/ 77 . 1 kT^Z^^^i^ "D*_f £L ARZOB DE A LOS PARROCO! DE SV OBEDIENCIA. CON PERMISO DE LOS MANILA EN LA IMPRENTA DEL Eclesiástico: Por Pedro Ignacio A4-Vincuk. Año de I775. ¡EMINARIO l\OS D. BASILIO SANCHO DE SANTA Justa y Rufina, Arzobispo Metropolitano de es- tas Islas Philipinas, del Consejo de su Magestadj su Predicador, Gobernador Apostólico de los Obispa* dos vacantes del Santí fimo Nombre de Jesús de Zebú , y Nueva Cázeres , y Teniente de Vicario General de los Reales Exércitos por Mar y Tierra en estas partes Orientales. &c. A Vosotros nue(iros VV* Párrocos , y Ta/hres de almas de ejk nm¡lro Arzobispado y demás Obispados de~ nuejho wgo t salud en mijito Señor lesuXfaijlo* EMOS DESEADO MVCHO TIEMPO HA con grande aoHa de nueftro corazón , dirigir una Paftoral á codos nueífros amados hijos en Iefu.Chrifto los Naturales y Mellizos de eñe nueíko Arzobifpado, y de los vacantes que eftan al cargo de nueího Gobierno efpiricual; inftruye'n* dolos oportunamente con ías mas claras , solidas y convin- centes razones, en los Dogmas y en las buenas coíkimbres proprias de los «jue profesan el Chriftianifmo y la vida ci- vil y política: todo á fin de que los dichos lleguen a for- mar en su mente una cabal y perfecta idea de lo que a de ser y p raáicar para con Dios un buen ChrtíHanos un buen va- a ' fa- J 611o pan con su Rey; un útil ciudadano para con ía República: un buen domeítico para con los de su familia y ca*a, y ñ m naimente quanto debe execuíar cada uno para' su refpe&L vo bien. En cuyas cinco clases de operaciones se vinculan los principales oficios de el hombre; para que adaptándolos á la Etica chriíHana que en dicha Paita! se íes adminiftra, de ta! suerte vivan que puedan alcanza! su ultimo ñn que es la eterna Bienaventuranza. Ya pues con d favor de Dios, i]n embargo de nu„ eftras continuas ocupaciones, se cumplid nueího defeo y sa. Se á íuz pública dicha Paíloral , y en c fe&o la dcípacho con vivifimos defeos de que íes resulte de su lección el ef. piritual aprovechamiento que canto neceíican. Pero en vano serán codos nueftros defeos y conatos, ni podra tener efec- to nuciera fatiga y defvclo en procurar el logro de efte ef. piricual fruto, si vofotros no lo promovéis también de va- eífra parte, concurriendo cada qual con un ardiente zeío y con una eficaz y perseverante aplicación para el defeado fin. Serían, falcando eíto, unas voces muertas, efteTiIes é ínüriu les, si bien impresas en el papel 5 mas no en los corazones denueftros amados hijos. No hay duda que la divina palabra es fuego ' que purifica y limpia el entendimiento y enciende el corazón de el hombre en el amor de Dios, y dispone para exercitarse ademas de una vida honefta y santa; y eíle es puntuaL mente aquel fuego que vino á arrojar Chriíío sobre la nc. rra, que quería se encendiese quando dixo: ( a ) ignm >em muere m terrdm, & quid Polo ni/i m amndatw ? cuyas palabras expone e! Padre Sao Cirilo (b) tgms (dice) dL lmi sermanes quito aéfterguur mtdkéhs, 0 mcd^cunt homtms aX petaits Pkm'> pero eíte fuego, ó no prenderá» por la su. ma tibieza y frialdad de eftos neophieos, 6 se apagará íue 4 go, fino se aviva y fomenta de quando en quando con al^un pábulo que ío conserve. Pues pira que no se malogre el too que efperamos, V V\ Hermanos y Coadjutores oucíiros en Chullo, debéis cooperar y coadyuvar á can importante defignio, aplicando todo vueftro zelo y concurriendo con los mas oportunos y eficaces medios , para que psenda y se conserve en los co„ razones de nueírros amados hijos y vueftros el fuego de la divi. na doókina, que les administramos por medio de nueftra Pa£ toral; de suerte que vivan y conversen ajuftedos á las regías que alíi les damos, íirviendo y agradando d Dios en todalas coia$ y fruBificando y creciendo én ¿a ciencia y conocimiento de Dios. No es poco So que interesa en efio oueílro rninis. terio y aplicación; pues mediante ella, con la gracia del Se. ñor,^ de tal suerte edificaremos eíte edificio de Cfojft@ l i saber, los fieles, qat salgan consumados y perfe&os, no soló en la creencia y conociiniento de Dios* fino también en las vkm. des y santas columbres que debe cada uno practicar en su eftado, para que ílegueo á aquella unidad, solides y pure- za propria de h fe sérenatttral y demás virtudes^ asi teo- logales, cerno Morales; para que do sean fiempre parte los. débiles, fino que crezcan y medreo efpúftaalroente . Estos 3 j£ Ce) MarcL c.6» adultos, tobuílos y perfeáos varones en la chrifiiana pro- fesión. De efta suerte serán piedras vivas y hermosamente la* bradas, que llegándose con íes pasos de la fe, esperanza y caridad á la piedra viva fundamental que es Chiiito, y uni- dos y sobieedtfícados en eíla, formen el edificio de Dios que es la Jglefia santa, donde refplandezcan todos con la luz y hermosura de las virtudes, asi generales, como particulares de cada citado y condición. Para que se configa pues tan laudable fin, queremos que se diftribuya entre nueftros amados hijos en Chrifto la dicha Paftora!, y que la diftribucion de sus exempíares se haga por vueftra mano. Defeamos imitar el excmplar de nueftro Paftor Divino lefus quando dio de comer en el defierto á aquella multitud de fieles que le íiguian : pues defpues que bendixo el pan y lo multiplico y partió, lo pu- so en manos de sus Sagrados Aportóles , para que ellos lo repartiesen: it oves suas agnofeere, pro hls sacrificium offerre, verbique T ^divini pr*dicatione, sacramentorum adminiíhatione, ac bo (f) „norum omníum operum exemplo pafcete &c. (f) Á eño Seíf. a$. mifmo exhortaba el Apóftol San Pablo á Timoteo quando cap. t, de 1c efaibia: exemplum eíto fidehum in verbo, in conveisa. reform« ,» done, in caritate, in tide, in caftjtare. ( § ) Hoc eft ( expone ( g ) ti Padre San Juan Chrísótano) exempfct vita;, acque mo. AdTim, „ íum ipfe eíloj canquam imago propofitus x tanquam anima, cap. 4, „ ta lex , veluti regula , ac norma bené , re&éque vivendi. » Hujusmodi quippe doáorem eííe necese eft. Jn sermo- ne, inquic, ut facüe injttuere per do#rinam pofsfo incon- versatione, ui ecckfe fie propofiius ad ímicandum. ( h )| jjjj De suerte que el Párroco debe confiderarse como una ima chrisoft, gen ó como una regla q norma de una vida sanca , puefia hoiimI* á la vifta de sus feligreses para que le imiten > ya en lo que ^ les predica, ya en lo que obra. Asi debe confiderarse qua! quiera Párroco entre sus feligreses, y eíto en fuerza de ur precepto divino contra el qual nada puede prevalecer: y asi nadie alegue efeusas, pues solo le servirán para su éter na condenación; por quanto, sobre faltar á una obligación tan grave de su oficio, se bara reo de las muchas almas que por su negligencia ó malicia se condenen, con que se le agravara imponderablemente la pena y el tormento en el infierno* como al contrario, si fuere diligente y zeloso en la predicación continua de las d vinas verdades y enelexer ticio de codas las obras de edificación , no solo salvará su alma, fino cambien las de muchos de sus feligreses, con que se le acrecentará incomparablemente el premio de Ka gloria b* en 18 en el Cielo. a. Efto que os acabamos de decir es lo que en otra ocaíjon dho, pero con mas efpíritu y fervor que nos, aquel Apóftol de Alemania San Bonifacio Obifpo y Mártir. Dixo pues así; si Tapa ( y lo mifmo proporcionalmenre qualquier in. fcrior Paftor ) sua?, & fíateme salucis negligens deprehendL „ tur, innusilis & remiísus in operibus suis, & insuper á bo. „no raciturnus (quod magisofricic fibi, & ómnibus) nihilo* „ minus innumerabiles popuíos catervatim secum ducit pri. „ mo mancipio gehenna?, cum ipso plagis roultis in scernutn ,i vapulacurus. Quod si, ut summoperé fibi, & ómnibus ex, „pedic, 2e!o domus Dei fine incermifsione tabefcens, fide- „ lis difpcnsator, & prudens exiftens, Deo & hominibus, ope. >, re , & sermone irreprchenfibilem se se confervare íludue* >, ríe; uc verc fatcar ex ucroque sexu popuíos diversa? pro* „ fefsionis , condicionis & stacis catervatim domino suo su d (i) „per omoia opera ipfius conftituendus ducic. (h; Diíh 40 j. Mirad pues VV. Miniftros y Hermanos nueftros lo cap. 6. que va de un riel, prudente y zeloso Miniftro de almas, al que es deíidioso y negligente; y quan diverso paradero ten. drí el que, como verdadero Miniftro de Dios da buen exero- pío y edifica á sus feligreses en codas sus operaciones, de el que íeeípera al que con la falca de domina y con su efean. latosa vida, en vez de edificar, deftruye; y en lugar de apa. centar a' sus ovejas con saludable pafto de buena doflrina y ejemplo, las pone delante el veneno de su depravada vi- da : y finalmente debiendo piocarac promover coa el exeau pío pío y con las palabras la vida efpirituaí y h salud de sus ovejas* Íes induce á !a muerte de el pecado y si precipicio de el infierno. 4. Teman pues y tiemblen los que fueren negligentes en el cumplimiento de su oficio, pues llegara tiempo en que el Supremo Paftor y dueño legítimo de ia grey que les en. cemendó, les pedirá eftreehíGma cuenta de las ovejas que por su culpa se hubieren perdido, y serán seberamente caL tigados. Llega» el dia de la vifita , ello es, el de la cuerna final, en que serán (indicados sobre la buena ó mala admi niftracion délas ovejas racionales que fió á su cuidado, deí pues de haberlas comprado y redimido á precio de preciosa sangre y de su mifma vida: eft gm datus eiVtibi, pecus incly tum ? í:: Quid dices, cum vifitaverit te ? Numquid „non dolores aprehenden te, quasi mulierem partmien, 5. O si confederasen de continuo efto los Paitares de almas, quan solícitos y vigilantes andarían en la cuftodk de su rebaño 1 \ Como temerían y temblarían de faltar en un ápice al cumplimiento de su obligación ! pues un corto des. cuido y una incauta acción de el Paftoi puede ser causa de un daño irremediable en las almas. X demos que sea ana sola ia que se pierda: ¿ por ventura sera poco cargo para el Paitar» si por su culpa se perdió ? Acaso es de poca moa. ta y eflimacion una alma, quando ni todo el Vniverso put. de ser suficiente para igualar su valor ? Defdichado pues de el Paftor por cuya culpa se perdió una alma. Q que do- lores le sorprenderán ai partirse de efíe mundo para presen- e ci. < r |) Hyerem» cap- 13. v. 20. loan. 17. Augaít. (m) Chris. darse al Divino fuez! Cómo le reprehenderá y'atormeiu tará incemí (¡mámente su tnííiiia conciencia ? Con que segu¿ ridad podrá eíperat salir bien & aquella ultima residencia, y ser declarado por buen Miniftro de JesuXhrifto y fiel si, ervo de el Señor ¿ Mal podra valerse de aquellas palabras con que el Supremo Paílor oraba á su Eterno Padre, quaiu do inflaba su partida de elle mundo y el término de su la„ boriosa tarca; „ Taten manifeftavi ncmen tuum hominibus, „ quos dediíli mihi cum efíéna cum eis, ego servabam eos » an nomine tuo. Quos dedjfti mihi cuftodivi ; & nenio 3 , ex eis perije nísi filius perdttkms. ( k ) . Como si dixe_ ra: „ Padre mío, ya he manifeftado y declarado con mis pa- „ labras y con mis hechos tu Santo Nombre, y la verdad é „ importancia de tus divinos preceptos á eftos hombres „ que fiarte á mi cuidado, (1) para que tos inftruyera y diii» „ giera. Mientras he vivido y conversado con ellos, los he „ cuidado y conservado con tu poder y afiírencía, ( m ) fin „ perdonar sudores ni fatigas; y ninguno de ellos ha perecido, „ni se ha malogrado, fino el hijo de perdición Judas. 5> 6. Dichoso mil veces el Párroco y Miniftro zeloso que al fin de su carrera podrá con seguridad de su conciencia orar de cite modo á su Señor, para que en atención á sus fe, tigas, solicitudes y defvelos le confiera el galardón que tiene prometido á sus fiervos fieles y prudentes^ y de fdichado pa- ra ííempre el que fuere negligente y defeuidado, que solo po- drá efperar el horrendo caftigo que tiene comminado contra el infiel y defidioso íiervo, que descuidando de las almas que le t i! dhn conietid&s, sotó atiende á vívif una vida ociosa, deliciosa y mundana:. pues vendrá el Señor á vitola en el día en que menos lo esperaba y en la hora que mas ignoraba, & Vidtí eam, fmemqM t)us „ ponec cum hypoerkis* iliic crit p rlecus, Si íhidor dencium ( n ) . 7. Quama sea la obligación de un Párroco y qúan eftiecha la cuenta que le ha de pedir el Señor y lo mucho que debe temerlas fin embargo de ¡o que cenemos dicho, lo podréis encender de lo que dice aquel exemplar de Prelados y de Obispos el Padre Sanco Thomas de Villanueva, Va el Santo moralizando aquellas palabras de el Evangelio de la pominica tercera de Adviento: tu qms «? y con ellas ins- uave í codas las clases y citados de personas explicándoles s*»s obligaciones ; y al llegar á los Prelados EclefiáftícQS , avivando mas su zelo y s,u energía les habla asi: » tu qm }) e$ ? sum Prailatus. j, Be quid eft elle Prselacum * eííe pas. jjtorem, non dominum, non principeo»» non dominantes in pelero, ( aic P^crus ) sed forma fa&i gregis, cxemplum sane. ? , titajis in populo. Sed cujus gregis ? vtique illius, pro quo ^filius Dei vícam posuir: quem non auro, & argento, sed v ,sanguine suo preciofsisimo emic. Ec quancus gtex ? scxa. 9l gima millia* centum millia ovium. Diíficilis cura ! Vnus An, >y gelus unam íibi ex ilh's ómnibus suffícere pucat, & m tan- M tas ? Ec quse convenció cum domino gregis ? Cuítodi (in. „quic) virum iftum, & si lapsus fuerit, eric anima cua pro ,> anima illius , sanguinem ejus de manu tua requiram; non oftensa pelle sacisfacies roihi, sed perpetup inferno dam- (n) Math» na. (o) Condón • í.inDom. $,Advent (p) D.Thom. á Villan. 12 „ naberis. Ó terribiÜs obligarlo ! Et eft , qui velit ad hoc „ obligare se ipsum ¿ Sunt muid, qui non solum volunt, sed cupiuot, & exambiunc. O ucitas filhrum Adüm* \ ( o ) 8. Mirad pues si podrá dormir rosegado con el le- targo de un sumo descuido, el Paftor que tiene á su cuida* do dos miS quatro mil y tal vez ocho mil y mas almas. O y que poco piensa en la cuenta el que asi vive deícuidado y fin zozobra ! Que poco sabe ó advierte el cargo que tie- ne, quien tan peco ó nada líente el peso de la carga que tiene sobre sus hombros débiles y flacos, quando aun para, hombros de Ángeles fuera pesado y temible I 9. No era asi San Bernardo, que con no tener mas almas á su cargo que las de los pocos monges de su Mo- nañerio , se le hacía carga muy pesada y le hacia temer y temblar de continuo el haber de dar cuenta á Dios de ellos* Oíd sus llantos que los refiere el mifmo Santo Thomas? á continuación de las palabras de arriba. Acctdtt (dice) „ad cumulum solicicudinis, & pondus timoris , quod eum >„ meam & proximi confeientiam servare necefsc fit, neutra „mihi saris eft nota: vtraque abyfsus eft, vtraque mihi nox „ eft, & nihilominus, exigitur á me utriusque cullodia: „ clamatur, curtos, quid de node, cuftos, quid de no&e * „ Ec non eft mihi dicere cum Cain: numquid cuftos fratris „ mei mm ego? Asi, se lamentaba el Padre San Bernardo, y concluye el Padre Sanco Thomas diciendo: Bm V cimas m fyau/lro* (p) to. Efc n io> Eítas mifmas fazones y reflexiones ( fin otras mu- chas mas ) y sobre haberlo coló, cado entre los de su Colegio Apoftolíco, le conftituyo Ma^ yordomo y Administrador de aquellos bienes ( si tales pue- den llamarse ) que poseían ? ¿ Y pues le sufrago acaso lo dicho para no ser reprobado y condenado miserablemente, por no haber usado y administrado debidamente ambos ofi„ dos ? Antes bien por fcaber (ido elegido por el mifmo Chria, 15 to, y con todo no haber deseropeñado> como debía» el car ^ go, mereció con rcayor razón mas grave caíligo; mté fot pottfsimíím mmine gtáviüt jibi rttttjtím supücium, dice el mis* ( i ) ruó Padre San fuan Chrisoítomo (r ) cuya es toda kfJoéUina De Su que acabamos de decir y la que vamos ahota i &uv cetd.lib« 12» Si los que reasaron pues los cargos de almas y las 4* Prelacias y fueron compelidos á admitirlas, no pudieron ale* gar eícusas quando faltaron al cumplimiento de su oficio, fi- no que fueron severifímamente eaftigados , como hemos vtí. «o en los exemplares dichos ¿ que sera de los que con eftüdio y ambición los pretenden ? Como les ha de admitir efcusas d Su. prerno Juez» si con haberlos por si pretendido se cerraron ellos mumos la puerta para defenderse ó eícusarse» y se hkie* ton indignos de que les supla y perdone las faltas que co- metieron en el cumplimiento de su cargo ? Pues el mifmo Ju- ez dirá á cada uno de los talesí „ si tus fuerzas y talentos „ no eran proporcionados para defempénar el cargo de almas „¿ como te atrevifte á solicitarlo y pretenderlo ? Por ventura w ce forzó alguno á admitirlo, huyéndolo tu y reusándolo? „ No habrá pues efcu$a que Ies valga* i$. Oid todo lo dicho de boca de él mifmo Santo Padre: „ quid dicemus ( dice ) infelicibuS illís, & miseris, qui ,> semetipsos ad alios regendós praecipítant, & se in tantorum „ supliciorum abyflum jadání Si enim, qui necefsíeate „compelluntur, nuílum poterunt habere refugium, ñeque ullam „excusationem reperient, quando res malé tra&averint, & p quando negligentes admínifeatíonerri gcíferiac súam¿ quanto ¡Ef) Homiltf. in Ep* ad Hebreos. (Ó Ibid. 16 „crgo amplías, qui cum (ludio, & ambicione petum, & se, „metipsos precipitant, severiás punientur ? Hujusmodi enirn „ homo multo amplius Gbi locum venís claudit. Opportet „eroo tiraere, & tremeré, & propter confcicntiam, & prop- „ ter molem ac magnitudincm cura:. ( s ) 14. Pero oygamos todos ahora no fin pavor y efpan* to una sentencia que allí mifmo profiere el mifmo Santo. Úm ( dice ) íí potejl $dHr¡ aüquh HeSkrum. ( t ) ¿ Á quien, hermanos muy amados, no se le eftremeceran las carnes y se Je erizaran los pelos al oír efte trueno tan formidable? Solo al que sea insenfible ó se halle dormido con un le. targo y sopor de muerte; no al que efté íiquiera un poco vigilante y conserve algún tanto de el temor de Dios. Mas no* queremos tampoco por efto que decaygais de ánimo, ni menos ( no lo permita Dios ) el que os arrojéis al abisma de una desconfianza ó desesperación. „ Non ut confundam (v) „vos hsc scribo, sed uc filios meos charifsimos moneo. i.adCor. (v) Queremos si y deseamos el que andéis íiempre te. cap.4»& merosos para no caer en lo malo, como lo aconseja el EC 14. pícitu Santo: „beatus homo qui semper eft pavidus, qui ve- (x) „ro mentís eft dura?, corruec in malum. ( x ) Deseamos Píov.18. también que andéis de continuo vigilantes en el cumplimu & 14. ento de vueftro oficio, para que quando venga á viíitaros ( y ) el Señor, os halle velando: „ beati ser vi illi, quos, cum ve* Lucx 12. „ nerit Dominus 5 inveneric vigilantes. ( y ) ^ * & 17. 15. Haced de vueftra parte quanto conozcáis en el Senoi que conduzga para el bien de las almas de vueftrq 1 «TgÉf y pedid incesantemente con fe al gran Padre de familias os comunique aquellas luces de gracia, sabiduría y pruden. cia que neccfitais para gobernarlas, que el os las conferirá c¡on abundancia: si aun vejlrum mdiget sapientia, poftulet d Dco j z j qui dat ómnibus afjluenter, foftulet autem ¡n fide, nibit bafttans i aco b. ti (2 )* Pero al mifmo tiempo habéis de practicar el consejo #. 5 .&$ t de d Apóftol San Pablo á Timoteo: amnde kfitoni> exhorta. tioni, e> doElrhue. (ai) Aplicaos pues con tesón los. ratos ,, a dThL que os vaquen de las ocupaciones de el Minifterio á la lee. mQtt ca p, cion de los Libros Sagrados, de la Teología moral y otros ^y, conducentes á vueftro eílado y oficio. La Sagrada Efcriiuia ^2} es el Libro Sacerdotal, como dice el Padre San Ambroíío ub.j.de (b2). En toda ella se hallan útiles do&tinas para enseñar, fi ben mas que los etfudiosos ? Antes esa es prueba dé su eftupidez* $ a. Profígue U toifma mterk que U comineo ¿ mtúf \ eH el $. pa$ad$» V tp* v Olviendo pues á b que tratábamos, pata que co. tiozcais quanto sea de vueftra obligación el inftruir con él exetn. pío y la dodrina al pueblo, coníiderad que devofotros penden las almas de vueftros feligreses^ pues sois los Presbíteros en el pueblo, como decía Judith á los Sacerdotes de Bciuiiaj ¡mmám ea m (ha) Judith. 8. tf. 21, <Í2) Ibid. üf) Honor. Augufto. dun. de antiq.rku Miífar.I.i. C. i8i, in Biblioth. PP. (ka) A pialar de Eccí. ofrtc. 1. a. 20 fos efth Tresfytert mpopdo Ves, & exvotos peniet anima illorm. ( h 2 ) De vofotros pende su seguridad ó su perdición; y asi procurad con eí exemplo y con la exhortación defpertar sus co„ razones y promover la salud de sus almas, ad eloaamm vejlmm caída eorum eiigite (i 2). En el mifmo nombre de Présbite, ros que con tanto honor vueftro gozáis, podéis leer la obliga* cion que os incumbe de inftruir á vueftros feligreses y en. señarles el camino de su salvación; pues eso viene á decir la- tinizada la voz Presbjiter, TresbjCer, quast prAcns iter ( j 2 ) ; y como Ancianos ( que es su genuina lignificación en el Crie. §o ) no tanto en la edad quanto en la entereza y madurez de coftumbres, inftruirlos y gobernarlos en loefpiritual con so* íidez de doctrina, madurez de consejo y honeftidad de vida; para que feuienrfo vueftra voz y vueftro exemplo se salven y no perezcan. 20. Por la miíñia razón os llamáis también Sacerdo. tes que es decir una sagrada guia: Sacerdos, t de/l, saterdux, y asi dixo Amalado: d ducam accepit nomm Sacerdot, ut ex- ponit Beda (k2). Y que os parece quiere decir Párroco t &e&or ó Cura, fino un hombre deftinado en el Pueblo pa- ra que adminiftre á los fieles el pábulo efpiritua! para la vi. da de sus almas, y que debe gobernarlos y regirlos en to- do lo tocante á la salud efpiritual de ellos ? Ya veis como los mifmos nombres con que os llaman vienen á ser unos mudos avisos y monitorios de la eftrechífima obligación, que tenéis de inftruir y dirigir i vueftros feligreses con el exern, pío y Ja doctrina, pues ni efta fin el cxeir¡pto ; ni el cxem* pb pío fin la ¿odrina son suficientes,- fino que deben muwamen. le acompañarse y ayudarse para la cumplida y perfeda edi- ficación como dice c! Padre San luán Chrisóftomo exponL cedo aquellas palabras, de el Evangelio: qui fzaút % docums, Itaque (dice) quod usraque illa diítinxerit, oíkndis alias i, eííe operum partes, alias sermonis, acque ucrumque alterL i> us subíidio indigere ad consummatam asdificationem* (S 2) Y poco antes de dichas palabras afirma que el ser mino mas perfedo y consumado deladodrina de el Sacerdote, es quao. do con palabras y con obras conduce 4 los fieles para la vida eterna. „ Hic vero dodrin# terminus coosumrsiarifsi* jjinus, cum Sacerdotes tum fadls , tum verbis, eos, quos „ erudiunt ad beatam vicani conducunr. (mi) 21. Para que seáis pues perfedos y consumados Mi- oiftros en la Jgleíia , debéis igualmente refplandecer en el exemplo y en la dodrina delante de vueíkos feligreses. El exemplo de las obras ha de preceder fiempre á la dedrina y predicación, para que efta sea útil y provechosa á vues_ tros oyentes. Oidlo de boca de el Dodor de nueftra Eípa» na el Padre San Ifidoto: „ unusquisque Dodor ( dice ) & bo. ,itix adionis, & bonse pradicationis habexe debet ftudium, nam akerum fine altero non facit perfedum; sed príecedat „ juftus benc' agere, uc sequenter pofsit bené docere < n 2 ). No bafta que ensenéis cosas buenas, fino que habéis de en. señarlas bien, efto es, pradica'ndolas primero* 22. Efte fué el ¡xij&ódo,. de que para nueftro exem~ pío uso el Príncipe de los Paftores íefu*!pbriftQ<> coMo 4h i ¿: f cL (la) Lib. 4. de Sacer. (m 2) lbid. (n2) Lib. i* séotx.