogios. Se concibieron dios desde lisfgo en la rrecssi « dad de una obligación qu^e no pf^áieíidols oonciüar ccív otra Igual, confundieron él camino trillado de ks Icyís-- con b seodí escabrosa de la preociipaGÍo« , para h/ber abracado Analmente la peligrosa singuisrsdad de querer^ aif.larle deritro de un sistema éescoñocido po? ñ^uc^tta'' títí^bierno con deiayre de toda-s las aistorldades sofisti^" tuidas de eistos reynos. 7. Qtücro decir, que viéndose aquel vecindarb necesitado con estrechísima obll|aciofi de defenderá U pítna, y ¿IRey , especíalmeRte después que lo jyrg. ron4 ic.v^fitsiido pííndofiesfen su^Reaí Bombre, m tn*'' co^ tnton matálo para conciU^r este deber con !a etr-a gransima obligación de obedecer al Supremo rcpíe^ tentante de la soberama en U crisis om'mús^ de tairohs. sospechas , con que lo% pte^ycnp^mn la^ secre t^s instig;icion€S de -los malévolos-, que intentaban ái^ yián tí unidad de las iéess para enervar por el di^ma las tuertas de nuestras leaJes poblaciones, 8, Entonces fue quafvdo formaron esa Ju^ta tálñ^ cada sobre arena, sin cimientos, «i en el derecho pá^ feiico, in en la r32or> de estado, ni en h historia de nuestro Gobierno , pensando tai vea así^gurar la co,, fc«ivza tíel pi'ibiico, con admitir la autoridad demo«á. tic;^ de unos quantos vocaíes , que juntamente con el líobernadar babsa.. de componer una asambScg aruto^ cratíca paía obiar smmpie regida por las inspiracBot^íj populara del cuerpo, que U% dio la Uftut-nutlon. • saa , empezarot) á pradicar varias diligencias, que niib fneroa mas quá visiones de justicia muy alexaias del fondo de ia vcídad^ Asi fue, que entre los documental) presentidos para prueba, según la escala propuestíi po6 les Seoorgs Fiscales , alegaron en primer lugar el oficio t\ Mmistro de Portugal dirigió al Cabildo deb Biisoos Ayres con focha de la de Marzo de líioS, al; iiitsnío ds que aquella cspiíaV del virer nato con todd.A 10 distrito se pmkra baxo la protección del Píincipi) so Dicen muy bien los Señores Fiscales , de que pataj infsrir ií?íideñcia del xefe no se encuentra apíicacloní. á este documento, y jo sásdo , que i m«s dt excl^ifsCT f úf su písítá; ayo el pililo mss sfcreto con el Gifeinete; poytLfgues, por lo mismo de no halierse dirigido á S, E», a.que» p^ípsU al propio tismpo es la prosba mas. pe- lero tqri^ de su lealtad la faUa, de todo eír,(íta en la tic- psesadií solicitud , sin .-«isomos siq-uiera de! m^nor inSjU-': , SíivioiiáCJors , oi adhcrericís á favor dú pretcndien- . te gntes todo lo contratio. Consta fíor el documento, num. 2. qu« inmediatamente expidió bs Oi'dsnes. mas? esmeradai p;íra qoe se torease venganza de esta pro- puesta , cooio ona agresión conírsa la buena fé^ y - contra b publica tranquilidad de «ttas Provirscias, / .íí. CJoíí iodo de que en raxon dsl derecho espeíSa» tlcio de h cgsa de Portugal 2 la corana de Castilla^. fíQ dííbia jungarse por iovasiva la protección prometida, ni poT criminosa su aceptación,, siímpre que hubiesen ^ prctsxtaíáo , que se debífia enteíider por. uoa mera . pfDíeíicioíü de aíiíiií-iz;i para el apresto de auxilios y so- corros opíintífíos t(\ iisíiisros, müniciooes y armss, mz* nos de tíí.;|>as', pero B?r^giina manera en b c^ase de. protei c-Oí) de dí.