Malm (í n ter i&roívn jL'tltnir^ ¡Sminn Jlnitrei-sftta DE LAS PROVINCIAS. Num. I o . Buenos-Ayres Noviembre 19 de 1822. — Ir reales. INTRODUCCION. Todos los que toman la pluma para dirigir al público sus tareas, tienen por objeto el ilustrarlo ; cada uno quisiera graduar y formar esta ilustra*» cion según sus sentimientos ; cada uno la define á su manera ; y todos bajo el especioso pretexto de instruir al pueblo, procuran inspirarte sus opU niones. particulares : esto es mui natural: mas resta ahora la cuestión, silo consiguen ó nó. Nosotros no entraremos á ventilarla, porque creemos que no hai uno que no la haya decidido. No nos lisonjeamos - tampoco de ha- cerlo nosotros : asi es, que no lo ofrecemos ; pero es nuestro sentir, que de la exposición de las opiniones particulares, por erróneas que sean, nace in- faliblemente la verdad, cuando ellas son presentadas bajo una igual pro- tección del poder ; y con aquella franqueza que caracteriza á un verdadero Ciudadano, que honra á un país libre, y que llena de gloria á un gobierno liberal con cuya influencia gozan los hombres del don divino de pensar con libertad, y de publicar sus pensamientos por la prensa, sin el temor qup causan la arbitrariedad y el despotismo. Tal es nuestra opinión, y tales las razones porque, á nuestra vez, no<¡ proponemos también publicar nuestras ideas. Creemos sinceramente, que estamos en el pais, y que ha llegado el tiempo en que se puede decir con Tácito- rara temporum felicítate, ubi sentiré quavelis, et quce sentías dicere licet: palabras de que siempre y tanto se ha abusado ; pero que ahora, repetimos, ha llegado, en nuestro concepto» ese tiempo raro y venturoso: ¡ojala que jamas desapa- rezca de entre nosotros! P Los editores del Correo, al presentar sus tareas al público, tienen la Honradez de confesar, que sus luces no alcanzan, á la viveza de sus deseos; ellos esperan por sus buenas intenciones la indulgencia de sus compatriotas y no se comprometerían sino á presentarles trozos y artículos desordenados si para llenar con mas facilidad su objeto, no les fuese preciso arreglar un plan. Podrán tal vez separarse de él : pero siempre tratarán de ceñirse a! siguiente método. Todos nuestros escritores parece que se han olvidado de las provin- cias ; y es de las provincias de las que, en la sección interior, se ocuparán los editores con preferencia. Noticias individuales de las ocurrencias dc= mésticas de cada una; un cuadro de su estado y del progreso que vayan haciendo en la difícil y escabrosa carrera de la libertad, será por donde principien todos los números del Correo. En estos artículos daremos todo io que creamos conducente á promover esa unión, que deseamos vivamente agregar á nuestro título ; unión sin la que no seremos felices, y sin la que ? de buena fé, el mismo Buenos Aires no podría llegar á aquella cumbre de prosperidad á que la naturaleza, la política, la justicia y el interés lo llaman. Después de dar las noticias que el Correo haya traído, daremos en el artículo Bueno» Aires las que debe llevar. Los debates de la Honorable Junta de Representantes nos ocuparán en su parte selecta, y que tanto honor hace al país. Los decretos del gobierno tendrán también un lugar en nues- tras líneas ; y unos y otros los sujetaremos á aquella crítica decente y ra- cional, que si no fuese acertada, al menos será sincera, y no caprichosa; porque estamos persuadidos, como lo ha dicho el Ambigú, que un partido de opo- sición puede ser mui bueno en Inglaterra, pero no es necesario entre no« sotros ; y porque estamos también ciertísimos que una crítica justa, es tan, buena, como un justo aplauso. Los editores del Correo sabrán ponerse en aquel punto de imparcialidad que es conveniente á un hombre libre, y en que siempre debe ejstar el ciudadano con respecto á los magistrados, en cuyas manos ha depositado la administración pública. Las noticias extrangeras no dejarán de interesar á las provincias, entre los artículos del Correo, en la sección exterior. Las divisiones intestinas de la España ; el próspero progreso de los Estados Unidos ; la opresión de 3a desgraciada Francia, digna de mejor suerte ; los esfuerzos que hacen ios griegos para libertarse de sus feroces tiranos ; la industria de la Inglaterra, y la mísera abyección de la Italia, madre de los hombres mas libres, les presentarán á la vez los escollos que es menester evitar, y ¡os ejemplos que deben seguir, convenciendo á todos de cuan grandes ventajas se podrían esperar de nuestra noble simplicidad, que no pueden gozar los que han nacido á la sombra de los grandes palacios. Bajo de este aspecto habla» remos de los paises extrangeros, siempre procurando preferir lo útil á lo agradable. S La última sección, en que se dividirá nuestro periódico, tendrá por epígrafe : variedades. En ella insertaremos cuantos documentos curiosos o útiles llegaren á nuestras manos. Los editores, que han tenido la franqueza de confesar la cortedad de sus luces, esperan el auxilio de sus compa- triotas , y los artículos comunicados con que quieran honrarlos tendrán ua 3 luear en esta sección. Esperan que ellos vendrán sujetos 4 la ley, y se comprometen á publicar todos los que traigan una firma que les sea co- nocida (que será religiosamente reservada) dando la razón cuando no lo hicieren para el conocimiento del autor ; y reservándose, en los que vengan sin ella, la libertad conveniente á su responsabilidad. Se harán un placer los editores en insertar principalmente las reclamaciones contra las provi- dencias de nuestros tribunales, pues están ciertos que este es uno de los medios mas poderosos de prevenir las injusticias, desgraciadamente tan fre- cuentes en nuestro país» ; . Justicia, libertad é independencia, serán los principios característicos del Correo de las provincias, y á que procurarán sujetarse siempre sus edi- tores, pues ellos los animan. Este es el único medio por el que puede servir á su patria, el que se dedica á escribir: los abusos de la prensa, no hacen mas que degradarnos j pero felizmente han desaparecido ya, y el hombre honrado puede presentarse al público sin temer el vituperio del malvado. Como los correos salen y llegan cada quince dias, este periódico apa- recerá dos veces al mes en los dias 1. a y 15 de cada uno. Su precio va- riará según el número de pliegos que contenga. INTERIOR. J U J U Y. El día 3 del pasado vivía este pueblo en la mayor zozobra. Todas las cartas refieren unánimemente, que no se veían sino robos y asesinatos cometidos con la mayor impunidad. El teniente gobernador Quiróz (que succedió á D. Agustín Davila después que este fue atacado y casi muerto por una partida de facinerosos, que con este objeto mandó el gobernador de Salta, D. José Ignacio Gorriti) había pasado á Salta, y aun no estaba de regreso. Se dice, que un Gutiérrez, Raya, y Vilmonte se han ofrecido á Gorriti para hacer la expedición sobre el enemigo, y que este les ha contestado, que no necesita sus auxilios. Que Marquiegui le ha remitido tres mil y tantos pesos, importe de muías de su propiedad vendidas por su dependiente Sigarán, en Chichas ; y que el comercio entre la provincia de Salta y los países ocupados por el enemigo se mantiene franco. Es mui criminal la conducta del gobernador de Salta en mantener el comercio con las provincias que ocupa el egército español. Fuera de otros gravísimos inconvenientes, por este medio se provee aquel de todos los re- cursos de caballerías, bagages y ganados, que le son necesarios en sus ope- raciones y movimientos contra el egército de Lima, y también adquiere tanta influencia sobre la provincia de Salta, que al fin vendrá á poseerla; lo que jamas ha podido conseguir á pesar de haberla ocupado^ habiéndole visto en todas ocasiones forzado á, dejarla. SALTA. ^üna^cana bastante fidedigna, con fecha 1Q dfi ^ ^ ¿ ¿ asesiné ^^S^^^^f - logró hacer perece, A q uel despu deTb^cateí ' ^ un ojo, lo sa!varon una P atroz atentado hicieron uso de la antigua máxímn f •* 5"* Preparar est * de achinar de godo á todo J # manejo. Esta lección aprendida por^d'X GnrT . V° apn>baaft pract,ca y la ha hecho servir á su destoco £2?— ha P Ues ^ ea cuya conducta, luces y providad hacen sombra t eXt ™ ,nar los ho ^<* provincia. Para deshacerse del coronel SÍ ? Z^' V h ° aor á * que obtení , aprec¡0 co J £>« ne 1 que se h aliaba en este caso, culo a sus designios, le imputó rekrioneTco ^^' J^ 1 ^» ™ndo de un modo tan \£mj£ X^taW g °' l l ° ^ del * la mayor distancia. Con esto mantiene un el ' 7 f° ? * tanto que de.de Julio acá no hEVZla V^****"»*» ¿i*nOttf&« caballos, carnes secas jtf^l^tl^f^ * ^ ™ la * ^1 Toro, como por la de Humaba » todoí ' ü! P ° T l& Tucuman, emigradas fner^TX^T^^» ^ o Córdoba nos da la noticia muy por mayor en el siguiente párrafo :~„Sit¡ad« de nuevo D. Bernabé Arao* P or D. Javier Lope,, D. Diego Arao y lol catamarqueses, s.tuados todos en la chacra de Valladares, les propuso un arm.st.cio, durante el que, los atacó, y triunfó completamente. Toda la ' d 7° n ,; € ha dwperaade; los dos primeros han llegado solos á Santiago * l0S fr r n0 - han >para c d ° haSta SU P aíS > h " biend ° dejado muerto á su -comandante Gut.errez "-Se refieren .varias otras muertes' y e S ta ornada f* ^ C ° Stad ° b3Staate , 5an ^ re ' SUroe al Tu ™™n en mayores calamidade ' Smembargo, parece que la muerte de Gutiérrez no es cierta; pero .?™ ■habumdo tomado los -de Arao Z * un fraile mercedario, llamado Vék lo amarraron contra un árbol, y le dieron una buena pali a ; haciendok ver m , que era hombre como todos los demás ; y que por ser de un lien rmhtar, no deb.a mesclarse y fomentar la guerra civil. Este ej em P 7o e * C U Y O. Mendoza es la única entre las provincias bajas, que manifiesta inicio tonas .deas y que hace laudables esfuerzos para eslble'er u f s stema drguo. Sus h U os meditan ilustración y conocimiento : es iridie S xon la preocupación y la ignorancia, que reunidas en KSS guerra a una porción de jóvenes laboriosos é ilustrado, qu7 se desvelan -por su pais; pero combaten? y ^ con energía y V r tedios pacf fieos esto es, procuran estender las luces Al *fc¿* r uiecuos P a «- 1. enseñanza mutua, 6 «...b :d« t.cX, Íl -flue contienen las mejores ¡deas. Un teatro P „ ' mprenta > ? P<™d'cos lucido do esta juventud á .desoír e Se declamad Z ^ '° T así destruir el error qne hace -mirar rj» d ""lamatono, y procurando .ofrece la doble «Ni**^^^ e » te «- doctos la enseñanza pública. Es precisa una fn " *» SUS P'°- patrio y de ¡d^. ta^ ~ ^* "*•«* y naciente, sin fondos y con solo SH , ' ? pUebl ° interior establecimiento tan útilf y Z C !2Z " T T ™ expleodor é ilustración.' grandes ciudades a l sección de !a provincia, P«lS.X7~7S" * T"» bebidas. San Xuis y San Juan tienen también c ~L. d ' enC,a 1"? le ■e. e g emp,„ P que imiten £ £ * > M„, doza debe se t , -rapara poder segtt¡r U graude «-K^X^™ 6 Córdoba. Nos escriben con fecha 4 del corriente que Mr. Qoñiseña Poygnard- que llegó allí por comisión de Mr. Orr, ofreciendo cien mil pesos para, la expedición, y pasó á San Luis, donde debió alcanzar á Urdininea ^ Fuente, que se dirigían á Mendoza, á recoger ios auxilios ofrecidos por los tres pueblos de la provincia de Cuyo, estaba de regreso después de haber concluido su comisión, y ajustado un contrato con el enviado del Protector del Perú. Que se exige la garantía del Director de Chile, y que con este objeto se ha hecho un extraordinario hasta aquella república. Nosotros nos hacemos un placer en trasmitir al público el contrato celebrado por estos comerciantes, para hacer una expedición, que en nuestro concepto nc tendrá efecto, y que cuando llegase á reunirse una fuerza, al menor choque sería disuelta como el humo. Tal es nuestra opinión y creemos, que des- pués de haber leido el artjcnlo Tucuman, y saber el estado en que se halla la provincia de Salta, nadie se figurará que por estos países pueda pasar una fuerza que tenga otro objeto que tomar parte en las contieadas que los devoran. El siguiente es dicho contrato. ,, El comisionado del gobierno independiente del Perú D. Antonio Gutiérrez de la Fuente y D. Godfredo Poygnard, del comercio de Salta, á nombre de D. Ricardo Orr, su poderdante, que quiere prestar cien mil pesos para la expedición que promueve el E. S. Protector del Perú contra el enemigo común ; hemos convenido y tratado ambos lo contenido en los artículos siguientes. „ 1." Se compromete el expresado D. Ricardo Orr, de acuerdo con D. Godfredo Poygnard, á prestar al gobierno del Perú, en el término que se les pida la cuota de cien mil pesos para la indicada expedición. Dicha cantidad se pagará en la ciudad de la Paz, después de 8 meses que sea tomada por nuestras armas, con el interés de ciento por ciento de los fondos que haya desembolsado. „ 3.° En caso de contraste, recibirán el principal prestado, con el au* mentó de un 6 por ciento, desde el dia de-, su desembolso, hasta el de su reembolso, que deberá ser en el espacio de 16 meses. )j4.° La administración de estos fondos será hecha por uno de los prestamistas, siendo de la completa satisfacción del general en gefe que mande la expedición. Por la recompensa á que justamente debe ser acreedor dicho admi- nistrador se le concederá la gracia de introducir en el Perú una negocia- ción de doscientos mil pesos, libres de todo derecho. 6. ° Este tratado que hemos estipulado, solo tendrá lugar y fuerza cuando sea ratificado y aprobado por el gobierno del Perú, ó por el de Chile. 7. °, A este efecto queda encargado de avisar, el enviado, ú la mayor brevedad posible, la determinación de los expresados gobiernos, á fin de qne por ella se proceda al cumplimiento ; y para que tenga su valor y seguri- dad, firmamos dos de un tenor los contratantes, en San Luis á 30 de oc» tubre de 1822. — Antonio Gutiérrez de la Fuente.— Godfredo Poygnard," 7 Tal vez en el número siguiente volvamos la vista sobre este contrato, para demostrar cuan absurdo es, si hasta entonces no se hubiese desbara- tado el proyecto, como lo consideramos ya á esta fecha. Entretanto pu- blicaremos los contigentes de cada provincia con que se cuenta. El 4 de julio ofreció Mendoza 100 hombres de infantería, si se le auxiliaba con el numerario y demás que fuese preciso para ponerlos en Salta. — Con fecha 8 del mismo ofreció San Juan otros 100 hombres armados y puestos en Salta, exigiendo la garantía de su reembolso. — El dia 16 del mismo ofreció San Luis 150 soldados., si se le dan vestuarios y demás que sea preciso para los gastos.-^-Con fecha 17 del mismo ofrece Catamarca poner 100 hombres en Salta^-.Con la de 19 se comprometió la provincia de Salta á dar el contingente de tropas que le corresponda, y aun mas, s¡I Buenos Aires proporcionaba el numerario. — Jujuy se sujetó el dia 30 á. lo que determinase el gobierno de Salta. — Santiago de Lestero con fecha 1* de agosto contexto lo siguiente : ,, No es posible por esta vez designar la clase de auxilios con que concurrirá mi provincia, porque, como no hai fondos disponibles, cuento tan solo con la generosidad de unos habitantes, que si antes eran pobres, las calamidades de dos años los han empobrecido mas ; pero yo sé que los santiagueños, cuando se trata de la causa de la patria, saben hacer esfuerzos superiores á su capacidad. ¡ Ojalá que á su, ejemplo concurran los demás pueblos." — Tal es la famosa expedición del Sr. Fuentes y del Sr. Bustos, CORRIENTES. Es de las 4 provincias una de las que componen el vínculo cuadrilátero- ignoramos su estado actual ; pero parece que la inmediación de la Turquía americana la hace sufrir sus efectos. El mal suceso del apreciable natu- ralista Bampland, que allí hacía útilísimos establecimientos, y que fué hace un ano, arrebatado por el Sultán del Paraguay, con destrucción de aquellos, hace manifiesta la necesidad de que no existan en América ninguna clase de tiranos. ¡ Americanos todos! no permitáis en vuestro suelo bajo ningunet forme, el imperio de la opresión y de la justicia, ENTRE RIOS» Es también una de las que contrageron la unión ó alianza cuadri- látera. Después de haber sido despedazada por la guerra civil de que la hicieron teatro las aspiraciones, las intrigas, y el desorden ; después de que se prestó inocente á derramar su sangre por intereses depravados, de al- gunos intrigantes; expurgados todos, su misma ignorancia, y proximidad al estado de naturaleza, la ha puesto en aptitud de formarse. Sin obstáculos que vencer, nada de aristocracia, pues no conoce clases; sin un sistema de sociedades de regulares, de que á otras naciones y provincias les cuesta tantos trabajos, y esfuerzos el libertarse; sin una multitud de empleados que re- cargan a la sociedad con su desocupada vanidad y lujo, se la ve salir d. la nada para establecerse bajo formas é instituciones, aunque provisionales pero bastante regulares. Tiene divididos los poderes v una ZZ ? ' que ha obtenido el respeto y obediencia debido! , ' E^^Z^ nanos a gustar del imperio de las leves, y de las (oJ^oJüt BUENO S¿A Y R E S. rechazado i ref ° rma ha sido m decidid, V" nde cuest,on que ha producido los abusos de la prensa' eTfato de ía t SPUGS 4 F*™" ** U 8a,a re P-sentantes alegandosé Esnaño J¡ pe ; man f nc,a > as Preocupaciones; la autoridad del rey de -smo efecto^ f™"*'™** ^¿m* el pais, para que le ayudasen a mismo efectoj el derecho que tienen de ser frailes los que han profesado % ia s c r ies° cor i-r t s t propiedad de que - - f X cío i* restituya al estado en que estuvieron antes de su profesión P ot ccUtl T m dereCh ° C °~ --P-¡onesadquiridL b " i razón n hi ft ? 6D PerjU ' CÍ ° de la S0CÍedad > 7 por último la única razón nob le, o bien decente, que se ha aducido ha sido la política que £a he ch o creer a algunos señores que aun no era tiempo de hacer este hasta fiC ; } ° m a TT PaírÍ ;- 86 d - at * ndid ° Por algunos diputados, que ddaLo T hab,an .P asado P° r Íntegros y liberales, las razones fuertes adu! «das por el m.n.steno, y por algunos de los señores que sostenían el artículo M. Las comunidades regulares atacan la igualdad civil, dijo el Sr Di a7 v lum.nosamente esplanó y provó el Sr. Gómez; ¿pero, qué se contestó i esta fuerte razón ? Tenemos la franqueza de decirlo en una palabra • nada A algunos de los diputados no les hizo fuerza alguna esta razón; es verdad' ella no es hecha para hacer fuerza á todos.— Se ha concluido el objeto con que fueron establecidas estas instituciones ellas de hecho han caducado y deben desaparecer; dijo el Sr. ministro de hacienda; y se contestó, que' hacían falta para servir de maestros á los mulatillos. Nosotros adelantárnos la vigo- rosa razón del ministro. Cuando han desaparecido los fines para que fueron crea- das las órdenes regulares ; ellas no pueden subsistir ni un momento sin expresa declaración del papa, que asintió á su establecimiento para aquel objeto que ha desaparecido. Pero, bien, las casas regulares deben subsistir • los representantes así lo han resuelto, y al ciudadano virtuoso, después de la censura, no le resta sino el obedecer. Obedecemos, pues, la resolución de nuestros diputados, porque en ellos se fundan nuestros mejores derechos s mas esta asamblea encarga al diocesano tome todas las medidas que crea conducentes á obligar á los regulares al cumplimiento de sus institutos Esperamos seguros que no desperdiciará medio alguno para hacer que no falten a ninguna de sus obligaciones : ellos repartirán entre la meditación, el estudio ' la oración, la penitencia y el servicio público todo su tiempo : las órdenes' militares saldrán acompañando nuestros ejércitos , procurarán rescatar con ruegos ó con dinero, los cautivos cristianos que tienen en su podeí 9 los bárbaros, quedándose en su lugar entre los sahages r sino lo consiguieren, por otro medio. Sí, ellos cumplirán con estos deberes á que se sugetaron al pronunciar sus votos, y á que se han obligado por una segunda vez con la oposición que ha hecho tan tenaz, á su supresión ó secularisacion; pero, ¡duidado con faltará todo esto! ¡cuidado con ser escandalosos! cada cimladano es un centinela que velará sobre la conducta de los frailes conservados ; y sobre toda su conducta ; porque el hombre que como religioso pertenece al pueblo para darle ejemplo, que ha ofrecido hacerlo así, no tiene conducta privada, toda corresponde á ese público á quien se ha consagrado. En esta virtud, denunciaremos cuantos desordenes se cometan, dentro # fuera de los claustros, por los religiosos : si somos provocados ante un tribunal, iremos á probar nuestros asertos : á todo estamos resueltos, pues el hombre debien no teme á la justicia. En la sesión del dia 13, tratándose de fijar el numero de monjas que" deba tener cada convento, fué la sala luminosamente ilustrada, por la primera vez, por el Sr. Gazcon, que manifestó tener un profundo conocimiento de las constituciones de esos humanísimos y piadosísimos establecimientos, aun mayor que el de algunos diputados eclesiásticos. En la sesión anterior, no habiendo podido arribarse á, votación por sig- nos, se exigió nominalmente su opinión á cada diputado, sobre la edad á que deberían profesar en adelante los frailes, y habiendo llegado al Sr.' Riglos, estaba profundamente dormido ; por consiguiente, en un asunto tan interesante, votó por la negativa de todas las proposiciones, sin oir la dís- eucion, en que el ministerio adujo razones, que el Sr„ Sometiera, y el Sr. Gasco?i no pudieron menos de confesarlas incontestables, á pesar de que votaron en contra de la proposición del gobierno. ¡ Ciudadanos !, la sala debe renovarse al fin de esta sesión : la mejor garantía de los derechos del pueblo, está en el que tiene de elegir sus diputados : todo debe ser- viros de experiencia, para ver en qué manos vais á confiar vuestros inte- reses, íjas revoluciones se han acabado ; ellas deben acabarse : pero la buena elección de los representantes resta, y esta no debe nunca dejar de existir. Hace 3 meses que el gobierno obtuvo de la H. J. la autorización para negociar la cesación de la guerra ciyil en las provincias ; es sensible á la verdad que hasta ahora no se haya visto dar el menor paso, y que se es- tén matando á todo matarse sin que un humano Mázarini se ponga en medio. Se nos dirá que no está en manos del gobierno el remediarlo ; pero á mas de que el que quiere hace mucho; si el gobierno hubiera crei- dose en tal impotencia no hubiera propuesto á la sala el proyecto de auto- rización que fue sancionado en todas sus partes como lo presentó el minis* terio ¿con qué contaba en esa época? con lo mismo debe contar ahora 3 y xon el avtmento de su opinión y crédito. Et Correo Num. 1°. 10 EXTERIOR. L IM A. Las últimas noticias refieren que el general San Martin se halla en Valparaíso, después de haber dimitido el poder supremo del Perú y el mando del egército. Satisfecho con haber recorrido una gran porción de nuestro continente en busca del enemigo de América, y en pos de su li- bertad, quiere retirarse al seno de su familia á gozaren paz del resto de su preciosa vida. ¡ Oh, cuan felices son los tiempos y los países que ven nacer á los verdaderos héroes; á aquellos que nada tendrán que envidiar á los Temistocles, á los Lonidos, á ios Aristides, á los Brutos, á los Pora- peyos ni á tantos otros varones ilustres que veneramos en la historia de Jos tiempos pasados ! Aquí es menester que llamemos la atención de nuestros- lectores sobre lo que afirmamos en nuestra introducción. ¡ Cuantas ventajas, dijimos, se deben esperar de un suelo feráz y que aun está en la noble sim- plicidad de la naturaleza, que >no es dado gozar á los países infestados del venenoso aliento de los grandes señores ! Una nueva carrera se ha abierto en el nuevo mundo, y en el libro de los destinos está escrito que la patria de los San Martines y los Bolívares debe causar grandes revoluciones en el universo. Conlon la descubre y nace con su descubrimiento el primer transtorno político que debía causar. Pero es menester que hasta las mismas ideas varíen. La revolución de los Estados Unidos abre una nueva senda al templo de la gloria desconocida hasta entonces ; y desde que un Was- hington se presentó en la escena política de las naciones, se cerraron, por decirlo así, con el egemplo que él dio, las demás vias que conducían á la inmortalidad. Es menester trabajar por la humanidad, y hacer libres á sus compatriotas, ó ser el oprobio de los hombres todos, no hai medio, á esta disyuntiva ha quedado reducida la elección del hombre público. Succede la revolución de las posesiones españolas del nuevo mundo, y sus hijos que tomaron la dirección de los negocios, se vieron en la al- ternativa de legar á su posteridad un nombre lleno de ignominia ó de seguir las huellas que les dejó trazadas el héroe, de Norte Amárica. Com- padezcamos á los primeros y olvidemos sus errores, en los momentos en que nos gozamos con la reproducción de los hombres grandes. Bolivar desnuda su espada para libertad á Caracas de la hueste formidable que la anegó en sangre , y después de confundir á los enemigos de su patria en Bocayá y Carabobo con el polvo de la tierra, reúne un congreso de los pueblos libres en cuyas manos deposita el poder con que ha salvado su pais. Se niega á los esfuerzos del congreso para que lo vuelva á tomar, quiere retirarse como un ciudadano particular á confundirse con el resto de sus compatriotas ; se resiste una y otra vez mas á ¡as instancias re- petidas de aquella asamblea ; y hasta protesta que privaría á su patria de m slti soldado y un patriota, y qué se embarcaría para Europa, si se le quería obligar á tomar otra vez la dirección de la república. No obstante, tan prudente como liberal, cede á las circunstancias, y se vuelve á encargar de la presidencia, con la condición que será libre cuando no tenga ya la patria enemigos contra quienes luchar. El procura apresurar este momento por que tanto anhela ; y desde las márgenes del Orinoco corre hasta las inme» diaciones del Rimac, dando fin con los opresores de la república ; y llega á estrechar entre sus brazos á su emulo, á su amigo, á su companero, al béroe de los Andes Pero ¿en que circunstancias lo encuentra ? Después de haber formado el egército vencedor de Chacabuco, después de haber arrojado á los españoles de todo el territorio chileno, después de haber li- bertado una gran parte del Perú, y en los instantes en que se- ocúpala de la reunión de un congreso; en quien depositaría el poder público de la patria de los Incas. ¡ Qué escena para el padre de Colombia, para el filósofo soldado l El ha podido comtemplar con placer, que el verdadero heroísmo no le estaba reservado, y que la América es la madre fecunda de los hombres grandes. Aquí sería el lugar de detenernos á buscar en la historia los héroes que ha producido el mundo viejo, los que puedan compararse c on los de nuevo : pero no hay comparación entre la luz y la tiniebla ; entre lo absolu- tamente malo y lo bueno. Echemos una mirada sobre el asesino de la libertad, sobre el hijo de Córsega, sobre el general de la república francesa, sobre el primer cónsul, sobre el emperador de los franceses, y sobre el cautivo de Santa Helena. ¡ Qué "serie no interrumpida de crímenes 1 ¡ qué fin tan deplorable ! El ha muerto sobre un peñazco enmedio de las hondas, abandonado del mundo entero, y cuando le plugo al Márquez de London- derry que dejase de existir. Así pereció quien no supo respetar la existencia de tantos infelices, victimas de su ambision. San Martin quiere morir, si es que verdaderamente muere el hombre justo, y bien hechor, como murió Washington amado y llorado de su pue- blo — Tiene la satisfacción de poder confundir á su enemigos ; con una gloría que ha comprado á costa de tantos sacrificios. Su nombre permanecerá grábado en los pechos de todos los americanos, y sobre su sepulcero esparsiráx» continuamente flores la gratitud y el patriotismo. Todas las edades admirarán sus virtudes, y de hombres en hombres se transmitirá hasta la mas remota posteridad. — El venció por todas partes á lo¿ enemigos de la América^ dib la libertad á todos los pueblos que se pusieron bajo su protección^ y jamas desenvainó la espada en la guerra civil. Aunque se ha publicado en una hoja suelta ; nosotros creemos honrar nuestro papel, con insertar la despedida del general San Martin, seguros de que todos la volverán á leer con placer. ,,Presencié, dice, la declaración de la independencia de los Estados de Chile y el Perú : existe en mi poder el estandarte que trajo Pizarr© 11 para esclavizar el impeno de los Incas, y he dejado de ser hombre público; hé aquí recompensados con usuras diez años de revolución y guerra. „Mis promesas para con los pueblos en que he hecho la guerra, están cumplidas: hacer su independencia y dejar á su voluntad la elección de sus gobiernos. „La presencia de un militar afortunado (por mas despredimiento que tenga) es temible á los Estados que de nuevo se constituyen ; por otra parte, ya estoy aburrido de oir decir que quiero hacerme soberano. S¡n- embargo siempre estaré pronto á hacer el último sacrificio por la libertad del país; pero en clase de simple particular y no mas. „En cuanto mi conducta pública, mis compatriotas (como en lo general de las cosas) dividirán sus opiniones; los hijos de estos darán el verdadero fallo. „PERUANOS : Os dejo establecida la representación nacional, si depo- sitáis en ella una entera confianza, cantad el triunfo; si no, la anarquía os vá adevorar. „Que el asierto presida vuestros destinos, y que estos os colmen de felicidad y de paz.— Pueblo libre y Setiembre 20 de 1822— José de San Martin NOTA IMPORTANTE. d^T En la sesión en que se trató sobre el número de monjas que debía tener cada uno de los monasterios de la provincia, y la edad á que sería licito profesar en adelante ; se resolvió que las capuchinas tuviesen solo el de su regla, es decir 33, y las catalinas 30 ; sinembargo en la acta de esta sesión, ha redactado el Sr. secretario, „con relación al número de monjas que debe tener cada monasterio, se resolvió que no se hiciese novedad en sus reglas," lo que importa que las catalinas tengan cuantas gusten ; y como no lo advirtió ninguno de los representantes, nosotros lo reclamamos, pues «5 de mucha transcendencia. Imprenta de los Expósitos» DE LAS PROVINCIAS. Nüm. 2. Buenos-Ayres Diciembre 1.° de 1822. — \\ reales. g^f- Este periódico, que se publica dos veces al mes, se hallará en ía ve- reda ancha tienda de D. Miguel de Ochagavia ; donde se reciben los co- municados, entre los que tendrán una preferencia las reclamaciones contra los magistrados públicos. — En Montevideo se hallará en la librería de D. Manuel Yañis, cerca del fuerte. INTERIOR. A IT A En el último correo no hemos recibido cartas de la misma ciudad de Salta y lo atribuimos á que han sido abiertas y mandadas interceptar, ya sea en la misma administración, ya en el Sauce, que es donde comunmente se hace el reconocimiento de la correspondencia. Gorriti, que ha sucedido al feroz Güemez, no solo en el mando, sinó en las estorciones y despotismo, sigue enteramente los pasos de su maestro el casique finado : así es que después de mantener la provincia gobernada por comandantes militares, que los mas soa bandidos y desertores del ejercito auxilar del Perú ; tampoco se ha olvidado de este pequeño medio de conservar en lo exterior la ignorancia de su con- ducta. Mas el Correo, que se ha propuesto indagársela y publicarla con toda* sus circunstancias, porque está convencido que todos los reyezuelos ó casiques que se han establecido en las provincias, deben ser atacados ; tomará las me- didas para que en adelante no pueda el señor Gorriti interceptarle las noticias que necesita : entre tanto, nos ocuparemos en ofrecer á nuestros lec- tores las nuevas, que, con fecha 18 de Octubre nos comunican de Jujuy. El enemigo cargó sobre Huraaguaca en número de 180 hombres, llegó hasta Guacalera, y se retiró llevando consigo ganado, alguna caballada, y tambiea muchos hombres. Rodríguez y Andrade que son los gefes que están á la vanguardia de Salta, no hicieron la menor resistencia. „La conducta (dice ana carta) que se ha observado en esta «casion que ha bajado el enemigo, 14 ios convence cada día mas de la falta que hace á esta-jurisdiciótt su ex-téniente gobernador Dn, Agustín Dávila. El, como en otras bcásiones, habría movido activamente fuerza*, sobre esta partida, pues que desde ün mes antes se sabía su número, y que debía avanzar." — Hemos recibido un comunicado, que trae la firma de un sujeto fidedigno, y testigo presencial de todos los sucesos de esta provincia. Al mismo tiempo que le damos las gracias, á nuestro digno corresponsal, lo ofrecemos al público para el número siguiente, no insertándolo en éste por ser bastante largo. CORDOB A. Si áun existiese en nuestro país el oficio santo de quemar hombres vivos, no estrañariamos que se prohibiese la lectura de los escritos, y que se persiguiesen y entregasen á las llamas ; pero que, cuando ha desapare- cido del mundo y aun de las naciones mas ciegas é ignorantes ese monu- mento de la degradación y de la ignominia de los siglos pasados, en los paises en que se ha proclamado la libertad, en las provincias en que mas esfuerzo se ha hecho por conseguirla, veamos fulminarse aun anatemas contra ios escritos que trabajan con tanto celo, sabiduría, desinterés y patriotismo por nuestra felicidad ; y lo que aun es mucho mas, que concurra con su autoridad la potestad civil al logro de los deprabados fines del fanatismo, esto parece increible si no se viera. Las censuras fulminadas en Córdoba contra los papeles de Buenos Aires, y especialmente contra el Centinela^ han producido el efecto necesario de hacerlo mas apetecible. Vemos en el núm. 18 de éste, el anhelo con que se solicita, y que obliga á sus editores á ja reimpresión de algunos números para satisfacer los deseos de los lugares en que intentado marchar aun por el camino trillado de emba- razar las luces, se quiere conservar el imperio de la superstición y de la tiranía. En efecto, no ignorábamos que en Córdoba se habían tomado las añedidas mas eficaces para impedir la propagación de las ideas de reforma, luego que se vio iniciada en B. A. la del clero : pero esta conducta de las autoridades temporales y espirituales de Córdoba, lejos de hacernos de- sesperar de aquel pueblo, que hecho la Roma de nuestras provincias, pa- rece que solo quiere oponerse al poder de la opinión, del desengaño, y del convencimiento, nos ha confirmado en el concepto de que se halla opri- mido y tiranizado. De lo contrario, ¿ cómo los cordobeses que han sa- lido oponerse con energía á los proyectos y empresas mas temerarias é in- justas ; que enviaron á T ucuman diputados que tubíeron la gloria de re- sistir á las tentativas de un congreso de realistas ; que supieron descubrir las miras y protextar contra las operaciones de. ese mismo congreso en el año 19, y por último, que han sabido tomar las armas para defender la libertad de su provincia ; cómo habían de mantenerse quietos y tranquilos, sin organizar y establecer el sistema por que tanto han anhelado, en unas circunstancias en que nada se Ies opone, y todo parece convidarles á rea- lizarlo í No hai duda ; Córdoba mira coa uua laudable envidia á las pro- Anclas hermanas que adelantan en el sistema que desde el principio de la SSiSeS brillante de los deseos de todas ellas, inclusa la misma Sueno Aires, que con tanta gloria las invitó á él J sistema que después í£ rcotstantemente contrariado: con envidia, pues, ella se ve encade nada como se ha visto antes Buenos Aires; pero en nuestro concepto no se ha «tímido ese espíritu de libertad, y que sabrá hacer nuevos esfuerzos para quebrantar sus cadenas, y para ponerse en actitud de entrar en los pactos níncu os que deben formar esa unión tan deseada, bap bases de igualdad y dé justicia ¡ Ojalá veamos cuanto antes realizados nuestros ardientes votos por esa unión tan necesaria! • * „™ y ^ estand0 s0 '° »a diferencia ea el tiempo a que creen deba reunirse, el prm^/o inconcuso de- ¿os publicistas "stabLcerf T Cnte f^' ^ P ue8 > ¿ ta ¿» de ^ garantías puS establecer e esta asamblea general de las provincias? Esta es en nuestro conce pto a cuestión; y cuando se haya decidido, será el tiempo de llamar a lo pueblos a formar esa confederación á que por su acta de indepen! trZ 7 3 r S ° Iemne qU€ P resíaro »> q^^ron comprometidos. Es una í se en'i: !! COr P° raC ;°- S representativas se apoyan' y deben solo apo! yarse en la fuerza moral, y en la opinión de los pueblos. He bien en la divergencia de .deas, j en el d «„.d„. ,w, ¡v . aerada provincia *1™J» podrá haber aquella unanimidad necesaria para sujetarse á las resoluciones de un congreso? Mas esta decisión, dice el Sr. gobernador de Mendoza importa nada menos que la salud ó tranquilidad de la patria; deduciendo de aquí, que solo á la autoridad representativa de todos los pueblos corresoondp el pronunciarla. Este es seguramente un círculo vicioso mui fácil de notarse bi se trata de la conveniencia ó disconveniencia de la reunión de un condesó l como este mismo congreso, antes de reunirse, decidirá la cuestión? Pero en hora buena, démoslo ya por reunido; ¿ que tales serán los diputados que elija la provincia de Salta bajo el déspota y arbitrario Gorriti ? ; Serári muí buenos los que produzca la anarquía del Tucuman ? : El padre Castro y los inquisidores de Córdoba, enviarán diputados á cuyos votos puedan ni por un momento, conformarse los pueblos ilustrados? Por último -oul congieso sera este, que no debiendo traer sino las ideas de los pequeños tiranos, que se han levantado en las provincias, cuyos intereses estarán las mas veces en contradicen entre sí, y siempre con los intereses generales no podra producir tampoco esa autoridad y voluntad general por que tanto' se anhela? Si él no reúne la opinión de todo el país, se lo llevará el tien o, como a todos los congresos, con todas las constituciones y reda. «sios AMPHICCIONE* lc ap y en ?? b| ? Jas bayonetas? fisto nowjujte 17 ¿Pero cual sería su resultado? El que tuvo el congreso reunido en el Tu- cuman, y destruido en Buenos Aires. El no reunía la opinión general ; no, señor. Este es un error bastante demostrado ya. Si la constitución que él dio fue aplaudida en la Europa, no lo estrañe el Sr. D. Pedro Molina : en la Europa hai hombres para todo. La constitución de España ha recibido muchos mas inciensos, y es detestable para la América. La carta de Luis XVIII no ha dejado de tener ponderadores, y ahora hace desgraciada á la Francia. No hai cosa mas aplaudida que el sistema inglés, y nosotros debemos huir de él como de una brasa ardiendo ; porque, coa Filangíeri, tiene todos los defectos de los demás gobiernos, y ninguna de sus virtudes. (1) Concluyamos pues : de nada nos serviría reunimos en un congreso que no tuviese otro efecto que hacernos dar una carrera retrograda, y volvernos á llevar al principio del año de 1820. Este espectáculo, creemos que n» debe serle agradable al Sr. gobernador de Mendoza ; y para que no su- ceda todo lo que sucedería reuniéndose inmediatamente un congreso, y para atcelerar el tiempo en que deba hacerse esa unión porque tanto anhelaa los editoies del Correo, es preciso organizar las partes que han de servir á la formación de La máquina política en general, y aquí creemos que tiene su lugar «1 artículo 5." de la acta celebrada en San Miguel de las La- gunas. — Por él se conviene en organizarse la provincia de Cuyo : si luego se une al enlace cuadrilátero, habrá dado un paso mas. Si coadyuba coa Buenos Aires á. la cesación de la guerra civil en las demás provincias, y lo consigue, habrá removido un obstáculo grandísimo ; y después, si mejora su lei de elecciones, se estaDlece con orden é instituciones liberales- sí las demás provincias siguen su egemplo, se creará una necesidad de un centro común; y he aquí ya el momento de la reunión del congreso. Tal es la opU «ion de los editorer del Correo, que, como verá el Sr. gobernador en su introducción, tienen por uno de sus principales objetos, el promover una justa y equitativa unión, que ligue á los pueblos, sin robarles su libertad. I Cuán plausible nos será el dia en que podamos poner á nuestro periódicos el Correo de las Provincias Unidas ! SANTA FE. A la manera de un bagel que habiendo combatido por muchos años contra las furiosas olas de un terrible urácan, queda casi destruido, débil y sin dirección, y que necesita mucho tiempo para reponer sus detrozos, y convalecer de sus desgracias; Sta. Fé, casi en inacción, parece que nada ha hecho para arreglar su administración interior. Asegurada de su tranquilidad, y serenada tan larga tormenta por la paz y alianza cuadrilátera contraída con Buenos Ay- tos, Entre-Rios y Corrientes, ha tenido ya tiempo para respirar y conocer ¿u situación, su población y sus medios de existir, y euales son sus verdaderos Intereses. Satisfecha con la gloria de haber tenido la mayor parte en destruir una facción que por tanto tiempo habia dominado el pais, y consentido en ¿1) Así babla este sabio de todo gobierno monárquico coastitMsiwial, 18 convertirlo en su propiedad ; limitado su rencor solo eotra esas aspiraciones % ha restituido, y fomentará su cordial afección á la inocente Buenes Ayres, víctima también de iguales males, e imitando á San Juan, á San Luis y á Mendoza, ( de quienes hablamos ya en nuestro número 1*.) procurará estre- char coa ella los vincülos mas fuertes que harán tu felicidad. MONTEVIDEO. El Corréo nó ha podido olvidarse de aquella parte preciosa é interés sante de nuestro territorio : la banda Oriental. Después de las últimas ocurrencias, que dividiendo el egército que la habia segregado de nosotros^ ha puesto á sus hijos en aptitud de recobrar una libertad usurpada por al- gún tiempo ; todos en Buenos Aires se han ocupado de la felicidad de Montevideo. Éste sentimiento ha sido tan general y tan pronunciado, que ha dado lugar á que el Argos anuncie como sucedido un acontecimiento que trataban de apresurar nuestros anhelos. — A la verdad, el Brasil se ha de- clarado independiente; las fuerzas de éste en la Banda Oriental,, se han debili- tado : los portugueses deben embarcarse para su patria; pero no quieren dejar esclavo un pais que encontraron libre, que tantos esfuerzos ha hecho por serlo, y en que por cinco años han recibido una magnánima hospita- lidad : el pueblo distingue claramente á sus opresores de sus amigos : ei cabildo conoce los intereses verdaderos de su pueblo : ¡ ea pues ! ¿ qué mejores circunstancias para romper la ignominiosa cadena qüe liga á los orientales al Brasil ? Mas j comr. hacerlo ? — Reúnase ese cabildo abierto, por que tantos Votos se hacen, bajo la protección del egército portugués j declárese independiente ; intime á Lecor la desocupación del territorio; exija de la división de voluntarios el cumplimiento del tratado bajo el cual se entregó la plaza ; y piense en defenderse , que esperamos no abandonarán la provincia los ilustres lucitanos , sin dejarla antes, libre y feliz, mostrán- dole así su gratitud , y retirándose para Portugal , llenos de aquella ver- dadera gloria , que no depende de matar hombres , y á que aspiran en el ha -^ifestado una Que honra', h ^ ^ SatÍsfaCcion * todos los concurrentes al paso Tzo2rll ™ Qe ? E mÍembros ' S * negó á abrir dictamen mientras po/la la 1 preSe ° taSe las bas f *el contrato para que fuesen aprobadas a 3 un ^„to n °' S r . d 5 mUCh ° P laCer 61 tener un motivo d * tri- Un justo homenage a la ind. P o„.W¡. 4 í^-ídad de » tt „ tpOB re . presentantes. El Sr. Agüero principalmente desplegó una masa de cono- cimientos en la ciencia económica, que seguramente hacia que se aolau diesen todos los que á su elección sufragaron por él; por lo que á nosotros hace, nos hizo recordar las sesiones anteriores á la reforma eclesiástica, en quemanifesto constantemente, este honorable orado*-, imparcialidad y sabiduría ¡ojala no hubiesen succedido éstas en que se apuraron tanto los conven' cimientos, y en que después de un largo silencio se le vió votar al Sr Agüero por la negativa! El próximo número del Registro Oficial es esperado con ancia; él debe contener Una porción de leyes, que aunque se han oido sancionar, y visto en nuestros periódicos; no podrá menos de causar placer su lectura en una publicación oficial; además, cada artículo de la lei, vendrá seguido de un decreto que regle su observancia, y esto mueve la curiosidad? y el ínteres publico. 5J 4 ~ & , , .¿ VARIEDADES. El siguiente artículo servirá como de introducción á la crítica, que Sobre diversos ramos, ofrecemos á nuestros lectores, en los siguientes números» SI CRÍTICA. Del temor del oprobio, y del deseo de las alabanzas nace el odio al vicio y el amor á la ilustración , a la •virtud v á la gloria. . « L,í Ti arte del inicio sobre los productos del espirita ¡Critica? ¡ He , .j e a del 3 e , X „ vicio y „ amon Vi ^ aqu e e Lnto'activo qoe , destruyendo la ignoranaa a la virtud, y , ne aqu Miración al mayor grado de esplendor, y promueve, adelanta y eleva la üu.traaou a y fe fe * ue es el principal móv.1 del ^%^^%Zs del honor, dB emulación ; esa pasión noble que ha torm humamdad . S on Ja virtud y de la «bufona, ^os howo.w que P feltó¿aé : Ella destruidos por ^^^J^J^^ , el mérito y la justicia, tiene la atribución divina ¡JJ^ tos . J Es e l terror que sin. su influjo señan confundidas con los v, de la libertad, del arbitrario, ^1 déspota y del tirano y - - - u ^ Sin ella las presentes generaciones no - 1 ^ y las venideras yacerían emergidas en a esUautua y ^ 7 Los efectos de este arte son indudables , ^^^L** a , Lámea variables de la naturaleza. Para ^^^^^^ necesario de las pasiones elementales que constituyen l» n «oral ue Umb * , fc determinar cómo de eliaB nacen las que, en el ^ decars c preservan de los males que siempre teme, y le dan *¿£™¿¿¿ caU Le constantemente ama. Conviene ^^^^^S.' Sin ésto Lar exactamente los resultados que ^X^PSSZ ejercicio, pro- % ue resultarán los convencimientos. La «rtidumDre a £j en ed que ^on desconocidas las pasiones facticias, porque, aunque esta. ' de pellas, no se desenrollan sino por una coasecnenaa de nueva» .El, CoE. KVSÍ. 2. 11 necesidades, creadas por el hombre en sociedad Ti a > den, se l e presentan nuevos objetos v con !ll ^ * ^ nUevo 6r ' tantos agentes que excitan su £ ^ ¿£ que son otros cuellos le hacen sentir un conjunto de privad aCt,V °. CÓm ° tumultuoso ; *« causan un dolor, ó su posesión Z^SSTl ^ÍT *"f* ' de ° tr ° mod <> «1 odio al uno, el amor al otro^^S^ ' " C ° ÜSeCuenc¡a > MASCARON DE PROA. Pueden salir á la calle, ni pueL ToTcTb r ^ ^ *° ** coleta, ^:° d ^tz:^tJ:j as últ r funciones de ia **• ¿* conversación recavó, como era ^ Rolemos P asar ^ noches. " " la mucha concur enciT sobre 5 ^ dd di »5 se ha ^ ^do, y como no deiá de hacíl 7 deC ° W que Se habia °bser. *¡eron parte los frailes en 4 ? c ?™paracion con los años anteriores, tu- 1 fuero!; entrando" s ^ n 7 e : St Q r ue C f Ca ' *™ ? a ^ ocho de la noche ^ las señoras que acababa ^ II ^ ^ 60 la "versación: una ^ la Recoleta%ef ri6 o ^cha^a l^' T'™^ ~s venia %uron ópayazo de la danza rñn nSd *° nd,culame *te vestido que iba un «c° ; ocurrencia que le habia T ""í"™ ^ ^ ? S °* h ™° solo para mojiganga se habtn ,f í PUGS p3reCÍa con que madama, me hizo^anta n á im J ^ VeStÍd ° S - A ,a ver dad, d io la ^e presentó á fe ™ st « Z m^*™ ^ e P ectácuI °» Cua »to que n¿ Se Prueba, cuanto va í„„ * ?, P C3rgada de distinciones, lo que mt «sted rW.on, señora^ conT r 6 ^ PaÍS dd eSpírÍtU democrático." Tiene mascarones de pro a „„ ° ntest f m ^f DO P^ban de cuatro los pedantes 6 Aires. A esta exoresL ? ! P ? i de ] ° much ° 9 ue ad elanta Buenos «ndo los ombros P se e^anTr^ ^ ^S"* ' frUnC¡endo la * -jas, insufrible ^"^W 7'™°' mal ^ stado 7 de un. «1 mal uso que se hacia 5 anosotros 5 « puso á vituperar, tanto injusta críticaVn que nos ■ W tan honorífica,; cuito la nuar nuestros conté tul anos ^IT^^ M " "° ] ° dejar ° Q á un tiempo, sofocaron u discurso H.?" 1 .T 1 ^ 7 habland ° todo « la palabra otro caballer gurZlp H h *° CeSad ° aí l ue,la tor ™°ta tomó „es menester, señores düonnpT f^* edad > es f ^ ¡ ™ y afable: Íel c/teo, de ese mueble' Z S?" ^ * ***** 7 P ro *™» «nos fallar con mas acierto En 7° P3Fa ^ 3SÍ P oda " con la proscripción del trage heroico f, TT Ta *™' el mo ™ brero, este era de cona 21 J ■ ? í adoptado por el soldado el som- minora ai rostro, de que tomó su nombre; su uso en *3 Campaña se hizo incómoda j los vientos ,! las lluvias y el mal trato lohaciam embarazoso, ya porque echaba este mueble á volar, ya porque caía el ala por todas partes, lo que obligó 4 levantarla y prenüerla contra la copa. Al principio presentaba esto á la vista una figura mm ridicula , que exci- taba la risa. D. Quijote de la Mancha, antes de la conquista del yelmo, lo usó de este modo. Mas como no hai cosa alguna á que aquella no se acostumbre , se hizo general el sombrero apuntado , imitando todas las clases al militar, y especialmente los nobles , que siempre se han considerado tan ligados á esta carrera ; y de esta suerte quedó establecido como di- visa de distinción, éntrelos que jamas dejaron de aspirar a distmgu.rse por que se creen de una naturaleza superior. :Se le' dió el nombre de tres picos, y también de tres vientos , que sin duda le era mas propio , porque el de- notaba la triple ventolera de los que lo gastaban. Sin embargólos des- potas, que siempre están en guarda contra las empre 9 as de la l.bertad , y ocupados de continuos sobresaltos, discurrieron aprovecharse de su uso para embarazar que sus esclavos ocultasen la cara bajo el sombrero , y ordénaron que todo el mundo lo tragese, especialmente en la corte. A Carlos Mi le costó esta disposición un buen susto, por la conmoción que con ella causo en Madrid, viéndose obligado para aquietarla, á presentarse en un balcón con sombrero gacho. Con esto logró que se serenase; mas con el tiempo y la fuerza, se estableció, en términos , que hasta el mas desastrado carbonero, antes de entrar por las puertas de la capital, tenía que dar tres puntadas á un sombrero, que casi lo era solo en el nombre. De poco tiempo acá se discurrió hacerlo á manera de fuelle, sin duda para guardarlo con comodidad ; y ya solo fue de dos vientos. Esto le hizo dar el nombre de elástico; y seguramente es el símbolo de los que se estiran con él; y lo conserva, aun que ya no lo es."-^ Esta relación no pudo hacerla sin excitar continuamente la risa, por la gracia eon que se expresaba , que en verdad pierde al referirse : pero el padrino ó defensor del eláctico, no tomaba parte en ella y se mantenía mui mohíno. En- tonces la señora de la casa dijo:— „Pero yo creo que en los militares es necesa- ria ; y nuestro caballero contexto : si, señora, convengo en que, á lo mas, solo á éstos debe dejarse, y eso únicamente en campaña, porque en las ciudades no deben presentarse sino en trage de ciudadanos, como sucede en los paisef mas libres ; pero los jueces, no señora ; estos no necesitan de distinguirse de nadie; ni el espíritu de nuestra revolución, ni de nuestras instituciones es ese; pues de lo contrario se les habría dejado la toga, ó garnacha, con la golilla, vara larga y . demás zarandajas. No necesitan, he dicho, distinguirse por ropajes, ó disfraces, sombreros ni medallas : en los tribunales, la elevada facultad ó ejercicio de aplicar la ley los distingue bastante ; y por las calles y plazas, los hace respetables su rectitud é integridad. Nadie puede negar sus home- nages al magistrado virtuoso que no prostituye el sagrado encargo que le han confiado sus conciudadanos ; pero el que no lo es, con esa quijotesca va- nidad y orgullo, solo se hace mas visible al desprecio, al odio, y la exáCraciort que por todas partes le sigue, aun de aquellos mismos que coad^ubaron.