|d ce San Lucas: C¿ 9¿r ! esas f¿cin y docire ; sobre cuyas pa„ (02) ¡labras dice el Padre Samo Tbomas; pms fecit , . pojíca dscuit Do Tfao. (02). Confidera, dice el Padre San Juan Chrifóftomo, de que suerte con la edificación y con eí exemplo se concilio la ( p i ) fe y creencia de sus oyentes á su doctrina? canfiku quo pA Chrisos. ChnjÍM dtiiis iuh per opera fidem concittaM. ( p Z ) , Predicaba Homií.i. la pobreza y el menofprecio de las riquezas y con sus obras inA¿t lo demoílraba, pues ni cenia donde reclinar su cabeza. Ex* Apoítol horraba al perdón y amor de los enemigos; y él no solamen- te perdonaba á sus enemigos, fino cambien oiaba i su Eterno Padre é intercedía por ellos con un incensííimo amor. Exhorta, (qz) iDi ^ n3 ' mente ^ la humildad y mansedumbre, y les proponía Mach. c. P or cxem P^ ar sus m >ÍQi3s operaciones para que las imitasen? ii. d* sc * íe * m * í^ a m ^ s sum i & bumúh carde (q2). Lo mif. mo ( proílguc el Chrifóítomo ) les mandó á sus Difcípulos (ra) que hiciesen; y por eso el Apóftol San Pablo exhortaba i Ad PhL | los Phüipenses ( r 2 ) á que le imitasen á él, ya aquellos lip- c.$. que obraban según el exemplar que en él habían viíto- iff, 17. ,>imicatores mei eftote fracres: & obsérvate eos, qui itaa-m. „ bulan?, ficuc habetis formam noftram: ó como lee el mi£ ($2) mo Santo Padre; quemadmodum habetis nos pro excmpja.. Cfirifos. ri. ( s a ) Asi les hablaba el Apóftol, porque tenia la satif, hic. facción de que les había enseñado, no solo con palabras, (L (ca) no cambien con obras: non mm solis Perbis docMt> sed & ídem, re ¡psa. (t2) 2|, Eran los Apáftoles ( profigue el Santo Doctor )*un exa&fimo modelo é imagen de un primario exemplar. Pcn„ sad 1 2j sad quau exa&a y arreglada sería su vida, pues era como un archsdpp 6 como un principal diseño y original , por donde ¡os demás debían componer y moderar Ja suya pa- ra ser unos perfe&os chriftianos $ pues quamo enseñaban poi palabra ó por eferko , lo hacían patente y práctico don sus obras. Efte es el mas bello modo de enseñar: asi fácil- mente puede ser inducido y persuadido ei difcípulo; porque si el Maeftro, aunque enseñe con palabras , pero con las obras hace lo contrario, no sera buen Maeftro, Es necesa- rio pues que la inducción y amonedación sea cambien con las obras; porque efto es la que hace refpecablc al Maeftro y obediente al difcípulo. Decidnos, ¿ que magiftesio puede te- ner un Párroco en su predicación, fin la recomendación de una vida sanca y exemplar ? ninguno por cierto. Será tan despreciada su predicación, como su vida, dice el Padre San Gregorio, cujas vit* duftmur , reftat, ut ptedicam tonum. natur* ( v 2 ) i 24. ¿ Porque os parece que el Apdftol San Pablo man. da á su diTc/pulo Tito que predique, exhorte y que arguya con todo imperio: tm omní impem * ( x 2 ) No le induce ( di- ce el Padre San Isidoro ( i la arrogancia y sobervia , finoá una vida Santa é irrepreheníible, para que no perdiese la IL bertad y autoridad en eJ predicar, si aunque enfeñase bien, vL viese mal; non hortacur ad tumorem superbia?, sed ad bo. >, riárÁ a^íonem, & vita? auchoritaiem, videlicet, ne Iibertatem 9f perderet pradícandí, si bené doccret, & malé viverec, (ya) 25.) Hzf cosas que debe enseñar. el Párroco a los fe- (VZ) Hom.i2e in Evan, Ad Tiu 2. tf. ij« líid. ubi supry; (Z2) t.adThi- mot. c.4. 11. (a*) Ibid. ibid. *4 ligreses 9 y hay otras que debe mandar, dice el Padre San Juan Chrisóítomo exponiendo aquellas palabras <}e el Apóftol á San Timoteo : pmtpt te, o doce. ( z 2 ) Pongamos por exemplo: que oygan Misa los Domingos y íieftas de guar, dar: que se confiesen por el tiempo que manda cueítra Santa Madre ígleíia : que no crean en superfticiones ni ha* gan maganitos : que no haya amancebamientos ni borra- cheras > y asi de otras acciones y coftumbres malas y per* niciosas, i efto quien duda que lo debe mandar # Pero que oygan Misa todos los días, v.g., que frequenten los Sacramen- tos, que recen el Rosario y lo mifmo de otras obras de su^ pererogacion, aunque de mucha utilidad y edificación ; eftas no las debe ni puede mandar, fino exhortar, ensenar y per¿ suadir £ que las pra&iquen. Pues para que pueda con autoru dad é imperio mandar lo primero» y persuadir lo segundo, es fuerza que el Párroco no se haga defpteciable en el Pueblo; y por eso immediatamente defpucs de dichas palabras le di» ce el mifmo Sagrado Apóftol á Timoteo: mmo «hkscmüm tudm contemnat. ( a $ ) . Pues como conseguirá el que no le deíprecien sus feligreses y que obedezcan lo que les mín- ela y eníeña? Será acaso haciéndose temible y aun tcr«¿ ble ? Ó maltratándoles con malas palabras y con crueles azo¿ tes, haciéndose verdugo en vez de Padre y cómitre en Iuj, gar de amoroso Paitar > Nada menos que eso . Oíd pues d como de boca del mifmo Apóftol: Sed exemplm tftv fiddium in Verbo, incmvmatkm ( bj) como sí dixeia: „ no des itu „ gar a que seas depreciado, porque seas 2m mozo¡ tino que has i» „hi$ ée ser un exemplar y un dechado de Cantidad, do so. „ k> en tus palabras, fino también en tus obras: de suerte que „ lo que te falta en edad lo suplas con la entereza y madu- 5, rez de coftumbresí que de ese modo ninguno defpreciará tu ( c3 ) „ juventud , antes la admiraran mas y te harás refpetable y Chriíbft. „ venerable entre tus feligreses . Todo efto es doftrina del hic Chriféftoaio. ( c $ ) 2$. Por la falca del exemplo de edificación en los Pre. d¡caáore§, y mucho mas en los Párrocos, se vec ian poco fruto de la domina y predicación, con ser efta tan conti. nua en la Iglefia. De ello se lamentaba ya en su tiempo el Padre Sanco Thomas de Villanueva predicando de San Nicolás Obifpo. Refiere allí la ¡ndufhia de que uso el Pa. triarca Jacob quando apacentaba las ovejas de su suegro liaban 9 para que los corderos naciesen matizados de varios colores; para efto defeortezó a trechos unas varas de álamo, de almendro, y de plátano, las qualcs metidas en aquellas canales de agua donde bebían las ovejas, con la variedad de sus colores, mediante la diaphaneidad de la agüa, formaban Un hermoso expe&a'culo á la viíia, el qual observado por las ovejas y embelesadas con aquella hermosa variedad de coló- les al tiempo de concebir sus fetos, salían eftes pinta, dos y efmalcados de varios colores. En efte hecho de facob $e entiende moralmente el exemplo de varias virtudes , que áebsn exhibir en su porte los Predicadores y Paílores de almas; ff la vifta de las racionales ovejas, para que aficionadas eífos con el afpecto eje sus hermosas virtudes al tiempo de beber 6 el (dji) DThoro. VilLconc deS.Nic. s,adCor. c 4. t. 20. el agua de la Celeftial doclrína, produzcan en sus corazones hermosos fetos de varias virtudes. Y defpues de ponderar y explicar cito exclama asi: ubique hodie canales aquis in- w undant, ubique sermones, ubique do&rina:::: Sed defunt ubi- que excmpla virtutum, qua? doctrina; fluentis miíceantur ; , t ideo aqux sola: ftenles sunt; plus enim populus exemplo, quam verbo movetur ::: Quis dicere sufticiat, quantum suo „tempoie quilibet San&orum hominibus profuit ? Plus utique ,»unius San&i exempíum, & vita, quam congeries numeroía „ librorum contulit orbi* ( d 5 ) 27. No con(iüe, hermanos nueftros muy amados, la eficacia de la doclrina en la Retorica y pompofidad de vo. ees ni en la sutileza de los difeurfos > lino en una superior virtud que comunica el Efpírku Santo á las palabras de el Predicador, para que sean Mechas agudas que penetren los co- razones duros de sus oyentes, y rayos de luz que alumbren la obfeuridad de sus entendimientos, y por tanto dixo el Apdf. tol: non enim in sermone, ej¡ l(egnm Vev % sed in vimte ( e j ) . Es verdad que el Señor dá palabras á los Predicadores con mucha virtud, haciendo que su predicación sea con toda eficacia > fruto y feliz suceso; pero efte don no lo suele regular men- ee conceder fino a ios que lo saben pedir y merecer con su sanca vida y fervorofas oraciones- 28. Bien podrá el Predicador relajado y efcandaloso decir cofas grandes en sus sermones, dice el Padre San AguC. tin, pero no tendrán el peso correfpondiente para persuadir á los oyentes; pues el exemplo es el que da peso á las palabras 2 7 Dedoá& chriftian. I.4. c.i7« Homil.y* de eludir* difcipU para que sean atendidas y obedecidas: habet, ut obedienter f) audiatur, quantacumque °rarrdhate diftionis magnum pondus, vita dicentis. (f}> La razón de efto es, porque viendo los oyentes pravamente por los mifmos hechos del Predicador que es aprobable y laudable loque Ies dice y enfeña, reciven con mas prontitud la dodrina; pues la vida de el Predicador añade grande peso y autoridad á su doftrioa, dice el Padre San luán Chriíoftooio: „ sienim videatur ipaflu ejus quod 9 , probabile lie, promptius recipitur, quod prsdicatj adjicit enim do&rinas authoritatem bona vita do&oris. (gj) 29. El mifmo Divino Maeftro lesu.Chrilto nos pue. de servir de exemplo para calificar lo que eftamos tratando. Hablan de su Sagrada Predicación tos Evangelizas y dicen como los que le oían se admiraban y palmaban sobre su doc. trina? y dan la razona porque les predicaba (dicen) como, que tenia poteilad, y no como los Eícíibas y Pharifeos: „ ad jiirirabantur turba: super do&rina ejus: erat enim docenseos> »ficut poceftatem habeos, & non ficut Serióse eorum, & „ Pharifei (hj).Y aun mas claro San Lucas; Et ftupebant in do&iina ejus: quia in poteRate erat sermo ipfius ( i § ) Pues en qué confiftia la poteitad ó autoridad de sus sermo- nes ? y en qué se diftinguia su Predicación de la de los EfciL bas y Pharifeos ? Porque calificaba su doctrina con el exem- plo de sus obras. Serán pues con poder y autoridad vueftros sermones, dice el V. Beda, si obrareis lo iniímo que ense. país, sermo docentis in poceftate fit,quando, qusedocee, ope. jatu/. ( j ^ ) .pero fino prádicareis con vueftras operaciones, j Beda hic Mach. 71 tf. 19- (i3) Lucaf 4. oh Math.23. 28 Oí) Chriíoft. homil. 1. in Aá. Apoftol. Betnard. Serm. ad Paftor.in Synod. (nj) Luce 4 Ad Rom. 2. tf. 21. (PJ) Vmbert. c. 70. in Reg. D> Auguft. lo que enfenais co „ vne flros sermones, será vueftra Predi cacion, no de Miniftros de Chrifto, fino de Efcribas y Pharifeos* que dicen, pero no hacen; dkmt, & non fachm. A , ) > Q ue ' cosa se pueda dar mas fria para mover al AudLio , dice el ctado Padre San íuan Chrifóftomo, que un Orador que so. lamente predica con las palabras ? Niefto es propio de el Doc. ror u Orador, fino de comediantes é hipócritas: „ Nibil enin, ., Dofioie frig,dius, qm verbis dumtaxat phiiofbphatur: ñeque „ emm hoc Doctais eft, sed biftrionis, & hypocrit* ( 1 , l jo. Ahora pues, si queréis, hermanos, que vueftros ser. mones y pl atlcas sean eficaces para mover á vueftros felice dad avueílra voz, dice el Padre San Bernardo, voz' de wrtud: concuerde y correfponda vueftra vida á vueftras pa, labras, y al punto tendréis en vueftra boca el sermón vivo y encaz de Dios y mas penetrante que una efpada de dos filoseda voci tu* vocem virtutis, confonet vita verbis- & „ ftatim ent in ore tuo vivus, & e ffi cax semo 0e ¡ & ' netrab.hor omni gladio ancipiti. ( m 5 ) Si predicas pues con. tra elfauflo y el luxo de tus feligreses, seas tu el primero en deshecharlo y contentarte con (o preciso y decente á tu citado. Si exhortas al menosprecio del mundo, menospre- cíalo tu primero, y con eso persuadirás eficazmente á tus oyentes y no te dirán lo del Evangelio: Meéce cura te h,m. {n i) ni con San Pabloj «fe ,li U m Joces, tt if ¡m mn iou, ( o M Oíd efte caso que cuenta el V. Vmberto ( p , ) „ Su. „ cedió en P*is, dice, que un Maeftro de Tcologia pro „ dicaba en la univerfidad venido con un precioso y elegante vef, ¿> vellido 6 con una capa nueva á la entrada de el invier* „ no. Mas como imprimiese muy ñocamente sus palabras „ en los corazones de aquellos oyentes 9 levantóse un loco „ que eftaba entremedio de los eíludiantes y mirando al Pre. indicador le dixo : ya puedes callar y pues ese precioso Veflido „ que llevar no te permite decir con eficacia y esfbttu la Ver. 9i dad: con lo que quedo confundido el Predicador • „ Loco y facuo era el que lo dixo , pero hablo con gran discreción en aquella ocaíion. Otro caso refiere el mifmo Autor semejante al pasado ; pero en la realidad mucho mas lamentable, Sucedió» dice ( q 3 ) que habiendo predicado cen aplauso un Religio, so en cierta Parroquia y vuelto defpues de comer para su Convento; citando cerca de la villa; ( lo proseguiremos en latin, como lo eferibe el Autor, para la mayor honeftidad ) „ inca?pic se levitatibus daré curn socio > ileuc fit interdum ), ab aliquibus, cum modo percutiunt socium, modo faciunt .» eum cadere, modo extrahunC ei caputium , & fimilia. Se. „ quebatur autem eos quídam vétula, qux fuerat in sermo¡. 9 , re, & hoc non advertebants quse espíe dicere multoties: ¿, Domine., vos non Wk eílis, cjui predica vic. Cum autem ,t audirenc vocem, rcfpicientes, viderunt vetnlam¡ & qucíie. j, runr, quid dixiflet. At illa dixic ei, qui prsdicaverac: Do. „ mine, ego dixi vobis, quód non eílis vos ille, qui praedica.. „ vic hodie. At ille; & quate hoc di*ifti, cum ego ilm veré „ ilíe, qui práedí'cavic ? Ac il!a¡ Domine, nos babemus quemdam „Sacerdotem ju venera, qui vakfé bené cantas Mifsamj sed h i^j „ íotctdum H!a díe, qua celebravít, difcurrit per domos, 8c „ cum inveneric juvenculas, ponic manum in ílriu earum, & paipai cas. Ec cum dicicur ci: quid eft hc<, quod facitis? ^noniíé celebraos hodie? Rcfpondet, & dicit: ego non „ sum ille, qui celebra vi; sed ego sum quídam juvenis, & „ ludo, ideo Domine dixi, quód vos non eílis ille qui pr«. n dicavit, exemplo Saccrdotis noftríj valde enim alicer vos „ habctis ¡n anhoneítis ludís, quám hodíe in sermone. „ Y ahora exclama el citado Vmberco; quanta confufio fueríc „ in illo Religioso super boc, & quantum fcandalum vetula?, „qui Icg¡t,jntelligar, & cavcat á íimiübus. $2. O y quancas veces redargüirán y reprehenderán , í lómenos en el corazón, los oyentes á sus Párrocos quando les predican, como efta vieja á aquel Predicador disoluto, y co. mo el otro loco en París al Maeítro de la sabiduría. Cierta, mente s¡ reflexáran los Párrocos con madurez en efto , se habían de llenar de confuílon interiormente quando predican y exhortan a* las virtudes de que ellos eftan tan faltosj pues quanto mas se esfuercen á petfuadir i sus oyentes con sólidas razones las verdades eternas , con la mifma luz de su doctrina se hecha, rá mas de ver y se defeubrira' mas claramente la difonan. cia de sus operaciones á su predicación, y se harán mas odio, sos y reprehenfibles á los ojos de sus oyentes. ){. Mas demos que algunos y aun que muchos no se efeandalicen ni los reprehendan en sus corazones, y que to, mando el consejo de la Mageftad de Chíiflo hagan lo que les dicen, y no lo que ellos obran, ( r $ ) y se aprovechen de lo que les il les predican y aconfejan sus Párrocos, aunque malos y difolu. tos, pero no puede dudarse que muchífimos mas aprovechan', so con sus sermones si hicieran lo que les predican. Oid so- bre efto al Padre San Aguftin y la solidez con que lo prueba: „ Mulcis itaque prosunt, (dice) dicendo, quas non faciunr, sed alongé pluribus prodeflenc, faciendo qua; dicunc Abundant „ enim qu¡ mala? vita? sua: defenfionem ex ipfis suis Praepo. ^íitis, & Dcáoribus quasrant, respondentes corde suo, auc ,> «iam si ad hoc erumpunt, ore suo, atquedicenr.es: quod mihi „ príBcipis, cur ipfe non facisí lea fie ut eum non obedientet „audiant, quise ipf«fn nonaudic, & Dei verbum, quod eis „ praedicacur, ílmul cum ipfo praedicatore contemnant. ( s $ ) „ Efte mifmo inconveniente tenia muy prefente y defeaba pre- caver el Padre San Gerónimo en su amigo y difcípulo Nepo. ciano, quando le eferibió diciendo: „ Non confandant opera „ tua sermonem tuum; né cum in Ecclefia Ioqueris, tacitus quL „libet refpondeat: cur ergo ha#, qua? dicis, ipfe non fa- cis? (tj) A 34. Pero sobre lo que dicen ellas dos lumbreras de la Iglefia , debéis aun reflexar que hablaban de gente política y culta, entre la qual suelen hallarse muchos bien intencio- nados y muy inftruidos en las máximas de la moralidad chris, liana , en quienes el mal exemplo de el Paftor tal vez no embaraza para que fructifiquen sus sermones y se aprove- chen de su doárina, valiéndose del consejo de la Mageftaj de Chrifto que diximos poco ha. Mas vosotros, hermanos muy amados, sois Párrocos y Páftores de Indios* gente por - — 1 - - — * ir» ha De De O, Chriíh I. 4. C.ZJ* (tí) Epift.Ad Nepoti, an. !*2 lo común de muy poca cultura é inftruccion en las máximas chnftianas, tibios y remisos para el cumplimiento de ios di. vinos preceptos, débiles y flacos para refiftir con denuedo í los insuíps de las tentaciones y poder de el mal cxemplo, mas dóciles para lo malo que para lo bueno; y en fin unos hombres á. quienes , como soléis decir , ma% les entra U fe pot lo veen que por lo que oyen . Asentadas pues eftas premisas tan ciertas , * quien podrá dudar el que sean muy pocos y raros los que se aprovechan de la doarin3 de el Paftor y Cura, si veen y advierten en cfte una vida con- traria i lo que les predica? Y que antes bien los mas de ellos se perderán miserablemente obrando con libertad lo mifmo que veen hacer á su Paftor, y formando de la des- concertada vida de cfte apología y defensa para la suya? I Y si en todas partes y en todas las Naciones se hace des. preciable el Paftor y su doctrina quando efta es contraria á sus operaciones; ¿ quanto mas fio comparación entre los In. dios, pues son generalmente de cortas luces y peca capa, jeidad para formar aquellas reflexiones santas que di£an la prudencia chriftiana y la mifma caridad, propias para preca, verse de el contagio de el mal exempío y mantenerse firmes y eftables en el cumplimiento de la Ley Divina? Y ved aquí |bícn patente otra aun mas horrenda y formidable ilación: y jes , el que asi las ovejas como el Paftor alucinados de sus [pailones y ciegos con fas tinieblas de sus vicios, irremedia. blemcnte se precipitaran y dcfpeñaran en el profundo abifmo de el infierno. O que de/grada can lamentable! Grande se, tí ú íirt duda la de aquellas' miserables ovejas que por seguir el mal ejemplo de su Paftor se condenaron j pero mucho roa. yor fin compaf ación la de aquel infeliz Paítor quejas indu. xo con su depravada vida, pues será reo de la perdición de aquellas sus ovejas ; y quantas mas fueren las que por su causa se perdieron, tanto mayor será su tormento y aflicción. S 3. Profánense Varios exemptans a los Párrocos y

rnuchíGmo el detrimento é indecible la pea na; porque si el dueño de eftas ovejas racionales no dudo de, rramar su sangre preciosa por qualquiera de ellas ^ como se- rá digno de perdón el que asi deípreciare y abandonare una cosí un eftimada de aquel Señor, y no puliere de su parte to¿ do cuidado y efmero para confervarla ? Hafta aqui el Padre ( x 3) San luán Cbrifóftomo. (x$) Y tratando ío mifmo el Padre Homil. ¡San Gregorio exclama de eíte modo: si asi trabaja y vela el 57«inGeJ que cuida las ovejas de Laban ¿ quanto deberá trabajar y ve» nes„ I lar el que apacienta las de Chrifto ? si fie Iaborat & vigilar, qui paícit oves Laban; quanto labori, & quantjs vigilíjs int . i de., $5 dere debec, qui pafck oves Chrifti. ? ( y j ) 57. No juzgue pues el Pafíor de almas que puede cumplir exa&amente con su oficio y profeíion íin pasar tra- bajos y fatigas, ni menos dándose ai ocio, í b diveríion, al juego y a otros vanos pasatiempos ¿ fino que ha de cftar en continua vigilancia de día y noche, como Jacob sobre su reboño , fin ausentarse de ellas ó desampararlas > pero «n cfto no tanto hablamos de la refidencia personal, quanto de la moral; porque ¿ de que aprovechará el que afifta cor. poralmente de continuo en el Pueblo el Párroco, fino afis. te con su ánimo, por tenerlo diíkaido y ocupado todo lo demás de el tiempo en juegos, vanidades ó intereses viles que no le dexan atender í su oficio* y le tienen en una to. tal inacción y como abandono de las almas de su rebaño? A efte le viene ajuftado aquel dicho de e! Profeta con que clamaba contra semejantes Paftores: 6 Ta[kr y & Mum ¿m. tinqueas gitgm* ( z 3 ) Porque no tiene mas de Paftor que el nombre, ó como un fimulacro, que aunque tiene ojos, bo ca, manos y pies, ni vee, ni habla, ni hace, ni mueve el pie para bien de sus ovejas- y asi dice muy bien el Profeta, que semejante Paftor ha dexado y ha desamparado su grey, porque aunque efté en el Pueblo, es lo mifmo que si no eftuviera. Aqui viene muy al propóíko una admirable sen. tencía de aquel zelosífimp Paftor el Venerable Señor llluftrí. limo Palafox, en la carea que eferibio al Rey Nueftro Señor defde aquella ggufó ó lacal, i donde se habia retirado y «fcofidido JcxQs de Ja ciudad de la Puebla de los. Ángeles, ja hik (y3) 7. RegiC tr. c, ^7. (Z3) Zachar.c* 11.^.17. 1$ huyendo de la cruel persecución que habían levantado con. tra su Persona y Dignidad sus e'mulos y enemigos infensos los Padres de la Compañía» Dice pues asi al Rey; „ asen, ,tado en su Silla y codicioso y embidioso y vengativo y „ regalado eftá un Obifpo mil leguas fugitivo $ por el con,. „ erario en los montes fugitivo y perseguido por las almas „ de su cargo, vive asentado en su Silla. „ Lo mlfmo por ta mifma razón puede decirse de el Párroco, que aunque efte de afiento en su casa Parroquial, si eftá su corazón y su entendimiento preocupado de la codicia , de la embidia» de el regalo y de vanos entretenimientos , es lo miímo que si hubiera desamparado su rebaño y eftuviese mil leguas fu. gitivo. 38. Debe pues de tal modo refidir y afiftir en su Cu- rato, que ponga toda su aplicación y diligencia para admi. niftrar í las almas de su cargo el saludable pafto de la doc- trina y exemplo, para que aquellas ovejas racionales que ad- miniílra no sean eíte'riles en la vida efpiritual, fino que den frutos continuos de honra y honeítidad. Ni ha de omitir trabajo ni cansancio á fin de que sus ovejas no padezcan hambre de el pan consubftancial de los Sacramentos, y que desfallezcan y perezcan de necefidad sus almas: y sobie co¿ do no ha de perdonar soles, frios, vientos ni otras incom* modidades é inclemencias del tiempo, por acudir oportuna* mente con el subfidio de los Sacramenros á los enfermos. Desdichado de el Párroco por cuya incuria ó negligencia mu- rid alguno én su pueblo fin Sacramentos^ pues será un-pe* ca- 37 cado muy grande, y tal el Señor se los cegará tam- bién quando'lo neceíke al fin de so vid%$ como se cuenta de aquel Plebano llamado. Adolpha, hombre que cenia mas de secular que de Edeíiáftko en sus columbres. Bis pues ! citando jugando en cierta ocaíion á los dados ó albores , fe fué á llamar con toda infancia y preciíion un hijo de una ; enferma para que fuese á confesaría y adminitlrarla ios de« mas Sacramentos; pero el Plebano ^ue eHaba muy díver.1 tido en el juego y atendía muy poco al socorro eípiritual de sus feligreses* le refpondio que hada que no se acabase aquel juego «o iria > que efperase ¡ y lo que sucedió fué que con la demora de aquel negligente Párroco se murió la enferma fin recivir Sacramento alguno* Pero oíd ahora la vengan. 