>f?iíríio , por ser hiconi^patible con los» sí>beí;;£.*üi átfickos 4^ nucátro áaiíibiuáiiiio Rey í£l Se* ^ nor 1^* Fcín¿fulo Vil, •tente decihdrd del Seño, Vitey . su conformidad con todos los ho_mbre, de bie,, y ,„ franqueza p„a aven.r.e con los buenw eonsejcs, y con todo partido que tiene concetntncia i la coníerracion de los territo- rios de tu mando. 13. El 6 y 7 documento demuestra $n gran prude». ti « * "í"' ví.¡eron en el bergantín fran- oes, con el fin de precaver comunicaciones «edudiras ^T«rA,L* , tprobado las determinacio- «»« ^ue tomó =el Gobernador de Montevideo al arribo fni/ ?M ^"'"'1 "'^ «1 comprobante maa incontrastable de uniformidad con aquel ¿ef* «„ orT" a " ««s^onveni'enTes «n f í „«ll "^'^ "t'^l^imientos ultramarinos* ^leÓn. ^ * P«tensiones del Emperador Nal con'auf af t^^-^ir^vqueTontíene las precaueionei U .'oertura • q«e convocó par.' Wtn\ ,e JL^ ,"^'' l P'°'i<í«ncias que libré para el reembarca de aquel comisionado . hace a^mi rabie .u conduA, en unas drcunstancia, tan impre4^« como e«traordÍB.rias5 por reconocerse enTu^ manefa i?„t« rr*%""* »'""o» í 1« objetos de s »i! banJdfcon\t\or^*'" P"'"''^" aoanzada contra todos los argumentos de la malicia m« da r U^rl/ad» diaamr» deTo! ac o u"/°''tl" «ngregar para esto, ti^tl^SJL l^ 1°''"."^'''^'' »'8""0 que no deba «.ex también transcendencia contra los demás concir rentes en aquella, respetable, asambleas. 15, Bl 9 documento eí totalmente inoficioso nn- aue »'"8".o está obUgado rresponder dÍlTV^^^^ áe otro tercero sobre materia en que no le corre mte- tes alguno , como no k corría á S. E. á f^vor d« Jo«eF Bonapartc pat^a su reconociflnicnto por Sobsraao de U Eíoafia; ? aunque sea verdad , que seguij las lastruc- eioncs da Embano francés debía este conferir y encen- derse con elxefe át\ vireynato; pero jsto nada otra cosa persuade, sino que e\ orgulloso Napoleón quuo i>bscf var U escala regular , que se guarda en el curso de ios negocios según la graduación de las autoridades; asi como el Gobernador de Montevideo no se hi con- fesado sospechoso sin ensbargo de que por su mano de- bió hafeeue franqueado e\ puerto y dar al mismo mr. ^antnay U acogida de su ho^pedage mucho antes de hablar y presentarse al Señor Yírey, ^ sé El documento lo incíüye las declaraciones dfl Don Francisco Igarsabal, Don Matías^ de la Raya , y D. Manuel de Ortega Jas quales ^¿ reducen en subf. tancial á que d G<>bnnador de Montevideo ^mandó arrestar al ñmhzúo francés a su regreso de Buenos- A y res, en la misma dcasion que el Brigadier Goyene- che acababa de informar las novedades de la Europa, no habiendo proveído la prisión antes de ^^t^^ c»fj constancias al' tiempo que llegé á comunicó al mismo Gobernador los obje os y fines de s,u comisión, debiendo creerse P^' '"^^"?V.4^r hicieron aquellas .auaclones para que en vutud de^no Lber apresado el Sr, Yírey i Sa.tnay en B"?"