á su prostitución."— ¿Y qué nos dice usté, caballero , dijo otra señora, coa 24 m»1 pero «,¡ 8elll . ¿£Z¿SrV&£? desterrados de nuestro »1 *« lo que llamó la atención de todos v conr^ -° mPÍÓ ™* B ™ raareh « «ose i nosotros y diciéndonos : dejemos á K '""T "«"í» mos ésto, q„e embelesa. J 3 ' 0S mtts ™r' los de las demás «2X27 la Banda Oriental, así como se hace referencia á las cosas deT ^"T ¿ ^ 1 °™ S «"""-aciones de P las consideran d Ca l^J"™* P' ™^ ; C '^" do 1™ * «aso co„,i„ uaré remitiéndole s iT a t í£ '" serten c " s - "™eros ; en cuyo Sicando.-Queda de VV s! S &c SUCCeS,Vamente se °* vayan comu. *f rr rando de s " ^^^X^i^t!:^ inc,uir - Debe haber visto por este número que la fi á d a ¿X c ™>»n.cacione s . en este periódico, como las demás provincias • asTtenf " e " e Un Iu S ar insertar noticias de ella P r °™e«s, m tendremos un gran placer en AVISO DE LOS EDITORES «.es fc&^x^rstS^ re8, ~- * ' a * i mas de satisfacer su importe otLZ n P roí '" ci * ¡ ^ editores, «res q„e se ,a» proporcZem ' S t des^hT d/ 60 ? ^ 05 / '° S 3 Página 7. . líti qi j« JO. ... I fo d,Ce : ^ : ^ Lonidos. IMPRENTA DE LOS EXPOSITOS. JLeom'dagf DE LAS PROVINCIAS. Num. 3. Buenos Ayres Diciembre lo de 1822.— 2f Reales. hallará en la librería de D. Manuel Yams, cérea del fuerte. INTERIOR. SALTA. Nos vemos en la presiclon, por comodidad de la imprenta, de pasar- los materiales con mucha anticipación ; así en este número no daremos casi noticias - pero entretanto en este artículo iremos insertando el comunicado que anunciamos á nuestros lectores habíamos recibido relativo a la provincia de Salta. El está datado- á 24 de noviembre, y es como sigue- Señores— He sido testigo de la ferocidad y de la malicia que han aso- lado la provincia de Salta desde el año 15, que cayó en manos del malvado Güemez : he visto en ejercicio todas las pasiones de que son sus- ceptibles las almas bajas, nacidas para la maldad : he presenciado la per. lecucion de la virtud y la protección del vicio ; y me he horrorizado mu- chas veces sobre las miserias de los hombres que han insultado allí lo mas sacado y respetable, todos los principios sociales, y la existencia misma del género humano. Los conatos patrióticos de aquella desgraciada provincia, han sido convertidos en propia ruina y opresión, por la patraña, la detrac- ción y la rapacidad. También á vista de este cuadro de horrores y confu- sión me habría abandonado á la necesidad de los esclavos, de perecer en el silencio, como todos los demás habitantes que no han podido abandonar éste desgraciado pais, digno de mejor suerte; si mi carácter y amor a la patria no me hubiesen sostenido. Sin embargo, Señores, al ver el primer número del periódico de Vs., me he resuelto á hacerles una relación de los principales hechos conocidos por todo el mundo, y que acredita* que ¿a c 20 revolución de Salta ha producido hombres mucho mas crimínales que todas las demás revoluciones. „ Nadie ignora que, por aquel orden exclusivo á todas las revoluciones^ Giietnez salió de la abyección á que lo habia destinado la criminalidad de sus vicios , que levantando el estandarte del robo, de la prostitución, y alentado por el atrevimiento propio de su idiotismo, se erigió el arbitro de la provincia el año 15; y que D. José Ignacio Gorriti, por su conformi- dad de ideas con él, apareció hecho diputado para el Congreso, después de 25 años que ocultaba su ferocidad é ignorancia en los bosques de los Horcones, absolutamente desconocido de los hombres. Ambos enemigos im- placables de la concordia y organización de la nación; se retiró el uno del Congreso al monte de donde habia salido , y el otro siguió haciendo la guerra al ejército, á las leyes, á las propiedades, á la moral, al honor de las fa- milias y á la religión, bajo el pretesto de hacerla al enemigo común, á quien él procuraba conservar, porque era su punto de apoyo para toda maniobra, y para todo evento. Los vecinos de caudal, crédito ó luces, eran persegui- dos y robados, sin excepción : la emicion de moneda falsa hecha por él producía en aquella provincia y las vecinas, las consecuencias que le son propias: la introducción al Perú de cabalgaduras robadas debía cruzar los progre- sos del general San Martin, y facilitar los ataques á la provincia, necesarios para oprimirla y robarla : así sucedió, y todo continuó durante el gobierno di- rectorial y congresal sin que esta administración hubiese podido, ó querido remediarlo. Disuelta ella, para continuar el plan de embarazar una organiza- ción y el imperio de la ley, se pusieron en acción todos los agentes subal- ternos , se fingieron conspiraciones, se retobó á los hombres en cuero, y se llenaron las mazmorras del campo de víctimas destinadas al furor del tirano, titulado por sí mismo general de un ejército en cuya disolución habia trabajado con todas sus fuerzas : entonces una porción grande de comer- ciantes y gentes de todas clases, amontonados en aquellas cuevas de ladro- nes, ahearojados y atormentados de diversos modos con insulto de la humani- dad , eran robados sin figura de proceso; y en fin los pueblos y la campaña abandonados al saqueo, al asesinato, á la venganza particular y á todo género de crímenes, acreditaban el reinado de Güemez y Gorriti. „Desolada Salta, nada ofrecía ya al robo, y era preciso dirigirse sobre Tucuman por estar á mano y provisto. En efecto, á pretexto de atacar al enemigo común, se amontonó en Humahuaca á una porción de miserables engañados : para mantenerlos allí se acabó de despojar la provincia entera de granos, ganado y cabalgaduras ; pero al mismo tiempo ellos se les de- jaba precisados á mantenerse con carne de burro, para que desesperados de hambre, á su tiempo no repugnasen dirigirse contra sus hermanos del Tu- cuman. En estas citcunstancias ascendió Gorriti de consejero á gobernador instituido por las altas facultadas del intruso general ; se calificó de ene- migos de la independencia del pais según costumbre á todo el Tucuman: se prometió á los gauchos enriquecerlos con los ganados y dineros de este pais; y todo así dispuesto, se decampó repentinamente de Humahuaca, 27 abandonando la provincia á ios insultos del egército español, y se marchó sobre el Tucuman. Es preciso cerrar los ojos sobre esta guerra ; pero ella fué proporcionada á los principios que la impulsaban, y su éxito exacta- mente correspondiente. ¡ Infelices pueblos, instrumentos de sus propios males, y de tantas iniquidades disfrazadas por la codicia, por la ambición y la malicia ! Vaya una sola muestra : hubo allí cuatro partidas denominadas salteadoras, cuya única instrucción era: „Vaya usted, robe y mate." El último resultado fue que se perdió todo el armamento, municiones y gente; y Salta, indefensa, debía caer sin recurso en manos de Olaneta. ^ „La provincia pues, sin gobierno, reducida al mismo desorden que una casa de locos y amenazada de su último exterminio, miró como á energúmenos á sus dos cómitres ; pues Güemez lo aniquilaba todo, y á Gor-y riti no se le oían sino expresiones que manifestaban su anhelo de der- rivar cabezas : por esto Salta y Jujui con sus campañas se formaron en maza y los depusieron por actas solemnes celebradas en sus respectivos cabildos el 24 de mayo de 821, luego que por la derrota que sufrieron en Tu- cuman, creyeron verse en estado de poder respirar de la opresión en que los tenían. Gorriti entonces se retiró á sus bosques bajo palabra de no mezclarse en nada, que no cumplió. A los pocos dias cayó Güemez de los montes inmediatos del Tucuman con algunos facinerosos y todos los prisioneros del egército español armados, ahuyentó al pueblo casi indefensa y á los gauchos, y entregó la ciudad al saqueo. ,,Los prisioneros armados y provistos del botín, debían atraer á su ge- neral Qlañeta, q Ue se hallaba á las inmediaciones de Jujui. En efecto se unió inmediatamente á ellos ; se apoderó de Salta, y del último resto de armas que quedaban, y entonces una bala casual acertó al tirano en ei lugar de los traidores, que lo hizo ir á morir en los montes, como había vivido. Su gavilla y el Sr. Gorriti huyeron en dispersión á confundir sus crímenes, unos entre los hombres de bien y otros en los bosques. ,,En este estado de disolución y ruina absoluta, con la ciudad en poder del enemigo es que D. Antonino Cornejo tuvo bastante corage para reunir á costa de sus bienes los fragmentos dispersos de la campaña, á fia de librar su pais del último trance. También los vecinos fugados á Tucuman &c. con D. N. Saravia (que había sido nombrado gobernador político por la deposición de Güemez) tuvieron la virtud de empeñar simultáneos y ejem- plares esfuerzos de patriotismo para proveer de municiones, caballadas y demás necesario á desalojar al enemigo y organizar un gobierno represen- tativo en medio del desorden é impotencia de una provincia destruida ; efectos lamentables de cinco años de un gobierno sostenido por una ad- ministración que ha puesto á todas las provincias al borde del precipicio. Luego ajustó D. Antonino con Olañeta una suspensión, ó armisticio, bajo la condición de retirarse á las inmediaciones de Jujui : verificado esto se formó una junta de diputados de toda la provincia, que se instaló á prin- cipios de agosto : ella sancionó un reglamento provisorio, que rigiese mientras llegaba el caso de reunirse un congreso general ¿ nombró un gobernador 28 que era digno del empleo, y justificaba la intención de su elección, que lo lúe el mismo Cornejo; y se instituyó nuestro gobierno representativo con la división de poderes que corresponde. Esto manifiesta, que el pais es capaz de lo bueno, y que 1 03 desórdenes y desgracias solo provienen de la oposición que hace un cierto número de hombres, por fines depravados. £ Olaneta observaba esta delicada operación, en medio de las grandes fatigas que le causaban los imponderables y honrados gauchos de Jujui al mvdo de D. Agustín Dávila, q Ue lo circulaban, y estilizaban de todos modos hasta sacarle los soldados del medio de su campamento, teniéndolo en continua alarma, a pesar de su connivencia con el malvado anterior teniente gobernador Corte. .1 ero el abandonó en fuga el territorio cuando vió que la obra se ftabia verificado con aclamación, armonía y entusiasmo público, y sin otro tropiezo que un pequeño tumulto tramado por el diputado D. Pablo de la 1 orre por no haber recaído la elección de gobernador en Gorrití, que no -produjo otro efecto que el de desmascarar á su autor. Un nuevo orden lo disponía todo al restablecimiento de la justicia en todos sus ramos y á la regeneración y seguridad del pais. Sus habitantes creyeron verse ya libres de la devastación y vandalage que los haWa consumido hasta entonces: á • este objeto se levantó un cuerpo de 200 dragones ; pero seducidos éstos por los secuaces del finado Güeraez y reunidos á algunos facinerosos y ladrones que hacían su séquito acaudillados por un oficial Cardozo, se arrojaron la noche del 22 de septiembre á destruirlo todo en sus mismos principios ; saquearon -íoda la ciudad, asesinaron al mayor de plaza La Ora, y el gobernador Cornejo tuvo que burear su seguridad en la fuga mientras saquearon su casa y Cometieron toda especie de violencias. Ellos proclamaron gobernador á Gomti, y provisionalmente^ la Torre, que logró reducir á la junta á la mayor .opresión é inmediata disolución, á pesar de los esfuerzos que nuevamente hizo ,Cornejo para restablecer el orcíen legítimo, y las autoridades emanadas del pueblo. " Este modo de apoderarse del poder á viva fuerza, y por medio de revoluciones tan criminales y contra la opinión general del pueblo que lo detesta, y el sostenerse con solo el apoyo de un grupo de vandidos acostum- brados á vivir de la rapiña y el desorden, acreditan las verdaderas intenciones de Gorriti, y su capacidad de hacer feliz el pais : y especialmente justifican Ja sinceridad de esta narración, pues no puede ser baeno el gobierno que se establece sobre la usurpación y la fuerza. Sin embargo otra razón poderosa es el restablecimiento de ese sistema feudal inventado por Güemez; pues tiene la provincia divida en distritos militares, cada uno á cargo de un gefe que por la mayor parte han sido desertores ó mal hechores, y que respectiva- mente son tan absolutos en su fuedo, como un pequeño soberano. Este sistema tan horrible, que hizo desgraciada por -tantos siglos á la Europa, la que aun padece por su causa, es el que califica al Sr. Gorriti, así como á su maestro Süemes. — (Continuará.) 29 CUYO. Mendoza — Sentimos no poder decir de los españoles de Mendoza, U que en nuestro número anterior digimos á los españoles de Montevideo, Aquellos parece que se han olvidado que pisan un suelo cuyo odio su- pieron contraerse por tres siglos, y que solo un arrepentimiento sincero y una consagración por la libertad é intereses del pais pueden hacerlos dignos del perdón y aprecio de los hombres que bejaron, y oprimieron. Nuestro amigo y corresponsal nos escribe con fecha 16 del pasado : — „Me lisongec» de los progresos que hace esa provincia (Buenos Aires) en el sistema re- presentativo de su administración, y contra el fanatismo. ¡ Ak ! nosotros su- frimos todo el peso de este monstruo del aberuo. Los frailes, ios godos y algunos ramos de aquella facción que ha oprimido el pais todo, queriendo hacer de él su patrimonio, han hecho causa común, y patrocinados por algunos viejos, que tenían opinión entre el vulgo nos tienen ya al borde del pre- cipicio, y de perderlo todo. El gobierno está decidido por la libertad ; pero la junta, el cabildo y el conciliábulo de godos fanáticos nos persi- guen en todos sentidos. Ha procedido el cabildo con el mayor escán- dalo en el nombramiento de electores que se hizo ayer, negando boletos de ciudadanía, y coechando por medio de los decuriones : pensamos hacer xina representación, apoyada en suficientes y poderosos hechos y razones, pidiendo se anule todo y proceda á nuevas elecciones; ¡quien sabe el re- sultado que tendrá 1 Hai momentos en que la desesperación se apodera de nuestros ánimos ; pero estamos resueltos ya á todo, y el buen patriota n» debe desmayar." — A tales resultados estarán expuestas siempre las elec- ciones, mientras no sean sino fantasmas de la realidad, es decir elecciones indirectas. Este medio de engañar á los pueblos, es el medio de opri- mirlos ; . eir-menester pues substituir á él las elecciones directas por repre- sentantes, como se hace, por egemplo , en Buenos Aires ; sino siempre seremos esclavos, y jamas llegará el dia deseado de la unión. Nos hemos permitido ya otra vez aconsejar á esta provincia varíe su leí de elecciones; porque preveiamos esto mismo, que todo hombre honrado debe tratar de evitar, y todo amante á la unión : no bai remedio, ya lo hemos dicho, es preciso que precedan las buenas instituciones, y que los diputados para el congreso general sean electos por los pueblos libres, y no por los ca- bildos, los frailes, los fanáticos, los godos ; en fin, que no sean el fruta de las intrigas, de los coechos, ni de cierta clase ó personas particulares; estos no harían mas que envolvernos en nuevos desórdenes y desgracias, que harto debe habernos enseñado la esperiencia á temerlos. Nuestros lectores se acordarán que digimos en el número primero, que esta provincia se distinguía de las demás por el orden que trataba de ci- mentar : en efecto, se pueden cometer en ella algunos errores, de que no está libre ningún pais, y mucho menos un pais nuevo y sin esperiencia, ademas cuando en todas partes hai hombres perversos é ignorantes: pera ello es evidente que los cuyanos son los mas laboriosos de las provincias m bajas, y á esto atribuimos, el que con tanta felicidad han sabido salvarse del naufragio político de nuestro pais, á pesar de haber sufrido con fuerza la tempestad que lo causó ; un pueblo industrioso dista de los vicios y de la corrupción, no así uno cazador y montaraz : por esto vemos que una porción de mendocinos y sanjuaninos, trabajan por darse instituciones buenas contra el torrente de la preocupación y los errores ; ellos tratan de pro- teger el comercio, las letras, la industria, y la agricultura ; procuran guiaríe por la razón, y gozar de una completa libertad de la prensa. Entre otros papeles publican un periódico El verdadero amigo del país, dirigido por jóvenes ilustrados, en fin; nosotros presentamos á las demás provincias, como un modelo la de Cuyo, al paso que recomendamos á, esta trate de unifor- marse con Buenos Aires é imitar su marcha. San Luis. — Se lee en el número 8 del Registro Ministerial del gobierna de Mendoza un oficio de D. José Santos Ortiz, gobernador de San Luis, en que con fecha 11 del pasado contestad la circular del Sr. Molina, de que hablamos en nuestro número anterior, asegurándole que los sentimientos de las autoridades y de todo el vecindario de su provincia, son los mismos que los del manifiesto del gobierno de Mendoza. Es notable en este oficio el pár- rafo siguiente :— „E1 se halla convencido (el vecindario de San Luis) que la falta de una autoridad central, es el origen de todos los males que sufre el pais, de su degradación, de la guerra que aun subsiste contra la libertad de América, y de la necesidad indispensable, que todos los gobiernos des- pleguen su energía en favor de un objeto tan interesante, que no tiene mas oposición, que las ideas de ambición, despotismo y exclusivo engrandeci- miento" — A la verdad, confesamos que no habíamos visto hasta ahora una gracia mas particular, para enredarlo y trastornarlo todo, entendiendo las cosas al revéz, como la que desplega en este oficio el Sr. D. José Santos Ortiz. Si á Buenoa Aires le fuese menester justificase de la alucion que parece se quiere hacer á él en alguna frase ; le bastaría preguntar ; si cuando deja de ser capital y centro común de las provincias es que quiere despotizar. Para concebir esto, es preciso tener el cerebro enteramente desorganizado; pues son ideas del todo contrarias y que naturalmente se excluyen. Es indudable, para todo el que no quiera cerrar los ojos i la luz de la verdad, que un sistema de indivisibilidad y opresión, constante y tenazmente sostenido, ha conducido á las provincias hasta el aislamiento en que se hallan. Entonces se atribuían á Buenos Aires pretenciones de ambición y despotismo; pero el que reflexione con alguna serenidad, no podrá menos de conocer, que estas eran las aspiraciones de cierta clase de nombres, de cierta facción parricida, compuesta de individuos de todas las provincias y de todos los paises, que diseminadas por todas ellas, aunque conservando desgraciadamente su foco en Buenos Aires, procuraban cons- tituirse en arbitros de la suerte de la nación, y en dueños absolutos de iodo el territorio. Ellos trataban de apagar el fuego de la libertad por todas partes ; hacían esfuerzos por extinguir el espíritu público, y como $1 cirujano que adormece á un doliente para amputarle un miembro, así SI para destruir y robar el país, mas á su satisfacción, procuraban derramar en su seno el mas soporoso narcótico ; el espíritu de indolencia y de ina- don. Este sistema atroz de conservar el territorio tan unido que no pu- diese respirar fué el que engendró la guerra civil, que cundiendo por todos los pueblos, ha producido nuestra degradación : él dió poder y fuerza á todos los tiranos que los han oprimido; él dilapidó los fondos y consumió los hombres en fomentar esa misma guerra intestina que aun aparece por algunas partes; él redujo al país á mendigar un tirano estrangero ; él destrozó el egército destinado á concluir con la guerra contra la libertad, de América que aun subsiste ; él quiso hacer otro tanto con el egército de los Andes, que ha salvado el bajo Perú ; y por último, por un efecto, necesario, ese sistema opresivo causó la anarquía, y la separación de las provincias, consecuencia indispensable de un estado violento del que sa- liendo se llega siempre á los extremos. Sí, señor, todos los males que ei pais sufre son debidos á esa facción perniciosa y detestable, á que dinamos que pertenece el Sr. Ortiz, porque se hace desentendido, si no temiésemos agraviarlo sobre manera. Después de todo esto, el aislamiento temporal, se ha considerado como la única tabla en que podíamos salvarnos, destrozado el bajel nacional por la mala dirección de los pilotos ¿ y aun habrá quien atribuya este nece- sario aislamiento á ideas de ambición y despotismo ? ¿ Por ventura el sis- tema liberal que ahora sigue Buenos Aires ha puesto á los pueblos en el estado miserable en que se hallan ? ¿ él fomenta las divisiones por medios ocultos, y tácticas nocturnas ? ¿ él compra partidarios que en todas partes griten contra las buenas instituciones, llamándolas teorías impracticables^ novaciones perniciosas, sueños de ¿os filósofos; y que solo prediquen .la mo- narquía constitucional ? No, señores, este sistema no es sino el de que las luces penetren y se estiendan ; el de no oprimir pueblo alguno ; el de que todos se unan por su propia voluntad, y sin perder sus derechos y sus libertades, como ya lo hemos dicho otra vez ; el de procurar la pros- peridad de todo el pais, de toda la América si es posible; porque aquellos que lo dirigen están convencidos, que el engrandecimiento de Buenos Aires.,, está ligado y es inherente con el de todos sus vecinos. Sí : este es el sistema que ahora rige á esta provincia, y no sabemos como concibe ei Sr. Ortiz, que exclusivamente engrandecida, no se transmitiesen las ventajas de su prosperidad á las demás, y con mucha particularidad á las que co- mercian con ella. ¿ Porqué le conviene mas á la provincia de Cuyo el vender sus caldos en Buenos Aires que en Córdoba ? Esta sería la misma razón por que reportaría mas bienes á medida que Buenos Aires floreciese. ¡Pero sostener el aislamiento por engrandecerse! ¡ Qué ! ¿ pueden las pro- vincias cuando estén unidas ser un obtáculo ? todo al contrario ; mas si lo fuesen, sería justo el aislamiento. Se largan muchas veces palabras sin saber uno bien lo que se dice, y con que se prueba una suma ignorancia. Sentimos que de la provincia de Cuyo hayan partido las inercias que contiene este oficio ; no porque tenga ahora Buenos Aires nada que temer, sino por la 32 afección que particularmente profesamos á aquel pais ; porque posee hijos dignos de ser libres, y mejor gobernados. Buenos Aires, obra en público y francamente ; tiene las puertas abiertas á las críticas racionales, y des- precia las sátiras, porque el que no habla con claridad, es porque nada tiene que decir. For lo demás; ,, , Allá en el Nilo Suele el tostado habitador dar voces, Y al astro hermoso, en que se inñama el día, Frenético insultar ; la injuria vana Huye á perderse en la anchurosa esfera, Y Febo, enían o, derramando lumbre, Sigue en silencio la cterna-1 carrera. CORDOBA. Corno la dichosa expedición al Perú se fragua en Córdoba, en este ar- tículo ¡asertaremos, como lo hemos hecho hasta aquí, todo lo que tenga conexión con este célebre proyecto. En el numero ] dimos una relación ée lo que habían ofrecido las demás provincias, para concurrir á la em- presa; puede hacer juego con esta el estado siguiente, de los contingentes- que se les calcularon, el cual nos hemos hallado en el número 10 del Ver- dadero amigo del pais, semanario de Mendoza. Dice así : — Planilla de los artículos con que pueden concurrir los jniéb'los, para la expedición al interior, ó presupuesto hecho en Córdoba por ¿os iSres. Bustos^ ÜrdMñea y el enviado del general San Martin* Pueblos Dinero Hombres Caballos Mutas Rezes. Salta .......... 4000 ps 200, 200 600. Jojuí 1000 _ 50 150. Catamarca 2000 50. ..... . .200 200. Rioja 2000 50 200 200. Santiago 1 000 50. . 200 200 San Juan 4000 100 * ' Mendoza 8000 San Luis 1000 50 .200. 100. Córdoba 6000 300 Total .... 29000 500. 700 850 1250. Tendrán presente nuestros lectores que todos los pueblos ofrecieroa áar t#do acuello que pudiesen, menos dinero ; no obstanU ea el presa- puesto se han hecho ascénder los pesos á 29 mil ; cosa fácil de hacerlo con la pluma, en la secretaria del Sr. Bustos, y al lado del Sr. secretario de todos los ramos (por algún tiempo enviado en esta provincia) del go- bierno de Córdoba ¿ Pero el llegar á recaudar esta cantidad ? esta es una tle las grandes dificultades, que ya la han tocado los Señores empresarios^ y nunca creimos que en su prudencia no la hubiese previsto el Sr. Ur- dininea, y se hubiese dejado inducir á dar un paso que comprometía sa honor y buena reputación. MONTEVIDEO. Én las cartas que dijimos en nuestro número pasado haber recibido, se anunciaba ya la venida de las dos fragatas de guerra brasileras, que última- mente sabemos están al frente de Montevideo mandadas por Juit, capitán que fue del corsaria BYaquee ; para cuyo efecto le ,ha sido conferido el empleo de capitán de navio. Por las relaciones de esas mismas cartas, y otras que nuevamente nos han sido remitidas por el mismo conducto; resulta evidentemente, que los orientales todos están decididos á ser independientes; que los portugueses protegen esta intención, sean cuales fueren las razones, que nosotros las creemos liberales ; que las fuerzas brasileras son mui cortas para conservar por mucho tiempo unido aquel territorio al nuevo imperio; y que unánimemente todos claman por la unión á las Provincias del Rio de ía Plata. Podra serVir como de muestra el siguiente capitulo de una de ellas, datada en San José el 5 del que rige, y que nos asegura nuestro digno Corresponsal ser de u-n vecino de importancia. „E1 entusiasmo patriótico (dice) se ha fomentado por toda la campana, como el fuego eléctrico : nadie quiere ser brasilero. El barón de la Laguna, Herrera, B. Tomas García, Fructuoso Rivero, y el coronel Márquez han resuelto apoderarse y mandar preso al Brasil a todo patriota, que les causa recelos por sü odio á la nueva dominación que quieren imponer á esta pro- vincia. Asi es que D. Ignacio y D. Francisco Orives, han sido presos en sus estancias, y conducidos al Rio-Grande. Antes de ayer llegó también preso á esta villa D. Francisco Muñoz, vecino de Montevideo, y miembro del cabildo que fue arbitrariamente depuesto ,por Lecor ; porque defendía los derechos de la provincia oriental. Ha estado incomunicado todo el tiempo de estos principios , todos están doblemente interesados en el acierto ; los que escrin ben deben poner cuanto esté de su parte para dirigirlo y promoverlo. El Centinela se ha preparado noblemente ofreciendo sus páginas a los combatientes ; esperamos igual interesen el Argos ; el Correo ofrece tam- bién las suyas ; y principia publicando testualmeute las siguientes líneas que bajo una cubierta , le han sido incluidas sin mas formalidad , en una cuar- tilla de papel: — ""Cuanto dolor ha causado en el Pueblo la separación del Dr. Agüero, y otros representantes de la H. J., tanto disgusto ha tenido al ver de candidato en la lista que corre de los nuevos para subrogar á hom- bres de tanto mérito; al Atanasio del Centinela, Alférez de revolución , pa- ra que con este motivo pretenda exigir la propiedad de otra casita , á la sombra de aparentar influxo, cuando no ha tenido otra cosa que degradantes humillaciones para haberse hecho antes y ahora representante , contando coa los votos que le proporciona un comerciante de Sta. Cruz de la sierra. Me ha parecido conveniente hacer á ustedes esta apuntación por si acaso pudie- se convenir al bien general de esta Provincia" — No sabemos absolutamente la persona de ia lista de los sobre nombrados amigos del pueblo , á que 33 hará alucion ; á pesar de que estas listas han estado en nuestras manos. Ño» sotros tenemos formada la nuestra , y cuando los demás periódicos abran la arena , la publicásemos también ; ahora observaremos , que si en alguna oca- cion los vicios particulares deben visitarlas prensas, nunca creemos que con mas justicia que cuando se procura tachar los hombres para representantes : toda clase de vicios , en un individuo que va á desempeñar tan alto cargo, es de mucha importancia. La verdad debe, ser la única regla. Nosolros nos hallamos ahora en estado de sentir , cuan difícil es llenar los compromisos que se contrallen con el público ; cosa que ao la conoce- rá fácilmente el que no se halle en nuestro caso ; sin embargo creemos que no es del honor de una sociedad literaria , ó de una sociedad de amigos del pais , quedar en doscubierto con sus promesas, El Argos ofreció tener mo- tivo de volver la vista sobre el comunicado importante de los 18 vecinos de San Juan ; creemos que no habrá llegado aun ese tiempo ; mas su opinión, nos sería muy interesante y grato el conocerla. El Ambigú, cuyo 4 o . número tenemos derecho de esperar ; pues no se sanciono la previa censura ; se ha perdido enteramente de nuestro orizonte ; él está comprometido , y su desa- parición dá motivo a conversaciones desagradable. FRANCIA. En el Constitutionnel del 25 de Julio se lee un artículo, que los edi- tores del Correo lo creemos muy notable ; porque hace ver la contíuua guerra en que se hallan los gobiernos de Europa con sus pueblos ; y que no tiene otro principio, en nuestro concepto, que el querer los unos ser constante y eternamente los amos de los otros, que por ahora van ya abriendo los ojos, y no son de la misma opinión, como antes lo eran. Los soberanos, y la santísima alianza ven que su. poder ¿manado de Dios, no solo vá volvién- dose emanado del pueblo, y duradero mientras este quiera, sino que vacila en términos, que sí no amenaza á todos la suerte de Carlos I. y Luis XVI, al menos están espuestos á Yerse como Jacobo II. El artículo del perió- dico francés dice así : — ,,E1 Observador austríaco nos explica sencillamen- ? , te hoy la Tazón por qué las potencias han mostrado, las unas tanta indi- ,, Yerencia, y las otras tan viva oposición á los esfuerzos generosos de los Tj griegos : los pueblos de Europa habían manifestado un interés muy pro- 5 , nunáado en su favor.'''' — Es de advertir que el Observador austríaco, es un diario serni-oficial (como lo llama el editor francés), que se publica en Viena; eterno enemigo de todo lo que tenga tendencia ó huela á liber- tad, constitución &c. ; y eco y defensor perpetuo de la santa alianza. Parece que en Julio se descubrió una conspiración en la Rocela, ó Rochellc, de que resultaron varias prisiones y un juicio que aun se seguia en París á fines de Agosto ; al mismo tiempo que otro semejante en Puatier, ó Poitiers. Se notan principalmente jóvenes entre los acusados de querer transtornar la monarquía francesa. El Sr. Marchangy ; fiscal de la causa^ fundando largamente la acusación en la audiencia del 29 de Agosto, dijo de los acusados : — ,,Fanáticos, instrumentos instigados por una revolución 99 extranjera ; es verdad que nada podían aisladamente ; pero sin duda podían mucho, cuando concurrían \ una acción simultanea ; y cuando, como vemos, los criminales proyectos de la Rocela coinciden con los de Belforte, de Somur, de Brest, de San-Maló, de Nantes, de Tuar (Thouars) y de Estrasburgo, se adivina cómo sin un crédito notorio, y sm una alta capaci- dad personal, hubieran podido estos individuos verificar sus siniestros deseos, y cómo unas varillas tan débiles, unidas por medio de un vinculo común, hubieran formado el ház sangriento de los dezamv.ros. —Esta cons- piraciones se atribuye á la sociedad de carbonarios, a .que ¡parece que per- fenecían los acusados. Con este motivo se dá una idea de esta asociación. Ella se compone de una logia ó venta suprema formada de los diputados de las ventas altas, que igualmente se componen de los representantes de las ventas ordinarias en que se reciben á los candidatos ¡ estos hacen a s* entrada un juramento dirigido á pretextar el odio a todos los tiranos; el amor á la libertad; el trabajar por la destrucción de los primeros y el establecimiento de esta; unión y toda clase de sacrificios por sus cosocios, ó hermanos, sugetándose en caso de infracción a todo genero de penas. El secreto es una de las principales bases de los carbonarios : ellos no escri- ben absolutamente nada, en lo que se diferencian de los fracmasones, a quienes algunas veces se les han sorprehendido papeles; sin embargo un carbonario se hace fácilmente mazon. Tienen también señales y palabras para conocer : las palabras de los carbonarios de la Rocela eran speranza,fede, y cania—por lo que se creia, no solo que ésta sociedad tenia relación con los carbonarios de Nápol«> sino, también que de allí traia su origen. Ello es cierto, que este distinguido establecimiento está diseminado por toda la, Europa.; y por todas partes ataca la seguridad de los reyes, que a esfuerzos de la opinión del siglo, ven minarse sus tronos por los cimientos, a pesar de su antigüedad, y muy pronto verán sus coronas por tierra. Si tales la suerte que espera á los antigües soberanos ¿cuál será la de los del nuevo cuno? No es- problema difícil de resolverse. r CHILE. El Aróos en e\ número 92 ha publicado un extracto de la constitución* dada últimamente en Chile por la convención con el director. Nosotros tene- mos la franqueza de confesar, que con dolor, nada hemos encontrado bueno en ella. Si los principios que este código esparce no tuvieran otra transcenden- cia que el reino de Chile, sepultaríamos nuestros sentimientos en el fondo de nuestro corazón, y sabríamos callar por no ofender talvez con nuestra critica, á algunos chilenos sobradamente suspicaces: pero los que tienen patria, y la pluma en la mano, no deben guardar silencio, cuando en su vecindad se esta- Leen principios, que adoptados en su pais por la pervesidad, . la indiscreción ó la ignorancia, podrían ser fatales á las libertades publicas. Nada diremos empero del poder executivo elegible y reelegible por Unto tiempo : nada de la sombra de responsabilidad de los ministros, respon. § abil - dad que constituye una de las principales garantías sociales, y que se ha encon- trado un bonito efugio para evitarla: nada de un congreso, que cada dos 40 anos se reúne por tres meses ; dejando entre tanto el poder legislativo en Una corte o compon, cuyos miembros no solo están á sueldo del poder execitivo Shto que son removióles por el director, que los puede reemplazar por otro!" tampoco hablaremos de ese senado aristocrático, no solo inútil sino nJ¿ d.cial en un pueb o nuevo en un pueblo naciente, en un pueblo que quiere la verdadera libertad } en fin, en una república de la América del Sud ¡República! nombre que no volveremos á dar ai reino de Chile, mientras' nó vuelva a ser la cosa pública, ó la cosa de todos. Las elecciones de diputados será« las que nos ocupen. A la verdad - depues que los fifcsofos, por fruto de sus trabajos, han conseguido establece? el dogma sagrado de que el poder emana del pueblo, que él debe ele £ ir sus representantes y que solo él, por medio de éstos, tiene el derecho de hacer leyes y arreglar las bases de su gobierno j los tiranos, igualmente asiduos en trabajar para privar a los pueblos de sus derechos y de su libertad, no han dejado de medí ar, yaque no podían destruir esta columna fuerte que se elevaba erguida en medio del campo de sus crímenes á sostenerla humanidad ultrajada- no han dejado de meditar, decimos, para alucinar á los hombres, subtituyendo «na vana sombra a la realidad. Uno de los frutos que produje'ron esto/infa- mes trabajos, fue la invención de la votación indirecta. Cuando habían con- seguido que los ciudadanos depositasen en cierto número de hombres, el nombramiento de los representantes que habían de decidir del destino dé la patria, o habían conseguido ya todo ; y privando al pueblo de la arma mas fuerte de reprimir las arbitrariedades, y cuya conquista le había costado sangre y vigilias, estaban seguros de hacer á este su esclavo, si no lo era va En efecto, pues, no es menester entrar en el examen de los abusos que se siguieron a la votación indirecta : entre nosotros, la historia de 12 años de intrigas cons- tantes y notorias, nos prueban que ellos son inherentes á este sistema; pero vasta volver la v.rta sobre sus resultados en esas cámaras Corrompidas de la -Europa, y tales debían ser nesesariamente, porque á este objeto, tendía el establecimiento de esta perniciosa institución, sepulcro inevitable de la liber- tad, i Mas, por que razón ? se nos preguntará ¡ Ah ! cúan fácil seria abundar Tí ™«>pes! pero olio es cierto que á un gobierno le es fácil el -comparar 12, 15 ,0 individuos, y que no tendría dinero bastante para comparar un pueblo entero, cuya opinión se capta con las virtudes. Em P ero Chüe.... digámoslo de una vez: Chile ha dado un paso mas adelante en el s.sterna de alucinar. Los ciudadanos quedan privados del derecho de votar m aun por electores ; si pueden llamarse ciudadanos los que ya no tienen esta prerogativa. La suerte, la ciega suerte debe decidir quienes han de nombrar diputados, y estos deben hacerlo después de algunos días de saber que son electores; y reunidos en sesión secreta. No tememos decirlo: os que se ocu tan de la los, como si se avergonzasen en presencia del Sol : os que se ocultan de ios ojos del pueblo, no pueden obrar bien, ni pueden ser los intereses públicos de los que se ocupan: las tinieblas y el silencio son la mancion de los crímenes. Después de semejantes elecciones; no trepidamos, tampoco en afirmar, \ 41 que entre, la carta de la infelíce Francia, y la constitución de Chile, no hay donde escojer ; pero que la primera es menos mala^ porque del sistema de- sús elecciones, á pesar de las intrigas de que es capaz, resulta al menos un, Beauséjour, que asegure á la nación, que se halla dividida entre pagadores y pagados, entre comedores y comidos, entre tiranos y esclavos : un Constant que defienda la libertad de los diarios, sugetos á mil imposiciones y trabas : un La Foy que le manifieste la política de sus ministros y la tendensia á la. destrucción de la libertad, no solo en el suelo francés sino en toda la Europa ; en fin r todo ese costado izquierdo, que pregona diariamente en. la tribuna la esclavitud de la Francia, y que mostrando á los franceses su situación y sa miseria, parece decirles ya. es llegado el dia en que por el derecho de insurrección estáis autorizados á destruir por la fuerza, lo que no podéis evitar legalmente. Pero ¿qué producirá la suerte? A los Chilenos se les. insulta, creyéndolos inferiores á la casualidad; á ese instrumento ciego, desterrado yat por la civilización, y del que solóse debe usar cuando no resta, otro medio. I Quien, aun pueblo gobernado por este principio tan atroz y absurdo, le dirá : si no desenvainas la espadaxontra tus opresores serás la presa de su ambición ? No lo habrá, nó. Tales elecciones producirán una cámara semejante ai senado conservedor de Bonaparte.; pronto á librar á su amo los tesoros, los, hombres y todo los recursos que exigía su ambición para sostener una guerra criminal y destructora. ¡ He bien, pues ! dejemos á Chile genir ert sus desgracias, y no imitemos, su ejemplo. Busquemos los medios de asegurar, á nuestros pueblos la verdade-» ra libertad, haciendo reales y efectivas todas las garantías, y sin olvidarnos , que en la libre expresión de sus elecciones se fundan muy particularmente ? ; en pos de esto, vienen la abundancia, la prosperidad y la gloria ; pero Lapaine suit le crime / ellearrive á pas lent. Aunque con paso lento Llaga en pos del delito el escarmiento. . Voltaire. ¡£~^~~~~~~~~~~~~ — ~ — ~~ >. — VA RIED A DES. REMITIDOS. SEÑORES EDITORES DEL CORREO; Sres, En dias pasados ocurría un impresor para tratar de la impresión de un pequeño cuaderno, y convenidos , le aseguré la entrega de los origi- nales á los dos ó tres dias , pero que no quería se divulgase hasta que estuviese concluida; á que me contexto, que tal vez no le sería posible, guardar ese sigilo pues acababa de sancionarse la censura previa y por instan- tes podía publicarse la ley. Esto me obligó á desistir de mi empeño por enton- ces. Después presencie la sanción del decreto de imprenta de 10 de. octubxe último, en cuya virtud, me , consideraba, en pleaa libertad .de^pu** Eí, Cor. N. 3, 42 blicar mis ideas sio restricción alguna anterior á su circulación, fiado en esto empecé dando á la prensa unos papeles cortos , mientras agregaba al- gunas notas á mi pequeño cuaderno. En esta inteligencia , y en la de que el impresor no haría circular los impresos , me sorprendió el oir decir que iban á calificar uno de mis escritos , pues todavía los- tenía todos guar- dados en mi casa. Inmediatamente pasé á ver al impresor para cerciorar- me, y éste me contexto que era posible, pues el mismo dia que me habia entre* gado alguna impresión, habia remitido también á la secretaría del gobierno tres egemplares que le obligaban á entregar en el acta de su publicación, y que él la consideraba publicada desde el momento en que salía de la imprenta. Es el caso, Sres. , que mi cuaderno está ya impreso, y como tiene mas de 20 pliegos, y lo he de poner en pasta, esta operación tardará 8 ó 10 dias ? y durante ellos solo el gobierno tendrá la obra -, pues el impresor se vé obli- gado á remitir los tres ejemplares á la misma hora que yo lléve los pliegos. Esto me ha hecho conocer cuan engañado me hallaba cuando creía podía publicar mis ideas , pues podría suceder que en los ocho ó diez dias ca- lificasen mi obra y que precisamente cuando yo hubiese hecho todos los gas- tos se prohibiese su publicación. Kn este caso sería mas ventajosa la cen- sura prévia , porque no se podría perder mas que el tiempo de escribir. Por esto es, Sres., que suplico á V.V. digan algo en su apreciable periódico , manifestando que la libertad sancionada , pero con esta traba posterior, pone á los ciudadanos en la precisión de no escribir , ó de escribir solo de un modo que convenga al gobierno; pues la misma dificultad y recelos que ocurren respecto de mi obra , ocurrirán respecto de otra cualquiera que no hable en favor de aquel. Esto podría remediarse con que el gobierno no obligase á los impresores á entregar los tres ejemplares mas que de aquellos papeles de cuya venta dispongan ellos , y ocurrir por los demás á los lu- gares en que se vendan , ó se repartan gratis, ó con otra medida que V.V. padrán indicar á fin de evitar esa coartación de la libertad de escribir* •Buenos Ayres 1°. de Diciembre de 1822 — El ciudadano engañado. A LOS EDITORES DEL CORREO DE LAS PROVINCIAS. Señores. Invitados por ustedes en su primer número á escribir sobre los vicios de la administración de justicia , y de acuerdo con el interés público , hemos creído oportuno referir uno , que por su naturaleza es de los mas notables , y demanda la mas séria atención de ustedes : espe- ramos por lo mismo , que dándole lugar en sus números , se dignarán exer- citar su crítica , ciertos de que los hechos que presentamos son auténticos 5 y nadie se atreverá á contradecirlos de buena fé. Murió en esta ciudad el Reverendo obispo de Salta Dr. D. Nicolás Videla, del Pino en el mes de marzo de 819 , é instituyó por al bacea y apodera- do á un sugeto que poco déspues se halló impedido de exercitar su en- cargo por resolución soberana. En estas circunstancias, los herederos del finado Obispo confirieron sus poderes á otro Sr., instituyéndole de albacea : por ^lgun tiempo exerc;ó éste su cargo ; mas al fin los mismos herederos tu- vieron á bien removerlo , y dar süs poderes á otro ^" ^.TZl afianzáoste los aceptó , y habiéndose presentado ante el gob.ornc para conseguir la remoción de aquel, sostituyendo en su lugar a D. José 1 o- más Aguiar , sin otra razón que la facultad que se daban aquellos; sé le corrió vista al filcal (que lo era entonces D. N. Acosta) , el cual la eva- cué conforme en un todo con lo que pedia el nuevo apoderado. A este «unto es que Uamanios la atención de ustedes. . . , Con la existencia de éste en esta ciudad adquirió conocimientos de quien era Aguiar, y las esperanzas que podian formar los herederos y el, de haber confiado á éste sus intereses : este conocimiento que no había te- nido al tiempo de instituirlo de albacea , lo pusieron en la nececidad d* removerlo para nombrar otro sugeto de conocida responsabilidad , que le sostátuyese. De esta solicitud se corrió vista al mismo fiscal, y sin recor- dar éste lo que antes habia dictaminado, ó recordándolo y contra- diciéndose de propósito en sus dictámenes , dice : que no se le admita ai. apoderado la remoción que solicita , bajo pretextos los mas especiosos, roca ántes habia aconsejado , que tenia facultad para remover al segundo aña- cea que se nombró , apoyando fuertemente la pretensión de aquel , mu- dada solo en los ámplios poderes que tenia; y ahora con los mismos po- deres , y bajo los mismos principos no se le considera coa derecho para hacer esta segunda remoción , infinitamente mas justificada que la anterior. Pero hay un hecho todavía mas escandaloso. Recusa Aguiar al asesor general sin expresar causa alguna , y se nombra en su lugar al Dr. V. Juaa Cósio. Recusa el apoderado á este, y se le exige dé las causas de su recusa- ción y hasta no haberlas dado no se le admite ésta. No sabemos que jurisprudencia dirigió al letrado que aconsejó esta providencia ; pero , si , sospechamos por -su calidad, que será la que actualmente rige en el Para- guay ; ó mas claro, que ha habido un interés en que Aguiar herede lo que por ningún título puede pertenecerle. Aun hay mas : -nombrado otro asesor para que decidiese sobre este insidente de Un fácil resolución , ha tenido los autos en su poder mas de seis meses, y alcabo de ellos apenas ha podido fijar una providencia , ha- ciendo reconocer por apoderado á uno que dejó de sostituto el principal. Entretanto Aguiar es el dueño absoluto , y poseedor de los bienes; y los herederos y acreedores se hallan privados de ellos , sin que basten las mas justas reclamaciones , que han interpuesto para que se haga la partición de dichos intereses , sufriendo los primeros escaseces , que ya tocan en J amen - dkidad , en un asunto que pudo haberse concluido , por su simplicidad 9 en dos meses. } Van corridos cuatro años á que este asunto se agita en los tribunales, y aun se halla todavía en el estado que acabamos de referir. He aquí una pequeña parte de los vicios que afectan nuestra administración de jus- ticia , y que demandan un pronto remedio ¡ Cuantos infelices se hallaran- en este mismo caso , y por un temor infundado á los jueces , no hacen oír «us quejas de aquellos que pueden remediarlas l 44 Pretextamos con toda la imparcialidad de hombres de bien ntre n» tenemos otro animo al referir este caso, que un deseo ardiente de que se comjan abusos de tanta transcendencia ; abusos que á la vez atacan la pro- piedad y segundad de los ciudadanos , y que si se deja» robustecer , aca- baran por destruir nuestros mejores derechos y garantías. Somos de ustedes con nuestra mayor consideración Los Impartíales Contestación. . Los señores Impartíales pueden estar seguros y tranquilos sobre Jare- .giosidad con que sera guardada la firma, que se han servido pasarnos- los editores hacemos consistir en esto con mucha particularidad nuestra de- ? licadeza ; y como para mayor garantía de los señores que tengan á bien de m n' r T — Cad0S > hemos ^terminado pasen á 1, prensa solo copias tLZ tV e - Peram0S kS fifmaS ven S an al P ¡e ^ los mismos ar= Sres. Editores del Correo.-El dia 1/ del corriente se hallaba seña- lado para el remate del papel sellado. A las 9 de la mañana remi tí postura con un h.jo m.o á la Receptoría general, y „„ dependiente de eül Je expreso que no era alh á donde debía hacerse sino en la secretaría T iwcienda, y en esta quedó ; pero habiéndoseme avisado cerca del medí» d.a que ya se estaba realizando en la Receptoría, acudí allá, y se mp H;T por noticia que estaba ya concluido el remate en D. Manuil Galun en el tres por ciento que ofreció, sin presencia de mi postura, que era en el uno y tres cuartos por ciento. Me vi precisado á ocurrir al Sr. ministra de hacienda : este Sr. quedó con mi escrito, y me ofreció obrar en ius t.cia.— Sera muí conveniente que Vds. se dignen insertar esta relación e¿ su inmediato numero, así para prevenir al público, que en iguales casos no fie de contestaciones que no sean de quien corresponde, pues traen re, sultados que todo el celo y justificación del gobierno no pueden evitar • r tamb.en paraquese vea la gran diferencia que ofrece mi postura en favor del erario, en cuya consideración, no dudo que el gobierno declarará nulo el remate en uso de los privilegios que favorecen al estado en causas de esta naturaleza.— Tengo el honor &c— M. J. 5. IMPRENTA DE LOS EXPOSITOS, DE LAS PROVINCIAS. Num. 4. Buenos Ayres Enero I.° de 1823 — 2 Reales. Fste neriódico aue se publica dos veces al mes, se hallará en la vereda ancha tienda áe Don P M"°í¿rb?hLravia; donde se reciben los- comunicados, entre los que tendraa una ^preSSnclaVas ífclaUciones contrajo, magistrados pfiblico—Eu Montevideo se hallará en la librería de D. Manuel Yanis, cerca del tuerte. INTERIOR. SALTA. Escriben desde Jujwi con fecha 17 de Noviembre, que se decía que por el despoblado había pasado un D. Joaquín Pinto, vecino de Potosí *n compañía de un ingles Lucas Crecer , con dirección á Buenos- Ayres conduciendo pliegos del general Olañeta ; que tenían por objeto hacer tra- tados que diesen fin á la guerra. Los que comunican estas noticias dudan de su realidad solo porque Olañeta hostiliza y debasta aun la provincia áé Salta; nosotros estamos en estado de no poder juzgar. Dicen también que el mismo general Olañeta ha hecho funciones muy grandes en Tupiza , en celebridad de la acción ganada por Canterac so- bre los exércitos del Perú. Nosotros recordamos que el soñar triunfos es propio de aquellos Señores , y que otra vez se ha celebrado ya en el Cuzca la llegada al Janeiro de una gran escuedra española. „Entretanto , dice una carta , sabemos con seglaridad , que Lanza progresa en el interior , y que en las inmediaciones de Cochabamba ha batido últimamente á Ma- roto y á Valdez." En dos invasiones succesivas que ha hecho el enemigo sobre Jujui ha debastado la campaña, robado las haciendas, destruido fortunas y llevádose familias enteras ; sin que se haya tomado la pena de defenderlas ninguno de los jefes que allí mandan. Rodríguez que ha sucedido á Arias, tantas veces temido de los españoles, Quiroz teniente gobernador de Jujui, Gorriti gobernador de Salta, todos han mirado con frialdad la debastacion de la 46 ^ los esfuerzos qué ellos han hechl v" "° hm movído ^ pesar apáticos los gauchos de Salta ÚavL'l 7 9 V- We,bIe? ¿ de Cuando acá la independencia y han ^£ ^ en i, guerra d. Esto prueba, ó ¡neptit.d en lo 2 llf " temUraI de las Provincias bajas? Pero veamos en ¿ e se ocupabTe, S "fe r mn . Cho dis ^ en el pueblo. 1» Provincia. 