2a de la Divina Jufticia contra aquel mal Paftor. A ios tres días de pasado efto cayó repentinamente enfermo de un mor. tal accidente, y qaando le auxiliaban para que pidiese á Dios perdón de sus pecados* pues qué le daba aun lugar para ello, con vqz de una ciega defesperacion refpondio al que le au. xiliaba : Ves aquel grande trox que ejia dijpuejlo^fara nosotros ? ÍPue$ nó tiene tantos juncos ó pajas en su techo, como los innume. pables demonios que eflan junto d mv y y dicho efto comenzó a' ago. uizar y efpiró. Apud C^sarium lib. 5. de miraculis, cap. 8, $p. Mas ya es tiempo de proponeros otro exemplar para vueftra imitación mucho mas digno y mas necesario que el pasado. Efte es el mifmo JesuXhrifto que por an. tonomafia se llama Páftor bueno y Príncipe de los Paita- res» Efte ha de ser cerno un exemplar primario y original, i k por* 38 por el qual deben formarse moderarse y corregirse todosi los demás para que salgan perfe&os y limpios de qualquie* ra mancha. Elle Señor sí que supo cumplir, no solo exac- cífimameote, fino con ¿mmensa superabundancia los oficios de buen Paítor. Ó si supiésemos ímirarle algún tanto los que somos sus Minaros y Coadjutores! Coníiderad pues por una parte desde su nacimiento aqueí total menosprecio y desprendimiento de los bienes y honras del mundo, con ser el dueño y Señor de todo lo criado; aquel exemplo de hu. müdad, de obediencia , de mansedumbre de modeftia y ho.. neftidad en todas sus acciones mientras vivid y conversó con los hombres, en un grado tan heroico, tan perfecto y tan consumado que no puede imaginarse mayor ¿ bien es verdad que como era Maeftro y Doáot que bahía de en- señar á los hombres el camino de la virtud y Santidad, pa- ra hacerse imitable de codos, se acomodo en lo exterior á un modo de vida santa que fuese por el camino ( a y mas trillado , mas general y cursado por los que pro. j. p. q. ' f esan ' a santidad, como dice el Padre Santo Thomas; ( a ) 40. art. I P or efto P ues y porque así convenia al fin de su Encarna. 1. io cor. c * on > cícogió la vida sociable y familiar con los hombres, y no por. I a solitaria en el defierto de que usó por algún tiempo, como quando eftuvo ayunando losquarenta días antes de empren* ( b ) d er su predicación, y quando se retiraba para orar y pasaba tuca?, c. 1 3S no che s c » fervorosa oración: y así dice San Lucas: ( b ) 6. ir. \x, Bxift in monttm orare, erat pewflan in Orattone Del Sobre cuyas palabras dice el Padre San Ambrofio: „ fpecies tibí pChrifj ) 19 „ chriftiane, datur, forma prsefcríbitur quamdebcas a?mulari. „Quid enim te pro salute tua faceré oppoitet, quandoprote Chriltus in oratione perno&ac ( a ) Otras veces solía retirarse para aliviar su fatiga con un breve defcanso, como quando dixo á sus Difcípuios: » venice seorsum in defercum locum* & „ requiefcite pufillum. (b) Sobre cuyas palabras añade el Pa- dre San Gerónimo: „ Hic brevis requies Sandis, longus la. „ bor. ( c ) Todo cfto lo hacia la Mageftad de Chrifto para dar exeroplo á los Predicadores: vt darec exemplum Predicaron, bus. (d) imitemos pues á nueftro Sagrado Maeflíro en buíl car el retiro á tiempo: lo primero y principal para orar y tra- tar con Oios el negocio de la salvación, asi de nueftras al- mas, como de las de nueftro cargo¿ pues en vano será nucíba vigilancia y cuftodia sobre ellas, s¡ Dios no nos favorece y ayuda con efpirituales socorros: lo segundo para dar algún defcanso y alivio á nueftra fatiga ; pero efte ha de ser por corto efpacio, puftUum , fin detrimento alguno de las almas que adminiftramos, y con alguna recreación honefta y conve. niente i nueftro eílado y profefion. 40. Por la mifma razón que diximos arriba, de con- venir así al fin de su Encarnación, efeogid también y usó el Señor en el comer, en el beber y en el veftir de un m¿„ todo regular y trivial , de modo que íin trafpasar ni un ápi- ce las leyes de la sobriedad, pudiese conversar con los hom. i>res y comer y beber con ellos , aunque fuese en las me. «as délos publícanos y pecadores 5 para que efta afabili- dad y dignación les .firviese de atradivo y de ccmvicc, pa, - , ki ra (a) Commé. in Luc.£« (b) Marci 6*. . 31. * Hyeron. hic. (d) D. Tho« ubi sup« in resp. 4© ¡ra abrasa? la áaát'm que Ies predicaba y el exempíó que les daba. Véase el Padre Santo Thomas en el lugar citado, arde. 2» 4!. Finalmente por convenir asi al fin á que había verJ¿ do al mundo que era a predicar y dar exemplo á los hom- bres y salvarlos, efeogió la pobreza voluntaria llevando una vida pobre con total defprecio de las riquezas; y entre otras razones que alega el mifmo Santo Do&or, una de ellas fue» dice, para dar exemplo á los Predicadores! „ opportet enim „ ( dice ) Prxdicatores vethi, uc omnino vacent predicado* ,,ni, crimino á s«eularium rerum cura etfe ab fotutos: quod s , faceré non poífunt , qui dividas pofsident. ( a ) Otra ra* zon da el miímo Angélico Doctor, y es que efeogió c! Señor la pobreza para que su Predicación ñola atribuyesen ádex feo de adquirir riquezas ; y por tanto dixo el Padre San Geró* nimp sitado por d mifmo Santo Doclor: v que si los DiL j, cíputas de Chriño hubiesen poseído riquezas, juzgarían „ bs hombres que si predicaban no era por la salud de las aL „ mas, fino pos amor de ¡as riquezas „ ( b )• Mirad pues qaan conveniente es á los Miniílros déla Divina palabra el no poseer riquezas^ y no gaftar fau® o ni vanidades en su por¿ té exterior^ fino zm$ bien una gran sobrteá y moderación y un total menosprecio de las riquezas y de mas bienes de ej mundo. Oíd una exhortación de ei Padre San Bernardo; „VoL >>genitus, qui eíl in finu Patris, nonne de secreto suo pro¿ ■jjdiit ad publicum veítrum? Norme de Cjtlo defeendie adl t >mn% m prsedícaiílone, & convertatioae sua persuaderet „ho<. 4« ftominibas .contemptum muñdi ? Ñonne quod predica vic, vos debeds predicare; quod dssuasic, disoadere; quod » pcrsuaíit, persuádete? Nonne ea vía» qua Chriflus ambu. »lavit, & vos debeds afabulare? Nonne fícut conversatus »eft, & vos Vicarij ejus debetjs conversan'? lea plañe 7 : ni. „íi forte do&iores eo fuerids, vel san&iores. Dicise ergo (a) „ Archidiachoni, dicite Pra?sbyteri, dicant eciam Pontífices: Sern> ad „ in frenis, in sellis, quid facic aurum ? ín veftimentis tan„ Paft. in }> cus ornatus? ín cibis tam superfiuus apparamsí(a) Synod. 42» No intentamos decir con eílo que debáis seguir y profesar la pobreza Evangélica los que no sois Regu. Iares> lo que intentamos persuadiros es el amor á la po- breza y á la frugalidad , y que en vueftro porte exterior rnanifeíleis aquella boneftidad, íimplicidad y menosprecio de riquezas y vanidades que conviene i vueílro Inítituto y al buen exemplo,, según Jo ordena el Santo Concilio de Tien- to, primeramente á los Obifposj y defpues á todos los de, mas Ecleíiáfticos, Pondremos aqui sus palabras. »,Optandum „ eít ( dice ) ut íj, qui Epifcopale miniíterium sufeipiune, qua; „ suae fine partes, agnofeane, ac se non ad propria commo. ,,da, non ad dividas, aut luxum, sed ad labores, & solicku. „ diñes pro Dci gloria votaros eífe intelligant; nec enim du. „bitandum eft, & fideles reliquos ad religioñem, innocen- )f tiamque faciliás inflammandos , si Prapofitos suos vide_ „ rint, non ea, qua; mundi sune, sed animarum salutem, ac „ carleftem patriam cogitantes:;: Admoner, ( san&a Synodus) 9Í Epifcopos omneS) uc secum ea s sepe meditantes, facéis ni¡ 1 añil (a) Scír. 25. cap tt f. pr#dicandi gemís, se muflen suo conformes ot ^tendantg imprimís vero, ¿ta mores suos omnes compo. „B2at, uc reliqui ab eis fruádicatis, modcíUa:, continencia u ac qu* nos tantópete comfoeodat Deo, sanSa? humiiicacis jíCKempla peterc pofsim. Quapropter::: non solum jubet, „ ut Epifcopi modeíh supeíleáili, & mensa, ac frugali vic. » cu comead fine , verum etiam in reliquo vita? genere, ac » tota ejus domo caveant, ne quid appareat, quod á sane. „ to boc inftituto fie alienum, quodque non fimplickatem, », Det zelum, ac vanitatum contemptum pweferat. „ y ex„ tendiendo Juego todo lo dicho á ios demás Eclcfiafticos con- cluye didendo: „ qua? vero de Epifcopis dicta suot, éa„ „dem in quibuscumque Beneficia Ecclefiaftica , cam sam. „ iaria, quam regularía obtinentibus pro gradus sui condi. „ tione observan decernic. (a) 4?. Mas no dexemos aun de viíla á nueftro Celeftia! Maeftro y Do&or lesus. Rcflexad en aquel ardentífimo zelo con que excretó su Predicación: aquella hambre y sed inexrin. gutble de ia fuíticia, efto es de la Santidad, con que promovía por medio de su, predicación y cxemplo la honra de su Eter., no Padre y la salud de (as almas, fin perdonar fatigas, can^ saurios, sudores, hambres y otras penalidades^ pues su co- mida, como el mifmo díxo ( b ) era hacer la voluntad de su Eterno Padre Con eso se suíientaba aquel immenso fuego de caridad que ardía en su Sagrado Pecho, fin hartarse jamas de padecer y tolerar trabajos y de sufrir con fingular man„ se. sedumbre aquella fuma ingratitud de los hombres, y la saña, en. vidía y pdio mortal de los PhaiiseoSs con que de continuo y por todos modos procuraban injuriar su Persona » abatir su ironor y eftimacion y perderlo,* fin que por eso deGftiese ni aflojase un punco su zelo y aclividad en predicas á los born. tres y reducirlos al verdadero camino , pagando fa ingratitud con innumerables beneficios que les hacia. 44. Pues quien podrá ponderar lo que padeció cite fcelosííimo Paitar en el secreto de su corazón ? Sin duda fué mucho mas fin ponderación que quanto sufrió en su Sagra, do Cuerpo: porque como era tan grande clamor que ar- día en su interior de Dios y de los hombres y el deseo de la salvación de eítos, le eran de indecible tormento y afliccL en los pecados de los hombres y la perdición de tantas al- mas, yeito era lo quemas le consumía y acababa; y asi po M demos decir que Chriílo sufrió y toleró tantas muertes, quantos pecados conocía del mundo y quantas almas veía perderse: porque mas eftimaba á qualquiera de ellas y mas senda qualquiera ofensa de Dios qué su propia vida, y le era de mas tormento que la mifma muerte. 45. Pues dexando a parte lo mucho que sufrió de sus enemigos, penfad quanto tendría que tolerar su mansedum. bre con el trato continuo y conversación con sus Apóftolcs, que eran, quando los e [cogió y craxo á su compañía, unos hombres rudos, mecánicos y groseros On tintura alguna de lacras, pobres y defpreciados en el mundo,* pues de propó. fito efépgió el Señar por Apoftoles á los pobres c ignoran. U tes 4* íes de el mundo para confundir a Ies poderosos y sobem- os, para que la virtud de ]a predicación se atribuyese so«¿ lo a la gracia , y no al poder ni Sabiduría de el ligio . Qui- so pues eíte Señor á cofta de grande trabajo , de su humil- dad y mansedumbre, tratar con tales hombres de baxa eC fera, de limitados talentos y de groseras coítumbres 5 y geni, os $ deítituidos y vacíos de aquellas pastes y prerrogativas necesarias para aquel Superior deíHno á que los conducía su Mageftad, de ser Maeftros de el mundo y Legados de el mifmo Señor, que anunciasen y predicasen su doctrina á los hombres y fundasen su Igiefia : y asi la hubo de plantar y cultivar en ellos 4 fuerza de su continua doctrina y exemplo con indecible paciencia y tolerancia, sobrellevando sus ím« perfecciones y rudezas í y con ser can deíigual el ser de su Mageftad, la Alteza de su Persona y lo immenso de su Sabido, ría, de la baxa condición de los Apollóles, rudeza de sus en. rendimientos y grosería de sus columbres ; jamas moftrá enfado ni aíKo de tratar con ellos , diíimulando con pruden; cia sus ignorancias , defendiéndolos y corregiendo con amoi sus imperfecciones y necedades . Así con paciencia y man* sedumbte Ips fue labrando , puliendo y mejorando quanto con. vina mientras vivid : hada que después enviándoles al Ef* pirku Santo fueron llenos de gracia , Sabiduría y de los de. mas dones de aquel Divino Efpiiicu; tanto que fueron d pafmo délos Sabios y de ios Príncipes del mundo. 46. Pues volviendo á la Predicación de nueftro Sobera* no Maeítro, con cite pequeño rebaño de sus Sagrados Apoító* " les les comenzó á andar por roda la Pakftina , juntando como buen Paftor'las ovejas que hablan perecido de la casa de Ifrael, y abriendo puerta y camino para que entrasen to- das Jas que había en el mundo. No omitió diligencia alguna para llamadas y anunciarlas el Reyno de los Cielps. Nada omitió para alumbrar con su dcátina y exemplo á aquella gente ciega y perdida en los vicios y que se convirtiesen á Dios* Por elle zelo de las almas dexó la amable compa- ñía de su Santífima Madre y anduvo peregrinando cíes años» ya por la Galilea , ya por la ludea > de pueblo en pueblo» predicando á las Sinagogas y en otros parages, curando efpiritual y corporalmente sus enfermos, resucitando muer, tos , ahuyentando á los demonios y haciéndoles otras mil mercedes. Todo cito le coftaba grandífimo trabajo corpo. ral* andaba por tierras fragosas, por montes y valles, unas veces pisando peñas , otras iodo, otras agua , y tal vez í pie deícalzo como dicen algunos contemplativos. Así am duvo el Señor, como buen Paftor, bufeando la oveja perdis (a) da; y aunque pudiera, citándose quieto en un lugar» acra. ChrifoíL her á los hombres á sí para que oyesen su predicación* no apud D. !o hizo asi para dar exemplo á los Paftores de almas ( di, Thom.3. ce el Padre San Juan Chrisóftomo ) ( a ) í que anden y -bo'C p> q. 40. quen, aunque sea con trabajo, las ovejas perdidas* árt. u m 47. Pero todos efios trabajos, con ser tantos y tan corp.& ín grandes, no bailan para Henar aquel abifmo de Caridad que Cat. Aur. «encubría su pecho ; fino que para dar el último extremo de sup. c. 4. su amor y zelo y k úklm prueba de buzn Paftor de las ate'*, ¡ L uc. t» m dio) * ■ (a) b PetrL a. tf. ¿i. 4* dio por días su precfosíSma Sangre y so ineftímabíe vida, padeciendo la mas afrentosa muerte para darlas vida éter.. oa„ ¡ Quanto cenemos que imitar en efte divino Paftor Jos que por m dignación somos cambien Paitares en la Igleíia ! Quan, cas virtudes y quan heroicas manifeftó en su oficio de Paf, cor para nuettro exempto ! Mirémonos pues de continuo en eíte darífimo efpejo de Paftores, para enmendar nueftras faL cas y conformar quanco podamos nueftras acciones con las suyas imitando y íiguiendo sus huellas; „ In hoc enim vo- „ caci cftisj quia 8c Chriftus paífus cft pro nobis, vobis re, „ tinqueas exemplum, ut sequamini veftigia ejus. (a) 48. Pero si nos cípanta y se nos hace muy arduo el seguir las preciosas pisadas y excelsas virtudes de nuelho pnmer exemplar lefus, por lo menos imitemos á su Sagrado Apóftol San Pablo, comérnosle por dechado de nueftras ac ciones, asi como el procuro copiar fielmente las de el Di é vino Maeftro. El mifmo nos anima y alienta á que le im¡* temos, como el imitó i Chrifto imatorts mei eflote ( dice ) cif, tf.t. í mt a € &° Ck'tfc* ( D ) Veamos pues como cumplió con su Miniftcrio y lo mucho que trabajo y padeció por bien de las almas. Pero oy gamos de su mifma boca sus virtudes y heroicos hechos en el Miniftcrio de su Apoftolado, en la se, guada carca á los Corintios , donde los refiere en ccaíion en que se vid precisada su modeftia á contarlos por el bien público de aquella Chriftiandad; porquanto habia varios pfeu Joapcftoles que se oponían á la doctrina de Chrifto que el predicaba, y «on falsas impoíluras injuriaban su Persona (b) Ad Cor 47 y Minifterio con gran perjuicio de la Jglefia, pues pervertían á muchos sencillos, y los inducían á que depufiesen^la buena opinión y aprecio que tenían dei Sanco Apóftol y de su sa- grada doclrioa y asi eran unos lobos carniceros , pero sa. gaces, quedifipaban el rebaño de lefuXhrifto: por cfte mo. tivo pms raanifiefta a! mundo y publica sus hazañas y heroi- cos hechos contra toda su voluntad; pues quando no ( urgía semejante precifion, los ocultaba con un profundo filencid; y antes bien se clamoreaba por el mayor pecador del mun. ¿ó (a)y por el ínfimo entre los Apóftoles de IefuXhrifto, é indigno de llamarse tal ( b ) , por haber fido blasfemo y haber perseguido su Igleíia. 4?. Allí pues hace un Catáíago de sus hechos y era. bajos para edificación de los fíeles, no por espíritu de jac. rancia o vanagloria* » Fuy azotado ( dice ) con muchas pía.. 5J gas, cinco veces por los Judíos, tres veces con varas, u iuy una vez apedreado, tres veces naufragué, un día y una 9Í noche eftuve en lo profundo del mar, nadando sobre las „ aguas, dice el Padre San Juan Chriíóíiomo, { c ) muchas p veces en viages y cercado de continuos peligros, pelL gros en los ríos, peligros de ladrones y piratas, peligros P , de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en „ los poblados, peligros en la soledad, peligros en el mar, „ peligros de los falsos hermanos^ en trabajos, en penalida. ,>des, en continuas vigilias, en hambre y en sed, en mu, ? , chos ayunos, en fríos, en defnudez; y sobre codos eitos p exteriores trabajos padezco de continuo otro aun mayor. mi rjaiS' (a ) AdTinu c. i.tf.iy. (b) Ad Con c.ij.tf.9. & 1. Ad Tim.ci. Ce) Homi.25« ia 2. ad Cor. (a) Ad Corin. C.!I*V.2p. (b) Ad Rom. (c) ChriíoíL Hyeron. Gre« Be. da. Ado. & alij« * 8 „ mas intenso y mas penetrante, y es la solicitud de todas las „ Iglefias ¿ Quien se enferma ( en el alma ) que no me en* „ferme de dolor y pena de verle padecer ¿ Quien se ofea, „ de ó efcandaliza , que no me abrase yo y queme interi, „ ormcnte con la aflicción y tribulación que padezco ? ( a ) 50. Mucho es lo que aqui expone el Santo Apóftol para calificar su zelo y amor á las almas; pues aun es mas lo que afirma en otra parte poniendo por teftigo al Eípíri- tu Santo : destaba yo ( dice ) can Veras de mi alma ser anátbe* ma de Chuflo por la salud de mis hermanos ( b ) • Efte rasgo, de amor del próximo tiene mucho que admirar y pondo* raí que no permite la ocafion presente. Reflexad también sobre los muchos viages de efte zelosífimo Apóftol para anun- ciar el nombre de Ghrifto á las gentes, quantos Reynos y Provincias anduvo en la Aíia, Africa, y finalmente en la lea. lia, Francia y Efpaña, como lo afirman varios Santos Padres y Efcritores que no fueron españoles: ( c ) predicando y difputando de continuo, ya en público, ya privadamente, pa- ra extirpar los errores de la gentilidad é infundirles el conocimiento de la verdad j de suerte que causa espanto el confiderarlo, 51. Ycoñ ser tsntos y tan grandes los trabajos que padecía en su Apoftólico Minifterio, no por eso aliviaba su cu- erpo, antes bten lo trataba con grande aufteridad, esftigan^ dolo como á un mortal enemigo para sugetarlo enteramen- te al eípíricu, como lo afirma el miímo diciendo: cafligo cor. fus memi) O in serVitutem redigo, ne forte wm .tlt¡s fwdicaVe*. rim W (O ríw, ípte tepmks effkiar. (a) En la comida y vellido se i. ad trataba con escasez contentándose , como el dice, con lo pie. Cor.c< 9. riso para mantener el cuerpo y cubrir su defnudez: hakntes tf. 27. alimenta, <& quiht tegamur ,, bis contenté $umus ( b ) . Su cora, zon eftaba remotífimo de la avaricia , pues no bufaba el oro ni plata , fino las aímrs: como dixo á los Corintios $ nm qutro qu<& Vtflra stmt, rtd vo$ ( e ) ; y pudiéndose mantener , como los demás Apollóles y Evangelizas, de el subsidio de los fieles i quienes predicaba el Evangelio, no lo usó, fino ra. ra vez, pasando de continuo de el trabajo de sus manos con que, no solo el, (¡no aun sus compañeros , se sufren», fean ( d ) i todo á fin de no gravar en cosa alguna á los pro. ximos y para que no padeciese embarazo alguno el curso de e) E vangelio ( e ) . Fué »n mirado y tan cirounfpefto pa. ra que no se soípechase de su Persona la menor sombra de codicia ni apego á la plata , que quando adminiíkaba aquellas quantiosas Hmoíhas que remitían los rieles para socorrer la ñecefidad de otros pobres chriftianos, no las manejaba por si, fino por medio de otros companeros hombres de conocida fama pouuzelo y virtudes, (f) De eftas tan eíquifiws pr e. cauciones ufaba el Santo Apodo!, con ser ta» patente su deL ínteres y la entereza de sus coftumbres-, por evitar aun las mas remotas ocafíones de que se manchase el Sagrado ML nifterío de su Predicación con qualesquiera fabos rumores quí midiese efparcir o la ignorancia é la malicia de algunos fiofttóKéS'. (g) Tanto imperta la buena fama f opinión a los KJ o de la Divina (b> 1. adTiav (C) 2. adCor. C. 12. if* 14. (d) Ad. ¿o* (e) r.adCor. c.p.tf.12. (O 2.adCor« 8. per tot. pr¡4i cipué 20. n 5*. Í8> Ibid. 1. 20.&21. (a) i. Ad Thcs. c. 2. tf» 7. (b) Abba? Piiií. su. per Canc cap. t. (c) 1. Ad Thesah 2. tf. 10. 5® 52, Y reduciendo todo te dicho a los dos puntos prin , cipales, á saber, de apacentar Jas ovejas de Chriíto que ef- caban á su cargo con et exemplo, y con la dodrinaj procuró bacctlo con canco amor, cuidedo y diligencia, como lo prac cica una cariñosa ama de leche con sus hijuelos, Unquam si ntitrix foHat filfas sum ( a j Asi el Santo Apóftol llevaba y 'fomentaba continuamente á sus hijos efpiricualcs en el seno de su ardiente caridad y amor, suftenca'ndolos con los dos pechos de el exemplo y de ia predicación, con el derecho en que se fimboliza el exemplo, haciendo obras grandes de edificación.- y con el izquierdo en c¡ue se representa la doc- trina, predicándoles la mas sana y provechosa para sus aL mas, con cuya leche crecían y medraban marabillosamente; ufara sunt ex&mplum, <& MlU'ma^ ¿extra Ulut ubtn magna facL en$'> fimjho magna dkm (b). Oid quan exactamente cum. plio uno y otro el Sagrado Apóftol: „ Vos ( dice á los Te. „ salonicenses ) ceíles eíHs, & Deus, quam sánete', & fine querela vobis, qui credidfftis, fuimusj íicuc feitis qualiter „ unumquemque veftrum ( íicuc pacer filios swos ) deprecan. „ tes vos , & consolantes , teftificaci sumus , ut ambularecis „ digné Deo, qui vocavic vos in suum regnum, & gloriam. 