^^' ^e le íotmutn comparaciones odvo^as en demento áe i prreb..ar fu celo y su fid.lidai , -^-^^^^1^ de que preocupado el puebío por las ¿^"^^/^^^^^^^^ 5el Gob^ernadoV de Montevideo, no se detendría en hacer su coteio con h confinación del Emisario a » zumaca B.kn y ciodad.la de Motete video h^^U ™ co par, ^Europa , como lo habia ^^^^^ k cün.ecusnda de lo acordado en |uníi. de T^i^un^le., 17/ puato que m Umiu disputa de qa? par el derecho ¡ndepgndiente de dos naciones fofeeranas no puc,. den ser juzgadas reciprocamente las unas por las oeras * ni se piscdé proceder m prtnást á sus Tepre^tnUnttl' sin b nota de un iosulto nacional ; porque conforme I h razof!, ai decoro y a la política, nsda mas corres, ponde smo poner en resguardo á ia pública sepuridad^ délos respcaivos territorios , cautelaoáo la ¿ommú^' ca Clon libre de los enviados bixo de ciertos velos cojf. tésanos, que oculten el estado de ouestras. fiisigas w w& phns$ de nuestro gobieroo. iS.^Lo contrario seria vüberar los pg^os sociales de los imperios civilizados, entre los qiial« o® se pug. de erigir Tribunal para imponer ps^ss , ni castigos ers^> tre si^^or las vias ordinarias del derecho civil gínm Unicamente por el derecho de b guerra, quQ es poif donde se debeo decidir y vindicsr la§ qu^jelias y agraTios de reyno á rey^o. Por esto fye mucho mar consona^.te^con los principios- del áerecho de gentes cofídu^a que obsefVó con Salífia)r el Enema, Sí Vi» rey , íexos de toda gestión opresiva , y ftiera de todj^ peligro de poderse exclamar por el Emperador de la l^íaecia atropellaraiento alguno, que tuviese m mn h apariencia de injurioso contra su soberana repfescft! tacion« ^ 19. Porque guardé todos los miramientos' que es* tan establecidos entre las naciones de la Europa, sin oer. jsicio de la seguridad^dei pa is de su mando , después qua rechazo bs pretcnsiones pérfidas de Napoleón siri promo. ver la cxpiclac^on publica con aírestos ruidosos que sienipre hubiesen despertado la curiosidad de nuestroi pueblos para quererse imponer e*, los motivos de tan grandes novedades. lY quién sabe si tal vez hubieran listen tado taíBbien tomar paite en las deliberaeiones del Gobierno, m la sagacidad del Sr. Yirey, ayudada por^ h cordura de nue.íroi Tribunales , no hubie.a cortado este laconvcmcate , con hacer pubacar en forma de manifiestos áiplomáticos teáas bs éífcümtaftcvti <íé las contestaciones de S. E. con éVGobérnadoí de Mon* tevidéO , y sti monstruosa Junta p^tá ta justa apologlá dcí disnbinio xeíe del ^ireynatóí 20, El t í documento es uná carta en or el $r. D, Feri?,^t)dp Yil, 5e|im' se l@ haMi aconsejado el Real '^cji^rdo,' y todo el Ca^l^ ií|n|p. Pe forma, (jue no exigiéndose en Ips ados hiímfnos l>tifa$ pruebai p^r^ l|k calificación las fnísncipnes^ del l^ninip, pada se p]ise4e argípir en apoyo de ese fqsptiVi» mo cargo: antes ppr el contrario se ieniMesíra clasi^a- incníe el sólido juicio , pri^dencta yaronii, pausa cor-» Resana, y pulso poUticp cpn que íBanefó esta deUcads- lima ocurrc|3pi| i sín hab?r tenido para su guia otrof pxcmplares sino «1 dií^amen