1 el &r * mientras el enemigo invadía Cuafido el cMphrr* r 1 :;^^ provincia do Salta^ f„éL ZZLZ" ^ ™ Afortuna de h « ? kguas deta^rS^^TaS e " ' aCapÍila d " f " °~¡» ^ exumar sus CT^é SSrf' ""-'"T ^ < enid ° '» Mugre y lagrimas 4 ,„ s hsMtant( °V ^" tras eI enem, go hacía derramar Jo uua capirusa (!) negr a, Tl'Ldo tamn ^V' ^ G °" hi ^estide, Catedral de Sa! t a el LlclronT^ "J*, '^V»"^ hasta la magnifico entierro.; este nuevo 0m Z ¿T, , J . hac,a un sun '«oso y tributos de su amistad al Te haSa ', 1 ^ " 56 q0Íere ' rendia '»s 7 on todo; dando con est^ un exemnlo S"T"" T, P ° r t0daS ^ pues 50 1„ rindiendo homenajes al vicio T de , be " hacer co " ét venerado. Mientras nuestros ectore» meditan 1 ^ ^ ÍgUa,me " te *e .atutlTl ^Tofde'r £ «T? í~ del terror que impuso 4 los Z'baTv ' 7 c ^"f puso á la cabeza do los tumultuarios sin Liri ? confus '°» ^1 pueblo, se tomo el gob¡e ha^tá poner "HS™ dé ¿ fr"""^ de f ° rZad °> sfuó el mismo plan y restableció él vaédalat di bueU Sobornador, qué reunía al gobernador Cornejo. Éste cén éfecto t-^c * C ° mbinaba * «on suficiente disposición para te hacer i T °, * Salto p o Octubro orden, y para reponer en ojércicioT a junta d " ^"^T el «•tuó entonces su pequeña moét ra el ft T' J /S» a c¡o tí^WU, dad, disfrazado siempre con p ariencias t ' S0> ° m Ia ci °" 'ejos de cumplirlo, tramó una^ va intri*, 4 i" '-"^ S¡ " ™í"> ! ™», W (como el que tiene) volver n g ' 7 otre " eaio b ajo palaba de con el buen efecto do Ta Lqu nación os-", T"*"™' " e d ° nde > C0¡,ta " d » Eu este caso D. A. Cornete \ z „ ° V - ^ f° U ^mitian regresa,. (1) No hemos podido concebir mié PO rw;„ a ■ ~ «ador de Salta en el 11U evo ent er^ d7f ^7" ^ ^ ue lle ^a el gober- Otra carta cos dicc cap¡rofc f^'™ ( — z j ° b ie n en Ja fiesta de» Sancarron. *m cuaa,o la Dueña o da L Le ^ ^ ^ iffiitado * »■ ««¡jote, 47 D. J. Ignacio Gorriti. (2) En esta situación cualquiera sabe que la junta estaba necesitada á investirlo del gobierno. Pero ¿y los resultados en un hombre que lo adquiere por la intriga, la usurpación, el terror y el asesinato? Yo apuntaré algunos, sujeto á la estrechez de una carta. „Electo gobernador, se recibió en 1*. de Enero de este año, contra la opinión general que lo detestaba, y con el apoyo de un pequeño grupo de yandidos, acostumbrados á vivir de la rapiña y el desorden. Para allanar su nombramiento había ofrecido recaudar y^ castigar el saqueo del 22, y disolver el montón de los ladrones. Algunos de éstos, ántes en Cerrillos, habian sospechado de él y de los demás autores del motín, al ver que ©cuitaban sus nombres, „y que no tenían valor para presentarse de frente á sostener la patria" : estos miserables en número de 3 ó 4 fueron remitidos á D. Francisco Gorriti, con pretesto de conducir ganado, y por este muertos á balazos en los montes de Ortega. Así cumplía ert apariencia su promesa á la junta, cuando en realidad solo vengaba con el asesinato la falta de secreto de aquellos desgraciados para encubrir los nombres de los principales motores del 22. De los restantes hizo en Sauces un depósito disponible, bajo la dirección de los Puches y Velardes. Es larga la historia de su influencia desde allí ; pero no debo omitir sus idas y venidas á Salta, los insultos y las tropelias cometidas, que juzgadas por algunos, colectados de ellos mismos, se les remitía bajo su palabra de honor, á cometer otras, para asegurar por medio del terror que se inspiraba á los hombres de bien, la provincia en las garras de Gorriri ; pues decía, que los enemigos de su digno amigo Güemez debían padecer en sus vidas y en sus bienes, por hqfeer hecho armas centra sft señor. „Los comandantes de la campaña, y todos los oficiales que se habian decidido abiertamente á defender el pais contra los tumultuados., fueron depuestos, y substituidos por un Morales, un Quiróz, y otros maestros de la patria vieja. En San Carlos se resistió constantemente esta medida, cuando se quería relevar á D. Luis Diaz con un Rodriguez, que muriendo ai efecto del exceso de la embriaguez, hizo cesar el empeño. Un Ibañez se habia apoderado de la comandancia de Oran, imitando exactamente el ejem- plar del 22 en Salta, bien que sin matar ni estuprar: pero como no era de la cuadrilla, á poco tiempo fué asesinado, y el asesino premiado con un grado, íin reparar en pelillos de la identidad de razón. „A1 ex-gobernador D. A. Cornejo, coronel comandante de la frontera, se le ha obligado á disolver los pocos partidarios que la guarnecían, aban- donando el fuerte del rio del Valle ; y aun se le cree en inminente peli- gro de ser asesinado. A consecuencia se han acercado los indios, y ha sido menester desamparar y despoblar el curato de Anta. „Jujui miraba con susto estos sucesos de Salta, y su activo teniente gobernador D. Agustín Dávila trabajaba para mantener el orden y justicia (2) En cierta ocasión hizo reconvenciones oficiales, vejando fuertemente al cabií* do de Jujwi por kaber omitido en mía nota (6 en el sobre) el dictado deütoffdr. 48 «tenor, a que todos aquellos buenos habitantes, así del pueblo como Je a campana aspiraban, esperando que la junta señalaría por fin un término a as ciencias del gobernador; pero este maniobraba l propor n d7 a d.ficultad. He aquí sus tareas sobre Jnjui. proporción de la „ Al primer recurso que se ofreció á la cámara de justicia, ó de apelado- el 'cabildo v 7 r I"** ^ ^f^^^i los migante^ a el cabildo, y contra la tenencia de gobierno. Declaró negocios de fuero militar los que eran puramente civiles p,ra abarcarlo todo. Protegió pri- vadamente al anterior teniente gobernador Corte, cuando en público había expedido comían para entender en las demandas de infinitos robos que á este e le demandaban. Hizo mayor de plaza á D. Pablo de la Torre, cuando la junta y Jujui clamaban por el castigo de sus crímenes, con la sumaria en ia mano, fcscribio a alguno de sus instrumentos incendiarios de Humagua- ca o sus contornos, que hiciesen cuanto quisiesen contra el coronel Arias jete del distrito, seguros de la aprobación del gobierno. Expidió secrel lamente contra él unos cuantos hombres á cargo de Morales, que en el transito predicaba inobediencia á Dávila. Hizo publicar en Perico, colindante «le Jujui, orden para que nadie pagase arriendos, á fin de concitar la rapaci- dad de cuantos de sus afectos, que- amontonaba allí con el objeto de incendiar a Jujui. Remitió á esta ciudad tres facinerosos conocidos para tumultuarla de acuerdo con Corte y Sarverri, contra el cabildo y el teniente gobernador, los que fueron sentidos, y todos tres desterrados. Con el objeto de indignar á Jos sáltenos contra Jujui, divulgaban él mismo y la Torre, que a excepción de dos, todos eran sarracenos, y que todos ellos y Arias Hnidos con Olaneta iban á atacarlos. Se hacían tiros de fusil en el campo de Castañares, inmediato á la ciudad de Salta, para alarmar al pueblo, supo- niendo que ya estaban allí; y al mismo tiempo en Jujui se decía que los sáltenos atacaban, porque esta es la ciencia de la Torre, Sarverri y Corte. „La noche del 31 de Mayo mandó reunir los cívicos en casa de su «Comandante Zuviría y otros puntos, por haber tenido noticia de que los Güemez y una tropilla de los de Sauces intentaban celebrar el aniversario del saqueo del año anterior hecho por el finado Güemez, á su entrada con los pri- sioneros. Estando reunidos ios cívicos, como á media noche, atropella D. . Benjamín Güemez con sable en mano hasta el patio de la casa de Zuviría, recibe un balazo, y queda herido de muerte. Uno de los oficiales cívicos, D. José Cabezón, quiso tranquilizar con buenas razones, en la puerta de la calle, al grupo que seguía á D. Benjamin ; pero D. Manuel Puch, según dice el mismo, se las contexto con un pistoletazo, de que quedó muerto en el acto, y se retiraron. Cuando se esperaba el castigo correspondiente de esta tropilla, aunque por otra parte protegida por el gobierno, resulta casado Puch con la hija del gobernador, y un tratado entre todos para disolver los cívicos, disolver ó mudar la junta y castigar al cívico que estuvo de centinela, y á quien se atribuye la muerte de D. Benjamín ; y en efecto, se le tiene preso hasta ahora y con una barra de grillos. Estos sucesos serían incombinables si no se supiera que en el gobierno se ha cansado 49 de ponderar que la jornada del 22 de Setiembre fué la mas brillante que ofrece la América. Tienen razón los que por ella calzaron el casicazgo ; pero nada vale para D. Pepe y D. J. Güemez ni D. Saturnino Saravia, que malograron sus tareas, y se quedaron sin la tajada. * De este modo estaba todo en agitación y sobresalto, cuando aparece el comunicado publicado en el Argoz núm. 32, contra Dávila y Arias. Esta era la última mano para disponer el plan, pues inmediatamente Arias fué asesinado el 18 de Junio, y la noche del 23 asaltado Dávila en su propia casa por los comisionados de Gorriti al mismo intento; pero habiéndolo dejado tendido de un balazo y creidosele muerto, por un suceso extraordi- nario se le salvó, aunque con un ojo menos. A consecuencia, estos mismos, sacando á Corte de la prisión en que se hallaba, lo pusieron en el gobierna conforme á las órdenes de aquel. Persiguieron al síndico procurador D. Pablo Soria, sujeto de las mejores calidades, luces y sentimientos, para matarlo, según ellos mismos lo decían : descerrajaron la puerta de su habitación, solici- taron con esfuerzo sus papeles, y especialmente unos autos que este seguía sobre los robos de su casa y bienes, que Corte y Güemez le habían hecho, y por no haberlos encontrado, los exigieron ai escribano. En fin hicieron del cabildo un juguete ridículo, como antes lo habían hecho en Salta de la junta; de suerte que ambos sucesos parecen lo que son, hermanos de padre y madre. (Concluirá) TUCUMAN. La tranquilidad ha succedido en esta desgraciada provincia á Tos de- sastres de cerca de dos años. A principios de diciembre empezaban á res- tituirse á sus casas las familias que hacia tiempo erraban por los bosque* y los pueblos vecinos. D. Bernabé Araoz mandaba sobre las ruinas de los demás partidos, que han despedazado el pais; y aunque una carta de Lcs- tero nos anuncia que nada es firme, que el estado del Tucuman se pre- senta siempre como muy precario-; pues una división comienza á brotar en- tre las mismas tropas del vencedor; por lo que (nos dice) Araoz se alia en un trono de hamaca y nosotros creemos que ya deben haberse cansado los partidos de sacrificar su pais. . : •' Sean quienes fueren los que en esta horrorosa contienda hayan de- fendido la justicia, cosa bien difícil de averiguarse cuando las pasiones se han exaltado hasta tan alto punto, es ya llegado el tiempo de recobrar el crédito perdido. Tucuman, memorable en las páginas de nuestra his- toria, es menester que vuelva á ser lo que antes fué. D. Bernabé Araoz, es preciso que haga ver al mundo, que si el error puede extraviar al hom- bre por algún tiempo, volviendo la calma perdida, recobra la razón su imperio, y que la justicia y la felicidad pública son la norma de su conducta. , . , Principiemos por olvidar todo lo que ha pasado; y si es menester re- cordarlo, solo sea para llorar sobre su memoria; restituyamos al pueblo sa 50 Junta de representantes líbrete! , e 'Ton SbT"" * mas oportuno que ahora ¿qué mejor iustifiríZ a > P a<,s > sea inercia, y deje obrará .oXd d nt Qne" e"* fre C ;™ 6<1Uel » vmcial se ocupe en onrarmar I,. „ . . , ^ Ue esta re presentaciou p ro - a todos los qu P e £ ° ^ e„„ S Z™ eT suT? * Cubrir «° "e.o f joicio de clasificar los delincue es y ts^ulL ^ B entrar «» inut I, y que airrianrfn mo ellul - ue ntes y los justos, es un trabajo difícil é petua ías' enem i tades ' '°- S ¡U>[a "' S ' n0 haría ° tr « ««■ qnéper! Acantonando á princTpb d 2 d c aró el T r"' 8 "" * B *™ bé dependiente, y que solo » L™V l • Tucuman una república in- así á todo principio sano y liberal. ' P<>r destruir y oponerse En fin, esto también es menester olidarlo. si e*t™ mhr.11 dejarse olvidar; y el Tucuman, que sobrada e peHencTa 2t ?Z ndo crea que principia á nacer, y estableé la b 1 habe / a surCa do durante delega todas sus vdas v ,1^'^ * * Cabo de Ias tempestades, i' 6 rocías sus velas, y entra a navegaren un océano pacífico /así lie 51 gabamn* r A rpferir los anhelos y entusiasmo con que los cuyanos promovían \ ~ i « - T " nr ece que se nos ha con- el adelantamiento de su país. Pero este piace» . , t cluido ; no queremos todavía consentir en ello, porque loS errores que umt "¿ZtiO lugar á este cambio, son en nuestro concepto pasageros. x,""!*™ responsal nos dice que Mendoza ha dado un paso retrogrado. Habíamos anun- ciado que existia una lucha abierta, entre la ignorancia, la preocupación y los años por una parte, y por la otra la juventud y las luces : parece que aquellos han yencido con motivo de las elecciones de diputados para la junta. Tal vez los detalles que posteriormente recibamos nos pondrán en aptitud, de hablar con mas exactitud sobre los abusas que en estas elecciones se han cometido ; pero ello es cierto que los ha habido, y mui grandes, porque el Amigo del pais, que ya parece no goza de mucha libertad, dice á este respecto : ,, No hemos dejado de advertir algunos vicios de trascendencia, y que los atribuimos á la poca práctica, y ninguna parte que han tomado antes de ahora los ciudadanos en este asunto." Esto lo dice después de hacer una salva preparatoria ea que pondera la libertad que disfruta Mendoza, y el interés que ha tomado en este acto por primera vez ; y ciertamente que sin valerse de este medio no habría sido osado de proferirse con claridad, so pena de tener, cuando menos que viajar para San Juan. Luego pasa á ma- nifestar, como una pequeña muestra, dos hechos sobradamente escandalosos ; tal es uno, el citar á un ciudadano para votar, y darle al mismo tiempo la lista de las personas por las que lo debia hacer ; y el otro presentarse otro ciudadano á dar su sufragio, y al pedirle el voleto que le debia haber dado el decurión, presentar una lista diciendo : el decurión no me ha dado mas que esto. El editor del Amigo del pais, dice que pasa en silencio otros que el rumor público ha hecho bien conocidos ; y nosotros creemos que á ser libre no los debia haber callado ; porque el denunciarlos es ser amigo del pais. Quisiéramos nosotros tener conocimiento de todos estos abusos para publicarlas, y criticándolos satisfacer al periodista de Mendoza, y á nuestro «orresponsal que nos dice : es menester atacar las barbaridades y absurdos que se cometen aquí por nuestro cabildo y nuestra junta. El Correo tomará con el mismo interés el criticar los abuso de las autoridades de Mendoza, que deben haber visto los mendocinos ha tomado en los de las demás pro- vincias. El 13 de noviembre se principió á sellar moneda en Mendoza, con- forme á decretos anteriores de aquella junta. Se calculan 200 pesos por hora en el despacho del cuño. Esto promete grandes ventajas, no solo á la provincia de Cuyo, sino también á las demás, en que ya se ha empezado á sentir la escasez de moneda menuda. Pero para esto es menester que la ley y el peso sea exactamente el del dinero conocido y corriente en el pais; de lo contrario vendrá á quedar reducida á una moneda provincial, cuya circulación será mui precaria; y habiendo caido en descrédito, como la moneda falsa del Tucuman y Salta, habrá perdido Mendoza en su comercio, y no logrará fomentar las minas de Famatina, que debe ser una de las miras que han impelido al establecimiento de este cuño. Siendo pues la moneda de buen peso y buena ley ? es un error el creer que 52 la elección del sello que se le pone influya en nada • así h P ™ 5 oc * - j que se haya adoptado el escudo d ¡armas es L»~> - - ' *' • S e . st "nad« ser dinero de r«r^--"' - ». — •« / uu ei nacional. Si el ao misma tosquedadle X ^ 1 1 ? raz °"' est ? uo Estaba, porque con la o .eaaa fiel cello de la plata cortada, ó macuquina, se podia h» W áburfa, un trogel con el escudo de armas nacional ; lo que nabriahe cho Zll honor a Mendoza al paso que habría mostrado que sabía odiar, y olvidar! signos demuestra degradación—Tenemos á la vista una de las 'primeras pe setas acunadas en Mendoza, que fueron arrebatadas por el público con ansia. CÓRDOBA. No cesa de hablarse en esta provincia de la expedición proyectada El genera San Martu, parece que la protege, á pesar de J Tlntl d v,duo privado Urdininea debe ser el que la mande, y se lilla re o gieudo lo que buenamente quieren darle en la provincia de Cuyo, no io Zl hT C H P / eSU P UeSt ° ¡nSert ° Gn nUeSt, ° 11Úmero de pues p ! sara a la de Córdoba a hacer otro tanto, y donde nos dicen con fecha 6 del pasado que pronto lo aguardan. Sin embargo no podemos filarnos en e resultado que tendrá su tenida, pues también se nos aTundf le e gobernador Bustos ha conocido su error, y se ha expresado Tímente declarando en breves términos, que estaba pronto á prestar todos los au-' ttZT'r habÍan , pedid °' J muchos mas para * a céle'^ ü unZ general Urdminea ir a la buena de Dios, á cortar y trinchar sin depender de autoridad superior alguna—Puede todo esto íener mucho de buenS deseos, y que verdaderamente el Sr. Bustos esté aun por ía céUbre e*of dicion; pero no es absolutamente imposible, cuando es lo mas cuerdo v racional Con todo, podemos asentar, que intereses privados son W JL animan a todos los que promueven este plan. Mas sea cual ,W u re- sultado, que nosotros persistimos en sostener, que sera nulo, y que no hará mas que acarrear nuevos compromisos, sino nuevas desgracias ; A se lleva adelante cosa de seis meses há, y últimamente ha llegado! Córdoba el comer! ciante D. Godfredo Poygnard, con la ratificación del contrato que publ camol en nuestro 1/ numero; que como ha sufrido algunas modificaciones THn! seriamos .ntegro. Vedle pues, como nuestro corresponsal nos lo incluy" „En la ciudad de San Juan de la Frontera, en la provincia de Cuyo ' a 20 de noviembre de 1822, el Sr. D. José Maria Pérez de Urdininea coronel de los ejércitos nacionales, gobernador de la provincia de San Juan' ^comandante en gefe de la expedición que promueve el gobierno del Perú, y S. E el protector D. José de San Martin contra el enemigo co- mún ; y por la otra el Sr. D. Godfredo Poygnard á nombre de D? R¡. cardo Orr su poderdante, que quiere prestar 50.000 pesos, los mismos que se halla autorizado para recibir el espresado coronel Urdininea, según los poderes del Sr. protector D. José de San Martin, y el Sr. D. José Ca bero y Zalazar, enviado plenipotenciario del gobierno del Perú cerca del supremo de Chile, que á la letra son como se transcriben 55 „Debíendo encaminarse á la mayor brevedad en auxilio de las fuerzas ? , del Perú una división compuesta al menos de 500 veteranos al mando ? * del coronel D. J. M. Pérez de Urdininea, y facultado el referido Sr., ?J para solicitar y negociar el préstamo de 50.000 pesos, aplicables á las , ? precisas impensas de la expedición ; el Sr. D. Rudecindo Alvarado, ge- 5J neral en gefe del ejército del Perú, prestará desde luego su garanda, 5) á fin de responder de la satisfacción de este crédito., á, cuyo efecto se 5J hacen con esta fecha á dicho Sr. los mas sérios encargos, y se le co- ^ 9J munican las correspondientes órdenes, para que la cantidad sea invio- ?> lablemente satisfecha á los plazos que se estipulen, y para que se ob- ? , serven religiosamente los contratos que por el indicado Sr. Urdininea se ?) formalicen. — Santiago de Chile 14 de noviembre de 1822. — José de San ? , M«r¿m.=En la capital de Santiago de Chile á 13 dias del mes de no- „ viembre de 1822. — 3.° de la independencia del Perú. El Sr. D. D. José ? , Cabero de Zalazar, ministro plenipotenciario , y enviado extraordinaria 3J del supremo gobierno del Perú cerca del preindicado de Chile, dijo i que reclamando los intereses del gobierno que representa el que se or~ ? , ganice y marche á la mayor brevedad, en auxilio del ejército del mismo 3 , estado, una división compuesta al menos de 500 veteranos al mando riel „ Sr. coronel D. J. M. Urdininea, según los> términos de la acta cele- „ brada en la ciudad de Córdoba por los Sres. D. Juan Bautista Bustos, 5 , gobernador de esta provincia, el referido coronel Urdininea, y el teniente ? , coronel D. Antonio Gutiérrez de la Fuente, comisionado de S. E. ei «5, protector del Perú para formalizar, cerca de las provincias de la antigua 5 , unión de Buenos Aires este importante negocio ; y exigiendo él por otra ? , parte que se impendan los gastos necesarios en su plantificación, los mis- mos que se han fijado hasta la cantidad de 50-POO pesos ; autorizando ? , ademas al Sr. Urdininea para que los solicite y proporcione, bajo la ex- „ presada responsabilidad del Sr. D. Rudecindo Alvarado, general en gefe „ del ejército del Perú : el que suscribe á su vez, y como representante y> de dicho gobierno, asegura con la garantía de este, y del efectivo rein- íegro de la preíndicada cantidad, y que ella será religiosamente satisfecha „ por m gobierno, como que le son ventajosos los determinados fines á que ? , debe aplicarse, según se ha puntualizado; y para la debida constancia 5 , lo firmó en dicho dia mes y año. — José Cabero y Zalazar." — Y en vir- tud de los c«ales, y sin que sea necesario ningún otro, hemos convenido y tratado definitivamente ambos, lo contenido en los siguientes artículos. 1*. Se compromete el expresado Don Ricardo Orr , de acuerdo con Don Godfredo Poygnard , á prestar al gobierno independiente del Perú, bajo la intervención del protector D. José de San Martin, y garantías de aquel estado y del general de su egército D. Rudecindo Alvarado, en los plazos y términos que se indicarán, la suma de 50,000 pesos para mover y mantener la indicada expedición. ,j 2*. Don Ricardo Orí y D. Godfredo Poygnard, estiman al Sr. coro- nel D. J. M. Pérez de Urdininea, por suficientemente autorizado para concluir este tratado difinitivamente, sin que necesite ninguna otra confirmación, ni El Correo Num. 4. 54 ratificación en virtud de los poderes que k> encabezan, de modo que en los términos en .que esta estendido, empezará á tener lugar y fuerza desde el «no! «nento que sea firmado por el dicho *. Urdininea y Godfredo t/gL^ Paz Alt ? Ca 86 Paga ? á ¡OS P re ^amistas en la ciudad de la !L r ? °? ° Ch ° meSGS q , Ue sea tomada P° r nu * st ™ armas, con el ínteres de un ciento por ciento, á costa de las provincias libres del Perú. * » 4 . En el caso de contraste recibirán el principal prestado mn «í jumento de 6 por ciento desde el dia de su desembolso hasta e df su reen bolso, en d espacio de 16 meses en la capital del Perú. m\Jlt , P ° r k ™ C0 , mpeDSa á V* jotamente son acreedores los presta. ztivz z:t:: la sracia de iatroducir 100 mu ^ ai ¡ES- cion haíía ü?^ ^ ^ 4 Pí> ° WSe 6Q "^vimiento la expedí- cion hasta que llegue en su marcha á la ciudad de Salta, siempre que el Sr. Urdininea, ge f e de ella, necesite alguna suma, quedan obligados los C~t tt. basta la cantidad de 16 6 20 J - «Mr' de ^ dWs Í on ? el comandante en gefe de ella puede «értíto 6 il^ • ' r. C . UalqUÍer tíemp ° y lu ^ ar •» r ^to del em- prestito, o el todo, si no hubiese asado de ninguna cantidad. tratan*?. 5* q "f ^ tod ° SU Val ° r > M 8 tt "dad y fuerza, firmamos los con- re TlT t T CO áe ¿ n J e TV a el mism0 dia > mes y María Pe- re* de Urdimnea—GodfredQ Poygnard" MONTEVIDEO. Cuan plausible nos es poder anunciar los pasos agigantados que va dando esta provincia ácia su libertad é independencia. Cuando nos permitimos aconsejar á los patriotas montevideanos que convocasen un caWrdo Tbierto tue porque consideradas las circunstancias difíciles en que se halla aquella' plaza, dudamos que los Señores capitulares tuviesen bastante fuerza para anular la incorporación hecha por el congreso cispktino, é intimar á Lecor la evacuación del territorio ; cosa que se habría facilitado en nuestro con- capto, en una asamblea popular; que aunque traen estas inconvenientes narto conocidos, hai ocasiones en que son necesarias^ como llegan á serlo Jas conspiraciones, cuando solo, por su medio pueden libertarse los pue- blos de la tiranía. Pero todo esto no ha sido necesario en Montevideo v con sumo placer nuestro, sabemos que ef cabildo reunido el 16 del úl- timo ha declarado categóricamente ; que de la parte libre de la provinica se convoqn* una asamblea de diputados, libre y regularmente elegidos, para que esta, en vista de las actuales circunstancias políticas, determine lo mas conveniente al país ; que se pase oficio al barón de la Laguna, manifestán- dole que Montevideo Me suspende la obediencia, y desconoce su autoridad hasta la reunión del congreso ; que igualmente al pretendido síndico pro- curador del estado, se avise que queda» desconocidas su representación y. * Esta frase no ^comprendemos. No sabemos SÍ habla dt las m ^ libres 6 d« fe) que piensa» libertar) pero ^ue solo piensa*. 35 funciones, y que se le hace responsable de las consecuencias de su obsti- nación, si insistiese en usar de facultades que no tiene ; en fin, que se dé un manifiesto en que se funden las razones que han hecho al cabildo tomar esjta sabia y enérgica medida ; dirigiendo un testimonio del acta al hono- rable consejo militar , á efecto de que consecuente á la liberalidad que lo caracteriza, no se oponga á la egecucion de estas medidas, ni se altere la situación de la división, siendo garantida del modo posible la seguridad que hasta aquí han disfrutado tan satisfactoriamente los habitantes. Esta acta á acuerdo del cabildo se halla Miseria en el primer numero de un nuevo pe- riódico, que ha aparecido en aquella plaza con el nombre de Pampero, título con que indican el consuelo, amistad y auxilios que esperan de esta pro- vincia : advertimos también la coinsidencia de Pampero con VOcádent , contrario de Levant, y todo nos presagia felices resultados. En esta acta se lee con placer el discurso del Sr. D. Cristoval de Echevar- riarza, que precedió á la resolución, y en que enérgicamente manifesta el estado de la provincia, cuales son sos intereses y las medidas que deben tomarse para que esta no sea víctima por mas tiempo. Un pueblo que posee tan dignos pa- triotas no puede ser esclavo, y si por algún tiempo sufre los ultrajes de un usur- pador atrevido, en la primera ocasión que se presenta, manifiesta sus senti- mientos, su poder, y cuanto pueden los hombres cuando pelean por la libertad*. El estandarte nacional tremolará mui pronto en las fortalezas de Mon- tevideo ; lo hemos dicho otra vez y esperamos tener la fortuna de anunciaría mui pronto. El primer paso está dado ; resta seguir con energía y cons~ tancia. ¡Union Montevideanos! esta ea la base de la victoria, y sin ellft no haréis mas que cabar mil precipicios á vuestros pies. ¡Union j y ella os Salvará de aquel monstruo, cuya imagen y memoria os hace temblar toda» tía. Si os unis, los bárbaros no decidirán de vuestra suerte como en otr® tiempo ; no 6ereis la presa de la anarquía ; el despotismo salvage na succederá al despotismo peninsular. Los americanos, lo repetimos, ya no tienen porqué mirar con horror á los españoles, y estos no tienen porqué odiar ya á los americanos, unidos todos es menester pensar solo en que Montevideo es patria común de los que han nacido en él, y de los que lo ha- bitan después de tantos años. La felicidad de un pueblo, la felicidad co- mún, y la felicidad de todos los particulares es una misma; aspirad pues todos á ella, y trabajad con un igual empeño. Una carta, fecha 18 de Diciembre, después de mirar «orno muy obscura y dudosa la suerte futura de Montevideo 5 y como müy peligroso el que se vea espuesta á un sitio, por sus malditas murallas dice, si acaso no se embarcan los voluntarios reales, y se obstina Lecor en permanecer en el ter- ritorio ; se explica así : ,,J5i los caudillos del campo se hacen de alguna fuerza, y si toman importancia, como no puede dejar de suceder en el caso de guerra ¿ quien se la quita, ni quien 6ugeta á aquellos hombres feroces que hicieron mas víctimas al pais que sus propios enemigos ?" Nada podrán en nuestro concepto los bárbaros del año 15 contra el espíritu del dia, que 10 lo hubo en aquel entonces. Por otra parte, confiad en que Buenos Aires*, 6 los que mandan,, han variado, no como de la tierra al délo ; sin» como del infierno al celo, y estad segaros, de que esos tiempos ya se pasaron, y que el que quiere ser libre lo es. Un sitio es temible cuando el sitiador es fuerte; pero 1200 hombres ¿qué podrán contra tantos enemigos í 1 or un sugeto que ha llegado últimamente sabemos el grande 'interés que todos han tomado en la empresa. Los españoles, los viejos, los jóvenes- todos respiran libertad ; y es asombroso, nos dice, la uniformidad de sen- timientos que ha» : asi es que son mui contados los imperiales, que ahora no hacen mas que decir : las cosas no están seguras : el or izante aun está mui obscuro : si se quedan los portugueses europeos ¿quien los echa después' ? &c &x BUENOS AIRES.. 1 * * Nunca creímos que el Centinela tomase tan á dinero de contado el que en efecto estuviese imprimiendo el Ciudadano engañado, de nuestro número 3, un hbnto. de 20 piegos, y menos que quisiese hacerlo poner en pasta. La poca verosim.htud de este hecho se nos presentó desde que leímos el comu- nicado, y supusimos por consiguiente, que era una cosa fingida, un eeejimío para hacer mas palpables los inconvenientes del decreto del gobierno; porque el Centinela no podrá negar que es un mal para un escritor cuya obra im- presa pase de cinco pliegos, el que según se vayan estos imprimiendo, los lean todos los dependientes del gobierno ; pues no puede dejar de ser así yendo tres egempiares á la secretaria; mucho mas cuando por la morosidad tie las ,mprentas habrán de tardar al menos cinco semanas : y el que en este tiempo haya sido la obra juzgada, y tal vez prohibida antes de haber salido a luz, es muí gaacioso decir que le es mejor á su autor ; pero no es exacto. obsfa el 1 ue el decreto diga, al ponerse á la venta pública, porque en «na obra que contiene varios pliegos, que, por consiguiente, tarda en imprí- mase; si se quieren estos recoger de la imprenta según vayan saliendo de la prensa, el impresor los cree ya dados á luz desde que salen de su casa no quiere ser responsable por mas tiempo, y tiene razón. Estos ineonve' mentes innegables trae consigo el decreto, mientras no disponga que se re- ciban ios egemplares para el gobierno en los despachos públicos. También se ha padecido una equivocación por el Centinela cuando supone en este co- municado un ataque estudioso y malicioso contra la administración por empe- ño de minarla. Conecemos la firma de él, y estamos persuadidos de que su autor es afecto á la marcha actual del gobierno, y que su ánimo no ha sido otro que el obtener una reforma en el decreto que salve los incon- venientes insinuados. Hoi probablemente saldrá el primer número de un Diario esencialmente mercantil, cuyo prospecto apareció el 18 del pasado. Nosotros dudamos mucho del éxito de este papel, que tratará exclusivamente de comercio, por- que somos de opinión , con un periodista de antaño , que en el dia un penodico que no se ocupe de política, es lo mismo que una escopeta sin canon. Mas apesar de ser este Diario de Buenos Aires esencial y exclusiva- mente mercantil, nosotros no podremos mirarlo, cuando se nos ofrezca hablar de el, sino bajo un aspecto político ; porque el tiempo de las exclusivas se acabo. En efecto, después de doce años, es por la primera vez que apa- rece un diario en nuestro orjzonte ; y esto nos prueba §1 adelantamiento d4 57 pais; pues coando su editor se ha resuelto á darlo, debe haberse conven- cido que ya necesitamos de él ; y como esto no se ha de haber debido á ninguno de los gobiernos que engendraron al año 20, claro está que es en solo el tiempo que ha corrido desde el aumento de la representación que hemos hecho este adelantamiento. Ademas, este diario será esencialmente mercantil, lo que prueba que su editor está persuadido del progreso de nues- tro comercio ; y en este punto nos parece que no se ha engañado. Con este motivo dirémos dos cosas, y concluimos esta materia. En el mes de noviem- bre entraron en el puerto mas de 45 buques de alta mar, y la extracción de la aduana en los dias de 20 á 25 del pasado ha sido tan grande que se han asombrado los mismos que están acostumbrados á una extracción co- mún mucho menor. En este quinceno, antes de cerrar sus sesiones, se ha ocupado la sala de representantes, de los presupuestos de gastos y recursos para el ano de 1823. Este espectáculo, el primero en nuestro país,' ofrecía á una imaginación ob- servadora grandes consideraciones. La independencia de los diputados ; la libertad de sus ideas ; el ínteres de sus discisioneá, todo llenaba de una sa- tisfacción indecible al que presenciaba este acto sublime, después de ha- ber sido testigo de las sesiones de nuestros anteriores congresos. Este asunto nos proporciona un motivo nuevo para rendir el homenage de nuestra gra- titud y respeto á la comisión de hacienda, y con particularidad á su miembro relator. El trabajo que ha impendido, y los principios sobre que ha jirado al examinar los presupuestos, al paso que le hacen honor, llenan al país de gloria porque muestran su ilustración. La comisión ha sido eminentemente re- publicana ; y conforme á esta base, al paso que le aumentaba al gobierno lo que pedia para la instrucción pública y fomento de las luces, trataba de disminuir todo lo posible los gastos de la guerra ; este enemigo nato del republicanismo ; este azote de la humanidad, y este mal necesario en el estado presente del mundo. ¡ Que difícil sería recorrer estas sesiones, y des- cribir Jos diversos cuadros interesantes que han presentado! La estrechez de nuestras páginas nos impiden hacerlo; pero nuestras últimas palabras nos ponen en la necesidad de decir algo sobre la oposición que hizo el Sr. Minis- tro de la guerra á la corrección que proponía la comisión en su departamento. La comisión se fundaba en que los gastos de las milicias no eran proporcionados &\ servicio casi nulo que prestaban, y en que para un tiempo de paz, y para una provincia era mu i grande el caudal que se dejaba morir en ^ egército. El Sr. ministro de la guerra, des . pues de admirar la prodigalidad con que la comisión se había expedido en el presupuesto del departamento de gobierno, y la mezquindad que mostraba en el de guerra, que so {o parecía manifestar una oposición contra los militares , pasó con gran sorpresa de todos, a asegurar que nuestro estado era precario, y nuestra tranquilidad pasagera ; y que verdade- ramente debíamos considerarnos, no en el estado de paz, sino en el de guerra rsinembargVj ¿cual es en el que estamos? Las provincias, unas por respeto y otras por admi- ración, no pueden declararse contra Buenos-Ayres en su actual sistéma, ¿cuino pues, la manía de congreso, que vuelve á hacer renacer alguna, causarla la guerra ? El que lleva la justicia no debe temer. Las facciones interiores serán siempre sofocadas míen iras el gobierno sea del pueblo, y no el pueblo del gobierno. ¿ Tero los indios ?. . . ,; Oh, señores'! es muy triste y miserable considerar á la provincia de Buenos Ayres en estado de guerra, cuando un puñado de bárbaros turban la frontera. Sinembargo, un enemigo extrangero se presenta á nuestro frente : de esto no se acordó el Sr. ministro ; mas si se hubiese acorda- do podríamos decir que es müy despreciable para sobresaltarnos, y que existe, porque hemos querido que exista, Concluyamos, pu«s, con que si la marcha dei gobierno sigue como 58 hasta aquí ( o que no hay motivo de dudar) no tenemos ™ Después de once años hemos oido pronunciaren dúEÍÍ P T* temer la Castell, y ha sido para tributar á su mérito £ S Z&£ l lo^h^T^ del Dr Su viuda ha muerto hace poco, y una hija huérfana ou hTT^i \ Ue Se le debe "« Vic o de su padre La sala la tomó en con i.leracio eT su úíti™ de l0S Ser " ¿e las grandes pruebas de la justificación de la actual aí L T SeS1 °"- Esta es «na haber o.do el informe de la comisión, y en él ¿ expreíon ¿uST* = ? satisf actorio ta, uno de los primeros que dieron él* J de nS SbSLS^ de - aq . Uel di ^ n ° P at »°- que nos ha oprimido por tanto tiempo. Tammen S sat S 7 - * V " tÍma de ,a «««la ocasional señor diputado Gazcon, que coadyS P ° der e,0 ^enesta diseñé •£ terrsft «?■ ^ a ■STV"* ^ é ' ,a con ^stacion á dos propoícioT s nueS ñ ^w '^ Nowtro » no había cumplido con la lev oue lo antnrir» nuestiasj a saber: que el gobierno otra, qu* se d]bía haber decLSo °e "a aTs SÍ °Z * " CÍVÜ 5 ^ no querer oír consejos, no es en nuestro concepfo bastante fuerte TT Ia P'" imera de a la sala que se valdría de todos los medios posibles ha«L Si * gobierno habia dicho «dad en esta provincia á lo, que divTdVan la d¿ SÍtoíor ^ " ? y en aquel entonces estaba convencido de? eftado Je ?os m,eb^ T?*"* í S obi e™° trabajar en su conciliación. Las últimas noticia? „ S "! , ', í qUe , ,COn todo Pasaba peorado aquellos de estado: luego, s Í^eS 1¿J tí^' " ° qUe Rem- era menos que el ofrecer seguridad v sub LtencTa L k JI a / ama > e enviar «gente &c. ban aquellas comarcas, parí sacar íJStSZFZZí ~ Baenos - Avre i a h* q ae despedaza, creia poder hacerlo ¿ ¿L" é To ha ré lo ^n^—pIZ^^J ^H™** regular creemos habría sido recabar H P 1, T,?ñ£f 1 . • qUe haCe * Montevideo, mas en caso necesario, que contentare" Jn tr^TJ autorizacion P a ™ declarar la ¿£¡ rizacion habría paludo." d efecto 2 |ÍS S° b »e*no responsable. La solacio! exponernos á kf ^Itü^S? t W n f ertar * Banda -°nental, 2» las tropas brasileras ¿ & VlaSíhf **P d * i,id¿ d * gobierno toma en este asunto tan grave, y el que iohaSira do h^í í í lnterÓS que el El asunto de elecciones sigue internando a S ™ íjjf ^f* * us as Peet<*. el que la votación sea general : pero quisiéramos oue sí ííitf. q f ase § l,ra do que propondremos algunos mediof E?™^U¡e n?hZ^Z m0 ' "í"" 08 » P aia lo riquez de Toledo, y que en la mesa se escriba FeSÍ„S %^t$¡JT En ~ ha variado de este modo la persona : el publicarse integras Ta Taltt ' * es . verdad ««e cada ciudadano verificase su voto, y q E e todos hSén l !• P l °P olcloua »a que sus casas. Otra cosa mui notable es oue tnd«, W eI . escrutinio en el rincón de reunido mayor numero de LfrSs Esto q ^ h" Pnmera V ° taCÍ ° n hubiesen sería el modo de ver reunida iHpinbn se* erat naS ^Sbri T' ^ de qUe Hemos visto que con cien votos, y Ln con i SSo W^f ¿ perdonar por el acierto, potado. Nosotros dejamos para oS Ocasifn lo s T« B nt CinCuenta se ha hec "o un di- mesas, y pasamos por ahora k pu£arTaHsta oueAuZJT ** me f ster J ev ¡* a r en la* gran placer no haber diferido en Sicho S l2 4 1 J ltoos temamos formada. Nos es de la que estamos pronto áTuscri b ! Z¿™ \ * pnmera ,Ue P ublicó el Centinela , ¿ M«m«I ^iat« ^ KoQU€ dd ^ 5Q VARIEDADES. Los Editora del Correo á los señores del Centinela^ Desde que apareció nuestro primer número , señores , habéis tenido la bondfd de acoger nuestros trabajos, con una indulgencia , de la cual g somos dignos es solo por los sentimientos que nos, animan , no por el me- ito de nuestras débileV producciones. Ultimamente^ nos habéis honrado señores con el nombre de hermanos; título que miraremos como el pri- mer de nuestros triunfos. Cuando hemos adquirido la fraternidad y con Aeración de los amigos déla patria, nos creemos muy felice. ,y harto Bagados Por nuestras tareas. Sí, señores ; no os habéis engañado ; cual a Sro Te amor de la libertad nos domina, es para nosotros una gloria ir^eVun motivo de haceros esta confesión , y nos es también el de aburaros que verdaderamente nuestros sentimientos son uniformes a los ^ No obstante .señores, os han parecido, desde el principio , demasiado fuerteVnue ro escritos, cuando hemos hablado de algunos de los que lobiernan en las provincias. En la carta que nos habéis dirigido particular- men e con este objeto en vuestro número 21, nos aseguráis que exasperando riol que^llamamoi tiranos, lejos de conseguir nuestro fin , Produciremos ln efecto contrario. Esto es, señores, á lo que principalmente nos vemos obligados á coutextaros- - A , . ? nnae Vosotros convendréis con nosotros sin dificultad , pues esta en pues- ta* comunes principios , que contra el fanatismo no hay ^y^do £ ilustración , y contra el depotismo la fuerza. ¡ He bien pues 1 Partiendo de aqu , es indudable que para hablar con los tiranos, o b ie n de ellos se debe mojar siempre la pluma en un poco de tinta corrosiva.-La conduc- ta de ios V* candan en las provincias ;| es mala ó es buena l Tal es lo Le hemos averiguado ; y después de estar persuadidos de lo primero, nos hemos resuelto l atacarlos. Todos aman, señores, su opinión , y viendo este vulnerada, se resiente su amor propio : en esto habéis convenido, se- ñores ' más el resultado en nuestro concepto, no es el que vosotros eréis: -í> or qué no tratarán con su conducta posterior de evitar una critica que tan- L los daña? El negarlo , sería negar los saludables efectos que mas de «na vez ha producido esta arma propicia. Si al mismo tiempo que con fuerza se atacan sus operaciones, se les presentan buenos modelos , y se aplaude á otros | porque no tratarán de seguir este camino, euando_ a tan. Poca costa pueden hacerse dignos de alabanza B Ya otra vez-, señores Luno ha dicho: mi nombre y mi reputación corren denigrados por toda la América y la Europa ; pues yo me justificaré 2 Seria , señores , singu- lar este efecto de la crítica de un periódico ? No queremos creerlo asi; seriamos muy desgraciados» ' Pero vosotros, señores , nos aconsejáis, que principiemos por aplaudir á los que han conservado la. paz en sus provincias. Dexariamos de ser hom- bres de bien , si aunque nos es muy doloroso , no os confesásemos que aada encontramos loable ¿ que nuestra conciencia se ^f^^f ' £ «fecto, señoree, ¿a«é »érito hs» mtí*t bl & 60 V. así °«P¡>K¿aba„ mas á r:™^ »raW* --do el puébjo ducr- que turbar esa paz que encontré di,™ fin' 1 " e "° S . qUe ha " ¿Sd. ta. SS e„„res ; contra quienes han heehf.a t^TX^^ Ú *« que se han opVsto á que ellos gobiernen > Esf «„' ' T - S ' d ° C0 " fra los 7¿ dudareis que si hubiese habfdo qu ene's , e l P° d ™*, «"ores negarlo, que han mantenido la paz, la habrán urbado V t í*"»»" loS «•■orea; y „„s„ tros sin enco „ trar »' ? Esto es «contestable , Recorred, señores la hisWÍ» • S ' Sol ° vemos sus vicios, los aplausos, aiílo ^ '^¿™^ e J"- '« «™os han cedido * que el mi „¡ stro ha declarado ehU tribun? ' B0S0 ! ro5 0S *— * señores, ^ oír consejos : si los conseios áe n " V" °° eSÜn '° S P Ucblos e " «tado valen, señores, ¡gu é vaE o d u f IT"* f t*"** * '"*P**l*i no tendrá más poder sobre o Cernido "/d i ? ? P or ra >'ura, eréis que el gobierno de Buerios-AvJ 1 , ernadores de las Provincias, el Correo, L, señor ministro de creer que iLSd T?" n ° *«¿i2* en estado de oir conse os sunZ^ fl «"«7* ducta ¿ como podremos ver aLtL, ' 0S aU " no va "an de con- cón poda «¿1 ¿." ."™ P r™^~HsSTta , í , B . dM " d : ? . La ra " «Publicas ^^^X" 't ^ como no podemos dudarlo , convendrás tamhien .„ . ■ nosotros, "ota, en que para hacerla 'cuanto an t , ™ precio f L V"' " 6814 - los obstáculos* J preciso a la fuerza remover Placer, el tc¿er „ue m oLr ? f COn5 ' deraCÍOneS > «rá para nosotros un nos obligados 4 herir T tan a ñor, * ^ * S ™y amargo ver- Lacer honor á nuestra paT r L ' 9Ue C0 " ° tra ""«-ta , podrían lasselTd P „ d lL Se fT' C -''' erqUe eSloS son ""estros sentimientos; y recibid rMPB W AT/t' a nri r ~ „ s Editores del Correo. LUÍ RENTA ME LOS EXPOSITOS. i real. EXTRAORDINARIO DEL c @ n n DE LAS PROVINCIAS. Buenos Ai res 9 be Enero.de 1828. NOTICIAS. Hemos recibido papeles y carias de Montevideo hasta el 4 del corriente. Se han hecho allí las elecciones de capitulares para el presente año bajo la sombra del misterio ; pues , según la Au- rora , el 31 del pasado se ignoraban aun las medidas que se ha- bían tomado á este efecto. Una junta de 24 electores nombró el dia 2 á los señores D. Manuel Pérez , D. Pedro Francisco Berro, D. Pedro Vidal, D. Luis Eduardo Pérez, D. Francisco Plá, D. Román de Acha , D. Francisco de las Carreras, D< Silves- tre Blanco , D. José Maria Platero, D. Ramón Castriz y D. Juan. Giró para componer el nuevo cabildo , que esperamos será digno de suceder al que concluye. En virtud de la orden del Barón han salido para San José los camaristas, y el mismo intendente: tanto \& Aurora como el Pampero hacen la mas solemne pifia de esta carabana , que pro- bablemente al salir de Montevideo debe haber hecho la intención de no volver á pisar mas su país. El Pampero refiere también la coronación del emperador del Brasil Pedro I , el dia 1.° de diciembre; en cuya celebridad fun- dó este nuevo soberano la orden imperial del crucero, que se compone de grandes cruces , dignatarios , oficiales, y simples ca- balleros : entre los de segunda clase se halla D. Tomás García de Súñiga , y entre los de tercera, ú oficiales, el Barón de la Laguna, D. Juan José Durán , D. Lucas José Obes , y 'D. Ni- colás Herrera, j Rara propensión de establecer , ya legión de mé- rito , ya orden del sol, y ya también orden imperial del crucero ! No sea que todos tengan la suerte de la antigua nobleza de Fran- cia : al menos á esto tiende el siglo ; pero el Correo no quiere pronosticarlo, 62 Un aviada del Entre-Ríos se halla en San José con el ofeieto de hacer tratados con e! general Lecor : parece que estos eítáñ ya hecnos y el Argos nos ofreció publicarlos; pe Í en su lu^ar nos ha dado una proclama del gobernador Man silla , oueeslonÉ mo Como topos se interesan en conocer el espír tfde esL ne gociaeion, creíamos que solamente ei no estar iLresw In trata- dos no era razón para habernos privado de ellos /y ¡Tlo ^L enerlos deoia haWpoaido impedir el darlos á lu Z á t se ocupan en satisfacer la curiosidad pública. Sin embaió como oo ha sido mi, nosotros pubiicarémos una carta que & Nuestro corresponsal, que mas de una vez nos ha remitido noticias interesantes, nos incluye ahora copia de «na caná de íeo * sTf C,0n ?r ' ha Skl ° 5 «Ptada entre Montevt ? L v " Ei nos ase & ura haber sacado esta del original, Tos ínt^ra 1" man ° S ' * ^ S ™ áiá °* de ^ verdad la inferta-' " Mi querido Julio. Habiendo visto una tuya en que exiges frecuentes chasques , siempre que haya algo de interés te 5 fió llntZ C0Í1 ^ d f- l0S °, fiC1 ° S de MansTiía pues aunqne el e"- ron debe mandarlos al intendente, papablemente será con la caima de costumbre. A este testimonio público hay oí^os privados menos ventajosos , que no los refiero por ao "¿derS hESTÍSS propiedad que Herrera, quien lo verificará porTJr^í^ pues_no quiero detener un instante á éste militar, Pásalo bien : memorias á los carrafas B V ron mil Tiyas y mueran los : : : . C**^?*"* ^ á V D - ori f^l ©1© consentir de buena voluntad, cuanto mas aconsejar la segregación de la Banda Oriental de nuestro territorio, y su unión al novel imperio: tampoco hay la menor probabilidad para creer que el gobernador de Entre Rios cele- bre tratados bajo de esta base ; ni como una hipótesis podemos consentir en ello , aunque nos engañemos : tan negra mancha , un oprobio tan atroz no echaria sobre sí el señor Mansilla, que ha sabido establecer el reinado de las leyes y la paz en aquella provincia ; pero nos parece que descubrimos la causa que ha alu- cinado á los viles imperiales cisplatinos hasta discurrir de esta suer- te, en esa neutralidad mal entendida, y que se ha conservado con imprudencia por tanto tiempo. ¿Como puede haber, no neu- tralidad, pero ni armonia entre nosotros y los que invaden nuestro territorio, prevalidos de las circunstancias , y que quieren aprobé- charse de una parte de él á fuer de intrigas sobradamente co- nocidas? Hablemos claro, pues que es preciso ya hablar. Si mientras fuimos débiles fue menester ser prudentes y disimula- dos , en el momento que estamos en aptitud de arrojar por la fuerza á los insolentes usurpadores, es de nuestro deber el ha- cerlo. Esta es la opinión de todo Buenos Aires , nos atrevemos á sostenerlo ; y si se obra asi no se dará lugar á los malvados á alucinarse y á suscitar calumnias , que siempre dejan algo , corno lo ha dicho Maquia?elo. Entre tanto nos reservamos para ha- blar con mas detención y libertad cuando tengamos á la vista es»- tos tratados ; y ahorai pasarémos á decir algo sobre la revoly.cioa de Chile. \ Cuando decíamos que en pos del crimen viene el castigo,, aunque con paso lento, estábamos muy lejos de presumir que 1» época de la expiación era llegada, y que en Chile, á un. horro- roso terremoto , que ha desolado una parte de aquel reino, su- cedía una revolución , que trataba de vengar tantos ultrages. Nues- tro corresponsal de Mendoza nos dice por el último correo tes- tualmente lo que sigue : "Ayer hemos sabido que nuestro sultán inmediato ya zozo- bra : el reino de Chile parece que quiere tornarse en república, Freyre, general de las tropas del Sud , y también intendente de Concepción , ha levantado el noble grito de insurrección , protes- tando que no reconoce , ni la constitución que acaba de formar- se , ni al gobierno de Santiago. O'Higgins, que para todo tie- ne gran calma, menos para largar la presa , ya ha destacado un regimiento , que marchó á Concepción en contra de los rebeldes ( com/j éi los llama ) y él mismo en persona babia salido también 64 fcífetí f3i m ^ T sitaarse en Maypú - ¡ c »»« ¿urecia á «osotros £ '! í°í 8< " nbra »•«•'»- lo para los viciosos , Z^pX^ e8tÍB "" ^5rt r ^>?SssíSr 3 oiiP W i ■ Pr ° b . abl€mc ^ e 611 eí Próximo correo sabremos lo que hay cíe cierto a este respecto. 10 Buenos Aires. Se anuncian para el 19 las elecciones de diputados estas sü l!- de barrio han principiado á citar. El número de ias hacas para candidatos se aumenta cada dia: el interés ere! ce, y establéceles van á presentar un cuadro interesante y desconocido hasta ahora en el pais. e » Aviso de los Editores. t» níí a fÍf f° reSUelí ° 1( ! S f d5t ° res del cor ™> m " dar de impren- ta poi las ocupaciones de la en que principiaron á publica? s"s trabajos, han determinado también dar uuWo semanal en o sucesivo, que aparecerá todos los jueyes : en "esta y" rt ¿d eí U ; \ s V £a!iará en Venta el 16 ¿* corriente, y este es íino Si ' T q T P. ub l icaffi0s él Presente eMr\ldmaH Los ed íores, que han adquirido ardimiento con la buena acogida del pu bnco, esperan en su nueva carrera, igual aceptación f indut S ü B S C R P C I O N. En la Vereda ancha, tienda de D. Miguel Ochagavia se T ^L^7~J k l0S F apeleS qUC 86 P" b3ÍCa " * Mendoza! provincia oe Luyo Los señores que quieran suscribirse por un semestre a razón de 3 pesos 2 reales, recibirán por el correo trauco de porte, un pliego semanal- unas veces el Verdadero amigo del país , y otras el Registro Minüterial Imprenta deAlvarez, ETj commeo DE LAS PROVINCIAS. ^mmm ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^ Ñüm. 6. Buenos Aires Enero 16 de 1823. II R. s Este periódico, que se publica los jueres se bailará en la vereda ancha tienda de Don Miguel Ochagavia ; donde se reciben los comunicados , entre los que tendrán nna preferencia la9 reclamaciones contra los magistrados públicos — En Montevideo se hallará en la librería de D. Manuel YaiSis , cerca del fuerte, INTERIOR. BANDA ORIENTAL. Si puede ó no , existir neutralidad y buena armonía entré una nación que invade á otra para apoderarse de una provin- cia , bajo cualquiera pretexto que sea , y el resto de la< nación invadida , está decidido por el mismo significado de las voces, que en sustancia quiere decir indiferencia. Ahora pues ; el que nosotros podamos ser indiferentes á la ocupación de la Banda Oriental por los brasileros, depende precisamente de que declaremos primero, que nos constituimos independientes y separados unos de otros , y que jamas hemos de volver á pertenecer á la nación que formaban y formarán las Provin- cias Unidas ¡ porque en caso contrario , permitiendo la segre- gación de una parte del territorio de esta nación , somos trai- dores á la patria , pues quebrantamos el precepto y el deber de sostener y conservar su integridad , que prometimos cuan- do juramos la independencia nacional. — Este es precisamen- te el punto de vista en que el Sr. Mansilla debió ver esta cuestión antes de decidirse á celebrar unos tratados sobre las bases de la buena armonía, que creemos no ratificará; y que, en caso de hacerlo , le hacen responsable ante toda la nación reunida, si, como no dudamos, está dispuesto á que el En- tre-Rios vuelva á eutrar en la comunidad de las provincias del Rio de la Plata. Todo esto, aun prescindiendo nosotros 66 c&ttf 3 *** «fP^ « qne dicha provincia . «eocft fc^tef I° u S er nt PUeden **» exis- L£ d0 v e, e c t e " de - ¿TH ha /i»* - gera , y contra su nais ¡f„ / r de ia nación Mira™ "cido guardar Buenos Aire! fe qo" ro digamo. de una ve2 ™ t ' a ~ i"*».