3 , ( c ). Qué mas sanco exemplo ni que mejor doctrina pue- de desearse * 5;. O si supiésemos, hermanos» imitar algún canco á efte zelosííimo Miniftro del Evangelio, y verdadero imita, dor de Chrifto ! Aquel exemplo can grande de Santidad , aquella sancíuma doctrina con que incesantemente inífruia y di. V 5* dirigía á las almas por el camino 'de la salvación. Hagamos pues todo esfuerzo para imitarle. No digamos, hermanos, que efto es impofible, aunque sea en ia realidad arduoj pu- es todo se puede con la gracia de Dios. ¿ Por ventura no frc San Pablo de nueftra miíma naturaleza y condición , di. ce el Padre San Juan Chrifóftomo ? An non nmrat no/Ir* futí Status fmlus ? ( a ) No puede haber duda en elloi pero con la gracia de Dios fue ío que fue, (b) Avivemos pues nuéíl m deüdia y despertemos nueftra tibieza: clamemos á Dios con toda humildad para que nos ayude con su gracia, y co* operemos nosotros á ella, como lo hizo el Santo Apóftol, que de esa suette configuiremos también ser rieles Miniftros de Chtifto y zebsos Paftores de las almas, para merecer la coro, na de Jufticia con que el Señor retribuyó a! miímo sagrado Apóftol. SEGVNDA PARTE. \ _ 54. titila aquí hemos hablado solamente en co- mún sobre la eftrecha obligación de los Párrocos, de inftru- ir y apacentar las almas de su cargo con obras de edin\a- cion y con saludable doctrina. Refta ahora el persuadiros en efta segunda parte lo mucho que os incumbe también el inftruirlas y dirigirías, asi con el exerapk», como con la pre~ dicacton , acerca de las doctrinas que en dicha nueftra Paí- toral ofrecemos á nueftros amados hijos vueftros feligreses» n2 fe (a) Hom. ií. in Gen* i . ad Co* rin.c.i$. té 10. (a) 2.adTím. C. 2. .2, ib) Ambr . hic, (c) Ad Tic, 2. . lio &I2. '.'52 Defeamos en eíte particular practicar lo tmfmo que encar- gaba el Apoftol San Pablo á su amado Diícípulo Sao Ti- moteo: todas eftas doctrinas ( le dice ) que me has oido, en* comiéndalas á otros hombres Beles que puedan ser idóneo* para enfeñarlas á otros: qu# audtfli a me 3 bdtc twmtnfa fideli* bus bommbus, qui idonú efunt, Cr altos dome. ( a) 5?. Por aquellos hombres fieles é idóneos para enfeñar á los demás las doctrinas de San Pablo, se entienden los, Presbíteros de la Tglefia , dice el Padre San Ambrollo ( b ) • Ninguno pues mas idóneo ni mas apropóTito para enfeñat á los fieles las dodrinas de oueftra Paftoral, que vofocros los Presbíteros de las fgleíias que eílais inítituidos y conftituidos Párrocos en los Pueblos» para enfeñar y dirigir á los fieles en todo lo que conduce al bien de sus almas. Todo el asuru to de las doctrinas que aili proponemos se reduce á los dog. mas de nueítra Santa Fe y a' las máximas de la Etica chrif- liana, las quales enfeñan á los hombres las reglas mas *cier„ tas y seguras para caminar fin tropiezo a su ultimo fin y Bienaventuranza eterna. 56. Todo quanto practicó nueftro Divino Maeífro Je, sus con sus Sa nú finias operaciones y con su admirable pre¿ dicacion, lo reduxo el Apoílol San Pablo á enfeñar á los hom- bres á vivir según las reglas de la templanza , de la jufticia y de la piedad para poder confeguir la eterna bienaventuran- za*. „ apparuit grada Salva toris noftri ómnibus hominibus^ „ eiudiens nos, uc abnegantes impietatem , & socolaría de¿ ^deria, sobrié, jufte, & pié vivamos in hoc feculo. (c) lo Lo qüal expone el Padre Santo Thomas de efía suerte: so. ( a ) brié erga «o/, jujlé erga froximwiy fié trga D¿um. (a) De D.Thcm. suerte que la sobriedad ó templanza nos admioiíha reglas para dirigir aquellas operaciones que conciernen á nuelro particular bien hooefto : la Jufticia, para las que miran al bien de nueftros próximos,* y finalmente la Piedad, todas aquellas que se ordenan á Dios . Ellas tres clases de ope. raciones son las mifmas que dirige y regula la ática Chrif. tiana; pues ella es la que enseña los oficios del hombre en orden á Dios, en orden al próximo, y en orden á si mis- mo: y eftos tres mifmos órdenes de oficios y operaciones son los que puntualmente se tratan y explican en r ueftra Paf. toral: porque en primer lugar probamos cemo solamente Dios es nueftro último finí y luego tratamos de la Fe, £fpc ranza y Caridad que son las que immediatamente nos or , denan á Dios como ultimo fin; y asimifmo tratamos de la Religión que es la que enseña el culto interior y exterior que debemos tributar a Dios, todo lo qual es proprio de la Piedad. En segundo lugai explicamos los oficios de el hotru bre para con el Rey, con la República y con sus domés- ticos y extraños, lo qual pertenece á la /ufticia ó Legal q Commutativa. Finalmente explicamos en la Paíloral los .ofici- es del hombre para eonfigo mifmo los quales regula la so. briedad ó templanza* 57- pues ahora encargaros lo mifmo que el Apóü tol áTito, immediato á las palabras dichas: hec lo fuere , t? txbonw: que prediquéis y exhortéis eficazmente i vueírros o fe- hic le$.$. i i (O ifaiae c. 6z, tf. 6 t 54 feligreses sobre las dichas do&rinas. Vofotros eftais conftituL dos por Dios para Cultodios itnmedíaios de las almas de vueífoos pueblos, para que de dia y noche no ceséis de amo. ncftarlas y ensenarlas, ya con el exeroplo, ya con la predica « don, quanto conduce á su bien eípirkual. ( a ) Nadie pues át vofotros se nos eícuse, á todos os comprehende cita obli- gación. Aplicaos con todas actividad y zelo á enfeñar á vueftros feligreses las doctrinas dichas: í efto os amonefta. mos en el Señor y defcargamos nueftra conciencia en la vu- eftra, pues es obligación de ia vueftra el que nos ayudéis , como Coadjutores que sois de nueftro oficio Paftoral, á ad« miniftrar a los fieles el pan saludable de la Doctrina de Chrifto. Y repitiendo aqui io que al principio os encargamos, pro- curad imitar el hecho de los Sagrados Apodóles , quando ayudaron al Divino Maeftro á dar de comer el pan á las tur. bas en el defictto, que aunque lo recivian ya partido de la mano de el Señor, lo partían aun mas y lo defmenuzaban para que pudiesen con mas comodidad y facilidad comerlo aquellos pobres. Asi Vofotros partid también y ctefmenuzad las doctrinas aclarándolas y explicándolas muy por menudo al tiempo de predicarlas, para que con mas facilidad las per-, cibao. y entiendan los pequeñuclos é ignorantes. 58. Para efto convendrá el que por algún tiempo ó seguido ó interpolado, conforme lo hallaseis por mas con ve niente á la utilidad y necefidad de vueftros feligteses, pre- diquéis los Domingos y Fieftas explicando cada ve2 un pa. r¿°rafo ó una de las doctrinas que en el se contienen, pues * »1 55 tal vez hay en un parágrafo varios miembros de una miC ma domina*, que piden explicarse separadamente para que no se confundan los oyentes y se les imprima mejor lo que han oido: y asi sera muy oportuno predicar una y otra y otra vez sobre una mifma doctrina, nafta que quede en. teramente explicada según todas sus partes, antes de pasar á hablar de otra. Ni tampoco os habéis de contentar con ha. t>er explicado una vez á vueftra satisfacción alguna docVL pa de las dichas; fino que habéis de repetirlo, aunque sea muchas veces, si la necefidad asi lo pidiere; lo primero, porque, como dixo Séneca, nunca hay nimiedad en de. cirse lo que jamas se aprende bailante: numquam m m ims íkmr % quod mmquam satis dtsátuu ( a ) Lo se- gundo porque aunque alguna parte de el Evangelio cay. ga en buena tierra y dé el fruto correfpondiente , mucha mas es la que cae en mala tierra, ello es, en corazones mal difpueftos, ya sea por «ftar pesados de los vicios y deley. tes de la carnes ya por eftar embueltbs con las solicitudes y cuidados de el mundo; ya finalmente por las efpinas y tra. bajos de las riquezas ó déla codicia de tenerlas 5 y aunque nada de ello hubiese, bailará para que no dé de contado fruto la predicación, la suma tibieza y dexamiento para las cosas efpirituaíes que experimentáis en los mas de vueftros feligreses, y el ser por lo común olvidadizos. Por tanto pu- es^como decíamos, sera muy de el caso el reiterar algunas veces la explicación y exhortación sobre una mifma do&ri. pa: ut lpa saltem afmtudine doElrin*, sermonen auditorum am (a) Epift. 47. (a) De Sacer F t ^ m% COm ° dkecI Padre 5an Iu3n Chri ^omo doc.übtf.Í ía,éNÍ iecdeis cl que podcis causar iaftidb á wefttos oyentes con inculcatíes una mifma cosa muchas veces; an (b) 2.adTim. c.4. tes bien predicad con inftancia oportuna é importunamente \ como le decía San Pablo i Timoteo : pwdtca Vtrbum , opportune importune, (b) £te cowo los Párrocos tienen muy efirecba obligación ¿e en. señar ¿sus feligreses sobre el último fin para que fueron criados, y como efie no es otro que el mimo Dtos* 59» Toda la ocupación de la Etica cbriftiana con- fite en dirigir y moderar las acciones humanas conforme í las reglas de ía boneftidad, a fin de que vayan ledamente ordenadas al ultimo fin que es Dios j de suerte que efteha de ser el primer principio impelen^ y último fin ó térmú no de todas nueftras operaciones. Por tanto es preciso que para que el hombre las pueda dirigir y ordenar á efte fin por ías reglas de la honeftidad, tenga previo conocimiento de efte su último fin, por el qual se mueva á obrar, y al qual como su último centro encamine todas sus acciones* Conviene pues y es muy necesario el que dispertéis con* tinuamenre i vueftros feligreses de el profundo sueño de el olvido, en que yacen de las cosas eternas; pues mientras no piensa el hombre en aquel inefable premio de la Bienaven. turanza eterna, que tiene el Señor prometido á los quefiek nW menee le (5rven y aman, vive en un deleitable ocio* fin mo- ver sus manes para ejercitarse en obras de piedad, ni su len~ giia para orar y alabar a* Dios; y se mantiene codo absor. jo en los bienes terrenos, y en una total inacción é insen. íibilidad para los eternos de el Cielo. 6o. Ha de ser pues vueftro principa! inftituto y cuida, do con el mayor tesón y zelo darles á entender la volubilidad é inconftancia de los bienes del mundo , y la incapacidad que tienen de satisfacer y llenar el defeo de una alma racional , cuya vaftíílma capacidad solamente la puede Henar un Dios, y cuyo insaciable apetito solo lo puede aquietar y satisfa. cer el sumo bien que es Dios . Fuera de que las honras , rL quezas y bienes de el mundo eftan tan lexos de hacer felices y bienaventurados á los que los poseen ó desean, que antes los hacen muy infelices y miserables, por lasefpinas délos cuL dados, inquietudes y zozobras que producen, con que punjan y penetran mortalmente sus corazones ¿ y mucho mas por que en vez de conducirlos á la bienaventuranza eterna > Jos arraftran infelizmente al suplicio eterno de el infierno. Asi logra, reís el que defarray gando de sus corazones todo apego á los bienes terrenos , miren aun á los lícitos como cosas traníL torias y de poco momento: y que solo afpiren á los eternos, con que comenzaran ya á gozar de algún modo en efta vida de la bienaventuranza eterna, con una paz y sofiego inaltera- ble de sus almas nacido de la gracia sobrenatural y del tef. timonio de la buena conciencia, y gozándose Sumamente con la efperanza de conseguida perfectamente. :¿ p IfJ (a) Ifai.fo.tf. so. & 57, V. 14. (b) Exod. c de refat. $í, Eílo es pues lo que habéis de persuadir eficaz; mente á vueífros feligreses , para que deshecnendo de sus corazones coda sobcrvia, codicia de las riquezas y apeci.j de la luxuria, que son bs que mas embarazan é impafibi, litan á ios hombres para caminar á la bienaventuranza éter* 11a, abracen la humildad, la templanza, Ja continencia y de* mas virtudes, con cuyo exercicio caminen proípera y se* juramente á ia felicidad eterna* A vofotros os manda el Se* ñor que preparéis el camino al Pueblo, que allanéis el pa* so y quitéis las piedras, efto es, los ofendíate que son los pecados en que tropiezan y se embarazan para caminar se- guramente y llegar al deseado fin; Prepárate viam populo > ^lítmm fmtt ker, er tligM lapides, id ejl, aufette vfenáícuia de pía populimi (a> Á voíotros os manda también que guie ¥ is al Pueblo, como ío mandó á Moyses: Duc populum tj¡m { b ) . Efto lo habéis de hacer predicando, como os manda eürechamenre el Tridentino, (c ) á lo menos todos los Do. $a.tf. 34. 'mingos y Fieltas solemnes, á vueftros feligreses, enseñando. ( c ) íes lo que deben necesariamente saber para salvarse, y anuo, dándoles con brevedad y claridad los vicios de que han de aparcarse, y las virtudes que deben seguir para evadir las penas de el infierno y conseguir la vida eterna. Mas con es. pecialidád habéis de ser muy continuos en predicar y ar* suir eficazmente contra la sobervia, avaricia y luxuria, que, como dexamos dicho, son los vicios que mas retrahen al hombre de el camino de la salvación y eterna bienaventu. rariza; y persuadirles igualmente que abracen la humildad 59 ■y demás virtudes opueftas que son el seguro camino pa». ra alcanzarla. Leed ios Evangelios y veréis como 4 cada pa„ so predicaba e! Señor contra dichos vicios , y como per, suadia ía humildad y el menosprecio de las riquezas y de. leytes de el mundo. Regiftrad las Epíftolas de los Sagtados Aportóles, especialmente Jas de San Pablo , y notareis con quanea frequencia y acrimonia reprehenden dichos tres vi. tíos, y con que zelo persuaden las virtudes contrarias a ellos. O que gran vidoria fuera si llegaseis i deíhuir con la es. pada de la divina palabra eftos tres capitales vicios» que tan- to llenan de almas al infierno I 62. Pues aun os habéis de efmérar mas en el cxern. pío de vueftra vida y conversación santa que es como una con- tinua predicación: ^nod efl Veluti perpttwm quoddam prxdL tancbgems. (a)¿ Quien mas que los Sacerdotes deben es^ lar abítraidos y desprendidos de todo afecto á los bienes de el mundo ? Ellos deben ser unos hombres todo espiritua- les, y nada terrenos; y como ya os diximos en otra oca. íion, ( b ) deben labarse y purificarse con canea diligencia de el polvo en que viven y pisan, que imiten la pureza de los ángeles: tdckco Saardmiam okumem y ka pitrum efíe decet, ücs'tm CJi$ ínter foteflatn Olas collocatm epet (c). Asi lo pide la alta esfera y la santidad de el Sacerdocio* Por tan- to toda su conversación debe ser de el Cielo, nada han de aspirar á lo terreno. Su parce, su herencia y todos sus bife, nes han de ser el mifmo Dios» y no cosa alguna de la tie- rra i por eftp al recivir la Tonsura dicen con el Obífpos pi (a) Trid-Sefi 2|.c.i* de teíbm* PrírrupaN de la PaC ton o $. (O Chrisóft > ubi sup» (4) 2. part. Paftor.c, Dominas f>m hateiitaús mt¿> ts calkh mes. Oc, eító es: Dominas efl mtbi prodtí>itijs, O koms ómnibus', part mea bal editaría & re~ mbuúo mea j cutera retpuo . ( a ) De fuerte que la tonsura* como dice el Padre Santo Thcmas, ( b ) fignifica el menosprc cío y abdicación del corazón de los bienes temporales. La corona nos amoneda cambien mudamente de lo mifmoj por. que por su figura circular fignifica la perfección en la virtud$ y el eftar raída á nabaja por la parte superior , denota que el EcJcíiáítico ha de eftar defembarazado y libre de ocupado, nes en cosas temporales , para darse todo á la contemplaci- ón de las divinas. Asi lo explica el mifmo Santo Dcclor. ( c) 6$. La vida y acciones de el Párroco deben ser tan superiores á las de el Pueblo que nada tengan de popular; antes bien deben diftar tanto, quanto difta la vida de el Pas- tor, délas ovejas, como dice el Padre San Gregorio: „ tan. „ tum debet aétionem popuü adió tranícendere Praesulis, quan. „ tum diftare debet á grege vita Paftoris ( d ). Vna acción menos modefta que en los demás no se repara, en el Pá. troco es muy notable; y lo que es un a'tomo de falta en otros, es en el Párroco un monte de eícándalo y fealdad. Todo efto y mucho mas persuade el Santo Concilio de Trento en una gravífima exhortación á los Padres de almas, dignííima de eftar altamente rlxada en nueíha memoria. „ Nihil eft ( dice > quod alios magis ad pietatenv & Dei „cultum afsidué inftruat, quam eorum vica, Se exemplum, ^qui se divino roinifterio dedicarunc... Quapropter fic^de, ,,cet omnino Clericos in sorcem Domini vocacos, vitam, mo. fcmoresque soos omnes compone», uc habítu, geftu, incc 9» su, sermone, alijsque ómnibus rebus nil, nifi grave, mo- jí deratum, ac religionc píenum pra?scferant¿ levia etiam de. ,> lícta, qux in ipíis máxima eflent, effugianr, uc eorum ac. „ (iones cunáis afean* vencrationem ( a ) • Profigue la mtfma materia de el pasaáo» 6a\, Avnq UC pudiera baírar lo dicho y lo que teñe, mos expuefto en la primera parce de la Paftoral que os din*, gimos cftos años pasados, hablaremos con brevedad en par. ticuíar, por ser propio de efte lugar , sobre el cxemplo que debéis dar á vueftros feligreses en la fuga de los tres vicios arriba dichos, á saber, la sobervia , la avaricia y la luxuria , y en el exercicio de las virtudes ©puedas» No hay cosa roas reprehendida en la Sagrada Efciitura y por los Santos Padres de la Iglefia que la sobervia , ni mas aplaudida y persuadí, da que la humildad . Le'ase el nuevo Teftamento y se verá quan cierto es efto. La Mageftad de Chrifto era tan ince- sante en redargüir la sobervia y persuadir la humildad , que por eso le llama el Padre San Aguftin DoSlor de la humildad. ( b ) Y con ser efte Señor el primer Maeftro de la virtud y Santidad , la primera y principal lección que nos manda aprender es la mansedumbre y humildad ; difeite a me , yuta mitis wm> & bumtltt corde (c) . De efta lección que «os dio el Señor hemos, de sacar dos cosas, dice el Padre q San (a) SeíT* 22* cap. i. de Reform. (b) Aug. lib. de San& Virgin, cap, a* (c) Math. Ct II* Y. 2* (a) Serna, 4, de Adv. & 48. sn Canc* (b) Eccl.c.$. tf. 20. Auguíl. £pii$6. $2 San Bernardo: !a primera el conocimiento de nueflra propia miseria; y la segunda el menosprecio de la gloria del mundo; „ confidcra sané ín hís verbis, quoniam humilicas dúplex fia alcen cogmeionís, altera afie&íonis, quse hic dicicur cor- R dis. Príore cqgnoícimus , quod nibil fimus, & hanc diiU. „ mus á nobis ipfis , & ab infirmitate propria: pofteriore „ calcamus gloriam mundi, & hanc ab illo dífeimus, qui ex. „ inanivic seractipsum, formam serví accipiens. ( a) 65. Aprendamos pues lo primero á conocer y con- fesar humilde y íinceramenee nueftra propia baxeza que es la mifma nada; y efto ha de ser al tanto de la altura y ceL íkud de nueftra esfera y dignidad, como nos lo encarga el Ef)iricu Santo: „ quanco magnus es, humilia te in ómnibus, „ & coiam Deo invenies gtatiam ( b ) ; porque quanto mas a!, ca es la dignidad ds el hombre, tanto mas peligrosa y temi- ble es la caída. Lo segundo que hemos de aprender es el menospreciar y pisar las glorias y honras de el mundo, no complaciéndonos ó glosándonos vanamente en la dignu dad que poseemos , ni apeteciendo otras mayores; y final- mente no prefiriéndonos en nueftro juicio á los demás, no solo á nueftros mayores é iguales, que eso aun los gentL les Filósofos lo enseñaron y practicaron , pero ni aun á nu- eftros inferiores, que es la difciplina propria y cara&eríftu ca de * los chríítianos, como dice el Padre San Aguftin: ¿>ro. pmm ^dinipUmm cbrijliawrum» ( c ) 66. Con efto conseguiremos muy importantes bienes: lo primero la paz y quietud del corazón que promete el 6Í (a) mismo Chrifto: O m)enkti$ requitm animdm leftmi (a) lo 1 Ibid. segundo el hacernos amables y agradables á Dios y á los Maeh. IU hombres 5 porque asi como quanco mas profundo es el pozo, if» 2% tanto mas dulce es el a°üa; asi cambien quanco mas profunda es la humildad , canco mas agradable es el hombre. Otro prove- cho se ligue aun muy importante á vueftro Miuifterio, y es el que no prefiriéndoos vanamente en vueftro juicio á los de. mas> tampoco os defdeñareis de sugetar vueího parecer al de ellos, y de solicitarlo para tomar consejo en las graves eludas que pueden ocurrir en el Minifterio de las almas 5 y aunque regiftreis libros y rogueis á Dios para que os co- munique sus luces , fin embargo de ser eíie un medio tan bueno y oportuno, cal vez diípondiá el mifmo Señor que no lo configais, si por sobervia y presumpeion de vueftro jui- cio dexais de consultar á otros y oir su consejo y pare, ce r? como aquel Monge de quien se cuenta que deseando entender un lugar obícuro de la Sagrada Efcritura ayunó fíe- te semanas, orando á Dios para que se lo reveíase ¡ mas viendo que no lo conseguía por eíie medio > determinó el Ir a consultarlo con otro hermano > y ved aquí que eftan, do en el camino se le apareció un Ángel que le dixo: „ las 9> fíete semanas que ayunafte no merecieron lo que pedias; „ mas por quanco ahora te has humillado en ir á pedir con. »sejo á tu hermano , me envío el Señor para que te ex. aplique lo que deseas saber. „ Y habiéndolo echo asi el lAngel, se le defapareció. (b) 67- í'or lo que refpefla al porte vueftro para con los qa fe. In Vitfe Patr. ■ — _ -^ai (a) ¿a, 20. y. 18. & 19. (b) Homil. 44. su. per Acl Apoft. (c) Ecclefiaí. 32. Sí- 1. *4 feligreses , conviene también el que refplandezca fíempre el exemplo de la humildad en codas vueftras operaciones. Asi fue el trato y conversación con los hombres de la Mageftad de Chrifto, con ser tan Superior á ellos, para dar exemplo á Jos que gozan de alguna Superioridad acá en la tierra. Lo mifmo prs&icó su perfecto imitador el Apoftol San Pablo, como les decía ( por pedirlo asi entonces la necefídad , y no por ja&ancia ) á los Ancianos de la fglefia de Fphe- so, al defpedirse para ir á Jerusalem: vos fcitis (decía ) „ á prima die, qua ingreflus sum in Afiam qualiter vobiícuna nper omne tempus fuerim, serviens Domino cum cmni „ humilicate ( a ) . Sobre cuyas palabras dice el Padre San luán Chrifóftomo: „ memor humiiitatis eft , qvx bis , qui „ pr*sunt, máxime congruit, eo quod facülirr.c' in arrogamiam M tolluncur. (b) El Espíritu Santo nos encarga lo mifmo en muchos lugares de la Sagrada Efcritura. Baile por mué he s lo que dice en el Eclefiáfticos h Redorem te posuerunt, neli ergo „ extolli: eíto in iliis, quasi unus ex ipfis. ( c ) Si os exal- táis con arrogancia y soberanía sobre vueftros feligreses» na. da configuereis mas que el defprecio y el odio ; pero si os. manifeftais humildes y humanos, cendréis gran ventaja para ganar sus almas y sus voluntades y que os amen como Pa- dres ; porque asi como es natural al hombre el huir de los arrogantes y sobervios ; así por el centrado el allegar* se y arrimarse i los humildes y humanos. Infínuaos pu. es, fiempre humildes y suaves con vueftros feligreses, pu* es asi conviene para vueího bien y para el de ellos. » Ne I fe jf Nfc fe > ínéfepattáo meleftus [ É£ stftétiíS ( dice el Padre ¿ Sán Juan Ghrifóftomo ) ñeque ftatím, aut cura animi com. „moiione queniquam reprehendas ,* ñeque propter módica ,ldeKáa con^emnes aliqucm, quafi rigidus juris cxa&or, sed fi CGSk qui deliquerunt comple&ere , & fpiritualirer inftruas , „ quefp^áfnodttm admonec Apóftolus , confiderans te ípíurn, n ne & ítJ tenteris :::: Par efto subje&is non tamquam do. fiífímm in cleiis, ut Apóftolus inquic: quí namque pitmus efíé alécepit, omnium hominutn servum eííe jubec Chrif. :us. jCa) |iViJ*to*x? ; • ^ 68. Procurad pues ser benignos, suaves y afables on vaeüíds feligreseSj y no os hagáis temibles, fino ama. &les, pero "íefpeta bies de ellos* Oíd al Padre San Bernardo* como os lo persuade* „Difcite (dice) subdiiorum nrnres vos efic, con Domini; ilúdete magis amarí, quam metui$ „ suípendite verbera s produciré abera: cür morsus i ser, „ peme parvúlus fugit confeienttam Saceidoris, ad quem ma. „ gis opporraerac, tanquam ad finura recurrere matris ?