s dioses os han dispsnsaio b.ixo. . de mis auipicios otras miichas gloriosisimis jornadas; aramos todos fel capitolio i rendir solemnei acciones de gracias, y rogad conmigo , que os den tantos princi- pes que os sirvan con tanta fidelidad como ye." 31 Ptrecc que dssde estas heladas alturas del Perá- veo salir como una llama de fuego por la boca de núes- . tío incorruptible Virey las mismas palabras de Scipion: diciendo con quejosas exclamaciones. Tribunas de Moa- íevidco, Gobernador, Gabildo de la ciuisd , y Voca- les de ia JuFfta de Gobierno, vosotros me acusai». Es- panoles, Amcficanoí,, kaks hábiiantss da csts feU» ^pritinente: escuchad mi defensa* «^«Buenos Ajres , os restitu , íuRtud de vnenns familias, la posesión de vuestras d.drs de 8,0 ae b PiaU p,ra el mejor Rey dti univl;. m»fo,m.dabl« tropas; asegu.é la paz para vu¡.tm logre h recuperación de e„ nuima ciud.d ingratf ahora fiscaliza mi lealtsd. ^ ' "í"* , 33^ El gran Dios de los exáreitos os ha dis«en«ido b»Xo de mu auspicios ot,„ mi! .atisfícciones • voe-tm nombre se h.cho memorable entra todas ias N ciooe" de la t=err.; ser.uin vu.strn visorias de eterno e^m ínor ai K^y y a la Nscion española, corona-i-f «rv.c.cs para modelo de los ve.i'deros/i Ea v^o do. al sagrado capitolio de Jesucristo i. endirle^ J^" * ircycs Y Gobernadores , que es sirvan « r.* „ k- con tant. fíádidtd como yo! ^ gobierna, 34. D síie iuego no $e olvidará iimts la «ak?^ - con q.. eí Real Acuerdo de Bue.oUTrcs L loíjjo m e era A.r.erica , con una »!ndicacioi, tan bien r«eLi , que dtb.a esculpirse con letras de oro en losT"'' Us ae todos ios templos de Bueno.-Ayres. Ac b,Tr " ver e mundo depreciadas estas frí.olL scspe< ht^ ,í U ma l.ca o !a .gnora.,cia h.b.s fundado unicam ni.^ ei nacmiento Galicano del E,vc=«o. Sr. Y ¡^l^" d«co,,6ado del servicio, ni de! francés, alemán „i l.^g'«en t.empq de guerra con las Potencias dorde',. cieron. so o por so^.b.as de recelos. Pues R. ^a 'í tan «losa de su p.triotismo empicó a! gr ^^pS TraLo, y Otros celebres eftríogere! en su» rass t«tf- íesantís expediciones sin ips vergonzosos temores q>l« ha pretextado Montevideo p«» esa JunU ilegil, ni se debió form» por ü\t» de niotim, «« ««e tnaneccr por el vicio de «M sistetija. «r. Son niuchisimas las consideraciones que se pr?- «nt^n i un estadista , 6 á un poUtico . y también a m ,imp!e.iuris.p«ito psra concebir la mofístruosidad d« a tal Junta de gobierno. Si ella ha tenido , 9 cieb.o tetier ¿.-.toridad decisiva en las dehberac.pne» del Go- ierna/orTpor t\m\mp c?«o ya perdió este el ejercí- cío de las facuUad.s imperativas de xefe , qusdindo^ suprimid» U superioridad anex? i su lepresentacqji^ con trastorno de la qoB|iar.sa pábUc? , que debe resi- dir en b cabeza del pueblo, para evitar íropie?o$, y "dificu!|3!les en la esíscucion de l*s ordenas 4e\ p 6on esto también se debió perder , ó | lo me- nosil^aar el recorte politico tan necesanp ? la pote.