-» este "error; j £ * , porque su estado interioro Z^l" *¿? « r sino ap re^. ra con la nacían f.i..» B ;i penniíia otra cosa 1 ¿ y venaderamente r Sad n „° XeT^^ ^* Z] 2T r ° ter - rÍt ° rÍ0 * S s tfe,! 1 ^ -«radie fon que intervino en esto lo al P"ncipio , la fac «sos intento, ; despueTnn'es ra, 2"'? POruue «¿»2fa Jion hecho disimular también ! dl ™'ones intestina, „J * cosos, cuando se puede oLai- fbanu" d ? tuai es 'odo de lis dado conservar este distan f ó indlf ' "*'«*''*>• , «o es teneutr„li dud , sin cometer un' el „„, ol) « 1? op.n.on de Buenos Aire" IZL ^«""secuencia pue s, «Meion de q »e hemos hablad" P e - m y Montevideo/ A pesL de , a Í m,ent ° de Butnos Si híleos corren por toda/ ""es Y?T«**'> ¡0S P^s pl jarnos los refuerzos de pactas r han Ca ? ado de »nu„~ tonto tiempo. Patotas , con que se han entretenido Minas, 6 de enero W i fuin-os detenidos por ' l os soldados ÍTi?, '? m ' sa P«**»M ley» á estilo de pregón una „™l .f '"í Ute Padil,a > y se P'eza por predicar 9 C»7 á P ^ ma en que k£ perdonarle, el die, m 9 „ de^, "^™^ 1 ^ ' íy concluye con 2 fehcidad aeslr^*^^^;^"^**»^^ esperen - hace, 9 me ¿ , ^ - Jg- =e , de 67 listas, curitibanos &e. que debía pasarela mayor parte h» sido consumida por los ratones, y el resto regresa a Maído- Ldo para que allí , sino viniese pronto algo» refuerzo , sir- » va para lo que ha servido en Minas. Mucha gente anda por aquí á monte. Montevideo , 11 de enero. — El cabildo remitió al conseja militar el acta 'del 16, que habrá V. visto en el Pampera; v cuando aguardaba que este , consiguiente con los principios oue había ostentado, asentiría á la convocación de la asam- blea tuvo el disgusto de recibir una contestación , en que sus- tancialmente se le decia , que se hiciese enhorabuena la reu- nión del congreso ; pero que se tuviese presente, que se. ha- bían iurado las bases de la constitución portuguesa ; y anal- mente , que el consejo esperaba que de cuantas providencias se acordaran se diese cuenta á S. M. F. antes de ponerla* en práctica. De manera que, instalado el congreso, habría de ser bajo la obediencia de S. M. y con prohibición abso- luta de hablar de la nulidad de la incorporación cisplatina, pues que también se indicaba esto, ínterin no llegasen las ins- trucciones que el consejo decia aguardaba del rey. En vista de esto, no quedaba otro arbitrio, que elegir popularmente el cabildo para el año presente , procurando que invistiese toda la representación y facultades posibles. Jft» elec- to , el cabildo reservó esta feliz ocurrencia , á fin de que los imperiales no ganasen terreno ; y la jmo en ejecución el día 31 , para hacerse la elección el día siguiente , como vera V . por el adjunto impreso de los documentos relativos o la elec- ción del cabildo representante 8¡c. No puede V. formar una idea del entusiasmo con que españoles y americanos concur- rían á votar. Protesto á V. que fue el dia de mayor pla- cer que he tenido ; y asómbrese V. mas : en todos lo cuatro cuarteles de la ciudad , no huvo mas que un solo individuo que votase para electores por imperiales. ¿Y quien había de. ser } El panadero Montero, hechura de Obes , y socio de Be- jar y Herrera: pues, como era consiguiente, votó por Jua- nicó y Bianqui. El cabildo nuevo mereció una aceptación universal , y protex- to á V. , que no hay uno solo de sus individuos , que deje de me- recerla. Por las leyes debia recaer el gobierno intendencia en el alcalde de primer voto, á falta de propietario (que lo íue el general Pinto ) y faltando también el capitán general , era natural que todo el mando político y civil recayese en el cabildo , me- diante la investidura que el pueblo le había dado. Lo acordó pues asi , y pasó oficio á los tribunales para su reconocimiento. ¡ Aquí 68 !^ ! 28SStóte corriente; « «unció e! cargo ;y eLo, 1 f u : i rdí j o d Tu7^ 6 d r «"»«««•«», re! »• reconócese de un modo público' coL?™" í*-*.^ militar aquella extensión de facniíades él n„ 6 ,n(,udab,e «°ua «cai^^ «os dias, ,„ M¡fcs «n "ofit ¿S„r° 1 eSe "Sañadoil„ s os enemigos del pais y de los p rt, t ™ STt " 1 SÍ?,,¡ " CÓ 1 ue idea,, y reconoció toda la autoridad del cih.^i " s, H erkl » n>as atentos, reservándose so amelue la 1 1 V! 'í''™" 108 '<>* aquellas órdenes generales qué "lTdrcai.«nn« ? •• de im ' ,ar,ir "as de hacienda , y pidiendo une ¿ Bsta " ™ S-era 'y provincia incorporada al Brasil BnlT*™"!.' ? Ue detla ' e " s »•,■»»»«• el .n- y otra que describe .ÍoXTy cordS? '* C " USa de ' votaciones para electores del cabildo de p ^ ***** cluirémos con el siguiente nárrafe 1 , ano ' P ePO con- tar divididas las olnio„ es L íos Jl/ ' F -" " ,ütiv ° de «- « destacamento 5 e Wat ^'M^Z h- ! aCulo " ia > consejo militar ofició á ^*g^J&$** 'í!"" « e > franco á aquella parte de h? ' sollc,tan do se diese paso los de esta I "ormanos que quisiesen reunirse á fr á buscarlos. Al So tiemt dT'T USa ™ amigo y favorecido. '(Firmado. ) Pedro Ignacio de Castro. <¡ Si habrá en las cobachuelas de Madrid un documento mejor éscrito? Nosotros confesamos, que por este modo de pedir íaa (2) A esta época estaba ya á la cabeza del gobierno el señor general Rónáeá'tt. <3) ¿ Y su conciencia? . . ,¿ Y su salvación? . . , ¡Y los reatos de! mmktei-'m parroquial? , . , (4) Tenemos algunos conocimientos sobre el modo original con que fae eSeelfc diputado -para «1 -congreso . y -ios que fcara. lo sucedo ofréceteos á nnestíos íecfe**. Cor. de las Prov. % humilde y recomendable, se hacia acreedor »~ , i «illa magistral de Salta; mas también Tua c LeTo aTt^ se lo habríamos acordado nosotros si I, ? / ' 1UG de facto POLICIA Hemos recibido un comunicado subscripto, el siempre ea liado en que se queja de que los carros de policS no pasan Íl Retiro e ^ Wral ^^d-/ adelante S el Retiro, y de que se descuida también por esaparte el al»m brado; no lo publicamos porque no podemos J responsabS de algunas cosas de hecho que refiere; si su autor Quisiese pasarnos una firma que responda en caso necesario , Pendil un lugar en nuestro próximo número Nosotros nos quejamos también de la poca delicadeza con que hemos observado, en estas últimas tardes, pasar 4 ea- bailo por la alameda galopando, y llenando de tierra á cuan- tas personas concurren á disfrutar del fresco en aquel paseo • los que quieran hacer ostentación de su destreza, pueden ele- gir un lugar donde sean menos groseros ; pues allí las da- mas que se encuentren mortificadas con el polvo, no tendrán lugar para distinguir su relevante mérito, ni encontrarlos agra- dables : por otra parte á la policía le toca tomar sobre esto medidas senas, pues es de su deber. Otro de los ramos de que la policía debe encargarse coa ínteres y preierencia , es el arreglo y orden en los concha vos de criados : nos espiicaremos. La diminución de los esclavos se está dejando ya sentir, y su total extinción se debe promover cuanto antes ; pues sien- do necesario suplir el servicio de estos por el de conchavados la existencia de unos pocos de los primeros es un obstáculo á que* cuanto antes se substituyan los segundos, por la justa repug- nancia que tiene un hombre libre de rozarse de igual á igual con un esclavo. Pero cuando haya llegado ya el caso de haber- se verificado no existir esclavos , sufrirán mucho , tanto los que reciban conchavados como los que se conchaven ; no solamente por ser una cosa á que no se está acostumbrado en el pais, si- no también porque ni los unos ni los otros tendrán garantía en sus contratos j lo que debe proporcionar la policía con el ar- 75 ré«^o de los conchavos. Así el criado sabrá qu» no ha de ser arrrojado por capricho del amo ; que su servicio ha de ser bien pa- gado , y que el trato que se le ha de dar ha de ser el que me- rece un hombre libre ; y el amo sabrá también que el criado no se le ha de ir cuando se le antoje ; que lo ha de servir bien , y principalmente, que le ha de ser fiel,, por ínteres propio &. &. Este no es un proyecto nuevo , está establecido en Francia ; y á mas de ser en nuestro pais muy ventajoso, formada buenas costumbres entre una clase de gentes, que á este respecto ne- cesitan de mas reforma , y facilitaría la conclusión de ios escla- vos ; cosa contraria á un pais libre. CLAUSTROS. (1) La última repentina representación de la Melania de Mr. de La Harpe ( la novicia ó la víctima del claustro, ) nos recor- dó los versos elocuentes en que este filósofo poeta describe las amarguras de los conventos. Uno de los señores diputados ha negado que existan estas amarguras, asegurando que envidia- ba la paz y tranquilidad de que solo se gozaba en esos santos retiros ( que lástima que en América no haya habido monaste- rios de monges) ; pero como este señor convendrá con nosotros en que es muy fácil, que en este particular haya sufrido el mis- mo equívoco que en asegurar que no había una que quisiese de- jar los claustros ; no leerá con desagrado el cuadro de la Har- pe, que ha tenido el honor de ser repetido en la legislatura francesa. Pénétrez ees cellules , Ces réduits ignorés oú des esprits crédules, Désabusés trop tard et voués au malheur , Maudissent de leurs jours la pénible lenteur : C est la que Y on gémit, que des lar mes ameres Baignent pendandt la nuit les conches solitaires , Que 1' on demande au ciel , trop lent á s' attendoír, Ou la forcé de vivre , ou celle de mourir. Como el traductor español , entre los versos que ha suprimí- mido en el primer acto, ha tenido á bien privarnos de estos ; nos ha parecido conveniente presentar una traducción, por si se (1) Este artículo debió publicarse en el ntímero dos ó tres; pero no ha podido hacérsele lugar hasta este. Quiere aáoptar , cuando se renit» Ú *A , . gue, entre 1 los 'de, versos del MfefS ?B L fSS^ *° M ° * ponemos de letra ttótíca. íraímaor de & Melania, que íot to», $v juventud sacrificada sea? E a. aborrece el claustro, y aunque digas Que esa aversión es solo pasa-era • jorque , sin reflexión , sentir no puede iaa dulce paz que cuestos sitios reina j ^ d íieffi P° ^ de hacer que se disipe ¡ka repugnancia que ahora manifiesta ■ ? le engañas, si, te engañas; no ella sola ü^n esta caree! su vivir lamenta. j Cuantas lloran sin tregua su destino ' Penetrad, penetrad basta esas celdas, Keductos ignorados donde yacen jk&ns almas sencillas é indiscretas, Jg Ue . l " 3 tardo desengaño ha sumergid© •J&n infinitos males y miserias. Allí en la noche lágrimas amargas JU>s yermos lechos de continuo riegan: Allí maldicen de sus tristes dias lia monótona lentitud , y ruegan Al Cielo, sordo á su lamento insano, i^es dé para vivir valor y fuerzas , se las dé para morir al cabo." Esta es la suerte que á Matilde espera. 1 esjjósoJ vuelve en tí. Vésla que implora, ¡i $ c Imprenta db Alvares. EL CORRE DE LAS PROVINCIAS. Nüm. 6. Buenos Aires Enero 23 de 1823. 2 E. s Este periódico, que se publica los jneves se hallará ea la vereda ancha tienda de Don Miguel Ochagavia ; donde se reciben ios comunicados , entre los que tendrán una preferencia las reclamaciones contra ios magistrados públicos — En Montevideo *e hallará en la librería de D. Manuel Yañis, cerca del fuerte. EXTERIOR. LIMA. Se sabe por comunicaciones que alcanzan hasta principios de noviembre ( dice el periódico de Mendoza ) que el enemigo aban- donó sus antiguas posiciones , y se retiró al interior. El gobierno trabajaba con actividad, y á satisfacción del pueblo. El Sr. D.Ber- nardo Tagle es gobernador del Callao ; y D. Tomás Guido ha re- nunciado el ministerio de la guerra. CHILE. Probablemente algún sugeto respetable que haya venido por ej último correo , proporcionará á otros escritores de esta ciudad noticias mas exactas que á nosotros sobre la revolución de Chile contra solo el ministerio , y respetando al amado supremo director. Nosotros todo lo que hemos podido adquirir hasta ahora, es un acápite de carta de Mendoza de 6 del corriente que dice asi : — ■ " El correo de Chile tarda mucho \ extraordinarios llegan de con- tinuo ; pero no se sabe el contenido de ellos. Freiré ha formado un congreso en Concepción , y no se ha movido de aquella ciudad; pero de Santiago han salido tropas. Se dice que Z en te no está con Freiré: todo, todo anuncia grandes cosas." Aunque la amistad subsistía entre el director amadísimo, y el general Freiré, sin embargo aquel obraba con alguna felonía , t croque mandaba tropas 78 contra ésíe, f daba ordenes t>Vp a aue 4* . . provincias de i4 á 50 anos toL ]* que siempre e S 4,es/o i ¿ lo ' estados ' SftMi^**?** yate htl,lL C rt. : m eTt ;tor CO "habia S ¿T M ^ < 7 sobre Rancagua y su escolta dlhia e l destaead ° *' «'""ero ¿¡timos pasage^s se sabe m * I, "*£ p,0 " to ' P» r ><" que no ¡legarían á las m a „os i IT*? -a todo, "ojalá sea ^TúítiL^S^TCw L° ¡SSí «es traen siempre males difici.eT d^ta. T se sabe t pS^^rLntn-t'r 508 ?' iT 6 ' PÍ>ÍS > ? ™ tuvo una s¿ion extraordin»r 4 la Junta de representantes motivo : se fet ™2 í secreta suponemos que con este xilio por el director ' , o donde han querido. ¿ °^ y V ? eUo d CW Peouro v ases.no . gobie^i Í > í , te , ; ll " l' a,s asolado de ÍM ¡¿L U corr «> obstruido "ducto; los ladaonc* protegidos 8 I,! ^K' ^ su «"¡^ pro! Pjljage á la ¿¡tuna miserif ° ' u ^«^te* reducidos p£L dad ni defensa, y sin t ^.u e, ,1 ¡° S ^ l*"**»* 45*- los productos deí execrable s istemTd»r ? "' SUS « ue -l as : he aquí tantemente seguido por tanta -añ™ T coL ticdashan reducido,; ^títmT^Z, L®? ?° d ° S homb ^ "ber- e"f tf P '" V¡ ' ;CÍa " e '» W*S °-S se h tfí d y-^Haarie.- esta infanua; por no desatender ,„ J " do at " r Acarro de de Salta: e n um'er»Z reS <{Jr n deSMt,e8 « Me "P"»™ la provincia cenciencia, y present^'s^ Í, ^^^'os , ealcu.ar V»™* atentos, *¿*tt£Z+%S£*£ 81 m\ ni conveniente, sí no fuese imposible proponer el reraeí- dio sin conocer los principios constitutivos del mal. Nada pue- de descubrirlo mejor que 'una parte de los hechos que lo carac- terizan, presentados del mismo modo que. el público los conoce; nada tampoco podría servir mas que este conocimiento á los ob- jetos del periódico que Vds. se han. propuesto publicar , para acertar los remedios adecuados,, y capaces de producir el bien de todos sin violencia de nadie. He aquí el punto á que están cir- cunscriptos todos los intereses de esta carta, cuya intención no conoce el desvio, pues se dirije por los medios; de la verdad, á ios fines de la justicia.— Buenos Aires Noviembre 24 de 1822. Un vecino de Salta. T II C U M A N . Por el último correa hemos recibido un comunicado escrito en Tucuman , y datado en las Trancas á 15 de diciembre pasa- do. La firma es de un sugeto á quien tenemos el honor de co- nocer : éi principia asegurándonos que al leer nuestro periódico; su plan , bases y objeto le han causado tanto placer y satis- facción , que se na creído resucitado, no como Lázaro al ter- cero dia de muerto , sino á los tres años de haber presenciado el túmulo de la patria. Lisonjea altamente nuestro amor pro- pio por k obra que hemos emprendido de promover la unión , único puerto de salvamento , como dice , que conoce la política para la seguridad de los estados ; y el único medio por el que se conseguiría atajar los males que ha causado la disolución de los pueblos; de los que hace también un pequeño cuadro. Califica después de íalsas algunas de nuestras proposiciones en los artículos del Tucuman; tales, por ejémplo , como el ser D. Xavier López el único que tal vez podía haber puesto fin á las desgracias de aquel país ; y el que D. Bernabé Araoz ha- ya celebrado con este un armisticio , durante el cual hubiese ata- cádolo , y triunfado. En general le contestaremos , que los negocios del Tucu- man son de una calidad , que no permiten hacer la defensa , ni abrazar la causa de ninguno de los caudillos que allí se presen- tan al frente de los partidos que dividen la provincia ; que so- lo ofrecen motivos porque derramar muchas lágrimas ; y que el Correo ha procurado prescindir, lo mas posible de las diferen cias que allí subsisten , para no dar pábulo á las animosidades que sabe deberán los campos que sirvieron de sepulcro al ejér- cito de Tristón. Por lo que hace á la opinión que manifestamos sobre la ap- titud de López , y con que cree que hemos ofendido á muchos «3 «1 poder. Nos «ÜuSS£SÍ¡¡ rZlT™*" dÍS P" ,ánd °" M.,s , sea de todo esto lo que fuere, nosotros remitimos al lo .nstrueciones que ptttóW a^, "Jf ^£¿£££2? nos permitimos ^ttf¿^S^^3C « nunca bien ponderado Gorriti, á quien parece que le pesaT paz , aun en Jas provincias vecinas. " P U Esperamos, por último, que el S. D. J... M continuará honrándonos con sus apreciables letras. ••••■«.«.continuar» CUYO. Artículo del Verdadero amigo del pah SAS Juan progresa en la marcha que se hí propuesto hárM» b SSfifc allí se bailan reunidas las luces y las opiniones : se combXn mado una constitución provisoria para su régimen que se halla .sanconada ; esperamos con ansia ver esa obra "de los Esfuerzos de fe libertad. Nosotros si no alcanzamos á imitarle al menos anlau! diremos sus trabajos , y bendeciremos su dicha. P Hene ya sancionada la creación del poder judici -rio en una rr^es e í ,St,C ' aqUedebe C0DStar de CInC0 -embros, y laT Zt Z ll l 7 Cí ; da U,,a de eHaS COnoce un J UPZ asociado de un S \ T n S B8UI,t0S íÍVÍj ° S y °™¡nale 8> como antigua- mente los jueces llamados ordinarios! El cabildo queda suprimido Zti:i r 8 St Wm Shl dtísde que * conoce 2 repre- sentación que ejaroe ti» pouer definible, al electo *e *a omitido pides procuran aparecer con ^ h d »P°™ J familia ; para Ligc el «^■tSnUiiWrfSto la constitución ¡ fe- principios del ano deb.o poner e«»P ^ | fices mil veces m sos a í ane "'^W . marchar del 4 al 5 con su di- El gobernador Unl.mnea de u marc r a ^ 4 visión: constaba de cento y ^ n ' os , ' e y blos del tránsito los auxilios que habían prometido los demás P» eB deseos ¡ al Pern: ¡ ojala sea el £"^£g^¿££ í. San Juan A consecuencia de la marcha de este g ete aeM a sea Sl£SSS$ /"de SSr^fi, U hoy nos disgusta. CORDOBA i „« últimas comunicaciones fecha 6 de enero , que hemos re- exacto a medida que núes ~ ue ían generosa- aceptamos con placer, al paso que nos aí iv 1er £ » l SíSRSr» raXr de S ^e S p C on S a,es; une no, 145 KSeT^i— . p.» -*«•« r stra , id ,r lo q ue podamos de estos ¡ni ~te s pape es at^ chez de un periódico, y la latitud de ellos, dirémos una palabra sobre la expedición. 84 E5s«rs; &2z±&.< ta no se hallan en estado de consagrarse d un «rTT y f" 1 ' dable, si siguiera los pasos nue dehi» V . Jeto tan lau - donde paree? que D. José Varia Pee 7, ta ,- pUCS S ' Jua " . te, eofoo one'la debitante* A fs^ l^'reT 7 ^ tro anunco: en sí misma t™;., .n,T • a . •*»•«•«*> n "es- y en cualquier estado & Lt i t 8 P" no, P ios de disolución: habría sucecido mimo N e^Íombr? £, ?***<í con que se ha querido darle ilortancTa ^0^^ ? í de la suerte que ha tenido - en fin «?■ 'J llbra . rla """'a do. Sin embargo, es menester ni" "" "'S" '" Conclui- de que M^ esí T,^^e^ Z t\^ e AT S de '° 3 males Jos que debían tener mal ¡„LSf • dad ° P arte en ei * ■os hVs dd P aírTue u 8 :;; rdifi/é Kz oioa v* dedr á sistema nos ha acarreado vá ' ■ «Bertar. Este mismo ra á que la «^^^,^3.?^^ at^***' Voi vamos pues á Cór.inívj '» v. » cho honor al stñor Eoí,'. 7 ' dls P uta hace mu- correr con HbS^Z^S^S^'S de f Jar gó e bie,r "ra ¡r el f^^sa^ fr.TU.cu de la Amerma del Sud . v que lo pongau á 'J,. de #5 la nota de despótico. Nosotros transmitiremos con placer al pú- blico todos estos pasos que vaya dando el señor Bus os en fa- vor de su'pais y en honor propio; y esperamos nos los coma- «ique nuestro nuevo y digno corresponsal en Córdoba a « tributamos las gracias por la generosidad que ha manitestado en esta ocasión. MONTEVIDEO. Nuestra correspondencia, que llega hasta el 17 del fomen- te nada nos dice de nuevo; los periódicos tampoco.-Eii nues- tro' número anterior anunciamos la llegada de tres diputados eei- ca de este gobierno; y aunque el objeto de su misión no es ofi- cialmente conocido, nos es lisongero anunciar que todo el pueblo de Buenos Aires lo mira como el mas interesante a la futura paz y tranquilidad de los territorios situados en ambas margenes de LesW rio, y á la unión y fraternidad que debe remar entre s s habitantes. Montevideo acaba de mostrar á las faz del mun- do , que no es el albergue de míseros esclavos ^ ^ uní laro-a duración á los caprichos de un conquistador lo* pri- mos P & aso del cabildo de a,ueila ciudad para la reunión de un condeso que expresando libremente el voto de sus conciudada- nos" TcU^ nula la acta de incorporación al Brasil, y los que íSin^aoaba de dar con esta diputación para estrechar sus Se ^ la provincia de Buenos Aires, son un testimo- it co v ncente d¿ que los montevideanos abrigan en su pecho os nobles sentimientos de la libertad , y una segura confianza de atar bien puesto el honor nacional. Electivamente , ¿ que bie- nes podian seguírsele á Montevideo de su unión al Bias.l? el pTrtidpa conste pais de los funestos efectos que ocasionan la S la ignorancia y la ambición. No bien aparece e Bra- S «Jíando á las consideraciones que son j^^^ te p¡ d ^^^ mía nación Ubre é independiente, cuando en vez de acreditar su SSt rectitud de sus acciones, se presenta al mundo íon mü vicios, y el carácter de la corrupción. D^.«^ f§ dentado tronof pretende con la diestra ^anza. ^ R,o^ a Plata, mientras sin ninguna organización en el centro , piet, di sostener la siniestra e°n las orillas del Marañen. la corona, las cruces y pensiones prodigadas con que se la pien- sa sostener ■ todo esto mueve al Brasil á declararse arbitro de a a s ^opLdades ; y la hacienda pública no lleva «t- destino que el de afirmar las cadenas con «que en. los primeros t emp. , poe de envolverse á la credulidad. Montevideo, en el caso de su unión con ¡ Brasil, serviria para abastecer mil estcnles campos de quienes no puede esperar ninguna compensación y las a cas de su tesoro público , serian insumidas en mantee * ™ ™£ grandeza, en lugar de ser empleadas en establecer los canales Cor. de las Prov. nlm. 6. 86 de la pública prosperidad. Era preciso que el alucinamiento de los que tuvieron parte en esa paradoja de incorporación al Bra- sil, llegase al mas alto punto, para persuadirse que una nación de hombres libres, y dotados de humanidad, pudiese hacer liga, y admitir un interés común con otra, compuesta de tres cuartas partes de esclavos , y una destinada á ser el azote de las demás. Por otra parte, la inmensa distancia entre un clima abrasador, y otro benigno ; entre un suelo que abunda en montes y ári- das peñas , y otro cuyas quebradas , arroyos y fuertes pastos presentan por todas partes la fecundidad ; la diferencia de cos- tumbres , la de idiomas : todo era suficiente para haber conven- cido á cualquier político que no hiciese estribar en esta incorpo- ración su interés particular , el que esta unión era forzada , y Labia de ser borrada por la mano del tiempo. Solamente el ge- neral Lecor , y algunos otros individuos , que á toda costa quie- ren saciar su codicia ; pueden aun permanecer firmes , sin que- rer ceder á las circunstancies. Ellos desesperan, sin embargo, de conseguir sus fines ; y nada atestigua mas su miedo , que la condescendencia que manifiestan con aquellos á quienes ellos ¡quisieran destruir. Y he aquí el éxito de una mala causa : ser abandonado de todos , y al fin las condescendencias ser ridicu- lizadas , como efectos de la debilidad. Por el contrario , D. Al- varo da Costa y los voluntarios reales : todas sus acciones ma- nifiestan hasta aquí, que ellos son consecuentes á la buena hos- pitalidad que allí han recibido, y que Consiguientemente con- tribuyen gustosos á lo que desea la generalidad. El clamor pú- blico de los orientales , era el de tener libertad para consultar Sin embozo sus propios intereses ; los voluntarios reales han di- cho : "nosotros somos subditos, fuimos destinados á ocupar es- te punto ; mas como soldados de un gobierno constitucional , y lio como vasallos de un rey déspota', no turbaremos vuestras me- didas ; antes coadyubaremos á vuestro bien , en tanto que no se oponga á los límites de nuestro deber." Las cortes de Lisboa están , á lo que parece , de acuerdo , con ios sentimientos de la división , y todo anuncia que ta partida de los voluntarios, que se- gún entendemos está inmediata, no se hará sino con un senti- miento mutuo entre montevideanos y voluntarios , expresándose con aquellas dulces afecciones que solamente son hijas del re- conocimiento y la amistad. Entretanto sabemos que el mas ardiente entusiasmo se ha. excitado entre los orieutales , y que todos de común acuerdo pro- curan preparar el dia en que se entone el himno sacro de »u existencia política, sin caer en los lazos de la anarquía. No du- damos que, con el auxilio de los pueblos vecinos, ios oriecta- les conseguirán arrojar brevemente esas tristes fuerzas del Bra- sil, sin dar lugar á que levantándose diferentes «audülos , se des- 87 moralice la plcve. Este es el único riesgo que se puede correr, contra el cual no se deben perdonar sacrificios que hacer. No- sotros creemos bastante interesado á nuestro gobierno , y con bas- tante prudencia al cabildo de Montevideo, para convmar las me- didas de modo que puedan evitarse estos mcon venientes, fei eiie se consigue , nuestra común felicidad debe mirarse como asegu- rada Buenos Aires presenta de algún tiempo á esta parte la marcha de un gobierno justo y regular. El calor que se ha no- tado en las últimas elecciones ha ofrecido el mas vivo cuadro de su soberanía, confundiendo á aquellos obstinados, que aun pre- tenden que la ignorancia y la fuerza sou los únicos medios de o-obernar; mas felizmente este modo de opinar, que tanto ha pre- valecido , va ya desapareciendo de nuestros pueblos, y nuestra iuventud, que nuevamente se educa, hace brotar por todas par- tes la sencillez y popularidad. Creemos que en el ano que prin. cipia , los esfuerzos de nuestro gobierno se dirigirán principal» mente ala política exterior: esto es , á estrechar ciertas reía, ciones de comercio y de defensa común entre los pueDlos. que an- tes se conocían bajo la denominación de Provincias Unidas. Go- bernado Montevideo por sí , y unido á esta confederaciou , verer mos facilitados entre nuestros pueblos los medios de comunicar clon , V afirmados cada vez mas nuestros intereses. Este ma~ c arnoso rio , cuyas vertientes desde los Andes bañan por di* % pates caminos el territorio que media entre nosotros, el Fer r y la Banda Oriental , son un vínculo que pone la naturales i á tes relaciones de nuestro comercio. Montevideo, y Bue r r - Aires son á la par las puertas de este dilatado contmen? te- y sostenidos mutuamente por una identidad de intereses y relaciones, ofrecerán un temible contrapeso , que se oponga a U desmesurada ambición del Brasil. BUENOS AIRES. Hemos recibido un comunicado del señor oficial primero de la secretaría de gobierno , que contesta en la parte que le toca a la defensa que ha publicado D. Tomás Ayuiar , en su propia cau ? sa de la buena administración de justicia. Nosotros por la nuestra deberíamos contestar en tres puntos ; pero nos limitaremos a 1© menos oue podamos. 1.° Sobre las elecciones seria inútil ya que dijésemos nada , tanto por haber pasado estas , cuanto por hacer- nos desempeñado mas á tiempo y mejor , el Centinela^ 2. M I* defensa que hace tan general de la buena administración de justi- cia de nuestros tribunales , le diremos ; muy de paso , que para desconocer los vicios de que adolecen estos en nuestro país , es preciso ser tan vicioso como ellos ; que ( como dijo en la sa a el señor ministro de hacieuda ) la administración de justicia es la llaga 88 del pais que arroja mas podre; y añadimos nosotros, que para no sen- tir su fetidez, es preciso estar tan podridos como ella. 3.° En cuanto á ser nosotros autores del comunicado suscripto por los imparciales, le aseguramos que se ha equivocado miserablemente el Sr. Aguiar, y que si él se hubiese adelantado á mandarnos una carlita para darle un lugar en el Correo, habría visto si éramos verdaderos imparciales ; por lo demás , en consecuencia de esto , nosotros le perdonarlos todas las satirillas que contra nosotros haya podido arrancarle el calor que le causó la publicación de aquel comuni- cado , y no desistirémos de recibir y dar lugar á las quejas contra los magistrados públicos, como lo hemos ofrecido. Se ha publicado el prospecto y el número 1.° de un nuevo pe- riódico titulado El Pueblo , que debe aparecer todos los días JO, 20, y 30 de cada mes. Nosotros observarémos solo dos cosas en él: la primera la aptitud que toma de no aplaudir en los hombres públicos, ni lo bueno, criticando siempre; lo que equivale á ser de la oposición. Segunda, su opinión sobre el voto de los españoles ©n las elecciones, que es porque no lo deben tener. — Lo primero aunque es contra nuestro sistema, pues no estamos por una ciega ©posición, nos es sin embargo plausible , porque vemos que cada uno obra con libertad según sus ideas ; y esto trae siempre una Tentaja al pais , haciendo que no se crea una coalición entre iodos los escritores. Gon respecto á lo segundo , creemos que ha partido de un principio falso para negar el voto á los españoles ; y es que estos á tiempo de sufragar debían tener presente que habían sido nuestros enemigos ; y que los intereses de España eran contrarios á los del pais: le contestaremos que en Montevideo debe saber cual es la parte , interés y entusiasmo que han tomado les espa- ñoles por la causa del pais ; debe saber también cuanta cantidad de dinero se reunió en solas 24 horas para emplearla en promover Ja libertad de aquella provincia ; debe haber visto en las elecciones de cabildo , como corrían á votar ; y como no debe hallar una ra- zón para diferenciar á los españoles de Montevideo de los españo- les de Buenos Aires, no puede dejar tampoco de conocer que su principio es falso. Nosotros le suponemos buenas intenciones ai John Bnll (*) de Buenos Arres; pero es preciso que tenga pre- sente como , los enemigos del pais , hasta con indecentes pasqui- nes y amenazas á los españoles y extrangeros , han procurado di- vidirnos en las últimas elecciones; lo que una vez mas prueba, que su principio es falso, pues aquellos temían sus votos ; y á este respecto dirémos , lo que él mismo dice en otra parte del general Lecor para llenar sus intereses privados, los de su corte , y los de sus satélites , trató constantemente de fomentar por todos tos medios posibles la división entre los patriotas y los españoles. (V Epíteto que se muele dar ai pueblo de Inglaterra, 89 /Victoria contra los anarquistas ! — Esta es la mas exacta calificación del resoltado que han tenido las votaciones del último domingo. Todos estaban preparados de antemano al combate que se debía librar en ese dia. Las vias de hecho se habian concluido, y dos partidos , que durante toda la revolución , podemos decir, se han batido constantemente, no querían desperdiciar el- único medio que les restaba para dar el último ataque. Los enemigos de la libertad, incansables , á pesar de todos los contrastes, marcha- ban reunidos con su lista al frente. A sus defensores no les que- daba otro recurso que reunirse también á otra lista. Esta fue nues- tra opinión , esta la de todos los patriotas. Todos estaban conven- cidos de esta verdad, y todos trataban de convencerse mutuamen- te, j tanto les costaba á algunos el sacrificio necesario de su opinión, suscribiendo por una lista en que se hallaban uno ó dos candida- tos á quienes habrían deseado no darles su voto ! — La agitación crecía por momentos. La idea de perder las elecciones enfurecía á los enemigos del pais , y aíligia á los liberales , á los patriotas y porque se presentaba á su vista el cuadro sangriento, y las tristí- simas consecuencias que se seguirían. Tal vez todo Buenos Aires no durmió la noche del sábado con la idea del interesante asunto de que al día siguiente debia ocuparse. Asi amaneció el domingo; y aun antes de la hora de la ley, las parroquias estaban llenas de ciudadanos que iban á formar las mesas ó asambleas electorales: se nombraron los presidentes y escrutadores , y á las 8 empezaron á recibirse los sufragios de un inmenso pueblo que acudía como á porfía, que se disputaba la preferencia, y que no cesó de llegar en todos los puntos durante el tiempo que la ley señala. A pesar de toda esta agitación , calor, contrariedad de opiniones , entusiasmo, é interés , se notaba la mayor dignidad en el acto: el orden casi no fue turbado en ninguna parte , si no son unas pequeñas turba- ciones ocasionadas por clérigos , nada satisfechos con la actual marcha del pais. Uno de ellos . y después de no haber podido hacer partido en la campaña , hizo el último aborto de su rabia en Lujan^ produjo un pasquín en latin , y pernoctando vino á la ciudad á tra- bajar en los partidos de la Concepción, Monserrat y la Piedad. Las turbaciones que causó no se pueden llamar tales , pues se limita- ron á voces pasajeras y sin efecto. Entre tanto en todas partes se marchaba en armonía, y se presentaban los sufragantes bajo los aspectos siguientes. Gon la primera lista que publicó el Centinela y que se halla en nuestro uúm. -5--, venian todos los liberales, los. amigos del orden y de! actual sistema. El partido de levante, de los anarquistas , délos desorganizadores , de los enemigos del orden-, de los revoltosos, traía constantemente otra lista que se halla también en uno de los números del Centinela , compuesta de generales y de doc- tores en todas facultades. Algunos patriotas ( muy pocos) no so habían podido tolerar el entero sacrificio de su opinión , y traían la primera lista , variando en ella uno ó dos individuos. Entre levantinos casi no se observaba variación. Aparecía uno que otro liberal disperso, que había formado su lista particular ; y por úl- timo en muy pequeño número se presentaban los adictos á otra lista 'en que se halla un fraile , cuya secularización se espera : esta lista era una mistura de bueno y malo. Tal ha sido el espíritu de las últimas elecciones , y por el escrutinio, que terminó á las tres de la mañana, ha resultado el triunfo contra los anarquistas. La pluralidad de salagantes, no conocida hasta ahora; la notable diferencia con que la han perdido , el mismo sacrificio que han hecho ios hombres de bien i todo debe probarles, que ya su tiempo se pasó , y que pasó sin retorno. El pais ha triunfado contra ios anarquistas : el gobier- no ha visto una prueba de la opinión que ha adquirido, y si hay una recompensa digna de sus trabajos , no puede ser otra , que la que le ha ofrecido el pueblo de esta noble ciudad en este día, asegurándole hasta que punto debe contar con la fuerza moral , mientras siga los senderos de la felicidad pública , fuerza que no se ha conocido ó que se ha despreciado hasta ahora por los gobiernos. En fin nosotros felicitamos por este triunio a to- dos nuestros compatriotas, y á nuestro gobierno , y nos felicita- mos á nosotros mismos. El número de votos que han sacado los electos es muy con- siderable. Bl Sr. Alagon tiene 2059, pocos menos el Sr. Agüe- ro v el que tiene menor número no baja de 1800. i rescata- mos la lista con la votación de 3 parroquias, y advertimos que solo en Monserrat prevalecieron los levantinos. • ,, r ■ v wi i.", n-U hi blli'óüi W/r.til :. " • 0£ f «Mtítlll -6 Diputados^ Catedral Colegio. S. Nicolao Total general ^^e7o....Z¡¡ZI......... ; 384 ...617 ....2043- Aíiiirre .226 ..362 .........601 i ,..lb8á. Ahgon 332 359 615 .2059. Alcina 294 351 602..... ,.....-...1918. Arrovo 293 356 601 1937. í£S£?:3m. ....ara ™> »■.}»*>. Lezica 320 373 603 984. Martínez 317 347.... 604 ....1935. Pinto ....321 369 603 966. Riglos. 333....... 373.,.. 609 <4M». Rodriguez..304 346 596 1903. ViUanSeva..304 344 .584 1890 i . — — — ? 91 VARIEDADES. REMITIDO Secretaria de gobierno , enero 15 de 1823. Señores Editores bel Correo de las Provincias. Ruego á Vds. se dignen insertar en sus páginas esta carta eon la antelación que les sea posible. No me valdría del periódico que Vds. sostienen con tanto acierto, y que lo creo bastante util, para distraerlo de sus objetos, si el asunto á que se contrae esta carta no hubiera tenido en él la iniciativa. ^ %. , Acabo de leer un largo papel en que el caballero D. Tomas Ao-uiar trata de defenderse contra los i mpa retales que suscribie- ron un remitido que, bajo el título administración de justicia, se encuentra en uno de los números del Correo. El fer. Agujar tendrá mil razones , y en el litis que sigue lo asistirá tal vez el de- recho y la justicia. Ignoro absolutamente los pormenores del mi- mo , ni me importa de modo alguno averiguarlos ; pero e señor SUuiar es de aquellos que sosteniendo una causa con calor, se ohidan de lo que es buena fé , y prodigan tal vez la calumnia. Voy á explicarme en lo que directamente me toca. El dia 13 del último diciembre se presentó , por el despacho de que soy oficial mayor , D. Manuel Malbran por sí y á nom- bre de los herederos del finado obispo de Salta, pidiendo en el cuerpo del escrito que se removiera al señor Aginar del albaceaz- ff o de la testamentaria de este finado , y por un otro sí: que res- pecto á hallarse ejecutoriado el señor Aguiar por la cantidad de 4,700 pesos , se le mandase afianzar el resultado del juicio , o con bienes de su propiedad, ó con fianza á satisfacción. En secre- taria se admitió, como es de cajón , la solicitud; fue extractaba por un oficial subalterno, y elevada por mi conducto al acuerdo, del gobierno , como es de mi obligación. Olvidaba decir, que la parte acompañaba los autos sobre la testamentaria. Este es el hecho, de que puede informarse todo el que quiera venir á secretaria á imponerse de la carpeta en que quedó cons- tancia de este asunto , como queda de todos cuantos entran a es- tas oficinas. No hay mas que esto : ¿ y por qué dice el señor Aguiar que sus contrarios " sorprendieron, ai oficial mayor de gobierno, pusieron en tortura su imparcialidad ,. y por su conducto reca- baron un decreto duro y seco , de cuyas resultas el asesor- de la causa se excusó de serlo? " Todo este periodo es una verdadera impostura. El señor Aguiar debe saber que nadie me sorprende en puntos íntimamente conexos con el cumplimiento de mis debe- 92 res , y que eso de poner en tortura mi imparcialidad , si quiere decir lo que parece que dice , es una calumnia tan atroz como ma- nifiesta; y yo desearía que el señor Aguiar se explicara sobre el particular para poderle enseñar que cosa es escrupulosidad y pu- reza. Crean Vds. , señores editores , que mas por proboearlo á esta explicación , que por otro principio, me he determinado á mo- lestar á Vds. — Pero sigamos. Dice el señor Aguiar que por mi conducto se consiguió un decreto duro y seco , de que se da por ofendido. El público juz- gará si el ministro de quien dependo ( el señor Rivadavia ) se de- jaría llevar de lo que yo le dijese para expedir una providencia,, El señor Aguiar no ha reparado la ofensa que ha hecho á este mi- nistro, ni es de mi interés inculcar sobre ella : pero el público debe saber que el decreto duro y seco de que habla elSr. Aguiar, copiado al pie de la letra de la precitada carpeta, es como sigue== Buenos Aires diciembre 13 de 182%—Páse al asesor especial, á quien se encarga el mas pronto despacho.=Bivadavia.=Este es el decreto como puede decirlo el mismo asesor , que era el Sr. Ma- Lavia. Este se excusó á los pocos días , exponiendo que su con- tracción al arreglo de la secretaria de la honorable sala le impedia poderse expedir en aquel asunto con la presteza que deseaban las partes. En consecuencia de esta excusación , se expidió este otro decreto duro y seco.— Buenos Aires diciembre 28 de 1822.— -Nóm- brase por asesor especial al Dr. D. Manuel Gallardo.— Salieron los autos de secretaria , y hasta el día de hoy hemos vuelto á saber por aquí ni de! Sr. Aguiar , ni del Sr. Malbran , ni de su pleito. Es"ta es , señores editores , la verdad del hecho. Repito que la constancia de todo está en secretaria; que hoy mismo , en vista de la defensa que ha impreso el Sr. Aguiar, ha pasado la vista el Sr. mi- nistro por aquellos antecedentes, y me ha hecho la honra de mani- festarme su sentimiento por haberse proposado un hombre, que ni me conoce, á decir por la prensa que sus enemigos habían puesto en tortura mi imparcialidad. Ya que el Sr. Aguiar me hace la gracia de creerme sin honor , es preciso que se persuada que en el día no es tan fácil lo que piensa. Entretanto repito que deseara que aclarase sus conceptos ; que yo , aunque fuera poniendo en tortura mi moderación , le haria ver su injusticia , y le persuadiría que si tal vez un hábito inveterado , ú otro motivo cualquiera, le hace medir á todos los hombres por sí mismo , ó á su antojo, hay muchos que saben lo que es decencb y pudor. Siento , señores editores , que un motivo como este sea el que me obliga á comunicar con Vds. : pero de todos modos es un pla- cer aprovechar la ocasión de ofrecer á Vds. mis servicios, y mis mayores consideraciones. — B. L. M. de Vds.— Juan C. Várela. Imprenta de Alvarez. JEL CORREO DE LAS PROVINCIAS. Nüm. Buenos Aires Enero 80 de 1823. II ít s Este periódico, que se publica los jueres se hallará en la vereda ancha tiend* da Don Miguel Ochagavia ; donde se reciben los comunicados, entre los que tendrán ana preferencia las reclamaciones contra los magistrados públicos — En Montevideo se hallará en ¡a librería de D. Manuel Yañis, cerca del fuerte, INTERIOR. CORDOBA. Extracto de los documentos que en el número anterior dijimos ha- ber recibido. Encabeza á estos papeles una circular del señor gobernador D. Juan Bautista Bastos , fecha 12 de octubre , á los goberJ nadores de las denats provincias, acompuiúda de 5 documen- tos , y en la que les hace presente que no habiendo accedido el gobierno de Buenos Aires á la invitación del protector del Perú para formar una expedición, solo restaba á ias del in- terior hacer un sacríñeio para disponer, sino una división for- mal capaz de imponer, al menos una vanguardia (1) al mando del señor Urdiniuca. Se refiere á las copias números 3 y 4, con respecto á las razones que lo han determinado ; y concluye exi- giendo la contest u ion categórica , para que en ningún caso ten- ga la citada división que sufrir por falta de víveres &c. que oca- sionase el no cumplimiento de las provincias en sus compromisos. El documento núm. 1 , es el oficio del gobierno de Córdo- ba, al de Buenos Aires, que acompañó á la misión del stñor D. Antonio Gutiérrez de la Fuente, y del señor ü. Francisco Ignacio Bustos. (1) Parece que el ce »or Bustos quedaba dispuesto á marchar con el resto de tropas, en caso necesario: con e*to desaparece la impropiedad de llamarla van» guardia, 1 m ■ 94 El núm. 2 e» la contestación de este gobierno , con él re- u a 5.1* ««inn de la sala de representantes a este respecto. **& fta T»" del enviado del Perú D. Antonio Gnti?rrez de la Fuente, fecha en Córdoba á 14 de septiembre, S setr e obernador Bastos, haciéndole presen e que no hab.en- 1 ten'do sn venida á Bocnos Aires cerca de este gobierno i¡ resultado qne esperaba, por razones que este expresar.a sm «1 resuitaao 4 £ fi ¿¡ , Airi ^ po r su conducta a! pro- ttr Xl Perü ; por sensibie que Imbiese sido esta negativa , T^^^t^^^^ y respetabilidad que « no Pélese nevar g . Q B os Alres al menos Wna tea.do « I* cu para llamar Inatención constase de 500^»^., mi¿ g . f g ^ ¿ enemigo por la p»te de^Sal , honor , del interés -ejército de Lima, listo ere» £ ian estas Mendoza, S. Juan xc^am ^ r no s0 , o fuerza de tó0 /;™X 00 1»M q«e se le pedían , sino que se había ^f tad » a S 3 StF nfmfronSnifestando su disposi- habia añadido, ser «orto este nutne ^ «,ion á concurrir con otro mayor j, ^ y uivocado e l juicio de ración de los otros pueblos, »P^» m "l»™ ¡oi 4 esfl!el - <,ue la empresa no era en «bajase te mi- áfelÉb "'a! íuThombres XcidoT á cambio ¿e quie- tad del numero oe 109 h0 ™ bres ° \, tencia s , ó otros artículos pa- sen el equivalente en dinero , ^s^tencas u ^ t ra la expedición ,J^^£t¿^ «cursos para sos- aunqne M*»*»* Te no'see hS Provincias, artículos, como ga- tenerla , no dejaban de poseei las pudiesen entre- nados , muías, armamento, ves guanos q , . tener la división ínterin >~ ^ b, """«?¿ n ^ao Uo lo necesa- rios del resultado de la m >io. ,^ proporcv »»^ ^ con las otras fef - Sor general Bustos, que textualmente es como sigue. Córdoba setiembre M M í«g Mtl^ (2) „ , j j. npa-ativa de Buenas Airet» Se advierte que todo esto fue autes de la negativa 95 recursos necesarios pára la expedición promovida, y á pesar de esto la supone V. verificable con esfuerzo de las demás provincias, fundado en las protexfas de adherimiento que han hecho las ciu- dades de San Luis , Mendoza, San Juan, y Catamarca para el apresto de 450 hombres en la de Salta. Yo me constituyo en alla- namiento de sus mas justos deseos, y afianzamiento de sus mejo- res progresos, poner de esta provincia y ejército la fuerza que falte, ó toda la división de hombres que han de servir al nuevo proyecto con seis mil pesos en dinero para su pronto apresto, y quinientos mensuales de asignativo perpetuo para su manutención, siempre que las demás provincias coadyuven á la empresa con propuestas que condigan á la subsistencia de la división armada, y seguridad de su mantenimiento. Ya considerará V. que com- puesta ia división de una masa de gentes salida de un pueblo con su dotación correspondiente de oficiales , una debe ser la subordi- nación que conozc in á sus gefes y subalternos , otra la herman- dad con que deberán conducirse , y muchas las disensiones que se van á evadir , y podrian fomentarse de la dependencia de aliení- genos gefes ( digámoslo asi ) que cada cual mantendría su» con-* sideraciones y dependencias con los diferentes- gobiernos que Sos enviase. Ya considerará V. también, que el estado de nuestro» pueblos, no es lisonjero pira esperarse de ellos un contingente de numerario, que no solo sirva de pábulo para el fomento déla salida de la división , sino para que esta siga mantenida con el sufragante mensual con que deben subscribirse. Los mas ríe íosj pueblos , que hoy ofrezcan fertilizar nuestro proyecto , mañana son dirigidos por otro gobierno que no entró en el pacto , que lo disuelve , y que se niega á sufragar con el sufragio estipulado, y por consiguiente á exponer á nuestra proyectada división á su-* frir necesidades, y otros efectos de pésimas consecuencias. El cuadro de tristes circunstancias en que nos vemos sumergidos , y que V. no puede desconocer , hace palpable la evidencia de estos temores. La predicha división , asi como conduciría á llenar nues- tros fines si su marcha se dirigiese dependiendo de un solo go- bierno ó provincia capaz por sí de sostenerla, y de darle la ener- gía correspondiente, asi es también de débil, y de expuesta, fiar su sostén á otras tantas voluntades , cuantos son ios pueblos inde- pendientes que existen los mas agotados, algunos en perfecta anarquía , y otros en proximidad de estarlo." " Sin embargo en protección desús combinaciones , y de los deseos que me asisten para contribuir con cuanto la jiovíncia de mi mando pueda coadyuvar á elks , trataré, si á V. le ¡ arece con- ducente , de invitar á las demás á fin de que señalen sus gobier- nos los fondos con que concurren para la creación de la expedi- ción y su mantenimiento sucesivo, en el bien entendido , que si frus votos salen conformes cou ios míos , tributaré á la patria mi» 98 , • - . »1 nrotector del Perú la ofrenda de desvelos por su realisac.on.J de su comi sionad„ en ionio Gutiérrez de ^ Fuente. te la planilla , ó pre- El documento i uno. 5 , es ex CODCurrir l os pueblos apuesto dejos articufcs «onjque £ «4r^ ^ para la expedición , que se nana e Córdoba- MONTEVIDEO. , , M Cabillo Representante de Montero MamJUSt ° a falencia oriental. Nad a hay mas W^£t2b£ fgfgg» pre cio dolosinahenablesderectoJe homb .J^ en de . fes pueblos al capricho de los *ra»« . V £ t08 p? , ra com- gjacion absoluta, haciéndolos servir * im n f!lCuUade , fletar la ruina de s, mismos , «J**»^ Pero que er. el intelectuales para P«»«. «» n l' S el elobo, déla íttpewf ¿glo 19 en que las luces J ' u ^ f ' V„™rsuao,r de que aun sub- ven y el despotismo, ^'"^g en , os pueblos bañados con siste el prestigio , y esto precisa™ « ^ ^ fe sangre de inumerables mártires u e¡ de la Magnitud no consiente que se le busque oh o g 4 desperación J^^/^J^t^ «— > si » quierda del no fc*""^ „: to sl ,„ rado de libertad ,ue extre- eiones ni dinero disteis el grito iuranoo en 18U rom- »eció el trono del tirano : •» á conseguirlo per para siempre vuestras II a P , yo90t I coíta de mil privaciones sudor J ^ e „ ac iste,s .s á quien una gavilla ^ ^ fe menor ¡ dea de para ser esclavos; que no -conoced, » n „ e queréis que ínestros derechos • y lo X Brasil' , Y habrá ind.- ansiais por unciros al ^"™ e /°K|¿ sea posible penetrar de viduo en América o ¿n Luropa a y*** P , a BaIK , a oriental semejantes ideas? ¡Habí «^^fig* ¿ e n el instante de su se agregaba libremente al imperio ae ' ° . , . la experiencia, Amiente , y con el envuelto ; > la * % ZSÍSSW í l^sino IU* de torrentes. 