( b ) Solo eftas poflreras palabras* áe eíte Santo Padre debieran baftar para moderar y contener al mas iracundo Miuiftro, para no propasarse en su «ato y con versación con los feli greses, de los términos de la mansedumbre y humildad que nos enseno la Maseítad de Chrifto. ¿ Como se han de He. gaf á los pies de su Patrocó y Paftor á confesar sus pe cados con desahogo y libertad de efpjrica* unos hombres ya de suyo $aec& y pufilánimes, sí eáin preocupados de un miedo y terror pánico' al mifkio Paftosi? Ó y^quamos ¡ («-> Hornea. de huiftil ©>.3.b:>E (b) Serm. fj. in 1 V líb.i.OE (*■) Ecd.c.io. (d) (c) Ibid. tf. 10. isacrífejrfte Acometerán ea fas /confefiüftcfc de fo$ f$e#¿;á ,que serán responsables 4qs toifmas fárroco*, Mas para que ¡tia„íakeis tampoco por, exceso en la humildad y niansedun),.. bre con vueítros fdigresej», -deberá if acompañada de la sal 4e la diíerecíou y lo miímo vueítra autoridad; para que ni , eíte degenere,- ca arrogancia * «i aquella en vil abacitiHento: ,,iía humitkatt» & authoritacc prasdíe debes ( dice el pa_ , r ,dre 5a n Jíkiaro ) uc ñeque per nimiam , humilicacem sua^ L fubdicoruiB vítia. conwMcere iaciac, ñeque per ¿mmode-j '„ randam segerisatis pocellatem exerceat. ( a ) fl ¡ri& Hablemos ya contra ia avaricia y amor delbrdejj nado á las riquezas» que es el otro vicio que tanto eqnba.'i raza á Sos hombres para caminar felizmente y alcanzar? ¡a bkim entiuanza. No hay cosa mas mala que el avaro, di.; ce el fdeíiááico: <&¿?o mhií eft tcekjlms. ( b ) Y al verso. Gruiente; no hay cosa peor que el amor al dinero por el, quai vende el hombre su alma; pues aun viviendo arroja sus e entrañas con la aofsa de adquirir: s> nihil eíl iníquius, quam , s amare pecuniam: iiic . enim, & animam suam venalem haber: „ quoniara - in viu sua projecic intima sua. (c) De suerte Tue el avaro. y codkíoco, sobre set una. sentina de malda. des acaba y .consume infelizmente su vida con las añilas, é inquietudes continuas del corazón que padece, y con cantos cuidada y zozobras que le sobrevienen, que llega, como se suele decir» haih arrojar las entrañas. Ellas son las ef. pina de las riquezas que canto punzan y maltratan al que las codicia. Y asi decía ei Apoítol San Pablo que los que-. .rcrfv enriquecer cách en la tentación y en :er lazo de el ionio> y en rtiuchos defeos innútiksi y nocivos que los xiHen en el abifroo de la muertCi y de ja perdición : 2uí vqlonc divites fieri ; inciduuc in tenta<30iiem, & in laol jueum diaboli, & defideria multa innutilia, & nociva,, qua; jsergunc nomines m -ímericum , cV perdirionern . ( a JMdTim, (a) la razpn de efto es porque ja avaricia es la raiz y (a* ;te de todos los males, por Ja qual algunos ciegos y alus* nados erraron en la fe y se envolvieron en muchos do. 4*es: : ,radix enim omnium raalomm cft cupiditaSi quam quL # dam appetentes errayerune á rlde* & insetuerunt se do. loríbus muicis. (b) 70. Efto es lo que habéis de predicar y persuadir eficazmente á vueftros oyencesj y que si quieren ser ver. ^aderamente ricos depongan todo amor á Jas riquezas fal. ¿as y falaces de efte mando, y amen tan solamente las éter, ñas que son las verdaderas. Amonedadlos con el Señor que 00 quieran juncar tesoros en la tierra, donde el gorgojo y la. polilla los deíbuye y los ladrones ios caban y los hur. tanj íino que atesoren y guarden sus tesoros en el Ciclo, en donde ni la: polilla ni ei gorgojo los consume ni hay la. drones que ios cabeir y, roben, (c) Persuadid á los ricos y poderosos, con el Apollo!, que no se ensobervezcan ni pon. gan su* eíperanzas en. lo incierto é iaconíhnte de las rique zas, fino en Dios que nos da todas las cosas abundante, tóenles que obren bien y se hagan ricos de buenas obras? flue sean .fáciles es> dar; y comunicar sus bienes ¿Jes.po. t a. bresi 6. tf. 9. í (0) Math.c,^» 2 0/ J (a) i.adTim» 6. tf. 17. tí':. 1 5CHÍÍ5-C. 1. de Re. form. (O Math. ubi Vbi sup. <$8 laes; y j^üe atesore** pan sí un caudal bueno de sólidas cades para alcanzar fc vida eterna f a ) , .En c#u pues, beis de aplicar vueftro zelo y vigilancia para remover los corazones de vucílros feligreses codo apetito y codi de riquezas. 71 é Pero aun mas importa el- que les prediquéis t ra mffmó con el exemplo, maniíeftando en todas vueftr operaciones un total definieres y despego de las riqueza. Para eftó os acordamos otra vez con el Santo Concilio d Tremo* que no os llamó el gran Padre de familias al miniL cerio de, las almas para bufear vueíhas proprias utilidades ni para las riquezas y luxo, ílno para los trabajos y solici- tudes para la gloria de Dios. ( b ) Los Párrocos, asi por su dignidad, como por su oficio, etían dedicados y deítina- dos á servir á Diosj mal pues podran servir á la avaricia} pues como, drxo el Señor: ninguno puede á un tiempo ser. vir á Dios y á la avaricia: nema potej} duobus DominU mú m n \v. non potejhs serviré T>eo¡ is mammón*. ( c ) Por eso el* Apóftot San Pablo defpues de haber ponderado los daños e iacon venientes que trae configo el apetito á las rique. za¿ , amonefta eficazmente á San Timoteo que huya de se^ majante vicio: tu sutem o fcmo Dei h*c fugti ( d ) como si dixera: tu que eres miniftro y Getvo de Dios huye como "de pefte de la avaricia, pues es tan perniciosa é indigna á: ttt eftado Sacerdotal y si minifteiio que exerces. 72. No dudamos el que los Párrocos tienen poteL: tad de córner f beber ce el Miniítcrio, coiko afirma et éi£$ 69 mo Sagrado Apóftor : numquíd non héemttt potefldtetn manda, iandi o tikndh (a) porque nadie firve en la guerra á su coila ¿ y el que planta la viña come de su fruto . Y quien apacienta ovejas, que no coma de su leche ? ( b ) Mas con cftos exeraplos con que lo prueba el Apóftol no concede mas i los Miniaros y Párrocos que su congrua y decente roanu. tención del Minifterío, y no superfluidades, „ Obfervandum ,»autem(dice el Padre San Juan Chrifdftomo ) & ilíudeft, » quod ubique modeftiam servavic necesarium qua?rens tan. vium, non supeifiuum; non enim dixít: quis militat, & it non dttefcic ? sed quis militat suis stipendijs umquam ? » Ñeque dixit: quis plantat vineam, & non colligit aurum, „aut totum ftu&um vindemiat ? sed: de fru#u ejus non edit. 0 Ñeque dixit: quis pafcit gregem, & non vendit agnos? sed quomodo ? et de lade gregis non manduGat. Redé »quidem, ut oftenderet parvo lucro magiítrum contentum „efle opportere, & solo vi&u necesario, (c) 7§. Entended pues, hermanos muy amados , que sois unos meros Adminiftradores de los eftipendios ó proventos Eclefiáfticos que recivis eo vueftros Curatos ó Minifterios, y que gaflando lo preciso y necesario para vueftra congrua suftentacion ( la qual confifte en una honefta y decente ma- nutención confiarme al eítedo , condición y necefidad de el Miniftroy ) todo lo sobrante lo habéis de expender en vues- tros feligreses pobres ó en otros usos píos ; con cal píeci. fion que sí lo malversáis por enriquecer á vueftros parL enees ó en juegos, profanidades ú otros usos ilícitos é-'m m s de. i.Ad Co„ rinth. 9. (*>) Ibidem.' (?) Chrisóft. bic. ad Fracr. Sermón, aip. de 70 decentes a vueftro efiado, rafeareis gravemente a la fidelidad en la administración de dichos bienes que os encarga la f^leíks y según la opinión inas conforme á los Santos Pa- dres, pecareis contra Jufticia con obligación eftrecha de reíV ticuií fo maí gaftado ¿ porque aunque los Ecjefiafticos ten ¡¿ gan dominio sobre los frutos del beneficio en quanto á aquella parte que les es necesaria para su congrua suften„ tacionj mas en todo lo que sobrare de dicha congrua no tienen osas que la adminiltracioii, porque eso es ia parte de* los pobres que eíh junca en una masa con la de el Minis- tro Eclefaáítíco, para que Ja expenda y diftribuya fielmente con ellos. Eíh opinión, como mas veroíimil y mas confor- me á los Santos Padres la defiende acérrimamente el Dac, afino Navarro, el Cardenal Cayetano, Gamitólo y otros an- tiguos y modernos. 74. y para su mayor apoyo pondremos aquí algunos teftimonios délos Santos Padres y Doctores. El Padre San Aguftia hablando de dio dice asi: „ mementote, quod pau. „ perem vitam Sacerdos gererc debeat , ut quod supereft , „ pauperibus erógate non differat , quia omnia , qux habet ,í sunt pauperum. ( a ) V con mas claridad en otra parte: , quidquid ( dice ) excepto vidu, & veftitu rationabili super-, „ fluic, non luxui reservetur; sed in thesauro codefti per ele* „émoíinam repana tur , quod si non fecerimus , res alienas h invaíimus ( b ) . El P. San Gregorio dice también lo mifmo y con términos mas expreiivos de lo que os eftamos dici- endo- Dice pues en la Patiorak „ cuna quídibet necesaria 7t indígemibus miniítramus, sua lilis reddimus, nonnoftra lar, i, gimur, juílicssB debfcum pocius solvimus, quam misericor„ ¿ día? opus' implemus. ( a ) Pero con mas energía habla el Padre ó'añ Bernardo á un Prebendados » quid quid placer „ oeecsarium vi&um ( le dice ) ac fimplteem vefikum de aL >t tari recines, cuum non eíl, rapiña eíl, sacrilegium eíl. ( b ) Y en una declamación se explica asi: „ sane patrimonia pau. „ perum, facultares Eccleíiarum > & sacrilega eis crudelitace p surripicur , quidquid ílbi miniftri , & difpensatores , non utique Dominé vel poíTeííores, ultra vidum accipiunc, & í, veftkum ( c ) . Lo miímo afirma Pedro Blesense Arcedia* no y Cancelario del Arzobifpo Cantuariense > Autor muy gtande y coetáneo de San Bernardo. >, Prdati ( dice ) non >} miltcibus , sed pauperibus erogare tenentur pacrimonium j,Crucifixi, cujus ipfi non domini sed tutores sunt. (d) 75. No negamos por efto el que puedan dar á sus pa. lientcs, como eftos sean pobres* según advierte el TridentL no: ¿ sed si pauperes lint, iis ut pauperibus diftribuant. ( e ) los podran pues socorrer corno á pobres, m pauperibus; pe. jo no podran por causa de ellos difipar las rencas Eclefi. áíticas: us mttm non Sfirahm me difipem iltomm causa, (f ) Podran, como dice el Padre Santo Thomas* Femediar su Eeceíjdad, no para enriquecerlos: ut non tndigunt, non mm<> »t Mtiores indt fianu ( g ) f 76. Pero en lo que mas debe sobresalir vueftra pie dad y definieres es en exigir los derechos que llaman parroquiales» usando de tal moderación que nú deis lugar á 01 52 la (a) Paftosah $. p. ad^ monit.22, (b) Epift. 2 é adPuIcon Canonic* (*) Supcr illa verb,ecce non relL qui» Gnu nía. (d) Epift. 20« (n St& 25* c.i. de Reform. Ibideai, 2, a. q. 185* a. y* in resp» ad 2* 71 la noca, y a que lleguen á pensar vueftros feligreses que si celebráis las funciones ccleliáfticas, nq es canco por sus al. mas, quancp por el vil interés de la placa, lo qual cederá en gran vituperio de vueílro minifterio. Atemperaos pues á la necefidad de vueítros feligreses y suplid quanco podáis í los que sean pobres ; y si algunos lo fueren tanto que no rengan con que pagar los derechos 6 no puedan moralrocn. ce pagarlos, efto es, fin grave decrimenco suyo, á semejan, ees personas habéis de perdonar los derechos y adminiftrar* les mnino gratiu Algunos Párrocos deseosos de enrique» cerse, pero fin gravamen de sus feligreses > suelen cal vez usar de el arbitrio, no de negociar y comerciar , que eso bien saben que no lo pueden cohoneftai ni cergiversar en manera alguna, ni pueden Ignorar las gravífimas penas con que lo prohiben á los Eclefiáfticos los Sagrados Cánones; fino qué compran tierras ó mandan limpiar de las eriazas para beneficiarlas por medio de jornaleros, con fiembra de arroz ó cabaco ó cañad ulce á otros semejantes beneficios y labores. Mas efto tiene muy graves inconvenientes: lo prL. mero , porque no por eso dexaran de atribuirlo los que Ja veen á codicia de el Minilfro 5 y i la verdad ¿como puede dexar de ser codicia en un EcleGaíHco el bufear lo supera fiuo con cales artimañas, teniendo seguro lo suficiente para su decente manutención e 77. Lo segundo, porque semejante ocupación lo ha de diftraher precisamente mucho, y embarazar para aquella fuá atención y vigilancia con que debe cuidar de su» ove* jai* 7* jas . ¿ Quantas horas y aun días se le pasaran en pensar en sus semenceras o tabacales, y en recaudar sus frutos ? Quan- tas en pensar y trazar el modo y c! quando los ha de ven 4er y expenden el acarreto , el traníporte , si por agita, si con cargadores, con otíos mil pensamientos que ocurren en se. alejantes negocios que no le dexaran atender al principal que es su alma y las de sus feligreses. Todo aquel tiempo in. «utilmente empleado dexa de expenderlo en el cultivo de la Viña efpiritual en que debe incesantemente trabajar §1 Miniftro , o en la lección y oración tan importantes á qoat quiera Párroco , que fin ellos socorros es moralmente inu pofible el cumplir con su minifterio. •78. Por todos eftos motivos con mucho acuerdo pro. hlbfo semejantes ocupaciones y grangerias á los Párrocos el Concilio Límense 1 1 1. con ellas palabras; „ Insuper ñeque peco. „ ra qi^umque alere pmer necesaria advi&um, aut agros colere, 3ut vehendis mercibus anitnalia tenere, & feiant cae. » teras quaeítuarias artes fibi elle penims interdigas. ( a ) Las razones que tuvo paia dicha prohibición las resume en eft as palabras : „ Cum neophiti itti ea de causa tum fcandalum gra. p ve suítineanc: tum inftruáionis sua: jacluram non mediocrem 0 facianr, dum ab his in temporalibus qua>ftibus oceupantur, „ á quibus debebant fpiritualibus incrementis augeri. (b) % nos, por los mifmos inconvenientes, defde ahora inibimos á nueítros Curas de lo mifmoj y quando los eftipendios y proventos del Miniñerio fueren tan tenues que no alcancen pa. ta la decente mantención, acudan á nos y difpondremos el t me, (O Coñtik Lim. 3. c. adion. J. (b) Ibidem. J (a) &«?.q.ao; 74 medio mas oportuno para su consuelo. 7P. Vamos ya á tratar sobre el vicio de la luxuria que canco impide á los hombres para conseguir ía bienaven. turanzaj pues es ei que mas alexa y desvia al hombre pecador de Dios, y por coníiguiencc de su bienaventuranza que es- el mifmo Dios. La razón es clara; porque todo pecado mortal ,como enseña el Padre Sanco T bomas, confilte en la averíion de Dios, y converfion i la criatura: aver.'h a Veo, ai. ad !. . > J k " uiavcuiUil a 13 criatura: am^o a Veo, ¿"alibi." 1°" conH V° * ^taturm: ( a ) de suerte que por los mifmos pasos con que se convierte el hombre á la criatura, se apar, ta de Dios ; y por configuience quanto mas se acerca á la criatura, tanto mas se alexa de Dios. Ahora pues ¿ que peca, do hay que mas convierta y acerque al hombre á las criaturas que c¡ de la luxuna ? Ninguno por cierto; pues la luxuria , como dice el roiímo Angélico Doctor es la que mas cautL va y absorve la razón, ya por ser lapafion oías vehemente, ( b y3 Um kicn por ser ía mas connatural á la concupifeiblej y Ariíl • < í c,anro ma / or cs li vehemencia de las potencias inferiores r 'J; canto mas debilica.i á las superiores , á saber, al entcndimL cení» v] \ * • « . ' ento y a la voluntad , para exercicarse tn sus operaciones. D Tho DC 31 " ^ UC la IuXUn3 CÍCga al cntendimient °> y fomo dixo el Filósofo, ( b ) no dexa oir a la razón, y produce un '¿t.q.i5. afecto sumamente defordenado al mundo y un horror ó de. 8í * P er fesperacion del futuro. Por eso la vifta de Dios en quecenfifte 3 * nucítra bienaventuranza solo eíh prometida á los limpios de MacV corazí)n; " ^ can mundo corííe quoniam ipfi Deum videbunt. R *'o'¡( c ) So[>lc cu / as palabras añade el Padre San Aguftin: „ ac sic * 1 » eco. 75 contrario díceret: ilíi vero misen sunt, quorum corda sunc » carnali concupiicentia polluta, quia «ternas merguntur ia. ,¿ píenas. ( a ) 80, Mirad pues quanto os importa el predicar con zelo y ardor de cípíricu concra efte infernal vicio que tanto eftra. go causa á las almas; pues por causa de el son pocos los que se salvan de los adultos, como afirma el Padre San Remigio: demptis parVutis ( dice ) ex adulta pauci propter boc Vtiítm saL Vantur. ( b ) Imitad al Apóftol San Pablo que era un per. petuo Predicador contra la luxuria y deshonestidad, y asi se vee en sus Epíftolas que continuamente la reprehende. „ Ak „ pice Epíftolas Fauli ( decia Tertuliano ) „ omnes pro pu. »> dicicia, pro caííicate, pro sandiute príetendunc , omnes in „luxuri¿e, & lascivia?, & libidinis negocia jaculanturj ( c )y como dixo el Padre 5an Juan Chrifóftomo, paísim in omni. » nibus ubique Epiítolis. ( d ) 81. Pero si tanto debéis efoieraros en predicar con. tra la lafeivia y en persuadir la ¡impieza de el corazón y pureza de columbres ¿ quanto mas en conservar vueftras almas y vueítros cuerpos limpios de toda mácula de desho. neftidad ? Quan necesaria sea la continencia de toda torpe,» za á los Sacerdotes y demás Miniftros de el Altar, lo ma- nifieíta el Papa San Innocencio en la Carta ó Rcfcripto á Exuperio Obifpo de Tolosa, cuyas palabras pondremos aqui á la letra por ia mucha doctrina que contienen. >, Propo» 1, suifti ( le dice ) quid de bis observan debeac, quos in Día. f > conü i^fterioj aut íq Ofrlcio Presbycerú' potitos incontu t 2 nerj- Scrm.244 ad temp. Remig. S7.cap.i. Epift. acj Rom. <(c) De ex, hort,Caf- tic. (d) Hom.s«ín i.adThe. salón. 7 6 „ nentes cíTe, auc Cuidé generad fílij prodiderunt. De his, & „ divinarum legum manifeíh eft diTciplina, & beata; recor. dationis viri Siricij Epifcopi mónita evidencia comtnearun^ „ut incontinentes in officijs talibus pofiri, omni EcclefjaftL ? ,co honore privarencur, nec admktantur ad tale minilteriutfy „ quod sola continencia opportec implen. Eft enim vetus ad* ,,modum sacras legis authoritas jsm iode ab inicio cuftodL „ta, quod in templo, anno vicis sus, habitare prarcepú »sunc Sacerdotes, ut servientes sácris oblationibus > puri, ab omni labe mundati, íibi vindicens; divina Myíteria; „ ñeque eos ad sacriñcia fas fie admitti > qui exercent, vd „ cuna uxore, carnale consortium, quia feriptum eft; saneli „eftote, quia, & ego sanftus sum Dominas Deus veílcr. ,¿ Quibus utique proptet sobolis succefsionem uxoris usus „ fuerac relaxatus, quia ex alia tribu, & procer quam ex se* „ mine Aaron ad Sacerdotium nullus fuerat prarceptus acce* dere; quanco magis hi Sacerdotes, vel Levksc pudiciciam ex die ordinationis sua? servare debenc, quibus veJ Sacer- „ dotium, vel miniíterium fine succefsione eftj nec preterir „ díes, qua, vel á Sacrificios divinis, vel á Baptismacis ofíú „cio vacenc? Nam si Beatus Paulus Apoftolus ad Corin- „ chios íctibir, dicens? abftinete vos ad tempus* ut vscetís „ orationi, & hoc utique iaicis prascepitj multo magís 5a. „ cerdoces* quibus & orandi , & sacrificandi juge offícium „ eft, semper debebunt ab hujusmodi consorcio abftinere ? „ Quod si concaminatus faetic carnali concupitotia , quo. ,jpuQQre, vel saqiücare tisurpabjc, auc qua cojnTtiewia» quo-. » ve mm 11 metico cxaüdiri secredit:, cum di&um Gt: omnía munda mundis, coinquinaos amera, & infidelibus nihil mundum a (*) Reflexad bien y ponderad las gravífimas sentencias de etta carta y quan dignas son de apreciarlas y de no hechar. las en olvido los Sacerdotes. Y porque ellas solas dicen mu. cbo, y en otra Paftoral hemos dicho lo baílame sobfe la pu« reza con que deben vivir y exercer su oficio y Miniftetio los Sacerdotes y Párrocos, no añadiremos mas aqui conten- tándonos con iníinuaros algunos medios para conservarla. Los medios que prefcriben los Santos Padres para conser- var la pureza de alma y cuerpo y no caer en el inmundo cie- no de la sensualidad, son la oración, la humildad, la mortifi- cación de la carne, la guarda de ios sentidos y otros que pueden verse en los Aurores mífticos. Aqui solo tratare- mos de la gran vigilancia que deben tener los Párrocos en huir los peligros y las ocaíiones, y la gran precaución en el conversar con las mugeres para no caer en semejante vicio. El Apóftol San Pablo defpues de haber ponderado á los Corintios la realdad de la luxuria , concluye diciendo; fu¿H fornkatimm ( b ) . Sobre cuyas palabras dice e! Pa. dre San Juan Chrifóftomoí nm Mcít d/hmtt Voi ¿ fiwcatio* ite, sed fugito: hoc summa wm &\i$tnh Vos « mdiúa libe* fos fatiu*{ c ) Debemos pues con suma diligencia huir de la luxuria y por configúrente de todos sus atra&ivos y ocafiones, cfpecialmente de la familiaridad con mugeres. » Si vis pudicé » vívete ( decía San Nilo Abad ) murieran fuge familiari. „ tatero > ñec aditum iHis ad re liberum permute. Caire, ne i ----- te (a) Epift» p ad Exu- per. To. losan, Ec habetur Cao, %» dift.8,2. (b) i.ad Cor. (O Chriíóft» ibi, \ t (3) S. Nífus ©rae, z* da. (b) PtOV. 6. (C) Eccli. |« (d) Epiít. ad Ncpoc. 73 „ ce blandís sermotiibus irretíant $ pestiferum emtn íllis ve. „nenuni ineft. ( a ) No es poiible caminar sobre las brasas» íh quemarse las planas, dice el Espíritu Santo;'( b ; el que ama ai pelero perecerá en el. (c) S¿. La ocafion ( decia el Padre San Francisco ) al fu- erte hace flaco, y aí flaco derriva. Por eso el Padre San Geró. oimo encargaba á Nepocjano Páiroco el que evitase coda familiaridad con mujeres: tu casa ( le decia ) rara vez 6 nunca ia pisen mugeres ni cohabites con ellas- no fies en caítidad pasada, que fino huyes Jas ©caftanes no la conser. varas; pues ni eres mas Santo que David, ni mas tuerce que Sansón, ni mas sabio que Saloman. Hofpiciolum tu. n um, auc raro» aut nunquam muJierura pedes teiant; omnes „ paellas, & virgines Chriíli, aut a?qua)iter ignora, auc ar^ua. » ficer dil'ge ¿ nec sub eodem te#o manfites, nec in pra?ce. „ rica caílkace confidas, nec sandior David, nec Samsone ,„ fortior, nec Salomonc potes elle sapientior. (d) i-a mis. ma naturaleza» como gcan Maeftra de la honellidad, nos en. feña elle recato; pues según han observado los Anotomia- tas y enseña cada dia la experiencia, quando una muger concibe dos criaturas, si ambas son de un miímo sexo, se hallan juntas dentro de una nr'sma secundina ó túnica, mas si son de diverso seto, las divide una membrana quedan, do cada una separada en su retiro. Mirad con que nimíe. dad se porta en eito la naturaleza y el sumo recato que parece nos enseña, pues ni á hermanos les permite antes dej nacer e! que eften juntos i solas. El 19 %l< El que quiíiere pues ser caíto sea cauto y tema: porque el cauto se previene en las ocafiones, y el que teme se recela, y quien se recela, con dificultad cae : por efto el Padre San Cipriano amonedando sobre efto a los EclefiáftL cqs les encarga el temor con eíhs palabras: „quarema- >9 qís expedic plus benc cimere, quam malé fidere¿ & utill. ^us eft, ut infirmum se homo agnofcat, ut forcis exiftat (a), Y en otro lugar de el mifmo libro dice asi: „nemo » de tranquilaste, quam sentk, aut detenga caftitate confi. „ dat, nam ftupa non accenditur nifi cum juxta ignem op. „ ponitur; & absurdum, ac prasumptupsum eft, quia pace »frueris, occafiones belli quaeritate. ( b ) Temamos pues, hermanos muy amados, y no seamos temerarios y presnmp. tuosos exponiéndonos al peligro y a' la ocasión^ pues co. mo dice el adagio común: la ocafion hace al ladrón. Conoz. camos nueftra miseria y fragilidad y no queramos el que Dios en pena de nueftra temeridad nos dexe de su mano, y caygamos miserablemente en el abiímo de la lafeivia y pe. rezcamos eternamente. „ Memento semper ( decía el Padre San Gerónimo ) . quod paiadifi colonum de pofl'efsione sua „mulier ejeceiic. ( c) Pues si Adán veftido aun de la juf. ticia original y fin la rebelión de la carne, llevado solo de el amor á la muger cometió aquella desobediencia tan gra. ve contra el precepto de Dios, ¿ quanto mas podra en no. sotros semejante pailón ayudada de la rebelión de nueftra carne y de su inclinación y apetito, fino andamos íiempre «cautelosos y fia dar lugar a' que prenda en nueftros cora- - - va ™- (a) Oe fingu* larit. Cle a ricor. (*>) Ibidem. Vbi supt< (a) U zones la llama de ía concupiícencía * Por eso pues convíe* ne que el Párroco huya de gaíhr familiaridad con muge- res , y de tener comunicación particular con alguna, - mayor- mente con personas jóvenes. 