- íad eiecut'iva en el continuo choqBS de di¿|a?S«*t»^^^« Sonde necesariamente debe resuitat , O ip* "rebato, iu«,ultuarios de una multitud pocQ «lustrada . o la círSki despótica de los magnates , ft|te ^<"^«; ráelos de! gábíeírio $ sobreviniendo , sin reme, o , las KácioLipopuUres , « lugar de prepararse la. ma- los f^royeños conducentes a feUcidád^ ^S. El gobierno cptohcés t\ú pbtée útkit áé $éi tiirbuieritd , y débil. La )üátsc!á estará úú íútttsl ^ f las leyes s?n excciscion 5 altei-háadose tiRá lerlé escsíí. dalosa dé crueldades , sbipéciías torpes^ acbsációnei foaiiciosas i y btras ¿titl violencia^ , ^ué síejiipré lerari héccsárias pzH disipar las áelcianéanzas f ásécHánias^ í^ué mücvért á cada pasó cbsitrá el t^^oobr , y cohtrá Íál Vidas de los mismos íTeíes Afbtoeíatisbl ^ Ibi ^üe ibi Iborrccciri ó aspiran á feticéderléi^. 349. Bicb ^uéáéti \m Individuos áé se£^2|áótfs con- Iresbí tener mayor jiatriotíst^o ^ y mai idé por et bieh dé !a Patrlá 5 ptm Él ihteréS qlsé titnk m la pids- ^éridad dé élia el Sobeíafib y :él Qoberfiaddr o X^fei ^üe ló^ répré^éíitá ^ es Riüeíio m^ym ^ por so propiá tbnvehscnciá , i^ué él q[íie Sé éíicuéntía ¿dkáívarBeíVil fcti io^ ViDcálél p3ftjciibré$4 4óé Él _ interés dé la ^ehéná-áéi ^rliicípe^ d áé ]©i Miñi^tros!. 8eaks en hbml&ri ^ él interés del. gssádé iibn casi Unos 5 pofqnt é$ pMiñiúpAé^ktñyú ^ y b iérá dé lus hijos y descéndieiítss ccífi él liefepó , si paid ^ae el Diputado fíias ¿sibsó y má% \\énú áé^pátriotismoV^ feas póséidó dé ürtá ambíEíosí ^ofsular^ hmú^ y tntútú' tra en sü familia otkús objeto! áé ms^ ioíSáediaíd lót^sé^ ' Y pbt \o misi^o^ue es Un difícil k^ctt úni cóaViná- |ibn déHntcrésada ^ y uiia réuaibíi dé ideas biéii Uo|* formadas én lá diversidad dé intereses partreiilarcs , éH- tré táhtbs vbcalés diferentes, hácé dé esté mmó prirt- fcipio él geréíeíi de ihrlsstérablés detóos , ^ué mn ca- jiácH de ^iciar lá conctitücíbh ráa? bieh mediíáds, 4i. Si acaso la Junta por él titelb dá Supíema ba áé ser táanbicn ihdepertdicnté dél jfeft ddl vircyhato f ¿t\ tribunal de la Meal Audierieia, féria btro tanto ¡peor; pues vehária i eorstítuirse Montevideo coíno u»a República Sofecianá aislada tú un ¡íe^ucño Gmtoú ét Us p^ayss dlel RíO de la Plata , formando por lí sola 1l re^resentaciofí de la Soberanía con muchos mas vicioi que ventajas para los fines su estabíecímiento, 42. Peío al paso que son inevitables estas pésimas consectier^cbí , qmnio se hubiere atinado con el modo de dar U foim^ 3 la ástmblea represcntant? áe la Na- ción^ Rey no, ó Provincia qus praíe^^ citablecer sbtems sernejafíte en» su gobierno, tedaria ha?^ tropeza- do cciñ otras mayores diñen taies todas las Repéblícas mas i';ij4tradas en qiiaf»to á la graduación áe la autoiidad ó paite representativa que ha de tocar á cada ciudadano, ^3, NüBca conviene aumentar c\ cuerpo rcpfesen- Ut\yo laason díreda de habitai^tes por lo^ desordá-; Res que oecesariamsfite traería una asamblea demasiada numerosa , como sucedió en la Rspilbüca romana, don* de por TíO haberse ixado el numero de los ciudadanos que debían formar U paite democrática^ al cabo se. ocasioBÓ su íuios por causa de lasjntrigas y sobornos,- qiás orígÍ8Sr@n tumultos tan, repetidos. 