97 dé sanere, después que la razón viene aunque tarde á calmar del todo las pasiones , y generalizar la opinión ? Si ¿Muera, orientales, nuestra impotencia; si tal fuera ,u nt ; m iento v miseria que tuviésemos que mendigar el Z^ ^ ^^i2os ée irlo á buscar cabalmente TÍLtLs á quienes siempre hemos reputado razón de la codicia con que desde tiempo ■ ■inmemorial debastan núes ras haciendas ? I En aquellos que aun en tiempo de una ™" u" d^^mos que contener por la fuerza en sus fronte- ?as ? j En aquellos que incesantemente han talado nuestros cam- pos de de el año 16, y en aquellos cuyo atraso de ilustración h irá mas terribles sus necesarias conmociones, en las que uni- dos , deberíamos indispensablemente complicarnos K esto ¿en «ue tiempo ? ¿En que circunstancias % Cuando libres las pro- SÍ«¿s gozan tranquilamente de los frutos de la dul> ce paz y de las saludables instituciones debidas a la razón , a la experiencia y al desengaño : cuando no poüemos recordar sin sen"r P rmas íntima satisfacción , que las hemos acompañado en la carrera de sus glorias y de sus desgracias: cuando el esta- do floreciente y atractivo de las mas inmediatas excita en noso- tros una noble emulación, y por consiguiente un horror eterno á la dominación extrangera, por el convencimiento practico que tenemos de sus desventajas; y sobre todo cuando las simpatías del idioma, de las relaciones y de da sangre nos ligan tan es- trechamente con aquellos pueblos libres, que solo las almas vi- les en quienes no haya quedado el menor sentimiento de racio- nalidad podrán haberlas olvidado ¡ que olvidado ! j haberlas pos- puesto á la codicia y á la ambición mas desmedida ! Todo esto no obstante , D. Tomas García de Zumga, D. Ni- colás Herrera, y D. Fructuoso Rivero quieren y se empeñan en -que hagamos una parte del imperio bamboleante del Brasil, bi, orientafes ; nuestros paisanos, estos mismos hombres a quienes sin mérito bastante hemos prodigado las mayores distinciones : es- tos hombres á quienes en el año de 810 teníamos ya escogidos para dar impulso al sistema de la libertad , estos mismos hombres son los que desmoializados hasta el extremo venden hoy su patria; !á esta patria que tantos bienes les ha dado ! Estos diombres son la ley y la única voluntad que os conduce á ser sacrificados a sus caprichos ; estos son los que primero calcularon sus fortunas en nuestra incorporación á la monarquía portuguesa y después al territorio del Brasil, estos son los que forjan las actas de esa ver- gonzosa incorporación dé los pueblos , remitiéndola después a nr- mar con un piquete de tropas , y persiguiendo de muerte a los que se atreven á- resistirse ; estos son los que han- penettaao ai emperador del Brasil de que vosotros, orientales , juráis espontanea y uniformemente rendir vasallage á aquel, como lo expresan las co- m „nieacione S inserta» Ala conclusión (» i esto» son los que ¡h*. SZLs de Montevideo >. tienen la impudenc.a de afirmar , que vo- "solo esperáis vero, salvos de la »*tW pa^o- -tffiS* « lo * • i „ , extramuros que es actualmente toda la parte libre d« tevideo T. extramuro. M» , solemnemente que de- IrZZZ^V^^™ 5 Brasil: que .borreoeyju- testa la d» nl, "" cl á ' los , desnaturalizado» hijos del país que ra perseguir de muerte a ,o fes ^ trabajan por esclavizarlo . que echa a m _ ¿¡entras Cf r e^^^^^^SSet¿£^ • 1 ue 3 anarquista y tacc '° s °; , pue blos de la campaña conocen de. Montevideo y J" ™ Iuere cen aquellos oprobioso» masivamente q»»«f"«° £ a ™ justamente corresponden nombres: saben que estos son » qu j ,, eru tierobleu ello» á esos viles agente* ,d» «»¡» Carlos IV, ó Fernando Vil?.... Después de removida esta dificultad , contestaremos , si fuese preciso á la casi acusación que E1 Sr D Victoriano Sola ha dado un papel al público Justifi- cándose de la sospecha de ser autor del comunicado relativo a la nrovincia de Saltí , que se halla en nuestros números 3 , 4 y 6. L efecto, la firma responsable que tenemos en nuestro poder no m de este señor: por lo demás, nosotros creemos que la amistad lo ha movido á defender las personas en quienes reside al presen- te la autoridad de aquella provincia; porque no podría de otro mudo negar hechos que refiere el precitado remitido : asi es que £a tomado el medio mas regular, que es el de asentar, que m aun ha leído nuestro periódico, porque tal vez aun de esto le faltaría un grave cargo. Por lo que hace a opiniones estas son Ubres , y n^da decimos por consiguiente respecto a las del señor Sola', y las respetamos pues es un deber. '! . Bl error es natural al hombre, Su enmienda prueba haber- lo conocido , y es un mérito ; la obstinación un crimen imper- donable Se puede errar de buena té, y con igual honradez X su engaño, y adoptar la conducta opuesta ; -to es muy laudable ; pero conocerlo y persistir , es el efecto de la mayor depravación. Los unos muestran que, tanto la primera vez , co- n Segunda, obraron con nobleza: los otros , que siempre * e su conducta villana. -Este el punto de vista en que se no, presentan los regulares de los conventos de esta provmoia. Los ea-mtramos divididos precisamente en esas dos clases. Todos, ¿ los m is! seoousieron á la supresión de las casas de regulares, en el momento en . ue se inició la reforma del clero. Aquella na tuvo efecto conforme al proyecto del gobierno : en su lugar i- substituyó la secularización. Unos de los religiosos , en hie?- ía i las .io,,es que los debates públicos han hecho aducir pa- ra sostener la medida , se convencen confiesa» su engaño . mues- tran que no era un capricho el que los hacia oponerse , sino un escrúpulo racional; y salvado este, corren á * oue es el medio único que les ha quedado para libertarse de sus Soportables cadenas: L embargo , después ¿e convencidos de la justicia, les habría sido indiferente, si no mejor , la medida dV a supresión , ó la de la simple exclaustración. Las maneras Z on d as cosas son las que existen. Conseguir un fin honesto es o que desea el hombre de bien. Por el contrario, K« díscols y opositores jamas han sido andados de s C „ timientos de justicia , ni de honradez. Cuando se propio la su- nresion los mas gozaban de preeminencias y excepciones , en os 53SÍ que seidan perd^ No podían resolverse a ser cle- S prUto, los que formaba» una Tentó* , á que creian tener derecho. Sostenerse era su objeto. jCoE. DE LAS PROV. KUVL. 7. 102 lS "i 10 " £ S*? 1 ?^ A si acudieron á negar las faculta. I des a la autoridad cm Las invectivas no fueron olvidadas y se llamo hereges y hbertinos á todos los que promovían la supresión de las ordenes religiosas. Las intrigas tuvieron una gran parte; y los írades díscolos se unieron al partido de los anarquistas , que trabajaba en contra de la actual administración como enemigo de la civilización y de las luces. Entretanto los debates de parte a parte se agitaban en el público con calor 'Los frailes opositores, unidos a los revoltosos, tomaron el sarcasmo y el insulto porienguage, faltos de razones , y reducidos al con- vencimiento. Fue menester batirlos con armas iguales, y el Dais se vio infestado de papeles indecentes, y degradantes ..f a M Wt, I tant0 ° P Í UÍOneb ; e ? Í0S conventos man sufriendo una potable aliteración, a favor de las discusiones de los papeles IT bhcos y de la saia de representantes. A mas de los que por E propia experiencia y por su providad, deseaban la supresión - los que el error y la buena fé hizo alistarse en las banderas de la posición , desertaban continuamente á las de la razón v fe i,„ ticia, a esperar en ellas la reselucmn de la honorable sala" Los perversos a quienes el interés particular habia h-cbo le Yantar el estandarte de la discordia, se obstinaban * a , TunZ io peor semblante veían á su causa. El capucho era su último a ír- f neramiento ' cuancio pronunciaron les representantes del pue- blo. Entonces su recurso fue Henar ueemLano de improperios «injurias a los que se resolviesen á cejar ei háoito. ro. los nombres áeanticnstos, ae apostatas c ÍC . , .enrodaron con demasía; y el interior «e los caustrcs Louái S25 Te campo de batalla. La guerra y la discordia se refugiaron en »1 recinto de sus murallas. 8 , L f S •POMtore» divisaban ya , que Lab-a muchos , resueltos a mudar de condición y se desataban en bl sfemias. Se iurXu también mutuamente a constancia ; y amenazaban á los Zuies (nombre que daban á los dispuestos á secularizarse) con los anatemas horrendos del papa. A este tiempo la ley se publica toman muchos el partido delarazon, y este! los indigna Va Ellos habían resue to no salir; y todo turbio corra. Asi los que exclaustraban les inferían dos males insoportables- ¿o- los obligaban a cargar con todos los trabajos del convento ;' pue« • l ordinario había reducido á todos á la hebdómada , destruyen- do los privilegios : 2.% acercaban el momento de quedar redu- cidos a menos de 16; y entonces : a qu i yacia. Viendo que con- ira la razón nada habían podido sus invectivas é insultos , v„e sus hermanos {m nomine) corrían á dejar de serlo , arbitraron conTot; ^° S ° trOS COrr T> leS áÍ Í e ™ n > á te 9«é os llaman, con voces alhaguenas y seductoras ; pero que después os darán «i pago : nosotros pensamos con. mas juicio : no nos ganan cow 103 las palabras , que se llera eT viento , y cuanto por falta de núme- ro haya terminado el orden , quedamos mejor que vosotros, con honor y con 300 pesos que nos dará el estado. He aquí el objeto con que escribimos el presente articulo. Es preciso que estos hombres dobles, sobradamente perversos y astutos , se persuadan que están engañados. Nosotros recibí - i-émos entre nuestros brazos al hombre de bien, al que ha abjura- do sus errores; no al hipócrita corrompido , que jamas pudo te- ner honor , y que no conoció otra pasión que la del interés per- sonal : aquel que siempre se vistió del fraude , no tiene honor. El que ha hecho de la impostura su primera divinidad, ¿como puede tenerlo tampoco I Cuando el término de sus crímenes lle- gue , solo debe esperar la execración pública , y el castigo que á ellos debe seguirse. El tiempo de engañar debe tener térmi- no. Pr>ro ios que la necesidad hizo ceder : los que la razón ha convencido ; estos han reivindicado unos derechos, que perdieron con su oposición. Vuelven al seno de una sociedad de donde el engaño y la inexperiencia los había arrancado; y en ella vuelven á encontrar también los amigos que habian perdido, y que sin este arrepentimiento habrían perdido para siempre. j Pero 300 pesos I ¡ Inveciles l ¿ donde habéis visto tal ley, ó diápt sicion ? Ellos confian en que viven bajo un gobierno , á quien atacan , pero de quien no pueden presumir los deje perecer; En nuestro concepto , y por nuestro dictamen, ellos deben ser víctimas de su obstinación y su descaro : y es preciso que se des- engañen. La ley nada concede á los 15 últimos frailes de un con- vento suprimido : ellos pasarán probablemente á otro ; y es preciso que lo tengan bien entendido, porque esta época se acerca ya de- masiado. Si ellos cuentan en el último resultado con los productos de las rentas de la casa á que pertenecieron y también se engañan miserablemente. Ellas deben servir á proporcionar congrua á los que voluntariamente han sido secularizados ; y del resto no puede disponer , ni el gobierno, en su favor, porque perteneciendo al era- rio, no está en sus facultades darle otro destino que el general, se- ñalado por los presupuestos. ¿Y qué será de los frailes que no ha- yan pedido su secularización?.... En estos últimos dias han llegado breves de secularización del papa á los PP. Fr. Antonio Cuestas , mercedario ; Fr. N. Apolina- cio, dominico; Fr. Damián Bustos. Fr, Domingo Bustos y Fr. N. Reina, franciscanos, que hacia tiempo los habian solicitado. No po- demos, con este motivo dejar de observar , que cuando se propuso la ley de reforma eclesiástica ya tenían estos PP. entablada su so- licitud, y sin embargo resistían aquello mismo que deseaban. Aho- ra que ya la ley está sancionada nos queda la duda de si «ara, ó no , el gobierno paso á- estos breves. Creemos que no debe hacerlo > pues existe en el g ais la autoridad k, quien correspon* 104 de concederles la secularización. El papa mientras no reconoz- ca nuestra independencia, es para nosotros como cualquiera otro príncipe extrangero ; no podemos separar al pontífice romano del rey de Roma. El Centinela ha anunciado ya, aunque no afirmativamente, el nombramiento del Sr. D. Estanislao de Zavaleta para la mi- sión á los pueblos interiores ; nosotros deseamos , que salga es- ta cuanto antes ; pero si hemos de hablar con aquella franque- za que nos es característica, habríamos deseado ajas , que el go- bierno hubiese puesto la mira en un individuo secular. No es esto que desconozcamos las luces ni el mérito del Sr. Zavaleta; mas el gobierno tal vez se ha dejado llevar de ser este señor natural del Tucuman, y creemos que no es esto solo lo que de- bía haber hecho fijarse. ¡ Ojala el éxito de esta misión sea fe- liz ! pero de nada depende esto mas, que de la elección. También ha anunciado el Centinela la llegada del Sr. Joa- quín Mosquera, pienipontenciario de la república de Colombia y miembro de su senado ; su presentación al Sr. ministro y por este al gobierno : asi á nosotros nos resta solo anunciar , que e! domingo último se presentó al público en el paseo de la Alame- da. Este señor iba de trage de ceremonia , y por esta señal fue inmediatamente rec mocido por todos : desde que se hubo sabi- do su llegada se deseaba conocerlo , — y ei objeto de su misiou ocupa ios espíritus. NOTA. Entre los comunicados que hemos recibido, se halla una car- ta al Centinela relativa á la lista de ios 13 candidatos publica- da con una proclama al público. Insertándola en nuestro próxi- mo número darémos una prueba mas de nuestra imparcialidad. Sobre nuestra opinión y sentimientos no le puede quedar duda al Centinela. ANUNCIO. Se desea vender un molde corriente de fundir letra de im- prenta , que contiene todas las matrices correspondientes á los caracteres latino , y bastardilla ó itálica , perteneciente al tipo conocido comunmente con el nombre de entredós. También se acompaña una noticia circunstanciada de todas las operaciones anexas á la fundición. Los que desearen tomar mas conoci- mientos á este respecto, podran verse con el dependiente déla tienda de D. Miguel Ochagavia, quien los dirigirá al encarga- do de tratar sobre esta materia. Imprenta d m A l v a rez. ALCANCE A L NUM. 7 DEL CORREO. Buenos Aires Enero 81 de 1823. \ R. 1 . La lle gada del último correo de Chile nos pone en la posi- eion de poder dar el presente suplemento por haber recibido noti- cias que sentiríamos tener que retardar hasta el jueves , y qu« ao pudieron ser insertadas en el número de ayer. NOTICIAS. Una carta de Mendoza de 1S de enero , que se nos ha pasado original, dice así — — " Se ha ratificado la noticia de Freiré, y el entusiasmo de la provincia que manda es tal, que toda ella se ha levantado contra los tiranos. Sus fuerzas ocupan parte de la pro- vincia de Santiago , y un pasa-ero que ha venido hace tres dias, asegura que ha habido una escaramuza entre las tropas directo- nales , y las de aquel benemérito oficial. Afirman que libertad ó muerte, es el tema délos libres. Coquimbo sigue los mismos pa- sos , y sus tropas ocupan la Ligua. Parece que el director tendrá que volar de su silla. La provincia de Aconcagua también se prin- cipia á mover : un regimiento no ha querido obedecer las órdenes del tirano. Todo se presenta de un modo que parece imposible la existencia de los perversos por mas tiempo que el de dos me- ses. —Otra carta anónima y sin fecha , dirigida á los editores del Correo con el marchamo de Mendoza, y que presumimos será del mismo autor que en el correo pasado nos dirigió en la misma forma, un ataque brusco centra el general San Martin ; que no creímos útil insertar ; nos dice entre otras cosas :— " Hace un mes que no viene correo de Cniie, solo sí extraordinarios particulares del ge- neral San Martin á este gobierno con pretextos frivolos, para que se manifiesten al público, haciendo conocer claramente que 1 1 I fe, 106 los de entidad se reservan. No obstante, sabemos por uno ú otro de los de la campaña que han venido sin ser advertidos : que la revolución está en el mayor fermento : que Coquimbo se ha suble- vado como Concepción , y se aproximaba un Larrain con fuerzas de aquella provincia , y que se hallaba en la Ligua en favor de la insurrección : que al valle de Aconcagua habia mandad© O'Hing- gins uu piquete de 200 hombres de la guardia de honor con el objeto de contener aquel punto. — —Se cree que él verdadero objeto de ese destacamento sea el de asegurar su retirada á Men- doza en el último caso; pues no Se queda otro recurso, porque el puerto de Valparaíso es muy factible sea interceptado por las fuerzas de Coquimbo, y á mas de eso no es presumible tomen el partido de embarcarse, que los pone en la necesidad de abando- nar el pais , sin esperanzas de restaurarlo jamas ; loque no su- cedería si se verificase la retirada á esta parte de los Andes , por- que traerian la idea de volvernos al tiempo de los Carreras &c." De los papeles públicos qué hemos recibido de Chile nada encontramos que transmitir ; pero sí del Verdadero amigo del pais de Mendoza de 19 de enero , que dice asi en el artículo Chile : — ■ — ■ — " El gobierno de este pais nos ha tenido en una incomuni- cación completa por mas de un mes. Antes de ayer llegó el pri- mer correo después del movimiento del general Freiré : habían venido algunos pliegos ; pero nada sabíamos , ni menos de otro que pasó de posta en posta para el gobernador Bustos. Ha ha- bido algunos presos en aquella capital, entre ellos algunos ca- nónigos, y se dice de un señor Larrain. Se ha dicho que es- tas medidas se habían tomado á consecuencia de haber el gobier- no abierto la correspondencia que debía venir para este lado. El general Freiré está en pacífica posesión de todo el pais que cor- re desde el Biobio hasta el Maule , en cuyas orillas está situa- da su fuerza , y de la parte de acá la que tiene apostada el go- bierno de la capital. El general Freiré parece que ha convo- cado un congreso. Por la parte del Norte ia provincia de Co- quimbo ha levantado el mismo estandarte ; se dice que de la ca- pital se mandaron 500 hombres á sofocar este movimiento , y les salieron al encuentro 1000 de quelia provincia ; no sabemos la situación respectiva, ni el resultado de estas dos fuerzas. El director tiene algunas tropas en la capital ; mas parece que ha- bía allí mismo bastante fermentación." Sigue el editor de Men- doza desmintiendo un oficio que copia, y cuyo contesto nos hace creer sea del señor Zuñartú , y en que se asegura al gobierno de Chile, que la provincia de Mendoza, que ha sabido participar con aguel reino de las tristes consecuencias del terremoto de la noche del 19 , está dispuesta á prestarle auxilios en el doble ex- rector, para auxilié ¿causad óln Ki eoffiT*^ dd d¡ - 80 mandar inmediatamente "„„ „w Sooiernou, añade, qui- tó; por» srsroUrrr, x^ e -T 8 ° fieci - h junta, y este é**¿¿¿¿ deS ^n^ft ^"l- *"! se apresar 7á ponerte en 7 „ ti°eh" " 0m,>re8 : «o» que m¿o ; E! Ldist d^ént K¡!l»r ° freCÍ - ha venido á nuestras maiins X V ^ ste documento tierno ¡roP'l 'g^ : ^ que todo el relato del S ei,, S Wü5ot >°s estamos seguros de lumma á los re, "esenf m tes Jf^f* una ™ P ostura, y 5 u „ a C a- getos á que se relete " ' nUeS ' r ° S ob '«"><» I * '«dos los s „. diaprea, nos llena de ™» .h/^V;( - 1 ^ S0StUui '' al Sr - Ur- i f mejores espejas T^SZiJ ei T ^ el honor de haber conocido muy part e h ™ ! PUeS tenemos a este joven benemérito , cuyo ^rtrte fi °" -f' 1 ciudad mente liberales lo hacen di°oo d?U c * ' e ,deas suma " cho de él sos paisanos No río /t ooníia„ M que han he- -mpeño, y pSnTádofalg no?C; s ar°- deSU ^ ^ gió á los representante ,11., del üiscurso que din. do infinito n'oTodefdaVlo \nU^ m *° dd — - Hecha la renuncia del ¡robern idnr o » también es t"T°que sSo se empeña lo sacarémos con su nombre, ape- Bido', pelos y señales, LESTERO travesía y hasta ios cerro d« . Sumampa ^ 4 ^ arrastrado con todos los a > n ' bas de trig0 ; ha pe- ra suficiente para resistir , semm a« J i es , ue . recido to^f d f- ad ¿J U ¿r„„ P s e tán" céreos ; S los que antes ron sorprendidas. Los ca ¿como sensible?.... degradante, que el gobierno de Buenos Aires no haya manifestado hasta ahora , sino estériles deseos. Jbsto pesa sobre todos los ciudadanos de esta provincia; esta con» dueta sería capaz quizá de abrir una brecha á la opinión tan jus- tamente adquirida por este gobierno. Cuando se cree, y se puede afirmar, que el espíritu públi. co que ahora domina en Montevideo ha sido promovido desde aquí- cuando sabemos que nuestros periódicos fueron los que princi- piaron á descorrerles un velo , que al prénsente se halla del to- do rasgado ; cuando vemos que los mismos periódicos de allí no han hecho sino seguir el espíritu de los de esta ciudad; cuan- do al ministro en la tribuna le hemos oido presentar la causa de la Banda Oriental como la causa de Buenos Aires , decla- mar contra la violación de! derecho de gentes por el Portugal y el Brasil , y mostrarse dispuesto* á apoyar y sostener su nue- va regeneración , sin desconocer el ínteres que tenemos en to- mar parte, a fin de que no apareciese el monstruo de la anar- quía; cuando vemos por fin que la Basda Oriental toca el mo- mento de ser un teatro de sangre y carnicería ■ reñíamos, sí, temamos con justicia el derecho de esperar q«e nuestro gobier- no obrase abierta y activamente. Esto parece que se pretendió hacernos entrever, cuando se dijo, que el gobierno habia creí- do mas honroso cargar sobre sí con toda la responsabilidad que púchese resultarle de sus procedimenios con respecto á la lucha de Montevideo, que pedir á la junta la autorización para declarar la guerra. Sin embargo estamos ahora por nuesíra parte en el mismo estado que en aquel momento , y Montevideo está en el borde del precipicio, y Montevideo está en su mayor compromi- so, y Montevideo si es desgraciado tiene derecho de reconvenir- nos , y aun de atribuirnos parte en sus desgracias. Todo esto es innegable. Las provincias hermanas , dice el Pampero , están dispuestas á volar en nuestro auxilio á la pri mera señal. Esto lo han repetido diferentes veces los papeles públicos de aquella plaza ; y ¿que se diría si le dijésemos á es- te periódico recomendable , borrad vuestro nombre , y á todos os habéis engañado: una hermana celebra un tratado ; otra aun duerme o se hace desentendida á- vuestra suerte; todos sus ofre- cimientos han sido vanos ? ¡Qué anuncio tan triste y de-radan- V A RIE DA DES. ~~™ A los Sres. editores de la Aurora y el Pampero. Habéis tenido razón, señores, en quejaros de nosotros nnr que digimos haberse hecho las elecciones ^.v^^tó lo haber^ r^ mÍSteH0; Per ° ***** «iertoe S* Í lo habéis atribuido en nosotros á mala voluntad; es menester que tampoco lo creáis ligereza. menester. El Pampero es el que en nuestro concepto, nos ha íuáo* do mejor; a ambos contestaremos con solo una palabra E£ nuestra correspondencia particular aun no sabíamos^ i l os cedían al cabildo de 822 eran dignos de sucederle deíoues señores , estamos satisfechos á este resn^tn . TT1 ' , pu . es > portancia de las medidas del cabüdo jasado'. 7 £ -fcjsto es todo, señores, v nosotros *.n la a„a„ ■ • REMITIDO. Buenos Aires enero 27 de 1823. CENTINELA : Sabéis que soy e l autor de Una lista qne corrió impresa pre- 116 cedida de una corta advertencia al pueblo elector. Yo sé que ella os ha irritado ; y me ratificasteis en esta creencia con las pue- rilidades de vuestro número 26 : los hombres que me conocen, los catedráticos que me han examinado, son los que deben con- testarlas. Descanso en su juicio , seguro de haber merecido dis- tinciones de unos y otros , que no han arrancado la intriga, la bajeza de mis sentimientos , ni la interposición de los mandata- rios. Pero no me he propuesto lavar manchas privadas , que vos solo pretendéis echarme : quiero librarme de una nota pú- blica que me ponéis , tachándome de servil y de opositor á las ideas liberales. — Os conozco, Centinela, y voy á contestaros con esta ventaja. Decid , Centinela, ¿me habéis visto prosternado ante los dés- potas tribuntándoles inciensos en lo público y en lo privado ? ¿Me visteis aclamar á los gobiernos, cualesquiera principios que ha- yan adoptado? ¿He dependido siempre de ellos? ¿He muda- dado de opinión si ellos la han mudado? ¿Debo en fin mi sub- sistencia á algún gobernante? Decidlo y probadlo: entonces con- fesaré mi servilidad. Pero me incluís también entre los opositores á las ideas li- berales. Y ¿porqué, Centinela? ¿ Es acaso por que tengo bas- tante corage para decir en público, que los partidarios del poder re- parten listas; y que el pueblo debe empeñarse en contener al po- der, que aspira ? ¿ Es porque reuso á vuestros candidatos por el solo hecho de ser propuestos por vosotros, que formáis un par- tido de apoyo al gobierno, no por principios sino por intereses particulares? ¿Es por que temo las aspiraciones de los gobiernos como hijo de la revolución y amigo de ks libertades ? Hablad, Centinela : estoy decidido á contestaros. Si no lo hice cuando me prevocasteis , fue porque no conozco personalidades : porque os vi victoriosos á esfuerzos délos hombros de los emplee dos , de los soldados y de muchos incautos ; fue en fin , porque os vi gritando por las calles entre una multitud de infelices que aun no distinguen lo bueno de lo malo , ahora son otras las circuns- tancias. El hombre exasperado siente con vehemencia , y se ex- presa sin mirar lo que vendrá : asi lo haré yo que me hago un placer en confesarme vuestro servidor, y firmarme como hom- bre libre. Angel Seravia. P. S. Si á mas de ios sugetos que conozco hay otros que ten- gan parte en el Centinela, no deben ofenderse por mi contesta- ción. Ella debe herir las almas de aq ¿ellos con quienes habla. Al hombre bueno su conciencia debe asegurarlo. — Vale* Imprenta de álvaeez. Eli correo DE LAS PROVINCIAS. Nüm. 9. Buenos Aires Febrero 13 de 1823. ll íi.s Este periódico, qne se publica los jueres se haíiará ea la Vereda ancha tienda de Don Miguel Ochagavia ; donde se reciben los comunicados, entre los qne tendrá» una preferencia ias reclamaciones contra Jos magistrados públicos— En Montevideo se hallará en la librería de D. Manuel Yaais, cerca del fuerte, INTERIOR. SALTA. H eraos recibido «na carta que refiere varias anécdotas cé« lebres últimamente acaecidas en aquella provincia, y la confusión y susto que causó á los gefes de Jujui y Salta la noticia de que bajaba el enemigo. Como Oluñeta habia amenazado á Gorriti coa tomarlo en su propia cama, éste y sus parciales han hecho un punto de honor el frustrar la amenaza, por lo que en hablando de enemigo, sin examinar el fundamento de la notich , ya no duer- men en su casa el señor gobernador y toda su plana mayor sino á monte. Asi pues, en esta ocasión han hecho todos un papel digno de su brio. D. Pepe G ¡lames era comandante de avanza- das , y Quiróz, el teniente gobernador de Jujui, gefe de van- guardia. El primero andaba de bosque en bosque y de cerro en cerro, y en nada pensaba menos que en ver al enemigo : no obstante, como si no le perdiera pisada, daba los partes u o tras otro. ¡ O qué exactitud ! asi mientras la partida de Oiañéta iba por los campos de Oran , su infatigable vigilancia le hacia verla 'en Tu'm- baya ,. en el Chorrillo , en Yala , en la Cabana &c. Todo ío' ^ma- nicata á Quiróz, quien aunque ya bien oculto en los bosques, pen o Heno -le -eorage lo trasmitía al gefe de la provincia con las glosas que le dictaba ó permitía su parálisis. Los detalles de esta campaña probablemente vendrán á imprimirse acá ; y la carta que 118 extractamos nos evita el haber sido sorprendidos con su demasía* do exacta relación. La quebrada de Humaguaca á favor de su posición , y cansa- da ya de verse abandonada al enemigo, se ha entregado á 01añeta s con lo que ya este es dueño hasta el Bolean. Asi cada día crece en la provincia el odio á un gobierno que la conduce á su des- trucción. Las injusticias y la persecución á los hombres de bien, son muchas , y puede tomarse como ejemplo la que ha inferido al comandante D. Mariano Morales. Este gei'e que ha servido al pú- blic@ con un zelo infatigable, y que ha tenido tanta parte en con- tener por repetidas ocasiones los desórdenes públicos , se atrajo por solo esto el odio de los caciques , que deseosos de uua ocasión para perseguirlo, la encontraron en la muerte de un criado de D. Román Tejada , á quien dió algunos cintarazos por separar una pelea ; el amo cobraba 400 pesos por el criado nnuerto , á pe- sar de haberlo sido por el mismo con quien peleaba , y. á quien por su edad y achaques no habia podido resistir. Se le formó cau- sa á Mótales , y fue destituido de su empleo , aun anees del fe- necimiento de ella , en !a que se notaban también muchas y gra- bes ilegalidades. Sea miedo , debilidad, capricho ó sistema , lo cierto es que el señor gobernador ha identificado de tal suerte su política con los deseos de esa orda de facinerosos que lo rodean , que es tan im- posible que les niegue una providencia que deseen , como que dé tina que les desagrade, por muy clara que putdi estar la justicia» Asi todas las personas que no son parciales suyas , han visto que jio se hallan seguras , y que necesitan hacérsela por sí mismas; «síán continuamente sobre las armas , y de este modo se hacen temer y respetar de todos los malvados. Habiendo sido atacados una noche en su tienda unos jóvenes por varios facinerosos , echaron mano de las armas para arrojar- los , y habiéndolo conseguido se fueron inmediatamente al gober- nador , á quien le dijeron que se habían visto expuestos á quitar la vida á alguno de los agresores por defenderse, ¿ Quién no habría «reído que las providencias del gobierno fuesen dirigidas á perse- guir á los criminales ? Lejos de eso, llevó muy á mal el que los ofendidos se hubiesen resuelto á repeler por la fuerza á los que amenazaban igualmente sus vidas y sus fortunas , y les hizo en- tender que si hubiesen muerto alguno habrían tenido la misma suerte que Vidal, que por haber rechazado con suceso una agre- sión semejante , gime en un calabozo cargado de prisiones mas de siete meses ha. Habiendo encontrado el dependiente de Alemán, al retirarse una noche á su casa, á un hombre incógnito que se habia intro- ducido en ella, y que al verlo lo acometió con un puñal, echó ma- aoal.saUe, y al primer golpe le cortó el brazo derecho. El ma- yor de plaza , coronel La-Torre tomó bajo su protección al herido y al día sánente se quejo al gobernador contra Tamayo, depen-' diente de Alemán: su demanda no podía dejar de encontrar lí- gula; pero como el crimen estuvo enteramente justificado, el ofen- dido solo tue reconvenido con la mayor aspereza, por no haber- se «eiendsdo solo con un paío , y si con el sable Varias otras ocurrencias particulares refiere la carta que ex- tractamos , y por las que se vé que la política constante de Gor- nti es aterrorizar a todos sus enemigos , prinvándoles hasta de vod™ ? perS ?.T ij y a i ío y ando y sosteniendo á todos los mal- vados de su partido para cimentar asi su gobierno sobre el mie- do y la injusticia Sin embargo no consigue que lo teman tan^ 1\ 7 y' 1 nr^-i í, St ° * rueb * 10 le sucedió con e/ofil cial D. Joan Manuel Blanco que tenia entablada una solicitud proviZck ^ í ^ SUS ¡labereS > y V» ™ providencia. Se le aboco una mañana y le representó sus ne- cesidades : el gobernador afectó compadecerlas , y le proUtó' re- mediarlas cuando se pudiese , asegurándole q U J en\l7^Uot LYos ef* r T\ Blan ? le °^ eon^rmezaTue haMa acarrada ^mZTT *°* e ^ . Esto ocmíodó una disputa muy acalorada. Blanco le d.jo que jamas faltaban fondos para sa* oufiearlos a su facción pero no para darlos al que los reclama- ba con justicia. "Repórtese V., dijo el gobernador - Hágase V S digno de respeto poruña conducta arreglada á las lucol- Lo haré amarrar a V. -Se guardará V. fe. de hacerlo , y cual- quiera de venir a ejecutarlo. -Vaya V. arrestado. - E¿o si" v' dándose vuelta dijo en alta voz, de modo que lo oyese Garrí ti. ¿Que habrá pensado este picaro, asesino, ladrón?" «fio' Se P reSento en efecto arrestado : mas habiéndole pasado un oficio (*) en que le exigía con que mantenerse , y no habiendo contestado hasta después de dos horas, tomó su 'eLuk s fue sin que nadie se atreviese á atajarlo. y Ue Asi se deja insultar este mismo hombre que con las perso- nas moderadas gasta una altanería insultante? capaz de sable-, var los espíritus no digo en un pais que desea instituciones libera es, «no en el centro mismo del Asia. Insolente v cobarde á un mismo tiempo enseña con estos ejemplos , que el m7di se IsZÍLT dGJarSe h f° Iar> esantici P-¿ /tomarla Svl No es menester ser profeta para pronosticar el término que tendrá una administración tan absurda. 4 : TáUrlü SG sueldos sino á los del partido de Güemes : los iífi Talidoa, vmdaa y huérfanos carecen délos suyos no perteneciendo á OJicio dice la cwta, asmque esto parece impropio. 120 la cofradía. Las fronteras se hallan abandonadas , cuando la guar- nición que debía custodiarlas solo exigía lin poco de tabaco y carne, con un vestido anual, que todo no podía importar mas de 1500 pesos. La vanguardia ha sido igualmente abandonada, no obstante que han entrado en cajas el año pasado cerca de 20 mil pesos mas que en los anteriores (*) : pero iodo se consume en- tre sus secuaces, que fecundos en crear acciones nuevas, no de- jan de ser diariamente pagados con la mayor exactitud. De ma- yo acá no se ha satisfecho otra clase de deudas ; y aquellos que han justificado préstamos hechos á la provincia , han obtenido un decreto en que declaraba el gobierno que las rentas ordina- rias de esta no podían sufragar á tales pagos , y que estos no podrían verificarse sino cuando la junta crease otras nuevas: es decir , cuando llenase al pueblo de cargas y contribuciones , con lo que se baria odiosa una corporación que no era parcial su- ya. Este fue su principal objeto. Hemos sido tal vez demasiado difusos en extractar una car- ta, llena de lindezas sin duda, pero de verdades que es menes- ter decirlas , si es cierto que siempre se debe conocer con exac- titud á los gobiernos , y que esto se consigue solo sabiendo sus hechos mas particulares, CUYO. San Juan. — El día 31 último anunciárnosla nueva elección de gobernador hecha en aquella sección de la provincia por medio de una votación directa del pueblo. Ndda pudimos decir enton- ces acerca de este acontecimiento tan notable como plausible, y que ofrece interesantes reflexiones. En efecto, este sistema de elecciones , que siempre es el mejor porque es el roas justo , ha probado su ventajas con el suceso de San Juan. Después de prevenidos los abusos , los ciudadanos se encontraron en el ple- no goce de su libertad y de sus derechos ; se dirigieron á vo- tar en este estado, y el acierto estuvo de su parte. Nombra- ron á un joven cuya, fortaleza de espíritu, talento é ideas li- berales lo distinguen muy particularmente , no solo en su pro- vincia , sino en cualquiera otra parte donde no se desconozca el mérito. Los sanjuaninos han hecho ver en este paso, que es- tán desnudos de aquella preocupación que aligaba el talento y la capacidad á los años, y que ellos lo van á buscar y lo honran donde quiera que lo encuentren. Obraban con libertad , pues este habla sido el espíritu de la junta cuando dejó al pueblo la facultad de elegir. Ella puso su mayor atención al sancionar ef (*) Esto ha sido debide *I comercio con el eaeiaige 5 121 reglamento por e! cual le restituía Uno de sus derechos , en ase- gurar y garantir esta libertad. Derechos hemos dicho, porque estamos, como aquella Jun- ta, persuadidos que es un error el que ha hecho á nuestros con-* gresos creerse soberanos absolutos, y que el pueblo en ellos so- lamente depositaba la soberanía nacional. Sabemos que los ciu- dadanos que , por la imposibilidad en que se hallan de ejercer cada uno la porción de soberanía á que tiene derecho , la dele- gan , lo hacen en todo el gobierno , de que es solo una parte el poder legislativo ; y que asi como seria una usurpación que el ejecutivo, si fuese nombrado primero, eligiese á este ? del mis- mo modo es lo contrario. De estos principios muy obvios estaba penetrada la recomen» dable junta de representantes de S. Juan, y no temía la reu- nión de su pueblo á este género de actos , porque sabe que no teme al pueblo sino el que tiene por qué. Tampoco procuraba evitar el que los sanjuaninos se habituasen á ellos , porque, co- mo no tenía íntencioin de tiranizarlos , ni de venderlos á un prin- cipe extrangero , estaba persuadida que semejante costumbre no podia traer funestas consecuencias; y que, al contrario, arrai- garía en el espíritu de los ciudadanos el hábito del ejercicio de sus derechos , del goce de la libertad , y aquella nobleza de áni- mo que caracteriza siempre á un republicano libre , y que lo distingue del hombre venal y sin carácter. Por fin la junta, pa- ra resolverse á dar esta providencia , echó la vista sobre sus fa- cultades , y las encontró plenas para hacer el bien y para orga- nizar el pais , pues no tenía ningunas instituciones recibidas. En efecto pues, ¿habrían sido las leyes departida por las que se hubiese guiado? ¿habría sido la recopilación de indias? ¿ó bien las reales órdenes de Carlos III , Carlos IV. y Fernando VII? No; todos estos son los monumentos de nuestra pasada abyección: ellos no se hicieron para pueblos libres. Pero se han hecho instituciones después de la revolución ¿ erá tal vez el re- glamento que dio el congreso que vendió la Banda Oriental á los portugeses , por el que debía guiarse la junta de San Juan? ¿ó bien será por la constitución directorial , parto del conciliábu- lo que nos entregaba al duque de Luca , por la sola razón que la Holanda se entregó ai de Alenson ?.... Estas instituciones reci- bidas murieron al nacer, y no son monumentos de menos degra- dación para el pais , que si tiene la desgracia de haber estado librado por algún tiempo á semejantes manos , también tiene el honor y la fortuna de haber sabido por la fuerza arrancar su suerte del poder de los que á grandes pasos lo ■ conducían al precipicio. Pero volvamos á la junta de San Juan. Vió pues que no habia ningunas instituciones recibidas; que 122 el dogma moderno de! gobierno representativo , tnodificable en sus proporciones , era su principal regla; que el dar al pueblo las mayores garantías la mayor libertad posible, era su objeto: que la iehcmaü del ¡ñus le estaba encomendada , y se decidió á dar" el reglamento que ha surtido buen efecto en esta ocasión , no por casualidad, sino porque de su espíritu debían necesariamente re- sultar, y resultaran siempre iguales consecuencias á las que ha tenido en San Juan. liste es un ejémplo que no debe desperdi- ciarse : pero cuando en aquel pueblo se han lijado tan noblernen te en un joven : cuando se hallan convencidos de que aquellos á quienes la revohieion los encontró de 40 años para arriba , amalo-a- Miados con las ideas viejas , no pueden desprenderse de su corteza viciosa ; cuando vemos un empeño en acelerar el tránsito de una generación carcomida de errores , á la nueva , y de la que se pue- de esperar solamente la felicidad de Améaica , no nos es Lio dudar que el momento de la libertad se aproxima, y podemos decir L ra f;.?' 1 ? G ? eíe ? t0 ei mundo está P asaíldo ^1 orden arbitrario y del de hecho, al órden de derecho y de regla Después de aplaudir á la junta de San Juan por su noble v generosa resolución ; de felicitar al pueblo sanjuañino por su acier- to , y a nuevo gobernador por la confianza que sus compatriotas han hecho de el , séanos permitido hacer á este una advertencia que arranca de nuestra sincera adhesión. Cuando los pueblos na- cen es cuando se hallan en mas peligro. En todas partes hay mal- vados y les sobran á los estados nacientes : estos , contra quienes se estrellan mas es contra los que ven que se distinguen en luces y liberalismo La suerte de Moreno en Buenos Aire?, perseguido al principio de la revolución , y por solo estas dos razones, fs u* ejemplo que no se debe echar en olvido; y esto es lo que recomen- damos al señor Carril. Los enemigos de Moreno , por explicarnos •uicW* mWm SUS ma y° res ^emigos , y de los que mas debe CORDOBA. Con fecha 23 del pasado nos escriben que allí se decia que el director supremo de Chile había pedido á la provincia 200 hom- bres de auxwo para contener la revolución que quiere retornar el reino en república ; y que su objeto principal era manifestar una extrecha relación con aquella provincia. Las opiniones acer- ca de la resolución dei gobierno eran muy varias ; pues unos de- cían que irían y otros que no; por nuestra parte creemos que no sera tan imprudente que tome parte en la guerra civil de una nación extrangera , aunque hermana, y amiga ; á hacerlo , mani- .^taria una liga enUe ios gabje^qs contra sus pueblos *eme- m Jante á la santa alianza, y esto es menester que jamas pase á América. Lo que si hay de cierto es que el dia 24 muy al alba debia partir para Chile, enviado por el gobierno, el pri- mer edecán D. N. Arguello , quien probablemente llevaba la con- testación , que en nuestro concepto debia ser la negativa, MONTEVIDEO. Nada hemos dicho hasta ahora de los tratados que celebró el gobierno de Entre- Ríos con el general Lecor ; creimos que era conveniente callar , porque sin degradarse no podia haber ratifi- cado sinceramente el convenio del señor Perea. Mas cuando se dice que el gobierno de Buenos Aires ha declarado definitivamen- te que no prestará auxilios á la Banda Oriental , nos es ya dado creer que ellos son hechos con la sinceridad que deben hacerse tales tratados ; y no podemos dejar de poner en duda la inter- vención del gobierno de Buenos Aires. — En efecto , es muy duro de creerse que un gobierno que contesta al de Mendoza que no puede entrar en la formación de un congreso sin el consentimiento de las provincias con quienes se halla ligado en un pacto , ( el cuadrilátero) se avance á estipular un tratado, no solo con un gobierno extrangero , sino con un ejército que ocupa parte del territorio con que forma un todo, ó una nación. Dejamos esta reflexión á la decisión del sano juicio de cualquiera que se propon- ga examinarla con imparcialidad , pero al cabo es una verdad que siempre fueron intempestivos é impolíticos los tratados del go- bernador Mansilia. Intempestivos , porque precisamente se celebraron en los mo- mentos en que se procuraba despertar en los orientales aquel es- píritu público que parecía dormido ó aletargado desde que aquella provincia fue vilmente vendida al extrangero; espíritu público, que solo podia sacarlos de la miserable abyección en que los han sumido las traiciones y las perfidias : único que podia darles el ánimo necesario para arrojar de su suelo á la hueste usurpadora que los oprime. Impolítico , porque los patriotas se apoyaban aunque no fuese mas que en la aparente cooperación de las provincias hermanas y vecinas para inspirar al pueblo el entusiasmo amortecido por la ©presión. Per ellos , declarándose neutral en la lucha del Brasil y Montevideo , reconocía tácitamente la ocupación de aquella pro- vincia , porque habiendo formado parte del territorio á que el En- tre-Rios pertenecía , no podia este ser neutral ó indiferente á esta ocupación, sin decir primero, oque en ambas partes veligerantes reconocía igual derecho á la posesión de aquel territorio , ó que le «ra indiferente que una ú otra lo poseyese : en uno y en otro caso^ 124 ó se declaraba absolutamente aislado é independiente , ó bien era traidor al juramento de conservar y proteger la integridad dpi territorio unido. a Todo esto es cierto se nos dirá , pero los tratados no han sido hechos con sinceridad. Nosotros quisiéramos saber bastante qué quiere decir esta sinceridad para celebrar tratados , y sí se deben hacer unos por solo tener el placer de romperlos. /Cuál sería la opinión de un paso sin buena fé en sus estipulaciones, porque al cabo es lo mismo el no tener sinceridad ? Pero si esta ha de ser una salva guardia para todo loque se haga ; los que entregaron la Banda Oriental á los portugueses , los que proyectaron traer al país un principe extrangero, habrían podido libertarse de los car- gos que la nación les hiciese , diciendo que lo habían hecho sin sinceridad. Pero siendo la falta de buena fé una cosa secreta, có- mo se podrá probar su existencia cuando deba servir de excusa? lodos los criminales por esta regla serían libres. Estos principios no se pueden desconocer , y sea cual fuere la intervención del gobierno de Buenos Aires en semejantes trata- dos ; , desde que éi se haya negado á auxiliar á la Banda Oriental, esta en nuestra opinión sujeto á los mismos cargos que el de Entre- Kios. Lo mismo es decir, por medio de un pacto con el enemigo que se ceba en la sangre de nuestros conciudadanos, yo soy neu- tral á vuestra lucha, podéis obrar á vuestro salvo con la seguridad de que yo no turbaré vuestros planes ni tomaré parte en vuestra contienda ; que decir á estos m:smus hermanos que reclama» nuestro auxilio , id y pelead si podéis solos, yo no puedo auxiliaros ni mezclarme en vuestras diferencias, uad* esperéis de mí, har- to haré si lloro vuestras desgracias. Dígasenos cual es la diferencia que hay entre estos dos len- guages, que nosotros consentimos, que como antes lo creímos y aun lo asentamos , es una atroz impostura el que tenga el go- bierno de Buenos Aires parte en los tratados del Entre Rrios. Nuestro argumento subsiste siempre, y tanto uno como otro, parece reconocer una igualdad entre el usurpador y el oprimido. Se ha dicho que tal vez las negociaciones que directamen- te tenga entabladas el gobierno de Buenos Aires con las cortes del Brasil y Portugal le hpyan impedido el auxiliar ahora abier- tamente ; pero aun prescindiendo de lo que esto tiene de supo- sición , nosotros encontramos siempre que esto mismo se debía haber tenido presente antes , y que conforme á esto se debia haber caminado con pasos de plomo y no precipitado á Montevideo á ha- cer unos esfuerzos que estaban fuera de sus alcances el soste- nerlos por sí solo ; ó esta razón no existe , ó ha habido poca pre- visión. Mas sea de esto lo que fuere; habiendo llegado ya el caso en que nos hallamos , si el gobierno se encuentra impedí- 12* do para auxiliar ¿no seria al menos de su deber y de su honor una declaración pública pretextando sobre la ocupación de la provincia Oriental, y mostrando que obrada hostilmente, luego que las circunstancias se lo permitiesen ? Esto traería muchos bienes , y ahora mismo evitaría el que un extrangero estableci- do en esta provincia auxiliase en compañía de un hijo de] pais, al general Lecor que está sitiando la plaza de Montevideo, que está oprimiendo y vejando á los habitantes de la campaña, y que ha desterrado , cargado de prisiones y aun tal vez dado la muerte á aquellos mismos patriotas que en los campos de la vic- toria , peleando por ia independencia, se coronaron de unos mis- mos laureles con los hijos de Buenos Aires. Concluiréroos por ahora haciendo una pregunta. ¿ Si al- gún ciudadano de esta provincia, si algún hombre público fue- se públicamente acusado de auxiliar á Lecor en la Banda Orien- tal, debería ser juzgado y declarado traidor á ía patria ó nó ?......,. BUENOS AIRES. Hace algunos días que se ha pasado por las armas á un in- dividuo acusado de asesinato. La justicia de la sentencia ha da- do que decir mucho en el público , y este es acreedor á una sa- tisfacción , que la reclamamos. Esta idea de hacer desaparecer * un hombre de todo es horrible ; con justicia apenas se tolera, ¿qué será sin ella? Esto nos ha recordado un bello trozo que se halla en el Constitucional de 13 de agosto del año pasado. Examinando la nueva obra dada á luz por^Mr. Guizot sobre la pena de muerte en materias políticas ; dice asi el editor : — " La sociedad debe y tiene derecho de existir. Puede y de- be hacer todo lo posible para su conservación. Si no puede vi- vir sin la muerte de uno ó muchos de sus miembros , puede exi- gir su aniquilamiento para existir ella. En virtud de este de- recho se encierra una ciudad infectada de un contagio , y se obli- ga á los que aun están sanos á perecer en medio de la infección : en virtud de-este derecho los que naufragan, no pudiendo salvar- se todos en un mismo esquife , condenan á algunos á ser arro- jados al mar, ú ostigados del hambre devoran al que designó la suerte. 1 & " Son terribles estas necesidades ; pero cuando son constan- tes no se las puede resistir. Este es un cálculo de humanidad el mas sencillo, porque asi se sacrifica el menor número posi- ble de vidas; pero esta necesidad es menester que esté muy bien probada. De este modo la sociedad tiene derecho de destruir á un asesino ; mas ¿ este sacrificio es indispensable á su conserva- ron . He aquí el eje sobre que gira la famosa cuestión de la, i^OR. DE LAS PROV. NUM. 9« 2 < * 126 pena de muerte. Los que niegan el derecho de aplicarla han caí- do en semejante error por excesivo respeto al individuo, y por que creían que de este modo hacían consistir el derecho en el número; cuando en realidad hacían superior el derecho de uno solo al de todos. El derecho de destruir al culpable existe siem- pre que la sociedad se vea en la presicion de hacerlo so pena de perecer ; pero este es precisamente el hecho que es necesa- rio establecer. Atentar .contra la vida y la propiedad de los ciu- dadanos , es atentar al órden , esto es , contra la sociedad que existe solo por el órden ; que debe restablecer en el momento. Si un apestado traspasa los limites prescriptos , se hace fue Vas de "«Bcados los tratados «n.re-a- ran las armtó, tanto los de la pla.a coma los del ejército del órfen y dispersara!, amóos dos ejércitos toda su fuerza •• ' n, n v i'"/''"" 8 Se recr ° iráu >' or tres sugetos , oue son el toda la provincia a que á ia mas pronta brevedad remita cada cu! ^liri 0e ! ert ° rpara ^ e eSt ° S ^ ün gobernador pro- pietano, igualmente que una junta representativa de la provincia estable y permanente, con tudas las atribuciones de ES prov.ncal; con la precisa é indispensable calidad, como única pa ra ermmar la guerra , deque ninguno de los actuales ge^s ó armt!'' P ^ ^ bernador - * ™»<* comandante general de " 4. a Dicha elección de gobernador se hará con la brevedad po^eon plena libertad, y sin que el pueblo tenga f uer za v Ito* e EleCÍ ° qUe Sea dÍeho gobernador y la honorable junta, y puestos en posesión , se entregarán por los tres individuos de- positarios las armas a aquellas dos autoridades, para que de acuer- do ambas dos deliberen del uso de ellas , librando los respectivos despachos y nombramientos para la fuerza que deba sostener los derechos de la provincia, siempre con acuerdo de cortar el vuelo a los facciosos. "6.0 A todo individuo que se le compruebe haber seducido ó coronado alguna persona para que esta dé sus sufragios por cual- quiera otra sea para elector , sea para gobernador ó sea para miembro de la honorable junta, se le impondiá la multa de 200 pesos, según su ciase , con otras penas que quedan al arbitrio de Jos tres señores que componen la junta gubernativa " _ f . , 'T™ e " t0 del órden y alidíl2a a ,as márgenes de! pueblo, octubre 18 de \^.-(jirmado)- Diego de Araoz.°Xa<,¡er López-. doce firmaT Llguero — José Manuc^uHdo $c. %c." son por todo 135 CUYO. Mendoza.