84. Muchas veces le será inefcusable al Párroco el tratar y conversar con rnugeres; pues no solo ha de cuidar de los varones , fino también de ellas para consolarlas en sus trabajos, vifitailas en sus emfermedades y en otros lances en que urge ó la ncceOdad ó la caridad • Pero en eíta par< te, como advierte el Padre San luán Chrifóftomo, necefka el Párroco de la mayor circunfpeccion y cuidado para no man* char su alma ; pues no solo hieren al alma los ojos de las mugeres impúdicas, fino aun los de las castas, Ñeque enim „ poteft Antiftes, ( dice de el Obifpo y lo propio sucede con el Párroco ) qui gregis univerfí curam suscepit , viris tan- 9 , tum curandís operam daré, mulierum autem curam neglige- , t re, qua in parte magna profeáó opus eft providencia, quod „ ad peccandum quiíque proclivis fít: illum opportet, cui sdmú j,niñrandus Bpifcopatus sorte obvenerit pro illarum salute, » si non majorem , at parem certé curam , ftudiumque íol „ penderé; nam & eas invisere ¿egrotantes, & solari lugen* }) tes, & increpare Ungüentes, Se adjuvare affliftas opportet; „ qua; omnia dum ti une, plures írtumpendi aditus da?mon in- „ venir e poteft, nifi exa&ifsima, quis, ac munitifsima cuítodú ,) se se vallaverit: quippe animum ipsum feritaccommovetnoo Lib. 6. de ?) impúdica! tantum, sed etiam pudiese mulieris oceulus. ( a ) Sacerd» fy> Pero no solo deben efeusar los Párrocos la con* í " ver* 8i versación familiar con mugeres por el peligro que puede ocafionar á su alma, fino también para no dar ansa á que ks noten y murmuren con detrimento de su fama y repu. tacion . No hay vicio que mas noten y murmuren ios se cubres en un Eclefiáftico que la obscenidad^ y es impon- derable el efcándalo y la ruina que causa en un Pueblo Un Párroco nocido y traducido de semejante vicio* pues fo. bre hacerse el defprecio y vilipendio de sus feligreses y el fibilo y efcarnio de todo el pueblo, los que antes eran con. tinentes tal vez desfallecen con el mal exemplo cíe su.PaL tor: y los que ya antes no lo eran toman mayor osadía para continuar en el vicio: „ quis enim vereatur scelus, cu- „ jus .1n suggeftu complicem videt. ( a ) te. Fuera de efto sucede no pocas veces el que fin \ haber cosa mala en el Párroco, aunque trate familiarmente con alguna muger , hacen mal juicio de el sus feligreses y le murmuran desacreditándole 5 conque pierde su buena fa. ma y autoridad. Efto debe también precaverlo todo Párro- co* porque su buena fama es muy necesaria para la edifica. I cion de el Pueblo : y asi no diga como algunos: no me atu. j u la conciencia, y mas que ¿igan de mi lo que quieran. Oyga el 1 que asi descuida de su buena fama al Padre San Agultin, í y conocerá quanto importa al Paílor de almas la integri- dad de su fama para la edificación de los rieles: >, du« res ^sunt(dice) confcientia, & famas coofciemia neceílaiia eft ! tibí, fama próximo cuo: qus confidens confcientia?, negli«ic „ famam, crudelis eft. Quare crudelis i Quía fama turpfcudi. 8i (b) s ad Co. finí, oía, í C) Ibid. c.8> tf. (d) Ibid. tf. ss n's In Sacerdote esdem modo nocet populo, ac si reverá ejus Sacados carpís eíícc; quia apud populum fama ope. „ ratísr$ & opinio. Vnde canea debet eife in Sacerdote íri. s, tegricas, ut sllsus oitorem non tansum maculet ¿psa peccati De com- ! 25 {sbcs s sed omnis ttiara peccati suípicio ¡ quia auchoritas luun.vka ^íiíorum, qui aJijs pfassunt^ non solum veníate, sed eciarn Cicric. „ fama nitttur; & aíiquando in Reclote animarum pejor eft „ peccati suípkio, quana virium fatens ? si boc in illa latere po« „ee#, f?ropter aíiorum oífenfionem> & icandafum. ( a ; 870 Debemos confiáerar que no iodo lo que es IícL co conviene hacerse , ni codo h lícito conviene para la edi. ficadon; y asi dixo eí Apodo! San Pablo: », omnia mihi IL »,centj sed non omnia expediunt. Omnia mihi licent, sed s , non omnia gdiñeant. ( b ) V en otra parte amonedando á los Corintios que comían de los idoíotitos , por quanto no era ilícito $ pero redundaba en eícándaío de los ignorantes , Íes dice; Pídete autem, ne forte b*e licentia ve/Ira offwdtculum fist infwmh (c) y concluye el Santo Aporto! diciendo: „ si , , esca ícandaüzat frattem meum » non manducabo carnem „ in ¿eternum, ne fcatrem meum ícandaüzcm. ( Ü ) 88. El Padre San Gerónimo encargaba también mu- cha á Celancia en la carca que ie eícribio> de rathne fté vi. vwh y el cu'dado de la buena fama, concitas palabras: Apóítolici vero pracepti, & exempii eft, ut habeamus ra, „tionerr:, non conícfcntia? tantum, sed etiam famse. Non su. „ pertíuum, & á fruáu vacuum gentium Magifter hoc docet. „ yode ipse ad Romanos ais? providentes boca non solurn co.* (O 3* : c oracn Deo, sed «iam coiam hominibus. Et alibi: fine offen. I (ione eftore Judsis & Centibus, & Ecdefi* Dei, íkut ego ''per omnia ómnibus placeo, non quzrens quod roüii utile §1 cft sed quod rotéis, Beatus eft qui tam Sandé, tamque 1 etaviter düpoíuit vkam, tt de eo finiftri aliquid, ne fingí s quidemposfit, dum adversus obtredatorum libidmem pug- ¿ nat meriri magnicudo, nec fingcie quifquam aufus eft, quod v a f ,!í nullo putat elíe credendum. ( a ) Pero por quanto, aun. Epift. 14 que sea grande nueftra cautela y procuremos en quanco cita j de nueftra parte no dar ocafion á que se sofpecbe mal de nofotros; no suele tal vez bailar para evitarla, por la mucha malicia de los que llaman malo á lo que es bueno¿ entonces de. be consolarnos el teftimonio de>ja buena conciencia: „ cV quod merces nolha magna eft in Calis, tanquam ftipendium mi- l litantium per arma juftiti* á dextris, & á finiftris, peí glO- „ riam, & ignobilicaiem, per infamiam, & bonám famam. Asi concluye el Padre San Aguftin cuya es dicha doOiioa. ( b ) 5 ^'S 'tí Trátase la ejltechífima ohUgaúon dé los Párrocos de wjlru. ir a sus feligreses sobre U Fe, Bjperan^ > Catidal 8 P . D Efpues de habet probado en nueftra Paftoral como" nueftra Bienaventuranza confifte solo en Dios y no en los bienes de la tierra, pasamos á proponer los medios que se requieren para conseguirla : y en primer lugar tratamos de la Fe, Efpetanza y Caridad, por ser tas tres virtudes, X* 3"? De bono Vidrie. (a) I. 2. q, 6 *- a. t. & §• & alibi. ib) Super Pía!. 31, I *4 que nos ordenan immedíat3memc ¿Dios, como á nucftto ÚL timo fin y bienaventuranza , según enseña el Padre Santo Tbomas. (a) Mucho Ies decimos allí acerca de la pureza, solidez y firmeza conque deben^creer los Mífteríos de nu. eílra Santa Fe, y oportunamente' les explicamos los que de- ben precisamente creer para poderse salvar: y consecutiva.' mente tratamos de los vicios opueftos á ía íe, efpccialmence de la superfticion y vana observancia; y alii los diiuadimos' de varios errores, superfticiones y vanas creencias, que por! fidelífimos teftimonios sabemos se observan y creen por cu- chos ignorantes con gran detrimento de sus almas. 9o. t Quien puede dudar deja cftrechffina obligación, que afifte á los Párrocos de inaruir á sus feligreses en co,, dp lo concerniente 3 nueftra Sanca Fe? Efta es la primaria obligación de un Pa'rroco y en lo que mas debe exeicicar su zelo y actividad: porque ía Fe es el fundamento de el edificio efpiritual y la raiz de donde proceden los frutos de las buenas obras, como dice el Padre San flguftin: „ mag. „num opus,( dice) sed ex fide, laudo super edificium ope. »ris; sed video fundamentum fidei. Laudo fru<2um boni »operis, sed in fide agnofeo radicem. ( b ) Ahora pues, qualquier perito Arquitecto, donde pone el mayor cuidado es en la eírrudura de el cimiento, porque si elle no éftá bien firme y seguro peligra codo el edificio. El prudente la* brador á lo que mas í tiende en el cultivo de las plantas es. á la raiz, porque si efta muere ó se enferma muere &m m é se enferma Ja planta; y si la íaknoprmHfyen y. se ra j áL díca en la tierra, ni tiene firmeza la planta ni puede dai fruto sazonado. Los Párrocos son Arquke&os de el edifi- ^ cío de Oíos y Operarios de la Agricultura de Dios que i . ^ son las almas de sus feligreses; „ Dei sumas adjutores: Dei ^ ¿ ' „ agricutaa eftis: Dei c&Bcario eílis ( a ) . Y asi deben apli. ^ * caTW su pericia, habilidad y diligencia á que el edificio épkküaü de sus feligreses tM levantado sobre el fundamen. eo de urt£ sólida y firmífima fe , para que quede seguro y eftabfe, fin que lo puedan contrallar ó arruinar, ni los ítru petus de las tentaciones ni ios vracanes de las persecucio- nes de Jos enemigos de la Iglcfsa : y como agric.ulcura que ¿n de Dios de tal suene habéis de cultivar ehas plantas tacionales, que vaeftra mayos y principal atención se& el cul iva* de su raíz que es la mifma Fe, legándola de cono. iuo con la agua de la Predicación del Evangelio y de k sa* m Dotea, y arraneando las malas yervas de errores y va, ñas creencias, que 6 la matan ó á lo menos h sofocan y qui* tan stí' vigor, fin dexarla medrar y fructificar obras de vir- tud y santidad. Pero en ta que mas sé ha de esmerar vu. eftro infatigable zelo ha de ser en el cultivo de las plantas tiernas, queremos decir, los niños \ pues eílos tienen mas necefidad'y dkfl mas expueftos á Imprefiones de errores y vanas creencias. Aquí os acordamos y enmendamos, quao. to sobre el punto de explicar los Wirlerios de la Fe al pue w blo y de catequiza* á los niños, os dixiaios en olía to- tora!, (b) pi. Debéis tanéien darles á eñíendee qge la fe f oí .si y 4, p. cap* $ 8 & 6. 1 (a) Ad raí Lib» if, 4c Ttm, Admiro. soía flóbafti'pira desusar la MmveMtiran», fino íjuehacíá eítat acoaopaóada de las obras buenas hechas en Caridad* La fe fm obras do tiene mérito aJ«uno; y asi para que lo ten, ha fc¡ no tímeridad y presunción. Dios tiene promeada la eterna bienaventuranza a ios rjac guardaren sus preceptos, y asi so„ lamente podemos efpcrarla guardándolos. Por tanto dice el AtKJítül San luán „ si cor noli rum non repichendent nos> fi* „ ducüm habcismssd Deum. ( á ) El rnifmo Apóílo! San Pabla Yamá condencia hwim á la cfperanza, en las palabras quepu* fimos arriba, como !o explica e! IPadre San Aguftin; >, Pro fpe „ coníciewiam pofrit; ( dice ) iíle enirn fperat» qui bonam confl E > cicntiarn gerir. Quem veso pungir mala confeientia, resrahic. „sc ab ípe¿ Se son fibi íperatp nifi damnationem» Vcxjgo . Joann» 1,'fpctet regmirn, kabeat bonam confc;iemiam f Y fcOplhff «1 Carito Doctor diciendo: |, al Bautifta» al Apóftol &m Pabb y i los Profetas que continuamente pro- curaban ingerir en sus oyentes el Santo Temos de Dios* pa« que se apartasen de los vicios y emprendieren e! camU rio de el Cklo* , 9^. i Sigúese que hablemos de la Caridad, te qual se* gun el ApolioL es el fin, efto es 3 el. cumplimiejito del prc* ) (a) i.ad ThL moc. c. i. #í (b) AdRom* c. i§. tf. 10. (c) Ioann. c. 14. tf. 21. & 24. cepto: yfo/t fr«f/tó 58 ¿¿¿rifa (a)$ porque '¿mando átííos y al próximo se cumplen Wdós los preceptos: y asi con- cluye el miímo Apóílol diciendo : pkmtudo ergo ItgU efi di* leBio ( b ), id rj¡ % plena consummatic, Vt¿ mfieno, como tradu- ce la verfion griega : y efto miímo quiso darnos á eraen. der la Mageífod de Chrifto nuellro Maeftro quando dixo { el que guarda mis mandamientos ese és el que me ama ¿ y eí que no me srfta no los guarda: „ qui babee mandata j, mea, & servac ea, ille eft, qui diligíc fríe. Qui non dilLí , 3 gic me, sermones meos non servac. (c) O que engaña* dos viven aquellos que dicen que aman á Dios, y no ce* sao de ofenderle despreciando sus mandamientos! Quien ofende al que ama y efiima ? Qtsien ama de corazón & ocro que no se acuerde muchas veces de el y no desee eftai?! con el y conversar con ej ? Quien ama de vetas í un amiJ go que no desee agradarle y emplearse en su obsequio ?V * Corno pues pueden decir que aman de veras á Dios los que viven tan olvidados y enagenados de efte Señor, que ni pL c«san m se acuerdan de el, ni guftan de eftar y conversar con d orando en su Divina presencia ; y eñ vez de agra- darle y obsequiarle, le ofenden vilmente quebrantando sus- mandamientos ? Eño habéis de ponderar mucho á vueírros^ feligreses , procurando mover y acraher sus corazones' al 3 Santo amor de Dios que tamo les importa para su salvación*' 9$. No menos habéis de ser solícitos en ifiípirarles el I 90)01 & los próximos > chicándoles en que confiíle y como debe se* ¡sars-'epe. se» same* y niaiEorio^ pues- hay «1 esv iV 10 ta «écho eogsñóre ^nofefi(Sa¿ Wudidi^ atuaís ctm «ñor de verdadera caridad á los 1 próximos ; pero siseexa. rnk&bien, no es asi, pues no los aman en Dios y por DL cs^fi^por frnes y^ motivos tenerios ó de sangre o de in* teres. quis ( dice etyPadre San Gregorio ) quemlibec ¿ amatpsed propter Deum non amat, charitatem non haber, w sed cliaberc fe putat, ^baritas áureos vera eft, eum & in § Deo diligicur árnicas, & propter Deum diligitur inimicust *ille «nim^ propter Deum ¿iligit eos, quos diligtc, qui janv i,& eos diligere, i quibus non diligitur* fcit. ( -a ) s 96» De no saber amar al próximo en Dios y por Di les que es bt verdadera caridad i nace el extremo tan per, fjjicioso y tan usado en el mundo de aborrecer á los enemi* %>s, lo qual-ts rosalmertte;opfteto á las máximas dé el Chr if; üanifmo y i4a Dcnftrina dé Chrifto que nos dexáioñ los Sagrados Evangeliftas,* cari predicada y can encomendada de aquel JMaeftro M la caridad* queden élia empleo machos y muy largos; sermones fifitr^de jeílampr «n l<3B hombres e amor á Jas enemigos, y deftewar d® sas ¿oraéone^ el odio yja^vtín^nzaoptopria de gente baxa y de bárbaros gfcniilesi imitad pues en^efto á la ftlageftad de t fenfto y al Apof Pabló que frequentemente encargaba i sus difcípfes la paz y el amor recíproco, sob&llevándosé y sufriéndose íds |mos á los btros; y finalmente al Apóftol San luán en cu* y as cartas; apenas suena otia cosa mas «¡tie te caridad y el amor de Dios y de cl.préxímój y como cuenta d Padre $an Cerónirtio>, rqt»ncas .¥^s eftal» £0íj sus 4¡íHpte>$®rt ■ í. viO bf I 3 SCO E -O HomJI.^8' in .V H (3> Ü 93 Sendo ya can vícjíj que apenas poáta arrufar (as palabra*, eja su principal encargo el que se amasen, mutuamente: y. pre|aD£áaduíe ellos qqv idos de tedio: porque fiempre que ios; O ) jvciMss encargaba etfo, tes respondió; quta pr^ceptan Vowni Coro. W í¿ tolm fa, fu$cte é ( a v Uignasenicricia.de dApoliok íueac, in l 9? , «^ro sí en codos íos hombres es necesario ei amor, Epi'i. ad de Dios y de ios próximos, en ninguno mas que en ios 6a., Oaiaclib. cerdotes y Miniaros de almas. Los, ¿aterdoces son llamados, $.c,& por el «mfffld'&áor.sus amfcos, 70» mu dtem Vo$ teños % > < b ) $ei no tiene igual en Ja tie3 rra > Pues los que son Párrocos y Paílores de almas m* deben esmerarse mas mv&mv aijSeóorí; & mimo kfc*Chiifto quandp quiso encomendar á San £edro el cuidadc de las aí¿ im$ de su Igíeria, |e pregunto primero , gi le amaba mas- qu 3 Uos otros. Simón lemms éífps mt ftm bis i (c) y h.biendq Kfponáléo, que si, ttümDúmmíufas.^maamoüykúL xa entonces kíü.Chnltc: ^omtM¡ £ ion que cara exercernos elofció de Pai- tar de sus ovejas-? Ó y quanto vale cJ amar a' Dios intensísima,; tñeme para saber apacentar debidamente sus ovejas ! Él Paftor tjue ama de veras á Dios ama también mucho á sus ovejas^ las cuida con toda vigilancia, se comjtócó 5 ' de ellas en los trabajos y las consuela corporal y eípiritualmesi. ra sufre trabajos y cansancios con paciencia' y alegría por t\ bien de -ellas; y si fuere necesario, efti pronto á expo. Der su vida y perderla por sab atlas, que es h prueba de el Viayor quilate de la Caridad. ^.98. Pinalmemé el amor á todos ios próximos-, auríque o sos émulos y enemigos debe refjHandecer en los Sa, cerdotes y Miniftros de Dios mucho mas que en otro qual- uiera; porque ellos deben mas que otro alguno imitar á suXhnlto en la humildad, mansedumbre^ modetei be- nignidad, paciencia, longanimidad y demás virtudes que exer. citaba y practicaba aqael Señor en su «ato y conversación con los hombres; 7 para que batiéndose exempfer de éftas vir. ludes á suu feligreses, eítos los imiten y figán, efpecialmen. te en el : amor dé ■ tíios ' y "de : el próximo < < . /. .99. . Ninguno ¡puede dudsr de la 'utilidad y necefidad de el exérdeio -y-' pradica de las dichas virtudes tTeologales$ pues üto%% ni puede haber me'ríto buenas obras? ni pue- de ijuiirlearse el pecador: por tatito para excitar citas tan preciólas virtudes; qué yacen ociosas y como dormidas en el sepulcro de lá tibieza y frialdad de muchos de ellos neo, £hitQ$j hemos puiñ^túk^sáotú i$a ñtm¡i&- breve -de JU et z z ¿ti** ti dichos ados, par*, que con facilidaé y cfcn &eqtfencía4os usen como se ios encargamos ; y para que dio tenga el de¿ seaao efe&o, hemos determinado se practique en todas nu, éltras Iglcfias Parroquiales lo que mandó el Papa Benedicto XIV. de gloriosa memoria, en ; una Encíclica dirigida k ¡os Pacriarchas, Primados» Arzobiípo9¿ Obifpos &c. que tmpie-s zai cr simmimé, su fecha 7. de Febrero de 1342: donde^ or^ dena , que los Obifpos manden á codos Jos Guras o Re#dj res de almas, que todos los dias de Fieíta¡ concluida la Misa immediatamence se arrodillen ante d mifmo ata> y coa vox clara é inteligible digan los adtos de Fe¿ Bfperanza y .fyu ripiad, y que eí Pueblo ks vaya figuiendo prefiriendo lo mifac Qid las palabras de la mencionada Bula. Comptóator lia ber f habla del Catecifmo ) hujus'modi eciam fidei* fpai? &§¿ cbaritatft a&us* quos ie#é, fcíencerque compotas etír, u njinimé, dubítandum, A#us psíedictí , paücis j potius quam »multis verbis eñeiri gaudentj dunr ilfe tamen tota Vis > .natura virtutis expLtaur* Et quia cnníhanam - ftdigfo „ nem profltenti máxime' qeceííana eft consueíado^dfc caerá „ citado sspius elieiendi dichos a&us: ideírco m¡ Epifcopu* í, sü« non minos, quam alienas salucis ítudíosus providejh. ,1 tuat, uc in Paiochijs, tum urbis, tum Dioccefis, Redores 9l animarum, poft Miíiám fefto die celebratarñ, ftarim ante i, aram provoluti, clara, & incellígibilí voce éiáos virtúcarri „a&us elictant, & pra?ire sata gane Populo, verba ab ipfis »« prolata de vote reddituro. Hoc enim pa&o fideles senlita jjiíps rnemo#iaiinaQdabun^ -& *suefccm nedynt fefti a ,.;Sed ¿¿ 4 & & „ ali. H ijs ecian tficfiui Jn laae pía tóerdsáiídrie versan. - Man» damos pues á todos los Párrocos pracliquen fin falca ¡o di- cho según y como se difpone en dicha Bula. *. 4. %)e)a obligación de los Párrocos de predicar émfjmr al Pueblo sobre los Sacramentos y tobie la Misa', y de el exempto que deben dar en las cotas del culto Divino: y como les es muy necesaria la oración; y finalí mente dt el culto de lo» Santos, especialmente de Marta Santílma, " too/ ^ Iguese aquí hablar acerca de los Sacramentos cu. a adminiíbadon es éi oficio principal de ios Párrocos y Paito, res; pues los Sacramentos son el suftenco y la medicina de ¿las almas, como 0 dice el Concillo Mexicano; „ qua? cibusy & >3 medicina animarum sunt. ( a ) Ellos son las fíete -colum- ' fias que mantienen y conservan el Edificio eípiritual en coda . la IgleOa militante ; pues por medio de ellos, como dice el TrideñtiftO) comienza, se aumenta y se repara la santidad^ per f*¿ omntí Pera jpfima^ VeUncépit, Vtl cepta augeiWt Peí amiga re, faratur ( b ) . Fot lo que se echa bien de ver lo mucho que os incumbe el explicar al Pueblo la dignidad de los Sacramen- tos $ su naturaleza y eficacia y efecto maravillóos que cau. san en elálma, y la difpoficion conque deben recivirse pa. í a que los causen ¿ especialmente debéis inculcarles mu. •chai veces la que se pide para el Sacramento de la Peni, renda , en cuya recepción peligran y naufragan tancas-almas, $or no pohef io% requita* necesarios para-I& bmm «@ofe„ aa fu En efto.y to& fo €oncefn!ea$e i la aámiaMrecíqn de los Sacraménteos ©$ remitimos á ío que llevamos dicho en 6a quarta parce de nueftra Paftoral. Pero oo podemos dexar de encardaros con las mas vivas expresiones dé auctlto ze i* * I '> . -a- - J mi 33 & f A ■ 3 ta) fcpift. 201. 96 de que hklmés ffiigtíriofi acriba , défpues oVfeáberle dfcho que la suma de sü oficio para ía* ; seguridad de su concien, Sia confía en dos cosas, á saber,, en la predicación y tt el exemplo, añade luego: „ tu aucem si sapis, junges, & ter* „tium, (ludium, videlicet orationis ad compkmencuro ucigue „ eringe ilJius repecitionis in Evargelio de pascendis ovibúsi „ Manent itaque tria ha»c: verbum, exemplutn , orado j ibaj „ yor átmem his eft oracio. Nam & si ( ut di&um eft ) va, ,jCi*s virtas íicopusy 3¿ operi carren, & voci granara, "eflica* „damque promerécut osario. (*a ) De suerte que "sí el P& rróco quiere que su exerrpio y su predicación sean eficacei para mover ios corazones de sus íel'g2 loque les predica, mas lo ceme^uira* con la piedad de la oración que con la habilidad de el ai te, oke el Padre San AeuítírS' „ ut inteJiiger.ter, & liberter, & obedieuter sudiatur,^ íetate mái *>§í$ oiafiónum , quam crscorum facultare ?gi rton dubitet.* ) Nó dexe pues por cosa alguna el Predicador ( corno lo eru «fcga el Papa Benédiéto XIV ) ar tes de subir al pulpito f de Iiabíar con los be mbres , de tablar primero con pió* faciendo oración según el tiempo Je permitiere y encOA ■Rendándole su trabajo; y para que sea mayor el fruto, afiai -da ( dice ) á la oración la rras atenta mediíacion dé aquei, Paíloral 41a verdad ó Mifteiio que quiera explica** é sobre qáe qu&BU £om. i. ta exhortar ¿ si* oyentes. ) •> tí B9 e^ssaidS ..