44 En cuyo rcfaedio ñxó Lacedemonia el numero de diez íriil ciudíágríCí's , y si Gobierao ingles instituyó^ la cámara de ios Coníunes, que es la qae se considera como U parte democrática de aquelli constitución, auf.que seaa elegidos p^ja ella suf;«tos de b segunda' Rohlíza , y aun hijas menores de Lordes, En Vencéis, cuyo consejo se compone de todos los nobles que han IhíP.ado a edád cosupeíente para evitar las parcia. ida-des y fáccior^fs en las elecciones de los e.Tip'cos , se háUan reducidas á sortíos , los queHon tan'íos y tm multipli- cados, que casi no q»«da la men®r sombra de esperan- za a la inti-if|s y ai soboroo* ^5, AcendiíTido á estos gíavisitnos inconvenientes, es cofJorríse al derecho pub'ico, según la autoridad del • tabio B jbMÍiUa {a) ^ que no es msne&ter , ni je usa (a) BobadUla en su politlca , lik 3. cap. 8. «. iS y 39, en las ciudades populosas el hacer Cabildo abiVrfo P -..e llama la cangregacion de lodo TZ^17^< Os Regidores representan al pueblo y todo<, ln« „VÍ^j la República, y tienen el poLr de llí a'rt das t c"" jpje le tocan y coavienen . ,i„ que «ea necesari, co„l o al t^ tp paradlo. De suerte, que los Regidores seC 'i' f " ñores alteraciones que se han h«.hl i -ffi^M- d«.de e! Reynado \.l ¿.O. Pete l" L h':;f tuidos 4 la mamara de un cuerpo c J arirtVcrllico ""''"í para todo lo relativo al g:obie/oo eeono™ c^lTas u;:?''' imra q«e .yuden á los Gobernadores y CorreJ/ore t i CDiDphmierito de sus oblisarioaes. ""S- lores en el <:«*^ mí" notoria ee ias coníi.u,,,, t„rbar;„ nes ruidos y recursos que promueven e« io- Tab 2f ?' America por causa de ías elecciones anuato, de ¿^. 4? ' de otros oficios coDcegile,. fcast» haber obK^^ í^n^; ^ doctísimo político el Sr. D. Juan de Solorzaf' f' ' "T*'" queconvendria y ta„.bien se babia pensado i^^l'^^^, «emejantes Alcaldías, sino se hubiese, eon.ideido "co"^;» ^ • cisa, para premio de honor de ios m^^o^^:^^^!^ gaidos de las indias. » uuuies y dísiia- 47 ¿ Y si esto sucede con tinos em'nleado-, • jurisdicción limitada 4 un tiempo de corta dur ci' '' pendencia á los Gobernadores, 'y coii ledTate ."4 í con 4 las Reales Audiencias de sus ene "r^ oual^s los desordenes que dimanarian de los con~ I entero par. elegir Diputados arisíocr^ícoro' ''fT P"'''J° exerccr la. facuUades's.premas de tolf ¿ ^^'"T o^P™.,ncia, como .¡e.bros supremos del 0^;' g^^^! ' 4a Por el contrario, si se hubkrt,.a de eieo-ir e-t». • mas Diputaoones por los rotos de los CabiS ai ntngas , coiuciones, y otros re,H-oí«dr.s mediórr „' J ^ '^^ Sanan para (,ue recayesen ¡os m. r i :ionar¡os ó bien de loí -«4 Ai ; ■ '''' ' ■ bien deai,...s oi:Ht;v;;4ndL'tL'xrp;;;;^^^^^^^^^^^ , 3ara oprimir a la patria, ó parai.pedir U felia^ef St"' 4.9 Para nenetraf ítída la extensión de esté peligro basta saber lo que sucede de continuo en las elecciones aiuialeg de los Ayuntamientos ; y solo esto hace conocer también , que seria imposible átinar"^ cort un sistema acertado en la torma- cion de las *í untas de Gobierno éii los pueblos de nuestra América. . ■ ■ • 1 v ^ 50 Teniendo muy a la vistá todas estas circunstaricla^i el Gobernador de Montevideo debió hacer Valer la voz de sd Avüntamicnto a proporción de h.s necesidades publicas sid desautorizar sü respetable empleo por medio ae trabas ilega- les ni dep-radár íás demás autoridades constituidas del Rcj- üó con pretextos inoficiosos , que nunca podían merecer dis^ culpa i ni en lo legal ni Cn lo econoiíiico. ^ . i , ^ . 