— — Cuando volvemos la vista sobre esta parte de la provincia de Cuyo no podemos dejar de observar un fenó- meno que se entenderá fácilmente en Buenos Aires ; pues tam- poco le es muy desconocido. Esto es que cuando el poder eje- cutivo lia estado en manos de un déspota , siempre ha habido una corporación representativa enteramente adherida á éi y á sus ideas ; pero que luego que el gobernante ha sido verdadero patriota , es decir , liberal , ha encontrado oposición en los re- presenínstes , opiniones y aun principios contrarios , y se ha visto, al gobierno proponiendo y haciendo cosas buenas , entre tanto que la junta presentaba al menos dificultades. He a ( ui el presente estado de Mendoza. Los diputados de esta sección de la provincia, que (usando de las palabras del Sr. Carril ) no entraron de buena fé en la marcha del orden y de la libertad, no han poJulo , al menos aparentar, haberse incor» porado al movimiento del bien y prosperidad de que se sienten agitados to los ios hombres en la mas grande época que se abre para estas provincias ; y no se han resuelto si quiera , á dar los pasos enérgicos, que hemos visto han dado los de San Juan. Cuando se yerra por ignorancia es perdonable; pero cuando no hay mas que imitar un ejémplo demasiado próximo , y que no haciéndolo solo puede ser por malicia, es horrible. Hablemos de hecho. Alguna vez hemos deducido ya, solo por sus propias pala- bras , que el Amigo del pais no gozaba de libertad • porque la imprenta no la tenia. En efecto, esta es una [verdad, y los últimos sucesos lo prueban bastante bien. Vamos á referirlos , y esperamos que el editor de aquel periódico , no pudiendo con- venir con nosotros por falta de libertad , ni negar los hechos por honradez ; callará , que es el mejor partido. Varios comunicados insertos en él , y aun su mismo editor 5 se habían quejado por diversas veces de que la, junta no hacia nada bueno \ que no daba una nueva y útil institución al pais ; que cuando por casualidad habia dispuesto algo que pudiese ser benéfico , la mas pequeña dificultad la hacia revocarlo ; que asi se la veia siempre en el afán continuo de hacer y deshacer. &c. &c. ¿Que se cree que la junta contestarla y debería haber con- testado? Seguramente todos se persuadirán que en vista de estas acusaciones públicas, tomó con empeño la reforma y regeneración de los abusos , trató, de constituir la provincia y mandó imprimir sus resoluciones. Pues nada de eso; tal habría sido la conducta de jóvenes liberales; pero los de la junta de Mendoza no tienen ni uno ni otro. La publicación del núm, 16 del periódico citado los indignó 136 sobre manera ; ocasionó acaloradas sesiones sobre 1„« „„ n bao abusos de la prensa , por que se i>nblie»k ' , ,lan,a - mámente amargas para e los V\ LíA^ „ v / r,lades na hizo mocio/ paraje ™ q ritSl e f&P' , Ma " Uel Moii - apoyada por el cura D. José Godov ,^ , - P '' enSa ; fue lo debía quitarse, sino que era un^eJ, T*°> ^ po que de'bió haberse veXado TuZZl 'cbSS.T"? tÍSm - Los demás diputados sigúieU la S $.? *» "a bargo np fue esta la resolución : pidió por tercevTJei ™ se f- mase por el gobierno al editor y se le reprendiese otros nio n« n ^ 5 ?*? - P ° r k Prensa - Asi Ios ce ^ba su rabia v no podían determinar nada; tan cobardes como obcecad! tem 7 biaban delante del público al mismo tiempo, que deseaba £5 la facultad bastante para obligarlo fetei^^^ «ble no solamente a no publicar sus pensamientos. 9 El último arbitrio que tomaron fue encerrarse en sesión secreta, seguras de que este es el modo de cortar y trinchar á su salvo k?s ™! tereses públicos, sin tener por testigo» á los mismos Tnteres" dos , cuya presencia no podían arrostrar : sabían que en las se- siones secretas se traicionaba á la patria con toda libertad , y este medio les era muy agradable á los que no conocen hombres mas virtuosos que los eunucos del gran señor de Constantino^ pues virtud y servidumbre les son, como hemos dicho, sidónimoi-l k, ultimo resultado fue que se llamó al editor del Amigo del pa¡s t a una entrevista a que asistieron el gobernador y algunos individuos de la junta. Esto prueba lo que se puede esperar de los hom- bres que pertenecen dejémoslo. -—El general San Martin habia llegado á Lujan , cinco leguas distante de Mendoza, el dia 29 del pasado , y el 1.° ó % ÍZ na. ya en la ciudad. J 137 — — El oficial Arguello > que en el número anterior avisamos de- bía partir de Córdoba para Chile , se hallaba en Mendoza: ha- bía salido con dirección á su destino; pero habiendo encontra- do con algunos sugetos que venían fugados de Santiago, regre- só.— Se dice que el gobernador Bustos punía á disposición del dés- pota de Chile 200 hombres ; aun no lo podemos creer pues se» na la mayor ignominia y perversidad. Diriamos en tal caso que los tiranos se daban las manos para sostenerse contra los pueblos. ENTRE- RIOS. Acaban de llegar á nuestras manos dos números del Correa inmaterial del Paraná , en uno de los cuales , de 11 del corriente, se publican allí ios tratados de aquel gobierno con el general JLe- cor, deque han hablado los periódicos de esta ciudad anterior- mente, con una contestación al Argos, asi por parte del editor, como por un comunicado que se firma— El honor ofendido. Por ambas publicaciones y por la terminante decisión que se manifies- ta en estos papeles contra el espíritu y tenor de Sos mismos ira- tados, quedan ya las cosas por aquella parte, en nuestro con- cepto en el mismo estado que tenían antes de haberlos celebrado; y deüe ser esto mismo un nuevo convencimiento para el goberna- dor Mansdía , dé la inneeesidad de dios , y de la justicia con que se ie ha increpado por su celebración ; pues si ahora , sabiendo i^ecor su buena disposiciou para quebrantarlos , y viendo impresas en un papel ministerial de su gobierno una proclamación y pro- mesas formales a los patriotas que se le oponen , ni le hace daño ninguno dé los que temió para hacer los tratados , ni se periódica la segundad de las costas occidentales del Uruguay por aquellos vecinos , es visto que nada de esto habría sucedido tampoco aun- que no se hubiesen hecho los tratados ; y que Lecor, ni ha pen- sado en hostilidades antes de ellos , ni ha dejado de hacerlas des- pues por su v.rtud , sino porque realmente está en impotencia de hacerlas. Por o demás tenemos la mas alta satisfacción de ver que se pronuncie el gobernador Mansilla del modo que lo ha hecho y nos lisonjeamos de que estas explicaciones aumentarán la confian- za de lus diputados de Montevideo que marchan para aquella pro- l TI: ]°*™* iX toúos t Ios ™ ventajosos acomodamientos' que los patriotas desean. Si hasta el número próximo no se copia- se esta publicación en otro periódico de esta ciudad , nosotros la v ^T em ° S CÜH las reflexiones á que pro- voca el comunicado de JJ. Honor ofendido, que, según entende- mos , y para no andar con rodeos , es el mismo D Juan Florencio t-erea, que formo y autorizo Jos tratados en cuestión. Con cuyo motivo podremos dar algunas ideas también sobre el orden y ade- fí^ d f fuella provincia, que es seguramente uno de los Baluartes de la paz interior. Cor. de las prov. num. 10» ? 138 MONTEVIDEO. Se agitaba con interés y entusiasmo el armamento de milicias, tanto en ia plaza como en extramuros ; estas deben componer- se de todos los vecinos , asi españoles como americanos , entre quienes reina lamas perfecta unanimidad de sentimientos. El 16 del corriente era el dia señalado para la primera reunión del cuer- po cívico de Montevideo y reconocimiento de oficiales; y también para pasar revista de los de extramuros : el primero alistado ya Siega á 1800 hombres , y los segundos como á 500. El espíritu público que los anima no habia desmayado con la noticia de la negativa del gobierno de Buenos Aires El Pampero, que la da dice que tiene documentos , que á su tiempo publicará , de la cooperación de otras provincias hermanas. Nosotros lo cele- bramos , como tenemos derecho á ser creídos , y no hablarémos bonitamente; pero diremos siempre la verdad. Cuando habíamos asentado como una cosa indudable la bue- na disposición del gobierno relativamente á Montevideo , era por que teníamos presente todos los datos públicos en que el ministerio habia manifestado su interés y deseos por la libertad de aque- lla provincia: de e^los mismos deducimos que estaba dispuesto á volar en su socorro, y no trepidamos en decirlo; pero cuan- do se ha asegurado lo contrario, sin variar de opinión con res- pecto á sus sentimientos , hemos observado ó poca previsión en comprometer á los montevideanos , en la debilidad que les su- poníamos , ó no existir las razones que se anunciaban para la ne- gativa. Mas ahora, sea loque fuere, nuestro argumento sub- siste: — el gobierno de Buenos Aires con su conducta ha en- cendido el fuego en la provincia oriental ; esta se halla en un es- tado de crisis y fermento patriótico por la libertad ; es de nues- tro deber el auxiliarlos. Si el ministerio ha preferido anticipar á la vía ejecutiva, una vía pacífica^, nosotros no Jo hemos repro- vado , y solo hemos dicho que era menester mostrar que se ha- bía de hacer uso de la via ejecutiva , y también hemos dicho, y nos ratificamos ; que era preciso acelerar la llegada de esta ; con todo lo que se evitarían , no solo las justas quejas de los mon- tevideanos , que se ven comprometidos y burlados en sus es- peranzas ; sino también las críticas de acá , y el que en el esta- do de neutralidad del gobierno de Buenos Aires pudiesen des- de aqui remitirse , por vía de comercio , auxilios al general Le- cor. — Esta es nuestra opinión, lo repetimos, y esta ha sido siempre. BUENOS AIRES. I¿a campaña contra los indios se va á abrir. El señor gober- nador partió el sábado 15, y el cuerpo, de cazadores ha salido des* 139 núes Este gefe qne siempre ha mostrado el ínteres que toma en Lta defensa^ de la provincia buscando en persona a los enemigos. dlnu¿tro8.eampos F , recorrerá ahora los lugares que han sido ta- ídos por ellos ,re¿ediará, los males que necesiten un remedio con toda la exactitud que ofrece un juicio próximo, y que no se rmede adquirir por meras relaciones. ü_Se nos ha asegurado que el P. Castañeda se presento una noche al Sr. gobernador , y le pidió le permitiese vivir en Kaquel- tocul haciendo los oficios de párroco ; esto le fue negado, por «ue va el capellán para aquel destino estaba nombrado : pidió entonces pasar al convento de San Pedro ; este se halla supn- So solkitó por último pasaporte para el de San Lorenzo, v le fue concedido. , cnr • l Se dice que conforme los conventos vayan quedando supri- midos pasarán los padres sobrantes al que antes era de la re- coleta y ahora enterratorio del norte ; es muy justo que los restos de todos los cuerpos muertos vayan á un mismo lugar El 17 desembarcaron los señores regidores del cabildo .repre- sentante de Montevideo D. Luis Eduardo Pérez y D. Román Acha que vienen con carácter público , y que pasaran hoy para, lis provincias de Santa Fé y Entre-Ríos en compañía del señor ^^XSTdel corriente á las 6 de la tarde se verificó la reunión que anunciamos en nuestro número anterior de muchos suatos Respetables, asi nacionales como extranjeros , con el ña de f ormar una sociedad que tenga por único objeto ocuparse del ttabíecuniento del sistema* de Lancaster , y habiéndose instalado clio-iendo interinamente su presidente y prosecretario, íue nom- brado para lo primero el Sr. D. Manuel Sai-ratea , y para lo se- «indo el Dr. D. Bartolomé Muñoz. A consecuencia después de Ka detenida discusión sobre la independencia de toda otra cor- poración y autoridad , y sobre el objeto de esta sociedad , se nom- Irá una /omisión d* cinco de sus miembros que forme y presente el reglamento que ha de dirigir sus operaciones. t VARIEDADES. COMUNICADO. Señores editores del Correo de las provincias. Estoy temiendo que este va á servir de pasto á los ratones de su estafeta ; y si lo roen tendré paciencia ,. asi como ustedes la tie- nen cuando les roen otros muy interesantes , pues no puedo sutnr Í'T »*?»• ' "dientas y desprecié d ' ,rse , «nportancia , se .•espetaM;, A L C ¿ i 8 :¿ ¿ 3e Ue e.r a f:t P^ÍSTS en u„ a escribanía 4 informar se dTe^ ? e rf wtade «; presentarse que esperar como un poste „ „ V . de su asunto, v tener p ur un cüarto "¿"^ «» »«"-o d* ella con e. sombré £»¡ « > digne mirarlo p.,. d ar ™t "If « ue ei ^ escribano imponente é moeri^n f - o " res , "esta áspera, y en Jm , „ ^ano que ^Tni ^ ^odra d u ! observando su culpable a rifo m,J 6Sta potada , ocurra , y «pulsas insultantes y groseras > Y H Urbanidad , y solo ree ba «ones: primea, ¿Velen,» ^ dos observa todos sus ma es para ser IU>-¿.. 1,0 la revolución, . su f r ¡ d „ aire despótico é P ulrio f 1' * para dester ''ar de los juec!s e " gantes, no se Ila ¿^^d^^f lm " *~««do á los | ? y. sus escribientes. See-, do une ° "!, aun de '«s escribano» vral púdico, este «8 £í°> ' «endo ellos pa?ado9 para ° d ~» -no que el ^nTJt^XTSZé^ ^ idamente su dinero, de aWétá? ,íi J °' ,les ' ,ues de pagar so- " r ™ °> i '«do t ,e„c' q ue 3&E h ta T *í Uees 'á»pueí,o! p ara «os t,cne« en su nr no el per/, dirarta e „' P ° rt|,,e Ve *>« «4«* con 8 ¿ a Tofantam demora Se d ce „,," • 8 ". nto ' cl "" do ",en OS genialidades cuando jaas M oUri"n i J pera yo creo que esas que todo ciudadano, •rfJSSXtfi^»"! *>»éX»7} atención y urbanidad , y no ¿ton íl ' echo á ser «Wü-M con desgraciados africanos í "nY.Z P° rtu e«eses tratan á lo" •o tan formado eu sns'oL, a" , ue de '"^ del Süii ° 1" e tes t an g , ogerag ofe „ si ¿¿.'X™ «"> usen de moda- editores, tiene muchas y umebisima, e ? E**» 1 fi8t <>. «ñores •os individuos de esta clase h™bra s 1£$T"" > P ue s h ay entre -nodales y educación • estos sahen y g " US de a l"'eoio por contrario, el ¿entraste que forman ZT "° S< " habla d e estimación publica. Dispensen Vos esra "V? 8 !° S exalta en la también conexión y mucha con la buen^anW »^ •* ' ^ liene ^«•«fa* del número anterior. Páffina 124. línea 8 dice » ^.• ...líl.deC' - £5 P aí * ^tirado en su casa ; pero con una escolta Las tropas de Coquimbo habían entrado ya en Santiago y se esperaba muy pronto á Freiré y las de fconcepcion.-Corrian vanos rumores ; pero en nuestro concepto nada verosímiles Es, e primer resultado de los movimientos de Ctóíe , nos manos t C F T h may0r S"**** ? &*o á nuestro her- mano, de aquellas comarcas. Ellos han triunfado de sus tiranos- CIh/ 1 ^ ■ mene . s * e ' «na sola gota de sangre! tal era la uni- formidad de sentimientos. Todos reportamos un bien de su victoria, mas ó menos positivo. La desaparición de los tiranos de cualquier panto de nuestro vasto continente , es un beneficio para los amigos de la humanidad , para los hombres libres que lo habitan. Los editores del Correo que les desean los mas prós- peros fines en su nueva emancipación , y que tienen la pequeña gloria de haber sido los primeros que aqui anunciaron su prin- cipio , se complacen en esta ocasión con mucha particalaridad y concluyen el artículo de la República de Chile, con el mismo verso de Volt aire con que dieron fin en otra vez á otro artículo sobre el Reyno de Chile. El pronóstico empieza á verificarse. La peine suit le crime : elle arrive á pas lents. Aunque con paso lento Llega eu pos del delito el escarmiento. INTERIOR. ENTRE-RIO S. Ofrecimos en nuestro número anterior presentar á nuestros lec- tores los sentimientos de aquel gobierno sobre los tratados que hizo con el general Lecor , que se han publicado ya por unes- SL^T 8 ' / a . ob !¡ e J lofl <* ue se Ie ha increpado por Ape- riódicos de esta ciudad, como generalmente por todos los pa~ tnotas ; y cumplimos muy gustosos con este deber; pues habien- do mamtestado nuestra opinión contra aquellos tratados , la im- parcialidad y la justicia exigen que presentemos también sus ex- plicaciones , que cuando no abonen un paso injustificable, defien- d Tdelr/T ^ T'Y 1 h0n ° r y Patriotismo bien conocí do de aquel benemérito oficial, q ue nosotros apreciamos con interés. Artículo del Correo ministerial de Paraná de II de febrero. La crítica mordaz é injusta de algún periódico de Buenos Aires es la razón que tenemos para dar" en este extraordinario el convenio de que tanto se habla. Sentimos que la escasez T a li " Ia7razÓlf ^ ^Tf ° 0S ° bIÍgUe 4 SUS P eDder la Publicado Tule riodístT H q R JUStlh A Can ese tratad <> tanto choca á los pe- riodistas de Buenos Aires por que ni dan al tratado el valor que Í^' D1 COnoc : n 10 f l* e es I» provincia de Entre Ríos, ni quie- No c^l I 1 reS6 f W: ,l a ba!anZa fiel de la imparcialidad. Wa comprendemos cual es el fundamento del deber que se quie- 146 re imponer á la provincia de Éntre Ríos de sacrificar su tran- quilidad , su quietud, y su buen orden, exponiendo á un misino tiempo hasta su existencia política por sostener negativamente los derechos de la nación que hoy no existe, ni íe puede pres- tar ía garantía de estos bienes. Si las posiciones se cambiaran y Buenos Aires fuera el Entre Rios entonces estos periodista* serian panegiristas del tratado, pues conocerían su necesidad; pero mientras esto no suceda, aunque resalten las verdades, siem- pre se dirá lo que convenga, aunque no sea lo justo, ni lo cierto. Hemos recibido con placer el comunicado que insertamos. El contiene una corta apuntación de los principales fundamentos en que se apoya el tratado. El autor parece estar en antece- dentes , y tenemos sentimiento de que él no se haya detenido algo mas en la materia aun cuando hubiese sido necesario dar- le su lugar en otro número por su amplitud. Suplicamos á la ilus- trada persona que lo ha dirigido, que quiera auxiliarnos con sus luces en nuestros trabajos, sin ceñirse exclusivamente á este ne- gocio. COMUNICADO* Sr. editor del Correo Ministerial. — En política cuando no Se pierden de vista los intereses generales no hay paso falso. Ha llegado á mis manos el Argos de Buenos Aires núme- ro 6 y no con poca sorpresa , y admiración he visto en él el ar- tículo que trata del Entre Rios , sus reflexiones , y su ligero modo de opinar sobre el tratado de convención celebrado entre el gobernador de esta provincia y el general Lecor. Es bastan- te antipolítico su modo de juzgar acerca de las miras que abri- ga la provincia de Entre Rios, como la falta de conocimientos del carácter, delicadeza y patriotismo del Sr. Gobernador Mansilla: yo quiero imponerme el imprescindible deber de contestar al Ar- gos , para que Buenos Aires , las provincias todas , y el mundo imparcial formen un paralelo de la provincia de Entre Rios y su gobernador tal cual es , y como sus enemigos quisieran que fuese. La provincia de Entre Rios que por su topografía , como to- dos saben , solo esta dividida de la Banda Oriental por el Rio Uruguay: la provincia de Entre Rios que acaba de sacudir el ominoso yugo del despotismo mas cruel , que por espacio de tres años ha estado sumergida en la mas horrorosa guer- ra civil , y por consiguiente desierta de hombres de buen crite- rio , y moral pública , sus campos talados , sus hogares conver- tidos m mansión de las fieras , sus mas acreditados defensores 147 «garantes , y sin domicilio fijo , presentaba por decirlo de una vez el cuadro mas espantoso de la anarquía. En este laberinto de horrores el brazo imponente de la justicia se mostróal fin apiadado de tanta desolación. El Sr. D. Lucio Mansilla, cuya memoria recordaré m os eternamente con veneración , apoyado de los dig- nos gefes que hoy le rodean se mostró con el iris, que calmó para siempre la guerra , sostituyéndonos la paz que hoy disfru- tamos al abrigo de unas autoridades legítimamente constituidas. Se dice con injusticia que el señor Mansilla aprisionó sus brazos con el tratado hecho con el general Lecor. ¡ Bravo cál- culo ! Al señor Mansilla le sobra entusiasmo y patriotismo para inhabilitarse por un simple tratado condicional á contribuir á la libertad de la Banda Oriental. Cuando las provincias que com- ponen la liga se pronuncien clara y decididamente en favor de aquella, al señor Mansilla no le arredrarán las dificultades de la empresa, y se hará el mayor honor en regar por segunda vez con su sangre los campos de la Banda Oriental contra unos enemigos que mas de una vez escarmentó su valor. El Argos ha padecido el indisculpable engaño de suponer que ei señor Mansilla desconoce la fuerza y las ventajas del pacto social , como el de que se haya olvidado de las lisonjeras obligaciones que se impuso en el tratado cuadrilátero. En el se acordó, es verdad, que ninguna provincia de las que forman la liga declararía la guerra por sí , ni subscribiría á la paz sin el mutuo acuerdo y avenimiento de todas. Pero se pregunta al Argos , j en que tiempo ha estado en guerra la provincia de Entre-Rios con el Estado Cisplatino? ¿Cuál la paz celebrada eon aquel estado ? ¿ Podrá ser otra cosa el tratado en cuestión que una ratificación de la buena armonía existente entre ambos territorios ? Y esto ¿ que males trae á las dema& provincias ? i Son estas acaso las transgresiones ? ¿ Sabe el Argos los males que ha traído á la provincia de Entre-Rios esta falta de inteli- gencia entre ambos gefes? ¿Quiere acaso saberlo? Pregúntelo á cada habitante de la margen del Uruguay, y calcule con me- jores datos , si la mas exacta vigilancia de este gobierno bas- taría para librarse de la arbitrariedad de aquel. ¿ En qué tiempo los patriotas que hoy se mueven en Mon- tovideo han solicitado nuestro auxilio ? Yo los provoco á que me contesten, seguro de que guardarán silencio, porque paso ninguno han dado que los absuelva de esta falta de política. Si la erupción de un hombre incauto hizo abortar un proyecto fra- guado con inexperiencia , ¿ por qué quererlo cubrir con la con- ducta del gobernador Mansilla ? Diga el gobierno de Buenos Aires si el del Entre-Rios no le ha provocado mas de una vez á la libertad de la Buiida Oriental i sin embargo que conocía na 148 era tiempo , y diga también cuales han sido sus contestaciones a aquel objeto. No obstante lo dicho yo prometo guardar a i lencio: que no se nos vuelva á poner en el disparador. Lm entre-nanos somos zelosos de nuestro honor, y » r él creeml ser acreedores a la indulgencia de nuestros observadores ¡Carísimos hermanos orientales! Cautela y circunspección No os precipitéis inoportunamente, ni desconfies de aquellos' que aunque no os hayan hecho grandes ofrecimientos, no serán os últimos , m ¡ os que menos p,rte tomarán en vuestra líber tad. Acopiad materiales, desplegad aquella energía con míe TU f p Ste,S 61 aS ° mbr ° dd tÍran °' ^ vuestrfs herma os de Entre- Ríos sienten el peso de vuestras cadenas , pero vues- tro esfuerzo, y nuestros votos os ayudarán á romperlas.—L El Honor ofendido. Aunque toda esta contestación es dirigida al Argos princi- palmente parece que debemos conceptuarnos comprendidos en ella todos los periodistas que hemos opinado en este asunto del mismo modo que el Argos, y nuestro silencio podría atribuirse a un convencimiento, que ciertamente no produce cuanto al in- tento dice el Correo ministerial y I>. Honor ofendido Volvemos , pues , á repetir lo que digimos en nuestro nú- mero anterior: que los tratados no fueron necesarios, y que nin gun objeto favorable pudieron tener racionalmente , con resoec to a la seguridad del Entre - Ríos , que seria eterna en nuestro concento, s.no tuviere mas enemigos que Lscor en su estado presente. Li prueba de ello la tendrá el señor gobernador en el ningún resultado funesto que tendrá ahora mismo esa publicación ministerial que se hace destruyéndolos: y antes de ellos se ha- bría reunido á la impotencia de aquel enemigo el doble respeto que tunda naturalmente una conducta circunspecta, firme y si lenciosa, sin deferencias, que aunque engañosas, siem re degra- dan ¡a respetabilidad y el carácter de un gobierno. Si pues con el no se ató las manos el gobernador Maasrlla , y esto se dice sin recelo de volver á atraer los males que con él se creían ale jados no queda mas ventaja, y esta de parte de Lecor , que haber logrado en él un documento con que poder intimidar v re- traer a los patriotas, aunque fuese por un momento, y de par- te de D. Honor ofendido, que logró el lance de sonar y fien,, rar en unos tratados , que son una inania como la de las alian- zas Pero este es ya un asunto concluido, y todos están al ca- bo de esti ridicula intriguilla, y prurito de figurar de D. Ho- nor, de que fue víctima e^ta vez en sus manos aquel geíe No- sotros tenemos una satisfacción eu publicar sus sentimientos, y 140 es cierto que solo inculcamos en 'este asunto fastidioso porque deseamos con sinceridad que no vuelva á serlo en otro caso de mayor consecuencia con que puedan malograrse sus trabajos , que tantos bienes hnn producido, y deben producirá la regula- rizacion de los negocios generales. He aquí ios únicos objetos públicos \ que tienen en vista los editores del Correo' de las Provincias, y para #1 que noperdo^- nan, cuando lo creen necesario, ni al mismo gobierno de esta provincia , como es constante , porque tienen libertad , y firme- za para atacar lo malo donde quiera que lo 'conciban. En este asunto precisamente tiene el señor .gobernador del Entre - Rios •pruebas* perentorias de esta verdad , pues se ha censurado ál go- bierno de Buenos Aires por la negativa que ha hecho por el pron- to á la cooperación que exigían los diputados de Montevideo aun dando salva á la especie de que podia estar acorde en los tra- tados. El hecho es muy reciente, y no es fácil ignorarlo : y es por lo mismo una injuria á nosotros la proposición que se asien- ta de que habrían panegirizado los tratados si el Entre - Ríos hubiese sido Buenos Aires. Es preciso ser justo, y obrar bien sobre todo , con madurez y dignidad , y siempre de frente por- que es la marcha del dia. En orden á sus negocios interiores , la provincia del En- tre Ríos sigue en orden , y van poco á poco regularizándose con las nuevas instituciones , y asiduidad infatigable del gobierno f gefes que presiden los respectivos departamentos. Lia legislatu- ra aun no se había reunido el 11 del corriente ; pero había ya en el Paraná algunos diputados esperando la reunión constitu- cional de todos. Entre tanto el gobierno se habia adelantado á dar por sí un decreto aboliendo los diezmos en la provincia. La proximidad de la apertura délas sesiones, y el estar este de* recho casi abolido de hecho por lo pronto , son otros tantos mo- tivos que acusan la medida tomada en esta parte por el gobier- no , sin esperar á que ella emanase de la autoridad competen- te: mucho mas, cuando si habia algunos que se empeñasen eft pagarlos $ por no, «hallarse abolidos á tiempo , y sin haber quien los cobrarse, podría haberse aprovechado de este 'mismo excesó de piedad en favor de la iglesia i y habrían equivalido á las obla^ cion es voluntarias que á este efecto manda recoger ahora por el Este incidente nos conduce á observar á aquel gobierno, y á cualquiera otro, que esté animado de iguales sentimientos á los que manifiesta el gefe que los preside , que es preciso no' alucinarse con lolisongero de las medidas para precipitarlas coft incompetencia , porque esto produce usurpaciones y confusiones* en los poderes muy perjudiciales á la libertad, á la seguridad Cor. be las prov. ndm. IT. 2 150 y á la felicidad de los ciudadanos v mm , „ á la subsistencia misma TTZ¡ XT^T ^' ^ da poder reconozca suslímite/, y se^^L^TelZ en el ejercido independiente de sus funciones rT„! °* extermine por todas partes ese funesto póder Jt J Z^T Jo abrazaba, de todo disponía, y en todo « LZ, a ' q £ todo eiso que las legislaturas obren con 1 bertad o ,l „ V Es pre - sus funciones, que sean obedecidas /ré peta di, • ofi 6 ." 5 " 1 " ees obren del mismo modo- v que s rva btn qu el ÍSSLT " Con f ^-Al caso.-Yo ¿ieLo lo misñ™ que cita ZZ ¿ Bt ° a &US observa ^«nes sobre los hechos tensión % P .rj ie T ? aS ' P^»* estos abusos. tien« n otra ex- tensión y cambian también de naturaleza. No es solam ente en fcStó** d ° ftde Sefe,ta alreS P et ° y á la -onsid„ que deb * ZZ m T Ge A 68 ta f P T r en P Hnto a urbanidad d ^ d * flebe atacara el verdadero mal. Hay todavía ea las oficinas viejas- 151 hombres aUiguos que no pueden amoldarse á las nueras ideas que creen que su posición puramente accidental les da derechos i ser respetados, aunque ellos no respeten á nadie; á mirar sin la, consideración que es debida á los que tienen la desgracia de po- nerse en su presencia ; y lo que es mas intolerable , a demorar los asuntos que van á sus manos todo el tiempo que se les antoja ; á dar preferencia en el despacho á los que quieren, y lo que no debe extrañarse por consecuencia, á sostener una opinión que se opone ala razón , solo por capricho ó miras personales» Todo esto trae su origen , señores , de la triste educación de nuestros antiguos padres ; de lo contrario, ni ellos observarían una conducta que solo los hace despreciables , ni el público , ya que no hay otro remedio, tendría paciencia tan particular , como la que ciertamente tiene, para tolerarla. Los hombres deben respetarse mutuamente , por» que sin este compromiso recíproco, no hay sociedad perfecta; pero el funcionario , el hombre á quien el público paga para que lo sirva, debe tributar á aquel, respeto y consideraciones muy partí» culares. Es necesario no engañarse en este punto , porque de otr© modo pueden sentirse alguna vez consecuencias muy desagrada- bles—alguna vez que el destino quiera remediarlo todo. Sin embargo, hay excepciones en este orden, muy dignas de notarse. Ellas tocan mas de cerca del influjo que da la mar- cha actual de los negocios ; pero no por esto deben tolerarse abu- sos perniciosos que se ponen en contraste con lo bueno. Todo debe encaramarse á la perfección , cuando hay vias seguras y fáciles áspero por lo mismo , que me auxiliareis en el objeto que me he propuesto , como tan interesados en las mejoras de la administra» cion publica. Soy , señores , con la consideración mas perfecta vuestro ad- mirador.— El ciudadano. El respetable ciudadano que honra nuestro periódico con el anterior comunicado no deja en la materia que reclama con justi- cia, acierto y decoro , lugar al auxilio que exige de— Los Editores NOTA. Acabamos de recibir un comunicado subscripto El Duende^ que si su autor quiere mandarnos una firma responsable , procu- raremos darle lugar en nuestro próximo número. Imprenta de Altaren DE LAS PROVINCIA «üm. i¿. Buipos Aires Marzo 6 de 1823 1 Ri «na preferencia las ree amacionS coat™ • """ lM 1" «««W« « hallará en la librería de D Manuel Y^CS? "fíerte^" M< " 1 " !,tó " > INTERIOR. CORDOBA. onceson relativos T 1 exSoí W nT° S de loS euales que procurarémos dar al/u„ co^cilLto ürd,n,nea ' 1 Sübre 1" conviniendoen ft¡raiEKW* de C "'™ poniendo remitir á Salta los e,^H C ,° presupuesto, y pre- gar en Leste™ el dinero nordtt ' m * s S anado , y entre- cerré en Córdoba. N ofrece i„t l LT^* Íe aaueI P uebI ° n ° El de Mendoza-I- „Te Ta ¡3- / 1 menSual - • pender toda resoluc¡on ^ * '^¿."P'"»*»»»" acordó sus- testa instruyendo de la renerni... T '• y 1 ue e! S»n.erno con- «J del Per/, &c . por lo Su e d ^ TlT" dd ™1 San Mar- «ala en d^!^ ^"ff á ™uir con lo que se le se- *ar la división P» a^ ¿la ¿índad t'!, 11 ^ entreSal todo al P a ' mensual. v 4 ciudad.— Se desentiende del contingente . El gobierno de la Punta dice- n ■ Yinc, a no le pcrrait sí soíí d»7k e '° S estati,tos de ««" pro- pedieion ; q„e para exnedirse ™ dc l , erar en el negocio de la ex- 'es del p^blo; P eroTu e ni r 7"'', co "™ear á los representan- - Pender l p m la'not tóa^e tZ ™ co "™eatoria la mandó sus- <»e aquel estado bme "Parado el protector del Perú ahoi -resuííado t El de Salta.-Quela junta ha determinado se suspenda por fia r^otucion en la materia, mientras se tenga noticia del ttado dé la protesta de D. Godfredo Poygnard y que en caso de que esta no' haya sido aceptada, expedirá ella lyleter- minaeion que sea conforme al estado de extremada nuhdad de so Pr0V Fl'de la Rioja, que para poder contestar sobre la parle que le ha eattdo, Vha pasado todo á la junta de representantes, qU " D BMe JujZSS que depende de Salta, y que su respuesta 33 ^fdTTucuman ofreció 200 hombres, desertores (1) armados, j •»,,; volantes - «ue por el estado de disensiones en que están del todo inútiles, las caballa, das fllcasfy los habitantes todos en la mayor consternado»; pero pue sta embargo hará sacrificios ; después aviso bailar mil difi- cultades é hizo vanos ofrecimientos , si no necios. Este era el estado de la expedición á principios de nov.emb e « 1 a - a~ <¿ ITríUiiinea por el general ban Martín al gobierno de Córdoba , ^no^r , extrañamos no sola precipicio , y se lleg a al ab-smo. fecha ^ • e3 La conteste del s» -J* „ , y g- C1)ns¡ . su mayor parte coció sigue. a exBed iciondid9 á nuestras esperanzas, y - C la , dtiirde suministración lie artículos con que se les m- „, a la planilla ^ uesu expresada acta; los gobiernos „itó á virtud de lo acoroaoo ™ f proyecto, la de Mendoza, San Lms Sa ta J*¡¡%££ Ya couLtedo á la sa ,a de representen te* de £»¿™J¿2¿ Santiago se pres- ro';rrju^i; n (i) «u* uMo ***** * ealMW ett 109 moatw ' 155 echo de menos lás comunicaciones que sobre lo celebrado en ella debia impartirme el Excmo. Señor general San Martin , en cir- cunstancias de haberse retirado á la república de Chile sin la re- presentación y carácter que investía en el Perú, de donde se hizo el promovedor de dicho proyecto , y dejó de sedo desde que se separó de aquellas provincias ; asi es que extraño que oficialmente interese al general expedicionario D. Rudecindo Alvarado á la satisfacción del mencionado crédito , &c. &c." Concluye hacién- dole ver como los 50 mil pesos no son suficientes para los muchos gastos que tal proyecto debe ocasionar , y como estaban también, tanto el Sr. Bustos , como el Sr. Urdininea , sin la suficiente com- petencia ó facultades para verificarlo. El siguiente es párrafo de un oficio del Señor Urdininea al gobierno de Córdoba, fecha 20 de diciembre.— "Por últimas y recientes comunicaciones que he recibido de 8. E. el genera- lísimo B. José de San Martin, y del general del ejército D. Rudecindo Alvarado , por el conducto del sargento mayor D. José Manuel Vera, expresamente enviado al efecto desde el Callao, se me comunica la salida de 4500 hombres á puertos in- termedios , y me ordena que á la mayor brevedad posible , con cualquiera fuerza , me ponga al frente del enemigo por este la- do : con este motivo y todos los antecedentes de que está ins- truido V. E. , he determinado de mi propio consejo y el de la nesecidad hacer marchar el 25 de este cien hombres que me ha dado este puebio (Sun Juan) auxiliados por 4000 pesos. Su di- rección es á Tucuman , donde deben reunirse íes auxilios de la Ríoja, Catamarca y Santiago Debo comunicar á V. E. que el ejército unido de los Andes y Chile, peleará en adelante con el objeto de hacer la independencia de las Provincias Unidas y de asegurar su libertad política."- Contestación.— Córdoba diciembre 30 de 1822.— Si á pesar de lo oficiado á V. S. en 10 del corriente , encuentra V S. la manera de hacer la guerra al enemigo común con cualquiera tuerza, a virtud de las órdenes comunicadas á V. S. por el ge- neralísimo D. José de San Martin, y el general del ejército del Perú D. Rudecindo Alvarado ; sin que concurran los demás pue- blos de la carrera con sus auxilios, como nos habíamos prome- tido ; se me hace resistible que entre estos pueda V S encon- trar el vinculo de paz y unión de donde pende el feliz suce- so de la empresa y la abstracción de sediciones y desórdenes.. „ En tales circunstancias medite V. S. sus consecuencias , y si la» deduce cuales corresponden al bien general que V. S. se propo- ne en el proyecto, podrá V. S. mover la fuerza que desprenda de ese pueblo sin contar con la que hubiera destinado esta pro- vincia en el caso de hallarse tranquilas las demás , ó de que hu- bieran expresado sus deseos de coadyubar á su subsistencia «a latorma acordada."— 156 Aquí sigue con el núm. 9 ía circular del Sr. gobernador de Córdoba á los de las demás provincias en que les participa la resolución que isa tomado de suspender por su parte la expedi- ción al Perú, con las razones que ha tenido para ello. En el si- guiente núm. continuaremos el extracto de los documentos rela- tivos á dicha expedición que se hallan bajo los números 10 y 11 entre los que está un oficio del Sr. Urdininea á D. Agustín Dá- vila encargáudole de recoger los donativos voluntarios de la pro- vincia de Córdoba. La carta de nuestro corresponsal contiene el siguiente pár- rafo : — "En otro correo remitiré á Veis, algunos otros documen- tos sobre diferentes asuntos , y es. eeialmente sobre las tarea» de este gobierno para organizar la provincia del modo que per- mite la escasez de fondos públicos (1), y la imposibilidad de ge- neralizar ideas por defecto de imprenta (2) " El documento núm. 12 es el oficio del gobierno de Buenos Aires con que remite el decreto sobre dotación de becas para los jóvenes de las provincias y á que habíamos deseado dar un lu- gar , como lo barémos en el número siguiente ; el 13 es la con- testación del de Córdoba , que se halla en la sección variedades,, como documento. — Se nos ha asegurado que por el último cor- reo se ha sabido que hubo un movimiento en el convento de mer- cedarios de Córdoba, que pedían se les permitiese secularizar. El espíritu del siylo obra por todas partes sus saludables efectos, BUENOS AIRES, El Centinela nos ha precedido en anunciar la sensible muerte del señor diputado D. Santiago Rivadavia. Los amantes de la libertad , y de las nuevas instituciones no pueden dejar de liorar su pérdida. Los patriotas que han presenciado las mas interesan- tes y acaloradas sesiones del año 22 , lo echarán menos con pesar en la tercera legislatura. Sí , ya no existe aquel espíritu fuerte, que siempre combatió en favor de la libertad y de las luces, que atacó las preocupaciones con fervor , parque nada sabia hacer con frialdad ; sí , ya no existe , y es cierto que el lugar que ha dejado en la sala, es un vacío difícil de llenarse. Libre, independientes, entusiasta, ilustrado, fervoroso, nunca condescendiente, y sin miramientos cuando se traiaba del interés público : he aquí el di- putado Rivadavia, y el que es preciso reponer, Se nos. asegura que hace algunos días que pasaba por el café (1) Nos tomamos la libertad de recordar al gobierno de Córdoba qne uno de los medios de aumentar los fondos públicos, es el disminuir sus mutiles consumi- dores: y tales son las tropas en pasando de cierto número. tít) Con este motivo vuelven á ofrecer sus líneas al gobierno de Córdoba. Los editores del Correa* 157 dé los catalanes un mascaron de proa (1) , y que al saludarlo las per- sonas que alli se hallaban detenidas , se liego á un sugeto , y re- conviniéndolo por no habérsele quitado el sombrero le dió un bo- fetón. Quisiéramos saber la verdad de este hecho, en cuyo escla- recimiento debe tomar la policía no menos interés que el que ha tomado en el del soldado que acompañaba el viático y lastimó á un ióven. Es preciso que estos hombres, que porque llevan un fa- lucho atravesado en la cabeza, creen que todos están obligados á hacerles los mismos rendimientos que exigian de sus esclavos los mandatarios españoles ; se persuadan que habitan en un pueblo li- bre , y que los ciudadanos no le deben mas consideraciones , qu® aquellas á que son acreedores como hombres. ! \, -—El gobierno ha decretado que en los antes hospicios de San Ramón y San Pedro, se establezcan casas de educación , al car- go de la nueva sociedad lancasteriana , que elevará al gobier = no un reglamento para la administración de ellas, VARIEDADES. DOCUMENTO. Córdoba y febrero 24 de 1823. Exmo. Señor. La in- troducción al decreto 2 de enero de este año inserto en el Re- gistro Oficial á que se refiere el Sr. Gobernador de Buenos Ai- res en su comunicación al de Córdoba fecha 30 del mismo mes, es una expresión inequívoca de esa grandiosidad que le anima para con todos ios pueblos de la antigua unión ; y no deja que dudar que si alguna urgente necesidad obligó á la provincia- de Buenos Aires á frustrar el voto de los pueblos ; á negar su concurrencia al establecimiento de un gobierno central, que cor- ri<ñese los grandes males de la precedente administración ; que pre- sidiese en ia gran causa de la libertad; que corservase con fir- meza la unidad y todas las relaciones sociales de una provincia, á otra provincia, de un pueblo á otro pueblo, y precaviese en- tre ellos mismos guerras de sangre , y de destrucción , duran- te ese mismo tiempo , y mientras existe esa urgentísima nece- sidad , se ha ocupado entre otras cosas en fijar las bases que ha- rán algún dia de la capital de su mando , la pacífica mansión de las ciencias , y de las artes. Se dejan calcular las ventajas que deberán refluir á las demás provincias por la naturaleza mis- ma de esa clase de establecimientos ; pero Buenos Aires siem- pre magnánimo debia hacer que lo fuesen por una base de su (í) Véase el número % del Correo, 158 propia institución: el decreto 2 de enero referente á costeará. sus probos fondos la educación de seis jóvenes de cada pueblo ha llenado este objeto y le ha abierto un camino de relaciones tanto mas solidas, y firmes, cuanto tienen ios beneficios d "n! flujo y de poder: el gobierno de Córdoba protesta á nLbre de su provincia ai gobierno de Buenos Aires su mas acendrado re conocimiento, por una gracia que deberá serle tan benéfica y se hsongea en la esperanza de poderla corresponder muy en bre! Te, concediendo igual opción á los hijos d¿ Buenos Aires en los estudios de esta universidad, cuya reforma y aumento de fon- dos para la competente dotación de sus cátedras , ocupa sus ac- tuales atenciones. El gobernador de Córdoba asegura al Sr *o~ bernador de Buenos Aires que tendrá muy á la mano su cía- da nota, y que llegado el caso de contratar las calidades" con que ban de remitirse los jóvenes , hará valer todo su influjo ; para que sus intenciones logren todo su efecto; como igualmente que se pondrá de acuerdo con su enviado extraordinario el presiden- te del senado eclesiástico Dr. D. Diego Estanislao de Lvaleta para superar y remover cualesquiera dificultad , ó traba que apa- rezca envolver el proyecto. En el entretanto el mismo gobierno hace de nuevo la protexta de su sinceridad , y del ínteres con que anhela ocasiones en que acreditar al dicho señor gobernador de Buenos Aires, la alta consideración y aprecio que le mere- ce,— Ex mo. Sr - ~ J™>n Bautista Bustos. — Francisco de Be- doya Secretario interino. — Exmo. Sr. gobernador y capitán ge- neral de la provincia de Buenos Aires. APARICION. Enagenado de! gozo de que me sentía agitado al ver el es- tado de actividad y de vida á que ha sido restituido un pais que parecía tocar ya en su última agonía , me gloriaba en las obras que en herencia había recibido de mi buen padre y de mi abue- lo : mí orgullo crecía al contemplar el aumento de honor y de riqueza con que debo pasarlas á mis sucesores; y en mi vanidad maldecía y llenaba de execración al resto de mis mayores , auto- res solo de crímenes, y de desgracias: maldecía especialmente a mi bisabuelo, objeto de horror, que deseaba borrar de mi me- moria según los consejos que había recibido; y repetía Ya que el sepulcro de mi bisabuelo En maldición eterna está inundado (\) Cuando repentinamente y con un ruido estrepitoso veo descen- der por el aire y presentarse á mí una horrorosa fantasma , cu- (l) Cfoüaela número 24. 159 Wrta toda de luto, bañada en sangre y armada de cuchillos, d f «bl« ; de bayonetas. Yo asombrado y sin aliento me pos- to ín fa Dresencia, y pegando mi rostro contraía tierra espe- jen sdenCT de mi exterminio: asi oigo una l« ? n,S«ü trueno, que me dice : ¡Ingrato! ¿que motivos os maldecir de mí ? i Que mal os hice para que lancéis animan a maldecir rte mi- ¿W Tue stros bienes? Con- íiíe heredé de mis mayores, y de aquellos que se preparaban Sara vosoU-os y para vuestra posteridad ; contra mi que os res- ?Wui á costa de tanta sangre la libertad de que ahora gozáis Vos no hacéis mas que repetir el grito de mis enemigos. , Or- Üo 1 e por que miráis solo los bienes que hacéis y no a ornea fos debéis? Decid ¿podríais realizar todas esas obras magmfi- cas del arte y de la sabiduría, que han de hacer la proepe. j- dad V la gloria vuestra y de vuestros nietos , sino os ,■ hubiese si. do restituido el génio del bien ? ¿ Si los hombres útiles y bené- ficos que la malicia y la perversidad habia alejado a remotas re- gíones", y mantenía distantes para que no obrasen lo bueno no Subiesen sido llamados por mí para vuestra tehcidad ? ¿ Y no fui yo quien rompiendo los obstáculos de la malicia los llame al seno de la patria? Decid ¡injusto! si vuestro bisabuelo con mano fuerte y resuelta, derramando su sangre en arroyos , sus Sgrimas á torrentes, y cubriéndose de luto no hubieae arran- ■ cado de las manos de la perfidia ese cetro de fierro de que se apoderó para sacrificar las generaciones , ¿Imbriais logrado vol- ver á ver al génio del bien encargado de vuestra felicidad ? Yo vi hollados nuestros Lares, es verdad, por la planta barbara , i pero V no fue esto indispensable para triunfar de la iniqui- dad ? ¿Y el deshonor y la ignominia que tanto lamentáis debe recaer acaso contra la virtud que con serenidad miro abatir la iniquidad, ó contraía perfidia autora de tantos males? ¿ Y to- do ese ultrage, que solo fue á esta, produjo acaso los males rea- les que entonces se temían , ó al contrario no ha ocasionado bie- nes inmensos ? En lo sucesivo se derramó mucha sangre r es verdad; perecieron muchos hijos de la patria, sus calles y pla- zas fueron teatro del horror y de la carnicería : por esto me veis cubierto de luto y de dolor: ¿pero el árbol de la libertad ha- bría fecundado sino se regase con sangre ? ¿ Seríais ■ ahora li- bres > ¡ Sacrilegos ! ¡ Habéis borrado mi nombre del catálogo de los benefactores! (2) ¡Ingratos! ¿ Y contais por nada , des- pués de los demás bienes que os recuerdo , un formidable ejer- cito preparado contra la patria, y convertido por mi contra los mismos qüe intentaban sojuzgarla de nuevo? ¿ Y ese mismo (2) Argos de Buenos Aires del 25 de Mayó del &5o 160 ejército hecho el instrumento de la razón v A. i. • u ¡ ! • comáis por nada la destrucción lS¡S2&£¿BglBfr* jados con tanto emneño entré las f,-.;Xu! tos ae esclavitud for- potros y vuestros hijos T\IZ 'Ztfo ? TtÁTZ V °" bhcados, y deshechos por mí á cosía d^nii Le ifi ?1° S ' PU - tos : ya que os anima 'el loable empeñ .de «£3, leeér I ^ sabed que la justicia es la base de ella ,17 , '■ a raoral > pezad á serlo con vuestro bisnw! 'i y '«'""dad. Em- de maldecir su U^Jg^fjffiHft 5 ' CeSand ° producido grandes bienes tanto 1 S " ^ 1 ue 1,an «apareció dejando lleno de Suso d o merece. D.jo y de- mento á S u\iznieto-_£r;/rr««L do,or y d ?™^ i " PROBLEMA. laja dtttneM' nrlentí ^ií" fé ***** C °" ven- cadoce a este objeto se* no, dirijan ~¡l la de E ¿ PablLÍl 4 - ™ y "° S ha re ™«*¿° la siguiente fábn- dientes á «uítr^'d^T "P^ ' 00 ^ kS V ^ aCÍOnes co » * nuestras circunstancias , nos es muy útil. FABULA. El Club de los animales, + Y habiendo perorado, S ^Ü -' — Padres conscriptos, Sí Para que nos cansamos? S Si el poder del monarca ^ Ha de ser arbitrario • S Si ha de regir diciendo : \ 2°u° qUÍer ° y lo mand °> S oí han de ser sus ministros, S Su dama, ó su lacayo, S Como han sido hasta ahora ^ -Los solos soberanos ; S Para rey de los brutos ^Cualquiera es bueno: el asno. Si al león destronasen Un dia sus vasallos , í Quien para sucederle Seria mas del caso ? Por medio de problema La cosa examinaron, En un club jacobino Los brutos mas bellacos. Uno quería al tigre Otros al dromedario, Otros al elefante Y algunos al caballo. Llegó su turno al perro Imprenta »m Altarez» EL C O MUE O DE LAS PROVINCIAS. Num. 13. Buenos Aires Marzo 13 de 1823. 1 íl. 1 i Este periódico, que se publica los jueces se kall^rá en la Vereda ancha tienda de Don Miguel Ochagavia ; donde se reciben ios comunicados, entre los que tendrán una preferencia !as redamaciones contra ios magisírados públicos — En Montevideo se hallará en la librería de D. Manuel Yanis , cerca del fuerte, EXTERIOR. MEXICO. En el Constitucional de París del mes de noviembre se lee:— V Un diario de Nueva Orleans anuncia , que íturbíde ejerce en México la mayor tiranía ; y que hace desaparecer todas las perso- nas que le desagradan. El partido republicano espera un momen- to favorable para transtornar aquel trono efímero , bajo cuyas ruinas se enterrará Iturbide probablemente, si es tan intrépido como se dice. Sus tropas no están pagadas , y se hallan muy des- contentas." COLOMBIA. Constitutionnel , París 3 de setiembre. — Aun no se conciben bien en América los procedimientos de los estados europeos con respecto á los refugiados por crímenes políticos. El comandante de las fuerzas inglesas en las Indias occidentales . habiendo re- clamado la extracción de un portugués , el ministro de negocios extrangeros de Colombia , que probablemente no sabia nada del aiien-h/ll, le respondió rechazando su demanda : " Mi gobierno está resuelto á no separarse de un sistema dictado por la huma- nidad, (1) y que no puede dejar de ser agradable á V. E. como (1) Véanse los tratados entre ei Perú y Colombia. 