¿ ib) De doc. crin. Chriíh c. IJ, (c) En la * fb?l i &md hútí cTe Ifaíff^ttpfrifii y eSÍor pala,, bfátf - cotí 4«é> exhorta el Predicador, si su espídru eftá frió ^ t-ifció? De fechos idos né salen palabras -¿aliences*- Sino ide el Mifliífro de la Predicación, tampccó .encenderá' los «razones d« sus oyentes* dice el Padre San Agüíiin* rditjí Htñ mimjkr fttéums , non accendit eum % cúi 'fraduét-% (a > fia mcmrto Cdecia él Padre Sarn Francisco de : «Salés \fte >mn< jfím jpéabtas searí atJtentes, nú pt hs griüs y éc y la kngúá- d óldú* v-*»-/ A. I64v v No sol© es necesaria la oración én él Párroeo ¿ara el desempeño de una fructosa f>redÍGacio^^ fífío^tlnSbL iff gara toáúi los ^efe^ Nereidos taft supéfiores y tan di* ínos tn quMftíoeupacJ© ffóráu Üficioj -y 4jue -■ pt&& ifetp& >tós laces de' gracia^ -saMdtófe y >pfüééfié&* J 'Mi -m lafflenff ; feúcho ei Padtfe $#tff*nÜ$ifeí ■■úéW. Stiééfóóte tiégftjgütt e-a lactación: & i/M úbl ^actóoi ( 4m J sí cfcíiílí paulacifó ota ' ^ jkgbc, ဠf roifitó cogñiikjdé 8Te$tój¿ ac oierk tibí | ^imp^Stij incipiáis, filie slé^i : '^ : íáii0n3fei!íl»íis íc&pulfe^i j> veré, eüín oppom^ iíüs ifráiés- p^gV & KÉfíÉH l &. lu. ¿ tften sempér 3 Deo pirare, ( c )"• Peí oto parirlos -pe%o delafs teaeáéioHíes que te Tódeáti- sóndelos , y h$ aséchelas áe el eríerfiigo paía dérsfibáflo ábií granas y fray solapadas y ar„ Ulosis,- óomo qui efl eftose déf#e1&,sóáa su malévola sagscL dad ftftosktef pdrcftíe -safeé ^ tóia *$z caído el Paite le . es Hdl álftíogai l£s ovej^Sr'-p0íaé^dir páe$«s»f«rnkio^i$ ia. 4s hh fies. 1 * I O) ►ug» sup* ialm.io£ a En la car- ta intitula- da: d >re, dicadorí (a) Luce z¿. (b) Lib. de ¿exalis c. 8. íc) Aug. de Ecci.dog. mas. í ños, convierte que el Párroco se acoja al prendió de fe ora- ción, como aconseja la Mageftad de Chrifto, or¿fr « wre. as tfitent4tione>n.{2 j La oí ación es el Puerto seguro á don., de na de ictugiarsc el Párroco para librarse de el eminente* naufragio de su alma, tomo hace el prudente Piloco quandQfi amenaza cempectad en el mar: y en todos los negocios dq A su minifteno mas ha de fiar de la oración que de su pro«y pía induitria. Asi ¿o aconseja el Padre Sao Buenaventura* „ Sí,uc nauta ( dice )pra2videos tempeítacem, fcítinac s^ius; »ingredi portum secwurn; ita Re#or ad orationis parran. ' „ continuo con&giac , uc orones pen'culorum collifiones cva< „ dac; & m ómnibus agendis semper orationi ndac, quatii prc „ price ¡nduíiria?, & labor í M (b ) faj- Á todo lo dicho se agrega lo arduo y pcli°rQ. so de el oficio de Párroco si se quiere cumplir como °Lri. os manda, por la cftrcchííima obligación que cieñe de dai^, buen exemplo en codas sus acciones, y can exacto y cabufr] que sea un vivo exemplar de piedad y santidad á sus íeiiw greses: lo qual es impohble k) conftga fm efpeciales auxú líos de Dio* que solamente alcanzará por medio de la ora. don. tomo afirma el Padre San Aguitin: mdlm credtmus, *L ¡i owttm> auxiitm pronmñ. ( c ) No tíexeis pues pasar día alguno i pues cada día necefaamos de nuevos auxilios ) fio exercitaros en la oración mental si quiera por media hora ó un quarto, si no se pudiere mas: para la qual strá mas ápropoüto el sosiego de la noche, como lo acoftumbraba para nueílro exempío h Mageftad de. Chiifto $ue ocupaba i f íl día en predicar y enscfiar á tos fi«ks, «n curar espiritual y corporalmemc á los enfermos y en «ros e«ercie¡os de piedad para con los hombres; y por Ja notñe se daba 4 la oracwn tratando con su eterno Padre el negocio de mies, tra Redención, dándole afe<3uo;;í{¡mas gracias por tos bienes ¿»> que de su mano reciyia, pidiéndole otros que neeelírapa y O.Thoro. rogando humildemente por los hombres, (a) Irafcemos pu: *' M-* es a nueftro Divino Maeftro en orar con ftequeneia dan. a ^.j.ioc, dolé gracias al Señor por las grandes mercedes que de su piedad recivimos, y pidiéndole las muchas que necelitamos; ' como medianeros que somos entre Dios y e| Pueblo, ore «w de continuo por él al Señor, pues es de rweftra preci < b ) »a obligación, como afirma el Padre San Ambrollo Sacerdo. Ambr.su. ti r (dicejrfí, ac pr» pUíx fiU mvm if it w „ ít orne.,?*" >-aobi f . ( c) d '. Reg. c 106. Otra de Jas principales ocupacioiMss en que ha l *'V.3í, de aécuar su 2 elo y piedad el Párroco es el infpiiar y pro. mover en sus feligreses cj culto y veneración de los Sanios mayormente de los Parrónos y Titulares de los Pueblos a los quales deben con masefpecial adiecion venerar y ob lequiarj pues ellos son como unos deputados Abogados que tenemos en el Reyno de eí Cielo para que aboguen por nofottos, y nos patrocinen con su poderosa intercefioo ame el Supremo Rey de la Gloria en todas nueftras oece Mades y solieres, fpr rao» deben también efmerarsé losl. ( *9 i • l'T ¿oraid - ( 3> ) ^ t* ' t c ¡los Párrocos en el cuko Exterior que se Jes suele uiBiicftr ta sus beftas, pata que eílas, se celebren con ia mayor jde r senda y con un reíperable aparato: y al tiempo de él Ser* / mon explicar ia exceleneia.de sus virtudes y santidad,. ex* citándolos á la devoción y á la mas. .perfecta imitación M sus hechos* que es el mas fructuoso y mas accepto xnltoj de los Santos en sus fcftividades. 107. Ferp sobre todo conviene aplicar suzelo y piei dad en ingerk en los corazones de sus ovejas una tierna á\c¿ vocion y afeito filial á ia Reyna del Cielo María Sancífima^á la qual, de(pues oe Qios, venera la Iglefistnueítra Madre, con e mas excelente culto, como se vee en las solemnes fertlvidáde&ík sus Sagrados Mídenos; por quañco por ser Madre derD&09 Cfli también ^dce^Keyna y Señora- nueftf a, y asi la apellidamos 1*4 cbriftisnos en nujgáras deprecaciones: y per la excelencia san I grande de^kf adíe de Dios la debemos Éributai una adoración* si !bien inferior ája queda-ísos: á Dios, pero iacomfarablcment» más digna que la que cnluíamos á los densas Santos del Qfei iiu Á la veroad sor* spuebós los tirulos que nos obligan é\ ¡obsequiar» amar y venerar cordialmente á efta Geleftial Señora. Ella es el mas fiel y poderosa amparo y prefidk) íalglefia- cnltodaSf sus neoeiidádes y aflicciones, por cuya m* eccü ve. de el Señor continuas mercedes y favores ; pues ^ h jntercefion de efta Soñóte CWad-re de la Sabiéaria ecoroa . * difipan los errores de Jas. beregías y las «nieblas ác k vpnj jLilidad , con que se. fott*le&.. y enriende maraviilosamelnte ía k de IdkQbtifto- por* «ato ^.-muíwb^ lc« luto reüiv*n:aaj 2 -i 6' c - Sitios para la perseverancia en e! servicio de Dios, y los peca- dores para dolerse de sus culpas y alcanzar el perdón de ellas» 108. ¿ Pero qué lengua podra explicar el valor y Ja grandeza de su maternal protección para quantos la solí, •citan é imploran en sus tribulaciones f „ Site misericordi. o am tuam, Virgo Beata < exclama el Padre San Bernardo ) » si quis eíl-, qui invocatam eam in necefsisasibus sois, sL „ bi memineric defuifle: nos quidem servali tui caleras in í virtutibus congaudemus úhl f sed in hac potius nobis ipíis* „ Laudarous viroihitatem , humilicatem mitamur, sed miseri. » cordia dulcios sapit> misericordiam ample&imur chatios g recordamur ssepius, crébriás invocamus, Ha?c eft enirn qua; ¿, totius mundi reparationem obtinuic , salutem omnium ini. „ petravit. Per te, é Genttrix beata, ccelum repletum, infer- )> ñus evacuaras eft, inftauraró ruin* ccfeleftis Jerusaiem, ex. » peclantibus miseris vita perdita daca. Sic potentífsima, & a) pijísima cha ritas, & aríe$u compatiendi, & subveniendi (a) ,>abundáfc effedu, "arqué locupfes in utroque. (a) Bernarda 109. Por tanto deben iodos los Chriftianos ser muy homil. 4* gratos y fieles á efta su gran favorecedora y Abogada , aman. sup. tíola tiernamente y obsequiándola todos los dias con algún flus eib efpecial servicioi de lo que se complace tanto el Señor y re. muñera tanto á los que son amantes y rieles devotos de su tlüeárfima Madre, que se tiene por señal de predeífonaeion el ser devoto de María, como lo ai! roían muchos de los Sao. tos Padres. Por todos eftós motivos es muy importante el fyie tl--i*átr*cc'- Setóse dé- h nluáún efe sus amados feligrés ce ses ¡>VM se¡* los tmm é ¡nHame para tan proficua devoción, y. a que la aiabsií codos los días redándola ei Sanco Rosario > por ser un ejercicio muy acepro 4 Ja Reyna de el Cielo, conio c Quila por varias revelaciones particulares, y por lo mucho que favorece á los que con devoción le rezan. Y para la ma- yor edificación y exetnplo de los fieles , conviene el que el Párroco sea el primero en ahftir al Sanco Rosario en quars, eo íe sea pofible, cuya presencia sera también eftimalo pa„ ra que recen con la claridad y pausa que se requiere, y frenó para que los muchachos eften con la debida compoC tura y modsftía. Gítablecída la devoción á María ¿ancífima puede seguramente confiar el fairoco en que se seguirá Ja reforma de columbres en el Pueblo, y otras ventajas efpú rituales que suelen experimentar los que son fieles devotos de la Emperatriz de los Cielos. ■ De la ohiipcion de tos ( Panocos de inftrulr a. sus feligreses ¿que tem fkks p amantes Vasallos de el fyy. no. W Espucs de haber tratado en nuellra Pafíoral los oficios de el hombre para con Dios, pasamos á explL, car los de el buen vasallo para con su Rey. AÍfi con bss. canee extenlion y claridad damos á encender á nuciros am3„ dos hijos ia obligación que tienen de amar, obedecer y ser. vir á nueftro SoDerano. Lo primero, por ser Padre vníver., sal y de quien ellos mas que otro algún vasallo disfrutan I su su paternal amoi y regla liberalidad, lo segunda, porque c! Rey j cfti en lugar de Dios en Ja cierra para regir y gobernar á los ¡ vasallos: y asi el que obedece al Rey obedece áDíos¿ y el que f reíiíle al Key reíale á píos, ,$«f re/¿/k V4 orúmatkm Ad rt/^ií» ( a ) Finalmente por ser Señor natuial que tas defiende y c, ¡ fempara, y por lo miímo dignífinio de que le Orvan con sus per. j sanas y haciendas, y de que en reconocimiento de su Dominio le tributen anualmente. Voíctros pues de quien penden las al- ejas y los corazones de tueÜros feligreses, debéis inítru* irlos en todo quanto conduce al mas fiel vasallaje y al amor y reverencia que le deben profesar. Y asi á imitación de el Apóftol os exhortamos para que los amcneíkis á que vivan sugecos á los Príncipes y Poteftades de la tierra, y que obedezcan puntualmente sus mandatos» Aámtm May, TrtncL fifas, fmjhtíkut lubditos eff, diSto éedm (b) Inculcedles y explicadas quanto sobre ello les decimos y quanto entendiereis en el Señor ser oportuno y apto, á gti de que aun los mas rudos conozcan y sepan la grande obligación que tienen de amar de corazón, obedecer y servir al Rey de quien tanto bien reca- ven, y por quienes se defvela y expende tanto de so Erario, Sülo por e| fin de que gocen de el importante beneficio de la fe y chriftiandad y de la seguridad y prosperidad de sus pcríbnas y vidas. ni- Pero cito mifsno que os encargamos hagáis con la Do^rina y Predicación, mas oportunamente lo haréis con el exempb de taeífras obras, pues efte como dixo Se'ne. es el ssa> breve y mas . eficaz camino para la enseñanza; ce i a) ( b) Ad Tíe* c 5. • | f o M; Senee. Epift. 6, (b) Vk1or.dc P cdt.í c cLei.piop» 4. (c> Idem. Ad Rom, (O Chrif. hic faom. 2|. parum. a piinc. 104 ¿o«g»wi /fff ^ ¿>er fteceptai h&t & tffiaw per exewpU. ( a*) Habéis de ellas persuadidos que ni el Monacato ni el Sa- cerdocio os pueden defnudar de aquella obligación a que os empeño la naturaleza ; porque lo efpiritual no deírruye á (o natural , antes lo perficiona. Los Eeícfiáílicos > aunque son Míniílros de Sa ígleíia, son también miembros é individuos de la República y de eí Rey no en donde habitan*, y asi deben vivir en quanto a* lo pofofeo y civil sugetos á las Leyes de el Rey ó de la Repáblica. i b) Mas: el Rey no lo es tan solamente de los legos, fino lambien de los Eclefiafticos que vi- ven en su Reyno; y pot coníiguiente citan sujetos á el en ^uanto al gobierno temporal. ( c ) Por tanto el Apóftol ¿an Pablo llana y redondamente fin exceptuar períonas manda la sugecion i los Príncipes» Tod6 hombre ( dke ) efté sugeto a 'as Poteftadcs mas súbitos; porque no hay poteftad que no vcoga de Dios; y asé eí que reGíle á la Poteílad refiíle á la ordenación de Dios „ Omnis anima poteftatibus sublirnioru >,bus subdita íltí non eft enim poteílas nifi i Deo*.. Itaque , 5 quí ttñíik poteftad, Dei ordinationi reGftit. ( d ) Cuyas pa* labras eipone elegantemente de eñe modo el Padre San luán Chriíoftomo: }s oftendens hoc ómnibus imperari; SacerdotL „ bus etíam $t momchi% nec saecularibus tantum. 5 , Y poco después añade? ,*ctfi Apcftoíus efles, etfi Evangeliña , & „ Propheea» etfi quivis aíius. Ñeque enim hxc subie&io pie- , tatein subvenís, (e ) m. Decidnos g quien ¿fias emento de toda Poteítad hua mana que la Magdiad de Criri&3¿ Con soda esa, parada! » t exem. M (a) íxempfc a los fíb&bres tuvo ta dignación de confesar en piL loann. ip. blico la Poteftad de el Prefidence Romano sobre él ( en qtiin. ío hombre ) quándü refpondió al mifmo Pilaco , dieiendos «00 bétm poteflatem advenúm me ullam , ntfi eiti datum ejset desuper (a ) datum pro contejyum diámr; ac sídueret, b&c fien firmifií. como expone el Padre San Juan ChriTóft'omo. (b) JE1 Padre San Bernardo haciendo mención de eftas palabras de el Señor en una de sus Caitas dice asi: „ jam tune per se ¿ ? loquebatur ( Chrifous ) & in se experiebacur, 9 quod poft pe Apoftolos clamacin Ecclefijs: non éft poteftas, nlíi á Deo: & „ qui rcfiíVk poteftati> Dei ordinacioni refiftit. Ice nune ergo re» j,íiftereCbrifti Vicario, cum nee suo adversario Chriítus reftL j, teriCí Auc dieltej sí audetis, sai Príesulis Deum ordinationem „nefrire; ctím RTOmáni l*rsefidís poceftatéro Ghriftus super se „ quoque fateatur luiífécoílkiis órdinatam,, ( c ). Imitemos pu es á aquel Divino Maeítro el qüal no solo con su éé£kntfá> fino también con él exemplo, pr&movid fe obediencia y sugedon al Principe; Puera de efto la m*fma ley déte gratitud nos obliga en «ran manera á lo mifmd; poique si el que mas recive mas de be; ¿quien mas que nosotros éVfrutá la regia liberalidad de fcueftro Monarca ? Én quien expende mas en éftas islas su Re ai Magnificencia que en los EclefiafticoS? pues todos' viví mos á expewsas de Su generosa piedad* Ved 1 pues quan jos. to será el que procuremos mas tjue otro alguno manifeftat y promover con nueíhas obras el amor, obediencia y flde. lidad á nueftro Rey, Debemos tarabea eda U dodíina y con 11 ; exem. a dd d!o t. iu Chrií." fue 1001» 84, al fcg.nura. 2. in iried. Imp. S* MaurV : Ü & .J ,)[ Ce) Epífita. adEnrric. Senon. Episc* 'I* - -' .' ' . «* (a) a* adTn^ Ibid.tf.*. (O Sup f.ai Tiiiíii .c. 2. nomi!. par. i psiíic. pro „ Re¿ibus, Se ómnibus, qui in sublimkace sunc, uc quiecam, „ & cranquillam vitam agamus in ómni piecue» & caltiuce, ( a ) Porque efto ( ptofigue el Apoiioí j es bueno y aceep- to delante de nueitro >a¡vador D¿j$¿ „ boc ci¡ím benum tit, „ & accejeum coram Salvacorc noltro Deo. ( b; Conviene pues para la tranquilidad y sosiego de los vasallos el que robemos todos a Dics por la salud y profpcndad de nu. eítro Rey, porque en b salud y prclperiüad de su Real Persona ellí toda nuelfra seguridad* ac ¡i dtcat: iiiorm iatut mtíi tnnjmllkittm pant , expone el Chrisóíion o . ( c ) No mudo pues el Apotrol ( profiguc ti mifmo Sanco Dc&or ) qje ro^isen á Dios por el Bey, por lisongeat ó addar £ los Principes, (ino por pedirlo asi las leyes de la juliicia, ( d ) non úiulatto úlui tfl, $tJ iicundhm ¡ujhtu nionm aguat* Porque si Oíos no conserva á los Keyes y les concede acierto y profperidad en los sucesos y negocies de su Rey. nido, necesariamente se íiguen turbaciones é inquietudes en el Rey no. Por eíta miítpa razón el Profeta Baruch con los de. - . t* , I0 7 denlas Judíos que eílaban cautivos en Babilonia cfcríbíeron i los que habían quedado en Jerusalcm, pidiéndoles que roga- sen á Dios por ia salud de el Rey Nabucodonosor y por la de ( a ) su hijo Baltasar: oratt pro tita NabuMomsor %e¿n Bahilomt> Baruch-e, O po Pita Bdtafkr fihj */«$; ( a ) con ser asi que los tenia allí u |I# en c/clavitudj ¿ pues quanto mas jufto será que nosotros ro. guemos i Dios por la salud y felicidad de un Rey tan Cató- lico y tan pió, como nueítro Soberano Monarca, y por la de el Príncipe su hijo, y de toda su Real y Augutta Familia f 2>r /« 9W¿ac'm ir las ÍWm* w tn prtmm é totn át la C - * T 4- °fguiendo el orden de la Paitara!, debemos ahora tratar de la obligación que tenéis los Párrocos de promover f fomencar con la predicación y con el exemplo el bien de ia República ó de la Patria, tan apreciablc, aun entte los Gen. tiles Filósofos, que la antepusieron i nuefttos mifoios Padre* y Progenitores, No crio Dios al hombre para su paiticular bien solo, fino para el de muchos, dice el Padie San luán Cbrifóflomo: „ hominem non ut íibi ipfi tantum prodeilet, » creará Deus, sed ut multis. ( b ) Todo el bien de una Re. pública confifte en la concordia y unión de sus vecinos: en que ie amen, ayuden y suplan los unos a los otros: en que ios inferiores obedezcan y relpeten i los mayores, y que ellos bs defprccicn á aqueljoi: que cada qual s * contenga en los dd a tí- (b) Lib. 4. a di veri. vL tuper. vi. ta? monaf» •1í a c M Quicen si io8 límites de su eftado ó esfera) fin envidiar á los que citen en ma) or altura; y por decirlo en una palabra, que se amen y coadyuven los unos á los peros , como miembros que son todos de un cuerpo político que es la miíma Patria ó Re. pública, en que habitan juntos civilmente debaxo de una Ca* beza y unas miíinas Leyes. Todas ellas razones las enseña y persuade la miíma política que conocieron y enseñaron los mifmos Filósofos gentiles. Masía Etica ebriftiana inftruidacon las luces de la fe enseña otro mas superior motivo, en que deben fundarse todos los oficios ó acciones de el hombre para la Patria, y es la mífma caridad sobrenatural que es la que pruduce el mas eílrecho vínculo de amor y unión y concordia entre ¡os que la poseen; medíante la qual subfiften y permanecen felizmente las repúblicas , al paso que faltan, do ella se deftruyen y deshacen como saL La caridad (di. ce el Apóftol) no envidia, no obra falsamente, no se enso¿ bervece, no es ambiciosa, no busca sus propias convenien. cías, no se irrita, no piensa mal, no se alegra de la iniqui- dad, fino de la verdad; todo lo sufre, todo ío cree, todo lo efpera y todo lo tolera . Mirad que, propiedades tan bellas y tan bermoías ¡as de ia caridad, y quan conducentes son pa- ra ¡a eíkbSe unión y concordia de los bombre9. Pero falte la calidad y sus nobles propiedades , luego entran ¡as máximas de el amor propio $ del ínteres , de la envidia , de la venganza y otros mil vicios que aniquilan y deC trozan el cuerpo civil de la República . Dadnos un hom- bre que profese Ja verdadera caridad» cito es, que ame i s ■ J sus « ¡09 sks prdxímos corrió í si mifmo, no se le oirá decir: aqmfm 9» mi • amigo f no es mi pariente^ ni me tañe en cosa alguna, ¿porque le ftg de hablar ) potaue le bt de favorecer ? Pues aunque no sea su pariente ni deudo, es de su mifroa naturaleza y tie- ne un miímo Señor : y si vive- en su mifma patria ó ciu- dad, ya tiene otro nuevo motivo para no eftrañarse de el; pues habitan un miímo suelo y viven baxo de una madre común que es la patria , y es chriítiano como él: ved ai otra mayor unión , pues es miembro como él de el Cuerpo de Chrilto que es la Iglefia. ' 115. ¿ Qué mayor unión que efta puede imaginarse ? 3 Por ventura la amiftad y aun la sangre pueden producir mas eítrecha unión que la que causa el parentefeo ó her» mandad de la fe? Deben pues confiderai los chriftianos que todos son bautizados en un animo espíritu para componer un cuerpo, como dice el Aporto!; sean Judíos, sean Gen. tiles, sean efclavos ó sean libres* porque el cuerpo no es un solo miembro, sino que se compone de muchos. Eftos miem. bios que son los bautizados los puso Dios y dispuso en efte cuerpo, como quiso y como convino á cada uno. Vnos son los pies, otros las manos, otros los ojos y asi de los demás. Ahora pues: el ojo no puede decir i la mano: no fieceífto de ti para nada¡ ni la cabeza puede decir á los pi- es; no os neceíito para cosa alguna; antes bien los miem» bros del cuerpo que parecen mas enfermos y débiles, co- mo el vientre y eftómago, son mas necesarios: y los que juzgamos por mas viles los tratamos con mas honeftidad y ce w-, c 1Í0 recato. Mirad pues como- Dios atempero mdkro cuerpo: para que no hubiese dívííion ni cisma en eí, y ios miemv . toros confpirasen todos unánimes i ayudarse mutuamente,, f tdCo * >or tanco » si padece -un miembro se compadecen toaos ios ^ ,."'! ciernas, y sieíii bueno y alegre todos se alearan con el (2 ) tlSL Cé ti* i ' » . • e ¿Que sosa mas vis f decía d Padre San Juan Cnriídñomo) ¡us sí carcañal í y qme cosa hay mas preciosa que la cabe* Ú í Y con iodo se abaxa eíta acompañada de otros nobles miembros á curarlo. Si padecen los ojos codos los demás miembros se áatkn { ni los pies guita n de andar, ni fas ma- nos quieren obrar, ni el vientre quiere el suítento solo por que padecen íos ojos. Por ventura los ojos detienen á los pies ó amarran las manos © punzan el vientre ? No , fino 9a mifma eompaíion y la unión can eftrecha que entre si uardan para conservar el cuerpo es lo que lo causa. 116. Asi pues deben portarse entre si los. miembros e el cuerpo de Chrifto que son ios Chriftiancs. No ha¡ de defprecíat el uno a! otro por vil y baxo quesea, ni de- cir que pira nada lo oeceilca: y asi ni el rico ha de menos., preciar a! pobre, ni el poderoso al áQÍvalido, ni el sabio al [ignorante^ porque todos son igualmente rniembíos de el cu; erpo de Chriíto, en el qual deben permanecer perfe&ameiu te unidos y conglutinados con el vinculo de la caridad » airándose mutuamente, honrándose, ayudándose y compa- deciéndose íos unos de los otros, reputando cada uno co„ mo propríp el bien y el daño de su próximo. Solamente portándose asi los hombres ' podra ser feliz una. República* y de- lo caprario solo se ílguira la desolación de ella por . b diícordia de sus individuos. i 117. A efto habéis de enderezar iodo vueílro ze!o y Eclividad infpirando en vueílros feligreses con h predicación 4¿ caridad y smor del próximo, persuadiéndoles . á que pe jpmen mutuamente y no se hagan daño los unos á los otros fii de palabra ni de obra: y entonces oportunamente debéis ¡(clamar contra el engaño, contra la mentira y contra kusu- $a en sus traeos, en ío qual puede tamo la ignorancia y mu. ího mas la codicia de los hombres. Habéis también de po- ner todo esfuerzo para deíterrai el pernicioso vicio de la, mal tKcion y de el perjurio ( de !o quai se nos paso por alto el tratar en su lugar) que tanto cunde cnsre efías gentes, con tan horrendas expreíiones que se efhemecen los oidos de los piadosos. Eíte Luic ferino vicio tan universal y san ra. dicado entre eftos neophítos debe ocupar gian parte de vueftra atención, zelo y vigilancia , asi en vueftra predicación, como en t\ confesonaíio; pues no puede dudarse e! que se condenen mu. thos por el vicio y columbre de maldecir» según aquella sen. tenciadeel Apóílol: m<dfci regnum Dsi non posjidúum. (a ) u8. Mas no solo habéis de aplicar vueftro zelo pa_ ra promover con la predicación quanto conduzga al bien espiritual y umpcral de la república ó de vueílros pueblos, fino mucho mas con el exemplo, Todos tienen obligación de amarse mutuamente como hermanos y de edificarse, so., portarse y ayudarse, como miembros que son de -un cuer- po; mas el párroco debe amar á su¿ fefcese? con amor es a (a) lint. C & tf P lo. < ( M Ad Philip, i. y. 8. (b) AdCorin» c.fif f 10. (¿¡ Ad Ephef. 