51 Saponáase sin Conceder , qUé aquel vecindario hubie- se tenido motivos níiiy poderosos de Estado para desconfiar de la coílducta del Excmo. Sr, Santiago Liniers como sospechoso contra los intereses deí Réy y de la Patria Nunca pudo asistirle titulo alguno legal y justó para adoptar re- . faiedios tan singulares Comd escandalosos. Debió ocurrir muy , en secreto al Tribunal superior del distrito para que aplicase las cautelas que están prevenidas por las ieyéé cOrt Audienciá muy reservada del cuerpo Municipal de la Metrópoli como kan expuesto iiiüy sabiamente los dos Señoreé Fiscales- ¥ todo ló que sé obró sin conformidad con este principio , fue üri escándalo sedicioso, subversivo del oíden publico , y de las Autoridades constituidas para mantener la quietud gene- ral del Reyno en la Unidad de su justo gobierno; 59 La ciudad de Montevideo debió hacerse cargo , que en la^América es ley fandamentál , en el titulo de los Vire- yes de que estos supremos Magistrados hayan de ser lo. vicarios del Principe Soberano, cort lá representación de viva Íl" nfuya, y la eminente prerogativa de JZí^r no. , para Sbernar itos Reynos con \^ mistnas facultades de que po- lian usar nuestros Réyes estando ellos presentes 53 Baxo de la seguridad de esté presupuesto, llego e caso no esperado de que fueron pérfidamente extraídos de sd Revno e Sr D. Fernando VII nueBtro legitimo Soberand co/toda la familia Real, quedando disuelta .1 ^^-^ ^-^P^ la Junta Suprema de Gobierno que ^f'^^^^^^^^^^^^^^^^^^ corte, y juntamente la autoridad de los demás Tiibanalea Süprémés pb? itíédiá áé íá dctipáfciófe tÍo)éhtá áé los fráñ* teses. ^ 54 La Nación entera quédó sin kefe , y Cabeza ten oüieii se haüa reunido el poder legislativo y executivo de la Mo- narquía: y en una tan inesperada fataiidíadno podían obrar los pueblos snl renconcentrarse eh las capitales de sus respectivas provincias con el justo intento de que tratador \oi apuntos de li.stado en las asambleas , formadas de ios mejores individuos Ue cada departamento, se cotítrovertieséri los puntos mas im- portantes con mayor secretó , fcoil mas sosiego , y con unidad ^rT\ P^""^ deliberaciones convenientes con Iran- quilidad y con silencio, mientras tantd qué cada Junta Pro- vmciai autorizada de Suprema eligieran sus respectivos p.utados con loá qué se pasase á cobstitnir una Junta Central con todas las faculíadés dé la Soberanía éa virtud de la re- preséiitacron del Monarca. 55. Según la situación eti qdé se vÍ6 repéntináménte la ¿.spaña, fue indispensable la formación dé las Juntas dé Uobierno en las ciudades cabezas de Reyíio y de Provincia^ porque este fue el único medio de reconcentrar los Votos