162 á miembró ¿te una naftion Magnánima y generosa en la Cual , lo» desgraciados cíe otros países han encontrado siempre un asilo. Journal de Comerte, Paris 11 fie setiembre. — Cartas de Ham- burgo anuncian , que el gobierno sueco ha reconocido la indepen- dencia de la república de Colombia. Nosotros no hemos podido formar una idea exacta sobre la justicia de la incorporación de Guayaquil á la república. Partiendo del principio de que roto el pacto social con la revolución, á cada pueblo le era libre el formar un todo mas bien con unos que con otros, sin atender á sus antiguas relaciones , sino á sus presentes intereses, y libre voluntad ; como nada sabíamos ni de aquellos ni de esta, que debian ser la regla no podíamos decidirnos en pro ni en contra. La Abeja republicana de Lima de 28 de noviembre pasado nos suministra el siguiente documento, que podrá dar á nuestros lectores alguna luz en el particular ; y So insertamos con las reflexiones con que lo acompaña este mismo periódico, á que procuraremos dar lugar en el numeró próximo. República de Colombia. Cuartel general de Cuenca , á 3 de octu- bre de 1822. — Secretaría general. — Al señor Intendente del de- partamento de Guayaquil. Dispone S. E. el libertador que V. S. mande embargar y de- positar en personas de confianza , y de las calidades de la ley, los bienes muebles, raices y de cualesquiera especie que perte- nezcan á los que emigraron de Guayaquil sin pasaporte del go- bierno después que entró S. E. en aquel departamento : los bienes del ciudadano Francisco Roca deben ser depositados en manos de; su hermano José Antonio Roca. Ningún documento , ni papel que acredite venta, transacion , ó enagenacion de los bienes de los emigrados , hecha después de salidos del territorio de Colom- bia se admitirá, ni se tendrá por válida, aun cuando sea escri- tura , ó documento auténtico. $olo s-e admitirán como válidas las escrituras otorgadas ante escribano que prueben que las ventas é enagenaciones se hicieron antes de la llegada de S. E. al de- partamento de Guayaquil y de otra manera nada tendrá valor. Estos bienes quedarán en depósito para confiscarlos en beneficio del gobierno eií razón de \ú mayor ó menor criminalidad de sus dueños hacia el gobierno de Colombia, los que ya empiezan desde el Perú no solo á abusar de la honda d de nuestro gobierno ; sine que manifiestan una conducta hostil en sus libelos Henos de im- posturas y falsedades, y perturbadores del orden púfelieo. — Dios guarde á V. S. &o. — José Gabriel Pérez. INTERIOR. CORDOBA. Ofrecimos continuar extractando los documentos que habia- iros recibido relativos á la expedición célebre , lo que principia- remos por el oficio del Sr. Uruininea en contestación á la negati- va del gobierno de Córdoba : — Después de decir que nada , nada es capaz de hacerlo retro- ceder de sus compromisos con ios generales Alvarado y Sa^ Mar- tin ,.. ni . del empeño que tiene de hacer la expedición , continúa así:-— "No me empeñaré en forzar la razón de nadie para qu s e vean los recursos donde no distinguen sino la nulidad , y este .es uno de los grandes medios que cuento para poder prescindir de- la falta de ese vínculo de unión y de paz , que se cree tan necesa» rio , ó pretexta como indispensable á la empresa. — Con estos principios he recibido su distinguida comunicación de 30 de di- ciembre del año próximo pasado , y aunque ha sido fatal , y capaz de desorganizar los planes que se habían combinado; con todo, sin dejar de respetar los motivos de V. E. , yo marcharé con lo que mp dieren , contando con que los que absolutamente no contribuyan, no tendrán razón para hostilizarme , é inutilizar los recursos con que pueda contar " Nosotros nos contamos entre el número de los que no pueden ver los grandes recursos con que cuenta el Sr. Urdiniuea , para .no necesitar del vínculo de unión y paz que freíamos indis pensa- rle entreunos pueblos que todos debían contribuir á ja empresa; y de buena fe estábamos persuadidos, que los que mutuamente se están haciendo la guerra , por decirlo asi , no podían contribuir de consuno á la formación de un cuerpo de tropas que debiese obrar bajo la dirección de una sola cabeza, qué á nuestra vista no existía. Pero el Sr. Urdiniuea cuenta con recursos tan' grandes como comprensibles por él solo ; y en el conflicto de no poderlos adivinar, creemos que también serán tan secretos; y si So son no habrá una dificultad en que el objeto con que se prestan también lo sea, haciendo del Perú solo un protesto. A este respecto existe en ¡Buenos Aires una carta que dice algo ; principalmente de don- de han nacido las diferencias con el Tueuman ; pero que nosotros ^nos guardaremos de indicar, mientras no tengamos comunicacio- nes Je nuestra confianza, que esperamos en el primer correo. Entretanto pasaremos á mostrar algunos pedazos del oficio en que digimos encargaba el Sr. - Urdiniuea al Sr. Dávila recogiese los voluntarios soc orros de la provincia de Córdoba. Este oficio es singular por las sátiríllas que contiene , y á que se apela siem- 164 pre , como otra vez hemos dicho , cuando no se tiene mas que decir. — "El año veinte, para siempre memorable, dice, ha descu- bierto el semblante á todos los pueblos que hasta entonces pre- gonaban patriotismo , espíritu público y deseo de la independen- cia del continente americano. Soberano y libre en esta época cada pueblo se ha concentrado en sus extrechos límites y olvida- do el resto. Unos pocos , por haber' perdido las regalías del man- do absoluto de que se hicieron dueños por las atribuciones del tiempo de los reyes , han jurado en sus consejos no prestarse en cosa alguna, á no ser con la calidad de recuperar el bastón que se les ha roto. Otros , entretenidos en conservar la peque- ña alhaja de independencia que han rescatado con tres años d® sufrimiento , no piensan sino en constituir y gobernar su pueblo, en la triste alternativa de revoluciones, partidos encarnizados y guerras intestinas... " Sigue con la historia de las contra- dicciones que ha sufrido el proyecto de expedición por tierra al Perú ; para concluir con el predicho encargo. Nosotros no que- remos tomarnos el trabajo de contestar al trozo que hemos co- piado , porque á este respecto de satiriltas creemos haber dicho bastante , en nuestro número 3. artículo Cuyo , párrafo sobre S, Luis , á donde por ahora remitimos ai Sr. Urdinhiea. BUENOS AIRES. Se nos ha asegurado que el lunes último salió un coche con dirección á Santa Fé, á buscar al señor gobernador del Entre Ríos , que está próximo á venir ; se cree que será á tener una entrevista con este gobierno, probablemente sobre los asuntos de Montevideo. VARIEDADES. REMITIDO. Señores editores del Correó. — Ustedes son imparciales. Si hallan buenas y convenientes las adjuntas rimas , pubhquenlaa ustedes: si hay razón para omitirlas, que no la adiviuo , desú- ñenlas ustedes adonde se destina lo que no sirve. ¿Es posible, Pampero periodista, Que, sin tino y sin datos, 1 Aumentes Con tu nombre aquella lista En que están registrados los ingratos Que de su hermana al seno Si no llevan puñal, llevan veneno? A nuestra misma pampa le has quitado Hasta tu nombre , amigo , Que debias sin duda haber cambiado, Cuando en lenguage nuevo y enemigo Tus furores desatas , Y la tierra pampera asi maltratas. De esta pampa feliz , Pampero mío , No sale cosa mala Al otro lado del inmenso rio. Cualquier efluvio que la pampa exala, Engendra libertades, Y las lleva volando á otras ciudades. Montevideo probará algún dia , Como ha probado tantos , Que la. mano que alivie su agonía, y que le enjugue sus amargos llantos f Saldrá de nuestra pampa , Dó libertad con su falange campa. Mira que no es soplar y hacer limeta» 9 Exaltado Pampero, Esto de desprender mil bayonetas Sin mas ni mas que porque yo lo quiero , Sin previsión , sin tino, Sin quitar embarazos del camino. i Todavía, Pampero, no blanquea. Toda vuestra campaña Con porteña osamenta? ¿Y no se baña En la sangre argentina que aun humea Desde que á un sitio fuimos , Y á otro sitio otra vez , y os redimimos ? ¿De Berresford vosotros nos librasteis? — Es partida de cargo, — Mas cuando á Witelock os sujetasteis , Fue mayor nuesta data por descargo j Y ©n años anteriores Ya quedamos á mano de favores. Mas fue preciso con la hueca caña , A fuerza de balazos , Dar ciertos consejillos á la España: Y entonces, mi Pampero 9 ¡con qué brazos El fusil levantamos , 166 Y de doses el naipe descartamos? Un hijo de ía pampa, P amper ito t No es traidor ni cobarde , No ve si el riesgo es grande ó es cMquito, Ni jamas de sus hechos hace alarde ; Y solo provocado Llega á acordarse de lo que ha pasado. Ten paciencia, Pampero: aguarda, aguarda Que madure ía pera El dia grande, que tai vez no tarda; Que a] cabo si k geote brasilera Se va con cortesía Es mejor que á balazos , á fé mia„ Entretanto, Pampero este gobierno,, Aunque no se ha bañado En un lago profundo del averno, Como de Aquiles se nos ha contado, En marcha imperturbable Es como Aquiles misino invulnerable. El héroe griego en el talón siquiera Po.iia ser herido , Y en efecto lo fué ; pues allí era, De dó su madre al niño habla tenido Cuando con gran destreza Lo zabulló en la Estigia de cabeza. Pero nuestro gobierno., amigo mío , Ni aun una parteeita Tiene por dó penetre el dardo impio. Su crédito ya nadie se lo quita, Corno que no es robado , Sino con fondo de honradez comprado. Traidor, cobarde, débil, engañoso, Son voces sin sentido Hablando del gobierno, silencioso, Y de sus mismos hechos protegido, Oye , y asi se inflama Como el que oye llover desde su cama. El reposa tranquilo, y sus cuidados Mostrarán , tal vez breve , Que los mas ventajosos resultados., Y vuestra misma gloria se le debe Cree, Pampero, y medita Que hay Argos que do vvé , pero que grita. Señores editores: no es difícil persuadiese qué esie juguett ^ 107 lo iba dictado la leeinra ñe los últimos números imprudentes de! Pampero ; ni tampoco adivinar que el que ha escrito estos ren- glones debe ser — Un buen porteño. FABULA» La Zorra y las Gallinas. Una zorra muy traviesa 1 Que de sus mañas vivia , ] Advirtiendo que otra zorra j Se pasaba la gran vida En un hermoso corral \ De palomas y gallinas , Llena, no de caridad, Sino de extremada envidia, : Se propuso libertarlas De esa zorra tan maldita. Encajóse en el corral , Y con voz muy condolida Les dice : no os dé cuidado , Alentaos ya, ¡ pobrecitas ! Esa zorra que ha acabado Con esta vuestra familia , No volverá, no, á turbar Aquesta mansión tranquila : Yo he venido á libertaros , A defender vuestras vidas, Y á escarmentar á esa infame Picarona y atrevida. Al escuchar estas voces Las inocentes gallinas No acertaban á expresar Su júbilo y alegría ; Todas llenas de contento Y de gratitud respiran , Para siempre á nuestro lado Nuestra libertadora viva. De este modo muy contentas Con su inesperada dicha, Placenteras ¡mutuamente Se parlaban y decían : Feliz para siempre sea , Y afortunado este día En que habernos encontrado Una zorra tan divina. La anterior nos devoraba , Su vista nos confundía, Y cuando ella estaba aquí Ni suspirar se podia. Ahora si que pasarémos Una vida mas tranquila, Contentas ahora estaremos. No como antes afligidas. La zorra astuta entretanto De oirías se complacía Conociendo que ya estaba Le red para ellas tendida., Comienza con disimulo Y artificiosa malicia Robándolas cada noche De seis en seis cada día* Asi la maldita zorra Tanto el hurto repetía, Que ya lo echaban de ver Las inocentes gallinas : Al principio se quedaban Al ver esto confundidas, Y ninguna á abrir la boca Con las otras se atrevía ; Pero palpando que cierta Era ya su total ruina 9 Pusiéronse á murmurar Sobre la zorra y decían : ¿ Es posible que esta zorra Gaste tanta hipocresía Que ostentando protección Nos consume y aniquila ? Sin duda mucho mejor . Era nuestra zorra antigua, Pues aunque ella era ladrona L Y mil males nos hacia , 681 Si mataba alguna, era Cada tres , ó cuatro dias ; Pero ya esta está acabando Con nosotras : ¡pobrecitasl Ahora podemos decir Como ella antes nos decia : ¿ Que remedio encontrarémos Para evitar tanta ruina ? Al escucharlas un pollo Que moquillo padecia , Les dice con su voz ronca: Acá vengan , hermanitas , Que aunque yo por estar flaco Con mi moquillo y pepita , Seguro estoy que la zorra Quiera acabar con mi vida j Sin embargo compadezco Los males de mi familia : t Cuando un gallo ya provecta^ \ De estos de estaca torcida , | Alto allá, dijo, y se pára Dentro de la comitiva. La opinión del moquillento Era de castigo digua Si no fuera porque está Su cabeza enarcida. Un poco de mas cachaza Para esto se necesita. ¿ Por que siempre hemos de estar A las zorras sometidas? v ¿ Porque no recobraremos < Nuestra libertad perdida? | Todas nosotras pongamos > Una resistencia unida, | Y veremos que es muy fácil $ Vivir libres por si mismas. Acá yo encuentro un remedio * No por costumbre séamos Que es preciso que lo diga. | Acobardadas y tímidas. Ei mal es muy grande, hermanas, i ¿Acaso Dios dio á las zorras Poder sobre las gallinas ? I ¿ Por que pues han de oprimir Y también la medicina Ha de ser grande , según El sábio Galeno explica. Puesto que la antigua zorra Con compasión nos veia , Y solo de cuando en cuando Una ú otra se comia, Llamésmola, y al momea t o Salga de aquí esa atrevida Que ha tratado de acabarnos Con su protección festiva. Así el pollo peroraba Con su voz enronquecida , MORAL. Si los hombres fueraa Como las gallinas, Déspotas no hubiera Con hipocresía : Todos fueran libres, Y no sentirían El yugo opresor De la tiranía. C Abeja republicana de Lima , noviembre láj | Y acabar nuestra familia ? I Declaremos guerra abierta Í A toda zorra enemiga , | Y viviremos contentas \ Sin zozobras ni desdichas | En cuanto el galio calló \ Todas ellas repetían : | Declaremos guerra abierta 5 A toda zorra enemiga , I Y veremos que es muy fácil J, Vivir libres por sí mismas. Imprenta d s Alwakez, «f VPLEMEJYTO Al NUMERO TRECE J>/jJ/; COMMEO Buenos Aires Marzo 13 de \ R. 1 NOTICIAS. Las noticias interesantes que hemos recibido por el correo que llego el martes , y á que no pudimos hacer lugar en el número de hoy , nos proporcionan el placer de dar este suplemento. Salta , enero 31. — Ayer recibió este gobierno corresponden- cia del general Alvarado datada en Equique á 23 de noviembre., en la que se refiere á la que mandó con un Vera , que aun no ha parecido. (1) Esta última comunicación ha venido de Atacama , lueg-o que el enemigo desamparó el lugar por haber recibido noticia de la fuerza que fue de aquí á batirlo ó sorprenderlo á su retirada del pueblo de Oran que vino á saquear. De suerte q.'e ya te- nemos comunicación por Atacama con ia expedición mandada por Alvarado. — Hoy llegaron dos indios , y dicen que los caballos que vinieron de Cnile , fueron puestos por algunos días en Caíama, á causa de haber llegado entumidos. — La expedición que aqui se prepara, debe salir el 20 del entrante febrero , al mando del gobernador Gorriti , ó Urdininea si viniere ; marchando esta que- dará mas abierta la comunicación. Con fecha 26 de diciembre da parte el teniente gobernador de Jujui de la retirada del enemigo de Moxo para Oruro , apo- yándose en el que da D. Francisco Pastor, y en relación del ofi- cial Riepes , ambos prisioneros por el enemigo el 30 de octubre en Humahuaca. Estos fugaron de Moxo la noche del 16, y dicen: (i) Este oficial llegó a San Jnan , como consta de un oficio del Sr. Urdininea, véase el número 12 del Correo , página 155, / que aquel mismo áia palió ya ele Moxo ta infantería , y mucho cargamento. Que el 17 debia partir la artillería y el hospital , ha- biendo salido ya la maestranza. Que el mismo dia 17 se esperaba llegasen allí los que vinieron á Orán , para seguir viage sin dejar cosa alguna á la retaguardia: que todas estas órdenes se daban con precipitación : que Olañeta estaba confundido desde que recibió un extraordinario en Tumbaya : que de Humahuaca á Moxo hicieron la jornada en solos tres dias con sus noches: que Olañeta luego que llego á Moxo mandó comisionados por todas partes á recoger animales , con orden expresa de que solo á los curas les dejasen una muía ; y que á los vivanderos les han quitado muías , aparejos &c, sin respeto á persona alguna. Que una noche se oyeron muchas y grandes voces en Tupiza , que gritaban : que ya la causa del rey habia concluídose , y tal era el estado de los enemigos que nadie hacia el menor movimiento.-^- Que allí corre con mucha generalidad , que Maroto desamparó Chuquisaca , y se fue para Gruro , que la vanguardia de Canterac ha padecido una sorpresa en Guancayo, que el mismo Canterac se ha retirado cortando el puente de Apurima , y por fin , que ha- bí a n desembarcado también tropas de los patriotas en lio. El 26 de diciembre llegó el comerciante González desde Ta- lina 3 de donde salió el 16 del pasado , y dice: que , ya partió de aquel lugar la caballería y cargamento eí 15 á las 7 de la mañana; que aun dejaba allí á Marquiegui con sus ordenanzas , y tres ofi- ciales. Dice también , que vió la orden de Olañeta para partir á Escasa en busca de iorrages ; pero que nadie creia que solo este fuese el objeto de la partida , y que los mismos oficiales decían, que toda la tropa de Chichas se les habia de desertar antes de llegar á Potosí ; que su deserción era mucha , y mucha mas la del ejército de arriba. Añade el mismo Gonzaiez , que un hermano i uyo , que hacia pocos dias había llegado desde Tagna , decía: que había salido de alli á consecuencia de haber publicado el go- bierno español un bando , que prevenía lo hiciesen todos los ha- bitantes con cuanto tuviesen, principalmente cabalgaduras, pop haberse avistado en Arica algunos buques de la escuadra del Perú. Por último , dice Gonzaiez , que la venida de Olañeta á Ja provin- cia de Salta no tuvo otro objeto que apoderarse de las armas que últimamente remitió el gobierno de Buenos Aires ; y que los que bajaron no pasaban de 600 hombres. De toda esta relación re- sulta que los españoles se van pesque los apura algún cuidado de mucha importancia. La fuerza que restaba ya en Moxo se com- ponía de las milicias de Santa Victoria y guarnición de Tarija, que ambas podrán componer un cuerpo de 150 hombres. — JLas guarniciones en los demás puntos de I >s provincias al* tas del Perú se dice que eran las siguientes : Cochabamba 300 hombres ; Santa Cruz de la Sierra t00; Chuquisaca 100; Po- tosí 100; la Paz 200. "i . m Esto ea todo lo que hemos podido reunir de las diversas car- tas que hemos recibido y visto , venidas por el último correo y que refieren con pequeñas diferencias una misma cosa. Alguna dice también , que el presidente de Charcas habia ya abandonado la provincia ; pero una cí rta , á que damos mas crédito , nos di- ce , que el objeto de su salida h¿bia sido recíutar gente, y que con 2000 . hombres iba á guarnecer los puertos intermedios. También hemos visto una carta del misino . Ciiuquisaea , fe- cha 20 de diciembre útimo, y en que solo se manifiesta la opre- sión que sufren aquellos pueblos ; que ya vemos próxima á to- car su fin. Ahora viene muy al caso el que nos permitamos hacer las reflexiones que con este motivo no pueden dejar de ofrecerse á los señores expedicionarios. Nosotros habiamos sido de opinión que este proyecto era inoportuno; precisamente porque para lir bertar aquellas provincias del poder de los españoles no era ne- cesaria semejante expedición ; no solo porque la libertad de aquer Jlos pueblos era la inevitable consecuencia de! estado de las fuer» zas del ejército del Perú, y de la debilidad y situación del ene- migo ; siüo también porque los españoles tenían de abandonar aquel territorio antes que hubiese tiempo para que la expedición esiuviese lista. Esto mismo se va verificando, á pesar de los que nos han graduado de poco patriotas por haber mostrado nues- tra opinión en contra de este plan. Sin embargo, ahora todos Se apresuran á ser los primeros en ocupar un pais que abando- na el opresor ¿y conque objeto? ¿No será con el de ocupar su lugar? ¿A qué comprometer á los pueblos, después de tan- tas exacciones que han sufrido , á pagar sumas que no son ne- cesarias para horarios de los españoles ? ¿ A qué es bueno el meter tropas á un pais que tiene la fortuna de libertase de ellas? jQue! ¿No se puede concebir que pueda existir un pais sin soldados, esto es, sin opresores? — Se dice que es para evitar Ja anarquía; pero nosotros no dudamos en asegurar , que siem- pre el desorden , ías turbaciones y la anarquía tienen su magos tabie manantial en las tropas , que solo teniendo por objeto la dew fensa del pais , han servido únicamente de armas y sostenes de la tiranía.. — Déjese respirar, al menos por un momeato, á los que tanto han tenido que sufrir y llorar. En ei Próximo nú tuero copiaremos algunos impresos, que dlr n Tu^ar CjbÍd ° ^ ^ érCÍt ° ei,ea %°> y * que ahora no podemos Montevideo , marzo 9.- e— La opinión es aquí tan ge- il a favor de la independencia, que apenas se encontrarán sugetos en la ciudad y extramuros , que sean contrarios á ausa : da gusta ver el calor que todos tienen en batir á los 172 brasileros. La división de voluntarios reales no dá lá menor des- confianza ; pues ha probado su cooperación á la independencia, habiendo entregado rail fusiles para armar á los milicianos de la ciudad, con sus fornituras y municiones correspondientes; 400 tercerolas y otros tantos sables á la milicia de extramuros , que es toda de caballería ; mas, el armamento para las dos compa- ñías que manda Oribe , que están á vanguardia y se baten to- dos los dias con el enemigo. Hoy se han mezclado unos con otros al romper el dia , y ha habido dos heridos de parte de Cari- be , y de la otra varios muertos y heridos ; uno de ellos ft«e traído enlazado hasta Casavalle. Un ingles , Mr. Black , que llegó á esa dijo : que en la ac- ción del 27 perdieron los voluntarios 50 hombres muertos y mas 4Íe 100 heridos; se puede asegurar, que todo es absolutamente ■falso y una pura impostura; pues no hubo ni un solo herido, -excepto un soldado que estaba desarmado en la Aguada , y al que quisieron hacerle decir: viva el emperador, los que vinie- ron á robar la caballada, y habiéndose resistido le dieron dos sablazos.— s — La mortandad la sufrieron los brasileros por el ca- ñoneo de la artillería de la división , pues se les vió retirar sus muertos y heridos , y se encontró en el campo una pierna con bota de. un oficial de Lecor , que fue cortada de un balazo. La razón porque Mr. Black inventa derrotas , es por ser partidario de Lecor , y porque se halla resentido á causa de ha- berle mandado D. Alvaro da Costa que .saliese en el término de 24 horas, por caitas que se le encontraron eontriv ! ;s patriotas. Otros varios portugueses establecidos e 5ít eiáViad han sido también presos, por habérseles t.mibi-- > * coi responden- cia con los de afuera, y proclam g seductores y subersivas. liík ifié#x9 ühtj.,c\- a a ¡» nV.oc t.os sbéwtj e* -oK «j. Buenos Aires, marzo 12. & Ha corrido hace 3 ó 4 dias con mucho ruido, que los Cazadores se habían sublevado en Lu- jan , exigiendo se les volviese su antiguo gefe ; y aun se refe- rían ejecuciones que esto había ocasionado. Nos es sumamen- te satisfactorio poder anunciar, que todo es enteramente falso, y nacido solo de un origen que á nadie puede ocultarse. He- mos hablado con un sugeto que llegó anoche del ejército, y el lunes dejaba todas las t; opas al otro lado del Salado , reunidas ya, en el mayor orden y subordinación, y sin el menor asomo de que pudiese ser turbada»— Los -enemigos del orden se con- tentan en su desesperación con suscitar especies , hasta la de ha- cer regresar al señor gobernador ; pero tienen la suerte, como to- do mal embustero , de ser desmentidos en el momento. Imp rejítá de Altame z. EL COMMJE0 DE LAS PROVINCIAS. Nüm. 14. Buenos Aires Marzo 20 de 1823. 2 R. s Este periódico, que se publica los jueves se fe aliará en ¡a Vereda ancha tienda de Don Miguel Qchagavia ; donde se reciben ios corasnicaáos , entre los que tendrán una preferencia las reclamaciones contra los magistrados públicos — En Montevideo se hallará en la librería de D. Manuel Yaffis, cerca del fuerte, EXTERIOR. ITALIA. Genova 18 de octubre. — El P. Pacheco que el año pasado fue á Roma con pretensión de ser obispo de esa ; ha regresado sin haber conseguido lo que deseaba , por no venir autorizado del go- bierno. En esta se ha adquirido la opinión de docto y santo, asi es que predica á diestro y siniestro sin saber el idioma, y tiene una concurrencia que no se puede entrar en la iglesia : (I) en una palabra tiene á este pueblo alborotado.— Acaban de darle pasa- porte para que salga de esta en el perentorio término de 6 dias. El canónigo Cienfuegos , que como embajador de Chile se halla en la corte de Roma, es muy probable que saque de su mi- sión todo el resultado que desea. Indudablemente nombrará el Santo Padre un comisionado para América. (Carta particular.) Seguramente en lo que pensaba el recomendable Sr. O'Hig- gins era solo en hacer tratos y adquirir relaciones con los poten- tados , y las legitimidades de Europa , entretanto que ,eí pais era robado, consumido y aniquilado; entretanto que éi cortaba y trinchaba en Chile despóticamente, entretanto que se morían mi- llares de gentes de hambre &c. &c. ; pero como el Santo Padre fuese su amigo y pudiese ungirlo ó legitimarlo oomo á Napoleón, l qué le importaba lo demás ? (1) ¡ Cuántos predican en latin y hacen llorar á las mugeres! ¿ Qué extraía es que preoique en espaSol á las genovesas, y tenga mucho concurso? Esto se ve todos los días. . 174 ( Por lo que hace al Papa , que descomulgó á Tos americanos que peieasen por la causa de k independencia ; parece cute habien- do visto que esta lia prosperado, á pesar de sus excomuniones añora se humaniza, y quiere tratar con nosotros ; pero era me- nester que se acordase que aun no estamos absueltos déla exco- munión, porque ia España aun no nos ha reconocido- si estalo hubiese hecho , vaya con Dios ; habríamos dicho solo . que tenia mas poder para absolver que el Papa. COLOMBIA. Las siguientes son las reflexiones con que la Abeja repu- blicana de Lima acompaña el documento, que en este mismo ar~ ticulo , publicamos en ei número anterior : — Es bastante sensible que en las nacientes repúblicas , en las que solamente debe castigarse al criminal, contener los vicios, y escarmentar al enemigo común, no sean mirados todos los ame- ricanos que han cooperado á la emancipación de nuestro conti- nente, con aquellas consideración , equidad y justicia que deman- dan sus servicios , y al mismo tiempo no se observen con la cor- respondiente delicadeza todas las virtudes republicanas ; sin las cuales no debemos apropiarnos una investidura que no nos cor- responde. Cuando el congreso de Colombia presentó á aquella heroica porción del continente americano una constitución que con placer han jurado sostener á costa da sus propiedades y de su sangre, fue con el objeto de evitar el despotismo, y poner á cubierto de todas las vejaciones á los ciudadanos y hombres de bien. \ Y será justo que los americanos que por su adhesión y servicios presta- dos con tanto ardor á favor de nuestra santa causa, sufran con tanta injusticia la pérdida de sus bienes , tan solamente porque salieron sin pasaportes , y porque se atribuyen subversivos los pk» peles impresos en que se refiere la violenta agregación de Guaya- quil á la república de Colombia ? Si se reputan á estos patriotas como colombianos, el art. 3. se- sión primera, de aquella constitución dice: Es un deber de la nación hijos ó parientes ? ¿ Por qué se ha de dar este pago á los que traba- jaron con firmeza por la libertad del suelo que . ios vió nacer, procurando» desde lufigo como verdaderos patriotas llenar ei voto de aquellos que han apetecido y apetecen la verdadera libertad} Tampoco tendría lugar ningún magistrado de Colombia , á se- cuestrar aquellos bienes aunque hayan sido emigrados : respecto á tío ser enemigos de la América, ni tampoco se han venido á un país ocupado por los españoles ; han salido de Guayaquil á residir en la república del Peni , que auxilia y proteje la de Colombia como lo verifico esta con aquella en el Ecuador , como que son hermanas que caminan á un mismo fin. ¡ Infelices los estados de América, si en sus primeros pasos políticos empiezan a dar tropiezos que acaso vendrá á cosíaries bien caro! ¡Infelices de nuestras generaciones si llegan á criarse en mutuas desavenencias ! ¡Desdichados de nosotros si no ca- minamos con los- pasos firmes que presenta la hermosa senda de ta igualdad , humaniuad y justicia ! PERU. á p^ 1 "*' «wro.— r Desde esta marchó un comisionada a Chile a principios de setiembre con el objeto de proporcionar en el puerto de Anca 300 caballos al ejército expedic Loa io á lasoroenes del genera Ai varado. De Valparai.o partió el 2 de diciembre con destino á Arica conduciéndolos ; después de te nble terremoto del 19. El 13 del mismo, llegó i dicho Ler to, habiendo perdido 70 y tantos caballos, muertos en uní ni vagación tarda y desgraciada, y S0 I o entregó 240 ; con los cua Í Va? 86 P ro P° rcio »^n en el país, con aba el lene ral Alvaradocon 350 hombres bien montados.!— La v^"p día del enemigo al mando de Valdés se había situado e » ToC" a 14 leguas de Arica, con 1300 hombres, 400 de caballería r el resto infantería; con otras tropas repartidas en yerta tos que aun no las habían reconcentrado. Las neces'dades^L TrÍZ d e]é ?f t0d ,° S reS ^ CÍ0S ' P OTÍ I- el eí amigo hal" arreado con todo; el mal temperamento, grande falta de num^ rano, y circunstancias débiles por entonces del contrario ol ponían a Alvarado en la indispensable precisión de buscarlos" empeñarse internándose, y conmover las P proviocias^ 1 S ban por su aproximac on El 18 del ? • «na fragata ballenera, que llegó ayer al (Tallao ? Z^M varado había marchado ya parí exterior; desead tener £¿ Wminti'laTutt ] ^ > loS V «dudabime^ tei minaran la suerte de nuestras armas B^ L Yv' allí r dd eJé r ÍÍ0 dd Pe ™áias órdenes del Sr Are- ' 't !0 8al,r P™ la ««ra, en número de 6000 hombres 20^0 « 5 ""i C ° í rablnaclon con el ^ Alvarado, contando con l^olZY^T^ T y T r0ñ de aUXÍH ° á -te estad" pero negado el caso de darles orden para que se dispusiesen á «a- ses , c¡ue si* reboco manifestaban oposición á prestar s^s serví- 176 cios | el gobierno , como debía por razones políticas , les ordenó marchasen á ias órdenes del Sr. Arenales , ó se retirasen á Co- lombia. Tomaron este último partido, y de hoy á mañana da la veía su flota , costeada por este gobierno ; después de haber sido mantenidos y pagados con preferencia , sin que hayan mon- tado una sola guardia. Estos incidentes nos han causado algu- nos apuros ; han comprometido al general Alvarado ; paralizado las operaciones del ejército ; agotado los recursos &c &c. En el dia solo se trata de la salida del general Arenales, que está resuelto á partir ; y no dar un paso atrás , hasta abrir- se un camino para Salta al seno de su familia f Carta particular.) . . , 1 En el suplemento al número la digimos haber recibido al- gunos impresos del ejército enemigo; entre ellos están la siguien- tes proclamas. Cuzco, 1-4 de diciembre el virrey a las tropas rebel- des.— Soldados : desde que por desgracia mía tuve que- resignar- me en estos tiempos de turbación y desórdenes a poner soore mis hombros el peso enorme del gobierno superior del Perú no he formado confinación alguna, ni espedido providencia militar ó política sin tener presente que sois españoles , que debéis, ser pacíficos españoles, que os combieae entrar en la posesión y go- ces de ciudadanos españoles, que hacéis una guerra .tey, devorada á pueblos españoles , que si pudieran triunfal los aven- tureros que os mandan y seducen sena con la ruina ^vue.üos. padres, hijos, hermanos, parientes y amigos españoles , y que vues- tro exeruiinio no produce otra cosa que la ¿estrucemn de hom- bres y bienes españoles. Esta idea, amarga y punzante paia un holiL sensiole que por nada ni ^ mo- vido á obrar contra los principios de ornen y de justicia pu- b ca mX tenido siempre dispuesto á buscaros. con la. genero- sía y dutíra naciona/! antes de perseguiros .como enemas de ella! Me he excedido en procurar vuesc « d ^ H ^^; al ^ i e * posible excederse en esto, previniendo a to os ^S*»*^ tefes de operaciones que nunca hagan uso del poder que ten i:„si„lCros primeo á la reunión en las bandera, >™P™£> v á la concordia y el sosiego con vuestras, familias. Siem,ie siem Jpo ha klo por delante de nuestras acciones **™*\V*£r reis bien recibidos en los pueblos y en las tilas nuestro asilo; y esta vez, que vuestros ». arba ^ dillos os han engañado y violentado extraordinariamente para Liros á causar estragos en las eos as de Arequipa es la ^ oportuna para advertiros que todos los esfuerzos de elbs seian inútiles á ia vista de las tropas valientes que dehenuen ei 177 ritorio La miseria ó la muerte es el premio que ellos tienen reservad á vuestras fatigas; y si persuadidos de esta verdad no- toria quisiereis preservaros de todas las desgracias a que os con- ducen 4 aprovechaos de las promesas que os ha hecho el señor general D. Gerónimo Valdés , que yo reproduce en ios "artículos siguientes.— - ( Aquí siguen las proposiciones , y oferta, que hace* á los patriotas que se le 1*»™ P°**r > 9 para lo que dice hallarse autorizado el general Valdes. El viRREV.-Pueblos del Perú : aunque en 8 de noviembre os Mee saber que saldria de esta capital con dirección a los puntos mas inmediatos á los enemigos cuando apareciesen amagando con la nue- va expedición abortada precipitadamente en Lima, he variado de re- solucion por ahora, disponiendo que el señor general en gefe D José C.mterac pase á Puno con las tropas necesarias dejando la' provine de Jauja bien defendida. Asi se ha verificada con el método y orden que permite un enemigo débil o nada significante Tn acción de armas. Los últimos avisos bastante positivos , ase- guran que la expedición tan decantada se compone de diez y ocho buques de todos tamaños, esto es, entre trágalas y galotas , con- duciendo tres mil y quinientos hombres las ^s tercias parte nebros agarrados de leva al tiempo de salir del Callao , y los de- mS ! residuo de los de Buenos Aires y Chile venidos con bao Martin desde el principio de su empresa a sublevar estos países. Esta es la suma total de la fuerza sacada de Lima ni ha traído ni le han franqueado nunca tropa alguna de Colombia: ni pudo reducir á que le acompañase el batallón nuestro de Nu.mancia : ni han desembarcado en Arica mas de tres pelotones que llaman ba- tallones ellos ; y según la declaración conteste de siete prisioneros que Tes hicimos al momento de poner el pie en tierra, debe haber tenido la expedición mucha baja, por haber muerto cincuenta hom- bres en solo el buque donde los siete prisioneros venían. Con estas y sin estas fallas es de inferir que nunca se- aproximen, a nuestros soldados fuera del tiro de sus buques , y si lo lucieren sufrirán lo que en todos los encuentros anteriores Contundidos entre su debilidad, su ignorancia , sus apuros , sus deseos voraces, sus discordias interiores, y otros inconvenientes que se oponen a su existencia, andan desesperados de uno a otro punto como bandidos y piratas , sin mas designio que robar o destruir cuan- to encuentran en lugares indefensos. Nada harán mas de , lo que han hecho en dos. años y tres meses que luchan inmediatamente con nosotros, Reducidos á un extremo horrible: penetradas ^ sus perversas ideas : y tomadas las disposiciones para detener o inu- tilizar sus tentativas inicuas, debe ser de poca duración esta campaña, y debe ser funesta á los invasores. 1?; nn5.f E f aS insinuaciones instructivas, mis anteriores avisos la quietud queso procura y experimentan ios pueblos Je e^o mi cuidado, la turbación y ios desastres lastimosos aZ «35 los sometidos á los rebeldes , y nuestro estadTS»? P T vista de todos, manifiestan io'qL cadaLTdebe t P p T smgo común , y que nada hay que temer de la expedición abortad! por el aburrimiento del caudillo San Martin y por la nr¿íl!.i o tolerancia de los que le despojaron M>Jtá%i£*£™* o o un tiempo en Lima. Chocaron entre ellos las pasiones oTu es tas" fue vencido en ese choque secreto : le depusieron el "fi 1 P Q "? ' desnuao de un moao desesperado de todas las investidura* ól hombre pub ico: se embarcó el mismo día despidiéndose de o^ca! T^t T Slempre : §e arre PÍ"tió de haberlo hecho : volvió de ambada bajo un pretexto ridículo: con este atolondré nZT ° guaran el proyecto ó expedición de que hablad mane™ se hizo a la vela \ mal provista'lní n 1 e ^ queos hechos al intento en Lima ; y envuelto todo 1 tn.lL Y T desesperacmn y las maldiciones de Ltostfeli ef/q de Mí toiÚl ^ miSem ^ lá ^ as ' ha « «Parecido p q or«ú; s tras costas buscando nuevas aventuras. F "uestras Si es un principio incontestable que debe condenarse toda factn%T eStaalb,ea PÚblÍC ° : SÍeado --to lo quer ro en t ación a los enemigos y nosotros, es una consecuencia precisa y Util abominar de ellos en cuanto practicaren, y disfrutar deTa L ^facción interior de hallarnos á cubierto de' s^s movim entos i m I potentes. Los pueblos están viendo obrar al gobierno con la 2 deracien que le caracteriza , y deben advertir y tener m esen e 1 sin embargo de lo costosismas que son al territorio odas Ta "e raciones militares , nmguna contribución extraordinaria se es ¿1 je. La economía inexplicable establecida en los consumos es el primer consudo que reciben los pueblos en mecüo de las aritatío: «es actúa es; y para que ella continúe, para que nada se aS para que los rebeldes concluyan ó se auyenten* pronto ^ deben ^ pueblos y les requiero á la manifestación de cuanta tentativas particulares promuevan los enemigos, incitándoles á la revolu! ¿ion y los desórdenes. Eüos no tienen otra arma ni otras ex ranzas que las que ¡es proporcionen esos arbitrios bárba os y S e I IT I \ ^ qUe p ° r el bÍeU con3M no iterar ningún oro «diniiento dudoso ni sospechoso en ningún subdito de esfe sfoe rior gobierno prevengo á todas las autoridades que me están ?n boruinndas e pronta é irremisible castigo de cuantos comu^oo^ con les enemigos, no descubran las comunicaciones , ]e7 P re St en auxilio ose mantuvieren en sitios ó con especies que les San servir de instrucción ó de socorro.-Cuzco 16 de dícS! e de 1822 José de la Serna. 179 NTo hemos querido añadir reflexión alguna á estas proclamas; porque su ridiculez , es la que nos ha movido á publicarlas : tampoco las hemos aglomerado de notas ; porque queremos que cada uno Ies ponga ías suyas. Por el correo que ha llegado de la carrera de arriba después del que condujo las noticias que publicamos en nuestro suplemen- to ai número 13 , sabemos que la retirada de Olañeta de Moxo, es efectiva ; por lo demás , no había motivo de creer que fuesen falsos todos los rumores que habían corrido , [y que continuaban cí rouj rdo j por consiguiente á la prudencia corresponde solo dar el valor á las diversas relaciones que se hacen. Con todo, cree- mos deber asegurar- á nuestros leetores, no haber visto una sola carta que diga, ni habérsele ocurrido á ninguno de nuestros cor- responsales de cuyo criterio estamos seguros , que el ejército pa- triota ocupe la provincia de Puno , y tenga sus avanzadas hasta Sicasica :. es preciso seguramente tener tanto conocimiento de la topografía del país, como de la de los desiertos del Africa, para no so- lo creer sino referir este delirio; ó bien en la necesidad detener que escribir mas de lo que se tiene que decir llenar el papeleen sandeces. En efecto, si esto fuese cierto, era menester que la Serna estuviese cuando menos en Potosí , y que sus vanguardias mas adelantadas llegasen cuando mas á Oruro ( ó Caracoílo ) de donde solo hay 25 leguas hasta Sicasica , y de an camino en pam=> pas muy llanas. Entretanto pues que Olañeta se retira es muy célebre ver se- ja {uetonada española en un oficio al virey , que se copia en el Te- légrafo de Moxo de 15 de diciembre ; en que dando parte de haber enviado á Masías á nuevo Orán , y los resultados de esta expedi- ción, dice: que aunque estas provincias- bajas no están en estado de reunir una fuerza contra él ; si lo hicieren no estaría segura en distancia de cien leguas de su. cantón-, "aunque él concurriese con Ja mayor parte de su división á la destrucción de los ambiciosos de la costa" No obstante su imponderable potencia ha tenido que retirarse, como hemos dicho, y aun hacer idas y vueltas por ha- bérsele desertado las milicias , y aun dicen conmovido las de Chichas, Ahora nos incluyen' también una relación de toda la fuerza veterana y de milicias que tenia Olañeta ; el público podrá juzgar sobre todos los datos que le presentamos. A saber:— En Moxo 600 hombres infantería de Chichas, 64 artilleros, 180 dragones llamados voluntarios :— En Talina al mando de Marqueigui 3 )0 dragones.:— En T arija 110 Ea. Santa Victoria ai mando de Ra- 180 ya 100 gauchos : — En Tupiza al mando de Medinaceli 110 infan- tes : — En Cinti al mando de Valle 100 dragones ; que por todo son 1624 hombres. El teniente coronel Urdininea pasó por Lestero y llegó al Tucuman , donde ha encontrado buena disposición para auxiliar- lo en su proyecto ; el gobierno le ha dado dos piezas de arti* Hería con sus correspondientes municiones ; para cuyo efecto las estaba mandando montar de nuevo. Le ofreció también 200 hom- bres , que no quiso admitir, en razón de no tener como mante- nerlos. El debia partir con 300 soldados que al efecto lo espe- raban en Sumampa. Hemos visto una proclama suya impresa en Tucuman y dirigida á los peruanos emigrados. Apesar de nuestra opinión contraria á su proyecto, deseamos que él tenga el mejor efecto posible ; y será una fortuna que evite el que con. sus gauchos de Salta, cuya moralidad es muy conocida , y cu- yo objeto tampoco puede dejar de serio , se introduzca el señor Gorriti en aquellos pueblos sobradamente desgraciados. Pero si lo llegare á hacer, acompañado de su plana mayor compuesta de coroneles como Quiroz que no han visto la cara al enemigo ; ro- gamos al heredero del célebre y nunca bien poderado Giiemes, ten- ga presente que en ei Perú ya se sabe cantar . Declaremos guerra abierta A toda zorra enemiga , Y veremos que es muy fácil Vivir libres por si mismas. _ — El gobierno del Tucuman trata de arreglar la administra- ción interior de su provincia. Ha reunido un cuerpo represen- tativo de. ella; y se propone publicar las noticias que hagan re- lación á su estado interior en un boletín semanal, cuyo primer número hemos visto. Sin embargo parece que los choques no han cesado del todo, y que aun D. Diego ejerce cierto poder en algún punto de la campaña donde se halla situado: nosotros creemos que el modo de terminar todo , era que se resolviesen todos los que han sido caudillos de ios distintos partidos á dejar el pais por algún tiempo; y venirse v. g. á Buenos Aires á go- zar de paz y tranquilidad. — ....Bajo nr.ectra pluma se encuentra ahora el atentado mas hor- rible que creemos puede cometerse en nuestros dias ; el horror que ños $Hjs¡a hace que casi se nos caiga esta de las manos. i La inquisición ha desaparecido del mundo entero , y aun se quema una muger en Lestero por bruja !!!.... Nuestro correspon- sal nos refiere este crimen como sigue: — "En un curato del distrito de este pueblo , llamado Matará, 181 han quemado hace pocos dias á una muger por bruja : se dice que en esto ha tenido parte el párroco. La causa ha sido haber muerto un hombre que tenia varios hermanos, uno délos cuales atribuyó la muerte al efecto de los sortilegios de esta infeliz , ame- nazándola si moria algún otro de la familia, pues ella quería aca- barlos. En efecto , un accidente violento quitó la vida á otro ; y ealanzáudola por el pescuezo la arrastraron , descuartizaron , que- maron y aventaron sus cenizas." Este es el acto horrendo come- tido oor unos hombres ignorantes, inducidos precisamente por un monstruo, oprobio de la humanidad , que desearía religiosamente sarjarse en la sangre de los americanos, y hacerla correr por amor de Dios , cuando menos como la noche de San Bartolomé en Fran- cia, y como en las piadosas carnicerías de Merindol y Cabriere. — ■ A otro suceso mas darétnos lugar en nuestro próximo número. INTERIOR. BUENOS AIRES. Son muchos los regulares que han solicitado y obtenido , y algunos mas los que obtendrán el permiso para pasar á los con- ventos de otros pueblos y provincias. Enemigos de la reforma eclesiástica y aun en general de todas las reformas útiles y be- néficas ; irritados ai ver prevalecer Sas medidas sábias contra una resistencia tenaz é insultante , irán á lle/ar su encono á unos lugares bien dispuestos por el atraso de conocimientos , por la ignorancia en que han procurado mantenerlos los que han pre- tendido ser sucesores de los españoles , y por las ribalidades que han fomentado la malicia y la perversidad. Unos por ideas erradas , tal vez por convencimiento y por principios de concien- cia ; otros (y quizá los mas) por capricho, por tenacidad, por fagina, por espíritu de cuerpo, por retener derechos perjudicia- les á la sociedad civil han hecho esfuerzos desesperados para con- servar estos decrépitos establecimientos; no lo han conseguido, y van á asilar la existencia precaria y momentánea de sus há- bitos en esos rincones de nuestro país en que intentan mantener esa influencia injusta sobre espíritus tímidos ó preocupados. Hu- yen de su pais (suyo por naturaleza ó por adopción ) ; abando- nan las ventajas y los placeres de un lugar lleno de atractivos, y renuncian con resolución á todo aquello á que sus votos, sus deberes y su instituto no habia podido hacerles renunciar. Llevan consigo ese encono; van animados de esa furiosa ene» Cor. de las prov. num. 14. 2 182 miga que ha dirigido sus operaciones , que ha impulsado sus re- soluciones. ¿Y que es de esperar de estas furias religiosas? ¿Y si en Buenos Aires , en donde han encontrado en la mayor par- te de sus habitantes toda la resistencia que opone el torrente de luces de que se vé ya iluminado , han sido osados á intentar una guerra abierta contra la civilización ; si en Buenos Aires se han valido del pulpito , del confesonario , y también de todos los me- dios que deben al fanatismo y al error para atacar á las autori- dades y las reformas ¿qué no será de esperar pongan en prác- tica en lugares en que es preciso confesarlo, han de encon- trar relativamente mas sectarios en la ignorancia y la preocu- pación ? Ese mismo encono que los anima aprovechando los an- tiguos y equivocados resentimientos de ios pueblos , va á fomen- tar , á prolongar la ribalidad y la desunión, que tanto se traba- ja por destruir. Ellos van á alejar , á hacer mas difícil esa unión tan deseada de todos los buenos , y que tiene tantos obstácu- los , sin el que presenta nuevamente el odio de estos hombres empeñados en hacer de esos mismos desgraciados rincones á que huyen , los últimos atrincheramientos de su agonizante existen- cia : ellos no se desengañan al ver que no hay ángulo del mun- do civilizado en que no sean el objeto de los esfues'zos de la ilus- tración .para hacerlos desaparecer. El Correo , no puede de- sentenderse de estos graves inconvenientes : está en el deber de recordar á todos los hombres de bien , lo perjudicial que es esta medida al bien de la nación; y al gobierno, que acaso los que no pierden ocasión de atacarle aunque sea sin justicia, querrán hacer entender, que en esto solo tiene presente la prosperidad de esta provincia , sin cuidar de los males que causa á las de- más. Nosotros estamos muy persuadidos de lo contrario, pero no somos nosotros de quienes debe precaverse. . Parece que no solo han sido las inundaciones de lajurisdic- cion de Lestero las que han detenido tantos correos: nuestro cor- responsal de Tuciiman nos dice haber visto en mano del secre- tario de gobierno un recurso del administrador de correos ; por el desorden con que viene la balija de Salta , pues había hecha- do tres dias en trece leguas , desde los Sauces hasta las Tran- cas ; la fuerza de esto se conocerá mas , cuando se tenga pre- sente que en el primer punto es donde hemos dicho otra vez tie- ne el gobierno de Salta apostados los examinadores y reconoce- dores de la correspondencia. Esperamos que uno de los pun- tos á que se refieran las instrucciones del Si\ Zavaleta , será el establecimiento, arreglo y seguridad de los correos, de cuya im- portancia debe estar convencido el ministerio. 183- VARIEDADES. VALES. Artículo comunicado. El siguiente artículo se nos ha remitido, interesándose sw autor por su preferente publicación , que se ha encontrado difi- cultada en el Centinela, sin duda, por la multitud de otros ma- teriales interesantes que la reclaman en aquel periódico ; y nos es satisfactorio complacer al interesado en un punto , oue es cier- tamente de trascendencia é interés público. El autor nos anun- cia que remitirá contestadas las últimas preguntas del Centine- la, para que asi lo enunciemos por nuestra parte; y queda sa- tisfecho. Audi alteram partem. En el último núm. del Centinela se ha insertado un artí- culo intitulado, Vales, cuyo objeto es hacer el elogio de este pa- pel moneda , y censurar la inquietud que respecto á él , han ma- nifestado algunos accionistas del Banco. En el núm. anterior del mismo periódico , ya se hablan publicado dos cartas sobre el pro- pio asunto; una de ellas manifestó una fingida oposición, que careciendo enteramente de argumento, daba á entender que 'no existían ningunos sólidos contra aquella medida : la otra, exage- ró las ventajas que el escritor encontraba en dicho papel , y las esperanzas lisongeras que concebía sobre su suerte futura. No entraremos en un exámen riguroso de los motivos en que se han fundado estos aplausos directos é indirectos, ni procuraremos averiguar su origen ; basta decir que cualquier papel moneda que necesite tales apologias para recomendarlo al público , tropieza al principio mismo de su carrera. Con menos indiferencia se ha de considerar el segundo pun- to- de la cuestión : la inquietud manifestada por algunos accio- nistas ingleses sobre la emisión de los vales. Esta inquietud se califica en términos de muy poca moderación y decencia de ridicula , absurda , é inepta. Es extraño que un periódico ami- go del decoro y de la liberalidad, permita que tales expresio- nes desfiguren sus páginas ; y el autor de ellas debiera adver- tir que las invectivas lejos de ser argumentos son mas bien prue- bas de flaqueza y poca urbanidad. Pero todavía es mas extra- ño que á términos semejantes acompañen imputaciones falsas de la mayor gravedad , y que estas se hayan admitido en el Cen- tinela sin el menor exámen. Se asienta, que á instigación de un partido enemigo del go- bierno existente, los accionistas ingleses han manifestado una agi- tación que sin mas impulso, ni .reflexión , les ha hecho recoger firmas y convocar una junta general de accionistas. &$ fácil dar la interpretación que se quiera á las acciones mas inocentes pe- ro no se sabe hasta ahora -que los ingleses se hayan mezclado en las disensiones domesticas del pais , y mucho meaos que jamas havpn servido de instrumentos viles y ciegos á un partido, pa- ra dar en tierra con otro. De todo esto no hay prueba ni aun sospecha siquiera, pero á los fines que se propone e autor del articulo en cuestión conviene que asi sea; y con una liberalidad de ideas perfectamente consonante con el decoro de sus expre- siones' arriesga esta aserción. Un instante de reflexión y el mas leve convencimiento de la naturaleza humana le hubieran con- vencido oue el interés propio en todos los países del mundo , es el motor mas fuerte de las acciones de los homares ; y que adonde este existe no hay necesidad de buscar otro Ln la me- dida adoptada por el gobierno, este interés esta atacado, en el concepto de una gran mayoría de los subscriptores; y es pro- bable que los ingleses de este número, por una experiencia prac- tica de los establecimientos de Bancos, que todavía no han ad- quirido en estos paises , han podido divisar «conveniente* y aun peligros donde otros no los han presumido : si existen o no, es el punto en cuestión , que el público decidirá. El autor del artícnlo sobre vales principia por enterarnos de todo lo que dicen los accionistas respecto á ellos , y sobre a base de estas pretendidas opiniones levanta el edificio de sus triunfos, Después nos hace entender que estos vales no son ni los asignáis, m los mandáis de Francia , ni tampoco las notas de k America del Norte en tiempo de su revolución. Nos dice claramente lo «me *o son, pero omite decirnos lo que son. Por el decreto del ¿obierno, solo se puede inferir que.deben considerarse como una medida provisoria, " hasta que se pvalan realizar otras qne ya, tiene adoptadas, y que espera realizará también el banco de la provincia'.» Parece pues que los vales circularan por no , t enipo indefinido (porque no hay términos mas vagos que los del mismo decreto) en forma de notas provisorias ; y se distinguen esencial- mente de los filíeles del banco porque no se saoe que haya fondos depositados exclusivamente para su pago. Pero se dice que la urgencia de circulación menor y los em- barazos que resultaban de su falta exigían remedios prontos : que el eiu. salvo. '. El gobierno ha pasado una nota ai señor' provisor, previnién- dole separe deí carato del Pil«r á D. Vicente Arraga por su com- portacion anárquica: del de I, ¡jan á !