A LAS TilOPAS SlTIADOR/iS DE LA PLAZA C í C E II C) N í Z A Su Paisana el Ciudadano T). lOoIdados que tenéis el honor de formar el Exército Sitiador, y vosotros tan constantes como intrépidos Orientales: viaestro valor, y vuestras omnímodas virtudes no necesitan de mis dé- biles encomios. El clarín de la vocinglera fama Ira publicado bastantemente vuestras heroycidades , y en los quatro ángulos de la América lía resonado vuestro nombre. El mismo enemi- go ha hecho pasar el Atlántico á vuestras empresas, y mal de- su grado ha presentado á la Europa el quadro de vuestros fa- mosos hechos. El nombre de los Sitiadores del Castillo de San Felipe de Montevideo se oirá con emoción en todas partes, y la respetable posteridad os tributará el mas debido y smcero homenage. Yo solo os recuerdo vuestro deber , vuestro honor» y vuestros intereses. Vuestro deber, ya os consideréis como Ciudadanas , é in- dividuos de un Pueblo libre, y de una hasta aquí ultrajada asociación, ó bien como Soldados- de unos Exércitos levantados , para vindicar , y sostener aquella amable Patria, que os designó' en suerte el Supremo repartidor -de todas las beneficencla5 , y liberalidades, es desagraviar los augustos derechos del hom- bre tan atrozmente vilipendiados, y no economizar sacrificio has- ta destruir, y anonadar tan pérfidas- agresiones; y formar los mas sólidos fundamentos de vuestra seguridad. Vosotros tenéis un derecho preferente al suelo que p'saís , y que os ha visto naciendo, «y sus utilidades, y toda especie de frutos os son de- bidos con antelación á otro alguno. No consentir' en la humil- de' degradación de la humana especie es un deberde todo hom- bre , y la muerte término en lo material de las fatigas , y tra- bajos de la vida es un placer á la vista de tan mostruoso aba- timiento. En las eternas tablas de la razón, y de la justicia,, y con indelebles caractéres son escritas tan luminosas verdades Vuestro honor, ese compromiso faerte y recíproco de los hombres se halla altamente ligado, qualesquiera que sea la acepción en que lo miréis. La justicia que defendéis le recla- ma, los pasos dados le éstimúlan , y la general mirada de to- das las Naciones le observa; ¿que os resta pues Sitiadores, si- no es satisfacer ese augusto voto, y tan estrechas obligaciones? Si quando la precisión en que os halláis nada mas fuese que un simple empeño, no os sería ya dable retrogradar sin una b.umi- llante nota, a que punto no deben extenderse vuestros esfuerzos sien- do como son tan legalizados, y tan justos los fundamentos de vues- tra resistencia, y de vuestro proceder? El complexo de vuestros intereses es formado de la vida, la li- bertad, y los bienes. Vuestra vida es un problema , si vuestra ca- rrera no fuese terminada á satisfacción ; vuestra libertad una ver- dadera servidumbre ; y la pacifica, é imperturbable posesión de vuestros bienes os sería arrebatada. ¿Dudareis por un mo'nento- de semejante profesia ? Consultad la efervescencia de las tumul- tuadas pasiones de los hombres, y esa fastidiosa monotonía de escandalosos hechos, en que en todas partes se ha empeñado esa desgraciada generación de la injusticia y del error, que des- atendiendo sus hogares surca los mares y corre las mas expues- tas borrascas en satisfacción de su locura y en post de su ruina. Valerosos Sitiadores: presentad un dia de contento á nues- tros fatigables, y contraidos Magistrados; llenad las esperan- zas de la Nación entera , prestad copiosos materiales á nuestros sabios Historiadores, aumentad el frasfante olor de nuestra fama, / / • • • • y haceos acreedores á las incesantes bendiciones de miles de ge- neraciones. Vuestros sacrificios van á sellar la mas magestaosa de las empresas, y vuestra mas interesante recompensa será la me- moria y el reconocimiento de vuestros Conciudadanos. BiLenos=Ayres. Imprenta de Niños Expósitos- , oí'- 9 ■i