4. tf. 3, Se 3. ( d) Ibid. de * verdadero Padre, compaáecíe'ndbse de sus flaquezas y miserias efpirituales y corporales y sublevándolos de unas y otras en quanco pueda; y aunque ellos no correfpondan al tanto de su amor y le sean ingratos, no por eso ha de defc cáecer un punto su paternal amor , esperando de Dios eri quiert y por quien los ama y favorece la retribución, coma lo pradicaba el Apóftol San Pablo. Tefin mWt tft Vm ( dea cia á los Philipenses ) qumodo yot cup'tam m vifcmktts U$* Cbt'tjlu ( a ) Y si á todos compete el edificar y no ofender 6 efeandalizar a los próximos, ¿ quanto mas al Párroco que debe ser el exemplar para la edificación? H9. No pedemos aqui omitir el persuadiros la inalteraj. ble paz, concordia y hermandad que debéis observar entre vosotros mifmos , amándoos como hermanos y con verdades ra dilección. Y asi os amonefto con el Apóftol: 3 , obsecró „ vos fratres per nomen Domini noftri IcfuXhriíli, üt idip< „ sum dicatis omnes, & non íint in vobis schiímatag fuis „ autem perfe&i in eodem sensu, & in cadem seaeentia. ( b ) „ Supportantes invicem in charitate , solicité servare unita^ „tem fpiritusin vinculo pacis. (c) Ni es jufto se rompa tan eftrecho vínculo, porque seáis de diversas naciones, sangres ó protefion: todos tenemos un Dios y un mifmo Padre, hhuí Díhs, w fatet omntm. ( d ) Efta unión , y hermandad la exige vueftro eftado y también el exemplo que debéis dar á los fieles* no. Mirad quan bueno y suave y deleycable es el vú vir los hermanos unánimes y conformes, dice el Profeta Da;, vid. Bccf f<ümUmm> Ir fumjmndm haliun frairn '? tmm m) (a) umm t (») Por tños hermanes se enrienden los Sacerdotes Pfaln>i¿2« según el Dodííimo Genebrardo, frams Sacerdotes 9 ni ínter eos nttlla fit pu¿n* doBrm^ motum. ( b ) Para explicar ei mifmo Real Profeta las grandes utilidades de cita unión y concordia de los hermanos ó* Sacerdotes, pone dos seme- janzas, la una sagrada, y ia otra natural ó profana. La sagra, da es aquel ungüento ú oleo santo compuefto con varios in. ¿redientes preciosos y aromáticos, ( c ) con que ungió Moy. ¿es al sumo Sacerdote Aaron infundiéndolo en su cabeza ( d ) de donde depilando á la barba y de efta á sus vellidos He. aó de suavífiraa fragrancia, no solo al mifmo Aaron , fino también á todos los circundantes. Situé ungumtum in capite: fuod dtfcendk in Mam Jaron, (e) Asi sucede quando tos hermanos ó Sacerdotes cilio concordes y unánimes, que su concordia despide tan suave olo* que recrea y dcleyta á ¡los ánimos mas que ios preciosos bálsamos y aromas, y edifican y aerahen eípiricualmente á todos los rieles con tan Jbuen exemplo. raí. La segunda comparación' de que usa el Santo Pro. leca Rey para explicar el bien de ia concordia y unión de los jiermanos» es el rocío que cae sobre el monte Hermon y so. Jbre el monte Sion: sicut ros Htrmen $ jui ¿efeendh inmamtm JS'tow ( f ) el qual los fertiliza en gran manera, y asi abundan continuamente de hermosífima grama y de otras saludables yerbas con que se apacientan innumerables ganados , y es- tán también poblados de grandes árboles frondosos y frac, bíferos. Semejantes son también los buenos efeáos que pro, y. i. (b) Cencbr t hic. (c) Exod. |o # i d ) Levit. Bm lis (O Eod. Pial (O lbidcm. ¡j > íti c la anión- y concordia de los hermanos o Sacerdotes ^ que qu^I rocío cekíiial fertiliza sus almas y las fecunda de preciosos frutos eípirituaíes de gracia y virtudes, con que apacientan felizmente el rebaño de Jesu-Cririíto. Y asi concluye e¡ mifeno Real Profeta dándo ía causal de tanto bien con eítas> palabras; ^wnhm ilix mandabit Dommus bemáiSiiommi O" Vttattt uftut m saettium* Lo qual expone el Padre San Aguítin de efta su* erte; „ quoníara illic, id eft, super fratres concordes, vel in quo* ^ ^ „ vis concordia» loco. ( a } Como si dixera: la causa de tanto bi. & ' " en es por quanto el Serior envió ó hecho su bendición, efto ^f¿._ .'es, la felicidad y abundancia de bienes efpiricuaies y corporales sobre los hermanos que viven concordes y unánimesj y asi rnifíno les confiere vida dichosa y prolongada acá en el mundoj y defpues ¡3 eterna en el Cielo. Porque así como la difcor* día y disenfion produce funeftos efeoos y grandes miícria y defgracias espiritual y corporalmente$ asi por el contrario ía paz y unión délos hermanos nacida de verdadera carii dad es causa de grandes emolumentos eípirituaíes y corpoi rales, y de conseguir una vida quieta, feliz y prolongada $ y á mas de lo dicho, la fe y la Religión logra muchas aiel deas y ventajas por !a concordia y mutua dilección de lo* hermanos ó Sacerdotes, pues expendiéndose por todas par¿ tes la suavííima fragrancia y boen olor de suexemplo, se atra* ben las almas á íecivir el yugo de Chriíro y la Religión chriL cíina'y á seguir el camino de la virtud; y finalmente haíta ¡o potinco y temporal camina feliz y proiperamente con la concordia y uniformidad d« los hermanos. „ Vbi enim coni^ B - - - - cor« C (a) Homii,4£ „ tordia ( dice el Padre San Fuah Chrifotao*) iba bonorum ^conrluxus, ibi charicas, ibi ípírimalis tetitia; nuíluna belium, „ nulte rixa: nunquani inimicitia:, & contentio; sed hxc om. #) nia de medio tolluntur per ccncordism, bonorum omnium f, radíceni, qus omnia Illa fimu! abolet» ,» ( a ) I ^ J 122. Volviendo oirá vez á la concoidia y unión, de los; m Genes* ♦vecinos, para su edablecimiento y firmeza es muy importante Je! que hagan vida sociable y política poniendo sus casas den. tro de el plan de el pueblo, y que de ninguna suerte vivan de coiuinuo retirados de el pueblo en huertas y otros fitios solitarios: pues la esperiencia ensena que Sos que viven en; «emajsotes parajes se crian fin política ni civilidad y con •local eíirañe2 de sus próximos ; y loque aun es mas perju- dicial, con muchifima ignorancia de las cosas de Dios, fue- ira de otros daños espirituales y corporales que les amenazan, como ponderamos en la Paftoral. Aun en Jos mifmos anima, les se experimenta ( dice el Padre San Juan Chriíoftomo ) tjue los que no viven acompañados 6 en manadas son los mas fieros y carniceros; y por eso conviene ( dice ) el que los hora, «bles vivan en el pueblo juntos y con versea y traten unos con ceros, „ Quoniam in feris illa? suot máxime crudelesj & im.| „ mansueta?, qux non gfegatim junguntur. Propzer hoc¿ & „ urbes habitamus, & fora frequenramus, ut ílmul ínter nos |j conversemur. „ ( b) Ya vemos que no per-de de vosotros 4a reducción de los pueblos-; peso .podrís y debéis poner los, -medios prudentes por eh bien de fueftros feligreses , y -atín. tueftío, para que se execuse por, qujcae^: Sfp j ■.díi tai ff que Serm» de concor* día, & chántate. ( Concil. Méx. lib. f.t.I. s.j. (b) DcCivíí. Dei lib. ip. cap.7. OI V 11(5 que se cumplirá la voluntad de nueílro Rey y Señor que re. pctidas veces lo tiene mandado, y í so imitación lo encarga también mucho el Concilio Mexicano á ios Miniflros de el Rey á quienes incumbe su execucion . ( a ) 12$. No menos conduce para el bien político y civil de los indios el que se eítablezca el uso de la lengua caL tellana, como también ponderamos en la dicha Paftoral: por. que la uniformidad de la lengua es aptífima para conciliar el amor y la sociedad de los hombres entre si, como elegan- temente lo afirma el Padre San Aguftin con eftas palabras: „ quando enim qux sentiunt ínter se communicare non pof# „sunr, propter solam linguarum diverfitatem, nihil prodeft „ad consociandos bomines tanta similitudo nacur* , ita uf „libentiús homo íit cum cañe suo, quam cum nomine alie* „no, (b) Y por eso los Romanos conforme conqulftaban. los Reynos cuidaban de introducir y extender su idioma, i fin de conciliar por ese medio sus voluntades. Pero auo mas superiores ventajas se seguirán en lo efpiritual si se configue el que entiendan y sepan habiai el diflho idiomas pues ellos tendrán mas facilidad para entender mejor los Miltetios de nueftsa santa Fe, y vofotros para explicarlos * como dexamos infinuado en dicha Paftoral. Por todos cítos motivos no cesa el Rey de mandarlo eílrechamente y de encargarlo á los Obifpos y Párrocos de indios defde la con* quifta halla nueílros días. Y aun el Concilio Mexicano or* dena á dichos Párrocos que ¡o procuren con toda diligen, cia: ^indotum Curad (dice) taro saculares, quarn regula- res t f to Lmm B eSKgctma proxirrent, m in lilis ©pidls» "pagis, sea á *v¡ci$ in quitus refident, libóle inltituantur» .ubi indorum. É poeri legétf» & fciibere difcant, chxiftiang dotírúue . do. ,i enmenia* aecipiaot, hiípanarr¡que linguam ctcea&cur.( a ) ^ 7. re r*3 ■órJífl ¿V lis Familias in hi pmi>jou j 424» Ojgüese- abcra ¡ tratar de lo mucho que os iih £urobey.# '-'tas farreóos - ; el promover con Ii predicación^ eco eJexsft$fo ej^esi orden de las Familias en vueftros lespecrL yes -íiBotíos. En; las familias- debe»:cV (5n ton -f-epubllcrmo o vecino; ,:eL'<|ue sabe gobernar- -ñor fa- milia sabrá: |am.bie¿ gobernar un '"pueblo , y.-jel- qm sabe obe- decer -á m$, -Padres; sabrá' obedecer á retíos sus Superiores* íor, tango,, jg^tfto'.renviejie • el ,qm premwis - d bum ©Vi í a ) xiean. . I ni? c ) f Jdcn de vneSroi puebbs, isada menos conduce el procura? , par el foueo régimen y orden de las familias. 1 1% Bien presente cenia efto el Apóíiol San Pablo, y asi le dice á su difcipulo 1 ico: tu predica lo que es decente, y conforme á la sana doctrina: tuautem loquen, qua deetnt un*n dékmm; ( a ) y luego (e va ¿níhuycndo sobre iodos los eíta» dos de ios doméñeos ? Padres de familias, jóvenes ó hijos, hafta los esclavos^ lo que cada qi^al debe practicar en su eftado conforme á fa Ley de Dios. Y en otras partes de sus cartas inftruyc vanas veces con mucha eítensibo y particiu laridad i todos eítos diches citados en sus respectivas oblU gaciones } mayormente í los casados sobre el amor y fidelidad que deben mutuamente guardarse, y i los Padres de familias sobre h buena crianza y educación de sus hijos . Vosotros pues, hermanos muy amados, á imitación de tan zeloso Apoú *ol inftruid á vueífros feligreses según sus eírados y cordiri* on, para que sepan codos sus obligaciones y cumpla cada qual con las que le correíponden i su elhdo. 126. Pero en lo que mas ha de efmcrarse vueítro zelo y fervor es en ponderar á los casados el amor y fidelidad con que deben mutuamente corcíponderse, como lo pide la Santidad de el Sacramento de el Matrimonio.- y no menos en per. suadir i los Padres de familias a que cuiden de educar í sus hijos en el Santo Temor de Dios y de que aprendan y sepan los rudimentos de nueftra Santa fe, sobres cuyos cargos les tomará Dios eft rechífima cuenta y los caftígará severamente si Í fueren omisos en cumplirlos. De la buena ó mala educación de los hijos pende el bien o el mal de la repúblicas porque el que ha íido educado de sus Padres rara vez se olvida quando grande de lo que aprendió ílendo niño, y de los do. aumentos y buenos consejos de sus Padres; y lo que á él le enseñaron, eso mifmo enseña e'f defpues quando casado á )süs hijos pasando asi de padres i hijos 2a buena educación y loables coftumbres. Por el contrario, el que de niño fue ma- temente difeipiinado y creció fin e! freno de el Temor de DL ©s, crece cambien con él la disolución y el defacaco y le imL *an defpues sus hijos. Por efta íaita tan grande de diíciplL fia y educación de los hijos se experimenta en la juventud tanta disolución y descmboltura, asi en hombres , como en mugeres, que verdaderamente causa confuían y vergüenza el oirio y el decir \ot pues entre los infieles no se oye cal eftre. mo de torpeza c' impudicicia , como el que se experimenta en cftas gentes. Lloramos con lagrimas de sangre el eftrago de ía juventud en las coftumbres por causa de sus mifmos Padres, y quisiéramos remediarlo, pues tememos que muchos de los Padres se condenen miserablemente y tras de ellos sus hijos por la dicha causa. Por tanto os volvemos 4 en. cargar y exhortar en el Señor pongáis toda vueftra vigilan, cia y zcfo encftablecer la buena difciplina y edüeaciorii de los hiios. 127* Y no menos habéis de promover coa el exem. p.lo la buena ordenación de las casas ó familias v dc vueftros pueblos. Vueftra casa y familia ha de ser para las démas jh vivo exemplar y uní 1 efcuela de saludables coftumbres y II* / c Hdícd. (b) i.adThim, C.3. y (c) Cafiod. lib. 10. Epift. < f 'no ItaeftiíkrL "Así se encargaba el Padre San Gerónífino á ¡Eliodoro Párroco eco citas palabras: ,jdomus tua & con ? „ versado , quaíi in ípecula coníliiuta magiftra eít publica? i,, difeipiinz: quidquid feceris > id f¡bi omnes faciendum pu. |, cant. ( a ) Mal podrá gobernar la Jgleíia el que no sabe gobernar su casa, dice el Apoííol San Pablo: ^ si domui suae pra*eííe nefeic, quomodo Eccefe Dei diligenciam habebk $ (b y $ Como hade saber gobernar un Puebío quien no sa- be gobernar una casa < ¿ Como podía cuidar de los que vi- ven fuera de su casa, fino acierta á cuidar de los que vi* ven deniro át ella í Debe pues el Párroco empezar su cui* dado y. vigilancia per los de su casa y familia, para que su casa firva de exempío y norma á las de el Pueblo. Sean Io$ primeros que reprehenda sus criados y familiares, para* qq$ firva 'de: freno á ios demás viendo que no permite á los de scrasíi 'e! -.menor exceso. Asi se lo decía d Rey Teodaha, do Godo á Tsodofio su familiar: n á docieiticis inebear* ¿> volcons»'.. dífciplinam * ut relíquos pudeai errare 4 quajjdp £QÍbft»b a?gnofdmur gxcedendi licentiam «ion puetere. ( rjf •na ¿ ?omsvtov io cansí ío') .scusa svivi.b d ioí;d fe:# «¿efe» Wáwcm fromoWr ton kdoUrhm y w el ejemplo los oficios de el hembre, en quanto a iu • 00 •'pfflfcukfí h'tm é en orden ¿ si léjmó* 128. , gf, -Rasamos ácimamente en la Paitara! los o tíos de el hc-absc ótden i si róüino ó en quanro i sel -i-A 1 r n *. y, \ íai proprio bien particular: porque todos los refpeáos al bien particular 6 privado deben pofponerse a Dios y al bien pú- blico, según lo enseña la Ética ChriíHana^ y la mifma razón» Son varias las reglas que submioiíira la Etica para gobernar. Se el hombre á si miímo y dirigir sus acciones redamen te para su particular bien; y aunque eílas regías son obvias y fáciles de encender, pero muy arduas de praáicai por el desorden de nueftra naturaleza, tanto que los que saben tal vez gobernar un mundo no aciertan á gobernar á si mifmos. Oíd la finceridad con que habla de ello el Padre San Bernardo: t> quod alij de se ser.tiant ( dice ) ignoro: ego de rae exper. „ cus sum, quod dico, & facíiius imperare, & securius pcrTum „ praeeííc alijs mu!ds, quam soli mihi,, (a) . $i eílo dice y afirma un hombre do&o tan santo y tan mortificado como San Bernardo , < que podemos decir nofotros rao pecadores y can poco mortificados y unos pobres ignorantes ? Que co*. sa hay mas ardua y difícil de gobernar que nuelira lengua, con ser una y un miembro pequeño ? Quen hay que no haya delinquido con la lengua ? dice el ficletlaft ico ¡ quh eft, qut mn úeliquerit ¡n tiégm $uat ( b ) Y quien hsy de les hombres que sepa domar su lengua ? ninguno., dice el Apóftol Sancia_ go: todo género de beftías ( dice ) de avgs, serpientes y de las demás fieras, saben domar los hombres j pero la lengua nadie ta puede domar: „ omnis natura beftiarum , & volucrum, | & serpeoiium , 8c caecerorum domañtür; & domica sunt á » natura humana; linguam autem nullus homsoum domare „poteíh (c) Mirad pues, síes difícil el gobernase el honv . ' í hh brej (a) te mard. (h) f » i<$. (c) icob. c. 8. ( ti (a) (c) Se. como U inmundicia, la gula> la embriaguez, la pro, dualidad y profufaon, el luxo, e! exceso en el juego, truha- nería ó inmodeítia en las chanzas, la somnolencia, el ocio y otros vicios semejantes» Para no caer pues en cftos vici- os es preciso gobernarse por las reglas de la templanza, Jas quates se reducen todas á un roifmo nivel que es la necefidad de efta vida Sggun ía naturaleza, calidad y condición de cada une, y conforme al lugar y tiempo en que se halla. Asi Id enseñad Pa* dre Sanco Thomas. „ omina dele^abiíia (dicejquz inusun i, homiois veniunc> ordinantur ad aliquarn hujus vú« necesfw i ú 58 ■ - ta* tatem, ficut ad fínem: & ideo temperantiá accipít necesóta. „ tem hujus vita?, íicut regulam deie&abilium, quibus utitut, í ut fciliccc tantum cis utacur, quantum necefsitas hujus vicac i,, requifit. ( a ) Y mas abaxo advierte que dicha necefidad no se ha de encender firnplkker s fino eonvewmer ( b ) cílo es, lo que se ncceíita para pasar la vida convenientemente. Conviene pues y es muy importante el que cía. meis con el exemplo y la predicación contra los vicios de la intemperancia, pero efpecialmente contra la luxuria, eoibria. guez y juego que tanto cunde en cíias partes. No hay cesa mas ptedicada de San Pablo que ¡a sobriedad, ni hay ef- «tado de personas á quien no la persuada: á fos Obiípos ( c ) á los ancianos ( d ) á las viejas ( e ) á ías cafadas ( í ) a s tes jóvenes, (g ) En toda la Sagrada Efcrkurs, asi de el viejo, co. mo de el nuevo lefiamente, se hallan con frecuencia las mas acres invectivas contra la luxuria y embriaguez. O quantcs perecen mi ferab Sementé por ellos vicios ! El juego es tarr^ bien un vicio que habéis de procurar deíterrar de vueftro* pueblosj pues es una oficina de maldades y una cícuela don. de se aprenden y oyen mil ofensas de Dios? deíhuye ías casas , quita la paz de /as familias, impide h educación de los hijos, con otras muchas malas consequencias que produce. ijz. Aun mas puntuales habéis de ser en persuadir •con el cxemplo la templanza y lobriedad gobernando todas vueííras acciones según las reglas de fa moderación j pues el que sabe gobernar sus acciones sabe también gobernar las de sus subditos, y el que es buen rete* de si mifmo, (2) 2. 2. q. 84c Sít. 6% Ibidem m (c) í.fed Thim, ( d) Ad Tic. 2. ( e ) Ibid. tf. |, tros tjc¡s -tnífmos. Cuidamos de- nueíhos próximos, fin defcuidaE» nos de noíbtros mifmos, no sea que queriendo salvar á otros, parezcamos nosotros. ( a ) Recupera proximum, dice el Ecle- jaítico, tecundum mam Virtutem, doceaüs^ue .filias Israel legitima mea. ( (a) Ecclef. c. (b) 1. adCor. [c.p.^. 17. (fi) ffi til .1 (cf) Levit. c« ío, t. 8, &' & .1 -iírr dH .fuébq hs, i II (O •3 -bbo: .10) be. (a) t. Tftím. Hotni!. 1. ad Püpu!. Aarioch?» Í25 Pues sí tama sobriedad pedia Dios a sus Sacerdotes co acudía Ley antigua,- ¿ guanea mayor exigirá á los de ta Ley de Gracia qae es íncompatablemcme otas excelente que a que lía t quanto va de ía verdad á la figura y de ia luz á la sombra ¿ ¿ Quinta mayor ciencia y expedición de encendían., éneo ncccíkan los Sacerdotes de ella ¿antííima Ley de Ora* en para {3 adminilkacion de tan altos Sacramentos, y parí la ceícoracion de el divinífimo Sacrificio de ia Misa, que ta que podían neceíkar los de aquella Ley antigua para aque. líos materiales sacrificios y holocaullos ? ^ i¿5. No queremos decir por eso que eftc prohibido eí uso de el fino i los Sacerdotes déla Ley de Gracia; pe- ro si decimos que es necesaria la mayor sobriedad y mo- deración en él. Oygamos si Apoítol Sao Pablo: vsa un pó. co de vino, por tu eitomago y por tus frequemes enfermedades, Je dice í Timoteo; módico Piné utert fropter /lomácbum m- u>»! ? Ne« ' , tt" ce. „.ceí&rium eft nobis, tradisos cióos, & potus temporibus, & „ necesfitacibus semper meciri, Se nullatenus nccesíitatem ex. cederé, ñeque imprudentci, & temeré quid faceré op- „ portee, (a) 1 137. El Padre Santo Thomas tratando de la sobsie», dad en el beber dice que es necesaria á todos, pero con irías efpeciaüdad á cinco géneros de personas; y ai nombrarlas pone en quarto lugar á IosObiípos y otros qualqniera Miniftros ¿cía Iglefiaj por quanto eftos, dice, deben aíiftir á los efpirkua. les oficios con recogimiento y devoción interior; » alia vero ^ modo sobrietas magis requirieur in aliquibus, utpote ma. „ gis neccirariaad propriam operacionem ipsoruoi. Vinum au„ » U(B immoderate sumptum , prarcipué impedic usum ratio. j^nis. Etidco.... EpiTcopis, seu quibusllbet Ecclefiíe . MíniC utris, qui mente devota debent fpfritualibus officijs iftíifte „ re, fpedalitér sobrietas indicitur. ( b ) La frequente aemafia en el vino produce una habitual torpeza y cftupi. 1 kz en el entendimiento y demás potencias de el alma ¿Co. no pues podrá afiftir el Sacerdote intemperado eo cj beber t f • ■ * • a : O .... f M fe) ( * ) i la admínitt ración de los Sacramentos; al Sacrosanto Sacri. icio de la Misa y á los Divinos oficios, con la interior devoci- ón, afecto de ánimo y plena atención que piden tan Sagradas unciones? i|8. Contengámonos pues, hermanos muy amados, en os rérminos de una perfecta sobriedad, y atemperemos la tebida al nivel de la necefidad de cada uno fin propasar- los de ai. Moderemos todas nueftras acciones y hechos 2» 2e q¿ Sfl COíp« (a) i. adCor. según ías regías de la templanza, y como encarga e! A utíL cap. iqrfé CÓl: omnk autem boneflé) O secundum ordinem fant tn Vvbií, ( a j ijp. Ya con la ayuda de el Señor, hermanos muy amados, tenemos concluida eíla nueftra Paíloral, dcfpues dé haberos iníinuado en ella quanco nos ha parecido convenid ente para el desempeño de nueftro Paíloral oficio. El fin que nos hemos propucílo ya os le tenemos dicho , y es el que vofotros concurráis y nos ayudéis con el exemplo y la predicación, á que nueíhos amados hijos Vueflros feligreses configan el fruto que de la Paíloral que les dirigimos pue., den coger para sus almas. Á ello pues os exho; tamos una* y orra ves en el Señor, y esperamos de vuelko zelo y amor el que asi b cumpláis para gloria del mismo Señor y bej neficio de las almas de vueftro cargo y nueftro: et cum appa* rumt Princeps Taflvrum, pmipkm tnmauejabthm gloii* (o- ronam. ib) Os damos mientras tanto nueftra Paíloral Bendición* Palacio Arzobispal de Manila l de Agosto de 1775 1. Pctr. c. »0 .£ .5 ^;c3 oí xta/ao AmhspQ de Mamh. \ irá c! «03 t 2obno «oiiiviG 2ol¿ y sl^b obf 2tbtigfi2 n£i nsbiq sup nobnsss *nl>!q \ omine ab cricote »n le yurn sonrrmad r 23uq íonomlgn^JaoD .8*1 qmsjii ^ «Ubsiido? cMixj cnii sb zonimi'jr nfl onu sbca ob bebíteawi i! 9b bvin Is tbi el »1 - zerbid ^ ¿snob:: .IK 2_ ¿Ú!