>.' Francisco Argerich, por ser el fautor de las ideas' de desorden que allí cunden ; y que mande salir de la provincia á sus respectivos destinos á D. Juan José Ximenez Ortega , que ha tenido la audacia, no asi no mas de cora- plotarse , sino de ¡ residir en la parroquia de la Concepción de que es excusado?, las sesiones de, los díscolos en que se acordaban los planes de destrucción y subversión ; y á-. D. Bernardo Bustamante,> por hiber observado desde mucho tiempo una conducta que lo marca como un géaio s bversívo, un •■ a tentador descarado de todas las- autoridades y ¡as leyes , ya seduciendo por los confesonarios y echando libelos, -ya complicándose en combinaciones hos-tiles. Cuando hemos visto poner en libertad y á la cabeza- de la cons- piración á los asesinos y facinerosos; cuando entre las tinieblas liemos oído resonar el nombre de la religión, juzgúese cuales eran las intenciones de los enemigos del orden, ¿qué de horrores no se han cometido siempre que entre la obscuridad y los puñales se ha invocado el nombre sanio de la religión ? ¡ O Paris ! ¡ O noche de San Bartolomé ! ¡ O ej'é.nplos de horror ! ¡ O testigos de san- gre ! ¿ Tal suerte se -quería para Buenos Aires ? ¿ Y estos son pa- triotas ? ¿ Y estos son religiosos? ...... No damos lugar á la nota del ministerio de la guerra de que hablamos en nuestro número anterior por la estrechez de nuestras páginas , y haberlo tenido ya en el Argos. La siguiente es otra úl- timamente recibida. Nota deí, Departamento de la Guerra. Habiéndose padecido el involuntario olvido de no nombrar en la orden impresa del dia 28 á los oficiales y tropa de los reo-i- mientos de caballería Patricia n. 1.» y 2.° que contribuyeron- al res- tan ecimiento de la tranquilidad por el- acontecimiento teraultuario dé la noche del 19 , el gobierno se hace un grato deber de ma- mtestarlo al público; asi como también el de anunciar que todos ios cuerpos de milicias de campaña , se han esforzado en secun- dar las disposiciones que se les han impartido: también ^ma- yoría de plaza y capitanía del puerto han llenado sus deberes á satisíaccion de la autoridad por cuyo acuerdo se publica esta nota, 196 ADMINISTRACION DE JUSTICIA. Desde el principio de este periódico , digimos que daríamos un lugar preferente á los comunicados que se terminasen á este objeto y nos prometimos sin duda, que cuando tanto se hablaba de la reforma de este ramo importante de la administración , no faltaría i quien contrajese á él sus observaciones. Pero es necesario confe- sarlo: nos hemos engañado. Todos hablan hasta de las accio- nes mas indiferentes del último ministro de todos los demás de- partamentos : solo de la justicia nadie se acuerda; y no hay unos funcionarios mas independientes de la opinión pública, que los jueces y sus ministros. Así no es extraño que haya excesos , o defectos interminables é incorregibles. Entretanto todos se que- jan , y se refieren hechos , causas, decisiones judiciales que obs- curecen las mas célebres que nos presenta la historia general del foro. . . '■ , , Pero ¿cual es la causa ó el principio que tiene a estos ma- gistrados y sus tribunales como substraídos del poder censorio Sor la prensa , que tanto remediaría los abusos de que ün o se quejan en lo privado? Nosotros creemos haberla tocado en un momento casual en que nos propusimos hablar sobre dos o tres casos peregrinos de estos dias , y queremos exponerla por si pudiesen allanarse los caminos que nos faciliten esta censa, a. La falta de los documentos con que deben justificarse los he- chos por ios autos; y la dificultad" de conseguidos por estar en manos de los mismos que podrían ser censurados. J*™S™ escritor público, por mas cierto que le sea un hecho partícula! - mente podría a/enturar el darlo al público, sin tener a mano las pruebas de sus últimas circunstancas : y esto solo puede ob- tenerse de los autos. Nosotros no esperaríamos que nadie nos comunicase sus observaciones en lo judicial, si la parte que se híterpsase en una publicación y censura, nos allanase aquellos datos y iot interesados y el público quedarían servidos sin mas co to que el ordinario del periód ico. Lo vol vemos a —^Z lo que ello pueda valer. Ademas ¿no habría algún otro arbitrio hacer que se facilitasen los autos de un negocio cualquiera Kieo judicialmente, sin resistencia por parte de ; los jueces o escriban >s , y sin perjuicio de los interesados ? El gobierno, tan S interesado en la reforma general ¿no podría tomara este respecto una medida preliminar? Nosotros oírecemos no esmerar en tal caso la cooperación de los interesados; y servir ar t !úblico por servirlo, y sin consideración á ningún agraviado por los tribunales de justicia. Imprenta bm Altare z. EL CORREO DE LAS PROVINCIAS. Nüm. 16. Buenos Aires Abril S de 1823.' 1 ¡RJ Este periódico, qae se publica los jueres se feallnrá en la Vereda ancha tienda de Don Miguel Ochagavia ; donde se reciben los comunicados, entre los que tendrán, una preferencia las reclamaciones contra los magistrados públicos— En Montevide» se haiiará en la libreria de D. Manuel Yaílis , cerca del fuerte. EXTERIO R. COLOMBIA. Parece que es indudable que los enemigos del general Bo- lívar , se desmascaran en aquella república , y principian á pre- sentarse con fuerza y poder : por varios conductos se nos ha re- ferido como muy cierta la noticia de haberse efectuado en Colom- bia una revolución , á cuya cabeza se halla el mismo vicepresi- dente de la república, el señor Santander , presidente en ausencia de Bolívar. Tema consigo parte del ejército , y dicen que su ob- jeto era mas libertad, LIMA. El tratamiento de Usía Ilustrísima , é Ilustrínmo Señor tan prodigado después de la entrada del ejército libertador - ha sido limitado últimamente por el congreso á solo la alia cáma- ra de justicia y á la municipalidad. Ha decretado también el congreso, que se prefiera á los ue- ruanos en la distribución de los empleos civiles , y que las va- cantes del ejército y la armada se provean en oficiales peruanos, sin perj ncio de los correspondientes ascensos. Por el artículo tercero de las bases de la constitución polí- tica _ na declarauo el congreso república aquel estado, baio lá de- nominación de Uepubljca Peruana. En las mismas bases en el articulo quinto relativo á la religión se ha expedido como sigue &u religión es ¡a católica, .apostólica, romana, con 198 colusión (leí ejercicio de cualquiera oír a* : evitando asi el única, que exilia uno de ios diputados. Por el último artículo de dichas bases ha sab. lo evitar el congreso la ilegitimidad de la constitución míe va a formar, ta li- to por lo' diminuta de la representación cuanto p^r los vicios que pudieran alegarse en las elecciones , estando ocupado el pal* por el enem^o : y también el que sea posteriormente derogada con deshonor^ pues hasta ahora no nos presenta ia Listona de 1 >s revoluciones políticas un ejémplo de que la primera consl.tucion dada á un pueblo haya sido la última. Este articulo dice asi : "Li constitución que ahora se formare queda sujeta a la rati- ficación ó reforma de un congreso general , compuesto de dipu- tados de las provincias actualmente libres, y de todas las que fueren desocupadas . por el enemigo." Por cartas de Lima de 8 y de febrero ultimo sabemos , que es cierta la desagradable nueva del contraste s rfi ido por el gene, ra! Alvarado en las costas del Pacífico. Se nos indica que desde el momento que partió la expedición del puerto del Callao , apa- recieron ya ciertas diferencias entre el general Alvarado y D. Ca- milo Correa ; á lis que se complico algan disgusto del br. Miher, cuando la armada hubo ileg.de á lea, da donde se infiere que re- sulto haber separado este alguna fuerza de la masa del ejercito. Ello es que Alvarado se batió contra todo el plan e instrucciones ,nas allá de Moquegua , cuando ya Valdés había sido forzado «or Canterac. Nuestras tropas pelearon con un valor e intrepidez ditrnas de mejor suerte ; perdimos como 500 hombres , y sin ser vencido se retiró ei ejército sobre Moquegua. El enemigo que aun nudo aumentar mas fuerza , cargó en ia mañ uia siguiente, y ya los patriotas se dispersaron enteramente. Se cree que , hemos perdido 50 oficiales.- Los restos del ejercito en numero de 2*00 hombres lograron reembarcarse, no sabemos si sobre lio o sobre Pisco -Las desgracias de esta campaña no se terminaron aun: dos buques en que estaba embicada esta gente zozobraron; no se safei con seguridad si pereció toda la que teman a su bordo á si se salvó alffuna; ellees que una carta nos asegura que a Lima so o lfegaron 1300 hombres ai mando de Martínez EA gmeral Alvarado pasó á ver si podia salvar los 800 hombres con que MiHer cubría cierto punto, y que no se hallaron en la desgraciada jornada de las inmediaciones de Moquegua. CHILE» Loan Cochrane, a los Habitantes de Chile. Chilenos: compatriotas mios. - « enemigo común de li América ha sucumbido en Chile, Vuestro pabellón tricolor fl» 199 me* en el Pacífico, seguro á costa de vuestros sacrificios. Al- V minas conmociones agitan al interior de Chile; no me compete: á mí el investigar las causas : acelerar, ni retardar los efectos;,' si solo, apetecer para todos el resultado mas feliz. Chilenos; habéis expelido de vuestro país al enemigo de vuestra indepen- dencia , no manchéis el hecho glorioso con fomentar la discor- dia, y producir una anarquía , que es el mayor de los males. Co'usiderad la dignidad á que. vuestro heroísmo os ha elevado , y si Falta que dar algun paso para fijar vuestra libertad nacio- nal , juzgad por vosotros mismos , y obrad con prudencia , con- forme con la razón y la justicia. f i fí8 r La sagrada causa de vuestra independencia me llamo a Chi- le ahora cuatro años; os he ayudado para establecerla ; . la he visto lograda; solo resta el conservarla. Yo rae separo por un tiempo de vosotros , por no meterme en materias agenas de mi deber , y por razones que ahora, quia* ro callar por no motivar un espíritu de partido . id Chilenos: vosotros sabéis que la independencia, se logra á la punta de la bayoneta.— Sabed , que la libertad estriba en la buena te , y en las leyes del honor ; y que sus infractores son : vuestros únicos enemigos ; entre los cuales nunca se contará á Cochrai%e. Entre otros papeles que hemos recibido últimamente se halla la convocación que hace la junta gubernativa para vna asamblea, que es una especie de reglamento de elecciones para diputados á> una asamblea o congreso provincial de la provincia de Santiago; lo que nos hace verjme el cambio de sistema se va verificando en Chile, aunque creemos que es á favor de la última revolución;, pero no en ella misma que hizo , es decir, que la administración que sucedió al directorio no dejaba de participar ó resentires del sistema contra que se peleaba. Pero como después de un movimiento tan, violento es difícil que el edificio político no haya sido afectado de suerte que amenace su ruina , y total ruina ; el cambio se ha ido verificando, poco á poco. La introducción á este decreto dice asi :—" Aunque la junta > gubernativa reconocida y jurada por todos los partidos de las pro- vincias hasta Cachapurd , ( ha recibida en esta manifestación ex- punianea de la voluntad de los pueblos , un testimonio de la con- fianza con que han querido honraría ; deseando sin embargo cor-, responder dignamente á esta confianza reuniendo de un modo mas sulemne la voluntad de la provincia , decreta : "—El artículo pri- mero due asi: "La provincia de Santiago se reunúá ,en ! uuaá asttii&led provincial : eompnesta' rde diputados libremente, -elegidos- ¡w..i toúm los partidos ¿ i y cqn, ¿wtfíg&L á . 1.a . .pateen. . Ü -mi** 200 uno.'*— Por los artículos siguientes se señala un diputado por cada 15 mil almas, que calculados bajo cierto censo que se supone hedió el año 13, resultan 27 que formarán ia dicha asamblea. Se declara que la elección debe ser directa , lo que prueba un ade- lantamiento mas en el sistema representativo , y una inmensa dis- tancia del sistema de la suerte : las calidades que se requieren para ser elegido diputado son las mismas que en B teños Aires, y en nuestro concepto las mejores; sin embargo observamos al-' gsum {liberalidad , ó cierta tendencia á una esp cié de aristocracia «n las que se exigen para poder votar. Es preciso tener un capital- de 3000 pesos , ó un sueldo del estado de 800, ó bien un grado literario en alguna facultad ; es preciso también saber leer, y otras cosas mas sin lo cual se queda uno privado del mejor derecho de ciudadano. Con todo decimos que Chile adelanta. En el Mercurio de 27 de febrero se lee todo lo siguiente : El Sr. Freiré habiendo renunciado la representación de la provincia de Concepción , y reconoeídose ciudadano armado de Ja república, fue declarado por el gobierno comandante general . Juan Garcia del Cossio con la asignación de 2500 pesos anua- les , hasta la sanción del nuevo arreglo de la magistratura en la próxima sesión de la sala de representantes." ' — -Sabemos que en la n oche del 22 del pasado como a las 12 se presentaron en frente dp Montevideo , dos columnas de impe- riales , y recorrieron la línea de las tropas de IM plaza situada en 203 Casavalle; eott el fin, sin dada, de aprovechar algún descuido* pero en los puntos á donde se acercaron fueron recibidos á balazos.— ~ Se decía en Montevideo el ¿4 , como una cosa muy ciertt, que el hermano de Duran, que en el número pasado eligimos haber- se diría-ido á las riberas del rio Negro con todos los vecinos de San José ; le había quitado al general Lecor una gran partida de cibailada. „ Hemos recibido por el correo de la carrera de Chile el re- glamento para el orden judicial úlíim mente formado por la junta representativa de San Juan en la provincia de Cuyo. Se nos pide con instancia nuestro parecer sobre este documento , y la opinión de nuestros amigos ; hemos resuelto pasarlo á la sociedad de ju- risprudencia establecida en esta ciud id , creyendo servir mejor á los que tanto nos honran , si conseguimos el dictamen de esta recomendable asociación ; que luego que lo luyamos será inser- tado en el Correo. Rogimos á los señores de la sociedad de ju- risprudencia, quieran tomar á su cargo este examen, y reciñan la consideración y respeto de los editores de este periódico. Desde la semana anterior tenemos en nuestro poder un remi- tí lo del mismo accionista, del banco que se sirvió incluirnos el que se halla en el núm. 11 : en este contesta á las tres últimas preguntas del Centinela. En nuestro nú n. 15 no pudo tener lagar , ni en este, á pesar de nuesUos deseos. Esperamos será de la aprobación de su autor se puraque en el próximo. Otro comunicado que hemos recibido, suscripto por un por- teño , nos preséntala idea de que piensa su autor continuar fa- voreciéndonos con su correspondencia, relativa á examinar la» leyes viejas , carcomidas por el tiempo , que aun nos rigen ; si asi b hiciese tendremos un placer en darles logar en el Correo* haciéndolo también entonces con este, que solo tiene por objeta anunciar lo que llevamos dicho. VARIEDADES. REFLEXIONES. En el Mercurio de Chile se leer — — Entre los varios impresos y papeles venidos de Lima , tene- mos á la vista uno , cuyo título es — deflexiones de un transeúnte amante de la causa de la libertad , sobre los efectos de las preo~ cupaciones que el despotismo español ha producido. Su autor parece ser algún negociante ingles que ha hecho su residencia en Buenos 204 Aires desde el principio de la revolución , y el objeto principal dé su escrito es probar , que una contribución forzosa , decretada por el gobierno de Lima sobre los negociantes extrangeros , es atentoria de sus derechos y privilegios , y contra la ley de toda* las naciones. Pero aun que este sea un objeto principal y directo, hace ademas otras muchas observaciones de un interés mas gene- ral sobre el carácter de nuestra revolución y sus defectos origina- dos de nuestras antiguas preocupaciones, que descubren el buen juicio é instrucción de su autor, y en nuestro concepto también un interés muy sincero por los progresos de la causa de la libertad en nuestros paises. Esperamos que nuestros lectores reciban con agrado los siguientes extractos , y que mirarán con indulgencia algunas faltas de su lenguage. " Hay ciertos males , dice , que solo el tiempo puede curar. La maleza que el dominio español introdujo en estos paises , ha dejado raices difíciles de estirpar , y la presente generación no puede lisongearse con las esperanzas de palpar sino una parte sola de los beneficios de aquellas reformas , que naturalmente na- cerán de su emancipación ; pero no por esto debemos desesperar, ni desistir de la empresa de neutralizar en lo posible el influjo de las perniciosas doctrinas de hombres , que no han podido des- prenderse del iliberalismo que han aprendido bajo un gobierno opresivo." "Todavía la masa de los habitantes de esta América está en casi una total ignorancia respecto de los principios de legislación y economía política, enseñados en los paises libres. El gobierno español creía que su mejor sosten y seguridad consistía en man- tener á loa naturales en esta ceguedad.. En varias épocas en que aquel gobierno (de Buenos Aires) se hallaba destituido de recursos por causa de la improvidencia y mala administración de los gobernantes, buscaban remediar las necesidades del erario por medios violentos y desconocidos por las constituciones libres— entre otros atentados, pretendían un dere- cho de exigir de los comerciantes extrangeros , residentes en el pais , contribuciones forzosas.. [ Continuará.] Imprenta z> é A lv are EL CORREO DE LAS PROVINCIAS iVüM-. 11. Buenos Aires Abril 10 de 1823. ll ít. Este periódico, que se publica ¡os jneres se hallará en la Vereda ancha tienda de Don MÍuel OchLavia; donde se reciben los comunicados, entre los que tendrán ^ gerencia las reclamaciones contra ios magistrados púbhcos-En Montevideo ¡fe hallará en la librería de D. Manuel Yañis , cerca del fuerte, EXTERIOR. PERU. En el último número dimos un pequeño es tracto de las car- tas en que se nos refería la desgraciada jornada de Moquegua; después hemos tenido en nuestro poder varias gacetas de Lima entre las que son mas notables las del 5 y 8 de febrero ; en la primera está inserto el parte del general Alvarado , y en la se- gunda la autorización del congreso al poder ejecutivo para tomar providencias fuertes y enérgicas, y los decretos de este conse- cuentes á dicha autorización. Devolvimos las gacetas sin tomar un apunte de ellas á causa de la prisa con que nos fueron fran- queadas y de creer que el Argos que con dos números debia preceder nuestra presente publicación, diese al público todos es- tos documentos primero que pudiésemos hacerlo. El parte del general Alvarado difiere en pocas pequeneces y no de importancia de las relaciones que se han hecho , y anun- cia que aun quedaban dos partidas en la costa. El gobierno de Lima* ha mandado que dentro de tercero dia salgan del territorio del Perú todos los españoles solteros lle- v: a lo consigo sus bienes ; y en caso de no poderlo verificar se presenten en este mismo término ai gobernador del Callao, en c >.yas fortalezas permanecerán hasta embarcarse.- — Ha manda- do recoger todos los caballos y muías que existan en el territo- rio, multando con mil pesos al que ocultare una muía de co- che ; que dentro de tres dias todos los ciudadanos del Perú se. 206 aWn en h guardia cívica, y concurran á los ejercicios s ó pena de ser dezmados al ejército y armada. El 4 leP ei Í! u ¿° yo esta autorizado para formar tonas las tfopas necesarias C iS tigar a todos los que de palabra ó por escrito traten üe 1^ riar la opinión pública &c. & c . E¡ condeso ha mánldo qi ¡ no se admitan en su secretaria recursos 'entra Ihs provideoci ! dadas por la junta gubernativa en virtuJ de las facultades ex traordinanas de que se halla revestida, las cuales durarán míen" tras e congreso crea lo exijan las circunstancias ; en Tu E¡ se hala en un estado grande de alarma, y en una esLie de dictadura pero no ejercida por la persona del g nerpJ Arenales como pretendía el corresponsal del Argos. Es verdad que los corresponsales de este periódico les hace concillas efiéíH* tu republicano la seguridad individual, el que se estiba mu- cho; y en fin todo lo que no sea aristocracia , despotismo ¿reyes duques, y cortar y trinchar á la buena , de Dios J 9 l¡ , 9 ° n ™? U * > P ucs > del desastre sufrido por el ejército li- bertador del Sud, se nos ofrece la consideración de /si habrán servido o no en los transportes violentos que La hecho el ral Canterac las muías que introdujo el Sr. gobernador de Sal ^ ta por vía de comercio ? El es verdad que dice que solo cons- ta en aduana que fue un número pequeño; á mas de que eran de 18 anos ; sobre todo , que mas le interesaba á Salta el dinero que las muías podían servir al enemigo; pero lo cierto es que sin este articulo Canterac no habría podido moverse con taita celeridad en auxilio de Valdés ; nosotros dejamos que todos pe- sen el valor de esta reflexión , añadiendo solo que ¿.lera el Inte- res de plata que tema el Sr, Gorriíi que también ha permitido Ja introducción de azogues, y seguramente porque este género servia para trabajar el metal deque se forma el dinero que tan- ta taita hacía a la provincia de Salía , y que de nada debía ser- yir^al enemigo. Concluimos pues este artículo, copiando el par- te de Canterac al virey la Serna. Exmo. Sr. — El 19 á ías tres de la llegué á las in- mediaciones de Torata , á tiempo que la división del brigadier Vah es se estaba batiendo con toda la fuerza enemiga qSe fue arrollada, aunque se retiró en orden por no poder obrar nues- tra caballería ; pero habiéndoseme reunido el ¿0 la fuerza que yo conducía, fueron los enemigos atacados hoy á la una del «ia en los altos deMoquegua, y el resultado ha sido quedar el ejér- cito libertador del Sud reducido á la nada. Cañones, banderas armamento, cajas de guerra &c. todo se halla en nuestao poder' o dispersos por los cerros y arenales. El general enemigo, su estado mayor y algunas partidas de , caballería han logrado fu- gar sin que nuestros caballos pudiesen alcanzados. En fin-. 207 Exmo. Sr. , daré á V. "E. parte ttias circunstanciado de estas -dos brillantes acciones , anticipándole á V. E. este aviso para su satisfacción , y la de todos los amantes de Sa nación- — Cam- po de batalla en las inmediaciones de Moquegua y enero 21 de 1823 á las 3 dej la tarde. — Exmo Sr. — (firmado) José Cánteme, INTERIOR. MONTEVIDEO. Los negocios de la provincia oriental cada dia muestran un aspecto mas halagüeño , y se deja ver ya el fin de sus afanes : el ejército imperial se desvanece como el humo , y todo anuncia su próximo exterminio ; no hay dia que dejen de llegar pasados á la plaza, que abandonan las filas del general Lecor ; el 31 último llegaron como 72 al mando de un Figueredo , y 7 oficiales mas, trajeron consigo 200 reses , y mas de 409 caballos ; el 1.° del cor- riente se pasaron 36 , los papeles públicos refieren otras partidas mas, y sabemos que todos ios pasados traen sus respectivas ar- mas y caballos , y un entusiasmo tan decidido que los hace desear ir solos á batir á los imperiales. El gobernador intendente D. Juan Darán se ha escapado de Canelones , y marchádose con su hermano que se halla al otro lado del rio Negro con mas de 500 hombres. Todas las familias de orientales decididos por la causa del imperio , y que se hallaban en Canelones y San José, han salido para la Colonia de donde se dirigirán á Buenos Aires , según se aseguraba en Montevideo - . El dia 2 se deesa también como una cosa indudable , que García, Llauibí , Herrera , Obes y otros mas se hablan desaparecido de Canelones , sin que se supiese el destino á donde se dirigiesen; algunos creían que para acá, pero los mas presumían con mas fundamento que quisiesen acogerse bajo la protección y amparó «le su amo el emperador Pedro. Esperaban en este mismo dia en Montevideo dos compañías de brasileros que se aseguraba estar prontas á pasarse. En el cuartel general de Canelones se estaban embargando todas las carretas y carretillas ; parece que ha resultado de un consejo de guerra, ó junta de oficiales el que se retiren las reli- quias , ó t lisies residuos del ejército á la raya del Brasil , á situar- se en Santa Teresa. El general Lecor ha mandado prender á 10 vecinos de Canelones, y á cada uno le ha puesto una barra dé grillos. Estos son los últimos efectos de la desesperación que le causa ver todos sus planes y trabajos por tierra , sus esperanza* 208 perdidas , su nombre lleno de oprobrio, y precisamente en el esta- do en que lo consideró el autor del diálogo cuando ie hizo desta- parse los sesos de un feliz pistoletazo. En uno de esos arrebatos de desesperación ó arrepentimiento que le causan el saber que todos sus soldados lo abandonan, cuan- do llegó á su noticia que toda la milicia que tenia consigo se había pasado la noche del 17 ; ie digeron Obes, y Fructuoso Rivero como despavoridos : señor general , nos ha vendido la milicia ; y este íes contestó , retorciéndose los vigotes : no los ha rendida á ustedes, porque ha mucho que ustedes fueron comprados por mí, yo he sido el vendido por ellos y por ustedes. Tales son las palabras com- puestas y delicadas con que se cumplimentan esos señores en lo* ratos de amargura. BUENOS AIRES. Por el último correo recibimos una carta de Chile , de ía cusí no pudimos hablar al público en el número pasado, y nos sería muy sensible no presentarle algunos retazos para hacerle conocer y ava- lorar con exactitud á los enemigos del orden. La carta es es- cota desde Buenos Aires con fecha 16 tie enero úitimo-s, y si he- mos de decidir por su contesto, dirigida al muy reeomféríuaoje a i- Distro de aquel pais , el señor Zañartú , que por algún tie¡rp- tiit residido en este. Seguramente por un casual equívoco me fómiti- da por su autor á otro sugeto , quien nos ia inoiuye , (heiémlom,.-: " Esta he recibido , y como el contenido no es. p ra mi, s p;ieo á Vds. la den al público para inteligencia del interesado. — / < rutado — Santiago 1.° de marzo de 1823. " — Nosotros habri. mos com^laci- dolo á este señor insertándola toda si hubiese cabido en nuestro periódico. He aqui algunos extractos de ella. "Estoy empalag .so dice, con tanto escribirle; pero parece que en algún modo desquito la falta de su amable trato personal, j cuánto lo extr; ño para murmurar con el material que hay en el dia ! Estos hombres se han desenfrenado en términos que solo un pueblo de ovejas -puede tolerarlos : con motivo de jas elecciones de los nuevos representantes alancean de tal modo á los hombres, que casi no dejan otro arbitrio que los puñales., " Es fácil presumir lo amargo que les era á estos señores el ver la decisión del pueblo- por hombres liberales , y el descrédito de sus partidarios, todo lo que era para ellos funestos lanzazos que los atormentaban , y no les dejaban otro recurso que el de los pu- ñales para apoderarse del pais , para robar lo y asesinarlo ; ellos lo han mostrado muy bien la noche del 19 de marzo, han mostrado su decisión , pero han tocado también su nulidad. Lo que mas les molestaba era que se publicasen tantas iistus , y uo los dejasen obrar á ellos solos , asi es que sigue k carta quejándose de que se hayan impreso algunas , y de que todos las repartan. Luego continúa : " Vea V. el núm. 24 del Centinela y le dará una idea del es- tado violento en que nos hallamos {debía añadir lo? levantinas los. enemigos del orden , los amigos de ias rentas públicas J¡ ellos están colocadas sobre la bóveda de un volcan ¡ desgraciados si con su imprudencia acasíonan la esplosion!" filia ha sucedido ¿y cual ha sido el resáltalo ? El que se co- nozcan mas y mejor á los enemigos de la patria y de su tranqui- lidad, para guardarse mejor de ellos. Ved, pues , á ios que du- ra i¡ a el siempre célebre año 20 han ocasionado las turbaciones y desgracias del país; no hay que alucinarse, todas las contiendas de aquella époi-a han constado , bajo de diversas formas , de los mismos elementos que la del 19: el partido que sobreponiéndose á cades pretende oprimir y tiranizar, que intenta ser dueño de 1 s fortunas y vidas de todos los ciudadanos, y el partido que ha peleado contra este , y que una casualidad imprevista é increíble lo puso encima y triunfante. "Han circulado, continúala c rta, algunas anécdotas de una cm versación que tuvo V. en aigami casa de Mendoza sobre la re- vjiucion de aquí ; algo de esto se dice en el mismo Centinela, co- ma lo verá V.— igualmente se ha asegarado de Sa deposición y prisión del director á consecuencia de haber sido derrotado por el general Freiré; con este motivo lepase al deán Funes , que cor- re desde 1.° de enero con el Argos, el capitulo de la carta de Morante, haciéndole ver que era imposible que habiendo salido la primera división el 10 de diciembre pud esen saberse las resudas em Buenos Aires á principios de enero : éí me prometió que en el nu- mero siguiente lo pondría , por desmentir las noticias que por uní extraordinario habia publicado el editor del Conreo de las Provin- cias. Des^o con ansíala llegada del correo por ahogarles el pla- cer de haber consentido en la ruina de ese pais, y son tan inde- centes que no lo saben disimular." He ahí bajo que fundamentos y en servicio de que personas tuvo el Argos el placer de desmentir las noticias que publicamos en nuestro extraordinario de 9 de enero : el correo que con ansia esperaba el autor de la carta, llegó y trajo las noticias que se ha- llan en nuestro núm. 6 del 23 del mismo , y que solo sirvieron se- guramente á hacer al Argos que se desdijese, habiendo adquiri- do mejores informes , como suele decir siempre que nos danoti- cías falsas, ó erradas. El autor de la carta y todos sus amibos, que eran los que verdaderamente deseaban la ruina de aquel pais bajo el detestable sistema directorial, y bajo la férula de los O'Hig- gms y sus parciales , que á grandes pasos lo arrastraban al pre- 210 cipicio ; se habrán convencido , con los posteriores sucesos de la república, que los editores del Correo no son tan ligeros para pu- blicar noticias , que tengan que desdecirse á los dos dias. La célebre carta que extractamos sigue hablando del preten- dido odio que se tiene aquí al geneial San Martin probándolo con que su nombre no aparece en ninguna de las calles de esta ciudad que nuevamente han sido bautizadas ; pero este hombre in veril se habría guardado de dar esta fútil prueba de su aserto si hubiera advertido que no se ha puesto á ninguna calle el nombre de un hom- bre que aun exista vivo. Por otra parte en Buenos Aires ahora se odian los malos principios, las malas ideas , el mal sistema , la tiranía , y el despotismo ; y el general San Martin debe conten- tarse con su conciencia. Luego había esta cartita de hallarse aquí la diputación de Mon- tevideo á pedir auxilios á este gobierno, para sostener, dice , su imprudente declaración de independencia. El tiempo y los resulta- dos que ahora palpamos han hecho ver si la lucha en que tan no- blemente se empeñaron los orientales fue imprudente ó no. Que- remos copiar íntegro el siguiente párrafo , para que se vea, si en Buenos Aires tiene enemigos la causa de Montevideo, cuates y quie- nes son. Creo, dice, el paso de Montevideo prematuro é impruden- te ; porque el general Lecor está apoca distancia de !a plaza con una respetable fuerza: porque los montevideanos por sí mismos son débiles para resistir un ataque , tanto por sus divisiones intesti- nas en este propio negocio, como porque no tienen fuerza : toda su esperanza está fundada en los portugueses de dentro de la ¿fa- ga , y en el ejército de 3000 hombres con que dicen debe coope- rar' este gobierno. La primera base de su esperanza es muy aven- turada porque dudo mucho que los portugueses se maten con sus paisanos por hacer libres de su dominación á los montevideanos , á mas, están metidos en el círculo de la plaza, sin caballería y sin los recursos del general Lecor; este se halla sostenido por el emperador Pedro I , ó j*>r el gobierno territorial ; y ? aquellos se han declarado dependientes del gobierno de Lisboa. i Por ventura , son estos cálculos ó buenos deseos ? Nada se ha ponderado y admirado mas en esta ocasión, que la uni- formidad de sentimientos y el entusiasmo de toóos los habitan- tes de Montevideo , no solamente de los montevideanos ¿y de donde discurrió nuestro amigo que había divisiones intestinas que haeian débil á Montevideo? ¿Era porque cuatro traidores, que no conocen otro Ínteres que el de su egoísmo, se habían ven- dido al emperador y su general como este último lo ha dicho.-' Pero nuestro hombre debia hacerse «argo que asi como hay pi- caros y traidores en Buenos Aires, también los hay por do quiera. Por Ib que hace á cooperar Buenos Aires con 3000 hombres tf-ee el autor de la carta una esperanza rmícula 5 porque supo! lie la provincia en un estado de nulidad suma ; y con mucha sa- tisfacción pregunta , aun encaso demandarlos ¿serian capaces de batirse con los portugueses? No sabemos si ha creído que los brasileros son los titanes que pretendieron escalar el Cielo ó gigantes invencibles por los hombres, para persuadirse que los' que por todas partes han escarmentado á los españoles durante doce anos, no pudiesen pelear con ellos y castigar su embebeci- da fanfarronería. Pero el autor de la carta es de ios qé? crea que estando bajo el amparo de un emperador, de un Pedro I ya ni es necesaria la ayuda de Dios , mucho menos el valor ' probado en los campos de batalla ; asi pues debe ser indudable- mente de los que quería asirse de la puntita de la casa de Fer- nando VII, ó bien traernos un duque de Luca para que nos am- parase. Sin embargo concluye su carta este hombre baeno dan- do a su amigo la noticia de hallarse en el Janeiro los diputa- dos españoles , desde donde cree pedirán garantía á este o- bier- no para poder pasar á esta. Este es el momento crítico para estos señores , dice ; y lo cree crítico porque se verá en la ne- cesidad Buenos Aires de ponerse de acuerdo con las provincias |y cuando se ha reusado la unión con ellas? Mientras están go- bernadas por despotas arbitrarios que las oprimen , y en quienes parece que con esta amena/a quisieran dar á entender que con- fiaban los enemigos del orden. Sean los pueblos libres, y la unión se nara sm necesidad de que para esto vengan los enviados es* panoies a avivar y alimentar las moribundas esperanzas de núes» tros opositores; pero ¡hacer una liga de tiranos! ese tiempo se m,lYfX volver mas Concluye la carta quejándose de que le falte papel para blasfemar mas ; y por nuestra desgracia no firma el amigo del editor del Argos] pero la carta no está «taV*^ ^ J viene firmada ^ esquel ta con que nos ha sido remitida de Chile El lunes á la noche llegó de regreso á esta el señor ffober- Sa En pf ^ haW u P ° C0S dÍaSSaHÓ P wa S -P?«v - cía En el camino supo que habia sido descubierta una conspi- ración que se fraguaba en aquel destino, con el objeto de ornar el órden , y con el pretexto de poner uno que auxil ase la lucha que sostiene la provincia oriental contra s2s usurpad"! res de cuyas resultas se hallaban varios individuos presos uno celehAd CUa!eS eS i Cl 0fiCÍal Perea 1 ue hlter vino en fos t" atados celebrados con el general Lecor. Esta conspiración paree" ,»! pZi:2 ^?*T Sen ^ ^ y ^in^enThaTehol a' v nufí * P el ffobierno delegado en ausencia del Sr. López y que este marchaba. Asi pues peligrando la persona dS^ «12 Mansilla á su paso por Sta. Fé regresó con el objeto de em- barcarse para su destino. También se dice que la diputación de Montevideo ha influido en este suceso ; pero á mas que se dicen muchas cosas entre las que es muy difícil descubrir la ver- dad, si esta complicación fuese cierta, nosotros creemos quese- ría pitamente desaprobada por el cabildo representante de Mon- tevideo ; pues á su misma provincia habria sido ei mayor perjui- cio si tal conspiración hubiese eí'ectuádese ; pues el gobierno de Buenos Aires no habria podido menos que oponerse á sus pla- nes de aspiración. Una carta del ejército contra los indios , fecha 29 del pasa- do , dice asi :— " Estamos en la sierra del Tandil : el punto que ocupamos es hermoso : se han empezado ya los trabajos de forti- ficación y población. Se hace charque , y muy pronto estará el ejército en la sierra de la Ventana : habrá sableada , y después pasarémos al Bolean ; harémos la otra frontera ; buscarémos puer- to, y pasaremos á Buenos Aires." . Las causas contra los reos complicados en la conjuración del 19, se principiaron el dia 2 á ver en la cámara de justicia en audiencia pública ; el concurso ha sido numeroso , los acusados sa han presentado en las mas , y en todas los defensores se han des- empeñado con celo é interés; por resultado de estos juicios hemos visto fusilar ayer á las 10 del dia á D. José Mana Unen y D. José María Peralta , aun ignoramos el resultado del resto de las causas. p or ei correo que llegó de la carrera de arriba sabemos , que se hallan en Salta algunos dispersos del ejército del general Al- varado. Que el comandante Urdininea había salido del Tucuman con dirección á Salta , y siempre con el objeto de llevar adelante el proyecto de expedicionar. Que el D. Bernabé Araoz había sido nombrado gobernador interino del Tucuman por la junta de re- presentantes de aquella provincia. Que la guerra entre Lestero y Tucuman subsistía , y que el gobernador de Salta Gornti ha ce- lebrado una alianza con el de Tucuman . y por consiguiente que no se pelearán , tanto mejor para ellos ; entre tanto la situación lastimosa de los pueblos subsiste , la opresión es la misma , y des- pués de las alianzas mas á su salvo. La prensa del ruó unían tra- baja en defender á D. Bernabé. VARIEDADES. VALE S. Aríkulo comunicado. Felicitamos al público y á nosotros mismos de! tono mode- rado que Jas resultas de la reunión general de los accionistas del banco, han sugerido á nuestro antagonista. Efectivamente Ja cuestión de que se trata envuelve graves consideraciones publi- cas , y el que desea el bien de su patria , ó del país que habita debe anhelar su mas amplia discusión. Este ..fio se logrará con mucho mas acierto, si la calma y moderación se sostiíuyen al lenguage vehemente de las pasiones. Debemos al autor á quien contestamos un relato exacto del objeto a que se dirigían las solicitudes de los- accionistas, y que no era otro que el que se le permitiese el resello de moneda me- tahca menor con el aumento de un I2| por 100. Con i-ual exactitud nos impone de que, suponiendo que la circulación me- nor «ya 250, o 300 mil pesos en vales, este imnorte empleado por el gobierno en descuentos de letras de la aduana producirá al puouco 40, pesos anuales. Con una exactitud mas escru- pulosa todavía nos dice lo que la compra de metálico costará al banco, y cuales serán las resultas de sus operaciones hasta incluir recatos , gastos , &c— Finalmente de todos estos cálculos saca ía conclusión que á primera vista parece resultar de ellos, que el publico se hallara mucho mejor con los vales que con las medidas recomendadas por los accionistas del banco. Pero basta muy poca penetración para ver que sus promesas son falsas, y que por consiguiente lo deben ser iguakr ate las CO n! secuencms.-Dirémos mas, se atribuyen por éfal gobierno inten- ciones que nunca ha tenido, ni nunca tendrá, y que le son suma- mente indecorosas Con que el gobierno empleará en descaen os de letras de la aduana todo el metálico que saque de los vales ¿Y como los pagara en este caso cuando vengan a cambiarse por" m M V, ? 0D F deaoontadM de la aduana, ó con fondos Se- parados? Las primeras no son pago metálico, y si se reservan fondos separados para hacerlo se pierde en los réditos de estos londos lo que se gana en ios que provienen de los valfs.-Lo mas dos" met^r C01 T de ¡' GSt 1 PUllí ° GS ^ « na P^' íe de los fon! tomen t i V"*™*» ^ l \ los ™ les > «Wun el crédito que estos tomen , tal vez pourian emplearse en descuentos. Pero asi qu* ^ÜR. I)E LAS PROV, 9 renga el oró, invertirlo en descuentos, es ío mismo que tomar en depósito una cantidad de dinero-' con !d expresa eolidieion de devol vería al arbitrio del • dueño j y gastada ai instante ñor 6- me- ses en la infundada confianza que no se redamara ¡ ntes. — Si tal moda de proceder sería mas que iraprudr mci i en un individuo, euanto mas lo ha de ser en un gobierno ; y si por estas considera- ciones nunca se puede verificar, ¿qué se hacen los bea oficios bri- llantes que de él se prometen al público? Sé desvanecen en humo, lo mismo que los cálculos del visionario cuya imaginación ios en- gendró. Se dice por otra parte que muy poca gpnaneia resultaría al banco de la emisión de la moneda resellada , y convenimos con el autor en este punto. Pero aun cuando resultase perjuicio de esta medida, ¿ sobre quién recaerla ? Sobre el banco s^lo, y el tendría que responder á ios accionistas de cualquiera pérdida que ello» pudieses! experimentar por la mala administración de este esta- blecimiento. Sobre este punto nos contentaremos con la declara- ción del autor de que éi no es iniciado en los misterios del b ¡neo, previniéndole solamente que tampoco hay precisión que lo sea.— Si ío fuera no habría tal vez mucha dificultad, en convencerle que los sacrificios inmediatos que él supone, desaparecen cuando se extiendan las miras á lo futuro , y que el mantenerse firme en sus privilegios y derechos es p.'.ra el banco de mas importancia que la ganancia de unos 100 pesos mas ó menos.— Pero insisti- mos que de cualquier modo que se considere la cosa , el público no es quien pierde por las medidas deí banco, ni quien ganará por los efectos quiméricos que el autor pretende producir por los vales. Hecha esta declaración no hay dificultad en contestar a las tres preguntas propuestas, en términos ciaros y netos según lo pide el autor, y á este fin decimos. 1.° Que ninguna ventaja inmediata resultaría al banco de la emisión de moneda resellada.— 2.° Que todas las subscripciones pagadas al banco hasta principios de mar- zo no llegando á 250 mil pesos es gratuita la suposición que ten- ga tú cantidad en sus arcas de plata menor, y que por consi- guiente tendrá que comprar la mayor parte de ella.— 3.~ Que los cálculos y proyectos del autor no ofrecen ningún beneficio verda- dero al publico i y que no se puede pedir compensación al ban- co por la pérdida de beneficios puramente imag.u t rios. Permítanos ahora el autor que autorizados per la pronta con- testación que hemos dado á sus preguntas le pidamos igu díñente la suya á las nuestras, que se refieren mas inmediatamente a las prerogattvas del banco que nuestras observaciones anteriores, f son las siguientes. I.° Ai conceder el gobierno al banco los privilegios que tiene,. 2X5. sé ha reservado tácitamente á sí mismo el derecho de circular papel moneda ó noí 2. Si el gobierno se ha reservado este derecho ¿no.es defac- to suyo? ¿Y siendo suyo no lo puede transferir á otro , ú otros ? 3. ° ¿Si se transfiere á otros no puede esta reunión de indi- viduos emitir villetes de 1. 8. 5. 10. 15. 17. y tast* 19 pesos? 4. ° ¿Se negará que esta emisión podrá suplir á todas la circu- lación de toda 'la provincia , io mismo que antes lo lucieron las on- z.;s , medias , y cuartas de onzas ? 5. ° Y si se conceden todos estos puntos ¿en qué consisten los privilegios del presente banco de Buenos Aires ? Hasta que venga la contestación á estas preguntas nos despe- dimos del autor. — Al hacerlo no podemos monos de advertirle que en la discusión de la cuestión que nos ocupa , él lia formado un concepto errado y limitado de )as verdaderas relaciones existentes entre gobiernos y bancos. El no piensa sino en rivalidades mezqui- nas igualmente degradantes á una parte y otra.— Debem al con- trario tener bien presente que con mas justicia se considerará el ban- co como un punto de reunión para todas las clases y todos los par- tidos en un estado, cuyos intereses, por divergentes que sean en otros respectos , toiíos concurren en mantener este estableci- miento en su integridad. De este modo se da una concentrad- n á las fuerzas del estado y se establece una armonía entre ellas que le sirven de seguro garante de su prosperidad y permanencia.. Es- tas son las sólidas ventajas que otros países han sacado de seme- jantes establecimientos, y que seguramente no han escapado á los ojos perspicaces del gobierno de Buenos Aires, aunque se oculten á los del autor del artículo sobre los vales. CONCLUSION. Hoy termina la carrera del Correo. Durante cinco meses la, ban procurado llenar sus editores con dignidad r independencia é imparcialidad. Nada tienen que reprocharse en su conciencia : si sus trabajos les han adquirido enemigos , creen también haberse concillado amigos j. con la diferencia de que los primeros deben hallarse entre los hombres corrompidos cuyos vicios hayan ata- cado , directa ó indirectamente ; y los segundos entre los hombres de bien , única estimación que apetecen y respetan. Por lo de- más , aunque no interesa al público la razón porque el Correo ce- sa , como sus editores han contraído un deber, al pnucipiaí su publicación, quieren cumplirlo. 216 Uno de los editores debe ausentarse : este incidente pone % los demás en la imposibilidad de continuar. Sin embargo , como Ja conducía de ios muertos se suele censurar impunemente; los ediú res del Correo declaramos, que aunque este muera, nosotros existimos, y en cualquier punto nos reservamos la facultad en particular de defender nuestras producciones, y contestar á los ataques- que pudiesen hacérsenos. Ahora, pues, nos resta solo dar las gracias al público de Buenos Aires , que ha acogido con benignidad nuestras produc- ciones. Si algUñ día pudiésemos remover algunos inconvenientes que ahora nos obligan á cesar; tal vez el Correo de las provincias vuelva a aparecer , y con mejores auspicios, si encuentra el pais' UJiiíiO eu una confederación , libre , constituida y respetada. Los editores del Correo, \ i M P RStfT A DEÁLVAREZ. ( Gratis. ) SUPLEMENTO A L CORREO. Se nos ha pedido insertemos el siguiente remitido en nuestro periódico, proporcionando su mayor circulación. REMITIDO, En la época nebulosa del ano de 812 se expidió la pro-» videncia general del embargo de los bienes de ios europeos ausentes. Se creó al efecto una comisión inquisistorial que degradó el buen nombre del gobierno , porque procurán- dose engrosar su premio consistente en el 4 por ciento de lo que pudiesen adelantar , se avanzó su industria á ex- cesos que no deben recordarse. Ruborizado de ellos el go- bierno promulgó el bando inserto en la gaceta ministerial de 2 de julio de .814, que reforma el escandaloso incre- mento de estos abusos : pero la comisión consultando su utilidad se mostró desobediente á la ley , como lo verá el público por el fiel extracto que hago de mis autos. Entre los centenares de embargos que hizo la co- misión fue uno el de las casas de rtti padre D. Francisco Agustini , hombre septuagenario , y tan inhábil que andaba con muletas, Por disposición de ios médicos resolvió variar de temperamento , y consiguió licencia del gobierno para pasar á Montevideo con toda su familia. No se tuvo con- sideración á lo inculpable de una ausencia involuntaria y precisa , á los derechos que tenia mi madre en una casa fabricada durante matrimonio , ni á los alimentos de cinco hijos americanos que se sostenían con ios 100 pesos mea- guales que rentaba la casa , para que se nos despojara de este único bien. Se reclamó este embargo , y se formaron volárnosos autos que los ha ocultado la comisión porque no parezcan en juicio sus vicios y nulidades. Cayó mi casa en manos de la comisión para que gobernada por su arbitrio disminuyese sus producciones con los pactos desventajosos en que la interesaba la amistad ó el favor que queria dis- pensar, y quedaron reducidos sus proventos á 80 pesos mensuales 9 que hacen ai ano 930 pesos. Esta grande producción hacia innecesaria la venta de mi casa , pero como el empeño de la comisión fuese en age - nar lo ageno , movió al ministerio de hacienda para que pidiera su tasación. Esta se hizo en 11,892 pesos, y admi- tió la postura del coronel D. Blas Pico en las dos terceras partes de su valor , pagando anualmente mil pesos de sus sueldos , que era la misma cantidad que rentaba la casa. Era un atentado rematar la casa en estos términos, y asi lo tuvo engañado dos anos con esperanzas y promesas, Ven- cidos estos , se puso mi casa en almoneda, y luego ofició al gobierno en 10 de septiembre de 817, no haber mas pos~ tor que dicho coronel , pero los autos le arrostran su men- tira , porque en 5 del mismo mes y ano se presentó D, Juan* de Aimeira , apoderado de D. Bartolomé González , marido de mi hermana Doria Josefa Agustini , haciendo la misma postura , que por el derecho del tanto debía ser preferida. A este mentiroso oficio dictaminó el asesor general . ce»„o, y era perjudicial q»e el rematador estaba obligado á dar n 1 , ' P ° r «n aiio que es ]„ mismo f„ ° * P e « cada ventaja dar al estado mil i*LÍ i Ssa ' ? no e »'3 tiempo de 6 anos, pe d endo^l UT^ 9» el do s,n perderlo pudo disfrutar Ú Acal , por(!iie regalándola al Dr. clZ^lT"? - - la evide„e i rr^' e r ag ta r ^ ^ « justo, todo "o ™ /t ,' e T 1 Uedetesta Ioin- Ja fé co 1!0 1, J, editad , ,0liUe P " eAe oLrar la »>a- delau'sente D Va r fe" Och^ eJem 'í lareí - Las casa* K'»U n to t n dS„° en e, h í£tí¡¿ e, ¿T d ° k nU ' Ídad viembre d*> q i i , T , ! d ldo Cün licencia por no- dos^rva ias ó dene 'sun ^ ™ e " c ™< ls > >&¡& cada doZIZ ToZeZ T' * fue», en orden I¡ ZJ^i^J^^*** de D. Francisco OI,V¿ ri ,, n fejíva de Ia ™sa Vista de 6 de agosto de 821 « i! i J T Jiia en su 7 bienes peninsulares , y estando en el caso de que estos no podían de ningún modo perjudicar á Ja causa del pais, estando cedidos á favor de Doíía Valentina y sus hijos que son una familia americana , era de sentir se le entre- gara la finca." Asi se ejecuto sin embargo de que dicho Illa era un enemigo declarado que prodigó su hacienda en sostener las tropas del rey, que armó buques en cor- so para apresar los nuestros como lo hizo con los de D. Juan Tomas Ortiz, y otros vecinos. Si esta vista es legal , debe admirarse todo el mundo, que concurriendo en mi causa razones infinitamente supe- riores, se opinase en aquella por la afirmativa , y en la mía por la negativa. Esto es sujetar la ley al inconstante arbi- trio del hombre , cuando debe vivir ligado a la autoridad de la ley , y en ambos casos no hay ni puede haber com- binación , porque los dos extremos son exdiametralmente opuestos. Me hiere justamente esta acepción de personas, y el perjuicio de mas de 500 pesos con la demora de mas de 4 meses que ha dilatado las vistas que se le han corrido, y en esta última ha retardado para expresar agravios cerca de 60 dias , como si el ministerio fuese arbitro para con- testar cuando se le antoje , pues no han bastado tres rebel- días que le he acusado ante la excma. cámara para que lo haga , lo que yo presumo que es favorecer á mi contrario, pues en otras causas que no rebosan tanta justicia como la mía no ha interpuesto apelación , ni lia causado tantas de- moras. Estáis le tienen cuenta ai rematador , cuyo objeto es •eternizar la causa , no solo por el beneficio que le resulta, sino porque ha esperado un accidente irregular que haga variar las circunstancias para mejorar de viento , pero ya está deshecha esta esperanza, porque el mal progreso que han tenido los turbadores de la paz , para que la adminis- tración oe justicia gire por las sendas de la ley , que es uno de los muchos y grandes beneficios que disfrutamos con el actual gobierno. Imprenta de Alyarez.